EXPOSICIÓN
• Las frutas y hortalizas están constituidas fundamentalmente por agua y el
mantenimiento de una humedad relativa adecuada durante el almacenamiento que es otro de
los aspectos claves para mantener la calidad durante la postcosecha. La pérdida de agua o
deshidratación, no solamente significa la disminución del peso fresco sino también afecta la
apariencia, la textura, el peso fresco del producto y en algunos casos el sabor.