CIUDADANO (A)
JUEZ (A) DISTRIBUIDOR DE LOS TRIBUNALES DE PRIMERA INSTANCIA EN
LO CIVIL, MERCANTIL, TRANSITO Y BANCARIO DE LA CIRCUNCRIPCION
JUDICIAL DEL ESTADO COJEDES.
SU DESPACHO.-
Yo, GILDA SENCION CASADIEGO ORTIZ, venezolana, mayor de edad,
Soltera, titular de la Cédula de Identidad Nro. V-9.530.311, correo electrónico
gilcasadiego@[Link], teléfono Nro. 0414-1232488 domiciliada, en la Avenida Caracas
cruce con calle Vargas, Casa Nro. 13-9, en la ciudad de San Carlos Municipio Ezequiel
Zamora del estado Cojedes; debidamente asistido por el ciudadano JUAN ALBERTO
VIVAS MORALES, venezolano, mayor de edad, soltero, titular de la cedula de identidad
Nro. V-16.994.805, Abogado en ejercicio, debidamente inscrito en el Impreabogado bajo el
Nro. 219.958, correo electrónico juanvivas590@[Link], teléfono Nro. 0412-1305497,
domiciliado en la Avenida José Laurencio Silva, Sector Banco Obrero, Edificio Olga, Piso
1, Apto. 5, de la Ciudad de San Carlos, Estado Cojedes. Ante su competente autoridad
Judicial, ocurro de conformidad a los establecido en los artículos 26 y 51 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela, con el objeto de demandar al ciudadano LUIS
MARIA TORRES REYES, portador de la cedula de identidad Nro. V-1.023.389, por el
procedimiento de REIVINDICACION DE UN BIEN INMUEBLE a tenor de lo pautado en
el artículo 548 del Código Civil, y dando fiel cumplimiento a la resolución Nro. 05-2020 de
fecha 05/10/2020, de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, a tal
efecto expongo lo siguiente:
CAPITULO I
OBJETO DE LA PRETENSION
Tengo posesión de un inmueble sobre un lote de terreno que es propiedad
Municipal; ubicada en la Calle Vargas, Nro. 18-42, Sector 23 de Enero, de la Ciudad de
San Carlos, Municipio Ezequiel Zamora del estado Cojedes, dichas bienhechurías se
encuentran sobre una superficie de terreno que mide NOVECIENTOS VEINTITRES
METROS CUADRADOS CON TREINTA Y CUATRO CENTIMETROS (923,43 M2), y
su área total de construcción es de: TRESCIENTOS OCHENTA Y TRES METROS
CUADRADOS CON SEIS CENTIMETROS (383,06 M2), alinderado de la siguiente
manera: NORTE: Terreno Ocupado por la Sra. María Tejera, con una longitud de (16,00
ML), SUR: Calle Vargas, con una longitud de (16,20 ML), ESTE: Terreno Ocupado por la
Sra. Pastora Garaban, con una longitud de (57,35 ML) y OESTE: Terreno Ocupado por el
Sr. Nicolás Rivero, con una longitud de (57,35 ML); tal circunstancias se verifica a través
de TITULO SUPLETORIO, mediante sentencia emitida por el Tribunal Primero de
Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los Municipios San Carlos y Rómulo
Gallegos, Tinaco y Lima Blanco de la Circunscripción Judicial del estado Cojedes, en
fecha Cinco (05) de Octubre del año 2016, y debidamente protocolizado por ante la Oficina
de Registro Público de los Municipios Autónomos San Carlos y Rómulo Gallegos del
estado Cojedes, en fecha Trece (13) de Diciembre del año 2016, bajo el Nro. 29, Folios 167
al 185, Tomo 4°, Protocolo Primero, Cuarto Trimestre del año 2016, documento que
consigno ante esta acción en copia simple marcado con la letra “A”.
CAPITULO II
DE LOS HECHOS
Es el caso ciudadano Juez, que en fecha 15 de Julio del año 2021 el ciudadano
LUIS MARIA TORRES REYES, plenamente identificado en el presente libelo, en
compañía de su abogado hace acto de presencia manifestando ser el propietario del lote de
terreno y de la bienhechuría aquí mencionado, demostrando un documento que
presuntamente lo acredita como el legítimo poseedor sobre dicha bienhechuría y del lote de
terreno que es de propiedad municipal; ahora bien en presencia de esta circunstancia
platique con el ciudadano aquí mencionado manifestándoles que yo soy la única que tengo
el derecho legítimo de posesión, en vista que la Alcaldía de esta localidad me ha otorgado
en sus oportunidades las relaciones arrendaticias con la institución municipal por haber
cumplido con los requisitos exigidos por dicha institución, dichos instrumentos consigno en
la presente acción marcado con las letras “B” y “B-1”, Cedula Catastral, emitido por la
Oficina Municipal de Catastro de la Alcaldía del Municipio Ezequiel Zamora del estado
Cojedes, instrumento que consigno en la presente acción marcado con la letra “C”.
demostrándoles el instrumento Titulo Supletorio donde acredita mi derecho de posesión
sobre las Bienhechurías que fueron ahí construidas con dinero de mi propio peculio y
esfuerzo; la cual hace demostrar que mantengo una posesión pacifica, ininterrumpida,
pública y notoria por más de Veinticinco (25) años.
Pero, sucede y acontece, Ciudadano(a) Juez(a), que el aquí DEMANDADO
ciudadano LUIS MARIA TORRES REYES, ocupó de forma total con la apoyo de la
ciudadana de nombre YUSELIN COROMOTO CURVELO COLMENAREZ y demás
personas desconocidas perpetrando e ingresando con actitud de rebeldía hacia el inmueble,
lesionando asi mis derechos de posesión del respectivo inmueble, sin autorización ni
consentimiento de mi parte, dicho bien inmueble que está bajo mi responsabilidad, sobre el
Uso, Goce, Disfrute y Disposición del mismo, beneficios que me fueron violentado por
parte del aquí demandado.
A todas estas, en múltiples ocasiones he intentado conversar y razonar con dicho
ciudadano, pero han sido infructuosas y ha visto frustradas todas las diligencias; pudiendo
así constatar que el ciudadano demandado llamo a su abogado, el mismo me manifestó que
el bien inmueble aquí descrito era de su propiedad, alegando que el POSEÍA
DOCUMENTO QUE LA ACREDITABAN COMO PROPIETARIO DEL MISMO;
haciéndole voz de reclamo le exigí que me demostrara el presunto documento. El referido
instrumento que señalo el ciudadano aquí demandado en compañía de su abogado en un
contrato de Enfiteusis por tiempo determinado, la cual le fue otorgado en fecha 14 de
Junio del año 1967 por la Alcaldía de San Carlos.
Ahora bien ciudadano Juez(a), que el contrato de enfiteusis como lo señala nuestra
legislación en su artículo 1.565 del Código Civil señala que: “La enfiteusis es
un contrato por el cual se concede un fundo a perpetuidad o por tiempo determinado, con
la obligación de mejorarlo y de pagar un canon o pensión anual expresada en dinero o en
especie” Subrayado Propio.
La Alcaldía de San Carlos en su momento efectuó un contrato con la figura de
Enfiteusis al ciudadano aquí demandado, pero en su cláusula Segunda del presente
contrato señala lo siguiente y cito lo descrito: “El pre alinderado lote de terreno está libre
de todo gravamen y “La Municipalidad” lo cede en enfiteusis al ciudadano Luis María
Torres, con la expresa condición de que deberá destinarlo a la construcción de una
vivienda unifamiliar, como lo menciona en solicitud. Es entendido que si en el lapso de un
año, contado a partir de la presente fecha “El Enfiteuta” no ha comenzado a construir en
la parcela en referencia, este contrato queda sin efecto de pleno derecho”. Instrumento que
consigno en la presente acción marcada con la letra “D”. Es decir que los derechos que
reclama el ciudadano aquí mencionado, extinguió hace aproximadamente Cincuenta y
Tres (53) años.
En consecuencia, siendo que hasta la fecha no he podido recuperar y tener los
derechos naturales sobre el uso, goce, disfrute, posesión que me compete sobre el precitado
inmueble motivo de esta controversia, la cual me coloca en una situación vulnerable,
ocasionando así mi deterioro de la salud física y mental; sabiendo que he invertido los
fondos económicos para tener posesión legitima sobre el precitado bien mueble he sido la
persona que por más de Veinticinco (25) años y he ejercido el dominio y posesión sobre la
misma realizando los actos que envuelve el ejercicio de una posesión legítima tal como ha
sido explicado anteriormente, de tal manera que esto me da derecho y vista a estas
circunstancias no me queda otra alternativa que actuar por vía legítima ante esta instancia
judicial, a través de la Acción REIVINDICATORIA y que por estar dada las condiciones
de admisibilidad, como tal debe ser declarado CON LUGAR y así pido al Tribunal se
pronuncie.
Por todo lo antes expuesto acudo ante este digno tribunal para solicitar la tutela
efectiva y jurídica de sus derechos y garantías, legales y constitucionales.
CAPITULO III
DEL DERECHO
La presenta demanda se fundamenta en:
• CONSTITUCION DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA:
ARTICULO 115: “Se garantiza el derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho al
uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes. La propiedad estará sometida a las
contribuciones, restricciones y obligaciones que establezca la ley con fines de utilidad
pública o de interés general. Sólo por causa de utilidad pública o interés social, mediante
sentencia firme y pago oportuno de justa indemnización, podrá ser declarada la
expropiación de cualquier clase de bienes”
• CODIGO CIVIL DE VENEZUELA:
ARTICULO 548: “El propietario de una cosa tiene el derecho de reivindicarla de cualquier
poseedor o detentador, salvo las excepciones establecidas por las leyes.
Si el poseedor o detentador después de la demanda judicial ha dejado de poseer la cosa por
hecho propio, está obligado a recobrarla a su costa por cuenta del demandante; y, si así no
lo hiciere, a pagar su valor, sin perjuicio de la opción que tiene el demandante para intentar
su acción contra el nuevo poseedor o detentador.”
• CODIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL ARTÍCULO 338 y siguientes.
ARTÍCULO 588 ordinal 2° en concordancia con el artículo 585 de este Código: El
Tribunal puede decretar, en cualquier estado y grado de la causa, las siguientes medidas:
1º El embargo de bienes muebles;
2° El secuestro de bienes determinados;
3º La prohibición de enajenar y gravar bienes inmuebles.
A los efectos de remozar los conocimientos jurídicos de la ilustre Juris-perito y a mayor
abundamiento sobre el presente proceso, nos permitimos transcribir extractos
jurisprudenciales que contienen doctrina abundante, reiterada, pacífica y diuturna de
nuestro máximo tribunal; los cuales se explanan a continuación:
En el caso de marras, se requiere a este Órgano Jurisdiccional, sea decretada medida de
secuestro al vehículo antes identificado, tal medida de las denominadas por la doctrina
como típicas, se encuentra establecida en el ordinal 2º del encabezado del artículo 588,
Capítulo I (Disposiciones Generales), Título I (De las Medidas Preventivas), Libro tercero
(Del Procedimiento Cautelar y de otras incidencias) del Código de Procedimiento Civil, el
cual establece:
“Artículo 588. En conformidad con el Artículo 585 de este Código, el Tribunal puede
decretar, en cualquier estado y grado de la causa, las siguientes medidas:
1º El embargo de bienes muebles;
2º El secuestro de bienes determinados;
3º La prohibición de enajenar y gravar bienes inmuebles.
Podrá también el juez acordar cualesquiera disposiciones complementarias para asegurar la
efectividad y resultado de la medida que hubiere decretado…”
A los efectos de remozar los conocimientos jurídicos de la ilustre Juris-perito y a mayor
abundamiento sobre el presente proceso, nos permitimos transcribir extractos
jurisprudenciales que contienen doctrina abundante, reiterada, pacífica y diuturna de
nuestro máximo tribunal; los cuales se explanan a continuación del TSJ los siguientes
contenidos:
EL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL, AGRARIO,
DEL TRÁNSITO Y BANCARIO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL
ESTADO AMAZONAS, con sede en Puerto Ayacucho, a los nueve (09) días del mes de
octubre de dos mil ocho (2008), a los 198° años de la Independencia y 149° de la
Federación, procede a dictar sentencia en el expediente Nº 2006-6440, actuando en
ejercicio de la competencia que en materia Civil tiene asignada, lo que hace de la siguiente
manera:
(...)Para la procedencia de la acción reivindicatoria se requiere la concurrencia de los
siguientes requisitos, también llamados “presupuestos procesales”:
a) El derecho de propiedad o dominio del actor.
b) El hecho de encontrarse el demandado en posesión de la cosa reivindicada.
c) La falta de derecho a poseer del demandado.
d) Que la cosa reclamada en reivindicación, sea la misma cosa que el demandado posee
(identidad de la cosa).
Por lo que el actor, deberá necesariamente probar en el juicio:
a) Que efectivamente él es el propietario de la cosa que reclama como suya.
b) Que la persona que él ha demandado, posee o detenta ese bien.
c) Que ese bien cuya reivindicación solicita, cuyo dominio pretende, es el mismo que ese
demandado posee o detenta, para lo cual debe necesariamente identificar con exactitud la
cosa.
d) Que ese poseedor de esa cosa identificada como suya, no ostente título alguno que
acredite la tenencia de esa cosa. (...)
Expediente Nº 2006-6440
_________________________________________________________________________
1ª Ins 11º CMTB AMC 18-2-2010
Juez Ángel Vargas Rodríguez. Exp. AH1B-X-2010-000016:
REQUISITOS DE LAS MEDIDAS CAUTELARES
En efecto, las Medidas Cautelares son parte esencial de este derecho y del derecho a la
defensa, teniendo su base en la propia función del Juez de juzgar y ejecutar lo juzgado y
pueden ser utilizadas, siempre que cumplan los dos requisitos esenciales del periculum in
mora y del fumus boni iuris, de la forma más amplia para garantizar la eficacia de la
sentencia que decida sobre el fondo de la controversia.…” (Sic.) ([Link] TSJ-
SPA, Sent. Nro. 662 Del 17-4-2001).
El poder cautelar es una función de los órganos jurisdiccionales tendiente a que si una de
las partes en un determinado juicio solicita el decreto de una medida cautelar, el Juez previo
examen de la concurrencia de los requisitos de ley, puede decretarlo para evitar una
situación de daño o de peligro, y a la par obrar según su prudente arbitrio, vale decir, el
Juez es soberano y tiene amplias facultades cuando están llenos los extremos legales para
decretar las medidas que soliciten las partes.-
Ahora bien, sin entrar analizar el valor que de los recaudos acompañados a la demanda
emana, por cuanto sería materia de fondo; es criterio de este Despacho que los documentos
y recaudos presentados a tenor de los principios que rigen el Código de Procedimiento
Civil, constituyen una presunción grave del derecho reclamado en la presente fase del
proceso, y por cuanto en el caso bajo estudio se verifican los requisitos relativos al
PERICULUM IN MORA y el FUMUS BONIS JURIS, es decir, el riesgo manifiesto de que
quede ilusoria la ejecución del fallo y el medio de prueba que constituye presunción grave
de la circunstancia y del derecho que se reclama, conforme a lo previsto en los Artículos
588 y 585 eiusdem, y siendo que el artículo 599 del Código de Procedimiento Civil, ordinal
2°, dispone lo siguiente:
“Artículo 599: Se decretará el secuestro:
…omissis…
2º De la cosa mueble sobre la cual verse la demanda, cuando no tenga responsabilidad el
demandado o se tema con fundamento que éste la oculte, enajene o deteriore. (Negritas y
subrayado del Tribunal.)
Este Juzgado, en virtud de lo ordenado en el artículo in comento DECRETA MEDIDA
PREVENTIVA DE SECUESTRO, sobre el bien mueble que se transcribe a continuación:
una superficie de terreno ubicado en la Calle Vargas, Nro. 18-42, Sector 23 de Enero, de la
Ciudad de San Carlos, Municipio Ezequiel Zamora del estado Cojedes; que mide
NOVECIENTOS VEINTITRES METROS CUADRADOS CON TREINTA Y CUATRO
CENTIMETROS (923,43 M2), y su área total de construcción es de: TRESCIENTOS
OCHENTA Y TRES METROS CUADRADOS CON SEIS CENTIMETROS (383,06 M2),
alinderado de la siguiente manera: NORTE: Terreno Ocupado por la Sra. María Tejera,
con una longitud de (16,00 ML), SUR: Calle Vargas, con una longitud de (16,20 ML),
ESTE: Terreno Ocupado por la Sra. Pastora Garaban, con una longitud de (57,35 ML) y
OESTE: Terreno Ocupado por el Sr. Nicolás Rivero, con una longitud de (57,35 ML); tal
circunstancias se verifica a través de TITULO SUPLETORIO, mediante sentencia
emitida por el Tribunal Primero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los
Municipios San Carlos y Rómulo Gallegos, Tinaco y Lima Blanco de la
Circunscripción Judicial del estado Cojedes, en fecha Cinco (05) de Octubre del año
2016, y debidamente protocolizado por ante la Oficina de Registro Público de los
Municipios Autónomos San Carlos y Rómulo Gallegos del estado Cojedes, en fecha Trece
(13) de Diciembre del año 2016, bajo el Nro. 29, Folios 167 al 185, Tomo 4°, Protocolo
Primero, Cuarto Trimestre del año 2016.
_________________________________________________________________________
Exp. No. 47.765/sc2
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y
DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA.
Maracaibo, dos (02) de marzo de 2011.
200º y 152º
(…) “Todo en anuencia a los presupuestos y requisitos exigidos por la vía de causalidad
contenidos en los artículos 585 y 588 del Código de Procedimiento Civil, a saber del
FUMUS BONIS IURIS, o verosimilitud del buen Derecho, PERICULUM IN MORA,
condición que traduce el temor objetivo por parte del pretensor, de ver frustrado su derecho,
por conductas inherentes a la parte demandada y además, el PERICULUM IN DAMNI, que
es el peligro inminente del daño rodeado de todas las circunstancias fácticas necesarias que
permitan al juez apreciar la gravedad, seriedad e inminencia del daño. Bajo esta óptica, los
extremos exigidos en la disposición cuyo tenor se aplica, comportan igualmente las
condiciones necesarias para el uso del poder cautelar general reconocido al juez por el
parágrafo primero del Artículo 588 del Código de Procedimiento Civil, el cual circunscribe
o delimita la potestad jurisdiccional, al cumplimiento de los requisitos exigidos por la vía
de causalidad. Es por ello que se requiere de la ponderación de los elementos necesarios
para el otorgamiento de la cautela, sin que ello suponga emitir opinión sobre la procedencia
del derecho que se reclama.
Por criterio reiterado, el Tribunal Supremo de Justicia, en Sala Político Administrativa, ha
asentado lo que a continuación se reproduce:
“Es criterio de este Alto Tribunal que el poder cautelar debe ejercerse con sujeción estricta
a las disposiciones legales que lo confieren, y por ello la providencia cautelar sólo se
concede cuando existan en autos, medios de prueba que constituyan presunción grave de la
existencia del riesgo manifiesto de quedar ilusoria la ejecución del fallo, así como del
derecho que se reclama, por tal razón es imperativo examinar los requisitos exigidos en el
artículo 585 del Código de Procedimiento Civil, esto es, la presunción grave del derecho
que se reclama (fumus boni iuris) y el peligro grave de que resulte ilusoria la ejecución de
la decisión definitiva (periculum in mora).
Con referencia al primero de los requisitos (fumus boni iuris), su confirmación consiste en
la existencia de apariencia de buen derecho, pues cuando se acuerda la tutela cautelar no
puede prejuzgarse sobre el fondo del asunto planteado. Puede comprenderse entonces como
un preventivo cálculo o juicio de probabilidad y verosimilitud sobre la pretensión del
demandante; correspondiéndole al juez analizar los recaudos o elementos presentados junto
con el libelo de la demanda, a los fines de indagar sobre la existencia del derecho que se
reclama.
En cuanto al segundo de los requisitos mencionados (periculum in mora), ha sido reiterado
pacíficamente por la doctrina y la jurisprudencia, que su verificación no se limita a la mera
hipótesis o suposición, sino a la presunción grave del temor al daño por violación o
desconocimiento del derecho si éste existiese, bien por la tardanza de la tramitación del
juicio, bien por los hechos del demandado durante ese tiempo tendentes a burlar o
desmejorar la efectividad de la sentencia esperada”.
Así pues, esta Juzgadora pasa a analizar detenidamente y de manera puntualizada los
requisitos materiales o de fondo necesarios a los fines del otorgamiento de las medidas
preventivas innominadas solicitadas en la presente causa:
FUMUS BONIS IURIS DE LA VEROSIMILITUD DEL DERECHO QUE SE
RECLAMA.
Erigido el dictamen cautelar en el juicio hipotético realizado en sede jurisdiccional, sobre el
eventual éxito de la pretensión del demandante in iuditio deductae, requiere, como bien lo
advirtió el autor PIERO CALAMANDREI, en su imperecedera obra PROVIDENCIAS
CAUTELARES, de una sumaria cognición que le permitiere al titular del Oficio
Jurisdiccional, obtener elementos probatorios que hicieren emerger en su conciencia
cognoscente verosimilitud o mera apariencia de la procedibilidad en derecho de la
pretensión debatida. Con respecto al cumplimiento de este requisito, ha señalado la
recurrente en su escrito de solicitud, lo que a continuación se reproduce: “(…) de
conformidad a lo prescripto ex artículo 507 del Código de Procedimiento Civil, dicho
informe indudablemente hace verosímil el derecho invocado y deducido en la pretensión, y
que tiene su etiología en los hechos y situaciones en él expresados, ya que el ciudadano
CARLOS EDUARDO SIERRA RAMIREZ, y mi persona MIRELLA JOSEFINA
ATENCIO MACHADO de PEREZ, hemos aceptado expresamente los resultados
obtenidos, y los métodos y procedimientos utilizados por la firma contable, tanto para la
recolección de la información, como para su evaluación y diagnosis.(…) ”.
Bajo los argumentos precedentemente transcritos, esta operadora de justicia observa que la
verosimilitud del derecho invocado, a saber, el “fumus boni iuris”, no es un “juicio de
verdad”; en todo caso, alude a un cálculo de probabilidades de que quien invoca el derecho,
es su titular. En otras palabras, corresponde a la presunción otorgada al juzgador del buen
derecho reclamado. Así pues, en el caso sub-examine, se observa de las actas que
conforman el presente expediente, que a los fines de fundamentar el FUMUS BONIS
IURIS, la solicitante acompaña los siguientes documentos: Instrumento debidamente
autenticado por ante la Notaria Publica de San Carlos estado Cojedes en fecha 10 de Junio
del año 2019, quedando anotado bajo el Nro. 11, Tomo 8, folios 51 hasta 57, de los Libros
de Autenticaciones llevados por esa Notaría. De modo que, siendo necesaria la sola
“presunción”, y no una certeza del derecho reclamado, esta Juzgadora pondera estos
documentos como indicios del derecho que se reclama; y los valora de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 510 del Código de Procedimiento y 1.399 del Código Civil Vigente,
y siendo que, se verifica una argumentación fáctico jurídico consistente desde el punto de
vista lógico que conduce a esta Juzgadora a la convicción de que la acción principal ha de
ser estimada; este Tribunal considera que se encuentran llenos los extremos exigidos por la
Ley de la Verosimilitud del Buen Derecho (FUMUS BONIS IURIS). ASI SE DECLARA.
PERICULUM IN MORA DE LA VEROSIMILITUD EN LA FRUSTRACIÓN DE LA
PRETENSIÓN POR EL DECURSO PROCEDIMENTAL.
La urgencia en evitar la frustración del eventual derecho aducido por el demandante como
fundamento de su pretensión, aunado al sustento mismo de la tutela asegurativas
preventiva, a saber, evitar que se frustre o quede ilusoria la tutela jurisdiccional, es la ratio
essendi del presente requisito, en otras palabras, es la presunción grave de que la ejecución
del fallo pueda resultar ilusoria, en términos del artículo 585 del Código de Procedimiento
Civil. Sin embargo, con el objeto de asegurar la legitimidad del ejercicio de la potestad
jurisdiccional preventiva, se exige del solicitante, la acreditación sumaria de elementos
probatorios, que hagan emerger en el juzgador verosimilitud simple de la premura en la
protección de la situación fáctica, durante el iter procesal. (…)
PERICULUM IN DAMNI PELIGRO INMINENTE DE DAÑO
Respecto a la inminencia del perjuicio en la cautela innominada, y con particular referencia
a las providencias “D’ URGENZA”, en la tutela anticipada del ordenamiento procesal
italiano, equivalente a aquella institución del derecho patrio; ENRICO A. DINI y
GIOVANNI MANMONE, en su obra I PROVVEDIMENTI D’ URGENZA, Nel diritto
processuale civile e nel diritto del lavoro, Settima Edizione. Edit. GIUFFRRÈ EDITORE,
Milano, Italia. 1997, asienta:
LA INMINENCIA DEL DAÑO
“El daño será inminente cuando la amenaza se puede verificar de un momento a otro, es
decir, el camino que lleva a un evento dañoso aparezca, aunque no se haya aun iniciado, así
sea unívocamente preparado, y se presente lesivo o dañoso inmediatamente, y no en vía
indirecta o instrumental, del mismo interés que con la acción de conocimiento ordinaria,
como se refiere el artículo 700 del Código Civil Italiano, se quiere tutelar, precisando que
pocos límites puedan ser fijados en vía abstracta y general, porque es la misma ley que
estipula tal determinación a la prudente discrecionalidad del juez.”
A los fines de una esquemática individualidad del concepto del daño inminente, se retiene
oportuno distinguir los varios momentos en los cuales pueda intervenir el juez de la
urgencia (causa).
En la hipótesis en la cual el daño se haya ya realizado, la intervención del juez será directa,
de un lado, a eliminar inmediatamente la situación antijurídica determinada y, de otro lado,
a prevenir los eventos ulteriores posibles efectos dañosos en el caso en la cual la
potencialidad dañosa del hecho no se haya todavía consumada totalmente.
(…)Ahora bien, según lo planteado por el sistema dispositivo, recae sobre las partes a lo
largo del desenvolvimiento del proceso la obligación de identificar señalar y determinar los
hechos y elementos alegados que a bien tengan, con el fin de lograr la pretensión incoada
con arreglo a lo establecido en la Ley. En tal sentido se ha determinado la obligación para
el solicitante de una medida cautelar de allegar a las actas procesales pruebas fehacientes de
los requisitos preceptuados en el artículo 585 del Código de Procedimiento Civil, a fin de
obtener la medida precautelativa solicitada.(…)
(...)Sin embargo, se le hace saber a la parte interesada, que el Tribunal podrá decretar
medidas cautelares en cualquier estado y grado de la causa, de conformidad con lo
establecido en el primer aparte del artículo 588 del Código de Procedimiento Civil.
CAPITULO IV
CONCLUSIONES
Con fundamento en los diversos razonamientos de hecho y de derecho
anteriormente expuestos, y por cuanto de los instrumentos acompañados está demostrada
plenamente, por cuanto los hechos narrados y probados por esta parte actora se encuentra
subsumido en los supuestos de hecho para la procedencia la REINVINDICACION DEL
BIEN INMUEBLE, conforme al artículo 548 del Código Civil, la cual resulta
imprescindible para esta juzgadora declarar con lugar la presente acción, en aras de
garantizar los derechos sobre el referido bien inmueble, dada a la acción de mala fe por
parte del ciudadano aquí demandado, la cual ha tomado ilegítimamente la posesión en el
inmueble.
CAPITULO V
SOLICITUD DE MEDIDA CAUTELAR
Ciudadano Juez, a todo evento, a través de la presente demanda de
REIVINDICACION DEL INMUEBLE, y en vista de la probada conducta del
DEMANDADO, ciudadano LUIS MARIA TORRES REYES, desarrollada en mi contra,
solicito formalmente en su nombre y representación, tomando en cuenta lo dispuesto en el
artículo 588, ordinal 2 del Código de Procedimiento Civil vigente, que este Tribunal a su
digno cargo, DECRETE MEDIDA DE SECUESTRO DEL BIEN INMUEBLE, integrado
por destinado una Bienhechuría, distinguido con las siguientes características: una
superficie de terreno ubicado en la Calle Vargas, Nro. 18-42, Sector 23 de Enero, de la
Ciudad de San Carlos, Municipio Ezequiel Zamora del estado Cojedes; que mide
NOVECIENTOS VEINTITRES METROS CUADRADOS CON TREINTA Y CUATRO
CENTIMETROS (923,43 M2), y su área total de construcción es de: TRESCIENTOS
OCHENTA Y TRES METROS CUADRADOS CON SEIS CENTIMETROS (383,06 M2),
alinderado de la siguiente manera: NORTE: Terreno Ocupado por la Sra. María Tejera,
con una longitud de (16,00 ML), SUR: Calle Vargas, con una longitud de (16,20 ML),
ESTE: Terreno Ocupado por la Sra. Pastora Garaban, con una longitud de (57,35 ML) y
OESTE: Terreno Ocupado por el Sr. Nicolás Rivero, con una longitud de (57,35 ML); tal
circunstancias se verifica a través de TITULO SUPLETORIO, mediante sentencia
emitida por el Tribunal Primero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los
Municipios San Carlos y Rómulo Gallegos, Tinaco y Lima Blanco de la
Circunscripción Judicial del estado Cojedes, en fecha Cinco (05) de Octubre del año
2016, y debidamente protocolizado por ante la Oficina de Registro Público de los
Municipios Autónomos San Carlos y Rómulo Gallegos del estado Cojedes, en fecha Trece
(13) de Diciembre del año 2016, bajo el Nro. 29, Folios 167 al 185, Tomo 4°, Protocolo
Primero, Cuarto Trimestre del año 2016.
Por ser procedente y a ajustada a derecho, solicito se decrete medida de secuestro
del bien mueble antes señalado y suficientemente descrito con anterioridad en este mismo
escrito, el cual ha sido discriminado en el documento que acompaña el presente escrito.
CAPITULO VI
DE LAS PRUEBAS
1.- Copias Simples de Titulo Supletorio, emitida por el Tribunal Primero de
Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los Municipios San Carlos y Rómulo
Gallegos, Tinaco y Lima Blanco de la Circunscripción Judicial del estado Cojedes, en
fecha Cinco (05) de Octubre del año 2016, y debidamente protocolizado por ante la Oficina
de Registro Público de los Municipios Autónomos San Carlos y Rómulo Gallegos del
estado Cojedes, en fecha Trece (13) de Diciembre del año 2016, bajo el Nro. 29, Folios 167
al 185, Tomo 4°, Protocolo Primero, Cuarto Trimestre del año 2016, documento que
consigno ante esta acción en copia simple marcado con la letra “A”.
2.- Copia Fotostática simple contratos de arrendamientos emitidos por la Oficina de
la Sindicatura Municipal de la Alcaldía del Municipio Ezequiel Zamora del estado Cojedes,
dichos instrumentos consigno en la presente acción marcado con las letras “B” y “B-1”.
Documento que se aprecia por guardar relación con la presente causa, conforme lo permite
el Artículo 429 del Código de Procedimiento Civil y confiero a estos instrumentos el valor
probatorio que señala el Artículo 1359 del Código Civil.
3.- Copia Fotostática simple Cedula Catastral, emitido por la Oficina Municipal de
Catastro de la Alcaldía del Municipio Ezequiel Zamora del estado Cojedes, instrumento
que consigno en la presente acción marcada con la letra “C”.
4.- Copia Fotostática simple contrato de Enfiteusis por tiempo determinado, la
cual le fue otorgado al ciudadano LUIS MARIA TORRES REYES por la Alcaldía de San
Carlos, en fecha 14 de Junio del año 1967, instrumento que consigno en la presente acción
marcada con la letra “D”.
5.- Acta suscrita por el Consejo Comunal 23 de Enero de esta localidad a fin de
denunciar dicha acción irregular, documento que consigno en la presente acción en Original
constante de dos (02) folios, marcado con la letra “E”.
6.- Carta Aval, suscrito por el Consejo Comunal “23 de Enero I” de fecha 26 de
Agosto del año 2021, instrumento que consigno en la presente acción marcada con la letra
“E”.
7.- Carta Aval, suscrito por el Consejo Comunal “23 de Enero Los Caminitos” de
fecha 26 de Agosto del año 2021, instrumento que consigno en la presente acción marcada
con la letra “F”.
8.- Carta de Residencia, suscrito por el Consejo Comunal “23 de Enero I”,
instrumento que consigno en la presente acción marcada con la letra “G”.
CAPITULO VII
DEL PETITORIO
Con fundamento en las circunstancias y motivos de hecho y de derecho, antes
narrados es que acudo ante su competente autoridad, de conformidad con lo establecido en
el artículo 548 del Código Civil para que el ciudadano LUIS MARIA TORRES REYES
portador de la cedula de identidad Nro. V-1.023.389, la cual se encuentran ubicados en el
Sector 23 de Enero, Calle Vargas, casa Nro. 18-42 de la Ciudad de San Carlos, Municipio
Ezequiel Zamora del estado Cojedes, a los fines que convenga la REIVINDICACION
DEL BIEN INMUEBLE objeto de la presente demanda.
CAPITULO VIII
DE LAS DISPOSICIONES FINALES DE LA CITACION; ESTIMACION DE LA
DEMANDA, DEL DOMICILIO PROCESAL.
I
DE LA CITACION DEL DEMANDADO.
Indico que el ciudadano, LUIS MARIA TORRES REYES plenamente
identificada, se encuentra ubicados en la siguiente dirección: Sector 23 de Enero, Calle
Vargas, casa Nro. 18-42 de la Ciudad de San Carlos, Municipio Ezequiel Zamora del
estado Cojedes, teléfono Nro. 0414-4340091, a fin de que juzgue lo conveniente para
materializar su notificación personal e informarla sobre este procedimiento; todo conforme
a los artículos 215 y 218 del Código de Procedimiento Civil vigente, que prevé la entrega
de citaciones personales en el lugar donde se le encuentre a la persona, siempre y cuando
sea dentro de los límites territoriales de la jurisdicción del Tribunal.
II
DEL DOMICILIO PROCESAL.
De conformidad con lo previsto en el Artículo 174 del Código de Procedimiento
Civil, señalo como domicilio procesal la siguiente dirección Avenida Caracas cruce con
calle Vargas, Casa Nro. 13-9, diagonal al Centro Médico Quirúrgico Fernández Rodríguez,
en la ciudad de San Carlos Municipio Ezequiel Zamora del estado Cojedes, en el cual
pueden ser practicadas todas las notificaciones, citaciones e intimaciones a que haya lugar.
III
DE LA ESTIMACION DE LA DEMANDA.
Con base en el Artículo 38 Ejusdem estimo la presente demanda por la cantidad de
CUATROCIENTOS MILLONES DE BOLIVARES (Bs. 400.000.000,oo), equivalente a
20.000 Unidades Tributarias.
Finalmente solicito que la presente demanda sea admitida, sustanciada conforme a
derecho y declarada CON LUGAR en la definitiva junto con los demás pronunciamientos
de ley.
Justicia que espero merecer en la ciudad de San Carlos estado Cojedes a la fecha de
su presentación.
LA SOLICITANTE. –
EL ABOGADO ASISTENTE.-