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Hora Santa de Adviento 23 de Diciembre

Este documento presenta una guía para una Hora Santa dedicada a Jesús. Incluye oraciones para adorar a Jesús sacramentado, reflexiones sobre el significado del nombre de Jesús como Salvador, y oraciones dirigidas a Jesús pidiendo que sea el salvador en todas las circunstancias de la vida. El objetivo es ayudar a los creyentes a profundizar su fe y confianza en Jesús como su único salvador.
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Hora Santa de Adviento 23 de Diciembre

Este documento presenta una guía para una Hora Santa dedicada a Jesús. Incluye oraciones para adorar a Jesús sacramentado, reflexiones sobre el significado del nombre de Jesús como Salvador, y oraciones dirigidas a Jesús pidiendo que sea el salvador en todas las circunstancias de la vida. El objetivo es ayudar a los creyentes a profundizar su fe y confianza en Jesús como su único salvador.
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HORA SANTA (4TA.

SEMANA DE ADVIENTO)
ORACIONES PREPARATORIAS
Se dará inicio con la presentación de JESÚS SACRAMNTADO POR UN MINISTRO, después el que
dirige:
OFRECIMIENTO
Lector. Iniciamos esta Hora Santa en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos. Amén
Lector. Señor Jesucristo, otro jueves más nos congregamos junto a ti en esta audiencia que nos
concedes bondadoso cada semana.
Todos. Somos tus amigos, Señor. Tú nos amas, y queremos corresponder a tu amor. Somos los
creyentes de esta comunidad cristiana. Tenemos hambre de ser santos, aunque somos pecadores.
Y sentimos tu llamada a ser apóstoles entre nuestros hermanos.
Lector. Creemos, señor, que Tu eres el camino único que conduce al Padre. Pero son muchos los
hombres, hermanos nuestros, que andan perdidos sin saber que han sido creados por Dios y para
Dios. Ignoran que Tú los has rescatado con el precio de tu Sangre. No atinan a dar sentido a su vida,
y no aspiran a ocupar el lugar que Tú les tienes preparado en tu gloria. Por nosotros, los creyentes,
y por los que no te conocen, venimos a rogarte, Señor.
Todos. Te agradecemos el regalo de la vida y el tesoro de la Fe; la alegría y la esperanza que arraigas
en nuestros corazones; el don del Amor y la ilusión que nos das de ayudarte en la salvación de
nuestros hermanos.
Lector. Venimos a adorarte, Jesús, porque eres el Hijo de Dios, Uno con el Padre y el Espíritu Santo.
Vives desde siempre y para siempre. Posees la plenitud de la gracia y eres la Sabiduría y la Verdad.
Junto con el Padre creaste todas las cosas y te ha sido dado todo el poder en el cielo y en la tierra.
Eres digno de adoración, gloria y alabanza por siempre.
Todos. Por eso te agradecemos que te hayas hecho hombre; que estés formado de nuestro mismo
barro; que conozcas nuestras angustias, depresiones y miedos; que hayas saboreado nuestras
mismas alegrías, ilusiones y éxitos.
Lector. Maestro, háblanos al corazón, porque tu palabra nos alienta y nos perdona, ilumina nuestra
vida y nos hace sabios con la sabiduría de Dios.
Todos. Te queremos escuchar hoy con la atención de María de Betania; con la fe de los doce
Apóstoles, con el amor de María tu Madre, que atesoraba en su corazón tus gestos y tus palabras,
para meditarlos y hacerlos vida, Ayúdanos a mantenernos vigilantes y atentos como Ella en esta
hora de adoración. Amen
---------------------------------------De pie “Canto”------------------------------------------
-----------------------------------De rodillas por favor--------------------------------------
Personal, pero recitada por todos juntos
Aquí me tienes, Jesús.
Vengo hacerte un rato de compañía.
Para alabar contigo al Padre.
Para agradecerle sus gracias sobre nosotros
Para pedir perdón por el mundo pecador.
Para suplicarle sus favores por mediación tuya.
Creo que estas aquí presente, señor Jesús.
Y creo en ti, y te adoro y te amo.
Vengo a verte porque me estas esperando.
Porque me amas, y me quieres ver contigo.
Porque te amo, y no se pasar sin ti.
Eres mi Dios y te adoro.
Eres mi maestro y te escucho.
Mi hermano y mi Amigo y te quiero.
Mi señor y mi Rey, y te sirvo.
Dejo de lado por un rato mis quehaceres
Para estar a tus pies, como María de Betania,
Mirándote, escuchándote, amándote.
Después, regresare a mis obligaciones
O al nido de mi hogar,
Pero será con el corazón lleno de tu alegría
Y con mucho más amor.
Jesús creo en ti.
Jesús, te quiero.
Jesús te bendigo.

---------------------------------------De pie “Canto”------------------------------------------


---------------------------Permanezcan de pie por favor---------------------------------

SU NOMBRE: JESÚS

Reflexión bíblica
Lectura, o guión para el que dirige
Del Evangelio según San Mateo. 1,15.21.
El origen de Jesús fue de esta manera. Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de
empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, que
era justo, pero no quería infamarla, resolvió divorciarla en privado. Así lo tenía planeado, cuando el
ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a tu
mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por
nombre Jesús, porque él salvará al pueblo de sus pecados.
Palabra del Señor.
--------------------------------------------Tomen asiento------------------------------------
No había discusión en el nombre que debía llevar el Hijo de Dios hecho hombre, porque Dios se
adelanta y encarga primero a María y después a José: “Le pondrás por nombre Jesús”. Y así fue:
“Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le puso el nombre de Jesús, el que le dio
el ángel antes de ser concebido en el seno” (Lucas 2,21)
A José le había dado la razón el mensajero celeste: “Porque él salvará al pueblo de sus pecados”. Es
decir, Jesús va a ser El Salvador. Decir Jesús es lo mismo que decir: “Dios es Salvador”.
Por eso dirá Pedro a la asamblea de los judíos: “No hay otro Nombre dado a los hombres sobre la
tierra con el cual podamos ser salvos” (Hechos 4,12). Además, para un judío el nombre era lo mismo
que la persona. Por lo tanto, Jesús era significar la Persona adorable del Señor en todos sus aspectos.
Esta es la razón por la cual la Iglesia ha tenido siempre una devoción especial al Nombre de Jesús.
La Liturgia, los santos y los escritores tienen expresiones hermosísimas, como el himno que canta:
“Jesús, dulce memoria, que comunicas los verdaderos gozos al corazón”.
O como Fray Luis de León: “Dichoso, si se puede decir, el pecar, que nos mereció tal Jesús”,
traducción del dicho litúrgico en la noche pascual: “¡Oh feliz culpa, que nos mereció tal Redentor!”.
Y comentando el significado de Jesús, Salvador, dice el mismo Fray Luis: “Son salud sus palabras;
digo, son Jesús sus palabras, son Jesús sus obras, su vida es Jesús y su muerte es Jesús”.
Así como San Buenaventura, haciendo referencia a la Persona de Jesús, dice de su nombre que la
expresa: “Jesús, ¡qué nombre tan fuerte, tan lleno de gracia, tan feliz, tan dulce, tan glorioso!”.
Siendo esto así, no busquemos otro remedio para los males del mundo sino Jesús, su Persona
salvadora. Sólo Jesús nos puede librar de la incredulidad, de la inmoralidad y de la injusticia.
¡Contemos con Jesús Salvador!...
Nosotros miramos a Jesús, presente en la Eucaristía. Nuestro Salvador está en medio de nosotros.
¿Y qué va a hacer aquí Jesús sino cumplir la misión confiada por el Padre: ser Salvador?...

----------------------------------------De pie “Canto”---------------------------------------


-----------------------------------De rodillas por favor --------------------------------------

Hablo al Señor
Todos
¡Jesús! Sé para mí Jesús: mi Salvador.
Sé mi Salvador en todo: haz honor a tu Nombre.
Sé mi Salvador en las penas: que no me lleguen a vencer.
Sé mi Salvador en los fracasos: que no me aplasten.
Sé mi Salvador en el trabajo: que no me rinda.
Sé mi Salvador en las preocupaciones: que no me turben.
Sé mi Salvador en la enfermedad: que la lleve con amor.
Sé mi Salvador en los éxitos: que no me envanezcan.
Sé mi Salvador ante la eternidad: que no me pierda.
Sé mi Salvador siempre, que por eso te llamas Jesús.
Contemplación afectiva
Alternando con el que dirige

Tú, que te llamas Jesús, porque eres el Salvador.


- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús, nombre elegido por el mismo Dios.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para librarme del pecado.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para salvarme eternamente.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para preservarme del error.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para sostenerme en el dolor.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para salvarme en las pruebas de la vida.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para librar al mundo de la injusticia.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para todos los que te invocan.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que eres Jesús para felicidad de todos los que te aman.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, que serás la última palabra de mis labios moribundos.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
Tú, mi Jesús eterno, porque me habrás llevado al Cielo.
- ¡Bendito sea tu santo Nombre!
------------------------------------------De pie “Canto”-----------------------------
------------------------------------- De rodillas por favor -----------------------------------
Todos
Señor Jesús, yo te reconozco felizmente por mi Salvador. Quiero vivir con seguridad total en ti, que
me salvarás siempre de todo pecado, de toda pena, de toda prueba, de todo dolor, de toda
condenación. Dame una confianza inmensa en ti y un amor ardentísimo a tu Persona adorable.
Madre María, que fuiste la primera en pronunciar el nombre de Jesús con un amor y una ternura
indecibles. Haz que ese Jesús, que lo fue todo para ti, sea también el ideal más grande de mi
existencia. Que sepa yo imponerme por Él cualquier sacrificio, porque a Jesús no se le niega nunca
nada.
En mi vida (Autoexamen)
Si Jesús se llama por mí y para mí: Jesús, Salvador, ¿qué razón de ser tienen mi desconfianza, mis
miedos, mis preocupaciones, los mismos pecados que he podido cometer?... Jesús no hubiera sido
Jesús, ni sería Jesús ahora, si no hubiese cumplido ni cumpliese actualmente la misión que el Padre
le confiara: salvarme en todo. Entonces, yo debo confiar siempre en Él sin tenerle miedo alguno.
Jesús le confió a una alma santa: “Es cierto que cien pecados me ofenden más que uno. Pero si ese
uno fuera de desconfianza, me dolería más que los otros cien” (A Benigna Consolata)

------------------------------------------De pie “Canto”---------------------------------------


------------------------------------- De rodillas por favor-----------------------------------
Preces
Invocamos a Jesús, y le pedimos que, haciendo honor a su Nombre y a su misión de ser el Salvador,
nos libre de todo mal.
Señor Jesús, sálvanos porque confiamos en ti.

Que tu Iglesia se vea libre de todo error;

- y se mantenga fiel a tus enseñanzas y las orientaciones de los Pastores.


Que los responsables de la sociedad tengan conciencia de su deber;

- y salven a los pueblos de toda injusticia.

Que cesen los escándalos en el mundo;

- y que los niños y las personas más inocentes no encuentren tropiezos que arruinarían su
salvación.
Que los jóvenes vivan con convicción su condición cristiana;

- y sean la esperanza para crear un mundo mejor.

Que al declinar este día que terminamos en tu presencia,

- nos des a todos la esperanza de la salvación eterna.


-----------------------------De pie “Cantar el Padre nuestro”----------------------------

PADRE NUESTRO

-------------------------------------- De rodillas por favor ----------------------------------


Señor Sacramentado, ¡con qué reverencia, con qué confianza, con qué amor te llamamos ahora
Jesús en tu misma presencia! ¡Jesús! Con tu solo Nombre, si te comemos, nos nutres; si te
invocamos, nos llenas de ti; si te leemos, nos instruyes; si escribimos de ti, nos enorgulleces. Al
hablar de ti, nuestros labios se llenan de gozo celestial. ¡Jesús, sé para nosotros Jesús! Así sea

Recuerdo y Testimonio
1. La jovencita Santa Gema Galgani volcó su corazón en una página que sólo puedan entender los
grandes amantes:
“Quisiera que mi corazón no palpitase, no viviese, no suspirase sino por Jesús. Quisiera que mi
lengua no supiera proferir más que el nombre de Jesús; que mis ojos no mirasen más que a Jesús;
que mi pluma no escribiese más que de Jesús; que mis pensamientos volasen únicamente a Jesús.
Muchas veces me he puesto a reflexionar si hay algún objeto en la tierra digno de mis afectos, pero
no encuentro ninguno, ni en el cielo ni en la tierra, fuera de mi querido Jesús... Si los mundanos
pensasen en Jesús, sería un imposible que Jesús no cambiara su corazón..., y si probasen un solo
instante el gozo que se experimenta al lado de Jesús, les aseguro que no le dejarían escapar nunca”.
2. Matt Talbolt, el obrero del puerto de Dublín, le dice con toda naturalidad a una señorita
norteamericana, que está muy triste porque se ha quedado sola en Irlanda:
- ¿Sola? ¿Y por qué? ¿No está siempre con nosotros Jesús en el Santísimo Sacramento?

------------------------------------------De pie “Canto”---------------------------------------

Se concluye con las oraciones propias dirigidas por el Ministro

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