Daniela Erazo Campos 20171160023
AMOR 77: UNA PROFESIA LITERARIA DE LA REALIDAD EN EL AISLAMIENTO
En los días en que las predicciones hechas por Nostradamus en 1555 se cumplen al pie de
la letra, no se teme por el misticismo de este suceso, ni se consulta en los libros el destino de la
humanidad. La letra escrita ha vuelto a demostrar su preponderancia en la historia no sólo como
registro, sino como productor de realidad. Michel Nostradame, doctor de profesión y escritor de
vocación, construyó un libro que con pluma mágica predijo el futuro de la humanidad. Desde su
publicación en el año de los tres cincos, los estudiosos han basado sus investigaciones en develar
la veracidad de los escritos de Nostradame, sin embargo, fue sino hasta el ascenso de Hitler en la
segunda Guerra mundial, que los interesados en el tema empezaron a dar luces sobre un nuevo
oráculo de Dédalos. Para el año 2020, las predicciones nostradamicas advenían la crisis global
originada en China:
Desde Oriente vendrá el corazón Púnico.
A hostigar a Hadria y a los herederos Romúlos.
Acompañado de la flota Líbica.
Temblarán los Malteses y las expoliadas Islas próximas.
Serpientes transmitidas en la jaula de hierro, donde los hijos séptimos del Rey van presos,
Los ancianos y padres saldrán del fondo de su sepultura Antes de morir ver su fruto muerto y grita.
(Nostradamus 1:9).
Aunque resulte complejo cifrar, en palabras actuales, el mensaje escrito hace más de quinientos
años, este muestra una precisión inexplicable para su época. El año 2020 ha estado colmado de
sucesos históricos que ningún habitante del mundo durante este tiempo, hubiese prevenido y es
axiomático mencionar que tampoco se han consultado los libros escritos por autores que,
conferidos por un don casi mágico, ordenan sus letras en razón del destino universal.
En el caso de América, cómo oráculos del tiempo, varios textos literarios han salido a la luz y se
convierten en el himno en este marco coyuntural, puede ser por la reclusión o por el miedo, pero
los libros han vuelto y están cobrando venganza por su olvido, a través de acertar místicamente
sucesos acontecidos mucho después de su publicación. Poemarios, antologías, novelas, cada
persona que lee encuentra una simbiosis casi terrorífica de la ficción con la realidad.
Autores como Orwell, quien es capaz de habitar desde el confinamiento en aquellos dispositivos
de control expuestos en su texto 1984, Dylan Thomas que en su poema No entres dócilmente a
esa buena noche, evidencia la furia de aquellos que, en medio del pánico mundial, se rehúsan a
morir resignados: “Y tú, padre mío, allá en tu cima triste, Maldíceme o bendíceme con tus fieras
lágrimas, lo ruego. No entres dócilmente en esa buena noche. Enfurécete, enfurécete ante la
muerte de la luz”. (Thomas, 1951). En Latinoamérica, Borges desde el micro relato Alguien
soñará contempla la esperanza a través del plano onírico: “Soñará sueños más precisos que la
vigilia de hoy. Soñará que podremos hacer milagros y que no los haremos, porque será más real
imaginarlos”. (Borges, 1985). García Márquez, quien de forma análoga, describe el aislamiento
de Rebeca por el miedo al contagio de una peste que prometía la falta de sueño y el insoslayable
olvido, tiene un parecido asaz con la realidad.
Y finalmente, Cortázar quien ya sea por su amplio conocimiento y lectura del mundo o porque
la labor de escribir trae consigo la desgracia de prevenir, ha creado un texto titulado Amor 77 que
bajo el panorama actual pronostica, con la misma exactitud laboriosa de Nostradamus, el día a
día de los sujetos atados al confinamiento. Amor 77 es un micro relato que al poseer solo 27
palabras, interpela al lector con un amplio horizonte de interpretación. Dos amantes, que habitan
un mismo espacio por corto tiempo y son ellos cuando están juntos, pero dejan de serlo en el
momento en que se alejan, es la primera interpretación que en tiempos de calma, cualquier
persona puede extraer del texto. Sin embargo, es inexorable sentirse aludido cuando el encierro
se ha vuelto cotidiano y el miedo se adueña de los rayos de sol y de las horas de sueño.
El mundo se encuentra en encierro, algunos por miedo, otra obligación y su gran mayoría si
saber a ciencia cierta, cuando volverán a ser lo que son. Amor 77 es tan vigente como verídico
“Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten
y, así progresivamente, van volviendo a ser lo que no son”. (Cortázar, 1979). A raíz del
aislamiento, las personas han tenido que adquirir hábitos que corresponden al encierro, simulan
trabajar, dormir, amar y vivir. En tiempo de cuarentena, todo lo que hace el sujeto, que no se
preocupa por el sonido del hambre, es simular algo que no es.
La vida cotidiana, con la proximidad, las relaciones humanas, los contratiempos, los saludos de
beso y abrazo propios de la cultura latinoamericana, los viernes de trago, los sábados de
descanso, los domingos de parque y los tan odiados lunes son elementos que configuran el ser y
estar de una persona en el mundo. El levantarse con incertidumbre sobre cuándo y cómo volverá
todo a la normalidad, pero con la certeza de que ese día no se hará nada diferente que el anterior,
ha hecho que las personas comprendan la importancia de la colectividad, de la naturaleza, de lo
real sobre lo virtual, entre tantas otras cosas que conforman la vida humana. El texto de
Cortázar, si bien narra la historia de dos amantes que dejan de ser cuando no están juntos,
también puede describir la historia de cada sujeto confinado que deja de ser cuando no habita su
cotidianidad.
La literatura, desde este marco resulta algo fuera de lo común y definitivamente lo es. No hay
ciencia o arte que se compare al poder creador de la pluma de un buen escritor que como viajero
del tiempo, promete escribir desde su realidad histórica lo que será vigente con el pasar de los
años. Por esta razón, en momentos de crisis, acudir a un buen libro con la esperanza de adquirir
respuestas, es más prometedor que quedarse en casa fingiendo ser lo que no son.
Referencias
Cortázar. J (1979) Amor 77 en Un tal Lucas. Buenos Aires: Editorial Alfaguara
Borges. J (1985) Alguien soñará en Los Conjurados. Buenos Aires: Editorial Alianza de
Novelas.
Nostradamus (2011) Las profecías de Nostradamus. España: Editorial EDAF
Thomas, D (1951) No entres dócilmente a esa dulce noche en Antología. EEUU. Editorial: SE