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Kohan, Silvia Adela - Como Lo Reescribo

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ee Tal MECC EM lire) Como lo -reescribo _ La herramienta del escritor Vias y opciones para conseguir un buen relato | Coleccion Escritura Creativa Grafein Ediciones | i } t | i | j } «El escritor se hace reescribiendo» | PM ccea a tthe (oO mm CME Teme eT Teer Tal Cameo Ome Ed restate jResulta confusa la idea narrada? {Escueta? ;He dicho menos o mas de lo que deberia? {No se captan ciertos detalles que me Pere eae eapcareel tecea cel Tater eran On tet Ca Can erent CT nem tel Ont ea enter etna Om cen tae Coven teets iCuales son los puntos cruciales de la revision? {Qué debemos Plerirreteneh renee sar Hiren tere ect rt rt ee adjetivos o los tiempos verbales? ;Cudndo conviene un tipo de Pichon maer4 Peer Mtoe oe ce ea osetia estrategias para transformar un relato en un buen relato, que abordamos en este libro. COMO LO REESCRIBO es un instrumento de trabajo para quienes buscan conseguir el acabado perfecto del cuento o la novela: conciso, singular y significativo, creible para el escritor y, 9"788492"310616 en consecuencia, para el lector. Sitvia Apes Konan es fildloga, co-fundadora de Grafein Talleres de E y co-directora de la revista Escribir y patalts.) Per recat tan LCOS eli Le) eats oS este) ac Cerung Silvia Adela Kohan COMO LO REESCRIBO LA HERRAMIENTA DEL ESCRITOR Vias y opciones para conseguir un buen relato Coleccién Escritura Creativa GRAFEIN EDICIONES ‘Quedan rigurosamente prohibidas, bajo las sanciones estable- cidas en las leyes, la reproduccién total o parcial de esta obra por cualquier medio 0 procedimiento, comprendidos la repro- grafia y el tratamiento informatico. © Silvia Adela Kohan GRAFEIN EDICIONES Colecci6n ESCRITURA CREATIVA lo de Correos 5689 Barcelona Portada y dibujos interiores: Erica I. Selinger grafico: Alemany sccl. I; 84-923 106-1-8 o legal: B-20.397-1998 : Grinver Arts Grafiques, S.A. Generalitat, 39. Poligono Font Santa oan d’Espi (Barcelona) Introduccién / 5 INTRODUCCION 4Cémo conseguimos que un relato atrape al lector? {.Cu4ndo se considera que un relato es bueno? ;Cudntas reescrituras son necesarias para darlo por acabado? Un relato malo no consigue crecer a medida que avanza. No crece por numerosos motivos que detecta- mos a medida que efectuamos las diversas revisiones y de los que se ocupa este libro. Muchos buenos escritores han desarrollado un ver- dadero programa de correccién y reescritura en el cual ¢s primordial dominar el funcionamiento de las palabras las correspondencias entre ellas, saber manipularlas, ‘entender en qué contexto son més adecuadas unas u ‘as; poder articularlas en la frase y en cl conjunto, iando las estrategias, En el libro anterior a €ste -Corregir relatos- encara- s el «disefio» del conjunto, su estructura y su trama: eficacia de los elementos narrativos y de la red cons- itiva del cuento o la novela. Cémo lo reescribo se itra en la mejor forma de emplear la palabra y la frase del universo cerrado de cada relato particular; de anizar el lenguaje como expresién de nuestro pensa- ito y nuestra imaginacin. No se trata aquf de trazar gramatica ni de exponer un tratado de sintaxis, sino poner en evidencia los multiples usos del lenguaje y at los puntos més conflictivos, que provocan los 8 resultados en la produccién de un relato, 6 / Cémo lo reescribo nib Diccionario de autocorreccién (estrategias para transformar un relato en un buen relato) Nota: BI presente «diccionario» engloba algunos puntos desarrolla- dos a lo largo del libro, sintetiza algunas claves y se complementa con las gufas del dltimo capitulo. A Ampliar: Completar la idea sin reiterar la informacidn. Abreviar: Eliminar «flecos». Utilizar las palabras necesa- rias. Explicar sélo cuando es indispensable. Cons- truir la frase y el parrafo con economfa. Adjetivo: No abusar. Elegir adjetivos puntuales 0 insdli- tos para crear una imagen 6 desarrollar una idea. Adverbios: Evitar los adverbios de relleno y los termina- dos en «mente». ‘Argumento: No confundir un posible cuento con lo que en realidad es el argumento o la sinopsis de una posible novela. B Brevedad: Brevedad implica sintetizar, condensar; no es cercenar ni escamotear informacién. Un cuento no es breve porque su accidn acaba pronto 0 es corta — naturalmente, sino que el buen cuentista sabe contar algo extenso en forma breve. Pero cuidado: No se consigue un buen cuento esca- timando informacién. Si se la omite es porque resul- _ ta innecesaria. o lexical: Constituido por las asociaciones concep- 8 a partir de un vocablo (por ejemplo, el campo ¢ libro puede ser libreta, revista, periddico, lector, , es diferente del campo sinonimico y no se 9¢ confundir con él. Eyitar las comparaciones forzadas. cia: Controlar los errores de concordancia entre itos elementos que constituyen la frase. un relato la significacién de una frase varfa )MO sea su conexidn con las restantes. Corregir: Efectuar la revisi6n como tarea de transforma- cién y no de censura o reprobacién. Clases de palabras: Las palabras se agrupan en categorias gramaticales a las que conviene acudir para decidir cual produce un texto mas fluido y significativo. D Destinatario: Aunque tengamos claro a quien dirigimos el texto, no conviene escribir pensando continuamente en el destinatario. Podemos hacerlo a la hora de corregir como un mecanismo més de control. Diccionario: Recurrir a toda clase de diccionarios, inclui- dos los especializados en diversos temas. Direccién: Considerar una posible direccién del relato y los correspondientes desvios, La mas comin: de las causas a las consecuencias o de las consecuencias a las causas. E Equilibrio textual: Para conseguirlo: No decir menos de lo necesario creyendo que el lector entenderé lo que el relato no dice. No decir mas de lo necesario, Exclamaciones: Evitar las exclamaciones para demostrar mediante otros medios. Explicaciones: No explicar de distintas maneras lo mismo. No aclarar lo obvio. ras retéricas: Pueden enriquecer o empobrecer el estilo. Son las figuras que se producen por un desajuste entre el pensamiento y su formulacién lingiiistica, Entre ellas, la hipérbole -o exageracién-; la Iftotes -afirmar negando-; la personificacién -otorga propiedades humanas a un animal, a un objeto-; la antitesis -una palabra se pone en relaci6n con otra contraria-. Usarlas para potenciar ideas cardinales, nunca como «adorno». ; Considerar el tipo de frases utilizadas, la vincula- _ cién entre ellas y su posible progresién. Usar la > Subordinacién cuando resulta significativa; de lo contrario, emplear la frase simple. ciones: Reemplazar las expresiones generales el asombro de un personaje; darlo a entender — Introduccién / 7 8/ Como Jo reescribo por las especificas. Asi, las intemporales (una her- mosa mafiana, etc.); las ampulosas, pero vacias (libertad, justicia, etc.); las referidas al sentimiento de un personaje (angustia, depresion, etc.). Gerundio: Siempre que se pueda, reemplazar el gerundio por un verbo conjugado. Informacién: No abusar de la informacidn. Emplearla segtin funciones a cumplir en la historia. No acumu- Jar frases repletas de datos, sino profundizar en ellos, trabajarlos, desarrollarlos, expandirlos. Juego: Encarar la reescritura como un juego, con toda la seriedad que el juego productivo implica. Lector: Para efectuar la revisin, convertirse en un lector ajeno al texto, Lenguaje: Registrar el lenguaje cotidiano como «viéndo- Jo» por primera vez. Detenerse a reflexionar sobre sus peculiaridades. Actuar como un traductor de ore propio idioma, al escribir y al reescribir, cr Motiyos: Para evitar que la informacién se disipe, no per- der de vista los motivos o las alusiones, elementos *precisos (cosas, acciones, observaciones minimas) que refuerzan la historia principal. Nexos: No abusar de los nexos, recurrir en su lugar a los dis- tintos signos de puntuacién. Si son inevitables, en el mismo parrafo o en parrafos cercanos emplear nexos i se repite el mismo nexo, se produce una sen- n de estancamiento, se interrumpe la fluidez, salvo do corresponde a un juego poético o humoristico. tivo: Controlar que no se disperse el micleo _ al de la historia, para lo cual se puede recurrir n orden determinado y a la extensiGn de las fra- su agrupamiento en determinados parrafos. la como construccién auténoma y como del parrafo. Estructurar sus contenids atendiendo a las diferentes opciones: afirmativas, nega- tivas, exhortativas, dubitativas, interrogativas, etcétera. Orden; Perturbar el orden légico de la oracién cuando el relato asi lo requiera. P Pérrafo:; Es conveniente que las frases agrupadas en un parrafo se refieran a una misma idea central. Estructu- rar bien los parrafos implica establecer una progresién entre las frases: no colocar primero una frase que esta- rfa mejor situada en otra posicién. Es conveniente que cada parrafo proporcione una informacion diferenciada. Personaje: Cuando el narrador no es el personaje, el per- sonaje debe hablar empleando un lenguaje -Iéxico y tipo de frases- diferente al del narrador. Cuando se emplea el didlogo, a cada personaje le corresponde también un discurso que lo caracterice. Plan; Sucle resultar mas productivo trazar un plan del conjunto al encarar la reescritura del relato que hacerlo en la primera escritura. Pobreza léxica: Recordar que para cada objeto y cada accion existe un léxico apropiado. La pobreza léxi- ca es causante del texto monétono. Puntuacién: Los signos de puntuacién son polivalentes e interdependientes. Los largos pérrafos sin puntua- cién pueden ralentizar el texto y abrumar al lector. jundancia: Eliminar las aclaraciones que no afiaden nada nuevo: acotaciones innecesarias en el contexto que repiten la misma idea. tir; No es igual repetir que usar reiteradamente una frase con fines expresivos. + Evitar la rima interna en la prosa y las cacofonias © «sonsonetes». : Cada relato exige su propio ritmo, imprescindible para captar y mantener el interés al contar una histo- ria. Puede depender de una combinaci6n peculiar de acciones, escenas dialogadas y/o descripciones, y -al mismo tiempo- de la extensidn de las frases y la con- figuracién de los parrafos. a er Ma oe a Introduccién /9 : 10 { Cémo lo reescribo Sinénimos: Utilizar el diccionario de sinénimos en lugar de repetir adjetivos o sustantivos sin necesidad. Pero ~ sin olvidar que la sinonimia absoluta no existe. Sintaxis: También la monotonfa del texto puede provenir del abuso del orden Idgico (sujeto-verbo-atributo). A la vez, la alteracién de este orden puede Ievar a la confusién 0 a la excesiva informacién, Controlarlo. T ‘Texto: Encarar nuestro relato como texto 0 tejido verbal completo. El texto puede coincidir con una frase 0 con un libro entero: se define por su autonomia y por su clausura, aunque algunos textos sean abier- tos. Engloba el aspecto verbal, constituido por los elementos propiamente lingtifsticos de las frases que lo componen (fonolégicos, gramaticales, etcé- tera); el aspecto sintéctico, que no se refiere a la sin- taxis de las oraciones que lo componen, sino a las relaciones entre unidades textuales (frases, grupos de frases); el aspecto seméntico, producto complejo correspondiente al contenido y proveniente de los anteriores. | ‘Titulo: No debe ser tan explicito que adelante un hecho 0 el final del relato. Tépico: Constatar la presencia de t6picos y eliminarios. U / Unidad: Es ventajoso recordar que la unidad del relato contribuye a la claridad. Si se incluyen digresiones, deben ser absolutamente funcionales. Yerbos: Recordar que no hay un tinico tipo de presente, _ de pasado y de futuro, sino distintas formas y distin- tos matices dentro de cada tiempo verbal. El tiempo ‘elegido debe corresponder con precisién al momen- to narrado. 7 ~ Yocabulario; Ser riguroso con el vocabulario utilizado. EL PROCESO DE LA * REESCRITURA Fundar un rhundo narrativo y escribir un relato es tra- bajar el lenguaje de un modo personal. Certero 0 titu- beante, claro o confuso, cada uno de nosotros tenemos: un estilo propio que debemos potenciar. Podemos con- siderar que hay un modo neutral y uno peculiar de usar el lenguaje: el peculiar revela el estilo de cada escri- tor. El relato es un universo dotado de leyes propias, independientes del mundo real. Su discurso esté cons- truido sobre la base de la lengua cortiente, pero organi- jo de un modo no coineidente con ella, Hay un dis- urso especifico del relato, y del campo literario en neral, en el que interactian determinados aspectos. este campo, se emplea la palabra de un modo espe- |, proveniente de su relacién con las palabras veci- is. Cada relato crea un sistema auténomo en el que cada mento -a la vez- debe ser funcional. La significacién iene de este sistema y no de significados preesta- lecidos. Es decir, en un relato todo es valido siempre responda a las leyes por él instauradas. En consecuencia, reescribir consiste en retrabajar el to basdndonos en técnicas exigidas por el mismo to: por cada relato entendido como un mundo dife- jiado, No se trata de responder a un modelo ideal ni 1 El proceso de la reescritura / 11 No hay una sola manera de reescribir, asf como no hay una formula para narrar ni una sola respuesta para una pregunta. 12/ C6mo lo reescribo a condiciones reglamentadas, sino que debemos consi- derar los cédigos, las convenciones y las premisas del argumento segtin los pardmetros que cada relato propo- ne, dispone e impone. _ Ss Correccién, revisién, transformacién «Bl arte creador es el movimiento aig Cuando acabamos la primera escritura, experimentamos por el cual el el placer de haber materializado un deseo: el de darle artista trocea el forma a una idea o a una imagen que nos habita. A con- mineral para tinuacién, comprobamos si coincide nuestra idea con el hacer surgir texto. Con este objetivo hacemos una primera ansiosa elementos intactos _lectura. Las consecuencias de esta primera lectura son y nuevos, variadas: ‘agrupartos, darles * nos fascina lo que hemos escrito; + lo rechazamos pensando que no vale nada; * consideramos que hay partes mejores que otras; * entendemos que es una primera escritura pendien- te de revisién y cambios. Muchos de nosotros irfamos inmediatamente des- pués a buscar Ja opinién de nuestro lector preferido. Pero, precisamente, pendientes de la opinién de este lec- tor, nos apresuramos a revisar el texto. No es una co cién Ja que se encara, en el texto no hay nada «penali: gable». Es una revisidn destinada a transformar zonas menos favorecidas. Un texto est4 hecho tinicamente de palabras y es] en blanco. La escritura representa la materiali sl relato, el acto de su constitucién; hace «visible» que imaginamos. conseguirlo debemos ajustar el lenguaje “méaximo, elegir palabras y articularlas en un conjunt . Después de poner el punto final, mas pronto lun tiempo segtin nuestras preferencias, del | i jo para comprobar si la eleccién ha sido el conjunto resulta significativo. Se trata de: 1 El proceso de Ja reescritura / 13 Ver aquello que no vimos en Ja escritura inicial La primera escritura pone «en pagina» la escena imagi- nada, los personajes, sus movimientos, los hechos; la idea, desarrollada en una travesfa que va desde el punto inicial hasta el final. Tiempo después, hacemos Ia lectu- ra del texto como si no conociéramos el origen del mismo, desde fuera, como Io harfa el lector al cual esta dirigido. Es decir, Ilevamos al plano de la consciencia lo que el inconsciente empujé hacia la pagina. Revisar es hacer una lectura delatora: denuncia zonas confusas, detenciones molestas, saltos inexplica- bles, reiteraciones innecesarias, falta de coherencia y mas problemas que conducen a la reescritura. Es decir, _ durante Ja revisién identificamos los fundamentos para transformar el conjunto. Primero escribimos, luego dejamos el material en 80 un tiempo y entonces lo revisamos para estable- r las bases de la reescritura. Al retomarlo, observamos una mirada nueva el todo y cada aspecto. Subdividir la revisidn en una serie de pasos basicos Jo conveniente: @ Efectuar una lectura completa, detenernos lo menos posible. Se trata de constatar si consegui- mos desarrollar la idea y de captar qué efecto nos provoca la lectura. Reconocer las diferentes parcelas y articulacio- nes del mundo fundado: planos y puentes, unos personajes, una red de miradas, unos espacios, limites y fronteras, interconexiones, un orden. Examinar la idea lanzada bajo el microscopio 0 Ja lupa: Explorar los minimos detalles y ampliarlos para captarlos mejor. Vincular los detalles con el conjunto: Verificar su funcionamiento y la relacién acerta- da entre ellos. «Los grandes escritores nunca han surgido para soportar la ley de los gramiticos, sino para imponérsela.» Paul Claudel 14 / Como Lo reescribo La reflexién >> Podemos hablar de una reflexién anterior y otra poste- _ tor a la escritura del texto. “> La anterior es la prolongada ¢ elaboracién mental, que ipso resultar paralizante para unos y | fructifera” para otros. . {talo Calvino la Parodia en Seis propuestas para el préximo milenio, contando un relato chino en el que de tanto elaborar la idea al artista le result6 perfecta su obra: «Entre sus muchas virtudes, Chuang Tzu tenia la de ser diestro en el dibujo. El rey le pidié que dibujara un can- ' grejo. Chuang Tzu respondis que necesitaba cinco afios y una casa con doce servidores. Pasaron cinco afios y el dibujo atin no estaba empezado. “Necesito otros cinco afios”, dijo Chuang Tzu. El rey se los concedié. Transcurri- dos los diez afios, Chuang Tzu tomé el pincel y en un ins- _ tante, con un solo gesto, dibujé un cangrejo, el cangrejo | mas perfecto que jamds se hubiera visto.» \ La reflexién posterior, realizada durante las lecturas ‘| siguientes a la primera escritura, es el tiempo de la rees- critura. Atendamos a lo que dice Raymond Carver: «No me gusta dejar mi relato asf como estd. Prefiero retomar una historia después de haberla escrito y conti- . nuar trabajando, cambiando. No hay nada que hacer, p: avanzar y poder divertirme debo antes superar el pun 0 més dificil. Pienso que no soy por naturaleza un espontineo, sé perfectamente que rever una historia cuan- do he acabado de escribirla, es algo que me resulta tal y me gusta mucho hacer. Hay una raz6n: la revision Sula forzosamente al centro, hacia el verdadero argumei to de la historia, Porque se trata de un proceso, no de realidad bien definida. Antes pensaba que la razén de todo este trabajo podia ser corregir defectos o problemas referidos a mis personajes. Pero ahora sé que no es asi... incluso, me siento en la feliz posicién de quien puede conseguir una historia mejor de lo que fue al inicio. Al menos, lo espe- ro, Pero, créanme, es dificil encontrar un texto narrativo ) mejorada en algiin sentido si se deja reposar un tiempo.» ’ Encarar la relectura En las sucesivas lecturas se va perfilando la revisidn. Revisamos para comprobar que hemos escrito lo esen- cial y que lo hemos hecho con la dindmica correspon- diente, Un buen método para encarar la relectura del propio texto es el siguiente: @® Examinar los elementos que intervienen en la eonstruccién textual y tomar notas al margen bajo forma de preguntas, nuevas posibilidades, dudas, hipstesis de trabajo, etcétera. De este construcciones mas débiles, los desaciertos lexi- cales, los errores de puntuacién, de sintaxis, de ortograffa. ® Detenernos en la primera frase y examinar con atencién las palabras que Ja componen. Pregun- tarnos: {Son especificas? {Concretas? ,Originales? (Es la frase que en mejor grado establece la voz narrativa? ,Atrae el interés del lector y lo motiva a prose- guir? Acontinuacién, detenernos en la segunda y con- siderar si es la que de modo més natural puede © una poesia -mia o de cualquier otro- que no pueda ser |, 1 El proceso de la reescritura / 15 «La tarea de reescritura es apasionante y se puede comparar con la del carpintero, que corta, pule, encola... Juan José Millis modo, conseguiremos poner en evidencia las ,/ 16 / Cémo Io reescribo ‘@ 1® enlazar con la primera, y asf sucesivamente hasta la frase final. Preguntarnos: {Qué es Io que las une? {Cuéles son las similitudes y las diferencias desde el punto de vista gramatical, de la emo- ci6n, de la relacién causa- efecto? Observar las notas escritas y retrabajar el relato basandose en ellas. Confrontar la nueva versién con la precedente. Aislar los elementos y las frases mas convincen- tes de cada version y escribir una tercera. {Qué debemos conseguir? | El principal esfuerzo que debemos exigimos es que \ nuestro relato fluya sin perder la cadencia ni el rumbo. i E] pulso narrativo no debe fallar en ningiin momento. Cada paso que demos debe estar ligado al primero y ten- der hacia el tiltimo. Armonia entre todos sus elementos yun ritmo que no decaiga son las condiciones basicas de “un relato. Al reescribirlo, no debemos perder de vista estos aspectos: 1. La armonia del relato La escritura se expande, una primera frase implica una segunda, después una tercera y asf sucesivamente toma forma el relato. Esta expansién propia de la | el proceso escritura nos exalta, nos hace sentir inspirados y -simultaéneamente- nos amenaza con el discurso caéti- co 0 el estéril. Lo importante es conseguir un texto arménico. Para ello, no debemos perder de vista el equilibrio entre: ¢ Las partes y el todo. ¢ Las secuencias y los parrafos. * Los parrafos y las frases. * Las frases y las palabras Las palabras entre si. 2. El ritmo adecuado La nocién de ritmo -esencial en miisica- cumple tam- bién un papel basico en un relato. En este sentido, sabemos que no son pocos los escritores que constru- yeron una novela segtin diferentes estructuras musica- les, como la del jazz en Rayuela, de Cortazar; la sinf6- nica, en Bajo el voledn, de Lowry; las habaneras, los boleros, en textos de Cabrera Infante; las modulacio- nes propias de una orquestacién en los relatos de Moyano, de Pavese, de Kafka... Céline evocaba la «pequefia musica» que él habfa inventado y Onetti decfa: «Presto mucha atencién al ritmo y a la sonoridad cuando escribo. Escucho mis frases. Necesito encon- trar cierta musicalidad para estar satisfecho de lo que escribo. A veces, marco en el borrador: “Atencién, en esta frase falta la mUsica.”» La prosodia reviste una importancia considerable. Precisamente, escribir con estilo propio es hacerlo con un ritmo particular no siempre vinculado a la misica- impuesto por nuestras cabales necesidades internas. A la vez, solemos construir relatos que responden a esta necesidad. Entonces, el esquema ritmico correspondiente es pro- ducto de nuestras necesidades narrativas fntimas: el ritmo del texto debe ajustarse a lo que queremos decir. Con este fin, al reescribir operamos separando elementos inttiles, de Ia reescritura / 17 (Se trata de t (conseguir que el { | texto aparente ser ) (natural, gracias al | exhaustivo trabajo / de la reescritura, | } 2 El poder de las palabras / 19 EL PODER DE LAS PALABRAS El texto esta constituido por palabras -agrupadas 0 no en frases, signos de puntuacién y espacios blancos- mate- riales de trabajo imprescindibles para producir un rela- to. El discurso materializa el tema, el narrador y un. interlocutor i imaginario a quien le dirige la narracién. Ser c ites de las palabras y las fr slegidas es la base para Conseguir un discurso . Las normas gra- maticales, los recursos sintacticos y lexicales tienen un valor instrumental en este proceso. Amueblamos mundos narrativos 0 poéticos con palabras. En este sentido, las palabras determinan la rea- lidad. Dice el lingitista Walter Porzig: «La gramatica ha mirado las clases de palabras més de cerca y ha obser- vado que uno, por ejemplo, “puede aguardar a la partida del tren’. , Esta partida es una cosa, una sustancia, o més bien un suceso? (...) ¥ con las palabras “resplandece la sala” hace surgir Goethe ante nuestros ojos no un suce- «Escribo para contar la diferencia» 20 / Cémo Jo reescribo «Sefior Pérez, a usted a la so, sino una propiedad de aquella sala sofiada. “Partir de viaje” es un suceso, “partida” esté tomando este suceso como objeto. Y la sala esplendorosa !lena de luz meri- dional viene a ser activa en las palabras de Goethe. Entonces, es que no depende de la configuracién de la realidad con qué clases de palabras ha de designarse un contenido, sino que son las clases de palabras las que i ide en objetos, propie- Conseguimos conmover al lector gracias a una elec- cién acertada. La palabra es la mnidad lingiifstica primordial de la comunicacién verbal. No es s6lo la reunién de compo- nentes fénicos y semanticos que se vinculan entre sf mediante la sintaxis y que da como resultado una expre- sién con un sentido definitivo, sino que una palabra tiene miitiples significaciones. Debemos considerar este aspecto a la hora de escribir y de reescribir. Mas adelante veremos también que es decisivo su lugar en la frase y en el contexto, Combinadas entre si, las palabras constituyen la materia prima de la que nos valemos para construir un mundo narrativo. No ser igual el tipo de palabras y fra- ses si el tema es macabro y tremendista, por ejemplo, que si es sentimental y roméntico Entre los aspectos esenciales del lenguaje desde el punto de vista lingiifstico, nos detendremos en el gra- matical, correspondiente a las clases de palabras y en el léxico, cuyo dominio nos permite obtener buenos rela- tos,

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