c
c (a veces también se le llama abono orgánico) es el producto que se obtiene
del
, y constituye un "grado medio" de descomposición de la materia orgánica,
que ya es en sí un buen abono. Se denomina humus al "grado superior" de
descomposición de la materia orgánica. El humus supera al compost en cuanto abono,
siendo ambos orgánicos.
La materia orgánica se descompone por vía aeróbica o por vía anaeróbica. Llamamos
"compostaje", al ciclo aeróbico (con alta presencia de oxígeno) de descomposición de la
materia orgánica. Llamamos "metanización" al ciclo anaeróbico (con nula o muy poca
presencia de oxígeno) de descomposición de la materia orgánica.
El compost es obtenido de manera natural por descomposición aeróbica (con oxígeno) de
residuos orgánicos como restos vegetales, animales, excrementos y purines, por medio
de la reproducción masiva de bacterias aerobias termófilas que están presentes en forma
natural en cualquier lugar (posteriormente, la fermentación la continúan otras especies de
bacterias, hongos y actinomicetos). Normalmente, se trata de evitar (en lo posible) la
putrefacción de los residuos orgánicos (por exceso de agua, que impide la aireación-
oxigenación y crea condiciones biológicas anaeróbicas malolientes), aunque ciertos
procesos industriales de compostaje usan la putrefacción por bacterias anaerobias.
Compost producido en un jardín.
El compost se usa en agricultura y jardinería como enmienda para el suelo (ver abono),
aunque también se usa en paisajismo, control de la erosión, recubrimientos y
recuperación de suelos.
Lo estudió el químico alemán Justus von Liebig.
Además de su utilidad directa, el compost implica una solución estratégica y
ambientalmente aceptable a la problemática planteada por las grandes concentraciones
urbanas (y sus residuos sólidos orgánicos domésticos) y las explotaciones agrícolas,
forestales y ganaderas, cuyos residuos orgánicos deben ser tratados. El compostaje es
una tecnología alternativa a otras que no siempre son respetuosas de los recursos
naturales y el medio ambiente y que además tienen un costo elevado.
þ
La construcción de pilas o silos para el compostaje tiene como objetivo la generación de
un entorno apropiado para el ecosistema de descomposición. El entorno no sólo mantiene
a los agentes de la descomposición, sino también a otros que se alimentan de ellos. Los
residuos de todos ellos pasan a formar parte del compost.
Los agentes más efectivos de la descomposición son las bacterias y otros
microorganismos. También desempeñan un importante papel los hongos, protozoos y
actinobacterias (o actinomycetes, aquellas que se observan en forma de blancos
filamentos en la materia en descomposición). Ya a nivel macroscópico se encuentran las
lombrices de tierra, hormigas, caracoles, babosas, milpiés, cochinillas, etc. que consumen
y degradan la materia orgánica.
Ingredientes del compost
Cualquier material biodegradable podría transformarse en compostaje una vez
transcurrido el tiempo suficiente. No todos los materiales son apropiados para el proceso
de compostaje tradicional a pequeña escala. El principal problema es que si no se alcanza
una temperatura suficientemente alta los patógenos no mueren y pueden proliferar plagas.
Por ello, el estiércol, las basuras y restos animales deben ser tratados en plantas
específicas de alto rendimiento y sistemas termofílicos. Estas plantas utilizan sistemas
complejos que permiten hacer del compostaje un medio eficiente, competitivo en coste y
ambientalmente correcto para reciclar estiércoles, subproductos y grasas alimentarias,
lodos de depuración etc.
Este compostaje también se usa para degradar hidrocarburos del petróleo y otros
compuestos tóxicos y conseguir su reciclaje. Este tipo de utilización es conocida como
biorremediación.
El compostaje más rápido tiene lugar cuando hay una Relación Carbono/Nitrógeno(en
seco) de entre 25/1 y 30/1, es decir, que haya entre 25 y 30 veces más carbono que
nitrógeno. Por ello muchas veces se mezclan distintos componentes de distintas
proporciones C/N. Los recortes de césped tienen una proporción 19/1 y las hojas secas
de 55/1. Mezclando ambos a partes iguales se obtiene una materia prima óptima.
También es necesaria la presencia de celulosa (fuente de carbono) que las bacterias
transforman en azúcares y energía, así como las proteínas (fuente de nitrógeno) que
permiten el desarrollo de las bacterias.
Los restos de comida grasienta, carnes, lácteos y huevos no deben usarse para
compostar porque tienden a atraer insectos y otros animales indeseados. La cáscara de
huevo, sin embargo, es una buena fuente de nutrientes inorgánicos (sobre todo carbonato
cálcico) para el suelo a pesar de que si no está previamente cocida tarda más de un año
en descomponerse.