ngredientes
125 g de harina de trigo de todo uso
125 g de mantequilla
1 litro de leche entera
Una pizca de nuez moscada (unos 4 g.)
Sal y pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
Quizás la receta de salsa más famosa entre las salsas blanca,
posiblemente la más conocida y preparada del mundo. Una antigua salsa
de alta cocina para los aristocráticos hace más de 300 años, para
mantenerse entre nosotros hasta nuestros días y que sea tan común
como preparar unos huevos fritos.
¿Qué sería de nuestra España sin unas croquetas? ¿Lo habéis
pensado? Uno de mails que más recibo en mi bandeja de entrada es
¿Cómo preparas la bechamel para que no queden grumos? Ya hace unos
años publiqué una entrada que he ido poco a poco modificando hasta
conseguir resolver todas vuestras consultas, creo que está quedando muy
completa. Entre todos haremos que no haya secretos en esta salsa y que
siempre nos quede perfecta.
Esta crema será vuestra amiga en unas buenas croquetas, una lasaña o
unos canelones, unos crepes o filloas rellenas, Tigres de mejillón,
un sándwich especial o unas pechugas a la Villaroy… un sin fin de recetas
y tapas que sin la bechamel no serían lo mismo.
Esta salsa en ocasiones y crema en otras va a ser la base para muchas
recetas que encontraréis en el blog. No es la única forma de preparar la
famosa bechamel pero a mi así me sale muy bien. Espero que a vosotros
a partir de ahora no os dé miedo meteros en harina con ella. A por ella,
sin miedo y cocineros, ¡Qué ustedes la liguen bien!