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Oligopolio

17
S
i usted acudiera a una tienda a comprar pelotas de tenis, probablemente
compraría una de las siguientes cuatro marcas: Wilson, Penn, Dunlop o
Spalding. Estas marcas fabrican casi todas las pelotas de tenis que se ven-
den en Estados Unidos. En conjunto, determinan la cantidad de pelotas
de tenis producidas y, dada la curva de demanda del mercado, el precio al que
las venderán.
El mercado de las pelotas de tenis es un ejemplo de un oligopolio. La esencia Oligopolio
de un mercado oligopólico es que hay muy pocos vendedores. Como resultado, Estructura de mercado
las acciones de cualquiera de los vendedores en el mercado pueden tener un en la cual sólo unos
gran impacto en los beneficios de los otros vendedores. Las empresas oligopóli- vendedores ofrecen
cas son interdependientes de una forma en que las empresas competitivas no lo productos similares o
son. Nuestro objetivo en este capítulo es entender cómo esta interdependencia idénticos.
influye en la conducta de las empresas y qué problemas plantea para la política
pública.

[Link]
349
350 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

Teoría de juegos El análisis de un oligopolio brinda la oportunidad de introducir la teoría de


Estudio de cómo se compor- juegos; es decir, el estudio de cómo se comportan las personas en situaciones
tan las personas en situacio- estratégicas. Por “estratégica” entendemos una situación en la cual una persona, al
nes estratégicas. elegir entre modos de actuar alternos, debe tomar en consideración cómo podrían
responder otros a las acciones que emprenda. El pensamiento estratégico es crucial
no sólo para jugar ajedrez, damas o tres en línea, sino también para tomar muchas
decisiones de negocios. Debido a que los mercados oligopólicos sólo tienen una can-
tidad pequeña de empresas, cada una de ellas debe actuar estratégicamente. Cada
empresa sabe que sus beneficios dependen no sólo de cuánto produce, sino también
de cuánto producen las demás empresas. Al tomar la decisión sobre cuánto producir,
cada empresa dentro de un oligopolio debe tomar en consideración cómo su decisión
puede afectar las decisiones de producción de todas las demás empresas.
La teoría de juegos no es necesaria para entender los mercados competitivos y
monopólicos. En un mercado de competencia perfecta o competencia monopolística,
cada empresa es tan pequeña, comparada con el mercado, que las interacciones
estratégicas con otras empresas no son importantes. En un mercado monopólico no
hay interacciones estratégicas, porque el mercado cuenta con una sola empresa. Sin
embargo, como veremos, la teoría de juegos es útil para entender los oligopolios y
muchas otras situaciones en las que un número pequeño de participantes interaccio-
nan. La teoría de juegos sirve para explicar las estrategias que las personas eligen, ya
sea para jugar tenis o para vender pelotas de tenis.

Mercados con pocos vendedores


Debido a que un mercado oligopólico tiene sólo un número pequeño de vendedores,
una característica fundamental del oligopolio es la tensión entre la cooperación y
el interés propio. El grupo de empresas oligopólicas se beneficia si coopera y actúa
como un monopolio, es decir, si produce una pequeña cantidad de producto y esta-
blece un precio por encima del costo marginal. Pero como cada empresa oligopólica
se preocupa sólo por su propio beneficio, existen fuertes incentivos en acción que
dificultan que el conjunto de empresas mantenga el resultado obtenido en coopera-
ción.

Un ejemplo de duopolio
Para entender la conducta de los oligopolios, considere un oligopolio con dos miem-
bros, llamado duopolio. Un duopolio es el tipo más simple de oligopolio. Los oligo-
polios con tres o más miembros enfrentan los mismos problemas que un duopolio,
así que no perdemos mucho empezando con el caso más simple.
Imagine un pueblo en el que sólo dos habitantes (Jack y Jill) son dueños de los
pozos que producen agua potable. Cada sábado ellos deciden cuántos galones de
agua bombear, llevan el agua al pueblo y la venden al precio que el mercado soporte.
Para simplificar, suponga que Jack y Jill pueden bombear tanta agua como quieran
sin costo. Esto significa que el costo marginal del agua es igual a cero.
La tabla 1 muestra la demanda de agua. La primera columna muestra la cantidad
total demandada y la segunda el precio. Si los dos dueños de los pozos venden
un total de 10 galones de agua, el precio de cada galón sería de $110. Si venden un
total de 20 galones, el precio disminuiría a $100 por galón, y así sucesivamente. Si
representáramos gráficamente estas dos columnas de cifras, obtendríamos una curva
de demanda normal con pendiente negativa.
La última columna de la tabla 1 muestra el ingreso total de la venta de agua, que

[Link]
es igual a la cantidad vendida multiplicada por el precio. Debido a que bombear
agua no tiene ningún costo, el ingreso total de los dos productores es igual al total
de sus beneficios.
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 351

Ingreso total
(y beneficios
Tabla 1
Cantidad Precio totales) Tabla de la demanda de
agua
0 galones $120 $ 0
10 110 1100
20 100 2000
30 90 2700
40 80 3200
50 70 3500
60 60 3600
70 50 3500
80 40 3200
90 30 2700
100 20 2000
110 10 1100
120 0 0

Ahora considere cómo la organización de la industria del agua del pueblo afecta
el precio y la cantidad de agua vendida.

Competencia, monopolios y cárteles


Antes de considerar el precio y la cantidad de agua que resultarían del duopolio de
Jack y Jill, analicemos brevemente cuál sería el resultado si el mercado del agua fuera
perfectamente competitivo o monopolístico. Estos dos casos extremos son referen-
cias naturales.
Si el mercado del agua fuera perfectamente competitivo, las decisiones de produc-
ción de cada empresa provocarían que el precio fuera igual al costo marginal. Debido
a que hemos supuesto que el costo marginal de bombear un galón extra de agua es
cero, el precio de equilibrio del agua en competencia perfecta sería cero. La cantidad
de equilibrio sería 120 galones. El precio del agua reflejaría el costo de producirla y
se produciría y consumiría la cantidad eficiente de agua.
Ahora considere cómo se comportaría un monopolio. La tabla 1 muestra que
los beneficios totales se maximizan con 60 galones a un precio de $60 por galón.
Un monopolista maximizador de beneficios, por tanto, produciría esta cantidad y
establecería este precio. Como sucede normalmente con los monopolios, el precio
sería superior al costo marginal. El resultado sería ineficiente, porque la cantidad de
agua producida y consumida sería menor que el nivel socialmente eficiente de 120
galones.
¿Qué resultado debemos esperar de este duopolio? Una posibilidad es que Jack y
Jill se reúnan y se pongan de acuerdo sobre la cantidad de agua que producirán
y el precio que establecerán por galón. Un acuerdo como éste entre empresas sobre
la producción y el precio se denomina colusión y al grupo de empresas que actúan Colusión
al unísono se le conoce como cártel. Una vez que se forma un cártel, el mercado Acuerdo entre empresas de
funciona, en efecto, como un monopolio y podemos aplicar el análisis del capítulo un mercado sobre las canti-
15. Esto es, si Jack y Jill fueran a coludirse, se pondrían de acuerdo en el resultado dades que producirán o los
de monopolio, porque este resultado es el maximizador de los beneficios totales que precios que establecerán.
los productores pueden obtener del mercado. Nuestros dos productores producirían
un total de 60 galones, que venderían a un precio de $60 por galón. Una vez más, el Cártel

[Link]
precio es superior al costo marginal y el resultado es socialmente ineficiente. Grupo de empresas que
Un cártel debe ponerse de acuerdo no sólo en el nivel total de producción, sino actúan al unísono.
también en la cantidad producida por cada miembro. En este caso, Jack y Jill deben
352 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

acordar cómo se dividirán la producción del monopolio de 60 galones. Cada miem-


bro del cártel querrá una proporción mayor del mercado, ya que ello significa mayo-
res beneficios. Si Jack y Jill aceptan dividirse el mercado por partes iguales, cada uno
produciría 30 galones, el precio sería $60 por galón y cada uno obtendría beneficios
de $1800.

en las noticias
Fijación de precios en público
Si un grupo de productores pacta sus precios en reuniones secretas, pueden ir a
la cárcel por infringir las leyes antimonopolio. Pero, ¿qué sucedería si el mismo
tema se debatiera en público?

privada, como ocurre en muchos mercados crecimiento pronosticado del ingreso por milla
Charla de mercado industriales, es común que un cliente revele por pasajero de una línea de aviación para
ALISTAIR LINDSAY información sobre los precios de la competen- el próximo trimestre. Pero una aerolínea rival
cia para obtener un mejor precio: “Me coti- puede usar la cifra anunciada como punto de

L a mayoría de las empresas tiene políticas de


observancia de las leyes antimonopolio. Por
lo general, y con mucha razón, identifican una
zaron a £100 la tonelada, pero X ofrece £95,
así que le compraré a X a menos que ustedes
me ofrezcan un mejor precio”. Una empresa
referencia para fijar sus propias tarifas para el
próximo trimestre.
Como están las cosas, las autoridades que
serie de cosas que funcionarios y empleados que recibe esta información obtiene datos combaten los cárteles han centrado sus esfuer-
no deben hacer, so pena de incurrir en respon- valiosos sobre lo que cobran sus rivales, pero zos en estos casos en bloquear las fusiones
sabilidad penal, pagar multas estratosféricas no infringe las normas sobre los cárteles . . . en los mercados donde predomina el envío de
o enfrentar demandas judiciales por daños y Algunas empresas se envían señales unas señales, argumentando que la consolidación
perjuicios ilimitados. Todo deja en claro que a otras en los comunicados dirigidos a sus en dichos mercados puede reducir la compe-
las empresas no deben ponerse de acuerdo con inversionistas, ya sea deliberadamente o no. tencia debido a que facilita la coordinación
sus competidores para fijar los precios. Se trata Por ejemplo, un competidor que informa al o la hace más exitosa. Sin embargo, no han
de una regla muy clara. Sin embargo, plantea mercado que se espera que la guerra de tomado medidas destacadas contra ninguna
una pregunta importante: ¿las empresas pue- precios termine en febrero proporciona infor- empresa en alegatos de infracciones de las
den pactar incrementos de precios sin infringir mación relevante a los dueños potenciales leyes que combaten la formación de cárteles
las normas legales sobre los cárteles? y reales de sus acciones. Pero por supuesto, por hacer anuncios a los inversionistas.
En los mercados donde los competidores sus rivales leen los mismos informes y pueden Si no hay justificación para un anuncio con-
necesitan publicar sus precios para conse- modificar sus estrategias en consecuencia. Así creto, aparte de enviar una señal a los compe-
guir más clientes; por ejemplo, en muchos que una declaración al mercado puede servir tidores, las autoridades encargadas de aplicar
mercados minoristas, es perfectamente legal tanto como una señal a la competencia como las leyes contra los cárteles deberían intervenir,
imitar los incrementos de los rivales, siempre una declaración hecha durante una reunión ya que en este caso el anuncio público es
y cuando cada vendedor actúe por su cuenta del cártel . . . analíticamente igual a una discusión privada
cuando establece el precio que aplicará. La Las señales que se envían por medio directa entre los rivales y existe la posibilidad
definición de oligopolio es un mercado en de comunicados dirigidos a los inversionistas de que los consumidores resulten seriamente
el que opera un pequeño número de provee- plantean preguntas difíciles sobre la aplicación perjudicados. No obstante, la mayoría de los
dores que establecen sus propias estrategias real de las leyes contra los cárteles. Las autori- anuncios cumple propósitos legítimos, como el
comerciales, pero toman en cuenta a su com- dades quieren proteger a los consumidores de de mantener informados a los inversionistas.
petencia. Un competidor puede surgir como los efectos negativos de las señales descara- En estos casos, la intervención de las autori-
líder y los otros seguir su ejemplo sobre cuándo das, pero no a costa de perder transparencia dades que aplican las leyes contra los cárteles
y cuánto incrementar los precios. en los mercados financieros. Por ejemplo, es parece demasiado compleja, dados los obje-
Cuando los precios se negocian de manera muy relevante que un inversionista conozca el tivos políticos dispares que entran en juego.

[Link]
Fuente: The Wall Street Journal, 13 de diciembre de 2007.
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 353

El equilibrio para un oligopolio


Las empresas oligopólicas quisieran formar cárteles y obtener beneficios de monopo-
lio, pero muchas veces esto es imposible. Las riñas entre miembros del cártel sobre
cómo dividir los beneficios del mercado pueden ocasionar que sea difícil llegar a
un acuerdo. Además, las leyes antimonopolio prohíben expresamente los acuerdos
entre oligopolistas, como cuestión de política pública. Incluso hablar sobre fijar
precios y restricciones de producción entre competidores puede ser un delito. Por
consiguiente, consideremos qué sucede si Jack y Jill deciden por separado cuánta
agua producir.
En un principio, uno esperaría que Jack y Jill alcanzaran el resultado de mono-
polio por sí mismos, porque este resultado maximiza los beneficios conjuntos. Sin
embargo, en ausencia de un acuerdo vinculante, el resultado de monopolio es
improbable. Para entender por qué, imagine que Jack espera que Jill produzca sólo
30 galones (la mitad de la cantidad monopolística). Jack razonaría de la siguiente
forma:
“Puedo producir 30 galones también. En este caso, venderíamos un total de 60
galones de agua al precio de $60 por galón. Mi beneficio sería de $1800 (30 galones
× $60 el galón). Por otra parte, puedo producir 40 galones. En este caso, vendería-
mos un total de 70 galones de agua al precio de $50 por galón. Mi beneficio sería
de $2000 (40 galones × $50 el galón). Aunque los beneficios totales del mercado
disminuirían, mi beneficio sería mayor, porque tendría una mayor participación
de mercado”.
Por supuesto, Jill podría razonar de la misma forma. De ser así, Jack y Jill lle-
varían cada uno 40 galones al pueblo. Las ventas totales serían de 80 galones y el
precio disminuiría a $40. En consecuencia, si los duopolistas buscan cada uno por
su cuenta satisfacer su interés propio cuando deciden cuánto producir, producirán
una cantidad total mayor que la de monopolio, establecerán un precio inferior al
precio de monopolio y obtendrán beneficios totales menores que los beneficios de
monopolio.
Aunque la lógica del interés propio aumenta la producción del duopolio sobre el
nivel de monopolio, no orilla a los duopolistas a alcanzar la distribución competitiva.
Consideremos qué sucede cuando cada duopolista produce 40 galones. El precio es
$40 y cada duopolista obtiene beneficios de $1600. En este caso, la lógica del interés
propio de Jack lo lleva a una conclusión diferente:
“En este momento mi beneficio es de $1600. Suponiendo que aumentara mi pro-
ducción a 50 galones, se venderían un total de 90 galones de agua y el precio sería
$30 por galón. Entonces, mi beneficio sería sólo de $1500. En vez de aumentar la
producción y hacer que disminuya el precio, es mejor que mantenga mi producción
en 40 galones”.
El resultado en el que Jack y Jill producen 40 galones cada uno parece un tipo de
equilibrio. De hecho, a este resultado se le conoce como equilibrio de Nash. (Lla-
mado así por el economista teórico John Nash, cuya vida fue representada en el libro
y la película Una mente brillante.) Un equilibrio de Nash es una situación en la que Equilibrio de Nash
los agentes económicos, que interactúan unos con otros, seleccionan su mejor estra- Situación en la que los
tegia dadas las estrategias que los demás seleccionaron. En este caso, dado que Jill agentes económicos, que
produce 40 galones, la mejor estrategia para Jack es producir 40 galones. Del mismo interactúan unos con otros,
modo, dado que Jack produce 40 galones, la mejor estrategia para Jill es producir 40 seleccionan su mejor estra-
galones. Una vez que alcanzan el equilibrio de Nash, ni Jack ni Jill tienen incentivos tegia, dadas las estrategias
para tomar una decisión diferente. que todos los demás agentes
Este ejemplo ilustra la tensión que existe entre la cooperación y el interés propio. seleccionaron.
Los oligopolistas estarían mejor si cooperaran y llegaran al resultado de monopolio.
Sin embargo, como buscan satisfacer su interés propio, no llegan al resultado de

[Link]
monopolio ni maximizan sus beneficios conjuntos. Cada oligopolista se inclina a
aumentar la producción y a captar una mayor participación de mercado. En vista
de que cada uno trata de hacer esto, la producción aumenta y el precio disminuye.
354 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

Al mismo tiempo, el interés propio no lleva al mercado hasta el resultado com-


petitivo. Al igual que los monopolistas, los oligopolistas están conscientes de que
si aumentan la cantidad que producen, disminuirá el precio de su producto, lo
que a su vez afecta los beneficios. Por tanto, no llegan a seguir la regla de las
empresas competitivas de producir hasta el punto en el que el precio es igual al
costo marginal.
En resumen, cuando las empresas de un oligopolio seleccionan cada una por su cuenta
la producción maximizadora de beneficios, producen una cantidad mayor de producto que el
nivel que produce un monopolio y menor que el que produce una empresa competitiva. El
precio de oligopolio es menor que el precio de monopolio, pero mayor que el precio competitivo
(que es igual al costo marginal).

Cómo afecta el tamaño de un oligopolio


el resultado del mercado
Para explicar que el tamaño de un oligopolio puede llegar a afectar el resultado del
mercado, podemos utilizar el análisis del duopolio. Suponga, por ejemplo, que John
y Joan descubren de repente fuentes de agua en su propiedad y se suman a Jack y
Jill en el oligopolio del agua. La tabla de la demanda que se presenta en la tabla 1
se mantiene igual, pero ahora hay más productores que satisfacen esta demanda.
¿Cómo afecta el aumento en el número de vendedores de dos a cuatro el precio y la
cantidad de agua en el pueblo?
Si los vendedores de agua pudieran formar un cártel, tratarían de maximizar los
beneficios totales; para ello, producirían la cantidad de monopolio y establecerían el
precio de monopolio. Al igual que cuando sólo había dos vendedores, los miembros
del cártel deben acordar los niveles de producción de cada miembro y encontrar
alguna forma de hacer cumplir el acuerdo. Sin embargo, a medida que crece el cártel,
este resultado es cada vez menos probable. Llegar a un acuerdo y hacerlo cumplir se
hace más difícil conforme aumenta el tamaño del grupo.
Si los oligopolistas no forman un cártel (quizá porque las leyes antimonopolio lo
prohíben), cada uno debe decidir por sí solo cuánta agua producir. Para entender
cómo el incremento en el número de vendedores afecta los resultados, considere
la decisión que enfrenta cada vendedor. En cualquier momento, cada dueño de
un pozo tiene la opción de producir un galón más. Al tomar esta decisión, el dueño
del pozo toma en cuenta los siguientes dos efectos:

• El efecto producción: debido a que el precio es superior al costo marginal, vender


un galón más de agua al precio actual aumentará los beneficios.
• El efecto precio: un incremento de la producción aumentará el total vendido, lo
que reducirá tanto el precio del agua como los beneficios del resto de los galo-
nes vendidos.

Si el efecto producción es mayor que el efecto precio, el dueño del pozo aumentará
la producción. Si el efecto precio es mayor que el efecto producción, el dueño no
aumentará la producción. (De hecho, en este caso es redituable reducir la produc-
ción.) Cada oligopolista continúa aumentando la producción hasta que estos dos
efectos marginales estén exactamente balanceados, tomando como dada la produc-
ción de las otras empresas.
Ahora consideremos cómo el número de empresas en la industria afecta el aná-
lisis marginal de cada oligopolista. Cuanto mayor sea el número de vendedores,
tanto menos preocupará a cada vendedor el efecto que puede producir en el precio

[Link]
de mercado. Esto es, a medida que aumenta el tamaño del oligopolio, la magnitud
del efecto precio se reduce. Cuando el oligopolio se hace muy grande, el efecto pre-
cio desaparece por completo. Esto significa que la decisión de producción de cada
empresa no afecta ya el precio de mercado. En este caso extremo, cada empresa toma
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 355

el precio de mercado como dado al decidir cuánto producir. La empresa aumenta su


producción siempre que el precio sea mayor que el costo marginal.
Ahora nos damos cuenta de que un oligopolio grande es esencialmente un grupo
de empresas competitivas. Una empresa competitiva considera sólo el efecto produc-
ción a la hora de decidir cuánto producir: debido a que una empresa competitiva es
tomadora de precios, el efecto precio está ausente. Así, a medida que aumenta el número
de vendedores en un oligopolio, el mercado oligopólico se parece cada vez más a un mercado
competitivo. El precio se acerca al costo marginal y la cantidad producida se aproxima al nivel
socialmente eficiente.
Este análisis del oligopolio ofrece una nueva perspectiva sobre los efectos del
comercio internacional. Imagine que Toyota y Honda son los únicos fabricantes de
automóviles en Japón, Volkswagen y BMW son los únicos fabricantes de automó-
viles en Alemania, y Ford y General Motors son los únicos fabricantes de auto-
móviles en Estados Unidos. Si estos países prohíben el comercio internacional de
automóviles, cada uno tendría un oligopolio con sólo dos miembros y el resultado
del mercado estaría muy lejos del ideal competitivo. Sin embargo, con el comercio
internacional, el mercado de los automóviles es un mercado mundial y el oligopolio
en este ejemplo tiene seis miembros. Permitir el libre comercio aumenta el número
de productores que el consumidor puede elegir y este aumento de la competencia
mantiene los precios más cerca del costo marginal. Por tanto, la teoría del oligopolio
proporciona otra razón, además de la teoría de la ventaja comparativa estudiada en
el capítulo 3, de por qué todos los países se benefician con el libre comercio.

EXAMEN RÁPIDO Si los miembros de un oligopolio pudieran ponerse de acuerdo en la


cantidad total de producción, ¿qué cantidad escogerían? • Si los oligopolistas no actúan
conjuntamente y en vez de eso cada uno toma por su cuenta las decisiones sobre cuánto
producir, ¿producirán una cantidad total mayor o menor que la respuesta a la pregunta
anterior? ¿Por qué?

La economía de la cooperación
Como hemos visto, los oligopolios desean llegar a la solución de monopolio, pero
para lograrlo es necesaria la cooperación, la cual a veces es difícil de establecer y
mantener. En esta sección examinaremos más detenidamente los problemas que
se presentan cuando la cooperación entre agentes es deseable, pero difícil. Para
analizar la economía de la cooperación, debemos aprender un poco sobre teoría de
juegos.
En particular nos centramos en un “juego” importante llamado el dilema del pri- Dilema del prisionero
sionero. Este juego ayuda a entender por qué la cooperación es difícil. Muchas veces Un “juego” particular entre
en la vida, las personas no cooperan con los demás a pesar de que la cooperación dos presos que ilustra por
beneficiaría a todos. Un oligopolio es sólo un ejemplo de esto. La historia del dilema qué es difícil mantener la
del prisionero contiene una lección general que se aplica a cualquier grupo que trata cooperación a pesar de que
de mantener la cooperación entre sus miembros. sea mutuamente beneficiosa.

El dilema del prisionero


El dilema del prisionero es una historia sobre dos delincuentes que han sido dete-
nidos por la policía. Llamémoslos Bonnie y Clyde. La policía cuenta con pruebas
suficientes para condenar a Bonnie y a Clyde por el delito menor de portar un arma
de fuego no registrada, por lo que cada uno pasará un año en prisión. La policía

[Link]
también sospecha que los dos delincuentes asaltaron juntos un banco, pero carecen
de pruebas concretas para condenarlos por este delito grave. La policía interroga a
Bonnie y a Clyde en cuartos diferentes y le ofrece a cada uno el siguiente trato:
356 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

Figura 1 Confesar
Decisión de Bonnie

Guardar silencio
El dilema del prisionero
En este juego entre dos A Bonnie le dan 8 años A Bonnie le dan 20 años
delincuentes sospechosos de
haber cometido un delito,
la sentencia que cada uno Confesar
recibe depende tanto de A Clyde le dan 8 años Clyde sale libre
su decisión de confesar o Decisión
guardar silencio, como de la de Clyde A Bonnie sale libre A Bonnie le dan 1 año
decisión tomada por la otra
Guardar
persona.
silencio

A Clyde le dan 20 años A Clyde le dan 1 año

“En este momento podemos encerrarte un año. Sin embargo, si confiesas que
asaltaste un banco e incriminas a tu compañero, te daremos inmunidad y quedarás
en libertad. Tu compañero pasará 20 años en la cárcel. Pero si ambos confiesan haber
cometido el delito, no necesitaremos tu testimonio y podremos ahorrarnos el costo
del juicio, por lo que cada uno recibirá una sentencia intermedia de ocho años”.
Si Bonnie y Clyde, que son ladrones desalmados, se preocupan sólo por su senten-
cia, ¿qué se esperaría que hiciera cada uno de ellos? La figura 1 muestra sus opcio-
nes. Cada prisionero tiene dos estrategias: confesar o guardar silencio. La sentencia
que cada uno reciba depende de la estrategia que elija y de la estrategia elegida por
su cómplice.
Considere primero la decisión de Bonnie. Ella razona de la siguiente forma: “No
sé qué hará Clyde. Si guarda silencio, mi mejor estrategia es confesar y así quedaré
en libertad en lugar de pasar un año en la cárcel. Si él confiesa, mi mejor estrategia
sigue siendo confesar y pasar 8 años en la cárcel en vez de 20. Por consiguiente, sin
importar lo que haga Clyde, lo que más me conviene es confesar”.
Estrategia dominante En el lenguaje de la teoría de juegos, una estrategia se conoce como la estrategia
Es la mejor estrategia para dominante si es la mejor estrategia que puede seguir un jugador, sin importar las
un jugador en un juego, sin estrategias que sigan el resto de los jugadores. En este caso, confesar es la estrategia
importar las estrategias que dominante para Bonnie. Pasará menos tiempo en la cárcel si confiesa, independien-
elijan los otros jugadores. temente de si Clyde confiesa o guarda silencio.
Ahora considere la decisión de Clyde. Él enfrenta las mismas opciones que Bon-
nie y su razonamiento es el mismo. Sin importar lo que haga Bonnie, Clyde puede
reducir el tiempo que pasará en la cárcel si confiesa. En otras palabras, confesar es
también la estrategia dominante para Clyde.
Al final, tanto Bonnie como Clyde confiesan y ambos pasan ocho años en prisión.
Sin embargo, desde su punto de vista, este resultado es terrible. Si los dos hubieran
guardado silencio, a ambos les habría ido mejor, ya que sólo los habrían condenado a
un año en prisión por portación de armas. Debido a que cada uno persigue su propio
interés, los dos prisioneros juntos llegan a un resultado que es peor para cada uno
de ellos.
Sería lógico esperar que Bonnie y Clyde hubieran previsto esta situación e hicie-
ran planes en consecuencia. Pero incluso si hubieran planeado algo, de todos modos
se habrían topado con problemas. Imagine que, antes de que la policía detuviera a

[Link]
Bonnie y Clyde, los dos delincuentes hubieran hecho un pacto de no confesar. Es
evidente que este acuerdo beneficiaría a ambos si los dos lo cumplieran, ya que cada
uno pasaría sólo un año en prisión. Pero, ¿los dos delincuentes habrían guardado
silencio sólo porque así lo pactaron? Una vez que los interrogaran por separado,
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 357

la lógica del interés propio se habría impuesto y los habría inducido a confesar. La
cooperación entre dos prisioneros es difícil de mantener, porque la cooperación es
irracional en lo individual.

Los oligopolios vistos como el dilema


del prisionero
¿Qué tiene que ver el dilema del prisionero con los mercados y la competencia
imperfecta? Resulta que el juego jugado por los oligopolistas, al tratar de alcanzar
el resultado de monopolio, es similar al que juegan los dos prisioneros en el dilema
del prisionero.
Considere de nuevo las opciones que enfrentan Jack y Jill. Después de una larga
negociación, los dos proveedores de agua acuerdan mantener la producción en 30
galones, y así el precio se mantendrá en un nivel alto y juntos obtendrán beneficios
máximos. Sin embargo, después de acordar los niveles de producción, cada uno
debe decidir si coopera y cumple el acuerdo, o si hace caso omiso de éste y produce
un nivel más alto. La figura 2 muestra cómo los beneficios de los dos productores
dependen de las estrategias que elijan.
Suponga que usted es Jack. Podría razonar de la siguiente forma: “Puedo mante-
ner la producción en un nivel bajo de 30 galones, como acordamos, o aumentar mi
producción y vender 40 galones. Si Jill cumple el acuerdo y mantiene su producción
en 30 galones, entonces obtendré un beneficio de $2000 con la producción alta y
$1800 con la producción baja. En este caso me conviene producir más. Si Jill no cum-
ple el acuerdo y produce 40 galones, entonces gano $1600 con la producción alta y
$1500 con la producción baja. Una vez más, me va mejor si produzco más. Así que,
sin importar lo que escoja Jill, lo que más me conviene es no cumplir nuestro acuerdo
y producir a un nivel alto”.
Producir 40 galones es la estrategia dominante para Jack. Claro que Jill piensa
de la misma forma, por lo que ambos producen un nivel más alto de 40 galones. El
resultado es la solución inferior tanto para Jack como para Jill, ya que los dos pro-
ductores obtienen bajos beneficios.
Este ejemplo ilustra por qué los oligopolios tienen problemas para mantener los
beneficios del monopolio. El resultado de monopolio es racional para el oligopolio
en su conjunto, pero cada oligopolista tiene el incentivo de hacer trampa. Así como
en el dilema del prisionero, el interés propio induce a confesar a los prisioneros, el
interés propio hace difícil que el oligopolio mantenga el resultado en cooperación
con una baja producción, altos precios y beneficios monopólicos.

Decisión de Jack

Alta producción: 40 galones Baja producción: 30 galones


Figura 2
El juego de oligopolio de
Jack obtiene Jack obtiene Jack y Jill
$1600 de beneficios $1500 de beneficios En este juego entre Jack y
Alta producción: Jill, el beneficio que cada
40 galones uno obtiene por vender
Jill obtiene Jill obtiene
agua depende tanto de la
Decisión $1600 de beneficios $2000 de beneficios
cantidad de agua que cada
de Jill Jack obtiene Jack obtiene uno desea vender, como
$2000 de beneficios $1800 de beneficios de la cantidad que el otro
Baja producción:
decida vender.
30 galones

[Link]
Jill obtiene Jill obtiene
$1500 de beneficios $1800 de beneficios
358 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

Caso de
estudio La OPEP y el mercado mundial del petróleo

La historia sobre el mercado de agua del pueblo es ficticia, pero si cambiamos el


agua por petróleo y a Jack y Jill por Irán e Irak, la historia se parecerá mucho a la
realidad. Pocos países, principalmente del Medio Oriente, producen una gran parte
del petróleo mundial. Estos países forman en conjunto un oligopolio. Sus decisiones
sobre cuánto petróleo extraer se parecen mucho a las decisiones que toman Jack y
Jill sobre cuánta agua bombear.
Los principales países productores de petróleo han formado un cártel llamado
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La OPEP se fundó en 1960
y, en un principio, incluía a Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela. En 1973
se incorporaron otros ocho países: Qatar, Indonesia, Libia, Emiratos Árabes Unidos,
Argelia, Nigeria, Ecuador y Gabón. Estos países controlan aproximadamente tres
cuartas partes de las reservas mundiales de petróleo. Como cualquier otro cártel, la
OPEP trata de incrementar el precio de su producto mediante una reducción coor-
dinada de la cantidad producida. La OPEP trata de establecer niveles de producción
para cada uno de los países miembros.
El problema que enfrenta la OPEP es igual al problema que Jack y Jill enfrenta-
ron en nuestra historia. Los países de la OPEP quieren mantener un precio alto del
petróleo. Pero cada miembro del cártel se siente tentado a aumentar su producción
para obtener una mayor proporción del total de los beneficios. Los miembros de la
OPEP frecuentemente acuerdan reducir su producción, pero después incumplen sus
acuerdos.
La OPEP logró mantener la cooperación y los precios altos en el periodo compren-
dido de 1973 a 1985. El precio del crudo aumentó de 3 dólares el barril en 1972 a 11
dólares en 1974, y después a 35 dólares en 1981. Pero a mediados de la década de
1980, los países miembros empezaron a disentir sobre los niveles de producción y la
OPEP se volvió ineficaz a la hora de mantener la cooperación. En 1986 el precio del
petróleo había caído a 13 dólares el barril.
En años recientes los miembros de la OPEP se han reunido con regularidad,
pero el cártel no ha logrado alcanzar acuerdos ni hacerlos cumplir. Aunque el pre-
cio del petróleo aumentó significativamente en 2007 y 2008, la causa principal fue
el incremento de la demanda en el mercado mundial de petróleo, en parte por el
auge de la economía china más que por una oferta restringida. Aunque esta falta de
cooperación entre los países de la OPEP ha disminuido los beneficios de los países
productores de petróleo por debajo del nivel que podrían haber alcanzado, esto ha
beneficiado a los consumidores de todo el mundo. ■

Otros ejemplos del dilema del prisionero


Hemos visto cómo el dilema del prisionero puede utilizarse para entender el pro-
blema que enfrentan los oligopolios. La misma lógica se aplica a otras situaciones.
Aquí consideramos dos ejemplos en los que el interés propio impide la cooperación
y produce un resultado inferior para las partes en cuestión.
Carrera armamentista En las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mun-
dial, las dos potencias mundiales (Estados Unidos y la Unión Soviética) entablaron
una competencia prolongada por el poderío militar. Este tema motivó algunos de los
primeros trabajos en teoría de juegos. Los investigadores indicaron que una carrera
armamentista es como el dilema del prisionero.
Con la finalidad de entender por qué, considere las decisiones que toman Estados

[Link]
Unidos y la Unión Soviética sobre si deben construir nuevas armas o desarmarse.
Cada país prefiere tener más armas que el otro, porque un mayor arsenal le daría
más influencia en los asuntos mundiales. Pero cada país también prefiere vivir en un
mundo seguro fuera del alcance de las armas del otro país.
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 359

Armarse
Decisión de Estados Unidos

Desarmarse
Figura 3
El juego de la carrera
Estados Unidos en riesgo Estados Unidos en riesgo armamentista
y débil En este juego entre dos
Armarse países, la seguridad y el
poder de cada uno depen-
Decisión de den tanto de su decisión de
URSS en riesgo URSS a salvo y poderosa
la Unión armarse como de la decisión
Soviética Estados Unidos a salvo Estados Unidos a salvo tomada por el otro país.
(URSS) y poderoso
Desarmarse

URSS en riesgo y débil URSS a salvo

La figura 3 ilustra este juego mortal. Si la Unión Soviética decide armarse, para
Estados Unidos es mejor hacer lo mismo para evitar la pérdida de poder. Si la Unión
Soviética opta por desarmarse, a Estados Unidos le conviene armarse, porque esto
lo haría más poderoso. Para cada país, armarse es la estrategia dominante. Así, cada
país decide continuar con la carrera armamentista, lo cual da por resultado la situa-
ción inferior donde ambos países están en riesgo.
Durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética intentaron resolver
este problema mediante la negociación y acuerdos sobre control de armas. Los pro-
blemas que estos dos países enfrentaron eran similares a los que tienen los oligopo-
listas cuando tratan de mantener un cártel. Al igual que los oligopolistas discuten
por los niveles de producción, Estados Unidos y la Unión Soviética debatieron sobre
la cantidad de armas que cada país podía tener. Así como los cárteles tienen proble-
mas para cumplir los niveles de producción acordados, Estados Unidos y la Unión
Soviética temían que el otro país infringiera los acuerdos a los que habían llegado.
Tanto en la carrera armamentista como en los oligopolios, la implacable lógica del
interés propio lleva a los participantes a un resultado sin cooperación que es peor
para cada parte.

Recursos comunes En el capítulo 11 vimos que las personas tienden a usar


en exceso los recursos comunes. Este problema se puede ver como un ejemplo del
dilema del prisionero.
Imagine que dos compañías petroleras (Exxon y Texaco) son propietarias de
campos petrolíferos adyacentes. Debajo de los campos hay un yacimiento común
de petróleo que vale $12 millones. Perforar un pozo para extraer el petróleo cuesta
$1 millón. Si cada empresa perfora un pozo, cada una obtendrá la mitad del petró-
leo y ganará $5 millones de beneficios ($6 millones de ingresos menos $1 millón de
costos).
Debido a que el yacimiento de petróleo es un recurso común, las empresas no lo
usan eficientemente. Suponga que cualquiera de las dos empresas puede perforar un
segundo pozo. Si una empresa tiene dos de los tres pozos, esa empresa obtiene dos
terceras partes del petróleo, que producen beneficios de $6 millones. La otra empresa
obtiene sólo una tercera parte del petróleo que genera beneficios de $3 millones. Pero
si cada empresa perfora un segundo pozo, las dos empresas se dividen el petróleo.
En este caso, cada una paga el costo de un segundo pozo y los beneficios son de sólo

[Link]
$4 millones para cada empresa.
La figura 4 ilustra el juego. Perforar dos pozos es la estrategia dominante para
cada empresa. De nuevo, el interés propio de los dos jugadores los lleva a un resul-
tado inferior.
360 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

Figura 4 Perforar dos pozos


Decisión de Exxon

Perforar un pozo
El juego de los recursos
comunes Exxon obtiene Exxon obtiene
En este juego entre empre- $4 millones $3 millones
sas que extraen petróleo Perforar de beneficios de beneficios
de un mismo yacimiento, dos pozos
Texaco obtiene Texaco obtiene
los beneficios de cada una
Decisión $4 millones de beneficios $6 millones de beneficios
depende tanto del número
de pozos que perfore, como de Texaco Exxon obtiene Exxon obtiene
del número de pozos perfo- $6 millones $5 millones
Perforar de beneficios de beneficios
rados por la otra empresa.
un pozo
Texaco obtiene Texaco obtiene
$3 millones de beneficios $5 millones de beneficios

El dilema del prisionero y el bienestar


de la sociedad
El dilema del prisionero describe muchas situaciones de la vida real y muestra que la
cooperación puede ser difícil de mantener, incluso cuando beneficia a los dos juga-
dores. Es evidente que esta falta de cooperación es un problema para los interesados
en estas situaciones. Pero, ¿esta falta de cooperación es un problema desde el punto
de vista de la sociedad? La respuesta depende de las circunstancias.
En algunos casos, el equilibrio sin cooperación es malo tanto para la sociedad
como para los jugadores. En el juego de la carrera armamentista ilustrado en la
figura 3, Estados Unidos y la Unión Soviética acaban en riesgo. En el juego de los
recursos comunes de la figura 4, los pozos adicionales perforados por Texaco y
Exxon son innecesarios. En ambos casos, la sociedad estaría mejor si los dos jugado-
res alcanzaran el resultado en cooperación.
En contraste, en el caso de los oligopolistas que tratan de mantener los beneficios
de monopolio, la falta de cooperación es deseable desde el punto de vista de la
sociedad. El resultado de monopolio es bueno para los oligopolistas, pero es malo
para los consumidores del producto. Como vimos en el capítulo 7, la solución com-
petitiva es la mejor para la sociedad, porque maximiza el excedente total. Cuando
los oligopolistas no cooperan, la cantidad que producen está más cerca del nivel
óptimo. Puesto de otra forma, la mano invisible guía a los mercados a distribuir los
recursos eficientemente sólo cuando los mercados son competitivos, y los mercados
son competitivos sólo cuando las empresas en el mercado no cooperan unas con las
otras.
Del mismo modo, considere el caso de un policía que interroga a dos sospechosos.
La falta de cooperación entre los sospechosos es deseable, ya que permite a la policía
condenar a más delincuentes. El dilema del prisionero es un dilema para los prisio-
neros, pero puede ser un enorme beneficio para todos los demás.

Por qué algunas veces las personas cooperan


El dilema del prisionero muestra que la cooperación es difícil. Pero, ¿es imposible?
No todos los prisioneros, cuando los interroga la policía, deciden entregar a sus
cómplices. Los cárteles algunas veces logran mantener los acuerdos de colusión, a

[Link]
pesar de los incentivos individuales para desertar. Con mucha frecuencia los juga-
dores pueden resolver el dilema del prisionero porque lo juegan no una, sino varias
veces.
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 361

Para entender por qué es más fácil que se dé la cooperación en juegos repetidos,
regresemos a los duopolistas, Jack y Jill, cuyas opciones se presentaron en la figura 2.
Jack y Jill quisieran llegar al acuerdo de mantener el resultado de monopolio en el
cual cada uno produce 30 galones. Sin embargo, si Jack y Jill juegan este juego sólo
una vez, ninguno de los dos cuenta con algún incentivo para mantener este acuerdo.
El interés propio los induce a incumplir y a elegir la estrategia dominante de 40
galones.
Ahora suponga que Jack y Jill saben que van a jugar el mismo juego cada semana.
Cuando llegan al acuerdo inicial de mantener la producción baja, también pueden
especificar qué sucederá si una de las partes incumple. Por ejemplo, podrían acordar
que cuando uno de ellos incumpla el acuerdo y produzca 40 galones, ambos produ-
cirán 40 galones de ahí en adelante. Este castigo es fácil de llevar a cabo, ya que si
una de las partes produce en un nivel alto, la otra cuenta con todos los incentivos
para hacer lo mismo.
La amenaza de este castigo puede ser lo único que se necesite para mantener la
cooperación. Cada persona sabe que incumpliendo puede aumentar sus beneficios
de $1800 a $2000. Pero este beneficio duraría sólo una semana. Después, los benefi-
cios disminuirían a $1600 y se mantendrían en esta cantidad. Siempre que los juga-
dores se preocupen por sus ingresos futuros, optarán por abstenerse de incumplir el
acuerdo para ganar más en una sola ocasión. De este modo, en un juego repetido del
dilema del prisionero, los dos jugadores pueden llegar al resultado en cooperación.

Caso de
estudio El torneo del dilema del prisionero

Imagine que está jugando el dilema del prisionero con una persona a quien están
interrogando en otra habitación. Además, imagine que no va a jugar una, sino
muchas veces. Su marcador al final del juego será el número total de años en prisión.
Como es lógico, le gustaría que el marcador fuera lo más pequeño posible. ¿Qué
estrategia jugaría? ¿Empezaría por confesar o por guardar silencio? ¿Cómo afecta-
rían las acciones del otro jugador sus decisiones subsiguientes sobre confesar?
El dilema del prisionero repetido es un juego muy complicado. Para fomentar la
cooperación, los jugadores deben penalizarse por no cooperar. Sin embargo, la estra-
tegia descrita antes para el cártel de agua de Jack y Jill (abandonar el acuerdo para
siempre en el momento en el que el otro jugador lo incumpla) no es muy indulgente.
En un juego repetido muchas veces, puede ser preferible una estrategia que permita
que los jugadores regresen al resultado en cooperación después de un periodo de
ausencia de cooperación.
Para entender cuáles estrategias funcionan mejor, el científico político Robert
Axelrod celebró un torneo. Para participar, las personas enviaban programas de
computadora diseñados para jugar repetidas veces el dilema del prisionero. Luego,
cada programa jugaba el juego contra el resto de los programas. El “ganador” era el
programa que recibía el menor número de años en prisión.
El ganador acabó siendo una simple estrategia llamada quid pro quo (toma y daca).
Según esta estrategia, un jugador debe empezar cooperando y después hacer lo que
el otro jugador haya hecho la última vez. Así, un jugador quid pro quo coopera hasta
que el otro jugador deja de hacerlo; entonces decide abandonar hasta que el otro
jugador vuelve a cooperar. En otras palabras, esta estrategia empieza siendo amis-
tosa, penaliza a los jugadores hostiles y los perdona si vuelven a ser amistosos. Para
sorpresa de Axelrod, esta estrategia simple tuvo mejores resultados que todas las
demás estrategias más complicadas que le enviaron.
La estrategia quid pro quo tiene una larga historia. En esencia, es la estrategia

[Link]
bíblica de “ojo por ojo, diente por diente”. El torneo del dilema del prisionero indica
que éste puede ser una buena regla general para jugar algunos de los juegos de la
vida. ■
362 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

EXAMEN RÁPIDO Cuente la historia del dilema del prisionero. Elabore una tabla que
muestre las opciones y explique cuál resultado es probable. ¿Qué enseña el dilema del
prisionero sobre oligopolios?

Política pública sobre los oligopolios


Uno de los Diez principios de la economía del capítulo 1 señala que los gobiernos pue-
den mejorar a veces los resultados del mercado. Este principio se aplica directamente
a los mercados oligopólicos. Como hemos visto, la cooperación entre oligopolistas
es indeseable desde el punto de vista de la sociedad porque lleva a una producción
muy baja y precios muy altos. Para acercar la distribución de los recursos al óptimo
social, los diseñadores de políticas deben inducir a las empresas de un oligopolio
a competir en lugar de cooperar. Consideremos cómo hacen esto los diseñadores
de políticas y después examinaremos las controversias que surgen en esta área de
la política pública.

Restricción del comercio y


leyes antimonopolio
Una forma en que las políticas desmotivan la cooperación es mediante la ley.
Normalmente, la libertad de contrato es parte esencial de la economía de mercado.
Las empresas y los particulares utilizan contratos para acordar intercambios mutua-
mente ventajosos. Al hacer esto, confían en el sistema judicial que hace cumplir los
contratos. Sin embargo, por muchos siglos, los jueces de Inglaterra y Estados Unidos
han considerado que los acuerdos entre competidores para reducir las cantidades e
incrementar los precios son contrarios al bienestar público. Por tanto, se han rehu-
sado a hacer respetar este tipo de acuerdos.
La Ley Sherman Antimonopolio de 1890 codificó y reforzó esta política:

Se declara ilegal todo contrato, combinación en la forma de trust o de otro tipo, o


conspiración que restrinja el intercambio o comercio entre los diferentes estados o
con otros países. [ . . . ] Toda persona que monopolice o intente monopolizar, o se
combine o conspire con una o varias personas para monopolizar cualquier parte
del intercambio o comercio entre los diferentes estados o con otros países, será
considerada culpable de un delito menor, y cuando sea condenada por este delito,
será castigada con una multa que no será superior a 50 000 dólares o con prisión
no mayor a un año, o con los dos castigos anteriormente señalados, a criterio del
tribunal.

La ley Sherman elevó los acuerdos entre oligopolistas de contratos inexigibles a


conspiración delictiva.
La Ley Clayton de 1914 reforzó las leyes antimonopolio. Con base en ella, si una
persona puede probar que sufrió daños a causa de un acuerdo ilegal para restringir
el comercio, puede demandar y obtener una indemnización de hasta tres veces los
daños y perjuicios que sufrió. El propósito de esta regla inusual de triples daños y
perjuicios es fomentar las demandas privadas contra oligopolistas conspiradores.
Hoy, tanto el Departamento de Justicia de Estados Unidos como los particulares
tienen la facultad de presentar demandas legales para hacer cumplir las leyes anti-
monopolio. Como explicamos en el capítulo 15, estas leyes se utilizan para impedir

[Link]
fusiones que provocarían que una sola empresa tuviera poder excesivo en el mer-
cado. Además, estas leyes sirven para evitar que los oligopolistas actúen conjunta-
mente de formas que tengan como consecuencia mercados menos competitivos.
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 363

Caso de
estudio Una llamada ilegal

Las empresas en un oligopolio tienen fuertes incentivos para coludirse con el fin de
disminuir su producción, incrementar los precios y los beneficios. Adam Smith, el
gran economista del siglo xviii, tenía pleno conocimiento de esta falla potencial del
mercado. En su libro La riqueza de las naciones escribió: “Rara vez suelen juntarse las
personas de la misma profesión u oficio sin que la conversación gire en torno de
alguna conspiración contra el público o de alguna maquinación para incrementar
los precios”.
Con la finalidad de analizar un ejemplo moderno de la observación de Smith,
considere el siguiente fragmento de una conversación telefónica entre dos ejecutivos
de aerolíneas a principios de la década de 1980. La llamada se publicó en el New
York Times el 24 de febrero de 1983. Robert Crandall era el presidente de American
Airlines y Howard Putnam era el presidente de Braniff Airways.

Crandall: Creo que es lo más estúpido del mundo… sentarse aquí a partirnos la
@#$% sin que ninguno gane un #$%& centavo.
Putnam: ¿Tienes alguna sugerencia?
Crandall: Sí, tengo una sugerencia. Aumenta 20% tus $%*& tarifas. Yo aumen-
taré las mías al día siguiente.
Putnam: Robert, nosotros…
Crandall: Ganarás más dinero y yo también.
Putnam: ¡No podemos hablar sobre fijación de precios!
Crandall: ¡Ah que @#$%, Howard! Podemos hablar sobre cualquier &*#@ cosa
que nos venga en gana.

Putnam tenía razón: la Ley Sherman Antimonopolio prohíbe a ejecutivos de empre-


sas competidoras hablar incluso sobre fijar precios. Cuando Putnam entregó una gra-
bación de esta conversación al Departamento de Justicia, este entabló una demanda
contra Crandall.
Dos años después, Crandall y el Departamento de Justicia llegaron a un acuerdo
en el cual Crandall accedió a varias restricciones en sus actividades de negocios,
entre ellas, ponerse en contacto con funcionarios de otras aerolíneas. El Departa-
mento de Justicia manifestó que los términos del acuerdo “protegerían la compe-
tencia en la industria de la aviación comercial, porque impedirían cualquier nuevo
intento de American y Crandall por monopolizar el servicio de transporte aéreo de
pasajeros en cualquier ruta mediante discusiones con competidores sobre los precios
de los servicios de las aerolíneas”.

Controversias sobre la política antimonopolio


Con el tiempo, mucha de la controversia se ha centrado en el tipo de conducta que
deben prohibir las leyes antimonopolio. La mayoría de los comentaristas coincide
en que los pactos entre competidores para fijar los precios deben ser ilegales. Sin
embargo, las leyes antimonopolio se han utilizado para censurar algunas prácticas
de negocios cuyos efectos no son evidentes. Aquí consideramos tres ejemplos.

Mantener el precio de reventa Un ejemplo de una controvertida práctica de


negocios es mantener el precio de reventa. Imagine que Superduper Electronics vende
reproductores de DVD a minoristas en $300. Si Superduper exige a los minoristas
que cobren a sus clientes $350, se dice que practica el mantenimiento del precio de

[Link]
reventa. Cualquier minorista que cobre menos de $350 infringiría el contrato con
Superduper.
En un principio, mantener el precio de reventa podría parecer anticompetitivo y,
por tanto, perjudicial para la sociedad. Al igual que un acuerdo entre los miembros
364 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

de un cártel, impide que los minoristas compitan en precio. Por esta razón, el sistema
judicial ha considerado en ocasiones que el mantenimiento del precio de reventa
contraviene las leyes antimonopolio.
No obstante, algunos economistas defienden el mantenimiento del precio de
reventa por dos razones. Primera, niegan que tenga el propósito de reducir la compe-
tencia. En la medida en que Superduper Electronics tenga algún poder de mercado,
puede ejercer ese poder a través del precio de mayoreo en lugar de a través del man-
tenimiento del precio de reventa. Además, Superduper no tiene ningún incentivo
para desalentar la competencia entre los minoristas. Efectivamente, debido a que
un cártel de minoristas vende menos que un grupo de minoristas competitivos, a
Superduper no le conviene que sus minoristas formen un cártel.
Segunda, los economistas creen que el mantenimiento del precio de reventa
tiene un objetivo legítimo. Superduper puede querer que sus minoristas ofrezcan
a sus clientes una tienda agradable y vendedores informados. Sin embargo, sin el
mantenimiento del precio de reventa, algunos clientes aprovecharían el servicio de
una tienda para enterarse de las características especiales del reproductor de DVD
y después comprar el artículo en una tienda de descuento que no ofrece este tipo
de servicio. En cierta forma, el buen servicio es un bien público entre los minoristas
que venden los productos Superduper. Como explicamos en el capítulo 11, cuando
una persona ofrece un bien público, otros lo disfrutan sin pagarlo. En este caso, las
tiendas de descuento aprovecharían el servicio que suministran otros minoristas, lo
que produciría una calidad en el servicio menor que la deseable. El mantenimien-
to del precio de reventa es una forma en que Superduper puede resolver el problema
del parásito (free-rider).
El ejemplo del mantenimiento del precio de reventa ilustra un principio impor-
tante: las prácticas de negocios que parecen reducir la competencia pueden tener, de hecho,
propósitos legítimos. Este principio hace que la aplicación de las leyes antimonopolio
sea mucho más difícil. Los economistas, abogados y jueces a cargo de hacer respetar
estas leyes tienen que determinar los tipos de conducta que debe prohibir la política
pública por impedir la competencia y reducir el bienestar económico. Este trabajo no
suele ser fácil.

Fijación de precios depredatoria Las empresas con poder de mercado nor-


malmente usan ese poder para incrementar los precios por encima del nivel com-
petitivo. Pero, ¿los diseñadores de políticas deben preocuparse de que las empresas
con poder de mercado fijen precios muy bajos? Esta pregunta está en el centro de un
segundo debate sobre la política antimonopólica.
Imagine que una aerolínea grande llamada Coyote Air tiene el monopolio de
cierta ruta. Entonces Roadrunner Express entra y se queda con 20% del mercado,
dejando a Coyote con 80%. En respuesta a esta competencia, Coyote empieza a redu-
cir drásticamente sus precios. Algunos analistas antimonopolio sostienen que lo que
hizo Coyote puede ser anticompetitivo: las reducciones de los precios pueden tener
la intención de obligar a Roadrunner a salir del mercado y así Coyote recuperaría
su monopolio y aumentaría nuevamente los precios. A este tipo de conducta se le
conoce como fijación de precios depredatoria.
Aunque la fijación de precios depredatoria es un argumento común en las deman-
das antimonopolio, algunos economistas ven con escepticismo este argumento y
consideran que el uso de precios depredatorios rara vez, o quizá nunca, es una estra-
tegia de negocios redituable. ¿Por qué? Para que una guerra de precios haga salir a
un rival del mercado, los precios tienen que estar por debajo del costo. No obstante,
si Coyote empieza perder dinero por vender boletos baratos, más le vale estar prepa-
rado para volar más aviones, ya que las tarifas bajas atraerán más clientes. Mientras

[Link]
tanto, Roadrunner puede responder a la medida depredatoria de Coyote disminu-
yendo su número de vuelos. Como resultado, Coyote acaba registrando más de 80%
de las pérdidas, lo que coloca a Roadrunner en una buena posición para sobrevivir a
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 365

esta guerra de precios. Como en las viejas caricaturas del Coyote y el Correcaminos,
el depredador sufre más que la presa.
Los economistas continúan debatiendo si la fijación de precios depredatoria debe
ser motivo de preocupación para los diseñadores de políticas antimonopolio. Varias
preguntas continúan sin respuesta. ¿La fijación de precios depredatoria es alguna
vez una estrategia de negocios redituable? De ser así, ¿cuándo? ¿El sistema judicial
es capaz de distinguir cuáles reducciones de precio son competitivas y, por tanto,
benefician a los consumidores y cuáles son depredatorias? No existen respuestas
sencillas.
Productos atados Un tercer ejemplo de práctica de negocios controvertida es
el de los productos atados. Suponga que Makemoney Movies produce dos nuevas
películas: Ironman y Hamlet. Si Makemoney ofrece a los cines estas dos películas
juntas a un solo precio, en vez de ofrecerlas por separado, se dice que el estudio está
atando estos dos productos.
Cuando la práctica de atar películas se sometió a juicio en los tribunales, la Corte
Suprema de Justicia de Estados Unidos la prohibió. El máximo tribunal razonó de la
siguiente forma: imagine que Ironman es un éxito de taquilla, mientras que Hamlet
es una película de arte con pocos beneficios. Entonces el estudio podría usar la alta
demanda de Ironman para obligar a los cines a comprar Hamlet. Parecería que el estu-
dio ata sus productos como mecanismo para ampliar su poder de mercado.
Muchos economistas ven con escepticismo este argumento. Imagine que los cines
están dispuestos a pagar $20 000 por Ironman y nada por Hamlet. Entonces lo más que
un cine estaría dispuesto a pagar por las dos películas juntas sería $20 000 (la misma
cantidad que pagaría sólo por Ironman). Obligar a los cines a aceptar una película
sin ningún valor monetario como parte del trato no aumenta la disposición a pagar
del cine. Makemoney no puede aumentar su poder de mercado simplemente atando
estas dos películas.
¿Por qué, entonces, existen los productos atados? Una posibilidad es que es una
forma de discriminación de precios. Suponga que hay dos cines. City Theater está
dispuesto a pagar $15 000 por Ironman y $5000 por Hamlet. Country Theater es
justo lo contrario: está dispuesto a pagar $5000 por Ironman y $15 000 por Hamlet. Si
Makemoney fija precios separados por las dos películas, su mejor estrategia es cobrar
$15 000 por cada película y así cada cine decide proyectar sólo una película. Sin
embargo, si Makemoney ofrece las dos películas en paquete, puede cobrar a cada
cine $20 000 por las películas. Por consiguiente, si cada cine valora las películas de
modo distinto, los productos atados permiten al estudio aumentar sus beneficios,
porque establecerían un precio combinado cercano a la disposición total a pagar de
los compradores.
Atar productos continúa siendo una práctica de negocios polémica. El argumento
de la Corte Suprema de que atar productos permite a las empresas aumentar su
poder de mercado y extenderlo a otros bienes no está bien fundamentado, al menos
en su forma más simple. Sin embargo, los economistas han propuesto teorías más
elaboradas sobre cómo atar productos puede impedir la competencia. Dado nuestro
conocimiento económico actual, no se sabe con certeza si atar productos tiene efectos
negativos sobre la sociedad en su conjunto.

Caso de
estudio El caso de Microsoft

El más importante y controvertido caso de monopolio en los últimos años ha sido


la demanda del gobierno de Estados Unidos contra Microsoft Corporation, pre-

[Link]
sentada en 1998. Ciertamente, a este caso no le ha faltado dramatismo. Enfrentó
a uno de los hombres más ricos del mundo (Bill Gates) contra una de las agencias
regulatorias más poderosas del mundo (el Departamento de Justicia de Estados
Unidos). Un prominente economista (el profesor Franklin Fisher del MIT) testificó
366 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

a favor del gobierno. Otro economista igualmente prominente (el profesor Richard
Schmalansee, también del MIT) testificó a favor de Microsoft. Se encontraba en juego
el futuro de una de las empresas más valiosas del mundo (Microsoft) en una de las
industrias de más rápido crecimiento en la economía (software de computadora).
Un tema central en el caso de Microsoft tenía que ver con los productos atados, en
específico, si se debía permitir a Microsoft integrar su navegador de Internet a su sis-
tema operativo Windows. El gobierno afirmó que Microsoft ataba estos dos produc-
tos para expandir su poder de mercado en los sistemas operativos de computadora al
mercado de navegadores de Internet. El gobierno sostuvo que permitir a Microsoft
incorporar estos productos en su sistema operativo impediría que otras empresas de
software entraran al mercado y ofrecieran nuevos productos.
Microsoft respondió diciendo que integrar nuevas características a productos
existentes era parte natural del progreso tecnológico. Los automóviles incluyen
hoy reproductores de CD y aire acondicionado, los cuales alguna vez se vendieron
por separado, y las cámaras vienen equipadas con flashes integrados. Lo mismo es
válido para los sistemas operativos. A través de los años, Microsoft ha agregado
muchas características a Windows que anteriormente eran productos que se vendían
por separado. Esto ha hecho que las computadoras sean más confiables y fáciles de
usar, porque los consumidores pueden estar seguros de que las partes funcionan jun-
tas. La integración de la tecnología de Internet, argumentó Microsoft, era el siguiente
paso natural.
Un punto de desacuerdo giraba en torno del poder de mercado de Microsoft. El
gobierno señaló que más de 80% de las nuevas computadoras personales usan el
sistema operativo de Microsoft y que, por ese hecho, la empresa tenía mucho poder
monopólico, el cual estaba tratando de ampliar. Microsoft respondió que el mercado
del software de computadora cambiaba constantemente y que su sistema operativo
Windows enfrentaba la competencia feroz de otros sistemas operativos, como Mac
de Apple y Linux. También sostuvo que el bajo precio que establecía por Windows
(aproximadamente 50 dólares o sólo 3% del precio de una computadora típica) era
la prueba de que su poder de mercado estaba seriamente limitado.
Como muchas demandas antimonopolio importantes, el caso de Microsoft se
convirtió en un atolladero jurídico. En noviembre de 1999, después de un largo
juicio, el juez Penfield Jackson dictaminó que Microsoft tenía gran poder monopó-
lico y que había abusado ilegalmente de su poder. En junio de 2000, después de las
audiencias sobre las posibles soluciones, ordenó que Microsoft se dividiera en dos
empresas (una que vendiera el sistema operativo y otra que vendiera el software de
aplicaciones). Un año después, un tribunal de apelaciones revocó la orden de divi-
sión emitida por Jackson y asignó el caso a un nuevo juez. En septiembre de 2001, el
Departamento de Justicia anunció que ya no buscaba que la empresa se dividiera y
que quería resolver el caso lo más rápido posible.
Por fin se llegó a un acuerdo en noviembre de 2002. Microsoft aceptó algunas
restricciones en sus prácticas de negocios y el gobierno aceptó que el navegador
siguiera siendo parte del sistema operativo Windows. Pero el acuerdo no acabó con
los problemas antimonopolio de Microsoft. En años recientes, la empresa ha enfren-
tado varias demandas privadas antimonopolio, así como demandas interpuestas
por la Unión Europea en las que se ha acusado a la empresa de diversas conductas
anticompetitivas.

EXAMEN RÁPIDO ¿Qué tipo de acuerdo es ilegal que hagan las empresas? • ¿Por qué
son tan polémicas las leyes antimonopolio?

Conclusión

[Link]
Los oligopolios quisieran actuar como monopolios, pero el interés propio los lleva a
la competencia. Dónde acaben los oligopolios en este espectro depende del número
CAPÍTULO 17 OLIGOPOLIO 367

en las noticias
¿El próximo blanco antimonopolio
importante?
Google es un motor de búsqueda de uso generalizado, tanto que, de hecho, ha
llamado la atención de los abogados del gobierno

otro elemento que constituye la parte medular adyacentes, si de verdad enfrentara compe-
Google asegura que de la presentación: según Warner y Kovace- tencia seria. Como el propio Wagner señala,
en realidad es muy vich, su empresa sólo tiene una participación no es intuitivo argumentar que el mercado de
de 2.66% de su mercado total. Google va mucho más allá de la publicidad en
pequeña Si esa cifra parece demasiado baja para la las búsquedas. Cuando en la década de 1990
JEFF HORWITZ empresa que ha alcanzado un éxito inimagina- Microsoft trató de argumentar que no tenía un
ble en la era de Internet, Google quiere hacer- monopolio, muchos pensaron que esa estrate-

T res veces en el último mes, varias depen-


dencias gubernamentales han centrado sus
revisiones antimonopolio en Google. En una
nos creer que es sólo cuestión de definición del
mercado. Google rechaza la idea que se dedica
al negocio de la publicidad en búsquedas en
gia era hipócrita e inverosímil.
Sin embargo, el asunto plantea la pre-
gunta: “¿para qué molestarse?” No hay ley
demanda privada notable se alega que Google Internet, industria en la que tiene una partici- que prohíba aplastar a los competidores de
usó la fijación de precios depredatoria para pación de más de 70% de los ingresos totales. negocios. Desde la decisión histórica del juez
tratar de acabar con un motor de búsqueda En cambio, la empresa afirma que su compe- Learned Hand en el caso de Estados Unidos
de negocio a negocio. Además, en los últimos contra Aluminum Co. of America, hace 64
meses de la administración Bush, Christine años, los tribunales han reconocido que, en
Varney, que pronto sería la jefa antimonopolio ciertas circunstancias, una empresa puede
del presidente Obama, declaró que Google “ha llegar a dominar su campo gracias a su “habi-
adquirido un monopolio en la publicidad de lidad superior, previsión y diligencia”.
Internet”. El mes pasado aseguró que la admi- Es difícil no pensar en Google como ejem-
nistración Bush había sido demasiado laxa tencia es toda la publicidad, una categoría tan plo y modelo de una empresa así. Además,
en el combate a la conducta monopolística y amplia que incluye periódicos, radio y vallas nadie ha presentado argumentos especial-
que el Departamento de Justicia de Obama espectaculares en autopistas. El argumento de mente sólidos acerca de que la empresa ha
“no se quedaría al margen”. Google no se limita simplemente a señalar que sofocado a otras . . .
Eso explica por qué Dana Wagner, una no es un bravucón grande. Si hemos de creerle Aun así, Google tiene razón en temer
abogada antimonopolio que anteriormente a la empresa, ni siquiera es tan grande . . . que se le perciba como empresa dominante,
trabajó en el Departamento de Justicia y que A primera vista, parece una postura muy aunque sea benigna. Sólo hay que preguntarle
Google contrató apenas el año pasado, se está difícil de defender. Hay una marcada diferencia a Gary Reback, abogado de Carr & Ferrell que
convirtiendo rápidamente en uno de los ros- entre cómo la empresa utiliza las herramientas tanto influyó para endilgarle la condición de
tros públicos de la empresa. Junto con Adam del mercado masivo, como las vallas publicita- monopolio a Microsoft en la década de 1990.
Kovacevich, portavoz de política pública de la rias en exteriores, y cómo utiliza la publicidad Aunque las leyes antimonopolio de Estados
empresa, Wagner ha sostenido conversaciones basada en búsquedas en Internet, que está Unidos prevén la existencia de monopolios
con clientes de publicidad, funcionarios públi- dirigida a consumidores que están mucho más adquiridos justamente, es muy raro que una
cos, reporteros y académicos en un esfuerzo cerca del punto de venta. Aun si nos convence empresa que goza de tanta notoriedad disfrute
por diluir la impresión de que Google tiene el argumento de Google según el cual la tecno- en paz de esa condición.
problemas legales de competencia. logía ha desdibujado la línea divisoria entre los Como alguna vez comentó Reback, el plan-
© NICHOLAS KAMM/AFP/GETTY IMAGES

Como era de esperar, la presentación de medios, es muy difícil explicar cómo la empresa teamiento tradicional del gobierno ha sido:
Google destaca las numerosas buenas obras podría mantener un margen de operación “No te castigamos por ser exitoso. Pero si eres
que la empresa lleva a cabo y su filosofía cor- de 30%, a pesar de haber desembolsado y monopolista y escupes en la acera, dividiremos
porativa de “no ser mala”. Sin embargo, existe perdido dinero en una multitud de campos tu empresa”.

[Link]
Fuente: Washington Post, 7 de junio de 2009.
368 PARTE V CONDUCTA DE LA EMPRESA Y ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL

de empresas que haya en el oligopolio y el grado de cooperación de las empresas.


La historia del dilema del prisionero muestra por qué los oligopolios no pueden
mantener la cooperación, incluso cuando ésta los beneficia.
Los diseñadores de políticas regulan la conducta de los oligopolistas con las leyes
antimonopolio. El ámbito de estas leyes está sujeto a muchas controversias. Aunque
es evidente que la fijación de precios entre empresas que compiten reduce el bienes-
tar económico y debe ser ilegal, algunas prácticas de negocios que dan la impresión
de reducir la competencia pueden tener propósitos legítimos, aunque sutiles. Como
resultado, los diseñadores de políticas deben ser cuidadosos cuando usan los enor-
mes poderes de las leyes antimonopolio para establecer límites a la conducta de las
empresas.

R E S UMEN
UME N
• Los oligopolistas maximizan sus beneficios tota- ventajosa. La lógica del dilema del prisionero
les cuando forman un cártel y actúan como mono- se aplica en muchas situaciones, entre ellas, la
polistas. Sin embargo, si los oligopolistas toman carrera armamentista, el problema de los recur-
decisiones individualmente sobre los niveles de sos comunes y los oligopolios.
producción, el resultado es una mayor cantidad y
• Los diseñadores de políticas utilizan las leyes
un menor precio que en un monopolio. Mientras
antimonopolio para evitar que los oligopolios
más empresas conformen el oligopolio, más se
practiquen conductas que disminuyen la com-
acercarán la cantidad y el precio a los niveles que
petencia. La aplicación de estas leyes es con-
predominan en la competencia perfecta.
trovertida, porque ciertas conductas que dan
• El dilema del prisionero muestra que el inte- la impresión de reducir la competencia pueden
rés propio impide que las personas cooperen, tener, de hecho, propósitos legítimos de nego-
incluso cuando la cooperación es mutuamente cios.

CON
NCC
CEE P TO
T OS
S CLA
C LA V E
Oligopolio, p. 349 Cártel, p. 351 Dilema del prisionero, p. 355
Teoría de juegos, p. 349 Equilibrio de Nash, p. 353 Estrategia dominante, p. 356
Colusión, p. 351

P R E GUN
GU N TA
T A S D E R EP ASO
A SO
SO
1. Si un grupo de vendedores pudiera formar un 5. ¿Qué es el dilema del prisionero y qué tiene que
cártel, ¿qué cantidad y precio trataría de estable- ver con un oligopolio?
cer? 6. Proporcione dos ejemplos, además del oligopo-
2. Compare la cantidad y precio de un oligopolio lio, que demuestren cómo ayuda el dilema del
con los de un monopolio. prisionero a explicar la conducta.
3. Compare la cantidad y precio de un oligopolio 7. ¿Qué tipo de conducta prohíben las leyes anti-
con los de un mercado competitivo. monopolio?

[Link]
4. ¿Cómo afecta el número de empresas que for- 8. ¿Qué es el mantenimiento del precio de reventa
man un oligopolio el resultado del mercado? y por qué es controvertido?

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