UNIVERSIDAD TEGNOLOGICA
INDOAMERICA
NOMBRES: ANGIE ACERO.
DENNIS JAIME
SARA CARILLO.
CARRERA: DERECHO.
MATERIA: PROTECCION LEGAL A GRUPOS
DE ATENCION PRIORITARIA.
TEMA: ENSAYO EN GRUPO
PARALELO: 01
DOCENTE DRA. ALEJANDRA AUDELYD
APOLO SALAZAR
EDADISMO Y SU PROBLEMÁTICA ACTUAL PARA LA PROTECCIÓN DE
ADULTOS MAYORES.
Para empezar este ensayo vamos a definir la palabra edadismo, pues bien, esta se
refiere a la forma de pensar (estereotipos), sentir (prejuicios) y actuar (discriminación) con
respecto a los demás o a nosotros mismos por razón de la edad, en este caso de los adultos
mayores, los prejuicios hacia los adultos mayores son una actitud aprendida y naturalizada, y
son el principio del maltrato.
El edadismo se expresa desde los gritos en los hogares, hasta la falta de políticas que
garanticen el bienestar de esta población. Alzarle la voz porque se equivoca o porque se
asume que no escucha bien. Hablarle despacito, como si fuera un niño. Infantilizarlo con
actitudes condescendientes o con voces empalagosas, deducir, sin conocerlo, que está
enfermo, que es improductivo, que tiene Alzheimer o mal carácter, que no entiende de
tecnología.
Quitarle el poder de decisión sobre aspectos financieros, de salud, de su vida cotidiana,
en fin, un sinnúmero de discriminaciones que sufren por su edad, es una situación que cada
vez es más critica no solo en nuestro país, si no a nivel mundial, muchas de las veces
probablemente sin intención de dañar al adulto mayor, si no más bien por una conducta
aprendida y definida como normal, no nos deja entender que ellos también tiene derechos y
que estos no tienen por qué ser vulnerados por el factor edad, es por eso que en esta breve
pero clara introducción hemos tocado los temas que desarrollaremos a lo largo de este ensayo,
como lo son la definición de la palabra edadismo seguido unos ejemplos de las
discriminaciones más usuales que estos grupos viven, y como tercero la deficiencia y falta de
políticas en nuestro país para evitar esto, que claro esta no son eficientes porque seguimos
practicando esta discriminación como algo normal.
DESARROLLO
Canal y Bravetti nos dice:
En el momento de hablar de la edad, se encuentra que las definiciones apuntan hacia la
biología humana. En el siglo XIX, había una preocupación biológica y médica por
tratar enfermedades de la vejez, evitar los signos de envejecimiento y el curso vital. Lo
cual produjo un reduccionismo donde todo debía ser comprendido desde el cuerpo.
Las enfermedades son el eje para definir el envejecimiento y desde allí surge el
término senil.
La edad por sí misma no explica nada y el paso del tiempo por sí solo no aporta
elementos que ayuden a comprender los procesos del desarrollo psicológico. La edad tiene un
indudable valor descriptivo, ya que suele ir asociada a una serie de circunstancias y cambios
que sí tienen la capacidad explicativa. Por lo cual, las relaciones entre edad y conducta son de
tipo correlacional, y no causal. Por ejemplo, determinados cambios son más comunes a una
edad que a otras, pero no significa que sea la edad la que produce o explica por sí misma los
cambios. Se puede decir que la edad tiene un valor descriptivo y referencial.
Según Palacios (2011: 522):
Para obtener una respectiva fragmentación de la adultez y la vejez, existen ciertas
agrupaciones:
Adultez temprana: 25 a los 40 años
Adultez media: 40 a los 65 años
Adultez tardía o vejez inicial: 65 a los 75 años
Vejez tardía: más de 75 años
Edad característica
Cronológic Se refiere al número de años que han transcurrido desde el nacimiento de
a una persona
Biológica Es una estimación del lugar en que una persona se encuentra respecto a
su potencial de vida; este concepto se relaciona con la salud biológica, y
no tanto con la edad cronológica: se puede tener dos personas de 70 años
muy diferentes, una presenta una integridad física muy aceptable y la
otra muestra grandes deterioros de salud.
Psicológica Relación con la capacidad de adaptación de una persona para hacer
frente a las demandas del entorno, aquí entraría en juego la inteligencia,
motivación, emoción, competencia social, etc.
Funcional Integra la edad biológica y psicológica. Se refiere a la capacidad de
autonomía e independencia. Por ejemplo: vivir solo/a, y competencia
psicológica que le permita recordar, planear, organizarse, etc.
Social Tiene que ver con los roles y las expectativas sociales asociados a
determinadas edades; como por ejemplo que a los 65- 67 años se accede
a la jubilación.
Estas características están asociadas a las diferentes edades y esto va a permitir centrar y dar
contexto al edadismo, puesto que se podría decir que el edadismo guarda relación con la edad
social.
Definiciones de Edadismo
Todas las sociedades utilizan el sexo y la edad para clasificar a sus miembros y con
ello las diferentes expectativas para cada categoría y lo que se espera de cada persona en
función de la etiqueta que le otorgue la sociedad.
A lo largo de la historia se ha manifestado ciertas conductas discriminatorias como el
racismo, que en el siglo XIX se convirtió en un tema que hasta el día de hoy sigue presente,
además fue atacado por múltiples movimientos abolicionistas y por los derechos civiles.
Lemus dice al respecto:
El sexismo se convirtió en un tema del siglo XX y fue atacado por los movimientos de
sufrimientos y la igualdad de derechos humanos. El edadismo es el “tercer istmo” de
la sociedad actual y que ahora está siendo atacado por gerontólogos y personas
mayores.
Como hemos visto en estos términos ya mencionados, cuando hablamos sobre la edad,
de cierto modo nos referimos a una de las primeras categorías que se utiliza al momento de
describir a un individuo, además de su género, color de piel, raza, estatus social, etc. Todas
estas etiquetas apuntan a la dimensión relacional de la persona y estas categorías suponen un
sistema de clasificación que determina la posición de una persona.
Podemos destacar dos conceptos relacionados con la edad:
La vejez se ha asociado tradicionalmente con una disminución y pérdida de la
capacidad física y mental.
El envejecimiento, que es muy diferente a las enfermedades, provoca la
pérdida natural de algunas funciones características y no enfermedades como:
caída del cabello, menopausia, disminución de la agilidad, problemas de
memoria, etc. En cualquier caso, las opiniones y estereotipos adoptados sobre
la vejez, que se transmiten culturalmente, pueden llevar a ver a las personas
mayores como seres sin nada que aportar.
Pero ¿qué es el edadismo y qué provoca?
El edadismo puede ayudar a que las personas mayores adopten inseguridad y tengan
una imagen negativa de sí mismos, y que, por lo tanto, los lleve a comportarse de acuerdo con
esta imagen. Esta estimación puede llevar a: favorecer una prematura pérdida de la
independencia, mayor discapacidad, depresión y mortalidad anticipada. A esto, hace
referencia ‘la profecía que se autocumple’: si se cree que el deterioro es inevitable, no se
hacen esfuerzos para enfrentarlo. Esta idea es la que produce el exceso de incapacidad.
¿Cómo puede reducirse el edadismo?
Son necesarios cambios en los sistemas que lo perpetúan como: los medios de
comunicación, la cultura popular, las instituciones, etc. Hay que investigar e intervenir en
distintos niveles, como, por ejemplo: aumentar la educación y formación de las propias
personas mayores y sus familias. Hay que reforzar las actitudes no edadistas desde nuevas
perspectivas para que influyan en la creencia que el envejecimiento tiene muchas ventajas:
Mayor facilidad para ubicar información en contextos
Capacidad de emplear mayor número de palabras de forma original y preciosa
Capacidad para emplear recuerdos de situaciones vitales para extraer conclusiones
generales (sabiduría)
La experiencia facilita habilidades para la supervisión
Mayor capacidad para detectar las intenciones de otros
Pensamiento más estratégico, orientado a largo plazo
Más paciencia y tolerancia
Mayor capacidad para resolver discusiones
Gran almacén de información personal, cultural e histórica
Disponibilidad de tiempo que fomenta la creatividad y productividad
Afortunadamente, la evolución de la sociedad actual y la mayor calidad de vida en los
países más desarrollados está ayudando mucho a cambiar estas ideas hacia la cultura positiva
del envejecimiento que comentábamos al principio. Si bien es cierto que los avances no han
logrado alargar la duración máxima de la vida, si se ha conseguido que cada vez más personas
lleguen a edades que sólo antes alcanzaban algunos privilegiados. A esto nos referíamos al
principio, como un evidente mayor envejecimiento global.
De esta manera se han podido estudiar más en profundidad aspectos relacionados con
el envejecimiento, capacidades y alteraciones que antes de desconocían. Se ha podido
demostrar que factores como el estilo de vida, la escolaridad, la profesión, la experiencia, la
nutrición y el ejercicio influyen a lo largo de la vida y en el bienestar en la vejez, todos
tenemos que contribuir a eliminar la discriminación por edad. Todos tenemos que estar
abiertos a gestionar la diversidad de la edad que existe en nuestras sociedades. En todos los
ámbitos, incluido el laboral con nuevas estrategias de gestión en las empresas, que estén
respaldadas por la legislación laboral, los convenios colectivos y de empresa. Pero también,
por la formación y la sensibilidad de todos los habitantes del país.
Debemos comprometernos a lograr que los adultos mayores formen parte activa de
nuestras vidas y sean sujetos activos de ese período de la existencia humana al cual gran parte
de nosotros también llegaremos, o aspiramos a llegar. No hay que detenernos en la búsqueda
de formas y métodos nuevos cuya meta sea mejorar las necesidades y expectativas materiales
y espirituales de los adultos mayores, y elaborar proyectos en defensa de ese período de la
vida, de su significado y su destino; que los estimule a dar sus aportes personales, y ayude a
lograr los beneficios que les corresponden por su participación en la vida de la comunidad.