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Destinados

Destinados
Edward and Bella

Edward and
Bella

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Edward and Bella

Capítulo 1
Sorpresa inesperada

BELLA POV

Había conseguido mi meta profesional. Después de dos años como auxiliar, por
fin había conseguido un contrato en fijo en una de las mejores agencias de
publicidad de New York.

Me había graduado con matricula en la universidad, y en los dos años


siguientes a mi graduación había estado colaborando en la agencia de
publicidad que era la competencia de mi prometido. Resultaba algo divertido
en ocasiones, pero otras veces cuando una agencia u otra conseguía un nuevo
cliente por el que ambas agencias habían competido, la cosa estaba algo tirante
durante unos días. Yo no me consideraba rencorosa, pero Jacob si, se tomaba su
trabajo muy en serio, hasta el punto de en ocasiones dejar que eso nos afectara
más de lo que debería.

Hacía ya tres años que estaba con Jacob, lo había conocido en su último año en
la Universidad y nos habíamos vuelto inseparables. Desde hacía algún tiempo
eso había cambiado, debido a las interminables jornadas laborales de Jake. Una
de las tardes que me llamó, como muchas otras, para avisarme que no llegaría a
la hora de la cena, que tenía mucho trabajo en la oficina, decidí darle una
sorpresa y llevar algo de cenar a su oficina para pasar un rato con él, cosa que se
había vuelto complicada en las últimas semanas.

Encargué comida italiana en nuestro restaurante favorito, y camino de su


oficina pasé a buscarla. Lo llamé para avisarlo, pero no contestaba al teléfono.
Lo intenté con su secretaria Victoria, pero tampoco tuve suerte. Pensé que la
hora que era Victoria ya se habría marchado a casa con su marido James, y
Jacob como siempre debía haber dejado su teléfono en algún rincón olvidado.

Llegué a su edificio y tomé el ascensor hasta la decima planta, donde se


encontraba su oficina. Al entrar ya no quedaba casi nadie por los pasillos, las
últimas personas de la oficina se estaban marchando ya.

Avancé por entre las mesas hasta llegar al que era el despacho de Jake, le iba a
dar una sorpresa…

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Edward and Bella

Antes de llamar a la puerta escuché unos jadeos que salían del despacho de
Jacob, no entendía que estaba pasando al otro lado de la puerta. Di un paso
hacia atrás y miré de nuevo el cartelito de la puerta con su nombre. No me
había equivocado de despecho, estaba en la puerta correcta.

Aquel era su despacho. No había duda. Llamé suavemente a la puerta y se hizo


un silencio tras ella. Escuche la voz de Jacob unos segundos más tarde.

- Si un minuto – dijo él a voz de grito.

Las cortinillas de las ventanas de su despacho que daban al pasillo donde yo


esperaba, estaban cerradas. Un presentimiento acompañado de un escalofrió
recorrió mi cuerpo, y no esperé ese minuto. Abrí la puerta y en aquel preciso
instante el alma se me cayó a los pies. La bolsa de comida resbalo de mis manos
y cayó al suelo. Jacob se quedó congelado con la cara de sorpresa en su rostro.
Mi prometido se estaba subiendo los pantalones. Estaba con la camisa
desabrochada y no llevaba puesta su corbata.

Su secretaria Victoria se estaba bajando la falda y también tenía la camisa


desabotonada, pero a diferencia de Jacob no parecía incomoda con la situación,
más bien todo lo contrario, se diría que estaba disfrutando de todo aquello. Era
evidente que estaba sucediendo en aquel despacho y yo lo había interrumpido.

Empecé a hacerme preguntas mentalmente intentando adivinar desde cuando


estaba sucediendo esto, pero no conseguía encontrar ninguna respuesta
coherente a todo lo que estaba pasando por mi cabeza. No aguanté más la
escena y salí corriendo de allí. Jacob corría tras de mi gritando que lo escuchara,
que no era lo que yo pensaba.

- Bella por favor, esto no es lo que parece – decía – todo tiene una explicación,
yo te amo, ella no significa nada.

Oprimí el botón del ascensor y me di la vuelta para enfrentar a Jacob. Cuando


lo hice pude ver al fondo del corredor por el que habíamos avanzado a Victoria,
por su cara estaba claro que las palabras de Jacob la habían herido, y para ella sí
que era algo más que una aventura con su jefe.

- Jacob black – empecé a decirle con los dientes apretados – No te atrevas a


intentar hacer ver que no ha pasado nada!!!!!!!!!

No podía contener mi enfado, estaba saliendo toda la rabia que había


aguantado en la puerta de aquel despacho.

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Edward and Bella

- Bella por favor yo te amo, eres la mujer de mi vida, lo que ha pasado entre
Victoria y yo no ha sido más que una aventura. Mis sentimientos por ti no han
cambiado.

Victoria al fondo apretaba su mandíbula y estaba con la cara roja de la rabia, me


miraba a los ojos con ira.

- Jacob, no quiero saber nada de ti. No quiero volver a verte. No me llames, no


me busques, todo entre nosotros a terminado.

El ascensor llegó a mi planta y me subí en él. Jacob se había quedado plantado


en el sitio con la cara de agonía, no podía verlo así, pero tampoco podía
perdonarle aquello a un mes de nuestra boda. Si hacía eso sin estar casados que
clase de matrimonio me esperaba? Victoria al fondo estaba con una cara que no
conseguí descifrar, y las puertas del ascensor se cerraron.

JACOB POV

No podía creerlo! En cinco minutos mi compromiso se había ido al traste por


una aventura! Maldita sea la hora en la que me deje seducir por Victoria!!!!!

- Qué significa eso de que solo soy una aventura? – preguntó Victoria a mis
espaldas. Había oído toda la conversación entre Bella y yo.

- Victoria, amo a Bella, nunca te lo oculté, y tú eres una mujer casada, creo que
todo estaba suficientemente claro entre nosotros, nada de compromisos, solo
sexo ocasional.

- Claro! Me has utilizado para satisfacer lo que ella no te está dando – dijo
Victoria señalando la puerta del ascensor por la que acababa de salir Bella.

No podía creerlo, mi secretaria reclamándome. Eso me pasaba por mezclar


trabajo y placer. Ahora tendría que verle la cara a diario.

VICTORIA POV

Había intentado por todos los medios seducir a Jacob, y lo había conseguido. Mi
plan estaba en marcha, y la aparición de Bella descubriéndonos en su despacho
había arruinado todo en tan solo cinco minutos.

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Edward and Bella

No debería habernos descubierto de ese modo, ese no era el plan. Pero quien
tenía que esperar que esa tonta fuera a llegar a esas horas a traerle la cena a su
prometido. Ella debía quedarse en casa como el resto de los días a esperar a
Jacob. Lo que más me había dolido era lo que Jacob le había dicho a Bella, que
yo no significaba nada y que ella era la mujer de su vida.

Yo estaba cuando él me necesitaba y no ella! Yo era la persona con la que él se


acostaba, lloraba y contaba para todos sus problemas, y no ella. Yo le estaba
dando mucho más de lo que ella le daba, pero yo para él sólo era una aventura
con la que pasar el rato hasta tener a Bella en su cama. Jacob iba a pagar por
esto! Juro que no descansaré hasta que Jacob pague por ésta humillación. Él y
Bella lo pagaran.

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Edward and Bella

Capítulo 2
Mi destino.

BELLA POV

Salí del edificio lo más rápido que pude. Ni siquiera saludé al guarda de
seguridad que había en la planta baja. Necesitaba salir de allí. Notaba que me
faltaba aire, me costaba respirar.

Cuando salí a la calle no recordaba donde había aparcado el coche. Tenía la cara
bañada en lágrimas y estaba allí parada en medio de la acera sin saber hacía que
dirección dirigirme. No conseguía pensar con claridad, todo estaba sucediendo
como a cámara lenta, y yo necesitaba cuanto antes despertar de aquella
pesadilla. Conseguí calmarme y recordar dónde tenía el coche, estaba en el
aparcamiento frente al edificio de oficinas donde trabajaba Jacob.

Avancé hasta el borde de la acera y crucé la calla precipitadamente. Oí el sonido


de un claxon y un frenazo. El coche se acercaba hasta mi posición…todo se
volvió negro.

EDWARD POV

La mañana había sido tranquila en el hospital. En urgencias no había mucho


movimiento. Sólo habían entrado dos niños que se habían hecho daño
peleándose en el jardín de infancia y hubo que darles algunos puntos. Luego
entró una chica que se había caído en casa haciendo la limpieza, nada serio, sólo
una pequeña fractura en el cúbito.

No había visto a mi padre en todo el día, había junta directiva, y los días de
juntas era difícil vernos, pero habíamos quedado a la hora de comer en la
cafetería del hospital, ya que por la tarde tenía más reuniones y no le daba
tiempo de ir a casa a comer. Y yo por mi parte tenía turno de doce horas y
tampoco iría a comer fuera del hospital.

Estaba en urgencias hablando con una de las enfermeras, Jessica. Había salido
algunas veces con ella y me sentía a gusto en su compañía. Era guapa,
inteligente y soltera. Igual que yo, desde que rompí mi compromiso con Tania,
no había vuelto a tener una relación seria, no la necesitaba ni la buscaba.

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Edward and Bella

Tania había sido hasta hace poco más de un año mi novia y prometida, hasta
que un día al llegar al apartamento que compartíamos antes de la hora habitual,
la encontré en la cama con Mike Newton, uno de sus compañeros de trabajo
con el que últimamente parece que pasaba demasiado tiempo.

Yo no le di importancia al hecho de que pasara tanto tiempo con él, hasta que
los encontré en nuestra cama.

Tania intentó justificarse al principio, y luego me culpó de su infidelidad


diciendo que había sido yo quien la había arrojado a los brazos de Mike, por
mis horarios y mi falta de “dedicación” a nuestra relación.

Terminé con ella y ese mismo día recogí mis cosas y me mudé a casa de mis
padres de nuevo. En unos meses cuando me sentí preparado me mudé a un
apartamento a vivir solo.

De pronto nos avisaron que en unos minutos la ambulancia llegaba con un


trauma por accidente de coche.

Todo el equipo de urgencias se puso en marcha. Yo era el médico de guardia,


así que atendería el trauma con el resto del equipo de urgencias.

Nos preparamos con el atuendo adecuado y nos fuimos a la entrada de


urgencias de las ambulancias a esperar su llegada.

BELLA POV

Desperté acostada en una…camilla?. Un hombre me hablaba, pero con un ruido


de sirena de fondo no conseguía oírlo. Estaba aturdida y no entendía lo que me
estaba preguntando.

- Isabella? Como te encuentras? Isabella me escuchas? – me decía el hombre


vestido de paramédico.

No conseguía enfocar mi vista bien y vocalizar. Llevaba una mascarilla puesta


e igualmente me costaba respira. Sentía como una presión en el pecho, como un
peso. Intenté incorporarme y el paramédico me lo impidió.

- Señorita por favor no se levante, vamos camino del hospital y es mejor que
se mantenga lo más quieta posible hasta que los médicos la examinen, puede
tener daños internos.

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Edward and Bella

Daños internos? De que hablaba?

Poco a poco conseguí recordar. A Jacob a medio vestir con Victoria, eso hizo
que los ojos se llenaran de lágrimas y el paramédico se preocupó.

- Se encuentra bien? Siente algún dolor? Si lo necesita le pondré más


calmante – dijo el paramédico de modo profesional.

Negué con la cabeza. Ya recordaba el coche. Había cruzado la calle sin mirara y
el coche no tuvo tiempo de frenar.

- Fue culpa mía – le dije – crucé la calle sin mirar, iba muy aturdida.

- Ahora no se preocupe de eso señorita, debe preocuparse por usted y por su


salud.

Mis ojos que ya estaban a rebosar de lágrimas acabaron por desbordarse. Me


puse a llorar desconsoladamente, y el paramédico inyectó un líquido con una
jeringuilla por la intravenosa que tenia colocada.

Empecé a sentirme soñolienta, me pesaban los parpados, y no sabía si iba a


aguantar mucho más rato despierta.

- No se preocupe, solo es un sedante, en un rato llegaremos al hospital.

Oí la voz del paramédico como si me hablara desde el otro lado de una


habitación vacía, como con eco.

Me sumí en un estado de semiinconsciencia, escuchaba lo que pasaba a mí


alrededor, pero era como estar en un sueño. No conseguía abrir mis parpados
ni moverme.

La ambulancia se detuvo y me movían, alguien se acercó a mí y abrió uno de


mis ojos enfocando con una luz. Era molesta, Luego me enfocaron el otro ojo.
Quería protestar y decir que me molestaba esa luz, pero desapareció, ya no me
enfocó más.

- Informe del trauma – pregunto una voz masculina.

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Edward and Bella

EDWARD POV

- Informe del trauma – pregunté al paramédico que venía con la persona de


la ambulancia, siguiendo el procedimiento habitual.

Entramos con la camilla a uno de los box de urgencias.

Me puse a trabajar sin prestar atención en la persona que venía tumbada en la


camilla. Era una chica joven, y guapa. Revisé la contracción de sus pupilas con
la linterna. Buena contracción, no habían daños neuronales.

El paramédico me dio el informe.

- Mujer, 23 años. Ha sufrido un atropello. Presenta contusiones en las piernas


y dificultad respiratoria. Tiene una laceración en la ceja derecha, creo que va a
necesitar algún punto. Se le ha inyectado analgésico, pero estaba muy
desorientada y nerviosa, quería levantarse en la camilla de la ambulancia y le he
inyectado 50 miligramos de sedante. Está estable.

- Bien, gracias Erick – le dije despidiéndolo para seguir trabajando – Jessica,


necesito placas completas, y a su regreso coseremos esa ceja – no quería dejar
nada por revisar, y menos con un atropello.

Jessica ya venía con una bolsa para guardar la pertenencia de la chica, su bolso
y sus zapatos, el resto de la ropa iba a quedar inservible. La chaqueta que
llevaba a juego con la falda tenía una manga descosida desde el hombro. La
falda seguía entera, pero íbamos a cortarla para examinar a la paciente, no
quedaría nada.

Irina la otra enfermera de mi equipo ya había empezado a cortar su falda y la


camisa que había bajo la chaqueta. La chica, Isabella, así se llamaba, ya estaba
en ropa interior. Tenía un cuerpo bonito, incluso en ese estado podía darme
cuenta de ello. “Edward céntrate, eres medico, ella es tu paciente y debes
salvarle la vida”

Una vez monitorizada y después de comprobar que no tenía ninguna


hemorragia interna, Jessica e Irina se llevaron a Isabella a hacer las placas. Las
había pedido urgentes, así que en quince minutos estarían en el mostrador de
urgencias.

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Edward and Bella

Mi padre entró a urgencias. Cuando lo vi miré el reloj. No me había dado


cuenta que ya era la hora de comer.

- Lo siento papá estoy esperando las placas de un trauma que acaba de entrar
– le dije apenado.

- No te preocupes, iré a buscar algo de comida a Angelos y comemos en mi


despacho, te parece?

- Gracias papá – conteste.

En ese momento llegaron Jessica e Irina con la paciente, Isabella. Seguía


inconsciente. Ya le habían puesto un camisón del hospital. La dejaron en el box
en el que habíamos estado atendiéndola. Yo seguí en el mostrador esperando
las placas. A los diez minutos llego Lauren con las placas que esperaba.

Me entregó el sobre y me acerque a uno de los cuadros visualización de


radiografías. Todo estaba bien, ni huesos rotos ni hemorragias, sólo contusiones
y magulladuras. Ahora solo quedaba dar unos puntos en su ceja.

- Jessica prepara el quit de sutura con hilo del 2.5 para el box 5.

- Si doctor Cullen enseguida – contestó Jessica.

Cuando llegué al box ella ya estaba despertando, se estaba acabando el efecto


del sedante.

- Hola Isabella, soy el doctor Cullen, estas en el hospital – le dije suavemente.

Cuando por fin abrió del todo sus ojos me quedé parado en el sitio. Esos ojos
color chocolate que me miraban intensamente me habían atrapado.

BELLA POV

Estaba aturdida, no lograba enfocar mi vista. Lo último que recordaba era al


paramédico camino del hospital. Oí una voz cerca de mí.

- Hola Isabella, soy el doctor Cullen, estas en el hospital – me dijo una voz
suavemente.

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Edward and Bella

Conseguí abrir los ojos y me quedé allí atrapada en un mar de color verde
esmeralda que me miraba. No conseguía decir nada, solo estaba mirando con
mis ojos como platos una mirada que me observaba. Por fin pude procesar las
palabras que había escuchado, estaba en el hospital, y él debía ser mi médico.

- Como te encuentras Isabella? – me preguntó

- Algo aturdida – conseguí responder, pero no sabía si estaba aturdida por el


accidente o por el médico.

- Recuerdas algo de lo que pasó? Que día es hoy? – preguntó el doctor.

- Emmm, si crucé la calla sin mirar, viernes 25 de Marzo de 2011 – contesté.

- Bien, veo que ya estas recuperándote – contestó con una media sonrisa
torcida que me dejó sin aliento.

Tomó una carpeta que había a los pies de mi cama y anotó algo.

- Tengo que coserte esa ceja, o de lo contrario te va a quedar una buena


cicatriz – me dijo él señalando mi rostro.

- Oh! – me lleve instintivamente mi mano hacia la ceja y antes de que me


tocara la herida el doctor Cullen me lo impidió. Cuando su mano entró en
contacto con la mía sentí un escalofrío, pero no era para nada desagradable.

- Será mejor que no te toques esa herida, podría infectarse – me dijo muy
serio.

Vi como se giraba hacía una mesa con el instrumental necesario para


suturarme. Estaba acostumbrada a todo aquel material, pues mi padre era
médico en Forks, en el pueblo donde había vivido hasta hacía algunos años.
Tomó una jeringuilla para pincharme algo de anestesia.

- No la necesito – le dije

Se quedó mirándome con cara de sorpresa.

- Si que eres valiente – dijo divertido – pero yo soy el médico y por lo tanto
decido yo si es preciso o no anestesia, te parece? – dijo con una sonrisa aún en
sus labios.

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Edward and Bella

- Está bien – no quería discutir, sólo quería que me cosiera la ceja y salir de
allí cuanto antes. Necesitaba un baño y pasar una semana entera bajo las
sabanas.

Y ahora que pensaba en ello, debía ir al apartamento que compartía con Jake a
recoger mis cosas, no me quedaría allí ni un minuto más. El doctor Cullen me
pinchó la anestesia. Realmente tenía buena mano, no sentí el pinchazo.

EDWARD POV

Aún podía notar en mi mano la descarga eléctrica que me había producido


tocar su piel. Algo extraño me sucedía con aquella chica, y no sabía decir de qué
se trataba exactamente. Mientras ella andaba metida en sus pensamientos yo le
pinche la anestesia. Quería coser la herida sin temor a que ella sintiera dolor
alguno mientras lo hacía. Empecé a coser la herida y ella cerró sus ojos. Estaba
tranquila, parecía que estaba dormida.

- Listo, ya tienes la herida suturada – le dije.

BELLA POV

- Es usted muy rápido con la aguja doctor Cullen – le dije sonriendo. Porque
diablos me había puesto a coquetear con él?

Estaba segura que tenía un aspecto horrible, toda sucia y magullada y con el
camisón del hospital…un momento…CON EL CAMISÓN DEL HOSPITAL!!! Y
quien diablos me lo había puesto? Espero que no fuese él.

- Sucede algo? – preguntó el doctor Cullen.

- No nada, solo pensaba dónde estaría mi ropa – mentí.

- Me temo que tuvimos que cortarla para poder examinarla con la mayor
celeridad posible, de todos modos estaba rasgada y dudo que se la hubiera
podido poner en alguna otra ocasión.

Bueno quizás él no me puso el camisón, pero sí está claro que estaría presente
cuando me quitaron la ropa, y sin duda había sido él el que me había
examinado. Porque siempre aparecen los médicos guapos en las situaciones
más embarazosas?

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- Y mis cosas? Necesito mi teléfono para poder llamar que me traigan algo
de ropa.

- Ahora aviso a una enfermera para que le entregue todas sus pertenencias –
dijo él en tono profesional.

- Bien respondí.

- Se quedará a pasar la noche aquí en observación y mañana le daré el alta y


podrá irse. Ahora si me disculpa rellenaré todo el papeleo para que pueda irse
cuanto antes – dijo él muy serio.

Yo solo asentí y me quedé en la camilla. Fantástico tenía que pasar la noche en


el hospital. En un par de minutos llegó una enfermera con una bolsa de plástico
y me la entregó.

- Señorita Swan aquí tiene.

- Gracias.

Busqué en la bolsa a ver donde tenía mi teléfono, necesitaba llamar a Rosalie


para que me trajera algo de ropa y viniera a recogerme al hospital. Al coger mi
teléfono de mi bolso, tenia 30 llamadas perdidas, todas eran de Jake, algunas
desde la oficina, desde casa y otras desde su teléfono móvil. Borré la lista de
llamadas completa y llamé a Rosalie. No conseguí tranquilizarla y evitar que
viniera al hospital, por mucho que le dije que debía pasar la noche en el hospital
que por la mañana nos veriamos, no hubo modo alguno.

- Que classe de amiga crees que soy? como te voy a dejar toda la noche sola
en el hospital? - dijo Rosalie dolida.

- Rosalie en serio que no es nada, el médico quiere que me quede en


observación por si apareciese algún coagulo en la cabeza o algo. Es el proceso
rutinario después de un trauma por accidente.

- Bella! en media hora estoy en el hospital!!!!!!

Suspiré exasperada, Rosalie era imposible.

- Veo que sabe mucho de traumas? – dijo el doctor Cullen consiguiendo que
me asustara, no lo había oído llegar.

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Edward and Bella

- No mucho, lo que le he escuchado decir a mi padre – contesté.

- A que se dedica su padre? – preguntó intrigado?

- Es médico.

- Quizás lo conozca, como se llama?

- Oh…no, él no trabaja aquí en New York, trabaja en un pueblecito de


Washington llamado Forks.

- Ah…entiendo – dijo pensativo.

- Se llama Charlie Swan – le dije, no quería que pensara que le mentía o no


quería decirle el nombre de mi padre.

- Creo que no lo conozco, pero quizás mi padre si, él conoce a gente de


muchos hospitales, ha viajado mucho por todo el país – dijo él.

- Su padre también es médico? – pregunte con curiosidad.

- Si, trabaja en éste mismo hospital – dijo él sonriendo.

Tenía que reconocer que aquel médico era agradable, y guapo, pero esto era un
tópico, lo del médico guapo que te atiende en el hospital y está casado con
alguna enfermera…

- Bueno la dejaré para que pueda descansar señorita Swan – dijo él muy
serio.

Yo solo asentí y me tiré en la camilla. Necesitaba poner en orden mis ideas


después de todo lo que había pasado ese día.

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Edward and Bella

Capítulo 3
Vagando por mi mente

EDWARD POV

- Jessica estaré en el despacho de mi padre, si hay alguna urgencia por favor


mándame un busca, voy a comer algo y regreso en un rato.
- Bien doctor Cullen, no se preocupe – dijo Jessica guiñándome un ojo.

Hasta hace un par de días me hubiera resultado divertido y yo también le


hubiese devuelto el gesto, pero ahora me estaba empezando a incomodar. Me
dirigía al despacho de mi padre donde me esperaban unos spaguettis a la
carbonara de Angelos, mi restaurante favorito. Eran para la hora de comer, pero
supongo que no importaba que me los comiera para cenar.

- Hola papa, lo siento – dije a modo de disculpa. Le había dado plantón para
comer.
- Ya terminaste con el trauma? nada grave espero – sonrío mi padre.
- No todo bien, algunos puntos en la ceja derecha y poco más. Papá conoces a
alguien del hospital de Forks, a un doctor llamado Charlie Swan? – pregunté
con curiosidad.
- Charlie Swan? Si claro! Estudiamos juntos en la facultad, nos hemos llamado
de vez en cuando, pero ya hace más de veinticinco años que no nos vemos,
porque?
- Su hija es la que ha venido con el trauma hace un rato.
- Oh! Bella? – preguntó mi padre sorprendido.
- En realidad es Isabella – corregí.
- Si, si, se llama Isabella, pero siempre la han llamado Bella. Me gustaría ir a
verla después de cenar, se va a quedar a pasar la noche en observación?
- Bien, si te parece cenamos algo y pasamos antes de marcharnos, mi turno
acaba a las nueve, y ya son las ocho.

Cenamos hablando de cómo le había ido la junta y el resto del día a mi padre.
Estaba agotado, ser director de un hospital tan grande requería mucho tiempo y
dedicación.

BELLA POV

No hacía más que darle vueltas en mi cabeza a todo lo sucedido en el día de


hoy, creo que ya había cubierto el cupo de mala suerte para los
próximos...digamos 20 años?

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Destinados
Edward and Bella

Corrieron la cortina del box, y tras una enfermera apareció Rosalie, con cara
preocupada. Se lanzó hacía mí en cuanto me vio.

- Oh! dios! Menos mal que he venido! – dijo preocupada.


- Rosalie… - dije algo molesta. Ella siempre se preocupaba de mi aspecto, y
verme de esa guisa seguro que la había “traumatizado”.
- Y me puedes explicar qué demonios te ha pasado? Bella en que ibas pensando
para cruzar la calle sin mirar? – dijo Rosalie algo enfadada. No le había contado
nada por teléfono, pero ahora había llegado el momento.
- Bien te contaré que ha pasado, pero no me interrumpas, déjame explicarlo
todo, y cuando termine me haces las preguntas que consideres oportunas –
tomé una bocanada de aire para intentar relajarme, sólo de pensar en todo lo
que había pasado conseguía que mis ojos se llenaran de lagrimas a punto de
desbordarse.

Rosalie asintió y se sentó en la camilla junto a mí.

- Jacob no iba a llegar a cenar, se quedaba trabajando. Fui a buscar comida a


Angelos para darle una sorpresa y cenar con él en la oficina, y la sorpresa me la
llevé yo cuando lo encontré en su despacho con su secretaria. Salí de allí
corriendo, y cuando llegué a la calle sólo podía pensar en huir y desaparecer,
así que cruce precipitadamente sin mirar, tenía el coche al otro lado de la calle,
y bueno me atropelló un coche y acabé aquí en el hospital.

Rosalie estaba con la boca abierta, no hablaba, sólo me miraba, estaba


procesando la información, de un momento a otro estallaría.

EDWARD POV

Acabamos de cenar y me adelanté hasta urgencias a hacer una útlima visita a


Isabella Swan mientras mi padre acababa de recoger en su despacho. Cuando
llegué hasta su box oí que estaba hablando con alguien, y me quedé parado sin
entrar…

- Jacob no iba a llegar a cenar, se quedaba trabajando. Fui a buscar comida a


Angelos para darle una sorpresa y cenar con él en la oficina, y la sorpresa me la
llevé yo cuando lo encontré en su despacho con su secretaria. Salí de allí
corriendo, y cuando llegué a la calle sólo podía pensar en huir y desaparecer,
así que cruce precipitadamente sin mirar, tenía el coche al otro lado de la calle,
y bueno me atropelló un coche y acabé aquí en el hospital.

16 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Quien era ese Jacob? Sería su marido? Evidentemente una chica como ella tan…
guapa no iba a estar soltera. Cuando me disponía a entrar una voz me detuvo
de nuevo.

- Ese…ese!!!! estupido!!! como ha podido hacerte esto?


- Rosalie calmáte, mejor descubrirlo ahora que no cuando ya me hubiera casado
no crees?

Estaba por casarse?, entonces el tal Jacob era su prometido y le había sido infiel
con su secretaria y ella lo había descubierto todo.

- Te juro que como lo vea le voy a arrancar la cabeza de cuajo!!! va a tener que ir
con ella en un cesto!
- Ay dios Rosalie! No quiero que hagas eso! Por favor!

Sin duda la amiga de Isabella tenía un carácter fuerte, y ella era una persona
compasiva, pese al daño que le había causado su prometido, ella no quería
causarle daño alguno.

Decidí entrar haciéndome el distraído a ver como seguía Isabella.

- Oh! señorita Swan, veo que está acompañada – entré al box.


- Hola doctor Cullen, está es Rosalie Hale, mi mejor amiga, ha venido a pasar la
noche aquí al hospital y a traerme algo de ropa para mañana – contestó ella
amablemente.
- Encantado de conocerla señorita Hale – dije cortésmente tendiéndole la mano
a la amiga de Isabella.
- Un placer – contestó ella sonriente.
- Tiene otra visita que viene ahora hacía aquí – le dije a Isabella.

Me miró con los ojos como platos, seguramente no esperaba a nadie más.

- Una visita más? y… - titubeó.


- Déjalo Bella yo me encargo, como sea ese malnacido lo corro de aquí a
patadas! Le voy a dar tal tunda en su trasero que no va a poder sentarse en un
mes! – contestó Rosalie.
- Oh! perdón no se a quien esperan, pero la visita es mi padre, es el director del
hospital y le comenté lo de su padre y resulta que han estudiado juntos, así que
mi padre quería pasar a verla antes de marcharnos – dije apenado.
- Ah! Bien, me parece bien – dijo algo nerviosa.

En ese instante apareció mi padre por el box y la cosa pareció relajarse.

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Hice las presentaciones y mi padre y Bella, así la llamaba mi padre, estuvieron


poniéndose al día. Bella parecía estar contenta de charlar con mi padre.
Intercambiaron los teléfonos para que Bella fuera un día a comer a casa de mis
padres. Después de eso nos marchamos, y Bella se quedó con su amiga en el
hospital.

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Capítulo 4
Recuperando mi vida

BELLA POV

Había pasado ya un mes desde que rompí mi compromiso con Jake. Había sido
el peor mes de mi vida. Organizar una boda era complicado, pero
desorganizarla y avisar a toda la gente de que la boda se canceló, era peor.

Podía notar la compasión en las personas a las que había llamado para decirles
que la boda se cancelaba. No dije los motivos reales, simplemente que habíamos
decidido de mutuo acuerdo cancelarla. Eso era lo que estaba diciendo, y no
entendía porque, cuando realmente lo que Jake se merecía es que le contara a
todo el mundo el motivo real, por lo menos así me hubieran dejado de tratar
con lástima.

Jake le había contado la verdad a su familia, lo sabía porque su hermana Rachel


me había llamado en cuanto se había enterado de lo sucedido. Mi relación con
mi ex cuñada siempre había sido muy buena, nos conocíamos desde pequeñas,
y éramos amigas antes de ser cuñadas. Estaba muy enfadada con su hermano y
entendía mi decisión, pero albergaba la esperanza de que en algún momento lo
perdonara, con el tiempo.

Hoy era sábado, 9 de Abril, el día que me tendría que estar casando, y en lugar
de eso estaba en casa de Rosalie. Llevaba un mes viviendo con ella. No tenía
fuerzas para empezar a buscarme apartamento, y ella estaba encantada, decía
que era suficientemente grande para compartirlo, así que por ella estaba claro
que mi sitio estaba allí, yo aún no lo había decidido, tenía que poner mis ideas
en orden e intentar volver a ser una persona.

Rosalie me había ayudado con la mudanza. Ella se había encargado de llamar a


Jake para saber en qué momento no iba a estar en casa para pasar a recoger mis
cosas y dejarle las llaves del apartamento. Había sido muy duro volver allí de
nuevo, tantos recuerdos…

ROSALIE POV

Jacob Black nunca me había gustado. Podemos llamarlo sexto sentido, pero
sería más bien algo así como…maldito perro! En éste último mes Bella no era ni
la sobra de lo que había sido. Se había vuelto reservada y no quería salir de
casa, sólo para ir al trabajo.

19 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Hoy era peor, era el día de su boda, y aunque había conseguido levantarse de la
cama, creo que estaba por derrumbarse. Hoy me iba a quedar todo el día en
casa con ella, había cancelado todos mis planes. Mi amiga me necesitaba, y yo
iba a estar ahí para ayudarla en lo que pudiese.

Tampoco me importaba quedarme en casa, el viernes había tenido un día


agotador, sesión de peluquería y maquillaje y luego reportaje fotográfico
completo. Esto de ser modelo era muy lucrativo, pero realmente agotador. La
sesión de fotos había sido divertida, el fotógrafo era muy simpático y después
de charlar un rato cuando terminó la sesión, decidimos vernos otro día para
salir a cenar. Emmet Cullen, así se llamaba. Su apellido me resultaba familiar…

JACOB POV

Era el día de mi boda, o más bien lo hubiera sido si no hubiera metido la pata
hasta el fondo con la relación con Bella, la mujer a la que amaba con toda mi
alma. Hoy debíamos estar casándonos. Ella iba a ser la señora Black. Había
soñado tantas veces con Bella en mi cama… tocar sus pechos turgentes bajo mis
manos, acariciar sus caderas…pero todo eso se desvaneció en el momento en
que Bella entró en mi despacho…

Desde ese día no había conseguido hablar con Bella, se negaba a verme,
hablarme o estar en cualquier lugar en el que pudiera toparse conmigo. Rosalie,
su guardaespaldas, porque esa era la función que había desempeñado desde
hacía un mes, tampoco me lo había puesto fácil. No me dejaba acercarme a
Bella, colgaba el teléfono e incluso un día que fui a esperar a Bella a su trabajo
apareció la rubia psicópata y casi me mata allí mismo. No lo tenia miedo, pero
mi padre me educó de modo en que no hay que pegar a las mujeres, anquen
Rosalie se estaba ganando a pulso que le arrancara la cabeza por alejarme de
Bella.

Estaba condenado a verla de lejos cuando ella no me veía. A mirar la ventana


del apartamento que compartía con Rosalie desde el otro lado de la calle. Solo
podía imaginar que estaba con la mujer que amaba, porque Bella no me
perdonaría en la vida.

EDWARD POV

- Emmet! Emmet!!!! Baja de la nube!!! – mi hermano estaba de un empalagos


insoportable.

20 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Había conocido una chica que había ido a hacerse un reportaje de fotos a su
estudio. Era una modelo despampanante, y Emmet no dejaba de mirar la foto
tamaño natural que se había colocado detrás de la puerta de su dormitorio.

Después del tiempo que me tomó decidirme a hacer de nuevo mi vida fuera de
casa de mis padres, mi hermano Emmet se mudó conmigo, y ahora éramos dos
solteros compartiendo piso.

- Edward, quien dijo que no existía la perfección? – decía Emmet embobado

Emmet era como un adolescente con las hormonas revolucionadas. Se había


acostado con media ciudad, y cada vez que conocía una chica siempre creía que
era el amor de su vida, hasta que pasado un mes se daba cuenta de que no era
“la elegida”.

- Si Emmet, es perfecta, fantástica y maravilloso, lo mismo que Irina, Carmen,


Elisabeth, Jessica…y no sé cuantas más – le dije con tono agotado.
- Aún me guardas rencor por haberme acostado con la jefa de enfermeras de tu
hospital? – dijo Emmet con un puchero en su cara.
- Emmet, Jessica no me interesa en absoluto. Nos vimos un par de veces nada
más, así que toda tuya – le dije divertido. Emmet puso cara de asustado y
ambos empezamos a reírnos a carcajadas.

Jessica era una chica agradable y simpática, algo obsesiva con los hombres, pero
no era mala persona.

- Vamos o llegaremos tarde a la cena, y sabes que mamá no le gusta que la


hagamos esperar – le dije serio a Emmet.

Se levanto y le dio un beso a la foto de la modelo, Rosalie creo que se llamaba,


Rosalie Hale.

EMMETT POV

Llegamos a casa de nuestros padres temprano, por una vez no era la hora de la
cena cuando entrábamos por la puerta. Nuestra hermano Alice ya había
llegado, había traído a su novio para que lo conociera la familia.

- Por fin!!!! - dijo Alice lanzándose al cuello de Edward.


- Y para mí no hay? – dije con un puchero.
- Claro que si tonta! – dijo Alice divertida.

21 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

A su espalda se encontraba un chico alto y delgado, con unos ojos azules como
los de Alice, y un pelo rizado y rubio como el de mi diosa. Estaba algo tenso. Se
acercó hasta Alice y ésta lo tomó del brazo.

- Edward, Emmet, el es Jasper Hale mi novio – dijo el duendecillo.

Un momento Hale?

- Hale? – dije incrédulo, tendría algo que ver con mi diosa.


- Si Emmet que ahora lo repites todo como un loro? – dijo Alice divertida.
- No tendrás nada que ver con la modelo Rosalie Hale? – pregunté más
animado de lo que debía.
- Mmmm…en realidad sí, es mi hermana – dijo algo timido.
- Dios mío!!!!!!!!! – grité. Jasper se asustó un poco, pensaría que estaba loco o que
su hermana me había hecho algo muy malo y ahora él pagaría las
consecuencias. Me reí internamente y le aclaré.
- Verás Jasper hoy conocí a una modelo increíble, guapa, inteligente, y se llama
Rosalie Hale – dijo animado.
- Si y se ha puesto una foto de ella tamaño natural en su habitación – dijo
Edward divertido.

Todos estallaron en risas, incluso Jasper, que parecía algo más serio que
nosotros. Edward me las iba a pagar!

- Sí, mi hermano suele tener ese efecto en los hombres – dijo Jasper divertido.

No me hizo ninguna gracia eso! Mi diosa ya no tenía que tener nada que ver
con nadie que no fuera yo! Eso de ese efecto lo seguiría teniendo, pero ninguno
le pondría un dedo encima!!!!

BELLA POV

- Qué tal la sesión de ayer Rosalie? – pregunte para distraerme.


- Muy bien! – dijo animada.
- Vaya, parece que si, por la cara que traes… - dije en tono interrogativo
- He conocido a un chico! Bueno es el fotógrafo que me hizo las fotos para el
catálogo. Oh! Bella! es espectacular. Guapo, simpático, musculoso, y con una
sonrisa….

Se notaba que ese chico le gustaba, nunca había visto a Rosalie así, por lo
general su opinión de los hombres era otra.

22 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Flashback

Los hombres solo piensan con su entrepierna. Ven una mujer guapa y ya se
olvidan de todo. Solo tienen ojos para sus pechos, sus piernas y su anatomía
completa. Da igual si eres lista o simpática, sólo importa tu cuerpo y el placer
que puedas darles! Son todos unos babosos!!!!

Fin Flashback

Rosalie seguía enojada con el mundo, su novio Mike de toda la vida se había
acostado con Lauren, ya que Rosalie no se había acostado con él y no tenía
pensado hacerlo hasta después de casarse, Mike se había buscado
entretenimiento, hasta que Rosalie los sorprendió en el vestuario después de la
clase de gimnasia.

Ahora la que vivía esa historia era yo con Jacob. Me había hecho lo mismo que
Mike le hizo a Rosalie, a diferencia de que ellos estaban en la secundaria, y yo a
un mes de mi boda.

ESME POV

- Veo que ya conoceis a Jasper – dije en voz alta cuando entré a la sala con los
aperitivos.
- Hola mamá – contestaron Edward y Emmet a la vez
- Hola chicos – ambos se acercaron para darme un beso de bienvenida.

Echaba de menos no tenerlos en casa, pero ellos debían hacer su vida,


necesitaban su espacio y su independencia, y reconozco que nuestra casa al
estar alejada del centro no era tan cómoda para ir y venir del trabajo como su
apartamento.

- Bien vamos a cenar. Alice por favor ve a avisar a tu padre, creo que se ha
entretenido en su despacho.

Alice salió dando saltitos en busca de su padre. Emmet hablaba animadamente


con Jasper, bueno más bien lo estaba cosiendo a preguntas.

- Emmet por favor deja a Jasper que respire! – le dije acercándome a los chicos.
- Mamá Emmet ha conocido a la hermana de Jasper y se ha enamorado
locamente! – dijo Edward riendo.

Emmet lo fulminó con la mirada.

23 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Alice llegó tomada del brazo de su padre.

- Hola chicos – saludó Carlisle.


- Hola papá, que tal todo? – preguntó Emmet
- Bien, mucho papeleo en el trabajo, pero nada que no pueda esperar a mañana.

Nos sentamos a la mesa a disfrutar del aperitivo antes de la cena y a charlar


animadamente.

Había sido una casualidad que la hermana de Jasper fuera la chica que a Emmet
le gustaba, estaba muy emocionado de saber que él era su hermano.

- Que les parece si invitamos a Rosalie la próxima semana a cenar? – dije


animadamente.

Emmet se atragantó y se quedó blanco por la sorpresa. Todos lo miramos y


reímos con ganas.

- Pe…pe…pero yo no…creo que aún es pronto no? – dijo Emmet


tartamudeando.
- Emmet, es mi cuñada, así que vendrá como eso, como mi cuñada, y si tú no
quieres venir… - Emmet no dejó a Alice terminar la frase.
- Claro que quiero venir!! – dijo a voz de grito.

Todos volvimos a reír.

- Bueno no sé si mi hermana tendrá planes con Bella… - dijo Jasper.

La cara de Edward cambió al escuchar ese nombre, y no entendía el motivo….

- Bueno no hay problema que venga también – dije divertida.


- Cuál es el apellido de la amiga de tu hermana? – preguntó Edward
- Swan, Isabella Swan, pero le gusta que le llamen Bella – dijo Jasper.

Edward se había quedado con la boca abierta.

- Bella Swan de Forks? – preguntó Carlisle


- Si – contestó Jasper curioso.
- Está claro que el mundo es un pañuelo – dijo Carlisle . lo miré intrigada y él
nos aclaró a mí y a Alice que también lo miraba ceñuda en espera de una
explicación – Esme recuerdas a Charlie Swan, mi compañero de la facultad?

24 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Si claro. Oh! Swan! – ya había atado cabos - Bella es su hija? – pregunté para
cerciorarme.
- En efecto. Edward la atendió hace unos meses, sufrió un atropello – puse cara
de espanto- nada grave – me tranquilizó Carlisle – unos puntos en la ceja y
algunas contusiones. Bueno le debo una invitación a cenar a Bella, así que la
llamaré y la invitaré a ella y a Rosalie.
- De acuerdo! – dije entusiasmada – me agradará conocer a la hija de Charlie.

Edward seguía con esa mirada…conocía a mi hijo, y creo que esa chica no le era
del todo indiferente.

25 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 5
Invitación

CARLISLE POV

Cuando llegué al hospital lo primero que hice fue llamar a Bella, ya que Esme
me había dicho que el lunes sin falta la llamara. Así que después de hablar con
Bella llamé a Esme para confirmarle que tanto Bella como Rosalie, la hermana
de Jasper vendrían el sábado a la cena.

Cuando colgué llamé a Edward para decirle que tendríamos invitados. Él se


encargaría de avisar a Emmet, que estaba como loco por ver de nuevo a la
hermana de Jasper.

BELLA POV

Había sido agradable hablar con Carlisle. Lo había conocido a él y a su hijo en el


hospital el día que… los había conocido, no más. No quería recordar las
circunstancias en las que se había producido, dolía recordar el motivo por el
que llegué hasta el hospital donde trabajaba Carlisle Cullen y su hijo, que no
sabía su nombre, solo su apellido.

Había quedado a comer con Rosalie en Angelos, mi restaurante favorito. Hacía


ya mucho tiempo que no iba, creo que desde que…Oh! por más que intentara
olvidar el pasado éste parecía que se empeñaba en seguir ahí, en el presente, sin
darme tregua ni descanso.

Ya no podía más! me había estado consumiendo un mes entero en la agonía y el


sufrimiento. Ya no quería continuar así, de modo que si mi restaurante favorito
me traía recuerdos lo superaría. Si Carlisle Cullen y su hijo el doctor Cullen me
traían recuerdos del día que los conocí, lo superaría. Estaba harta de tener que
llorar a un hombre que no valía la pena, no me había respetado como mujer ni
como su prometida, y había llegado el momento de dejar el luto y empezar a
vivir.

Llegué a Angelos y Rosalie ya me esperaba en la puerta, siempre tan puntual.


Entramos y nos sentamos en una mesa junto a la ventana, me gustaba ver pasar
la gente desde dentro, era divertido.

Nos trajeron la carta y pedimos, y cuando había conseguido sentirme cómoda


en el local y tener una conversación animada sobre los planes que teníamos

26 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

para el sabado, sacando de mi cabeza los recuerdos que me traía Angelos…


Rosalie palideció y empezó a maldecir por lo bajo.

- Maldita sea! Con todos los restaurantes que hay en New York precisamente
ese perro tiene que venir a éste restaurante?

Me quedé congelada en el sitio, estaba de espaldas a la entrada del restaurante,


por lo que no veía quien entraba, pero a juzgar por la sarta de barbaridades que
seguía diciendo Rosalie, no necesitaba saber quien había entrado al local.

- Bella, no te gires, con un poco de suerte no nos verá, a ver si se sienta y nos
largamos!!! - dijo Rosalie enojada.
- NOo! – dije autoritariamente – estoy harta de esconderme, evitarlo y
quedarme en casa lamiéndome las heridas. Se acabó! Si se acerca le diré que se
vaya y punto, no voy a dejar de hacer o de ir a donde me plazca por temor de
encontrarme con Jacob.

Mi amiga me miró algo preocupada, pero luego me sonrió.

- Estas es la Bella fuerte y valiente que yo recordaba. Y vas a poder ponerlo en


práctica ahora mismo, porque ese perro viene para acá.

Casi le escupo el sorbo de vino en la cara a Rosalie al decirme que Jacob se


estaba acercando a nuestra mesa, no me lo podía creer, sería capaz?

JACOB POV

Me había tomado un par de horas para comer, y decidí ir al restaurante favorito


de Bella. Se había convertido en una costumbre ir un par de veces a la semana.
No es que la pasta me entusiasmara, pero creo que en el fondo sólo iba con la
esperanza de encontrarla ahí comiendo y poder charlar con ella.

No la había encontrado ninguno de los días que había ido, imaginaba que ella
era consciente de que podría encontrarse conmigo allí y había decido dejar de
frecuentar ese restaurante.
Dudé en la entrada si entrar o irme a comer a otro lugar, pero ya que había
llegado hasta allí, sería a modo de despedida, el último día en Angelos, como
despedida del restaurante y de Bella.

Entré al local y aún quedaban mesas libres. Mientras esperaba al metre vi a


Rosalie, y cuando me fijé en con quien estaba sentada casi me caigo de espaldas
de la impresión.

27 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Esa melena larga, ondulada y castaña no podía ser de otra persona. Jamás
olvidaría ese pelo, y su olor a fresías que tanto añoraba.

Respiré hondo e ignoré la mirada asesina de Rosalie y me encaminé a su mesa,


quizá sería la única oportunidad que iba a tener de poder hablar con Bella.

EDWARD POV

Papá y yo habíamos salido a comer a un restaurante cercano, Angelos, mi


restaurante italiano favorito.

Llegamos a la puerta y aún quedaban mesas libres. Al fondo había una pareja
que más que comer pasta se estaban comiendo entre ellos. Un grupo de
hombres de negocios al otro lado del local, todos con sus agendas electrónicas y
sus teléfonos móviles, dando la impresión de ser personas muy activas y
ocupadas.
En otra mesa había dos chicas, una rubia que me resultaba familiar y otra que
estaba de espaldas a la puerta, sólo veía su melena castaña, y junto a ellas un
chico moreno.
El chico no estaba sentado en la mesa, parecía algo triste, y la chica rubia lo
miraba con cara de enfado.

Un segundo después la chica rubia se levantó de la mesa molesta y tiró la


servilleta con enfado sobre la mesa. La otra chica se levantó también y vi como
el chico la miraba y le hablaba, pero ella parecía no contestarle.

Ambas salieron en dirección a la barra para pagar su cuenta. El chico se quedo


parado en mitad del local y se sentó en la silla de que antes había ocupado la
chica rubia y se llevó sus manos a la cara. Parecía que la discusión que había
mantenido con ambas muchachas lo había dejado algo abatido.

Nos asignaron una mesa y fuimos a sentarnos. Papá se sentó de espaldas a la


puerta. Cuando nos dieron la carta vi como Angelo el dueño salía a despedir a
dos chicas, las que habían estado conversando con el chico que se había
levantado y se había ido del restaurante.

En ese momento fue cuando la vi. La chica de pelo castaño se giró hacía la
puerta y pude ver sus ojos chocolate. Dos grandes orbes que lucían tristes, sin
duda el encuentro con aquel chico tampoco había sido de su agrado.
Era hermosa, con la piel blanca como la porcelana y unos labios carnosos y rojos
como las fresas.

28 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Su pelo en suaves ondas enmarcaba su cara, dándole un aspecto juvenil e


inocente. Era Isabella Swan. Angelos saludó primero a la rubia, y luego a Bella.
Abrazó y besó en las mejillas a ambas chicas cariñosamente. Ambas se
despidieron del mismo modo y se marcharon.

Las seguí con la mirada hasta que Angelos me hizo volver a la realidad cuando
vino a nuestra mesa a saludarnos. Hacía años que era amigo de mi padre, y
ahora también mío, ya que íbamos a menudo a buscar comida para llevar y mi
padre a cenar con mi madre en algunas ocasiones.

BELLA POV

- Esta es la Bella fuerte y valiente que yo recordaba. Y vas a poder ponerlo en


práctica ahora mismo, porque ese perro viene para acá.

Respiré hondo y tomé lo que quedaba de vino en mi copa. Rosalie me miraba


preocupada. Noté como alguien se paraba junto a nuestra mesa, era él, el olor
de su colonia lo delataba.

- Hola Bella – dijo algo tímido.

Alcé mi vista y lo miré con indiferencia, o al menos eso era lo que pretendía,
porque cuando mis ojos se encontraron con los suyos millones de sensaciones
recorrieron mi cuerpo, entre ellas el odio, la rabia y unas ganas locas de atizarle
en la cara y salir corriendo.

- Hola Jacob – dije secamente.


- Que tal todo? – preguntó
- Jacob, estoy disfrutando de la comida, por favor no me la estropees quieres? –
le dije secamente.
- Bella por favor llevo un mes intentando verte, hablarte, saber de ti…y hoy que
por fin te tengo aquí necesito que me escuches - dijo desesperado.
- Jacob black – empecé a decir con los dientes apretados por la ira – No tienes
ningun derecho a pedirme nada!! Tú y yo ya no tenemos nada que ver, haz tu
vida como yo estoy haciendo la mía. Olvídate de mí, no me busques, no me
llames y por favor si volvemos a cruzarnos alguna vez, haz como si no me
conocieras.
- Bella por favor!!!!! te lo suplico – Dijo Jacob con la cara descompuesta
sujetando mi brazo.

Por un momento estuve a punto, muy a punto de ceder, de quedarme allí a


hablar con él. Me dolía verlo así de destrozado, pero ya no lo podía ver como el

29 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Jacob con el que me iba a casar, ya no veía en él aquel chico que me enamoró en
la universidad, sólo veía a Jacob con Victoria en su despacho.

- Jacob, respetame por favor!! ya que no lo hiciste durante nuestro compromiso


hazlo ahora!!! – lo fulminé con la mirada.

Rosalie se levantó de la silla bufando de la rabia. Estaba segura que si la hubiera


dejado le habría arrancado la cabeza a Jacob, pero no era necesario usar la
violencia.

Nos fuimos a pagar y a despedirnos de Angelo. Salimos del local y cada una se
fue a su trabajo. Rosalie tenía una sesión de fotos y yo regresaría a la agencia,
tenía que terminar una presentación para un posible cliente que estaba
dudando entre mi agencia o la de Jacob, y no iba a permitir que me ganara la
partida.

Encontrarme con Jacob no había sido nada agradable, me dolía verlo mal, pero
solo me dolía por él. Ya no me dolía por mí, por haber roto nuestro compromiso
ni por lo que pudo haber sido y no fue. Por alguna extraña razón al verlo me
había dado cuenta de que ya no sentía por él lo mismo. Me quedaba el cariño
por la amistad de tantos años, un enorme cariño, pero nada de amor, no el amor
que debes sentir hacia la persona con la que vas a pasar el resto de tu vida.

ROSALIE POV

- No puedo creer que ese patán se atreva a dirigirte la palabra!!!! – bufé


enfadada en la puerta del local.
- Sabes Rosalie? – dijo Bella animada – Ya no me importa, no voy a malgastar
mi tiempo en compadecerme de mi misma. Sigo queriendo a Jacob, pero verlo
me ha servido para darme cuenta que quizás todo lo que ha pasado ha sido lo
mejor, ya que me hubiera casado con alguien que realmente no me habría hecho
feliz, ni yo a él. Me he dado cuenta que entre Jacob y yo hay una gran amistad,
nada más.
- Hay? – dije incrédula.
- Si Rose, ahora aún no puedo volver a ser su amiga, pero con el tiempo creo
que lo seremos, quizás no como antes, pero lo conozco desde que tenía 2 años
de edad y sigo sintiendo por él un cariño especial.

Después de todo no había resultado tan malo que Bella viera a Jacob, esto había
hecho que mi amiga se quitase un peso de encima que parecía que no la dejaba
vivir, obligándola a ir arrastrándose por la vida a diario.

30 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Esto tenía que ser positivo, de algún modo Bella estaba abierta de nuevo a vivir
y hoy mismo empezaríamos.

- Bella, que te parece si nos vamos a cenar hoy? – pregunté animada.


- Hoy? Pero si es lunes.. – preguntó mi amiga confusa.
- Y? qué importancia tiene, creo que debemos aprovechar que estas de tan buen
humor y recuperar el tiempo perdido.
- De acuerdo! Vayamos a cenar! Pero yo invito – contestó animada.

No podía negarme, ya que había conseguido que aceptara si le decía que


pagaba yo se echaría para atrás, así que solo asentí y nos despedimos para irnos
cada una a nuestro trabajo.

31 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 6

Preparativos

ROSALIE POV

La semana pasó rápido, cuando tenía mucho trabajo los días transcurrían a una
velocidad de vértigo.

Mi hermano Jasper nos venía a recoger en un par de hora para ir a cenar a casa
de sus futuros suegros, y del amigo del padre de Bella. Toda una coincidencia.

Era curioso, el fotógrafo con el que tenía pensado quedar en breve también se
apellidaba Cullen, sería familia de los suegros de mi hermano? Tendría que
preguntárselo cuando lo viera.

Bella se estaba duchando y yo ya me estaba secando el pelo, había decidido


hacer algunas ondas con la plancha para que tuviera algo de volumen en las
puntas. Cuando saliera Bella del baño le arreglaría también su pelo. A ella no le
gustaba mucho invertir tiempo en su propia imagen, no es que fuera poco
femenina, pero no era tan coqueta como otras chicas.

Terminé de peinarme y me maquillé. Ya tenía listo mi vestido negro sobre la


cama. Era elegante y sexy a la vez, pero discreto, sin llegar a ser vulgar.

Para Bella tenía un vestido azul preparado, ella no sabía que se lo había
comprado, pero tenía ganas de darle una sorpresa y que se viera guapa.

- Bella! te falta mucho para salir del baño? Por dios que no he visto a nadie que
tarde tanto como tú en la ducha.
- Rosalie ya estoy, no hace falta que grites – en ese momento Bella salía por la
puerta del baño envuelta en una toalla.
- Bien! Siéntate aquí que me voy a encargar de tu pelo.
- Rosalie no quiero nada sofisticado, algo natural – decía poco animada.
- Sólo voy a marcar tus ondas naturales para realzar el volumen de tu pelo – y
realmente eso era lo que pensaba hacer. Ya que la iba a obligar a ponerse el
vestido, por lo menos el pelo y el maquillaje irían a su gusto, sencillos, como a
ella le gustaba.

Sequé el pelo de Bella dándole forma con el cepillo para marcar las ondas de las
puntas, pero no con tanto volumen como mi pelo.

32 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Bien ahora el maquillaje – le dije a Bella, quien frunció el ceño en respuesta a


mi entusiasmo – Vamos bella!!! es la primera noche que salimos en casi dos
meses!!!

Maquillé a Bella y le puse una sombra de ojos azul oscuro a juego con su
vestido y los labios con un gloss de un rosa suave.

- Lista! Ahora el vestido! – dije entusiasmada.


- Si me voy a poner el verde – dijo Bella.
- No!! Ni hablar! No hace juego con la sombra que te he pintado – Bella se
sorprendió y se miró al espejo viendo la sombra azul.
- Pero Rosalie, te dije que me pondría el vestido verde.
- Cierto, pero hay un cambio de planes.

Bella protestó pero finalmente conseguí que se pusiera el vestido, estaba


hermosa, ese color realzaba su piel y la hacía casi brillar. El timbre del
apartamento sonó, justo a tiempo.

BELLA POV

Rosalie me había obligado, si obligado, esa era la palabra correcta, a poner un


vestido que ella me había comprado. Era una prenda que jamás me hubiese
comprado yo por mi misma, no porque no me quedara bien, cosa que me había
sorprendido a mí misma, sino porque pensaba que no tendría ninguna ocasión
para utilizarlo y seguro que costaba una fortuna!
El vestido era de raso azul por encima de las rodillas. Con un escote en pico y
manga corta con volantes al final. Llevaba unos zapatos de tacon del mismo
color que el vestido, de unos 10 centimetros de alto. Definitivamente Rosalie
estaba loca!

 EMMET POV

Tenía que reconocer que el encuentro con Rosalie me tenia nervioso. Me había
duchado y vestido más rápido de lo que era habitual en mí, y ya estaba a punto
en la sala esperando que Edward terminara para marcharnos a casa de nuestros
padres.

- Edward por favoooorrr!!!! – dije algo estresado.


- Emmet vamos a apagar algún fuego? – me dijo mi hermano a modo de burla.
- No! Solo quiero llegar temprano para variar – contesté algo enfadado.
- Ya! Temprano o… - no le dejé terminar la frase.
- Edward estás listo? Podemos irnos? – Él asintió y salimos del apartamento.

33 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Salimos del apartamento y en 20 minutos llegamos a casa, mi hermano era el


más rápido al volante, cosa que agradecí enormemente.

Vale, lo reconozco, estoy nervioso, muy nervioso! Iba a ver a la mujer de mi


vida y no sabía cómo actuar, como comportarme…y lo peor de todo no sabía si
ella tendría algún interés en mí. Desde la sesión de fotos en la que le di mi
teléfono, no había sabido nada de ella, y de eso ya hacía más de una semana…
aunque teniendo en cuenta la vida ajetreada de una modelo podría pensar que
quizás no había tenido tiempo para salir y por eso no me había llamado?

EDWARD POV

Llegamos a casa de mis padres dos horas antes de la cena.


Emmet estaba hecho un manojo de nervios por volver a ver a Rosalie.
Mamá entraba a la sala sorprendida:

- Vaya chicos, que hacen aquí tan temprano? – preguntó mamá algo
sorprendida y divertida.
- Hoy tenemos invitados y hay que llegar puntual no? – dijo Emmet.

Mamá empezó a reír. De sobras sabía el interés que despertaba Rosalie en


Emmet y cuál era el motivo real de que ya hubiéramos llegado dos horas antes.

Dejé a Emmet charlando con mamá y me fui a ver a mi padre a su despacho un


rato. Estaba leyendo como de costumbre, era una pasión que ambos
compartíamos y a la que dedicábamos parte de nuestro tiempo libre.

Tomé un libro y me acomodé en uno de los sillones de su despacho a leer un


rato, lejos de Emmet, que estaba consiguiendo ponerme también a mi nervioso!

34 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 7
La casa de los Cullen

BELLA POV

Desde el centro de la ciudad hasta casa de los Cullen teníamos una media hora
de trayecto hasta la zona residencial donde se encontraba la gran mansión.

Jasper aparcó el coche en la entrada, detrás de un volvo plateado.

Salió a la entrada una chica menuda, con el pelo corto y con las puntas
disparadas en todas direcciones. Nos acercamos y se lanzó al cuello de Jasper
besando sus labios dulcemente, así que ella debía de ser Alice Cullen, la novia
de Jasper.

- Hola! Tú debes de ser Rosalie y tu Bella – dijo animadamente señalándonos a


amabas en el mismo orden que había pronunciado nuestros nombres.
- Si Alice, ella es mi hermana Rosalie y Bella nuestra amiga – confirmó Jasper.
- Encantada!!! – dijo Alice enérgica.
- Un placer Alice – dijo Rosalie.
- Encantada Alice – contesté yo también.

En la entrada nos esperaban los que debían ser los padres de Alice. El doctor
Carlisle Cullen, amigo de la facultad de Charlie, que había conocido en el
hospital, y la debía ser su esposa. Ambos estaban sonrientes. Al fondo de la sala
pude ver a dos personas más que se acercaban también a la entrada para
recibirnos. Mi vista se fijó en la esposa del doctor Cullen.

- Hola chicas. Me alegro de que hayan aceptado nuestra invitación, yo soy Esme
Cullen. Él es Carlisle, mi esposo.
- Hola señora Cullen encantada de conocerla, soy Rosalie Hale, hermana de
Jasper – dijo Rosalie tendiéndole la mano, a lo que la señora Cullen respondió
con un abrazo y un par de besos en las mejillas de Rosalie – nada de señora, me
hace mayor, llamadme solo Esme.
- Tú debes ser Isabella Swan – dijo Esme sonriente-
- Si, hola señora Cullen, perdón Esme, encantada de conocerla – dije algo
avergonzada.
- Ellos son Emmet y Edward, son mis otros dos hijos – dijo Esme indicando
hacía los dos muchachos que se habían parado a su lado.

Cuando alcé la vista me encontré con la cara sonriente de un chico moreno con
ojos azules como los de su padre y Alice.

35 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Y a su lado estaba el otro doctor Cullen, el que me atendió en el hospital. Tenía


el pelo del mismo color que Esme, un tono broncino, y me miraba con unos
enormes y maravillosos ojos verdes. Me quedé muda mirando a Edward. El día
que lo había conocido no recordaba que fuera tan…guapo! Pero claro yo no
estaba en condiciones de apreciar todo lo que tenía a mi alrededor. Pero hoy si,
y desde luego no iba a desaprovechar la ocasión de admirar a aquel hombre.
Era fantástico en todos los sentidos. La voz de Emmet me hizo volver a poner
los pies en el suelo.

- Hola Rosalie, me alegro de verte de nuevo – dijo Emmet a Rosalie, yo no


entendía de que se conocían…espera! El fotógrafo guapo!!!
- Hola Emmet – dijo Rosalie tímidamente.
- Hola Bella, encantado de conocerte – me dijo Emmet dirigiéndose ahora a mí.
- Hola Emmet – conteste a modo de saludo.
- Hola soy Edward, encantado Rosalie. Bella, encantado de volver a verte. Veo
que tu seja ya está curada del todo – dijo de modo profesional.

No pude evitar llevar mi mano a mi rostro donde habían estado los puntos.

- Si, ya casi no se nota. Hiciste un buen trabajo con los puntos – le dije
sonriéndole.

Él me devolvió la sonrisa y casi me caigo al suelo al ver aquel gesto en su rostro.


Pero que me pasaba con aquel hombre? Como podía resultarme tan atractivo?

Pasamos al comedor para tomar unos aperitivos antes de la cena. Al rato nos
sentamos en la mesa, Edward se sentó frente a mí, y junto a Jasper y Emmet. Yo
tenía a Rosalie a un lado y a Alice al otro.

La cena transcurrió de un modo agradable, con miradas fugaces entre Edward y


yo. No sabía que me estaba pasando con aquel hombre, pero creo que
literalmente estaba babeando sobre el mantel de la mesa cada vez que él
hablaba o me miraba. Después de cenar nos levantamos y nos quedamos en el
salón charlando animadamente en varios grupos, pero yo no podía quitarle la
vista a Edward. Era sumamente atractivo, y tenía una sonrisa que me tenía
totalmente hipnotizada.

Carlisle me estuvo preguntando por mi padre y yo le conté como le iba en el


hospital de Forks, y todo lo que había sucedido en su vida en estos últimos
años. Parecía feliz de tener noticias de Charlie y saber que le iba tan bien y
estaba feliz trabajando en el hospital de un pueblecito como Forks.

36 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Esme me preguntó por mi madre, y me animó a invitarlos un fin de semana a


New York a casa de los Cullen. En el otro lado del salón Rosalie charlaba con
Emmet y Alice, Jasper y Edward estaban algo más alejados también charlando
junto a un piano magnífico de cola. Mientras Carlisle me hablaba observé como
Edward se sentaba en el asiento frente al piano y levantaba la tapa. Alzó su
vista y me sonrió, y entonces empezó a flotar por el aire una melodía
maravilloso.

Todos quedamos en silencio y mirando a Edward tocar el piano. Esme sonreía,


y podría decir que estaba casi a punto de derramar alguna lágrima. No la culpo,
la melodía y oír un piano en el salón de casa, resultaba embriagador y
maravilloso.

Conseguí escuchar como Esme le susurraba a Carlisle al oído…

- Hacía mucho tiempo que no tocaba…creo que desde …


- Si – contestó Carlisle – hace ya más de un año.

Hablaban de que Edward llevaba un año sin tocar el piano? Pero si lo hacía
maravillosamente, porque habría dejado de tocar…?

La dulce melodía se transformó en otra distinta, algo más lenta, pero


igualmente maravillosa. Edward alzó la mirada para encontrarse con los ojos de
su madre y sonreírle, y luego desvió la mirada hacía mí. Noté como los ojos de
Alice seguían la dirección de la mirada de su hermano, primero de Edward a
Esme y luego a mí. Alice sonreía, y cuando nuestras miradas se encontraron me
guiñó un ojo.

Esme también se dio cuenta de que Edward me estaba mirando sólo a mi, de
hecho creo que todos en la sala se dieron cuenta de que nuestras miradas
estaban conectadas mientras él volvía a cambiar la melodía por otra distinta.
Ésta si la conocía, Claro de luna.

EDWARD POV

Estábamos hablando junto al piano, y no pude evitar sentarme y abrir la tapa


para acariciar las teclas. Hacía más de un año que no tocaba el piano, desde que
Tania y yo rompimos, no había sido capaz de volver a tocar.

Notaba la mirada atenta de Alice que había dejado de hablar con Jasper y se
había girado en mi dirección observándome.

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Destinados
Edward and Bella

- Toca algo Edward – me había dicho Alice con tono dulce.

Alcé mi vista y vi los ojos chocolate de Bella mirándome desde el otro lado de la
sala, y mis manos empezaron a deslizarse por las teclas del piano.

Noté como el resto de la familia me miraba, seguramente estaban extrañados de


verme tocar de nuevo, pero no más que yo mismo. Toqué una de mis melodías
favoritas, una que yo mismo había compuesto. Luego cambié de melodía para
tocar la favorita de Esme, no pude evitar mirarla, estaba radiante y me sonreía.
A su lado estaba Bella, cuando puse mis ojos sobre los suyos quedé atrapado en
ellos. Cambié de nuevo de melodía, una de mis favoritas de Debussy.

Seguía tocando y mirando a Bella, no podía apartar mis ojos de ella, y ella
seguía mirándome sorprendida y con los ojos muy abiertos.

Emmet POV

Se empezó a escuchar el piano por toda la sala. No podía creerlo, Edward


volvía a tocar el piano. Sonreí abiertamente. Estaba feliz de ver que mi hermano
había recuperado sus ganas de vivir, ya volvía a ser él.

- Tu hermano toca muy bien el piano – me susurró Rosalie al oído. Me estremecí


al notar su aliento cerca de mi oído, y sentí algo de celos de que ella alagara a
mi hermano, pero era cierto, Edward tocaba el piano como los angeles.
- Si, llevaba un año sin tocar el piano, y que haya decidido hacerlo de nuevo es
algo fantástico – dije feliz
- Un año sin tocar el piano? Pero si toca de maravilla? – preguntó Rosalie
confusa.
- Verás hace un año Edward estaba prometido, se iba a casar con Tania, su
novia de hacía 5 años, pero un día cuando llegó a su apartamento antes de lo
previsto encontró a Tania con otro.
- Vaia! Esa historia me suena – dijo Rosalie sarcástica. No entendí el motivo de
esa frase. Ella me miró y me susurró de nuevo para aclararme.
- Hace casi 2 meses Bella se iba a casar, le llevó la cena a su novio al trabajo para
darle una sorpresa, y la sorprendida fue ella cuando lo encontró con su
secretaria en plena faena. Ahí fue cuando salió corriendo de la oficina de Jacob
y la atropelló un coche, por eso fue a parar al hospital donde trabaja tu padre y
tu hermano. Desde entonces Bella vive conmigo.

Miré a Bella sorprendido, ella había sufrido igual que mi hermano, ahora
entendía porque Rosalie estaba tan unida a ella y vivían juntas. Al mirar a Bella
vi que estaba embelesada mirando a Edward tocar el piano, pero lo que más me

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Destinados
Edward and Bella

sorprendió es que él también la miraba a ella del mismo modo, sería posible que
al final estos dos… - pensé para mí.

ALICE POV

Edward estaba embobado con Bella, y ella con él. Él estaba tocando el piano de
nuevo, y lo estaba tocando para ella. Mi hermano estaba enamorado de nuevo.
Me sentía feliz de ver de nuevo ese brillo tan especial en sus ojos. No podía
evitar seguir su mirada y ver a cada rato a Bella y luego a él.

Creo que no fui la única que me di cuenta, ya que Emmet y mi madre también
miraban a ambos y sonreían. Edward dejó de tocar y todos seguíamos en
silencio. Emmet fue quien rompió el hielo.

- Fantástico Edward!!!!!!!!! – dijo gritando feliz – veo que después de un año no


has perdido facultades!

Edward se levantó y metió sus manos en sus bolsillos y miró tímidamente hacía
sus zapatos con una sonrisa en su rostro. Esa sonrisa que hacía tanto tiempo
que no veía. Mi madre se acercó hasta él y lo abrazó, se le escapó alguna
lágrima y Edward intentó suavizar el momento.

- Bueno como tenemos invitados había que entretenerlos de alguna manera no?
– dijo tímidamente.

Todos reímos. Cuando ya se había hecho tarde Jasper, Rosalie y Bella se


despidieron, halagando a Esme por la cena, y agradeciendo al resto de la
familia por su hospitalidad, y prometiendo que íbamos a repetir la cena o
incluso una barbacoa en el jardín, ya que el tiempo ya se prestaba a ello.

Mamá y papá se quedaron en casa, y Emmet, Edward y yo salimos a


despedirlos hasta el porche. Rosalie finalmente le dio su número a Emmet, y yo
sonreía viendo a ambos mirarse como dos tortolitos. Edward en cambio no le
pidió el numero a Bella, creo que aún le costaba dar ese paso, pero no
tardaríamos en arreglar alguna salida para volver a hacer que se encuentren.
Ahora que conocía a mi cuñada creo que ambas nos arreglaríamos para hacer
de celestinas.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 8
Confidencias

BELLA POV

Tenía que reconocer que me había sentido muy a gusto en la casa de los Cullen.
Pese a ser una familia adinerada era gente muy sencilla y familiar, y nos habían
tratado a Rosalie y a mí cariñosamente.

Estaba desconcertada por cómo me había sentido desde el día de la cena. No


sabía que me pasaba con Edward, pero no dejaba de pensar en él. Tenía ganas
de volver a verlo y charlar con él, ya que la noche de la cena no charlamos
demasiado. Nos mirábamos a cada rato, pero creo que ambos estábamos
analizando al otro y apenas hablamos.

Rosalie y Emmet habían hablado a diario en estas dos últimas semanas, que era
lo que hacía que Rosalie le había dado su número. Desde ese día Emmet la
telefoneaba cada noche para charlar con ella y desearle felices sueños.

Rosalie estaba contenta, se veía feliz y enamorada, después de haberse negado a


tener contacto con el sexo masculino después de lo de Mike, esto era
maravilloso. Mi amiga estaba enamoradísima de Emmet, y él le correspondía
también.

Los Cullen habían organizado una barbacoa éste sábado, y Rosalie y yo


estábamos invitadas. Pasaríamos todo el dia en casa de los Cullen, e incluso la
noche, ya que Alice había insistido en que nos quedásemos a una fiesta de
pijamas para poder disfrutar también el domingo de la piscina.

La verdad no podía decir cómo me sentía, iba a volver a ver a Edward, y eso me
tenia inquieta.

EMMET POV

Debía hablar con Edward acerca del fin de semana, y de qué tenía planeado
hacer con Bella, ya que sabía que sentía algo por ella, ya que cada vez que
hablaba con Rosalie y él me oía preguntar por Bella, siempre prestaba atención
a la conversación hasta que empezábamos de nuevo con los arrumacos
telefónicos.

- Edward, que vas a hacer con Bella? – fui directo al grano, era mejor que
andarse con rodeos.

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Destinados
Edward and Bella

- Cómo? – me dijo mi hermano con los ojos como platos.


- Vamos Edward crees que soy ciego y no me he dado cuenta de que te gusta
Bella? – ataqué de nuevo.

Él me miraba con el ceño fruncido pero finalmente lo reconoció.

- Si me gusta Bella, al menos lo poco que conozco de ella, y si quiero seguir


conociéndola, pero poco a poco Emmet, no quiero forzar la situación.

No pude más que sonreírle, tenía que comunicarme con Rosalie sin que él lo
supiese para ponerla al día de mis averiguaciones.

ROSALIE POV

Emmet me había llamado para explicarme la conversación que había tenido con
su hermano. Luego de llamarme a mí iba a informar a Alice de las novedades, y
yo por mi parte interrogaría a Bella para intentar sonsacarle algo al respecto,
porque no podía negarme que le gustaba Edward. Cada vez que oí su nombre
se estremecía.

- Bella, mañana es viernes, que planes tienes? – pregunté inocentemente.


- Pues como siempre Rosalie, quedarme en casa, no me apetece salir.
- Bueno pero el fin de semana si vendrás a casa de los Cullen no? – pregunté de
modo distraído, ya conocía la respuesta, pero tenía que ir encaminando la
conversación al punto que me interesaba.

Bella me miraba algo confusa.

- Claro que iré! O crees que alguien le puede decir que no a Alice Cullen? – dijo
riéndose.
- Si tienes razón – dije riendo yo también.

Había llegado el momento.

- Bella, hay algo de lo que quiero hablar contigo, desde hace un par de
semanas…
- Sueltalo Rosalie, te conozco lo suficiente para saber que igualemte lo soltarás –
dijo Bella divertida ante mis dudas.
- Que sientes por Edward Cullen? – ella lo había querido, sin paños calientes!
Directa a la yugular!
- Como? de que hablas? – dijo con su voz una octava más elevada de lo normal.

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Destinados
Edward and Bella

- Vamos Bella, pero te crees que no me di cuenta como se miraban el día de la


cena? – contraataqué a su reacción – sabes que somos amigas y me puedes
contar cualquier cosa, y te he notado distinta desde la cena en casa de los
Cullen. He estado esperando a ver si me contabas algo, pero como no lo hace
pues no me has dejado otro remedio que preguntar.

Bella estaba con los ojos como platos y la boca abierta.

- Vamos Bella! soy yo Rosalie! – le dije de nuevo.


- Esto..yo no…es que…no… - tartamudeaba?
- Bella – me acerqué a ella y la agarré suavemente de sus manos – sabes que me
lo puedes decir – la animé.
- Verás Rosalie es que no sé qué decir. Me gusta Edward, es un hombre muy
guapo y atractivo, pero no sé que siento por él, casi no nos conocemos, pero
creo que me gustaría conocerlo.

Cuando acabó de pronunciar esas palabras fijó su vista en el suelo y se sonrojó.

- Es fantástico Bella! – dije animada – creo que harían una pareja maravillosa,
sólo tienes que darte una oportunidad para conocerlo y ver cómo va todo, y
creo que tienen muchas cosas en común. Edward puede entenderte a la
perfección – él ha pasado por lo mismo que Bella, así que estaba segura que
Edward jamás traicionaría a Bella.

- Sí, creo que lo voy a hacer, no pierdo nada con conocerlo.

Tenía que llamar a Emmet y a Alice para contarles las buenas noticias, parecía
que finalmente ambos estaban encantados con la idea de conocerse, así que
ahora sólo quedaba esperar.

BELLA POV

Ya era sábado, apenas faltaban media hora para que Jasper y Emmet pasaran a
buscarnos, ya que éste útlimo había insistido en que quería venir a buscar a
Rose, así que iríamos Jasper y yo en un coche y Rose iría con Emmet.

El timbre sonó y miré el reloj… llegaban con media hora de antelación?


Emmet había llegado ya, se veía nervioso y contento al mismo tiempo cuando le
abrí la puerta del apartamento, ya que Rosalie estaba acabando con su
maquillaje.

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Destinados
Edward and Bella

En diez minutos Rosalie salió para reunirse con nosotros en la sala. La cara de
Emmet no tenia precio, parecía que se le iban a salir los ojos de las cuencas
mirando a Rosalie. Ella estaba orgullosa del efecto que causaba en Emmet, la
conocía bien para verlo en su rostro sin necesidad de palabras. El timbre de la
puerta sacó a Emmet de su nube. Jasper llegaba a buscarme para ir a la
barbacoa de los Cullen.

EDWARD POV

Emmet había ido a buscar a Rosalie, y Jasper vendría con Bella. No podía evitar
estar nervioso por volver a verla, y más por saber que ambos dormiríamos en
casa de mis padres ese fin de semana…la iba a tener muy cerca durante dos
días.

Escuché un coche en la entrada de la casa, y no pude evitar sobresaltarme. Mi


madre se acercó poniendo una mano en mi hombre para tranquilizarme, y yo le
sonreí nerviosamente. A estas alturas estaba de más intentar ocultar a mi
familia que me sentía atraído por Bella. Quería conocerla, invitarla a cenar y a
pasear cogidos de la mano. Necesitaba saberlo todo de ella, sus gustos, sus
aficiones y todos sus anéelos.

Por el momento sabía que era guapa e inteligente, y que al igual que a mí, le
habían roto el corazón. Había conseguido conocer cosas de su infancia, su
familia y algunas otras cosas sobre su vida, gracias a la cena de hace dos
semanas, en la que mi padre le estuvo preguntando por Charlie y Renné y sobre
su trabajo.

Emmet entró al jardín con Rosalie, iban cogidos de la mano, y ambos se


miraban amorosamente. Tras ellos entraron Jasper y Bella y ahí me quedé
congelado en mi sitio.

Estaba hermosa, llevaba una camisa azul y unos jeans también de color azúl
claro. Venia riéndose y conversando animadamente con Jasper, que también se
reía. Ella se acercó a él riéndose y le rozó el hombro con la mano cariñosamente.
Sentí una punzada en mi pecho y una rabia que se estaba apoderando de mi
cordura, porque ella lo miraba de ese modo y lo tocaba? Y lo peor de todo,
porque me afectaba de ese modo si apenas la conocía?

Mi hermana Alice se acercó brincando sonriente hasta ellos. Besó en los labios a
Jasper a modo de bienvenida, y luego abrazó a Bella efusivamente. Si la duende
se comportaba así debía ser porque entre Bella y Jasper no estaba pasando nada

43 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

anormal como yo me estaba imaginando. Tenía una mente retorcida, y estaba


claro que me había jugado una mala pasada.

Rosalie me saludó y yo correspondí el saludó amablemente. Para cuan levanté


mi vista Jasper y Alice ya habían llegado a nuestra altura y Jasper también me
tendía la mano.

- Hola Edward – dijo Jasper sonriente.

Correspondí su saludo y fijé mi vista en Bella, que se había parado a hablar con
mis padres y ahora caminada en mi dirección con mi madre.

- Hola Edward – saludó Bella tímidamente.


- Hola Bella, que tal estas? – pregunté algo azorado.

Todo nos miraban, y eso hacía que aún me sintiera más nervioso.

BELLA POV

El jardín de los Cullen era fantástico. Esme se encargaba personalmente de él, y


la verdad debía reconocer que tenía un gusto exquisito, tanto en la decoración
de su casa como en el cuidado de su jardín.

Carlisle estaba preparando las brasas para la barbacoa, y Emmet y Rosalie se


habían acercado hasta él para ayudarlo.

Jasper estaba conversando con Alice, y Edward estaba junto a ellos pero no
prestaba atención a la conversación. Notaba su mirada clavada en mí, y podía
sentir mis mejillas arder.

Esme se disculpó para ir a la cocina a buscar las bebidas y las ensaladas.

- Espera Esme te ayudo – necesitaba liberarme de su mirada, ya no aguantaba


más la tensión que se palpaba en el ambiente entre nosotros.

No entendía que le pasaba, que yo no pudiera apartar la vista de él era del todo
normal, cualquier mujer en su sano juicio se sentiría atraída por Edward. Pero
él, porque no apartaba su vista de mí, acaso estaba molesto porque yo lo miraba
a él?

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Destinados
Edward and Bella

Entramos a la cocina y Esme sacó las ensaladas de la nevera. Colocamos las


bebidas en un cesto para poder transportarlas mejor al jardín y no tener que dar
tantos viajes, pero todo y así nos faltaba una ensalada.
Él no estaba en el jardín.

Cuando dejamos las cosas en el jardín me ofrecí a ir a buscar la ensalada que


faltaba.

- Yo voy Esme – dije encaminándome de nuevo a la casa.

Llegué a la cocina y entré a coger la ensalada que faltaba, justo cuando la


buscaba oí alguien entrar en la cocina.

- Bella…. – dijo Edward sorprendido.


- Faltaba una ensalda – dije saltando sobre mis talones como si tuviera un
resorte. Faltaba una ensalda? Muy original Bella. Me regañé en mi fuero
interno.

El me miraba con esos ojos verdes intensos. Acortó la distancia que nos
separaba rodeando la isla de la cocina que se interponía entre nosotros. Yo lo
veía a cámara lenta sin tan siquiera pestañear.

Llegó a mi altura, posó una mano en mi cintura y me atrajo hacía él, con la otra
acarició mi rosto mientras me susurraba…

- Bella… – dijo acercando sus labios a los míos.

Sus labios eran dulces y suaves. El beso empezó lento y tímido, pero poco a
poco se transformó en ardiente y apremiante. Nuestras lenguas empezaron a
rozarse y no pude evitar que se escapara un jadeo de mis labios. El me atrajo
más hacia su cuerpo con la mano que tenia fuertemente asida a mi cintura y
pude notar su erección, y no me molestó sentirlo tan cerca. Enredé mis manos
en su pelo. Tenía una textura suave y sedosa, creo que había un empate entre su
pelo y sus labios…Nos besábamos como si nuestra vida dependiera de ello.

- Ups!!! Lo siento, venía a ver si necesitaba ayuda con la ensalada – dijo Alice
divertida.

Edward se apartó de mi sujetándome aún por la cintura y se colocó a mi lado


sonriendo. Yo notaba como mis mejillas ardían, creo que en algún momento iba
a empezar a arder sin remedio como una antorcha humana.

45 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Ahora llevamos la ensalada Alice – contestó él divertido sin perder su sonrisa.

Alice le guiñó un ojo y asintió y se escabulló de nuevo dejándonos solos en la


cocina.

- Creo que será mejor que llevemos la ensalada – dijo besándome de nuevo los
labios provocando que mi ritmo cardíaco se descontrolase de nuevo. Pero que
me pasaba con aquel hombre? Porque tenía unas ganas locas de arrancarle la
ropa allí mismo?

Nunca me había sentido de ese modo, ni siquiera con Jacob en todos los años en
los que habíamos estado juntos, y de repente con él, al que hacía apenas unos
meses que lo conocía y lo había visto un par de veces…

EDWARD POV

Salimos al jardín con la ensalada. Bella seguía sonrojada, y yo no podía borrar la


sonrisa de mi cara. A juzgar por las caras que tenía el resto de la familia cuando
nos vio aparecer por el jardín, Alice no se había podido contener en explicar lo
que había presenciado en la cocina. No me importaba, estaba feliz de volver a
sentirme vivo. Después de más de un año en el que había sido como un zombie,
ahora sentía algo nuevo, algo que pensaba que era imposible sentir, algo mucho
más fuerte y poderoso de lo que había sentido con Tania. Y eso me estaba
pasando con una persona que apenas recién estaba empezando a conocer.

Estaba feliz pero a la vez tenía miedo. Miedo de que en cualquier momento ella
decidiera no seguir conociéndome. Eso no lo soportaría. Creo que ya me había
enamorado de ella, y la respuesta de su cuerpo al entrar en contacto con el mío
hacía un rato en la cocina, me había dado la respuesta de cuáles eran sus
sentimientos.

Ella había correspondido mi beso, se había estremecido en mis brazos, y había


jadeado en mis labios cuando apreté el agarré en su cintura notando mi
erección en su estómago.

Nadie dijo nada, y nos acomodamos en la mesa para comer. No me separé de


Bella e toda la comida. Ambos nos mirábamos y nos sonreíamos. Ella se
sonrojaba cuando Emmet hacía alguna de sus bromas insinuantes, pero Rosalie
al ver el apuro de su amiga le daba algún que otro coscorrón a Emmet.

46 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Después de comer y pasar una tarde animada charlando Bella ayudo a mi


madre y junto con el resto de las chicas recogieron todos los platos y de más
para poner en orden la cocina.

Los chicos no encargamos de recoger la barbacoa y el jardín, apilando las sillas,


limpiando la barbacoa y dejando todo listo para ira a dentro.

Estaba anocheciendo, así que decidimos seguir disfrutando de la velada dentro


de casa. Íbamos a hacer algo sencillo para cenar y luego a ver que planeábamos.

ALICE POV

- Esto es una fiesta de pijamas!!!! – tuve que recordar a los chicos que Rosalie y
Bella se quedaban porque yo las había invitado a una fiesta de pijamas.
- Vamos Alice creo que podemos ver alguna película o algo antes de su fiestita
no? – pidió Emmet. Se notaba que tenía ganas de pasar tiempo con Rosalie.

Mis padres se disculparon y se fueron a su habitación a dormir, dejándonos


solos en el salón a los seis.

- Nooooooooo!!!! Tenemos muchas cosas de que hablar, así que ésta noche
hacemos fiesta de pijamas y mañana estas señoritas pasarán el resto del día con
ustedes! – dije tajante.

Emmet puso cara de puchero pero no volvió a protestar.

- Vendrás a darme las buenas noches? - preguntó Emmet a Rosalie haciendo un


puchero.
- Prometo venir a arroparte en un rato antes de nuestra fiesta de pijamas – dijo
Rosalie besando a Emmet en los labios.

Se veía muy enamorados, pero yo necesitaba hablar con Bella de lo sucedido en


la cocina. Edward estaba radiante, al igual que ella, y se habían quedado de pie
parados viendo a Emmet y a Rosalie, sin darse cuenta se habían levantado del
sofá cogidos de la mano estaban ambos sonriendo.

- Bien Bella suelta ya a Edward que no va a ir a ninguna parte, mañana tendrán


todo el día para hacerse arrumacos en la cocina – dije juguetona.

Bella se puso muy colorada y Edward la atrajo hacía su cintura y le dio un beso
en la coronilla. Le susurró algo al oído pero no conseguí escucharlo, incluirá esa
pregunta en el interrogatorio…

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 9
Fiesta de pijamas

BELLA POV

Ya en la habitación de Alice con nuestros pijamas puestos, pude darme cuenta


que la idea de una fiesta de pijama que tiene Alice, dista mucho de la que yo
tengo. Hasta ahora cuando había asistido a alguna fiesta de pijamas en Forks
nos dedicábamos a ver pelis, comer palomitas y hablar de chicos.

En éste caso esto último si se cumplía, pero estábamos embadurnadas hasta las
cejas de la quinta mascarilla facial que Alice nos había puesto.
Rosalie estaba encantada, pero yo la verdad no estoy acostumbrada a invertir
tanto tiempo en mi misma, salvo el necesario para no salir a la calle e ir al
trabajo hecha un espantapájaros.

Lo peor de todo era pensar en que tenía a Edward tan solo a escasos metros, en
la misma casa, bajo el mismo techo…eso me ponía algo ansiosa y me hacía
recordar el beso en la cocina…

- Bien chicas ésta ya ha sido la última mascarilla! – dijo Alice animada.

Mi suspiro de alivio hizo que Alice me mirase con el ceño fruncido.

- Isabella Swan, mañana cuando tu piel resplandezca de modo espectacular y te


vea mi hermano, agradecerás mis cuidados faciales y todo el tiempo invertido –
dijo Alice muy seria.
- Alice ya los aprecio en serio – intentaba suavizar la situación – es solo que yo
no…
- Alice, no se lo tengas en cuenta, Bella prácticamente sólo conoce la leche
limpiadora y poco más. Pero ahora entre las dos conseguiremos hacerla entrar
en razón y que se acostumbre a cuidar su piel un poco más – terció Rosalie
guiñándome un ojo.

Después de lavarnos la cara y ponernos crema hidratante, Alice salió disparada


de la habitación a buscar helado. No se oí ningún ruido en la casa,
probablemente ya todos dormían. Comimos el helado y llegó el momento que
tanto temía…

- Bien Bella, me vas a explicar que era lo que vi en la cocina ésta tarde? –
preguntó Alice divertida mientras comía helado. Rosalie miraba con cara de
interrogante, sabía que algo había pasado en la cocina porque Alice

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Destinados
Edward and Bella

seguramente dijo algo cuando salió al jardín después de sorprendernos a mí y a


Edward besándonos, pero estaba claro que también estaba intrigada a la
expectativa con mi respuesta.

Me puse colorada como un tomate y respondí evasivamente.

- Un beso – dije con la boca llena de helado.


- Bien Bella, hasta ahí había llegado, pero no me refiero a eso – dijo Alice.
- Bueno pues… - no sabía que contestar, ni yo misma sabía exactamente qué es
lo que había pasado entre yo y Edward, y tampoco había tenido mucho tiempo
de pensar en ello.
- Bella, te gusta Edward? – preguntó Rosalie. Ella me conocía perfectamente y
sabía formular las preguntas adecuadas.
- Si – dije bajando mi mirada a la terrina de helado.
- Te sientes preparada? – preguntó de nuevo Rosalie.
- No lo sé, me gusta y por el momento no me planteo algo serio, quiero que las
cosas vayan despacio, nos estamos conociendo. Me gusta su compañía y me
gusta él, pero no quiero forzar las cosas – contestó de un tirón – y no sé si él
siente lo mismo…no hemos hablado mucho de ello.
- Bella, hace más de un año que mi hermano no tocaba el piano y la noche que
vinieron a cenar hace dos semanas lo volvió a hacer. Conozco a Edward, y
nunca le había visto mirar así a una mujer. El modo en que te mira…el está
enamorado Bella, eso no lo dudes – dijo Alice con una sonrisa.
- Porque dejó de tocar el piano? – preguntó algo intrigada.

Alice miró a Rosalie, estaba claro que Rosalie sabía el motivo, pero porque no
me había contado nada?

- Verás creo que es algo que no me corresponde a mi responder, es algo que él


te contará cuando esté preparado, pero solo puedo decirte que él también se iba
a casar como tú, pero finalmente el compromiso se rompió hace algo más de un
año – dijo Alice con pena en sus ojos.

Estaba claro que la ruptura de su compromiso había sido dura para él, tanto
como para hacer que dejara de tocar el piano.

- Que te susurró Edward cuando nos despedimos para nuestra fiesta de


pijamas? – dijo Alice divertida.
- Esto… - me puse colorada como un tomate, no necesitaba ningún espejo para
saberlo, ya que notaba mis mejillas arder… - bueno me dijo que si necesitaba
algo estaba en la habitación de enfrente – contesté mirando la puerta de la
habitación de Alice.

49 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- A no! nada de eso! – dijo Alice gritando – ésta noche nada de chicos.
- Yo prometí arropar a Emmet – dijo Rosalie con un puchero .
- Está bien, tienen… - Alice consultó su reloj – una hora.

Rosalie salió disparada de la habitación y Alice me miraba divertida, a la espera


de mi reacción.

- Bella no vas a ir a darle las buenas noches a Edward?


- Quizás esté dormido y yo no…
- Vamos bella! no seas tonta! Dudo que mi hermano pueda dormir sabiendo que
estas aquí tan cerca de él y que vas a dormir toda la noche aquí.
- Voy a ver a Jasper, ya sabes cuál es la habitación de Edward, así que nos
vemos en una hora.

Alice salió de la habitación dando brincos, y yo me quedé allí con la boca


abierta sin saber qué hacer.

EDWARD POV

Estaba intentando leer en mi habitación, pero solo pensar que tenia a Bella a
escasos metros de mí…hacía que perdiese la concentración. Solo estaba
pendiente del sonido de la puerta de Alice.

Hacía una hora se había abierto la puerta y alguien había bajado a la cocina, por
la velocidad de los pasos debía ser Alice.

Intenté volver a concentrarme en la lectura, pero me era imposible, solo


pensaba en los labios de Bella sobre los míos, en su dulce aliento, y en como su
cuerpo se había estremecido cuando ceñí mi mano a su cintura para pegar
nuestros cuerpos el uno al otro.

Se oyó abrir y cerrar una puerta, unos pasos por el pasillo y unos golpes en otra
puerta…

- Emmet puedo pasar? – Era Rosalie que había ido a la habitación de Emmet.
Se oyó de nuevo la puerta y pasos. Mi cuerpo se tensó esperando que fuera
Bella que venía a mi habitación.

- Jasper puedo pasar – Era mi hermana que había ido a la habitación de


invitados a ver a Jasper.

Y donde estaba Bella? se había quedado en la habitación de mi hermana.

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Destinados
Edward and Bella

Después de unos minutos decidí ir a verla yo, si Mahoma no iba a la montaña…

Abrí la puerta de mi habitación y choque con alguien que estaba frente a ella.
Ambos caímos al suelo en medio del pasillo. Me quedé encima de ella y con su
mirada color chocolate clavada en mis ojos. Era Bella que venía a mi habitación
justo en el momento que yo decidía ir a buscarla.
La puerta de la habitación de Emmet se abrío …

- Porque no usan la cama para sus cochinadas? Sería más cómoda y así no
armarían tanto alboroto – dijo Emmet riendo a carcajadas. Rosalie también
asomó la cabeza por la puerta, y con las carcajadas de Emmet también
aparecieron a mirar Jasper y Alice. Suerte que mis padres estaban en el otro
extremo de la casa y no se habían enterado de nada, o al menos no habían
salido a mirar.
- Callate emmet! – dije algo cabreado.

Miré a Bella y estaba colorada como un tomate. Me levanté y la ayude a


levantarse y oímos el sonido de fondo de las puertas cerrarse. Yo no comprobé
si se habían quedado en sus habitaciones, volvía a estar perdido en aquellos
ojos chocolate, y sin poder controlar mis propios instintos e impulsos, me
acerqué a ella poniendo una mano en su rostro y otra en su cintura, tal y como
había hecho aquella tarde en la cocina, y le dí un beso suave en sus labios.

Me llegaba el olor de fresa de su pelo, y era delicioso, junto con el sabor a


vainilla que tenía en su lengua.

- Sabes a vainilla – le dije aún con mis labios contra los suyos.
- Es del helado – respondió ella en un susurro.

La tomé por la mano y entramos a mi habitación, bueno o al menos la que había


sido mi habitación hasta hace tres años.

Bella miraba hacía todos lados con curiosidad, parecía que estaba examinándolo
todo detenidamente.

Me acerqué a ella y le di la vuelta para que quedáramos uno frente al otro, y


ésta vez fue ella la que se acercó primero para darme un beso.

Lo que empezó como algo dulce y tierno se volvió ardiente y pasional. Ambos
nos besamos mordiéndonos los labios y jadeando por la excitación. Llevé mi
mano a la parte baja de la cintura de Bella y me pegué más a ella. Sentía sus

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Destinados
Edward and Bella

pechos contra mi torso, y tenía mi erección pegada a su estomago. Se escapó un


jadeo de sus labios y otro de los míos.
La conduje hasta mi cama y nos recostamos sobre ella. Bella llevaba un pijama
abotonado en la parte superior con unos pantaloncitos cortos en la parte de
abajo.

Empecé a acariciar sus pechos por encima del pijama y otro gemido se escapó
de sus labios. Ella empezó a subir la parte superior de mi pijama y yo la ayude
quitándomela quedando con el torso desnudo frente a ella.

Su mirada se quedó clavada en mi pecho y estiró su mano tímidamente para


acariciar mis pectorales.
Empecé a desabrochar el pijama hasta que se quedó en ropa interior. Llevaba
un sujetador de encaje de color azul que hacía resaltar su pálida piel, haciendo
que se viese aún más hermosa si cabía.

Empecé a besar su cuello y fui descendiendo hasta el encaje de su sujetador.


Todo su cuerpo era suave, y tenía el mismo aroma a fresas que su pelo, era
embriagador.
Seguí besando su barriga, descendiendo por su ombligo hasta llegar a su
pantalón. Deslicé suavemente éste hasta que ella levanto un poco su trasero
para facilitar el trabajo. Se había quedado completamente expuesta en ropa
interior ante mí.
La imagen era un sueño, Bella era perfecta, y mi erección no podía aguantar
más dentro de mis pantalones.

Ella estaba igual de excitada que yo, porque cuando pasé mis manos sobre su
ropa interior, la humedad había traspasado sus bragas.
Ambos jadeamos al acariciarla, ella por excitación, al igual que yo, y por ver que
era el causante de aquella humedad en su zona intima.

Me deshice de sus bragas y no aguanté más el deseo de probar sus fluidos.


Bella jadeaba mi nombre mientras yo me deleitaba lamiendo y mordiendo.
Aquello era maravilloso, ella era maravillosa, deliciosa.
Cuando ya estaba muy excitada decidí darle más placer con mis dedos y mi
lengua al mismo tiempo.

Bella mi pelo contra su zona intima y seguía jadeando mi nombre.


Cuando ya llegó al punto máximo de excitación noté como arqueaba su espalda
y al mirarla vi como se mordía su labio inferior. Enseguida noté un aumento de
sus fluidos que indicaban que había tenido un orgasmo mientras no había
dejado de repetir mi nombre.

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Destinados
Edward and Bella

Subí de nuevo hasta sus labios y la besé con pasión. Estaba muy excitado y tenía
ganas de hacer el amor con aquella criatura tan maravillosa. Le quité el
sujetador que aún llevaba puesto y pude admirar sus pechos en todo su
esplendor. Me deshice de mi bóxer y cuando alcé mi vista Bella me miraba con
los ojos abiertos como platos. Se había quedado embobada mirando mi
erección, que estaba en su punto álgido.

- Edward yo no… - susurró Bella


Me acerqué hasta ella quedando tumbado a su lado boca abajo.

- Bella amor, no tenemos que hacer nada que no quieras – le dije dulcemente
mientras acariciaba su mejilla.
- No, si quiero, pero yo nunca he estado con… - se puso colorada como un
tomate, y yo no conseguía adivinar que era lo que estaba pasando – yo nunca he
estado con un hombre.

Me quedé helado, creo que incluso mi erección se había apaciguado al oírla


decir aquello. Había dado por hecho que habiendo estado a punto de casarse y
teniendo un prometido ella había…estaba equivocado, Bella era virgen, y yo no
había tenido ningún cuidado en hablar de ello antes de dejarme llevar por el
momento.

- Yo lo siento, debí preguntarte antes… - no me dejo terminar.


- No te disculpes, yo lo deseaba igual que tu, y sigo desenado hacer el amor
contigo, pero solo te pido que seas cuidadoso – dijo ella avergonzada.
- Bella – le dije levantando su barbilla – aunque no fuese tu primera vez, seria
cuidadosa, no podría lastimarte, jamás.

Dicho esto nos empezamos a besar de nuevo. Yo no hacía más que pensar que
aquella iba a ser su primera vez y me había elegido a mí. Me sentía afortunado
y feliz de ser yo el primero y el único que iba a estar con ella.

BELLA POV

Era la primera vez que estaba con un hombre del modo en el que estaba en
estos momentos con Edward. Pero realmente lo hacía porque era la que mi
cuerpo y mi corazón me pedían.
Deseaba a Edward de todas las maneras posibles en las que se puede desear a
un hombre, y estaba dispuesta a llegar hasta el final esa noche.

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Destinados
Edward and Bella

Después de un maravilloso orgasmo, nos habíamos empezado a besar de


nuevo. Edward estaba juntó a mí en la cama. Ambos estábamos completamente
desnudos, besándonos y acariciándonos.
No pude evitar que mi mando viajara por su pecho hasta su abdomen para
llegar hasta su miembro. Estaba duro y firme como un mástil.
Cuando rocé con mi mano su miembro se escapó un jadeo de los labios de
Edward. Estaba realmente excitada, y yo estaba feliz de saber que la causante
de aquello era yo.

Empecé a masajear su miembro arriba y abajo y Edward empezó a buscar mi


humedad para corresponder a mis caricias. Ambos estábamos dándonos placer
mutuamente. Estábamos muy excitados…

- Edward – conseguí susurrar entre sus labios – no aguanto más – conseguí


decirle.
- Estas segura? – preguntó él cariñosamente. Yo solo asentí, y Edward se
levantó para ponerse un condón.

Cuando lo vi depile con su miembro erecto no pude evitar lamerme los labios
por el deseo que sentía por aquel hombre, nunca me había sentido así.

Edward se acercó de nuevo a mí y se tumbó sobre mí. Posicionó su miembro en


mi entrada y fue penetrándome lentamente. Clavé mis uñas en sus hombros.
Sentía una pequeña punzada de dolor y escozor, mezclado con placer. Él se
detuvo sin salir de mí, mirándome a los ojos con preocupación.

- No te detengas – le susurré.

Edward reanudó el ritmo de su tarea. Conforme iba entrando y saliendo con su


miembro, el dolor iba desapareciendo y era substituido por un enorme placer
que crecía en mi bajo vientre y se iba extendiendo por toda mi zona intima.
Su miembro salía y entraba con facilidad y ambos empezamos a jadear por el
placer. Edward me besaba con pasión, y yo correspondía a sus besos. Poco a
poco noté como iba llegando el momento del orgasmo y Edward también lo
notó, ya que subió el ritmo de sus envestidas hasta que llegamos ambos al
éxtasis.

Jadeando e intentando recuperar el ritmo de nuestras respiraciones y de


nuestros corazones, ambos estábamos tumbados sobre la cama, uno al lado del
otro.

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Destinados
Edward and Bella

Me sentía plena, feliz. Amaba a ese hombre que descansaba a mi lado, no sabía
cómo había pasado, pero todo lo que había sentido por Jacob no se podía
comparar a lo que sentía por Edward.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 10
Tocando el cielo

EDWARD POV

La suave luz del sol se había empezado a colar por la ventana de mi habitación
indicando que ya había amanecido. La piel de Bella se veía realmente hermosa
cuando los rayos del sol incidían en su espalda desnuda.

Había pasado la noche con la mujer más maravillosa del mundo, y ahora había
despertado con ella en mi cama. La sensación era maravillosa, y quería tenerla
así el resto de mi vida.

Se removió algo inquieta y frunció el ceño, se estaba despertando.

- Buenos días Bella durmiente – susurré en su oído.

Una sonrisa se extendió por sus labios sin abrir los ojos. Era realmente hermosa,
tanto que mirarla era mi perdición…
Bella abrió sus ojos chocolate y se quedó mirándome aún con una sonrisa en sus
labios. Su reacción me cogió totalmente desprevenido. Se incorporó sobre sus
codos y se acercó a mí pegando su cuerpo al mío, sintiendo como su piel
acariciaba mi piel. Sus pezones hacían cosquillas en mis pectorales, y esto
estaba provocando que mi erección creciese por momentos. Ya estaba excitado
solo con mirarla, así que soldarme a ella piel con piel o ayudaba en absoluto a
tener mis instintos a ralla.

- Buenos días Edward Cullen – dijo Bella con sus labios pegados a los mío. Oír
mi nombre de sus labios era maravilloso.

Al parece notó mi erección, ya que metió una de sus manos entre las sabanas y
la llevó hasta mi miembro erecto, el cual empezó a masajear delicadamente
mientras me besaba.

- Bella…amor… - intentaba decir entre jadeos – si sigues así no sé si voy a poder


controlarme y te voy a atar a la cama todo el día – conseguí decir.
- Y quien dice que quiero que te controles? – dijo juguetonamente.

Empezamos a besarnos apasionadamente, mientras yo jugaba con sus pechos


ella seguía masajeando mi erección.

- Ahora vuelvo – me dijo Bella de modo seductor.

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Destinados
Edward and Bella

Se alejó de mí y se metió bajo las sabanas, yo no entendía que estaba pasando y


no sabía si había hecho algo mal, pero lo que pasó a continuación no dejó que
siguiera pensando en ello…

Bella bajó hasta mi erecto pene y se lo metió en la boca, haciendo que se me


escapara un gemido de placer. Tiré las sabanas de la cama hacía atrás para
poder verla mientras lamia y masajeaba mi miembro.

Mirarnos a los ojos mientras ella succionaba mi pene y lo lamia, aún me


excitaba más, pero me faltaba algo, tenía ganas de tocarla y darle yo también
placer.

- Eso es trampaaa – dije con la voz alterada por la excitación. Ella me miraba
divertida – Solo estás jugando tu.
- Ya llegará el momento en que te toque jugar a ti – dijo pícaramente.

Juro que esta mujer iba a matarme de placer. Me abandone al placer de las
caricias de Bella, hasta que llegó un momento en el que no pude más y tuve que
rogarle, suplicarle que me dejase hacerle el amor. Bella accedió pero no me dejó
moverte. Se montó sobre mí y se introdujo mi pene en su húmeda entrada. No
estaba dentro, ella lo tenía sujeto con su mano y jugaba con la punta de mi pene
en su entrada. Eso me estaba volviendo loco. Notaba su calor, su humedad y
tenía ganas de entrar en ella, pero esos preámbulos no me disgustaban en
absoluto y solo hacían que cada vez me excitara más.

Finalmente Bella se introdujo mi miembro por completo, momento en el que


clavó sus manos en mi pecho para sujetarse, mientras tiraba la cabeza hacia
atrás con un gemido de placer. Me encantaba verla así de excitada y saber que
el causante era yo. Eso a mi ego masculino le daba alas.

Bella empezó a moverse rítmicamente mientras nuestras respiraciones iban


subiendo su ritmo. Notaba mi corazón atronando en mis oídos. Alargué mis
manos para tocar los pechos de Bella, eran perfectos. Noté como estaba a punto
de llegar al orgasmo y ella me iba a acompañar. Ambos empezamos a movernos
más rápido y a jadear y pronunciar nuestros nombres, hasta que estallamos de
placer. Sin sacar mi miembro de su interior, Bella se recostó sobre mi pecho. Su
cabello me quedaba a la altura de la nariz y podía oler su aroma de fresas, era
muy agradable tenerla tan cerca.

- Creo que tendría que irme a la habitación de Alice a darme una ducha y
vestirme antes de que el resto de la familia se despierte… - dijo algo sonrojada.

57 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Puedes ducharte aquí conmigo – le dije a Bella divertido.


- Edward Cullen, recuerdas que estamos en casa de tus padres? Ya es bastante
embarazoso pensar que hemos dormido juntos y algo más…como para que
encima me pillen en tu ducha.

Estaba totalmente sonrojada, y yo disfrutaba viendo su rostro carmesí cuando


me regañaba.

- Está bien, pero desayunarás conmigo? – le dije divertido.


- Yo ya he desayunado – la respuesta de Bella provoco que ambos
empezáramos a reírnos notando que yo seguía dentro de ella, y que el
movimiento de nuestros cuerpos al reírnos estaba provocando que mi pene
volviera a tener vida propia.

Bella se dio cuenta y se levantó para vestirse, dejando un gran vacío junto a mí.
No me gustaba esa sensación, necesitaba tenerla cerca.

- Creo que será mejor que me vaya o no conseguiremos despegarnos en todo el


día.

Mientras se colocaba su ropa interior y su pijama, no podía apartar la vista de


su cuerpo. Sabía que aquello me iba a costar una ducha de agua fría, pero no
podía evitar mirarla, esa mujer era la perfección. Me levanté de la cama y me
acerqué hacía Bella, mientras veía como sus ojos me recorrían toda mi
anatomía.

- Te veo en el desayuno – le dije divertido mientras me iba a la ducha.

Entré en el baño y oí resoplar a Bella y luego como se abría y cerraba la puerta


de mi habitación. No pude evitar que una sonrisa adornase mi cara el resto de
la mañana. Estaba feliz, dichoso, y había encontrado a una persona maravillosa.
Atrás quedaban mis noches de soledad y lamentos por lo que pasó con Tania,
ahora me daba cuenta que en realidad no la había amado, o no al menos como
amaba a Bella. Este sentimiento era mucho más fuerte que el que había sentido
alguna vez por Tania. Se parecía más a una necesidad. Bella era algo que
necesitaba, como el aire para respirar, la comida para nutrirme y el resto de
cosas que necesitaba para vivir, en los que ahora en esa lista Bella estaba en
primer lugar.

58 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

BELLA POV

Salí de la habitación de Edward aún en estado de shock. Era asombroso el


cuerpo que tenia, y más aún el placer que sabia dar con cada parte de su
anatomía. No tenía ni idea de la hora que era, pero parecía que no se oían
ruidos en el pasillo. Cuando puse mi mano sobre el pomo de la puerta de la
habitación de Alice me quedé congelada en el sitio cuando se abrió la puerta de
la habitación de Emmet. Rosalie salía también a hurtadillas de la habitación, y
ambas nos quedamos mirándonos al principio asustadas hasta que
reaccionamos al ver que éramos nosotras dos.

- Ahora regresas? – preguntó Rosalie regañándome.


- Y tú? O me vas a decir que has ido a darle los buenos días a Emmet?

Ambas empezamos a reírnos y a mandarnos callar la una a la otra para no hacer


ruido. Entramos en la habitación de Alice y tanto la cama de Alice como la mía
y la de Rose estaban intactas. Alice tampoco estaba ni en la habitación ni en el
baño. Ambas nos mirábamos extrañadas, hasta que la puerta de la habitación se
abrió mientras Alice entraba de puntillas cerrando la puerta con cuidado.

- Tranquila Alice que no vas a despertar a nadie – le dijo Rose sorprendiéndola,


cosa que provocó que Alice pegara un brinco que casi se cuelga de la lámpara
del techo.
- Rosalie hale! Es que quieres que me de un ataque al corazón? – preguntó Alice
molesta.

Alice desvió su mirada a las camas que estaban hechas.

- Si que han madrugado e hicieron las camas también? – preguntó Alice


sarcásticamente. De sobras sabía que no habíamos pasado la noche en su
habitación.

Las tres estallamos en carcajadas y seguidamente establecimos los turnos de


ducha. Alice nos cedió el baño, ya que éramos las invitadas, mientras iba a su
armario para decir que modelito se colocaría hoy. Rose se duchó primero, ya
que ella necesitaba más tiempo para arreglarse el pelo, así nos dejaba margen a
mí y a Alice. Yo no me secaba el pelo habitualmente, pero para mi sorpresa
cuando salí de la ducha Rosalie me esperaba con el secador y el cepillo para
secarme el pelo. Ella ya se había arreglado el suyo dejándolo totalmente liso.

59 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Alice se fue al baño y Rosalie secó mi pelo haciendo unas ondas en las puntas.
Era fantástica con estas cosas. Alice salió del baño con el pelo ya arreglado y
lista para vestirse. Cuando estuvimos listas salimos de la habitación para bajar a
desayunar a la cocina. Cuando bajábamos las escaleras notamos el olor a café y
tostadas recién hechas que salía a nuestro encuentro, y cuando llegamos de la
cocina ahí estaba él.

Edward estaba junto con Esme su madre, y estaban preparando el desayuno


para todos. Cuando me vio entrar en la cocina se acercó hasta mí y me dio un
abrazo para atraerme hasta su cuerpo. Besó mi coronilla y me susurró al oído…

- Buenos días otra vez – me dijo cariñosamente.

Mi cuerpo se estremeció al notar su aliento cerca de mi oreja y mi cuello, y a él


se le escapó una risita mientras se alejaba de mí hasta la tostadora. Esme nos
miraba con una sonrisa maternal en su rostro. Se la veía feliz.

- Buenos días chicas – nos dijo Esme a las tres.

Nos sentamos en la mesa de la cocina y en ese momento llegaron Jasper y


Emmet.

- Buenos días preciosa – le dijo Emmet a Rosalie dándole un beso en los labios,
nada casto para dar los buenos días.
- Buenos días osito – contestó Rosalie acariciando su mejilla.

Mi amiga estaba feliz, y yo me sentía también feliz de verla a ella tan


enamorada. Jasper se acercó a Alice y le dio un beso en la mejilla.

- Hola amor – dijo Jasper tímidamente. Estaba claro que las muestras de afecto
en público no han sido nunca el fuerte de Jasper.

Desde que yo lo conocía no lo había visto nunca con ninguna chica, incluso
llegué a pensar que quizás sus gustos eran otros, pero ahora sabía que no había
encontrada la adecuada hasta que conoció a Alice. Alice se giró y le devolvió el
beso a Jasper pero en los labios, colgándose de su cuello y pegando su cuerpo al
de él.

- Bueno días cariño – le dijo Alice divertida.

Jasper se puso colorado como un tomate, no estaba acostumbrado a esas


muestras de afecto tan efusivas.

60 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Desayunamos ahora que estamos todos? – dijo Esme, cosa que me sorprendió,
ya que Carlisle no estaba.

Esme pareció notar la interrogación pintada en mi cara.

- Carlisle tuvo que salir temprano al hospital, tuvo una urgencia, así que no nos
acompañará para desayunar, pero espera poder reunirse con nosotros para
comer.

Era maravilloso pensar en que iba a pasar el resto del día con Edward y con su
familia, pensar en que justo íbamos a desayunar y todavía nos quedaba toda la
mañana y la tarde, hacía que mi humor fuese muy bueno.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 11
Un día maravilloso

ESME POV

Mis tres hijos habían encontrado el amor. Los tres eran felices, eso se podía
apreciar en sus caras, y en cómo cada uno de ellos miraba a su pareja. El que
más feliz me hacía era Edward, que durante mucho tiempo había estado muy
solo. Después de lo de Tania no había vuelto a ser el mismo, y desde que Bella
llegó a su vida había recuperado su sonrisa y sus ganar de vivir.

Emmet también parecía más centrado, se había pasado los tres últimos años
saliendo cada mes con una mujer distinta, y ahora parecía que con Rosalie había
encontrado a la persona con la que compartir su vida y dejar las juergas y el
resto de mujeres aparcadas.

Alice siempre había tenido las cosas claras, y después de acabar su carrera de
diseño y moda y tener su propio estudio de diseño, sabía que en algún
momento encontraría a su media naranja. Y así fue como conoció a Jasper, él era
agente de una agencia de modelos que Alice había contratado para uno de sus
desfiles, y en lugar de fijarse en los modelos que habían en la agencia, se fijó en
el agente, que desde hacía ya poco más de seis meses se había convertido en el
centro de su vida. Estaba feliz por mis hijos, y lo mejor es que las personas con
las que iban a compartir sus vidas eran buenas personas que también los
amaban.

- Chicos hace un día fantástico, porque no van a disfrutar del jardín y de la


piscina mientras yo recojo esto y luego nos vemos?
- Pero mamá dejamos que te ayudemos así podemos disfrutar todos del jardín –
dijo Alice con uno de sus pucheros.
- De eso nada, vayan a divertirse y en un rato los alcanzo – contesté firmemente.

Todos salieron hacia sus habitaciones para ponerse sus trajes de baño y
disfrutar un día de piscina y jardín, aún quedaba un buen rato para la hora de
comer, así que luego de recoger la cocina me uniría a ellos.

EDWARD POV

Ver a Bella en bikini solo hacía que me acordase de ella en mi habitación y en lo


que había pasado entre nosotros esa noche. No podía apartar mi mirada de su
cuerpo mientras Emmet chillaba a mi lado.

62 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Edward! Despierta! Es tu turno – dijo Emmet molesto.


- Emmet no es necesario que chilles – dije sonriendo.

Emmet bufaba por mi broma, de sobras sabía que llevaba un rato llamándome,
pero yo estaba distraído mirando las curvas de Bella mientras ella charlaba con
Rosalie y Alice y se untaba de crema el cuerpo.

- Eddy, es tu turno, coje los dardos y tira a ver si haces diana – dijo mi hermano
de modo meloso cerca de mi oído.

Me aparté de él riendo y él hizo lo mismo, Jasper también se estaba carcajeando


viendo la escena y al final los tres estallamos en carcajadas sonoras, haciendo
que las chicas nos mirasen con cara de no entender nada.

- Son como niños – dijo Alice a lo lejos.

Me quedé de nuevo perdido en la mirada de Bella, no tenía ganas de jugar a los


dardos, sólo quería estar junto a Bella, inundando mis sentidos con su olor a
fresa.

- Edward! – volvió a chillar Emmet mientras se reía porque se había dado


cuenta de cómo nos mirábamos Bella y yo.
- Emmet acabamos esta y me voy a tomar el sol – le dije a Emmet divertido.
- Pero si tu nunca has tomado el sol? – se carcajeó Emmet.
- Las cosas cambias hermano

Terminamos la partida de dardos que por supuesto ganó Emmet, yo había


perdido totalmente la concentración pensando en terminar cuanto antes para
estar con Bella disfrutando del sol y de la piscina. Emmet salió trotando hasta
donde estaban las chicas y colocó una hamaca al lado de Rosalie, que lo miraba
con cariño. Jasper y yo anduvimos a pasa tranquilo hasta llegar a su altura, y
Alice se levantó palmeando la hamaca para que ocupase su lugar.

- Gracias – le contesté a Alice con una sonrisa en mi rostro.

Alice y Jasper se fueron a la mesa que había justo detrás de nosotros y sentaron
en las sillas a charlas. Mamá apareció con una bandeja de limonada, y todo
sonreímos.

- Tienen sed chicos? – dijo Esme animada. Todos nos fuimos a la mesa a
compartir la limonada.

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Destinados
Edward and Bella

BELLA POV

Aquel jardín era un paraíso, y aquella familia hacía que me sintiese como en
casa. Echaba de menos a mis padres, pero vivir con Rose hacía más llevadero el
vivir en New York y mis padres en Forks. Aunque ahora tenía otra razón para
estar agradecida por vivir en New York, y esa razón era Edward.

Nos tomamos la limonada y al cabo de un rato llegó Carlisle del hospital. Ya


sabía de donde había heredado Edward su carácter, sin duda de su madre Esme
que era todo amor, pero su atractivo sin duda lo había heredado de su padre.
Pese al tener ya los cuarenta y tantos, seguía siendo atractivo y muy guapo, al
igual que Edward, que tenia la mitad de la edad que él.

- Hola chicos – saludó Carlisle animadamente – Hola amor – le dijo a Esme


besando sus labios.

Se notaba que se amaban, pese a llevar juntos tantos años se seguían amando
como el primer día. Ambos se retiraron hacía la casa, ya debía ser casi la hora
de comer, y no habíamos ayudado a Esme en nada. Me puse la camiseta y el
pantalón.

- Ahora regreso – le dije a Edward que me miraba extrañado.

Me fui a la casa para ver si podía ayudar a Esme en algo, así que entre a la
cocina.

- Esme, puedo ayudarte con la comida? – pregunté tímidamente cuando ella me


vio entrar en la cocina y me sonreía.
- Oh Bella! no, disfruta del día, no te preocupes que yo me encargo.

Había ya un par de ensaladas preparadas, y Esme se giró a revisar el horno, por


lo que podía ver estaba haciendo un asado que olía de maravilla.

- Déjame al menos preparar el postre… - pregunté tímidamente.


- Está bien – contestó Esme con una sonrisa – que necesitas?
- Bueno veamos… - empecé a hacer memoria de lo necesario para preparar
tiramisú.
- Ahí justo en esa puerta está la despensa, mira a ver si tienes todo lo necesario –
dijo Esme señalando una puerta que había junto al refrigerador.

Entré en la despensa y me quedé con la boca abierta, había comida para pasar
un año entero encerrado en aquella casa sin tener que ir a comprar.

64 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Dentro de la despensa incluso había un congelador y otro refrigerador. Empecé


a buscar todo lo necesario y salí de la despensa con las manos llenas de cosas.
Esme me miraba divertida e intrigada. Coloqué las yemas en un recipiente con
el azúcar y empecé a batirlas hasta que estuvo cremoso y el azúcar
completamente deshecho.

En otro recipiente batí las claras de huevo a punto de nieve y luego añadí el
mascarpone. Poco a poco le incorporé las yemas con el azúcar que había
preparado antes. Preparé un poco de ron y café en un plato para ir mojando los
savoiardi.

- Una bandeja? – pregunté a Esme quien se giró a un armario y me entregó una


bandeja de cristal rectangular.

Esme me miraba atentamente con una sonrisa en sus labios, estaba segura que
ya había adivinado que estaba preparando. Fui colocando alternativamente una
capa de savoiardi empapados y una capa de la mezcla de mascarpone
espolvoreando cacao sobre ésta última capa. Cuando tuve tres pisos de
savoiardi terminé con un poco de marscapone y cacao para dejar listo el postre.
Metí la bandeja en la nevera y me giré hacía Esme.

- Listo, en dos horas se podrá comer – dije orgullosa.

- A Edward le encanta el tiramisú – me dijo Esme guiñándome un ojo.

En ese momento apareció Edward por la puerta de la cocina.

- Pensaba que había huido – dijo acercándose a mi dándome un dulce beso en


los labios.
- No, estaba aquí conversando con Esme – dije divertida. El postre iba a ser un
secreto hasta que llegase el momento de comerlo.

Esme me miró y asintió siguiéndome el juego.

- Bien vayan a ducharse que en una hora comemos.

Nos duchamos y vestimos para la comida. Realmente Esme era una excelente
cocinera. El asado que había preparado estaba realmente delicioso, y con
Emmet fue imposible que sobrara comida. Llego el momento del postre.

- Bella me ayudas con el postre? – dijo Esme divertida.

65 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Volvimos de la cocina, yo con la bandeja de tiramisú y Esme con los platos de


postre. Cuando llegamos a la mesa todos miraban el tiramisú y a Esme.

- Mamá has hecho tiramisú? – dijo Edward entusiasmado.

A Esme se le escapó una risa.

- No – contestó Esme riendo.


- No es tiramisú? – preguntó Edward algo confuso.
- Sí, pero no lo he hecho yo – contestó Esme girándose a mirarme a mi
directamente. Cuando Edward puso sus ojos en mi no pude evitar sonrojarme.
- Los has hecho tu? – preguntó Edward embobado – es mi postre favorito
- Pues a Bella le queda estupendo – dijo Rosalie.

Edward seguía mirándome mientras cortaba y servía el tiramisú. El primer


pedazo se lo di a él, y no espero a que el resto tuviesen su porción para
probarlo. Cerró sus ojos mientras saboreaba el tiramisú que se había llevado a la
boca.

- Delicioso – dijo abriendo los ojos y mirándome con pasión.

Notaba como mis mejillas ardían y mi zona íntima empezaba a humedecerse.


Era increíble lo que aquel hombre podía conseguir solo con una sola palabra y
una mirada, mi cuerpo reaccionaba como si se tratase de un chute de adrenalina
directo al corazón. Y lo peor de todo es que necesitaba ese chute, me había
vuelto adicta a él, era mi marca de heroína.

Acabé de servir al resto de la familia y todos me felicitaron por lo bueno que


estaba el postre, pero yo ya no podía pensar en otra cosa que no fuese en estar
de nuevo en la cama con Edward. Me estaba empezando a preocupar
sinceramente, esta obsesión enfermiza y sexual no podía ser buena…

La tarde pasó más rápido de lo esperado, cuando estaba en compañía de


Edward perdía la noción del espacio tiempo, era feliz y me quedaba como en
una burbuja suspendida en la que solo estábamos él y yo. Llegó la hora de
marcharnos y volver a la realidad. Agradecimos a Esme y Carlisle por su
hospitalidad y ellos estaban encantados de tenernos en casa, y nos invitaron a
volver en el momento que lo deseáramos.

Jasper traía su coche, así que se quedaría un rato más con Alice. Edward y
Emmet nos llevarían a casa con el coche de Edward, ya que yo y Rosalie
habíamos llegado sin nuestros coches.

66 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Yo me instalé en el asiento del copiloto junto a Edward, quien iba conduciendo


con una mano y con la otra me sujetaba suavemente mi mano izquierda. Emmet
y Rosalie iban acurrucados en el asiento trasero conversando cariñosamente.
Ambos estaban también en su mundo, ajenos a lo que pasaba a su alrededor.

Llegamos más pronto de lo que me apetecía a la puerta de nuestro apartamento,


y Emmet y Rosalie se bajaron dejándonos privacidad. Se encaminaron hacia la
entrada del edificio y allí se detuvieron a charlar. Edward y yo nos quedamos
en el coche mirándonos. Me constaba sepárame de él. Ese fin de semana había
sido mágico, y no quería que se terminase, no quería separarme de Edward.

EDWARD POV

Había llegado el momento de despedirme de Bella, y no me apetecía en


absoluto dejarla en su casa e irme a mi apartamento sólo. Después de haber
dormido con ella y haber despertado a su lado, creo que no podría soportar las
noches si tenerla cerca, y mucho menos las mañanas sin tener esos ojos color
chocolate que tanto me gustaba mirar. Era lo primero que quería ver el resto de
mi vida al despertarme cada mañana. Estábamos cogidos de las manos, ambos
mirándonos a los ojos sin decir nada. Solté una de sus manos y le acaricie el
rostro.

- Te amo, más que a mi vida, y me duele separarme de ti – le dije con el corazón


en la mano.
- Yo también te amo – me dijo ella con una sonrisa y con la cara totalmente
sonrojada de vergüenza.

Fijó su vista en nuestras manos entrelazadas y yo levanté su barbilla para


mirarla a los ojos.

- Bella, quiero estar contigo todos los días de mi vida, quiero oler el aroma de
fresa de tu pelo cuando me duerma y despertarme a tu lado mirándote a los
ojos, esos ojos que me hipnotizan y me dejan sin aliento. Te necesito a mi lado,
no puedo estar sin ti, ahora tú eres mi vida.

Me acerqué a ella y la besé dulcemente. Cuando nos separamos de nuestro beso


nos quedamos con las frentes unidas.

- Te amo Edward, y yo tampoco quiero separarme de ti el resto de mi vida – me


dijo Bella cariñosamente.

67 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me separé de ella mirándola a los ojos. Mi corazón brincaba dentro de mi pecho


por la alegría. Latía fuerte y veloz y con cada latido parecía que gritaba su
nombre: Bella, Bella, Bella, Bella…. Tomé un mechón de su pelo y me lo llevé
hasta la nariz para olor ese aroma que me tenía loco, ese aroma a fresas
característico en ella.

Salí del coche y lo rodé para ir a abrirle la puerta y ofrecerle mi mano para
bajar. Sacamos su bolsa del maletero y nos encaminamos a la puerta. Emmet ya
regresaba hacía el coche y saludó a Bella, y Rosalie ya había subido al
apartamento. Llegamos hasta la puerta de su bloque, y después de fundirnos en
un beso y un abrazo que no quería terminar, finalmente nos despedimos con un
“te amo”.

Me encaminé hacía el coche con una sonrisa en mis labios. Mirando hacia el
frente vi a un tipo hablando por el mobil. Su cara me resultaba familiar, pero no
lograba ubicar en mi mente de que lo conocía. Al trabajar en un hospital a veces
te suenan las caras y no recuerdas porque. No le di mayor importancia y me
subí en mi volvo rumbo a casa.

JACOB POV

Quien era él? quien era ese tipo que besaba y abrazaba a mi bella de ese modo?

Había ido una noche más como tantas otras a ver si conseguía ver a Bella en su
apartamento desde el otro lado de la calle, como venía haciendo estos últimos
meses desde que rompimos, cuando de repente llamó mi atención un coche
plateado del que se bajaba su inseparable amiga Rosalie. Dentro del coche en la
parte delantera había dos personas más, pero no conseguí distinguir quién era
la chica que estaba junto al piloto de vehículo. Tenía que ser Bella, ya que ella y
Rosalie se habían vuelto inseparables desde que ella y yo no estábamos juntos,
pero me costaba creer imaginar a Bella a solas con un hombre en un coche.

De repente la pareja del coche empezó a besarse. De ninguna manera podía ser
Bella, ella no se besaría con otro en un coche. Miré hacía la entrada del edificio y
Rosalie estaba con el grandullón que se había bajado del coche hablando y
riendo en la entrada. De repente mi atención volvió a fijarse en el coche al oír
como se cerraban las puertas, y casi me caigo de la impresión al ver que era
Bella la que se bajaba del coche cogida de la mano de ese tipo.

Sacaron una bolsa del maletero y se encaminaron a la entrada del edifico, en la


que Rosalie ya no estaba y el tipo grandote tampoco, él ya iba de regreso al
coche del que se había bajado Bella.

68 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

La ira me estaba empezando a nublar el pensamiento, y solo tenía ganas de


plantarme allí en dos zancadas y arrancarle la cabeza al miserable ese que
estaba con mi novia.

Se despidieron con un beso que duró más de lo que podía soportar. Ver el
modo en el que ella pegaba su cuerpo a él, y como él sujetaba su cintura…juro
que estaba entrando en cólera. Mi móvil vibró en mi bolsillo y miré el
identificador de llamada, era Victoria.

69 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 12
Crueles intenciones

BELLA POV

Las siguientes semanas pasaron en un suspiro. Todo era un sueño. Edward era
mi sueño. Los fines de semana habían pasado entre su apartamento y el de
Rosalie, ya que yo seguía viviendo con mi amiga. Ya había desistido de la idea
de irme a vivir sola, estaba bien viviendo con Rosalie y ella también se
encontraba a gusto compartiendo piso conmigo.

Estaba saliendo con Edward, ya éramos novios de modo formal, al menos así lo
había anunciado en su casa con toda su familia durante una cena que el propio
Edward se encargó de organizar para la ocasión. Ahora teníamos pendiente ir a
Forks para presentarle a mis padres como mi novio formal, ya que les había
hablado suficiente de él como para que mi madre estuviese loca con la idea de
conocer a ese hombre tan maravilloso.

Aprovecharíamos las vacaciones de verano para pasar unos días allí. Ya había
avisado a mis padres de que iría, pero no iría sola. Ellos estaban encantados de
saber que era feliz y que había recuperado las ganas de vivir de nuevo. Habían
sufrido mucho con todo lo de la ruptura con Jacob, y ahora estaban más
tranquilos al ver que estaba con Edward.

Era viernes, y ese fin de semana Rosalie, Jasper y yo íbamos a pasar el fin de
semana en casa de los Cullen. Desde la barbacoa que no nos habíamos quedado
a dormir. Si habíamos ido a cenar a comer un par de veces más, incluida la vez
en que Emmet también anunció que él y Rosalie eran novios.

Rosalie ya se había ido con Emmet al mediodía, ya que ambos tenían la tarde
libre. Yo tenía que terminar unos pendientes en la oficina y luego pasaría por
casa para recoger algunas cosas. Allí me pasaría a buscar Edward para irnos a
casa de los Cullen el fin de semana.

Éstaba terminando mi trabajo, ya no quedaba casi nadie en la oficina,


prácticamente ésta semana era yo quien apagaba las lueces cada dia, pero hoy
al ser viernes desde las dos de la tarde que aquello estaba casi desierto, y ahora
a las seis ya no quedaba ni un alma. Me sobresalté cuando alguien llamó a la
puerta de mi despacho, ya que no tenía ni idea de quién podía ser.

- Adelante – respondí a la llamada de la puerta. Casi me caigo de espaldas con


la silla y todo cuando lo vi entrar a mi oficina.

70 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

EDWARD POV

Mi turno terminaba a las ocho de la noche, a esa hora saldría disparado para el
apartamento de Bella y Rosalie para ir a buscar a mi novia e irnos a pasar el fin
de semana a casa de mis padres. Ella tenía algunos pendientes en la oficina, así
que quedamos sobre las ocho y media en su casa. Mi padre se había ido hacía
un rato, él se encargaría de avisar a mi madre que llegaríamos más tarde debido
a mi turno en el hospital.

Contaba los minutos que me quedaban para ver a mi Bella, ella se había
convertido en la razón de mi existencia, mi vida y mi todo. Jessica la jefa de
enfermeras me avisó de que tenía una paciente en urgencias, al parecer se
trataba de una chica con algunos moretones y magulladuras, y parecía que tenía
un brazo roto, según lo que me comentó Jessica, que había sido la que la había
atendido y llevado hasta el box 3.

- Buenas tardes señorita Stewart, soy el doctor Cullen – dije mirando el informe.
- Hola doctor Cullen – contestó una voz tímida.

Levanté la vista y me encontré con algo escalofriante. Aquella mujer parecía


que le habían dado una paliza. Tenía un labio partido, un ojo hinchado en el
que se estaba empezando a formar un moretón de aúpa, y sujetaba su brazo
izquierdo, que parecía que estaba roto.

La chica pelirroja de ojos azules me miraba con pena, estaba claro que estaba
avergonzada por la situación.

- Que le ha pasado señorita Stewart? – pregunté algo apenado.


- Victoria, llámeme Victoria – dijo dulcemente.
- Que le ha pasado Victoria? – pregunté de nuevo.
- Es algo complicado… - dijo mordiéndose el labio inferior, gestó que me
recordó a Bella.
- Tenemos tiempo mientras la examinó y la llevo a hacer unas placas – le dije
sonriendo.

Aquella chica me contó lo sucedido. Había dejado de amar al que hasta hace
tres meses era su marido, James. Le había pedido el divorcio porque estaba
enamorada de su jefe. Todo pareció ir bien, su marido se lo tomó mejor de lo
que ella esperaba, hasta hace un mes empezó a acosarla y volverse algo
agresivo. Hoy se había presentado en su oficina y le había montado un
escándalo en el que acabó agrediéndola.

71 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Su jefe la había defendido, pero luego la había llevado al hospital y se había


marchado diciéndole que no quería seguir con ella. La chica estaba destrozada,
había roto su matrimonio y el hombre al que amaba ya no quería saber nada de
ella. Su marido estaba desquiciado y la acosaba. Después de hacerle unas placas
confirmé que el brazo estaba roto, por lo que con la ayuda de Jessica la
escayolamos.

Hice el papeleo y le di el alta, ya que no era necesario que permaneciera en el


hospital. No pude avisar a la policía de los sucedido, ella se negó a presentar
denuncia, así que ese miserable quedaría impune.

- Bien Victoria, si siente mareos o náuseas, se le nubla la visión o algún otro


síntoma que no sea habitual, por favor regrese de inmediato al hospital para
hacerse un examen.
- De acuerdo doctor, muchas gracias por todo – me dijo ella acercándose a besar
mi mejilla.

Su reacción me dejo sorprendido, no estaba acostumbrado a que mis pacientes


tuviesen esa cercanía conmigo. Victoria se marchó, y yo me quede sumido en
mis pensamientos respecto a lo que le había pasado a aquella chica. No
entendía como un hombre que amaba a una mujer era capaz de cometer tal
atrocidad dañando a su amor de ese modo. Eso solo podía hacerlo alguien muy
enfermo, porque no se me ocurría otro modo de justificar ese comportamiento.
De repente sentí el impulso de ir a buscar a Bella. Después de haber visto a
Victoria algo me hacia presentir que necesitaba estar cerca de mi amor.

JACOB POV

No podía creer que el marido de Victoria hubiese llegado tan lejos. Entiendo
que nuestro comportamiento no ha sido muy adecuado teniendo en cuenta que
Victoria estaba casada y yo comprometido, pero una vez ella decidió poner fin a
su matrimonio, no creo que fuese del todo civilizado que tras tres meses de
divorcio él apareciese en la oficina tratándola de fulana y golpeándola de esa
manera.

La había dejado bastante magullada, y creo que incluso con un brazo roto, así
que la lleve hasta el hospital, pero no me quedé a esperarla, tenía un asunto
importante que resolver. Algo que me rondaba la cabeza desde hacía ya un par
de semanas y que cuanto antes debía hacer.

72 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

BELLA POV

Se había quedado allí de pie con esa cara torturada que recordaba de la última
vez que nos vimos en el restaurante.

- Bella, necesito que hablemos – dijo suplicante.


- No sé de qué tenemos que hablar, creo que ya está todo hablado entre
nosotros, que más nos queda por decirnos Jacob? – dije cortante.
- Bella por favor, estos meses han sido los peores de mi vida, cometí un error y
lo he pagado con creces. Te amo y te necesito, y quiero que vuelvas conmigo –
me tuve que agarrar a los brazos de la silla para no caerme, sinceramente, no
entendía que parte de “Jacob no me busques” no había comprendido la última
vez que nos vimos.
- Jacob, no te guardo rencor, ya te he perdonado por lo sucedido, pero no te
amo y no voy a volver contigo – contundente, estaba claro que a este chico
había que decirle las cosas claramente y sin rodeos para intentar que captara el
mensaje.
- Es por él verdad? por ese medicucho con el que estas!!!!! – me escupió las
palabras con ira.

Me quedé muda por la impresión, como sabia él que yo estaba con Edward? de
que lo conocía?.

- Que no tienes nada que decir? – volvió a decir con la cara roja de la furia.
- Jacob black, no tengo que darte explicaciones de lo que haga con mi vida, hace
tiempo que perdiste ese derecho – le dije con los dientes apretados por el cabreo
monumental que había conseguido que cogiese.
- Entonces es verdad, tienes algo con él – volvió a repetir acercándose a mí
rodeando la mesa.

Estábamos uno frente al otro. Jacob tenía las manos apretadas en puños tan
fuerte que tenia los nudillos blancos. No me podía creer que después de lo que
él había tenido con Victoria y después de seis mese tuviese la desfachatez de
presentarse en mi oficina para reclamarme, esto era el colmo!

- Sal ahora mismo de mi oficina y no se te ocurra volver a acercarte a menos de


cien metros a la redonda de mi – lo solté todo gritando como nunca lo había
hecho, no era propio de mí perder los papeles de ese modo.

Jacob acorto la distancia que había entre nosotros y me cogió por los hombros y
empezó a zarandearme.

73 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Como has podido bella, como has podido estar con él!!!!!!!!!!!! – estaba
totalmente fuera de sí, realmente me estaba empezando a dar miedo, así que
hice lo único que se me ocurrió hacer… levante mi pie y le di una patada en la
entrepierna.

Jacob gritó de dolor y su cara se convirtió en una mueca. Salí corriendo del
despacho para llamar a seguridad desde la mesa de mi secretaria.

- Seguridad?, necesito a alguien en el piso…. – no pude acabar la frase, ya que


me cogieron por el pelo tirando de mi hacia atrás.

Casi me caigo al suelo cuando Jacob me dio la vuelta para ponerme frente a él.
Tenía la cara roja de la ira, no parecía el Jacob que yo había conocido.

- Si ya te has entregado a él ahora no te importara que al fin tu y yo tengamos


nuestro rato de placer – no me podía creer lo que estaba escuchando – eres una
zorra Bella, nunca pensé que podrías llegar a hacerme esto!!!!

Jacob sujeto mi pelo y me acercó hasta él, de modo que su boca y la mía se
unieron. Intentaba zafarme de su agarre, pero no daba resultado. Jacob era
corpulento y tenía mucha fuerza. Agarró mi camisa por el cuello y tiró de ella
dejando al descubierto mi ropa interior y mi camisa hecha girones.

Su mirada se había posado en mis senos, y se relamía mientras los miraba.


Volvió a atraerme hacia él y me besó de nuevo. Oí como se abrían las puertas
del ascensor…le di un mordisco en el labio y el soltó un alarido de dolor y me
abofeteo.

- Maldita seas bella!!!! – gritó con furia.

Caí al suelo por la fuerza del golpe, estaba aturdida, solo alcancé a oír una voz
familiar de fondo que me llamaba desde muy lejos.

- Bellaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 13
No puedo perderte, tú eres mi vida.

EDWARD POV

La tarde estaba tranquila en el hospital, así que conseguí que Tayler cubriera el
resto de mi turno para poder salir antes a buscar a Bella a su oficina. Sabía que
aún estaría trabajando hasta las siete, así que tenía el tiempo justo para llegar a
su oficina y darle una sorpresa. Llegué más rápido de lo habitual, ya que un
viernes a esa hora apenas había tráfico, ya todo el mundo estaba fuera para
pasar el fin de semana o en casa con la familia. Al entrar al edificio los guardias
de seguridad no me prestaban mucha atención, andaban algo ocupados con
algún problema.

- Tenemos que localizar la llamada, se oyen golpes…señorita me escucha? –


decía el guardia de seguridad angustiado.
- Espera Pol, voy a consultar con el ordenador desde donde se está haciendo la
llamada, el edifico está casi vacío y no me costará mucho encontrar el origen de
la misma.

Me paré frente al mostrador.

- Hola soy Edward Cullen, voy a la planta trece a buscar a Isabella Swan – dije
al guardia que me miraba.
- Planta trece pol!!!! – dije el otro guardia chillando.
- Si eso he dicho, que voy a la planta trece.
- Disculpe señor, hay una emergencia en esa planta.

Ambos guardias salieron corriendo hacia el ascensor y yo tras ellos.

- En la planta trece está mi novia – dije a los guardias de seguridad que me


miraban cuando me paré con ellos a esperar el ascensor.
- Está bien, suba pero manténgase detrás de nosotros – me contestó el que el
otro había llamado Pol.
- Embry, crees que sea seguro? – preguntó el tal Pol
- No lo sé Pol, pero tampoco podemos dejarlo aquí abajo.

Las puertas del ascensor se abrieron y los tres nos subimos en él. Uno de sus
guardias insertó una llave para que el ascensor subiese directo, ya que no se
paró en ninguno de los pisos por los que íbamos pasando y subíamos directos
al piso trece.

75 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Mi corazón estaba martillando mis oídos a doscientas pulsaciones por minuto,


creo que en cualquier momento se me iba a salir del pecho. Estaba asustado y
preocupado por Bella, ella debía seguir en el piso trece, el piso en el que parecía
que había algún problema y al que nos dirigíamos.

Pese a no hacer ninguna parada el maldito ascensor parecía que iba más lento
de lo normal. Estaba tenso y a punto de salir disparado como un cohete de la
tensión que estaba acumulando. Sin darme cuenta mis puños se habían cerrado
y mis uñas se clavaban en la palma de mis manos. Por fin sonó la campanita del
ascensor que indicaba la llegada al piso trece, y las puertas se abrieron y ahí mi
mundo se me vino abajo.

- Maldita seas bella!!!! – gritó con furia un hombre joven que tenia sujeta a Bella
al mismo tiempo que la abofeteaba.

No pude contener mi ira y salí corriendo a matar a ese animal.

- Bellaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

El dos segundos llegué hasta donde se encontraban Bella y aquel tipo y no pude
contenerme al ver a Bella en el suelo semi inconsciente.

- Maldito seas! – grité con furia.


- Vaya si el medicucho ha venido a salvar a la putita – dijo él con una sonrisa
burlona en su cara.

Me abalancé sobre él y le propiné un puñetazo que lo hizo caer de espaldas al


suelo. Cuando me disponía a seguir machacándolo los guardias de seguridad
ya habían llegado a mi altura y uno de ellos me sujetaba el brazo mientras el
otro esposaba al tipo ese.

- Hijo no vale la pena, ya la policía se encargará de él. Atiende a tu novia que te


necesita, la ambulancia viene de camino - me dijo el tal Pol cariñosamente.

Caí al suelo sobre mis rodillas junto a Bella, estaba sangrando, con su camisa
hecha girones y semi inconsciente. Me quité mi chaqueta y cubrí su desnudez.
Sujetaba su mano con fuerza.

- Edward eres tú? – alcanzó a decir Bella débilmente – te amo.


- Yo también te amo mi amor – le dije con un hilo de voz.

76 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Bella perdió el conocimiento y la ambulancia llegó. Para mi suerte era Erik, el


paramédico del servicio de ambulancias del hospital en el que yo trabajaba, que
al verme allí se sorprendió.

- Edward, que ha pasado? – preguntó Erik sorprendido.


- Erik, es mi vida, mi amor, la razón de mi existencia – dije con lágrimas en mis
ojos a punto de desbordarse. Pero aguanté, tenía que ser fuerte.
- No te preocupes Edward, tranquilízate y déjanos hacer nuestro trabajo – me
dijo Erik poniendo una mano sobre mi hombro.

Erik se puso a trabajar sobre Bella revisando sus constantes, indicando al


enfermero que le pusiera un gotero, le colocó un collarín y la pusieron en la
camilla. Cuando terminaron me indicó que los siguiera. Yo estaba en estado de
shock, me movía de modo mecánico sin saber muy bien porque, solo seguía la
camilla donde Bella iba inconsciente.

- Edward, Edward, me escuchas? – me decía Erik, y por fin conseguí contestar.


- Erik – dije algo aturdido.
- Ella está bien, no te preocupes, la llevamos a hacer un chequeo al hospital,
pero estate tranquilo si? – me dijo sujetando mi hombro – como te encuentras
Edward? – preguntó Erik en tono profesional.

No pude contestar y me derrumbé llorando como nunca lo había hecho, la


tensión acumulada de esa última media hora me estaba pasando factura.

- Tranquilo, todo está bien – me decía Erik de modo cariñoso. Realmente era un
buen amigo y compañero, y sin duda le debía una, y muy grande – quieres
llamar a alguien – me dijo Erik cuando me tranquilicé.

Asentí y tomé mi teléfono del bolsillo de mis pantalones y llamé a la persona


que siempre acudía cuando tenía un problema.

CARLISLE POV

Había salido algo antes de lo habitual del hospital, prefería llevarme papeleo a
casa para poder disfrutar de una cena en familia y adelantar algo de trabajo
durante el fin de semana. Tenía que preparar una conferencia que debía dar la
próxima semana en el hospital. Llegué a casa y ya habían llegado Alice, Jasper,
Emmet y Rosalie. Sabía que Edward y Bella tardarían algo más, ya que Edward
no acababa su turno en el hospital hasta las ocho.

77 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Saludé a todos y me encaminé hacía mi despacho para dejar allí mi cosas antes
de darme una ducha y ponerme algo cómodo. Eran ya las siete y media cuando
el móvil sonó en mi bolsillo. Miré el identificador de llamadas, era Edward.

- Hola hijo, algún problema en el hospital? – pregunté cordialmente, ya que


sabía que aún no había acabado su turno.
- Papa ha pasado algo con Bella – la voz de Edward me indicaba que algo iba
mal, muy mal. Su voz era sombría como hacía tiempo que no oía.
- Que pasa hijo? – dije algo alarmado.
- Papa te necesito, estamos en el hospital, han atacado a Bella – a continuación
oía sollozar a Edward desde el otro lado de la línea. Oí como alguien tomaba el
teléfono.
- Doctor Cullen soy Erik el paramédico – conocía bien a Erik, era uno de los
paramédicos del servicio de ambulancias del hospital.
- Dime Erik – pregunté angustiado mientras cogía de nuevo mi cartera y las
llaves del coche saliendo de mi despacho hasta el salón.

El resto de la familia se quedó en silencio al verme aparece con el teléfono en la


mano y mi talente serio, y más al oírme hablar.

- Como está Bella? – pregunté de modo profesional.


- Estamos llegando al hospital con la ambulancia. Está inconsciente debido a los
golpes que ha sufrido, pero no parece grave doctor Cullen. Tiene un fuerte
golpe en la mejilla y el labio partido, pero nada que deba preocuparnos
físicamente – dijo Erik tranquilizándome.
- Bien Erik salgo para el hospital enseguida, dile a Edward que en veinte
minutos estoy ahí. Mantenme al tanto de cualquier novedad Erik.

Colgué el teléfono consciente de que todas las miradas se centraban en mi


persona, así que no me ande con rodeos.

- Han atacado a Bella – A Rosalie se le escapó un grito de horror y se llevo las


manos hasta la boca – parece que no tiene nada grave, ya la están trasladando al
hospital y Edward va con ella.
- Vamos al hospital – gritó Rosalie agarrando a Emmet de la camisa con
lágrimas en los ojos.
- Vamos iremos en mi coche – dije dirigiéndome al resto de la familia.

Salimos del garaje a toda prisa. El camino hasta llegar al hospital fue en silencio,
nadie dijo nada. Todos estábamos tensos por lo acaecido esa tarde.

78 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Aparqué en la plaza que tenía asignada en el aparcamiento del hospital. Antes


de salir del coche cogí mi identificación para poder acceder a todas las áreas del
hospital. Nos dirigimos hacia la entrada de urgencias a paso ligero. Emmet iba
sujetando a Rosalie, estaba muy alterada y preocupada por Bella. Alice y Esme
tampoco estaban mejor. Llegamos a urgencias y accedimos por una de las
puertas reservadas para el personal del hospital y guie a la familia a una sala de
descanso de enfermeras.

- Necesito que esperen aquí. Ésta zona está restringida al personal del hospital.
En cuanto sepa algo de Bella regreso – salí de la sala hacia el mostrador de
urgencias.
- Betty donde está Edward? – pregunté a una de las enfermeras que estaba en el
mostrador.
- En el Box 4 doctor Cullen – me contestó Betty.

Llegué hasta el box de urgencias que me había indicado Betty, y allí estaba Bella
en la camilla. Su cara estaba con un enorme hematoma en su pómulo y los
labios hinchados. Tyler la estaba examinando bajo la atenta mirada de Edward,
que no se separaba de ella ni un momento observando a Tyler.

- Edward hijo, sal y deja trabajar a Tyler – le dije cariñosamente poniendo mi


mano en su hombro.
- Papa… - me susurró Edward con la voz rota – no puedo separarme de ella –
dijo con los ojos llenos de lágrimas.
- Tyler estaremos en el área de descanso de las enfermeras, por favor cuando
termines de revisar a Bella nos avisas.

Conseguí sacar a Edward y llevarlo hasta el área donde esperaba el resto de la


familia. Cuando entró y vio al resto de la familia allí reunida se derrumbó.
Empezó a llorar como un niño pequeño en los brazos de Esme, me dolía verlo
de ese modo. Rosalie empezó a llorar temiendo lo peor.

- Edward hijo, tranquilízate, Bella está fuera de peligro, ahora en cuanto Tyler
termine de examinarla la subiremos a una habitación – lo decía más para el
resto de la familia que para el propio Edward, ya que verlo de ese modo había
hecho que Rosalie y el resto de la familia pensasen en lo peor.

Cuando Edward parecía algo más calmado, intenté que me explicara que había
pasado.

79 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- No lo sé papá, no sé quien era él, sólo sé que llegue a la oficina de Bella antes
de que ella se marchara a casa, Tyler me iba a cubrir la última hora para poder
darle una sorpresa e irla a buscar a su oficina. Cuando llegué un tipo la había
abofeteado y ella estaba tirada en el suelo con su ropa hecha girones. Bella
consiguió llamar a seguridad y subieron conmigo en el ascensor. Juro papá que
si no me llegan a detener lo mato allí mismo!!! – dijo Edward con ira.
- Pero quien querría hacerle algo así a Bella? – preguntó Rosalie con lagrimas en
los ojos.
- Lo han detenido? – pregunte.
- Si. Los guardias de seguridad lo esposaron mientras esperábamos a la policía
y a la ambulancia.
- Como era ese tipo? – pregunté a ver si conseguíamos algún dato más.
- Era alto, muy musculoso, así como Emmet, y moreno. Creo haberlo visto
alguna vez, pero no recuerdo dónde… - Edward estaba sumido en sus
pensamientos – Si! Lo ví en casa de Bella, una de las noches que fui a dejarla a
casa, estaba al otro lado de la calle hablando por teléfono.
- Cómo? Sabe donde vivimos? – dijo Rosalie horrorizada.
- Rosalie no te preocupes, está detenido mi amor, el no se va a acercar a ustedes
– dijo Emmet de modo posesivo.
- Eso quiere decir que conoce a Bella, y probablemente Bella lo conocerá a él.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 14
No puedo separarme de ella

EDWARD POV

No podía creer que esto estuviese pasando. Sabía como médico que Bella estaba
fuera de peligro, que solo tenía algunos golpes, pero como novio estaba
destrozado, no podía entender como un hombre podía ser capaz de agredir así
a una mujer. La espera se me hacía eterna y Tayler no venía con noticias de
Bella, estaba empezando a desesperarme. En ese momento la puerta se abrió y
Tayler entró a la sala de descanso.

- Buenas noches – dijo Tyler serio. Automáticamente me tensé.


- Tyler por favor como sigue Bella? – preguntó mi padre, ya que yo estaba al
borde de un ataque de nervios.
- Bella ha sufrido un fuerte golpe en la mejilla, pero no se ha roto el hueso ni ha
sufrido daños en el maxilar. Le hemos dado algunos puntos en el labio inferior,
ya que tenía un corte debido también a una contusión. Físicamente se encuentra
bien, no tiene ninguna otra lesión a parte de las descritas.

- A nivel psicológico? ha despertado? – preguntó de nuevo Carlisle.

- Ha despertado y hemos tenido que administrarle un calmante, Edward


preguntaba por ti ha empezado a llorar, creo que va a necesitar algo de tiempo
para asimilar lo ocurrido, está muy alterada y asustada ahora está dormida –
dijo Tyler de modo serio – la hemos trasladado a la planta 3, está en la
habitación 37.

- Gracias Tyler te lo agradezco – le dije a Tyler, realmente estaba agradecido de


que hubiese tratado a Bella.

Tyler me agarró del hombro para infundirme ánimos.

- Yo me voy a ir a casa, pero Jared se queda en turno de noche, cualquier cosa


me avisan – dijo Tyler retirándose.

Rosalie no dejaba de llorar, estaba asustada y preocupada por Bella.

- Bien, vamos entraremos de dos en dos en la habitación – dijo Carlisle.

Avanzamos por el hospital hasta el ascensor que había en urgencias para el


personal sanitario.

81 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Todos íbamos en silencio, solo se oía ante nuestro avance los sollozos de Rosalie
a los que también se había unido mi madre. Alice era la única que más o menos
aguantaba el tipo. Pese a que le caía alguna lágrima por su mejilla, no decía
nada. Yo estaba totalmente abatido, no podía creer que le hubiese pasado esto a
Bella. Era una persona dulce, buena y no le había hecho daño a nadie.

Rosalie y yo fuimos los primeros en entrar a la habitación, seguidos de mi


padre, que quería comprobar el historial de Bella y ver que todo estuviese en
orden. Se lo agradecía enormemente, ya que yo no tenía cabeza para hacer de
médico en aquellas circunstancias. Ahora entendía porque cuando estás
implicado emocionalmente con un paciente te apartan del caso, hasta ahora no
me había encontrado en una situación en la que el paciente fuese alguien de mi
familia, y en éste caso se trataba de la razón de mi vida.

Rosalie se secó las lágrimas e intentó coger una gran bocanada de aire.
Poniendo su mejor sonrisa entró en la habitación precediéndonos a mí y a mi
padre. Bella estaba acostada en la cama, parecía tranquila. Rosalie se acercó a
ella, le tomó la mano y le acariciaba el pelo, se notaba que la quería.

- Bella, soy Rosalie, me oyes? – decía con voz dulce – ya todo está bien, estas a
salvo, nadie te va a hacer nada.

Bella empezó a abrir los ojos poco a poco. Yo estaba en el extremo de los pies de
la cama, me daba terror acercarme a ella, la veía tan frágil… Abrió los ojos del
todo y miró a Rosalie y una mueca de dolor se instaló en su cara.

- Jake – dijo.

Lo llamaba a él, era él a quien quería ver. El había sido su prometido hasta hacía
seis meses, y estaba claro que ella aún lo amaba. Creo que en ese preciso
momento noté como mi corazón se rompía en mil pedazos, pero me quedaba el
consuelo de que ella estaba bien, y aunque no fuera a mi lado sería feliz. Yo
estaría siempre para cuando ella me necesitase, y siempre la amaría.

- Qué pasa con él? – dijo Rosalie – él fue quien... – dejó la frase sin terminar, las
lágrimas de Bella empezaron a rodar por sus mejillas y me miraba a los ojos.

Yo estaba echando raíces en mi sitio, no sabía si acercarme a consolarla o


permanecer en mi sitio. Bella miró a Rosalie y asintió.

- Maldito sea!! como se cruce en mi camino juro que le arranco la cabeza!!!!! –


gritó Rosalie sobresaltándonos a mí y a mi padre.

82 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Ambos mirábamos a Rosalie con la cara roja de la ira, y Bella con sus mejillas
bañadas en lágrimas. Con un click las piezas encajaron en el rompecabezas en el
que se había convertido mi mente en las últimas horas. Ella no estaba llamando
a Jacob su ex novio porque lo echara de menos, sino porque él había sido el
culpable de que ella estuviese en aquella cama.

Bella había fijado su vista en mí y yo me acerqué por el otro lado de su cama.


Ella me miraba con tristeza y con las lágrimas rodando por sus mejillas. osalie
nos miro a ambos y se despidió de Bella, saliendo de la habitación y dejándonos
solos.

BELLA POV

Cuando conseguí salir del sopor que me había invadido, me encontré en una
sala pequeña con alguien que me estaba examinando. No sabía quién era,
estaba en un hospital? Donde estaba Edward? No entendía nada, que hacía allí?
Intenté hablar y una punzada de dolor en mi labio hizo que se me saltaran las
lágrimas.

- Dónde estoy? Que ha pasado? Dónde está Edward? – estaba desesperada, y si


habíamos tenido un accidente con el coche.

- Señorita Swan tranquilícese, todo está bien, en un rato verá a Edward – me


dijo el que parecía el médico. Inyectaron algo por el gotero que tenía en mi
mano y caí de nuevo en el sopor que me había tenido adormecida hasta hacía
un rato.

Notaba que me movían, pero no era capaz de abrir mis ojos. El vaivén que
notaba hacia aumentar el sueño que tenia, era como si me estuviesen meciendo
como a un bebé para dormirlo. Al cabo de lo que debió ser un rato, no sé si
minutos o horas, el vaivén se había detenido y estaba en algún sitio acostada.
Me notaba cómoda, con una almohada en mi nuca que hacía que mi cabeza
descansara en algo blandito. Era una sensación agradable. No sentía dolor, y me
inundaba una paz interior que hacía que me sintiese relajada.

Empecé a ver trozos de lo que parecía una película en mi mente. Estaba en mi


oficina trabajando. Mi secretaria entró a despedirse, se iba ya a casa. Eran las
tres de la tarde. Seguía trabajando en la campaña que tenía que presentar el
próximo martes. Pasó la tarde y pensaba en Edward, habíamos quedado para
vernos. Entró Jacob a mi oficina…Jacob? Todo empezó a encajar en mi mente.

83 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Noté alguien acercarse a mi cama y como me tomaban la mano.

- Bella, soy Rosalie, me oyes? – decía dulce voz de mi amiga junto a mí – ya


todo está bien, estas a salvo, nadie te va a hacer nada.

Intenté abrir los ojos, pero me pesaban los parpados. Después de mucho
esfuerzo conseguí abrir los ojos y enfocar.

- Jake – conseguí decir.

Giré mi vista y frente a mí estaba Edward, su cara estaba triste y con una mueca
de dolor. Porque estaba así, yo me encontraba bien, estaba bien y solo
necesitaba tenerlo a él a mi lado. La voz de Rosalie hizo que me fijara de nuevo
en ella.

- Qué pasa con él? – dijo Rosalie – él fue quien... – dejó la frase sin terminar, las
lágrimas de empezaron a rodar por mis mejillas y volví a mirar a Edward.

Edward no se movía, parecía que había echando raíces en su sitio. Estaría el


dolido o pensaría que entre Jacob y yo había algo? No podía soportar la idea de
perderlo. Rosalie me sujetaba la mano con firmeza y la miré y asentí, Jacob me
había atacado, había intentado abusar de mí, y no sabía si lo había conseguido
porque con el último golpe que me propinó caí algo aturdida al suelo, y ya no
recordaba cómo había llegado al hospital, solo recordaba la cara de Edward
junto a mi cuando Jacob me golpeó, sin duda había sido una alucinación en un
momento de pánico. La voz en grito de Rosalie me sacó de mis pensamientos:

- Maldito sea!! como se cruce en mi camino juro que le arranco la cabeza!!!!! –


gritó Rosalie provocando que tanto Edward como Carlisle se sobresaltaran.

No era habitual que Rosalie usara ese tono y ese lenguaje amenazante, pero
cuando lo hacía infundía respeto y miedo, cosa rara siendo una mujer. Volví a
mirar a Edward y se acercó hasta el otro lado de la cama que estaba libre. Me
sentía triste y no podía controlar las lágrimas rodando por mis mejillas. Rosalie
nos miro a ambos y se despidió de mí, saliendo de la habitación con Carlisle y
dejándonos solos.

ROSALIE POV

No podía creer que ese maldito había sido capaz de ir a buscar a Bella y hacerle
eso. Y Edward lo había visto rondando por nuestro edificio? Eso quería decir
que hacía tiempo que la seguía.

84 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Carlisle y yo salimos de la habitación para darles a Edward y a Bella algo de


privacidad, creo que en éste momento la necesitaban. Edward lo había pasado
muy mal hasta que pudo ver a Bella a salvo, y si no hubiese sido por él y por los
guardias de seguridad no sé hasta dónde hubiese llegado Jacob.

Salí de la habitación y Emmet me recibió en sus brazos. Lo había echado de


menos mientras estaba dentro haciéndome la fuerte para no llorar frente a Bella.
Ella estaba bien, y el maldito de Jacob en la cárcel, y ahí íbamos a hacer que se
pudriera.

- Todo bien? – pregunto Emmet besando mi pelo.

Me separé un poco de él, ya que Alice y el resto esperaban a que Carlisle y yo


les dijéramos como estaba Bella.

- Ese maldito de Jacob Black! juro que me las va a pagar!!! – dije con los dientes
apretados y subiendo el tono de voz.

Todos me miraban sin acabar de entender mi enfado, y viendo el estado en el


que me encontraba, algo alterada para conseguir explicar las cosas de manera
clara sin soltar improperios, Carlisle lo aclaró.

- Parece que Jacob, el ex novio de Bella, ha sido el que atacó a Bella en su


oficina. Edward llegó justo a tiempo con los guardias de seguridad para evitar
que ocurriera una desgracia – explicó Carlisle.

- Como está Bella? – preguntó Esme con la voz quebrada, se notaba que en
verdad apreciaba a Bella.

- Ella está algo magullada pero bien, no tiene nada grave, pero está muy
asustada. El aspecto psicológico es lo que nos preocupa más en estos momentos.

- Creo que sería bueno que se tomara algunos días libres y se quedara en casa,
allí estará tranquila y podrá rehacerse – dijo Esme con seriedad.

- De momento pasara la noche en el hospital, por la mañana haré que Sam baje
a hacerle una pequeña evaluación psiquiátrica, y si no supone un peligro para
su salud, hablaremos con ella para que se venga unos días a casa.

85 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Yo miraba a Carlisle como acariciaba la mejilla de su mujer. Realmente eran


maravilloso tener a ésta familia cerca, Bella, Jasper y yo habíamos tenido mucha
suerte de encontrar a nuestra media naranja junto con su familia.

EDWARD POV

Cuando Rosalie y mi padre nos dejaron solos, tomé una silla y me senté junto a
la cama de Bella. Necesitaba estar con ella, protegerla y hacer que se sintiera
segura. No me iba a separar nunca de su lado.

- Edward yo… - empezó a decir Bella – no recuerdo que pasó – me dijo


angustiada.

Tuve que sacar fuerzas de mi interior para controlar la furia que estaba por
explotar. Ella no pagaría mi ira, ya tendría tiempo de ajustar cuentas con aquel
infeliz que había llevado al hospital a la razón de mi vida.

- Todo está bien Bella, sólo tienes algunas contusiones, llegamos a tiempo – dije
acariciando su mejilla.

- Llegamos…tu estuviste allí? No fue una alucinación? – me dijo con los ojos
abiertos como platos.

- No mi amor, quería darte una sorpresa y salí antes del hospital – le conté
angustiado, ella lo estaba pasando mal, estaba también angustiada.

Empezó a sollozar y las lágrimas corrían de nuevo por sus mejillas.

- Él me…yo no… - no sabía que quería decirme – no recuerdo que pasó


Edward! Él me…me…me violó? – preguntó por fin con un hilo de voz.

Por fin entendí su angustia y el motivo por el que me miraba con temor en sus
ojos, esperando mi rechazo si ese hubiese sido el desenlace?

- No amor, ya te dije que llegamos a tiempo, no te toco – le dije apretando mi


mandíbula por recordar a Bella en ropa interior con su camisa hecha girones.

Suspiró aliviada y me abrió sus brazos incorporándose en la cama para


abrazarme.

- Oh Edward! Pensaba que él… - no la dejé terminar.

86 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Sssssh tranquila, no se va volver a acercar a ti, no se lo voy a permitir – le dije


con la mandíbula apretada abrazándola fuertemente contra mi pecho

Bella pareció calmarse y se recostó de nuevo en la cama. Tocaron a la puerta y


asomo la cabeza mi hermana Alice con Jasper. Ambos estaban serios en la
puerta hasta que Bella les sonrió a ambos y entraron a saludarla.

Toda la familia entró en la habitación en grupos de dos, yo no me moví del lado


de Bella, sujetaba su mano fuertemente mientras mi familia le daba muestras de
afecto para animarla. Bella sonreía y estaba feliz, había recuperado su sonrisa, y
yo a su lado estaba también feliz de verla sonreír. Los últimos en entrar fueron
mis padres.

- Oh Bella! Estas bien? – se acercó mi madre preocupada acariciando el rostro de


Bella.

- Si Esme, ya estoy mejor, gracias por venir – dijo Bella cariñosamente.

- Cariño, Carlisle y yo tenemos algo que proponerte, si a Edward y a ti os parece


bien, nos gustaría que te instalaras en casa para descansar unos días – dijo mi
madre mirándonos a ambos – evidentemente Rosalie también se quedará.

Cuando oí a mi madre hacer esa propuesta a Bella me sentí muy afortunado de


tener la familia que tenía. Eran maravillosos, y trataban a Bella y a Rosalie como
si fueran también sus hijas. Bella me miró sorprendida, y yo asentí para
confirmarle que me parecía bien la idea.

- Estaría encantada de vivir una temporada con vosotros Esme, gracias –


contestó Bella abrazando a mi madre.

Después de eso todos se retiraron a descansar, y yo me quedé a pasar la noche


con Bella en el hospital. No era necesario ya que estaba bien, pero no podía
separarme de ella.

87 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 15
De vuelta

BELLA POV

Después de pasar la noche en el hospital, salimos rumbo a mi apartamento para


ir a buscar algunas cosas antes de ir a instalarme en la casa de los Cullen. Ya
todo el mundo en la oficina sabía lo ocurrido, y Matt mi jefe, me había llamado
diciéndome que me cogiera un par de semanas de vacaciones como mínimo y
que descansara. Ya tenía todo lo de la campaña de la próxima semana
preparada, así que le indiqué donde podía encontrarlo para poder hacer la
presentación.

Edward también se había pedido vacaciones en el hospital, así que teníamos


dos semanas por delante para disfrutar el uno del otro, y la verdad después de
lo ocurrido y el ritmo de trabajo de los últimos meses, lo necesitaba. Carlisle
había llamado a mis padres para explicar lo ocurrido, así se lo pidió Edward, ya
que Carlisle conocía a Charlie. Mis padres venían la próxima semana a New
York a visitarme, los Cullen les habían ofrecido su casa y Charlie había
aceptado con tal de poder verme.

Las circunstancias no eran las más adecuadas para presentarles a Edward, me


hubiese gustado que las cosas fuesen de otro modo, pero lo importante es que
vería a mis padres e iba a descansar dos semanas junto a Edward. Llegamos a
mi apartamento y Rosalie también estaba allí con Emmet, se habían quedado a
pasar la noche allí para esperarme hasta la mañana siguiente. Cuando entré por
la puerta mi amiga se quedó mirándome y una sonrisa se extendió en sus labios
cuando corría para abrazarme.

- Bellaaaaa!!!!! – gritó Rosalie eufórica.

- Hola amiga - le dije cariñosamente mientras nos abrazábamos.

- No vuelvas a hacerme pasar una noche como ésta! – me dijo con los ojos
llenos de lágrimas. Realmente mi amiga tenía ojeras y muy mala cara, estaba
claro que esa noche no había dormido demasiado.

Rosalie estaba recogiendo más de lo que a mí me parecía necesario para dos


semanas.

- Rosalie realmente crees que necesitas todo eso? - pregunté

88 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Bella – mi amiga se puso seria, notaba que tenía algo importante que decirme
– No voy a volver al apartamento, me voy a vivir con Emmet. Quería esperar a
estar en casa de los Cullen para contártelo con calma, pero no quiero seguir
viviendo aquí, no después de lo que ha pasado. Y bueno – dijo abrazando la
cintura de Emmet – creo que ambos estamos mejor juntos.

Los dos sonreían y yo no pude más que devolverles la sonrisa.

- Me alegro mucho por ustedes – les dije de corazón.

Pero lo que realmente no podía decirles es que ahora yo también debería


mudarme, no quería seguir viviendo allí sin Rosalie, y menos sabiendo que
Jacob sabía dónde encontrarme. Sabía que estaba preso, pero no quería darle
ventaja en ningún caso. Edward también sonreía, pero no sé porque me daba la
sensación de que a él no le cogía por sorpresa.

- Hermanito, no te preocupes que no nos iremos muy lejos, estaremos justo en


el apartamento de enfrente del vuestro – dijo Emmet riendo.

- Del vuestro? – pregunté algo confusa - me he perdido – dije mirando a


Edward que estaba mirando a su hermano con cara de enfado.

- Gracias Emmet – masculló Edward.

- Ups! – dijo Emmet tapándose la boca con una mano.

- Osito! – dijo Rosalie dándole un capón a Emmet – vamos a seguir


empaquetando cosas!

Ambos salieron del salón y se metieron en la habitación de Rosalie cerrando la


puerta. Yo me giré mirando a Edward en espera de que me aclarase que
acababa de pasar.

- Me he perdido algo? – pregunté algo confusa

- Era una sorpresa, pero Emmet la estropeó – dijo Edward visiblemente molesto
con su hermano.

- Bueno pues ahora ya me puedes decir de que se trata no? – dije acercándome a
él para convencerlo.

89 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me miraba con sus ojos verdes de un modo muy dulce. Me besó la coronilla y
me recibió en sus brazos. Yo apoyé mi cabeza en su pecho, se estaba tan bien…
me sentía protegida.

- No me lo vas a contar? – pregunte con voz melosa.

- No seas mala, es una sorpresa! – dijo riéndose por mi actitud.

- Está bien, pero no me gustan las sorpresas – le dije cruzando los brazos sobre
mi pecho y poniendo cara de puchero.

Nos encaminamos a mi habitación para recoger mis cosas. No me daría tiempo


de recogerlo todo, así que esas dos semanas que tendría libres las aprovecharía
para recoger y buscar otro apartamento, quizás podría mirar en el mismo
edificio que Rosalie y Emmet. Empecé a recoger mis cosas, mientras sacaba ropa
del armario, Edward la iba doblando y colocando en una maleta que tenía sobre
mi cama.

- Creo que voy a tener bastante que hacer estas dos semanas – dije pensativa,
más para mí misma que para hablar con Edward. El se quedó parado
mirándome fijamente.

- Estas dos semanas debes descansar – dijo Edward mirándome serio.

Yo me paré de recoger y me lo quedé mirando.

- No has oído a Rosalie? Necesito recoger mis cosas y buscar apartamento, y no


si en tres semanas que quedan para acabar el mes me dará tiempo. Además la
próxima semana llegan mis padres, así que la cosa se complica.

- Bella por favor, disfrutemos del fin de semana y de algunos días más de
tranquilidad, y luego te prometo que te ayudaré a buscar apartamento – me dijo
atrayéndome hacía su cuerpo.

- La verdad es que cuando quieres puedes resultar muy convincente – lo besé


olvidándome de mi labio, pero eso dolió – uix!

- Ten cuidado Bella, vamos a tener que dejar de besarnos hasta que tengas tu
labio mejor – me dijo tocándome la punta de la nariz con su dedo índice.

- No es justo – pataleé como una niña chiquita.

90 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Edward estalló en carcajadas. Él se lo estaba pasando en grande, pero a mí no


me apetecía en absoluto pasar las vacaciones sin poder besarlo.

EDWARD POV

Después de la metedura de pata de Emmet, me había costado convencer a Bella


de que no pasaba nada, aún no quería revelarle mis planes, quería hacer algo
especial para la ocasión. Después de recoger sus cosas fuimos a la sala del
apartamento, allí nos esperaban Rosalie y Emmet, que ya se marchaban.
Bajamos los cuatro juntos con el equipaje de Rosalie y Bella. Emmet había traído
el Jeep, así que cargamos todas las maletas en su coche. Yo necesitaba pasar por
mi apartamento a recoger algunas cosas.

- Emmet nos vemos en casa, paso por el apartamento que necesito recoger
algunas cosas y nos vemos en un par de horas – le dije a Emmet.

- Bien, no tarden, de lo contrario ya sabes que mamá se pondrá nerviosa, está


deseando de tener a Bella en casa – dijo Emmet guiñándole el ojo a Bella, gestó
que agradecí enormemente, ya que Bella se sonrojó y sonreía abiertamente.

Subimos a mi apartamento a recoger algunas cosas y nos marchamos a casa de


mis padres. Durante el viaje Bella iba muy callada, pero con una sonrisa en sus
labios mirando el paisaje que había a las afueras de New York. Parecía mentira
que a sólo media hora del centro de la ciudad se pudiese respirar esa paz y
tranquilidad.

El día era soleado y Bella cerró sus ojos apoyando la cabeza en el asiento del
copiloto y disfrutando del sol que bañaba su cara. Se veía tranquila y relajada, y
yo estaba feliz de ver que ella estaba superando todo lo ocurrido. Era más fuerte
de lo que todos pensábamos. Llegamos a casa de mis padres y entré al garaje
para aparcar el coche al lado del jeep de Emmet, que ya estaba allí aparcado, al
igual que el coche de papá. Cuando entramos a casa todo miraban a Bella con
una sonrisa, estaba claro que se alegraban de verla, pero sobre todo mi madre.

- Oh Bella! Qué alegría que estés en casa! – dijo mi madre mientras abrazaba a
Bella con cariño.

Yo miraba la escena sonriendo, no podía más que sentirme afortunado por la


familia que tenia y por haber encontrado a Bella.

- Gracias Esme, Carlisle – saludó Bella tímidamente.

91 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Después de los abrazos pasamos al jardín, mis padres habían organizado una
barbacoa en familia para disfrutar del día en el jardín. Bella llamó a sus padres
para tranquilizarlos. Charlie y Renné, asi se llamaban los padres de Bella, se
habían pedido algunos días libres e iban a llegar a New York el próximo
martes, para quedarse hasta el domingo y poder cuidar de Bella.

Comimos, reímos y brindamos por la felicidad y por estar toda la familia


reunida. Bella estaba feliz, y a parte de las magulladuras de su labio y el
moretón de su mejilla, era como si no hubiese pasado nada. Después de la
primera reacción en el hospital había digerido perfectamente lo ocurrido. Esme
ya tenía preparada una habitación de invitados doble para Rosalie y Bella, así
que mientras ellas se iban a instalar acompañadas por Alice, nos quedamos el
resto de la familia disfrutando de las últimas horas de sol del día.

- Parece que Bella lo lleva bien – dijo Emmet muy serio.

- Si, en el hospital entró en estado de shock al despertar, pero ahora parece que
lo está superando – contestó Carlisle – habéis hablado del tema Edward?

- No mucho, sólo estaba preocupada por si Jacob había abusado de ella cuando
perdió el conocimiento después del último golpe que le dio. Ya la tranquilicé
diciéndole que no, que llegamos a tiempo con los guardias de seguridad –
contesté apretando mis puños.

- Ahora es importante mostrarle nuestro apoyo y que se sienta segura – dijo


Carlisle.

- Papá, mamá debo daros las gracias por el gesto que habéis tenido acogiendo a
Bella y a Rosalie durante un tiempo aquí en casa – dije sujetando las manos de
mis padres.

- Edward por favor! No hay nada que agradecer, me encanta tener compañía,
ya lo sabes, y Bella y Rosalie son como mis hijas – dijo Esme acariciándome la
cara amorosamente como solía hacer siempre que me veía preocupado.

Seguimos charlando hasta que oscureció y recogimos el jardín, entrando en casa


para ducharnos y cenar alguna cosa.

92 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 16
Disfrutando el momento

EDWARD POV

Después de una cena agradable en compañía de mi familia, necesitaba pasar un


rato a solas con Bella, así que decidimos ir a dar un paseo por los alrededores de
la casa. La noche era estupenda, una buena temperatura, y un cielo cubierto por
un manto de estrellas.

- Edward, agradezco mucho la hospitalidad de tu familia, se están portando


todos muy bien – dijo Bella mientras caminábamos tomados de la mano.

- Eso es porque te quieren todos igual que yo – le dije estrechándola por la


cintura hacía mi cuerpo.

Bella sonrío, e incluso con tan solo la luz de la luna podía ver su cara sonrojada
por lo que le acababa de decir. Para ella era un cumplido, pero para mí es una
realidad.

- Bella, te amo como jamás he amado antes. Necesito tenerte cerca cada día,
dormir a tu lado y despertarme cada mañana con esa sonrisa – le dije
acariciando su mejilla mientras ambos dejábamos de caminar para mirarnos de
frente a los ojos. A aquellos ojos color chocolate que me tenían hipnotizado
desde el primer día que los vi.

- Edward, yo también te amo, y tengo miedo de que esto acabe, de que solo sea
un sueño, y no quiero despertar.

- Siempre voy a estar a tu lado amor mío – le dije abrazándola y pegándola


contra mi cuerpo besando su coronilla.

Seguimos paseando en silencio, hasta que a Bella se le escapó un bostezo y


decidí que era hora de regresar a casa a descansar.

BELLA POV

Rosalie ya me esperaba en la habitación que compartíamos ambas en la casa de


los Cullen.

- Qué tal tu paseo? – preguntó Rosalie cariñosamente.

93 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Muy bien, la verdad es que disfruto de la compañía de Edward, y estar aquí


en ésta casa alejada de la ciudad es un antídoto a todo lo que me ha pasado en
estos últimos días.

- Si tienes razón. Ésta casa es como un remanso de paz. Y Esme es muy cariñosa,
se está portando muy bien, al igual que Carlisle, Alice y el resto de la familia –
dijo Rosalie.

- Sí, eso mismo hablaba con Edward, de lo generosos que están siendo
dejándonos quedar aquí unos días, e incluso invitando a mis padres.

Después de charlar un rato con Rosalie nos acostamos para descansar, las
últimas 48 horas habían sido muy intensas y ambas necesitábamos una cura de
sueño.

El domingo transcurrió tranquilo entre comida familiar, baños en la piscina y


paseos al atardecer con Edward. Tengo que reconocer que me estaba
acostumbrando a verlo cada minuto del día, y la verdad es que me agradaba
tener tanto tiempo para estar juntos.

El lunes todos volvieron al trabajo, excepto Edward que se había tomado unas
vacaciones para estar a mi lado un par de semanas, y Esme, que trabajaba desde
casa y solo iba a la ciudad un par de veces a la semana. Rosalie, Emmet y Jasper
no iban a volver hasta la tarde, al igual que Carlisle, por lo que comeríamos
Alice, Esme, Edward y yo. Después de mucho esfuerzo conseguí convencer a
Esme para que me dejase preparar la comida, hice una lasaña de verduras que a
Edward le encantó. Por la tarde cuando llegó el resto de la familia, pedimos
unas pizzas que fueron a buscar Emmet y Edward.

La cena estuvo muy animada, Rosalie había tenido una sesión de fotos para un
catálogo de bañadores y había posado con varios modelos muy guapos y
cotizados, por lo que mientras contaba como había sido la sesión, Emmet no
paraba de dar bocados a su pizza y poner cara de enfado, cosa que nos hizo reír
a todos. Esa noche muy fui a dormir temprano, estaba cansada, y tenía ganas de
levantarme temprano para ir junto con Edward a recoger a mis padres al
aeropuerto. Habíamos planeado una cena especial para celebrar la llegada de
mis padres y que iban a conocer a Edward. Cuando el sol empezaba a
despuntar por el horizonte, ya estaba empezando a desperezarme para
levantarme. Apenas eran las seis de la mañana, por lo que decidí ir a preparar el
desayuno, ya que no se había levantado nadie y no quería usar el baño para no
despertar a Rosalie. Pero cuando llegué a la cocina, había alguien que se me
había adelantado…

94 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Buenos días Bella durmiente – me dijo mi príncipe azul cariñosamente.


Siempre lograba hacerme sonreir.

- A qué hora te has levantado? – pregunté sorprendida, ya estaba el desayuno


casi listo.

- Bueno algo temprano, digamos que no podía estar más en la cama – dijo
sonriendo.

- Estas nervioso? – pregunté incrédula.

- Te mentiría si te dijera que no lo estoy - contestó con esa sonrisa torcida que
tanto me gustaba.

- No tienes porque, les vas a caer muy bien, y sé que mis padres te van a querer
como yo o más. Me salvaste de Jacob y me haces feliz, y eso es lo único que les
importa, mi felicidad – Edward pareció complacido con mis palabras y me dio
un beso suave y cuidadoso en los labios. Aún me quedaban un par de días para
que me quitasen los puntos.

El moretón de mi mejilla ya estaba empezando a ponerse de un tono verdoso


que indicaba que iba remitiendo.

- Caramba!!!! Creo que esto de tener a Bella en casa me va a gustar más de lo


que pensaba – dijo Emmet a nuestras espaldas mirando la mesa de desayuno
que había preparado Edward – no sé por dónde empezar.

Ambos estallamos en carcajadas mientras Emmet se quedaba embobado


mirando las tortitas, las tostadas, el zumo de naranja, los muffins…Edward
había cocinado para toda la familia y en cantidades industriales.

EDWARD POV

Después del desayuno, Bella se fue a dar una ducha y a vestirse para salir para
el aeropuerto. El vuelo de sus padres llegaba a las doce del mediodía, y ya eran
las nueve de la mañana. Teníamos una hora de camino hasta el aeropuerto, y
antes queríamos pasar por mi apartamento a recoger algunas cosas que
necesitaba. Salimos a las diez de la mañana de casa de mis padres hacía mi
apartamento. Recogí algunos libros y algo de ropa, y nos fuimos al aeropuerto.
Habíamos cogido el Jeep de Emmet, ya que tenía un amplio maletero.

95 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Llegamos a las once y media al aeropuerto, aún nos quedaba media hora hasta
que aterrizara el avión, así que nos sentamos a esperar a la llegada del vuelo.
Cuando nos quisimos dar cuenta ya estaban anunciando el desembarco del
vuelo de los padres de Bella así que nos fuimos hasta la salida de su vuelo.
Empezó a salir gente y Bella iba poniéndose de puntillas y mirando todas las
caras que iban saliendo hacía nosotros. De repente una mujer rubia de ojos
verdes gritó su nombre al mismo tiempo que Bella la llamaba mamá.

- Bellaaaaa!!!!

- Mamaaaaaaaaá!!!!

Ambas corrieron a abrazarse y yo anduve hasta llegar a su altura. Renné la


madre de Bella la miraba con lágrimas en los ojos mientras observaba el
moratón de su mejilla y los puntos de su labio.

- Maldito jacob! – dijo la madre de Bella con los dientes apretados.

Un hombre con el cabello castaño y los ojos color chocolate como los de Bella,
llegó hasta donde nos encontrábamos.

- Bellaaa!!! Que ganas tenia de verte!! – dijo Charlie, el padre de Bella.

- Papá! Yo también te echaba de menos – contestó Bella con lágrimas en los ojos.

Los tres se fundieron en un abrazo que me hizo mantenerme a un lado para no


estropear el momento. Bella se aparto de sus padres para buscarme y tomar mi
mano y acercarme a ella.

- Mamá, Papá el es Edward Cullen – dijo Bella muy orgullosa.

- Encantado señor y señora Sw… - no pude terminar la frase porque Renné me


había abrazado fuertemente sin esperarlo.

- Gracias Edward, de todo corazón – Renné me miraba con lágrimas en los ojos.
Tenía una mirada de agradecimiento. Yo sólo asentí a modo de agradecimiento
también por ese recibimiento tan caluroso.

- Encantado de conocerte Edward, te agradezco todo lo que tu familia está


haciendo por Bella, y sobre todo que la hubieses ayudado en esas circunstancias
cuando… - pero Charlie no terminó la frase, se quedó mirando la cara de su hija
apenado – bueno seguro que siendo hijo de Carlisle mi hija ha elegido bien.

96 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Nos encaminamos hacia el aparcamiento y cargamos las maletas en el Jeep de


Emmet. Charlie estaba entusiasmado con el coche de mi hermano, así que le
dije que si lo necesitaba no dudase en cogerlo cuando gustase. Bella y Renné
iban en el asiento trasero charlando, abrazándose y Renné acariciando el rostro
de Bella.

Llegamos a casa y Carlisle y Esme salieron a recibirnos, pese a ser un día


laboral, Carlisle se había cogido el día libre del hospital para estar en casa todo
el día, al igual que Esme, que ya se había organizado la semana para solo ir un
día a la ciudad.

- Charlie Swan, que gusto me da verte!!!!! – dijo Carlisle acercándose hasta


Charlie para abrazarlo.

- Carlisle Cullen, veo que los años no pasan para ti, sigues igual que hace veinte
años!!! – Contestó Charlie correspondiendo al abrazo de Carlisle.

- Me alegro de que tu y Renné aceptaran mi invitación – dijo Carlisle sujetando


a Charlie por los hombros.

- Gracias a ti por el ofrecimiento, y sobre todo por cuidar de Bella, te lo


agradezco enormemente – contestó Charlie estrechando la mano de Carlisle.

- Recuerdas a Esme, mi esposa? – dijo Carlisle.

- Si, hola Esme me alegro de verte – contestó Charlie cariñosamente – gracias a


ti también por abrirnos tu casa.

- No hay de qué Charlie, Bella es como una hija para mí, y tanto ella como su
familia siempre será bien recibida – contestó Esme.

- Esme ella es Renné, mi esposa – presentó Charlie.

- Encantada Esme – dijo Renné mientras abrazaba a Esme cariñosamente –


gracias por cuidar a mi Bella.

- No hay de que Renné – contestó Esme - bien vamos a dentro, creo que
tendrán ganas de asearse un poco y comer algo después del viaje – dijo Esme
como la anfitriona perfecta que era.

97 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Mientras los padres de Bella se aseaban en su habitación, Bella y yo


esperábamos en el salón. Después de un rato, Esme y Bella ya tenían lista la
mesa del porche para comer fuera, hacía un día maravilloso para disfrutar de
un almuerzo al aire libre.

Comimos animadamente entre anécdotas de la facultad de Charlie y Carlisle,


habían estudiado la carrera de medicina juntos, y habían sido compañeros
también de habitación en el campus, así que los años de universidad habían
compartido muchas cosas, y ahora el destino había dispuesto que sus hijos
compartiesen su vida. Mientras Esme, Renné y Bella se fueron dentro de la casa,
nos quedamos Charlie, mi padre y yo en el jardín, la conversación se fue hasta
otro terreno.

- Y dime Edward, en que te has especializado? – preguntó Charlie

- En neurología, es algo que siempre me ha apasionado – contesté


entusiasmado. Amaba mi profesión y me gustaba compartir ese sentimiento con
mi padre y ahora también con el padre de Bella.

- Y que planes tienes? – estaba seguro que esa pregunta no era solo por el
aspecto de la medicina, si no por lo que a su hija se refería, y no podía culparlo,
ya que yo en su situación habría actuado del mismo modo, interesándome por
el pretendiente de mi hija para saber si su bienestar está o no en juego.

- Por el momento voy a seguir trabajando en el hospital, y más adelante tengo


intención de compaginar el trabajo del hospital con una clínica privada, pero
ese es un proyecto a largo plazo.

- Ahá, entiendo – no parecía satisfecho con la respuesta, y no sabía si era porque


no le había aclarado nada de mi vida personal y solo había hablado de lo
profesional, o porque lo que le había contado acerca de mis planes profesionales
no eran de su agrado.

- Y que hay de tu vida personal? – ahora si había ido directo al grano, creo que
Charlie cada vez me caí mejor, me gusta que la gente no se anda por las ramas y
pregunte directamente lo que le inquieta.

- Bien, mi idea es casarme, formar una familia y compartir mi vida al lado de la


persona que amo, y espero que esa persona sea su hija – yo también podía ser
directo si me lo proponía.

98 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Ya le has pedido matrimonio a Bella? – preguntó Charlie algo sorprendido.

- No señor, pensaba hacerlo ésta noche, pero no quiero fijar una fecha hasta que
Bella se encuentre preparada para ello. Por el momento solo quiero hacer oficial
nuestra relación – contesté con seriedad.

- Bien, me parece bien – dijo Charlie frotándose la barbilla.

- Vamos Charlie, no asustes a Edward – dijo Carlisle divertido.

Ambos empezaron a reír y yo me uní a ellos, estaba claro que Charlie me había
puesto a prueba, y Carlisle lo conocía suficiente como para darse cuenta de ello.

99 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 17
La propuesta

BELLA POV

Pasamos la tarde con una charla de chicas. Mi madre era realmente divertida, a
veces incluso como una adolescente, parecía que el rol de madre e hija se había
intercambiado y era yo la que hacía de madre y ella de hija. Mi madre estaba
muy emocionada por haber conocido a Edward, y también muy intrigada por
saber en qué punto de la relación nos encontrábamos, cosa que ni yo misma
sabía cómo responder, ya que por el momento solo estábamos disfrutando el
uno del otro, pero no habíamos hablado del futuro, pese a que yo tenía claro
que quería pasar el resto de mi vida junto a Edward.

- Oh vamos Bella! como puede ser que aún no hayas tenido esa conversación
con Edward? – insistía Renné.

- No hemos llegado a ese punto todavía – contesté

- No hemos llegado a ese punto todavía? Como puede ser! Bella no puedes
dejar escapar a un hombre como Edward! es guapo, inteligente, atento, cariñoso
y médico! Es el hombre perfecto – mi madre estaba flipando, literalmente.

Estaba consiguiendo que me pusiera roja como un tomate. Menos mal que
Esme se había disculpado y estaba en la cocina preparando algunas cosas que
quedaban pendientes para la cena, le agradecía el detalle de habernos
concedido algo de privacidad a mí y a mi madre, teniendo en cuenta que mi
madre se estaba dedicando a decir lo buen partido que era su hijo.

- Mamá supongo que llegado el momento decidiremos que hacer, quizás nos
vayamos a vivir juntos dentro de un tiempo, pero en cuanto al tema del
compromiso, no creo que suceda ya – No es porque yo no tenga ganas, pero no
creo que Edward quiera ir tan rápido, pensé para mí misma. Y tampoco se lo
iba a preguntar, no quería que se asustase y saliese corriendo.

- No me lo puedo creer! Cuando te has vuelto tan antigua y yo tan moderna? –


dijo Renné mirando con cara de asombro – desde cuando necesitas estar
comprometida para irte a vivir con Edward o tener algo más? Bella
simplemente disfruta del momento, vive con él y encara las cosas según vayan
viniendo.

100 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

La verdad es que mi madre siempre ha sido algo “aventurera” en muchos


aspectos, cosa que a mí no me resultaba fácil. Ir a vivir con alguien es una
decisión importante, y si decido ir a vivir con Edward debe ser porque ambos lo
deseemos.

Ahora mismo creo que tenía la cabeza hecha un lío, yo sé lo que siento, y sé lo
que Edward siente, pero no sé qué planes de futuro tiene él, y si en esos planes
está el matrimonio, el compromiso, el vivir juntos o simplemente si estoy yo
para ese futuro incluida en sus planes de vida.

ESME POV

Ya tenía la cena lista, solo había querido dejar algo de intimidad a Bella y
Renné, ya que imaginaba que tendrían cosas de las que hablar. En la vida de
Bella han sucedido muchas cosas en los últimos meses, y eso es algo que una
hija gusta de compartir con su madre, así como sus inquietudes, miedos y de
más sentimientos que necesite exteriorizar.

El resto de la familia estaba por llegar para la cena. Los primeros en llegar
fueron Emmet y Rosalie. Se notaba que Rosalie tenía muy buena relación con
los padres de Bella, ya que en cuanto llegó se fue corriendo a abrazar y besar a
Renné y a Charlie. Después de saludar, Emmet y Rosalie se retiraron para
asearse para la cena. Más tarde llegaron Jasper y Alice. Al igual que Rosalie,
Jasper también saludo efusivamente a Renné y a Charlie, e hizo las
presentaciones de quién era Alice. Jasper y Alice, al igual que Emmet y Rosalie,
también se retiraron para asearse.

Charlie estaba encantado con Alice, se veía que habían congeniado muy bien.
Edward estaba con Carlisle en su despacho, estaban revisando unos historiales
de un par de casos algo complicados del hospital. A la hora de la cena ya todos
estábamos reunidos en el salón. Bella Y Renné me ayudaron con la mesa, y
todos nos sentamos a cenar.

EDWARD POV

La cena transcurría muy animada y distendida. Los padres de Bella eran


personas sencillas y agradables. Charlie había congeniado muy bien con Alice,
ambos charlaban del trabajo de Charlie, y a ratos de los proyectos que tenia
Alice para abrir su propia tienda de ropa con sus diseños. Renné estaba
conversando con Esme, intercambiando opiniones, recetas y trucos de cocina.
Cuando terminamos la cena nos fuimos al salón para seguir charlando más
cómodo.

101 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Lo tenía todo preparado, así que puse en marcha mi plan, con la ayuda de
Alice. Me fui hasta el piano y me senté a tocar la canción que le había
compuesto a Bella, una nana que representaba todo lo que ella me inspiraba y
me hacía sentir. Alice acomodó las luces del salón bajando la intensidad.

Bella estaba mirándome como tocaba el piano y tenía una sonrisa hermosa en
sus labios, no lo hermosa que era habitual debido a los puntos, pero seguía
siendo muy hermosa. Cuando terminó la nana todos aplaudieron y Alice
apareció con una botella de mohet y copas para brindar, había llegado el
momento. Toque el bolsillo de mi pantalón y ahí estaba la caja de terciopelo
negro que Alice había recogido esa misma tarde. Respiré profundamente y me
acerqué a Bella.

Tome sus manos entre las mías y mirándola a los ojos clavé mi rodilla en el
suelo. Bella me miraba al principio con ternura, pero cuando me vio poner la
rodilla en el suelo su cara mostraba confusión. Abrí la caja de terciopelo para
exponer el anillo, un solitario de oro blanco, sencillo pero hermoso.

- Isabella Marie Swan, me harias el honor de ser mi esposa para amarte el resto
de mi vida?

Bella no contestaba, seguía con los ojos abiertos como platos hasta que su madre
que estaba cerca le dio un pequeño golpecito con el codo. Bella pareció
reaccionar, pero seguía mirándome sorprendida. No habían pasado más que
segundos, pero a mí me parecían horas esperando la respuesta de Bella. Por fin
despegó sus labios para hablar…

- Edward…. – dudaba?, no lo tenía claro?

Creo que en aquel momento mi corazón se estaba a punto de romperse en mil


pedazos, la mujer de mis sueños no compartía los mismos deseos que yo.

- Si quiero – dijo al fin – te amo.

Todos estallaron en aplausos, y yo con una sonrisa en mis labios que creo que
no se me iba a borrar en toda mi vida me levanté para ponerle a Bella el anillo
en su dedo y sellar nuestro compromiso.

102 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

BELLA POV

No podía creerlo. Si antes hablamos del tema mi madre y yo… esto era una
constatación de que Edward sentía lo mismo que yo por él. Él quería pasar el
resto de su vida a mi lado, al igual que yo.

- Edward…. – estaba sorprendida, feliz, no! Feliz no, lo siguiente a feliz,


pletórica!!!!

Iba a pasar el resto de mi vida junto a aquel hombre tan maravilloso.

- Si quiero – dije al fin – te amo.

Todos estallaron en aplausos. Edward sonreía también, estaba feliz. Se levantó


y me colocó el anillo en el dedo, un solitario de oro blanco hermoso. Alice
empezó a servir las copas para brindar y Edward se sacó otra caja del bolsillo y
me la entregó para que ésta vez la abriese yo.

- Más cosas? No se supone que lo único que me debes dar es el anillo? – dije
divertida enseñando mi dedo con el anillo puesto.

- Abre la caja – me dijo sonriendo.

Abrí la caja y había dentro unas llaves. No entendía nada, ahora si que estaba
perdida.

- Son las llaves de nuestro apartamento, bueno en realidad es el apartamento


que compartía con Emmet, que ahora, si tú lo deseas, compartiremos tu y yo –
dije con una duda en sus ojos.

No aguanté la emoción y la felicidad y me lancé a sus brazos para besarlo y


abrazarlo. Esa reacción provocó más risas de nuestra familia presente que eran
espectadores privilegiados de todo. Como siempre me sonroje y escondí mi cara
en el pecho de Edward, y el besó mi coronilla y me susurró al oído.

- No tenemos prisa amor, podemos hacerlo cuando tu estés preparada para ello.

Lo miré a los ojos y pese a los puntos de mi labio, junté mi boca con la suya con
mucho cuidado para besarlo.

103 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Nos unimos a los brindis y a las bromas de nuestros familiares. Estábamos


felices y radiantes, y yo tenía a mis padres a mi lado compartiendo éste día tan
especial.

Los días pasaban rápidamente, disfrutando de la compañía de mis padres y de


Edward. Fuimos a la ciudad a dar un paseo y mostrarles a mis padres los
lugares más emblemáticos de New York. Mi madre estaba loca con tanta tienda,
creo que debería haber organizado una salida de compras para chicas con Alice,
eso les habría encantado a ambas. Yo por el contrario solo iba a comprar cuando
resultaba estrictamente necesario, y la palabra necesario no incluía el salir a dar
una vuelta para ver tiendas, probarme ropa y todo eso que tanto les gustaba a
Alice y a Renné.

El jueves por la tarde Edward estuvo revisando mi labio, y ya era hora de quitar
los puntos. Afortunadamente tener tres médicos en la familia me ahorró un
viaje al hospital, ya que no me apetecía nada ir a quitarme los puntos.

El sábado organizamos otra barbacoa, era el último día de mis padres en New
York y queríamos hacer una pequeña celebración para despedirnos, ya que
hasta las vacaciones de verano no volvería a verlos.
Echaba de menos Forks y a mis padres, pero vivir en New York me había
asegurado un futuro profesional, ya que de haberme quedado en Forks no
hubiese tenido.

La semana había pasado rápidamente y ya estábamos de nuevo en el


aeropuerto despidiendo a mis padres. Carlisle y Esme prometieron hacer una
visita a Charlie y Renné a Forks éste verano.

Después de despedirnos de mis padres aprovechamos para pasar por mi


apartamento, tenía cosas que recoger y quería empezar a hacerlo durante los
días que me quedaban libres antes de volver a trabajar, así que con las cajas de
la mudanza en el Jeep de Emmet, nos fuimos al apartamento que compartía con
Rosalie.

104 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Días antes Rosalie ya se había encargado de recoger todas sus cosas, ahora solo
quedaban algunas de las mías, que estaban repartidas entre aquel apartamento
y la casa de los Cullen.

En un par de horas conseguimos empaquetar todas mis cosas. Rosalie se había


encargado de contratar una empresa de mudanza para que llevaran todas las
cajas al apartamento de Edward y Emmet.

Salimos del apartamento con una de las cajas con algunas cosas que quería
llevarme y las dejamos en el maletero de Emmet, la próxima semana las cajas
estarían en el apartamento que iba a compartir con Edward y nos instalaríamos
antes de regresar al trabajo.

Llegamos a casa de los Cullen justo a la hora de cenar. Alice y Jasper se habían
quedado en la ciudad para ir a l cine y cenar, luego dormirían en el
apartamento de Jasper.

Emmet y Rosalie estaban también en la ciudad en el apartamento que iban a


compartir, habían estado todo el día arreglando algunas cosas que Rosalie
quería cambiar, y se quedaban a dormir también allí.

Carlisle y Esme salían justo cuando llegamos nosotros, iban a una cena benéfica
a la que Carlisle había sido invitado, así que eso nos dejaba la casa para
nosotros solos.

Hacía mucho tiempo que no teníamos un rato para compartir realmente a solas,
y aquello me puso de muy buen humor, necesitaba un rato con Edward.

Edward POV

Cuando llegamos a casa de mis padres ambos estaban a punto de salir, tenían la
cena benéfica a la que Carlisle era invitado anualmente junto con otros
directores de hospitales de la ciudad y altos cargos del mundo sanitario.

105 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Mi madre nos había dejado la cena lista, así que teníamos todo una fantástica
velada para compartir el uno con el otro, ya que hacía varios días que no
habíamos pasado tiempo a solas, la casa siempre estaba llena de gente y nunca
estábamos solos realmente.

- Te apetece que nos demos un baño antes de cenar? el agua de la piscina tiene
muy buena temperatura al final del día – le dije a Bella acariciando su cintura.
No té como se estremecía ante mi contacto. No contestó, solo asintió y cada uno
nos fuimos a nuestra habitación para cambiarnos y ponernos el traje de baño.

- Te espero en la piscina – le dije a Bella antes de separarnos en el corredor del


segundo piso.
Salí de la habitación en dirección a la piscina. Decidí pasar antes por la cocina
para sacar una botella de Mohet de la nevera y ponerla en una cubitera. Cogí
dos copas y me dirigí a la piscina.

Puse en marcha el jacuzzi y las luces, pero sólo las de dentro del agua, las del
jardín las mantuve apagadas.
Me metí en la piscina a esperar a Bella, sentado en los escalones de la entrada de
la piscina. El agua estaba realmente agradable, ya que el sol del día la había
calentado suficiente para resultar agradable el baño a las ocho de la tarde. El sol
ya se había empezado a esconder y el cielo mostraba el crepúsculo que indicaba
el final del día y el inicio de la noche.

Estaba de espaldas a la salida de la casa, por lo que no pude ver a Bella cuando
se acercó hasta la piscina y entró sentándose a mi lado en los escalones.

Llevaba un bikini rojo que podía ver a través del agua, y se había recogido el
pelo en una coleta alta.

- Quieres emborracharme antes de la cena? – bromeó Bella indicando con la


cabeza en dirección a la botella de Mohet.

106 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Era solo por si te apetecía, quería brindar – le dije sonriendo.

- Una copa creo que la podré tolerar, pero el resto mejor nos lo bebemos con la
cena, de lo contrario tendré que entrar a gatas en casa – dijo Bella también
sonriendo.

Abrí la botella de Mohet y serví las dos copas entregándole una de ellas a Bella.

- Porque brindamos? – preguntó intrigada.

- Por nosotros, por nuestro compromiso, por nuestra nueva vida juntos y por la
suerte que he tenido por encontrarte – dije clavando mi mirada en sus ojos.
Bella se sonrojo.

- Yo también quiero hacer un brindis – eso si que me sorprendió – Gracias por


quedarte en mi vida, por estar ahí cuando lo he necesitado, y por amarme sin
condiciones.

Las palabras de Bella me dejaron totalmente fuera de juego, no me esperaba


una declaración tan sincera, era yo el que había traído el champagne para darle
una sorpresa, pero ella siempre conseguí hacerme feliz. Sólo con estar a mi lado
ya conseguía que no borrase la sonrisa de mis labios.

Chocamos nuestras copas para brindar y bebimos un sorbo de champagne.

Le quité la copa a Bella de las manos y dejé ambas copas junto a la botella de
champagne en el borde de la piscina. La tome por la cintura y la atraje hasta mi
cuerpo haciendo que quedase sentada a horcajadas sobre mí.

Estar en el agua así con Bella era muy excitante, podía notar el calor de su piel
contra la mía, y frotar mi erección contra su zona íntima con tan solo la tela de
nuestros trajes de baño como barrera.

107 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Le desanudé el bikini que llevaba atado en la espalda y el cuello, y sus pechos


quedaron expuestos ante mí. Tomé su bikini y lo dejé junto a las copas.

Sujeté a Bella por el trasero para poder elevarla lo suficiente para que sus
pechos sobresalieran del agua y poder jugar con sus pezones con mi lengua. A
Bella se le escapó un jadeo que hizo que mi erección se endureciera más. Estaba
seguro que si se me ponía más dura iba a acabar haciendo un agujero en el
bañador.

Bella pareció entender el estado en el que se notaba mi miembro, y se las


ingenió para ir bajándome el traje de baño ayudándose de las manos y los pies
que enredó en mi cintura.

Estaba completamente desnudo en la piscina, y a Bella solo le quedaba la parte


de debajo de su bikini, que ya me estaba encargando de apartar hacía un lado
para poder meter mis dedos para darle placer.
Bella jadeaba contra mi boca, y yo seguía moviendo mis dedos y excitándome
cada vez más al oírla jadear y notar cómo se iba humedeciendo. La cogí
fuertemente por la cintura y le di la vuelta poniéndola contra el borde de la
piscina para poder apoyarla y tocar sus pechos con una de mis manos mientras
le daba placer a su clítoris con la otra.

- Edward…quiero que me hagas el amor – me dijo Bella entrecortadamente


contra mis labios.

No podía negar que lo estaba deseando, estaba loco por hacer el amor con Bella,
habían pasado más de dos semanas desde que estuvimos en mi habitación
juntos por primera vez, y ya no aguantaba más el no poder estar dentro de ella.
La necesitaba y la deseaba como nunca antes había necesitado a alguien.

Sin quitar la parte de abajo de su bikini y moviéndolo hacía un lado, me


posicione en su entrada y fui entrando despacio, sintiendo como las paredes de
su interior se iban adaptando a mi miembro. Escuchando como Bella jadeaba
contra mis labios, y sintiendo nuestro contacto en nuestra piel.

108 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Empecé a moverme lentamente sujetando el trasero de Bella contra mi cuerpo.


Ella tenía sus piernas enredadas en mi cintura. Yo era quien iba marcando el
ritmo, y Bella movía sus caderas acompañando mis movimientos.

- Más! quiero Más! – jadeaba Bella.

Noté como se arqueaba su espalda indicando que estaba cerca del orgasmo, así
que aumente el ritmo y la dureza de mis embestidas y llegamos juntos al
clímax.

Nos quedamos un rato abrazados disfrutando de los últimos espasmos del


orgasmo que acabábamos de compartir, hasta que noté que Bella estaba
temblando.

- Tienes frío?, será mejor que salgamos del agua y cenemos algo no? – le dije a
Bella besando su frente.

- Si creo que me he enfriado después de tanto calor, y me has dado hambre… -


dijo Bella con una sonrisa en la boca.

Cenamos en la cocina y charlamos animadamente.


Después de recoger la cocina nos fuimos al salón una película, alguno de los
dvds cualquiera que había en la sala, yo tampoco le iba a prestar mucha
atención, solo tenía ojos para Bella, y solo tenía ganas de mirarla, acariciarla y
perderme en su piel.

Nos sentamos en el sofá y a los diez minutos de empezar la película ya no


aguantamos más y nos empezamos a besar. Lo que empezó como un beso dulce
y cariñoso se convirtió en un beso subido de tono, demandante y con un grado
de excitación que iba incrementando conforme el beso se iba prolongando.

Sin despegarme de los labios de Bella, paré el dvd y la Tv con el mando y cogí a
Bella en brazos y me la llevé a mi habitación. Aquella noche prometía ser una
noche muy larga…

109 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 18: ¿Cuándo pensabas decírmelo?

Edward POV

Sobre las dos de la mañana caímos agotados y nos quedamos dormidos en mi


cama. Tenía a Bella durmiendo contra mi pecho, y me sentía feliz y extasiado
por todo lo que había compartido estos últimos días con ella.
Al día siguiente nos esperaba un día duro, ya que habíamos quedado con
Emmet y Rosalie para ir a instalarnos en los apartamentos y llegaría la empresa
de mudanza con las cajas con las cosas de Bella y Rosalie.

Durante el resto de la semana estaríamos entre nuestro apartamento y la casa de


mis padres acomodando todas las cosas de Bella, ya que en una semana se
reincorporaba al trabajo y queríamos irnos antes del fin de semana a vivir solos.

Había algo que no le había contado a Bella, y no sabía cómo hacerlo. Ella
parecía agena a todo lo que había pasado y se estaba recuperando muy bien, y
no quería estropear estos últimos días que nos quedaban por pasar juntos antes
de irnos a vivir a mi apartamento. El abogado de la familia llevaba el caso de la
agresión que había sufrido a manos de Jacob, y me había informado que había
salido bajo fianza. No tenía antecedentes ni había riesgo de fuga, así que volvía
a estar en la calle…

Bella POV

Los primeros rayos de sol de la mañana me despertaron. Me estiré en la cama


intentando colocar mis articulaciones de nuevo en su lugar, parecía que la
noche me las había dejado desencajadas. Había dormido como hacía mucho que
no lo hacía. Rodé en la cama para abrazarme a Edward pero la cama estaba
vacía, estaría ya en la cocina.

Me levanté y me fui al baño para darme una ducha.


Después de la ducha me vestí con algo informal y bajé las escaleras para ir a la
cocina a desayunar algo, pero las voces algo alteradas que me llevaban hasta la
escalera detuvieron mi avance.

110 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Debes decírselo Edward – Decía Alice algo alterada.

- No quiero estropear la semana de vacaciones que nos queda hablando de ese


maldito perro – contestó Edward a su hermana.

- Pero no te has parado a pensar que puede pasar si ella vuelve al trabajo y él la
busca de nuevo, debe saberlo para poder protegerse, no ir nunca sola, y sobre
todo no quedarse hasta tarde en la oficina sin nadie más – dijo Alice algo más
calmada.

No entendía la conversación, pero estaba claro que Edward me ocultaba algo.

- Hijo, tu hermana tiene razón, Bella debe saber que Jacob ha salido bajo fianza
hasta el juicio – dijo Esme
No pude seguir escuchando más. Solo repiqueteaban una y otra vez en mi
mente las palabras de Esme “Jacob ha salido bajo fianza hasta el juicio”.

Estaba parada en la escalera, no podía ni subir ni bajar, me había quedado


clavada en el sitio. Noté como mis mejillas empezaban a humedecerse y mis
lágrimas empezaban a caer sin control.

Alguien había salido de la cocina, oí los pasos como se acercaban hasta la


escalera.

- Bella durmiente veo que ya… – corrió hasta mí – Bella que pasa, sucede algo
malo? Te encuentras mal? – me decía angustiado.

Mi cuerpo se tensó, no podría decir si por el enfado de haberme enterado a


hurtadillas de que Jacob estaba libre, o por el miedo que eso me producía.

- CUANDO EDWARD? – no pude controlar el tono de mi voz. Él me miraba sin


comprender – CUANDO PENSABAS DECIRMELO? – su cara mostró sorpresa

111 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

al principio pero enseguida fue consciente de que había escuchado la


conversación de la cocina.

Esme y Alice salieron de la cocina y Edward les hizo un gesto con la mano para
que nos dejaran solos.

- Bella cariño, te lo pensaba decir, pero quería encontrar el momento adecuado


para que no sufrieras ni te preocuparas. Ahora no hay motivo para ello, vamos
a vivir juntos y él no podrá acercarse a ti, si es necesario contraeremos alguien
para que te proteja.

- PERO QUE ESTAS DICIENDO EDWARD CULLEN? NO PIENSO DEJAR


QUE JACOB BLACK CONDICIONE MI VIDA!!! NO VOY A DEJAR DE
HACER NADA DE LO QUE HACÍA HABITUALMENTE POR MIEDO A
ENCONTRARMELO EN ALGUN LUGAR.

Después de escupirle las palabras me subí dando zapatazos hasta mi


habitación, la que compartía con Rosalie. Ella no estaba había salido temprano a
trabajar con Emmet. Notaba como Edward iba tras de mí. Me giré bruscamente
para enfrentarlo.

- Necesito estar sola – le dije con rabia.

Él se detuvo en el pasillo y no me siguió más. Pude ver el dolor en su mirada


cuando le dije aquellas palabras, pero realmente necesitaba estar sola y pensar.
Podía entender que Edward me hubiese ocultado que Jacob hubiese salido bajo
fianza, pero no entendía que quería decir con lo de “si es necesario
contraeremos alguien para que te proteja”. No quería que Jacob y lo que me
había hecho condicionaran mi día a día, quería recuperar mi vida, salir a
trabajar, ir a comer a mi restaurante favorito, poder pasear por la calle
tranquilamente, ir de compras, quedarme a trabajar en la oficina hasta tarde si
era necesario y vivir con Edward.

La parte racional de mi cerebro me decía que debía protegerme e intentar no


estar sola para no darle ocasión de acercarse a mí de nuevo, pero había otra
parte menos racional que estaba enfadada por sentirse débil y pensar que él
podría volver a hacerme lo mismo que me había hecho.

112 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

No sé cuanto rato llevaba allí tumbada en la cama pensando y mirando el techo,


hasta que unos golpes en la puerta me hicieron volver a la realidad…
TOC,TOC,TOC.

- Adelante – contesté.

Se abrió la puerta y entró Alice tímidamente con una bandeja con algo de
desayuno. La dejó sobre el escritorio y se acercó hasta la cama. No venía
saltando como hacía habitualmente, así que cuando la vi y le sonreí
abiertamente se lanzó hasta la cama dando sus habituales saltitos.

- Sigues enfadada con Edward? él solo intentaba – no la dejé terminar y le puse


un dedo en los labios.

- No estoy enfadad con él, puedo entender porqué lo hizo, aunque no estuvo
bien, pero no estoy enfadada – contesté. Alice me sonrío y se lanzó a mi cuello
para abrazarme – Alice, necesito que me ayudes con algo.

- Lo que sea Bella, dime – contestó el duendecillo muy atento – pero podrías
comer algo, son las once de la mañana y llevas más de dos horas aquí encerrada
y no desayunaste.

Entonces le conté mi plan mientras me iba comiendo las tostadas y el zumo de


naranja, sabía que a Edward no le iba a hacer ninguna gracia, pero era mi
decisión, algo que necesitaba hacer.

Edward POV

Había metido la pata hasta el fondo, debí contarle a Bella lo de Jacob, pero sabía
que su reacción iba a ser exactamente la que había sido, pero ahora a de más de
estar asustada estaba enfadada, mala combinación.

113 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Hijo, Bella es una persona razonable, dale tiempo para asimilar la noticia y
verás como todo se arregla – me decía mi madre cariñosamente.

- Pero lleva encerrada ya más de dos horas!!!. He metido la pata mamá, debía
haberle contado todo a Bella - dije algo molesto conmigo mismo.

- Voy a ir a verla y a llevarle algo de desayuno – dijo Alice preparando unas


tostadas y sirviendo zumo de naranja en un vaso.

- Alice no creo que… - no me dejó terminar la frase y me mandó callar.

- Sssssssh! No discutas, conmigo no se ha enfadado, y espero que tampoco lo


esté contigo, pero no ha desayunado, y creo que con la excusa de eso podré
intentar hablar con ella, ya me lo agradecerás más tarde.

Y dicho esto, salió de la cocina hasta la habitación de Bella con la bandeja de


desayuno. No pude más que seguirla hasta el inicio de las escaleras para ver si
Bella le tiraba la bandeja por la cabeza, idea algo descabellada, sabía que Bella
jamás se comportaría de ese modo, pero no pudo evitar que esa imagen se
formara en mi mente.

Desde mi escondite en las escaleras oí como Alice tocaba a la puerta y Bella le


contestaba desde dentro.
- Adelante – contestó Bella.

Alice entró cerrando la puerta tras de sí. Acabé de subir los dos escalones y me
acerqué hasta la puerta, no pretendía escuchar la conversación, solo necesitaba
comprobar que no estaba sufriendo y que estaba bien.

- Sigues enfadada con Edward? él solo intentaba – preguntó Alice.

- No estoy enfadad con él, puedo entender porqué lo hizo, aunque no estuvo
bien, pero no estoy enfadada – contestó Bella.

114 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Ya no seguí escuchando la conversación, oír su voz clara y suave diciendo que


no estaba enfadad fue suficiente para hacerme de nuevo el hombre más feliz de
la tierra.

Bajé los escalones de dos en dos hasta la cocina, y tomé el teléfono y marqué.
Esme me miraba curiosa al verme tan feliz, y también sonreía ante mi cambio
de humor.

- Hola, quería encargar un ramo de rosas rojas, si para hoy. Podría ser para
dentro de un par de horas? – pregunté a la floristería. - perfecto, si para la
señorita Bella Swan.

Acabé de dar todos los datos al hombre de la floristería y colgué, mi madre me


miraba con una sonrisa en su cara, estaba feliz de verme a mí feliz, de eso estaba
seguro.

- Veo que recuperaste tu buen humor, y me parece buena idea que le des una
sorpresa agradable a Bella – dijo acercándose a mí y acariciando mi mejilla. Mi
madre era una de las personas más cariñosas que conocía.

- Si mamá, amo a Bella, y no quiero estar enfadado con ella, ni que ella lo esté
conmigo, y como Alice consiguió entrar a la habitación a hablar con ella, creo
que eso significa que ya se le está pasando el enfado – iba a obviar contarle a mi
madre que había escuchado a Bella y Alice a hurtadillas, no quería ganarme una
reprimenda.

- Me gusta verte feliz hijo, y creo que Bella es lo mejor que te ha pasado en
mucho tiempo – dijo mi madre saliendo de la cocina hacía el salón.

Alice POV

Bella había reaccionado mejor de lo que pensé ante mi visita, me dejó entrar y
se comió el desayuno sin rechistar.

115 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Cuando me empezó a contar su plan casi me caigo de la cama. Me gustaba la


idea, pero tengo que reconocer que a mi hermano no le iba a parecer para nada
buena idea. Era sobreprotector con todos los que quería, pero con Bella lo era
aún más, solo pensar en cual iba a ser su cara cuando se enterase…
Pero Bella había tomado una decisión, y yo como su amiga, cuñada y hermana,
la iba a ayudar en todo lo que estuviese en mi mano.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 19: Misterios

Bella POV

Después de hablar con Alice, salimos juntas de la habitación hacía la cocina.


Edward estaba en el salón con Esme, arreglando algunos jarrones con flores del
jardín. Le sonreía a él y a Esme y en un abrir y cerrar de ojos acortó la distancia
que nos separaba para abrazarme.

- Lo siento, prometo que no te volveré a ocultar nada – dijo apenado


mirándome a los ojos. No quise hacerlo sufrir más, ya que ahora iba a ser yo la
que iba a empezar a ocultarle cosas.

- No estoy enfadada, pero la próxima por favor cuéntamelo, y entre los dos
veremos a ver como tomamos las cosas - le dije acariciando su mejilla y
besándolo.

Por un momento casi nos olvidamos de que no estábamos solos, ya que el beso
se transformó en algo más a los ojos de cualquiera, ya que el modo en que
nuestros cuerpos se habían pegado el uno al otro, era algo que no se debía hacer
en público.
Alice carraspeo.

- Bueno creo que ya tendrán tiempo de hacer las paces después de la cena,
ahora no son horas!! – dijo divertida.

Todos empezamos a reír y el timbre de la puerta nos interrumpió.

- Bella por favor puedes abrir? – me dijo Esme.

- Si claro.

117 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Alice se fue a la cocina a dejar la bandeja del desayuno, y Edward se quedó con
su madre en el salón mientras yo fui a abrir la puerta.

- Hola, la señorita Isabella Swan? – preguntó un hombre con uniforme con un


ramo de rosas rojas en sus manos.

- Si…soy yo – dije algo sorprendida.

- Por favor firme aquí.

Tomé el bolígrafo y firmé donde me indicaba el hombre, y me entregó el ramo


de rosas.

- Que pase un buen día señorita Swan.

- Gracias – conseguí balbucear.

Entré a la casa y todos me miraban con una sonrisa en los labios. Estaba
sorprendida, nunca antes me habían llegado flores desde una floristería, y
mucho menos un ramo de tales dimensiones.

- Has leído la tarjeta? – preguntó Alice a mi espalda haciendo que me


sobresaltara – Oh! lo siento, dame lo pondré en agua.

Alice me dio la tarjeta y se llevó el ramo, yo estaba allí parada en mitad de la


sala sin saber de quién podría ser el ramo.

Miré el sobre de y ahí estaba escrito mi nombre: Isabella Swan. No cabía duda
de que era para mí.
Abrí el sobre y leí la tarjeta:

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Destinados
Edward and Bella

Cada flor tiene un significado, y yo he elegido las rosas rojas que representan el
amor y la pasión. Ese amor que siento por ti y que cada dia que paso a tu lado
me hace el hombre más feliz de la tierra. Te quiero Bella.

Edward Cullen

Se me llenaron los ojos de lágrimas y Edward se puso serio y cruzó la sala


velozmente hasta llegar a mi lado, justo a tiempo para recoger con su dedo
pulgar la primera lágrima que me caía por la mejilla.

- No te han gustado las flores? – preguntó algo preocupado.

No pude contestarle y me lancé a sus brazos a besarlo. Cuando nos separamos


por falta de aire le dije pegada a sus labios.

- Es lo más bonito que alguien ha hecho por mí nunca, te amo – y nos volvimos
a fundir en otro beso.

Después de que me entregaran un ramo de rosas rojas maravilloso antes del


almuerzo, llegaron Emmet y Rosalie junto con Jasper para comer.

Después de comer venía el inicio de mi plan.

- Bien Bella, cuando quieras nos vamos – dijo Alice levantándose de la mesa.

Edward se me quedó mirando algo sorprendido y con el ceño fruncido.

- Te vas? – preguntó dubitativo.

- Si Edward! y no puedes venir con nosotras! Vamos de compras al centro


comercial, Bella necesita algo de vestuario nuevo y tenemos que dedicar
algunas tardes a ello – contestó Alice salvándome de la mirada de Edward.

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Destinados
Edward and Bella

Me costaba mentirle, pero era necesario, no podía decirle mis intenciones reales,
de lo contrario se habría opuesto rotundamente, y no quería que lo hiciera.

- Volveremos para la cena lo prometo – le dije dándole un beso en los labios y


sintiéndome culpable por ocultarle la verdad.

- Vamos tortolito solo serán unas horas – dijo Alice besando a Jasper y tirando
de mi brazo para separarme de Edward.

- Estas segura de lo que vas a hacer? Irte de compras con Alice puede ser muy
peligroso para tu salud!! – dijo Emmet entre carcajadas.

- Ja,ja,ja que gracioso Emmet – dijo Alice fulminándolo con la mirada.

Salimos de casa de los Cullen al garaje a coger el coche de Alice y salimos hacía
la ciudad. Ya no había marcha atrás, el plan estaba en marcha.

Edward POV

Estaba feliz de ver que Bella empezaba a salir, y una salida al centro comercial
con Alice era toda una aventura.

La noticia de Jacob había sido dura, pero ella no se resistía a quedarse en casa y
mucho menos a modificar sus rutinas por él.

Después de entregarle el ramo de rosas antes del almuerzo charlamos un rato


de los sucedido, y pude darme cuenta de que Bella era muy testaruda e
independiente, se había acostumbrado a cuidar de sí misma y el hecho de que

120 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

alguien cuidase de ella era algo que le costaba asimilar, pero a partir de ahora
debía tener en cuenta que tanto yo como mi familia íbamos a estar ahí para ella.

La tarde sin Bella se me estaba haciendo de lo más larga, así que decidí hacer
algo útil y me fui a tocar el piano un rato, era algo que me relajaba y hacía que
se pasasen las horas más rápidamente. Extrañaba a Bella, y solo hacía un par de
horas que no estaba a su lado.

Alice POV

Salimos de mi casa rumbo a la ciudad.


Por la mañana había llamado a mi amigo Marco que me había recomendado un
lugar idóneo para lo que estábamos buscando, así que cuando llegamos
aparqué y entré con Bella.

- Hola, soy Alice, estoy buscando a Aro, él me está esperando – le dije a la


recepcionista.

- Si, un momento que lo aviso.

Se levantó de su mesa y se fue hacia el final del corredor y atravesó una puerta.
A los cinco minutos volvió con un hombre musculoso a su lado. Era bien
parecido, rubio con los ojos azules, alto y bien proporcionado.

- Hola soy Aro, y tú debes ser Alice – dijo Aro tendiéndole la mano a Bella.

- Hola Aro, yo soy Alice, ella es Bella – le dije.

- Hola Bella, encantado – contestó Aro sin mirarme. Carraspeé y se giró hacia
mí para saludarme – Hola Alice, encantado. Ya Marco me ha llamado y me ha
puesto al corriente de lo que necesitan.

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Destinados
Edward and Bella

- Bueno en realidad es Bella quien lo necesita, pero yo quiero acompañarla, así


que estaremos ambas.

- Bien – contestó Aro que seguía mirando a Bella ensimismado.

Bella estaba algo nerviosa ante la mirada de Aro, estoy segura de que ella igual
que yo había notado que a Aro le había gustado, y conociendo a Bella, este tipo
de cosas la incomodaban de mala manera. Pero era algo a lo que tenía que
acostumbrarse, es bonita y los hombres la miran y la desean, siempre que sean
educados, es algo con lo que una mujer no debe incomodarse, y en éste caso
Aro era sumamente educado y cortés. Aunque me hubiese gustado ver la cara
de Edward viendo como Aro miraba a Bella…

Bella POV

La tarde con Alice y Aro fue bastante interesante. Descubrí cosas de mí misma
que nunca pensé que fuera capaz de hacer.

Cuando terminamos Aro me felicitó y quedamos en vernos el miércoles, ya que


mi idea era venir tres veces a la semana, tenía que estar a punto lo antes posible.

- Alice no sé cómo voy a hacer con Edward para poder venir el miércoles y el
jueves. Ya hoy se quedó algo extrañado de que nos fuéramos de compras, pero
también el miércoles y el jueves?

- Eso déjalo de mi cuenta, yo me encargo de hacer que no se dé cuenta de nada.


Ahora debemos ir al centro comercial de verdad a comprar algo para simular
que estuvimos – contestó Alice divertida.
Entramos al centro comercial y en una hora Alice compró lo que yo hubiese
tardado seis meses, era una máquina de comprar!

- Bien, listo! Ya podemos irnos – contestó cargada con bolsas.

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Destinados
Edward and Bella

- Pero Alice si casi todo es para mí? – contesté algo irritada.

- Esa es la idea Bella, recuerdas que veníamos de compras por ti? – dijo Alice
enfatizando la ultima parte de la pregunta.

- Y era necesario comprar tanta ropa interior? - pregunté algo sonrojada, ya que
casi todas nuestras compras, a parte de un vestido verde botella a juego con
unos zapatos, era ropa interior.

- Bella, si vas a vivir con Edward vas a necesitar sorprenderlo cada noche, de lo
contrario caerán en la rutina de las parejas que llevan años juntos y ya no tienen
emoción ni una vida sexual excitante y divertida.

Me puse colorada como un tomate mientras Alice tiraba de mí hacía el


aparcamiento.

Llegamos a casa de los Cullen casi a la hora de la cena. Antes de entrar oía el
piano, Edward estaba tocando. Cuando atravesamos la puerta la melodía del
piano cambió, y Edward tocaba mi nana para darme la bienvenida a casa.

Cuando terminó la música bajo las escaleras hasta mi lado y me dio un largo
beso en los labios, como lo había echado de menos!

- Te he echado de menos – me dijo pegado a mis labios.

- Yo también – le contesté sonrojada.

- Pues ésta semana las vas a echar mucho de menos, porque aún no hemos
terminado. Mañana te doy el día libre Bella, pero el miércoles y el jueves
tenemos que visitar más tiendas y acabar nuestras compras antes de que
regreses al trabajo y mi hermano te secuestre en su apartamento – dijo Alice
sacándole la lengua a su hermano y guiñándome un ojo.

123 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

La cena fue tranquila, era agradable cenar con toda la familia y estar en un
ambiente tan distendido.
Después de la cena nos fuimos a dar un paseo por el jardín, era agradable
sentarse fuera a disfrutar de la noche. El resto de la familia se fue a sus
habitaciones, ya que éramos los únicos que tenían vacaciones, el resto debía
madrugar al día siguiente para ir a trabajar.

- Qué tal la tarde de compras? – preguntó Edward abrazándome desde atrás y


pegando su pecho a mi espalda.

“Tierra trágame” pensé, nunca se me ha dado bien mentir, pero por lo menos
no me podía ver la cara.
- Bien, ya conoces a Alice, pero no hemos visitado todas las tiendas del centro
comercial, porque según ella soy muy lenta, así que el miércoles iremos a hacer
otro asalto.

- Y el jueves? – preguntó divertido. Por lo menos no se estaba dando cuenta de


mi mentira, aunque no era del todo una mentira, realmente Alice me había
dicho que era lenta porque no habíamos podido mirar todas las tiendas que ella
había querido.

- Bueno el jueves creo que me quiere llevar a alguna de las tiendas de la 5ª


Avenida… - dije suspirando.

- Ai amor! No sabes lo que has hecho consintiendo a Alice para que renueve tu
vestuario, hasta que no te lleve a todas las tiendas que tiene planeadas no va a
descansar – estaba claro que Alice había conseguido su objetivo y Edward no
sospechaba nada.

Cuando llegase el momento le contaría a Edward la verdad, pero por el


momento quería mantener en secreto “nuestra actividad”, era mejor así, hasta
que pudiera mostrarle a Edward los resultados.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 20: Consecuencias

Bella POV

Me desperté con todo el cuerpo entumecido. Esto iba a ser más duro de lo que
imaginaba. Por suerte esa noche había dormido con Rosalie en nuestra
habitación, así que Edward no me había visto levantarme hecha una pena, y
Rosalie ya se había marchado.

Me metí en el baño para darme una ducha, a ver si conseguía que algo de riego
sanguíneo llegara a mis extremidades, realmente lo necesitaba, parecía que se
me iban a separar del tronco de un momento a otro.

Cuando salí del baño Alice estaba sentada en la cama esperándome.

- Buenos días Bella – dijo animada, como podía tener tanta energía a cualquier
hora del día.

- Bueno días Alice, veo que amaneciste mejor que yo – le dije sentándome a su
lado en la cama.

- Bébete esto Bella, te ayudará, yo ya me he bebido uno y te he traído este aquí


para que te lo bebas antes de bajar a desayunar – me tendió un vaso con un
liquido amarillo dentro.

- Que diablo es esto Alice? – dije arrugando la nariz, ya que no olía nada bien.

- Bella bebe! – dijo Alice poniéndose en pie y colocando sus manos a ambos
lados de su cintura – pareces una niña pequeña que no se quiere tomar las
medicinas. Es algo que me recomendó Aro para los primeros días, es todo
casero, no lleva ningún producto químico ni nada, así que bebe!

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Destinados
Edward and Bella

Haciendo un esfuerzo sobrehumano, ya que para beberse aquello se tenía que


hacer un gran esfuerzo, tomé airé y sin apenas respirar para no notar el olor, me
bebí todo el contenido del vaso de un solo trago.

- Muy bien Bella – me felicitó Alice – Ahora ponte el vestido verde, ya que
tenemos que mostrar algo de lo que compramos para que nuestro plan sea
creíble.

- El vestido verde? Pero no será demasiado para estar en casa? – pregunté algo
escéptica.

- Y quien dice que hoy vas a quedarte en casa? – me contestó Alice riendo
mientras se dirigía hacia la puerta.

- Alice Cullen, eres malvada – le dije a Alice mientras le tiraba un cojín que ella
esquivó hábilmente y abrió la puerta saliendo de la habitación riendo.

Me vestí con el vestido verde y las sandalias que Alice compró para ese vestido.
Bajé a la cocina a desayunar y allí estaba mi milagro personal, vestido elegante
pero informal, así que Alice tenía razón, no íbamos a quedarnos en casa.

- Buenos días amor – me dijo susurrándome en el oído, cosa que hizo que todo
el bello de mi cuerpo se erizase ante el contacto de su aliento contra mi piel.

- Buenos días – contesté algo aturdida todavía.


Noté como besaba mi coronilla mientras se le estaba una risita, estaba segura
que él sabia perfectamente cual era el efecto que causaba en mí, y eso le
divertía, cosa que a mí he de decir que me avergonzaba un poco, ver que mi
cerebro no era capaz de controlar las reacciones de mi cuerpo cuando lo tenía
cerca.

Desayunamos solos en la cocina, ya que Alice y Esme se marcharon al centro a


hacer algunas compras, y el resto de la familia estaba ya en el trabajo.

- Me vas a decir que tienes planeado para hoy? – pregunté con curiosidad.

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Destinados
Edward and Bella

- Mmmmm…depende – contestó él con una sonrisa.

- A sí, y de que depende? – le pregunté de nuevo rodeando la mesa y


acercándome a él. Hacía un par de días que no estábamos juntos.

- De si consigues convencerme – me dijo mirándome con esa mirada que


siempre tenía cuando me deseaba. Ya había aprendido a interpretarla, y era
fácil reconocerla.

Era una mirada cargada de deseo, que era difícil no identificar cuando conocías
a Edward bien. Sus ojos eran muy expresivos, y conseguía decir sólo con una
mirada mucho más de lo que podía expresar con palabras.

Me acerqué a él y se subí un poco el vestido mostrando más mis piernas. Sus


ojos se abrieron como platos desviando su mirada hacía lo que mi vestido iba
dejando al descubierto. Me senté a horcajadas sobre él, y su reacción no se hizo
esperar.
Me tomó por la cintura y me apretó contra su cuerpo . Notaba su erección a
través de la fina tela de su pantalón. Me besó.

- Bella… - susurraba

- Edward… - susurraba yo también.

A esas alturas ya sabía cómo iba a acabar el desayuno, o al menos como mi


cuerpo deseaba que acabara. Mi ropa interior estaba completamente empapada,
y su miembro estaba casa vez más duro dentro de su pantalón.

Me levanté de su regazo y él me miró con cara de enfado, con el ceño fruncido,


así que tome su manó y lo obligué a que me siguiera, ésta vez iba a ser yo la que
iba a marcar el ritmo y el lugar.

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Destinados
Edward and Bella

Subimos las escaleras de manera atropellada, Edward no paraba de meter su


mano bajo mi vestido, y yo me iba parando jadeando a cada caricia que él me
daba.

- Pasa algo? – preguntó juguetonamente.

- Si no te detienes creo que no llegaremos a la habitación y nos vamos a quedar


aquí mismo en la escalera – le dije dándome la vuelta para encáralo.

Fue un error, ya que se pegó a mí cogiéndome por las nalgas con una mano y
con la otra metió la mano bajo mi vestido llegando hasta mi ropa interior y
apartándola con sus dedos para tocar mi creciente humedad.

Cuando llegó hasta mi humedad y notó como estaba de mojada, se dibujo una
sonrisa en sus labios.

- Todo esto es por mi? – preguntó sonriendo.


Mis mejillas ardían, no tenía ningún espejo delante, pero estaba segura que
estaban completamente carmesí.

Solo asentí jadeando ante el masaje que había iniciado en mis partes íntimas.

Con mis manos busqué su cinturón y lo desabroche, seguido del botón y la


cremallera de su pantalón. Saqué su miembro aprisionado de su bóxer, que
debido al tamaño de su erección estaba aprisionado.
Empecé a mover mi mano arriba y abajo masajeado su miembro, y él aumento
el ritmo con sus dedos dentro de mí. Ambos jadeábamos allí en mitad de la
escalera, hasta que llegó mi primer orgasmo.

Edward sacó sus dedos de mi interior y los lamió.

- Sabes muy bien – me dijo mirándome pícaramente – que tal si terminamos


esto en mi cama.

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Destinados
Edward and Bella

- No, ésta vez vamos a la mía – dije tomándolo de la mano y empezando a subir
las escaleras.

Llegamos a la habitación que compartía con Rosalie y empezamos a


desnudarnos el uno al otro con desesperación. Ambos necesitábamos el
contacto con el otro como el aire que respirábamos.

Nos fuimos hasta mi cama y Edward se tumbó sobre mí, pero esta vez la cosa
iba a ser distinta.

- Te importa si me pongo yo encima? – le pregunté.

- No, para nada – me contestó sonriendo.

Edward se dejó caer a un lado quedando tendido sobre la cama. Me levanté de


la cama y fui al armario a buscar un pañuelo verde que me había comprado
para ponérmelo con el vestido.

Él me miraba algo confuso, pero seguía con esa sonrisa torcida que tanto me
gustaba. Cuando me vio acercarme con el pañuelo no resistió la pregunta.

- Me vas a atar? – preguntó sonriente.

- No, te voy a tapar los ojos – le dije acercándome a la cama e inclinándome


para cubrir sus ojos con el pañuelo anudándolo en la nuca.

Edward sonreía, parecía que mi juego le gustaba, así que empecé a hacerlo
disfrutar.

Edward POV

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Destinados
Edward and Bella

Estaba en la cama de Bella tumbado boca arriba. Me había tapado los ojos con
un pañuelo igual que el vestido que llevaba puesto hacía cinco minutos. No
sabía que estaba planeando, pero no me importaba demasiado, estar con Bella
siempre era especial, y ésta vez no iba a ser distinto.

Notaba como estaba cerca de mí, pero no podía ver donde, estiré una de mis
manos para buscarla, pero ella la atrapó y la llevó hasta la altura de mi nuca
junto con la otra.

- No, no…no te voy a atar pero debes estar quieto, hoy me toca a mí, tú no
puedes hacer nada – me dijo divertida – regreso en un momento.

Noté como se alejaba y se abría y se cerraba la puerta. Estaba algo


desconcertado, donde había ido?
En menos de un minuto estaba de regreso.

Noté como se subía a horcajadas poniendo su humedad sobre mi miembro,


pero sin introducirlo en su interior. Eso me mataba, me hacía volverme loco el
tenerla así sobre mí notando lo mojada que estaba esperando a mi miembro.

Noté algo frío por mi pecho y di un pequeño respingo de la impresión. Oía la


risa de Bella. Volví a sentir otra vez frío y a continuación los pezones de Bella
rozar en mi estomago cuando se inclinó para lamer mi pecho donde antes había
habido frío. Era agradable notar el contraste de la temperatura del frío a su
cálida lengua.

Así empezó a recorrer mi pecho, pasando algo frío y húmedo, lo que parecía un
cubito de hielo, y su lengua siguiendo el camino del que iba dejando el cubito.

Siguió bajando hasta mi cintura, y llegó hasta mi miembro, apartando su


humedad de él. Pasó el cubito por mi miembro y di otro respingo como la
primera vez que posó el hielo sobre mi piel. Pasó el cubito varias veces por la
punta de mi miembro y luego lo apartó y se lo metió en la boca.

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Destinados
Edward and Bella

Empezó a lamer arriba y abajo, mientras con una de sus manos se ayudaba para
subir y bajar la piel de mi miembro.

Aquello era muy placentero, pasar del hielo a la calidez de su boca.


El placer fue aumentando, estaba casi al borde del orgasmo.

- Bella…Bella…si sigues así yo no …no voy a…no puedo aguantar mucho


más… - conseguí decir.
- Y quien te dice que tienes que aguantar? – contestó Bella

Me sumergí en sus caricias hasta que el clímax se apoderó de mi cuerpo


haciendo que me llegara dentro de su boca.

Cuando terminé Bella se había ido al baño para lavarse los dientes.

Volvió a los cinco minutos. Me quitó el pañuelo de los ojos y se subió de nuevo
a horcajadas sobre mi miembro, que ya estaba más que a punto para ella.
Me lo introdujo en su interior mandando oleadas de placer por todo mi cuerpo.

Ésta vez fue ella la que marcó el ritmo de nuestro encuentro, hasta que ambos
llegamos juntos al orgasmo, jadeando nuestros nombres.

Bella POV

Nos quedamos un rato tumbados en mi cama jadeando e intentando recuperar


el ritmo de nuestra respiración.

131 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Creo que nos tendríamos que dar una ducha e irnos – dijo Edward junto a mi
pelo.

- Donde vamos? – pregunté de nuevo

- Es una sorpresa – estaba claro que no me lo iba a decir…

- Bueno pero creo que mejor nos duchamos separados, de lo contrario no


conseguiremos salir de casa.

- Si será lo mejor – coincidió él – te espero abajo.


Y dicho esto se levantó de la cama dándome un beso en los labios y se puso sus
bóxer saliendo de la habitación con toda su ropa en la mano.

Me quedé en la cama mirando todos sus movimientos y admirando su cuerpo.


Realmente tenía mucha suerte, no solo era cariñoso, guapo y buen amante, si no
que a demás mi novio tenía un cuerpo de infarto.
Me recogí el pelo y me di una ducha rápida. No me iba a volver a lavar el pelo
ya que lo había hecho esa mañana. Me puse ropa interior limpia, ya que las
bragas que llevaba antes del desayuno estaban para lavar. Escogí un conjunto
de ropa interior verde, del mismo tono que el vestido, y cuando estuve lista bajé
a la sala. Se oían ruidos en la cocina, y entonces recordé que no habíamos
recogido la mesa de los restos del desayuno.

Cuando entré a la cocina Edward ya se había encargado de recoger y limpiar la


mesa totalmente.

- Estas lista? – dijo mirándome sonriente.

- Si, espero ir vestida adecuadamente – dije algo tímida.

- Estas perfecta – dijo acortando la distancia y dándome un beso en los labios.

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Destinados
Edward and Bella

Salimos hacía el garaje y me puse el pañuelo verde alrededor del cuello, el me


miró sonriente tomando una de las puntas del pañuelo y oliéndolo.

- Me gusta tu pañuelo – me dijo pícaramente.

Yo me sonrojé. Aún me sorprendía a mi misma las cosas que hacía con Edward,
yo que hasta hace poco aún era virgen después de haber estado cinco años
con…después de cinco años con mi novio, dejémoslo ahí, pero estaba claro que
no me había equivocado al no querer acostarme con él, no era el adecuado.

Pero ahora si estaba con la persona adecuada, y me sentía feliz como nunca me
había sentido antes. Edward era mi mundo, mi vida, la persona con la que
quería casarme, tener hijos y envejecer.

Edward condujo el Volvo en dirección al centro de la ciudad, no sabía a dónde


nos dirigíamos, pero seguro que a algún lugar a comer, dada la hora.

Llegamos al centro y aparcó el coche en un parking. Allí cerca estaba mi oficina,


mi restaurante favorito Angelos, y algunos otros restaurantes más que no había
visitado por el precio desorbitado que tenían.

Cuando salimos del parking a la calle, nos cruzamos con varias chicas de mi
edad aproximadamente, e incluso algunas mayores, podía ver como todas ellas
se quedaban mirando a Edward. Iba vestido con una camisa de color blanco
que se ceñía a su cuerpo y unos pantalones de color gris marengo.

Al principio he de reconocer que me molestó un poco, pero luego me relajé al


ver que él ni tan siquiera prestaba la menor atención a ninguna de las chicas con
las que nos íbamos cruzando. Solo tenía ojos para mí. De vez en cuando se
llevaba nuestras manos unidas a sus labios y me daba besos en la mano,
haciendo que me sonrojara.

Llegamos a la puerta de uno de esos restaurantes caros y Edward me abrió la


puerta para que entrase delante. Yo estaba algo sorprendida de ver a dónde me

133 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

llevaba a comer, y también algo incómoda, no estaba acostumbrada a frecuentar


lugares tan lujosos.

- Buenos días señor Cullen, ya tenemos su mesa preparada – dijo el Maître con
acento francés.

- Gracias – contestó Edward.

Me tomó por la cintura y seguimos al Maître hasta una de las zonas del
restaurante que se encontraba más alejada de la entrada. La mesa quedaba algo
más aislada del resto del local, dando privacidad a los comensales que allí se
sentaban.

Edward me apartó la silla para que me sentara, y luego tomó el asiento. El


Maître se fue y regresó con una botella de champagne dentro de una cubitera.
Nos sirvió champagne a ambos y se retiró.

Edward POV

Bella estaba sorprendida, podía ver su cara de asombro desde el momento en


que cruzamos las puertas del Bistro.
Miraba hacía todos los lados observando todo a su alrededor. Me gustaba verla
así y sorprenderla, tenía ganas de estar con ella y celebrar nuestra mudanza,
nuestro amor, y todo lo que la vida nos deparaba el uno al lado del otro.

Estaba enamorado como nunca lo había estado, y mi único objetivo en la vida


era complacer y hacer feliz a aquella mujer que me había devuelto las ganas de
vivir.

Jean Claude nos trajo el champagne, tal y como ya había dejado dicho al hacer
la reserva. Nos dejarían solos hasta servirnos la comida, que también había
dejado dicho cual iba a ser el menú que comeríamos, que sería en
aproximadamente veinte minutos.

134 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Brindamos? – le pregunté a Bella sonriente.

- No dejas de sorprenderme – me dijo tímidamente – porque quieres brindar? –


preguntó Bella.

- Por nosotros, simplemente por eso, no hay nada más que celebrar – dije
tomando su mano y besándola.

- Bien, pues por nosotros – dijo ella acercando su copa a la mía.

Charlamos animadamente de la familia, del trabajo y de cómo estaban


transcurriendo esas dos semanas de descanso que ambos nos habíamos tomado
de nuestras obligaciones laborales, Bella para intentar reponerse y yo para pasar
tiempo con ella.
A los veinte minutos llegó Jean Claude con una parrillada de verduras y con
cuenquitos con cinco tipos de salsas distintas.

- Cuando has pedido la comida? – me preguntó Bella sorprendida cuando se


retiró Jean Claude.

- Lo preparé todo por teléfono ayer por la tarde – le dije guiñándole un ojo.

- Edward Cullen, eres increíble guardando secretos – contestó Bella.

Comimos la parrillada de verduras que estaba deliciosa. Probamos las cinco


salsas distintas y ambos coincidimos en que la mejor era la de tomate confitado.

Jean Claude apareció para retirar los platos, nos sirvió más champagne y se
retiró de nuevo en busca del segundo plato.

135 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Para el segundo plato, como sabía que a Bella le gustaba el pescado, pedí
también una parrillada de pescado. Había todo tipo de pescado, crustáceos y
moluscos.

Su cara se iluminó cuando apareció Jean Claude con el segundo plato y le dio
las gracias sonriendo. Jean Claude le devolvió la sonrisa y asintió con la cabeza
a modo de saludo retirándose de nuevo.

Comimos todo el pescado a la plancha aderezado con limón. Todo estaba


realmente delicioso, más bueno de cómo lo recordaba, o quizás sería que en
compañía de Bella todo era deliciosamente maravilloso.
Nos retiraron de nuevo los platos y nos sirvieron el postre, tarta de moras.

- Como sabias que era mi favorita? – preguntó Bella con sus ojos risueños.

- Tengo mis contactos – le dije guiñándole un ojo. Sin duda Rosalie había sido
de gran ayuda para ponerme al día de los gustos culinarios de Bella.

Ella sonrío y se llevó un pedazo de tarta a la boca. Cerró los ojos y se escapo un
gemido de entre sus labios. Se me abrieron los ojos como platos, y una parte de
mi cuerpo pareció despertarse también.
Bella volvió a abrir los ojos y se pasó la lengua por los labios. Primero por el de
arriba y luego por el de abajo. Luego se llevó la cuchara a la boca y también la
lamió.

Sin duda era muy consciente del efecto que tenia sobre mí, y esto era parte de
su juego.
Noté bajó la mesa como algo me acariciaba a mi más que despierta entre pierna,
y cuando miré hacia abajo, vi el pie de Bella descalzo acariciándome.

- Si sigues así creo que te voy a poner sobre la mesa y hacerte el amor aquí
mismo, y no creo que a Jean Claude le haga mucha gracia – le dije con la voz
algo excitada.

136 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Mmmm…me parece buena idea, aunque creo que a Jean Claude le va a saber
peor por ti que por mí, creo que le gustas – dijo Bella divertida.

- Veo que no se te escapa una – le contesté, estaba claro que había descubierto
las inclinaciones sexuales de Jean Claude.

Después de algunas miradas y de terminarnos la tarta de moras y lo que


quedaba del champagne, Jean Claude apareció para ver si nos apetecía alguna
otra cosa. Ambos negamos y le agradecimos la atención y le hicimos saber que
todo estaba delicioso.

Discretamente le di mi tarjeta para pagar la cuenta e irnos a dar un paseo para


relajarnos un poco, realmente necesitaba estirar las piernas y destensionar un
poco la excitación acumulada. Estaba claro que de ahora en adelante la tarta de
moras iba a ser mi postre favorito, incluso por delante del tiramisú.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 21: Se que le estoy mintiendo, pero ahora no puedo decirle la verdad.

Bella POV

El día de ayer con Edward fue maravilloso. Después de la comida en el Bistro


francés, nos fuimos a dar un paseo por las calles de New York. Pasamos a
recoger el coche del aparcamiento y nos fuimos hasta nuestro nuevo
apartamento. Allí estaban las cajas de la mudanza que habían traído del
apartamento que compartía con Rosalie. Me quedaban cosas por colocar, así
que en las próximos día, cuando no estuviera “de compras” con Alice, debía
venir al apartamento con Edward para organizar un poco mis cosas. Pero esa
tarde no pude organizar nada, ya que en cuando cruzamos la puerta del
apartamento Edward empezó a besarme y yo correspondí a sus besos, y una
cosa llevo a la otra y terminamos haciendo el amor sobre la alfombra del salón,
allí entre cajas de mudanza.

Tuvimos varios orgasmos, y no sé muy bien cuanto tiempo pasamos allí


tumbados desnudos el uno al lado del otro, pero cuando nos quisimos dar
cuenta ya estaba llegando el crepúsculo que indicaba el final de un nuevo día, y
la hora de regresar a casa de los Cullen.

- Creo que es hora de volver a casa – dijo Edward levantándose y tendiéndome


su mano para ayudarme a levantarme también.

- Si, de lo contrario vamos a llegar tarde a la cena – contesté pegándome a su


cuerpo y besándolo.
Nos vestimos y salimos del apartamento a buscar el coche para ir de regreso a
casa de los padres de Edward.

Edward POV

Llegamos justo a tiempo para la cena, teniendo que aguantar durante toda la
noche las bromas de Emmet acerca de nuestra vida sexual. Cosa que le divertía
al ver como Bella se sonrojaba ante sus comentarios cada vez más subidos de

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Destinados
Edward and Bella

tono. Pese a los coscorrones que Rosalie le daba él seguía con sus bromas, hasta
que Bella se giró hacía él e hizo algo que no esperaba.

- Sabes algo Emmet? Para que tengas más detalles, ésta noche me iré a la
habitación de Edward y grabaremos un video, y Rosalie hará lo mismo – ambas
se guiñaron un ojo sin que Emmet las viera – y mañana comparamos, o mejor
aún, lo colgamos en You Tube para que opine todo el mundo. Qué te parece?

Emmet se había quedado blanco cuando Rosalie acepto el reto.

- Me parece justo Bella – dijo Rosalie chocando la mano de Bella – Osito hoy
duermo yo también contigo y grabaremos nuestra noche.

Emmet tenía los ojos como platos, hasta que Bella no aguantó más y estalló en
carcajadas junto con el resto de la familia.

- Vaya Emmet, parece que has encontrado la orma de tu zapato – dijo Carlisle
riendo – desde luego que Rosalie era lo que necesitabas.

Emmet seguía sin entender que se trataba de una broma. Miró a Rosalie con
cara de preocupación.

- Osita, no iba en serio no? – preguntó asustado.

Todos estallamos de nuevo en carcajadas, y Emmet frunció el ceño


comprendiendo que Bella y Rosalie le habían gastado una broma.

Cuando terminamos de cenar todos se fueron a sus habitaciones y una vez más
nos quedamos solos Bella y yo viendo la televisión en la sala.

- Quiero dormir contigo ésta noche – le dije susurrándole al oído.

Bella se me quedó mirando con una sonrisa timida y con sus mejillas
sonrosadas.

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Destinados
Edward and Bella

- Solo dormir lo prometo, pero necesito tenerte cerca – le dije besando sus
labios.

Ella asintió y se levantó.

- Voy a por mis cosas y avisaré a Rosalie, te espero en tu habitación – me dijo


besando mis labios y subiendo escaleras arriba.

Esa noche dormimos juntos. Tenía a la razón de mi vida entre mis brazos, y
dormí feliz por tenerla cerca, sentir el aroma de su pelo y el calor de su piel
cerca de mi cuerpo. Aquello era todo lo que podía desear, y la tenía allí
conmigo.

Alice POV

Me levanté en cuanto amaneció. Hoy tenía muchas cosas que hacer. Por la
mañana debía ir al centro a supervisar como estaban las obras de mi tienda. Por
fin me había decidido a poner mi propia tienda y vender mis diseños. Era algo
arriesgado, pero necesitaba hacerlo. No podía pasarme la vida trabajando como
diseñadora para otro, tenía ganas de abrir mi mente y crear, sin ataduras, sin
limitaciones.
Papa me había ayudado económicamente con todo, ya que yo sola no podía con
los gastos que representaba emprender aquella aventura en solitario, pero
estaba segura que en poco tiempo le podría devolver el dinero que me habían
prestado. Mis padres se negaban a ello, decían que era un regalo, pero yo no
quería abusar de ellos, me habían prestado un dinero que pensaba devolverles,
o de lo contrario hacerlos socios de mi negocio.

Iría a comer a casa, y luego por la tarde Bella y yo teníamos una nueva cita con
Aro. No sabía en qué momento Bella le iba a contar a mi hermano todo, solo
esperaba que entendiera que esto lo había hecho porque Bella me lo había
pedido como un favor, y que si alguien debía contarle algo era ella y no yo.

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Destinados
Edward and Bella

Estaba traicionando la confianza de mi hermano, pero de igual modo que él no


le contó a Bella lo de Jacob y yo pese a saberlo me callé porque era algo que no
me correspondía a mi contarle a Bella, esto era lo mismo. Bella me había pedido
un favor y yo la estaba ayudando y respetando su decisión de no contarle nada
a Edward.

Bella POV

Cuando nos despertamos con los primeros rayos de sol, la casa estaba en
silencio. Edward bajó a la cocina para preparar el desayuno mientras yo
regresaba a mi habitación para darme una ducha. Cuando estaba a punto de
salir noté como alguien se metía en la ducha conmigo.

- Que haces? – pregunté algo sobresaltada. Una cosa era dormir juntos y otra
ducharnos juntos.

- Estamos solos en casa – contestó pegando su pecho a mi espalda.

- Donde está Esme? – Ya sabía que Alice tenía cosas que hacer, pero pensaba
que Esme iba a estar en casa.

- Se ha ido con Alice, nos ha dejado una nota en la cocina junto con el desayuno,
así que tenemos un rato para ducharnos juntos – me dijo dándome la vuelta
para quedar cara a cara.

Podía notar su miembro erecto en mi estómago, y como mi intimidad se iba


humedeciendo y no precisamente por el agua de la ducha.

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Destinados
Edward and Bella

Nos empezamos a acariciar cariñosamente, y poco a poco se transformó en algo


demandante y excitante.
Edward me tomó por la cintura levantándome del suelo y yo pasé mis piernas
alrededor de su cintura aferrando mi agarre. Apoyo mi espalda contra la pared
y me penetró.

El placer que se experimentaba en la ducha era algo distinto a lo que se


experimentaba cuando hacíamos el amor en la cama, era algo distinto. Notar
como el agua resbalaba por nuestros cuerpos desnudos mientras ambos
jadeábamos de placer.

Llegamos juntos al clímax. Nos lavamos el uno al otro y dimos por finalizada la
ducha para bajar a desayunar.

El resto de la mañana lo pasamos en la piscina, tomando el sol y haciéndonos


arrumacos en las tumbonas del jardín.

Más tarde mientras Edward preparaba un asado, yo preparé las ensaladas y un


postre, un tiramisú que sabía que le gustaba.

- No has preparado tarta de moras? – me preguntó acercándose a mis labios


para besarme.

- No, pensaba que el tiramisú era tu preferido – le dije juguetona, sabía


perfectamente el motivo de preguntar por la tarta de moras.

- Mmmmm….creo que prefiero la tarda de moras – dijo atrayéndome hacía él


por la cintura y besándonos apasionadamente en los labios.

Nos dejamos llevar por la pasión, yo enredando mis manos en su pelo, y él


atrayéndome hacía su cuerpo y pegándonos el uno al otro de un modo que
debería ser ilegal. Un carraspeo nos sacó de nuestra burbuja personal.

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Destinados
Edward and Bella

- Ejem…siento interrumpir, pero está ya la comida? – preguntó la vocecilla de


Alice divertida desde la puerta de la cocina.
Esme estaba tras ella con la misma cara de diversión que Alice.

Edward me puso a su costado sin soltar mi cintura y contestó con una sonrisa
en sus labios.

- No, aún le queda media hora al asado – dijo divertido.

- Bien entonces iré a cambiarme para la tarde de compras.

Me costaba separarme de Edward toda la tarde, y más hacerlo engañándolo,


creo que él no entendería mi postura y mi decisión, y por el momento prefería
mantenerlo en secreto, sólo Alice sabía a qué dedicábamos realmente las
supuestas tardes de compras, entre otras cosas porque ella también participaba.

Creo que cuando regresara al trabajo sería más fácil ocultarle a Edward dónde
pasaba las tardes tres veces en semana, ya que siempre podía decir que me
quedaba trabajando o en alguna reunión.

Edward POV

Estábamos acabando de hacer la comida y aún no era hora de que Bella se


marchase de compras con Alice y ya la echaba de menos. Me costaba separarme
de ella, por varios motivos, a aparte de que necesitaba tenerla cerca, no me
dejaba del todo tranquilo la idea de que pudiese encontrarse con Jacob por New
York.
Bella era testaruda y no iba a dejarme contratar un guardaespaldas para su
seguridad, al menos durante un tiempo hasta comprobar que Jacob no tenía
intención de volverse a acercar a ella. De modo que debía hacerlo a sus espaldas
y pidiendo que la siguieran a distancia suficiente para que no notara la
presencia de su protector.

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Destinados
Edward and Bella

Había una empresa que se dedicaba a ello, eran discretos y profesionales.


Harry, el abogado de la familia me había facilitado un número, esa misma
tarde aprovechando que Bella se iba con Alice de compras, iría al centro a
concretar los detalles.
Esperaba poder contarle algún día a Bella la verdad, pero por el momento se me
hacía demasiado difícil alejarme de ella y dejarla desprotegida.
Almorzamos todos juntos, hoy Emmet y Rosalie llegaron temprano junto con
Jasper. Papá también se había tomado la tarde libre para poder ayudar a Esme
con algunas compras por la tarde.

- Bella es la horaaaa – gritó el duende de mi hermana tirando del brazo de Bella


y separándola de mi lado.

- Nos vemos a la hora de la cena si? – me dijo besando mis labios antes de que el
duende diabólico la alejara de mí para toda la tarde.

- Está bien, diviértete – le dije con una sonrisa.


Bella me lanzó una mirada que no conseguí descifrar, no sabía si era de pena
por alejarse de mi lado toda la tarde, o de frustración por sufrir una tarde entera
de compras sabiendo lo poco que le gustaban.

Cuando Alice y Bella se marcharon y me quedé a solas con Emmet, ya que


Rosalie estaba con Jasper y Esme en la cocina, aproveché para contarle mis
planes y pedirle que me acompañase a aquel primer encuentro.

- Emmet que me dice? Me acompañaras? – pregunté después de comunicarle


mis intenciones.

- Sabes que te arriesgas a que Bella te despelleje vivo si se entera de que le has
puesto un…como decirlo “guardaespaldas secreto” sin su consentimiento? – me
dijo Emmet muy serio.

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Destinados
Edward and Bella

- Lo sé Emmet, y tú que harias si fuera Rosalie, te quedarías tan tranquilo


sabiendo que su ex novio psicópata obsesionado con ella está libre y puede
volver a hacerle daño? – pregunté mordaz

- No, supongo que no. Creo que también me plantearía lo mismo que te estás
planteando tú – contestó Emmet – cuenta conmigo Edward.

Emmet se levantó y fue a la cocina, no sé qué excusa le puso a Rosalie, pero en


media hora ya estábamos en el coche camino de la agencia Mulder.

Llegamos al edificio donde estaba ubicada la agencia. No había placas ni


nombres en la puerta. Yo sabía el número y el piso donde se encontraba, por lo
que llamé al timbre y enseguida di mi nombre y nos abrieron el portal.

Subimos en el ascensor hasta la 8ª planta. Ya nos esperaba una señorita en la


puerta.

- Señor Cullen, sígame – dijo profesionalmente.


Emmet y yo asentimos y seguimos a la chica pelirroja de largas piernas, creo
que me resultaba familiar.

Entramos a una sala de espera con confortables sillones. Estaba claro que los
clientes de la agencia Mulder no eran de cualquier clase social, todo lo
contrario, por el aspecto de la oficina y del mobiliario, creo que se trataba de
gente adinerada que lo que buscaba era discreción y un servicio distinto a lo
que había por ahí.

La señorita se dirigió a una mesa con un ordenador y pulsó el botón de un


interfono.

- Señor Mulder el señor Cullen ha llegado – dijo acercando sus labios al aparato.

- Bien Victoria, hágalo pasar – contestó el interfono. Era una voz masculina.

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Destinados
Edward and Bella

La señorita Victoria, así había oído que se llamaba…ya sabía de que la conocía.
Aquella chica había llegado al hospital el mismo día que Jacob atacó a Bella, a
ella también la había agredido su ex marido, si no recordaba mal.

Victoria se acercó hasta nosotros.

- El señor Mulder los recibirá ahora – dijo con un gesto con la mano indicando
que la siguiéramos.

- Bien – contesté poniéndome en pie y Emmet me imitó a mi lado.

Victoria nos guió por un pasillo hasta una puerta de madera de un despacho.
Tocó un par de veces y la voz masculina del otro lado le indicó que entrase.

- Adelante – contestó la voz del que se suponía era el señor Mulder.

Entramos al despacho y Victoria se retiró.

- Señor Cullen – dijo el hombre mirándonos a Emmet y a mí como intentando


adivinar cuál de los dos era el que había llamado.

- Ambos somos el señor Cullen, pero el que llamó en éste caso fui yo, doy
Edward Cullen, y él es mi hermano Emmet Cullen – dije estrchando su mano y
seguidamente Emmet también la estrchó saludando al señor Mulder.

- Encantado señores Cullen, soy Sam Mulder – dijo el hombre haciendo un


ademán con la mano para que tomasemos asiento – y bien, ustedes dirán que
les trae por la agencia Mulder.

- Se trata de mi prometida, necesito protección para ella, y Harry Clearwater el


abogado de nuestra familia, me ha dicho que ustedes son los más discretos que
hay – dije llendo al grano para no perder tiempo con formalismos.

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Destinados
Edward and Bella

- Bien, y debe suponer que la señorita… - dijo la frase sin acabar.

- Swan, Isabella Swan – completé la frase.

- La señorita Swan no está al corriente de que va a tener protección, o me


equivoco – pregunté el señor Mulder levantando una de sus espesas cejas.

- Efectivamente, la señorita Swan no debe saber nada al respecto, no deseo


saber cuáles son sus movimientos ni donde va, solo quiero que la protejan y que
nada malo le paso. Hace cerca de un mes sufrió una agresión en su oficina por
parte de su ex novio, y ahora está en libertad bajo fianza hasta que se celebre el
juicio, y no quiero que se acerque a ella.

- Entiendo. Necesito todos los datos de la señorita Swan, su dirección de


residencia, su dirección del trabajo y lo que tenga también de su ex novio.

- Bien – empecé a darle los datos que me solicitó y él iba tomando notas.

- Y cuando desea que empecemos con la tarea de protección – preguntó el señor


Mulder.

- Cuanto antes, si es posible a partir del lunes, que ella se reincorpora al trabajo
– contesté esperando respuesta afirmativa.

- De acuerdo, el lunes empezaremos con la protección de la señorita Swan, tal y


como hemos acordado nos limitaremos a los horarios en los que la señorita
Swan esté fuera del apartamento que comparten, esto serán de siete de la
mañana a diez de la noche – dijo el señor Mulder.

Cuando finalizamos la entrevista el señor Mulder llamó a Victoria por el


interfono y ésta apareció en el despacho para acompañarnos a la puerta
después de estrechar la mano de Emmet y la mía y despedirnos del señor
Mulder.

Salimos de la oficina y nos dirigimos al aparcamiento a por el coche,


aprovecharíamos que estábamos en el centro para pasar por nuestros
apartamentos a revisar que tal estaba todo, ordenar algunas cosas y volver a la
casa Cullen.

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Destinados
Edward and Bella

Emmet POV

Tengo que reconocer que pensaba que mi hermano estaba exagerando con todo
aquello de ponerle protección a Bella, pero realmente cuando me puse en la
situación de que la que estuviese a merced de un ex novio psicópata fuese
Rosalie, tengo que reconocer que mi perspectiva había cambiado. Si fuera
Rosalie la que hubiese sufrido la agresión que sufrió Bella yo creo que hubiera
matado con mis propias manos al que se hubiese atrevido a ponerle las manos
encima.
Edward se había contenido suficiente, pero saber que el maldito perro de Jacob
estaba libre y podía acercarse a Bella en cualquier momento, me tenia de los
nervios incluso a mí.

Bella se veía tan frágil e indefensa…hablando de Bella, que hacía entrando con
Alice a ese gimnasio de artes marciales?

- No son Alice y Bella aquellas dos? – pregunté a Edward que iba conduciendo.

Paró el coche a un lado y ambos miramos como Alice y Bella entraban al


gimnasio.

Edward sujetaba el volante con ambas manos y se le estaban poniendo los


nudillos blancos.

- Ed, relájate o vas a arrancar el volante de cuajo – le dije a Edward poniendo


una de mis manos sobre una de sus manos que apretaban el volante.

- Qué diablos hacen Bella y Alice en ese gimnasio? – dijo Edward con la
mandíbula visiblemente tensa.

- Bien, solo pueden haber un par de posibilidades. O bien están haciendo


ejercicio aprendiendo artes marciales o bien se han equivocado y en un
momento saldrán de nuevo viendo su error.

Nos quedamos en el coche allí parados esperando a ver salir a Alice y Bella, y
cerca de hora y media después ambas salieron del edificio seguidas de un tipo

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Destinados
Edward and Bella

algo y musculoso. Era bien parecido y salía riendo con ambas. Al llegar a la
calle abrazó a Alice y luego a Bella y se despidieron.

Alice y Bella fueron a buscar el coche de Alice que estaba aparcado dos calles
más abajo, y arrancaron y se marcharon.

Edward arrancó también el coche y las siguió.

- Edward estas seguro que quieres hacer esto? – pregunté mirando a Edward
que iba pendiente del coche de Alice que estaba tres coches por delante del
nuestro.

- Si – contestó como única respuesta.

El coche de Alice entró en el centro comercial, y nosotros también lo hicimos.

Alice aparcó el coche y nosotros aparcamos lejos de ella, lo suficiente para


poder verlas sin ser vistos.
Salieron del coche y se dirigieron hacía las escaleras mecánicas de entrada al
centro comercial y nosotros siguiéndolas a distancia.

Estuvieron comprando y riendo hasta que se marcharon de nuevo hacía el


coche y nosotros las imitamos.

Edward salió del aparcamiento antes que Alice y se encaminó hacia las afueras
de la ciudad, rumbo a casa de nuestros padres.

- Que ha sido eso Edward? – pregunté algo confuso – No confías en Bella? crees
que te engañaría llevándose a Alice para hacerlo? – pregunté algo irritado. No
entendía la reacción de mi hermano, estaba seguro que todo tenía una
explicación.

- Emmet, ni una palabra de lo que ha sucedido ésta tarde – dijo Edward seco –
no quiero que le digas nada ni siquiera a Rosalie, nadie debe saber que hemos

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Destinados
Edward and Bella

visto a Alice y Bella ésta tarde, diremos que hemos estado en nuestros
apartamentos y hemos regresado para la cena, entendido? – dijo cortante.

- Tú mandas. Espero que sepas bien lo que estás haciendo – contesté enfadado.
Creo que Edward se estaba equivocando, solo esperaba que todo esto no
tuviese consecuencias para su relación con Bella.

Llegamos a casa antes que Alice y Bella, y Edward cambió su cara de disgusto
por una cara de perfecta normalidad en cuanto cruzamos la puerta de casa.
A los veinte minutos llegaron Alice y Bella cargadas de bolsas de la compra, y
Bella se acercó a Edward.

- Tu hermana es una torturadora – dijo besando los labios de Edward.

- Ah sí? Habéis estado toda la tarde en el centro comercial? – preguntó Edward.

- Dónde si no íbamos a estar! – contestó Alice entrando a la sala cargada de


bolsas.

Bella le ocultaba a Edward sus visitas al gimnasio junto con Alice. Edward tenía
esa mirada que yo conocía bien, y estaba seguro que la cosa no iba a acabar
bien, conocía a mi hermano y esa mirada indicaba que estaba maquinando.

Bella POV

La clase de defensa personal había sido agotadora. Y luego la visita al centro


comercial para hacer algunas compras había sido la gota que había colmado el
vaso para dejarme muerta. Estaba agotada, sólo pensaba en mi cama, en
dormir…

Mañana me esperaba otra sesión más de gimnasio, pero valía la pena el


esfuerzo. Me estaba poniendo en forma, ya no tenía agujetas y estaba
aprendiendo muchas llaves para defenderme de un posible agresor y a escapar
de algunos agarres peligrosos.

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Destinados
Edward and Bella

Aro decía que en un mes iba a estar preparada para defenderme, y eso me hacía
feliz, no quería que Edward estuviese preocupado constantemente por mi
seguridad. Sólo debía mentirle un mes, cuando estuviese preparada le
mostraría a Edward y al resto de la familia que era capaz de defenderme sola.

Para completar las clases de defensa personal Aro nos había dado un programa
de ejercicios para hacer en la sala de máquinas del gimnasio. Los ejercicios nos
ayudarían a tonificar los músculos y a ponernos en forma.

Llegamos a casa y ya estaba toda la familia allí. Noté a Edward algo raro
cuando me acerqué a saludarlo. Quizás eran imaginaciones mías, esto de tener
un secreto me hacía ver fantasmas donde nos los había.

- Tu hermana es una torturadora – dije besando los labios de Edward.

- Ah sí? Habéis estado toda la tarde en el centro comercial? – preguntó Edward.

- Dónde si no íbamos a estar! – contestó Alice entrando a la sala cargada de


bolsas y representando perfectamente su papel.

Edward me miró de un modo extraño, había algo en su mirada que no


conseguía descifrar, pero me daba malas vibraciones, algo no estaba bien.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 22: Cambio de planes

Edward POV

Alice y Bella me ocultaban algo, ahora no tenía ninguna duda, pero que era eso
que no podía contarme Bella? porque no confiaba en mí?

Cometí el error de ocultarle lo de Jacob, pero no entendía el motivo que la había


llevado a ocultarme algo, ella que se había mostrado tan ofendida con mi
mentira, y ahora era ella la que me ocultaba cosas.
Los planes con la agencia Mulder seguían adelante, y yo mismo me encargaría
de averiguar que iba a hacer Bella a ese gimnasio con Alice.

Hoy Bella y Alice iban de nuevo a “salir de compras”. Realmente no era del
todo mentira, ya que una parte del tiempo que pasaban fuera lo dedicaban a
comprar, pero había otra parte del tiempo que estaban en aquel gimnasio y no
conseguía dilucidar el motivo.

Después del almuerzo Bella y Alice se despidieron para ir supuestamente a la 5ª


avenida de compras.

Cuando salieron del garaje me dirigí corriendo en busca del Jeep de Emmet,
sería menos evidente que las siguiera un Jeep que un Volvo, ya que Alice sabía
cuál era mi coche, pero como el de Emmet habían algunos más por New York,
aparte de que mi hermano iba a pasar la tarde con Rosalie en la piscina y Alice
no sospecharía que Emmet las seguía.

Llegaron cerca del gimnasio y aparcaron el coche. Yo aparqué justo en la acera


de enfrente, a la altura de la puerta, y vi como ambas entraban. Esperé unos
minutos dudando qué hacer, y finalmente decidí entrar. Fingiría buscar
gimnasio y pediría información acerca de aquel establecimiento.

- Buenas tardes, en que puedo ayudarle? – me dijo la recepcionista sacándome


de mi concentración. Había conseguido reconocer al tipo que ayer salió hasta la
puerta con Alice y Bella, se llamaba Aro Vulturi.

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Destinados
Edward and Bella

Aparecía en varias fotos junto con un tal Marco y Cayo Vulturi, que supuse
serían parientes entre sí.

Con una de mis mejores sonrisas e intentando hacer honor a mis encantos, le
hablé con voz melosa a la recepcionista.

- Hola, venía a ver qué servicios ofrecían, ya que un amigo me ha recomendado


éste gimnasio y en especial al señor Aro Vulturi – el plan estaba en marcha.

La recepcionista me miraba con la boca abierta, era divertido ver el efecto que
causaba en las mujeres, aunque no me interesaba en absoluto, sólo tenía ojos
para Bella, pero tenía que reconocer que ser atractivo y guapo, según decía mi
hermana, tenía sus ventajas.

- Esto… - balbuceó la recepcionista – pues como sabrá esto es un gimnasio de


artes marciales, aquí se imparten clases de cuatro tipos de disciplinas:
taekwondo, full contact, kick boxing y karate. Aro se dedica a dar clases de
taekwondo y krate, y Cayo de full contact y kick boxing – me explicó la
recepcionista.

- Bueno y que me dice de algo más concreto, como clases personalizadas? –


necesitaba averiguar en que andaban metidas Alice y Bella, y me daba que la
respuesta no era en la práctica de alguna de las cuatro disciplinas que me había
comentado la recepcionista.

- Aro imparte clases particulares de defensa personal – Bingo Edward! – pero lo


hace con grupos muy reducidos y en casos muy especiales.

- Entiendo, y cuando se dan esas clases? – pregunté usando mi encanto.

- Esto…bueno…a…ahora mismo Aro está dando una clase a dos chicas que han
venido recomendadas por su hermano Marco – me contestó la recepcionista
algo acalorada.
- Ya veo. Bueno entonces si me da un folleto con los precios yo me lo pienso
para ver que horarios me convienen más y como me lo podría combinar con el
trabajo.

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Destinados
Edward and Bella

- Oh! si, no hay problema! – contestó la recepcionista con su voz una octava más
alta de su tono usual – aquí tiene, y por favor si tiene alguna duda sabe que
estamos aquí para lo que necesite – ignoré el doble intención de sus palabras y
me despedí encaminándome a la puerta.

Así que Bella estaba tomando clases de defensa personal junto con Alice…
pero….porque diablos no me había dicho nada? En que estaba pensando?
Acaso quería enfrentarse a Jacob por si él se volvía a cruzar en su camino?

EXACTO EDWARD!!! Pensé para mí mismo. Ella estaba asustada, tan asustada
que no lo admitiría y había decidido hacer clases de defensa personal para
poder defenderse de Jacob o de cualquiera que intentase agredirla de nuevo.
Podía entender su postura, pero porque no me lo contó? Porqué me lo había
ocultado? Qué necesidad tenia de aprender a defenderse, yo podría…SI
CLARO!!! El “YO PODRIA”, eso era precisamente, BELLA Y SU ORGULLO E
INDEPENDENCIA.

Su testarudez rozaba límites insospechados!! Estaba claro que estaba


acostumbrada a arreglárselas sola, pero ahora me tenía a mí, yo quería cuidarla
y protegerla, pero algo no había hecho bien, ya que en lugar de conseguir que
ella confíe en mi la había obligado a hacer las cosas a mis espaldas, por
supuesto con mi propia hermana de cómplice.

En esto se iba a basar nuestra relación, en ocultarnos cosas? Yo no le digo lo de


Jacob y ella no me dice lo de la defensa personal. Y ahora yo no le digo lo de la
agencia Mulder. Qué iba a ser lo siguiente?

Estaba claro que las cosas así no iban a funcionar, teníamos que ser sinceros
ambos el uno con el otro, de lo contrario nuestra vida se iba a convertir en una
mentira.

Bella POV

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Destinados
Edward and Bella

Salimos de la clase de Aro agotadas. Incluso Alice que siempre era tan enérgica,
iba arrastrando los pies hasta el coche.

- Y bien Alice? – le pregunté divertida, era raro ver a Alice tan cansada.

- Hay Bella! tengo que reconocer que este hombre me está matando de
agotamiento. Esto y no dormir las noches en las que Jasper se queda en casa….

- ALICE CULLEN!!! Has estado…, NO! Mejor no me lo cuentes! Prefiero no


saber qué has estado haciendo por las noches con Jasper – dije algo sonrojada.

- Vamos Bella! no te hagas! He estado haciendo lo mismo que hacen ustedes! O


me vas a decir que tu llegarás virgen al matrimonio? – me dijo Alice rodando
sus ojos incrédula.

No contesté, sabía que tenía razón y que no podía portarme como una hipócrita,
yo hacía lo mismo con Edward, pero no por la noche, si no a todas horas, y cada
momento en el que nos quedábamos a solas. Edward era como una droga para
mí.

- Bien, vamos a ir a una sola tienda de la 5ª, en mi favorita, así que


compraremos algunas cosas allí y listo, nos vamos a casa a dormir – dijo Alice
sonriendo.

Llegamos a casa de los Cullen dos horas más tarde, casi cerramos nosotros la
tienda, ya que Alice pareció recuperar las energías que había dejado en el
gimnasio y en cuanto entró a la tienda se volvió loca con la ropa.

Edward no estaba en casa, algo extraño, no recordaba que hubiese mencionado


que iba a salir. No le di mayor importancia, ya que quizás había decidido ir al
apartamento o al centro a hacer alguna gestión.

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Destinados
Edward and Bella

Empezamos a preparar la cena con Esme y al rato llegó Edward. Me saludó con
un beso en los labios y con una sonrisa, pero no era la sonrisa que siempre
tenía, está no era para nada aquella sonrisa que iluminaba su mirada y le
llegaba la alegría hasta los ojos.

Se fue a su habitación a darse una ducha antes de la cena. Estaba algo


sorprendida de su fría reacción, pero no le di mayor importancia, quizás estaba
cansado.

Durante la cena había estado muy callado y pensativo, y no me decía nada, solo
me miraba y sonreía cada rato, con aquella sonrisa que mostraba tristeza en
lugar de alegría.

Acabamos de cenar y Edward dio las buenas noches y se marchó a su


habitación, excusándose porque había estado en el apartamento y estaba
agotado de ordenar algunas cosas. Yo ocultándole cosas y el preparando
nuestro apartamento. Me sentía ruin, le estaba mintiendo, no era como si me
estuviese viendo con otro, pero le estaba mintiendo, cosa que hasta ahora no
había hecho.

Me fui a la habitación que compartía con Rosalie y caí rendida en un profundo


sueño.

Edward POV

Llegué a casa justo antes de la cena, y decidí darme una ducha antes. Cuando
bajé ya estaba casi todo listo, y cenamos en familia, como hacíamos todas las
noches.

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Destinados
Edward and Bella

Durante la cena estuve sumido en mis pensamientos. Notaba como Emmet me


miraba de reojo, me conocía suficiente para saber que algo me pasaba, al igual
que Bella, que a cada rato buscaba mi mirada y yo correspondía con una sonrisa
que para nada era de felicidad.

Mi cabeza iba a mil por hora, no paraba de pensar en el modo de desenmarañar


toda ésta tela de araña en la que se estaba convirtiendo nuestra relación. No
podía reclamarle nada a Bella, yo había iniciado el juego ocultándole lo de
Jacob, y para postre lo había rematado contratando los servicios de la agencia
Mulder.

Mañana era viernes y nos íbamos a mudar definitivamente a nuestro


apartamento para iniciar una vida juntos, y un millón de dudas asaltaban mi
mente. Tenía claro que quería a Bella por encima de todas las cosas, pero no
sabía si el punto en el que nos encontrábamos iba a tener consecuencias en
nuestra relación e iba a acabar destruyendo todo lo que teníamos. Las mentiras
no son buenas compañeras de viaje.

Decidí retirarme a mi habitación, no estaba de humor para conversar, y en


aquellos momentos tampoco tenía ganas de hablar con Bella.

Estaba tumbado en la cama y tocaron a la puerta, TOC,TOC,TOC.

- Adelante – contesté sin mucho ánimo.

- Ed… - era Emmet que estaba parado en la puerta sin atreverse a entrar –
puedo? – preguntó.

- Claro que puedes, pasa y cierra la puerta, no tengo ganas de ver a nadie más –
dije enfatizando las últimas palabras.

- Has descubierto algo más verdad? – preguntó Emmet sentándose a los pies de
la cama.

157 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Si, Bella y Alice están dando clases de defensa personal el aquel gimnasio, con
un tal Aro Vulturi – contesté indiferente.

- Bueno entonces no es tan malo como pensabas – dijo Emmet algo más
reladado.

- Ah no Emmet? Y que hay peor que mi novia me oculte cosas y yo le oculte


también cosas a ella? – dije sentándome en la cama – si estamos así ahora no
quiero ni pensar que pasará en unos años, nos convertiremos en dos
desconocidos que no tienen nada en común. Primero le oculto lo de Jacob, ella
me oculta lo de la defensa personal y para postre contrato los servicios de la
agencia Mulder para que la protejan sin que ella sepa nada. Dime Emmet que
más? – dije algo irritado.

- Bueno reconozco que no el mejor comienzo, pero ambos se aman, y creo que el
problema es que no quieren herir los sentimientos del otro. Dime Edward, que
habrías dicho si Bella te hubiese propuesto tomar clases de defensa personal?

- QUE NO! POR SUPUESTO! Yo puedo encargarme de su protección – contesté


rotundo.

- EXACTO! Y no te has parado a pensar en que ella tenga algo que decir al
respecto? Porque te tienes que encargar tu? – dijo Emmet desafiante – Y si Bella
te hubiese ocultado algo , como que tu ex novia Tania a regresado a la ciudad,
que hubieses pensado? – volvió a atacar Emmet.

- ESO ES DISTINTO! A mi Tania no me agredió – contesté enfadado.

- No claro, solo te puso los cuernos y te dejo hecho polvo, nada más. Hermanito
lo que te estoy intentando decir es que debes ser un poco más tolerante con las
decisiones de Bella y entender su punto de vista. Tampoco estoy defendiendo lo
que ha hecho, creo que no debería haberte ocultado lo del gimnasio, debería
haber hecho valer su opinión y simplemente informarte de que iba a tomar
clases.

158 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Informarme? – pregunté algo incrédulo.

- Si Edward informarte, nada más.

- Entonces yo con informarle de que he contratado un servicio de protección


para ella es suficiente según tu teoría – contesté.

- Bueno, eso es algo más complicado de informar, digamos que no es como ir al


gimnasio. VAMOS EDWARD! vas a hacer que un tipo la siga todo el día para
poder estar tranquilo y saber que llega sana y salva a casa.

- Tienes razón, en éste instante voy a terminar con esto – dije levantándome de
la cama y dirigiéndome hacía la puerta.

Emmet se paró delante de mí cortándome el paso.

- Edward, piensa bien cómo vas a decir las cosas, no hagas nada de lo que te
puedas arrepentir.

- Tranquilo Emmet – dije firme.

Emmet se retiró de la puerta y me permitió salir, saliendo él también de la


habitación.

- Espera le diré primero a Rosalie que venga.


Emmet toco a la puerta y abrió entrando a la habitación de Rosalie y Bella y en
dos minutos ambos salieron de la habitación. Rosalie se me quedó viendo muy
seria y miró a Emmet.

- Confía en mí osita – le dijo Emmet a Rosalie que seguí mirándome parado en


la puerta de la habitación de Bella.

159 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Toque a la puerta de la habitación, y Bella contestó.

- Adelante – dijo con voz firme.

Bella POV

Aquella noche creo que me iba a costar conciliar el sueño, no paraba de pensar
en que debía contarle a Edward la verdad. No quería una realción basada en las
mentiras. Y precisamente yo que tanto me había enfadado cuando él me había
ocultado que Jacob estaba en libertad bajo fianza. Era una hipócrita, y ya no
aguantaba más.

Rosalie estaba en la otra cama leyendo un libro, y de vez en cuando me miraba


hasta que finalmente habló.

- Escupelo Bella, vamos, te conozco hace demasiado y sé que algo te preocupa –


dijo mi amiga cerrando su libro y sentándose en mi cama.

Lo mejor era soltarlo sin más y ver cuál era la reacción de Rosalie.

- Llevo una semana asistiendo a un gimnasio de New York para dar clases de
defensa personal cuando se supone que estoy de compras con Alice – ya está,
ya lo había soltado.

Mi amiga me miraba con los ojos como platos.


- Pero Bella se puede saber para que necesitas… - no continuó hablando y se
detuvo abriendo su boca en forma de o.
- Para eso Rosalie – estaba claro que había comprendido antes de finalizar la
frase que Jacob era la razón por la que quería hacer clases de defensa personal.

- Entiendo. Pero bueno no es tan malo Bella – dijo sonriendo.

160 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Si lo es en el momento en que llevo una semana mintiéndole a Edward –


contesté sentándome en la cama.

Tocaron a la puerta y ambas contestamos “Adelante”. Era Emmet que venía a


buscar a Rosalie.

- Osita necesito que vengas un minuto conmigo – decía Emmet.

- Ahora no puedo Emmet, tengo algo importante que hablar con Bella – dijo
Rosalie mirando a Emmet con el ceño fruncido.

- Por favor osita, necesito que vengas…. – dijo Emmet de nuevo.

- EMMET CULLEN! Haz el favor… - pero Emmet no la dejo terminar.

- Rosalie por favor necesito que salgas de la habitación en este momento,


Edward tiene asuntos que hablar con Bella – dijo Emmet irritado y colocando
sus manos a ambos lados de su cintura.

Yo salté sobre mi cama pensando en que algo malo se avecinaba, tenía un mal
presentimiento.

Ambos salieron de la habitación. Tocaron a la puerta de la habitación, y contesté


con voz firme:

- Adelante

Edward entró en la habitación, estaba serio, parecía algo enfadado, pero no


podía estar segura, ya que no estaba acostumbrada a verlo con ese semblante.
Apretaba sus puños y caminaba de un lado a otro de la habitación, algo iba mal.

161 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Edward – no me miraba – EDWARD! puedes dejar de andar de un lado para


otro como un león enjaulado? – dije algo irritada. Estaba consiguiendo ponerme
nerviosa.

El se quedó biendome sorprendido y se paró frente a donde yo me encontraba


sentada en la cama y empezó a hablar rápidamente, tanto que me costaba
seguirle el hilo.

- Bella, yo sé que yo empecé esto en el momento en el que te oculté que Jacob


había salido en libertad bajo fianza, fue un error por mi parte, pero solo quería
darte algún tiempo más para que pudieras reponerte por completo a todo lo
que había pasado aquel día en tu oficina – el me pedía disculpas de nuevo? No
entendía nada – pero eso – prosiguió – no justifica que tu ahora me mientas –
mierda! Lo sabia… - si quieres tomar clases de defensa personal basta con que
hablemos de ello sin necesidad de que finjas ir cada tarde de compras con Alice.

Estaba muda, no sabía que decir. Mis ojos estaban abiertos como platos, creo
que en cualquier momento se me iban a salir de las cuencas, pero como se había
enterado él de mi mentira? Habíamos sido muy cuidadosas…

- No me lo ha dicho Alice, si es lo que estas pensando, Emmet y yo las vimos


entrar en el gimnasio de casualidad – si eso resolvía el misterio de dónde, pero
no de cómo, ya que en un gimnasio se podían hacer muchas cosas – y bueno…
entré a informarme fingiendo ser un cliente y así supe que estaban haciendo
Alice y tú en el gimnasio.

- Me has espiado? – pregunté algo estupefacta.

- Y tú me has mentido, pero no he venido a hablar contigo para echarnos cosas


en cara, quiero que no hayan más mentiras entre nosotros, así que he venido a
decirte que sé lo de tus clases de defensa personal y que he contratado un
guardaespaldas para tu protección.

No me lo podía creer…. he contratado un guardaespaldas para tu protección,


había oído bien, no creo que mi mente me estaba jugando una mala pasada.

162 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Que tú qué? Que has hecho que? Cómo? – pregunté algo confundida y
cabreada.

- La tarde en que Emmet y yo las vimos entrar al gimnasio fue la misma tarde
que había ido a New York a contratar los servicios de una agencia privada de
protección personal para ti.

- NO LO PUEDO CREER!!! EDWARD!!! – dije gritando a todo pulmón. Creo


que en ese momento toda la familia Cullen estaba al caso de mi enfado y de que
en ese momento Edward y yo estábamos teniendo una buena discusión.

- Bella yo voy a ser comprensivo con lo de tus clases de defensa personal, pero
quiero que tu lo seas con lo del guardaespaldas, lo que más me preocupa es tu
seguridad, y no estoy dispuesto a ponerla en juego.

- A NO? Y TU SOLUCIÓN CONSISTE EN CONTRATAR UN GORILA QUE


ME SIGA A TODAS PARTES SIN MI CONSENTIMIENTO? – si seguía
gritando, pero no podía evitarlo.

- Creo que estas demasiado nerviosa para seguir con ésta conversación, será
mejor que duermas algo y mañana hablamos del tema.

- EDWARD CULLEN NI TE ATREVAS A SALIR POR ESA PUERTA Y


DEJARME CON LA PALABRA EN LA BOCA!! NO HAY NADA DE QUE
HABLAR! NO VOY A PERMITIR QUE ME HAGAS LLEVAR UN GORILA
PEGADO AL COGOTE A DIARIO – dije irritada, bueno más que irritada,
estaba que echaba humo.

- Bella no es una opción, es un hecho, del mismo modo que yo tengo que
aceptar tus clases tú debes aceptar el gorila. Ni siquiera notarás que está ahí, la
agencia que he contratado se caracteriza por su profesionalidad y discreción, así
que no tienes que preocuparte por nada.

163 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- NOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!

- BELLA PRETENDES QUE ME QUEDA TAN TRANQUILO TRABAJANDO Y


PENSANDO QUE ESE MAL NACIDO PUEDE VOLVER A HACERTE DAÑO?
– Ahora era él el que gritaba.

- NO ME VA A TOCAR! POR ESO ESTOY DANDO CLASES DE DEFENSA – la


reacción de Edward en el momento que dije aquella frase, o más bien se la grité,
no la esperaba en absoluto.

Edward empezó a carcajearse, se reía a mandíbula batiente. Se estaba riendo de


mí. La rabia empezó a nublarme la razón y las lágrimas se acumularon en mis
ojos, pero no le iba a dar el gusto de llorar delante de él. Tenía mis puños
cerrados junto a mi cuerpo, y estaba totalmente tensé. Pareció darse cuenta y
dejó de reírse mirándome apenado.

- Bella… - intento decir, pero no lo dejé terminar.

- Edward, esto es la gota que colma el vaso! – dije con la mandíbula apretada
por la ira – no voy a permitir que ni tu ni nadie se rian de mí, no necesito a
nadie que me defienda ni me cuide, soy perfectamente capaz de cuidarme sola,
así que metete tus buenas intenciones por donde te quepan junto con éste anillo
– y le tiré el anillo de compromiso a la cara – y sal de ésta habitación.

- Bella las cosas no son así – dijo él serio recogiendo el anillo del suelo.

- EDWARD!! VETE!!!! – le dije a punto de llorar de un momento a otro,


girándome de espaldas a la puerta.
Oí como Edward salía de la habitación llevándose mi corazón con él, pero no
iba a depender de ningún hombre. Me había jurado a mi misma que después de
lo que Jacob me había hecho con Victoria iba a ser una persona independiente.

La puerta se abrió de nuevo y entró Rosalie.

164 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Bella… - ahí si me derrumbé en los brazos de mi amiga.

No sé cuánto tiempo estuve llorando, pero Rosalie cariñosamente me llevó


hasta la cama y allí se tumbo conmigo abrazándome.

165 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 23: Todo tiene un principio y un final

Edward POV

Mi intención era aclarar las cosas y que no hubiese mentiras entre nosotros,
pero está claro que ambos estábamos demasiado ofuscados el uno con el otro
para razonar.

Me había empeñado en imponerle a Bella el guardaespaldas en contra de su


voluntad, y para colmo me había reído de ella cuando me dijo que no lo
necesitaba que gracias a las clases de defensa personal era capaz de defenderse.

Las cosas se habían salido de madre llegando a decirnos cosas que en realidad
no sentíamos, y finalmente terminando con todo lo que habíamos construido
hasta el momento. Pero lo que jamás me hubiese esperado es que Bella me
tirase a la cara el anillo que le había regalado. Ese gesto me había dolido.

No pegué ojo en toda la noche y por la mañana temprano me metí en la ducha.


Escuché el Jeep de Emmet salir del garaje, supuse que ya se había ido con
Rosalia trabajar. Alice tenia la mañana ocupada y también se iría con Jasper, así
que eso me dejaba solo en casa con mamá y Bella.

Tenía que intentar hablar de nuevo con ella. Había decidido no imponerle nada
y hacer las cosas a su manera, estaba claro que con lo testaruda que era no había
otra alternativa.

Después de la ducha me vestí y bajé a la cocina. Esme estaba muy seria, y estaba
sola en la cocina, cosa que me extrañó, pero imaginaba que dada la discusión de
ayer, Bella estaría aún acostada.

- Bueno días mamá – dije besando la mejilla de mi madre.

166 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Buenos días hijo, que tal estas? – me preguntó con esa cara de preocupación
que hacía casi dos años que no veía, desde…”click”

- Mamá, ha bajado ya Bella a desayunar? – pregunté algo sobresaltado

- Hijo verás, Bella se ha marchado ésta mañana temprano con Rosalie y Emmet
– dijo mi madre.
Los latidos de mi corazón martilleaban en mi oreja, estaba empezando a
hiperventilar, no podía ser, se había marchado, pero a donde?

- Cómo? Porque?...pero…yo no…pero – no conseguía hilar una frase coherente,


las palabras se quedaban aprisionadas en mi garganta, hasta que por fin
conseguí soltarlo – MAMÁ DONDE SE HA IDO BELLA? – pregunté
desesperado.

- Cálmate hijo! Ella necesitará algún tiempo Edward, sois muy testarudos
ambos, y esta discusión a herido sus sentimientos.

- Y los míos? Qué hay de mis sentimientos? Acaso ella es la única que se puede
sentir herida? – dije con las lagrimas cayendo por mis mejillas y con la
mandíbula y los puños apretados – Cómo puede ser tan egoísta y solo pensar
en ella misma? Qué hay de mí, de nosotros? - estaba tironeando de os
mechones de mi pelo revuelto – ACASO NO LE IMPORTA NADA EN
ABSOLUTO QUE NO SEA ELLA MISMA?

La puerta se abrió y era Emmet que llegaba. Yo estaba con la cara desencajada y
con las lágrimas cayendo por mis mejillas.

- Edward… - dijo Emmet apenado – no te preocupes, solo necesita algo de


tiempo, verás como todo se arregla.

Cogí a Emmet por la solapa de su camisa y lo agité. Conseguí ver la silueta de


Rosalie acercándose a Emmet, pero no podía ver nada más.

167 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Dónde está Emmet, por dios! Dónde está Bella? – dije desesperado.

Emmet POV

Al llegar a casa encontré a un Edward en un estado peor a cuando Tania lo


engaño. Estaba con la cara desencajada y con lágrimas cayendo por sus mejillas.
Parecía un niño pequeño.

- Edward… - dije apenado – no te preocupes, solo necesita algo de tiempo,


verás como todo se arregla.
Edward me sujetó por la solapa de la camisa y me agitó, no me lo tomé de
modo agresivo, ya que sabía que era fruto de la desesperación. Rosalie había
entrado destrás de mi y contemplaba la escena con los ojos llenos de lágrimas.

- Dónde está Emmet, por dios! Dónde está Bella? – dijo desesperado.

Me dolía ver a mi hermano en ese estado, pero no podía decirle nada, ya que no
yo mismo sabía dónde estaba Bella, había recogido sus cosas y la había llevado
junto con Rosalie hasta el apartamento. Ahora las cajas de Bella estaban en mi
apartamento para que Rosalie se las enviara a donde ella le pidiera.

Bella había ido a la oficina y había solicitado una excedencia, no podía volver al
trabajo, necesitaba tiempo, y su jefe no tuvo problema en darle todo el tiempo
que necesitase hasta reponerse del ataque de Jacob, ya que esa era la excusa que
Bella había dado en la oficina

- No lo sabe Edward – dijo Rosalie a mi espalda – Bella se ha ido y Emmet no


sabe a dónde, y yo aunque lo sé no voy a decirte nada, debo respetar su
decisión de alejarse de ti.

168 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Las palabras de Rosalie eran duras, pero no dejaba de tener razón, Bella era su
amiga y ella debía respetar su decisión.

Edward soltó la solapa de mi camisa y cayó de rodillas al suelo sollozando.


Rosalie se llevó las manos a la boca y empezó a llorar silenciosamente. Mamá se
acercó a él y lo abrazó por la espalda. Edward se dejó caer al suelo quedando en
posición fetal con su cabeza recostada sobre las rodillas de mamá que se había
sentado junto a él en el suelo. Rosalie avanzo hasta donde estaba Edward y se
agachó tomando una de sus manos.

- Edward lo siento, juro que hablaré con ella, y en cuanto pueda y ella esté
preparada te diré donde está. Ella se ha ido destrozada Edward, te ama pero
está muy dolida y necesita tiempo. La culpa de todo no es tuya – dijo Rosalie
apretando la mandíbula – Bella tiene una serie de inseguridades después de
todo lo que ha pasado en su relación con Jacob y después de la agresión. Se ha
encerrado en sí misma y está empeñada en ser valiente y no depender de nadie
para poder vivir – dijo Rosalie apenada – por favor ten paciencia, ella estará
bien, y Jacob no podrá tocarla, te lo aseguro.

Edward pareció tranquilizarse con las palabras de Rosalie y conseguí hacerlo


ponerse en pie y llevarlo hasta su habitación. Allí lo dejé tumbado en su cama
donde cayó dormido y llamando a Bella entre sueños.

Bella POV

La decisión de irme a Forks quizás había sido algo precipitada, pero era lo que
necesitaba. No podía quedarme en New York, demasiados recuerdos, tanto
buenos como malos. Si me quedaba Rosalie no me habría dejado irme a vivir
sola a un apartamento, y ella estaba por mudarse con Emmet. Yo necesitaba
pensar, alejarme de todo y de todos. Sentía que me asfixiaba.
Salimos de casa de los Cullen temprano, quería evitar encontrarme con Edward,
pero no pude evitar al resto de la familia que se despidió de mi cariñosamente.

169 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me partía el corazón separarme de todos ellos. Realmente me habían acogido en


su casa y en su vida como si fuera una más, sin preguntas y sin condiciones, con
todo el amor que la familia Cullen regalaba a todos sus miembros.

Mientras nos alejábamos en el coche de Emmet no pude evitar mirar hacía los
ventanales de la habitación de Edward, aquella habitación en la que habíamos
compartido nuestros cuerpos por primera vez.
Una lágrima resbaló por mi mejilla y me la sequé con el puñe, jurándome a mi
misma que no iba a llorar jamás por ningún otro hombre. Amaba a Edward
Cullen, eso no podía negarlo, lo amaba con toda mi alma, pero es estos
momentos ambos necesitábamos una tregua y algo de distancia y tiempo para
reflexionar.

Emmet se quedó en su apartamento y Rosalie me acompaño a dejar todos los


temas pendientes atados.
Después de solicitar una excedencia en mi empresa alegando que necesitaba
descansar de todo lo sucedido con Jacob, salimos rumbo al aeropuerto. Llevaba
solo un par de maletas con lo más necesario, Rosalie se encargaría de enviarme
el resto de mis cosas a Forks o donde yo le indicase. Por el momento me dijo
que no me preocupara, que en el trastero del apartamento que compartía con
Emmet había espacio de sobras para dejar mis cosas hasta que tuviese claro que
iba a hacer con mi vida.

El vuelo hacía Forks salió puntual. Tenía por delante una hora de viaje, así que
me coloqué el Ipod para escuchar algo de música.

Mi cabeza no hacía más que darle vueltas a lo sucedido la noche anterior. Debía
haberle planteado a Edward las cosas desde un principio y decirle cuales eran
mis intenciones en lugar de ocultarle la verdad, pero como él muy bien dijo, a
éste juego habíamos estado jugando dos.

Realmente Edward había conseguido sacarme de mis casillas, no estaba


dispuesta a tolerar que se rieran de mí. Creo que con lo del anillo se me fue la
mano, pero él no dudó ni por un instante en recogerlo y marchase. Tampoco
esperaba que me rogara, pero sí que en algún momento diera su brazo a torcer
y reconociera su error, del mismo modo que yo hubiese reconocido el mío al
mentirle y ocultarle las clases que estaba tomando con Aro.

170 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Pero ahora todo eso ya no tenía importancia, ambos necesitábamos darnos un


tiempo para reflexionar y pensar, y sobre todo para que los ánimos se clamaran
para poder hablar las cosas con calma.

Renné POV

La llamada de Bella anunciando que venía a visitarnos a Forks, sola, me había


desconcertado un poco. No me había querido contar las razones de su viaje en
solitario, pero estaba segura que algo no andaba bien entre ella y Edward, de lo
contrario jamás hubiese viajado sola.

Estaba ya en el aeropuerto esperando a Bella, había venido sola, ya que Charlie


no terminaba en el hospital hasta las seis de la tarde, y el vuelo de Bella llegaba
sobre las tres de la tarde, había salido de New York después de almorzar con
Rosalie en el aeropuerto a eso de las dos de la tarde.

Las pantallas luminosas anunciaron que el vuelo de Bella ya estaba


desembarcando, así que en quince minutos ya estaría abrazando a mi pequeña.
Hacía sólo una semana que habíamos estado juntas en New York, en casa de los
padres de Edward, Carlisle y Esme, y había pasado unos días maravillosos
viendo que Bella había recuperado la sonrisa junto a Edward. Nunca la había
visto tan enamorada, ni siquiera en los años que compartió con Jacob había
estado así de feliz.

Jacob, eso era algo de lo que debía hablar con ella en cuanto aterrizara, debía
saber que Jacob estaba aquí en Forks, había llegado hacía una semana cuando
salió en libertad condicional, y se estaba quedando en casa de su padre en La
Push.

171 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Aquí en el pueblo y en la reserva nadie sabía que había pasado entre ellos en
New York, solo sabían que habían roto su noviazgo de cinco años un mes antes
de la boda. El único que conocía la verdad era su padre Billy Black, y Charlie y
yo.

Billy se había mostrado muy apenado con la ruptura de Jacob y Bella, pero
cuando su hija Rachel un día le dijo enfadada que Jacob había engañado a Bella
con su secretaria, Billy pareció algo aturdido y enfadado con Jacob.

Luego se enteró de lo que Jacob había intentado hacer con Bella, forzándola
cuando ya no eran novios y Bella estaba con Edward, y eso lo enfureció de tal
modo que se presentó en New York para poner a caldo a su hijo.
Cuando salió en libertad bajo fianza Billy se trajo a Jacob de regreso a
Washington diciéndole que no se fiaba de él y de lo que pudiera hacerle a Bella,
y que lo quería tener controlado y alejado de Bella.

Aquella mañana lo llamé, consideraba que debía saber que Bella iba a estar en
Forks, por si a Jacob se le ocurría acercarse a Bella que Billy supiese que tanto
Charlie como yo haríamos lo necesario para proteger a Bella, y si dentro ese
necesario entraba darle un tiro a Jacob con la escopeta de caza pues no
dudaríamos en hacerlo.

Billy nos aseguró que Jacob no se acercaría a Forks ni a Bella, que podíamos
estar tranquilos, y nos dio las gracias por avisarlo y mandarle sus saludos a
Bella.
Los pasajeros empezaron a salir por la puerta de desembarco, y ahí apareció mi
niña. Su cara era un poema, triste y ojerosa, ahora sí que no me quedaban dudas
que algo en la vida de mi niña no estaba bien.
Cuando Bella llegó hasta mi lado nos fundimos en un abrazo y Bella empezó a
sollozar como un bebé. Estaba rota de dolor, era como una muñeca de trapo en
mis brazos, y me partía el alma verla en esas condiciones.

- Bella mi amor, que ha pasado? – sabía que no se trataba de Jacob, pues él


estaba en La Push y no se había acercado a ella, así que solo podía ser que las
cosas con Edward no estaban bien.

- Oh mamá! Te he echado tanto de menos – dijo Bella entre sollozos.

172 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Vamos a casa y allí con una taza de chocolate me cuentas que es lo que va mal
mi amor – dije tomando el carrito de sus maletas y avanzando hacia la salida
del aeropuerto.

En apenas cuarenta y cinco minutos llegamos a Forks desde el aeropuerto de


Seatle. Bella pareció calmarse de camino a casa, observando el paisaje verde por
la ventanilla del copiloto.

- Me gusta el verde de Forks – decía entusiasmada con el paisaje.

Llegamos a casa y descargamos sus maletas llevándolas a su habitación. Le


concedí algo de intimidad para asearse un poco del viaje y me fui a la cocina a
prepara esa taza de chocolate que le había prometido.

A los veinte minutos Bella bajó a la cocina con su chándal viejo de estar por casa
y con sus manos escondidas en los puños de las mangas. Siempre que estaba
incomoda escondía las manos de ese modo en los puños de sus jerséis.

Se sentó en la mesa y yo me senté frente a ella, en silencio. No la iba a presionar,


ella debía decidir cuando estaba preparada para hablar.
Me miró a los ojos y una lágrima rodó por su mejilla y ahí empezó su relato.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 24: Forks mi oasis personal.

Bella POV

Renné escuchó atentamente mi relato de todo lo sucedido con Edward. No me


interrumpió en ningún momento y escucho todo lo que le conté y opiné acerca
de nuestra discusión, mientras gesticulaba y en ocasiones me levantaba de la
silla para andar por la pequeña cocina de nuestra casa.

Cuando terminé mi relato me senté en la silla mirando a Renné a los ojos y


abrazándome las piernas con las rodillas flexionadas contra mi pecho y los pies
apoyados en la silla. Sabía que mi madre era una persona crítica y coherente, y
que me diría lo que pensaba realmente sin importar si la que tenía la razón era
yo o Edward. Necesitaba su opinión. Necesitaba la perspectiva de alguien que
no estuviese involucrado del mismo modo que lo estaba Alice, Emmet, Rosalie
o el mismo Edward.

- Bien Bella, sabes que siempre soy franca con mis opiniones y mis puntos de
vista, así que no voy a hacer una excepción en ésta ocasión pese a que te duela
oír la verdad – sabía que lo era, así que esperaba la verdad, como siempre.

- Lo sé mamá, por eso valoro tus opiniones y tus puntos de vista, porque no
tienes en cuenta que soy tu hija, sino simplemente ves las cosas objetivamente y
de un modo práctico – contesté a mi madre para que supiera que aceptaría su
punto de vista fuese cual fuese.

- Bien Bella, estuvo mal que Edward te ocultase que Jacob había salido bajo
fianza, pero teniendo encuenta lo sucedido, él solo actuaba procurando tu
bienestar, y primero se quería asegurar de que la noticia no te iba a afectar
emocionalmente – contestó Renné.
- Va a pasar mucho tiempo hasta que deje de afectarme emocionalmente lo que
suceda con Jacob mamá – contesté.

- En segundo lugar…Bella cariño eres la persona más testaruda que conozco, y


en este caso no digo que no tengas parte de razón, pero creo que has llevado las

174 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

cosas hasta el extremo – bien, ahora venia la parte que sabía que no me iba a
gustar – No me parece mal que decidieras tomar clases de defensa personal,
pero no debías habérselo ocultado a Edward, estoy segura que razonando con
él finalmente hubiese comprendido que para ti era importante para tener
seguridad en ti misma y poder seguir adelante con tu vida

- Si planteado de ese modo creo que Edward lo hubiese entendido – tenía que
reconocerlo.

- En tercer lugar, y no por ello menos importante, creo que estuvo mal que
Edward contratará los servicios de una agencia de protección personal en
contra de tu voluntad y sin consultarte, y peor aún que te lo impusiera, pero –
siempre había un pero en los discursos de Renné – eso no justifica que le tirases
el anillo a la cara Bella!!

No podía argumentar nada a mi favor en ese aspecto, mi madre tenía razón, y


como siempre había analizado las cosas de un modo objetivo.

- Está claro que ambos han cometido errores, pero Bella lo del anillo no estuvo
bien, creo que Edward debe estar muy dolido.

- Y en qué punto nos deja eso? – dije algo preocupada.

- Bueno a mi parecer creo que ahora deberías dejar que las cosas se enfríen un
poco y luego volver a New York para hablar con él – dijo Renné.

Me daba mucha rabia admitirlo pero tenía razón, de hecho yo misma ya había
estado pensando al respecto, y he de reconocer que se me había ido la mano con
lo del anillo, pero es que no pude controlar mi ira.

- Bella, hay algo que debes saber – dijo Renné poniéndose seria – Jacob está en
La Pusch – creo que se me desencajó la mandíbula, no por el miedo, si no por la
rabia de pensar que había viajado hasta Forks buscando tranquilidad y Jacob
estaba allí – Pero no te preocupes, Billy está al corriente de todo y ni él ni
nosotros dejaremos que se te acerque.

175 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Mamá no te preocupes, no le tengo miedo, a de más, Aro ya me ha


recomendado un lugar en Port Angels para seguir con mis clases de defensa
personal, te aseguro que si Jacob se me acerca le voy a patear las pelotas – dije
apretando la mandíbula.

- Me alegra ver que te tomas las cosas de ese modo, pensaba que iba a suponer
un problema saber que estaba aquí tan cerca – dijo Renné aliviada.

- Para nada mamá – contesté firmemente.


Seguimos charlando de papá, de su trabajo y un poco en general de los cotilleos
del pueblo.

Cuando llegó papá cenamos distendidamente y luego nos despedimos para


acostarnos, había sido un día largo, y estaba segura que mamá pondría al día a
Charlie respecto a todo lo acaecido con Edward.

Edward POV

El fin de semana me lo pasé tirado en la cama, me había negado a cogerme más


días libres en el hospital pese a que tenía muchas vacaciones acumuladas.
Necesitaba volver a la rutina del día a día y hacer algo con mi vida.

Emmet se había encargado de llamar al señor Mulder para anular el encargo


inicial, le había dicho que la señorita Swan había salido de viaje y que por el
momento se suspendía la protección, que cuando requiriéramos de sus servicios
se lo comunicaríamos.

La semana en el hospital empezó y y o me convertí en un zombie. Atendía a los


pacientes, trabajaba turnos dobles y luego me iba a mi apartamento a dormir

176 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

hasta el día siguiente. Después de dos semanas sin Bella ya nada le daba
sentido a mi vida.

Seguía molesto con Alice, podía entender su mentira, pero debía demostrarle
que me había enfadado en serio, aunque ya no me quedaba mucho del enfado,
era difícil resistirse a Alice.

Un jueves estaba haciendo turno en urgencias, y Jessica la jefa de enfermeras


me avisó que tenía una visita. Fui hasta mi despacho corriendo, pensando en
Bella y al abrir la puerta me quedé con la boca abierta al ver quien me esperaba
allí dentro.

Tania estaba colgando mi teléfono cuando entré.

Qué hacía ella aquí? A que había venido?

- Hola Edward, no piensas saludarme? – preguntó irónicamente.

- Hola Tania, a que has venido? – pregunté algo cansado de sus juegos. Habían
pasado más de dos años sin saber de ella, y no me apetecía en absoluto romper
la tranquilidad que ello suponía.

Avancé hasta la silla de mi escritorio y me dejé caer sujetándome el puente de la


nariz.

- Querido déjame decirte que tienes muy mal aspecto – contestó Tania burlona.

- Tania no estoy de humor para tus ironías, así que mejor levanta tu culo de la
silla y te vas por dónde has venido – Tania se quedo boquiabierta, no era propio
de mi usar ese tipo de lenguaje, y menos con una mujer, pero no tenía ganas de
aguantar sus tonterías y mi paciencia estaba bajo mínimos.

- Edward Cullen! Veo que los años te han vuelto un amargado y un mal
educado!

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Destinados
Edward and Bella

- Bueno está bien, si no te vas tú me iré yo, no tengo ganas de aguantarte - solté
levantándome y dirigiéndome hacia la puerta.

- Edward por favor – dijo Tania con tono de suplica. Nunca antes la había oído
hablar así a nadie, y mucho menos a mí – tengo algo importante que hablar
contigo, de lo contrario no hubiese venido.

Hubo algo en ella que me hizo compadecerme y volver a mi sitio para darle la
oportunidad de hablar, sabía que me iba a arrepentir, pero era así de tonto.

- Está bien, te escucho – dije con voz monocorde.


Tania empezó su relato.

- Cuando tu y yo nos separamos, al poco tiempo me di cuenta de que estaba


embarazada – mierda! Había tenido un hijo con Tania? No podía ser!!!

Bella POV

Llevaba dos semanas en Forks, y en todo éste tiempo no me había cruzado con
Jacob ni un solo día. Billy Black el padre de Jacob si vino a verme, estaba muy
apenado por todo lo que había hecho su hijo, pero yo no le guardaba ningún
rencor a Billy, al fin y al cabo él no tenía la culpa de que su hijo fuera un
psicópata.
Había decidido que llamaría a Edward, quería decirle que regresaba a New
York y quería hablar con él, necesitaba hablar con él.

Aquellas dos semanas habían servido para darme cuenta de lo mucho que lo
amaba y que lo necesitaba en mi vida.

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Destinados
Edward and Bella

Llamé al hospital y me comunicaron con su despacho, él estaba allí atendiendo


a alguien, así que el teléfono sonó varias veces hasta que por fin contestó una
voz de mujer.

- Si, despacho del doctor Cullen – dijo la voz.

- Hola por favor con quien hablo? – pregunté algo confundida, porque cogía el
teléfono otra persona que no era Edward, y más una mujer.

- Soy Tania Delani, una amiga del doctor Cullen, en este momento no está
disponible, si lo desea déjeme su encargo y él se comunicará con usted lo antes
posible – dijo la voz.

Tania? Tania Delani? No podía creerlo, él estaba de nuevo con ella.

- No es igual déjelo, ya llamaré otra vez – y colgué.

Tania había vuelto, y que estuviera en el despacho de Edward en el hospital


solo podía significar que ellos estaban juntos de nuevo.

Me quedé sentada en el suelo de la cocina con el teléfono en la mano. No podía


controlar mi llanto. Edward estaba rehaciendo su vida, y todo era culpa mía. Yo
lo había alejado de mí.

Ahora debía tomar una decisión respecto a qué hacer con mi vida. Tenía un
trabajo esperándome en New York, y debía decidir si volvía o no a esa ciudad
en la que tanto había sufrido y amado.

Edward POV

179 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Cuando tu y yo nos separamos, al poco tiempo me di cuenta de que estaba


embarazada – mierda! Había tenido un hijo con Tania? No podía ser!!! – pero el
embarazo no llegó a buen término y perdí el bebé – por un lado me sentía bien
por no tener un hijo con Tania, pero el perder una vida no era motivo de
alegría, y menos un bebé inocente que nada tenía que ver con los actos de sus
padres – El bebé era de Mike, no era tuyo Edward - parecía que me leía el
pensamiento – él estuvo a mi lado hasta que perdí al bebé, entonces me dejó –
no me había equivocado con aquel elemento – pasado algún tiempo decidí que
quería ser madre, así que opté por la donación de esperma e inició todos los
tramites y pruebas para ello, pero me diagnosticaron un cáncer de útero y hace
seis meses me operaron vaciando y extirpando cualquier posibilidad de ser
madre – una lágrima corría por la mejilla de Tania, realmente lo había pasado
mal – en la última revisión que me hicieron descubrieron una metástasis en el
hígado, el páncreas y en los riñones. Me han dado seis meses más a lo sumo, así
que era hora de ir pensando en dejar cosas atadas – sonrió amargamente.

- Tania yo…no sé qué decir – dije algo confuso.

- No tienes que decir nada Edward, la que ha venido a decir algo he sido yo.
Vengo a pedirte perdón por todo el daño que te hice, ahora me doy cuenta que
jamás debí acostarme con Mike, tú eras mi amor, mi vida y la persona
maravillosa con la que quería compartir mi vida, pero la rutina de nuestra
relación acabó haciendo mella y olvidé el motivo por el que estábamos juntos.

Sé que no es excusa para lo que te hice, pero si sirve de algo quiero que sepas
que no dejé de amarte nunca.
Me levanté de mi silla y me senté junto a la otra silla libre al lado de Tania
tomando sus manos entre las mías.

- En el hospital hay un equipo muy bueno de oncología, quizás podrías pedir


una segunda opinión, el Memorial Sloan-Kettering es uno de los mejores
hospitales del mundo en cuanto a oncología se refiere.

- Edward, ya revisaron mi expediente aquí y en el Anderson de Houston y


todos los médicos coinciden en el diagnóstico.

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Destinados
Edward and Bella

Si dos de los centros más prestigiosos del país en cuanto a investigación y


tratamientos oncológicos se refiere ya habían revisado el caso, no había nada
que hacer.

- Solo he venido a despedirme, me gustaría que te quedaras con un buen


recuerdo de mí, y que fuera bueno, y no de la última vez que nos vimos – me
dijo sonriendo.

- Tania no te guardo ningún rencor, reconozco que he estado algo hosco cuando
te he visto, pero no me coges en mi mejor momento – dije justificando mi
actitud al recibirla con malos modales.

- Si me he dado cuenta, pero Edward nada puede ser tan grave para que te
tenga de ese modo, si es por alguna mujer – esbocé una leve sonrisa – lucha por
ella, la vida rara vez da segundas oportunidades, y hay que aprovechar todos y
cada uno de los momentos que tenemos para compartir con nuestros seres
queridos.

Llamaron a la puerta y sin esperar respuesta por mi parte la puerta se abrió


mostrando a Alice que se quedó parada mirando mis manos y las de Tania
entrelazadas y sentados uno frente al otro.

- Así que Bella no se equivocaba! Fantástico hermanito! Eres de lo peor!!! – gritó


Alice cerrando la puerta.
Bella? que tenía que ver Bella en todo esto?

- Disculpa Tania, vuelvo en un minuto – salí corriendo del despacho detrás de


Alice.

Logré alcanzarla llegando al ascensor.

181 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Alice de que hablas? Que tiene que ver Bella en todo esto? Acaso hablaste con
ella? – pregunté desesperado.

- Edward! Bella ha llamado hace un rato a tu despacho y Tania le ha contestado


al teléfono, ella ha supuesto que ustedes habían vuelto a estar juntos! – dijo
Alice.

- Pero cuando llamó? Yo llevo un rató ahí con Tania y no ha sonado el teléfono
– haciendo memoria recordé que Tania estaba colgando el auricular cuando yo
entré al despacho, seguro que era Bella…

- Edward! Bella te llamaba para volver a New York! A no acercarse a ti!!! – dijo
Alice enfadada.

- Alice no es lo que piensas – dije preocupado.

- Si claro, todo decís lo mismo, no es lo que piensas, yo te quiero, esto no es lo


que parece – dijo Alice imitando la voz de una artista de culebrón despechada.

- ALICE! Tania se está muriendo! Vino a disculparse por todo lo que ha pasado
entre nosotros y a despedirse, le quedan seis meses de vida!

- Oh! - Alice no consiguió articular ninguna palabra.

- Así que por favor dame le número de Bella para aclararle todo!!! No quiero
seguir con todos estos malos entendidos y discusiones Alice, llevo dos semanas
sin ella y me estoy volviendo loco!

- Edward, Bella está en Forks, pero ha decidido seguir con su vida. Regresa la
próxima semana a New York a retomar su trabajo, sus clases en el gimnasio y a
su vida. Yo misma y Rosalie la estamos ayudando a buscar un apartamento
para instalarse, pero no sé si querrá escucharte Edward.

- Lo intentaré Alice, lo intentaré.

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Destinados
Edward and Bella

Volví a mi despacho y allí me esperaba Tania.

Quedamos para cenar ese mismo día, quería hablar con ella y compartir una
cena, sin duda aquella no era la Tania que recordaba, está era otra Tania, más
dulce, compasiva y sobre todo sin ese deje de altanería tan característico de su
antigua personalidad.

183 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 26
Isla Esme

Bella POV

Llegué al aeropuerto de Río de Janeiro y ya era de noche, no tenía ni idea de la


diferencia horaria ni de qué hora sería allí, pero estaba cansada, necesitaba
dormir, ya que no había pegado ojo en el avión dándole vueltas a la cabeza y
pensando en cómo le pediría disculpas a Edward. Me había comportado como
una idiota, no le había permitido explicarse, y por el contrario había huido, me
había cambiado el número del móvil, y para colmo de regreso a New York me
había negado a verlo.

Si yo lo había pasado mal, no podía imaginar cómo lo debía haber pasado él


cuando era inocente de todo aquello que yo me empeñaba en pensar que era
culpable, como engañarme con Tania.

Tania…que injusta que era la vida con ella. Yo gozaba de salud y estaba
desperdiciando mi vida empeñada en no perdonar algo que ni siquiera había
ocurrido y haciendo daño a la persona que más amaba.

Después de recoger mis maletas me encamine hacia la puerta de desembarco de


la terminal. Salí entre los pasajeros y empecé a buscar entre la gente que
esperaba en el aeropuerto. A unos quince metros de la salida había un señor de
mediana edad, bajo y con aspecto entrañable con un cartel en sus manos: Bella
Swan. Sin duda se trataba de Gustavo que venía a recogerme para llevarme a
Isla Esme.

Me acerqué hasta él con una sonrisa.

- Bella Swan? – preguntó el hombre con un marcado acento Brasileño.

Asentí sonriéndole y él tomó el carro de mis maletas dejando el cartel en una de


las papeleras cercanas.

- Qué hora es? – pregunté señalando mi reloj de muñeca.

184 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- São as oito da tarde, em duas horas estaremos na ilha (son las ocho de la tarde,
en dos horas estaremos en la isla) – contestó sonriendo.

- Obrigado (gracias) – contesté. Alice me había anotado algunas expresiones


para poder utilizar con los brasileños.

Gustavo me sonrío y nos encaminamos hacía el estacionamiento.

Después de cargar las maletas en un pickup, salimos del aeropuerto para


sumergirnos en las ruidosas calles de Río. Pese a la hora que era, allí la gente
no se iba a casa a cenar temprano en familia. Había mucha gente por las calles
comiendo en los puestos de comida. Se oí música y otras personas bailaban y
reían.

Río de Janeiro era una ciudad viva, llena de vida, y que parecía estar
despertando del letargo del día.

- Las noites son animadas en la ciudade – me dijo Gustavo en una mezcla de su


idioma y lo que pretendía ser el mío, mientras me observaba como miraba todo
lo que me rodeaba con la boca abierta.

- Ya veo! – dije sonriendo.

Llegamos a al puerto y aparcamos sacando mis maletas del coche y


dirigiéndonos al embarcadero. Estaba claro que si era una isla una de las pocas
formas de acceder era por mar o por aire. Agradecía que fuera por mar, creo
que no estaba preparada para subirme a un helicóptero.

Subimos a la embarcación, era pequeña, pero cuando Gustavo arrancó el motor,


el rugido del mismo me indicó que se trataba de una embarcación potente y
rápida.

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Destinados
Edward and Bella

Tomamos asiento y nos abrochamos los cinturones. La embarcación salió


disparada del puerto dejándome pegada al asiento, creo que no hubiese sido
necesario el cinturón…

Navegábamos a toda velocidad hacía la espesura del mar, ya casi no quedaba


luz solar y Gustavo encendió las luces de la embarcación. Para mí todo era
igual, agua, agua y más agua, y al fondo la ciudad de Río que íbamos dejando
tras nuestro avance.

Iba disfrutando del paseo, notando como el aire agitaba mi pelo y las pequeñas
gotas de agua salada salpicaban a mí alrededor. Después de un rato navegando,
no sabía exactamente cuánto, Gustavo redujo algo la velocidad y me señaló el
horizonte, donde empezaba a distinguir algunas luces lejanas.

- Ilha Esme – me dijo señalando hacia las luces.

Nos fuimos acercando hacía la Isla y empecé a distinguir lo que parecía un


edificio cerca de la playa.

Llegamos a un embarcadero y Gustavo aproximó la embarcación parando el


motor y sujetándola al amarre del embarcadero.

Sacó las maletas y luego me tendió la mano para ayudarme a salir.

La luz del sol que ya se había ocultado no me dejaba contemplar el paisaje, sólo
podía distinguir mucha vegetación y una casa que se abría paso entre tanta
frondosidad.

Nos encaminamos a la casa. Avanzamos por un sendero que había desde el


embarcadero. Lo primero que distinguí fue un amplio porche con mobiliario de
jardín y grandes ventanales.

Gustavo abrió la puerta sin necesidad de llave y entramos en la casa. Era


amplia, y tenía ese toque de Esme, al igual que la casa de los Cullen de New
York, su personalidad estaba impresa en cada rincón de la casa.

186 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Gustavo llevó mis maletas a una habitación y yo lo seguía.

Entramos a una inmensa habitación que tenía unos ventanales al fondo que
daban a una playa privada, de hecho toda la isla era privada.

- Me quedaré esta noite na habitaçao de huéspedes y mañana me marcharei


temprano.

- Gracias Gustavo – dije sonriendo.

- Quer comer algo? – dijo Gustavo.

- Oh no gracias! Yo misma lo haré – contesté

- Bem, revisarei a ilha e num momento regresso – dijo saliendo de la habitación


hacía la entrada de la casa.

Me encaminé hacía los ventanales y los abrí para ver la playa que se extendía
ante ellos, era maravilloso, incluso con la tenue luz de la casa que iluminaba la
playa, podía ver lo hermoso que era aquel paraje.

Abrí la maleta para coger algo de ropa y darme una ducha y ponerme cómoda
antes de ir a cenar.

Media hora más tarde me había hecho un sándwich completo, en aquella cocina
había comida para un regimiento!

Cuando terminé de cenar recogí la cocina y me dediqué a explorar la casa. Me


senté en el sofá que había frente a la televisión y la encendí. Cambié varias
veces de canal hasta que finalmente deje una película que había visto ya, por lo
que no necesitaba entender los diálogos para saber que iba pasando. Me recosté
en el sofá y me quedé dormida.

Noté que me sacudían suavemente y me llamaban.

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Destinados
Edward and Bella

- Señorita Swan, debería irse a cama – me decía Gustavo suavemente.

Me desperecé y abrí los ojos. Gustavo me miraba de pié a mi lado sonriéndome,


así que me levanté y me encaminé a mi habitación dándole las buenas noches y
agradeciéndole sus atenciones, lo más probable era que al día siguiente se
habría marchado cuando yo me levantara, a juzgar por lo cansada que estaba,
creo que dormiría tres días seguidos.

Cuando me encaminaba hacia la habitación Gustavo me llamó.

- Señorita Swan, el senhor Edward llegará mañana al medio día – me dijo


sonriendo.

- Gracias! – le dije animada con una sonrisa de oreja a oreja.

El teléfono de Gustavo sonó y el contestó.

- Si señorita Alice, estamos na ilha, sem problemas – dijo Gustavo sonriendo,


estaba claro que hablaba con Alice.

Me tendió el teléfono y yo lo sujeté cerca de mi oreja para hablar con el


interlocutor al otro lado de la línea.

- Alice? – dije

- Hola Bella!!! veo que llegaste sin problemas – dijo Alice animada

- Si, Gustavo se ha portado muy bien conmigo – dije sonriéndole a Gustavo


quien se alejó para darme algo de privacidad.

- Bella, Edward llegará mañana al medio día, acabo de hablar con él, y parece
que tenía planes para salir temprano pero le convencí para que antes fuese a
revisar algunas cosas por encargo de Carlisle, así que tienes tiempo hasta el
media mañana para dormir.

188 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Gracias Alice, te lo agradezco, porque realmente lo necesito.

- Bueno Bella que descanses, y suerte!!!

- Gracias Alice, buenas noches.

Colgué el teléfono y se lo devolví a Gustavo dándole las gracias y


encaminándome a mi habitación a dormir, necesitaba descansar, ya no podía
mantener mis ojos abiertos por más tiempo.

Me desperté que aún no había amanecido, y escuché el sonido de una lancha.


Corrí hasta la entrada de la casa y pude observar como la lancha en la que me
había llevado Gustavo el día anterior se alejaba rumbo a Río. Sin duda iría a
encontrarse con Edward.
Edward! me había despertado de golpe pese a seguir cansada y con falta de
horas de sueño, pero ahora al ver partir la lancha, estaba segura que no
conseguiría volver a dormirme.

Me fui a la cocina y me preparé unas tostadas y un té para desayunar.

Después de desayunar arreglé la cama y coloqué mi ropa en el armario y


guardé las maletas.

Edward POV

Me levanté por la mañana algo más tarde de lo que tenía planeado, Alice como
siempre me hacía cambiar de planes, pero en ésta ocasión se lo agradecí, un par
de horas de sueño me habían venido bien.

189 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me duché y bajé al restaurante del hotel a desayunar algo. Salí del hotel con las
maletas y Gustavo ya me esperaba en la puerta. Estaba sonriente como era
habitual en él. Nos saludamos y le indiqué que me llevase a hacer las últimas
gestiones que Alice me había encargado antes de ir a la isla.

En un par de horas lo tenía todo listo, así que nos dirigimos al puerto para
llegar a la hora de la comida a la isla.

Gustavo me llevó al embarcadero y me ayudó a subir las maletas a la


embarcación, a partir de ahí seguiría yo sólo.

- Muito obrigado Gustavo, vemos-nos num par de días (muchas gracias


Gustavo, nos vemos en un par de días).

- De nada, até a vista (de nada, hasta la vista) – contestó Gustavo amablemente.

Arranqué y me coloqué el cinturón saliendo a toda velocidad del puerto. Me


encantaba conducir aquella embarcación, era relajante notar el viento azotando
en mi cara y las gotas de agua salada salpicando cuando la embarcación se
estrellaba con alguna ola.

Camino de la isla no pude evitar pensar en Bella, como me gustaría tenerla a mi


lado y pasar unos días en aquel paraíso amándola a todas horas y en todos los
rincones de la isla.

Bella POV

Decidí que podía recibir a Edward con algo de comida preparada, seguramente
no habría almorzado, así que prepararía la mesa, algo de comida, y luego
tendríamos tiempo de charlar.

190 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Preparé una ensalada y algo de pescado. Pelé varios tipos de frutas y también
preparé una ensalada de frutas para después de la comida.

La mesa que había junto a la cocina era perfecta. Salí a fuera de la isla y recogí
algunas flores. Adorné la mesa y dejé la comida en el refrigerador y la mesa
lista para comer.

Quedaba aún un rato hasta que Edward llegara, así que decidí darme una
ducha. Estaba nerviosa, no sabía cómo iba a reaccionar al verme allí. Moría por
abrazar y besar a Edward, lo había añorado en éste mes que habíamos pasado
separados, y maldecía una y otra vez mi testarudez que era la causante de
haberme mantenido alejada de Edward.

Finalmente no me dí esa ducha no conseguiría relajarme, por lo que decidí ir a


darme un baño en la playa. Me puse un bikini que Alice había metido en mi
maleta, no entendía de dónde habían salido esas prendas de ropa que Alice me
había empaquetado, pero estaba segura y conociéndola como la conocía que ya
lo tenía planeado y había comprado todo lo necesario para disponer de ello en
el momento apropiado.

El bikini era blanco, le faltaba algo de tela para mi gusto, pero tengo que
reconocer que cuando me lo puse no me sentaba nada mal. Hacía que mis
pechos quedasen redondeados y los realzaba, al igual que mi trasero.

Tomé una toalla y salí a la playa por mi habitación. Había tres escalones que
bajaban hasta un pequeño porche con sillas y una mesa, y un poco más alejada
una ducha, que imaginé era para quitarse el salitre después del baño.

Dejé la toalla en una de las sillas y me fui hasta el agua. Mojé mis pies y la
temperatura me resulto refrescante y agradable. Avancé hasta que el agua me
llegó a la cintura y luego me sumergí hundiendo la cabeza también.

191 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

El agua estaba a la temperatura perfecta, y el sol en lo más alto hacía el baño


agradable. Después de diez minutos en el agua salí y me encaminé hacía la
ducha para enjuagarme la sal. Desde allí me fijé en que el poche se extendía
hacía un lateral de la casa, que no había visto todavía, no se veía desde el
embarcadero ni desde la entrada.

Cogí la toalla y mientras me iba secando subí los tres escalones y me encaminé
por el porche hacía aquel lateral desconocido. Al girar por la esquina se abrió
ante mí todo el paisaje de la isla. En aquella parte de la casa había un gran
jardín con una barbacoa, una mesa grande con sillas, y una piscina de agua
dulce hecha de las mismas piedras que el resto del paisaje.
No pude resistir el acercarme hasta la piscina y tocar el agua, la temperatura
invitaba a sumergirse en el agua, así que dejé la toalla en el suelo del poche y
me metí en la piscina.

Cuando noté que la piel se me empezaba a arrugar como una pasa, salí de la
piscina y me sequé. Después me tumbé en una de las hamacas colgadas que
había de columna a columna del porche, era fantástico mecerse allí a la sombra
contemplando aquel maravilloso paisaje.

Cerré los ojos para disfrutar del vaivén y la brisa y me quedé dormida, sin
dudad la falta de sueño estaba haciendo mella en mí.

Edward POV

Ya divisaba el embarcadero de la isla, así que reduje la velocidad para


aproximarme con cuidado. Cuando ya casi había llegado para el motor, la
propia inercia de la embarcación me acercó hasta el embarcadero y la sujete al
amarre.

La isla estaba hermosa, tal y como la recordaba, si Bella estuviera aquí para
compartir esta hermosura…VASTA EDWARD!, me dije a mi mismo, debía
empezar a aceptar que Bella no me perdonaría y no quería verme, y cuanto
antes asumiere ese hecho, antes podría seguir con mi vida.

192 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Tomé mis maletas y salté al embarcadero y me dirigí por el sendero hacía la


casa. Los olores de las flores y las plantas me embriagaban, podía sentir la vida
de la isla a mí alrededor.

Dejé la maleta en la puerta y sin entrar dentro rodee la casa por el porche.
Llegué a la parte trasera dónde se encontraba el dormitorio principal, y los
ventanales estaban abiertos, Gustavo y su esposa los debieron dejar así para
ventilar bien la casa, hacía tiempo que no la visitábamos y seguramente su
espesa la había limpiado hacía poco.

La playa estaba tal y como la recordaba, con el agua cristalina y la arena blanca.
Parecía una postal de algún lugar paradisíaco de vacaciones, de aquellos
lugares que solo visitas una vez en la vida.

Volví a la entrada de la casa a recoger la maleta y entré por el salón dejando la


maleta allí mismo. Me encaminé hacía la cocina para preparar algo para comer,
ya colocaría mi ropa más tarde.

Cuando llegué a la cocina la mesa estaba preparada con dos servicios, me


extrañó, ya que yo había venido solo, y Gustavo lo sabía.

Estaba algo confuso mirando la mesa cuando escuche el ruido de la ducha de la


habitación principal.
Me estaba volviendo paranoico o había alguien más en la casa?

Me encaminé hacía dónde procedía el sonido de la ducha y agudicé el oído,


había alguien en el baño y se estaba duchando.

Bella POV

193 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

No sé cuánto tiempo permanecí dormida, pero me desperté sobresaltada


pensando en que se me habría hecho muy tarde, pero todo estaba en silencio,
así que aún tenía tiempo de darme esa ducha que había retrasado a primera
hora.

Dejé que el agua relajara mis músculos y me lavé el pelo dos veces con mi
champú de fresa, mi favorito.
Cerré el agua y sequé bien mi pelo y mi cuerpo, y me envolví en la toalla para
salir del baño.

Salí del baño envuelta en la toalla y me dirigí hasta el armario. Tomé unas
braguitas y un sujetador de color azul. Y un vestido también azul de tirantes, y
cortito, era ideal para estar fresquita. Me iba a encaminar de nuevo al baño para
vestirme cuando reparé en que estaba sola en la casa y no era necesario
esconderme para vestirme.

Me quité la toalla y me puse la ropa interior. No me secaría el pelo, lo dejaría


secar al aire, allí no necesitaba secador.

Estaba de espaldas a la puerta cuando noté que alguien me observaba, me di la


vuelta y allí estaba él mirándome con la misma cara de sorpresa que debía tener
yo en ese momento.

Pero cuando había llegado? Porque ni siquiera había oído llegar la lancha?

Edward POV

El sonido del agua cesó. Me quedé en el pasillo, a la entrada de la habitación,


esperando oír la puerta del baño, ya que desde mi posición no podía ver más
que la cama y los ventanales.

194 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Alguien salió del baño y llegó hasta mi nariz un aroma de fresa que me
resultaba muy familiar. Me traía recuerdos que había prometido mantener lejos
de mi mente temporalmente para intentar seguir con mi vida, pero ese olor…

Alguien abrió el armario y oí ruido de ropas.


Decidí asomarme más y la vi, vestida tan solo con ropa interior, y tan hermosa
como la recodaba. Sin duda mi mente me estaba jugando una mala pasada
poniéndome una alucinación tan perfecta frente a mí.

Ella notó mi presencia y se volteó para mirarme. Su cara era de sorpresa, al


igual que debía ser la mía mirándola, mi alucinación era tan real, podía verla y
olerla como si realmente estuviese allí conmigo. Sin ninguna duda me estaba
volviendo loco, y dentro de unos instantes aquella maravillosa criatura se
esfumaría como el humo de un cigarrillo dejándome allí parada y con el
corazón roto.

Despegó sus labios y pronunció mi nombre.

- Edward….

Aquello era música para mis oídos.

Como hipnotizado avance acercándome a mi alucinación, ya puestos a alucinar,


quería disfrutar al máximo de aquello, y si después me iba a dolor en lo más
profundo de mi alma, que por lo menos fuese por un motivo que hubiera valido
la pena.

Mi alucinación estaba parada esperándome mientras yo seguía avanzando


hasta llegar a ella. Acaricie su cara, olí su pelo, y sin pensarlo la tomé por la
cintura pegando su cuerpo al mío y besando sus labios.

Aquello era maravilloso, cuando todo esto pasase iba a doler y mucho, pero no
podía evitar disfrutar del momento. Amaba a Bella, la echaba de menos como
nunca lo había hecho, y creer tenerla allí tan cerca, besándola y acariciándola,
era algo que me hacía inmensamente feliz.

195 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Ella correspondió a mi beso, aquella alucinación era la pera!!

La acerqué hasta la cama y nos tumbamos en ella, no podía dejar de mirar esos
ojos chocolate que tanto añoraba. Recorría todo su cuerpo acariciándolo y
besando cada rincón de su anatomía. Ella gemía y arqueaba su espalda ante mi
contacto.

Las caricias y los besos eran cada vez más apasionados hasta que ambos nos
desnudamos el uno al otro y nos acariciamos gimiendo de placer. No pude más
y entré dentro de ella, sintiéndola de nuevo como lo había hecho el primer día,
estaba feliz, casi podía tocar el cielo con las manos, y allí entre mis brazos tenia
a mi ángel.

Llegamos juntos al clímax y me tumbé al lado de aquel ángel para acompasar


de nuevo mi respiración y mi ritmo cardíaco con una sonrisa impresa en mis
labios. Sonrisa que se desvaneció sabedor de que en cuando recuperase mi
conciencia y volviera a la realidad mi ángel no iba a estar allí a mi lado y de
nuevo estaría allí solo.

Notaba su respiración sobre mi pecho, aún podía sentirla cerca de mí. No


quería abrir los ojos, no quería despertar. Quería quedarme allí en aquel lecho
por el resto de mi vida y de mi eternidad. Quería tener en mi mente grabado a
fuego aquel instante de paz que había experimentado. Conservar en mis labios
el sabor dulce de Bella, y sentir el aroma a fresas de su pelo.

- Edward… - seguía hablándome, ella seguía a mi lado, aun no se había


desvanecido mi alucinación, estaba peor de lo que creía, esto sin duda no podía
ser bueno para mi salud mental – Siento todo lo que ha pasado entre nosotros
yo… un momento? Mi alucinación me estaba pidiendo disculpas?

196 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Bella POV

Despegué mis labios y pronuncié su nombre en un acto casi involuntario, mi


cuerpo iba por un lado, y mi cerebro por otro.

- Edward….

Él me miraba sin decir nada y avanzó acercándose a mí. Yo lo miraba parada en


mi sitio y él seguía avanzando acortando la distancia que nos separaba.

Acarició mi cara, olió mi pelo, y me tomó por la cintura pegando mi cuerpo al


suyo y besándome en los labios. Era maravilloso volver a sentir a Edward tan
cerca. Sus labios eran suaves y dulces. Lo amaba, lo echaba de menos como
nunca lo había hecho, y la reacción que estaba teniendo me hacía inmensamente
feliz.

Correspondí a su beso.

Me acercó hasta la cama y nos tumbamos en ella, no podíamos dejar de


mirarnos a los ojos, esos ojos que verdes en los que siempre quedaba atrapada,
esos ojos que tanto añoraba y que de nuevo tenía allí mirándome. Recorríamos
nuestros cuerpos acariciándonos. Edward besaba cada rincón de mi anatomía,
y a mí se me escapaban de los labios gemidos al mismo tiempo que arqueaba mi
espalda por el placer y la excitación que me producían volver a estar de nuevo
así con Edward.

Cuando entró dentro de mí toqué el cielo, y juntos llegamos al clímax.

Llegamos juntos al clímax y me tumbé al lado de aquel ángel para acompasar


de nuevo mi respiración y mi ritmo cardíaco con una sonrisa impresa en mis
labios. Sonrisa que se desvaneció sabedor de que en cuando recuperase mi
conciencia y volviera a la realidad mi ángel no iba a estar allí a mi lado y de
nuevo estaría allí solo.

197 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me quedé tumbada con la cabeza sobre su pecho. Él no abría los ojos, pero tenía
una sonrisa en sus labios.

- Edward… - le dije, pero él no borraba la sonrisa de su cara– Siento todo lo que


ha pasado entre nosotros yo… - finalmente abrió los ojos y me miraba
sorprendido, parecía que estaba viendo un fantasma.

- Bella? – dijo tocando mi mejilla

- Si – respondí yo algo confusa.

- Estás aquí?, eres tú de verdad? – preguntó algo desconcertado pero con una
sonrisa en sus labios, pero con quién demonios pensaba que acababa de hacer el
amor si ahora me preguntaba si estaba ahí.
No pude evitar fruncir algo el ceño ante la pregunta de Edward, y él al ver mi
cara estalló en una sonora carcajada tocando mi ceño fruncido con sus dedos.

- DIOS MÍO BELLA ERES TU! ESTAS AQUÍ! ERES REAL – decía riendo y
besándome.

Yo no entendía nada, pero sin duda esperaba que en algún momento me


explicase qué demonios le estaba pasando y si se había vuelto loco.

- OH Bella! por un momento pensé que el encontrarte en ésta habitación y hacer


el amor contigo había sido solo una alucinación de mi mente que me estaba
jugando una mala pasada imaginándote a todas horas, pero sin duda ésta
alucinación superaba las otras.

- Otras? – estaba algo confusa, el me veía?

No dejaba de reír y besarme, estaba feliz, eufórico, y yo no puede por más que
contagiarme de su risa.
Cuando conseguimos relajarnos la conversación fluyó más clara, ya que esas
primeras revelaciones me habían dejado algo desconcertada y sin comprender
muy bien que quería decirme.

198 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- A que te referías hace un rato? – pregunté sentándome en la cama.

- Bueno es que…verás yo….creo que en éste último mes que hemos estado
separados he estado algo desquiciado y te echaba tanto de menos que te veía
por todas partes – dijo algo avergonzado.

- Y ahora pensabas que era una alucinación? –pregunté entendiendo su reacción


inicial.

- Si, para ser sincero sí, pero si hubieses sido una alucinación, habrías sido la
mejor que he tenido en éste último mes – dijo sonriendo y besando la punta de
mi nariz.

Yo también sonreía ante su comentario.

- Bella…podrás perdonar… - no lo dejé terminar y me le puse un dedo sobre los


labios para evitar que continuase hablando, él único que debía perdonar era él.

- Sssssh! No tengo nada que perdonarte, en cambio tú si tienes mucho que


perdonarme. Me he portado como una maldita testaruda, no he confiado en ti
como debería y ni tan siquiera te he dejado explicarte – dije enterrando mi cara
en su pecho – y lo que más siento es haberte tirado el anillo a la cara.

- Bella – dijo él levantando mi mentón para que lo mirase a los ojos, y que ojos!!
– ambos hemos cometido errores, y creo que es bueno que dejemos atrás todo lo
que ha pasado y aprendamos de ello – dijo cariñosamente – en cuanto a lo del
anillo… - se levantó de la cama y empezó a pasear por la habitación, me costaba
concentrarme, ya que se paseaba desnudo y no podía dejar de mirar su cuerpo.

Sentí un gran vacío al quedarme allí sola en la cama, el momento que había
esperado había llegado, su rechazo.

199 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Se volvió a hacía mí y se colocó de nuevo en la cama en la misma posición que


había estado hacía menos de un minuto.Se me llenaron los ojos de lágrimas y
no pude evitar sonreír mientras empezaban a bañar mis mejillas.

- Oh no Bella! no llores por favor – dijo preocupado – no era mi intención… -


esta vez lo silencié pero con un beso.

- Edward, siento todo lo que ha pasado. Te amo – dije.

- Yo también te amo mi Bella – dijo él correspondiendo a mi beso.

Nos quedamos abrazados en la cama,estaba segura que no me había perdonado


del todo, la mención del anillo así me lo confirmaba, pero iba a hacer todo lo
posible por demostrarle que lo amaba.

200 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 27: Disfrutando del paraíso.

Bella POV

Después de un rato en la cama, nuestros estómagos nos hicieron recordar que


no habíamos almorzado.

- Tienes hambre? – pregunté levantándome de la cama buscando mi ropa.

- Mmmmm…sí, creo que sí – dijo Edward mirándome caminar desnuda por la


habitación.

- Me refería a si quieres comer algo – dije riendo por su expresión, estaba claro
que hablábamos de apetitos distintos.

- Si la verdad tengo algo de apetito, creo que será mejor que preparemos algo
para almorzar – dijo vistiéndose también.

Encontré el vestido que me iba a poner justo cuando Edward llegó a mi lado, un
vestido azul clarito muy playero. Lo recogí del suelo y me lo puse. No me había
puesto ropa interior, pero tampoco la necesitaba, estábamos solos.

Edward me miraba, pues se había dado cuenta de que sólo me había puesto el
vestido sin nada más de bajo, y era divertido ver su expresión.

Lo tomé de la mano y lo guié hasta la cocina, lo dejé sentado en la mesa con


flores que tenía preparada y saqué la ensalada y el pescado del refrigerador.
Aliñé la ensalada y calenté un poco el pescado en el microondas.

- Cuando preparaste todo esto? – preguntó sorprendido.

- Ésta mañana cuando me levanté – dije tomando un pedazo de pescado.

201 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Ésta mañana? Cuando llegaste? Cuanto hace que estas aquí? – preguntó
confundido.

- Llegué anoche al aeropuerto de Río, sobre las ocho de la noche, Gustavo me


trajo a la isla directamente – dije comiendo sin darle importancia.

- Has pasado aquí la noche sola? – preguntó con el ceño fruncido.

- En realidad no, Gustavo se quedó a dormir y se fue temprano en la mañana.

Estaba serio y algo confuso.

- Alice llamó a Gustavo para arreglarlo todo – de repente se puso serio.

- Alice, debí imaginarlo – dijo con el ceño fruncido.

Estaba claro que la relación entre Edward y Alice no era como hace unos meses.
Edward aún estaba molesto con Alice por haberme ayudado con lo de las clases
de defensa personal y haberle mentido.

- Sigues molesto con Alice?

- Tú qué crees? – su reacción me dejo sorprendida, Edward no acostumbraba a


reaccionar de esa manera – no me gusta que me mientan, y mucho menos mi
hermana.

Estaba claro que seguía enfadado con Alice, y por lo que pude percibir conmigo
también, pese a haber hecho el amor hace un rato y haberme dicho que me
añoraba, seguía estando molesto. Y no lo culpaba, me lo había ganado a pulso.

202 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Y conmigo? Sigues enfadado? – dije algo temerosa por la respuesta.

- Bella, más que enfadado creo que la palabra correcta sería decepcionado – eso
aún era peor que enfadado – sé que no me comporté de la mejor manera, pero
marcharte del modo en el que lo hiciste sin decirme nada no estuvo bien.

- Podrás perdonarme algún día Edward? – ambos nos mirábamos a los ojos.

- Bella, te estoy perdonando, de lo contrario no estaría aquí contigo, pero no me


pidas que olvide de hoy para mañana todo lo que ha pasado, hay cosas que
necesitan su tiempo.

- Si, lo entiendo – contesté algo apenada.

- Oye, esto está muy bueno – dijo cambiando de tema – realmente cocinas muy
bien!

Seguimos comiendo y luego nos fuimos a dar un paseo por la isla, no era
demasiado grande, pero lo suficiente para necesitar algunas excursiones para
visitar los lugares más idílicos de la isla.

Nos bañamos desnudos en un lago con una cascada e hicimos el amor. Era
maravilloso recorrer aquella isla con Edward. Todo era fantástico, parecía que
se había detenido el tiempo.

Volvimos exhaustos a la hora de la cena. Mientras yo me duchaba Edward se


encargó de preparar la cena y se dio una ducha. El terminó antes que yo, ya que
necesitaba algo de tiempo para conseguir desenredar mi pelo, parecía algo
sacado de una película de terror.
Cuando llegué al salón, la mesa ya estaba preparada y Edward había hecho un
par de tortillas. Realmente tenía mucho apetito, me di cuenta porque devoré la
tortilla en cuanto me senté en la mesa.

Después de cenar nos sentamos en el gran sofá blanco que había en el porche a
disfrutar del maravilloso cielo estrellado que la noche nos ofrecía.

203 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

No sé en qué momento me quedé dormida y desperté más tarde en la gran


cama blanca, pero estaba sola, Edward no estaba a mi lado. Escuché su voz
proveniente de la sala, estaba hablando con alguien. Me levanté y me acerqué
hasta la puerta del dormitorio para ir hasta la sala, tenía demasiado calor para
volver a quedarme dormida, pero lo que escuche me dejó parada en el sitio.

- No, no voy a quedarme aquí dos semanas, a final de semana regreso a New
York – decía Edward a alguien al otro lado del teléfono – bueno claro, no voy a
dejarla aquí sola – silencio – eso es algo que tengo que discutir con ella, por el
momento yo tengo mi apartamento y ella el suyo, y eso no va a cambiar por
ahora – silencio de nuevo – claro que la quiero! Y eso que tiene que ver? – otra
pausa – no, las cosas deben seguir su curso y por el momento están como están
y no hay más. No, y no voy a discutir precisamente esto contigo.

No entendía nada, me faltaba la parte de conversación que no escuchaba, pero


algo tenía claro, Edward no tenía intención de vivir conmigo.

Me fui a la habitación de nuevo y me encerré en el lavabo, allí me derrumbé y


empecé a sollozar. Le había hecho mucho daño, y no me perdonaría tan
fácilmente. Quizás el daño era irreparable y ya no había remedio para lo
nuestro.

Edward POV

Después de la cena Bella se quedó dormida en mis brazos. Se sentía tan bien
tenerla así de cerca a mi lado. No cavia duda de que la amaba, pero ésta vez las
cosas serían distintas. Nos íbamos a dar algún tiempo antes de ir tan rápido en
nuestra relación, quería que las cosas fuesen distintas y que todo funcionara.

Llevé a Bella a la cama y la dejé durmiendo. Me fui a la sala, necesitaba pensar y


estar a solas, ese tiempo que estuve sin Bella me había acostumbrado a la
soledad y a reflexionar.

204 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Estaba feliz por esta con Bella y porque ella me quisiera, era lo que había estado
deseando desde hacía más de un mes. Pero había una parte de mí que se resistía
a dejarse llevar y confiar en que pudiese funcionar. Necesitaba tiempo. Tiempo
para confiar de nuevo en lo nuestro y darnos una oportunidad.
Mi teléfono vibró y revisé el identificador de llamadas y contesté.

- Hola, sabía que no tardarías en llamar – le dije.

- A si? Y que te hacía pensar eso? – preguntó Alice.

- Pues porque estaba seguro que querrías comprobar su “tu plan” ha dado
resultado y Bella y yo estamos juntos – dije algo molesto.

- Y, resultó? – preguntó divertida.

- A medias – contesté secamente.

- Eso que significa, que van a quedarse a pasar ahí un par de semanas? –
preguntó Alice de nuevo.

- No, no voy a quedarme aquí dos semanas, a final de semana regreso a New
York – no entendía de qué iba todo esto.

- Pero Bella regresará contigo no? – menuda pregunta estúpida.

- Bueno claro, no voy a dejarla aquí sola? – no se me había pasado por la cabeza
dejarla sola en la isla.
- Pero van a volver juntos…juntos? – ahora ya sabía por dónde iba Alice

- Eso es algo que tengo que discutir con ella, por el momento yo tengo mi
apartamento y ella el suyo, y eso no va a cambiar por ahora - eso sí lo tenía
claro.
- Ya no quieres a Bella, Edward? – otra pregunta estúpida.

205 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Claro que la quiero! Y eso que tiene que ver?

- Todo! Han pasado demasiado tiempo separados y es hora de que se den una
oportunidad y retomen la cosa donde la dejaron.

- No, las cosas deben seguir su curso y por el momento están como están y no
hay más – tiempo al tiempo, necesitaba hacer las cosas con calma.

- Pero Edward… - no la dejé terminar.

- No, y no voy a discutir precisamente esto contigo – colgué.

Me fui hasta la habitación donde había dejado dormida a Bella. No estaba en la


cama, me extrañó, quizás estaría en el baño. TOC, TOC, TOC.

- Bella estas ahí? – pregunté después de tocar la puerta del baño.

No hubo respuesta.

- Bella? – pregunté de nuevo.

Abrí la puerta del baño y Bella no estaba allí dentro. Me encaminé hasta los
ventanales que daban a la playa de la parte trasera de la casa que estaban
abiertos, y salí al porche. Anduve hasta los escalones y no la vi. No sabía dónde
estaba, no conseguía verla, y si le había pasado algo.

Estaba empezando a desesperarme cuando oí sollozar a Bella. El sonido venía


procedente del lado derecho de la casa, así que subí los escalones de golpe
encaminándome hacía la zona de la barbacoa y la piscina.

206 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Bella estaba en la hamaca que había colgada en el porche, de espaldas a mí.


Estaba llorando, pero…que le pasaba?

Me quedé allí de pie sin que me viera y sin decirle nada por un rato, hasta que
dejé de oírla llorar. Me acerqué y se había quedado dormida.

No entendía que podía haber provocado que se despertase y saliera allí fuera
con tremenda llantina. De repente caí en la cuenta, y si me había escuchado
hablar con Alice? Era algo que quería hablar con ella y explicarle, pero
escucharlo del modo en el que se lo dije a Alice…

Me acerqué a la tumbona y la mecí. Estaba tan bonita allí dormida. Era perfecta.
Su pelo estaba esparcido a los lados de su cara enmarcando sus mejillas
sonrosadas por el sofoco del llanto. Estaba acurrucada y se veía tan indefensa.
La amaba, más que a mi propia vida, pero me aterraba volver a sufrir y
perderla de nuevo.

La tomé en mis brazos y la llevé de nuevo a la cama, pero ésta vez me iba a
quedar junto a ella velando sus sueños. Por más que intentara mantenerme
alejado de ella, jamás lo conseguiría, ya no podía vivir sin ella, Bella era mi
vida.

Bella POV

El sol entraba por los ventanales de la habitación. Estaba algo confusa, pensaba
que amanecería en la hamaca del jardín, recuerdo que había salido al porche
después de…oh! Edward estaba a mi lado en la cama, me tenía tomada por la
cintura y notaba su pecho pegado a mi espalda. Había dormido a mi lado, pero
en qué momento terminamos ambos en la cama?
Intenté liberarme de su abrazo. Necesitaba una ducha para despejarme, tenia
jaqueca y estaba segura que tendría los ojos hinchados de llorar. Conseguí
liberarme y me metí en el baño. Abrí el agua de la ducha y me desnudé y entré
bajo el chorro de agua. Me enjaboné el cuerpo y luego el pelo.

207 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Cuando me disponía a enjuagarme el pelo noté que alguien se metía en la


ducha conmigo. Di un respingo de la impresión.

- Lo siento, te importa? - me dijo entrando en la ducha.

Yo no contesté, solo moví mi cabeza de modo afirmativo mientras mis ojos


vagaban por su cuerpo. Ver a Edward desnudo era un espectáculo.

- Me dejas que te lave el pelo? – dijo cariñosamente.

- Si quieres... – contesté.

- Date la vuelta – me dijo él.

Empezó a masajear mi pelo con la el jabón de fresas que me había echado justo
antes de que él entrara en la ducha. Era agradable la sensación de que te lavasen
el pelo, era una de las cosas que más me gustaban de ir al peluquero.

- Me encanta el olor a fresas de tu pelo - me dijo mientras aclaraba el champú


de mi pelo.

Cuando estuvo aclarado el pelo, me dio la vuelta y me besó apasionadamente,


yo no podía dejar de pensar en la conversación que había escuchado la pasada
noche, pero no le diría nada, tenía que confiar en él, y si me tenía que explicar
algo lo haría a su debido tiempo, no iba a cometer de nuevo el error de escuchar
tras las puertas y enfadarme porque lo que escuché no era lo que esperaba.

Edward empezó a acariciarme los pechos, mientras mordía mi cuello, haciendo


que tirase mi cabeza hacia atrás y jadeara de la excitación. Descendió con su
lengua hasta mis pezones y los lamió y mordisqueó juguetonamente.

208 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Yo ya estaba muy excitada, así que no pude evitar coger su miembro y empezar
a masajearlo, cosa que hizo que el también jadeara sobre mi piel. Empezó a
mover sus caderas al ritmo de mis caricias, evidenciando su excitación.

- Bella… - jadeaba.

Siguió bajando y se puso de rodillas en la bañera evitando que pudiese seguir


con mi labor. Tomo mi pierna y apoyó mi pie en su hombro, y empezó a
acariciar mi humedad con los dedos. Su mirada pícara me indicaba que esto no
había hecho más que empezar.

Acompañó sus dedos con su lengua, y con el vaivén de ambos llegué al clímax.

Me flaqueaban las piernas, por lo que él salió de la bañera y me ayudó a salir


envolviéndonos en una toalla. Nos fuimos besando hasta llegar a la cama de la
habitación, en la que nos dejamos caer sin separar nuestros labios ni nuestras
lenguas.

Edward volvió a acariciar mi humedad y yo hacía lo mismo con su miembro.


Ambos estábamos sumamente excitados, ya no podía más.

- Edward … - jadeé – hazme tuya – dije entre jadeos y suspiros.

Él no me hizo esperar y se posicionó en mi humedad entrada embistiendo


suavemente. Enredé mis piernas en torno a su cintura para acompañar el ritmo
de sus embestidas con mis caderas y poder acercar más nuestros cuerpos si
cabía.

Volví a llegar al clímax por segunda vez, pero en ésta ocasión él me acompaño.
Y allí tendidos en la cama nos quedamos acompasando nuestras respiraciones
antes de ir a desayunar.

209 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 28: Volviendo a la realidad

Bella POV

La semana pasó un abrir y cerrar de ojo. Ya era viernes, así que imaginaba que
la vuelta a la realidad estaba cerca.

Edward no había hablado conmigo respecto al tema de la llamada telefónica de


principios de semana, y yo tampoco le había preguntado nada, dejaría que él
me lo explicase cuando creyese conveniente.
Me desperté y Edward no estaba a mi lado, pero en su lugar había una nota con
una flor del jardín de la casa.

Te espero en la cocina con un rico desayuno.

Te amo.
EC

Me levanté y me vestí y corrí a la cocina en busca de la razón de mi existencia.


Había pasado unos días maravillosos en la isla, diría que había sido
completamente feliz, ya que hasta ese momento no me había preocupado de
nada ni de nadie.

- Bueno días – dije abrazando la cintura de Edward que estaba acabando de


hacer el zumo de naranja.

- Bueno días princesa, como amaneciste? – preguntó soltando lo que tenía entre
las manos y dándose la vuelta para darme un beso de buenos días.

- Sola – dije haciendo un puchero


El sonrío y nos sentamos en la mesa para desayunar.

- Bella, hay algo de lo que quiero que hablemos – dijo serio.

210 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Éste era el momento que había estado temiendo toda la semana. Había
conseguido olvidarme por completo del tema, pero tarde o temprano sabía que
tenía que afrontar la realidad.

- Dime – dije sin mostrar temor, debía afrontar las cosas como una persona
madura.

- Verás, sé que tienes tu propio apartamento en New York, y yo tengo el mío, y


me gustaría que viviésemos juntos, pero – siempre había un pero a todo lo
bonito e irreal – creo que debemos tomarnos las cosas con algo de calma y no
precipitarnos, no quiero cometer los mismos errores.

Su razonamiento era razonable? Si creo que sí, no podía negar que es su fuero
interno el me amaba pero temía igual que yo volver a cometer los mismos
errores y forzar de nuevo la situación hasta el límite.

- Si creo que será lo mejor, no tenemos ninguna prisa – dije


autoconvenciéndome.

- Me alegra que estemos de acuerdo – suspiro aliviado.


Seguimos desayunando hablando de cosas banales y le pregunté por nuestro
regreso, no es que quisiera marcharme, pero quería estar preparada.

- Y cuando regresaremos a New York? – pregunté algo desenfadada.

- Bueno hoy es viernes, había pensado marcharnos a final de la semana, pero si


quieres podemos pasar un par de días más aquí y nos vamos el domingo – dijo
el dubitativo.

- No está bien irnos a final de semana, creo que mañana será un buen día para
partir – dije con el corazón en un puño.

211 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me costaba más de lo que yo pensaba abandonar la isla, la sola idea se me hacía


cuesta arriba, pero ya iba siendo hora de volver. Ambos teníamos familia,
amigos y un trabajo y era el momento de volver a la realidad del día a día.

Por lo menos aquellos días en la isla nos habían venido bien para estar a solas y
disfrutar de la compañía el uno del otro.

- Bien, arreglaré todo para irnos mañana –dijo levantándose de la mesa y


marcando en su teléfono.
Empezó a hablar en brasileño, por lo que pude entender estaba confirmando
nuestros billetes. Luego marcó de nuevo, esta vez llamaba a Gustavo, eso fue
todo lo que conseguí entender de la conversación. Colgó y marcó de nuevo…

- Hola, si soy yo. Muy bien, todo perfecto – por lo menos sonreía – si mañana
regresamos, tenemos los billetes a media mañana, así que para el domingo
estaremos ahí. Bien, si de tu parte. Un beso mamá.
Mientras yo recogí la mesa y fregué los platos, él con tres llamadas ya lo había
dispuesto todo para nuestro regreso. Me inundó una gran tristeza.

- Mi madre te manda recuerdos – dijo sentándose frente a mí en la barra con


taburetes de la cocina.
Solo asentí sin levantar mi vista del fregadero.

- Bella sucede algo? – preguntó rodeando la barra y acercándose hasta mí.

- No, sólo que me da pena marcharme – mentí, pero que le podía decir? Que
quería volver y no separarme de él cuando habíamos acordado tomarnos las
cosas con calma.

Me había acostumbrado aquellos días a levantarme y tenerlo allí cerca de mí, a


ducharnos y desayunar juntos, y a compartir mi vida y mi tiempo a su lado.
La vuelta a la realidad era muy dura.

212 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Pasamos el día en la piscina. Hicimos una barbacoa y nos tumbamos al en la


hamaca del porche para dormir un rato después de comer. Al atardecer nos
duchamos juntos y preparamos la cena.

Hicimos el amor en la cocina, el salón y en la cama, hasta que nos quedamos


dormidos de puro cansancio.

Edward POV

Me dolía hacer las cosas de éste modo, pero necesitaba volver a confiar de
nuevo en Bella plenamente antes de dar el paso de vivir con ella. Aquellos dos
meses sin ella habían sido un infierno, pero ahora que de nuevo estábamos
juntos, quería hacer las cosas con suma cautela para no estropear de nuevo lo
nuestro.

Nos levantamos temprano para recoger y marcharnos al aeropuerto.

- Quieres desayunar aquí o comemos algo en el aeropuerto? – pregunté a Bella


que estaba acabando de empaquetar sus cosas.

- Mejor comemos algo más tranquilos en el aeropuerto – me dijo acabando de


cerrar su maleta.

Salimos de la isla con la embarcación rumbo al puerto de Río. Cuando llegamos


Gustavo nos esperaba con una sonrisa. Lo saludamos y acomodamos nuestro
equipaje en su coche que nos llevó hasta el aeropuerto.

Le dimos las gracias a Gustavo y nos despedimos.


Comimos algo en una de las cafeterías del aeropuerto antes de embarcar.

213 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Bella estaba seria, apenas había abierto la boca desde que nos levantamos y
dejamos la isla.

- Bella todo marcha bien? – pregunté algo preocupado.

- Eh? – dijo sorprendida

- Que si todo marcha bien Bella, estas muy callada.

- Si, solo estoy algo cansada y nostálgica, estaba como en otro mundo allí en la
isla, y ahora creo que se me hace algo extraño lo del aeropuerto, el avión… -
dijo ella mirándome tristemente.

- No te preocupes, podemos volver cuando quieras – dije sonriendo.

Ella sonría también y asintió comiendo sus tostadas.


En una hora ya estábamos sentados en nuestros asientos en el avión. Conseguí
cambiar nuestros billetes para poder sentarnos juntos en primera clase. Bella se
sorprendió cuando la azafata nos llevó hasta nuestros asientos, y me miro
extrañada, yo le sonreía y nos sentamos a disfrutar del paisaje. Bella no se
cansaba de mirar por la ventanilla, hasta que nos trajeron el almuerzo.

Después del almuerzo vimos un par de películas y ya llegó la hora de la cena.


Cenamos y Bella se quedó dormida enseguida.

La azafata nos despertó para avisarnos que nos abrochásemos los cinturones, ya
habíamos llegado a new York en vuelo directo y en apenas veinte minutos
aterrizábamos.

Cuando recogimos nuestros equipajes y salimos de la terminal, nos esperaban


mis hermanos junto con Jasper y Rosalie.

214 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Emmet y Jasper me abrazaron y bromearon sobre el viaje, y Rosalie y Alice


hicieron lo propio con Bella. Habían venido en dos coches así que ahí nos
searabamos. Bella se iria con Alice y Rosalie y yo con Emmet y Jasper.

Mientras se fueron a buscar los coches nos quedamos allí plantados con
nuestras maletas sin saber que decir.

- Me darás tu número? – dije sonando divertido.

- Si por su puesto! – contestó Bella visiblmente incomoda.

Ambos sacamos nuestros teléfonos y Bella me dijo cual era su número nuevo.

- Te llamaré ésta semana y vamos a cenar un día si te parece? – pregunté yo


también incomodo.

- Me encantaría.

Emmet y Jasper llegaron y cargaron mis maletas despidiéndose de Bella. Alice y


Rosalie llegaron también y cargaron las maletas de Bella en el coche de Rosalie.

Nos despedimos con un “hasta pronto” y un beso en la mejilla, la situación era


tensa y extraña, ambos estábamos nerviosos e incómodos.

Me marché con Jasper y Emmet y allí empezó mi tortura con el interrogatorio


de ambos y las constantes bromas sexuales de Emmet.

Bella POV

- Qué diablos ha sido eso? – preguntó Rosalie.

215 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- El qué? – no sabía de qué me estaba hablando.

- Eso de despedirse con un beso en la mejilla – dijo algo confusa mientras me


miraba a través del espejo retrovisor.

- No lo sé, creo que ambos estábamos algo incómodos con la situación – dije
mirando por la ventanilla evitando la mirada de Rosalie.

- Pero no están juntos de nuevo? – preguntó con el ceño fruncido.

- Sí, pero es algo complicado – contesté.

- Si complicado porque mi hermano aún no se fía de Bella y no van a vivir


juntos por el momento – dijo Alice molesta.

Me quedé mirando a Alice algo sorprendida, como tenía tantos datos al


respecto si justo bajábamos del avión y ni Edward ni yo habíamos hablado con
ella al respecto.
- Bella llamé a Edward hace más de una semana y estuve hablando con él – me
aclaró Alice al ver mi cara de confusión.

Ahí encajaron las piezas…

Flashback de Bella
Me levanté y me acerqué hasta la puerta del dormitorio para ir hasta la sala,
tenía demasiado calor para volver a quedarme dormida, pero lo que escuche
me dejó parada en el sitio.

- No, no voy a quedarme aquí dos semanas, a final de semana regreso a New
York – decía Edward a alguien al otro lado del teléfono – bueno claro, no voy a
dejarla aquí sola – silencio – eso es algo que tengo que discutir con ella, por el
momento yo tengo mi apartamento y ella el suyo, y eso no va a cambiar por
ahora – silencio de nuevo – claro que la quiero! Y eso que tiene que ver? – otra

216 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

pausa – no, las cosas deben seguir su curso y por el momento están como están
y no hay más. No, y no voy a discutir precisamente esto contigo.

No entendía nada, me faltaba la parte de conversación que no escuchaba, pero


algo tenía claro, Edward no tenía intención de vivir conmigo.

Fin Flashback de Bella

La conversación que había oído, o al menos una parte de la misma, era de


Edward con Alice, de ahí su manera de contestar y el mal humor. Aún estaba
algo molesto con su hermana para hacerla partícipe de sus intenciones y darle
más explicaciones de las necesarias.

- Bella! Bella, ya hemos llegado! – dijo Rosalie.

- Oh! lo siento, ando algo distraída del avión, estoy cansada, solo es eso.

Subimos a mi apartamento las tres. Alice y Rosalie se habían encargado de


hacerme la compra, cosa que agradecía, ya que el miércoles quería ir a trabajar,
y solo me dejaba margen de un día para acabar de acomodar mis cosas, lavar
mi ropa…eso me recordaba algo…

- Alice de dónde diablos sacaste toda la ropa que pusiste en mi maleta? – dije
con el ceño fruncido.
- Son lo que yo llamo compras de emergencia. Cosas que sabes que vas a
necesitar y compras para cuando sea necesario utilizarlas por si no tienes
tiempo de ir a comprar – contestó divertida.

- Lo tenias planeado verdad? Tu sabias que Edward iría a Río y yo acabaría


también allí verdad? – Alice era delo que no hay!

- Bueno, digamos que existía una remota posibilidad y debía estar preparada
para ello – contestó guiñándome un ojo.

217 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Las tres empezamos a reír a carcajadas. Había echado de menos al terremoto de


Alice.

Rosalie y Alice se marcharon y yo me dejé caer sobre la cama, estaba agotada


del viaje, dormir en un avión, aunque fuese en primera clase, no resultaba para
nada cómodo, echaba de menos mi cama, así que no tardé en sumirme en un
profundo sueño.

Edward POV

Después de un sueño reparador me desperté con los primeros rayos de sol de la


mañana. Me resultaba extraño despertarme en mi apartamento, sólo.
Los días que había pasado con Bella en Brasil habían sido maravillosos. Echaba
de menos despertar junto a ella… pero debía tomar las cosas con calma.
Abrí el cajón de mi mesita de noche, allí estaba la caja de terciopelo negro con el
anillo de Bella. Siempre al guardaba allí junto a mí, para poder recordar que un
día Bella me había dicho sí.

Quería volver a darle el anillo a Bella, pero quería que ambos estuviésemos
seguros de nuestros sentimientos y del paso que significaba que Bella aceptase
de nuevo aquel anillo.

Me levanté de la cama después de cerrar la cajita y volver a dejarla en su sitio,


para darme una ducha. Hoy no iría al hospital, pero tenía ganas de ver a mis
padres, pasaría el día en su casa.
Pasé el día tranquilo en casa de mis padres, tuve tiempo de pensar y relajarme.
Mañana debía volver al trabajo y me esperaba una semana dura.

218 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 29: Ella de nuevo en mi vida.

Edward POV

La vuelta al trabajo fue dura, demasiados días de vacaciones hacían que volver
a coger el ritmo fuese duro.

Estábamos ya casi a final de semana. Aún no había llamado a Bella para


citarnos un día para cenar. Tenía ganas de verla y hablar con ella para saber
cómo estaba transcurriendo su semana, pero la verdad es que llegaba muy
tarde a casa y demasiado cansado para ser capaz de mantener una
conversación.

El jueves por la mañana recibí una visita en el hospital que no esperaba.

- Doctor Cullen, tiene una visita en su despacho esperando – me dijo Jessica que
había atendido el teléfono avisando de mi visita.

La última vez que me comunicó que tenía una visita se trataba de Tania, pero
ésta vez era algo complicado, ya que Tania estaba ingresada en la planta de
oncología y en estado crítico. Se acercaba el final, e intentaba pasar todo el
tiempo que me era posible junto a ella para darle soporte en ésta dura prueba
que tenía que afrontar.

Era muy duro verla así. Pese a que en el pasado me había hecho mucho daño,
no le deseaba esto, ni a ella ni a mi peor enemigo. Por eso no le guardaba rencor
y la había perdonado hace tiempo.

Me encaminé hacía mi despacho con la mente ocupada por Tania y abrí la


puerta para atender a mi visita.

- Hola doctor Cullen, me alegro de verlo – dijo la atractiva mujer levantándose


de la silla.

- Hola señorita…Stewart? – dije algo sorprendido

219 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Puede llamarme Victoria – dijo la mujer tendiéndome la mano a modo de


saludo.

- Hola Victoria, puedes llamarme Edward. A que debo tu visita – dije


estrechando su mano y sentándome en mi silla tras el escritorio.

- Bueno Edward, verás, quería agradecerte el modo en que me atendiste cuando


vine al hospital, y había pensado que quizás podrías aceptar una invitación
para comer.

- Bueno Victoria, agradezco el detalle, pero no es necesario, solo hago mi trabajo


– contesté algo sorprendido por la invitación, aunque debo decir que una
comida no era lo mismo que una cena, podía ser algo informal pero no tan
comprometido…

- Insisto Edward – dijo ella levantándose, y yo la imité – te parece bien mañana


a eso de la una? – dijo sonriendo.

- Está bien, nos vemos en la entrada del hospital – dije resignado.

- Bien, pues hasta mañana entonces. Adios Edward – dijo Victoria saliendo de
mi despacho.

- Hasta mañana Victoria.

No entendía muy bien que acababa de pasar en aquel despacho, pero


finalmente había aceptado la invitación de Victoria y mañana comería con ella.

220 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Victoria POV

De camino al hospital recibí una llamada, hacía tiempo que la esperaba…

- Hola – contesté – qué tal te va todo?

- Hola, bien. Estoy con mi padre, es algo extraño después de tantos años fuera
de casa, pero era la mejor opción después de todo – contestó – necesito pedirte
un favor.

- Tú dirás – contesté, ya imaginaba que necesitaba.

- Necesito que localices a Bella.

- Para que la necesitas? – tenía curiosidad por saber que tramaba.

- Tu solo hazme el favor, puedes? – preguntó algo molesto.

- Si, en unos días te llamo – contesté.

- Bien, gracias Victoria – contestó.

- Hasta la vista Jake – colgué.

Para que querría Jacob localizar a Bella? no sabía que tramaba, pero realmente
no me importaba, esperaría unos días para decirle a Jacob dónde estaba Bella,
antes quería ver su cara cuando por segunda vez supiese que su novio estaba
saliendo conmigo.

221 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Bella POV

La semana se me estaba haciendo muy pesada. Edward no me había llamado, y


yo tampoco lo había hecho, no quería presionarlo, él llamaría para salir a cenar,
así lo acordamos en el aeropuerto.

Esa noche había quedado para cenar con Rosalie y Alice, ambas tenían un
montón de preguntas que hacerme acerca de los día que pasamos en isla Esme,
así que ya no podía dilatar más el momento…

Llegué a Angelos con algo de retraso. Había salido tarde de la oficina y ni


siquiera había pasado por casa a cambiarme.

Alice y Rosalie ya me esperaban en una mesa con algo para beber.

- Hola, siento el retraso, tengo mucho trabajo atrasado, y la verdad está siendo
una semana horrible – dije a modo de disculpa.

Alice me miraba con los ojos entornados y con una sonrisa en su cara, estaba
claro que se estaba avecinando una buena batalla de preguntas, y yo iba a ser el
bando perdedor.

Pedimos nuestra cena y ahí empezó mi calvario.


Alice y Rosalie me cosieron a preguntas, y fui respondiendo pacientemente a
cada una de ellas hasta contarles los maravillosos momentos que había pasado
junto a Edward en la isla.

222 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Cenamos y charlamos hasta que ya se hizo demasiado tarde para seguir en el


restaurante, así que nos despedimos y nos marchamos a casa, aún nos quedaba
un día de trabajo para terminar la semana.
Me fui a dormir pensando en Edward.

Edward POV

Me quedé a cenar en casa de mis padres, pero no me iría tarde a casa, necesitaba
descansar, y mañana tenía una comida con Victoria, que aún no sabía por qué
demonios había aceptado.

Victoria era hermosa y agradable, pero yo no deseaba iniciar ninguna relación


con otra persona que no fuese Bella, aunque por otro lado una comida con una
ex paciente no era algo de lo que tuviese que esconderme.

- Has hablado con Bella ésta semana? – preguntó Emmet sacándome de mis
cavilaciones.

- No, quería llamarla para vernos éste fin de semana, quizás para cenar el
sábado – contesté.

- Porque no la invitas a pasar el día en casa? – preguntó.

- Necesitamos algo de tiempo para nosotros, y no quiero que Alice ande


entrometiéndose – contesté algo molesto.

- No la vas a perdonar? – preguntó Emmet con el ceño fruncido.

223 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Ya la he perdonado Emmet, es mi hermana, pero eso no significa que quiera


que se entrometa en mi relación con Bella. Quiero hacer las cosas a mi modo, y
ésta vez quiero dejar a la familia al margen, por lo menos durante un tiempo.

Emmet no dijo nada y asintió, me entendía perfectamente. Con Emmet


sobraban las explicaciones.
Seguimos charlando de otros temas y decidí marcharme a casa con Emmet que
también regresaba al apartamento que compartía con Rosalie.

Aquella noche me costó más de lo habitual conciliar el sueño. Bella ocupaba la


mayor parte de mis pensamientos, y estaba decidido a llamarla para vernos el
fin de semana.

La mañana llegó antes de lo esperado, estaba cansado y falto de sueño y me


costó más de lo habitual conseguir levantarme y llegar a la ducha.

Después de desayunar me fui al trabajo. Ya estábamos a viernes, así que


llamaría a Bella para cenar el sábado. Tenía ganas de pasar tiempo con ella.

Llegué al hospital y pasé la mañana atendiendo pacientes. Urgencias era un


hervidero, debido a un accidente de tráfico con varios vehículos implicados. No
hubo ningún caso grave, todo magulladuras y algunas contusiones.

Eran ya la una cuando me encaminé a mi despacho para dejar la bata y coger


mis cosas.

Victoria ya me esperaba en la entrada del hospital. Estaba impresionante con un


traje chaqueta de color azul que resaltaba su piel blanca y su melena pelirroja.
Tenía que reconocer que aquella mujer me resultaba muy atractiva.

Nos saludamos con un beso en la mejilla como viejos amigos.

- Hola Edward, estás listo? – dijo sonriendo.

224 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Si, siento haberte hecho esperar, pero he tenido una mañana algo ajetreada –
contesté con una sonrisa.

- No importa, reservé mesa a la una y media, vamos bien de tiempo – contestó


Victoria empezando a andar.

Yo al seguí hasta ponerme a su altura y nos encaminamos hacia el centro de la


ciudad.

Llegamos a un pequeño restaurante por el que había pasado infinidad de veces


por delante, pero jamás había entrado a comer. Era un restaurante de comida
india, algo exótico para mi gusto.

- Comida India? – pregunté algo sorprendido.

- Si, no te gusta? – preguntó Victoria preocupada.

- En realidad no la he probado nunca – reconocí.

Ella amplio su sonrisa.

- Pues hoy será tu primera vez – me dijo guiñándome un ojo.

Entramos al restaurante y era muy acogedor. El camarero saludó a Victoria, no


era la primera vez que ella estaba allí, de eso no me cabía duda.

Nos sentamos en una mesa apartada del centro del local, en una zona más
íntima. Era un rincón confortable y discreto, para charlar y comer
discretamente.

225 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Nos trajeron la carta y yo no conseguí entender la mitad de los ingredientes de


cada uno de los platos ni el porqué de aquellas combinaciones que me
resultaban algo extravagantes…

- La comida Hindú es una mezcla equilibrada de condimentos y especias, y


principalmente verduras.

También son muy importantes las legumbres y el arroz – me explicó Victoria.

El camarero llegó a nuestra mesa para tomar nota.

- Por favor – indiqué con la mano para que pidiese ella la comida, la verdad no
sabía qué pedir.

- Empezaremos con un Tehari y Kombdy vade. Para beber…Nimbu Pani – dijo


Victoria muy convencida.
El camarero se retiró y Victoria volvía a tener su mirada clavada en mí.

- Y dime Edward, como te ha ido en éstos últimos meses? – preguntó sonriente.

- Bueno ahora parece que mi vida está volviendo a su cauce, la verdad he


pasado un par de meses algo malos – dije sin entrar en detalle.

- Espero que nada grave – dijo Victoria seria.

- Nada que no esté solucionando – contesté – Y tú que tal estas?

- Ya estoy divorciada legalmente. James se ha mudado a Arizona, así que lo he


perdido de vista definitivamente. Por suerte no teníamos hijos, así que la cosa
no resultó tan complicada al fin y al cabo.

- Y ahora sales con alguien? – porque demonios me interesaba por su vida


personal? EDWARD!!! por favor!, me reprendí a mí mismo.

226 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- No, en éste momento no salgo con nadie, lo hice durante un tiempo, pero no
funcionó – contestó tristemente.

- Lo siento – había metido la pata y no era de mi incumbencia con quien saliese.

- No, estoy bien, no fue nada serio, al menos no para él. Estaba comprometido y
jugó con su prometida y conmigo – eso si no lo esperaba – Y tu Edward, hay
alguien en tu vida?

- Bueno digamos que algo así – contesté. Victoria me miraba con cara de
interrogante – lo mío tampoco funcionó la primera vez, y ahora nos estamos
dando una segunda oportunidad.

- Oh! entiendo, conoces el dicho de segundas partes nunca fueron buenas – dijo
sonriendo.
- Si, espero que en éste caso no se cumpla el dicho – dije sonriendo.

El camarero llegó con la comida.

El Tehari era un plato de arroz con verduras muy condimentado con especias,
principalmente curry. El Kombdy vade era pollo al curry con pan. Comimos y
charlamos de cosas más banales. Victoria me explicó algunas anécdotas del
trabajo, al igual que yo también lo hice.

La comida estaba realmente buena, y comimos y bebimos muchísimo, ya que


tanta especia provocaba una sed increíble. Nos bebimos tres jarras de Nimbu
Pani, una bebida típica India de limón.

Depués de comer Victoria ordenó el postre.

227 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- De postre un Pathishapta, lo compartiremos – le dijo al camarero, y éste se


marchó con la carta – No te importa no? Es que creo que uno para cada uno será
mucho.

- Para nada, me parece perfecto – dije con una sonrisa. Que me pasaba con
aquella mujer?

Trajeron el Pathishapta y estaba delicioso, como el resto de la comida. Consistía


en una crepe enrollada con un relleno elaborado a base de coco, leche, nata y
jaggery, procedente de la palmera datilera, según me explicó Victoria.

- Como sabes tanto de comida india, acaso vienes muy a menudo? – dije
tomando otro pedazo de la crepe, estaba deliciosa.

- Bueno aparte de que vengo muy a menudo, estuve viviendo algún tiempo en
la india, mi padre trabajaba en la embajada de Estados Unidos en la india, así
que viví allí unos años cuando era niña. Luego nos mudamos a México y
finalmente mis padres se establecieron en España, hasta hace dos años, que mi
padre se jubiló y regresaron a Jacksonville.

- Así que también entiendes de comida mexicana? –dije sonriendo.

- Si, así que cuando quieras podemos ir a un mexicano – dijo Victoria sonriente.

- Tomaré nota de la oferta – contesté yo también sonriente.

Acabamos de comer y Victoria me acompaño de regreso al hospital. Nos


despedimos en la entrada y nos dimos los teléfonos.

- Gracias por la comida, ha sido muy agradable – dije despidiéndome en la


puerta del hospital.

228 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Gracias a ti por aceptar – contestó Victoria sonriente.


Nos quedamos mirando a los ojos, y no sé cómo pasó pero ella se acercó y me
besó en los labios. Yo no la detuve y me quede ahí parado sintiendo el roce de
sus labios contra los míos. Era una sensación agradable y placentera.

- Adiós Edward – dijo alejándose.

- A diós Victoria – conseguí decir.

Victoria POV

Realmente los hombres son muy predecibles. Puedes planear de un modo


metódico un plan, y rara vez se salen de los esquemas establecidos y acaban
tomando la opción que mejor se ajusta a tus intereses.
No me costó convencer a Edward para que aceptase mi invitación a comer, y
hoy sería el día del inicio de mi plan.

Del mismo modo que conseguí que Jacob fuese mío, aunque no dejó de amar a
Bella, con Edward lo conseguiría, pero esta vez sería distinto, Edward si se
enamoraría de mí y olvidaría a Bella para siempre.
Llegué a nuestra cita puntual. Él aún no estaba allí, debía haberse entretenido
con alguna urgencia. Era un buen médico, responsable y entregado a su trabajo
y a sus pacientes, por eso sabía que iba a aceptar mi invitación.

Cinco minutos después de la una del mediodía Edward salió a la entrada del
hospital a nuestro encuentro. Nos saludamos y nos encaminamos al
restaurante.
Se quedó algo sorprendido por mi elección, pero de eso se trataba, de
sorprenderlo, conquistarlo y enamorarlo.

229 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Ordené la comida, ya que Edward estaba algo perdido con la carta. Pedí mis
platos favoritos y tuvieron éxito, ya que Edward estaba encantado con la
comida.
Nos bebimos tres jarras de Nimbu Pani, menos mal que mi elección había sido
sin alcohol, no quería emborracharlo en la primera cita, y además tenía que
volver a trabajar.

El postre también le gustó, y yo estaba complacida de que todo estuviese


saliendo a pedir de boca.
Tenía que reconocer que la estúpida de Bella tenía buen gusto para los hombres,
pero con Edward se había superado. Realmente no me resultaba un esfuerzo
compartir mi tiempo con aquel hombre. Era inteligente y agradable, y lo mejor
de todo guapo, tremendamente guapo.

Después de comer nos encaminamos de regreso al hospital, Edward sólo tenía


un par de horas libres para comer, así que no podíamos demorar más nuestro
regreso. Lo acompañé hasta la puerta, pues había dejado mi vehículo aparcado
en el parking del hospital.

Nos despedimos en la puerta, y ahí fue cuando vi la oportunidad de dar un


paso más y besar a Edward.

Aquellos labios me llamaban de un modo que jamás había experimentado


antes. Me acerqué a él y lo besé suave y dulcemente en los labios. Él no me
rechazo ni me apartó, y cuando puse distancia de nuevo entre nosotros pude
ver la cara de sorpresa que reflejaba su rostro. Sabía que no le había resultado
indiferente aquel beso, pero todavía me quedaba mucho trabajo por hacer.

230 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 30: Se ha descubierto el pastel

Edward POV

Me quedé allí plantado en la puerta del hospital. Qué había pasado? Porqué
había permitido que Victoria me besara?

Cuando se alejó rumbo al parking del hospital entré de nuevo hacía mi


despacho, seguía dándole vueltas en mi cabeza a lo que había ocurrido en la
entrada del hospital.

Me dejé caer en mi silla y recosté mi cabeza hacia atrás presionando el puente


de mi nariz.

Llamaron a la puerta…TOC,TOC,TOC. Fantástico momento para recibir visitas,


la verdad no estaba de humor.

- Adelante – dije enfadado.

La puerta se abrió y suspiré aliviado a ver que era Emmet.

- Hola hermanito! – dijo Emmet animado, pero su cara cambio al ver la mía –
pasa algo Edward?

- Pasa de todo Emmet, creo que he metido la pata hasta el fondo – dije
enterrando mi rostro entre mis manos.

- Quieres que hablemos del tema? – preguntó Emmet sentándose frente a mí.

Asentí y le expliqué toda la historia sin omitir detalles, desde la primera vez
que vi a Victoria en el hospital, como la volvi a ver en la agencia Mulder, hasta

231 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

llegar al día de su invitación y a éste mismo día, en el que después de una


comida agradable nos habíamos despedido con un beso en los labios.

Emmet no me interrumpió y escuchó atentamente mi relato, pero podía ver en


su ceño fruncido cual iba a ser su opinión sin duda.

- Bueno…la verdad si Bella se entera de esto no sé si te perdonará, pero la


verdad es que ustedes justo están empezando, y al fin y al cabo tú no has hecho
nada, ella fue quien te besó – dijo Emmet.

- Si pero tampoco hice nada para detenerla, y se supone que lo tendría que
haber hecho no? – pregunté enfadado conmigo mismo.

- Edward a veces las reacciones de las personas son inesperadas y no tenemos


tiempo de reaccionar como esperamos, y luego analizando las cosas fríamente
nos fustigamos por no haber hecho aquello o lo otro, cuando en realidad no
hemos sido capaces de reaccionar.

- Si Emmet pero eso no cambia las cosas. Si se lo digo a Bella puede que no
quiera verme más, pero tampoco quiero ocultarle algo así, no si nuestra relación
se tiene que basar en la confianza.

- Piensa bien las cosas unos días, no decidas nada ahora, y cuando reflexiones
sobre lo ocurrido y sobre tus sentimientos tomas una decisión – dijo Emmet.

- No sé si voy a poder estar con Bella ocultándole algo así – dije presionando de
nuevo el puente de mi nariz.

- No lo estés, vete fuera el fin de semana, si quieres yo me iré contigo, nos


vamos a pasar el fin de semana a la casa de la playa. Hablaré con Rosalie.

- Si creo que será lo mejor – dije frustrado.

Éste fin de semana no vería a Bella, debía pensar bien como iba a afrontar las
cosas y como le iba a contar lo sucedido.

232 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Bella POV

Me había levantado de buen humor, algo cansada porque me acosté tarde


después de la cena con Alice y Rosalie, pero estaba animada. Era viernes, y
probablemente este fin de semana vería a Edward.
Salí para la oficina. Hoy iría a comer con Rosalie, ya que tenía una sesión de
fotos cerca de la oficina y habíamos quedado para comer.

La mañana pasó rápidamente y sobre la una del mediodía salí hacía el


restaurante en el que habíamos quedado. Ésta vez habíamos elegido un
restaurante de comida vegetariana que estaba cerca del hospital donde
trabajaba Edward y Carlisle.

Llegué a la cita puntual y aparqué el coche en el parking del hospital. Me fui


andando hasta el restaurante, que estaba cerca. Rosalie ya me esperaba en la
puerta.

- Hola Rosalie! – dije animada.

- Hola Bella, que tal el día? – dijo entrando en el restaurante.

- Bien, mucho trabajo, pero está bien, así el día pasa más rápido, y ya es fin de
semana.

Entramos en el restaurante. Era muy acogedor. Ya habíamos venido en otras


ocasiones, pero hacía ya algún tiempo que siempre íbamos a Angelos, pero hoy
habíamos decidido cambiar.

Comimos animadamente y haciendo muchas bromas. Rosalie me explicaba


cosas de la convivencia con Emmet, realmente era muy divertido vivir con él,
era como un niño.

233 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Cuando terminamos de comer nos fuimos hacía el aparcamiento del hospital,


yo tenía allí mi coche y aprovecharía para llevar a Rosalie a casa.

Llegamos cerca del hospital y Edward estaba en la puerta conversando con una
mujer, pelirroja…aquella melena me trajo recuerdos desagradables, pero que
afortunadamente ya había superado. Me recordó a la antigua secretaria de
Jacob, Victoria. Pero no podia ser ella, estaba con Edward, y hasta dónde yo
sabía Edward y Victoria no se conocían.

Rosalie siguió la dirección de mi mirada y ambas observavamos a Edward. De


repente la pelirroja se acercó a él y lo besó. Casi me derrumbo allí mismo.
Edward estaba con otra?

Rosalie me tomó por la cintura y caminamos hacía mi coche, o más bien ella me
guió hasta mi coche arrastrándome, ya que no podía ver por dónde iba, mis
lagrimas habían empezado a rodar por mis mejillas de manera descontrolada.

Me senté en el asiento del copiloto y ella se sentó en el asiento del conductor.

- Bella, debe haber una explicación para esto, estoy segura – decía Rosalie
tomando mis manos entre las suyas.

- Si pues dime cual, poruqe yo por más vueltas que le doy no la veo – dije
tristemente pero algo más calmada.

- Ésta vez debes dejar que Edward te diga que ha pasado Bella, no te precipites.

- No lo haré, esperare una explicación por su parte, pero sé lo que he visto, y


muy convincente tiene que ser.

Mientras hablábamos la pelirroja que estaba con Edward llegaba hasta el


aparcamiento, no lo podia creer, era ella, Victoria. De nuevo esa mujer se
atravesaba en mi vida para arruinarla por completo.

234 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Rosalie vió mi cara y se fijó en la pelirroja con el ceño fruncido.

- La conoces? – preguntó.

- Si, es Victoria, la antigua secretaria de Jacob.

- COMO? OTRA VEZ? NO ME LO PUEDO CREER!!! MALDITA ZORRA,


ESTO YA NO ME PARECE UNA CASUALIDAD – dijo Rosalie enfadada –
Bella no lo ves? Ella ha elejido a Edward porque debe saber que entre ustedes
hay algo, de lo contrario no entiendo la coincidencia. A de más, fue ella la que
se acercó a él para besarlo.

- Si pero él no la evito… podría ser, ella juró vengarse de mí por el rechazo de


Jacob cuando los descubrí en su despacho.

Victoria se alejó con su coche sin darse cuenta de nuestra presencia en el


aparcamiento. Las palabras de Rosalie me habían devuelto la esperanza. Estaba
segura que todo era un plan que ella había tejido para perjudicar mi relación
con Edward, pero no se saldría con la suya.

Rosalie recibió una llamada de Emmet.

- Hola Osito que hay? – dijo sonriente – si he ido al Vegetable con Bella –
silencio – si, entiendo, no, no pasa nada osito, te echaré de menos – silencio de
nuevo – estas ahí ahora? – silencio –bien pues nos vemos en un rato.

Rosalie colgó el teléfono. Su cara estaba triste.

- Malas noticias? – pregunté

- Bueno, Emmet se va a pasar el fin de semana con Edward a la casa de la playa,


parece que Edward necesita pensar en lo sucedido. Evidentemente Emmet no
me ha dado detalles, sólo que se van juntos porque su hermano le necesita.-
contestó Rosalie.

235 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

La noticia me cayó como un jarro de agua fría.


- Bella, tranquila. Ahora voy a casa con Emmet, le explicaré que ha sucedido y a
ver que pasa con Edward. Cuando Emmet se marche ire a tu apartamento y me
quedaré contigo el fin de semana, te parece?

- Si, te lo agradezco Rosalie – contesté agradecida. Realmente no me apetecía


quedarme sola el fin de semana.

Rosalie condujo mi coche hasta su apartamento.

- Estas bien? – preguntó aparcando frente a la entrada del edificio.

- Si, no te preocupes, estoy bien – contesté. No me sentía mal, pero si muy


enfadada y frustrada por la actitud vengativa de Victoria.

Me marché al trabajo, quería terminar algunas cosas durante la tarde.

Me constó concentrarme, no paraba de darle vueltas en la cabeza a lo que había


sucedido entre Victoria y Edward. Estaba casi segura que todo era un plan de
Victoria para hacerme daño, pero por otra parte me enfurecía que Edward no
hubiese adivinado sus intenciones y no evitase su beso.

Pero ahora debía pensar en Edward y en mí, no iba a permitir que nada ni nadie
nos separase de nuevo, de eso estaba segura, lucharía contra viento y marea por
él y por nuestro amor.

A las seis de la tarde decidí irme a casa, conseguí acabar parte de los temas
pendientes que tenia, al menos los más urgentes, el resto podía esperar al lunes.

Me marché caminando, ya que había dejado el coche en casa, y me iba a venir


bien el paseo, después de toda la tarde en la oficina me apetecía pasear y
respirar un poco.

236 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Rosalie llegó sobre las ocho con la cena. Había pasado a por una pizza a
Angelos, la cena perfecta para un viernes.

Rosalie POV

Cuando Bella me dejó en casa me quedé preocupada por ella, sabía que no iba a
estar tranquila hasta verla de nuevo por la noche. Si yo hubiera estado en su
lugar no sé si hubiese resistido no acercarme a Edward y arrancarle los ojos y
luego haber cogido a esa maldita pelirroja por el pelo y haberla arrastrado por
toda la calle. Esa bruja no se merecía otra cosa.

Realmente había resultado ser todo un bicho, y estaba realmente obsesionada


con perjudicar y herir a Bella, ya que su conducta así lo demostraba.
Estuve recogiendo un poco el apartamento hasta que llegó Emmet.

- Hola amor – dijo dándome un beso en los labios.

- Hola – dije algo seca. Sabía que Emmet no tenía la culpa de nada, pero estaba
molesta por todo lo sucedido, no con él, sino en general.

- Pasa algo? – preguntó preocupado.

- Si, ésta tarde cuando volvíamos del restaurante con Bella vimos a Edward en
la puerta del hospital – dije mirando de frente a Emmet que se le habían puesto
los ojos como platos – Y si lo vimos con Victoria y como se besaban.

Emmet no decía nada, estaba con la cara desencajada por la sorpresa.

- Bella vió a Edward con Victoria? – preguntó dubitativo.

237 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Si – contesté cruzando los brazos sobre mi pecho.

- Tengo que hablar con mi hermano – contestó Emmet.

- NO! Espera! Esto es algo que te estoy contando yo como tu pareja porque
tengo confianza en ti, no tiene nada que ver con la familia – dije tomando a
Emmet del brazo.

- Pero Rosalie es mi hermano entiéndelo – dijo poniendo cara de tristeza.

- Y yo soy tu mujer, y debes respetar las cosas que hablamos en pareja, además
para que se lo quieres decir a Edward? eso no cambia las cosas respecto a lo que
ha sucedido, o si? – pregunté mordaz, debía saber que sentía Edward por
Victoria y si había dejado de amar a Bella.

- Edward no besó a Victoria, ella se acercó y el no supo reaccionar por la


sorpresa, no lo esperaba. Se siente fatal y quiere contarle a Bella lo sucedido,
pero no sabe cómo ni cuándo hacerlo por temor a que ella no lo perdone –
explicó Emmet.

Ya tenía la información que confirmaba que Victoria era una loba y solo hacía
que andar detrás de los hombres que estaban con Bella.

- Sabes quién es esa tal Victoria? – pregunté con un tono algo enfadado.

- Fue paciente de Edward, y trabaja de secretaria en la agencia que Edward


pretendía contratar para la seguridad de Bella – dijo Emmet algo confuso.

- No sólo eso. Recuerdas que Bella encontró a Jacob con su secretaría? –


contesté.

- Si, por eso rompieron su compromiso no?

238 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Sí, pero no solo eso, la antigua secretaria de Jacob juró vengarse de Bella por el
desprecio sufrido por parte de Jacob cuando Bella los descubrió.

- Y eso que tiene que ver con Edward y Victoria? – preguntó Emmet realmente
confuso.

- PUES QUE VICTORIA ES LA EX SECRETARIA DE JACOB!!!!!!! – no pude


evitar levantar el tono de voz.
Emmet se había quedado parado en el sitio y volvía a tener los ojos muy
abiertos y me miraba con cara de sorpresa.

- La misma Victoria que estaba con Edward es la ex secretaria de Jacob con la


que él engañó a Bella? – preguntó sorprendido.

Sólo asentí con la cabeza y él se quedó pensativo.

- Qué pequeño es el mundo! – exclamó Emmet.

- OH! VAMOS EMMET!!! ESA ZORRA HA IDO A POR EDWARD PARA


VENGARSE DE BELLA, TODO ES UN PLAN MUY BIEN EJECUTADO!!!! – los
hombres a veces necesitaban que se les explicara todo, no eran muy buenos
interpretando las intenciones de las mujeres, supongo que porque tenemos la
mente algo más retorcida que el género masculino.

Emmet me miraba sorprendido.

- Pero…tú crees? – preguntó Emmet.

- Si lo creo, y por suerte para tu hermano Bella también lo cree, así que márchate
con él el fin de semana y explícale todo lo que hemos hablado. Yo voy a estar
con Bella el fin de semana, me quedaré a dormir en su casa.

239 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Bien. Gracias amor, no sé qué haría sin ti, de verdad que creo que esto le va a
quitar un gran peso de encima a mi hermano, se siente muy culpable por lo
sucedido pese a que el beso se lo dio Victoria a él.

No iba a entrar a discutir de nuevo en si Edward podía o no haber evitado el


beso, no tenia caso, por lo menos las cartas estaban sobre la mesa.

Emmet hizo la bolsa para el fin de semana y se marchó al apartamento de


Edward. Yo también cogí algunas cosas para irme, no quería encontrarme con
Edward y Emmet, así que salí disparada en cuanto Emmet se marcho.

Pasé por Angelos a buscar la cena, la pizza era algo que sabía que animaría a
Bella.

A las ocho llegaba a casa de Bella con la cena, debía contarle todo lo sucedido y
como se sentía Edward. Estaba segura que estaría feliz al saber que Victoria era
la causa de todo aquello y Edward la seguía amando.

240 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Capítulo 31: La verdad siempre sale a la luz.

Bella POV

Nos comimos la pizza que Rosalie había traído de Angelos, era una de mis
comidas favoritas. En general la comida italiana me gustaba, y la pizza era algo
que me encantaba.

Rosalie me contó la charla que había tenido con Emmet.

- Creo que teníamos razón en nuestras sospechas respecto a Victoria, sólo de ese
modo se había podido acercar a Edward, ya que si él hubiese sospechado el
daño que te hizo Victoria jamás habría aceptado su invitación para ir a comer –
comentaba Rosalie.

- La verdad yo con Victoria no creo en las casualidades, es muy fría y


calculadora, pero jamás pensé que nuestras vidas volvieran a cruzarse, y mucho
menos creí que llevara a cabo su amenaza. Cuando Jake me dijo que me cuidara
de Victoria no lo creí, pero ahora veo que no exageraba.

- Bella, no debes dejar que se entrometa en tu realción con Edward.

- No lo voy a hacer Rosalie, pero debó esperar a que sea él quien me lo cuente,
no quiero ir yo a reclamarle nada.

- Si tienes razón.

Después de cenar vimos un película y nos acostamos, ambas estábamos


demasiado cansadas para permanecer más rato despiertas.

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Destinados
Edward and Bella

Emmet POV

Salí de casa con la bolsa para el fin de semana. Había quedado con Edward en
su apartamento, él también estaba ya preparando sus cosas.

Teníamos una hora de camino hasta la casa de la playa, y una vez allí hablaría
con Edward sobre la conversación que habíamos tenido con Rosalie. Ella y Bella
estaban convencidas de que Victoria se había acercado a Edward para torturar a
Bella, y después de lo que Rosalie me había contado acerca de lo sucedido entre
Victoria y Jacob, estaba convencido como ellas de que Victoria no era de fiar.

Salimos del apartamento de Edward y nos fuimos al garaje a por mí jeep.


Salimos rumbo a la casa de la playa que tenían nuestros padres, un paraíso en el
que solíamos pasar muchos veranos.

Durante el viaje hablamos de varios temas, de Alice, Rosalie y luego salió el


tema que había estado evitando hasta llegar a nuestro destino, que por suerte
para mí solo estaba ya a unos kilómetros de distáncia.

- Edward, hay algo que quiero contarte, pero preferiría esperar a llegar a casa
para poder hablar con calma, conduciendo no quiero hacerlo – viendo a
Edward pude ver que su cara cambiaba su semblante frunciendo su ceño.

- Emmet, pasa algo con Rosalie? – preguntó visiblemente preocupado.

- No con Rosalie todo está bien, se trata de Bella – Edward se tensó a mi lado.
Ya habíamos llegado a casa.

Abrí la puerta del garaje con el mando y metí el coche en su interior.

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Destinados
Edward and Bella

- Emmet que pasa con Bella…? – preguntó tomando mi brazo para evitarme
salir del coche.

- Tranquilo hermano, todo está bien, pero hay ciertas cosas que debes saber –
salté del coche y abrí el portón trasero para coger nuestras bolsas.

Una vez en el interior de la casa nos pusimos cómodos y empecé a contarle a


Edward que Bella y Rosalie lo habían visto con Victoria en la puerta del hospital
y la conversación que había tenido con Rosalie cuando llegué a casa.

- ME ESTAS DICIENDO QUE BELLA ME VIÓ BESARME CON VISTORIA? –


apreguntó levantándose y paseando por la sala mientras se revolvía su
desordenado pelo.

- Si, así es. Ellas volvían de comer del Vegetable y te vieron en la puerta justo
cuando Victoria se acercó a besarte.

- PERO…PERO…YO NO….Y…. – no conseguía decir una frase coherente.

- Edward tranquilízate, todo está bien – le dije para calmarlo.

- PERO COMO QUE TODO ESTÁ BIEN, BELLA NO ME LO VA A


PERDONAR EN LA VIDA! EMMET SOY UN ESTÚPIDO!!! – decía Edward
visiblemente nervioso.

- Bella conoce a Victoria – Edward se paró en seco y me miraba con los ojos
abiertos como platos – Victoria es la ex secretaria de Jacob – dije.

- Cómo? me estás diciendo que la mujer que se acostaba con su prometido es la


misma con la que yo me he ido a comer y me ha besado en la puerta de mi
trabajo?

Yo solo asentí, Edward necesitaba algo de tiempo antes de que acabase de


explicarle toda la historia, le dejaría unos minutos para procesar la información.

243 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- No creas que esto es una casualidad Edward. Cuando Bella descubrió a Jacob
y Victoria en el despacho de éste, Jacob se justificó diciendo que solo era una
aventura y que en realidad la amaba y quería casarse con ella. Evidentemente a
Victoria no le sentó nada bien y juró vengarse de Bella.

Edward no decía nada y seguía mirándome. Empezó de nuevo a pasear por la


habitación como un león enjaulado.

- La suerte que has tenido hermano es que Bella y Rosalie te vieron y


reconocieron a Victoria, y de inmediato sospecharon que ella se había acercado
a ti para hacer daño a Bella. Está claro que esa mujer trama algo, y no puede ser
nada bueno.

- Bella piensa eso? No está enfadada conmigo? – preguntó Edward con un brillo
de esperanza en sus ojos.

- No está enfadada, cree que Victoria es fría y calculadora y que no es una


casualidad que te invitase a comer – dije seguro.

- Pero ella llego al hospital herida y nos conocimos por casualidad – dijo
Edward incrédulo.

- Sí, eso seguro que fue una casualidad, pero cuando descubrió quien eras
cuando visitamos la agencia Mulder, en la que ella trabaja ahora, seguro que fue
cuando decidió invitarte a comer.

Edward se sentó en el sillón y se sujetó el puente de la nariz.

- Edward, debes dejar tus temores atrás y tomar una decisión en lo que a Bella
se refiere, no tiene sentido que vivan separados ni que no sigan con su
compromiso. Tuvieron una discusión, todas las parejas las tienen, es cierto que
ella se marchó y te devolvió el anillo, pero tu tampoco estuviste muy acertado
que digamos, y siento ser tan sincero pero es lo que pienso, así que…cual es el
problema para retomar las cosas en el punto en el que las dejaron.

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Destinados
Edward and Bella

Edward estaba pensativo escuchando mis palabras. Tiró la cabeza hacia atrás
fijando su vista en el techo del salón.

- Emmet, me resultaba algo difícil retomar las cosas en el punto en el que las
dejamos, pero he de reconocer que después de lo sucedido tengo otra
perspectiva de las cosas, y no voy a perder más el tiempo alejado de Bella.

- Bien, me alegro de oír eso.

Edward POV

Realmente el viaje a la casa de la playa había sido agradable. Hacía tiempo que
no me tomaba un fin de semana para compartir con Emmet, y la verdad lo
había echado de menos.

Cuando llegamos a la casa ya estaba nervioso por lo que Emmet tenía que
contarme, sabía que él estaba al corriente de cierta información de mi interés
que tenía que ver con Bella, y eso me tenia impaciente.

Después de la conversación con Emmet las piezas del rompecabezas en el que


se había convertido mi cerebro, empezaron a encajar. Amaba a Bella y deseaba
compartir mi vida con ella. Estaba desando de volver a tenerla entre mis brazos,
de despertar cada mañana a su lado, y ahora veía claro que no tenía sentido
retrasarlo más.

- Emmet te parece si volvemos el domingo temprano a New York? – dije algo


apenado por acortar nuestro fin de semana.

- Para nada! Le dare una sorpresa a mi osita – dijo divertido. Me hacía mucha
gracia los motes cariñosos que Rosalie y Emmet utilizaban entre ellos.

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Destinados
Edward and Bella

Cenamos unos sándwiches que nos habíamos traído de casa, ya que la nevera
estaba vacía, no había previsión de uso de la casa, por lo que no se había
alimentos frescos en el refrigerador.

Cenamos y Emmet llamó a Rosalie para darle las buenas noches. Se notaba que
la amaba y que separarse de ella el fin de semana le había resultado un
sacrificio.

- Emmet, te agradezco que hayas venido conmigo éste fin de semana, sé que
tenías ganas de pasar tiempo con Rosalie – dije agradecido.

- Edward somos hermanos no? Y para eso están los hermanos! – dijo Emmet
chocando nuestras manos.
Vimos un partido de la NFL y nos acostamos temprano. Al día siguiente
saldríamos de pesca como en los viejos tiempos, e iríamos a comer a un
restaurante cerca del puerto.

Bella POV

Me levanté antes que Rosalie y preparé el desayuno. Había amanecido de buen


humor, me sentía feliz al haber descubierto los planes e Victoria, y no estaba
enfadada con Edward.

Rosalie se levantó cuando ya tenía el desayuno listo, se acercó y me abrazo


dándome las gracias por el desayuno.

- Realmente te echaba de menos tus desayunos, son los mejores – me dijo


cariñosamente.

- Yo también te echo de menos en las mañanas – dije devolviéndole el abrazo.

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Destinados
Edward and Bella

Desayunamos haciendo planes para pasar un día de compras, peluquería y spa.

Después de desayunar nos vestimos y salimos al centro comercial, hacía mucho


tiempo que no invertía nada de tiempo en mi aspecto, y necesitaba renovar un
poco mi vestuario. Jamás me había importado demasiado la ropa, pero tenía
muchas cosas ya algo viejas que necesitaban renovación.

Con la ayuda de Rosalie compré varias cosas, que según ella era lo que estaba a
la última y que necesitaba como imprescindible en mi guardarropa.

También compré varios conjuntos de lencería,que según Rosali necesitaría


cuando me fuera a vivir con Edward. Vivir con Edward…era una idea que se
antojaba cada vez más deseable, tanto o más que despertar cada mañana viendo
aquellos maravillosos ojos verdes.

Después de las compras comimos un sándwich en uno de los restaurantes del


centro comercial y salimos rumbo a la peluquería. Estaba dispuesta a hacer un
cambio de look, estaba algo aburrida de mi pelo y quería algo distinto.

Rosalie solo se retocó un poco el peinado sin cambiar nada de su corte, yo en


cambio me lancé a la aventura.

Me hice algunas mechas dos tonos más claros de mi pelo, para darle algo de
luz, según decía el peluquero. Luego me cortó el pelo a capas, para dar más
volumen y sensación de movimiento, ya que al llevarlo largo el peso del pelo
me dejaba la melena algo sosa y aplastada.

Salimos de la peluquería y nos fuimos al spa. Rosalie estaba entusiasmada, ella


se había encargado de preparar todo en el spa para nuestro tratamiento
atiestres, que consistía en un masaje a cuatro manos y un baño de barro, planes
que no conocía hasta que no me encontraba desnuda sobre la camilla con una
toalla únicamente cubriendo mi trasero cuando dos hombres, uno a cada lado
de la camilla masajeaban mi cuerpo.

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Destinados
Edward and Bella

Juro que casi tengo un orgasmo de placer, aquello era el paraíso, casi, y digo
casi, tan bueno como tener sexo.

El baño de barro sirvió para relajar la musculatura de nuestros cuerpos más de


lo que ya lo había hecho el masaje.

Nos dimos una ducha y salimos del spa rumbo a mi casa.

- Bella, que te parece si ésta noche dormimos en mi apartamento? – dijo Rosalie


sonriendo.

- Bueno yo… - tenia ciertas dudas al respecto, estar tan cerca del que iba a ser
mi apartamento hacía unos meses atrás…pero por otro lado no tenia que
esconderme de nada ni de nadie, y mucho menos de Edward. Yo estaba en casa
de mi amiga – de acuerdo. Vayamos a mi casa a recoger nuestras cosas y nos
vamos a tu apartamento ésta noche.

Pasamos por mi casa a recoger las cosas de Rosalie y yo tomé lo necesario para
aquella noche. Decidí llevarme ropa informal pero algo más arreglada que
cualquier otro domingo. No esperaba ver a Edward, pues imaginaba que el
regresaría después de que yo me marchase, a última hora del domingo. Pero no
perdía la esperanza de verlo y quería estar presentable.

Nos fuimos a casa de Rosalie y Emmet.


Emmet era igual que un niño pequeño, tenía una videoconsola, una colección
de películas y como no, toda una habitación que había dedicado a montar su
estudio de fotografía.

- Quieres que juguemos a algún videojuego? – preguntó Rosalie divertida. – la


Wii es realmente divertida y no es como las otras videoconsolas, es muy activa.

No pude reprimir una carcajada, pero acepté la propuesta.

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Destinados
Edward and Bella

Empezamos la partida jugando a un juego en el que éramos dos caballeros que


espada en mano se enfrentaban a toda clase de peligros para salvar a una
princesa que el malo malísimo del juego había secuestrado.

Estábamos las dos en el salón, frente al televisor con los mandos en la mano, y
simulando que llevavamos una espada. No parábamos de agitar los brazos,
saltar y esquivar. Realmente era muy divertido y ameno, pero realmente
agotador.

Después de una hora de partida, ambas estábamos agotadas y sentadas en el


sofá.

- Guardaré la partida para que podamos seguir mañana…ja,ja,ja,ja!!!! – dijo


Rosalie divertida.

- De acuerdo, acepto el reto! Ja,ja,ja,ja,ja!!! – dije jo también entre carcajadas.

Cenamos unas ensaladas, algo ligero, y vimos una película que hacían en uno
de los canales de pago. Era una historia de amor, y ambas nos quedamos en el
sofá llorando a moco tendido.

Cuando terminó la película nos miramos y empezamos a reírnos la una de la


otra. Ambas teníamos los ojos hinchados y colorados por la llantina.

Nos fuimos a la cama a descansar, pues al día siguiente no nos habíamos puesto
el despertador, y sería un día para dormir a pierna suelta.

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Destinados
Edward and Bella

Capítulo 32: No quiero separarme de ti nunca más.

Bella POV

El aroma de huevos revueltos que se extendía por todo el apartamento y llegó


hasta mi habitación despertando mi estómago, y éste a su vez haciendo que me
levantase de la cama para seguir ese olor tan apetecible. Realmente estaba
hambrienta. No sabía qué hora era, pero al llegar al salón pude ver el sol. Hacía
rato que había salido ya, puesto que estaba en un su sitio en el cielo
resplandeciendo maravillosamente en uno de los puntos más altos de su órbita.

- Buenos días – saludé a Rosalie al llegar a la cocina.

- Hola dormilona, que tal amaneciste? – preguntó Rosalie sonriendo mientras


me servía el desayuno.

- Muy bien, y si me tratas así de bien creo que voy a sacar a Emmet a patadas y
me voy a mudar aquí contigo – dije sonriendo y dando buena cuenta de los
huevos revueltos, las tostadas y el zumo de naranja que Rosalie me había
preparado.

Ambas empezamos a reír y casi me atraganto con la comida.

- Desde que hora estas levantada? – pregunté viendo el desayuno y a Rosalie


tan despejada.

- Hace solo una hora, aún no desayune, te estaba esperando, aunque tengo que
decirte que ya no hubiese aguantado mucho más! – reímos de nuevo.

- Pero qué hora es? – pregunté sorprendida.

- Bella realmente cuando te levantas eres la persona más despistada del mundo
– reía Rosalie sentada a mi lado con su desayuno – son las diez de la mañana,
tampoco es tan tarde no?

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Destinados
Edward and Bella

- Bueno, teniendo en cuenta que me levanto no más tarde de las siete a diario, y
como mucho el fin de semana a las ocho, haber dormido hasta las diez es toda
una cura de sueño – dije animada.

Acabamos de desayunar y recogimos entre las dos la cocina. Nos fuimos a dar
cada una una ducha y a vestirnos. Hacía un día maravilloso para salir a dar un
paseo.

Cuando estábamos listas en el salón decidiendo qué haríamos durante el día,


oímos que la puerta se abría y ambas nos miramos extrañadas.

Emmet atravesó la puerta y se dibujó una sonrisa en sus labios al ver a Rosalie.

- Hola mi amor – dijo Emmet avanzando.

- OSITO!!!!! - gritó Rosalie saltando a los brazos de Emmet. Se respiraba tanto


amor entre elles que me incomodaba estar allí para que no tuviesen intimidad.

- Hola Bella, que tal estas? – me preguntó Emmet acercándose a mí y dándome


un achuchón y un beso en la mejilla.

- Bien Emmet, gracias. Y tú qué tal? – pregunté.

- Ahora que estoy de vuelta con mi amor mucho mejor – dijo mirando a Rosalie
que seguía sujetando su mano.
- Emmet, Bella y yo estábamos haciendo planes, quieres unirte a nosotras? –
preguntó Rosalie.

- Oh no Rosalie! No se apuren, yo me marcho, aprovechen y pasen el día juntos,


hace un día estupendo para pasear – dijo con tristeza.

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Destinados
Edward and Bella

- Dónde está Edward? - preguntó Rosalie a Emmet.

- Bella, Edward está en su apartamento – dijo Emmet mirándome.

- Emmet, tú crees que él… - no terminé la frase y Emmet entendió a que me


refería.

- Ve, nosotros nos quedaremos aquí por si nos necesitan – dijo Emmet.

Edward POV

Nos levantamos temprano para regresar a New York. Quería llegar a casa e ir a
ver a Bella. Teníamos muchas cosas de las que hablar y solucionar, pero sobre
todo quería pedirle que viviese conmigo, no quería pasar ni un minuto más
alejado de ella.

Salimos sobre las diez de la mañana rumbo a New York. En apenas una hora ya
estábamos entrando con el jeep en el aparcamiento del edificio en el que
vivíamos.
Emmet estaba deseando de ver a su osita, como él la llamaba. Yo tenía ganas de
darme una ducha y llamar a Bella. La invitaría a comer y pasaría la tarde con
ella.
Subimos a nuestro piso y nos despedimos entrando cada uno a nuestro
apartamento.

Llegué y dejé la bolsa en la habitación y me fui directo a la ducha. Me dí una


ducha rápida y cuando estaba secándome llamaron al timbre, seguro que era
Emmet que algo se le había olvidado.

Me envolví la toalla alrededor de la cintura y salí a abrir la puerta descalzó y col


el pelo mojado.
Cuando abrí la puerta me encontré con algo que realmente no esperaba, Bella.
Se veía distinta, se había cambiado el corte de pelo, pero lo mantenía largo, a

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Destinados
Edward and Bella

mitad de la espalda, y también se había hecho algunas mechas más claras de su


color natural. Estaba hermosa, el cambio de look le favorecía, sin duda.

Estaba ahí de pie mirándome de arriba abajo y centró su mirada en mi toalla.

- Creo que te pillo en mal momento – dijo tímidamente.

- Si me das cinco minutos, pasa y ponte cómoda, no tardo nada – le dije


abriendo la puerta para que entrase.

Bella entro tímidamente dejando tras de sí ese aroma de fresas que tanto me
gustaba.

- Toma lo que quieras para beber, tardo cinco minutos – dije saliendo hacía mi
habitación.

Ella solo asintió con la cabeza y se fue hacia la cocina.


Llegué a la habitación hecho un manojo de nervios. Me sequé el pelo con la
toalla que llevaba en la cintura y me vestí. Con las prisas casi me caigo cuando
me estaba poniendo los pantalones. Salí de la habitación poniéndome aún la
camiseta.

Bella me esperaba de espaldas sentada en uno de los taburetes de la cocina.


Tenía sus pequeños hombros en tensión, podía verlo por la posición de sus
codos apoyados en la barra y la forma en la que sus hombres se juntaban hacía
su cuello.

Me acerqué rodeándola y entrando en la cocina. Cogí un botellín de agua de la


nevera, era justo lo mismo que ella tenía entre sus manos. Ambos nos miramos
y sonreímos tímidamente.

Estaba hermosa con su camisa azul y sus jeans ajustados. Aunque he de decir
que para mi Bella siempre estaba hermosa, incluso con pijama y despeinada
cuando se acababa de levantar la seguía encontrando sexy.

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Destinados
Edward and Bella

Ambos seguíamos mirándonos a los ojos sin apartar la vista el uno del otro.

- Nos sentamos en el sofá, creo que tenemos una conversación pendiente – Bella
asintió y se levantó del taburete.

Hice un ademán con la mano cediéndole el paso y me encamine al sofá


pisándole los talones y aprovechando para recrear mi vista en su anatomía.

- Bien - dije cuando nos sentamos – creo que hay algo que debes saber, aunque
a juzgar por lo que viste en la puerta del hospital el viernes… - dije algo
avergonzado – espero que me escuches.

- Edward, creo que podemos evitarnos esa parte, ya sé lo que pasó, y sé que no
fue culpa tuya, lo vi, y conozco a Victoria para saber que te está utilizando para
hacerme daño, así que no tengo intención de enfadarme ni de hacerte ningún
reproche, se bien que fue ella quien te beso y … - la interrumpí poniendo un
dedo en sus labios.

- Sssssh – le dije – yo no evité el beso, así que creo que si debó disculparme por
no saber reaccionar y evitar que me besara, debía preverlo. Lo siento Bella – dije
acariciando su mejilla.

Bella me miraba con esos maravillosos ojos de color chocolate que tanto me
gustaban. Los tenía abiertos de par en par y su boca también se abrió
levemente.

Acerqué mi mano hasta sus labios y los acaricié con mis dedos, eran suaves y
sedosos, aun recordaba el tacto de sus labios sobre los míos y la calidez de su
aliento y su lengua contra mi boca. Sin darme cuenta me fui acercando cada vez
más hasta que estampé mis labios contra los suyos besándola dulcemente.

Mi cuerpo reacción ante la cercanía de Bella y de sus labios, y mi miembro


estaba ya más que a punto dentro de mis pantalones, pero debíamos esperar a
tener una charla antes de llegar a ese punto.

254 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Con sumo esfuerzo me separé de Bella. Nos mirábamos a los ojos como si fuera
la primera vez que nos veíamos, maravillados por vernos el uno al otro, como si
un ciego viera la luz por primera vez.

- No quiero perder el tiempo discutiendo sobre Victoria y sus intenciones, no


quiero que pasemos la vida peleando y desconfiando el uno de otro. Te amo, y
solo quiero estar contigo, sin rencores, olvidando todo lo que ha pasado. Me
quiero despertar cada mañana a tu lado viendo esos maravillosos ojos de color
chocolate – le dije acariciando su mejilla – por favor ven a vivir aquí conmigo –
dije mirando a Bella.

Los ojos de Bella se llenaron de lágrimas y se desbordaron de sus ojos. Con mis
dedos sequé las lágrimas que corrían por sus mejillas.

- No llores mi Bella por favor – dije algo angustiado.

- Son lagrimas de felicidad Edward – dijo sonriendo – No concibo la vida sin ti,
eres mi sol, mi aire, mi todo. Te necesito cerca para vivir…y si quiero mudarme
aquí contigo – dijo tímidamente bajando su mirada.

La tomé por la barbilla y le levanté la cara para mirarla a los ojos.

- Te amo Bella, por favor no lo dudes nunca, jamás, pase lo que pase, y
prométeme que siempre confiaremos el uno en el otro – dije mirándola a los
ojos.

- Te amo Edward, y te prometo que no habrán más secretos entre nosotros –


contestó mi Bella.

Eso era lo que necesitaba para envolverla entre mis brazos y besarla como había
estado deseando desde que regresamos de la isla.

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Destinados
Edward and Bella

Sin dejar de besarla la tomé en brazos y la llevé hasta mi habitación, la que


ahora compartiríamos a partir de hoy, porque no iba a separarme de Bella ni un
solo momento.

Bella POV

Sin dejar de besarme Edward me levantó del sofá tomándome en brazos y


llevándome a la que sería nuestra habitación.

Me dejó de pie en el suelo y siguió besándome mientras iba desabotonando mi


camisa. Yo sujete su camiseta y tiré de ella pasa quitársela. La lancé por encima
de nuestras cabezas provocando que ambos nos riéramos.
Su torso desnudo era perfecto, como cada parte de su cuerpo. No había ni un
solo rincón de la anatomía de Edward con un solo defecto. Era como un dios
griego que había viajado al presente para encontrarse conmigo, mi dios griego.

Cuando terminó con mi camisa hizo lo mismo que yo había hecho minutos
antes con su camiseta, con una sonrisa mordisqueando mi cuello.

Desabotonó mi pantalón y me empujó juguetón contra la cama para quitármelo.


Estaba en ropa interior frente a él. Agradecí haber comprado aquel conjunto de
encaje negro tan sugerente, solo por ver la cara con la que me miraba Edward
había valido la pena.

- Te gusta lo que ves? – pregunté.

- Me encanta – contestó acercándose de un modo gatuno avanzando desde los


pies de la cama y colocándose sobre mí para besarme en los labios con pasión.

256 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Intente rodar sobre mi misma para quedar sobre Edward, y el intuyó mis
intenciones y me sujetó por la cintura rodando hasta apoyar su espalda sobre la
cama quedando yo sobre él.

- Creo que aún llevas demasiada ropa – dije sentándome a horcajadas y


desabrochando sus pantalones.

Me giré dándole la espalda a propósito e inclinando mi trasero hacia su cara


para bajar sus pantalones.
Edward atrapo mis caderas entre sus manos e incorporándose levemente
apoyando su espalda en los almohadones me mantuvo a cuatro patas. Retiró
mis braguitas hacia un lado y con sus dedos empezó a acariciar mi humedad.

- Mmmmm, me encanta – dijo acariciando mis pliegues e introduciendo uno de


sus dedos en mi interior.
Se me escapó un gemido al notar los dedos de Edward acariciándome.

Se tumbo en la cama sin dejar de acariciarme y se escurrió hacía los pies para
llegar hasta mi humedad con su lengua. Iba acariciando mi intimidad con su
lengua y sus dedos. Yo estaba tocando el cielo, o al menos se le parecía.

Lo que Edward me hacía sentir era indescriptible. Mi cuerpo vibraba ante su


contacto, con un solo beso era capaz de hacer que me humedeciese.
Siguió masajeando y lamiendo hasta que ya no pude más y llegué al clímax.

Edward seguí con los calzoncillos puestos, así me le despojé de tan molesta
prenda y me incliné para lamer su miembro. Ahora era mi turno.

Edward jadeaba con cada apretón y lamida que le daba a su erecto pene. Pero
lejos de disfrutar del momento como yo había hecho, volvió a masajear y lamer
mi intimidad al mismo tiempo que yo lo hacía con su miembro.
Ambos llegamos al clímax a la vez, jadeando y susurrando nuestros nombres.

257 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Me di la vuelta y me tumbé al lado de Edward. Él me miró y me tomó por la


cintura acercándome a él. Me giré y me tumbé sobre su cuerpo. Notaba su
miembro erecto en mi estómago, ni mucho menos habíamos acabado, él tenía
ganas de más, y yo no me quedaba atrás.

Me desabrochó el sujetador dejando mis senos al descubierto. Me senté a


horcajadas sobre él, aún con la tela de mis braguitas entre su miembro y mi
intimidad.
Él se colocó de nuevo los almohadones para poder quedarse semi tumbado y
poder verme de frente y acariciar mis pechos.

Retiré hacia un lado mis braguitas e introduje su miembro en mi interior,


haciendo que a ambos se nos escapase un sonoro jadeo de placer.

Edward dejó mis pechos y se sentó en la cama sin sacar su miembro de mi


interior y dejando mis piernas a los lados de sus caderas. Me tomo por el trasero
y ambos empezamos a movernos rítmicamente.

El placer que estaba experimentando era abrumador, tanto física como


emocionalmente. Tenerlo dentro de mí era la mejor experiencia que había
sentido, éramos uno solo, dos cuerpos que se funden y forman un todo.

Entre jadeos y suspiros llegamos de nuevo al orgasmo con nuestros rápidos


movimientos de caderas que habían ido aumentando su ritmo conforme los
latigazos de placer de nuestros cuerpos se hacían cada vez más intensos.
Mientras teníamos el orgasmo nos besábamos apasionadamente. Edward
mordía mi labio inferior suavemente y nuestras lenguas danzaban de modo
más sosegado.

Cuando los últimos espasmos musculares desaparecieron, nos quedamos


tumbados sobre la cama recuperando el ritmo normal de nuestra respiración.
No sé cuanto rato pasamos allí tumbados, pero nos quedamos dormidos hasta
que el timbre de la puerta nos despertó.

258 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

Edward me dio un beso dulce en los labios y se puso el pantalón para ir a abrir
la puerta.
Oí que hablaba con alguien y volvía a cerrar la puerta entrando de nuevo en la
habitación y tumbándose en la cama junto a mí.

- Eran Rosalie y Emmet, nos han traído comida de Angelos, imaginaron que no
tendríamos ganas de salir del apartamento – dijo sonriendo – tienes hambre?

- Mmmm si! La verdad es que si, qué hora es? – tomó el reloj de la mesilla.

- Son las dos de la tarde, hora de comer – dijo levantándose y tendiéndome la


mano para ayudarme.

Cuando estuve de pie tiró de mi mano pegando mi cuerpo al suyo y besándome


del modo en que sólo él conseguía que cada terminación nerviosa de mi cuerpo
vibrase antes su contacto.

Nos vestimos con algo de trabajo, ya que Edward no me dejaba vestirme, y


fuimos a la cocina a comer.
La comida estaba deliciosa, creo que era adicta a la comida de Angelos, si
seguía comiendo de ese modo me iba a poner como una bola.

- Creo que le voy a pedir el jeep a Emmet para ir a buscar algunas cosas a tu
apartamento, no quiero empezar la semana sin ti a mi lado – me dijo Edward
rodeando mi cintura aún sentados en la mesa.

- Si, necesitaré algunas cosas – dije comiendo la pasta a los cuatro quesos – no
creo que tardemos en hacer la mudanza, aún tengo algunas cajas sin abrir, solo
llevaba un mes en el apartamento y no he tenido tiempo de instalarme.

- Mejor, eso quiere decir que tardaremos poco en que te instales del todo
conmigo – dijo sonriendo con esa sonrisa torcida que tanto había echado de
menos.
De repente se levantó de golpe de la mesa y yo me sobresalte.

259 | P a g e
Destinados
Edward and Bella

- Lo siento – se disculpo por su ímpetu – regreso en un momento.

Se fue hasta la habitación y volvió con las manos tras la espalda, estaba segura
de que escondía algo.

Se paró frente a mí y clavó una rodilla en el suelo. Sacó la cajita negra de


terciopelo que tanto conocía y la abrió.

- Isabella Marie Swan, aceptarías de nuevo casarte conmigo y llevar éste anillo?
– dijo solemne.

Porque siempre tenía que llorar? Las lagrimas no me dejaban ver su cara, esa
sonrisa que tanto me gustaba, y justo en aquel momento.

- Si quiero, por segunda vez – dije sonriendo y tirándome a sus brazos, cosa que
provoco que perdiera el equilibrio y ambos cayésemos al suelo quedando
tumbados allí en medio de la sala entre risas.

- Te amo Isabella – dijo mirándome a los ojos y acariciando mi mejilla.

- Te amo Edward – contesté mirando aquellos ojos verdes como esmeraldas que
me dejaban sin aliento.

Allí en el suelo de la sala nos fundimos en un beso, pero esta vez no llegamos al
dormitorio.

260 | P a g e

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