SECCIÓN SEGUNDA: SUJETOS DEL PROCESO
TÍTULO I: ÓRGANOS JUDICIALES Y SUS AUXILIARES
Capítulo I: Juzgados y Cortes
Artículo 48.- Finalidad
Las funciones del Juez y de sus auxiliares son de Derecho Público.
Realizan una labor de conjunto destinada a hacer efectiva la finalidad del
proceso. El incumplimiento de sus deberes es sancionado por la ley.
Artículo 49.- Órganos judiciales en el área civil
La justicia civil es ejercida por los Jueces de Paz, de Paz Letrados,
Civiles, de las Cortes Superiores y de la Corte Suprema.
Capítulo II: Deberes, facultades y responsabilidades de los Jueces en el
proceso
Artículo 50.- Deberes
Son deberes de los Jueces en el proceso:
1. Dirigir el proceso, velar por su rápida solución, adoptar las medidas
convenientes para impedir su paralización y procurar la economía
procesal;
2. Hacer efectiva la igualdad de las partes en el proceso, empleando las
facultades que este Código les otorga;
3. Dictar las resoluciones y realizar los actos procesales en las fechas
previstas y en el orden que ingresan al despacho, salvo prelación legal u
otra causa justificada;
4. Decidir el conflicto de intereses o incertidumbre jurídica, incluso en los
casos de vacío o defecto de la ley, situación en la cual aplicarán los
principios generales del derecho, la doctrina y la jurisprudencia;
5. Sancionar al Abogado o a la parte que actúe en el proceso con dolo o
fraude; Fundamentar los autos y las sentencias, bajo sanción de nulidad,
respetando los principios de jerarquía de las normas y el de congruencia.
6. Fundamentar los autos y las sentencias, bajo sanción de nulidad,
respetando los principios de jerarquía de las normas y el de congruencia.
El Juez que inicia la audiencia de pruebas concluirá el proceso, salvo que
fuera promovido o separado. El Juez sustituto continuará el proceso,
pero puede ordenar, en resolución debidamente motivada, que se repitan
las audiencias, si lo considera indispensable.
Artículo 51.- Facultades genéricas
Los Jueces están facultados para:
1.- Adaptar la demanda a la vía procedimental que considere apropiada,
siempre que sea factible su adaptación;
2.- Ordenar los actos procesales necesarios al esclarecimiento de los
hechos controvertidos, respetando el derecho de defensa de las partes;
3.- Ordenar en cualquier instancia la comparecencia personal de las
partes, a fin de interrogarlas sobre los hechos discutidos. Las partes
podrán concurrir con sus Abogados;
4.- Rechazar liminarmente el pedido que reitere otro propuesto por
cualquier litigante y por la misma razón, o cuando a pesar de fundarse en
razón distinta, éste pudo ser alegado al promoverse el anterior;
5.- Ordenar, si lo estiman procedente, a pedido de parte y a costa del
vencido, la publicación de la parte resolutiva de la decisión final en un
medio de comunicación por él designado, si con ello se puede contribuir
a reparar el agravio derivado de la publicidad que se le hubiere dado al
proceso;
6.- Ejercer la libertad de expresión prevista en el Artículo 2, inciso 4., de la
Constitución Política del Perú, con sujeción a lo establecido en la Ley
Orgánica del Poder Judicial; y
7.- Ejercer las demás atribuciones que establecen este Código y la Ley
Orgánica del Poder Judicial.
Artículo 52.- Facultades disciplinarias del Juez
A fin de conservar una conducta procesal correspondiente a la
importancia y respeto de la actividad judicial, los Jueces deben:
1.- Ordenar que se suprima la frase o palabra expresada o redactada en
términos ofensivos o vejatorios;
2.- Expulsar de las actuaciones a quienes alteren su desarrollo. Si se trata
de una de las partes, se le impondrá además los apercibimientos que
hubieran sido aplicables de no haber asistido a la actuación; y
3.- Aplicar las sanciones disciplinarias que este Código y otras normas
establezcan.
Artículo 53.- Facultades coercitivas del Juez
En atención al fin promovido y buscado en el Artículo 52, el Juez puede:
1.- Imponer multa compulsiva y progresiva destinada a que la parte o
quien corresponda, cumpla sus mandatos con arreglo al contenido de su
decisión.
La multa es establecida discrecionalmente por el Juez dentro de los
límites que fija este Código, pudiendo reajustarla o dejarla sin efecto si
considera que la desobediencia ha tenido o tiene justificación; y
2.- Disponer la detención hasta por veinticuatro horas de quien resiste su
mandato sin justificación, produciendo agravio a la parte o a la majestad
del servicio de justicia.
En atención a la importancia y urgencia de su mandato, el Juez decidirá
la aplicación sucesiva, individual o conjunta de las sanciones reguladas
en este Artículo.
Las sanciones se aplicarán sin perjuicio del cumplimiento del mandato.
Capítulo III: Auxiliares jurisdiccionales y Órganos de auxilio judicial
Artículo 54.- Auxiliares de la jurisdicción civil
Son auxiliares de la jurisdicción civil: los Secretarios de Sala, los
Relatores, los Secretarios de Juzgado, los Oficiales Auxiliares de Justicia
y los Órganos de Auxilio Judicial.
Artículo 55.- Órganos de auxilio judicial
Son órganos de auxilio judicial: el perito, el depositario, el interventor, el
martillero público, el curador procesal, la policía y los otros órganos que
determine la ley.
Artículo 56.- Deberes y responsabilidades de los auxiliares jurisdiccionales
Los deberes y responsabilidades de los auxiliares de la jurisdicción civil
se rigen por lo dispuesto en la Ley Orgánica del Poder Judicial y en las
normas respectivas.
Los órganos de auxilio judicial se rigen por las leyes y demás
disposiciones pertinentes.
TÍTULO II: COMPARECENCIA AL PROCESO
Capítulo I: Disposiciones generales
Artículo 57.- Capacidad para ser parte material en un proceso
Toda persona natural o jurídica, los órganos constitucionales autónomos
y la sociedad conyugal, la sucesión indivisa y otras formas de patrimonio
autónomo, pueden ser parte material en un proceso.
Artículo 58.- Capacidad para comparecer en un proceso
Tienen capacidad para comparecer por sí a un proceso o para conferir
representación designando apoderado judicial, las personas que pueden
disponer de los derechos que en él se hacen valer, así como aquellas a
quienes la ley se lo faculte. Las demás deben comparecer por medio de
representante legal.
También pueden comparecer en un proceso, representando a otras
personas, las que ejercen por sí sus derechos.
Puede continuar un proceso quien durante su transcurso cambia de
nombre, sin perjuicio de la causa que motivó tal hecho.
Artículo 59.- El Estado como parte
Cuando el Estado y sus dependencias, o las empresas públicas y
privadas con participación económica determinante de aquél intervienen
en un proceso civil, cualquiera sea la calificación o ubicación procesal
que se les asigne, se someterán al Poder Judicial sin más privilegios que
los expresamente señalados en este Código.
Artículo 60.- Sustitución procesal
En el caso previsto en el inciso 4. del Artículo 1219 del Código Civil y en
los demás que la ley permita, una persona puede iniciar un proceso o
coadyuvar la defensa del ya iniciado cuando tenga interés en su
resultado, sin necesidad de acreditar derecho propio o interés directo en
la materia discutida.
Artículo 61.- Curadoría procesal
El curador procesal es un Abogado nombrado por el Juez a pedido de
interesado, que interviene en el proceso en los siguientes casos:
1.- Cuando no sea posible emplazar válidamente al demandado por ser
indeterminado, incierto o con domicilio o residencia ignorados, según lo
dispuesto por el Artículo 435;
2.- Cuando no se pueda establecer o se suspenda la relación procesal por
restricción de la capacidad de ejercicio de la parte o de su representante
legal;
3.- Cuando exista falta, ausencia o impedimento del representante de la
persona con capacidad de ejercicio restringida, según lo dispuesto por el
artículo 66; o
4.- Cuando no comparece el sucesor procesal, en los casos que así
corresponda, según lo dispuesto por el Artículo 108.
Concluye la actuación del curador procesal si la parte o su representante
legal comparecen al haber adquirido o recuperado su capacidad
procesal.
Artículo 62.- Supletoriedad de la representación y mandato civil
En todo lo no previsto en este Título, se aplicarán supletoriamente las
normas sobre representación y mandato contenidas en el Código Civil.
Capítulo II: Representación procesal
Artículo 63.- Necesidad de la representación procesal
Las personas naturales que no tienen el libre ejercicio de sus derechos,
comparecen al proceso representados según dispongan las leyes
pertinentes.
Artículo 64.- Representación procesal de la persona jurídica
Las personas jurídicas están representadas en el proceso de acuerdo a lo
que dispongan la Constitución, la ley o el respectivo estatuto.
Artículo 65.- Representación procesal del patrimonio autónomo
Existe patrimonio autónomo cuando dos o más personas tienen un
derecho o interés común respecto de un bien, sin constituir una persona
jurídica.
La sociedad conyugal y otros patrimonios autónomos son representados
por cualquiera de sus partícipes, si son demandantes. Si son
demandados, la representación recae en la totalidad de los que la
conforman, siendo de aplicación, en este caso, el Artículo 93.
Si se desconociera a uno o más de los integrantes del patrimonio
autónomo, se estará a lo dispuesto en el Artículo 435.
El que comparece como demandado y oculta que el derecho discutido
pertenece a un patrimonio autónomo del que forma parte, se le impondrá
una multa no menor de diez ni mayor de cincuenta Unidades de
Referencia Procesal, sin perjuicio de lo dispuesto por el Artículo 4.
Artículo 66.- Falta, ausencia o impedimento del representante de la persona con
capacidad de ejercicio restringida
En caso de falta, ausencia o impedimento del representante de la
persona con capacidad de ejercicio restringida, se aplican las siguientes
reglas:
1.- Cuando la persona con capacidad de ejercicio restringida no tenga
representante legal o éste estuviera ausente y surja la necesidad de
comparecer en un proceso, lo expondrá así al Juez para que le designe
curador procesal o confirme al designado por él, si lo considera idóneo.
2.- Cuando la demanda se dirija contra una persona con capacidad de
ejercicio restringida que carece de representante o éste se halle ausente,
el Juez le nombrará un curador procesal o confirmará el propuesto por la
persona con capacidad de ejercicio restringida, si lo considera idóneo.
3.- El Juez nombrará curador procesal para la persona con capacidad de
ejercicio restringida que pretenda demandar a su representante legal, o
que sea demandado por éste, o confirmará el propuesto por la persona
con capacidad de ejercicio restringida, si fuere idóneo.
4.- También se procederá al nombramiento de curador procesal cuando
el Juez advierta la aparición de un conflicto de intereses entre la persona
con capacidad de ejercicio restringida y su representante legal, o
confirmará el propuesto por la persona con capacidad de ejercicio
restringida.
Artículo 67.- Representación de personas jurídicas extranjeras
Las personas jurídicas extranjeras, sus sucursales, agencias o
establecimientos, que realicen actividad en el Perú, están sujetas a las
mismas exigencias de representación que la ley señala para las personas
jurídicas nacionales, salvo convenio internacional o disposición legal en
contrario.
Capítulo III: Apoderado judicial
Artículo 68.- Designación de apoderado judicial
Quien tiene capacidad para comparecer por sí al proceso y disponer de
los derechos que en él se discuten, puede nombrar uno o más
apoderados. Si son varios, lo serán indistintamente y cada uno de ellos
asume la responsabilidad por los actos procesales que realice.
No es válida la designación o actuación de apoderados conjuntos, salvo
para los actos de allanamiento, transacción o desistimiento.
Artículo 69.- Apoderados de las entidades de derecho público
El Estado y las demás entidades de derecho público, incluyendo los
órganos constitucionales autónomos, pueden designar apoderados
judiciales especiales para los procesos en que sean parte, siempre que lo
estimen conveniente por razón de especialidad, importancia del asunto
discutido, distancia o circunstancias análogas, conforme a la legislación
pertinente.
Artículo 70.- Capacidad del apoderado
La persona designada como apoderado, debe tener capacidad para
comparecer por sí en un proceso.
Artículo 71.- Aceptación del poder
El poder se presume aceptado por su ejercicio, salvo lo dispuesto en el
Artículo 73.
Artículo 72.- Formalidad para el otorgamiento de poder
El poder para litigar se puede otorgar sólo por escritura pública o por acta
ante el Juez del proceso, salvo disposición legal diferente.
Para su eficacia procesal, el poder no requiere estar inscrito en los
Registros Públicos.
Artículo 73.- Poder otorgado en el extranjero
El poder otorgado en el extranjero, debidamente traducido de ser el caso,
debe ser aceptado expresamente por el apoderado en el escrito en que
se apersona como tal.
Artículo 74.- Facultades generales
La representación judicial confiere al representante las atribuciones y
potestades generales que corresponden al representado, salvo aquellas
para las que la ley exige facultades expresas. La representación se
entiende otorgada para todo el proceso, incluso para la ejecución de la
sentencia y el cobro de costas y costos, legitimando al representante
para su intervención en el proceso y realización de todos los actos del
mismo, salvo aquellos que requieran la intervención personal y directa del
representado.
Artículo 75.- Facultades especiales
Se requiere el otorgamiento de facultades especiales para realizar todos
los actos de disposición de derechos sustantivos y para demandar,
reconvenir, contestar demandas y reconvenciones, desistirse del proceso
y de la pretensión, allanarse a la pretensión, conciliar, transigir, someter a
arbitraje las pretensiones controvertidas en el proceso, sustituir o delegar
la representación procesal y para los demás actos que exprese la ley.
El otorgamiento de facultades especiales se rige por el principio de
literalidad. No se presume la existencia de facultades especiales no
conferidas explícitamente.
Artículo 76.- Apoderado común
Cuando diversas personas constituyan una sola parte, actuarán
conjuntamente. Si no lo hicieran, el Juez les exigirá la actuación común o
el nombramiento de apoderado común en el plazo de diez días, bajo
apercibimiento de designarlo por ellos.
La resolución que contiene el nombramiento es título que acredita la
personería del apoderado común, el que necesariamente será uno de los
Abogados.
La negativa de una persona a la designación de apoderado común o a
continuar siendo representada por él, es mérito suficiente para que litigue
por separado.
La revocación del poder o renuncia del apoderado común, no surte efecto
mientras no se designe uno nuevo y éste se apersone al proceso.
Artículo 77.- Sustitución y delegación del poder
El apoderado puede sustituir sus facultades o delegarlas, siempre que se
encuentre expresamente autorizado para ello.
La sustitución implica el cese de la representación sin posibilidad de
reasumirla; la delegación faculta al delegante para revocarla y reasumir la
representación.
La actuación del apoderado sustituto o delegado obliga a la parte
representada dentro de los límites de las facultades conferidas.
La formalidad para la sustitución o la delegación es la misma que la
empleada para el otorgamiento del poder.
Artículo 78.- Cese de la representación judicial
La representación judicial termina por las mismas razones que causan el
cese de la representación o del mandato. Sin embargo, la ejecución de un
acto procesal por el representado, no supone la revocación del poder,
salvo declaración explícita en tal sentido.
Artículo 79.- Efectos del cese de la representación
En todo caso de finalización de representación que tenga su origen en la
decisión del representado capaz de actuar por sí mismo, cualquiera que
fuera la causal de cese, éste sólo surtirá efectos desde que la parte
comparece al proceso por sí o por medio de nuevo apoderado, con
independencia de la fecha o forma en que el cese le haya sido
comunicado al anterior.
Cuando el cese de la representación judicial tenga su origen en decisión
del apoderado, cualquiera que fuera la razón, surte efecto cinco días
después de notificado personalmente el representado u otro cualquiera
de sus apoderados, bajo apercibimiento de continuar el proceso en
rebeldía.
En caso de muerte o declaración de ausencia, determinación de
restricción de la capacidad de ejercicio del representante o del
apoderado, remoción o cese de nombramiento del representante legal de
una persona con capacidad de ejercicio restringida y circunstancias
análogas, se suspenderá el proceso por un plazo máximo de treinta días,
mientras se designa representante o curador procesal.
Capítulo IV: Representación judicial por Abogado, Procuración oficiosa y
Representación de los intereses difusos
Artículo 80.- Representación judicial por Abogado
En el primer escrito que presenten al proceso, el interesado o su
representante pueden otorgar o delegar al Abogado que lo autorice las
facultades generales de representación a que se refiere el Artículo 74. En
estos casos no se requiere observar las formalidades del Artículo 72,
pero sí que se designe el domicilio personal del representado y su
declaración de estar instruido de la representación o delegación que
otorga y de sus alcances.
Artículo 81.- Procuración oficiosa
Se puede comparecer en nombre de persona de quien no se tiene
representación judicial, siempre que concurran los siguientes requisitos:
1.- Que la persona por quien se comparece se encuentre impedida de
hacerlo por sí misma, estuviera ausente del país, tenga razones de
fundado temor o amenaza, se trate de una situación de emergencia o de
inminente peligro o cualquier otra causa análoga y desconociera la
existencia de representante con poder suficiente.
2.- Que cuando la parte contraria lo pida, el procurador preste garantía
suficiente a criterio del Juez de que su gestión será ratificada por el
procurado, dentro de los dos meses siguientes de comparecer éste.
Si no se produce la ratificación, se declarará concluido el proceso y se
podrá condenar al procurador al pago de daños y perjuicios, así como a
las costas y costos, siempre que, a criterio del Juez, la intervención
oficiosa haya sido manifiestamente injustificada o temeraria.
Se presume con carácter absoluto la ratificación de la procuración
cuando el interesado comparece por sí o debidamente representado y no
rechaza expresamente la actuación del procurador. Es inválida la
ratificación parcial o condicional. La ratificación tiene efectos
retroactivos a la fecha de comparecencia del procurador, sin perjuicio del
derecho de terceros.
Artículo 82.- Patrocinio de intereses difusos
Interés difuso es aquel cuya titularidad corresponde a un conjunto
indeterminado de personas, respecto de bienes de inestimable valor
patrimonial, tales como el medio ambiente o el patrimonio cultural o
histórico o del consumidor.
Pueden promover o intervenir en este proceso, el Ministerio Público, los
Gobiernos Regionales, los Gobiernos Locales, las Comunidades
Campesinas y/o las Comunidades Nativas en cuya jurisdicción se
produjo el daño ambiental o al patrimonio cultural y las asociaciones o
instituciones sin fines de lucro que según la Ley y criterio del Juez, este
último por resolución debidamente motivada, estén legitimadas para ello.
Las Rondas Campesinas que acrediten personería jurídica, tienen el
mismo derecho que las Comunidades Campesinas o las Comunidades
Nativas en los lugares donde éstas no existan o no se hayan apersonado
a juicio.
Si se promueven procesos relacionados con la defensa del medio
ambiente o de bienes o valores culturales, sin la intervención de los
Gobiernos Locales indicados en el párrafo anterior, el Juez deberá
incorporarlos en calidad de litisconsortes necesarios, aplicándose lo
dispuesto en los Artículos 93 a 95.
En estos casos, una síntesis de la demanda será publicada en el Diario
Oficial El Peruano o en otro que publique los avisos judiciales del
correspondiente distrito judicial. Son aplicables a los procesos sobre
intereses difusos, las normas sobre acumulación subjetiva de
pretensiones en lo que sea pertinente.
En caso que la sentencia no ampare la demanda, será elevada en
consulta a la Corte Superior. La sentencia definitiva que declare fundada
la demanda, será obligatoria además para quienes no hayan participado
del proceso.
La indemnización que se establezca en la sentencia, deberá ser
entregada a las Municipalidades Distrital o Provincial que hubieran
intervenido en el proceso, a fin de que la emplee en la reparación del daño
ocasionado o la conservación del medio ambiente de su circunscripción.
Capítulo V: Acumulación
Artículo 83.- Pluralidad de pretensiones y personas
En un proceso pueden haber más de una pretensión, o más de dos
personas. La primera es una acumulación objetiva y la segunda una
acumulación subjetiva.
La acumulación objetiva y la subjetiva pueden ser originarias o sucesivas,
según se propongan en la demanda o después de iniciado el proceso,
respectivamente.
Artículo 84.- Conexidad
Hay conexidad cuando se presentan elementos comunes entre distintas
pretensiones o, por lo menos, elementos afines en ellas.
Artículo 85.- Requisitos de la acumulación objetiva
Se pueden acumular pretensiones en un proceso siempre que estas:
1.- Sean de competencia del mismo Juez;
2.- No sean contrarias entre sí, salvo que sean propuestas en forma
subordinada o alternativa;
3.- Sean tramitables en una misma vía procedimental.
Se exceptúan de estos requisitos los casos expresamente establecidos
en este Código y leyes especiales.
También son supuestos de acumulación los siguientes:
a.- Cuando las pretensiones sean tramitadas en distinta vía
procedimental, en cuyo caso, las pretensiones acumuladas se tramitan
en la vía procedimental más larga prevista para alguna de las
pretensiones acumuladas.
b.- Cuando las pretensiones sean de competencia de Jueces distintos, en
cuyo caso la competencia para conocer las pretensiones acumuladas
corresponderá al órgano jurisdiccional de mayor grado.
Artículo 86.- Requisitos de la acumulación subjetiva de pretensiones
Esta acumulación es procedente siempre que las pretensiones
provengan de un mismo título, se refieran a un mismo objeto o exista
conexidad entre ellas; además, se deben cumplir con los requisitos del
artículo 85, en cuanto sean aplicables.
Se presenta cuando en un proceso se acumulan varias pretensiones de
varios demandantes o contra varios demandados.
Artículo 87.- Acumulación objetiva originaria
La acumulación objetiva originaria puede ser subordinada, alternativa o
accesoria. Es subordinada cuando la pretensión queda sujeta a la
eventualidad de que la propuesta como principal sea desestimada; es
alternativa cuando el demandado elige cuál de las pretensiones va a
cumplir; y es accesoria cuando habiendo varias pretensiones, al
declararse fundada la principal, se amparan también las demás.
Si el demandado no elige la pretensión alternativa a ejecutarse, lo hará el
demandante.
Si no se demandan pretensiones accesorias, sólo pueden acumularse
éstas hasta antes del saneamiento procesal. Cuando la accesoriedad
está expresamente prevista por la ley, se consideran tácitamente
integradas a la demanda.