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Legitimidad para Obrarrr

La legitimidad para obrar se refiere a la aptitud de una persona para ser sujeto de derecho en una controversia judicial y poder actuar eficazmente en ella. Esto consiste en ser la persona habilitada por la ley para formular una pretensión o contradecirla. Tener legitimidad para obrar no significa necesariamente ser el titular del derecho o la obligación en cuestión, sino simplemente afirmar la existencia de dicho derecho u obligación.
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Legitimidad para Obrarrr

La legitimidad para obrar se refiere a la aptitud de una persona para ser sujeto de derecho en una controversia judicial y poder actuar eficazmente en ella. Esto consiste en ser la persona habilitada por la ley para formular una pretensión o contradecirla. Tener legitimidad para obrar no significa necesariamente ser el titular del derecho o la obligación en cuestión, sino simplemente afirmar la existencia de dicho derecho u obligación.
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. La legitimidad para obrar es una de las condiciones del ejercicio válido de la acción y [...

] ha
sido conceptuada de distintos modos: a) como la relación lógica de correspondencia que existe
o debe existir entre el demandante concretamente considerado y la persona a quien en
abstracto la norma jurídica confiere el derecho (legitimidad activa), o entre el demandado
concretamente considerado y la persona que en abstracto debe cumplir una obligación
(legitimidad pasiva); b) también como la posición habilitante para formular una pretensión o
para contradecirla, y que surge de la afirmación de ser titular de un derecho (legitimidad
activa) o de la imputación de una obligación o deber jurídico (legitimidad pasiva). En
consecuencia, cuando el Juez examina si el demandante tiene o no legitimidad para obrar,
debe verificar si existe esa relación formal de correspondencia; o, en la otra acepción, si es la
persona habilitada para formular la pretensión que demanda...” (Casación Nro. 1494-2007 /

Lima, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 03-12-2008, págs. 23650-23652).

“... La legitimidad para obrar [...] está dada por el título que tiene un litigante para reclamar
algún derecho que haya sido afectado en su perjuicio y que justifique su petición...” (Casación
Nro. 2346-00 / Lima, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 30-04-2001, págs. 7181-7182)

“... La legitimidad para obrar o legitimatio ad causam, consiste en la aptitud para ser sujeto de
derecho en una determinada controversia judicial y poder actuar en ella eficazmente, aptitud
que la tiene quien afirma ser el sujeto de la relación jurídica o que se encuentra en situación de
reclamar o de ser destinatario del reclamo...” (Casación Nro. 2704-2007 / Arequipa, publicada
en el Diario Oficial El Peruano el 04-09-2008, págs. 23068-23069).

“... La legitimidad para obrar es la cualidad emanada de la ley para requerir una sentencia
favorable respecto del objeto litigioso, situación que coincide en la mayoría de los casos [...]
con la titularidad de la relación jurídico - sustancial...” (Casación Nro. 3954-2001 / Santa -
Chimbote, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 31-07-2002, págs. 9043-9044).

“... Nuestro Código Procesal Civil, en el artículo IV de su Título Preliminar, establece que la
legitimidad para obrar del demandante es una condición de la acción y como tal constituye
uno de los elementos esenciales que deben tenerse en cuenta para efecto del saneamiento
procesal y establecimiento certero por el juez de la causa, acerca de la existencia en el proceso
[...] de una relación jurídica procesal válida, entendida ésta como la correcta relación jurídica
que debe existir entre las partes que intervienen en el proceso y el juez de la causa (capacidad
procesal, competencia, requisitos de la demanda, legitimidad e interés para obrar). Sólo
cuando ello sea así, el Juez del proceso, llegado el momento, puede expedir un
pronunciamiento sobre el fondo de la controversia, declarando el derecho de las partes...”
(Casación Nro. 2936-2006 / Piura, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 02-10-2007, pág.
20816).

“... Existe falta de legitimidad para obrar cuando no media coincidencia entre las personas que
efectivamente actúan en el proceso y las personas a las cuales la ley [...] habilita especialmente
para pretender o para contradecir, respecto de la materia sobre la cual versa el proceso...”
(Casación Nro. 3954-2001 / Santa - Chimbote, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 31-
07-2002, 9043-9044).

CONCEPTO

Cuando se plantea lo que es la legitimidad para obrar se trata, con referencia ya a un proceso
determinado, de resolver la cuestión de quién debe interponer la pretensión y contra quién
debe interponerse para que el Juez pueda dictar una sentencia en la que resuelva el tema de
fondo, esto es, para que en esa sentencia pueda decidirse sobre si estima o desestima la
pretensión.

Tener legitimidad para obrar consiste en ser la persona que de conformidad con la ley
sustancial puede formular (legitimación activa) o contradecir (legitimación pasiva) las
pretensiones contenidas en la demanda. Por otro lado, debe de tenerse presente que no se
trata de la titularidad del derecho o de la obligación sustancial, porque puede ocurrir que éstos
no existan, siendo suficiente con que se pretenda su existencia, que se afirme que existe.
Además debe decirse que puede existir perfectamente la legitimidad para obrar, activa y
pasiva, y sin embargo, declararse en la sentencia que el derecho o la obligación invocada en la
demanda realmente no existe.

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