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Importancia de Aguas Subterráneas

El documento presenta información sobre las aguas subterráneas. Explica conceptos básicos de hidrogeología e importancia de las aguas subterráneas. Se define hidrogeología y se describe la distribución del agua en la Tierra, siendo las aguas subterráneas una importante fuente de agua potable. Finalmente, se menciona que el documento aborda temas como acuíferos, hidrogeoquímica, relación entre aguas subterráneas y superficiales, prospección y explotación de ag
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Importancia de Aguas Subterráneas

El documento presenta información sobre las aguas subterráneas. Explica conceptos básicos de hidrogeología e importancia de las aguas subterráneas. Se define hidrogeología y se describe la distribución del agua en la Tierra, siendo las aguas subterráneas una importante fuente de agua potable. Finalmente, se menciona que el documento aborda temas como acuíferos, hidrogeoquímica, relación entre aguas subterráneas y superficiales, prospección y explotación de ag
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AGUAS SUBTERRANEAS

PRESENTADO POR:
DOMINGUEZ BENAVIDES YONIER ESNEIDER
FERNANDEZ ORTIZ MARIA CAMILA
HERNANDEZ PINCHAO ANA GABRIELA
MENESES PORTILLO NURY
MONTUFAR PADILLA DANIEL ESTEBAN
PANTOJA GUEVARA AYDA LILIANA
TOVAR IBARRA CRISTIAN DANIEL

PRESENTADO A:
ALBERTO BURITICA

UNIVERSIDAD MARIANA
FACULTAD DE INGENIERIA
PROGRAMA DE INGENIARIA AMBIENTAL
PASTO
2015
AGUAS SUBTERRANEAS

PRESENTADO POR:
DOMINGUEZ BENAVIDES YONIER ESNEIDER
FERNANDEZ ORTIZ MARIA CAMILA
HERNANDEZ PINCHAO ANA GABRIELA
MENESES PORTILLO NURY
MONTUFAR PADILLA DANIEL ESTEBAN
PANTOJA GUEVARA AYDA LILIANA
TOVAR IBARRA CRISTIAN DANIEL

UNIVERSIDAD MARIANA
FACULTAD DE INGENIERIA
PROGRAMA DE INGENIARIA AMBIENTAL
PASTO
2015
INTRODUCCION

En éste trabajo se abordó el tema de aguas subterráneas, cabe resaltar que éste
abarca diferentes contenidos como por ejemplo agua subterránea, acuíferos,
hidrogeoquímica, relación entre las aguas subterráneas y las superficiales,
prospección de las aguas subterráneas, explotación de las aguas subterráneas,
problemas medioambientales derivados de la explotación.

El conocimiento de las aguas subterráneas es importante ya que permite el


abastecimiento de agua potable, tanto en viviendas individuales, como en
aglomeraciones urbanas, en proyectos agropecuarios para riego y para uso
animal; igualmente, muchas industrias consumidoras de grandes cantidades de
agua hacen uso de este recurso. (Vélez, 1999).

Se debe tener en cuenta que las aguas subterráneas están relacionadas con la
hidrogeoquímica que es ciencia interdisciplinaria que se nutre de los
conocimientos de la Química del Agua y de la Hidrogeología. En el mismo se hace
énfasis en los principios químico-físicos de la disolución de los minerales
constitutivos de las rocas constitutivas de los acuíferos y los procesos de
interacción agua. (Fagundo, Gonzáles, 2005).

Sin embargo en Colombia el estudio de aguas subterráneas y su respectiva


prospección está limitada a ciertos departamentos que escasean de red hídrica,
como por ejemplo la Guajira.

Es por esto que el estudio de las aguas subterráneas debe ser igual de importante
que las aguas superficiales para poder abastecer a poblaciones carentes de éste
vital recurso.
TABLA DE CONTENIDO

1. RECURSOS HIDROGEOLÓGICOS.

1.1. CONCEPTOS BÁSICOS


1.2. CONCEPTO DE HIDROGEOLOGÍA
1.3. LA HIDROGEOLOGÍA EN EL CAMPO DE LAS CIENCIAS
1.4. DISTRIBUCIÓN DEL AGUA EN LA TIERRA.
1.5. IMPORTANCIA DEL AGUA SUBTERRÁNEA.
1.6. EL CICLO HIDROLÓGICO GLOBAL.
1.7. RECURSOS Y RESERVAS HIDROLÓGICOS.

2. AGUA SUBTERRÁNEA

2.1. CONCEPTO
2.2. DISTRIBUCIÓN DEL AGUA EN EL SUBSUELO
2.3. FACTORES QUE CONDICIONAN LA PRESENCIA Y EL
MOVIMIENTO DEL AGUA SUBTERRÁNEA.
2.4. MOVIMIENTO O FLUJO DEL AGUA SUBTERRÁNEA.

3. LOS ACUÍFEROS.

3.1. DEFINICIÓN DE ACUÍFERO.


3.2. CUENCAS HIDROGEOLÓGICAS.
3.3. PARÁMETROS HIDROGEOLÓGICOS
3.3.1. POROSIDAD.
3.3.2. PERMEABILIDAD.
3.3.3. TRANSMISIVIDAD.
3.4. CARACTERÍSTICAS.
3.5. COMPOSICIÓN.
3.6. MOVIMIENTO.
3.6.1. POROSIDAD.
3.6.2. PERMEABILIDAD.
3.6.3. VELOCIDAD.

4. CLASIFICACIÓN DE LOS ACUÍFEROS.

4.1. TIPOS DE ACUÍFEROS.


4.2. SEGÚN SU ESTRUCTURA.
4.3. SEGÚN SU TEXTURA.
4.4. SEGÚN SU COMPORTAMIENTO HIDRODINÁMICO.
4.4.1. ACUÍFEROS.
4.4.2. ACUITARDOS.
4.4.3. ACUICLUDOS
4.4.4. ACUIFUGOS.
5. HIDROGEOQUÍMICA

5.1. RELACIONES ENTRE LA LITOLOGÍA Y LA COMPOSICIÓN DE LAS


AGUAS SUBTERRÁNEAS.
5.2. EL MOVIMIENTO DEL AGUA SUBTERRÁNEA Y SU COMPOSICIÓN
QUÍMICA.
5.3. CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS.

6. RELACIÓN ENTRE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS Y LAS


SUPERFICIALES.

6.1. LOS MANANTIALES.


6.2. CLASIFICACIÓN DE LOS MANANTIALES.
6.3. RELACIONES ENTRE LAS ESCORRENTÍAS SUPERFICIAL Y
SUBTERRÁNEA.
6.4. MODIFICACIONES INTRODUCIDAS POR LA ACCIÓN DEL HOMBRE.

7. PROSPECCIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS

7.1. MÉTODOS DE PROSPECCIÓN DE AGUAS SUBTERRÁNEAS.


7.2. MÉTODOS GEOLÓGICOS.
7.3. MÉTODOS GEOFÍSICOS.
7.4. PROSPECCIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LOS DISTINTOS
TIPOS DE ROCAS
7.5. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LAS ROCAS METAMÓRFICAS
7.6. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LAS ROCAS GRANÍTICAS
7.7. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LAS ROCAS FILONIANAS
7.8. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LAS ROCAS CALCÁREAS
7.9. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LAS ROCAS SEDIMENTARIAS
CONSOLIDADAS.
7.10. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LAS ROCAS SEDIMENTARIAS
NO CONSOLIDADAS.

8. EXPLOTACIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS.

8.1. CAPTACIONES DE AGUAS SUBTERRÁNEAS.


8.1.1. POZOS O PERFORACIONES DE PEQUEÑO DIÁMETRO.
8.1.2. POZOS DE GRAN DIÁMETRO.
8.1.3. POZOS DE DRENES HORIZONTALES.
8.1.4. ZANJAS DE DRENAJE.
8.1.5. GALERÍAS SUBTERRÁNEAS.
8.1.6. PRUEBAS DE BOMBEO: AFOROS.

9. PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES DERIVADOS DE LA EXPLOTACIÓN

9.1. LA SOBREEXPLOTACIÓN DE LOS ACUÍFEROS.


9.2. CONSECUENCIAS DE LA SOBREEXPLOTACIÓN.
9.3. MEDIDAS CORRECTORAS
9.4. LA INTRUSIÓN DE LAS AGUAS MARINAS.
9.5. LOS PROCESOS ANTRÓPICOS DE CONTAMINACIÓN DE ACUÍFEROS.
9.6. TRANSITO
9.7. RECARGA
9.8. OBRAS DE CAPTACIÓN
9.9. CALIDAD
9.10. DISPONIBILIDAD Y USO DE AGUAS SUBTERRANEAS.

10. CONCLUSIONES.

11. RECOMENDACIONES.

12. BIBLIOGRAFÍA
AGUAS SUBTERRANEAS

1 RECURSOS HIDROGEOLÓGICOS

1.1. CONCEPTOS BÁSICOS

1.2. CONCEPTO DE HIDROGEOLOGÍA.

La definición y los términos utilizados para denominar el estudio de las aguas


subterráneas han variado a través del tiempo. Actualmente se aceptan como
términos adecuados los de hidrología subterránea (para diferenciarla de la
hidrología de superficie, división ésta introducida por Meinzer en 1942),
hidrogeología o geohidrología.
Así pues, puede decirse que la hidrogeología hace parte de la hidrología general
considerando ésta como "la ciencia que trata de las aguas terrestres, de sus
maneras de aparecer, de su circulación y distribución en el globo, de sus
propiedades físicas y químicas y sus interacciones con el medio físico y biológico y
sus reacciones a la acción del hombre", definición ésta adoptada por el Comité
Coordinador del decenio hidrológico internacional iniciado en 1965 bajo patrocinio
de la UNESCO.
Puede entonces definirse la hidrología subterránea como "aquella parte de la
hidrología que estudia el almacenamiento, la circulación y la distribución de las
aguas terrestres en la zona saturada de las formaciones geológicas, teniendo en
cuenta sus propiedades físicas y químicas, sus interacciones con el medio físico y
biológico y sus reacciones a la acción del hombre".

1.3. LA HIDROGEOLOGÍA EN EL CAMPO DE LAS CIENCIAS

La hidrogeología es una rama del conocimiento que se basa y utiliza el concurso


de muchas y muy variadas disciplinas, una de las principales es la geología ya que
son precisamente las formaciones geológicas las que constituyen el medio donde
se almacena y se mueve el agua subterránea. Sin un conocimiento básico de
ciertos aspectos de la geología es imposible un estudio de los recursos en aguas
subterráneas y mucho menos su explotación racional.

Otras disciplinas son:

 La hidroquímica que permite el conocimiento de las características


químicas del agua que va a ser explotada, aspecto éste esencial tanto
desde el punto de vista técnico como en lo que se relaciona con la
utilización.
 La mecánica de los fluidos para poder estudiar las leyes que rigen el
movimiento de un fluido en un medio poroso.
 La hidrología de superficie ya que los recursos superficiales están
íntimamente relacionados con las aguas subterráneas.
 La climatología para evaluar la precipitación y la evapotranspiración,
factores esenciales desde el punto de vista cuantitativo, en particular en lo
relativo a la recarga de los acuíferos.

 La estadística, en particular con el desarrollo de nuevos métodos basados


en variables aleatorias que permiten estimar los recursos en aguas
subterráneas de una región dada.

1.4. DISTRIBUCIÓN DEL AGUA EN LA TIERRA.

El agua subterránea constituye la mayor fuente de agua potable de más fácil


aprovechamiento en la actualidad, tal y como se deduce del siguiente cuadro de
distribución del agua en el mundo:
Porcentaje del agua total
Océanos 97,20%
Casquetes polares y glaciares 2,15%
Aguas subterráneas 0,60%
Aguas superficiales (ríos, lagos) 0,04%
Atmósfera 0,001%
Seres vivos resto
La desalinización del agua del mar por los diversos métodos hoy día conocido
constituirá en el futuro una fuente de agua potable adecuada, aunque todavía sus
costes son excesivos en comparación de los que resultan del aprovechamiento de
las aguas subterráneas y superficiales.

1.5. IMPORTANCIA DEL AGUA SUBTERRÁNEA.

En la actualidad, las cuatro quintas partes del agua consumida provienen de los
ríos y lagos. Aun así, la importancia económica que supone el aprovechamiento
del agua subterránea en el mundo es enorme, pues el agua subterránea es
preferida generalmente al agua superficial por las siguientes razones:

1. El agua subterránea no posee organismos patógenos y por ello no necesita


ser tratada previamente, con el consiguiente menor coste al no pasar por
depuradoras.
2. Su temperatura es constante, lo cual es una gran ventaja si se ha de utilizar
para intercambios térmicos o como termorregulador.
3. No posee ni turbidez ni color.
4. Su composición química es generalmente constante.
5. Los volúmenes de agua subterránea almacenada son por lo general
mayores que los volúmenes almacenados en superficie, por lo que el
abastecimiento a partir de aguas subterráneas no suele verse afectado por
las sequías prolongadas.
6. La contaminación de la mayor parte de las aguas subterráneas es difícil,
por actuar de filtro las mismas rocas del subsuelo.
7. El agua subterránea, acumulada durante largas series de años de recarga,
constituye el único recurso en muchas regiones donde no es posible
asegurar su abastecimiento a partir de la explotación de las aguas
superficiales.
Dos grandes inconvenientes suelen impedir la utilización más intensiva de las
aguas subterráneas:

1. El hecho de que muchas regiones están emplazadas sobre un subsuelo


rocoso cuya porosidad o permeabilidad son insuficientes para proporcionar
grandes caudales de agua en las captaciones.
2. El coste de explotación mediante pozos de bombeo es generalmente mayor
que el coste de explotación de las aguas superficiales de los ríos próximos
a las zonas de consumo; sobre todo en regiones de pluviometría elevada o
moderada.

1.6. EL CICLO HIDROLÓGICO GLOBAL.

Todas las aguas circulantes de la Tierra se encuentran interrelacionadas en un


sistema complejo que es conocido con el nombre de ciclo del agua o “ciclo
hidrológico”. Las aguas subterráneas no representan más que una parte del ciclo
total del agua, pero aun así en Hidrogeología se deben tener presentes todos los
demás aspectos del ciclo hidrológico.
Los océanos son los inmensos depósitos de los cuales procede toda el agua del
ciclo hidrológico y a los cuales retorna, aunque bien es verdad que no todas las
partículas de agua recorren el ciclo hidrológico de una manera completa; por
ejemplo, el agua que se evapora sobre la superficie de la tierra y vuelve a la tierra
en forma de lluvia, nieve o granizo. En el caso más completo, el agua se evapora
desde el océano, forma las nubes, las cuales son trasportadas por el viento hacia
los continentes donde se condensan y caen en forma de precipitaciones, las
cuales a su vez son conducidas por medio de los ríos y del flujo subterráneo hasta
el océano.
La energía solar es la que mantiene el ciclo hidrológico en marcha.

EL
BALANCE
HIDROLÓGICO
Todo fenómeno cíclico implica una igualdad de pérdidas y de ganancias, de
entradas y de salidas en el sistema, por lo que el balance del agua podrá
representarse por la siguiente igualdad:

P = Ev + R + I
P = Totalidad de las precipitaciones
Ev = Evapotranspiración
R = Escorrentía superficial
I = Infiltración

La infiltración representa la cantidad de agua que penetra en el subsuelo, donde


pasa a alimentar las aguas subterráneas. Esta infiltración puede ser directa a partir
de las mismas precipitaciones o indirecta a partir de los ríos, embalses y de otras
aguas superficiales. La infiltración está condicionada por:

- Tipo de rocas: Permeabilidad y estructuras de los acuíferos


- El clima: Pluviometría de la región, evaporación, etc…
- Topografía
- Vegetación
- Extensión de la cuenca receptora o de recarga

En Hidrogeología, la infiltración media interanual (recarga) es el factor más


importante del ciclo del agua y también el más difícil de evaluar. Puede medirse
por métodos directos, sumando los caudales medios anuales de las fuentes de
drenaje y de las captaciones de una cuenca hidrogeológica (descarga), o bien, por
métodos indirectos una vez conocidos los demás elementos hidrológicos:
Precipitaciones, escorrentía y evapotranspiración.
Para que el agua se infiltre en el subsuelo es condición indispensable que las
rocas sean permeables. Dentro de estas rocas el agua infiltrada alcanza grandes
profundidades, dependiendo de su espesor y su estructura, constituyendo un
acuífero o embalse subterráneo cuyas aguas pueden quedar retenidas,
lateralmente y en profundidad, por rocas impermeables que impiden la infiltración
a otros niveles más profundos o la circulación lateral a otros acuíferos.

El Nivel Freático:
El agua subterránea circula a través de las cavidades de las rocas permeables con
una velocidad proporcional al tamaño de los conductos y a la presión a que se
encuentre sometida, finalmente se almacena saturando todos los orificios y
alcanzando un cierto nivel próximo a la superficie llamado “nivel freático”.
El nivel freático está sujeto a oscilaciones de acuerdo con la recarga del acuífero,
descendiendo durante las épocas de sequía o de máximo estiaje, por efecto de la
evaporación, mientras que cuando la pluviometría es abundante asciende llegando
incluso hasta la superficie, originando localmente surgencias de agua que
constituyen las fuentes o manantiales.
El nivel freático local se acomoda al relieve topográfico, de tal forma que no debe
ser considerado como una superficie plana totalmente horizontal, situándose a
mayor profundidad en las elevaciones del terreno y aflorando en los valles por
donde circula el agua superficial: Por lo general, el nivel freático local coincide con
el nivel del agua de los pozos, lagunas y de los ríos próximos.

1.7. RECURSOS Y RESERVAS HIDROLÓGICOS.

Se considera como recurso de un acuífero al caudal medio (en litros/seg.) que sale
por sus desagües naturales (manantiales) al cabo de un año. Es decir, la recarga
hidrológica interanual que el acuífero saturado descarga de modo natural. Se trata
de un recurso que es renovable con las precipitaciones anuales y que se puede
extraer sin producir una sobreexplotación del acuífero.
Si de un acuífero se extrae una cantidad de agua igual o inferior a la recarga
hidrológica, se estará explotando un recurso, ya que se producirá una renovación
de agua en el sistema. Si el acuífero se explota a través de pozos, se observará
que en estos el nivel piezométrico apenas varía con el tiempo.
En el caso contrario, si se observan descensos del nivel con el tiempo, se dirá que
se está explotando una reserva, pues ello es indicativo de que se extrae un
volumen de agua superior a la recarga, con lo cual el acuífero no puede
recuperarse y acabará agotándose al cabo de un cierto tiempo (acuífero
sobreexplotado).
Se llaman reservas, en sentido amplio, al volumen total de agua (en Hm3.)
existente en un acuífero y que se puede extraer, desde uno o varios pozos,
produciendo una sobreexplotación y deprimiendo el nivel freático del mismo.
La utilización de las reservas sólo se puede plantear ante una situación de
extrema emergencia y la sobreexplotación ocasionada debe atajarse cuanto antes
mediante la paralización de las extracciones, o bien, por recarga artificial.

2. AGUA SUBTERRÁNEA
2.1. CONCEPTO

El agua subterránea es la que se encuentra dentro de la litosfera. A la parte de la


hidrología que se ocupa del agua subterránea se le da el nombre de
hidrogeología, y aunque algunos autores también la llaman geohidrología, cabe
mencionar que ésta se dedica exclusivamente a la hidráulica subterránea.
La hidrogeología estudia al agua subterránea, desde su origen, su movimiento, su
distribución debajo de la superficie de la Tierra y su conservación.
Por lo que se refiere a la presencia del agua en el subsuelo, se ha comprobado
que la mayor parte del agua subterránea se debe a la infiltración de agua de lluvia,
aunque también hay agua subterránea debida a otros fenómenos como el
magmatismo y el volcanismo (aguas juveniles) y las que resultan al quedar
atrapadas en los intersticios de rocas sedimentarias en el momento en que se
depositan éstas (aguas fósiles), pero su cantidad no es considerable en relación
con las que provienen de la infiltración.

Distribución del agua en el subsuelo


En condiciones normales, la distribución de agua en el subsuelo ha sido dividida
en dos zonas: la de aereación, también conocida como zona vadosa o no saturada
y la de saturación como lo observamos a continuación:
[Link] DE AEREACIÓN

La zona de aereación comprende a su vez tres franjas: la del agua del suelo, la
intermedia y la capilar.
En la franja del agua del suelo se encuentran tres tipos de agua:
Agua higroscópica. Es la que el suelo absorbe y pasa a formar películas muy
delgadas alrededor de las partículas que lo forman.
Agua capilar. Es la que existe en los intersticios del suelo debido a fenómenos de
capilaridad. Esta es el agua que aprovechan muchas plantas para satisfacer sus
necesidades.
Agua libre o de gravedad. Es la que se mueve bajo la influencia de la gravedad,
una vez satisfecha la humedad del [Link] ocasiones en que esta primera
franja no existe.

En la franja intermedia el espesor varía desde cero hasta varios metros; es la que
comunica a la franja del agua del suelo con la capilar. El agua aquí existente se
debe a fuerzas higroscópicas, capilares y de gravedad.
La franja capilar es una capa humedecida por el agua que asciende de la zona de
saturación debido a fenómenos capilares.
Al agua contenida en la zona de aereación se le conoce con el nombre de agua
suspendida, ésta es el agua vadosa, es decir, agua infiltrada que se dirige hacia el
manto freático.

2. ZONA DE SATURACIÓN

En la zona de saturación se encuentra el agua subterránea propiamente dicha. En


esta región el movimiento del agua es más lento debido a que todos los poros e
intersticios se encuentran ocupados por ella, y es de aquí de donde se extrae el
agua para los diversos usos que le da el hombre.
La capa saturada es el manto freático, y la parte superior de ésta, es decir, el
límite de la zona libre del agua que ocupa esta región, es la superficie freática que,
por lo general, sigue débilmente las ondulaciones del terreno. Al agua que llega a
esta zona se le llama agua freática.
La parte inferior de la zona de saturación está compuesta por una capa
impermeable, la cual impide que el agua siga descendiendo.
Puede suceder que haya otras zonas de saturación de menor extensión sobre la
principal, en cuyo caso se les llama zonas de saturación colgadas.
El agua se mueve hacia el manto freático por filtración, una vez en él, el
movimiento lento que adquiere al llegar a la zona de saturación se llama
percolación.
El movimiento del agua subterránea está controlado por tres fuerzas principales, la
de gravedad, la de atracción molecular y la de diferencias de densidad, producto
de variaciones importantes de temperatura que existen al interior del subsuelo,
interviniendo de manera especial la estructura de las formaciones geológicas.
Las formaciones geológicas según su aptitud para contener y dejar pasar el agua
a través de su masa reciben distintos nombres:
Acuíferos. Son formaciones, partes de una formación o conjunto de formaciones
geológicas, que permiten al agua moverse a través de ellas bajo condiciones
ordinarias y son capaces de suministrarla por gravedad, o por bombeo en la
calidad requerida.

Acuicierres o acuitardos. Son formaciones capaces de contener agua, pero


incapaces de transmitirla en cantidades suficientes como para su captación o
formación de manantiales importantes.

Acuífugos. Son formaciones impermeables que no absorben ni transmiten agua.

Los acuíferos pueden ser libres y confinados. Los primeros se conocen también
como acuíferos no confinados, abiertos, freáticos o no artesianos y son los que se
presentan cuando el manto freático no está limitado, en la parte superior, por un
estrato impermeable. Los acuíferos confinados, también conocidos como
artesianos, ocluidos o de presión, se tienen cuando el agua subterránea está
limitada en su parte superior por un estrato impermeable. El agua que alimenta a
este tipo de acuíferos proviene de un manto en el que el estrato limitante superior
o ambos estratos ascienden hasta la superficie o terminan bajo ella.

El agua confinada o artesiana tiene una presión que la hace subir a un cierto nivel
cuando alguna fractura o perforación llega hasta el acuífero confinado. La presión
causante de este ascenso es la presión hidrostática y el nivel al cual llega esta
agua sin ser bombeada se llama superficie piezométrica o superficie de presión. El
nivel de un punto cualquiera de las superficies freática y piezométrica sin haber
bombeado el agua, da el nivel estático. Cuando la superficie piezométrica queda
debajo del terreno se dice que el agua es ascendente y cuando queda arriba de la
superficie, el agua es brotante.

2.3. FACTORES QUE CONDICIONAN LA PRESENCIA Y EL


MOVIMIENTO DEL AGUA SUBTERRÁNEA

La presencia y el movimiento del agua subterránea están condicionados por


ciertos factores entre los que se cuentan como más importantes la precipitación, la
forma del terreno, la geología y la presencia o ausencia de vegetación.
1. Precipitación
Es importante considerar a la precipitación, si se toma en cuenta que la mayor
parte del agua del subsuelo proviene de la infiltración de la lluvia. Las zonas
lluviosas constituyen, en mayor o menor grado, zonas de alimentación del agua
subterránea, por lo que en las zonas secas el agua subterránea no proviene de la
infiltración directa, procede de regiones lejanas o cercanas, en donde la lluvia se
infiltra y llega lentamente hasta ellas. La precipitación es muy importante en dos
aspectos, en su cantidad y en su duración.

2. Forma del terreno


Este aspecto interesa a la hidrología tanto superficial como subterránea, ya que el
relieve da lugar a la formación de las cuencas hidrográficas, indicando así el
camino que seguirá el agua al caer a la superficie.
Por lo que se refiere a la hidrogeología, la forma del terreno es importante, porque
el agua tendrá mayor o menor oportunidad de infiltrarse y, además, porque el agua
infiltrada va a seguir una trayectoria determinada por dicho factor; así, en una
región montañosa la pendiente del terreno por una parte, dará más facilidad al
agua para escurrir que para infiltrarse y, por otra, el agua que llegue a la zona de
saturación tendrá un movimiento hacia las zonas más bajas en donde el
movimiento del agua será más lento y facilitará su acumulación,o también, según
la constitución del terreno, el agua puede salir en forma de manantiales en las
laderas de las montañas. En una zona más o menos plana el agua tendrá mayor
oportunidad de infiltrarse y habrá más facilidad de encontrar depósitos mayores de
agua subterránea, ya que ahí se tiene tanto el agua infiltrada localmente como la
descarga de regiones montañosas vecinas.
Las formas del terreno son fundamentales, pues en general las partes altas
constituyen zonas potenciales de recarga y las bajas de descarga del flujo de agua
subterránea.
Las corrientes fluviales pueden influir en el aumento de agua del subsuelo,
especialmente en la época de lluvia. Las zonas de descarga, además de
manantiales, pueden estar representadas por cuerpos de agua,humedales, suelos
salinos, entre otros.

3. GEOLOGÍA.

El aspecto geológico desempeña un papel muy importante en la hidrogeología, ya


que la velocidad de movimiento depende de la estructura y composición litológica
de las formaciones, para que el agua pueda transitar por el subsuelo. Las
diferentes formaciones poseen ciertas propiedades que son definitivas para
poder constituir buenos acuíferos. Estas propiedades son la porosidad y la
permeabilidad (o más estrictamente la conductividad hidráulica).

La porosidad es la particularidad que tiene un material geológico de contener


intersticios y su valor se da en porcentaje, que indica el volumen del material
ocupado por dichos intersticios. Se ha considerado que una porosidad inferior al
5% es baja, entre el 5 y el 20% es media y más del 20% es alta. La porosidad se
puede aplicar a material granular o a material fracturado, incluso existen
materiales granulares compactos que se encuentran fracturados y presentan lo
que se llama doble porosidad, como por ejemplo una toba de piroclastos
consolidada y fracturada.
A continuación se dan unos datos de porosidad de varias rocas compilados por
Fuller, citado por Meinzer (1923).
La permeabilidad es la facilidad que tiene un material geológico para dejar pasar
cualquier fluido, en este caso el agua, a través de los intersticios. Cuando el fluido
es agua, se considera más adecuado emplear conductividad hidráulica, concepto
que incorpora la densidad y viscosidad del agua. Se han diferenciado dos clases
de permeabilidad: la permeabilidad continua, en pequeño o conductividad
hidráulica de medios granulares, que es la que se presenta cuando los poros o
instersticios están comunicados entre sí y la permeabilidad localizada, en grande o
de medios fracturados, que se presenta cuando el agua se mueve a través de
fisuras y grietas de las rocas.
Como se ve, no basta que las formaciones o materiales geológicos tengan un alto
porcentaje de porosidad, sino además es necesario que sus poros o fracturas
estén intercomunicados.
En cuanto a usar permeabilidad como un adjetivo, Thurman (citado por De la O
Carreño, 1951) da los siguientes datos:

Materiales permeables

Muy permeables: lavas cavernosas, gravas, arenas gruesas.


Permeables: arenas finas, conglomerados, areniscas, calizas no muy fracturadas.
Poco permeables: gravas con arcillas, margas, calizas margosas.
Materiales impermeables
Aunque en forma estricta no hay materiales totalmente impermeables, pues
dependen de la escala geográfica considerada, se puede anotar lo siguiente:
Impermeables: pizarras cristalinas, areniscas antiguas, calizas cristalinas, calizas
compactas no cavernosas, cuarcitas.
Muy impermeables: granitos y rocas en masa, pizarras arcillosas,arcillas.

VEGETACIÓN

Es un factor que en partes topográficamente altas influye en la infiltración y, por lo


tanto, contribuye a la recarga del agua subterránea. El suelo, hidrogeológicamente
hablando, está estrechamente ligado con la cubierta vegetal. Las raíces de las
plantas y los animales propios del suelo lo horadan haciéndolo más poroso y
dándole así oportunidad al agua para pasar a través de él. La vegetación puede
facilitar la infiltración aun en los suelos duros y arcillosos.
En lo que respecta a este factor, es interesante hacer alusión a la existencia de
ciertos tipos de plantas que se alimentan de la descarga del agua subterránea,
que no pertenecen a un género o familia en especial, sino que su única
característica en común es que satisfacen sus necesidades extendiendo sus
raíces hasta el manto freático. A este grupo peculiar de plantas se le ha dado el
nombre de freatofitas, pueden servir como indicadoras de la presencia de agua
subterránea e inclusive de la calidad de la misma. Suelen presentarse en las
márgenes de los ríos y son propias de regiones semiáridas, donde el agua
subterránea aflora en forma permanente, no dependiendo de la precipitación
directa en el área. Es muy grande la cantidad de agua que utilizan y, por tanto, la
cantidad que se va a la atmósfera por evapotranspiración, pero no es conveniente
eliminarlas por completo precisamente porque protegen al suelo de la erosión, sin
embargo, se han ideado medios para reducir su metabolismo y evitar tanta pérdida
de agua subterránea por evapotranspiración.

3.3. MOVIMIENTO O FLUJO DEL AGUA SUBTERRÁNEA

Un sistema hidrológico en el que se considera que el agua subterránea fluye en


forma horizontal, y en el cual normalmente la información hidrológica se utiliza
para describir un sistema estático en un medio geológico considerado equivalente
a un medio granular con propiedades (porosidad y permeabilidad), cuyo valor es
igual en todas direcciones; rara vez se presenta en el medio natural.

Un sistema hidrológico subterráneo dinámico es más representativo de la realidad


y las investigaciones en este campo toman en cuenta el movimiento vertical del
agua subterránea. En acuíferos de gran espesor (1 000 m o más), el flujo vertical
controla el movimiento del agua subterránea, control que marca un
comportamiento particular en las zonas de extracción por pozos, en especial en
las zonas de recarga (hacia abajo) y en las de descarga (hacia arriba).
Si se detiene por un instante el flujo de agua subterránea, se puede estimar la
forma de su movimiento en el plano horizontal y en el plano vertical, lo que
resultará en la definición de áreas de recarga y áreas de descarga (Figura 2).
Existen tres sistemas principales de flujo de agua subterránea que se establecen
de acuerdo con la topografía y al marco geológico presente: local, intermedio y
regional. Una topografía abrupta producirá varios sistemas locales, en cada
topografía el agua entra y sale en el mismo valle. En algunos casos parte del agua
de recarga podrá descargar en otro valle localizado a un nivel topográfico menor,
esto definirá un sistema intermedio.
Los sistemas regionales se desarrollan a mayor profundidad y van de las partes
más altas a las zonas de descarga más bajas de la cuenca.
Todos estos flujos, en un ambiente natural, mantienen un recorrido separado, al
igual que las corrientes marinas o las aguas de dos ríos antes de confluir para
formar otra. Las zonas de recarga y descarga están estrictamente controladas por
un flujo vertical con una componente de movimiento hacia abajo y hacia arriba,
respectivamente.

El despreciar estas componentes de flujo vertical del agua subterránea ha


generado impactos ambientales serios y algunas veces irreversibles.
Fig. 2

3. LOS ACUÍFEROS

3.1 DEFINICIÓN

Se denomina acuífero a aquellas formaciones geológicas que almacenan y liberan


agua, con la particularidad, del carácter móvil y renovable de las aguas que llegan
y saturan el medio permeable, permitiendo que el hombre pueda extraerla y
aprovecharla en cantidades económicamente apreciables para sus necesidades.

3.2 CUENCAS HIDROGEOLÓGICAS.


Unidad natural definida por la existencia de la divisoria de las aguas en un
territorio dado. Las cuencas hidrográficas son unidades morfográficas
superficiales. Sus límites quedan establecidos por la divisoria geográfica principal
de las aguas de las precipitaciones; también conocido como 
La geología interviene mediante dos factores en la presencia del agua
subterránea:

 La naturaleza de las rocas, que determina la permeabilidad del acuífero.


 La estructura de los acuíferos que condiciona la circulación subterránea.
La cuenca vertiente o cuenca hidrológica es una zona del relieve en la que las
aguas superficiales circulan y se reúnen hacia un lugar común (río, lago, etc.).
Está determinada por la geomorfología, es decir, por las líneas de crestas o
divisorias de aguas vertientes.
La cuenca vertiente y la cuenca hidrogeológica de una región determinada no
tienen que presentar necesariamente los mismos límites. Las cuencas hidrológicas
subterráneas, salvo casos excepcionales, no coinciden con las cuencas
hidrológicas superficiales, ya que de una manera general los accidentes
topográficos no reflejan siempre la estructura del subsuelo, ni la disposición de los
estratos permeables e impermeables o los accidentes tectónicos ocultos.
La circulación del agua subterránea en el interior de una cuenca hidrogeológica
queda delimitada por la presencia de las rocas impermeables que constituyen el
substrato regional y por los accidentes geológicos: fallas, estratificación, etc, que
condicionan la disposición y la profundidad del basamento impermeable

3.3 PARÁMETROS HIDROGEOLÓGICOS

Considerando los acuíferos como sistemas que poseen un cierto funcionamiento,


regulado por la recarga y las extracciones, se comprende que deben poseer unas
ciertas características fundamentales de las cuales dependen. Estas
características o parámetros permiten definir el funcionamiento de un acuífero
frente a unas determinadas acciones exteriores. Estos parámetros son: La
porosidad, la permeabilidad y la transitividad
3.3.1 POROSIDAD
La porosidad de un terreno se define como la relación (%) entre el volumen de
huecos y el volumen total del terreno que los contiene: P = Vh/Vt x 100
La porosidad depende de un gran número de factores entre los que cabe destacar:

 Naturaleza del terreno


 La uniformidad granulométrica de sus componentes
 La disposición y forma de las partículas
 Grado de cementación o compactación
 Efectos de la fisuración, disolución, meteorización, etc…
Los huecos o intersticios del terreno se clasifican en dos grandes grupos:

 Primarios, originados al mismo tiempo que se formaron las rocas que los
contienen: Ej. Las rocas detríticas.
 Secundarios, producidos posteriormente por fracturación o por disolución:
Ej. Las rocas metamórficas y las calizas.
De lo anterior se deduce que hay dos tipos de porosidades:

 Porosidad primaria u originaria


 Porosidad adquirida o secundaria, producida por fracturación o por
disolución.
3.3.2 PERMEABILIDAD.
Es el factor más importante de las rocas en relación con la explotación de sus
aguas subterráneas. Depende de:

 Tamaño de los huecos interconectados (poros, fracturas, etc.)


 La granulometría de las partículas rocosas
 Naturaleza y rugosidad de la superficie de estas partículas
 La dirección dentro del terreno (anisotropía).
Puesto que el agua subterránea es contenida y conducida por los huecos que
presenta el terreno, la forma y las características de ellos influirán de un modo
fundamental en el comportamiento de la permeabilidad: Los materiales granulares
bien clasificados (gravas y arenas) tienen unas elevadas porosidad y
permeabilidad; en cambio, en las arcillas y los limos el agua se adosa a los
diminutos poros por atracción iónica y queda retenida, es decir, son rocas muy
porosas pero resultan impermeables.

3.3.3 TRANSMISIVIDAD
El concepto de transmisividad se define como “el caudal que se filtra a través de
una franja vertical de terreno, de ancho la unidad y de altura igual a la del manto
permeable saturado de agua, bajo un gradiente hidráulico unidad y a una
temperatura fija determinada”.
Si E es el espesor saturado de la formación permeable, la transmisividad es igual
al producto de la permeabilidad por dicho espesor: T = P x E. Desde el punto de
vista hidrogeológico, la transmisividad tiene más importancia que la permeabilidad,
porque así como ésta (P) es una característica constante del terreno que deja
pasar el agua, lo que no implica que la contenga, aquella (T) depende de la altura
o espesor del manto acuífero saturado.
3.4 CARACTERÍSTICAS
Todos los acuíferos tienen dos características fundamentales: capacidad de
almacenar agua subterránea y capacidad de permitir el flujo del agua subterránea.
Pero el grado en que se presentan estas propiedades varía mucho de una
formación geológica a otra y su magnitud puede variar con la estructura geológica,
de unos cuantos km2 a mucho

3.5 COMPOSICIÓN
La naturaleza geológica del suelo determina la composición química de las aguas
subterráneas. El agua está en constante movimiento con el suelo donde se
estanca y recircula, y así se desarrolla un equilibrio entre la composición del suelo
y la del agua: por ejemplo, el agua que circula en substrato arenoso o granítico es
acidad y tiene menos minerales. Agua que circula en suelos limosos y arcillosos
son alcalinas y contienen bicarbonatos. La siguiente tabla compara las
características de las aguas superficiales y las aguas subterráneas basados en los
parámetros de análisis del agua más importantes.

3.6 MOVIMIENTO
El agua subterráneas se encuentra en movimiento constante, aunque la tasa a la
que se mueve es generalmente menor que como se movería en un río porque
debe pasar en complicados pasos entre los espacios libres de las rocas. Primero
el agua se mueve hacia abajo debido a la caída de la gravedad. También puede
moverse hacia arriba porque fluirá de zonas de alta presión a zonas de baja
presión.
El flujo de agua subterránea es controlado por dos propiedades de la roca:
porosidad y permeabilidad. Porosidad es el porcentaje en volumen de roca con
espacios abiertos (poros). Esto determina la cantidad de agua que contiene la
roca. En sedimentos o rocas sedimentarias la porosidad depende del tamaño de
grano, forma de grano, el grado de cimentación. Permeabilidad es una medida del
grado a los que los espacios porosos están interconectados, y el tamaño de estas
interconexiones. Baja porosidad normalmente significa baja permeabilidad, pero
alta porosidad no implica necesariamente alta permeabilidad. Es posible que una
roca altamente porosa y baja permeabilidad, pero alta porosidad no significa
necesariamente alta permeabilidad. Es posible tener una roca muy porosa con
pocas interconexiones entre poros. Un buen ejemplo de roca altamente porosa
pero poco permeable son las rocas volcánicas vesiculares, donde las burbujas que
una vez contuvieron gas en la roca las dotan de alta porosidad, pero como estos
agujeros no están conectados entre sí la roca tiene baja permeabilidad,
Los factores del movimiento son porosidad, permeabilidad y filtración.

3.6.1 POROSIDAD
Alude a la cantidad de espacios vacíos dentro de la masa rocosa; la arcilla y la
arena son porosas, igualmente una arenisca mal cementada o una roca fracturada
o con planos de disolución, porque hay volumen de espacios vacíos en el seno de
la roca.

3.6.2 PERMEABILIDAD
La permeabilidad alude a la capacidad que tiene un material de permitir que se
establezca el flujo de aguas subterráneas -o cualquier fluido- a través suyo. Ello
dependerá de la porosidad y de la conexión entre las aberturas e intersticios, y del
tamaño y forma de tales conductos. En otras palabras la permeabilidad depende
no sólo de la porosidad de la roca, sino del tamaño de los poros

3.6.3 LA VELOCIDAD
A la que el agua subterránea se mueve a través de la zona saturada depende de
la permeabilidad de la roca y el gradiente hidráulico. El gradiente hidráulico se
define como la diferencia en elevación del terreno por la distancia entre dos puntos
del nivel freático. Velocidad V es entonces:
V = K(h2 - h1)/L
Donde K es el coeficiente de permeabilidad. Si multiplicamos esta expresión por el
área A, a través de la cual se mueve el agua entonces obtenemos la emisión Q
(Ley de Darcy).
Q = AK(h2 - h1)/L.
3.6.4 FILTRACIÓN
La filtración varía mucho, según la naturaleza del suelo, la vegetación y la
estación. Un suelo arenoso y desnudo puede absorber del 30 al 60 % del agua
lluvia caída. El mismo terreno arenoso recubierto de vegetación, sólo deja filtrar un
10 %, exclusivamente durante el otoño y el invierno.

4. CLASIFICACIONES DE ACUÍFEROS
Los acuíferos se clasifican en cuanto a su estructura, su comportamiento
hidráulico, su textura, su litología, y la movilidad de su agua.
Factores importantes:

 Capacidad de almacenar agua (porosidad y otros factores)


 Cualidad de transmitir agua (permeabilidad y otros factores)

TIPOS DE ACUÍFEROS
4.1. SEGÚN SU ESTRUCTURA
Desde el punto de vista de su estructura, ya se ha visto que se pueden distinguir
los acuíferos libres y los acuíferos confinados.
En la figura de al lado se ilustran los dos tipos de acuíferos:

 río o lago (a), en este caso es la fuente de recarga de ambos acuíferos.


 suelo poroso no saturado (b).
 suelo poroso saturado (c), en el cual existe una camada de terreno
impermeable (d), formado, por ejemplo por arcilla, este estrato impermeable
confina el acuífero a cotas inferiores.
 suelo impermeable (d).
 acuífero no confinado (e).
 manantial (f);
 pozo que capta agua del acuífero no confinado (g).
 pozo que alcanza el acuífero confinado, frecuentemente el agua brota como
en un surtidor o fuente, llamado pozo artesiano (h).

4.2. SEGÚN SU TEXTURA


Desde el punto de vista textural, se dividen también en dos grandes grupos: los
porosos y fisúrales.

 En los acuíferos porosos el agua subterránea se encuentra como


embebida en una esponja, dentro de unos poros intercomunicados entre sí,
cuya textura motiva que existe "permeabilidad" (transmisión interna de
agua), frente a un simple almacenamiento. Aunque las arcillas presentan
una máxima porosidad y almacenamiento, pero una nula transmisión o
permeabilidad (permeabilidad <> porosidad). Como ejemplo de acuíferos
porosos, tenemos las formaciones de arenas y gravas aluviales
 En los acuíferos fisúrales, el agua se encuentra ubicada sobre fisuras
o diaclasas, también intercomunicadas entre sí; pero a diferencia de los
acuíferos porosos, su distribución hace que los flujos internos de agua se
comporten de una manera heterogénea, por direcciones preferenciales.
Como representantes principales del tipo fisural podemos citar a los
acuíferos kársticos.
Los Acuíferos fisurados y/o kársticos corresponden con acuíferos en rocas
carbonatadas (calizas/dolomías) o bien otro tipo de rocas que presenten
diaclasado, fracturación y/o disolución (rocas ígneas, metamórficas, detríticas bien
consolidadas, etc). Poseen permeabilidad debida a grietas y fisuras, tanto de
origen mecánico como de disolución. Se encuentran entre las calizas, dolomías,
yesos, granitos, basaltos, etc, siendo los dos primeros los tipos más importantes.

4.3. SEGÚN SU COMPORTAMIENTO HIDRODINÁMICO


Desde un punto de vista hidrodinámico, de la movilidad del agua, se pueden
clasificar en “acuíferos”, “acuitardos”, “acuicludos” y “acuifugos”. La velocidad del
agua dependerá de la porosidad y percolación de la roca a una velocidad de 1
centímetro por año.
 ACUÍFERO
Almacenan y transmiten agua subterránea, por lo general en arenas porosas y
calizas fisúrales.

 capaz de almacenar y transmitir el agua


 es una formación con capacidad de drenaje alta
 se puede aprovechar económicamente
 gravas, arenas, macizo rocoso muy fracturado etc.
 ACUITARDO
Son buenos almacenes pero malos transmisores de agua subterránea por
transmitirla lentamente (por ejemplo, compuestos de limos).

 capaz de almacenar el agua en cantidades muy importantes, pero la transmite


con dificultad.
 normalmente no se puede aprovechar económicamente limos, arenas
limosas/arcillosas, rocas compactas con alteración y/o fracturación.
 ACUICLUDO
Pueden ser buenos almacenes, pero nulos transmisores (las arcillas).

 puede almacenar el agua en grandes cantidades, pero no tiene posibilidad de


transmitirla.
 no se puede aprovechar .
 ACUIFUGO
No almacenan ni transmiten agua como los constituidos de granitos, cuarcitas no
fisuradas.

 Formación incapaz de almacenar y de transmitir el agua.


 Rocas compactas (granitos, gneises sin fracturación/alteración).

4.4. SEGÚN SU COMPORTAMIENTO HIDRÁULICO

 ACUÍFERO SUBESTIMADO O LIBRE.


Es aquel acuífero que se encuentra en directo contacto con la zona subsaturada
del suelo. En este acuífero la presión de agua en la zona superior es igual a la
presión atmosférica, aumentando en profundidad a medida que aumenta el
espesor saturado. El acuífero “freático o libre” es aquel en el que se encuentra una
superficie libre y real de agua encerrada en contacto con el aire y la presión
atmosférica, por lo que su presión es en realidad igual a la presión atmosférica. No
tienen una capa de materiales impermeables encima de ellas.
En el acuífero libre el nivel freático coincide con la superficie y se encuentra en
contacto directo con la zona subsaturada del suelo. Su posición varía dependiendo
de la época de lluvias o las épocas secas.

 ACUÍFERO CAUTIVO O CONFINADO.


Son aquellas formaciones en las que el agua subterránea se encuentra encerrada
entre dos capas impermeables y es sometida a una presión distinta a la
atmosférica (superior). Sólo recibe el agua de lluvia por una zona en la que existen
materiales permeables, recarga alóctona donde el área de recarga se encuentra
alejada del punto de medición, y puede ser directa o indirecta dependiendo de si
es agua de lluvia que entra en contacto directo con un afloramiento del agua
subterránea, o las precipitaciones deben atravesar las diferentes capas de suelo
antes de ser integrada al agua subterránea. A las zonas de recarga se les puede
llamar zonas de alimentación. Debido a las capas impermeables que encierran al
acuífero, nunca se evidenciarán recargas autóctonas (situación en la que el agua
proviene de un área de recarga situada sobre el acuífero), caso típico de los
acuíferos semiconfinados y los no confinados o libres (freáticos).

 ACUÍFERO SEMI-CONFINADO
Un acuífero se dice semi-confinado cuando el estrato de suelo que lo cubre tiene
una permeabilidad significativamente menor a la del acuífero mismo, pero no
llegando a ser impermeable, es decir que a través de este estrato la descarga y
recarga puede todavía ocurrir.
Son más frecuentes que los acuíferos confinados, pudiendo afirmar que se trata
de acuíferos a presión, pero en algunas de las capas confinantes son
semipermeables, acuitardos.
El acuífero “semi-confinado” ocurre cuando el estrato de suelo que lo cubre tiene
significativamente menos permeabilidad que el acuífero en sí, pero no es
impermeable, permitiendo que ocurra la descarga y recarga a través de este
estrato.
El muro y/o el techo no son totalmente impermeables y permiten la filtración
vertical del agua, por lo que puede recargarse o perder agua a través del techo o
de la base.
 ACUÍFEROS COSTEROS
Los acuíferos costeros pueden ser libres, confinados o semiconfinados. Lo que la
diferencia es la presencia de fluidos con dos densidades diferentes: agua dulce,
con un densidad menor, con relación al agua salada del mar o del océano. Esta
diferencia de densidad hace que en la zona de la costa, el agua dulce se
encuentra sobrepuesta al agua salada. El agua salada se introduce en el
continente en forma de una cuña salina que se va profundizando a medida que se
introduce en el continente.
La cuenca de los acuíferos costeros, al igual que la cuenca de acuíferos de zonas
continentales interiores, se alimenta a través de precipitaciones, o a través del flujo
subsuperficial y/o subterráneos de otras cuencas, mientras que las salidas se dan
a través de la evapotranspiración, evaporación y por la salida subsuperficial, con la
particularidad de que estas últimas se dan hacia el mar.
5. HIDROGEOQUÍMICA

Es la compilación de varias ciencias, tales como la química del agua, que


concierne al estudio de los procesos y reacciones químicas que afectan la
distribución y circulación de especies disueltas en aguas naturales, combinada con
la geología y la biología, debido a que durante el ciclo hidrológico.

5.1. RELACIONES ENTRE LA LITOLOGÍA Y LA COMPOSICIÓN DE LAS


AGUAS SUBTERRÁNEAS

La litología es la parte de la geología que estudia a las rocas, especialmente de


su tamaño de grano, del tamaño de las partículas y de sus características físicas
y químicas. Incluye también su composición, su textura, tipo de transporte así
como su composición mineralógica, distribución espacial y material cementante.
Entendemos por roca una masa de materia mineral coherente, consolidada y
compacta. Se puede clasificar por su edad, su dureza o su génesis
(ígneas, sedimentarias y metamórficas).
Cuando existen rocas masivas de un solo tipo, o con una estructura similar, la
naturaleza de las rocas puede condicionar el relieve. Los tipos de relieve por
causas litológicas más significativos son: el relieve cárstico, el relieve sobre rocas
metamórficas y el relieve volcánico.
En un agua subterránea natural, la mayoría de las sustancias disueltas se
encuentran en estado iónico. Unos cuantos de estos iones se encuentran
presentes casi siempre y su suma representa casi la totalidad de los iones
presentes; estos son los iones fundamentales.
5.2. EL MOVIMIENTO DEL AGUA SUBTERRÁNEA Y SU COMPOSICIÓN
QUÍMICA
FLUJO DE AGUA SUBTERRÁNEA:
El agua subterránea fluye a través de espacios interconectados, a lo largo de
micro fisuras entre las partículas y a través de fracturas de mayor escala. El
movimiento se produce en respuesta a las diferencias de elevación y presión del
fluido. La fuerza directriz se mide en términos de altura hidráulica. El agua
subterránea fluye de regiones donde la altura hidráulica es alta hacia regiones
donde dicha altura es baja. Encima del nivel freático, en la franja de capilaridad y
zonas vadosas, el agua está sometida a tensión por lo la presión del fluido es
menor que la atmosférica. Por debajo del nivel freático, en la zona saturada, la
presión del fluido excede a la atmosférica. El nivel freático está definido como la
superficie en la cual la altura de presión es igual a cero.

El sistema de agua subterránea se recarga debido a la precipitación pluvial y el


agua fluye hacia los arroyos a través de este sistema. Agua bombeada del sistema
subterráneo causa que la capa freática baje de nivel y cambie la dirección de la
corriente del agua subterránea. Parte del agua que fluía hacia un arroyo, ya no lo
hace y así mismo, algo de esta corriente también es acarreada desde el arroyo
hasta el sistema de agua subterránea, reduciendo por lo tanto la corriente del
arroyo. Los contaminantes que se introducen en la superficie de la tierra pueden
infiltrarse a la capa freática y fluir hacia un punto de descarga, ya sea un pozo o un
arroyo. (A pesar de no mostrarse aquí, también es importante saber sobre la
descarga potencial de contaminantes que pasan del arroyo hacia el sistema de
agua subterránea)Los declives del agua pueden afectar el ambiente natural de las
plantas y animales. Por ejemplo, plantas en las áreas ribereñas que crecen por la
proximidad de la capa freática a la superficie, podrían no sobrevivir si el agua
aumentara su profundidad. El ambiente para los peces y vida acuática también
puede ser alterado si el nivel del arroyo decae.

La composición química se define a partir de los análisis de muestras recogidas


adecuadamente y se cuantifica por medio de la concentración de cada
constituyente analizado.

5.3. CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS

CLASIFICACIÓN:

Las aguas subterráneas pueden dividirse en varias clases atendiendo a distintos


factores: origen, condiciones de yacimientos, propiedades hidráulicas,
composición química, etc. Atendiendo a las condiciones de yacimiento, se
distinguen cuatro tipos principales de aguas subterráneas.

AGUAS SUSPENDIDAS:
Son los subterráneos que yacen a escasa profundidad bajo la superficie de la
tierra, en la zona de aeración. Se hallan por encima de las freáticas, allí donde se
verifica la infiltración de las precipitaciones atmosféricas, siendo, además limitada
su extensión.

AGUAS FREÁTICAS:

Son sumamente difundidas. Son aguas del primer horizonte acuífero que
descansa sobre la primera capa impermeable más o menos continua. Pueden
acumularse tanto en las rocas sueltas porosas como en las rocas duras
agrietadas, la zona de alimentación coincide con la de su disfunción.

AGUAS CONFINADAS:

Se diferencian de las anteriores solo por el hecho de hallarse confinadas entre dos
capas impermeables continuas. Son difundidas en regiones de topografía
accidentada.

AGUAS ARTESIANAS:

Se originan bajo condiciones estructurales favorables. La mayoría de las veces se


encuentran en los pliegues sinclinales y monoclinales de las capas de rocas.

6. RELACIÓN ENTRE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS Y LAS SUPERFICIALES

LAS AGUAS SUPERFICIALES: son las aguas que se encuentran sobre la


superficie de la corteza terrestre como son: Los océanos y mares. Los ríos, los
arroyos, los lagos y las lagunas, las masas de hielo que hay en las cimas de las
montañas y en las zonas polares. 

LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS: son las aguas que se acumulan bajo la


superficie terrestre, proceden en gran medida de la escorrentía de las aguas de
lluvia y del deshielo de la nieve, pero también incluyen las aguas que han
circulado por el interior de las rocas del subsuelo sin llegar a alcanzar la zona
saturada de los acuíferos subterráneos y superficiales. 

6.1. LOS MANANTIALES.


Un manantial o naciente es una fuente natural de agua que brota de la tierra o
entre las rocas. Puede ser permanente o temporal. Se origina en la filtración de
agua, de lluvia o de nieve, que penetra en un área y emerge en otra de menor
altitud, donde el agua no está confinada en un conducto impermeable.
Estas suelen ser abundantes. Los cursos subterráneos a veces se calientan por el
contacto con rocas ígneas y afloran como aguas termales.
Dependiendo de la frecuencia del origen (caída de lluvia o nieve derretida que
infiltra la tierra), un manantial o naciente puede ser efímero (intermitente), perenne
(continuo) o artesiano. Los pozos artesianos son manantiales artificiales,
provocados por el hombre mediante una perforación a gran profundidad y en la
que la presión del agua es tal que la hace emerger en la superficie.
Cuando el agua aflora a la tierra, puede formar un estanque o arroyo. Las aguas
termales, así como los géiseres, también son manantiales.
6.2. CLASIFICACIÓN DE LOS MANANTIALES

Existen numerosos tipos de clasificaciones según el aspecto que sea considerado:


El tipo de materiales geológicos que constituyen el acuífero, la estructura del
terreno, el régimen del caudal o según la composición química y la temperatura de
sus aguas.

MANANTIALES DE LADERA: Se producen en el punto donde la superficie


inclinada del terreno intercepta o corta una capa permeable. Suelen encontrarse
en las proximidades de la zona de contacto entre las formaciones permeables e
impermeables. Estos manantiales no proporcionan grandes caudales, dado el
reducido tamaño del embalse subterráneo que drenan.

1.  MANANTIALES DE VALLE: Se producen en las depresiones o en los valles


en los que el límite superior de la zona saturada (nivel freático) alcanza la
superficie topográfica.
2.  MANANTIALES INTERMITENTES: Son aquellos en los que su caudal pasa
de ser muy escaso o nulo a ser muy importante durante breve tiempo, debido a
que la descarga se hace a través de un sifón. Estos manantiales son
exclusivos de las formaciones calcáreas certificadas.
3. MANANTIALES DE FRACTURA: En las rocas ígneas y metamórficas la
circulación y el almacenamiento de agua se hace fundamentalmente a través
de las zonas fracturadas (fallas y diaclasas). Por lo general estos manantiales
son de pequeño caudal y se extinguen en verano cuando se descarga el agua
almacenada a lo largo del plano de fractura.

Normalmente se clasifican los manantiales o nacientes por el volumen de agua


que descargan. Los más grandes son de «primera magnitud,» definidos como
tales cuando descargan agua a una velocidad de 2.800 litros por segundo, por lo
menos. La escala es la siguiente:

 Primera Magnitud- > 2.800 ℓ/s


 Segunda Magnitud– 280 a 2800 l/s (10 a 100 pies³/s)
 Tercera Magnitud– 28 to 280 l/s (1 a 10 pies³/s)
 Cuarta Magnitud- 6,3 a 28 l/s (100 galones EE. UU / min a 1 pie³/s o 448
galones [EE. UU.]/min)
 Quinta Magnitud- 0.63 a 6.3 l/s (10 a 100 galones/min)
 Sexta Magnitud- 63 a 630 ml/s (1 a 10 galones/min)
 Séptima Magnitud- 8 a 63 ml/s (1 pinta a 1 galones/min)
 Octava Magnitud- Menos de 8 ml/s (1 pinta/min)
 Magnitud cero– No fluye (ex sitios/naciente histórico)

6.3. RELACIONES ENTRE LAS ESCORRENTÍAS SUPERFICIAL Y


SUBTERRÁNEA

El agua de los manantiales va a parar, directa o indirectamente, a un curso


superficial. Los caudales que los ríos llevan proceden en gran medida de la
escorrentía de las aguas de lluvia y del deshielo de la nieve, pero también incluyen
las aguas que han circulado por el interior de las rocas del subsuelo sin llegar a
alcanzar la zona saturada de los acuíferos subterráneos.

Para estudiar la aportación de agua subterránea que puede realizar un acuífero a


un río, o al contrario, la recarga que un embalse subterráneo puede recibir de un
curso de agua superficial, es fundamental conocer el tipo de conexión hidráulica
que hay entre ambos. Este vendrá dado principalmente por dos factores:

figura 1

a) Situación próxima de las formaciones geológicas permeables en relación con el


cauce del río.

figura 2
b) Situación del nivel del agua del río y del nivel freático profundo en la zona del
acuífero contigua al río.

En la figura 1) se representa el caso de un río drenante o efluente que recoge las


aguas de las grandes llanuras aluviales en las zonas con pluviometría abundante
o con recarga debida a la infiltración de los excedentes del regadío. Ej. El río
Tiétar, el rio Alagón, el río Guadiana,e.t.c.

En la figura 2) se esquematiza el caso de un río infiltrante o influente que, no sólo


no recibe ninguna escorrentía subterránea sino que pierde por infiltración parte de
su caudal, debido a que el nivel del agua en el cauce es más alto que la superficie
saturada de los materiales permeables contiguos. Este esquema es típico de las
zonas áridas o semiáridas en las que la infiltración de agua a través de los cauces
de los ríos constituye la principal fuente de recarga de los acuíferos. Ej. El río Nilo
a su paso por el desierto de arenas permeables.

6.4. MODIFICACIONES INTRODUCIDAS POR LA ACCIÓN DEL HOMBRE


El agua subterránea tiende a ser dulce y potable, pues la circulación subterránea
tiende a depurar el agua de partículas y microorganismos contaminantes. Sin
embargo, en ocasiones éstos llegan al acuífero por la actividad humana, como la
construcción de fosas sépticas o la agricultura. Por otro lado la contaminación
puede deberse a factores naturales, si los acuíferos son demasiado ricos en sales
disueltas o por la erosión natural de ciertas formaciones rocosas.

La contaminación del agua subterránea puede permanecer por largos períodos de


tiempo. Esto se debe a la baja tasa de renovación y largo tiempo de residencia, ya
que al agua subterránea no se le puede aplicar fácilmente procesos artificiales
de depuración como los que se pueden aplicar a los depósitos superficiales, por
su difícil acceso. En caso de zonas locales de contaminación se pueden
realizar remediación de acuíferos mediante la técnica de bombeo y tratamiento,
que consiste en extraer agua del acuífero, tratarla químicamente, e inyectarla de
vuelta al acuífero.

Entre las causas antropogénicas (originadas por los seres humanos), debidas a la
contaminación están la infiltración de nitratos y otros abonos
químicos muy solubles usados en la agricultura. Estos suelen ser una causa grave
de contaminación de los suministros en llanuras de elevada productividad agrícola
y densa población. Otras fuentes de contaminantes son las descargas de fábricas,
los productos agrícolas y los químicos utilizados por las personas en sus hogares
y patios. Los contaminantes también pueden provenir de tanques de
almacenamiento de agua, pozos sépticos, lugares con desperdicios peligrosos
y vertederos. Actualmente, los contaminantes del agua subterránea que más
preocupan son los compuestos orgánicos industriales, como disolventes,
pesticidas, barnices, o los combustibles como la gasolina.

En cuanto a los abonos químicos minerales, los nitratos son los que generan


mayor preocupación. Estos se originan de diferentes fuentes: la aplicación
de fertilizantes, los pozos sépticos que no están funcionando bien, las lagunas de
retención de desperdicios sólidos no impermeabilizadas por debajo y la infiltración
de aguas residuales o tratadas. El envenenamiento con nitrato es peligroso en los
niños. En altos niveles pueden limitar la capacidad de la sangre para
transportar oxígeno, causando asfixia en bebés. En el tubo digestivo el nitrato se
reduce produciendo nitritos, que son cancerígenos.

El agua subterránea en áreas costeras puede contaminarse por intrusiones


de agua de mar (Intrusión salina) cuando la tasa de extracción es muy alta. Esto
provoca que el agua del mar penetre en los acuíferos de agua dulce. Este
problema puede ser tratado con cambios en la ubicación de los pozos o
excavando otros que mantengan el agua salada lejos del acuífero de agua dulce.
En todo caso, mientras la extracción supere a la recarga por agua dulce, la
contaminación con agua salada sigue siendo una posibilidad.
Un ejemplo de la contaminación de aguas subterráneas, es el que se presenta en
el bajo valle del Ganges. Allí se da un caso grave de contaminación
por arsénico que está causando la intoxicación crónica a decenas de millones de
personas, irremediable hasta ahora. La causa de esta contaminación, es la
combinación de un factor antropogénico, la contaminación orgánica ligada a la
intensificación del regadío y de un factor natural. Una cepa bacteriana del suelo
libera el arsénico que antes permanecía retenido en la roca debido a las nuevas
condiciones.

Las zonas de recarga de acuíferos son particularmente delicadas desde el punto


de vista de la contaminación hídrica, ya que las sustancias contaminantes una vez
que entran en los acuíferos permanecen allí durante períodos muy largos.
Particularmente algunas actividades humanas llevan implícitos determinados
peligros de contaminación. La tabla siguiente menciona algunas actividades
peligrosas desarrolladas en zonas de recarga.

7. PROSPECCION DE AGUAS SUBTERRANEAS.


7.1. Definición de prospección de aguas subterráneas.
Se entiende por prospección de aguas subterráneas el conjunto de trabajos de
investigación que permiten la localización de acuíferos o embalses subterráneos
de donde obtiene agua en cantidad y calidad adecuada para un determinado fin.
7.2. MÉTODO GEOLÓGICO.
Antes del comienzo de los trabajos de campo, el hidrogeólogo debe consultar la
cartografía geológica de la zona donde se indica la naturaleza litológica de los
diferentes afloramientos rocosos así como sus características estratigráficas y
estructurales.

La interpretación del mapa geológico se basará fundamentalmente en la


identificación de las formaciones rocosas permeables y de las impermeables, sus
límites, las principales unidades hidrogeológicas, fracturas principales, zonas de
recarga y descarga hidrológica.
La realización de perfiles y cortes geológicos son muy útiles para adquirir una
visión adecuada de la geometría de los acuíferos, su espesor y situación del nivel
piezométrico.
El estudio de las fotografías aéreas constituye también un excelente instrumento
para la cartografía geológica porque pone de relieve aspectos difíciles de ver
sobre el propio terreno: Grandes fracturas, zonas de drenaje, la red fluvial.
7.3. MÉTODO GEOFÍSICO.
La aplicación de la prospección geofísica ayuda a conocer la distribución de los
materiales en el subsuelo así como su naturaleza, analizando la variación de las
propiedades físicas de las rocas con la profundidad. Los métodos de prospección
geofísica que se aplican en hidrogeología servirán siempre de apoyo y
colaboración a los estudios geológicos previos, para determinar la existencia y
distribución aproximada del agua en los terrenos permeables.
Los métodos geofísicos más efectivos en la prospección de las aguas
subterráneas son:
7.4. EL MÉTODO ELÉCTRICO.
Mide la variación de la resistividad de las diferentes rocas con la profundidad.
Cuando las rocas son muy resistivas carecen de poros o fisuras que puedan estar
saturados en agua. Sin embargo, cuando existen aguas subterráneas acumuladas
en los huecos de las rocas, la resistividad será mucho más baja, debido a que el
agua, por la presencia de sales disueltas en ella, actúa como un conductor, es
decir, a efectos hidrogeológicos, una baja o nula porosidad de las rocas se
manifiesta por una elevada resistividad. Así mismo, si la roca se encuentra sobre
el nivel freático, o no contiene agua, su resistividad será también elevada. Pero si
la resistividad es muy baja, el agua almacenada tendrá un elevado contenido en
sales o las rocas son arcillosas e impermeables.
7.5. MÉTODO GRAVIMÉTRICO.
Estudia las anomalías de la gravedad en la superficie terrestre a fin de deducir
zonas muy compactas e impermeables, con anomalías positivas, y zonas porosas
o fracturadas permeables con anomalías negativas por defecto de masa. Es útil
para determinar la existencia de fallas importantes o de grandes cavidades
kársticas saturadas de agua.
7.6. MÉTODO ELECTROMAGNÉTICO.
Estudia la influencia del terreno sobre un campo electromagnético artificial. Puede
aplicarse desde aviones y recientemente, comienza a utilizarse en estudios
hidrogeológicos regionales. Es un método que tiene grandes posibilidades en un
futuro no muy lejano, especialmente para prospecciones donde no es necesario
llegar a profundidades superiores a los veinte metros.

7.7. PROSPECCIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN LOS


DISTINTOS TIPOS DE ROCAS.
La prospección de las aguas subterráneas se debe comenzar con el
reconocimiento geológico de la zona, ya que la ausencia o existencia de acuíferos
subterráneos está fundamentalmente condicionada por la naturaleza de las rocas
que constituyen el subsuelo.
Se describirá a continuación las características hidrogeológicas de las rocas más
comunes de la región extremeña, separándolas en unidades de diferente
comportamiento hidrogeológico.
7.8. ROCAS METAMÓRFICAS
La mayor parte de la región extremeña en España (60%) está constituida por
pizarras, grauvacas y cuarcitas pertenecientes al Precámbrico y al Paleozoico.
Rocas que a diferencia de las magmáticas (granitos), se muestran normalmente
muy fracturadas hasta grandes profundidades, por lo cual son consideradas como
semipermeables y llegan a proporcionar caudales de hasta diez litros/segundo. No
obstante, dentro de las rocas pizarrosas existen tipos muy variados y no todos
presentan iguales características hidrogeológicas. Las pizarras arcillosas, cuyas
fracturas se encuentran taponadas por productos arcillosos, resultan acuíferos
pobres con poca o nula permeabilidad mientras que las pizarras areniscosas, las
cuarcitas y las grauvacas, presentan fracturas limpias que pueden proporcionar
caudales de medio litro a dos litros por segundo cada una. Por tanto, el éxito de
una perforación en estas rocas, está condicionado al número de fracturas abiertas
que puedan cortarse y a las conexiones de éstas con otras fracturas extendidas en
una amplia zona de recarga. Se abastecen de estas aguas las poblaciones de los
municipios de Plasenzuela, Botija, Monroy, Torrequemada, Torreorgaz, en la
penillanura trujillano-cacereña.
Las captaciones deben realizarse con máquina perforadora que trabaje a
rotopercusión neumática y con circulación directa de lodos, entubando con PVC
de cuatro atmósferas y engravillando con gravas tipo “garbancillo”. En algunas
fuentes de ladera pueden realizarse captaciones superficiales mediante zanjas
colectoras tipo “pata gallina”, rellenándolas con gravas gruesas que faciliten el
drenaje hacia un punto determinado.
7.9. ROCAS GRANITICAS
Aproximadamente una quinta parte de los terrenos de extremeñadura están
formados por rocas cristalinas: granitos, granodioritas, dioritas, gabros, etc. En su
conjunto estas rocas son muy impermeables y no tienen capacidad para
almacenar aguas subterráneas porque carecen de porosidad primaria. Sin
embargo, algunas captaciones construidas en estas rocas suministran caudales
medios reducidos (0,5 l/seg.). El agua procede principalmente de las zonas
superficiales arenizadas (jabre), o bien de fracturas más profundas. Tanto la
meteorización como la densidad de fracturación son más intensas cerca de la
superficie y decrecen progresivamente al aumentar la profundidad, con lo cual no
por mucho profundizar en estas rocas obtendremos más agua. En casos
excepcionales se han cortado grandes fallas con amplias zonas de rocas
trituradas que suministran un caudal elevado, pero con el transcurso del tiempo el
acuífero puede sufrir un brusco descenso cuando se agotan sus reservas
acumuladas a lo largo del plano de fractura. Es decir, estas rocas sólo desarrollan
acuíferos de poca entidad en las zonas superficiales alteradas (3-10 m.) y
acuíferos de mayor envergadura en las zonas de grandes fracturas. Las
captaciones en zonas arenizadas se construirán en vaguadas, mediante zanjas
colectoras de unos 2-4 m. de profundidad, realizadas con máquinas
retroexcavadoras y rellenas de gravas. Las captaciones en zonas fracturadas se
realizan mediante perforaciones profundas con máquinas que trabajan a
rotopercusión neumática y circulación directa de lodos. Lógicamente los puntos
más adecuados para las perforaciones serán los situados en la confluencia de
varias fracturas, donde se suelen obtener caudales extraordinarios de hasta 5
l/seg. Es el caso de los pueblos de Ruanes, Santa Ana, Montanchez, Conquista de
la Sierra, Santa Cruz de la Sierra, Berrocalejo...etc.
7.10. ROCAS FILONIANAS
Son muy comunes en Extremadura- España, sus yacimientos se presentan de
forma alargada y con poco espesor, formando diques o filones emplazados dentro
de las rocas graníticas y pizarrosas de ésta región. Los tipos más frecuentes son
los filones de cuarzo, lamprófidos y diabasas, los cuales actúan, si están muy
fracturados, como capas drenantes respecto a las rocas encajantes de menor
permeabilidad; otros no fracturados son impermeables y actúan de “presa
hidrogeológica” reteniendo las aguas subterráneas.
Pueden suministrar caudales elevados, de uno a cinco litros/segundo,
proporcionales a la anchura, extensión y grado de fracturación que presenten. Las
captaciones deben realizarse con máquina perforadora de rotopercusión
neumática y circulación directa, sondeando sobre el recorrido del dique o bien en
sus laterales si éste fuera impermeable y actuara de presa hidrogeológica. De este
modo se han abastecido las poblaciones cacereñas de Villa del Rey, Ruanes y
Torrejoncillo en diques de diabasas.
7.11. ROCAS CALCÁREAS
Se trata de calizas y dolomías que son relativamente abundantes en la provincia
de Badajoz (1,6 %), mientras que en la de Cáceres sólo existen pequeños
afloramiento, España. Estas rocas tienen una alta permeabilidad y constituyen
excelentes acuíferos ya que son rocas solubles que presentan en profundidad
grandes conductos de disolución, canales y cavernas, que actúan como embalses
subterráneos y que llegan a proporcionar caudales muy elevados, superiores a los
diez litros/segundo. Es el caso del acuífero kárstico de El Calerizo (Cáceres)
donde se obtienen caudales de hasta 90 l/seg. y el de Casas de Reina, que
abastecía la antigua ciudad romana de Regina, Los Santos de Maimona, Fuente
del Maestre, Alconera, Valverde de Leganés y Fregenal de la Sierra entre otros.
Son aconsejables las captaciones realizadas a percusión, con martillo en fondo,
en las zonas más carstificadas donde pueden existir pérdidas de aire cuando se
utiliza la rotopercusión neumática. Este último método es también bastante eficaz
en zonas compactas y poco carstificadas.
7.12. ROCAS SEDIMENTARIAS CONSOLIDADA
Son todas aquellas rocas detríticas de origen continental, sedimentos de las era
terciaria de facies lacustre, que rellenan en nuestra región las depresiones y fosas
tectónicas originadas sobre el basamento granítico-pizarroso: Fosa del TajoTietar,
cuenca del Guadiana, fosa del Alagón...etc. Se trata de formaciones horizontales
muy heterogéneas (“acuíferos multicapas”) que resultan permeables por porosidad
primaria. Por tanto, los caudales que suministran, generalmente elevados, son
proporcionales al volumen de los orificios saturados de agua que contengan y al
tamaño de los estratos permeables. Los materiales de relleno de la fosa del Tajo-
Tietar y del Alagón son predominantemente arenosos, se trata de sedimentos
arcósicos procedentes de la erosión de los granitos de Gredos. Sin embargo, los
del Guadiana son eminentemente arcillosos, producto de la meteorización de los
relieves pizarrosos circundantes. En consecuencia, los materiales arenosos de las
cuencas del Tajo y del Alagón constituyen buenos acuíferos, obteniéndose
caudales medios de 15 l/sg. a profundidades de unos 200 m., como ocurre en los
municipios de Casillas de Coria, Carcaboso, Alagón, Morcillo, Galisteo y Peraleda
de la Mata. Todas estas captaciones se han realizado de manera eficaz con
máquinas perforadoras que trabajan a rotación con circulación inversa de lodos y
entubando los pozos con tubos de hierro y filtros “de puentecillo” para evitar la
entrada de finos. Los materiales terciarios de la cuenca del Guadiana no alcanzan
grandes espesores (inferiores a los 80 m.) y existen varios niveles acuíferos entre
arcillas, formados por intercalaciones de capas de arenas y gravas, con caudales
de pequeña envergadura inferiores a los 3 l/sg. En la zona superior de estos
materiales se encuentran “caleños” de origen lacustre que pueden llegar hasta los
15 m. de espesor, desarrollando acuíferos cársticos cuyas captaciones
proporcionan caudales del orden de los 3 l/seg., son los casos de Torremegía y
Ahillones entre otros.
7.13. ROCAS SEDIMENTARIAS NO CONSOLIDADAS
Las gravas y arenas sin compactar que se encuentran a lo largo y ancho de las
vegas de inundación de los ríos extremeños, son sedimentos muy permeables y
su sistema hidrológico está íntimamente relacionado con el del cauce fluvial que
los origina. Casi sin excepción, será posible obtener caudales del orden de cinco a
diez litros/segundo en casi todos los aluviones de los ríos permanentes
extremeños, con una zona saturada de agua de uno a diez metros de profundidad.
Algunas poblaciones próximas a ellos se abastecen de estos acuíferos, mediante
pozos de drenes radiales, “tipo Fehlmann,” que pueden proporcionar caudales de
hasta cien litros/segundo. Es el caso de Navalmoral de la Mata y Mérida, que se
abastecen de los aluviones de los ríos Tietar y Guadiana respectivamente, aunque
la calidad de sus aguas es muy deficiente debido a su conexión directa con las
contaminadas aguas superficiales de estos dos ríos.

8. EXPLOTACION DE AGUAS SUNTERRANEAS.

8.1 CAPTACIÓN DE AGUAS SUBTERRÁNEAS.


Actualmente cuando hablamos de captaciones para la explotación de aguas
subterráneas, se suele entender implícitamente que se trata de pozos perforados
verticales, en especial de pequeño diámetro (150-200mm.). Sin embargo hay otros
muchos sistemas constructivos que permiten el mismo propósito tales como los
pozos excavados o de gran diámetro, los pozos de drenes radiales, las zanjas de
drenaje y las galerías filtrantes o “minas de agua”.

8.1.1 POZOS DE PEQUEÑO DIÁMETRO.

Entendemos por pozos verticales todas aquellas captaciones que se proyectan


para obtener agua mediante bombeo del subsuelo y se construyen por
penetración vertical de la obra en un manto acuífero.

Para proyectar un pozo vertical de pequeño diámetro, es necesario considerar los


siguientes parámetros: Profundidad del pozo, método de perforación, entubación,
diámetro del pozo, engravillado, desarrollo, protección sanitaria y criterios de
control y vigilancia.

El diámetro de perforación del pozo será el mismo desde la superficie del terreno
hasta la profundidad a la cual se tendrá que colocar la bomba. Este diámetro
deberá permitir el paso de la bomba con el espacio recomendable que vendrá
condicionado por sus características de fabricación. El diámetro de la tubería de
revestimiento condicionará el diámetro aconsejable en la perforación del pozo. En
rocas compactas se suele perforar a 200 mm. De diámetro y colocar un entubado
de PVC de 180 mm. De diámetro y de más de 7 atmósferas. En materiales poco
coherentes (arenas, gravas, etc.) se perfora a 300- 500 mm. De diámetro,
entubándose con rejillas de hierro de 250-450 mm. De diámetro.

La entubación de un pozo después de perforado se realizará de acuerdo con la


naturaleza de los terrenos atravesados. El entubado debe aguantar la presión de
las paredes verticales del pozo y servir de conductor para el agua que se extraerá
con la bomba de su interior. Para evitar que las aguas superficiales puedan
contaminar las profundas los primeros metros del entubado (emboquille) deben
ser ciegos, mientras que la tubería filtrante (con orificios) debe disponerse justo
enfrente de las capas permeables que aporten agua a la captación.

El entubado se hace generalmente con tuberías metálicas aunque actualmente se


está generalizando la tubería de PVC de resistencia superior a siete atmósferas.
Cuando los terrenos son arenosos el entubado de las capas drenantes deberá
realizarse con tubería “de puentecillo” para evitar la entrada de finos que puedan
estropear las bombas y anegar el pozo.
El engravillado es necesario cuando se trata de acuíferos en arenas finas y
uniformes o en materiales incoherentes. En estos acuíferos no es suficiente la
colocación de una rejilla o tubería de puentecillo para el correcto funcionamiento
del pozo, sino que se hace necesario también colocar un relleno de gravas, “tipo
garbancillo”, en el espacio anular que queda entre la pared del terreno perforado y
la tubería de revestimiento.

El desarrollo del pozo tiene como misión principal limpiar las grietas y los orificios
drenantes de las rocas, de los residuos y lodos de la perforación, para obtener el
mejor caudal específico posible y se favorece su vida útil. Los métodos que se
utilizan son: Sobre bombeo, lavado a contracorriente, aire comprimido, pistoneo,
acidificación, fracturación hidráulica, nieve carbónica y utilización de explosivos.

La protección sanitaria, junto con los criterios de control y vigilancia, se aplicará


posteriormente por el usuario una vez que el pozo haya sido finalizado y comience
su explotación racional para un determinado suministro. Si el agua se emplea para
el abastecimiento humano es muy recomendable la creación de un perímetro de
protección sanitaria en la zona superficial influenciada por los bombeos, que
podría extenderse a toda la zona de recarga o de alimentación del acuífero,
evitando los sobre bombeos y prohibiendo los vertidos incontrolados de productos
tóxicos, las basuras, las fosas sépticas y otros focos contaminantes.

8.1.2 POZOS DE GRAN DIÁMETRO.

Son los pozos tradicionales, realizados manualmente “a pico y pala” o con


máquinas retroexcavadoras, martillos neumáticos y explosivos. Por lo general
tienen diámetros entre 1,5 y 5 metros y están revestidos de tubos o bloques de
hormigón prefabricado, piedras, ladrillos, etc. Su profundidad es moderada y no
excede a la del manto acuífero subsuperficial, por lo que sólo se utilizan para
explotar acuíferos libres de poco espesor, localizados en terrenos poco
consolidados (arenas, gravas, etc.) o en rocas fisuradas y/o meteorizadas
superficialmente (pizarras, granitos, etc.)

8.1.3 POZOS DE DRENES HORIZONTALES

Se les conoce con diversos nombres, tales como pozos de drenes horizontales,
pozos radiales, pozos horizontales y pozos colectores. En cualquier caso
corresponden siempre a un mismo tipo funcional en el que se distinguen dos
partes: Un pozo vertical de gran diámetro y un conjunto de drenes o perforaciones
horizontales que salen de su fondo en el que desaguan a través de válvulas de
compuerta. Los dos sistemas de construcción más utilizados son el tipo Ranney y
el tipo Fehlmann, en acuíferos libres de materiales detríticos conectados con las
aguas subálveas de los ríos.

8.1.4 ZANJA DE DRENAJE.

Cuando el nivel freático es poco profundo y los materiales están meteorizados


y/o no consolidados, la captación del agua se puede hacer mediante zanjas
colectoras que llegan al nivel de saturación. Se realizan con máquinas
retroexcavadoras hasta profundidades de 3-10 metros y se rellenan de gravas a
través de las cuales se puede evacuar el agua por gravedad dándole al fondo
una pequeña inclinación. Es frecuente que en la zanja se instale también una
tubería filtrante con orificios apropiados al material granular que la rodea.

8.1.5 GALERÍAS FILTRANTES O MINAS DE AGUAS.

Cuando el nivel freático es poco profundo y los materiales están meteorizados y/o
no consolidados, la captación del agua se puede hacer mediante zanjas colectoras
que llegan al nivel de saturación. Se realizan con máquinas retroexcavadoras
hasta profundidades de 3-10 metros y se rellenan de gravas a través de las cuales
se puede evacuar el agua por gravedad dándole al fondo una pequeña inclinación.
Es frecuente que en la zanja se instale también una tubería filtrante con orificios
apropiados al material granular que la rodea.

8.1.6 PRUEBAS DE BOMBEO: AFORO.

Una vez que ha sido finalizada una captación, resulta muy fácil realizar una prueba
de bombeo y conseguir un aforo aproximado de su caudal manteniendo durante
72 horas la posición del nivel piezométrico estabilizada.

La determinación del caudal de un pozo nos dará la información que necesitamos


para seleccionar el tipo de bomba, para conocer el suministro de agua disponible y
para calcular los costes de mantenimiento del bombeo.

Los caudales de las aguas subterráneas se miden en litros/segundo. Se dice que


una captación produce 1 l/s. Cuando es capaz de suministrarlo
ininterrumpidamente las 24 horas al día sin provocar un descenso acusado del
nivel piezométrico local. Con él se puede abastecer una población de unos 300
habitantes, regar por goteo unas 4 Ha., o dar de beber al equivalente de 3000
cabezas de ganado ovino.

9. PROBLEMAS MEDIO AMBIENTALES DE LA SOBRE EXPLOTACION


9.1. SOBREEXPLOTACIÓN DE UN ACUÍFERO

Es esencialmente retirar del acuífero un volumen superior a su recarga natural.


Los pozos se pueden secar si el nivel freático cae por debajo de su profundidad
inicial, lo que ocurre ocasionalmente en años de sequía, y por las mismas razones
pueden secar los manantiales.
El descenso del nivel freático medio se produce siempre que hay una extracción
continuada de agua en el acuífero. Sin embargo este descenso no significa que el
acuífero esté sobreexplotado. Normalmente lo que sucede es que el nivel freático
busca una nueva cota de equilibrio en que se estabiliza. La sobreexplotación se
produce cuando las extracciones totales de agua superan a la recarga.

9.2. CONSECUENCIAS

La sobreexplotación de un acuífero puede dar lugar a graves modificaciones en


sus propiedades físicas (cambios en su estructura, hundimientos y colapsos) y a
una disminución de la cantidad y calidad del agua (agotamiento y salinización).
Todo ello conllevaría a problemas socioeconómicos como el aumento de los
costes del consumo de agua

9.3. MEDIDAS CORRECTORAS

El régimen de recarga puede solucionarse haciendo uso de la reforestación, que


favorece la infiltración frente a la escorrentía, pero aún más favorece la
evaporación, la extensión de pavimentos impermeables que dejan pasar el agua
para que ésta se infiltre por el terreno o sea captada y retenida en capas
subsuperficiales para su posterior reutilización o evacuación como ocurre en
zonas urbanas e industriales.

9.4. INTRUSION DE AGUAS MARINAS.

O intrusión salina es el proceso por el cual los acuíferos costeros están


conectados con el agua del mar. Esto supone que el agua salada fluye hacia el
subsuelo continental mezclándose con las reservas de agua dulce. Este proceso
se debe a la mayor densidad del agua del mar (debido a que contiene más
solutos) que el agua dulce. Esta diferencia de densidades provoca que la presión
en el fondo de una columna de agua salada sea mayor que la de una columna de
agua dulce de la misma altura
9.5. CONTAMINACIÓN ANTRÓPICA DE ACUÍFEROS

Se suelen distinguir dos tipos de procesos contaminantes de las aguas


subterráneas: los "puntuales" que afectan a zonas muy localizadas, y los "difusos"
que provocan contaminación dispersa en zonas amplias, en las que no es fácil
identificar un foco principal.

9.5.1. ACTIVIDADES QUE SUELEN PROVOCAR CONTAMINACIÓN PUNTUAL


SON:

Lixiviados de vertederos de residuos urbanos y fugas de aguas residuales que se


infiltran en el terreno.
Lixiviados de vertederos industriales, derrubios de minas, depósitos de residuos
radiactivos o tóxicos mal aislados, gasolineras con fugas en sus depósitos de
combustible, etc.
Pozos sépticos y acumulaciones de purines procedentes de las granjas.
Este tipo de contaminación sueles ser más intensa junto al lugar de origen y se va
diluyendo al alejarnos. La dirección que sigue el flujo del agua del subsuelo influye
de forma muy importante en determinar en qué lugares los pozos tendrán agua
contaminada y en cuáles no. Puede suceder que un lugar relativamente cercano al
foco contaminante tenga agua limpia, porque la corriente subterránea aleja el
contaminante de ese lugar, y al revés.

9.5.2. LA CONTAMINACIÓN DIFUSA SUELE ESTAR PROVOCADA POR:

 Uso excesivo de fertilizantes y pesticidas en la agricultura o en las prácticas


forestales.
 Explotación excesiva de los acuíferos que facilita el que las aguas salinas
invadan la zona de aguas dulces, por desplazamiento de la interfase entre los
dos tipos de aguas.
Este tipo de contaminación puede provocar situaciones especialmente
preocupantes con el paso del tiempo, al ir cargándose de contaminación, lenta
pero continuamente, zonas muy extensas
9.6. TRANSITO DE AGUAS SUBTERRANEAS

2 TIPOS:
Flujo hipodérmico o "interflujo" es aquel que circula de modo rápido por ciertas
formaciones permeables de escasa profundidad, por lo general, ligada a alveos
fluviales (acuíferos subálveos) que proceden de una rápida infiltración, una alta
velocidad de transmisión (conductividad hidráulica), y un retorno hacia el cauce
superficial. Por lo que estos flujos más intervienen en el balance total de las aguas
superficiales (o de escorrentía superficial) que en las aguas subterráneas donde
sólo interviene como balance transitorio. De este modo, estos flujos suelen ir
ligados al propio flujo en el río, dándose a veces al río el nombre de cauce
intermitente, ya que lo que se observa en el río es que este tiene tramos con agua
y tramos secos.

Flujo ligado a hábitats húmedos, tipo criptohumedal donde el agua, por debajo del
circuito hipodérmico, ya circula propiamente por la zona saturada de un acuífero, y
pertenece, por tanto, al balance neto de las aguas subterráneas, en diferencia al
interflujo, de balance de escorrentía superficial. Este tránsito favorece el
mantenimiento de las plantas denominadas "freatófilas", que son capaces de
succionar las capas saturadas de agua extra a la captada del suelo del exterior.

9.7. RECARGA DE ACUÍFEROS

9.7.1. RECARGA NATURAL.

Se origina generalmente del agua de lluvia que a lo largo del suelo se infiltra a los
acuíferos. Dicha recarga varía con el tiempo y fue el génesis de los acuíferos. El
agua del suelo se renueva en general por procesos activos de recarga desde la
superficie. La renovación se produce lentamente cuando la comparamos con la de
los depósitos superficiales, como los lagos, y los cursos de agua

9.7.2. ARTIFICIALMENTE.

También se puede almacenar y llenar los acuíferos, esto gracias a la intervención


del hombre en la cual se crean un tipo de zanjas en las cuales el agua cae directa
y más fácilmente.
Una vez hecho esto los “pozos”, se llenan y el agua busca otro camino en donde
almacenarse de esta manera se promueve el crecimiento de acuíferos.

9.8. OBRAS DE CAPTACION

Se realizan para extraer las aguas subterráneas. Los pozos son de diámetros
grandes (más de un metro) y poco profundos (rara vez alcanzan los 10 y 12
metros). Los sondeos son estrechos y profundos (a veces llegan a 500 metros de
profundidad). Para sacar el agua, hay que instalar una motobomba y una tubería.
Una obra de captación es algo más que una excavación hasta encontrar el agua.
Sacar el máximo partido al acuífero tiene una técnica difícil. Hay que facilitar el
paso de las aguas de dicho acuífero hasta el pozo o sondeo.

9.9. CALIDAD DE AGUA

La calidad (química) del agua subterránea refleja los aportes desde la atmósfera,
el suelo y las reacciones agua-roca (meteorización), así como también desde
fuentes de contaminación tales como minas, áreas despejadas, agricultura, lluvias
ácidas, residuos domésticos e industriales. El movimiento relativamente lento del
agua a través del terreno indica que los tiempos de permanencia de las aguas
subterráneas están generalmente dentro de órdenes de magnitud mayores que los
de las aguas superficiales
Para ello se debe tener en cuenta:

Salinidad
Acidez
Radioactividad
Contaminación agrícola
Contaminación urbana
Contaminación minera
9.10. DISPONIBILIDAD Y USO DE AGUAS SUBTERRANEAS

El hombre por naturaleza tiende a aprovechar los recursos que aparecen


primeramente ante su vista y que, por una u otra razón, son económicamente
explotables. Este último principio, sin embargo, no se ha aplicado en el caso de los
recursos hídricos subterráneos de Colombia, aunque se posean grandes reservas
que significarían la redención de muchos sectores abandonados en la solución de
uno de sus problemas vitales: el suministro de agua fresca y abundante.

Hay agua potable en el subsuelo en casi todas las partes del mundo,en la misma
Guajira, sinónimo de aridez, se han detectado reservas de agua que podrían
abastecer la demanda de poblaciones que actualmente imploran por calmar su
sed bajo el ardiente clima semidesértico.

En el desierto del Sahara hay campos de pozos que aprovechan este recurso a
nivel de todo el subcontinente, lo cual ha permitido que grandes extensiones de
desierto se conviertan en zonas verdes y productivas.

Por otra parte importante de las reservas de "agua dulce", 30.1%, se encuentra en
los acuíferos de todo el mundo.

Para Colombia se presenta el siguiente gráfico que representa los porcentajes:

IMAGEN NÚMERO 9.10.1


CONCLUSIONES

 Se puede determinar que las aguas subterráneas son fuentes hídricas las
cuales hacen parte del ciclo higrológico ya que en esta sección del ciclo se
puede determinar las condiciones físicas, químicas ,biológicas y geológicas
que actúan de manera positiva o negativa para los suelos, ya que en estos se
presenta la precipitación por lo tanto se puede tomar distintos caminos. Unos
de los cuales son aguas superficiales y aguas subterráneas ya que estas
tienen en común su desembocadura que es la vertiente. Estas aguas que son
introducidas de manera natural o antrópica presentan fuentes de vital
importancia para la naturaleza y también para el sustento de la vida en la tierra.

 El recurso hídrico es de vital importancia para el ser humano puesto que se


utiliza en su vida diaria como por ejemplo: actividades domésticas, industriales,
pecuarias entre otras; por esta razón se debe cuidar este preciado recurso,
para ellos existen diversos métodos de protección para los acuíferos así
previniendo su agotamiento.
BIBLIOGRAFÍA

 HIDRÁULICA DE AGUAS SUBTERRÁNEAS, Universidad Nacional de Colombia, Vélez


María Victoria, Medellín Colombia, 1999.

 HIDROGEOQUÍMICA, Centro Nacional de Medicina Natural y Tradicional(CENAMENT)


Ministerio de Salud Pública, FAGUNDO JUAN REYNERIO, GONZÁLEZ PATRICIA, La
Habana, Cuba, 2005.

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