República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
UPTNM Ludovico Silva
Caripito−Monagas
Tracciones y manipulaciones
Prof.(a)
Bachilleres:
Fabiolys Lizardo Carlos Zambrano CI 29843017
Gabriel Guerra CI: 29549103
Malcom Cedeño CI: 28199590
Introducción
La tracción terapéutica ya era practicada incluso mucho antes de
nuestra era, específicamente V a.c descrita por Hipócrates, los cuales
sus trabajos fueron propuestos para la escoliosis. Estas técnicas
tienen como objetivo tratar los desordenes dolorosos, las
deformidades y la pérdida del arco articular, dependiendo de lo que se
quiera tratar la duración y la intensidad del tratamiento varia.
Tracciones
Técnica terapéutica ya descrita por Hipócrates en el siglo V a.C., de cuyos
trabajos se hicieron eco Asclepíades y Galeno en el siglo II d.C., proponiéndola en
la escoliosis. Los cordobeses Avicena y Albucasis, en el siglo XI, continuaron
recomendándola en desviaciones del eje de la columna vertebral, fracturas y
algias. La influencia clásica se extiende hasta el Renacimiento en numerosos
tratados clínicos y descripciones gráficas. En todas las épocas, numerosos
médicos se han interesado por ella, entre los que destacan Ambroise Paré, en el
siglo XVI, y Cyriax, como el "redescubridor" y actualizador a partir de 1950.
Tracciones terapéuticas
Las tracciones articulares o elongaciones son técnicas que consisten en
someter esfuerzos de tracción a piezas articulares, respetando la fisiología, con el
objetivo de conseguir:
Desplazamiento angular: para ganar recorrido articular.
Desplazamiento axial: para reducir la presión.
Ante que patologías utiliza el fisioterapeuta las tracciones:
A nivel ARTICULAR: ARTROSIS.
A nivel MUSCULAR: CONTRACTURAS.
A nivel DISCAL: HERNIAS DISCALES.
A nivel NEUROLOGICO: COMPRESION.
A nivel VASCULAR: COMPRESION ARTERIAS VERTEBRALES.
En función de la fuerza tractora, se pueden conseguir efectos de
descompresión* articular que no provocan separación real de las superficies
articulares, y efectos de decoaptacion*, para los que la fuerza de tracción ha de
ser mayor, produciendo una elongación de la estructura o, lo que es lo mismo, un
efecto separatorio objetivo.
Tipos de tracciones
Las tracciones y elongaciones terapéuticas vienen dadas por dos factores o
variables muy importantes:
INTENSIDAD Y TIEMPO:
Hay que tener en cuenta, respeto a lo nombrado anteriormente:
La producción de los mismos efectos con tiempos largos de tracción y
pequeñas fuerzas de tracción.
Tener en cuenta siempre la tolerancia del paciente.
Progresión gradual de intensidad y tiempo.
Evitaremos tracción cuando exista: dolor, derrame sinovial y/o inflamación.
La intensidad y el tiempo juegan un papel muy importante en el tipo de
tracción que se realiza por lo tanto distinguimos dos tipos:
TRACCIONES CORTAS EN TIEMPO Y DE FUERZA INTENSA:
Manipulación: movimiento repentino realizado a gran velocidad y amplitud
corta que el paciente no puede prevenir. El movimiento se realiza al final del
límite patológico de la articulación e intenta alterar las relaciones
posicionales, deshacer adherencia o estimular los receptores articulares.
Con anestesia y en quirófano para reducir adherencias: es un
procedimiento medico empleado para recuperar la amplitud total del
movimiento rompiendo las adherencias en torno a una articulación mientras
el paciente esta anestesiado.
Sin anestesia para reducir una limitación (Fisioterapia)
TRACCIONES LARGAS EN TIEMPO Y DE FUERZA MODERADA:
Estiramiento o elongación de estructuras.
Relajación muscular.
Reducción de contracturas musculares.
Corrección de deformidades y actitudes viciosas posturales.
Efectos fisiológicos de las tracciones articulares
Favorecen el trofismo (desarrollo, conservación y nutrición de un tejido) del
cartílago articular.
Mantienen las propiedades mecánicas de las estructuras periarticulares
(ligamentos y capsula articular).
Disminuye el dolor al reducir el contacto entre superficies articulares.
Favorece la movilización pasiva y que “trabajamos” previamente la zona
con las tracciones antes de hacer la movilización. Se recomienda asociar
tracción y movilización analítica especifica.
Clasificación de las tracciones
Hay dos tipos de tracciones según el agente que las realiza: la manual y la
instrumental.
Las tracciones que se pueden realizar pueden ser: intermitentes o pueden
ser continuas.
Cuando se analizan las tracciones instrumentales con poleas o con máquinas, la
tracción se mantiene durante cinco, siete o diez minutos, es decir se mantiene en
el espacio durante un periodo de tiempo más o menos prolongado, en cambio las
que son manuales son intermitentes ya que realizamos la tracción, posteriormente
se relaja, después se vuelve a repetir la maniobra y así sucesivamente.
1. SEGÚN EL AGENTE QUE LO REALIZA
1. TRACCIONES O ELONGACIONES MANUALES.
Realizadas por el fisioterapeuta, los estiramientos son de corta duración.
2. TRACCIONES O ELONGACIONES INSTRUMENTALES.
1.1. TRACCIONES POR SISTEMA DE PESOS Y POLEAS
1.2. TRACCIONES POR CARGA DIRECTA
Permite lastrar una extremidad sometiendo a las articulaciones a esfuerzos
de tracción.
Se puede asociar movimiento para que el esfuerzo de tracción sea variable.
Este tipo de tracción mantenida en el tiempo no es muy recomendable, ya
que al ser una posición forzada y estar prolongada en el tiempo, el paciente
va intentar defenderse moviéndose para que sus tejidos no sufran. Como
hay dolor no es una técnica recomendad.
1.3. TRACCIONES POR MEDIO DE APARATOS
Mediante el empleo de aparatos electromecánicos: se ajusta de forma
exacta la fuerza de tracción y el tiempo de duración.
Los más utilizados son las mesas de elongaciones vertebrales: CERVICAL-
LUMBAR.
1.4. TRACCIONES POR SUSPENSIONES
Consiste en colocar más allá del extremo dista de la extremidad la unión fija
de la suspensión.
Favorece la descompresión articular.
Indicaciones y contraindicación de las tracciones
Las tracciones terapéuticas están INDICADAS en:
Rigideces articulares y liberación de adherencias.
Deformidades articulares.
Síndromes algio vertebrales.
Descompresión de raíces nerviosas.
Contracturas musculares asociadas a la articulación.
Retracciones musculotendinosas, ligamentosas y capsulares.
Las tracciones terapéuticas están CONTRAINDICADAS en:
Anquilosis establecidas.
Articulaciones dolorosas e inflamadas.
Lesiones recientes de partes blandas.
Reacción inflamatoria sinovial con derrame articular.
Luxaciones y subluxaciones articulares.
MANIPULACIONES
Definición
Como en toda terapia, se imponen una o varias definiciones, entre las que
destacamos las de Cyriax y Maigne.
Para Cyriax, la manipulación como método de tratamiento consiste en
diferentes suertes de movimientos pasivos realizados con la mano para un
propósito prescrito.
Para Maigne, la manipulación es una movilización pasiva forzada, que
tiende a llevar los elementos de una articulación más allá de su juego habitual,
hasta el límite de su posible movilidad anatómica. Nunca debe rebasarse el límite
que podría dar origen a una luxación.
Puede decirse que es una impulsión breve, seca, única, que debe aplicarse
al llegar al límite del arco pasivo normal de la articulación y -por lo general- se
acompaña de un ruido o crujido.
Sus objetivos son:
- Restablecer la armonía fisiológica del raquis.
- Actuar sobre dolores vertebrales o de origen vertebral de naturaleza mecánica.
En la zona raquídea, consiste en la ejecución de movimientos de rotación,
inflexión y flexo extensión, aislados o combinados, realizados sobre el segmento
vertebral elegido.
Mecanismo de acción
Fundamentalmente tiene tres tipos de efectos:
a) Efecto mecánico: discal y facetario.
Se produce una liberación de lo que se encuentra comprimido (desbloqueo de
apófisis articulares, liberación del nervio raquídeo).
b) Efecto neurofisiológico-reflejo.
Al producirse un estiramiento brusco de estructuras articulares, se produce una
relajación muscular y liberación de endorfinas.
c) Efecto psicológico.
En algunos pacientes, el chasquido que acompaña a la manipulación puede tener
un efecto placebo.
La manipulación es un acto médico que requiere:
1. Descartar previamente una patología mayor:
-Tumores vertebrales, primarios y secundarios.
- Traumatismos:
Fractura.
Luxación.
Esguince.
- Enfermedades inflamatorias:
Espondilitis.
Fase aguda.
Reiter.
- Enfermedades infecciosas.
2. Búsqueda del Trastorno Intervertebral Menor (TIM), que se caracteriza por:
- Sufrimiento aislado de un segmento vertebral de naturaleza benigna y mecánica,
con independencia radiológica.
- Desaparece con un movimiento ortopédico preciso: manipulación.
3. Reglas:
a) Diagnóstico topográfico preciso.
Debe realizarse un examen clínico segmentario hasta detectar el segmento
vertebral en su sufrimiento. Maigne detalla una serie de signos exploratorios,
como: presión vertical sobre apófisis espinosa, presión lateral sobre la espinosa,
palpación de macizos articulares posteriores y presión vertical sobre el ligamento
interespinoso.
Es importante realizar un estudio radiográfico para descartar la existencia
de una patología mayor que contraindique la manipulación.
b) Evaluación de la movilidad vertebral.
Hemos valorado los seis movimientos biomecánicos del raquis vertebral:
flexión, extensión, inclinación derecha e izquierda y rotación derecha e izquierda
Para poder manipular, es requisito indispensable la existencia de al menos
3 arcos libres de movimiento -regla del no dolor-. Realizaremos entonces un
-movimiento contrariado-, es decir, manipularemos hacia el lado que no duele.
c) Respetar los tres tiempos de una manipulación.
- Puesta en posición del paciente y del manipulador para realizar de forma más
cómoda la manipulación.
- Puesta en tensión: las vértebras se llevan lenta y suavemente, de forma pasiva,
al punto de máxima amplitud articular.
- Manipulación: se aplica un impulso seco en la dirección programada.
En caso de manipulaciones cervicales, hay que añadir un test postural, que
consiste en realizar una rotación máxima con inclinación lateral y mantener esta
postura durante 1 minuto, con objeto de valorar patología vertebrobasilar. Si es
positivo, aparecerá: nistagmo y/o mareos y/o vértigos. La aparición de estos
síntomas contraindica la manipulación cervical.
Las manipulaciones deben iniciarse con buena posición, tanto del paciente
como del manipulador, comprenden tres etapas: decontracción, movilización
orientada y manipulación. Se realizan con una frecuencia no mayor a dos por
semana; si a la tercera manipulación no hay alivio, no debemos continuar. No se
sobrepasarán las cuatro o cinco semanas.
Tipos de manipulación vertebral
1. Manipulaciones directas: se realizan presiones directas con el talón de la mano,
sobre apófisis transversas o espinosas con el paciente en decúbito prono. En
ocasiones no se toleran bien, ya que es difícil dosificar la presión.
2. Indirectas: el manipulador utiliza los brazos como palanca natural del cuerpo
para actuar sobre la columna
3. Semindirectas: permiten precisión y progresión mayor para localizar el acto
manipulativo. Combinan los apoyos de forma que la puesta en tensión se hace
con apoyos a distancia, pero además se apoya la mano, la rodilla o el tórax sobre
el segmento que va a manipularse. Pueden ser asistidas, cuando la presión se
realiza en el mismo sentido que el movimiento global, o contrarias, cuando la
contrapresión se opone al movimiento global.
Contraindicaciones
Podemos diferenciar entre contraindicaciones técnicas y médicas.
Técnicas:
La manipulación está contraindicada si no existen, al menos, dos de los seis
movimientos elementales del segmento raquídeo totalmente libres e indoloros.
Médicas:
Existencia de patología mayor.
Situaciones poco adecuadas:
Osteoporosis.
Osteoporosis.
Exceso de edad.
Indicaciones
Las manipulaciones vertebrales están indicadas, principalmente, en las
algias vertebrales comunes, de naturaleza benigna, de origen mecánico. Se
utilizan, por lo tanto, en el tratamiento de las perturbaciones funcionales de las
articulaciones, de la columna vertebral o de las extremidades, así como en
trastornos de las funciones musculares, como contracción, debilitamiento y
desequilibrio muscular. Según la zona que se encuentre afectada, las indicaciones
serán:
1. Región cervical:
- Cervicalgias
- Cefaleas cervicales.
- Neuralgias cervicobraquiales
2. Región dorsal:
- Dorsalgias.
3. Región lumbar:
- Lumbalgias.
- Ciática común.
- Cruralgias.
4. Hombro:
- Capsulitis retráctil
5. Codo:
- Epicondilalgias.
6. Muñeca y mano:
- Estiloiditis radial y cubital.
- Alteración en articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas.
7. Rodillas:
- Bloqueos meniscales.
- Patología de la rótula.
8. Tobillo y pie:
- Bloqueos articulares.
Es importante evitar los posibles accidentes debidos a la manipulación, para
lo cual ésta debe realizarse de forma correcta, cumpliendo los criterios de
indicación y contraindicación. Obvia decir que se requiere para ello un
manipulador experto y bien formado en este campo. Aun así, pueden ocurrir
accidentes, como:
- Cefaleas.
- Trastornos vestibulares: vértigos.
- Trastornos visuales: diplopía.
- Trastornos motores: hemiparesias transitorias.
- Trastornos auditivos: acúfenos, hipoacusia.
Conclusión
Podemos concluir que las tracciones y las manipulaciones terapéuticas buscan es
el tratamiento de las perturbaciones funcionales de las articulaciones, de la
columna vertebral o de las extremidades, así como en trastornos de las funciones
musculares, como contracción, debilitamiento y desequilibrio muscular mediante la
aplicación de movimiento para así obtener un desplazamiento angular o axilar. Es
importante conocer estos aspectos de las tracciones y manipulaciones
terapéuticas para saber identificar en lugar, el tipo de trastorno o perturbación y
con qué método se podría obtener un resultado satisfactorio para el individuo.
Bibliografía
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