Atención al Cliente
Según afirma Domínguez (2014) lo siguiente:
La atención al cliente es el centro neurálgico de la Unidad formativa donde analizamos
al cliente, sus características sociodemográficas, psicosociales, sus preferencias los
procesos de compra de bienes y servicios que se demanda, y la atención adecuada que
debe recibir de manera óptima en sus relaciones de compra y venta. En donde las
personas que trabajan de cara al público/usuario/consumidor, deben prestar una buena
atención y una gestión del servicio óptima y de calidad a nivel administrativo para que
nuestros clientes se sientan satisfechos. (Domínguez, 2014, p. 7)
Asimismo García (2011) declara que:
La atención al cliente se puede entender como todo aquel servicio que proporcionan las
empresas (tanto las que prestan servicios como las que comercializan productos) a sus
clientes, cuando éstos necesitan:
Realizar quejas, reclamaciones o sugerencias.
Expresar inquietudes o dudas sobre el producto o servicio adquirido.
Requerir información adicional.
Hacer uso del servicio técnico.
Al mismo tiempo la atención o servicio al cliente puede entenderse también como un
concepto de trabajo, una forma de hacer las cosas que afecta a la totalidad de la
organización, tanto en la forma de atender al público externo clientes, como al público
interno trabajadores, accionistas, causando malestares que afectan a la empresa
(Domínguez, 2014, p. 11. 12)
Elementos de la Atención al Cliente
Tarodo (2014) nos dice que los elementos de la atención es una herramienta que nos
permitirá conocer la estructura de la empresa con la finalidad de lograr alcanzar
beneficios propios y de los clientes logrando así alcanzar sus objetivos y estos
elementos son:
Entorno: Está formado por todos los elementos físicos y elementos accesorios para su
puesta en funcionamiento. La opinión que tiene los clientes es muy importante si
queremos que tenga una buena sensación de nuestra empresa y eso solo es posible si
nuestro entorno es aceptable. Ejemplo: Un edificio sería un elemento físico y su
ambiente sería un elemento accesorio. (p. 168).
Organización: Es aquella que está formada por todos los elementos inmateriales o
intangibles que utilizamos para despachar y satisfacer a los clientes. Ejemplo: En una
empresa, uno de los elementos de la organización más importantes es el departamento
de atención al cliente, por lo cual ayudará a descubrir los gustos y preferencias que
deseen. (p. 168).
Empleados: Son aquellas personas que forman parte de la empresa y que son muy
necesarias para relacionarse con los clientes. La imagen de la empresa dependerá de la
imagen que los clientes tengan de los empleados de la empresa. (Domínguez 2014, p.
168).
Fases de la Atención al Cliente
En esta etapa lo principales es el trabajo personalizado que brinda los colaboradores
frente a los clientes en lo cual entra tallar la actitud, comportamiento, la amabilidad,
donde de esta manera se dará la primera y buena impresión que se va a dejar frente al
cliente con lo que dependerá el regreso otra vez a la empresa:
De acuerdo con Tarodo (2014) nos dice que:
Acogida: Esta fase de acogida consiste en acoger al cliente en la empresa. Para ello, hay
que tener en cuenta los siguientes aspectos:
La imagen de la empresa es fundamental para que el cliente tenga una buena
acogida.
El trato de cliente debe ser el adecuado, lo que implica que debemos ser
correctos, simpáticos, amables, etc. (p. 169).
El cliente debe estar cómodo hasta que sea atendido por la persona
correspondiente. Por tanto, la empresa debe informarse previamente de los
aspectos que le hacen al cliente estar más cómodos (p. 169).
Seguimiento: Se basa en la espera que tiene que realizar el cliente hasta que sea
atendido por la persona correspondiente, para ello, hay que tener en cuenta los
siguientes aspectos: Cuando el cliente espera, lo primero que tiene que hacer la persona
que en ese momento le atiende es decirle quién le va a atender, cuánto tiempo tiene que
esperar y la razón por la que debe esperar. Cuando la espera sea muy larga, la persona
que en ese momento le atiende debe hablar con el cliente de vez en cuando y
preguntarle si necesita algo. (Tarodo, 2014, p. 169).
Gestión: Se centra en atender las necesidades del cliente. Es el encuentro que tiene
lugar entre el cliente y la persona encargada de atenderle. Para entender las necesidades
del cliente, la persona encargada de atenderle debe gestionarle y resolver las dudas que
tenga el cliente y realizar una atención personalizada. Es muy importante escuchar con
mucho cuidado para evitar que el cliente se sienta incómodo o no se responda a sus
necesidades. (p. 169)
Despedida: Consiste en terminar con la entrevista que tiene el cliente y la persona
encargada de realizarle la entrevista. Para ello, antes de despedirse, la persona
encargada de realizarle la entrevista deberá haber resuelto todas las dudas que tenga el
cliente, de tal manera que éste salga satisfecho de la entrevista. (Tarodo, 2014, p. 169)
Satisfacción del Cliente
Tarodo (2014) expresa que en la satisfacción del cliente:
Es la evaluación que hace el cliente respecto a un servicio y que depende de que el
servicio responda a sus necesidades y expectativas, de lo contrario, el cliente quedará
insatisfecho. Para que esta definición de satisfacción del cliente sea activa en la empresa
hay que entender el proceso humano que percibe el cliente para satisfacer sus
necesidades. Si se entiende este proceso humano, podremos gestionar la satisfacción del
cliente (Tarodo, 2014, p. 172)
Para satisfacer las necesidades de sus clientes, la empresa debe poner en juego las
siguientes capacidades:
Técnicas: Son capacidades que se satisfacen a través de necesidades objetivas e
implícitas y habitualmente lo realiza el personal que no es presenciado por el cliente,
aunque a veces no puede juzgar la calidad del producto por la falta de conocimientos
técnicos. Cuando se satisfacen este tipo de necesidades, el comprador cumple con esta
función, y en estos momentos, el cliente se siente cómodo porque ese cumplimiento y la
ausencia de errores lo da por supuesto (p. 172)
Personal. Son capacidades que se satisfacen a través de las expectativas del cliente, lo
que requiere tener unas habilidades eficaces y actitudes positivas por parte del personal
de contacto con el cliente. No obstante, el cliente se forma siempre una opinión sobre la
totalidad de la operación a pesar de las dificultades que tiene para tener una opinión
sobre la calidad interna del producto. Para ello, se forma siempre una opinión sobre la
calidad externa del producto, en especial, con las formas de cómo se le presta el servicio
o se le entrega el producto. (Tarodo, 2014, p. 172)
Identificación de Necesidades y Gustos del Cliente
Guardeño (2012) nos dice lo siguiente:
Generalmente, las empresas u organizaciones que ya tienen cierto tiempo en el mercado
suelen tener una amplia variedad de clientes como por ejemplo de compra frecuente, de
compra ocasional, de altos volúmenes de compra, etc., quienes esperan servicios,
precios especiales, tratos preferenciales u otros que estén adaptados a sus
particularidades. (p. 14)
Esta situación plantea un gran reto a los mercadólogos porque está en juego no sólo la
satisfacción del cliente o su lealtad, sino también la adecuada orientación de los
esfuerzos y recursos de la empresa u organización. (Guardeño, 2012, p. 14)
Por ello, es muy importante que los mercadólogos conozcan a fondo cuáles son los
diferentes tipos de clientes que tiene la empresa u organización y el cómo clasificarlos
de la forma más adecuada, para que luego puedan proponer alternativas que permitan
adaptar la oferta de la empresa a las particularidades de cada tipo de cliente (Guardeño,
2012, p. 14)
Clasificación de los Clientes
(Guardeño, 2012) nos dice que: la clasificación puede ser utilizada por los
mercadólogos como base o modelos para clasificar a sus clientes. En primer lugar, una
empresa u organización tiene dos tipos de clientes. (p. 14)
Clientes actuales: Son aquellos (personas, empresas u organizaciones) en una
fecha reciente. Este tipo de cliente es el que genera el volumen de ventas actual,
por tanto, es la fuente de los ingresos que percibe la empresa en la actualidad y
es la que le permite tener una determinada participación en el mercado. (p. 15)
Clientes potenciales: Son aquellos (personas, empresas u organizaciones) que
no realizan compras a la empresa en la actualidad, pero que son visualizados
como posibles clientes en el futuro porque tienen la disposición necesaria, el
poder de compra y la autoridad para comprar. Este tipo de cliente es el que
podría dar lugar a un determinado volumen de ventas en el futuro, a corto,
mediano o largo plazo, y, por tanto, se considerará como fuente de ingresos
futuros. (Guardeño, 2012, p. 16)
Tipos de Clientes
Así lo afirma Guardeño (2012). En esta etapa los tipos clientes se dividen y
ordenan de acuerdo con la siguiente clasificación, o tipos de clientes, según la
vigencia, frecuencia, volumen de compra, nivel de satisfacción y grado de
influencia. (p. 16)
Clientes de compra frecuente: son los que realizan compras repetidas a menudo,
o el intervalo de tiempo entre una compra y otra es más corta que el realizado
por la mayoría de los clientes. Este tipo de clientes, por lo general, está
complacido con la empresa, sus productos y servicios. Por tanto, es muy
importante no descuidar las relaciones con ellos y darles continuamente un
servicio personalizado que los haga sentir importantes y valiosos para la
empresa. (p. 17)
Clientes de compra habitual: son aquellos que realizan compras con cierta
regularidad porque están satisfechos con la empresa, el producto y el servicio.
Por tanto, es aconsejable brindarles una atención esmerada para incrementar su
nivel de satisfacción, y de manera tratar de incrementar su frecuencia de compra.
Clientes de compra ocasional: Son aquellos que realizan compras de vez en
cuando o por una sola vez. Para determinar el motivo de esa situación, en su
primera compra se le debe solicitar algunos datos que permitan contactar con él
en el futuro, de esa manera se podría investigar, en el caso de que no vuelva a
realizar otra compra, el porqué de su alejamiento y el cómo se puede remediar o
cambiar esa situación (p. 18)
Clientes satisfechos: Son aquellos que percibieron el desempeño de la empresa,
el producto, y el servicio como coincidencia de sus expectativas. Este tipo de
clientes se muestra poco dispuesto cambiar de marca, pero puede hacerlo si
encuentra otro proveedor que le ofrezca una oferta mejor. Si se quiere elevar el
nivel de satisfacción de estos clientes se debe planificar e implantar servicios
especiales que puedan ser percibidos por ellos como un plus que esperaban
recibir (Guaderño, 2012, p. 19
Clientes insatisfechos