Señores
JUZGADO Q U I N T O CIVIL M U N I C I P A L D E B U C A R A M A N G A
E. S. D.
PROCESO: VERBAL (SIMULACION)
RADICADO: 68001-40-03-005-2020-00047-00
DEMANDANTE: LYDA MORENO PINEDA
DEMANDADO: ANNY YERALDYN HERNANDEZ MARTINEZ, ANYIE YUSLEI
HERNANDEZ MARTINEZ y YENY KELITA HERNANDEZ MARTINEZ.
CARLOS HERNANDO GÓMEZ PARRA , vecino de la ciudad de
Bucaramanga, abogado titulado y en ejercicio, identificado con la cédula de
ciudadanía No. 91.251.816 expedida en Bucaramanga y portador de la tarjeta
profesional número 64275 del Consejo Superior de la Judicatura, y con
dirección de correo electrónico
[email protected] , obrando en
calidad de apoderado judicialmente reconocido de las demandadas ANNY
YERALDYN HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, ANYIE YUSLEI HERNÁNDEZ
MARTÍNEZ y YENY KELITA HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, por medio del
presente escrito manifiesto señor Juez que encontrándome dentro de la
oportunidad procesal pertinente, me permito dar contestación a la demanda
interpuesta en contra de mis prohijadas, en la siguiente forma:
I. FRENTE A LAS PRETENSIONES
Me opongo en forma genérica y en cada una de sus formas a las pretensiones
declarativas y de condenas, tanto principales como subsidiarias por carecer la
demandante de legitimación sustancial y procesal para accionar, y por no haber
presentado prueba de su condición de cónyuge supérstite.
a. Pretensiones Principales
1.- En cuanto a la primera pretensión principal, esto es, la declaración de
simulación absoluta de la compraventa contenida en la escritura pública No.
2309 del 21 de junio de 2000 de la Notaría Tercera de Bucaramanga, nos
oponemos a ella, por cuanto la demandante carece de cualquier clase de
derecho, interés jurídico o legitimación sustantiva para reclamarla.
2.- En cuanto a la s e g u n d a pretensión principal, esto es, la declaración de
simulación absoluta de la compraventa contenida en la escritura pública No.
2310 del 21 de junio de 2000 de la Notaría Tercera de Bucaramanga, nos
oponemos a ella, por cuanto la demandante carece de cualquier clase de
derecho, interés jurídico o legitimación sustantiva para reclamarla.
3.- E n cuanto a la t e r c e r a pretensión principal, siendo absolutamente
improcedentes las dos primeras, no existe razón jurídica para que se oficie a
las entidades notariales y de registro indicadas .
4.- En cuanto a la c u a r t a pretensión principal, y ante la no prosperidad de
las declaraciones de simulación absoluta pretendidas, quien debe ser
condenada en costas procesales es la parte demandante, ante la temeridad y
mala fe de su conducta.
b. Primer grupo de pretensiones subsidiarias .
1.- En cuanto a la primera pretensión subsidiaria, esto es, la declaración de
simulación relativa de la compraventa contenida en la escritura pública No.
2309 del 21 de junio de 2000 de la Notaría Tercera de Bucaramanga, nos
oponemos a ella, por cuanto la demandante carece de cualquier clase de
derecho, interés jurídico o legitimación sustantiva para reclamarla.
2.- En cuanto a la s e g u n d a pretensión subsidiaria, esto es, la declaración
de simulación relativa de la compraventa contenida en la escritura pública
No. 2310 del 21 de junio de 2000 de la Notaría Tercera de Bucaramanga, nos
oponemos a ella, por cuanto la demandante carece de cualquier clase de
derecho, interés jurídico o legitimación sustantiva para reclamarla.
3.- E n cuanto a la t e r c e r a pretensión subsidiaria, la referida al
surgimiento de un contrato oculto de entre vivos, entre padre e hijas, nos
oponemos a ella, por cuanto la demandante carece de cualquier clase de
derecho, interés jurídico o legitimación sustantiva para reclamarla.
4.- En cuanto a la c u a r t a pretensión subsidiaria, la referida a oficiar a las
autoridades notariales y de registro de instrumentos públicos, siendo
absolutamente improcedentes las tres primeras, no existe razón jurídica para
que se oficie a las entidades notariales y de registro indicadas .
5. En cuanto a la q u i n t a pretensión subsidiaria, y ante la no prosperidad
de las declaraciones de simulación relativa y de una donación, quien debe ser
condenada en costas procesales es la parte demandante, ante la temeridad y
mala fe de su conducta.
c. Segundo grupo de pretensiones subsidiarias.
1.- en cuanto a la primera pretensión subsidiaria, la referida a la declaración
de inexistencia de las compraventas contenidas en las escrituras públicas
Nos. 2309 y 2310 del 21 de junio de 2000 de la Notaría Tercera de
Bucaramanga, por existir precio irrisorio, nos oponemos a ella, por cuanto la
demandante carece de cualquier clase de derecho, interés jurídico o
legitimación sustantiva para reclamarla.
2.- en cuanto a la s e g u n d a pretensión subsidiaria, la referida a la oficiar a
las autoridades notariales y de registro de instrumentos públicos, siendo
absolutamente improcedentes la anterior pretensión, no existe razón jurídica
para que se oficie a las entidades notariales y de registro indicadas .
3.- en cuanto a la t e r c e r a pretensión subsidiaria, y ante la no prosperidad
de las declaraciones de inexistencia, quien debe ser condenada en costas
procesales es la parte demandante, ante la temeridad y mala fe de su
conducta.
c. Tercer grupo de pretensiones subsidiarias.
1.- E n cuanto a la primera pretensión subsidiaria, la referida a la declaración
de nulidad por existir precio irrisorio de las compraventas contenidas en las
escrituras públicas Nos. 2309 y 2310 del 21 de junio de 2000 de la Notaría
Tercera de Bucaramanga, nos oponemos a ella, por cuanto la demandante
carece de cualquier clase de derecho, interés jurídico o legitimación
sustantiva para reclamarla.
2.- En cuanto a la s e g u n d a pretensión subsidiaria, la referida a oficiar a
las autoridades notariales y de registro de instrumentos públicos, siendo
absolutamente improcedentes las primeras, no existe razón jurídica para que
se oficie a las entidades notariales y de registro indicadas .
3.- en cuanto a la t e r c e r a pretensión subsidiaria, quien debe ser
condenada en costas procesales es la parte demandante, ante la temeridad y
mala fe de su conducta.
II. FRENTE A LOS HECHOS DE LA DEMANDA
PRIMERO. - No es cierto en la forma en que está redactado.
Si bien es cierto que el día 5 de abril de 1974, la demandante y el señor Rafael
Hernández Madero comparecieron ante la Prefectura Civil del municipio de Ureña,
estado Táchira de la República de Venezuela para celebrar matrimonio civil, debe
indicarse que para ese entonces existía ya un matrimonio por el rito católico, entre
el señor Hernández Madero con la señora Gladys Redondo Gómez, celebrado el día
30 de diciembre de 1958 en la Parroquia San José de Bucaramanga, el cual fue
registrado en el Libro Primero, folio 194, número 482.
Así mismo, debe indicarse, que el matrimonio católico anteriormente mencionado,
fue debidamente inscrito en Registro Civil de Matrimonio, con el indicativo serial No.
7420500 de la Notaría Décima del Circuito Notarial de Bucaramanga, el cual se adjunta sin
que se observe ninguna nota marginal que impugne su vigencia hasta el día del
fallecimiento del señor Hernández Madero.
Por lo anterior, dicho acuerdo de voluntades que da cuenta la demanda en este
hecho, no tiene ningún efecto jurídico en nuestro país, por cuanto ya existía
previamente un matrimonio legalmente celebrado.
SEGUNDO. – Es cierto.
TERCERO. – Es cierto, pero debe señalarse, que en el cuerpo de la escritura
pública reseñada se lee que el compareciente Rafael Hernández Madero,
manifestó en dicho acto jurídico que estaba casado, pero con sociedad
conyugal liquidada.
CUARTO. – Es cierto, pero debe señalarse, que en el cuerpo de la escritura
pública reseñada se lee que el compareciente Rafael Hernández Madero,
manifestó en dicho acto jurídico que estaba casado, pero con sociedad
conyugal liquidada.
QUINTO. – No me consta que se pruebe, estas afirmaciones deberán probarse
suficiente y fehacientemente.
Adicionalmente se expresan juicios de valor que, al no constituir hechos, me
relevan de dar respuesta.
SEXTO. – No me consta que se pruebe, me atengo a lo que se registre en las
respectivas escrituras.
SÉPTIMO. – Si bien es cierto se está tramitando actualmente un proceso de
sucesión por la muerte del señor Rafael Hernández Madero con la participación de
las demandadas ante el Juzgado Tercero de Familia de Bucaramanga, bajo
radicación 680013110003-2014-00211-00, debe señalarse que la demandante no
tiene ninguna clase de derecho o legitimación para pretender ingresar el inmueble
referido en este proceso, en el haber de la masa herencial, conforme se argumentó
al contestarse el hecho primero de la demanda.
III. EXCEPCIONES DE FONDO
1. FALTA DE LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA POR ACTIVA.
Tal como se dejó señalado al contestar el hecho primero de la demanda, el denominado
“matrimonio” que dice celebró la demandante Lyda Moreno Pineda con el señor Rafael
Hernández Madero el día 5 de abril de 1974 es, a la luz del numeral 12 del artículo 140 del
Código Civil , absolutamente nulo, por cuanto de manera previa el causante había contraído
matrimonio por el rito católico, con la señora Gladys Redondo Gómez, enlace que
fue celebrado el día 30 de diciembre de 1958 en la Parroquia San José de
Bucaramanga, y el cual fue registrado en el Libro Primero, folio 194, número 482,
conforme lo prueba la partida eclesiástica que se aporta con el presente oficio,
nulidad esta que al hacer insubsanable puede ser declarada de oficio conforme lo
preceptúa el artículo 15 de la ley 57 de 1887.
Así mismo, debe indicarse, que el matrimonio católico anteriormente mencionado,
fue debidamente inscrito en Registro Civil de Matrimonio, con el indicativo serial No.
7420500 de la Notaría Décima del Circuito Notarial de Bucaramanga, el cual se adjunta sin
que se observe ninguna nota marginal que impugne su vigencia hasta el día del
fallecimiento del señor Hernández Madero.
Por lo tanto, no siendo jurídicamente posible que la demandante tenga la condición de
cónyuge supérstite del causante Rafael Hernández Madero, y adicionalmente sin derecho a
gananciales por inexistencia de sociedad conyugal, carece, por lo tanto, de cualquier tipo de
relación sustancial que la legitime o le otorgue derecho o interés jurídico alguna, para
pretender la declaratoria de simulación absoluta o relativa, o la declaración de inexistencia
o nulidad de los contratos de compraventas que da cuenta las escrituras públicas Nos.
2309 y 2310 del 21 de junio de 2000 de la Notaría Tercera de Bucaramanga, a
las que se hicieron referencia en la demanda inicial.
2. CARENCIA DE ACCIÓN
La parte actora carece de acción para pedir la simulación absoluta de las compraventas
contenidas en las escrituras públicas Nos. 2309 y 2310 del 21 de junio de
2000 de la Notaría Tercera de Bucaramanga y de las pretensiones subsidiarias en el
mismo orden rotuladas simulación relativa, inexistencia y nulidad, por cuanto la
demandante no tiene la calidad de cónyuge supérstite del causante Rafael Hernández
Madero, y adicionalmente, no tiene derecho a gananciales por inexistencia de sociedad
conyugal, careciendo, por lo tanto, de cualquier tipo de acción para pretender lo reclamado
en esta demanda.
Conforme se ha mencionado ya, el causante había contraído matrimonio por el rito
católico, con la señora Gladys Redondo Gómez el día 30 de diciembre de 1958 en
la Parroquia San José de Bucaramanga, y el cual fue registrado en el Libro
Primero, folio 194, número 482, conforme lo prueba la partida eclesiástica que se
aporta con el presente memorial, lo que implica una nulidad absoluta o
insubsanable, que por su naturaleza puede ser declarada de oficio conforme lo
preceptúa el artículo 15 de la ley 57 de 1887, matrimonio católico que fue
debidamente inscrito en Registro Civil de Matrimonio, bajo el indicativo serial No.
7420500 de la Notaría Décima del Circuito Notarial de Bucaramanga, el cual se adjunta sin
que se observe ninguna nota marginal que impugne su vigencia hasta el día del
fallecimiento del señor Hernández Madero.
3. PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA DE LA ACCIÓN SIMULATORIA
El término que se tiene para interponer la acción simulación es de 10 años, y no porque así
lo señale el artículo 1766 del Código Civil, o específicamente el artículo 2536 del mismo
estatuto; sino porque jurisprudencialmente se ha decidido que se aplique la regla general
indica en el último precepto normativo, que la acción ordinaria prescribe por 10 años.
Independientemente de que no existe en la ley norma especial que establezca el término de
prescripción para la acción simulatoria, es perfectamente aplicable el término de los diez
(10) años, anteriormente referidos, lo que impica que para la fecha de presentación de la
demanda ya estaba prescrita la acción invocada por la demandante.
4. TEMERIDAD Y MALA FE.
Pese a que la demandante conocía o debió conocer de la existencia del matrimonio católico
entre el señor Rafael Hernández Madero y la señora Gladys Redondo Gómez,
celebrado el día 30 de diciembre de 1958 en la Parroquia San José de
Bucaramanga, es claro que la demandante actúa de manera temeraria o de mala fe
al pretenderse con derechos a impugnar las compraventas compraventas contenidas
en las escrituras públicas Nos. 2309 y 2310 del 21 de junio de 2000 de la
Notaría Tercera de Bucaramanga.
Adicionalmente se constituye en un indicio de su actuar temerario, el que no
hubiese aportado el certificado del registro civil de casada, que es el documento
idóneo para demostrar esta condición, sino una simple acta de protocolización de
un acto realizado en un municipio limítrofe con Colombia, que valga la pena
recordar, era la manera usual de pretender cubrir con un tinte de formalidad una
relación de hecho sentimental.
5. LA EXCEPCIÓN GENÉRICA O INNOMINADA QUE RESULTE DE
LOS HECHOS PROBADOS.
Esta excepción tiene su fundamento en lo consagrado en el artículo 282 del
CGP.
Art. 282.- Resolución sobre excepciones. En cualquier ti po de proceso, cuando
el juez halle probados los hechos que consti tuyen una excepción deberá
reconocerla ofi ciosamente en la sentencia, salvo las de prescripción,
compensación y nulidad relati va, que deberán alegarse en la contestación de
la demanda. Cuando no se proponga oportunamente la excepción de
prescripción exti nti va, se entenderá renunciada.
Si el juez encuentra probada una excepción que conduzca a rechazar todas las
pretensiones de la demanda, debe abstenerse de examinar las restantes. En
este caso si el superior considera infundada aquella excepción resolverá
sobre las otras, aunque quien la alegó no haya apelado de la sentencia.
IV. PRUEBAS
Le ruego tener y decretar como tales, las que a continuación se pretenderán a
fin de que soporten la oposición a las pretensiones, así como a las excepciones
de fondo propuestas.
A más de lo anterior, le solicito se tengan como pruebas los siguientes:
1.- PRUEBA DOCUMENTAL.
Me permito aportar al proceso copia digital de los siguientes documentos:
1. Partida de matrimonio entre el señor Rafael Hernández Madero, quien en vida se
identificaba con la cédula de ciudadanía número 5.543.879, con la señora Gladys
Redondo Gómez identificada con la cédula de ciudadanía número 20.251.120,
registrado en el Libro Primero, folio 194, número 482, del 30 de diciembre de 1958
de la Parroquia San José de Bucaramanga.
2. Registro Civil de Matrimonio, indicativo serial No. 7420500 de la Notaría Décima del
Circuito Notarial de Bucaramanga.
3 Escritura pública No. 5676 del 23 de noviembre de 1981 de la Notaria Primera del
Círculo de Bogotá, por medio del cual se protocolizó el certificado de matrimonio civil,
celebrado día 5 de abril de 1974, entre la demandante y el señor Rafael Hernández
Madero ante la Prefectura Civil del municipio de Ureña, estado Táchira de la
República de Venezuela.
2.- INTERROGATORIO DE PARTE DEMANDANTE.
Solicito Señor Juez de la manera más respetuosa se decrete l a p r á c t i c a
d e l interrogatorio de parte que deberá ser absuelto por la demandante Lyda
Moreno Pineda, el cual lo formularé verbalmente, o mediante escrito
previamente presentado y versará sobre todos los hechos contenidos en la
demanda y en su contestación.
3. PRUEBA TRASLADADA
De conformidad con lo preceptuado por el artículo 174 del Código General del Proceso,
solicito al despacho se oficie al Juzgado Tercero de Familia, para que previa certificación si
la demandante, señora LYDA MORENO PINEDA, figura como parte demandante dentro
del proceso liquidatorio sucesoral bajo la radicación 68001311000320140021100, para que
traslade a este proceso, las siguientes piezas procesales, que obran a folios 344 a 349 del
citado expediente:
1. Registro Civil de Matrimonio, indicativo serial No. 7420500 de la Notaría Décima del
Circuito Notarial de Bucaramanga, respecto al matrimonio entre el señor Rafael
Hernández Madero, quien en vida se identificaba con la cédula de ciudadanía
número 5.543.879, con la señora Gladys Redondo Gómez identificada con la
cédula de ciudadanía número 20.251.120.
2. Partida de matrimonio entre el señor Rafael Hernández Madero, quien en vida se
identificaba con la cédula de ciudadanía número 5.543.879, con la señora Gladys
Redondo Gómez identificada con la cédula de ciudadanía número 20.251.120,
registrado en el Libro Primero, folio 194, número 482, del 30 de diciembre de 1958
de la Parroquia San José de Bucaramanga.
3. Escritura pública No. 5676 del 23 de noviembre de 1981 de la Notaria Primera del
Círculo de Bogotá, por medio del cual se protocolizó el certificado de matrimonio civil,
celebrado día 5 de abril de 1974, entre la demandante y el señor Rafael Hernández
Madero ante la Prefectura Civil del municipio de Ureña, estado Táchira de la
República de Venezuela.
V. NOTIFICACIONES
El suscrito apoderado las recibirá en la dirección de correo electrónica
[email protected] y las demandadas en la direcciones de correo electrónicas que
se reportaron en los respectivos poderes.
En los términos anteriores, dejo contestada la demanda,
Cordialmente,
CARLOS HERNANDO GÓMEZ PARRA
C.C. 91.251.816
T.P. 64275 del C.S.J.