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Cultura de Avaricia y Consumismo

El documento habla sobre la avaricia. Define la avaricia como un deseo desordenado y excesivo por poseer riquezas y bienes más allá de las necesidades básicas. Desde una perspectiva psicológica, la avaricia surge de la incapacidad de controlar los deseos una vez que las necesidades están satisfechas. También se relaciona con el deseo de sentirse superior a los demás desde un punto de vista moral o social. Algunas religiones consideran a la avaricia como un pecado por llevar a acciones como el engaño

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Cultura de Avaricia y Consumismo

El documento habla sobre la avaricia. Define la avaricia como un deseo desordenado y excesivo por poseer riquezas y bienes más allá de las necesidades básicas. Desde una perspectiva psicológica, la avaricia surge de la incapacidad de controlar los deseos una vez que las necesidades están satisfechas. También se relaciona con el deseo de sentirse superior a los demás desde un punto de vista moral o social. Algunas religiones consideran a la avaricia como un pecado por llevar a acciones como el engaño

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La avaricia (del latín, avaritia), es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes,

posesiones u objetos de valor abstracto con la intención de atesorarlos para uno mismo,
mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad
personal. Se le aplica el término a un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, estatus y
poder. La codicia, por su parte, es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer
atesorarlas. La codicia (o a veces la avaricia) se considera un pecado capital.

Como concepto psicológico y secular, la avaricia es un deseo desordenado de adquirir o


poseer más de lo que uno necesita. El grado de alteración mental está relacionado con la
incapacidad de controlar la reformulación de "deseos" en el momento que las "necesidades"
son eliminadas. Erich Fromm describe la avaricia como "un pozo sin fondo que agota a la
persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la
satisfacción." Por lo general el término se utiliza para criticar a aquellos que buscan la riqueza
material excesiva, pero también es aplicable en situaciones donde la persona siente la
necesidad de sentirse por encima de los demás desde un punto de vista moral, social, o de
otra manera.

En el Catolicismo, la codicia es un término que describe muchos tipos de pecados. Estos


incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el
caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, estafa, robo y asalto,
especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas
acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Es de destacar también la corrupción y
desigualdad social. Tales actos pueden incluir la simonía.

Los budistas creen que la codicia está basada en una errada conexión material con la
felicidad. Esto es causado por una perspectiva que exagera los aspectos de un objeto

Origen y antropología del consumo


El consumismo inicia su desarrollo y crecimiento a lo largo del Siglo XX como consecuencia
directa de la lógica interna del capitalismo y la aparición de la publicidad -herramientas que
fomentan el consumo generando nuevas necesidades en el consumidor-. El consumismo se
ha desarrollado principalmente en el denominado mundo occidental -extendiéndose después a
otras áreas- haciéndose popular el término creado por la antropología social sociedad de
consumo, referido al consumo masivo de productos y servicios.

Para Jeremy Rifkin en la década de 1920 se produjo una sobreproducción en Estados Unidos
-motivada por un aumento de la productividad y una bajada de la demanda (economía) por la
existencia de un alto número de desempleados debido a los cambios tecnológicos- que
encontró en el marketing (mercadotecnia y publicidad) la herramienta para incrementar, dirigir
y controlar el consumo.34
En relación con la evolución desde las primitivas sociedades igualitarias a sociedades de
clases diferenciadas y el paso del intercambio y la reciprocidad a la acumulación -que alcanza
su apogeo en sociedad actual-, señala el antropólogo Marvin Harris:
Tras la aparición del capitalismo en la Europa occidental, la adquisición competitiva de riqueza se
convirtió una vez más en el criterio fundamental para alcanzar el estatus de gran hombre. Sólo que en
este caso los grandes hombres intentaban arrebatarse la riqueza unos a otros, y se otorgaba mayor
prestigio y poder al individuo que lograba acumular y sostener la mayor fortuna. Durante los primeros
años del capitalismo se confería el mayor prestigio a los que eran más ricos pero vivían más
frugalmente. Más adelante, cuando sus fortunas se hicieron más seguras, la clase alta capitalista
recurrió al consumo y despilfarro conspicuos en gran escala para impresionar a sus rivales. Construían
grandes mansiones, se vestían con elegancia exclusiva, se adornaban con joyas enormes y hablaban
con desprecio de las masas empobrecidas. Entretanto, las clases media y baja continuaban asignando
el mayor prestigio a los que trabajaban más, gastaban menos y se oponían con sobriedad a cualquier
forma de consumo y despilfarro conspicuos. Pero como el crecimiento de la capacidad industrial
comenzaba a saturar el mercado de los consumidores, había que desarraigar a las clases media y baja
de sus hábitos vulgares. La publicidad y los medios de comunicación de masas aunaron sus fuerzas
para inducir a la clase media y baja a dejar de ahorrar y a comprar, consumir, despilfarrar o gastar
cantidades de bienes y servicios cada vez mayores. De ahí que los buscadores de estatus de la clase
media confirieran el prestigio más alto al consumidor más importante y más conspicuo. 5

Diseño ecológico

Por diseño ecológico o ecodiseño se entiende la incorporación sistemática de aspectos


medioambientales en el diseño de productos con el objeto de reducir su eventual impacto
negativo en el medio ambiente a lo largo de todo su ciclo de vida. Entramos ahora en una fase,
afortunadamente, en la que el reciclaje es sumamente importante para todos. Los supermercados
ya se están poniendo manos a la obra con el uso de las bolsas ecológicas, pues las de polietileno
tardan más de doscientos años en biodegradarse, y cuando lo hacen se convierten en pequeñas
partículas tóxicas que afectan de manera directa a la naturaleza.

Causas y consecuencias

Causa

La falta de identidad de cada una de las personas al no conocer sus necesidades esenciales, y por
no estar claro en relación a las necesidades de los más cercanos a cada uno; factores influyentes
como: la imitación de personajes de televisión u otros arquetipos, que generan un ídolo a seguir.-
Dichos ídolos inducen a las personas con una falta de Identidad personal a consumir ciertos
productos innecesarios, como consecuencia: generación de necesidades infinitas que no pueden
suplirse, la no felicidad. El consumismo se ve incentivado principalmente por:

La publicidad, que en algunas ocasiones consigue convencer al público de que un gasto es


necesario cuando antes se consideraba un lujo.
La predisposición de usar y tirar muchos productos, sin tener en cuenta el daño que esto puede
hacer ecológica y económicamente.

La baja calidad de muchos productos, que conllevan un período de vida relativamente bajo
(obsolescencia programada), los cuales son atractivos por su bajo costo, pero a largo plazo salen
más caros y son más dañinos para el medio ambiente.

Algunas patologías como obesidad o depresión que nos hacen creer más fácilmente en la
publicidad engañosa, creyendo con esto que podemos resolver nuestro problema consumiendo
indiscriminadamente alimentos, bebidas, artículos milagrosos u otro tipo de productos.

El desecho inadecuado de objetos que pueden ser reutilizados o reciclados, ya sea por nosotros o
por otros.

La cultura y la presión social.

Efectos del consumismo

Equilibrio ecológico

Global: Es dañino para el equilibrio ecológico en su totalidad ya que actualmente existen muchos
problemas relacionados con el excesivo consumo de recursos naturales que se hace a nivel
mundial así como el que los procesos de producción en su gran mayoría generan contaminación.
[1]

Regional: La preferencia de productos innecesarios o fácilmente sustituibles de una población que


son producidos en otra región ayuda a desequilibrar la balanza comercial entre las regiones.

Social: Frecuentemente se ayuda a la mala distribución de la riqueza, ya que los consumidores son
por lo general de un nivel socioeconómico inferior que los dueños de las compañías generadoras
de los productos objetos de consumismo.

Familiar: Al caer en el consumismo aumentamos nuestros gastos de forma innecesaria comprando


cosas que pudiéramos evitar o reducir como productos cuya publicidad promete milagros,
productos de vida útil baja o productos sustitutos de otros naturales.

Personal: Diversas opciones consumistas son menos saludables que las que no lo son. Por ejemplo,
hacerse un zumo de naranja en casa en lugar de comprar uno empaquetado que además de
contener conservante, viene con envases que acaban en la basura inorgánica.

Actitudes ante el consumismo

Qué lo aumentan

A nivel doméstico:
Consumir productos de un solo uso o de un número pequeño de usos en lugar de productos más
duraderos. Ejemplos: envases no reciclables en lugar de reciclables, maquinillas desechables en
lugar de una de navajas intercambiables, bolsas de plástico de supermercado en lugar de bolsas
resistentes y cámaras fotográficas desechables en lugar de una convencional. También puede
incluirse aquí el consumo de productos de baja calidad que duran menos que otros de mayor
calidad.

Consumir productos que generan grandes cantidades de residuos, en particular, plásticos y otros
residuos no biodegradables. Por ejemplo, consumir botellas pequeñas de agua mineral en lugar de
botellas de mayor tamaño o agua de grifo.

La cantidad de basura inorgánica que generamos es notablemente superior a la cantidad de


basura orgánica.

Otra característica de las personas actuales es el consumismo, cuando el dinero domina a estas, la
ciudad se convierte en un gran mercado y su habitante en un ser productor y consumidor.

Qué lo reducen

A nivel doméstico.

Comprar objetos de segunda mano.

Considerar diversas consecuencias de un producto antes de su adquisición, como son su impacto


en la salud, en el ecosistema y en la economía local y personal. También el motivo que hace
requerirlo, si es una necesidad concreta o creada artificialmente por medio de la publicidad o la
moda.

Homo oeconomicus

La persona económica tiene dos caras, la de empresaria y la de consumidora. El empresario se


preocupa por la prosperidad de su negocio, las tendencias de las personas de negocios son:

Tener más y ser más grandes que los otros.

Celeridad para llevar a cabo sus propios planes económicos es tan importante como su carácter
masivo.

Le atrae lo nuevo.

Tiene anhelo de poder.

Lo propio de los valores económicos consiste en ser intercambiados y consumidos; lo de los


valores espirituales en ser expresados y comunicados.

A la persona consumista no le interesan los ideales filosóficos, éticos, religiosos ni morales que
impliquen ayudar de forma genuina al medio ambiente o a otras personas de manera
desinteresada como en otras culturas, sus modelos a seguir son los de aquellas personas que han
triunfado económicamente, gente llena de cosas materiales, pero a la intemperie metafísica, en
general, el bienestar material se incrementa mientras el desarrollo espiritual se reduce.

Esta peculiaridad de las personas modernas se anuda con lo anterior que nos permite calificarlo de
homo o economicus. Esta persona económica de la que hemos hablado tiene dos caras:
empresario/consumidor. La civilización moderna no sabe lo que es quien ignora el sentido.

Es aquel o aquella que integra una sociedad de consumo. Los valores económicos se intercambian
y se usan. La gente consumista no establece distinciones. Tanto económicas como espirituales. La
riqueza material desempeñó un papel importante en las sociedades humanas, pero jamás
constituyó por sí misma objeto de admiración como en la actualidad.

Tipo de consumo

Se pueden establecer tres tipos de consumo según función de las necesidades del sujeto y de la
frecuencia en el gasto del bien o servicio:

Consumo experimental: el consumo del producto o servicio se produce por novedad o curiosidad.

Consumo ocasional: el consumo es intermitente, basado en la disponibilidad del bien o servicio o


en la satisfacción de necesidades no permanentes.

Consumo habitual: el consumo ya forma parte de las actividades cotidianas del sujeto.

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