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Fallo S. 605. Xlvi. Rhe

1) El Tribunal Superior de Justicia de la Provincia del Chaco declaró inadmisible el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el exmagistrado Daniel Enrique Freytes contra su destitución. 2) La Corte Suprema de Justicia de la Nación consideró que el tribunal provincial no sustentó constitucionalmente su pronunciamiento y ordenó dictar una nueva resolución. 3) Ante el reenvío, el tribunal provincial reiteró su decisión anterior desestimando el recurso de inconstitucionalidad.

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Fallo S. 605. Xlvi. Rhe

1) El Tribunal Superior de Justicia de la Provincia del Chaco declaró inadmisible el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el exmagistrado Daniel Enrique Freytes contra su destitución. 2) La Corte Suprema de Justicia de la Nación consideró que el tribunal provincial no sustentó constitucionalmente su pronunciamiento y ordenó dictar una nueva resolución. 3) Ante el reenvío, el tribunal provincial reiteró su decisión anterior desestimando el recurso de inconstitucionalidad.

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S. 605. XLVI.

RECURSO DE HECHO
Seftar Procurador General sI acusac16n el caniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque S6enz Ped•.
, ,

\'0>'
-,--/--

--:.>

Buenos Aire8,"-'!W
. /  , .

Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por la Defensa

de Daniel Enrique [Link] en la causa Setlor Procurador General

51 acusación cl Daniel Enrique Freytes - Juez de Ínstrucción N°


1 de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Petla", para decidir

sbre su procdencia •.

Considerando:

l.) Que el. Superior Tribunal. de [Link], de. la Pro­

vincia del Chaco, al declarar inadmisible .el recurso 9.e,inco­

tituciollalidad, local, dej{l :(irme la sentencia del.11urado c:lecEn­

juician¡[Link] que, con .fecha 16 de mayo de 2003, Qestituyó- al

doctOr Daniel Enrique Freytes del cargo de juez de instrucción

de la primera no¡ninación de la segunda circunscripción, con

asiento en la ciudad de Presidencia Roque stenz Pefta, . provincia

del Chaco (fa. 587/599).

2.) Que CQ\'Itra dicho pronuncia¡nientoel [Link] in­

texpu$O-. recurso extraordinario federal,; cuya <:le •• stimaci6ndio

llil9ólr [Link] presentacj,ón directa que fue [Link]

[Link],Corte (sentencia <:lel 12 .de agosto <:le 29081£S. 924/934, pu­

ic en Fallos: 331:1784).

En esta decisión el Tribunal, por mayoria, consideró

que frente a la naturaleza y raigambre del planteo fundado en la

violación de la garantia de juez imparcial, asi como de su pa­

tente influencia sobre el resultado final del proceso en los

términos de lo decidido por esta Corte en los precedentes "Shar


tes, Norma Beatriz cl Herrera, Ram6n Enrique y otros" y "Salvat,

-1-
Miguel cl Luis Solimeno e Hijos S.A." (Fallos: 316:1710 y

324:1211, y su cita), su desestimación por parte del superior

tribunal con la afirmación de que constituia una mera reedición

de cuestiones introducidas con anterioridad y de que el desarro­

llo "luce vacuo e inconsistente", no sostenia constitucionalmen­

te el pronunciamiento.

Asimismo, la Corte sefialó en aquella oportunidad que

la intervención del superior tribunal mediante un pronunciamien­

to constitucionalmente sostenible es indeclinable cuando se

plantean sobre bases serias y fundadas cuestiones prima facie de

naturaleza federal, como es en el caso la configurada por la

alegada violación de la garantia de juez imparcial; máxime, se

subrayó, cuando desde el conocido precedente "penj erek, Norma

Mirta", del 14 de noviembre de 1963 (Fallos: 257:132) esa ga­

rantia cuenta con anclaje constitucional en el derecho al debido

proceso reconocido en el arto 18 de la Ley Suprema.

Igualmente, en la sentencia se destacó que a ese más

elevado grado de tutela se agregaba, con particular relevancia,

que en un pronunciamiento reciente esta Corte fijó el nuevo con­

torno que cabe asignar a la garantia de imparcialidad para aque­

llos procesos penales en que en la integración del tribunal de

juicio participare quien haya intervenido anteriormente, de

cualquier modo, en otra instancia de la misma causa ("Llerena",

fallada el 17 de mayo de 2005, Fallos: 328:1491), doctrina que

ulteriormente fue federalizada al ser extendida, como una de las

garantias minimas de la administración de justicia, a los proce­

sos radicados en sede provincial ("Dieser, Maria Graciela y Fra-

-2-
I
'.
S. 605. XLVI.
IUICORSO DE HECHO
Sedor Procurador General .1 acusación el Daniel
Enrique Freytea - Juez de Instrucción N° 1 de la
!'
ciudad de Presidencia Roque S'enz Pena.

ticelli, carlos An\irés", fallada el 6. de agosto!'!8 2006, Fallos;

329:3034) .

Sobre tales bases, el Tribunal privó' de validez al

fallo recurrido como acto jurisdiccional constitucionalmente

sostenible y mandó dictar un nuevo pronúnciamiento, a fin de que

el superior tribunal local dé una respúestél fúridada a los . plan;,.


teos constitucionales aludidos.

3.) Que, ante el reenvio ordena40, el superior TribU­

nal de Justicia de la Provincia del Cna9Qcre9azÓ nuevamente el

recurso de inconstitucionalidad interpuesto,.por; el eX magistrado

con1;;a la resolución que 1,0 habill dest1tuidod.s.u. cargo, [Link]

randa su. decisión anterior de' desutimar elagra:vÍ¡Q alde,l'ecnO


de defensa en jllici,o invocado por el recurrte con su,tterú;o en

la violación a la garant,1adejuez ill!Pal!cia1. tf.l!t. 9S7/100¡¡.

4.) Que, para resolver de tiste modo, ea. [Link] tri­

bunal COmtlnZó por expresar que adheriaa ls argumentos invQca

dos tln el dictamen del seijor Procurador Fie9al que precedió a la

sentencia de este Tribunal (fs •. 921/923, [Link],tQ IV). los que pro­

cedió a reproducir. en cuanto a que aun cudQlPudiese proJperar

el agra'liofundado en el supuesto preJuzgNlililnto de.l" il},tegrante

del. Jurado, ello no IIIQdificaria el [Link] caua... , [Link]

el arto 2. de la ley local 16S fijaba encino<) votae e1nlÍlllerG

IlÚ.nilllo para otorgar validez a la sentencia de destitución, de

modo que aun cuando el doctor Malina no hllbiese internidG en

14 decisión final impugnac;ia -tOll\llda por el vot.e> u.nánil1\8 c;ie 10.

siete integrantes- habria sido igualmente adoptada con el minimo

requerido para su validez.

-3-
'.,
"

De modo concorde, en la sentencia también se expresó

que se compartian los fundamentos que sostenian el voto minori­

tario del señor Juez Juan Carlos Maqueda correspondiente al fa­

llo de esta Corte, con respecto a que el recurrente no habia de­

mostrado en forma nitida, inequivoca y concluyente que las cau­

sales de recusación de los integrantes del órgano politico con­

trolador aparecian como un arbitrio inadecuado a las exigencias

del buen funcionamiento de los poderes públicos y a la naturale­

za de la responsabilidad del funcionario sujeto a control (Fa­

llos: 314:1723); y que el apelante, según afirmó el voto mencio­

nado, tampoco habia señalado de qué modo la integración del ju­

rado lo habia perjudicado en el resultado final del enjuicia­

miento, dado que todos los miembros habian votado por la desti­

tución del magistrado, de manera que tal agravio no se sustenta­

ba en que su relevancia para la solución del caso hubiese sido

suficiente para hacer variar la suerte de la causa.

En el pronunciamiento se argumentó, asimismo, que a

similar conclusión que la propiciada en la nueva sentencia habia

arribado la Corte Suprema al fallar en el caso "Leiva" (Fallos:

332:1124), cuando para rechazar el planteo del enjuiciado sobre

la irregular integración del jurado -por no haber sido sustitui­

do un miembro excusado con su suplente-, se afirmó que " ... los

textos normativos en cuestión nada disponen sobre la exigencia

de un quórum calificado del jurado en oportunidad de fallar, li­

mitándose las disposiciones en juego a establecer únicamente una

mayoria especial de seis (6) votos concurrentes para disponer la

remoción, recaudo cuyo cumplimiento en la deliberación en que

-4-
S. 605. XLVI.
nCURSO O! HSCHO
Sedor ptocurador General sI acusaci6n el Daniel
Enrique rreytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque S6enz Pefta.

\?
f\le dictada la sentencia desti t\ltoda no. es de$conocido por el

recurrente..." .

Agregó el trib\lnal a quo que la intervención del dóc

tor Eduardo Ornar Molina en el Jurado de Enjuiciamiento no pudo


formar opinión, es decir contaminar el criterio de sus colegas,

pues el arto 23 de la ley 188 dispone que finalizada la audien­


cia oral y pública se realizará una sesión solo con el objetó de
establecer el orden en que, por un sorteo, los miembros del ju­
rado emitirán sus votos, sin contemplar riingún acto de delibera­

ción entre sus integrantes en ese estadio deljúicio; y el arto


25 del mismo texto, en cQherencia con es", Post\l+lldQde indepen­

dencia de criterio.. de qada uno. de loa mielll1>ros, .puntudmente in..,

dica q\le "El voto será [Link] por escrito en el orden .flstable

cido por sorteo. o. elJtá permitido adherirse al voto precedente.

a lllenQS que ae expresen las razones que f\lnn1::en la . ad-

nesión..." .

Asimismo, en la sentencia se sbstuvoque si bien es

cierto que la Corte Suprema, al anular el falló anterior dictado


en esta causa, invocó expresamente la doctriIli de los preceden
tes "Llerena" y "Dieser" citados, también lo era que el Tribu­

nal, en sucesivos fallos, fue precisando uria más ajustada inter­

pretación en torno a dicha doctrina que, en el caso, diluye la


trascendencia de la participación que le cupo al jurado Eduardo
Ornar Malina. Ello era as1, pues según dos pronunciamientos de
esta Corte -que cit6- eran inadmisibles las recusaciones funda­

das en la intervención de los. juece!! en. deciaiones anteriores

P¡;Opj..a.s de sus funciones le9.1es; no. c\1alquier [Link]ón ju...

-5-
"

dicial anterior pone en crisis la imparcialidad llamada objeti­

va, sino aquella que se traduzca en el ejercicio progresivo de

diferentes funciones judiciales a lo largo de una causa, de modo

que serian las circunstancias concretas del caso las que -en de­

finitiva- determinen si se halla o no comprometida esa garantía;

y, por último, que en el caso Mongiardini, Renzo y otros" (Fa­

llos: 331:1744) la Corte Suprema había descartado la afectación

de dicha garantía, al precisar que lo resuelto acerca de la li­

bertad de los encausados con anteríoridad al fallo, no implicaba

comprometerse con la posición del Fiscal y la defensa para re­

solver en definitiva el caso.

En base a todos estos conceptos, el tribunal provin­

cíal concluyó que el voto del Juez Eduardo Ornar Mo1ina, emitido

en la sentencia del Jurado de Enjuiciamiento, no podía incidir

de ningún modo en el resultado final del enjuiciamiento, en fun­

ción del número de consejeros de ese órgano constitucional que

se expídieron en igual sentido, de modo que en cualquier caso se

excedía el mínimo exigible para la destitución. Además, si bíen

era innegable la participación de Mo1ina en las actuaciones ini­

ciadas ante el Superior Tribunal del Chaco, también lo era que

hoy se podía afirmar que no cualquier intervención como tal

afecta el principío del juez imparcial y, más aún, cuando la ley

188 de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Pro­

vincia del Chaco, ímponía determinadas pautas destinadas a man­

tener incólume la independencia de criterio de cada uno de los

integrantes del jurado.

SO) Que frente a ese pronunciamiento, la defensa del

ex juez interpuso el recurso extraordinarío de fs. 1009/1030, en

-6-
........ ..;

S. 605. XLVI.

"..-
J.
= ....
RECURSO DE HECHO
Seftor Procurador General sI acusaci6n el Daniel
s'; Enrique Freytes - Juez de Instrucción N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque S'.nz Pefta.

que trae nuevamente e:]. aa unto a conocimiento del Tribunal prOll\Q­

viendo el examen de, cuestiones que, en sustancia, reproducen loa

planteos invocados en su presentaci6n anterior y que hacen pie

en que, no obstante lo resuelto por esta Corte en su aentencia y

lo expresamehte ordenado respecto del fundado tratamiento que

debia darse a los agravios federales invocados en el recurso 10­


bal, con el nuevo pronunciamiento se mantienen inc6lumes las

graves y patentes violaciones a la garantia constitucional de

defensa en juicio en que se incurri6durante" la tramitaci6n del

enjuiciamiento público que concluy6 con su destituci6n.

6°)" Que la seflora Procuradora Fiscal' iIlellala en iIlU

dictamen que, más allá de loa términos lea?os en el recurso

extraordinario de fs. 1009/1030 del principal, lo sustancial de

esta nueva presentaci6n de la' defensa del ex juez Freytes con­


siste en determinar si el pronunciamiento impugnado se apart6, o

no, de 10 deddido por este Tribunal enia sentencia que desca­


lific6 el pronunciamiento anterior del tribunal local y le or­
den6 dictar un nuevo fallo con arreglo a lo resuelto.

Desde esta perspectiva, record6 que el Ministerio

Püblico Fiscal ha [Link] en reiteradas ocasionell! que cuando

la cuesti6n Planteada se centra en la inteligencia. de un pronun­

ciam::[Link] anterior del Tribunal dictado en lamiS1ll4" causa, son

los integrantes de la Corte 101l! que se encuentr,aa en mejor ••

condiciones para desentraflar el .alcance de sus propios fallos;

criterio que consider6 especialmente aplicable en situaciones


como la de autos, toda vez que la opini6n de la ProCuraci6n Ge­

neral de fs. 921/923 -en la que se analizaron" diversos agravios

-7-
del apelante que ahora se vuelven a plantear y se dictaminó por­

que se rechazara el recurso- no fue compartida en la aludida

sentencia de fs. 924/934 (dictamen de fs. 64/65 de la queja).

7°) Que el recurso es procedente pues la interpreta­

ción de las sentencias de la Corte Suprema en las mismas causas

en que ellas han sido dictadas constituye cuestión federal sufi­

ciente para ser examinada en la instancia del arto 14 de la ley

48 cuando, como sucede en el sub lite, la decisión impugnada

consagra un inequivoco apartamiento de 10 dispuesto por el Tri­

bunal y desconoce, en lo esencial, aquella decisión (Fallos:

327:4994; 331:379; 332:58 y 2414; causa [Link] "Mendizábal

de Etchart, Edita c/ Kenny, Aldo Federico", sentencia del 18 de

noviembre de 2008, entre muchos otros).

8°) Que, en efecto, frente a los claros y categóricos

términos del mandato judicial contenidos en el pronunciamiento

del 12 de agosto de 2008, que ineludiblemente imponian la obli­

gación de definir mediante una decisión fundada si, en el caso

de autos, la integración del jurado de enjuiciamiento afectaba,

o no, la garantía de imparcialidad invocada por el magistrado

enjuiciado a la luz de los precedentes a los que la Corte Supre­

ma habia acordado particular relevancia, el tribunal a quo omi­

ti6 nuevamente el tratamiento circunstanciado de la cuesti6n

constitucional mencionada, clausurando ese examen con argumentos

que no sostienen a la sentencia como acto judicial válido.

9°) Que, en efecto, por un lado resultan manifiesta­

mente inocuas para fundar la sentencia las remisiones efectuadas

a los argumentos que sostuvieron el dictamen del señor Procura-

-8-
. , ..,#

S. 605. XLVI.
RECURSO DE HECHO
Seftor procurador General sI acusación el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucción N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque S'enz Pefta.

dor Fiacal, en oportunidad del primer recurse¡ extraordinario, y

al desarrollo del voto disidente del juez Maqueda en dicha lIen­

tencia, en la medida en que el tribunal a quo soslaya que dichas

opiniones concordantes -en cuanto a que la intervenci6n del doc­

tor Molina en el jurado era una cuesti6n inconducente para alte

rar el resultado final del caso- no fue la poSici6n tolllada "POr

el Tribunal en su sentencia descalificatoria que, por el contra­

rio, consider6 que el"planteo constitucional acerca de la inde­


bida integraci6n del doctor Molina en el jurado era portador de
"...patente influencia sobre el resultado [Link] del proceso" (con­

siderando SO).

El carácter determinante de la cuellti6n federal cuyo

tratamiento habia omitide¡ el tribunal local en su primera inter­

vención -y se desconoce en esta segunda actuación- para definir

la suerte final del enjuiciamiento, fue subrayado en la senten­

cia de esta Corte de fs. 924/9l4 con la cita de dos precedentes

(nlCJistrados en Fallos: 316:1710 y 324:12Ur,en que concorde­


mente fueron anuladas sendas sentencias de tribunales inferiores
correspondientes a casos en que, como denominador comün, habian

intervenido en las decisiones impugnadas magistrados que estaban

inhabilitados para hacerlo -por haber sido recusados o estar eic­

cusados- infringiéndose de este modo la garant1a de defensa en

juicio, de la que en la opini6n del Tribunal en aquellos fallos

deriv.a el instituto de la recusaci6n, y elprinipio de impar­

cial:[Link].

10) Que por las razones expresadas es igualmente in­

sostenible otro arqumento invocado en el fallo en su intento de

-9-
.... ,

demostrar que la integración del jurado no era definitoria en

punto a la destitución, que se pretende fundar en la solución

tomada por esta Corte en el caso Leiva", citado.

A ello se agrega que la situación examinada en dicho

asunto carece de toda analogía con la juzgada en las presentes

actuaciones, pues el planteo federal que se hizo en Leiva" fue

que en la integración del jurado que destituyó al enjuiciado no

había participado el reemplazante del miembro que se había excu­

sado, impugnación que fue desestimada por la Corte con fundamen­

tos que se sostuvieron en la interpretación de la ley federal

24.937 Y el reglamento procesal del jurado, disposiciones que

carecen de toda relación con el planteo constitucional formulado

en el sub lite, pues aquellos textos se limitan a regular la ma­

yoría especial de votos concurrentes que es necesaria para dis­

poner la remoción de jueces federales (considerando 7°) .

11) Que bajo igual condición es también objetable el

argumento del tribunal que, para descartar toda incidencia de la

intervención del doctor Molina, invoca una disposición de la ley

de enjuiciamiento local en cuanto veda al jurado llevar a cabo

todo acto de deliberación para fallar y contempla que dicho

órgano debe realizar una sesión solo para establecer, por sor­

teo, el orden en que los miembros habrán de emitir sus votos

(ley 188, arto 23).

Además, el texto normativo que se dice aplicar no

contiene la restricción que, asumiendo la condición de legisla­

dor, le incorpora el tribunal a quo al adicionar el adverbio

solo", en la medida en que la disposición de que se trata úni-

-10-
-.: ...

S. 605. XLVI.
RECURSO DE HECHO
Sedor Procurador General sI acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Sáenz PeAa.

camente ¡¡revé que el j\.lrado, trs lps ale9jl:tq, " ...en slilsión re­

servada, se establecerá por sorteo el orde ep que los miembrQs

del j\.lrado habrán de emitir S\.lS votos quedando l. causa en eta­

do de sentencia".

De ahi, que es una afirmación inconcebible para 'una


rcional administración de justicia -en .los términos del están­

dar establecido por esta Corte en "¡¡:st,t:ac:ia:' (Fallos:. 447: 713) y

reiteradQ, en su actal composición, en "Córdoba - convocatoria

a elecciones de 90berdQr, vicegobernado,t:, legisladores. y Tri­

b\.lnal de Cuentas provincial para el dla 2 de septiembre de 2007"

(Fallos: 330:4797)- que el expresado sorteo sea el exclusivo ob

jeto de la sesión ni, menos aún, que vede la deliberación entre

los integrantes del jurado durante todo el periodO en que el


asunto se encuentra para resolver, desde que el intercambio ra­

cional de ideas es connatural a todo cuerpoeoiegiado en las di­


ersas etapas del proceso en que se toman decisiones y, sobrema­
nera, la sentencia definitiva, al punto que este modo de proce­

der ha sido considerado como propio del estado de derecho y de

la forma republicana de gobierno (FallOs :30é: 2188, voto del


jUez Petracchi, considerando 11). Todo 10 cual lleva a concluir
que no puada considerarse irrelevante, ni aun en el caso de

haberse tomado la decisión por unanimidad, la intervención de un

magistrado que se hallaba inhibido para entender en el acuerdo

que concluyó en el dictado de la sentencia (Fallos: 321:2738).

Por último sobre este punto, cuando el tribunal a quo

afirma que la sentencia desti tutoria contarla Con la cantidad


minim de otos exigidos por la ley para sostener su. validez,

-11-
.. -.-

aun cuando se excluyera el sufragio del juez Malina, esa aser­

ción deja sin respuesta la decisiva circunstancia de que la su­

presión hipotética del voto del jurado [Link] de parcialidad

comprometeria la validez de aquellos otros sufragios que, expre­

samente, se fundaron por medio de la adhesión a los argumentos y

conclusiones dados por el integrante cuestionado.

12) Que, de otro lado, también se desconoce lo deci­

dido por esta Corte cuando en el fallo se invocan precedentes de

este Tribunal que se refieren a situaciones inequivocamente ex­

[Link] a la de autos, como la de los casos "Nicolini, Jorge Car­

los y otros" (Fallos: 329:909) y "Mongiardini" (citado con ante­

rioridad) .

Ello es asi pues el asunto ventilado en el sub lite

no se identifica ni guarda ninguna clase de analogia con aque­

llos supuestos que dieron lugar a los precedentes que la corte

local utiliza para interpretar y, en definitiva, sortear la

aplicación de la doctrina sentada en los casos "Llerena" y "Di­

eser" citados. En efecto, a diferencia de lo acontecido en aque­

llos casos, la intervención del miembro del jurado recusado se

relaciona con la intervención que le cupo como juez del superior

tribunal durante una actuación sumarial, en que se valoraron y

calificaron los mismos hechos por los cuales se encomendó al

fiscal que formule la acusación, este funcionario llevó a cabo

dicho cometido y, finalmente, después fueron tenidos en cuenta

para dictar la sentencia de destitución del magistrado.

13) Que la actitud del tribunal a qua resulta parti­

cularmente grave en tanto esa omisión de apreciar, en las cir-

-12-
S. 605. XLVI.
RECURSO OE HECHO
Sedor Procurador General al acusAción el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucción N- 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Sá,nz PeAa.

cunstancias del caso, la intervenciónan!;.eri,9r tomada. por un

mimbro del jura<;lo, también podria entenderse, li!n dli!finitiva,

como un desconocimiento de los criterios sentados por la Corte

Europea de Derechos Humanos, seguidos en este punto en conocidos

precedentes de este Tribunal, según los cuales 'lo decisivo en


materia de garantia de imparcialidad es establcer si, desde el
punto de vista de laS circunstancias externas (objetivas), exis­
ten elementos que autoricen a abrigar dudas con relación a la

imparcialidad con que debe desempeftarse el juez, con prescinden­


cia de qué es lo que pensaba en su fUEíro interno, siquiendo el

adagio justice must not only be done: it must also be seen to be

done (casos "Delcourt vs. Bélgica",. 17/1/1970. serie , nO 11

párr. 31; "Dli! Cubber vs. Blgica", 16/10/1984, serie A, nO 86,

párr. 24; entre otrosl; doctrina que fUli!inequivocament,e recep­

tada,en los precedentel! que dieron sustento al ante#or pronun­

ciamiento de esta Corte en esta causa.

14) Que en las condicionel! expresadas, cabe recordar

lo declarado por esta Corte en reiterados precedentes y hasta su

reciente pronunciamiento "Cisneros de Bau, Norma Beatriz c/ Te­

lecom Argentina Stet France Telecom S.A." (Fallos; 332:2414), en

cuanto a que sus sentencias deben ser lealmente acatadas tanto

por las partes como por los organismos jUr&diQCiona.s que in­

tervienen en las causas (Fallos: 252:186;. 255:1J9). El!te princi­

pio, basad9 ,prerente en la e$tabilidd propia de toda reso-


" . -, .,."," . "

lución firme de los tribunales d. justioJ.a (FalloS: 264: 443) ,


'....,'..,.. i. .. \.
dee,"ser preservado con el mayor é\tsts 1'01.' el!fe Tribunal, pues
, ..'0,-.;,_, ,_? ',_ ",'

acertadas o no l!US sentencias, el rel!gparao de su integridad in-

teresa fundamentalmente tanto a la vi<tade' "la Nación, su orden

-13-

"
:X:Hj'JJ,;-¿j r, ;;: :";;-""
público y la paz social, cuanto a la estabilidad de sus institu­

ciones y, muy especialmente, a la supremacia de la Constitución

en que aquéllas se sustentan (Fallos: 205:614; 307:468 y 1779;

312:2187) .

De ahi, pues, que el carácter obligatorio de las de­

cisiones adoptadas por esta Corte Suprema en el ejercicio de su

jurisdicción, comporta lo conducente a hacerlas cumplir (Fallos:

147: 149; 264: 443), por lo que corresponde dejar sin efecto lo

resuelto y ordenar que se dicte un nuevo pronunciamiento que de­

cida la cuestión con arreglo a lo dispuesto por esta Corte en su


sentencia anterior.

Por ello, habiendo dictaminado la señora Procuradora Fiscal

se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso ex­

traordinario interpuesto y se deja sin efecto la sentencia ape­

lada. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por

quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo

a lo resuelto. Agréguese la quej a al principal. N

devuélvase
S. 605. XLVI.
RECURSO DE aECaO
Setior Procurador General s/ acusación el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Inatruoci6nN° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Sáenz PeAa.

 df''9',..".a¿ ¿ k G!V

 dU9
-//-TO DE LA SEAoRA MINISTRA DOCTORA,CO, CARMENM. ASGIY

Considerando:

1°) Que el Superior Tribunal de Justicia de Chaco, al

declarar inaclmisible el recurso de inconstitucionalidad local,

dej6 firme la sentencia del Jurado de Ehjuiciamiento de la men­


tada provincia que, con fecha 16 de mayo dé' 2003, destituyó al

doctor Daniel Enrique Freytes del cargo de juez de instrucción


de la primera nominaci6n de la segUnda circunscripción, con

asiento en la ciudad de Presidencia RoqueS.4enz Pefia (fs. 587/

599) •

2°) Que contra dicho pronunciamiento el afectado in­


terpuso recurso extraordinario federal, cuya desestimación dio

lugar a la presentación directa que fue declarada procedente por

esta COrte (sentencia del 12 de agosto de 2008; fs. 924/934"pu­

blicada en Fallos: 331:1784).

En esta decisi6n el Tribunal, pOr mayoria, consideró

que .1a cOrte chaquefia bal:lia omitido dar una . .resPUellta fundada a

una de. las cuestiones federales alegadas por,l 'istrado des­

titudo en el [Link] inconstituciona,¡ida[Link] plan­

teo ellt¡!lba vinculalio ,con una posible afectaci.6n a la garanta

del juez imparcial, dada por la intElrvenci6n. Eln el proceso de

uno de los, integrantes del superior tril;¡unal provincial -el doc­

tor Eduardo Ornar Molina-, quien habia llevado adelante el suma

rio previo que cocluyó con la remisión del e¥Pediente al procu­

rador general local para que promueva acusaci6n contra el magill-

"'.

-15-
trado investigado, y, posteriormente, integró el jurado que

juzgó y destituyó al juez Freytes.

En tal sentido, esta Corte afirmó que el referido

planteo tenía directa influencia sobre el resultado final del

proceso y que el tratamiento que se le había dado en la senten­


/

cia desestimatoria de la máxima instancia provincial -en la que

se indicó que el agravio constituía una mera reedíción de cues­

tiones introducidas con anterioridad, expuestas de modo "vacuo e

inconsistente"- resultaba por demás insuficiente.

Sobre tales bases, el Tribunal privó de validez al

fallo recurrido y ordenó dictar un nuevo pronunciamiento, a fin

de que la corte local dé una respuesta fundada a los planteas

constitucionales aludidos.

3°) Que, ante el reenvío ordenado, el Superior Tribu­

nal de Justícia de la Província del Chaco rechazó nuevamente el

recurso de inconstitucionalidad (fs. 987/1001).

Para resolver de este modo, el a qua afírmó que aun

cuando pudiese prosperar el agravio fundado en el supuesto pre­

juzgamiento del íntegrante del jurado, ello no modificaría el

resultado de la causa, ya que el arto 2° de la ley local 188 fi­

jaba en cínco votos el número mínimo para otorgar validez a la

sentencia de destitucíón, de modo que aun cuando el doctor Mali­

na no hubiese intervenido en la decísión fínal impugnada -tomada

por el voto unánime de los siete integrantes- ésta habría sido

igualmente adoptada con el mínimo requerido para su validez.

-16-
" S, 605. XLVI.
RECURSO DE HECHO
Sedor Procurador General .1 acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Ju.z de ¡nstrucci6n N. 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Sáenz Pena.

A su vez, sostuvo el tribunal prqvincial que la in ...

terv.nci6n oel ooctor Eouaroo OnIar Molina en el. ,jurado oe enjui­

ciilllliento no. pudo fo:onar opinión, es decir contaminar el crite­

rio de sus colegas, Pues el art, 23 de la ley local antes citada

dispone que finalizada la audiencia oraf y pública se realizará

una lJesión "solo" con el objeto de [Link]:er el. oroen en que,

por un sorteo, los miembros del jurado emitirán sus votos, sin

contemplar ningún acto de deliberación entré sus integrantes en

ese estadio del juicio.

En Dase a todos elltos conceptos, el tribunal provin­

cial conCluy6 que el voto del jUez Molina, [Link] en la lIenten­

cia del jurado de enjuiciamiento, no podia incidiroe pingún mo­

do en el resultaqo final oel proceso.

4.) Que frente a ese pronunciamiento, la defensa de

Freytes interpuso el recurso extraordinario de fs. 1009/1030, en

el que sefiala que el tribunal superior cqo no cumplió con

lo ordenado por esta corte Suprema con respecto al tratamiento

fundado que debla darse a los agravios fedeell invocados en el

recurso local.

5.) Que el recurso es procedente pues la interpreta­

ción de las sentencias de la Corte Suprema en las mismas causas

en que ellas han sido dictadas constituye cuestión federal sufi

ciente para ser examinada en esta instancia dé excepción (art.


14 inc. 3. de la ley 48), siempre y cuando la decisi6n impugnada
-tal como sucede en este caso- hubiese importado un inequlvocQ

apartamiento de lo dispuesto por el Tribunal (Fallos: 307:468,

entre otros).

-17-

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'"••;..
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" ""'"""'''.'''''''''''''''''&111&'''''''',''''''''''''''''''.'''.-_
'.

6°) Que, en efecto, frente a los claros y categóricos

términos del pronunciamiento del 12 de agosto de 2008, que in­

eludiblemente imponían la obligación de definir mediante una de­

cisión fundada si la integración del jurado de enjuiciamiento

afectaba o no la garantía de imparcialidad invocada por la de­

fensa de Freytes, el tribunal a quo omitió nuevamente el trata­

miento circunstanciado de la cuestión constitucional mencionada.

Al respecto, debe remarcarse que la afirmación del

tribunal provincial en cuanto a que la intervención del doctor

Molina en el jurado era una cuestión inconducente para alterar

el resultado final del caso se contrapone diametralmente con la

postura adoptada por esta Corte en su sentencia descalificato­

ria, en la que se afirmó que las garantías constitucionales que

la defensa invoca como vulneradas guardan relación directa e in­

mediata con lo resuelto (cfr. voto de la jueza Argibay, conside­

rando 7°) .

Más allá de lo anterior -suficiente de por sí para

revocar la sentencia recurrida- corresponde indicar que cuando

el tribunal a quo afirma que la sentencia por la que se desti­

tuyó a Freytes resultaría válida aun cuando se excluyera el su­

fragio del juez Molina, deja sin respuesta la decisiva circuns­

tancia de que la supresión hipotética del mentado voto comprome­

tería, a su vez, la validez de aquellos otros sufragios (cuatro

en total) que expresamente se fundaron por medio de la adhesión

a los argumentos y conclusiones dados por el integrante cuestio­

nado.

-18-
S. 60S. XLVI.
RECUSO CE HECHO
Seor Procurador General s/ acusación el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucción N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Sáenz Pena.

7") Que, por otra parte, rellultan taJllOiéll inacepta­

bles los fundamentos expuestos por el tribur¡al a quoen relación

con el arto 23 de la ley local 188.

Ello, en primer término, porque el texto normativo

que se dice aplicar 110 contiene la restricción que asumiendo la

condi.ci6n de legislador le incorporó la [Link] Chaco al adi­

cionar. el adverbio "solo", en la medid.a en que la disposici6n de

que se trata únic_te prevé que, tra los. a+etos, "...n se­
si6n reservada, se establecerá por sortllQ !ll orden en que los

miembros del jurado habrán de emitir sus votos quedan40 la causa

en estado de sentencia".

En segundo lugar, porque el sentidoql,le el. tribunal

inferior pretende otorgar a la mentada [Link] local ignora por

completo que el intercambio racional de [Link] de,otro .de un cuer­

po colegiado en las diversas etapas del Proceso en que éste debe

toma:t.' decisiones rellponde a un proceder prop,i,ode la forma repu­


blicana de gobierno.

8") Que en las condiciones expresadas, cabe recordar

lo declarado por esta Corte en reiterados precedentes, en cuanto

a que sus sentencias deben ser lealllllmteaeatadas tanto por lall


partes como por los organismos jurisdiccionales que intervienen

en las causas (Fallos: 255:119, entre otros). Este principio,

basado primeramente en la estabilidad propia de toda resoluci6n

firme de los tribunales de justicia (Falloll: 264:443), debe ser


preservado con el mayor énfasis por este Tribunal, pues acerta­

das o no sus sentencias, el resguardo de su integridad interesa

fundamentalmente tanto a la vida de la Naci6n, llU orden público

-19-
y la paz social, cuanto a la estabilidad de sus instituciones y,

muy especialmente, a la supremacía de la Constitución en que

aquéllas se sustentan (Fallos: 205:614; 307:468 y 1779; 312:

2187) .

De ahí, pues, que el carácter obligatorio de las de­

cisiones adoptadas por esta Corte Suprema en el ejercicio de su

jurisdicción, comporta 10 conducente a hacerlas cumplir (Fallos:

147:149; 264:443), por 10 que corresponde dejar sin efecto 10

resuelto y ordenar que se dicte un nuevo pronunciamiento que de­

cida la cuestión con arreglo a 10 dispuesto por esta Corte en su

sentencia anterior.

Por ello, habiendo dictaminado la señora Procuradora Fis­

cal, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso

extraordinario interpuesto y se deja sin efecto la sentencia

apelada. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que,

por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento con

arreglo a lo resuelto Agréguese la queja al principal. Notifí-

'""" y d"fi;;;. L fA 'C


CARMENl.I.

D1S1-//-

-20-
" ...
S. 605. XLVI.
¿
RECURSO DE HECHO
/ Sedor Procurador General sI acusación el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Inatrucci6n N° 1 de la
. --= --=--=.-- -:
ciudad de Presidencia Roque SAenz Pefta.

"'OJ -_ ....../

- 

,4dUd1"'

W_//-DEliCIA DEL SESOR pRESIDEN'l'E DOC'l'OR DON RICARDO LUIS


LORENZE'l''l'I, DE LA SESOIlA VICEPRESIDE;N'l'l\ DOC'l'OM DOSA ELENA 1.
HIGH'l'ON de NOLASCO y DEL SESOR MINIS'l'RO DOC'l'OR DON .JijAN CARLOS

MAQUE DA

Conside¡:-ando:

l.) Que el Superior 'l'ribunal de Justicia de la Pro­

vincia del Chaco, al declarar inadmisible el recurso de incons­

titucionalidad local, dejó firme la sentencia del Jurado de En­


juiciamiento que, con fecha 16 de mayo de 2003, destituyó al

doctor Daniel Enrique Freytes del cargo de juez de instrucción

de la primera nominación de la segunda circunscripción, con

asiento en la Ciudad de Presidencia Roque SAénzPefla, Provincia

del Chaco (fs. 587/599).

2.} Que contra dicho pronunciamiento el afectado in­

terpuso recurso extraordinario federal, cuya desestimación dio


lugar a la presentación directa que fue declarada procedente por
esta Corte (sentencia del 12 de agosto de 2008; fs. 9241934, pu­

blicado en Fallos: 331:1784).

En esta decisión el 'l'ribuna1, por mayo:r;,1a., consideró

que frente a la naturaleza y raigambre lplant fundado en la

violación de la garantia de juez impa:r;ciaJ., asicorno de su pa­

tente influencia sobre el resultado final del proceso en los

términos de lo decidido por esta Corte en los precedentes "Shar­

tes; Norma \!eat:r;iz e/.lierre¡:-a, Ram6n Enrique y otros" y"Salvat,

Miguel e/ Luis Solimeno e Hijos S.A." (Fallos: 316:1710 y 324:

1211, y su cita), su desestimaci6n por parte del superior tribu-

-21-
'., '.

nal con la afirmación de que consti tuia una mera reedición de

cuestiones introducidas con anterioridad y de que el desarrollo

luce vacuo e inconsistente", no sostenia constitucionalmente el

pronunciamiento.

Asimismo, la Corte señaló en aquella oportunidad que

la intervención del superior tribunal mediante un pronunciamien­

to constitucionalmente sostenible es indeclinable cuando se

plantean sobre bases serias y fundadas cuestiones prima facie de

naturaleza federal, como es en el caso la configurada por la

alegada violación de la garantia de juez imparcial; máxime, se

subrayó, cuando desde el conocido precedente Penjerek, Norma

Mirta", del 14 de noviembre de 1963 (Fallos: 257:132) esa ga­

rantia cuenta con anclaje constitucional en el derecho al debido

proceso reconocido en el arto 18 de la Ley Suprema.

Igualmente, en la sentencia se destacó que a ese más

elevado grado de tutela se agregaba, con particular relevancia,

que en un pronunciamiento reciente esta Corte fijó el nuevo con­

torno que cabe asignar a la garantia de imparcialidad para aque­

llos procesos penales en que en la integración del tribunal de

juicio participare quien haya intervenido anteriormente, de

cualquier modo, en otra instancia de la misma causa (Llerena",

fallada el 17 de mayo de 2005, Fallos: 328:1491), doctrina que

ulteriormente fue federalizada al ser extendida, como una de las

garantias minimas de la administración de justicia, a los proce­

sos radicados en sede provincial (Dieser, Maria Graciela y Fra­

ticelli, Carlos Andrés", fallada el 8 de agosto de 2006, Fallos:

329:3034) .

-22-
!
.
.

S. 60S. XLVI.
RECURSO DE HECHO
I
Seftor Procurador General al acusación el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia aoque Sienz Peda.

Sobre tales bases, el Tribunal priv6 de validElz al

fallo rElcurrido como acto jurisdiccional constitucionalmentEl

sostElniblEl y mand6 dictar un nUElvo pronuncinto, a fin dEl quEl

Ell supElrior tribunal local dé una rElspuElsta funda a los plan­

tElOS constitucionales aludidos.

3°) Que, ante el reenvío ordenado, el Superior Tribu­

nal de Justicia de la Provincia del Chaco rechaz6 el recurso de

inconstitucionalidad interpuesto por el ex magistrado contra la

resolu.ci6n del Juudo de Enjuiciamiento de Magistrados provin­

cial que lo había destituido, reiterando su decisi6n de desesti­

mar el aqravio fundado en la violaci6n a la garantia de juez ­

parci¡il.

4°) Que, para resolver de este modo, adhiri6 a los

argumentos del dictamen del Ministerio Público Fiscal que prece­

di6 a la sentencia del Tribunal de fs. 9a4/934, y a los funda­

mentos dEll voto dEll juez MaquElda en dicho fallo. Ade8, Ell tri­

bunal a quo considElr6 que no sEl verificaba la-vulneraci6n cons­

titucional invocada, desde que el arto 2° de ley local 188 fija­

ba en cinco votos el número minimo para otGrgar validez a la

sentencia de destituci6n y porque la intervenci6n del jUEI¡i: de­

nunciado no pudo formar opini6n ni influir en el resto del Jura­

do de Enjuiciamiento -como alegaba el recurrente-, por la inter­

pretaci6n que realiz6 de los arts. 23 y 25 de aquella ley.

En el pronunciamiento se argument6, asimismo, que a

similarconclusi6n que la propiciada en la nueva sentencia habia

arribado la Corte Suprema al fallar en el caso "Leiva" (Fallos:

332: 1124), cuando para rechazar el planteo del enjuiciado sobre

-23-
.,

la irregular integración del jurado -por no haber sido sustitui­

do un miembro excusado con su suplente-, se afirmó que " ... los

textos normativos en cuestión nada disponen sobre la exigencia

de un quórum calificado del jurado en oportunidad de fallar, li­

mitándose las disposiciones en juego a establecer únicamente una

mayoria especial de seis (6) votos concurrentes para disponer la

remoción, recaudo cuyo cumplimiento en la deliberación en que

fue dictada la sentencia desti tutoria no es desconocido por el

recurrente ... " .

Por otro lado, sobre la base de distintos precedentes

del Tribunal, consideró que no era de aplicación al caso la doc­

trina sentada en los citados precedentes "Llerena" y "Dieser",

aludidos por la Corte Suprema en la sentencia anteriormente dic­

tada. También desestimó los moti vos de agravio basados en la

violación al derecho de defensa en juicio (fs. 987/1001).

SO) Que, frente a ese pronunciamiento, la defensa del

ex juez dedujo el recurso extraordinario de fs. 1009/1030, cuya

denegación dio origen a esta queja, en que se trae nuevamente el

asunto a conocimiento del Tribunal promoviendo el examen de

agravios que, en sustancia, reproducen los que dieron lugar al

primer remedio federal interpuesto.

6 O) Que la señora Procuradora Fiscal ante la Corte

Suprema ha señalado que, más allá de los términos empleados en

el recurso extraordinario de fs. 1009/1030 del principal, lo

sustancial de esta nueva presentación de la defensa del ex juez

Freytes consistia en determinar si el pronunciamiento impugnado

-24-
S. 605. XLVI.
RECURSO CE HECHO
Sellar Procurador General sI acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Séenz Ped••

<.;.....

fJf>
se apartaba, o no, ele ¡a sentencia dictada por el [Link] a fs.

94l934 de los autos principallts.

Desde esta perspectiva, record6 que el Ministerio

Pú[Link] Fiscal ha sostenido en reiteradps ocasiones que cuando

lél .cuesti6n planteada se centra en la inte;i,igencia .de un pronun­

ciamiento anterior del Tdb\lnal dictado enlamis causa, son

los integrantes de la Corte los que se encullntran en mejores

condiciones para dllsentrañar el alcance. ele sw¡ propios fal¡'os;

criterio que consider6 [Link] aplicable en situaciones

como la de autos, toda vez que la opini6n de la Procuraci6n Ge­

neral de fs. 92l./923-en la que se anaUzaron los agravios del

apelélnte que ahora se vuelven a plantear y se dictamin6 por que


se rechazara la apel.aci6n- no fue compartida en ¡a sentencia de

fs. 924/934 que declar6 procedente el. recurso extraordinario y

descal.ific6 el fal.l.o (dictamen de fs. 64/65 de ¡a queja).

7°) Que si bien cuando está en tela de juicio ¡a in­

teligencia ele un pronunciamiento del Tribunal dictado en [Link]­

ma causa se configura una hipótesis que hace formalmente viable

el recurso extraordinario (Fallos: 306: 1195; 312; 396; 324: 3411,

entre otros), la admisibiHdad sustanci.l1 de dichaapelaci6n ha

quedado rigurOSamente condicionada a aquellos callOS en que la

resoluci6n que se impugna consagre un inequivoco apartaento de

¡o dispuesto por ¡a Corte en su primera decisi6n (Fallos:

311:13331 325:2835, entre muchos otros).

8°) Que, desde esta perspectiva, cabe observar que el

tribunal a quo, en cumplimiento de lo dispuesto por la Corte Su­

prema en la sentencia del 12 de agosto de 2008 (fs. 924/934),

-25-
realizó el examen de admisibilidad del motivo de agravio fundado

en la afectación de la garantia de juez imparcial, y por medio

de los fundamentos que lucen a fs. 989/993 descartó la vulnera­

ción constitucional invocada por el apelante.

9°) Que, en este sentido, el tratamiento y respuesta

al agravio invocado por la defensa cuenta con suficiente funda­

mentación para sostener constitucionalmente la sentencia apelada

pues, a más de adherir a los términos del dictamen fiscal que

precedió a la sentencia de la Corte Suprema de fs. 924/934, a

los que -a su vez- remitieron los jueces Lorenzetti y Highton de

Nolasco, y al voto en disidencia del juez Maqueda, examinó la

ley local aplicable y por medio de la interpretación de distin­

tos precedentes del Tribunal, consideró que en el caso no se

habia afectado la garantia constitucional que proclamaba el juez

destituido.

10) Que, contra esa decisión, el afectado dedujo re­

curso extraordinario (fs. 1009/1030), invocando la violación a

la garantia de juez imparcial, a raiz de la intervención del

juez del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia del Cha­

co, Eduardo Ornar Molina, en la etapa preparatoria del juicio que

encomendó la acusación de Freytes, y luego como integrante del

Jurado de Enjuiciamiento que destituyó al nombrado. En este sen­

tido, objetó los argumentos del tribunal a quo que hicieron pie

en que la sentencia desti tutoria era válida con cinco de los

siete votos, pues, según el juicio del apelante, esta afirmación

pasaba por alto que el Juez Molina habia realizado un voto fun­

dante al que adhirieron otros miembros del jurado. También dis­

crepó con la corte local en cuanto no aplicó la doctrina sentada

-26-

S. 605. XLVI.
RECURSO DE HECHO
Seftor Procurador General s/ acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucción N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque s'enz Pena.


en el precedente "Llerena" citado, pues considerQ que la plural

intervenci6n de olina en la etapa previa al juicio habia sido

manifiestamente incriminatoria, de modo que no eran atinentes al

caso los precedentes utilizados por el tribunal a quo para sOr­

tear su aplicaci6n.

Asimismo pro¡;;lam6 la violaci6n a la g'arantia del de­

bido proceso por la irrgular integración l jUrado en las au­

diencias en las que tuvo lugar el juicioy a su vez, la invali­

dez del voto emitido por el miembro que habia estado ausente. &n

este sentido, seña16 que el Diputado José Alfredo Pltdrini no

asisti6 a la primera audiencia de debate, y a parte de. la segun­

da audiencia, y en su voto, admitiendo que no estuvo presente en

el juicio, valor6 solo ciertas pruebas yno consider6 los plan­

teos realizados por su parte.

Por último, invoc6 la violaci6n del derecho de defen­

sa en juicio, al haberSe valorado en la sentencia la prueba ile­

galmente producida. Al respecto, sostuvo que en el procedimiento

adlninistrativo previo al juicio llevado .a cabo por el superior

tribunal, se habia dispuesto el secuestro de la totalidad de la

documentaci6n de cargo, ordenado testimopios y .la ¡:ealizaci6n de

un informe pericial, medidas que se realizaron sin la interven

ci6ndel afectado. Seña16 que lo actuado se apia baSadO en una

arbitraria interpretación del arto 1 [Link] ley 1BB que vulner6

el dareo de defensa del acusado.

11) Que, a su turno, el superior tribunal provincial

deneg6 el remedio federal, señalando que el apelante no habia

logrado acreditar los extremos que afirmaba, en tanto traslucian

-27-
,

una mera discrepancia con lo decidido y sus argumentos eran in­

suficientes para demostrar en forma nítida, inequívoca y conclu­

yente que en el proceso de remoción se hubiese verificado un

grave menoscabo a la garantía del debido proceso (fs. 1056/

1059) .

12) Que el alcance de la revisión en la instancia del

arto 14 de la ley 48 en asuntos de esta naturaleza, se encuentra

delineado a partir del estándar fijado en el conocido precedente

"Graffigna Latino" (Fallos: 308:961), según el cual las decisio­

nes en materia de los llamados juicios políticos o enjuiciamien­

to de magistrados en la esfera provincial, cuyo trámite se efec­

tuó ante órganos ajenos a los poderes judiciales locales, cons­

tituyen un ámbito en el que solo es posible la intervención ju­

dicial en la medida que se aduzca y demuestre inequívocamente

por el interesado, la violación de alguno de los derechos o ga­

rantías establecidos en el arto 18 de la Constitución Nacional.

13) Que por ser el objetivo del instituto del juicio

político, antes que sancionar al magistrado, el de determinar si

éste ha perdido los requisitos que la ley y la Constitución exi­

gen para el desempeño de una función de tan alta responsabili­

dad, el sentido de un proceso de esta naturaleza es muy diverso

al de las causas de naturaleza judicial, por lo que sus exigen­

cias revisten una mayor laxitud. De ahí, pues, que como concor­

demente lo ha subrayado este Tribunal desde su tradicional pre­

cedente sentado en la causa "Nicosia", del 9 de diciembre de

1993 (Fallos: 316:2940), con respecto a las decisiones del Sena­

do de la Nación en esta materia; lo reiteró con posterioridad a

la reforma de 1994 frente al nuevo texto del arto 115 de la ley

-28-
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RECURSO DE HECHO
Seftor procurador General s/ acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Séenz Pefta.

Suprema en el caso "Brusa, Victor Hermes", del 11 de [Link]

de 2003 (Fallos: 326:4816) con relaci6n a los fallos del Jurado

de Enjuiciamiento de la Naci6n; y lo viene extendiendo al ámbito

de los enjuiciamientos de [Link] provinciales hasta sus

pronunciamientos más recientes {causas P.1163.,XXXIX "Paredes,

Eduardo y Pessoa, Nelson"; "Acuna, Ramón Porfirio", Fallos: 328:

3148; "De la Cruz, Eduardo Matias (ProcuradOr General de la Su­

prema Corte de Justicia)", Fallos: 331:810; 'Rodriguez, Ademar

Jorge", Fallos: 331:2156 y "Rojas, RicardQ Fabián", Fallos: 331:

2195, _ntencias del 19 de octubre de 2004, del 23 de agosto de

2Q05, del 22 de abril. de 2008, del 30 de septiembre de 2008 y

del 7 de octubre de 2008, respectivamente), quien pretenda el

ejercicio de aquel escrutinio deberá demostrar en forma nitida,

inequivoca y concluyente., con flagrancia, un grave meno$cabo a

las. reglas del debido proceso y a la garantia de defensa en jui­

cio que, asimismo, exhiba relevancia balltant.e para ,variar la

suerte de la causa en función de la directa e inmediata relación

que debe tener la cuesti6n federal invocada con la materia del

juicio (art. 18 de la Constitución Nacional; art$. 8 y 25 de la

Convenci6n Americana sobre Derechos Humanos; arto 15 de la ley

48) •

14) Que con esta comprensi6n, corresponde examinar

10$ agravios relacionados con la invocada violaci6n a la garan­

tia del juez imparcial, introducidos pOr el apelante con susten­

to en la doctrina de la arbitrariedad.

En ese marco, cabe subrayar que los agravios tendien­

tes a cuestionar el rechazo del planteo atinente a la inhabili-

-29-
dad del magistrado del superior tribunal que integró el Jurado

. de Enjuiciamiento, deben hacerse cargo de la doctrina de los

precedentes de esta Corte que, ante cuestionamientos substan­

cialmente análogos a los que se concretan en el sub examine, ha

dejado establecido que no puede aplicarse al juicio político el

mismo estándar de imparcialidad que el que se desarrolla en sede

judicial. Ello es así, pues la circunstancia de admitir múlti­

ples recusaciones por prejuzgamiento o presunto interés en la

destitución del funcionario llevaría a desintegrar el órgano es­

tablecido por la Constitución para efectuar el control entre los

poderes, bloqueando el apropiado funcionamiento del sistema al

sustraer el conocimiento de la causa al poder controlante pre­

visto en el ordenamiento vigente, sea porque cualquier modo al­

ternativo de reemplazo que se hubiera elegido podría ser tachado

de inconstitucional, o fuera por impedir derechamente la consti­

tución del órgano (causas "Del Val, Ricardo J.", Fallos 314:

1723, considerando 9° del voto de la mayoría; [Link] "Molina

de Alcázar, Graciela", sentencia del 20 de octubre de 2009, y

[Link]. "Agente Fiscal", sentencia del ro de junio de 2010 y

sus citas).

15) Que, desde tal premisa, cabe concluir que en el

marco del juicio político que aquí se examina, el afectado no ha

logrado demostrar que la entidad del agravio que pregona permita

sortear el limitado margen de revisión que se admite en asuntos

de esta naturaleza; máxime, cuando la pretensión del recurrente

se asienta básicamente en la extrapolación de un criterio fijado

en torno a un proceso penal regido por reglas que no guardan ne-

-30-
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RECURSO DE HECHO
Seftor Procurador General sI acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque SAenz Pena.

callaria identidad con la natraleza del régimen del jicio poli­

ticoq aqi se trata.

16) Qe basta para elló con senalar qe en el mencio­

nado precedente "Llerena" la decisi6n estvo referida a la in':'

tervenci6n de n único y mismo magistrado en las etapas de ins­

trcci6n y del plenario, previstas en el C6digo Procesal Penal

de la Naci6n; y qe en el citado caso "Diaser", qe también men­

ciona el recrrente, el cestionamiento hacia pie en qe dos de

los tres magistrados, integrantes de la Cámara Penal de Venado

Ter1;o, habian sscripto el voto mayoritario a favor de la con­

dena, y eran los mismoll qe habian intervl;tn14o previamente en

diversas apalacionell sscitadas en el proceS,o, tales como el

procesamiento y la prisi611 preventiva. Dellcte esta perspectiva,

el impJ1gnante omiti6 indicar de é modo se asimilaban tales

prespuestos fácticos al caso de atos, ene 8010 uno de los

siete integrantes del jrado de enjuiciamiento era cuestionado

por presnta parcialidad.

17) Que, por lo demás, el apelante tampoco ha demos­

trado la invocada arbitrariedad de las afirmaciones del tribunal

a o, en punto a que habiéndose decidido la destituci6n por

unanimidad, aún de aceptarse la recusación del miembro del jura­

do cuestionado, la pretensi6n del recurrente no modificada el

resultado del juicio, ya que, por un lado, la ley local exigia

el voto de los dos tercios de los integrantes del cuerpo para la

validez del pronunciamiento y, por otro, que la intervenci6n de

aquel jurado no pudo formar opini6n ya e la ley local no con­

1;emplaba ningún acto de deliberaci6n para dictar la sentencia.

-31-
,

''-'--

18) Que, en este aspecto, la alusión del apelante

acerca de que algunos miembros del jurado adhirieron al voto del

juez Malina, es insuficiente para sostener que su intervención

contaminó per se aquellos sufragios, pues además de omitir el

examen de los términos en los cuales varios integrantes del

cuerpo formularon las mentadas adhesiones, también soslayó men­

cionar que, en todos los casos, adscribieron además a los funda­

mentos del doctor Teodoro Clemente Kacha1aba quien, según el or­

den del sorteo (fs. 313 del principal), votó en primer lugar

(fs. 428/496).

19) Que en punto al resto de los reclamos el apelante

solo expresa su desacuerdo con la interpretación y sistematiza­

ción de las normas locales que llevaron a cabo el jurado de en­

juiciamiento y el superior tribunal para rechazar las objeciones

centradas en la ausencia parcial al juicio de uno de los inte­

grantes del jurado, y a la producción y valoración de la prueba,

mas los defectos hermenéuticos que sostienen el planteo distan

de alcanzar el estándar definido por este Tribunal hace más de

cuarenta años, y recordado hasta pronunciamientos recientes para

dar lugar a un supuesto de inequívoco carácter excepcional como

es la arbitrariedad (caso "Estrada", sentencia del 23 de sep­

tiembre de 1960; Fallos: 247:713; "Córdoba convocatoria a

elecciones de gobernador, vicegobernador, legisladores y Tribu­

nal de Cuentas provincial para el día 2 de septiembre de 2007",

sentencia del 13 de noviembre de 2007, Fallos: 330:4797), con

arreglo al cual se debe demostrar que la equivocación del pro­

nunciamiento impugnado es tan grosera que aparece como algo in­

concebible dentro de una racional administración de justicia.

-32-
s. 605. XLVI.
, '"
RECURSO DE HECHO
Seftor Procurador General s/ acusaci6n el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucci6n N° 1 de la
ciudad de Presidencia Roque Sáenz PeOa.

20) Que, en definitiva, el juez Freytes fue imputado

por un cargo definido en base a una conducta descripta con pre­

cisi6n; tuvo las oportunidades procesales para ejercer su defen­

sa mediante descargo, recusaciones y ofrecimiento de prueba; su

conducta fue evaluada con arreglo a los recaudos legalmente con­

templados, y destituido e inhabilitado por el 6rgano en cuyas

manos la Constituci6n de la Provincia del Chaco deposit6 la

atribución ejercida, mediante una decisn,}i!1' .SHl!'1:a. con la ma-


, ... o."" <' .. "' . .::.,: ._.:';.;' _.'; o,,' ::' "'. >

yoria especial también prevista en los textos normativos en jue-

go y que estimó acreditada la causal tlpicamente reglada de mal

desempefio. pr¿movido e1 Control judicial\ de dicho enjuiciamiento


mediante las cuestiones que el interesado voluntariamente intro­
dujo ante la jurisdicci6n del supexior tribunal provincial, la

sentencia dictada en virtud del reenvio diSPuesto por el Tribu­


nal dio respuesta a los planteos considerados mediante desarro­

llos argumentativos que la sostienen suficientemente como acto

judicial válido. En estas condiciones, y ausente la demostraci6n

en forma nitida, inequivoca y concluyente de la lesi6n a las re­

glas estructurales del debido proceso, no hay materia federal

para la intervención de esta Corte en el marco de los rigurosos

limites de su competencia que, para asuntos de esta naturaleza,

le imponen los arts. 31, 116 Y 117 de la Constituci6n Nacional y

el arto 14 de la ley 48 (causa Rodriguez, Ademar Jorge" mencio­

nado, sentencia del 30 de septiembre de 2008, y sus citas).

-//-

-33-

------------------------------ .;..
A>_..
! "'''_L''."L--'"
"

-//- Por ello, se desestima la queja. Notifíquese y, previa de­

volución de los autos principales, archívese.

OSMAQUEDA

-34-
S. 605. XLVI.
RECURSO DE HECHO
Seftor Procurador General s/ acusación el Daniel
Enrique Freytes - Juez de Instrucción N° 1 de la
. . ciudad de Presidencia Roque s'enz Pefta.
"'j

Recurso de hecho interpuesto por Daniel .nzo1que fteyte8, representado por el


doab.., "leon R. ....o•.

Tribunal de origen: Superior Tribunal  JU.ioi.  Chaoo.

Tribunales que intervinieron o con anterioridad:  de anju1ci.-Len1:o de


l. II'EVrinoi. l [Link].

-35-

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