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Nulidad de pericia en residuos peligrosos

La pericia química realizada en las instalaciones de una empresa por la presunta infracción a la ley de residuos peligrosos es nula si no fue notificada a los empresarios, afectando su derecho de defensa. El juez declaró la nulidad de la pericia de Gendarmería Nacional al no haber intervenido la defensa de los imputados en la medida.
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Nulidad de pericia en residuos peligrosos

La pericia química realizada en las instalaciones de una empresa por la presunta infracción a la ley de residuos peligrosos es nula si no fue notificada a los empresarios, afectando su derecho de defensa. El juez declaró la nulidad de la pericia de Gendarmería Nacional al no haber intervenido la defensa de los imputados en la medida.
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RESIDUOS PELIGROSOS.

all
an
personal de Gendarmería Nacional a
constituirse en las instalaciones de una
a sociedad comercial para extraer
Investigación sobre la presunta infracción de una mi muestras de los desechos industriales
sociedad comercial a la ley de residuos en peligrosos que estaría arrojando en un
peligrosos. Nulidad de la pericia química. to canal de la ciudad de Tafí Viejo. La
Ausencia de notifi- cación al imputado. au defensa de los representantes de la
Disidencia. tor empresa planteó la nuli- dad del informe
iza elaborado por dicha fuerza. El juez a
nd quo admitió el pedido. La sentencia fue
o apelada y la Cámara Federal de
Hechos: El juez a quo dictó una orden de
al Apelaciones la confirmó.
1. —
La pericia química realizada en las instalacio-
nes de una sociedad comercial por la presunta
infracción a la ley de residuos peligrosos es
nula, si su realización no fue notificada a
los empresarios imputados, pues el art. 258
del Código Procesal Penal fulmina con la
nulidad absoluta las operaciones periciales
practicadas sin intervención del imputado o su
defensor, al afectar el derecho de defensa en
juicio consagrado por el art. 18 de la Cons-
titución Nacional y del debido proceso legal,
máxime si se trata de muestras que son de
imposible repetición y de suma importancia a
los efectos de la determinación de la situación
jurídica de los encartados.
2. — La pericia química realizada en las insta-
laciones de una empresa por la presunta
infracción a la ley de residuos peligrosos es
plenamente válida, aún cuando su realiza-
ción no haya sido notificada a los empresa-

Allanamiento y denuncia penal presentada el 11 de julio del


2006 en la Fis- calía Federal N° I de
delito ambiental. Tucumán, por la Defensoría del Pueblo de la
Provincia de Tucumán. En aque- lla
Rol de las fuerzas oportunidad se denunció la contaminación
que estaban sufriendo los vecinos de los
de seguridad Barrios Prospero Mena y Nicolás
Avellaneda de la ciudad de Tafí Viejo
POR MIGUEL EDUARDO -Departamento de la Provincia de
MEDINA Tucumán-, más concretamente, se trataría
de la existencia de desechos industriales
que “pre- sentaban coloración verdosa y
Sumario: I. El caso. — II. Validez despedían fuertes
de la medida probatoria. — III.
Existencia del perjuicio. Finalidad.
— IV. El informe técnico. — V.
Rol del personal de las fuerzas de
seguridad. — VI. El delito
ambiental. — VII. Posturas
jurispru- denciales contradictorias.
I. El caso

Estos actuados tienen su inicio en una


AÑO I • Nº 3 • NOVIEMBRE 2011 - Derecho Penal y Criminología • 1
olores, arrojados presuntamente sin
tratamiento alguno a un canal a cielo
abierto” (extractado de la denuncia) que
corre paralelamente a los lugares
mencionados y que desembocan finalmente
en la cuenca hídrica Salí-Dulce que
alimenta el embalse “El Frontal” -ubicado
en la provincia de Santiago del Estero-;
estas sustancias toxicas provienen de las
citrícolas “CITROMAX SACI” y “LA COTA”.

Ante dicha presentación, el Sr. Fiscal


Intervi- niente requirió formalmente
instrucción en contra de los responsables
legales de la firma comercial “CITROMAX
SACI”, y propuso una serie de prue- bas a
practicar dando intervención al Gabinete
Técnico Pericial de Gendarmería Nacional;
a la Dirección de Medio Ambiente de
Tucumán; a la División de Delitos Rurales
y Ecológicos de la Policía de Tucumán y a
la Dirección General de Fiscalización
Ambiental del Si.Pro.Sa. -Sistema
Provincial de Salud de Tucumán-.

Ante el acopio de material probatorio


indicati- vo de la entidad penal del hecho
denunciado y la debida intervención del
organismo jurisdiccio- nal, el día 14 de
agosto del año 2006 se llevó ade- lante la
requisa domicilia del inmueble donde se
encuentra la firma comercial “CITROMAX
SACI”, estando al frente de dicha medida
personal que se desempeña en el Gabinete
Técnico Pericial

AÑO I • Nº 3 • NOVIEMBRE 2011 - Derecho Penal y Criminología • 2


efectuado por la Migliavacca y
rios Ley 24051- defensa de los Eduardo Lucas
imputados, Residuos imputados Lucía Fornaciari a fs.
toda vez Peligrosos. Elena 276/281 y,
que la en consecuencia, medida llevada a cabo
misma fue declarar la nulidad el 14/08/06 (fs.
San Miguel de
cumplida de la prueba quí- 140/150) impugnada
en el mica pericial y atacada mediante
marco de Tucumán,
efectuada por el una sanción de
un Departamento nulidad solicitada por
allanamien agosto 8 de Químico Ambiental la defensa.Que en lo
to de Gendarmería atinente al medio de
ordenado, 2011. Nacional de fs. prueba impugnado,
por lo que 207/222, de afirma que no se trata
no puede Fundamentos de conformidad a lo de una pericial, sino
aplicarse dispuesto por los de un allanamiento
el régimen los señores arts. 166 y 172 del emanado de orden
normativo C.P.P.N. y, en judicial, por lo que no
previsto consecuencia, del se equipara a la
para la Jueces de
dictamen del señor prueba pericial,
prueba Fiscal Federal de fs. establecida en las
pericial — Cámara Doc- 225, la declaración normas de los arts.
arts. 253 a tores Ricardo indagatoria de los 253 y ccdtes. de la
267 del Mario Sanjuan, nombrados (fs. Ley Adjetiva.Que en
Código María Cossio de 247/248 y fs. 250); autos, en la fecha
Procesal Mercau y Raúl D. apela el señor Fiscal indicada, el a-quo,
Penal—, Mender: Federal.El recurso es dictó una orden de
máxime si mantenido a fs. 538, allanamiento (fs.
al Que contra la expre- sándose 131/132) autorizando
momento resolución del 10 agravio a fs. a personal de
de de mayo de 2010 540/541.Sostiene el Gendarmería
realizarse (fs. 528/530) que apelante que en autos Nacional a
tal prueba dispuso hacer lugar se intenta establecer constituirse a la firma
pericial al planteo de si el a-quo ha de Citromax, a fin de
aún no nulidad evaluado recoger muestras de
había correctamente la los desechos
imputados industriales y
en la
causa, por
lo que no
puede
hablarse
de un del Escuadrón N° -responsable de la
menoscab 55 de Gendarmería empresa-; lo que se
o al debido Nacional Argentino. reflejo que quedo
proceso Como se acredita, la debidamente refle-
legal ni medida de excep- jado en el acta de
detrimento ción fue llevada ley, dejándose
del derecho
adelante conforme a constancia que en
de defensa.
(Del voto los artículos 224, presencia de los
en 225, 226 y cc. de la testigos hábiles se
disidencia Ley de Forma; es tomó de muestras de
del Dr. decir, una vez en el los efluentes
Wayar). domicilio allanado industriales encon-
se notifico del trados.
CFed. Tucumán, contenido del
2011/08/08. - mandato judicial a Con posterioridad,
Citromax la Ing. Química la Fuerza de
S.A.C.I. Lucia Migliavacca Seguridad
s/Infracción a la
Interviniente recibiera un SIPROSA y los
produce el informe trámite por informes periciales
técnico pericial N° separado de N° 42905 y 42792
42.905, donde se acuerdo al (confr. fs. 225).
concluyó que las requerimiento Ante ello, el Juez
muestras “M1”, fiscal. de Grado en el
“M3” y “M4” proveído fechado
presentan valores el 15 de febrero de
elevados para los Habida cuentas 2007 resuelve
parámetros de DBO del estado del convocar a Lucia
y DQO, las que proceso, el Fiscal Migliavacca
podrían Actuante requiere -Gerente de
confrontarse con los que se tome Planta- y Eduardo
límites permisibles indaga- toria a Lucas Fornacia-
de la ley Lucia Migliavacca rie -Director de
24.051 en sus -gerente de Planta Planta- para los
Anexos. de “CITROMAX días 12 y 13 de
SACI”- como así abril de ese año, en
también de los términos del
Resulta
aquellos que art. 294 del
importante marcar
revistan cargos de Digesto Procesal.
que en el mismo
gerentes y di-
expediente se
rectos de la
agrega el informe
empresa, fundando
N° 42.904, prac-
su petición en la
ticada sobre las
documentación y
tomas de muestras
denuncia
recogidas en el
interpuesta por el
inmueble
Defensor del
perteneciente a la
Pueblo de la
razón social “LA
provincia de
COTA”, identificada
Tucumán; en el
como agente
sumario 105/38/07
contaminante a
de la División
consecuencia de la
Delitos Ecológicos
misma instrucción y
de la policía de
que luego
Tucumán; en Acta
de constatación
practicada por
Gendarmería
Nacional Argentina
de fecha 3/8/06; en
Acta de
levantamiento de
pruebas de fecha
7/8/06; en la
denuncia
presentada por un
Legislador provin-
cial; Acta de
allanamiento y
toma de muestras
de fs. 140/142;
copia autenticada
de Expte. N°
3875/410 del
de los fluidos que dicha empresa arrojaría en el canal
ordenen “sin previo aviso” como un modo de
que corre paralelo a las calles Juan Manuel de Rosas,
asegurar el éxito de la medida.
B° Próspero Mena, de la ciudad Tafi Viejo, muestras
que deberían ser extraídas por personal del
Gabinete Técnico Pericial de esa fuerza. Concluye afirmando el Ministerio Público que
los exámenes técnicos confeccionados en autos por
personal de Gendarmería Nacional son legítimos y
Que la medida judicial derivó en el informe que
plenamente válidos, habida cuenta de que han sido
rola a fs. 207/222, cuya nulidad solicitó la defensa,
obtenidos en el marco de una atribución
basando su requerimiento de invalidez en la
expresamente legislada (art. 184 inc. 5 del C.P.P.N.) y
supuesta vulnera- ción del derecho de defensa de los
en cumplimiento de una orden judicial, en la
hoy imputados, en razón de que los mismos no
búsqueda de la verdad real.
pudieron ejercer el debido control sobre la pericia,
atento que resultaría aplicable al caso lo establecido
por el art. 258 del C.P.P.N, que exige la notificación Solicita el apelante que se revoque la resolución
a las partes de la resolución que dispone la pericia. del 10/05/10, declarándose la plena validez de la
prueba química pericial efectuada por el
Departamento Químico Ambiental de Gendarmería
A su vez, sostiene el apelante que cuando se
Nacional y se convaliden el informe de fs.
practicó el allanamiento, se recogieron las muestras
207/222, el dictamen de fs. 225 (Requerimiento de
y se las analizó, no había imputados en la causa, por
Instrucción) y las indagato- rias de fs. 247/248 y 250;
lo tanto los señores Migliavacca y Fornaciari no
y que se disponga la urgente prosecución de la
revestían la calidad de partes en el juicio, por lo que
instrucción de un proceso judicial que lleva ya más
no existió menoscabo alguno al debido proceso
de 4 años de sustanciación.
legal, ni detrimento en su derecho de defensa,
como alega su letrado defensor. Además, es de
rutina, afirma, que los allanamientos se Que entrando al análisis de la cuestión
planteada, considera el Tribunal que debe
confirmarse la reso-

Al tener acceso a los resultados de los ciliario constitucionalmente protegido (Claría


informes de Gendarmería Nacional, la defensa Olmedo, “Tratado de Derecho Procesal”, t. V, pág.
técnica de los encartados plantea la nulidad de 403), que persigue el hallazgo de cosas
la pericias químicas efectuadas por el pertinentes
Departamento Quí- mico -División de Medio
Ambiente-, arguyendo que al tratarse de una
prueba pericial no se le permitió a los
investigados ejercer el control de la toma de
muestras y que estas no se ajustaron a un
protocolo convencional aceptado unánimemente
por la bibliografía que trata el análisis de aguas
y aguas residuales.

El día 10 de mayo del año 2010, el Juez Federal


N° II dicta el resolutorio, en el que hace lugar a
los motivos aducidos por el nulidicente,
disponiendo la nulidad de las pericias, el
dictamen fiscal y las audiencias indagatorias,
fundando la resolución en que no se respetaron
los parámetros previstos en los artículos 253 a
267 del Digesto Formal.

II. Validez de la medida probatoria

El allanamiento o registro domiciliario es una


búsqueda material dentro de un ámbito domi-

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255
al delito o aun de la propia víctima de éste, o
la detención del imputado, de una persona
prófuga o sospechosa de criminalidad, para su
incautación (secuestro o captura), liberación o
conservación con fines procesales y que se
fundamenta en la existencia de motivos para
presumir que se en- cuentran en un
determinado lugar (art. 224 del CPPN). En esa
misma línea, por “cosas pertinentes al delito”
debe entenderse todas las vinculadas con el
mismo, aun las sujetas a decomiso y las que
puedan servir como medios de prueba (Núñez,
Ricardo C., “Código Procesal Penal de la
Provincia de Córdoba”, pág. 202, Ed. Lerner,
año 1978). Por su parte en el precedente
“Corio” se dijo que la actividad policial no se
limita al secuestro de los elementos
taxativamente enumerados en la orden de
allanamiento, sino a todos aquellos relaciona-
dos con la investigación (CNCrim. y Correc.,
Sala VI, rta. 18/2/2003, c. 19.841).

No se requiere la semi-plena prueba de la


exis- tencia del hecho, ni de la autoría y
culpabilidad del sujeto que ha de soportar la
medida, para la procedencia de la medida de
requisa domiciliaria, pues ello importaría
exigir que los jueces cono- cieran de antemano
el resultado de las medidas investigativas
ordenadas, ya que justamente éstas

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256
lución apelada obrante a fs. 528/530, que dispone
la citación a prestar declaración indagatoria de sus
la nulidad de la pericia de fs. 207/222 y de los
defendidos, sosteniendo que es aplicable al
actos procesales que sean su consecuencia, por los
respecto, la normativa del art. 258 Procesal.
motivos que se expresan a continuación.
Que, efectivamente, no resulta de autos que se haya
Que resulta de autos que, en el marco de una
cumplimentado con el procedimiento establecido
investi- gación sobre presunta infracción a la Ley
por los arts. 258 y ss del C.P.P., en lo concerniente a
24.451 (Resi- duos Peligrosos) con motivo de la
la designación del perito por el juez, ni que los
orden de allanamien- to de fs. 131/132, personal de
imputados hayan sido notificados de la realización
Gendarmería Nacional se constituyó en las
de las opera- ciones periciales que culminaron con la
instalaciones de Citromax y procedió a extraer
peritación N° 42.905, lo que les hubiera permitido, no
muestras de desechos industriales y de los fluidos,
sólo el control de la misma, sino también la
presentando al respeto la peritación N° 42.905 (fs.
facultad de proponer, a su costa, otro perito
207/212) tendiente a determinar “la existencia de
legalmente habilitado (arts. 259 y ss del Código
cualquier tipo de sustancia que se pueda considerar
Procesal) a fin de que realicen las ope- raciones
contaminante al medio ambiente, en las muestras
periciales bajo la dirección del juez, lo que nulifica
ex- traídas” suscrita por personal técnico de
las actuaciones cumplidas.
Gendarmería Nacional, notificándose al Fiscal a fs.
223. Al respecto, cabe consignar que el art. 258 Procesal,
en sus párrafos segundo y tercero dispone:
Que el defensor de los imputados Migliavacca
“Notificará esta resolución (la que designa al perito)
y Fornaciari, planteó la nulidad de la pericia de fs.
al Ministerio Fiscal, a la parte querellante y a los
207/213, sosteniendo —entre otros fundamentos—
defensores antes de que se inicien las operaciones
que con ella se ha violado el derecho de defensa en
periciales, bajo pena de nulidad, a menos que haya
juicio consagrado por el art. 18 de la C.N., por
suma urgencia o que la indagación sea sumamente
cuanto fueron privados del control de esta, la que a su
simple. En estos casos, bajo la misma
vez fundamenta

parten de un campo de ignorancia que están La afectación de la salud pública y sus nefastas
di- rigidas a evacuar. e impredecibles consecuencias, denotan la
urgencia
Sin lugar a dudas, y como lo indican los ele-
mentos objetivos arrimados a este sumario, el
Magistrado Instructor accede a emitir un
interlo- cutorio que vulnera la garantía de
inviolabilidad del domicilio (consagrada en el
art. 18 de la CN y 12 de DUDH) como lo
solicita el Representante del Interés Social,
desde que en la causa hay indicios suficientes
como para registrar el inmue- ble perteneciente a
“CITROMAX SACI”. Pruebas estas que fueron
colectadas por un funcionario público -Defensor
del Pueblo de Tucumán- en ejercicio de su rol
orientado en la práctica por el imperativo
constitucional local que así lo manda
juntamente a su ley reglamentaria; ergo, a esa
actuación administrativa se le deben sumar tes-
timonios de vecinos en su condición de
victimas, notas periodísticas, material fílmico y
fotográfico, que grafican la gravedad del
escenario fáctico en el que se hallan inmersos
los ciudadanos que habitan en el círculo de
influencia territorial de la citrícola.
con la que deben reaccionar los resortes
estatales preestablecidos en la pirámide
normativa vigente, en post de hacer cesar la
presunta inconducta delictiva que estaría
causando un grave perjuicio a la salud pública
-bien jurídico protegido en la ley 24.051-.

De tal manera, que lo que expresamente


auto- rizó el Juez Federal, no es otra medida
probatoria que un allanamiento de domicilio,
lo que significa que todo el procedimiento a
desplegar por la fuer- za de seguridad en la
que se delega su ejecución se ha de sujetar a
las normas rituales pertinentes. Entonces, si no
está explícitamente dicho en el texto del auto
de fs. 131/132 y si tampoco se colige de la
interpretación integral de esa misma resolu-
ción, mal puede aseverarse que lo que se
estaba autorizando es una prueba de pericia
stricto sensu y que por lo tanto se tenga que
aplicar la directri- ces del Título III capítulo
IV del Código Procesal Penal de la Nación,
como lo sostiene el fallo de la Cámara Federal
de Apelaciones de Tucumán bajo análisis.

Desde luego que por la especificidad, com-


plejidad y objeto de la requisa ante una hipó-
tesis de contaminación ambiental, lo
adecuado
sanción, se les notificará que se realizó la pericia, que
to, al afectar el derecho de defensa en juicio
pueden hacer examinar sus resultados por medio
consagrado por el art. 18 de la C.N., siendo aplicables
de otro perito, y pedir, si fuere posible, su
a su vez, los arts. 166, 167 inc. 3° y 168 del C.
reproducción”, situación que no se da en este caso,
Procesal. Ello es así pues se trata de un acto
pues no hay ninguna resolución del a-quo que así lo
definitivo e irreproducible.
establezca. De todos mo- dos, la pericia no puede
reproducirse, pues las muestras han sido
En este sentido la C.N.C.P., Sala II, entiende que
consumidas, de conformidad a lo informado por
corresponde declarar la nulidad absoluta de la
Gendarmería Nacional a fs. 210/211.
pericia si su realización no fue oportunamente
“La designación de peritos tiene que ser notificada notificada a la defensa, impidiéndole ejercer su
a las partes —obviamente incluido el ministerio fiscal control, máxime si la experticia se torna
— antes que aquellos inicien sus operaciones irreproducible por extravío del documento a
técnicas. Precisamente la notificación tiene por objeto examinar (J.A., del 29/V/2002, f. 103.867), citado por
posibilitar la asistencia de las partes a dichas Francisco J. D’Albora “Código Procesal Penal de la
operaciones, poder formular declaraciones y, en su Nación. Anotado. Comentado. Concordado. Tomo I,
caso, proponer peri- tos de parte para que las Séptima edición, Editorial Abeledo Perrot LexisNexis
presencien, lo que requiere que la notificación se Argentina S.A., pág. 568.
formule con la indispensable anticipación...”. Carlos
El mismo autor y en la misma obra pág. 569
Creus “Invalidez de los actos procesales penales”
sostiene que “...durante la etapa instructoria, el
Editorial Astrea, Bs. As., año 2004 páginas 178/179.
control es una forma de abrir paso a la contradicción
La ley fulmina con la nulidad, las operaciones peri- eventual, uno de los aspectos a través de las cuales se
ciales practicadas sin intervención del imputado o concreta la inviolabilidad de la defensa en juicio (art.
su defensor, tratándose de una nulidad de carácter 18 C.N.)”.
absolu-
A su vez. Eduardo M. Jauchen, en su obra “La
Prueba en Materia Penal” año 1996, Rubirzal-Culzoni
Editores,

el registro del inmueble, en ese instrumento legal


es encomendar la práctica de la pruebas a se hace constar el resulta- do de la búsqueda y se
aquellos empleados que tengan cierto nivel de plasma una descripción pormenorizada de las
preparación, por lo contrario, la actuación de circunstancias útiles para la instrucción.
efectivos sin adiestramiento podría redundar
en la frustración de la finalidad que inspira la
autorización de este acto con características
excepcionales como lo es el allanamiento. Es
allí donde reside el basamento para designar al
personal actuante, indicando claramente que la
requisa domiciliaria estará a cargo de técnicos
de Gendarmería Nacional.

Por lo demás, y cuanto a la formalidad de la


ejecución del allanamiento como se desprende
de la confección del acta de fs. 140/142 en
función de lo normado en el art. 228 del CPPN,
la orden fue debidamente notificada en la
persona de Lucia Migliavacca -Ingeniera
Química- y Rodolfo Arrita
-Licenciado en Biotecnología- por
“CITROMAX”, quienes presenciaron la
totalidad del procedi- miento y en particular la
toma de muestras, ru- bricando el acta de
constatación. De esta forma, una vez practicado
Otro elemento que omite valorar el Juez
Inferior al decretar la nulidad de los informes
técnicos y sus actos consecuentes, es el marco
de urgencia en el que se dio cumplimento con
la disposición juris- diccional, este dato
contextual se objetiviza en la comparación de
fecha en que se ordenó la medida de requisa
domiciliaria y la ejecución de esta, que datan
del mismo día 14 de agosto del año 2006.

Aquí cabe recordar que entre las


atribuciones de la policía o fuerzas de
seguridad se cuenta que “Si hubiera peligro de
que cualquier demora comprometa el éxito de
la investigación, hacer constar el estado de las
personas, de las cosas y de los lugares,
mediante inspecciones, planos, fotografías,
exámenes técnicos y demás operaciones que
aconseje la policía científica” (vr. art. 184 inc. 4
del CPPN).

III. Existencia del perjuicio. Finalidad

Es necesario recordar que en las causas de


índo- le persecutoria, en lo que hace a la
producción de la prueba debe regir el
“principio de amplitud”. Y ello mientras que
los medios a utilizar no se inclu- yan entre los
prohibidos o ilícitos según su natu-
pág. 31 afirma que: “Como derivación de la
“La contaminación de nulidad —en especial si
garantía constitucional de inviolabilidad de la
se trata de actos definitivos e irreproducibles (art.
defensa en juicio y del principio de contradicción del
200)— resulta absoluta en virtud de lo previsto por
proceso en general, tiene particular importancia el
los arts. 167, incs. 2° y 3° y 168, párrafo segundo (art.
de la contradicción específicamente referido a la
18 C.N.)”, Francisco J. D’Albora, Código Procesal
prueba. Concretamente se enuncia explicitando que
Penal de la Nación. Anotado, Comentado.
la parte contra la que se oponga una prueba debe
Concordado. Tomo I. Séptima edición. Editorial
tener la oportunidad procesal de conocerla y
Abeledo-Perrot LexisNexis pág. 438.
discutirla”.
Al respecto cabe destacar que de conformidad a
En consecuencia, el análisis químico de las
lo informado a fs. 210/211 por Gendarmería
muestras extraídas como consecuencia del
Nacional, las muestras obtenidas han sido
allanamiento ordena- do por el juez, se realizó sin
consumidas en su totalidad en los ensayos
anoticiar a los imputados, los que se vieron privados
practicados, lo que hace imposible cualquier
de ejercitar su control, con o cual no se respetaron
repetición o reproducción de las operaciones
los derechos de defensa en juicio y del debido
periciales.
proceso legal, especialmente consagrados en el art.
18 de la C.N., por lo que la nulidad es absoluta e Por otra parte, cabe destacar que la pericial
insubsanable. quími- ca efectuada por Gendarmería Nacional es
de suma importancia a los efectos de la
Asimismo debe destacarse que se trata de actos
determinación de la situación jurídica de los
definitivos e irreproducibles, a los que las partes o sus
imputados, sin perjuicio de otras pruebas
defensores tienen derecho a asistir, los que deberán
arrimadas a la causa. Tan es así que el Fiscal
ser notificados previamente, bajo pena de nulidad,
Federal a fs. 2258 sostiene que “atento el re- sultado
de conformidad a los arts. 200 y 201 Procesal, actos
de las pericias N° 42.905 y 42.792, efectuadas por la
entre los que se mencionan expresamente a las
Policía Científica de Gendarmería Nacional,
pericias.

ser interpretados restrictivamente, para no caer en


raleza o resulten ostensiblemente la contradicción frontal con el régimen legal,
inconducentes, impertinentes o superfluos (art. abordando una inter- pretación extensiva
206 y arg. art. 308 del CPPN). Esta debe ser totalmente improcedente.
apreciada haciendo uso de las herramientas que
brinda de la sana crítica racional, por lo que el
órgano jurisdiccional tiene la facultad de
apreciar o valorar libremente la fuer- za
probatoria de los elementos de cargo que ofrece
la causa, con sujeción a las reglas de la lógica,
la psicología y la experiencia común.

Por otro lado, la decisión apelada dejó de lado


un principio legal esencial, puesto que solo pue-
den declararse nulos aquellos actos procesales
en los cuales no se hayan observado las
disposiciones expresamente prescriptas bajo
pena de nulidad, con lo cual la ineficacia de un
acto sólo puede derivar de una amenaza expresa
y categórica de la ley que lo disciplina, y no de
una valoración judicial acerca de la mayor o
menor importancia de las formas observadas.

También, a pesar que lo anuncia en los


conside- randos, la sentencia de instancia obvia
que los pre- ceptos sobre las nulidades deben
En el CPPN, en la doctrina, y en la propia
juris- prudencia de la Cámara Federal de
Tucumán, la sanción de nulidad es la última
ratio, por lo que debe ser interpretada
restringidamente, y por sobre todo, no hay
nulidad por la nulidad misma, lo que exige la
existencia de un daño concreto y vinculado al
supuesto vicio en forma directa. Pues bien, la
sentencia está huérfana de fundamentos
respecto de aquella relación y la nulidad
confirmada.

Dicho esto, y si el allanamiento se ajustó a la


dis- posiciones positivas en vigor, ¿cuál es el
perjuicio que alega sufrir el pretenso
nulidicente?

El error básico de sustentar la entidad de


un perjuicio en esta etapa procesal por parte
del Tri- bunal Ad Quem, se configura a partir
de acogerse a un criterio inadecuado,
ratificando que se está ante una prueba
pericial y no ante un allana- miento donde
se recogen elementos que están
especialmente relaciones con la instrucción.
La interpretación jurisdiccional criticada se
embarca en un postulado extra legem, dado
que desde esa visión habría que contar con el
consentimiento del potencial allanado, esto no
parece tener en cuenta que la orden previa
judicial es, justamente, la que se dicta para
salvar dicha autorización.
corresponde se cite a la Ingeniera Lucía Migliavacca,
mitido ejercer adecuadamente el control de dichas
gerente de Planta de la firma Citromax S.A.C.I., a
operaciones de conformidad a lo establecido por
pres- tar declaración indagatoria (art. 294 del C.
los arts. 258 y cc. del C.P.P.
Procesal).
...En igual sentido deberá ordenarse la citación de Al respecto D’Albora en la obra citada, pág. 182
todos los responsables de la firma que detenten afir- ma que: “Empero, mucho antes de que se
cargos “directivos y gerenciales” en un nivel superior produzcan aquellas medidas cautelares claramente
al de la imputada Migliavacca”. indicativas de que se soporta una persecución
penal, la calidad de imputado puede anticiparse al
Seguidamente agrega que “Ello por cuanto de los
resultar señalado como partícipe de un hecho
ele- mentos de juicio obrantes en el presente sumario
delictuoso a través de cualquiera de los actos
—que se detallarán Infra— surgen motivos
procesales cumplidos durante la etapa instructoria
suficientes para sospechar la existencia del hecho
(por ejemplo atribución de res- ponsabilidad por
ilícito ya aludido, y que, tanto la ingeniera
parte de un testigo, art. 239; resultar señalado en un
Migliavacca, como los demás directores, socios o
reconocimiento, art. 270; peritaje que apuntale el
gerentes de la empresa Citrícola Citromax S.A.C.I.,
endilgamiento de responsabilidad art. 253; etc.)”.
resultarían responsables conforme lo dispone la
norma del art. 57 de la ley 24.051”. Continúa afirmando el autor citado que: “La
C.N.C.P. considera que el derecho de defensa está
Es indudable, entonces, que la imputación en la
relacionado con la existencia de una imputación y no
actividad instructoria iba dirigida a los directivos y
con el grado de formalización de ella. Debe ser
gerentes de la firma Citromax, los que eran
ejercido desde el primer acto de procedimiento en
fácilmente identificables como resulta de las
sentido lato, es decir, desde el primer momento que
constancias de autos, en especial de fs. 225 y 234, lo
la imputación existe, por vaga o informar que ésta
que nada impedía que fueran notificados
sea; esto incluye
anticipadamente, de la realización de las operaciones
periciales, lo que les hubiera per-

que cualquier demora comprometa el éxito de la


El examen del cuadro probatorio producido, investigación” (art. 184 inc. 4 del CPPN) sin
aun dejando de lado el resultado de los informes exigir a quienes lo llevan a cabo títulos
técnicos de Gendarmería, demuestran palmaria- especiales.
mente la existencia del hecho delictuoso que se
le enrostra Migliavacca y a Fornaciari
-responsables legales de “CITROMAZ SACI”-.

IV.El informe técnico

Especial interés para el tema en estudio, tiene


la distinción entre la pericia propiamente dicha
y el informe técnico de la policía judicial en
cuanto a sus diferencias formales, puntos sobre
los cuales pueden versar y su eficacia
probatoria.

La pericia en sentido propio solo puede ser


ordenada por un órgano jurisdiccional (art. 253
del CPPN), dirigida por él, con observancia a de
todas las disposiciones tendientes a garantizar la
seriedad de las conclusiones periciales y los
dere- chos de las partes, llevada a cabo por un
experto titulado. En cambio, los informes
técnicos de la policía en su función judicial
serán ordenados por esta “si hubiere peligro de
La pericia está dirigida a descubrir o valorar
un elemento de prueba, cuando para ello fuese
necesario o conveniente tener conocimientos
especiales en alguna ciencia o técnica, y se
con- cretara en una conclusión, consecuencia
de un juicio realizado al amparo de un método
científico adecuado. Los informes técnicos de
la policía judicial, en cambio, tendrán otra
finalidad que es la de hacer constar el estado
de las personas, de las cosas y de los lugares,
mediante inspecciones, planos, fotografías,
exámenes técnicos y demás operaciones que
aconseje la policía científica.

Esto evidencia naturaleza esencialmente


des- criptivo del informe practicado por la
fuerza po- licial en su rol de policía judicial,
sin embargo, en la práctica fue ampliado el
campo de estos, pues entre las actuaciones se
pueden ver el levanta- miento y el cotejo de
huellas dactilares, el análisis químico de
sustancias, etc., que proporcionan ciertos
criterios para el descubrimiento o la va-
loración de pruebas, originados en los
especiales conocimientos de los auxiliares
técnicos que los realizan.

De esto se desprende que no cabe


equiparar la prueba pericial a los exámenes u
operaciones
las etapas “preprocesales” o “policiales”. (Sala IV,
imputado), a los fines de determinar
RDP y PP, LexisNexis, N° 5, pág. 919).
fehacientemen- te si hay o no delito en infracción a
Por otra parte, corresponde destacar que ya a fs. la ley 24.051; sus Anexos y Ley 25.612, todo lo cual
47/49, el señor Fiscal Federal requiere instrucción deberá efectuarse conforme los términos del art. 258
en contra de los directores, gerentes, miembros del del Código Procesal Penal de la Nación”.
consejo de vigilancia, administradores,
En virtud de lo expuesto, corresponde confirmar
mandatarios representantes de la firma Citromax,
la resolución apelada obrante a fs. 528/530, por la
que hubiesen intervenido en el hecho, y/o contra
que se dispone la nulidad de la pericia química de
quienes resultaren autores, cómplices o encubridores
fs. 207/222 y de los actos procesales que sean su
del delito previsto y penado por el art. 55 de la Ley
consecuencia, dictamen del señor Fiscal Federal de
24.051.
fs. 225 y la declaración indagatoria de Lucía Elena
Migliavacca (fs. 247/248) y de Eduardo Lucas For-
De igual modo el señor Fiscal Federal a fs. 265, al
naciari (fs. 250), atento lo dispuesto por el art. 172
reiterar el pedido de resolución de la situación
Procesal.Fundamentos del señor Juez de Cámara
procesal de los imputados, específicamente destaca
Doctor Ernesto C. Wayar:
los análisis de las muestras obtenidas en virtud de la
orden judicial de fecha 14 de agosto de 2001, cuyos Disiento con el criterio vertido por mi colega
resultados obran a fs. 207 y ss. preopinante, Dr. Ricardo Mario Sanjuan, en tanto
considero que corresponde revocar la resolución de
Asimismo a fs. 48 vta., el mismo Fiscal solicita que
fecha 10 de Mayo de 2010 (fs. 528/530), y declarar
se ordene el allanamiento de la firma Citromax, a fin
la validez de la prueba química efectuada por el
de tomar muestras de afluentes y de fluidos,
Departamento Químico Ambiental de Gendarmería
manifestando que “Dichas muestras deberán ser
Nacional (fs. 207/222), convalidándose los actos
preservadas a los fines de la realización de los
posteriores derivados de ella, debiendo proseguir la
informes periciales, los que deberán ser efectuados de
causa sin más trámite.
inmediato, y conforme los términos del art. 258
(notificación a la defensa del

garantías especiales de ese régimen. Únicamente


técnicas que autoriza el art. 184 inc. 4 y 5 del es peritación la ordenada por el juez (Francisco J.
CPPN, cuya producción responde D’Albora, Código Procesal Penal de la Nación,
exclusivamente a las necesidades de inmediatez anotado, comentado, y concordado,
y urgencia que invoca aquel dispositivo y cuyo
valor probatorio será apreciado por el juez
conforme al principio de la sana critica (TO 3, LA
LEY, 1994-A, 498 y DJ, 1994-1-777; TO 7, causa
27/4/93; TO 2, causa 107,
31/3/93; TO 6, 16/6/93, causa 59, “Ludueña”;
CCC, Sala VI, 30/9/93, causa 946, “S., D.”; CCC,
Sala I, JA,
1995-III, índice, 195, respecto de un dermotest).

En oportunidad de pronunciarse sobre un


supuesto similar, la Cámara Nacional Criminal y
Correccional, Sala I, en los autos “Balanovsky,
Ga- briel” -causa 21.096, rta. el 09/09/03- dijo que
“El informe médico de la División Medicina
Legal de la Policía Federal Argentina es un
informe técnico y se encuentra incluido entre las
facultades policia- les del art. 184, inc. 4° del
C.P.P.N.; no revisten la calidad de pericias
contempladas en los arts. 253 y ssgtes. del mismo
cuerpo legal, por lo que no son exigibles las
Abeledo Perrot, Bs. As., 1993, p. 250.). Los
exámenes técnicos no guardan equivalencia con
la prueba regulada en los arts. 253 y ssgtes.,
razón por la cual no le resultan aplicables las
normas que la regulan (Guillermo R. Navarro -
Roberto R. Daray, Código Procesal Penal de la
Nación, Pensamiento Jurídico Editora, Bs. As.,
1996, T. I, p. 391). En consecuencia, debe
confirmarse el auto que no hizo lugar a la
nulidad introducida por la defensa”.

En esa línea es de recalar en el tenor de lo


concluido en el informe N° 42.905 que de
ningún modo puede inferirse que las mismas
tengan el carácter que poseen los resultados
que construyen los peritos sobre la materia de
la prueba, pues a todas luces son meramente
estimativas.

V.Rol del personal de las fuerzas de


seguri- dad

El Legislador avanza en la sanción de


legislación que amplía el espectro de bienes
jurídicamente protegidos, este adelantamiento
de la barreas de protección tienen su razón de
ser en garantizar determinadas condiciones
que hacen digna la
En efecto, de las constancias de autos se desprende
la causa, y por ende los responsables de la empresa
que la medida documentada a fs. 207/222 fue cum-
no revestían el carácter de “parte”, con lo cual se
plida en el marco de un allanamiento ordenado por
demuestra que no habría existido menoscabo
el a-quo en fecha 14 de Agosto de 2006 (fs. 131/132),
alguno al debido proceso legal ni detrimento del
autorizando al Jefe del Escuadrón 55 Tucumán de
derecho de defensa.
Gendarmería Nacional a constituirse (personalmente
y/o con agentes designados al efecto y personal del También entiendo que el Juez no se encontraba
Gabinete Técnico Pericial de esa fuerza) en la obli- gado a notificar el acto de allanamiento, por
empresa denominada CITROMAX a fin de recoger
cuanto es evidente que dicha medida debe ser
muestras de los desechos industriales y de los realizada inaudita parte, teniendo en cuenta que el
fluidos que dicha firma haría desembocar en el
factor sorpresa es determinante para el éxito del
Canal que corre paralelo a la calle Juan Manuel de procedimiento.
Rosas, B° Próspero Mena de la ciudad de Tafí Viejo.
Finalmente, debe tenerse presente que la invoca-
Así las cosas, siendo que la medida de fs. 207/222
ción de nulidad hace necesario demostrar el
re- fiere a un allanamiento ordenado por el juez,
perjuicio provocado, circunstancia esta que no se
considero que no puede hacerse aplicación al caso
encuentra acreditada en autos, por lo que en el
examinado del régimen normativo previsto por
hipotético caso de resultar procedente el planteo de
nuestro Digesto de forma para la prueba pericial
la defensa, esta- ríamos declarando una nulidad por
(arts. 253 a 267), por lo que debe ser descartada la
la nulidad misma en el único interés del
exigencia de notificar a las partes de la resolución
cumplimiento formal de la ley. Tal es mi voto.
que disponga la pericia (art. 258 procesal).
Por el Acuerdo de la Mayoría, se resuelve:
Igualmente, cabe señalar que al tiempo de prac-
Confirmar, en todos sus términos, la resolución de fs.
ticarse el allanamiento —donde se recogieron las
528/530, en virtud de lo considerado. — Ricardo
muestras y se las analizó— no había imputados en
Mario Sanjuan.
— María Cossio de Mercau. — Raúl D. Mender. —
Er- nesto C. Wayar.

estas a perfeccionar sus cuadros para intervenir


subsistencia del ciudadano como sujeto de de- en las hipótesis investigativas de cierta
recho en comunidad y en la condición fáctica complejidad. Ejemplo de esta afirmación, es la
de que esos bienes sociales son amenazados por división de tareas
inconductas de sujetos que los vulneran.

La multiplicidad de normas punitivas que


con- forman el sistema penal vigente,
indefectiblemen- te incitan el potencial del
infractor en el desarrollo de artilugios
conducentes en dirección de eludir la sanción
penal que le depara la norma punitiva
preestablecida.

A su vez, esto también exige que el Estado se


sirva de los instrumentos y medios
constitucional- mente permitidos, en la
búsqueda de la realización del valor “justicia”.
En el caso concreto, se traduce en la
maximización de los recursos humanos que
operan dentro del sistema judicial.

Es allí, donde toman relevancia las fuerzas de


seguridad en su función judicial, más allá de la
preventiva que le es propia, puesto que obliga a
dentro de las fuerzas, lo que da lugar a la
creación de distintas divisiones que hacen de
sus tareas diarias una especialidad.

Para el caso de delitos de contaminación


am- biental, el sujeto activo reúne ciertos
caracteres es- pecíficos, que lo distinguen del
resto de los actores, siendo una constante la
disponibilidad de recur- sos económicos
importantes que facilitan evadir los controles
de las agencias estatales, además, de cierto
nivel de organización en el despliegue de la
actividad presuntamente delictiva.

Estos condicionamientos prácticos,


conllevan a que los procedimientos
probatorios siempre estén delegados en los
departamentos más tecnificados de la policía
judicial. En efecto, en las causas cuyo objeto
es el discernimiento de la entidad delictiva de
una actividad contaminante, como la de ma-
rras, es correcto que se haya encargado al
Gabinete Científico de Gendarmería Nacional
la realización de las medidas de prueba
dispuestas.

Lo mismo ocurre en causas donde se


investigan inconductas que forman parte de
la cadena de
tráfico ilícito de drogas, donde interviene la Unidas sobre ambiente humano”, señala que el
repar- tición pertinente. Pero estas hipótesis hombre tiene “el
guardan una relación estrecha con los delitos
ambientales, toda vez, que las medidas de
requisa de domicilio de- ben ser libradas
aprovechando el factor sorpresa para lograr el
éxito de la operación, porque de no ser así se
estaría anticipando datos que el impu- tado la
usufructuara en su favor dejando impune un
comportamiento a priori típico, antijurídico y
culpable. Por ende, es justamente el tamiz
jurisdic- cional el apto para controlar los
requisitos ínsitos a esta incursión excepcional
sobre la propiedad privada.

VI.El delito ambiental

En los primigenios instrumentos internaciona-


les en materia de derechos humanos, la relación
de éstos con el medio ambiente era considerada
implícita. Empero, las consecuencias del des-
control de la contaminación ambiental en los
países desarrollados como en aquellos en vías
de desarrollo, y la imposibilidad del disfrute y
ejercicio de los derechos humanos en condi-
ciones ambientalmente desfavorables, crearon
la conciencia generalizada del íntimo vínculo
entre derechos humanos y medio ambiente. La
problemática ambiental fue empezando a ser
contemplada en instrumentos internacionales,
hasta su consagración en la “Carta Mundial de
la Naturaleza” donde se desarrolló este
principio al incluir el deber de los Estados, pero
también el derecho y la responsabilidad de los
individuos en la protección del ambiente. En la
actualidad, prácticamente ningún instrumento
moderno ig- nora este derecho y estos
principios. La toma de conciencia sobre el valor
y la trascendencia del derecho a un ambiente
sano, es a merced de la formación de
organizaciones no gubernamentales y de
grandes desastres ecológicos.

El derecho a un ambiente sano es, sin duda,


un derecho humano fundamental, y por ende el
presupuesto del disfrute y ejercicio de los
demás derechos, a consecuencia de la íntima
vincula- ción del ambiente con el goce en
concreto de los derechos inherentes al individuo
en relación con su hábitat de vida en general.

La Declaración de Estocolmo de 1972


conocida como la “Conferencia de Naciones
derecho fundamental a la libertad y a la exigir a los particulares cada deber concreto en
igualdad, dentro de condiciones de vida cada circunstancia que se afecte el ambiente. Al
satisfactorias, en un ambiente cuya calidad le respecto, Bidart Campos ha señalado que “los
permita vivir en dignidad y bienestar. jueces deben desplegar un
Asimismo, tiene el deber fundamen- tal de
proteger y de mejorar el ambiente para las
generaciones presentes y futuras”, aquí se
aprecia la concepción derecho-deber.

La noción de “desarrollo sustentable,” es


incor- porada a los términos del derecho
internacional en la Declaración de Río de
Janeiro de 1992, en el seno de la Conferencia
de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y
Desarrollo, al manifestar: “... y para que las
actividades productivas satisfagan las
necesidades presentes sin comprometer las de
las generaciones futuras”.

En la República Argentina, a partir de la re-


forma Constitucional del año 1994, se
introduce el “Derecho al Ambiente” dentro de
la máxima jerarquía, dentro del capítulo
segundo de la parte dogmática donde se
legislan los “Nuevos derechos y garantías. Su
inclusión es indudablemente uno de los
aspectos más positivos de la reforma, ya que se
aprecia una clara ampliación de las garantías,
plasmándose en la extensión del catálogo de
dere- chos, dependiendo éste para su
aplicación efectiva de la consideración como
operativos y efectivos de parte de la
jurisprudencia en aquellos casos que lleguen a
su conocimiento.

Del aggiornamiento de la Carta Magna


Nacio- nal, deriva el artículo 41, el que se
caracteriza por haber consagrado el derecho-
deber de un ambiente sano -en cuanto a su
exigibilidad- y participación en la tarea de
protección y preser- vación del mismo. Por la
naturaleza de la cuestión involucrada en el
contenido del derecho, el bien jurídico
protegido y el correspondiente deber,
convierte a todos los habitantes en verdaderos
agentes en el cuidado ambiental.

Este “deber” también pesa sobre el Estado,


alcanzado a todas las autoridades y en todos
los niveles de gobierno (federal, provincial,
muni- cipal, y judicial) involucrados no sólo
en la obli- gación de “no dañar” sino en
ejercicios positivos de preservación, de evitar
que otros destruyan el medio ambiente, y
prudente activismo judicial en sus interpretacio- respecto de los artículos 11 y 12 del Pacto
nes aplicativas y, partiendo de la fuerza Internacional de Derechos Económicos, Sociales
normativa de la constitución y de la explícita y Culturales, que por imperio del artículo
definición que ella hace del ‘derecho de todos
los habitantes al ambiente’ han de hacer
cumplir el deber de preservación que se les
imputa, tanto como el de proveer a la
protección” (Bidart Campos, Germán J.,
“Manual de la Constitución Reformada”, Tomo II,
Bs. As., EDIAR, 2004, pág. 88). La Corte Suprema
de Justicia de la Nación sostuvo que “… La tutela
del ambiente importa el cumplimiento de los
deberes que cada uno de los ciudadanos tienen
respecto del cuidado de los ríos, de la
diversidad de la flora y la fauna, de los suelos
colindantes, de la atmósfera. Estos deberes son
el correlato que esos mismos ciudadanos tienen
a disfrutar de un ambiente sano, para sí y para
las generaciones futuras, porque el daño que un
individuo causa al bien colectivo se lo está
causando a sí mismo. La mejora o degradación
del ambiente beneficia o perjudica a toda la
población, porque es un bien que pertenece a la
esfera social y transindividual, y de allí deriva
la particular energía con que los jueces deben
actuar para hacer efectivos estos mandatos
constitucionales” (CSJN, in re “Men- doza,
Beatriz Silvia y otros c. Estado Nacional y otros
s/ daños y perjuicios -Daños derivados de la
contaminación ambiental del Río Matanza-
Riachuelo-”, rta. el junio del 2006).

De lo dicho se desprende que el artículo 41 es


operativo en cuanto a su contenido, sin
perjuicio de la necesidad del consiguiente
desarrollo legis- lativo -que determina el
Constituyente de 1994-, por lo que es
obligación de los jueces aplicar esta garantía
que haga operativas y aplicables las exi-
gencias de preservación y proveer a la
protección del ambiente.

Amén de ello, y en particular sobre el caso de


marras, estamos en presencia de una maniobra
que consiste en el volcado de efluentes indus-
triales sin tratamiento en el cauce de un canal
de agua con diversas aplicaciones (entre ellas
riego y desagüe). A este respecto, es de tener
presente lo sostenido por el Comité de
Derechos Eco- nómicos, Sociales y Culturales
de las Naciones Unidas en la Observación
General Nº 15 de 2002, momento en el que se
desarrolló los alcances del derecho al agua
75 inciso 22, “en las condiciones de su luego de la lectura del art. 55 de ese cuerpo
vigencia”, tiene jerarquía constitucional legal que reza “Será reprimido…, el que,
originaria e inte- gra la regla de utilizando los residuos a que se refiere la presente
reconocimiento constitucional argentina. En ley, envenenare, adulte- rare o contaminare de
dicha Observación, se estableció que el un modo peligroso para la
derecho humano al agua es indispensable para
vivir dignamente, es condición previa de la
realización de otros derechos humanos (entre
los que se encuentran el derecho a la vida y a
la dignidad humana) y se encuadra en la
categoría de las garantías indispensables para
asegurar un nivel de vida adecuado, en
particular, porque configura una de las
condiciones fundamentales para la
supervivencia. Ergo, el Comité dispuso que las
violaciones del derecho al agua pueden
producirse mediante actos de comisión y actos
de omisión, entre los segundos, se destacan el
no adoptar medidas apropiadas para garantizar
el pleno disfrute del derecho universal al agua,
el no contar con una política nacional sobre el
agua y el no hacer cumplir las leyes
pertinentes.

De lo reseñado, se colige claramente que


la vulneración del ambiente, involucra
directamente a una gama muy amplia de
derechos que detenta el ser humano per se.
Entre los más afectados es de mencionar el
derecho a la vida y el derecho a la salud, lo
que es un resultado lógico ya que
difícilmente no se desvirtué el estándar de
vida básico del sujeto si sus días transcurren
en un me- dio agredido por agentes externos
que saturan la capacidad de asimilación del
ecosistema, como es el caso de los metales
contaminantes que estaría arrojando la razón
social investigada.

La ley 24.051 determina que la generación,


ma- nipulación, transporte, tratamiento y
disposición final de residuos peligrosos
quedarán sujetos a sus disposiciones;
considerando peligroso todo residuo que
pueda causar daño, directa o indi- rectamente,
a seres vivos o contaminar el suelo, el agua, la
atmósfera o el ambiente en general en
particular los indicados en el Anexo I o que
posean alguna características de las
enunciadas en el Anexo II (vr. arts. 1º y 2º)

El bien jurídico tutelado en el acápite de la


ley de Residuo Peligrosos, es la Salud Publica,
con- clusión a la que se arriba con facilidad
salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el actuaciones y medios de prueba son idénticos a
ambiente en general”. Interpretando a esta, lo actuado en la causa contra “CITROMAX
como aquella de la que goza el público en SACI”, punto tal que ese pro- ceso se principia
general, en forma inde- terminada. Para la con fotocopias certificas de los obrados en la causa
existencia de un delito contra la salud pública es “CITROMAX SACI”.
necesaria la existencia de un peligro común
sobre sujetos indeterminados.

El legislador busca de esta manera poner a


sal- vaguarda la salud de la población de
conductas nocivas, que repercutirán de forma
grave en la vida de los seres humanos que
habiten las alrededores de donde se produzca la
actividad contaminante. Esto no es menor si se
evalúa por un momento cuales pueden ser los
efectos directos e indirectos sobre las
generaciones presentes y futuras.

La figura del art. 55, lo que hace es ampliar


los objetos sobre los que recae la acción, dado
que el envenenamiento, la adulteración o
contaminación mediante la utilización de los
residuos peligrosos ya se encontrarían abarcado
en el art. 200 del Cód. Penal, y lo era respecto
de aguas potables o sustan- cias alimenticias o
medicinales. En la actualidad el art. 55, protege
el ambiente en general y cualquiera de los
elementos que lo integran: el suelo, el agua o el
aire. Así la jurisprudencia ha establecido que:
“la acción típica se trata de envenenar,
contaminar o adulterar de un modo peligroso
para la salud, el suelo, el agua o el ambiente en
general; es decir, se trata de un delito de peligro
común que amplía notablemente la punibilidad
del art. 200 del Códi- go Penal” (“Wentzel,
Jochen E. y otro”).

El tipo legal se adscribe entre aquellos


caracteri- zados como de peligro, en tanto no se
reprime por el resultado de la acción
exteriorizada en el mundo real, sino por el
peligro que ha representado para lo tutelado, en
el caso, la salud pública, a través del ataque al
ambiente.

VII. Posturas jurisprudenciales contradic-


torias
Es inevitable el contraste del fallo comentado,
con la postura jurisdiccional asumida por el
Sen- tenciante in re “CITRICOLA LA COTA
s/infracción a la Ley 24.051” Expte. Nº
51.220/2008 -Origen: Juzgado Federal Nº II de
Tucumán, Expte. Nº 401.575/06-, cuyo origen,
En esa oportunidad, el voto mayoritario de la preceptos jurisprudenciales sentados en aras
Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, de plasmar en la práctica la garantía de
sostenía: “Que luego de una evaluación “seguridad jurídica” que ostenta el ciudadano
detenida de la cuestión traída a examen, y de ante el obrar del Estado.
conformad con el criterio asumido por este
Tribunal en cau- sas similares (autos:
“Frigorífico La Barraca s/ Infracción a la Ley
24.051”, expte. N° 49.180, sent. de 8/09/08;
“González Juan Antonio s/ Infracción a la Ley
24.051”, sent. de 28/05/08, expte. N° 47.958),
esta alzada considera que corresponde hacer
lugar a la apelación fiscal, modificándose la
calificación legal del hecho que se le imputa a
José Antonio Trujillo y Miguel José Paz Posse,
por considerarlos presuntos autores penalmente
responsables del delito previsto y penado por
el art. 55 de la ley
24.051 -Residuos peligrosos-, sin perjuicio de la
más estricta calificación que en definitiva
pudiera corresponderles... En el caso en estudio,
este Tri- bunal considera que se encontraría
acreditada
-con el grado de provisoriedad que habilita esta
etapa procesal- la presunta responsabilidad de
los encausados Trujillo y Paz Posse, en su
carácter de responsables de la filma “La Cota”,
por el volcado de efluentes industriales de dicho
establecimiento en el Canal “Arroyo Tafí” de la
ciudad de Taff Viejo, a pesar de haber sido
categorizados dichos desechos como no aptos
para su vuelco a curso de agua superficial sin
previo tratamiento, provocando con esta
conducta la contaminación de un modo
peligroso para la salud, del agua, la atmósfera o
el ambiente en general…”.

Si bien los Camaristas Sanjuán y Cossío


de Mercau, votaron en disidencia, pues
consideran que en favor de Trujillo y Paz
Posse corresponde revocar el auto apelado y
dictar la falta de mérito, es sustancial reseñar
que los Magistrados ni por un momento
discuten la legitimidad del informe pericial
producido por Gendarmería Nacional so- bre
las muestras tomadas en ocasión de practicar
un allanamiento en el inmueble
perteneciente a “Citrícola LA COTA”.

Las particularidades subjetivas y objetivas


de cada causa penal que se sustancia en el
ámbito de un mismo tribunal, no hacen
extrañar las diferen- cias que pudieran surgir
en la resolución del caso a la hora de su
subsunción en el marco del derecho vigente.
Así también, a identidad de elementos a
juzgar, el tribunal se debe ajustar a los
Como se aprecia del precedente desarrollado, La disparidad de sentencias reseñada significa
las causas “CITROMAX SACI” y “LA COTA” una clara alteración de los principios que deben
tienen el mismo origen y se sostienen en el primar en la construcción del juicio de valor,
mismo cuadro probatorio construido en la etapa que es a su vez la base de la decisión de que ha
preparatoria por los mismos agentes públicos de tomar el juez. Esta distorsión en la
habilitados legal- mente; entonces cómo se manifestación del sistema judicial
explica que un mismo tribunal revisor se necesariamente conlleva a un reordenamiento
pronuncie en diversos sentidos cuando la de los criterios a seguir por parte de la
hipótesis investigativa y el material de prueba Cámara Federal de Apelaciones, atento a que su
es idéntica. labor debe tener como directriz la coherencia en
sus fallos, de lo contrario se constituye en
Por último, como otro dato de la diferencias indicativo de una seria dificultad en la
de los tramites, mientras “CITROMAX SACI” interpretación y armonización de los dogmas
vuelve prácticamente a fojas cero, la causa en constitucionales en juego en la Administración
contra “Ci- trícola La Cota” ya fue elevada a
de Justicia. ◆
juicio oral.
ROCEDIMIENTO 1. — La resolución que anuló el requerimiento de
CONTRAVENCIONAL juicio formulado por el Fiscal respecto del im-
putado que fue absuelto en orden a una
Anulación del requerimiento fiscal. Hecho que contra- vención debe ser revocada, con
puede ser encuadrado dentro de un delito penal. fundamento en que, por ser el hecho
Afectación de la garantía del ne bis in idem. endilgado pasible de ser tipificado como
delito penal, correspondía a la Justicia
Nacional Criminal y Correccional entender en
Hechos: En el marco de una causa en la que la causa pues, siendo que la acción penal no
se investigaba la presunta comisión de la había sido instada, el mencionado
contravención tipificada en el art. 78 del Cód. funcionario se encontraba debidamente ha-
Contravencional de la Ciudad de Buenos bilitado para formular la acusación. (Del voto
Aires, el magistrado de grado absolvió al del Dr. Casas)
acusado. Posteriormente, la Cámara 2. —
consideró que los hechos endilgados no sólo Si el acusado por una contravención fue
presentaban los ca- racteres típicos de una absuelto, la decisión posterior de anular el
figura contravencional, sino también los de la requerimiento a juicio, con fundamento en
figura penal prevista en el art. 194 del Código que, por ser el hecho endilgado pasible de ser
de fondo. En miras de ello, consideró que el tipificado como delito penal, correspondía a
Fiscal debió declinar la competencia a favor la Justicia Nacional Criminal y Correccional
del fuero penal en lugar de formular la entender en la causa afecta la garantía del ne
acusación, por lo que anularon el bis in idem, si en el juicio contravencional se
requerimiento de juicio. El Tribunal Superior cumplieron correctamente todas las partes
local revoca dicha decisión. del proceso, máxime si la acción penal no
había sido instada. (Del voto de la Dra. Ruiz)

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