Guía de Cirugía Bariátrica 2017
Guía de Cirugía Bariátrica 2017
2017
Vía Clínica de Cirugía Bariátrica
2017
Autores:
ISBN: 978-84-697-7104-4
Diseño y maquetación:
Im3diA comunicación S.L.
Av. Tercera nº 21, Nave 1, 2ª Planta
Parque Empresarial Campollano 02007 - Albacete
Tel. 967 507 304
www.imediacomunicacion.com
Colaboradores
María Asunción Acosta Mérida. Unidad de Cirugía Ainitze Ibarzabal Olano. Servicio de Cirugía General y del
Esofagogástrica, Endocrinometabólica y Obesidad. Hospital Aparato Digestivo. Hospital Clínic i Provincial, Barcelona.
Universitario de Gran Canaria, Dr. Negrín. Profesora Asociada.
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Javier Martín Ramiro. Unidad de Cirugía Bariátrica. Servicio de
Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Universitario
Antonio Barranco Moreno. Unidad de Cirugía Esófago-Gástrica Severo Ochoa. Leganés, Madrid.
y Bariátrica (EGB). Hospital Universitario “Virgen del Rocío”.
Sevilla. Jose M. Menchón. Servicio de Psiquiatría Hospital Universitario
de Bellvitge. CIBER Salud Mental (CIBERSAM), ISCIII.
Ricardo Belda Lozano. Unidad de Cirugía Bariátrica. Servicio de
Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Torrecárdenas Rafael Moncada Durruti. Departamento de Anestesiología y
Almería. Reanimación. Clínica Universidad de Navarra. Profesor Asociado,
Facultad de Medicina de Navarra. Universidad de Navarra.
José María Calvo Vecino. Servicio de Anestesiología y
Reanimación. Complejo Asistencial Universitario de Salamanca. Antonio Morandeira Rivas. Unidad de Cirugía Bariátrica.
Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital La
Norberto Cassinello Fernández. Unidad de Cirugía Endocrina y Mancha Centro. Ciudad Real.
de la Obesidad. Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo.
Hospital Clínico Universitario Valencia. Profesor Asociado José Luis Muñoz Rodes. Servicio de Anestesiología y
Asistencial. Departamento de Cirugía. Universitat de Valencia. Reanimación. Hospital General Universitario de Elche. Alicante
Daniel del Castillo Déjardin. Servicio de Cirugía. Hospital Irene Portero Larragueta. Servicio de Anestesiología y
Universitario Sant Joan de Reus. Facultad de Medicina. IISPV. Reanimación. Hospital Universitario Rey Juan Carlos. Móstoles,
Universidad Rovira i Virgili, Reus (Tarragona). Madrid.
Eduardo Domínguez - Adame Lanuza. Unidad Cirugía Esófago- Cristina Quiñones Sánchez. Enfermera. Servicio Aparato
Gástrica, Metabólica y Bariátrica. UGC Cirugía General y Aparato Digestivo. Hospital Universitario de Bellvitge.
Digestivo. Hospital Universitario Virgen Macarena. Profesor
Asociado Cirugía. Universidad de Sevilla. José Manuel Ramírez Rodriguez. Servicio de Cirugía General
y del Aparato Digestivo. Hospital Clínico Universitario Lozano
Fernando Fernández Aranda. Servicio de Psiquiatría. Hospital Blesa. Zaragoza.
Universitario de Bellvitge. CIBER Fisiopatología de la Obesidad y
Nutrición (CIBEROBN), ISCIII. Pablo Royo Dachary. Servicio de Cirugía General y del Aparato
Digestivo. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
Manuel Ferrer Márquez. Unidad de Cirugía Bariátrica.
Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Miguel Angel Rubio Herrera. Especialista de la Unidad de
Torrecárdenas Almería. nutrición y dietética clínica – Hosp. Clinico San Carlos (Madrid).
Profesor de Nutrición humana y dietética, Univ. San Pablo CEU.
Maria Dolores Frutos Bernal. Unidad de Cirugía Bariátrica.
Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca. Murcia. Juan Carlos Ruiz de Adana Belbel. Unidad de Obesidad. Hospital
Universitario de Getafe. Madrid.
Salud García Ruiz. Servicio de Cirugía General y del Aparato
Digestivo. Hospital Quirón Salud Donostia. Fátima Sabench Pereferrer. Servicio de Cirugía. Hospital
Universitario Sant Joan de Reus. Facultad de Medicina. IISPV.
Amador Garcia Ruiz de Gordejuela. Servicio de Cirugía General Universidad Rovira i Virgili, Reus (Tarragona).
y del Aparato Digestivo. Hospital Universitario de Bellvitge.
Isabel Sánchez Díaz. Servicio de Psiquiatría. Hospital
Esther García Villabona. Servicio de Anestesiología y Universitario de Bellvitge.
Reanimación. Hospital Universitario La Princesa. Madrid
Victor Valentí Azcarate. Cirugía General y del Aparato Digestivo.
Francisca Garcia Moreno Nisa. Sección de Cirugía Clínica Universidad de Navarra. CIBER Fisiopatología de la
Esofagogástrica y Bariátrica. Servicio de Cirugía General y del Obesidad y Nutrición, Instituto de Salud Carlos III. Obesity &
Aparato Digestivo. Hospital Ramón y Cajal (Madrid). Profesor Adipobiology Group, Instituto de Investigación Sanitario de
Asociado de la Universidad de Alcalá. Navarra (IdiSNA).
Alberto Hernández Matías. Unidad de Obesidad. Hospital Nuria Vilarrasa García. Servicio de Endocrinología y Nutrición
Universitario de Getafe. Madrid. del Hospital Universitario de Bellvitge.
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN 9
1.1. Justificación y objetivos 10
1.2. Límites del proceso, visión general y ficha de proceso 11
1.3. Criterios de inclusión y exclusión 14
1.4. Documentos principales y metodología 15
1.5. Evaluación del paciente candidato a cirugía bariátrica y metabólica 15
1.5.1. El equipo multidisciplinar 15
1.5.2. Valoración endocrinología, nutrición y dietética 16
1.5.3. Nutrición preoperatoria y adquisición de hábitos saludables 16
1.5.4. Estudios de laboratorio 17
1.5.5. Despistaje de patología psiquiátrica 17
1.5.6. Estudio del tracto digestivo 18
1.6. Seguimiento tras la cirugía bariátrica y metabólica 19
1.6.1. Nutrición postcirugía bariátrica 19
1.7. Principales técnicas de cirugía bariátrica 22
1.8. Colelitiasis y cirugía bariátrica 24
1.9. Hernias ventrales y cirugía bariátrica 24
8
1 INTRODUCCIÓN
1.1. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS
9
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
La prevalencia de la obesidad mórbida se ha incrementado ex- para asegurar el cumplimiento de todas las medidas del proto-
ponencialmente en los últimos años en los países desarrollados colo (8,9). En esta vía clínica de cirugía bariátrica se han inten-
constituyendo en la actualidad una pandemia mundial. La obe- tado aplicar los principios fundamentales de la rehabilitación
sidad mórbida asocia comorbilidades potencialmente graves multimodal basados en la Evidencia Científica tomando como
como la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la hipertensión arterial base de trabajo la Vía de Recuperación Intensificada en Cirugía
(HTA), patología respiratoria, dislipemia, artropatías, ansiedad o Abdominal (vía RICA) publicada por el Ministerio de Sanidad en
depresión entre otras, además de aumentar el riesgo de padecer 2014 y elaborada por múltiples profesionales sanitarios, entre
enfermedades oncológicas; por todo esto, reduce la esperanza los que se contaba con anestesiólogos, cirujanos digestivos,
de vida del paciente y deteriora severamente su calidad de vida. personal de enfermería, dietistas, endocrinólogos y nutricionis-
A pesar del especial interés en el tema por muchos grupos de tas, hematólogos, intensivistas,....entre otros y coordinada por
investigación, todavía no existe un tratamiento farmacológico el Grupo Español de Rehabilitación Multimodal (GERM). Las
de eficacia demostrada a largo plazo y la cirugía bariátrica conti- recomendaciones se expresan según el sistema GRADE (10-13).
núa siendo el tratamiento más eficaz para la obesidad mórbida,
que consigue buenos resultados ponderales mantenidos en el Las vías clínicas
tiempo, una mejora significativa de las comorbilidades y de la Todo proceso asistencial precisa ser abordado de forma inte-
calidad de vida, así como un aumento de la supervivencia (1-3). gral con un enfoque multidisciplinar. En este sentido, está am-
pliamente demostrado que el obeso mórbido es un paciente
Sin embargo, se ha de tener en consideración, que el obeso complejo que requiere de un equipo multidisciplinar en el que
mórbido es un paciente complejo debido a sus características trabajan en intima colaboración cirujanos, anestesistas, endo-
antropomórficas y a las comorbilidades asociadas y requiere crinólogos, personal de enfermería, nutricionistas, psiquiatras,
una preparación específica por un equipo multidisciplinar para psicólogos, médicos rehabilitadores y fisioterapeutas, con cola-
poder ser sometido a una intervención quirúrgica con la máxi- boraciones puntuales de otros especialistas como digestólogos,
ma seguridad posible (4,5). neumólogos o cardiólogos, entre otros. En este sentido, una de
las herramientas con las que cuentan los distintos profesionales
Este abordaje multidisciplinar será clave también para el buen sanitarios son las vías clínicas y las guías de práctica clínica. És-
resultado de la cirugía bariátrica, ya que resulta imprescindible tas pretenden normalizar los diferentes procesos asistenciales
que se lleve a cabo un cambio en los hábitos alimentarios e hi- y ser un instrumento de ayuda a la hora de tomar decisiones
giénico-sanitarios de los pacientes, para que se produzca una clínicas, disminuyendo la incertidumbre que acompaña a cada
pérdida de peso suficiente para mejorar las comorbilidades y una de ellas, evitando así la duplicidad de pruebas, acortando
aumentar las posibilidades de supervivencia del paciente, y los tiempos entre éstas y los tratamientos y, en definitiva, mejo-
para que no se produzca reganancia de peso o recidiva de las rando la calidad asistencial.
comorbilidades a largo plazo (6,7).
Las vías clínicas son planes asistenciales que se aplican a en-
La Rehabilitación Multimodal Quirúrgica (Fast Track Surgery o fermos con una determinada patología (14). Coordinan todas
Enhanced Recovery after Surgery (ERAS) o Recuperación Inten- las dimensiones de la calidad asistencial, es decir, tanto los as-
sificada en Cirugía Abdominal) constituye la aplicación de una pectos más estimados o implicados por los profesionales sani-
serie de medidas y estrategias perioperatorias destinadas a tarios (calidad científico-técnica, optimización de la atención y
aquellos pacientes que van a ser sometidos a un procedimiento coordinación entre profesionales sanitarios), como los deman-
quirúrgico, con el objetivo de disminuir el estrés secundario a dados por los enfermos (información, participación y ajuste de
la intervención quirúrgica, propiciando una mejor recuperación las expectativas), y los gestores (eficiencia, evaluación continua
del paciente al disminuir significativamente las complicaciones y gestión de costes). Son herramientas para facilitar la atención
y la mortalidad. sistematizada y multidisciplinar del paciente, que no reempla-
zan el juicio clínico del profesional (13).
Los protocolos de rehabilitación multimodal revisan las prácti-
cas tradicionales perioperatorias, valorando los puntos clave es- Los objetivos fundamentales que se buscan con la elaboración
pecíficos para cada tipo de cirugía y han analizado la evidencia de una nueva vía clínica son:
científica de los mismos. Los beneficios asociados a este tipo de
programas de recuperación intensificada son bien conocidos y • Establecer para todos los pacientes una secuencia de actua-
repercuten en el bienestar del paciente: disminuyen las compli- ciones basada en las mejores evidencias disponibles.
caciones, favorecen la participación activa del paciente y mejo-
ran la experiencia personal de la intervención; aumentan la cali- • Normalizar la atención a procesos prevalentes (en este caso la
dad asistencial, mejoran los resultados clínicos, se apoyan en la obesidad mórbida), disminuyendo la variabilidad no justificada
Medicina Basada en la Evidencia, requieren trabajo en equipo de la práctica clínica.
y formación continuada; disminuyen la estancia hospitalaria y
mejoran la imagen y valoración del hospital. • Mejorar la coordinación de los distintos profesionales al defi-
nir las actividades diarias en la atención del enfermo.
Sin embargo, requieren una mayor colaboración entre ciruja-
nos, anestesiólogos, nutricionistas, personal de enfermería....
10
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
• Informar al paciente y a sus familiares de lo que pueden es- • Reducir los costes asociados a la estancia hospitalaria e ins-
perar cada día. trumentación.
Con estos objetivos las Secciones de Obesidad Mórbida y de
• Constituir un instrumento educativo para residentes y médi- Gestión de Calidad de la Asociación Española de Cirujanos
cos en formación, al proporcionar una visión global del plan de (AEC), la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad y Enfer-
atención y cuidados del enfermo y del proceso de toma de de- medades Metabólicas (SECO) y el Grupo Español de Rehabilita-
cisiones. ción Multimodal (GERM) han colaborado para la elaboración de
esta vía clínica de cirugía bariátrica.
11
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Los posibles candidatos a cirugía bariátrica que cumplan los criterios de inclusión serán
DERIVACIÓN DE POSIBLES dirigidos a la Unidad de Obesidad o a la consulta de endocrinología desde Atención
CANDIDATOS Primaria u otra especialidad según protocolo establecido en el área sanitaria.
FISIOTERAPIA Se le enseñan al paciente ejercicios respiratorios para que los realice en el postopera-
torio inmediato.
Se le dan pautas de ejercicio generales.
12
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Todos los pacientes obesos mórbidos (IMC >40) o con comorbilidades graves asociadas
ALCANCE a la obesidad (IMC30-35; 35-40) remitidos a la consulta externa de Cirugía de Obesidad
por el servicio de Endocrino-Nutrición para valoración de cirugía bariátrica; con edades
entre 18 y 65 años (con posibilidad de incluir menores de 18 años o mayores de 65
años en situaciones especiales).
COMIENZO Paciente obeso mórbido ya valorado por endocrinología; que acude a consulta externa
de Cirugía de la Obesidad para valoración de cirugía bariátrica; que cumple las indica-
ciones de cirugía bariátrica sin contraindicación para la realización de la intervención.
Alta hospitalaria.
FIN Rechazo del tratamiento quirúrgico.
Exitus.
13
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Criterios de inclusión:
• Pacientes que cumplen los criterios de indicación de cirugía bariátrica, a los que se realiza una intervención para el tra-
tamiento de la obesidad o el síndrome metabólico de forma programada (preferentemente gastrectomía vertical o bypass
gástrico).
Criterios de exclusión:
CRITERIOS DE INDICACIÓN PARA TRATAMIENTO trol de peso y marcadores bioquímicos mejorados de riesgo de
QUIRÚRGICO DE LA OBESIDAD SEVERA O MÓRBIDA enfermedad cardiovascular.
Los pacientes se plantearán como candidatos a tratamiento qui-
rúrgico si cumplen los siguientes requisitos: (6), (15,16) 4.5 Pacientes con IMC >30 kg/m2 y objetivo terapéutico del
control glucémico en la DM2 y marcadores bioquímicos mejo-
1. Obesidad de larga evolución (3-5 años). rados del riesgo de enfermedad cardiovascular.
2. Fracaso de tratamiento dietético controlado por un especia- 5. Capacidad para comprender el procedimiento al que será so-
lista (dieta hipocalórica seguida correctamente controlada por metido y los riesgos asociados, y para comprender y seguir las
endocrinólogo o dietista al menos durante 6 meses, sin conse- medidas higiénico-dietéticas que se le recomienden.
guir la pérdida de peso deseada o recuperación posterior rápi-
da). 6. Motivación para someterse a la cirugía y firma del consenti-
miento informado.
3. Edad entre 18 y 65 años (se podrán valorar casos seleccio-
nados en mayores de 65 años y casos de menores de 18 años 7. Ausencia de contraindicación anestésica y riesgo quirúrgico
dentro de un programa específico para cirugía bariátrica en aceptable (ausencia de patología asociada grave: cardiopatía
adolescentes, que incluya valoración del pediatra, cooperación severa, patología respiratoria severa, elevado riesgo trombó-
de los padres y el consentimiento informado). tico, insuficiencia renal severa, enfermedad neoplásica activa,
enfermedad hepática avanzada, …)
4. Indicaciones según Índice de Masa Corporal (IMC) y comor-
bilidades: 8. No hábitos tóxicos: alcohol o drogodependencia.
4.1 Pacientes con IMC superior a 40 kg/m2 sin problemas mé- 9. No patología psiquiátrica grave (en caso de trastornos de
dicos coexistentes y para quienes la cirugía bariátrica no estaría ánimo y ansiedad, trastorno por atracón y síndrome de alimen-
asociada a un riesgo excesivo. tación nocturna, deben tener tratamiento adecuado de salud
mental y ser controlados estrictamente).
4.2 Pacientes con IMC mayor de 35 kg/m2 con una o más co-
morbilidades graves relacionadas con la obesidad incluyendo: CONTRAINDICACIONES RELATIVAS O ABSOLUTAS
Diabetes mellitus tipo 2 (DM2), cardiopatía, hipertensión, sín- 1. No hay pruebas suficientes para recomendar un procedi-
drome de apnea de sueño, artropatía severa, síndrome de hipo- miento quirúrgico bariátrico específicamente para el control
ventilación de la obesidad, enfermedad hepática grasa no alco- glucémico solo, la reducción de los lípidos exclusivamente o la
hólica o esteatohepatitis no alcohólica, síndrome de Pickwick, reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular de forma
pseudotumor cerebri, enfermedad por reflujo gastroesofágico única, independientemente del IMC.
(ERGE), asma, enfermedad de estasis venosa, incontinencia uri-
naria grave, calidad de vida severamente deteriorada a causa de 2. Obesidad secundaria a endocrinopatías no tratadas adecua-
la obesidad ...). Pacientes como puente para trasplante renal o damente con medicación.
pacientes con insuficiencia renal crónica que requieren diálisis.
3. Enfermedad neoplásica activa.
4.3 Pacientes con IMC>35 kg/m2 y objetivo terapéutico de con-
trol de peso y marcadores bioquímicos mejorados de riesgo de 4. No compresión o aceptación de los riesgos asociados a la
enfermedad cardiovascular. intervención quirúrgica y de las medidas higiénico-dietéticas
recomendadas.
4.4 Pacientes con IMC>30kg/m2 y objetivo terapéutico de con- 5. Pacientes con trastornos bipolares graves y no tratados,
14
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
6. Riesgo trombótico elevado (antecedentes de tromboembo- 8. Enfermedad hepática, cardiaca o respiratoria severa.
lismo pulmonar y tratamiento crónico con anticoagulantes, se
valorarán de forma individual…).
Es prioritaria la optimización preoperatoria de es- La cirugía por sí sola tiene resultados más pobres que si se
acompaña de una reeducación del paciente, reconduciendo
tas comorbilidades con un doble objetivo: sus hábitos hacia una alimentación equilibrada y saludable
1º.Reeducar al paciente en un hábito de vida saludable, mejo-
ajustada a sus necesidades calóricas e incrementando el ejerci-
15
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
cio físico (4). Debido a todo esto, se recomienda el manejo del ción, redes sociales….
paciente obeso mórbido por un equipo multidisciplinar, en el
que además del cirujano bariátrico y el endocrinólogo están in- El endocrinólogo supervisará las pautas de nutrición preopera-
cluidos dietistas y nutricionistas, anestesistas, personal de en- toria junto a la dietista o nutricionista (28).
fermería, rehabilitadores y fisioterapeutas, con la colaboración
de psiquiatras o psicólogos, neumólogos, cardiólogos, ciruja- Los candidatos a cirugía bariátrica tienen con frecuencia altera-
nos plásticos, radiólogos, digestólogos o trabajadores sociales, ciones hepáticas (esteatosis, esteatohepatitis…) que pueden ser
cuando sea necesario (5,7,17). El trabajo en equipo tiene cuatro asintomáticas o provocar un aumento significativo del volumen
etapas fundamentales: la selección y evaluación del paciente hepático que conlleve una limitación desde el punto de vista
candidato a cirugía bariátrica, la preparación y optimización del técnico para la intervención, aumentando el riesgo de sangrado
paciente para la cirugía, la cirugía y los cuidados perioperatorios y de conversión a cirugía abierta. Varios estudios confirman que
y el seguimiento a largo plazo (18) . es posible disminuir el volumen hepático y la grasa abdominal
de forma preoperatoria mediante una dieta baja en carbohidra-
La labor de cada componente del equipo multidisciplinar debe tos; esto facilitaría la técnica quirúrgica mejorando la exposición
de estar bien definida en los protocolos de actuación y se reco- y disminuyendo el tiempo quirúrgico (27).
mienda que cada centro dedicado a cirugía bariátrica elabore el
suyo, siguiendo las recomendaciones de las guías clínicas o de La pérdida de peso previa a la intervención ha demostrado be-
vías clínicas, como la que se describe en este documento. neficios (disminución del volumen hepático, mejor control de
glucemia, estabilización del SAOS, reducción de grasa visceral,
1.5.2. Valoración endocrinología, nutri- reducción del riesgo de conversión, favorece la adherencia del
ción y dietética paciente al tratamiento postoperatorio) y es recomendable
Todos los pacientes que vayan a ser sometidos a cirugía bariátri- ayudar al paciente a que consiga una pérdida del 5-10% de su
ca y metabólica deben ser valorados inicialmente en la consulta peso antes de la cirugía; para lo que se pueden utilizar diversas
de endocrinología. En dicha consulta se realizará una valoración estrategias (29-32).:
global del paciente, descartando posibles causas tratables de
la obesidad, para lo cual indicará los estudios que considere • Dietas bajas en calorías (800-1500kcal/día) entre 6 y 12 se-
oportunos; se realizará una valoración nutricional completa, se manas.
evaluará la existencia de posibles comorbilidades asociadas y se
indicarán los estudios necesarios para el diagnóstico de dichas • Dietas muy bajas en calorías (600kcal/día) entre 2-6 semanas.
comorbilidades, así como un plan de tratamiento para la esta- Se suelen utilizar preparados comerciales en diferentes presen-
bilización y optimización de las mismas (19,20). taciones que sustituyen una comida, siendo los que producen
resultados más reproducibles.
El endocrinólogo valorará el tiempo de evolución de la obesi-
dad, los hábitos poco saludables del paciente y las posibilidades • Balón intragástrico durante 6-12 meses.
de mejora, y establecerá un plan de tratamiento médico inicial
del paciente con una dieta hipocalórica, un plan de ejercicio y
un posible tratamiento farmacológico, valorando las posibilida- Por otro lado, una dieta hipocalórica contribuye a mejorar la
des del paciente de resolución de la obesidad con el tratamiento resistencia a la insulina, la dislipemia, el metabolismo glucémi-
conservador (21-24). En los casos en los que dicho tratamiento co antes de la intervención y sensibiliza al paciente de cara al
no sea eficaz (una vez mantenido por un tiempo prolongado, al tratamiento a realizar tras la cirugía (33).
menos de 6 meses o 1 año); el paciente puede ser candidato a
la cirugía bariátrica si cumple las indicaciones establecidas en el La American Society for Metabolic and Bariatric Surgery (ASB-
apartado 1.3 MS)(34) hace notar, por un lado su oposición a la necesidad de
un seguimiento preoperatorio médico que certifique el “esfuer-
Es importante establecer un plan de optimización del paciente zo” por perder peso, considerándolo “inapropiado, caprichoso
de cara a la intervención quirúrgica en el que se consideren la y contraproducente”. Estas medidas deben ser rechazadas por
estabilización de las comorbilidades del paciente y un plan de la comunidad científica, ya que causan frustración, aumentan
pérdida de peso previo a la intervención (25-27). el gasto sanitario y no tienen ningún soporte en la evidencia
científica. Por otro lado, reconoce la posibilidad de recomen-
dar la pérdida de peso preoperatoria, ya que la evidencia actual
1.5.3. Nutrición preoperatoria y adquisi- justifica su uso en aras de una disminución del riesgo quirúrgico
ción de hábitos saludables o para evaluar la adherencia al cambio de hábitos en determi-
El paciente será remitido a la consulta de dietética y nutrición nadas circunstancias del paciente, pero no para contraindicar o
donde se realizará una valoración de los hábitos alimentarios retrasar la cirugía.
del paciente, se le aconsejarán los cambios necesarios para fa-
vorecer la adquisición de hábitos saludables y se le propondrá • Se sugiere una dieta muy baja en calorías (VLCD, del inglés
una dieta equilibrada hipocalórica que le permita perder peso. very low calories diet) antes de la cirugía para reducir el peso
Desde esta consulta se establecerá un plan de seguimiento para corporal y el volumen hepático del paciente. Recomendación
favorecer la adhesión a la dieta y monitorizar la evolución del fuerte +. Nivel de evidencia bajo
paciente para prevenir posibles déficits o secuelas (6). En este
plan de seguimiento pueden ser de utilidad medidas educacio- • Una dieta VLCD produce los mismos beneficios si se emplean
nales en grupo, grupos de soporte, tecnologías de la informa- productos comerciales que con alimentación convencional. Re-
16
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
comendación débil +. Nivel de evidencia bajo de anemia ferropénica en el paciente obeso es del 20% y es re-
comendable tratar la ferropenia antes de la intervención.
• El tiempo de tratamiento con dietas VLCD debe ser el que con-
siga mayor adherencia durante un tiempo lo más prolongado • Determinación de Hormonas: Recomendación débil +. Ni-
posible (con preferencia no inferior 4-6 semanas) . Recomenda- vel de evidencia bajo (6) La determinación de hormonas debe
ción débil +. Nivel de evidencia bajo . adaptarse a las circunstancias clínicas del paciente. No se re-
comienda screening de rutina de hipotiroidismo primario. En
• La pauta utilizada más habitual de VLCD en el preoperatorio pacientes de riesgo debe realizarse screening con TSH. Los pa-
son 7-10 días. cientes hipotiroideos deben ser tratados con hormona tiroidea.
PTH: Vigilar la posibilidad de hiperparatiroidismo secundario
• Cualquier otro método que contribuya a reducir peso preope- por déficit de calcio o de vitamina D. Si se sospecha ovario poli-
ratorio como coadyuvante de una VLCD (fármacos, balón in- quístico (testosterona total y libre, DHEAS, delta-4-androsteno-
tragástrico) puede producir mejores resultados de pérdida de diona), cribado de síndrome de Cushing si hay sospecha clínica
peso y de volumen visceral . Recomendación débil +. Nivel de (test de supresión con 1 mg de dexametasona, cortisoluria en
evidencia bajo. 24h, cortisol salivar a las 23:00).
• Estrategias nutricionales adicionales para reducir el porcen- • Insulina: El aumento preoperatorio de la insulina basal en pa-
taje de grasa intrahepático, mediante la ingestión de ácidos cientes no diabéticos permite cuantificar el grado de resistencia
grasos omega-3 o antioxidantes, podrían considerarse pero su a la insulina provocado por la obesidad. Esta hiperinsulinemia
efectividad no está aún establecida. Recomendación débil +. Ni- permite predecir el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2. Se
vel de evidencia bajo (30,35) sugiere el uso de índices de medición de resistencia a la insulina
(HOMA IR) para valorar la mejoría de esta tras la cirugía. Pép-
1.5.4. Estudios de laboratorio tido C: Es un producto de degradación de la insulina. Valora la
En todos los pacientes se deben evaluar los micronutrientes, “reserva” pancreática endocrina. Se puede utilizar como factor
aunque tiene menor importancia en los procedimientos pura- pronóstico de remisión de la diabetes tras cirugía metabólica.
mente restrictivos (28,36-38). En los procedimientos malabsor-
tivos hay que prestar especial atención. Recomendación fuerte El paciente diabético y el síndrome metabólico (6,28). En el pa-
+. Nivel de evidencia alto (6,23-25,39,40). ciente diabético se recomienda determinación de HbA1c, que
permite valorar el control glucémico a medio plazo (3 meses) de
En todos los pacientes obesos se debe obtener un perfil lipídico. pacientes diabéticos. La AACE recomienda una glucemia basal ≤
Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto (6). 110 mg/dl, una glucemia posprandrial ≤ 140 mg/dl y HbA1c 6,5-
7%, aunque en pacientes con complicaciones avanzadas vascu-
La AACE aconseja tratar las alteraciones del colesterol según lares o diabetes de larga duración con dificultad para alcanzar
las guías actuales del National Cholesterol Education Program un buen control, se acepta HbA1c 7-8%. Recomendación débil
Adult Treatment Panel III . Recomendación débil +,Nivel de evi- +. Nivel de evidencia bajo.
dencia bajo (41).
1.5.5. Despistaje de patología psiquiátrica
Se recomienda evaluar la función renal en todos los pacientes, La evaluación psiquiátrica y psicológica de los pacientes candi-
especialmente si son diabéticos e hipertensos. Recomendación datos a cirugía bariátrica tiene como objetivo la detección de
fuerte +. Nivel de evidencia alto (42) trastornos mentales, psiquiátricos y psicológicos, que por sus
características pudieran interferir, de manera significativa, en el
La determinación de la proteína C reactiva evalúa el estado pro- proceso que conlleva dicha cirugía. La detección y el diagnóstico
inflamatorio de la obesidad de forma preoperatoria y puede de los trastornos mentales es clínico y se realiza mediante una
ayudar a predecir el momento en que se alcanza la estabilidad entrevista y una exploración psicopatológica, así como a través
del peso postoperatoria. Recomendación débil +. Nivel de evi- de una evaluación psicológica exhaustiva (46).
dencia bajo (43)
Por la importancia que la presencia de patología psiquiátrica
• Determinación de Vitaminas: Recomendación débil +. Nivel puede tener en dificultar la preparación para la intervención
de evidencia bajo(6,25). La determinación de vitaminas en el quirúrgica, afectando de forma negativa en el pronóstico, es
preoperatorio tiene una recomendación débil, ya que no hay recomendable contar con la colaboración del Servicio de Psi-
mucha evidencia de su beneficio. En el seguimiento en cambio, quiatría para la detección, diagnóstico y tratamiento de los can-
es conveniente hacer determinaciones periódicas de algunas didatos a dicha cirugía que presenten de forma comórbida un
vitaminas para detectar de forma temprana un posible déficit: trastorno de la conducta alimentaria, un trastorno afectivo o
Vitamina B12 ; Ácido fólico; Vitamina B1 (Tiamina); 25-OH-Cole- cualquier otra patología psiquiátrica relevante (47).
calciferol (44), Vitamina A; Vitamina K, Vitamina E .
Además de esto, con la ayuda del psiquiatra o del psicólogo,
• Determinación de Minerales. Recomendación débil +. Nivel se puede valorar la capacidad del paciente para la adquisición
de evidencia bajo (25,45). En el caso de los minerales la reco- de los hábitos saludables que se le recomiendan y predecir en
mendación también es débil para su determinación preopera- cierta medida si el tratamiento será más o menos efectivo; en
toria, pero conviene hacer un seguimiento periódico tras la in- algunos casos, un estrecho seguimiento psicológico puede me-
tervención de algunos minerales como el Calcio, Fósforo, Zinc, jorar las posibilidades del paciente de obtener un buen resul-
Magnesio, Cobre, Selenio. En el caso del hierro, la prevalencia tado (48-50).
17
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Con el objetivo de confirmar el diagnóstico para la patología ali- 1.5.6. Estudio del tracto digestivo
mentaria y valorar el estado psicológico del paciente, se realiza- Las intervenciones de cirugía bariátrica y metabólica pueden
rá una evaluación psicológica, tanto de la psicopatología especí- producir cambios significativos en el tracto digestivo superior;
fica alimentaria como de la psicopatología general (46) . en algunos casos como el BPG o la derivación bilipancreática sin
resección gástrica, una parte del estómago quedará excluida, lo
Para ello, se puede utilizar una entrevista semi-estructurada y/o que complica un futuro acceso endoscópico. Por este motivo,
una batería de pruebas psicológicas y cuestionarios auto-aplica- parece imprescindible descartar que exista patología gástrica
dos. Finalmente, también será de utilidad la cumplimentación en la parte que será excluida.
de registros alimentarios realizados por el paciente. Por otra parte, es frecuente que los pacientes obesos mórbi-
dos presenten patología esofagogástrica como la gastritis o el
Orientación diagnóstica: reflujo gastroesofágico; que no siempre es sintomática y que
18
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
puede afectar a la evolución tras la intervención. Alguna de las for Gastrointestinal Endoscopy) en su guía sobre el papel de la
técnicas podría incluso empeorar la sintomatología de reflujo y endoscopia en la obesidad comenta lo siguiente: “aunque una
la existencia de dicha patología podría influir en la selección de endoscopia alta puede identificar lesiones en pacientes asinto-
la técnica. máticos que podría alterar el manejo quirúrgico, no hay estu-
dios que evalúen el efecto de una endoscopia preoperatotoria
Es importante realizar una anamnesis dirigida para descartar en los resultados quirúrgicos. Los estudios con contraste (TEGD)
patología gástrica y reflujo gastroesofágico. pueden ser una alternativa y pueden proporcionar información
adicional”. Recomendación débil +. Nivel de evidencia bajo
En los pacientes sintomáticos se debe realizar endoscopia di-
gestiva alta previa a la cirugía bariátrica. Recomendación fuerte Debería considerarse una endoscopia alta en pacientes asinto-
+. Nivel de evidencia alto (62,63). máticos que van a ser sometidos a banding gástrico para des-
cartar grandes hernias de hiato. Recomendación fuerte +. Nivel
La guía de la European Association for Endoscopic Surgery co- de evidencia alto
menta al respecto que hay controversia en la evaluación de trac-
to digestivo alto por endoscopia, tránsito esófago-gastro-duo- Comprobación status H. pylori.:(65-67) H pylori es un patógeno
denal (TEGD), ambos o ninguno (64). La endoscopia ofrece la que coloniza la mucosa gástrica y que se ha relacionado con
ventaja de detectar mejor gastritis, enfermedad por reflujo gas- distintas enfermedades, habiendo sido reconocido por la OMS
troesofágico (ERGE) y ulceraciones. El panel de expertos con- como un agente carcinógeno para el estómago. La ASGE re-
sidera “aconsejable” realizar un TEGD o una endoscopia alta a comienda realizar test de H. pylori y erradicación en los casos
todos los pacientes, pero considera “altamente recomendable” positivos, en aquellos pacientes que no se van a realizar una
realizar cualquiera de estos procedimientos a los pacientes que endoscopia digestiva alta. La detección de H. pylori puede reali-
van a ser sometidos a un by-pass gástrico, debido a que en es- zarse mediante test no invasivos (serología, test del aliento, an-
tos casos el estómago queda excluido del tránsito digestivo, de tígeno fecal) o test invasivos que requieren endoscopia (test de
modo que si tras la cirugía derivativa fuera necesario el acce- la ureasa rápida, tinciones anatomopatológicas, PCR y cultivo).
so al mismo por la aparición de patología a dicho nivel, dicho
acceso sería difícil por endoscopia. La ASGE (American Society
El cirujano velará por las posibles complicaciones o secuelas tar- • Ingesta energética: La cirugía tiene como finalidad facilitar
días de la cirugía (estenosis, úlcera, oclusión, patología biliar, una adherencia a una dieta hipocalórica, sin sensación de apeti-
reflujo, colgajos dérmicos…) para realizar un diagnóstico tem- to, que permita perder peso hasta alcanzar la meta prevista (un
prano y proponer un tratamiento cuando sea necesario. Tam- promedio de 30 % de pérdida de peso con gastrectomía vertical
bién vigilará la posible reganancia de peso para identificar a los o bypass gástrico proximal). Las dietas postoperatorias inmedia-
candidatos a cirugía de revisión. tas suelen iniciarse con 600 kcal/día, para ir incrementándose
con el paso de los meses hasta 1000-1200 kcal/día al año de la
El endocrinólogo velará por un correcto estado nutricional, in- cirugía.
tentando evitar las posibles secuelas nutricionales, o detectán-
dolas lo antes posible para aplicar medidas correctoras o trata- • Proteínas (75): es la principal prioridad nutricional, ya que la
mientos. ingestión de alimentos proteicos tiene una baja tolerancia, pero
al mismo tiempo son esenciales para preservar la masa magra y
La dietista ayudará al paciente a la adquisición de nuevos hábi- evitar la sarcopenia en pacientes intervenidos de edad avanza-
tos y al cambio de vida necesario. El psiquiatra o psicólogo son da. Se ha podido constatar que hasta un 37 % de pacientes in-
también de ayuda en este campo. tervenidos de bypass gástrico no alcanzaban las recomendacio-
nes de ingesta de proteínas de 60 g/día al año de la cirugía. Las
La nutrición postoperatoria y las posibles secuelas nutricionales recomendaciones mínima se establecen en 60 g de proteínas
merecen una mención especial: de alta calidad biológica al día o mejor alcanzar 1.5 g/proteínas/
19
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
kg peso ideal/día. (el peso ideal de una persona puede ser el litiasis biliar. Las necesidades para este propósito son de 20 g
equivalente a un IMC de 23 kg/m2, aunque algunos indican que de grasa al día, pero es posible que podamos aportar alguna
pueda equipararse a un IMC de 25 kg/m2). En una dieta hipoca- cantidad superior llegando al 30 % de las kcal totales de la dieta
lórica debería representar > 25 % de la energía diaria. al día. El aporte de grasa monoinsaturada (aceite de oliva virgen
extra), poliinsaturadas (frutos secos y pescados), contribuirán a
• Hidratos de carbono: No existe una recomendación general aportar otros nutrientes cardiosaludables.
sobre el consumo de hidratos de carbono tras la cirugía bariátri-
ca, pero la mayoría de consensos indican una cuantía mínima de Se recomienda que la dieta postoperatoria inmediata durante
130 g de hidratos de carbono/día. En una dieta debería repre- las primeras dos semanas se realice con una dieta líquida (pre-
sentar el 40-45 % de las kcal, dando preferencia a aquellos con ferentemente comercial) que aporte una cuantía de proteínas >
menor carga glucémica, en particular en los pacientes interveni- 60 g/día. Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia bajo
dos de bypass gástrico, donde está incrementada la posibilidad Se recomienda que la dieta postoperatoria después del primer
de dumping. mes contribuya con un aporte de proteínas mayor de 60 g/día o
> 1.2 g/kg peso ideal/día para evitar la pérdida de masa magra.
• Grasas: El aporte de grasas debe cubrir básicamente el aporte Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia bajo .
de ácidos grasos esenciales y la capacidad para que la vesícu- El paso de una fase a otra dependerá de la progresiva adapta-
la biliar se contraiga con regularidad e impida la aparición de ción del paciente y que puede seguir el siguiente esquema:
FASE DÍAS
Tolerancia líquidos 1-2 (solo en el hospital)
Dieta líquida completa (hipoenergética-hiperproteica) 10-14
- 600-800 kcal
- 60 g proteínas (o > 1.5 g/kg peso ideal/día)
(con preferencia productos comerciales)
Dieta triturada 14
(mínimo 60 g proteínas/día o > 1.2 g/kg peso ideal/día)
Dieta blanda 14
(mínimo 60 g proteínas/día o > 1.2 g/kg peso ideal/día)
Vitaminas y minerales (6,70,76,77) componente malabsortivo hay que prestar atención a las vita-
Las vitaminas y minerales son factores y cofactores esenciales minas liposolubles (A, D, E, K).
en numerosos procesos biológicos que regulan el metabolismo
intermediario de macronutrientes, pero también de funciones La deficiencia de vitamina B12 es una de las más frecuentes en
que implican a diferentes órganos y sistemas (hematopoyesis, el bypass gástrico (30 %), debido a la disminución de la secre-
metabolismo óseo, función muscular, adrenal, tiroidea, neuro- ción de pepsina necesaria para extraer la cobalamina de las car-
nal, entre otros). Por tanto, disponer de unas concentraciones nes que la contienen; en segundo lugar la liberación del factor
adecuadas de vitaminas y minerales no solo es esencial para intrínseco por parte de las células parietales gástricas tampoco
una buena salud, sino una máxima cuando se pierde peso –don- tiene lugar en un estómago excluido. Si además, el paciente es
de la restricción alimentaria es la norma- y durante el manteni- intolerante a las carnes rojas (fuente principal de B12) o hay
miento del peso perdido. presencia de atrofia gástrica, la deficiencia de esta vitamina
suele aparecer en cuanto disminuyen las reservas del organis-
Muchos pacientes ya presentan deficiencias de vitaminas y mo, normalmente después de un año de seguimiento. Su déficit
minerales antes de la cirugía, debido en general a dietas des- se manifiesta con: anemia megaloblástica, trombopenia, leuco-
equilibradas. Por tanto, tras la cirugía se imponen dos recomen- penia y glositis. También puede producir degeneración de cor-
daciones: la primera, la de suministrar un complejo de vitami- dones posteriores medulares y de nervios periféricos.
nas-minerales completo que cubra el 100 % de las cantidades
diarias recomendadas (CDR); en segundo lugar, suplementar La reposición de esta vitamina puede hacerse por vía parente-
específicamente aquellas vitaminas que tienden a ser más de- ral (1000 ug) cada 15-30 días, según concentraciones, por vía
ficitarias en función de la técnica bariátrica elegida. Así, en el sublingual o intranasal. Con frecuencia la administración de al-
bypass gástrico hay que prestar atención a la deficiencia de hie- tas dosis por vía oral consigue remontar las concentraciones de
rro, calcio, vitamina B12 y vitamina D. En casos de vómitos, la la vitamina en pocas semanas. Se ha podido constatar que la
tiamina es la vitamina más deficitaria; mientras que si existe un suplementación rutinaria (en un complejo multivitamínico) de
20
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
350-500 ug/día de vitamina B12 es suficiente para prevenir su manifiesta con xeroftalmia e hiperqueratosis. Su concentración
deficiencia en un elevado número de pacientes (78,79). hay que ajustarla según prealbúmina (proteína transportado-
ra). La vitamina E tiene función antioxidante. Su déficit provoca
La deficiencia de hierro es muy común tras la cirugía bariátrica problemas neuromusculares. Sus niveles deben ajustarse con el
(50-70%), no solo por las condiciones anatómicas de un bypass colesterol. Los complejos de multivitaminas contienen cantida-
gástrico, sino por condicionantes externos que contribuyen a des suficientes de estas vitaminas y minerales que cubren so-
agravar más la ferropenia (con/sin anemia concomitante)(80). bradamente las CDR para evitar una deficiencia en condiciones
En primer lugar por disminución de la ingesta de carnes rojas de un postoperatorio normal tras una gastrectomía vertical o un
o moluscos ricos en hierro, cereales enriquecidos con hierro bypass gástrico proximal.
y algunas verduras. En segundo lugar, porque la falta de acidez
gástrica impide el paso de la forma férrica a ferrosa necesaria Se recomienda monitorizar las concentraciones de vitamina
para favorecer su absorción. Y por último, la incapacidad de B12 en aquellas cirugías en las que se haya excluido parcial o
compensar las pérdidas de hierro que sucede en las mujeres totalmente la parte inferior del estómago (Gastrectomía verti-
fértiles durante la menstruación. cal o Bypass gástrico). En caso de deficiencia, se sugiere la ad-
ministración de vitamina B12 cristalina 1000 ug/día por vía oral
En hombres y en mujeres postmenopáusicas la cantidad de o sublingual, 500 ug/semanal intranasal o 1000 ug/mensual in-
30-50 mg de hierro elemental contenido en los preparados tramuscular. Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
multivitamínicos puede ser suficiente para prevenir una ferro-
penia(81). En casos de anemia, suele ser necesario mantener Acido Fólico: Su déficit se manifiesta con anemia megaloblásti-
dosis de hierro elemento entre 100-200 mg/día, pero si exis- ca, trombopenia, leucopenia y glositis. El déficit tras BPG oscila
te intolerancia o dificultad de reposición de hierro por vía oral, entre 9-35%.
puede ser necesario a la administración de hierro intravenosa
(hierro dextrano, carboximaltosa, isomaltósido) en dosis única La suplementación con ácido fólico suele ser suficiente con el
hasta 1000 mg/semana (82,83). aporte de multivitamínicos, mientras que en mujeres en edad
fértil es recomendable emplear una dosis de al menos 400 ug/
En pacientes sometidos a cirugía de bypass gástrico se reco- día, para reducir el riesgo de defectos del tubo neural del feto.
mienda la administración de calcio y vitamina D para prevenir En caso de anemia (Hb < 10 g/dl) y/o ferropenia (ferritina < 30
un balance negativo de calcio y riesgo de osteopenia e hiperpa- mg/dl o entre 30-100 + Índice de Saturación de Transferrina <
ratiroidismo. El calcio se absorbe en el duodeno y yeyuno proxi- 20 %) e intolerancia oral o no respuesta al tratamiento oral, se
mal, que suele estar excluido en el bypass gástrico, que a su recomienda la administración de hierro intravenoso (dextrano,
vez es dependiente de las concentraciones de vitamina D. Esta carboximaltosa) en dosis de hasta 1000 mg/semanal. Recomen-
situación anatómica tras la cirugía junto a la escasa ingesta de dación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
lácteos para cubrir los requerimientos diarios, puede conducir
a una deficiencia de absorción de calcio con repercusión en el No se recomienda la suplementación rutinaria de zinc, cobre,
metabolismo fosfocálcico. Además, en España aproximadamen- selenio o vitamina B1 más allá de las cantidades diarias reco-
te un 80% de los pacientes con obesidad candidatos a cirugía mendadas de los preparados multivitamínicos, salvo en casos
bariátrica presentan deficiencias variables de vitamina D con/ de sospecha clínica con confirmación de laboratorio. Reco-
sin hiperparatiroidismo secundario. Si no se repone simultánea- mendación fuerte +. Nivel de evidencia alto. Debe sospecharse
mente calcio y vitamina D, el riesgo de osteopenia y osteomala- déficit de Zinc ante caída de cabello, pica, diarrea, trastornos
cia se incrementará tras la cirugía. Aunque no está establecida emocionales, disgeusia, hipogonadismo y disfunción eréctil.
una dosis estándar de calcio, se recomienda aportar 1500 mg/ El déficit de magnesio provoca alteraciones neuromusculares,
día de calcio elemento, preferentemente en forma de citrato cardiovasculares y metabólicas. El cobre debe ser cuantificado
cálcico (el carbonato cálcico se absorbe pobremente cuando la ante anemia normocítica, neutropenia, mieloneuropatía y alte-
acidez gástrica es baja). Las dosis de vitamina D deben oscilar raciones en la cicatrización.Se recomienda que la suplementa-
entre 2.000-3.000 UI/día en forma de calcifediol o colecalcife- ción de citrato cálcico en el bypass gástrico sea de 1500 mg/día
rol. Dosis superiores (5.000 UI/día) solo consiguen normalizar para evitar el hiperparatiroidismo secundario. Recomendación
las concentraciones de vitamina D en el 75 % de pacientes, por fuerte +. Nivel de evidencia alto.
lo que queda aún un número importante de sujetos en los que
debe individualizarse el tratamiento por vía oral e incluso por Los niveles bajos de Vitamina D se asocian a una disminución
vía parenteral si no se logran normalizar las concentraciones del calcio sérico, lo que provoca un aumento de PTH. Este hiper-
con suplementación oral. paratiroidismo secundario puede conllevar una osteomalacia.
Muchos pacientes obesos presentan un déficit preoperatorio
De manera general, no es necesario controlar de manera ruti- de 25-OH-Colecalciferol (21-80%) y un hiperparatiroidismo se-
naria las concentraciones de tiamina (vitB1), piridoxina (vitB6), cundario (25-48%). Esto puede ser debido a varios factores: dé-
vitaminas liposolubles (A, E, K), zinc (Zn), selenio (Se), cobre ficit en la dieta, depósito de ésta en tejido adiposo, exposición
(Cu), salvo en casos de ingesta inadecuada o errática, vómitos solar deficiente o alteraciones en la síntesis debido a esteatosis
persistentes o datos sugerentes de malabsorción intestinal. El hepática. Las dosis de vitamina D (calcifediol o colecalciferol)
déficit de tiamina es muy infrecuente (0,02%), relacionándose que deben administrarse en pacientes con deficiencia de vita-
con enolismo y con hiperémesis. Su déficit se manifiesta como mina D (< 30 ng/dl) deben ser superiores a 2.000-3.000 UI/día
encefalopatía de Wernicke (nistagmus, ataxia, visión doble) o para garantizar una suplementación adecuada en ausencia de
como polineuropatía (Beri Beri bariátrico), con afectación axo- hiperparatiroidismo secundario. Recomendación fuerte +. Nivel
nal mixta de miembros inferiores. El déficit de Vitamina A se de evidencia alto.
21
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
23
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
La obesidad es un factor de riesgo de para la formación de más cuando no hay colelitiasis. En el caso de la presencia de
colelitiasis debido al exceso de excreción de colesterol a la bi- la colelitiasis asintomática el asociar el gesto quirúrgico de la
lis. La población obesa mórbida tiene una incidencia anual de colecistectomía no siempre es sencillo y no está exento de com-
colelitiasis del 2% (92-94). Además, la rápida pérdida de peso plicaciones, de ahí que se discuta su realización (97).
bien por factores dietéticos, o bien por medios quirúrgicos o
no quirúrgicos predispone a la formación de litiasis por múlti- Quesada y cols (98) describen que la colecistectomía se puede
ples factores. Un estudio prospectivo con más de 10 años de realizar de forma segura en casos de colelitiasis sintomática o
seguimiento demostró que 1 de cada 7 pacientes intervenido asintomática; y que la administración de ácido ursodesoxicólico
de cirugía bariátrica presentará complicaciones secundarias a en pacientes sin colelitiasis previene de la formación de litiasis,
patología biliar (95). pero el cumplimiento terapéutico es bajo debido a los efectos
secundarios (99).
La realización de colecistectomía concomitante con la cirugía
bariátrica es un tema que ha permanecido históricamente en La realización de colecistectomía en el mismo acto quirúrgico
debate(96). Prácticamente no existen dudas cuando la coleli- está indicada en caso de que la litiasis sea sintomática.
tiasis es sintomática en el momento de la cirugía, pero la in- Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia moderado.
dicación es discutida si la colelitiasis es asintomática y todavía
24
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
25
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Como pruebas asociadas, a todos los pacientes se les debe rea- 2.1.2. EVALUACIÓN PULMONAR Y ESTUDIOS
lizar electrocardiograma (ECG) de 12 derivaciones y radiografía PREOPERATORIOS
de tórax. Los pacientes obesos candidatos a cirugía bariátrica tienen
un riesgo alto de complicaciones pulmonares postoperatorias
Y se debe comprobar los factores de riesgo para enfermedad como atelectasias, neumonías, laringoespasmo, distress, altera-
coronaria: ción del intercambio gaseoso y necesidad de reintubación. Así
mismo, la prevalencia de SAOS (Síndrome de Apnea Obstructiva
• Cirugía mayor abdominal del Sueño) y de SHO (Síndrome de Hipoventilación –Obesidad)
• Hª de enfermedad coronaria entre pacientes con indicación de cirugía bariátrica es del 76-
• Hª de insuficiencia cardiaca 96%, pero solo el 15-20% están diagnosticados(107). En caso de
• Hª de accidentes cerebrovasculares diagnóstico de SHO y esté indicada la instauración de CPAP, es
• Tratamiento con insulina imprescindible el uso de la misma durante al menos 4-6 sema-
• Creatinina sérica preoperatoria >2.0 mg/dl nas, porque reduce la incidencia de complicaciones cardiopul-
Si hay >=3 factores de riesgo se debe continuar el estudio por monares (108,109).
cardiólogo para realizar:
• Test de esfuerzo y/o La realización de pruebas preoperatorias podría predecir la apa-
• Ecocardiograma y/o rición de complicaciones, aunque tanto la espirometría como
• Ecocardiograma de esfuerzo y/o la polisomnografía no se deben realizar indiscriminadamente
• Ecocardiograma transesofágico con dobutamina y/o (110,111).
• Ventriculografía isotópica
Existen diferentes cuestionarios para la valoración de SAOS. El
El papel de otros estudios como SPECT, RM o TC en el preopera- STOP-Bang es el que presenta la mayor sensibilidad (100%) y
torio no está bien establecido. VPN (100%) para un índice de apnea-hipopnea >30 (112). Se
recomienda la realización de screening de SAOS-SHO con el test
Los pacientes con >=3 factores de riesgo de enfermedad coro- STOP-BANG. Una puntuación >=3 es indicación de polisomno-
naria deben ser evaluados por cardiólogo para completar estu- grafía (6). Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
Cuestionario STOP-BANG:
S noring ¿Ronca alto como para oírle con la puerta cerrada? SI NO
G ender ¿Hombre? SI NO
26
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
2.1.3. MANEJO DE LA ANSIEDAD PREOPERATORIA de necrosis tumoral, e interleucinas 1 y 6). Todas ellas generan
La Vía RICA (13) incluye dentro de sus recomendaciones “Los una respuesta catabólica caracterizada, en mayor o menor gra-
ansiolíticos de corta duración pueden interferir en el inicio de la do, por deshidratación, resistencia a la insulina, hiperglucemia
recuperación de la movilidad y capacidad de ingesta, sin afectar postoperatoria, desgaste muscular y una respuesta inmunológi-
a la duración de la estancia hospitalaria, por lo que pueden ser ca deprimida. En consecuencia, mayor probabilidad de compli-
utilizados para facilitar la realización de técnicas de anestesia caciones postoperatorias y una estancia hospitalaria más pro-
regional cuando estén indicadas”. No existe evidencia alguna al longada (13,117).
respecto en pacientes sometidos a cirugía bariátrica, pero ante
el mayor riesgo de depresión respiratoria en estos pacientes, se Según las últimas recomendaciones basadas en la evidencia
recomienda evitar el uso de ansiolíticos preoperatorios. Reco- científica, se aconseja que el período de ayuno (incluidos obe-
mendación débil. Nivel de evidencia bajo. sos y diabéticos) para líquidos claros (agua, zumos sin pulpa,
bebidas carbonatadas, té claro y café) sea de 2 horas, para co-
2.1.4. PROFILAXIS ANTIBIÓTICA midas ligeras (pan, tostada, galleta, infusiones con o sin leche
El paciente obeso mórbido es considerado de alto riesgo para descremada, zumos con pulpa y jalea) sea de 6 horas, y para só-
desarrollar Infección de Sitio Quirúrgico (ISQ). La profilaxis an- lidos (comida completa), de 8 horas (118) (13). Recomendación
tibiótica en cirugía bariátrica debe cubrir microorganismos co- fuerte +. Nivel de evidencia moderado.
liformes (E. coli, Proteus spp, Klebsiella spp), Staphylococcus,
Streptococcus, Enterococcus y Bacteroides. Los antibióticos de La administración preoperatoria de bebida enriquecida en car-
elección son Cefalosporinas de 2ª generación (Cefazolina 3g o bohidratos la noche antes y hasta dos horas antes de la cirugía
Cefuroxima 3g) o como alternativa Amoxicilina/ Ácido Clavulá- es totalmente segura, mejora la sensación de bienestar y tiene
nico (2g). En caso de alergia a Beta-lactámicos se podrán utilizar efectos beneficiosos que podrían disminuir las complicaciones
las asociaciones de Vancomicina (1500 mg) y Gentamicina (400 postoperatorias (8,13). A pesar de que no hay estudios realiza-
mg) o Clindamicina (900-1200mg) y Gentamicina (400 mg). Se dos específicamente en pacientes obesos o candidatos a cirugía
recomienda administrar una dosis única 30-60 minutos antes bariátrica, existe suficiente evidencia científica que apoya su uti-
de la inducción anestésica. Se repetirá la dosis sólo cuando se lización. Una revisión reciente de la Cochrane concluye que este
prolongue la cirugía más de dos vidas medias del antibiótico tratamiento no solo reduce la resistencia a la insulina postope-
administrado (en caso de cefazolina se deberá repetir la dosis ratoria, sino que disminuye la estancia hospitalaria (119). Ade-
cuando la intervención se prolongue más de 4 horas) o cuando más, muestra que estos efectos son mayores y clínicamente
haya una pérdida hemática >1500ml (114-116). Recomenda- más relevantes cuanto mayor es la cirugía abdominal, sin ma-
ción fuerte +. Nivel de evidencia alto. yor porcentaje de complicaciones. Diferentes ensayos clínicos
demuestran una mejoría en la respuesta metabólica postope-
ratoria tras su administración, incluyendo menor resistencia a
2.1.5. AYUNAS Y BEBIDAS CARBOHIDRATADAS la insulina, mejoría de la función muscular y mantenimiento de
Un ayuno preoperatorio excesivo puede tener efectos fisioló-
la respuesta inmunitaria (13). De esta manera podríamos con-
gicos adversos como sed, hambre, somnolencia o mareos, ya
cluir que, a pesar de la falta de estudios en pacientes obesos
que el ayuno, al igual que el trauma o la cirugía, es un impor-
candidatos a cirugía bariátrica, se recomienda el uso de bebidas
tante liberador de hormonas de estrés (glucagón, cortisol, ca-
carbohidratadas hasta dos horas antes de la cirugía. Recomen-
tecolaminas) y de mediadores inflamatorios (citoquinas, factor
dación débil +. Nivel de evidencia bajo
27
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
El checklist es una herramienta con la que, además de garanti- Nivel de evidencia moderado.
zar la seguridad del paciente y usuario, se facilita y acredita la • Abordaje laparoscópico: El abordaje en la cirugía bariátrica
buena praxis por parte de los profesionales sanitarios, constitu- debe ser siempre laparoscópico, ya que reduce la tasa de in-
ye una herramienta de seguridad jurídica (123,124). En España, fección de sitio quirúrgico incisional, la aparición de hernia in-
el Sistema Nacional de Salud ha desarrollado una estrategia es- cisional y de dolor postoperatorio, sin aumentar la tasa de fís-
pecífica en el Plan Nacional de Calidad denominada “Mejorar la tula postoperatoria, necesidad de reintervención, ni mortalidad
seguridad de los pacientes atendidos en los centros sanitarios (77,144-146). Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
del Sistema Nacional de Salud”, que recomienda la implemen-
tación del checklist. En formato digital presenta un mayor grado Las tasas de pérdida de peso son idénticas con abordaje lapa-
de cumplimentación (125). roscópico o abierto. Recomendación fuerte +. Nivel de eviden-
cia alto.
2.2.2. PREPARACIÓN PIEL
La adecuada preparación de la piel antes de una intervención La utilización de la aguja de Veress es una alternativa segura
quirúrgica abdominal permite disminuir la tasa de infección de para el neumoperitoneo en los obesos mórbidos (147).
sitio quirúrgico (126). Se recomienda el uso de antisépticos de
clorhexidina de base alcohólica frente a las preparaciones yo- • Abordaje por puerto único: El abordaje por puerto único pue-
dadas, ya que ha demostrado superioridad en la desinfección de ser una opción para reducir el dolor postoperatorio y mejorar
preoperatoria de la piel (127,128). Recomendación fuerte +. el resultado estético, si bien aumenta el tiempo intraoperatorio
Nivel de evidencia alto. y tiene una mayor curva de aprendizaje (148). Recomendación
débil +. Nivel de evidencia moderado.
El empleo de una ducha con jabón antiséptico antes de la ciru-
gía favorece la erradicación de la flora microbiana cutánea, pero • Laparoscopia en tres dimensiones (3D): El uso de tecnología
no ha demostrado reducción de la infección del sitio quirúrgico 3D puede mejorar la comodidad del cirujano y el tiempo ope-
(129). ratorio, pero la evidencia es todavía débil para poder recomen-
darla frente a la laparoscopia convencional (149-151). Reco-
Aunque el rasurado pre o intraoperatorio es una práctica ha- mendación débil +. Nivel de evidencia bajo.
bitual para la cirugía abdominal, no se ha demostrado que re-
duzca la tasa de infección del sitio quirúrgico ni las infecciones • Abordaje robótico: el abordaje robótico no ha demostrado
superficiales. Es más, pueden ocasionar erosiones cutáneas y todavía una mejora sobre la laparoscopia en términos de segu-
abrasiones que favorezcan el rascado y la sobreinfección, por ridad, disminución del peso o tasa de complicaciones, aunque
lo que se recomienda no rasurar de forma sistemática para sí puede mejorar la comodidad del cirujano (152-154). La curva
una intervención quirúrgica. En el caso de decidir rasurar, se de aprendizaje puede ser menor para la laparoscopia asistida
recomienda utilizar maquinilla eléctrica frente a las cuchillas por robot, aunque se necesitan más estudios (155) Recomen-
desechables convencionales, ya que no provocan abrasiones y dación débil +. Nivel de evidencia bajo.
disminuyen la posibilidad de infección cutánea (130,131). Reco-
mendación fuerte +. Nivel de evidencia alto. • Prevención de hernias de trócar: El cierre de las incisiones
de los trócares reduce la incidencia de hernia incisional tras la
2.2.3. SISTEMAS DE COMPRESIÓN SECUENCIAL cirugía bariárica, especialmente en el caso de los trócares con
El uso de sistemas compresivos secuenciales en extremidades cuchilla (156,157).
inferiores, intraoperatoriamente, ha demostrado una dismi-
nución de los eventos trombóticos en el postoperatorio, por lo • Uso de Sonda nasogástrica (SNG): El uso de SNG no debe ser
que se recomienda su uso en pacientes obesos, independiente- rutinario, ya que no ha demostrado que prevenga complicacio-
mente de la duración prevista de la cirugía( 132,133). Recomen- nes y sí que aumenta la estancia hospitalaria (158-161). Reco-
dación fuerte +. Nivel de evidencia alto. mendación fuerte +. Nivel de evidencia moderado.
28
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
La posibilidad de anestesiar al paciente fuera de quirófano en biespectral (BIS)(13). Recomendación fuerte +. Nivel de eviden-
estos casos se descarta, para evitar los problemas asociados cia alto.
con el transporte y disminuir el riesgo de desaturación arterial
y despertar intraoperatorio asociados a la desconexión del res- 5- Es necesario el uso de monitorización objetiva del bloqueo
pirador durante el traslado (169,170). Recomendación fuerte +. neuromuscular (BNM) (neuroestimulación con acelerometría,
Nivel de evidencia moderado. mecanomiografía, electromiografía, kinemiografía) con los pa-
rámetros de estímulo simple, contaje postetánico, train-of-four
Posición en “silla de playa” o “anti-Trendelemburg”: Asociar la (TOF) y TOF ratio durante el uso de BNM para conocer en todo
administración de PEEP a la posición en “silla de playa” mejora momento el grado de BNM (13). Recomendación fuerte +. Ni-
la oxigenación y la elastancia pulmonar, mientras que la posi- vel de evidencia alto.
ción en anti-Trendelemburg mitiga el incremento de la presión
intraabdominal, mejorando la oxigenación y la distensibilidad 6- La glucemia se monitorizará, dado que la hiperglicemia in-
pulmonar. La colocación en decúbito lateral también disminuye traoperatoria puede dar lugar a un aumento de las complica-
la presión intraabdominal y mejora la mecánica torácica porque ciones en el postoperatorio aunque, debe ser evitado el uso de
aleja el pannus abdominal del diafragma. La posición más ópti- una terapia intensiva con insulina, debido al riesgo de hipoglu-
ma durante el neumoperitoneo para la realización de una téc- cemia (13). Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
nica quirúrgica bariátrica es la posición en “silla de playa”(171).
Recomendación débil +. Nivel de evidencia moderado. 7- Cuando se coloque sondaje vesical, se hará con las medidas
de asepsia oportunas, y, si es posible, se retirará a las 24 horas
2.2.6. NORMOTERMIA INTRAOPERATORIA: de la cirugía (13).
• El mantenimiento de la normotermia perioperatoria es una Recomendación débil +. Nivel de evidencia moderado.
medida eficiente que permite disminuir la tasa de complicacio-
nes perioperatorias, como el tiempo de despertar anestésico, la B-MONITORIZACIÓN NO RUTINARIA
pérdida sanguínea, la infección del sitio quirúrgico, y el tiempo 1- La monitorización invasiva no está indicada de forma ruti-
de estancia hospitalaria (172). Se recomienda evitar la hipoter- naria, siendo útil en pacientes seleccionados la canalización
mia perioperatoria en cirugía abdominal (13,173-177) Reco- arterial invasiva. Indicada especialmente en aquellos pacientes
mendación fuerte +. Nivel de evidencia alto que presenten alteraciones cardio-respiratorias graves y que
puedan presentar problemas en el postoperatorio (13,158). Re-
• La insuflación de gas caliente (humidificado o no) durante ci- comendación fuerte -. Nivel de evidencia bajo.
rugía laparoscópica abdominal, en comparación con la insufla-
ción de gas frío, no aporta beneficios (13,178,179). Recomenda- 2- La inserción de CVC no está indicada de forma rutinaria . Se
ción fuerte -. Nivel de evidencia alto. valorará en casos seleccionados. El uso de catéter venoso cen-
tral está limitado a pacientes con enfermedades respiratorias
• La administración de fluidos intravenosos calientes durante la en los que prevea que puedan necesitar administración de va-
cirugía ayuda a mantener la normotermia (13). Recomendación sopresores o inotrópicos en perfusión contínua (13). Recomen-
fuerte +. Nivel de evidencia alto. dación fuerte -. Nivel de evidencia bajo.
2- La monitorización del CO2 mediante capnografía debe ser La utilización de fluidoterapia guiada por objetivos (FGO) pue-
obligada en toda cirugía, especialmente en la laparoscópi- de disminuir las complicaciones postoperatorias y la estancia
ca, puesto que cualquier modificación en la curva de presión hospitalaria, del mismo modo que, no se puede demostrar una
telespiratoria de CO2 puede ser un signo de complicación in- disminución de mortalidad asociada. La disminución de la es-
traoperatoria (13) Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia tancia hospitalaria se consigue en pacientes de alto y bajo ries-
alto. go y es ésta, junto con las complicaciones, las que dan lugar a
un aumento de gasto sanitario. Aunque su uso en las cirugías y
3- La monitorización de la temperatura, si se utiliza, debe ser pacientes de alto riesgo está más justificada.
central. Existe un descenso de temperatura significativo en ci-
rugía bariátrica, tanto si es abierta como laparoscópica, por lo No existe una monitorización ideal para FGO, cada una de ellas
que se justifica aplicar sistemas de monitorización de la tempe- tiene sus pros y sus contras, mantener un correcto aporte ti-
ratura así como medidas para disminuir la hipotermia (13,180).
sular de oxígeno mediante la obtención de valores hemodiná-
Recomendación fuerte +. Nnivel de evidencia alto. micos normales o supranormales resulta clave para conseguir
resultados y disminuir las complicaciones.
4- La profundidad anestésica se monitorizará mediante el índice
La utilización de algoritmos en los que se realiza un tratamiento
29
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Riesgo bajo (0-1 punto, 10 - 20%; moderado (2 puntos, 40%); alto (3 - 4 puntos, 60-80%)
30
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Tratamiento de NVPO tras profilaxis fallida: Tras un primer epi- bién en este caso, más efectiva que la administración de solo
sodio de NVPO, la recurrencia, si no se emplea tratamiento, es uno de ellos. El tratamiento difiere según la situación de parti-
84% en el caso de nauseas junto con vómitos (previos) y de 78% da, es decir, dependiendo de si se ha usado o no pauta de profi-
para vómitos. Así pues, el tratamiento de las NVPO es impera- laxis y si ha sido así, del fármaco usado en la profilaxis.
tivo en cualquier caso, independientemente del régimen profi-
láctico utilizado. En caso de no haberse realizado profilaxis, el fármaco indicado
es el Ondansetrón a bajas dosis (191).
En general, los fármacos utilizables como tratamiento son los Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
mismos que en profilaxis, y la combinación de varios es, tam-
31
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
veles de oxigenación, menores niveles de lactato sérico y, sería de éstos, sin aumento significativo de los efectos secundarios;
una buena opción para pacientes con patología restrictiva o con además se ha asociado con la disminución de la respuesta in-
una baja capacidad vital. De igual manera, mejoraría también el flamatoria en respuesta a la cirugía y parece tener un efecto
flujo sanguíneo visceral. Dado lo anterior, el riesgo-beneficio de protector ante la hiperalgesia en pacientes anestesiados con
la técnica indica que la utilización del cateterismo epidural se remifentanilo.
debe escoger de forma individualizada.
Por todo esto, se recomienda la administración de Ketamina iv
Pese al mejor perfil analgésico, dado el riesgo-beneficio de la postoperatoria a los pacientes intervenidos de cirugía abdomi-
técnica, no está recomendada la analgesia epidural como méto- nal mayor (13). Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto
do analgésico de rutina en cirugía mayor abdominal laparoscó- La utilización de sulfato de magnesio iv intraoperatorio puede
pica (13,193). Recomendación fuerte -. Nivel de evidencia alto mejorar la calidad de la analgesia en pacientes sometidos a
Los pocos estudios que estudian las diferencias entre la anal- cirugía abdominal (13,199). Recomendación fuerte +. Nivel de
gesia epidural en función del nivel de punción, indican clara su- evidencia moderado.
perioridad de la epidural torácica sobre la lumbar en cuanto a
calidad de la analgesia y a la disminución de complicaciones. La COADYUVANTES ORALES:
analgesia epidural para cirugía abdominal mayor abierta, debe La administración de neurolépticos podría producir una dismi-
ser colocado a nivel torácico (13). Recomendación fuerte +. Ni- nución significativa en la utilización de opioides en las primeras
vel de evidencia alto 24 horas en aquellos pacientes a los cuales se les ha suministra-
do una dosis preoperatoria de gabapentina o pregabalina por
La calidad analgésica es mejor cuando se añaden pequeñas do- vía oral, sin provocar efectos secundarios en los mismos. Ade-
sis de opiáceos a los anestésicos locales vía epidural; sin aumen- más, podría tener un efecto beneficioso sobre el dolor crónico
tar significativamente los efectos secundarios (13). Recomenda- del paciente a los 6 meses (13). Recomendación fuerte +. Nivel
ción fuerte +. Nivel de evidencia moderado de evidencia alto.
32
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Por lo tanto, en estos pacientes, se recomienda realizar una No se ha demostrado la superioridad de un modo ventilatorio
preoxigenación adecuada preferiblemente en posición de se- (volumen vs presión) durante la ventilación mecánica del pa-
destación (204). Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia ciente obeso. No se han identificado diferencias entre ambos
alto. modos ventilatorios en términos de oxigenación intraoperato-
ria, VT, presión media en la vía aérea, presión arterial media y
Durante la inducción anestésica se recomienda colocar al pa- frecuencia cardíaca.
ciente en rampa, con el trago a nivel esternal y los brazos aleja-
dos del tórax. Esta posición mejora la mecánica pulmonar y por La aparición de atelectasias tras la inducción anestésica en pa-
tanto la oxigenación y la ventilación, prolongando el tiempo se- cientes obesos es muy frecuente. Son varios los mecanismos
guro de apnea. Al añadir presión positiva se facilita la preoxige- que intervienen (posición, relajación neuromuscular, presión
nación (205). Recomendación fuerte +. Nivel de evidencia alto intraabdominal incrementada…) y su aparición se asocia con el
Se ha demostrado que esta colocación también mejora la visión desarrollo de complicaciones respiratorias postoperatorias.
de la laringoscopia en pacientes obesos. Hasta un 75% de los
pacientes obesos mórbidos presentan un Cormack-Lehane gra- La administración de PEEP defiende al pulmón frente al descen-
do 1 en la laringoscopia directa colocados de esta manera (206). so de CRF asociado con la administración de anestesia general
El manejo de cualquier dificultad o fallo en la laringoscopia di- y por tanto previene o, al menos reduce la aparición de atelec-
recta debe manejarse de inmediato según los algoritmos de vía tasias pulmonares.
aérea difícil vigentes (207).
El manejo ventilatorio óptimo del paciente obeso sometido a
Al analizar las circunstancias que intervienen en los casos de cirugía bariátrica incluye la administración de PEEP y maniobras
vía aérea difícil en pacientes obesos, se ha identificado factores de reclutamiento pulmonar. Esta asociación consigue la aper-
comunes que hay que conocer para establecer medidas preven- tura de la vía aérea pequeña, disminuyendo la aparición de
tivas: atelectasias, mejorando así la oxigenación y la distensibilidad
1. Suele haber falta de reconocimiento y planificación de los po- pulmonar. Por lo tanto se recomienda su empleo, pese a sus po-
tenciales problemas de manejo de vía aérea. sibles efectos hemodinámicos negativos (213-216). Recomen-
2. Existe evidencia de que las técnicas de rescate en estos pa- dación fuerte +. Nivel de evidencia alto.
cientes (dispositivos supraglóticos y cricotiroidotomía de emer-
gencia) tienen una tasa incrementada de fallo. En los pacientes obesos se recomienda un VT de 6-10 mL/Kg del
3. Los eventos adversos ocurren más frecuentemente en pa- peso corporal ideal y una frecuencia respiratoria adecuada para
cientes obesos que son anestesiados por personal no experi- mantener la normocapnia (217).
mentado.
C. MANTENIMIENTO DE LA ANESTESIA:
El empleo de dispositivos supraglóticos como primera elección Existe evidencia limitada que apoya el empleo de TCI de propo-
debe reservarse para pacientes seleccionados que se sometan fol o el empleo de agentes volátiles para el mantenimiento de la
a procedimientos de corta duración y en los que el paciente anestesia en los pacientes obesos.
permanezca con la vía aérea accesible durante todo el proce-
dimiento. Hay que planificar un plan de intubación traqueal en Los agentes volátiles menos liposolubles, como el desflurano y
caso de necesidad (208). el sevoflurano tienen un inicio y cese de acción más rápido que
el isoflurano.
Minimizar el tiempo que transcurre entre la inducción y la intu-
bación reduce el riesgo de desaturación, por eso los fármacos Existe evidencia a favor del desflurano respecto a la recupera-
de elección en los pacientes obesos son fármacos rápidamente ción de los reflejos de la vía aérea comparado con sevoflurano
reversibles con un inicio y fin de acción rápidos. en el paciente obeso (218). Recomendación fuerte +. Nivel de
33
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
evidencia moderado.
Los pacientes deben tener intactos los reflejos de la vía aérea
D. DESPERTAR Y EXTUBACIÓN: y deben respirar volúmenes adecuados antes de la extubación,
La extubación de los pacientes obesos ha de realizarse median- que debe llevarse a cabo con el paciente despierto y sentado.
te un plan preestablecido, ya que hay una elevada incidencia de
complicaciones en el manejo de la vía aérea (219-221). En los pacientes con apnea obstructiva del sueño, la inserción
de una cánula nasofaríngea previa al despertar podría mitigar la
La función neuromuscular debe estar restablecida antes de obstrucción parcial de la vía aérea que suele aparecer durante
despertar al paciente y debe monitorizarse con un estimulador el despertar de la anestesia.
nervioso.
Dieta triturada 14
(mínimo 60 g proteínas/día o > 1.2 g/kg peso ideal/
día)
34
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
2.3.3. ESTUDIOS RADIOLÓGICOS PARA CONTROL del paciente en las primeras 24 horas. El efecto de esta movili-
DE LA ANASTOMOSIS zación precoz en la prevención de la ETV postoperatoria no está
No existe consenso sobre la necesidad de realizar de forma ru- estudiado ni analizado en la literatura existente, pero forma
tinaria estudios de imagen tras cirugía bariátrica. Los estudios parte de una práctica clínica óptima, ya que elimina o minimiza
radiológicos con contraste oral, de forma rutinaria en el primer los factores predisponentes asociados a la inmovilidad y al es-
día postoperatorio para descartar fugas anastomóticas, tienen tasis venoso.
una baja sensibilidad (54%), es una técnica no exenta de riesgos
de aspiración y los falsos+ retrasan la ingesta oral precoz. Respecto a los medios mecánicos disponibles, estos pueden ser
pasivos, como las medias elásticas de compresión gradual (ME),
Se recomienda reservar los estudios de imagen para la sospe- o activos, como la comprensión neumática intermitente (CNI).
cha clínica de fuga anastomótica y deberían realizarse mediante La compresión neumática, secuencial, circunferencial y progre-
TC con contraste oral (sensibilidad 95% y especificidad 100%) siva es la más fisiológica al reproducir el efecto de la contracción
asociado o no a estudios endoscópicos” (224-226). Recomen- muscular y además parece estimular la liberación de factores
dación débil. Nivel de evidencia moderado fibrinolíticos intrínsecos, todo ello con pocos efectos secunda-
rios y contraindicaciones (arteriopatía periférica, dermatitis, ul-
ceras, edema severo e insuficiencia cardiaca congestiva).La re-
2.3.4. TROMBOPROFILAXIS visión del American College of Chest Physicians (ACCP) de 2012,
Los pacientes sometidos a cirugía bariátrica tienen un riesgo recomienda los sistemas de CNI sobre las ME, basándose en
alto de padecer eventos tromboembólicos venosos (ETV) en el los mejores resultados obtenidos en los estudios realizados en
postoperatorio, siendo la embolia pulmonar una de las princi- pacientes no quirúrgicos inmovilizados (CLOTS 1, CLOTS 3).Tam-
pales causas de mortalidad tras este tipo de intervenciones. Ac- bién hay que tener en cuenta que las características del pacien-
tualmente la incidencia de ETV sintomáticos se sitúa por debajo te obeso mórbido hacen más difícil disponer de ME con diáme-
del 1%. La profilaxis tromboembólica se recomienda de forma tros tobillo-pantorrilla-muslo adecuados, así como su correcta
rutinaria en todos los pacientes, empleando un abordaje multi- colocación, algo que no sucede con los dispositivos de CNI.
modal que incluye la movilización precoz, la utilización de medi-
das mecánicas y la profilaxis farmacológica (227). Se recomienda la profilaxis con dispositivos de compresión
neumática intermitente, en combinación con medidas farma-
Por el momento no disponemos de ninguna escala de riesgo de cológicas. Los sistemas mecánicos no se recomiendan como
ETV que haya sido validada y que nos permita establecer una método profiláctico aislado o único en cirugía bariátrica, salvo
tromboprofilaxis ajustada, en dosis y duración, a las caracterís- que exista una contraindicación para la profilaxis farmacológica
ticas del paciente obeso mórbido intervenido. Según la escala como la hemorragia o riesgo hemorrágico elevado. La CNI se
de Caprini el paciente obeso mórbido intervenido es como mí- debe iniciar en el quirófano y mantener hasta la deambulación
nimo de riesgo moderado, pero en la mayoría de las ocasiones completa del paciente. (132,230,231) Recomendación fuerte +.
con la suma de otros factores alcanza un nivel de riesgo alto Nivel de evidencia moderado.
(3-4 puntos). Además se han identificado múltiples factores
independientes que incrementan el riesgo de ETV tras cirugía
B-PROFILAXIS FARMACOLÓGICA
bariátrica como: índice de masa corporal elevado (> 60 kg/m2),
La profilaxis farmacológica reduce de forma significativa la in-
síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS), tabaquismo,
cidencia de ETV, es la más extendida y habitualmente se con-
edad superior a 50 años, fístula anastomótica, tiempo operato-
sidera de elección, siempre que no exista riesgo importante de
rio prolongado (> 3 horas), abordaje laparotómico, hipertensión
hemorragia, siendo la heparina de bajo peso molecular (HBPM)
pulmonar, terapia hormonal, reintervención en el postoperato-
la más utilizada en nuestro medio. La HBPM presenta ciertas
rio inmediato, género masculino y técnica quirúrgica diferente
ventajas clínicas para el paciente respecto a la heparina no frac-
a la banda gástrica. Además los pacientes obesos con SAOS y
cionada (HNF). Existen pocos datos sobre la profilaxis con Fon-
diabetes parecen asociar trombofilia con mayor frecuencia.
daparinux en cirugía bariátrica, aunque la eficacia parece simi-
lar a la obtenida por la HBPM. En cuanto a los anticoagulantes
Diferentes sociedades internacionales han publicado protoco-
orales de acción directa, muy utilizados en la tromboprofilaxis
los de tromboprofilaxis, sin que exista un claro consenso entre
en cirugía ortopédica, no se recomiendan al no estar aprobados
ellas, fundamentalmente por la falta de evidencia de calidad
en cirugía bariátrica.
(228). Recientemente la Sociedad Española de Cirugía de la
Obesidad (SECO) ha dado a conocer un documento de reco-
No disponemos apenas de estudios prospectivos y aleatoriza-
mendaciones de tromboprofilaxis en cirugía bariátrica elabora-
dos que hayan evaluado las diferentes modalidades de profi-
da por un grupo multidisciplinar de expertos. Este documento
laxis farmacológica en cirugía bariátrica (dosis y frecuencia de
hace una exhaustiva revisión de la bibliografía disponible y ela-
administración), por lo que la evidencia disponible es limitada y
bora una serie de recomendaciones (229).
se basa principalmente en opiniones de expertos.
Las recomendaciones de esta vía clínica están en consonancia
En los pacientes obesos mórbidos, algunos autores recomien-
con las realizadas por el Grupo de Trabajo de profilaxis trom-
dan aumentar un 25-30% las dosis que se administraría a los
boembólica en cirugía bariátrica de la SECO.
pacientes quirúrgicos generales.
35
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
No se recomienda el uso rutinario de los filtros de vena cava Al alta debe asegurarse que el paciente ha comprendido los cui-
para la profilaxis de la enfermedad tromboembólica venosa dados que debe recibir y el seguimiento al que será sometido, y
(236-238) Recomendación fuerte -. Nivel de evidencia bajo. se le entregarán las citaciones para su seguimiento incluidas las
que correspondan a otros servicios.
La insuficiencia respiratoria aguda es la cuarta causa de morta- Los pacientes y sus cuidadores deben recibir al alta información
lidad tras cirugía bariátrica. El paciente obeso mórbido frente al personalizada, comprensible y completa. Planificar el alta e in-
no obeso, presenta un síndrome restrictivo, con incremento de formar adecuadamente sobre los cuidados tras el alta influye
la elastancia de la pared torácica, así como un incremento de en la estancia media y en los reingresos” (245,246) Recomen-
la presión intrabdominal, que favorece la aparición de atelec- dación Fuerte +. Nivel de evidencia alto.
tasias. Además pueden asociar SAOS o síndrome de hipoven-
36
3. DOCUMENTOS PRINCIPALES DE LA
VÍA CLÍNICA
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
38
Vía clínica de Cirugía Bariátrica Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Reservar los estudios de imagen para los casos con sospecha clínica de fuga
anastomótica
2º día – resto días Dieta líquida completa hipoenergética-hiperproteica (con preferencia de prepa-
rados comerciales).
postoperatorios Valorar retirada drenajes, si existen.
Valorar alta domicilio.
39
Vía clínica de Cirugía Bariátrica Vía clínica de Cirugía Bariátrica
Nombre:
Apellidos:
DNI:
CIRUGIA BARIATRICA LAPAROSCOPICA
INFORMACIÓN El cirujano/a me ha explicado que, en la cirugía de la obesidad hay varias técnicas que, en resumen, consis-
ten en reducir la capacidad del estómago, o en desviar el alimento en el intestino de forma que no va a pasar por todas sus partes,
o ambas cosas. Con esto se intenta disminuir el volumen de alimento que necesito para encontrarme satisfecho y/o disminuir la
absorción de nutrientes. En ocasiones la intervención se asocia con la extirpación de la vesícula biliar, por el riesgo de formación
¿QUÉ ES Y CÓMO SE REALIZA? En mi caso, después de valorar mi grado de obesidad y mi patología asociada,
la técnica que se me va a realizar es………. ………………………………………………………………….La laparoscopia consiste
en el abordaje del abdomen mediante la introducción de trócares a través de pequeñas incisiones creando un espacio tras
la introducción de gas y operando con instrumental especial. La técnica quirúrgica no difiere de la habitual. En casos en que
técnicamente o por hallazgos intraoperatorios no sea posible concluir la cirugía por esta vía se procederá a la conversión hacia a
cirugía abierta (laparotomía).
Cabe la posibilidad de que, durante la cirugía, haya que realizar modificaciones del procedimiento por los hallazgos intraoperatorios,
para proporcionarme el tratamiento más adecuado.
El procedimiento requiere anestesia, de cuyos riesgos seré informado por el anestesiólogo, y es posible que durante o después
de la intervención sea necesario la utilización de sangre y/o hemoderivados.
Se podrá utilizar parte de los tejidos obtenidos con carácter científico, en ningún caso comercial, salvo que yo manifieste lo
contrario. La realización de mi procedimiento puede ser filmado con fines científicos o didácticos, absolutamente confidenciales,
salvo que yo manifieste lo contrario.
¿PARA QUÉ SIRVE? El cirujano/a me ha informado que, mediante este procedimiento, se pretende conseguir la pérdida del
exceso de peso que no se ha podido tratar por otros métodos y que me producen las complicaciones hemodinámicas, vasculares,
pulmonares, endocrinas u osteoarticulares. Al operarse por laparoscopia se pretende evitar una incisión mayor. Al realizarse
incisiones más pequeñas se disminuye el riesgo de hernias postoperatorias. El dolor postoperatorio generalmente es más leve,
la recuperación del tránsito intestinal suele ser más rápida, y el periodo de convalecencia postoperatorio suele ser más corto y
confortable
Sé que la técnica elegida conlleva una serie de consecuencias que conozco y acepto, y que implicarán cambios, a veces
definitivos, en mi estilo de vida, como son:
• Modificaciones permanentes en mis hábitos alimentarios, como por ejemplo, comer pocas cantidades, no “picar” continuamente,
no beber líquidos hipercalóricos , reducir la ingesta de grasas y mantener ingesta de proteínas adecuada, entre otras.
• Control periódico de mi situación nutricional por parte del endocrinólogo, ya que se puede producir malnutrición o malabsorción
de determinados nutrientes, vitaminas y/o minerales, por lo que precisaré aportes que se me prescriban, así como la medicación
que necesite.
40
Vía clínica de Cirugía Bariátrica Vía clínica de Cirugía Bariátrica
• En el caso de ser mujer en edad fértil, es aconsejable no quedarse embarazada en los dos años siguientes a la intervención,
debido a que la situación de malnutrición que se produce podría ser perjudicial para el desarrollo del feto.
Como consecuencia del éxito de la intervención y de la pérdida de peso, pueden aparecer pliegues o colgajos cutáneos que en
algunas ocasiones desaparecen con el tiempo, pero que en la mayoría de los casos requieren intervenciones para su resolución.
Además, y en relación con el tipo especial de técnica que se me va a realizar, puedo tener las siguientes consecuencias relevantes:
…………………………………………………………………………………………………….
¿QUÉ RIESGOS PUEDE HABER? Comprendo que, a pesar de la adecuada elección de la técnica y de su correcta
realización, pueden presentarse efectos indeseables, tanto los comunes derivados de toda intervención y que pueden afectar a
todos los órganos y sistemas como otros específicos del procedimiento, que pueden ser:
• Riesgos frecuentes: Infección o sangrado de la herida quirúrgica. Flebitis. Retención/infección urinaria. Alteraciones
digestivas transitorias. Dolor prolongado en la zona de la operación. Derrame pleural. Por la cirugía laparoscópica puede
aparecer extensión del gas al tejido subcutáneo u otras zonas y dolores referidos, habitualmente al hombro.
· Riesgos poco frecuentes y graves: Embolias y tromboembolismo pulmonar. Fístulas intestinales por alteración
en la cicatrización de las suturas. Estrechez de las anastomosis. Sangrado o infección intrabdominal. Obstrucción intes-
tinal. Perforación esofágica o gástrica. Neumonía. Sepsis o infección generalizada. Alteraciones digestivas definitivas
como diarreas o vómitos. Déficits nutricionales crónicos. Hipoglucemias. Excesiva pérdida de peso o, por el contrario,
fallo del procedimiento con escasa pérdida de peso. Por la cirugía laparoscópica puede haber lesiones vasculares, le-
siones de órganos vecinos, embolia gaseosa y neumotórax.
Estas complicaciones habitualmente se resuelven con tratamiento médico (medicamentos, sueros, etc.), pero pueden llegar a
requerir una reintervención, generalmente de urgencia, y excepcionalmente puede producirse la muerte.
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
DECLARACIONES Y FIRMAS :
PACIENTE
D. /Dª..……………………………………………………………………………………..… con DNI…………………declaro que el/la
médico, Dr./Dra. ................................................................................................................, me ha explicado de forma satisfactoria qué
es, cómo se realiza y para qué sirve esta exploración/intervención.
También me ha explicado los riesgos existentes, las posibles molestias o complicaciones, que éste es el procedimiento más adecuado
para mi situación clínica actual, y las consecuencias previsibles de su no realización. Se me ha informado de la posibilidad de utilizar
el procedimiento en un proyecto docente o de investigación sin que comporte riesgo adicional sobre mi salud. He comprendido
perfectamente todo lo anterior, he podido aclarar las dudas planteadas, y doy mi consentimiento para que me realicen dicha
exploración/intervención. He recibido copia del presente documento. Sé que puedo retirar este consentimiento cuando lo desee.
41
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
___________________________________________________________________________________________
REPRESENTANTE LEGAL
D. /Dª. ……………………………………………………………………. con DNI………………………. y domicilio en …………….…calle
……………………………………………………..…..…………………….nº……….… declaro que el/la médico, Dr./Dra. .........................
.............................................................................................., me ha explicado de forma satisfactoria qué es, cómo se realiza y para
qué sirve esta exploración/intervención.
También me ha explicado los riesgos existentes, las posibles molestias o complicaciones, que éste es el procedimiento más adecuado
para la situación clínica actual del paciente y las consecuencias previsibles de su no realización.
He comprendido perfectamente todo lo anterior, he podido aclarar las dudas planteadas, y doy mi consentimiento para que
realicen al paciente D. /Dª. ..………………………………………………………………………..……….con DNI…………………...…..,
dicha exploración/intervención. He recibido copia del presente documento.
___________________________________________________________________________________________
MÉDICO
Dr. /Dra. ..........................................................................................................................................................................
He informado a este/a paciente, y/o a su representante legal, del propósito y naturaleza del procedimiento descrito, de sus riesgos
y alternativas, y de las consecuencias previsibles de su no realización, dejando constancia en la historia clínica. Asimismo, se le
preguntó sobre posibles alergias, la existencia de otras enfermedades o cualquier otra circunstancia patológica personal que pudiera
condicionar la realización de la exploración/intervención. Se incorpora este documento a la historia clínica del paciente.
Firma, nº de colegiado
_________________________________________________________________________________________
…… ………………………………………………………………………………………………………………………….………
42
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
INGRESO HOSPITALARIO
El proceso de ingreso en el Hospital fue rápido y ágil 0-10 ____
Las habitaciones estaban limpias y bien preparadas a mi llegada 0-10 ____
Fui llevado a quirófano a la hora prevista 0-10 ____
El tiempo de espera antes de la cirugía fue el adecuado 0-10 ____
Antes de entrar en quirófano fui informado de todo el proceso 0-10 ____
El personal de quirófano fue amable y respetuoso 0-10 ____
Mi familia fue informada adecuadamente de la evolución de la cirugía 0-10 ____
EVOLUCIÓN POSTOPERATORIA
Conocía el nombre del médico que me atendió Sí-No ____
Conocía el nombre de la enfermera que me atendió Sí-No ____
Fui informado de los procedimientos que se me realizaban Sí-No ____
Las actuaciones del personal sanitario en el postoperatorio se adecuaban a lo que se me había explicado antes de ingresar 0-10
____
Tras la cirugía el dolor estuvo bien controlado 0-10 ____
El dolor postoperatorio se ha tratado de forma adecuada 0-10 ____
Tras la cirugía no he tenido náuseas ni vómitos 0-10 ____
El control de las náuseas y vómitos ha sido correcto 0-10 ____
He recibido información respecto a la evolución del procedimiento 0-10 ____
Se me ha entregado información por escrito sobre el procedimiento 0-10 ____
Mis dudas fueron clarificadas por el personal sanitario 0-10 ____
SATISFACCIÓN GLOBAL
Mi grado de satisfacción global con el ingreso ha sido 0-10 ____
Recomendaría realizar esta cirugía a mis amigos/familiares 0-10 ____
Cuáles son los aspectos más positivos del ingreso:
INFORMACIÓN PERSONAL
Edad _____ Sexo: Hombre_____ Mujer_____
Estado civil: Soltero/a _____ Casado/a _____ Divorciado/a _____ Viudo/a_____
Nivel de estudios: Sin estudios_____ Primarios_____ Bachiller_____ Universitario_____
Estado laboral actual: Estudiante_____ En paro_____ Trabajando_____ Jubilado/a_____ Amo/a de casa_____
43
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
En este apartado se detallan los indicadores generales para el análisis de la calidad del proceso asistencial descrito en esta vía clí-
nica. Se han incluido los valores estándares de resultados para la cirugía bariátrica que establece actualmente la literatura.
A -INDICADORES DE PROCESO
Adecuación de cobertura
•(Nº Pacientes que cumplen los criterios de inclusión e introducidos en el programa /Nº pacientes intervenidos) x 100 en un pe-
riodo de tiempo (ej un año)
Valoración preoperatoria
• (Nº Pacientes intervenidos con una adecuada valoración preoperatoria* /Nº pacientes intervenidos) x 100
Profilaxis de tromboembolismo
• (Nº Pacientes intervenidos con adecuada profilaxis de tromboembolismo* /Nº pacientes intervenidos) x 100
Profilaxis antibiótica
• (Nº Pacientes intervenidos con prescripción adecuada de profilaxis antibiótica /Nº pacientes intervenidos) x 100
Movilización precoz
• (Nº Pacientes intervenidos a los que se ha realizado correcta movilización postoperatoria* /Nº pacientes intervenidos) x 100
Fisioterapia peroperatoria
• (Nº Pacientes intervenidos a los que se ha realizado correcta fisioterapia peroperatoria* /Nº pacientes intervenidos) x 100
B- INDICADORES DE RESULTADO
• (Nº Pacientes con complicaciones en los 30 días postoperatorios por motivo relacionado con la intervención /Nº pacientes inter-
venidos) x 100
Recomendable <7%
• Nº Pacientes que fallecen en los 30 días desde la operación /Nº pacientes intervenidos) x 100
Recomendable < 0,5%
• (Nº pacientes que presentan dehiscencia/fuga anastomótica /Nº pacientes intervenidos) x 100
Recomendable < 4 %
• (Nº pacientes que presentan enfermedad tromboembólica en los primeros 30 días p.o /Nº pacientes intervenidos) x 100
Recomendable < 1,5%
• (Nº Pacientes intervenidos que presentan infección del sitio quirúrgico /Nº pacientes intervenidos) x 100
Recomendable < 7%
• (Nº pacientes que precisan reintervención en los primeros 30 días /Nº pacientes intervenidos) x 100
Recomendable<5%
(Nº pacientes que presentan hemorragia postoperatoria mayor* /Nº pacientes intervenidos) x 100
Recomendable<4%
Se considerará hemorragia mayor:
• Sangrado en el sitio quirúrgico que requiera intervención (endoscópica, radiológica o quirúrgica)
• Sangrado clínicamente evidente que se asocie a reducción de al menos 2 g/dl de hemoglobina o requiera la transfusión de al
menos 2 unidades de sangre o concentrados de hematíes.
• (Nº Pacientes con reingreso no planificado en los 30 días de la operación por motivo relacionado con ésta /Nº pacientes inter-
venidos) x 100
44
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
• (Nº Pacientes intervenidos que han cumplido la estancia prevista /Nº pacientes intervenidos) x 100
Estancia prevista máxima: 4 días
Medicación preoperatoria
•Nº Pacientes intervenidos a los que se ha prescrito una adecuada medicación preoperatoria* /Nº pacientes intervenidos) x 100
Abordaje quirúrgico
•(Nº Pacientes intervenidos a los que se ha realizado abordaje laparoscópico x /Nº pacientes intervenidos) x 100
Prevención de hipotermia
• (Nº Pacientes intervenidos con correcta prevención de hipotermia intraoperatoria* /Nº pacientes intervenidos) x 100
Monitorización intraoperatoria
•(Nº Pacientes intervenidos a los que se realiza una correcta monitorización intraoperatoria */Nº pacientes intervenidos) x 100
Sonda nasogástrica
• (Nº Pacientes intervenidos a los que se ha colocado sonda nasogástrica para el posoperatorio /Nº pacientes intervenidos) x 100
Analgesia
•(Nº Pacientes intervenidos a los que se ha realizado correcta analgesia* /Nº pacientes intervenidos) x 100
•DE RESULTADO
Satisfacción del paciente
•(Nº pacientes intervenidos con elevada satisfacción* /Nº pacientes intervenidos) x 100
90% de los pacientes (según cuestionario)
45
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
3.5. ANEXOS
Dieta triturada 14
(mínimo 60 g proteínas/día o > 1.2 g/kg peso ideal/día)
Dieta blanda
(mínimo 60 g proteínas/día o > 1.2 g/kg peso ideal/día) 14
Dieta normal
- 800-1200 kcal Tras 1-2 meses post-cirugía
- > 1,2 g/kg peso ideal en proteínas (60 g/día mínimo)
- Baja en grasas (< 30 %)
Cobalamina (Vita- .... 300-500 ug/día (oral) 0-3 meses tras cirugía
min B12)- oral, su-
blingual, intranasal, Deficiencia:
intramuscular) 1000 ug (oral o sublingual)
1000 ug/mes (im)
46
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
47
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
4. BIBLIOGRAFÍA
49
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
1. Mingrone G, Panunzi S, De Gaetano A, Guidone C, Iaconelli A, Nanni G, et al. Bariatric-metabolic surgery versus conventional medical treatment
in obese patients with type 2 diabetes: 5 year follow-up of an open-label, single-centre, randomised controlled trial. Lancet. Elsevier; 2015 Sep
5;386(9997):964–73.
2. Angrisani L, Santonicola A, Iovino P, Formisano G, Buchwald H, Scopinaro N. Bariatric Surgery Worldwide 2013. OBES SURG. Springer US; 2015
Oct;25(10):1822–32.
3. Padwal R, Klarenbach S, Wiebe N, Hazel M, Birch D, Karmali S, et al. Bariatric Surgery: A Systematic Review of the Clinical and Economic Eviden-
ce. J GEN INTERN MED. 2011;26(10):1183–94.
4. Floody PD, Navarrete FC, Mayorga DJ, Jara CC, Campillo RR, Poblete AO, et al. EFECTOS DE UN PROGRAMA DE TRATAMIENTO MULTIDIS-
CIPLINAR EN OBESOS MÓRBIDOS Y OBESOS CON COMORBILIDADES CYIDATOS A CIRUGÍA BARIÁTRICA. NUTRICION HOSPITALARIA. 2015 May
1;31(n05):2011–6.
5. Melero Y, Ferrer JV, Sanahuja Á, Amador L, Hernando D. Evolución psicológica de los pacientes afectos de obesidad mórbida intervenidos me-
diante una gastrectomía tubular. Cirugía Española. 2014 Jun;92(6):404–9.
6. Mechanick JI, Youdim A, Jones DB, Timothy Garvey W, Hurley DL, Molly McMahon M, et al. Clinical practice guidelines for the perioperative
nutritional, metabolic, and nonsurgical support of the bariatric surgery patient--2013 update: cosponsored by American Association of Clinical
Endocrinologists, the Obesity Society, and American Society for Metabolic & Bariatric Surgery. Vol. 9, Surgery for obesity and related diseases :
official journal of the American Society for Bariatric Surgery. Elsevier; 2013. pp. 159–91.
7. Huertas MRP. Impacto del equipo multidisciplinar en el proceso asistencial de cirugía bariátrica. Universidad de Sevilla; 2016.
8. Kehlet H. Rehabilitación multimodal perioperatoria: el futuro ya está aquí. Revista Española de Anestesiología y Reanimación. 2016 Aug.
9. Ripollés-Melchor J, Casans-Francés R, Abad-Gurumeta A, Suárez-de-la-Rica A, Ramírez-Rodríguez JM, López-Timoneda F, et al. Spanish survey
on enhanced recovery after surgery. Revista Española de Anestesiología y Reanimación (English Edition). 2016 Aug;63(7):376–83.
10. Balshem H, Helfand M, Schünemann HJ, Oxman AD, Kunz R, Brozek J, et al. GRADE guidelines: 3. Rating the quality of evidence. J Clin Epide-
miol. 2011 Apr;64(4):401–6.
11. Andrews J, Guyatt G, Oxman AD, Alderson P, Dahm P, Falck-Ytter Y, et al. GRADE guidelines: 14. Going from evidence to recommendations: the
significance and presentation of recommendations. J Clin Epidemiol. 2013 Jul;66(7):719–25.
12. Guyatt GH, Oxman AD, Vist GE, Kunz R, Falck-Ytter Y, Alonso-Coello P, et al. GRADE: an emerging consensus on rating quality of evidence and
strength of recommendations. BMJ. BMJ (Clinical …; 2008 Apr 26;336(7650):924–6.
13. Ministerio Sanidad. Via Clinica de Recuperación Intensificada en Cirugía Abdominal. de Sanidad M, la Salud de IA de C, editors. 2014. 127 p.
14. Lawal AK, Rotter T, Kinsman L, Machotta A, Ronellenfitsch U, Scott SD, et al. What is a clinical pathway? Refinement of an operational defin
ition to identify clinical pathway studies for a Cochrane systematic review. BMC Med. BioMed Central; 2016 Feb 23;14(1):35.
15. Torres AJ, Rubio MA. The Endocrine Society’s Clinical Practice Guideline on endocrine and nutritional management of the post-bariatric sur-
gery patient: commentary from a European Perspective. Eur J Endocrinol. European Society of Endocrinology; 2011 Aug;165(2):171–6.
16. Angrisani L, De Luca M, Himpens J, Angrisani L, Himpens J, Busetto L, et al. Indications for Surgery for Obesity and Weight-Related Diseases:
Position Statements from the International Federation for the Surgery of Obesity and Metabolic Disorders (IFSO). OBES SURG. Springer US;
2016;26(8):1659–96.
17. Khan O, Bano G, Reddy M. The Structure and Role of the Multidisciplinary Team in Bariatric Surgery. In: Obesity, Bariatric and Metabolic Sur-
gery. ham: Springer International Publishing; 2016. pp. 141–5.
18. Welbourn R, Dixon J, Barth JH, Finer N, Hughes CA, le Roux CW, et al. NICE-Accredited Commissioning Guidance for Weight Assessment
and Management Clinics: a Model for a Specialist Multidisciplinary Team Approach for People with Severe Obesity. OBES SURG. Springer US;
2016;26(3):649–59.
19. FRIED M, Hainer V, Basdevant A, Buchwald H, Deitel M, Finer N, et al. Inter-disciplinary European guidelines on surgery of severe obesity.
International journal of obesity. 2007 Feb 27.
20. Flegal KM, Kit BK, Orpana H, Graubard BI. Association of all-cause mortality with overweight and obesity using standard body mass index
categories: a systematic review and meta-analysis. JAMA. 2013 Jan 2;309(1):71–82.
21. Bariatric Surgery or Medical Therapy for Obesity. N Engl J Med. 2012 Aug 2;367(5):473–6.
50
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
22. Schauer PR, Kashyap SR, Wolski K, Brethauer SA, Kirwan JP, Pothier CE, et al. Bariatric surgery versus intensive medical therapy in obese pa-
tients with diabetes. N Engl J Med. 2012 Apr 26;366(17):1567–76.
23. Interdisciplinary European Guidelines for Surgeryfor Severe (Morbid) Obesity. 2007 Mar 5;:1–11.
24. MD DWHD, PhD PLAB, PhD KH, PhD RMP, PhD EMT, MD PRU, et al. Obesity 5 Management of obesity: improvement of health-care training
and systems for prevention and care. Lancet. Elsevier Ltd; 2015 Jun 20;385(9986):2521–33.
25. Mechanick JI, Kushner RF, Sugerman HJ, Gonzalez-Campoy JM, Collazo-Clavell ML, Guven S, et al. American Association of Clinical Endocrino-
logists, The Obesity Society, and American Society for Metabolic & Bariatric Surgery Medical Guidelines for Clinical Practice for the Perioperative
Nutritional, Metabolic, and Nonsurgical Support of the Bariatric Surgery Patient. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2008 Jan 9;4(5):S109–84.
26. Lin JS, O’Connor E, Evans CV, Senger CA, Rowland MG, Groom HC. Behavioral Counseling to Promote a Healthy Lifestyle in Persons With Car-
diovascular Risk Factors: A Systematic Review for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med. 2014 Oct 21;161(8):568–2.
27. Edholm D, Kullberg J, Karlsson FA, Haenni A, Ahlström H, Sundbom M. Changes in liver volume and body composition during 4 weeks of low
calorie diet before laparoscopic gastric bypass. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2015 May;11(3):602–6.
28. Heber D, Greenway FL, Kaplan LM, Livingston E, Salvador J, Still C. Endocrine and Nutritional Management of the Post-Bariatric Surgery
Patient: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. Endocrine Society; 2011 Apr
30;95(11):4823–43.
29. Van Nieuwenhove Y, Dambrauskas Z, Campillo-Soto A, van Dielen F, Wiezer R, Janssen I, et al. Preoperative Very Low-Calorie Diet and Opera-
tive Outcome After Laparoscopic Gastric Bypass: A Randomized Multicenter Study. Archives of Surgery. American Medical Association; 2011 Nov
21;146(11):1300–5.
30. van Wissen J, Bakker N, Doodeman HJ, Jansma EP, Bonjer HJ, Houdijk APJ. Preoperative Methods to Reduce Liver Volume in Bariatric Surgery:
a Systematic Review. OBES SURG. Springer US; 2016;26(2):251–6.
31. Faria SL, Faria OP, Cardeal M de A, Ito MK. Effects of a very low calorie diet in the preoperative stage of bariatric surgery: a randomized trial.
Surgery for Obesity and Related Diseases. 2015 Jan;11(1):230–7.
32. Schouten R, van der Kaaden I, van t Hof G, Feskens PGBM. Comparison of Preoperative Diets Before Bariatric Surgery: a Randomized, Sin-
gle-Blinded, Non-inferiority Trial. OBES SURG. Springer US; 2015;26(8):1743–9.
33. Jackness C, Karmally W, Febres G, Conwell IM, Ahmed L, Bessler M, et al. Very Low–Calorie Diet Mimics the Early Beneficial Effect of Roux-
en-Y Gastric Bypass on Insulin Sensitivity and β-Cell Function in Type 2 Diabetic Patients. Diabetes. American Diabetes Association; 2013 Sep
1;62(9):3027–32.
34. Brethauer S. ASMBS position statement on preoperative supervised weight loss requirements. Surgery for Obesity and Related Diseases;
2011. may-jun; 7(3): 257-60.
35. Iannelli A, Martini F, Schneck A-S, Ghavami B, Baudin G, Anty R, et al. Preoperative 4-Week Supplementation with Omega-3 Polyunsaturated
Fatty Acids Reduces Liver Volume and Facilitates Bariatric Surgery in Morbidly Obese Patients. OBES SURG. Springer US; 2013;23(11):1761–5.
36. Shankar P, Boylan M, Sriram K. Micronutrient deficiencies after bariatric surgery. Nutrition. 2010 Nov;26(11-12):1031–7.
37. Ernst B, Thurnheer M, Schmid SM, Schultes B. Evidence for the Necessity to Systematically Assess Micronutrient Status Prior to Bariatric Sur-
gery. OBES SURG. Springer-Verlag; 2009;19(1):66–73.
38. Ziegler O, Sirveaux MA, Brunaud L, Reibel N, Quilliot D. Medical follow up after bariatric surgery: nutritional and drug issues General recom-
mendations for the prevention and treatment of nutritional deficiencies. Diabetes and metabolism. 2009 Dec;35(6):544–57.
39. Bloomberg RD, Fleishman A, Nalle JE, Herron DM, Kini S. Nutritional Deficiencies following Bariatric Surgery: What Have We Learned? OBES
SURG. Springer-Verlag; 2005;15(2):145–54.
40. Xanthakos SA, Inge TH. Nutritional consequences of bariatric surgery. Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care. 2006 Jul
1;9(4):489–96.
41. National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Cholesterol in Adults
(Adult Treatment Panel III). Third Report of the National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treat-
ment of High Blood Cholesterol in Adults (Adult Treatment Panel III) final report. Vol. 106, Circulation. Circulation; 2002. pp. 3143–421.
42. FRIED M, Hainer V, Basdevant A, Buchwald H, Deitel M, Finer N, et al. Inter-disciplinary European guidelines on surgery of severe obesity.
International journal of obesity. Nature Publishing Group; 2007 Apr 1;31(4):569–77.
51
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
43. Ruiz-Tovar J, Oller I, Galindo I, Llavero C, Arroyo A, Calero A, et al. Change in Levels of C-Reactive Protein (CRP) and Serum Cortisol in Morbidly
Obese Patients After Laparoscopic Sleeve Gastrectomy. OBES SURG. Springer-Verlag; 2013;23(6):764–9.
44. Vimaleswaran KS, Berry DJ, Lu C, Tikkanen E, Pilz S, Hiraki LT, et al. Causal Relationship between Obesity and Vitamin D Status: Bi-Directional
Mendelian Randomization Analysis of Multiple Cohorts. Minelli C, editor. PLoS Med. Public Library of Science; 2013;10(2):e1001383.
45. Valentino D, Sriram K, Shankar P. Update on micronutrients in bariatric surgery. Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care. 2011
Nov 1;14(6):635–41.
46. Sogg S, Lauretti J, West-Smith L. Recommendations for the presurgical psychosocial evaluation of bariatric surgery patients. Surgery for Obe-
sity and Related Diseases. 2016 May;12(4):731–49.
47. Conceição EM, Utzinger LM, Pisetsky EM. Eating Disorders and Problematic Eating Behaviours Before and After Bariatric Surgery: Characte-
rization, Assessment and Association with Treatment Outcomes. de Zwaan M, Mitchell JE, editors. European Eating Disorders Review. 2015 Nov
1;23(6):417–25.
48. Agüera Z, García Ruiz de Gordejuela A, Vilarrasa N, Sanchez I, Baño M, Camacho L, et al. Psychological and Personality Predictors of Weight
Loss and Comorbid Metabolic Changes After Bariatric Surgery. de Zwaan M, Mitchell JE, editors. European Eating Disorders Review. 2015 Nov
1;23(6):509–16.
49. Herpertz S, Kielmann R, Wolf AM, Hebebrand J, Senf W. Do Psychosocial Variables Predict Weight Loss or Mental Health after Obesity Surgery?
Systematic Review. Obes Res. Blackwell Publishing Ltd; 2004 Oct 1;12(10):1554–69.
50. Sheets CS, Peat CM, Berg KC, White EK, Bocchieri-Ricciardi L, Chen EY, et al. Post-operative Psychosocial Predictors of Outcome in Bariatric
Surgery. OBES SURG. Springer US; 2015;25(2):330–45.
51. Freeman CP, Henderson M. The BITE: indices of agreement. The British Journal of Psychiatry. The Royal College of Psychiatrists; 1988 Apr
1;152(4):575–7.
52. Derogatis LR, Unger R. Symptom Checklist‐90‐Revised. Hoboken, NJ, USA: John Wiley & Sons, Inc; 2010.
53. Gratz KL, Roemer L. Multidimensional Assessment of Emotion Regulation and Dysregulation: Development, Factor Structure, and Initial Valida-
tion of the Difficulties in Emotion Regulation Scale. Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment. Kluwer Academic Publishers-Plenum
Publishers; 2004;26(1):41–54.
54. Garner DM, Olmstead MP, Polivy J. Development and validation of a multidimensional eating disorder inventory for anorexia nervosa and
bulimia. Int J Eating Disorders. 1983; Volume 2, Issue 2:15–34.
55. First, MB, Spitzer, RL, Gibbon, M. & Williams, JB (1996). Structured Clinical Interview for the DSM-IV Axis I Disorders.
56. Aunders JB, Aasland OG, Babor , De la Fuente JR, Grant M. Development of the Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT): WHO Colla-
borative Project on Early Detection of Persons with Harmful Alcohol Consumption‐II. Addiction. Blackwell Publishing Ltd; 1993 Jun 1;88(6):791–
804.
57. Clark SM, Saules KK. Validation of the Yale Food Addiction Scale among a weight-loss surgery population. Eating Behaviors. 2013 Apr;14(2):216–
9.
58. Gerlach G, Herpertz S, Loeber S. Personality traits and obesity: a systematic review. Obesity Reviews. 2015 Jan 1;16(1):32–63.
59. Cloninger CR. The temperament and character inventory-revised. St Louis; 1999.
60. Whiteside SP, Lynam DR, Miller JD, Reynolds SK. Validation of the UPPS impulsive behaviour scale: a four‐factor model of impulsivity. European
Journal of Personality. John Wiley & Sons, Ltd; 2005 Dec 1;19(7):559–74.
61. Gearhardt AN, Corbin WR, Brownell KD. Preliminary validation of the Yale Food Addiction Scale. Appetite. 2009 Apr;52(2):430–6.
62. Mitchal A Schreiner MD M, MD MBF. Endoscopy in the Obese Patient. Gastroenterology Clinics of NA. Elsevier Ltd; 2010 Mar 1;39(1):87–97.
63. SAGES Guidelines Committee. SAGES guideline for clinical application of laparoscopic bariatric surgery. Surg Endosc. 2008 Sep 11;22(10):2281–
300.
64. Sauerland S, Angrisani L, Belachew M, Chevallier JM, Favretti F, Finer N, et al. Obesity surgery: Evidence-based guidelines of the European
Association for Endoscopic Surgery (EAES). Surg Endosc. Springer-Verlag; 2005;19(2):200–21.
65. Graham DY. Helicobacter pylori Update: Gastric Cancer, Reliable Therapy, and Possible Benefits. Gastroenterology. Elsevier, Inc; 2015 Apr
52
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
1;148(4):719–731.e3.
66. Almazeedi S, Al-Sabah S, Alshammari D, Alqinai S, Al-Mulla A, Al-Murad A, et al. The Impact of Helicobacter pylori on the Complications of
Laparoscopic Sleeve Gastrectomy. OBES SURG. 2013 Oct 24;24(3):412–5.
67. Megraud F, Coenen S, Versporten A, Kist M, Lopez-Brea M, Hirschl AM, et al. Helicobacter pylori resistance to antibiotics in Europe and its
relationship to antibiotic consumption. Gut. 2012 Dec 7;62(1):34–42.
68. Rubio MA, Moreno C. [Nutritional implications of bariatric surgery on the gastrointestinal tract]. NUTRICION HOSPITALARIA. 2007 May;22
Suppl 2:124–34.
69. Mechanick JI, Youdim A, Jones DB, Garvey WT, Hurley DL, McMahon MM, et al. Clinical practice guidelines for the perioperative nutritional,
metabolic, and nonsurgical support of the bariatric surgery patient—2013 update: Cosponsored by american association of clinical endocrinolo-
gists, The obesity society, and american society for metabolic & bariatric surgery*. Obesity. John Wiley & Sons, Inc; 2013 Mar 1;21(S1):S1–
S27.
70. Aills L, Blankenship J, Buffington C, Furtado M, Parrott J. ASMBS Allied Health Nutritional Guidelines for the Surgical Weight Loss Patient.
Surgery for Obesity and Related Diseases. Elsevier; 2008 Sep 1;4(5):S73–S108.
71. Isom KA, Andromalos L, Ariagno M, Hartman K, Mogensen KM, Stephanides K, et al. Nutrition and metabolic support recommendations for
the bariatric patient. Nutr Clin Pract. SAGE Publications; 2014 Dec;29(6):718–39.
72. M J-M, L O, D W, E K-D. Dietetic recommendations after bariatric procedures in the light of new guidelines regarding metabolic and bariatric
surgery. Roczniki Państwowego Zakładu Higieny. ; 2015;66(1).
73. Moizé VL, Pi-Sunyer X, Mochari H, Vidal J. Nutritional Pyramid for Post-gastric Bypass Patients. OBES SURG. Springer-Verlag; 2010;20(8):1133–
41.
74. Freeman RA, Overs SE, Zarshenas N, Walton KL, Jorgensen JO. Food tolerance and diet quality following adjustable gastric banding, sleeve
gatrectomy and Roux-en-Y gastric bypass. Obesity Research & Clinical Practice. 2014 Mar;8(2):e183–91.
75. Schollenberger AE, Karschin J, Meile T, Küper MA, Königsrainer A, Bischoff SC. Impact of protein supplementation after bariatric surgery: A
randomized controlled double-blind pilot study. Nutrition. 2016 Feb;32(2):186–92.
76. Aasheim ET, Björkman S, Søvik TT, Engström M, Hanvold SE, Mala T, et al. Vitamin status after bariatric surgery: a randomized study of gastric
bypass and duodenal switch. Am J Clin Nutr. American Society for Nutrition; 2009 Jul;90(1):15–22.
77. FRIED M, Yumuk V, Oppert JM, Scopinaro N, Torres A, Weiner R, et al. Interdisciplinary European Guidelines on Metabolic and Bariatric Sur-
gery. OBES SURG. Springer US; 2014;24(1):42–55.
78. Rhode BM, Arseneau P, Cooper BA, Katz M, Gilfix BM, MacLean LD. Vitamin B-12 deficiency after gastric surgery for obesity. Am J Clin Nutr.
American Society for Nutrition; 1996 Jan;63(1):103–9.
79. Brolin RE, Gorman JH, Gorman RC, Petschenik AJ, Bradley LJ, Kenler HA, et al. Are vitamin B12 and folate deficiency clinically important after
Roux-en-Y gastric bypass? J Gastrointest Surg. No longer published by Elsevier; 1998 Sep 1;2(5):436–42.
80. Gesquiere I, Lannoo M, Augustijns P, Matthys C, Van der Schueren B, Foulon V. Iron Deficiency After Roux-en-Y Gastric Bypass: Insufficient Iron
Absorption from Oral Iron Supplements. OBES SURG. Springer US; 2014;24(1):56–61.
81. Jericó C, Bretón I, García Ruiz de Gordejuela A, de Oliveira AC, Rubio MÁ, Tinahones FJ, et al. Diagnóstico y tratamiento del déficit de hierro,
con o sin anemia, pre y poscirugía bariátrica. Endocrinología y Nutrición. 2016 Jan;63(1):32–42.
82. Malone M, Barish C, He A, Bregman D. Comparative Review of the Safety and Efficacy of Ferric Carboxymaltose Versus Standard Medical Care
for the Treatment of Iron Deficiency Anemia in Bariatric and Gastric Surgery Patients. OBES SURG. Springer US; 2013;23(9):1413–20.
83. Keating GM. Ferric Carboxymaltose: A Review of Its Use in Iron Deficiency. Drugs. Springer International Publishing; 2015;75(1):101–27.
84. Marceau P, Hould FS, Simard S, Lebel S, Bourque RA, Potvin M, et al. Biliopancreatic Diversion with Duodenal Switch. World journal of surgery.
Springer-Verlag; 1998;22(9):947–54.
85. Mason EE. Vertical Banded Gastroplasty for Obesity. Archives of Surgery. American Medical Association; 1982 May 1;117(5):701–6.
86. Grace DM. Gastric restriction procedures for treating severe obesity. Am J Clin Nutr. American Society for Nutrition; 1992 Feb;55(2 Su-
ppl):556S–559S.
87. Larrad-Jiménez Á, Díaz-Guerra CS-C, de Cuadros Borrajo P, Lesmes IB, Esteban BM. Short-, Mid- and Long-Term Results of Larrad Biliopancrea-
tic Diversion. OBES SURG. Springer-Verlag; 2007;17(2):202–10.
53
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
88. Capella RF, Capella JF, Mandac H, Nath P. Vertical Banded Gastroplasty--Gastric Bypass: preliminary report. OBES SURG. Springer-Verlag;
1991;1(4) 389–95.
89. Fobi MAL, Lee H, Holness R, Cabinda D. Gastric Bypass Operation for Obesity. World journal of surgery. Springer-Verlag; 1998;22(9):925–35.
90. Wittgrove AC, Clark GW, Tremblay LJ. Laparoscopic gastric bypass, Roux-en-Y: preliminary report of five cases. OBES SURG. 1994.
91. Regan JP, Inabnet WB, Gagner M, Pomp A. Early Experience with Two-Stage Laparoscopic Roux-en-Y Gastric Bypass as an Alternative in the
Super-Super Obese Patient. OBES SURG. Springer-Verlag; 2003;13(6):861–4.
92. Stampfer MJ, Maclure KM, Colditz GA, Manson JE, Willett WC. Risk of symptomatic gallstones in women with severe obesity. Am J Clin Nutr.
1992 Mar;55(3):652–8.
93. Chang J, Corcelles R, Boules M, Jamal MH, Schauer PR, Kroh MD. Predictive factors of biliary complications after bariatric surgery. Surgery for
Obesity and Related Diseases. 2016 Nov;12(9):1706–10.
94. Kumar S. Gallstone Disease Before and After Bariatric Surgery. In: Bariatric Surgical Practice Guide. Singapore: Springer Singapore; 2017. pp.
115–22.
95. Melmer A, Sturm W, Kuhnert B, Engl-Prosch J, Ress C, Tschoner A, et al. Incidence of Gallstone Formation and Cholecystectomy 10 Years After
Bariatric Surgery. OBES SURG. Springer US; 2015;25(7):1171–6.
96. Morais M, Faria G, Preto J, Costa-Maia J. Gallstones and Bariatric Surgery: To Treat or Not to Treat? World journal of surgery. Springer Inter-
national Publishing; 2016;40(12):2904–10.
97. Warschkow R, Tarantino I, Ukegjini K, Beutner U, Güller U, Schmied BM, et al. Concomitant Cholecystectomy During Laparoscopic Roux-en-Y
Gastric Bypass in Obese Patients Is Not Justified: A Meta-Analysis. OBES SURG. Springer-Verlag; 2013;23(3):397–407.
98. Quesada BM, Kohan G, Roff HE, Canullan CM, Chiappetta Porras LT. Management of gallstones and gallbladder disease in patients undergoing
gastric bypass. World J Gastroenterol 2010 May 7; 16 (17): 2075-9. Review
99. Coupaye M, Castel B, Sami O, Tuyeras G, Msika S, Ledoux S. Comparison of the incidence of cholelithiasis after sleeve gastrectomy and Roux-
en-Y gastric bypass in obese patients: a prospective study. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2015 Jul;11(4):779–84.
100. Datta T, Eid G, Nahmias N, Dallal RM. Management of ventral hernias during laparoscopic gastric bypass. Surgery for Obesity and Related
Diseases. 2008 Nov;4(6):754–7.
101. Raziel A, Sakran N, Szold A, Goitein D. Concomitant bariatric and ventral/incisional hernia surgery in morbidly obese patients. Surg Endosc.
Springer US; 2014;28(4):1209–12.
102. Raftopoulos I, Courcoulas AP. Outcome of laparoscopic ventral hernia repair in morbidly obese patients with a body mass index exceeding
35 kg/m2. Surg Endosc. Springer-Verlag; 2007;21(12):2293–7.
103. Khorgami Z, Haskins IN, Aminian A, Andalib A, Rosen MJ, Brethauer SA, et al. Concurrent ventral hernia repair in patients undergoing laparos-
copic bariatric surgery: a case-matched study using the National Surgical Quality Improvement Program Database. Surg Obes Relat Dis. Elsevier;
2017 Jan 6;13(6):997–1002.
104. Rao RS, Gentileschi P, Kini SU. Management of ventral hernias in bariatric surgery. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2011 Jan;7(1):110–6.
105. Poirier P, Cornier M-A, Mazzone T, Stiles S, Cummings S, Klein S, et al. Bariatric Surgery and Cardiovascular Risk Factors. Circulation. American
Heart Association, Inc; 2011 Apr 19;123(15):1683–701.
106. Katkhouda N, Mason RJ, Wu B, Takla FS, Keenan RM, Zehetner J. Evaluation and treatment of patients with cardiac disease undergoing ba-
riatric surgery. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2012 Sep;8(5):634–40.
107. Peromaa-Haavisto P, Tuomilehto H, Kössi J, Virtanen J, Luostarinen M, Pihlajamäki J, et al. Prevalence of Obstructive Sleep Apnoea Among
Patients Admitted for Bariatric Surgery. A Prospective Multicentre Trial. OBES SURG. Springer US; 2015;26(7):1384–90.
108. Malbois M, Giusti V, Suter M, Pellaton C, Vodoz J-F, Heinzer R. Oximetry Alone Versus Portable Polygraphy for Sleep Apnea Screening Before
Bariatric Surgery. OBES SURG. Springer-Verlag; 2010;20(3):326–31.
109. Selim BJ, Surani SR, Ramar K. Role of Preoperative Screening for Adult Patients for Obstructive Sleep Apnea. Hospital Practice. Taylor &
Francis; 2015 Jun 30;42(5):100–7.
110. Nepomnayshy D, Hesham W, Erickson B, MacDonald J, Iorio R, Brams D. Sleep Apnea: Is Routine Preoperative Screening Necessary? OBES
SURG. Springer-Verlag; 2013;23(3):287–91.
54
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
111. Hai F, Porhomayon J, Vermont L, Frydrych L, Jaoude P, El-Solh AA. Postoperative complications in patients with obstructive sleep apnea: a
meta-analysis. Journal of Clinical Anesthesia. 2014 Dec;26(8):591–600.
112. Chung F, Yang Y, Liao P. Predictive Performance of the STOP-Bang Score for Identifying Obstructive Sleep Apnea in Obese Patients. OBES
SURG. Springer US; 2013;23(12):2050–7.
113. Clavellina-Gaytán D, Velázquez-Fernández D, Del-Villar E, Domínguez-Cherit G, Sánchez H, Mosti M, et al. Evaluation of Spirometric Testing
as a Routine Preoperative Assessment in Patients Undergoing Bariatric Surgery. OBES SURG. Springer US; 2015;25(3):530–6.
114. Bratzler DW, Dellinger EP, Olsen KM, Perl TM, Auwaerter PG, Bolon MK, et al. Clinical practice guidelines for antimicrobial prophylaxis in
surgery. Vol. 70, American Journal of Health-System Pharmacy. American Society of Health-System Pharmacists; 2013. pp. 195–283.
115. Alexander JW, Solomkin JS, Edwards MJ. Updated Recommendations for Control of Surgical Site Infections. Ann Surg. 2011 Jun 1;253(6):1082–
93.
116. Ruiz-Tovar J, Badia JM. Medidas de prevención de la infección del sitio quirúrgico en cirugía abdominal. Revisión crítica de la evidencia.
Cirugía Española. 2014 Apr;92(4):223–31.
117. Karlsson A, Wendel K, Polits S, Gislason H, Hedenbro JL. Preoperative Nutrition and Postoperative Discomfort in an ERAS Setting: A Rando-
mized Study in Gastric Bypass Surgery. OBES SURG. Springer US; 2016;26(4):743–8.
118. American Society of Anesthesiologists Committee. Practice guidelines for preoperative fasting and the use of pharmacologic agents to redu-
ce the risk of pulmonary aspiration: application to healthy patients undergoing elective procedures: an updated report by the American Society
of Anesthesiologists Committee on Standards and Practice Parameters. Vol. 114, The Journal of the American Society of Anesthesiologists. The
American Society of Anesthesiologists; 2011. pp. 495–511.
119. Smith MD, McCall J, Plank L, Herbison GP. Preoperative carbohydrate treatment for enhancing recovery after elective surgery. The Cochrane
Database Syst Rev. 2014 Aug 14;(8).
120. Longitudinal Assessment of Bariatric Surgery LABS Consortium, Flum DR, Belle SH, King WC, Wahed AS, Berk P, et al. Perioperative safety in
the longitudinal assessment of bariatric surgery. N Engl J Med. 2009 Jul 30;361(5):445–54.
121. Mahajan RP. The WHO surgical checklist. Best Practice & Research Clinical Anaesthesiology. 2011 Jun;25(2):161–8.
122. Van Klei WA, Hoff RG, van Aarnhem EEHL, Simmermacher RKJ, Regli, L. P. E., Kappen TH, et al. Effects of the Introduction of the WHO “Surgical
Safety Checklist” on In-Hospital Mortality: A Cohort Study. Ann Surg. 2012 Jan 1;255(1):44–9.
123. Azagury DE, Morton JM. Patient Safety and Quality Improvement Initiatives in Contemporary Metabolic and Bariatric Surgical Practice. Sur-
gical Clinics of North America. 2016 Aug;96(4):733–42.
124. Moreno Alemán J. Seguridad del paciente en el área quirúrgica: aspectos jurídicos positivos de la implantación del checklist o lista de verifi-
cación quirúrgica. Universidad de Castilla-La Mancha; 2013 Dec 1.
125. Saturno PJ, Soria-Aledo V, Da Silva Gama ZA, Lorca-Parra F, Grau-Polan M. Understanding WHO Surgical Checklist Implementation: Tricks and
Pitfalls. An Observational Study. World journal of surgery. Springer US; 2014;38(2):287–95.
126. Cowperthwaite L, Holm RL. Guideline Implementation: Preoperative Patient Skin Antisepsis. AORN J. 2015 Jan;101(1):71-7.
127. SidhwaFeroze, F IM. Skin Preparation Before Surgery: Options and Evidence. Surgical Infections. Mary Ann Liebert, Inc. 140 Huguenot Street,
3rd Floor New Rochelle, NY 10801 USA; 2015 Mar 11;16(1):14–23.
128. Dumville JC, McFarlane E, Edwards P, Lipp A, Holmes A, Liu Z. Preoperative skin antiseptics for preventing surgical wound infections after
clean surgery. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015, Issue 4. Art. No.: CD003949. DOI: 10.1002/14651858.CD003949.pub4.
129. Webster J, Osborne S. Preoperative bathing or showering with skin antiseptics to prevent surgical site infection. The Cochrane Library. 2015.
130. Lefebvre A, Saliou P, Lucet JC, Mimoz O, Keita-Perse O, Grandbastien B, et al. Preoperative hair removal and surgical site infections: network
meta-analysis of randomized controlled trials. Journal of Hospital Infection. 2015 Oct;91(2):100–8.
131. Allegranzi B, Bischoff P, de Jonge S, Kubilay NZ, Zayed B, Gomes SM, et al. New WHO recommendations on preoperative measures for surgical
site infection prevention: an evidence-based global perspective. The Lancet Infectious Diseases. 2016 Dec;16(12):e276–87.
132. Zareba P, Wu C, Agzarian J, Rodriguez D, Kearon C. Meta‐analysis of randomized trials comparing combined compression and anticoagulation
with either modality alone for prevention of venous thromboembolism after surgery. Br J Surg. John Wiley & Sons, Ltd; 2014 Aug 1;101(9):1053–
62.
55
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
133. Kahgn SR, Morrison DR, Cohen JM, Emed J, Tagalakis v, Roussin A, Geerts W. Interventions for implementation of thromboprophylaxis in
hospitalized medical and surgical patients at risk for venous thromboembolism. Cochrane database syst rev 2013 jul 16(7): CD008201
134. Chen B, Kiriakopoulos A, Tsakayannis D, Wachtel MS, Linos D, Frezza EE. Reinforcement Does Not Necessarily Reduce the Rate of Staple Line
Leaks After Sleeve Gastrectomy. A Review of the Literature and Clinical Experiences. OBES SURG. Springer-Verlag; 2009;19(2):166–72.
135. Dapri G, Cadière GB, Himpens J. Reinforcing the Staple Line During Laparoscopic Sleeve Gastrectomy: Prospective Randomized Clinical Study
Comparing Three Different Techniques. OBES SURG. Springer-Verlag; 2010;20(4):462–7.
136. Aurora AR, Khaitan L, Saber AA. Sleeve gastrectomy and the risk of leak: a systematic analysis of 4,888 patients. Surg Endosc. Springer-Verlg;
2012;26(6):1509–15.
137. Gagner M, Buchwald JN. Comparison of laparoscopic sleeve gastrectomy leak rates in four staple-line reinforcement options: a systematic
review. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2014 Jul;10(4):713–23.
138. Wang Z, Dai X, Xie H, Feng J, Li Z, Lu Q. The efficacy of staple line reinforcement during laparoscopic sleeve gastrectomy: A meta-analysis of
randomized controlled trials. International Journal of Surgery. 2016 Jan;25:145–52.
139.Aggarwal S, Sharma AP, Ramaswamy N. Outcome of Laparoscopic Sleeve Gastrectomy With and Without Staple Line Oversewing in Morbidly
Obese Patients: A Randomized Study. http://wwwliebertpubcom/lap. Mary Ann Liebert, Inc. 140 Huguenot Street, 3rd Floor New Rochelle, NY
10801 USA; 2013 Oct 30;23(11):895–9.
140. Parikh M, Issa R, McCrillis A, Saunders JK, Ude-Welcome A, Gagner M. Surgical Strategies That May Decrease Leak After Laparoscopic Sleeve
Gastrectomy: A Systematic Review and Meta-Analysis of 9991 Cases. Ann Surg. 2013 Feb 1;257(2):231–7.
141. Sethi M, Zagzag J, Patel K, Magrath M, Somoza E, Parikh MS, et al. Intraoperative leak testing has no correlation with leak after laparoscopic
sleeve gastrectomy. Surg Endosc. Springer US; 2016;30(3):883–91.
142. Bingham J, Lallemand M, Barron M, Kuckelman J, Carter P, Blair K, et al. Routine intraoperative leak testing for sleeve gastrectomy: is the leak
test full of hot air? The American Journal of Surgery. 2016 May;211(5):943–7.
143. Sakran N, Goitein D, Raziel A, Keidar A, Beglaibter N, Grinbaum R, et al. Gastric leaks after sleeve gastrectomy: a multicenter experience with
2,834 patients. Surg Endosc. Springer-Verlag; 2013;27(1):240–5.
144. Reoch J, Mottillo S, Shimony A, Filion KB, Christou NV, Joseph L, et al. Safety of Laparoscopic vs Open Bariatric Surgery: A Systematic Review
and Meta-analysis. Archives of Surgery. American Medical Association; 2011 Nov 21;146(11):1314–22.
145. Tian HL, Tian JH, Yang KH, Yi K, Li L. The effects of laparoscopic vs. open gastric bypass for morbid obesity: a systematic review and meta‐
analysis of randomized controlled trials. Obesity Reviews. Blackwell Publishing Ltd; 2011 Apr 1;12(4):254–60.
146. Jones KB, Afram JD, Benotti PN, Capella RF, Cooper CG, Flanagan L, et al. Open versus Laparoscopic Roux-en-Y Gastric Bypass: A Comparative
Study of Over 25,000 Open Cases and the Major Laparoscopic Bariatric Reported Series. OBES SURG. Springer-Verlag; 2006;16(6):721–7.
147. Ahmad G, Gent D, Henderson D, O’Flynn H. Laparoscopic entry techniques.: Cochrane Database Syst Rev. 2015 Aug 31;8.
148. Moreno-Sanz C, Morandeira-Rivas A, Sedano-Vizcaino C, Tenías-Burillo JM, Román-Ortíz C, la Espada de JBM. Single-incision laparoscopic
bariatric surgery: a systematic review. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2015 Jan;11(1):248–57.
149. Currò G, La Malfa G, Caizzone A, Rampulla V, Navarra G. Three-Dimensional (3D) Versus Two-Dimensional (2D) Laparoscopic Bariatric Sur-
gery: a Single-Surgeon Prospective Randomized Comparative Study. OBES SURG. Springer US; 2015;25(11):2120–4.
150. Tang FJ, Qi L, Jiang HC, Tong SY, Li Y. Comparison of the clinical effectiveness of 3D and 2D imaging systems for laparoscopic radical cystectomy
with pelvic lymph node dissection. J Int Med Res. SAGE Publications; 2016 Jun;44(3):613–9.
151. Feng X, Morandi A, Boehne M, Imvised T, Ure BM, Kuebler JF, et al. 3-Dimensional (3D) laparoscopy improves operating time in small spaces
without impact on hemodynamics and psychomental stress parameters of the surgeon. Surg Endosc. Springer US; 2015;29(5):1231–9.
152. Vilallonga R, Fort JM, Caubet E, Gonzalez O, Armengol M. Robotic Sleeve Gastrectomy Versus Laparoscopic Sleeve Gastrectomy: a Compara-
tive Study with 200 Patients. OBES SURG. Springer US; 2013;23(10):1501–7.
153. Kannan U, Ecker BL, Choudhury R, Dempsey DT, Williams NN, Dumon KR. Laparoscopic hand-assisted versus robotic-assisted laparoscopic
sleeve gastrectomy: experience of 103 consecutive cases. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2016 Jan;12(1):94–9.
154. Li K, Zou J, Tang J, Di J, Han X, Zhang P. Robotic Versus Laparoscopic Bariatric Surgery: a Systematic Review and Meta-Analysis. OBES SURG.
Springer US; 2016;:1–14.
56
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
155. Ahmad A, Carleton JD, Ahmad ZF, Agarwala A. Laparoscopic versus robotic-assisted Roux-en-Y gastric bypass: a retrospective, single-center
study of early perioperative outcomes at a community hospital. Surg Endosc. 2016;30(9):3792–6.
156. Coblijn UK, de Raaff CAL, van Wagensveld BA, van Tets WF, de Castro SMM. Trocar Port Hernias After Bariatric Surgery. OBES SURG. Springer
US; 2016;26(3):546–51.
157. Helgstrand F, Rosenberg J, Bisgaard T. Trocar site hernia after laparoscopic surgery: a qualitative systematic review. Hernia. Springer-Verlag;
2011;15(2):113–21.
158. Mannaerts GHH, van Mil SR, Stepaniak PS, Dunkelgrün M, de Quelerij M, Verbrugge SJ, et al. Results of Implementing an Enhanced Recovery
After Bariatric Surgery (ERABS) Protocol. OBES SURG. Springer US; 2016;26(2):303–12.
159. Lemanu DP, Singh PP, Berridge K, Burr M, Birch C, Babor R, et al. Randomized clinical trial of enhanced recovery versus standard care after
lapaoscopic sleeve gastrectomy. Br J Surg. John Wiley & Sons, Ltd; 2013 Mar 1;100(4):482–9.
160. Awad S, Carter S, Purkayastha S, Hakky S, Moorthy K, Cousins J, et al. Enhanced Recovery After Bariatric Surgery (ERABS): Clinical Outcomes
from a Tertiary Referral Bariatric Centre. OBES SURG. Springer US; 2014;24(5):753–8.
161. Dogan K, Kraaij L, Aarts EO, Koehestanie P, Hammink E, van Laarhoven CJHM, et al. Fast-Track Bariatric Surgery Improves Perioperative Care
and Logistics Compared to Conventional Care. OBES SURG. Springer US; 2015;25(1):28–35.
162. EidyMohammad, JesmiFatemeh, RayganFahimeh, PishgahroudsariMohadeseh, PazoukiAbdolreza. Evaluating the Effect of Drain Site on Ab-
dominal Pain after Laparoscopic Gastric Bypass Surgery for Morbid Obesity: A Randomized Controlled Trial. Bariatr Surg Pract Patient Care. Mary
Ann Liebert, Inc. 140 Huguenot Street, 3rd Floor New Rochelle, NY 10801 USA; 2015 Mar 10;10(1):38–41.
163. iscia G, Scaringi S, Facchiano E, Quartararo G, Lucchese M. The role of drainage after Roux-en-Y gastric bypass for morbid obesity: A systemat
c review. Surgery for Obesity and Related Diseases. 2014 Jan;10(1):171–6.
164. Kavuturu S, Rogers AM, Haluck RS. Routine Drain Placement in Roux-en-Y Gastric Bypass: An Expanded Retrospective Comparative Study of
755 Patients and Review of the Literature. OBES SURG. Springer-Verlag; 2012;22(1):177–81.
165. Landais A. Neurological Complications of Bariatric Surgery. OBES SURG. Springer US; 2014;24(10):1800–7.
166. Booth CMA, Moore CE, Eddleston J, Sharman M, Atkinson D, Moore JA. Patient safety incidents associated with obesity: a review of reports
to the National Patient Safety Agency and recommendations for hospital practice. Postgrad Med J. The Fellowship of Postgraduate Medicine;
2011 Oct;87(1032):694–9.
167. Chakravartty S, Sarma DR, Patel AG. Rhabdomyolysis in Bariatric Surgery: a Systematic Review. OBES SURG. Springer US; 2013;23(8):1333–40.
168. Leonard KL, Davies SW, Waibel BH. Perioperative Management of Obese Patients. Surgical Clinics of North America. 2015 Apr;95(2):379–90.
169. Pandit JJ, Andrade J, Bogod DG, Hitchman JM, Jonker WR, Lucas N, et al. The 5th National Audit Project (NAP5) on accidental awareness
during general anaesthesia: summary of main findings and risk factors. Anaesthesia. 2014 Oct 1;69(10):1089–101.
170. Broom MA, Slater J, Ure DS. An observational study of practice during transfer of patients from anaesthetic room to operating theatre.
Anaesthesia. Blackwell Publishing Ltd; 2006 Oct 1;61(10):943–5.
171. Valenza F, Vagginelli F, Tiby A, Francesconi S, Ronzoni G, Guglielmi M, et al. Effects of the Beach Chair Position, Positive End-expiratory Pressu-
re, and Pneumoperitoneum on Respiratory Function in Morbidly Obese Patients during Anesthesia and Paralysis. Anesthesiology. The American
Society of Anesthesiologists; 2007 Nov 1;107(5):725–32.
172. Knaepel A. Inadvertent perioperative hypothermia: a literature review. The Association for Perioperative Practice; 2012.
173. Kumar S, Wong PF, Melling AC, Leaper DJ. Effects of perioperative hypothermia and warming in surgical practice. International Wound Jour-
nal. Blackwell Science Ltd; 2005 Sep 1;2(3):193–204.
174. John M, Crook D, Dasari K, Eljelani F, El-Haboby A, Harper CM. Comparison of resistive heating and forced-air warming to prevent inadvertent
perioperative hypothermia. Thompson JP, editor. Br J Anaesth. Oxford University Press; 2016 Feb 1;116(2):249–54.
175. Leeth D, Mamaril M, Oman KS, Krumbach B. Normothermia and Patient Comfort: A Comparative Study in an Outpatient Surgery Setting.
Journal of PeriAnesthesia Nursing. 2010 Jun;25(3):146–51.
176. Sessler DI. Temperature monitoring: the consequences and prevention of mild perioperative hypothermia. J Southern African Journal of
Anaesthesia and Analgesia .Volume 20, 2014 - Issue 1.
177. Radauceanu DS, Dragnea D, Craig J. NICE guidelines for inadvertent peri‐operative hypothermia. Anaesthesia. Blackwell Publishing Ltd; 2009
Dec 1;64(12):1381–2.
57
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
178. Birch DW, Dang JT, Switzer NJ, Manouchehri N, Shi X, Hadi G, et al. Heated insufflation with or without humidification for laparoscopic abdo-
minal surgery. Shi X, editor. Cochrane Database of Systematic Reviews 2016, Issue 10.
179. ammour T, Hill AG. Five Year Follow-Up of a Randomized Controlled Trial on Warming and Humidification of Insufflation Gas in Laparoscopic
olonic Surgery—Impact on Small Bowel Obstruction and Oncologic Outcomes. Int Surg. 2015 Apr;100(4):608–16.
180. Nguyen N, Fleming NW, Singh A, Lee SJ, Goldman CD, Wolfe BM. Evaluation of Core Temperature during Laparoscopic and Open Gastric
Bypass. OBES SURG. Springer-Verlag; 2001;11(5):570–5.
181. Jain AK, Dutta A. Stroke Volume Variation as a Guide to Fluid Administration in Morbidly Obese Patients Undergoing Laparoscopic Bariatric
Surgery. OBES SURG. Springer-Verlag; 2010 Mar 9;20(6):709–15.
182. Pösö T, Kesek D, Aroch R, Winsö O. Morbid Obesity and Optimization of Preoperative Fluid Therapy. OBES SURG. Springer US; 2013;23(11):1799–
805.
183. Arulkumaran N, Corredor C, Hamilton MA, Ball J, Grounds RM, Rhodes A, et al. Cardiac complications associated with goal-directed therapy
in high-risk surgical patients: a meta-analysis. Br J Anaesth. Oxford University Press; 2014 Jan 10;112(4):aet466–659.
184. Apfel CC, Heidrich FM, Jukar-Rao S, Jalota L, Hornuss C, Whelan RP, et al. Evidence-based analysis of risk factors for postoperative nausea and
vomiting. Br J Anaesth. Oxford University Press; 2012 Nov;109(5):742–53.
185. Weingarten TN, Hawkins NM, Beam WB, Brandt HA, Koepp DJ, Kellogg TA, et al. Factors associated with prolonged anesthesia recovery
following laparoscopic bariatric surgery: a retrospective analysis. OBES SURG. 2015 Jun;25(6):1024–30.
186. Sinha AC, Singh PM, Williams NW, Ochroch EA, Goudra BG. Aprepitant’s prophylactic efficacy in decreasing postoperative nausea and vomi-
ting in morbidly obese patients undergoing bariatric surgery. OBES SURG. Springer US; 2014 Feb;24(2):225–31.
187. Sinha A, Jayaraman L, Punhani D, Chowbey P. Enhanced Recovery after Bariatric Surgery in the Severely Obese, Morbidly Obese, Super-Mor-
bidly Obese and Super-Super Morbidly Obese Using Evidence-Based Clinical Pathways: a Comparative Study. OBES SURG. Springer US; 2016 Sep
6;:1–9.
188. Wang J-J, Ho S-T, Tzeng J-I, Tang C-S. The Effect of Timing of Dexamethasone Administration on Its Efficacy as a Prophylactic Antiemetic for
Postoperative Nausea and Vomiting. Anesthesia & Analgesia. 2000 Jul 1;91(1):136–9.
189. Henzi I, Sonderegger J, Tramèr MR. Efficacy, dose-response, and adverse effects of droperidol for prevention of postoperative nausea and
vomiting. Can J Anaesth. 4 ed. Springer-Verlag; 2000 Jun;47(6):537–51.
190. Ziemann-Gimmel P, Hensel P, Koppman J, Marema R. Multimodal analgesia reduces narcotic requirements and antiemetic rescue medication
in laparoscopic Roux-en-Y gastric bypass surgery. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2013 Nov;9(6):975–80.
191. Liu F-L, Cherng Y-G, Chen S-Y, Su Y-H, Huang S-Y, Lo P-H, et al. Postoperative recovery after anesthesia in morbidly obese patients: a systemat
c review and meta-analysis of randomized controlled trials. Can J Anaesth. Springer US; 2015 Aug;62(8):907–17.
192. Hughes MJ, Ventham NT, McNally S, Harrison E, Wigmore S. Analgesia after open abdominal surgery in the setting of enhanced recovery
surgery: a systematic review and meta-analysis. JAMA Surg. American Medical Association; 2014 Dec;149(12):1224–30.
193. Andersen LPH, Werner MU, Rosenberg J, Gögenur I. Analgesic treatment in laparoscopic gastric bypass surgery: a systematic review of ran-
domized trials. OBES SURG. Springer US; 2014 Mar;24(3):462–70.
194. Wassef M, Lee DY, Levine JL, Ross RE, Guend H, Vandepitte C, et al. Feasibility and analgesic efficacy of the transversus abdominis plane block
after single-port laparoscopy in patients having bariatric surgery. J Pain Res. Dove Press; 2013;6:837–41.
195. Albrecht E, Kirkham KR, Endersby RVW, Chan VWS, Jackson T, Okrainec A, et al. Ultrasound-Guided Transversus Abdominis Plane (TAP) Block
for Laparoscopic Gastric-Bypass Surgery:a Prospective Randomized Controlled Double-Blinded Trial. OBES SURG. Springer US; 2013;23(8):1309–
14.
196. Moncada R, Martinaitis L, Landecho M, Rotellar F, Sanchez-Justicia C, Bellver M, et al. Does Preincisional Infiltration with Bupivacaine Reduce
Postoperative Pain in Laparoscopic Bariatric Surgery? OBES SURG. Springer US; 2016;26(2):282–8.
197. Ruiz-Tovar J, Muñoz JL, Gonzalez J, Zubiaga L, García A, Jimenez M, et al. Postoperative pain after laparoscopic sleeve gastrectomy: compa-
rison of three analgesic schemes (isolated intravenous analgesia, epidural analgesia associated with intravenous analgesia and port-sites infiltra-
tion with bupivacaine associated with intravenous analgesia). Surg Endosc. Springer US; 2016;:1–6.
198. Saurabh S, Smith JK, Pedersen M, Jose P, Nau P, Samuel I. Scheduled intravenous acetaminophen reduces postoperative narcotic analgesic
demand and requirement after laparoscopic Roux-en-Y gastric bypass. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2015 Mar;11(2):424–30.
58
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
199. Guo B-L, Lin Y, Hu W, Zhen C-X, Bao-Cheng Z, Wu H-H, et al. Effects of Systemic Magnesium on Post-operative Analgesia: Is the Current Evi-
dence Strong Enough? Pain Physician. 2015 Sep;18(5):405–18.
200. Evans CH, Lee J, Ruhlman MK. Optimal glucose management in the perioperative period. Surg Clin North Am. 2015 Apr;95(2):337–54.
201. Tewari N, Awad S, Macdonald IA, Lobo DN. Obesity-related insulin resistance: implications for the surgical patient. Int J Obes (Lond). 2015
Nov;39(11):1575–88.
202. Association between the preoperative fasting and postprandial C-peptide AUC with resolution of type 2 diabetes 6 months following baria-
tric surgery. Metab Clin Exp. Elsevier; 2015 Nov;64(11):1556–63.
203. Lundstrøm LH, Møller AM, Rosenstock C, Astrup G, Wetterslev J. High Body Mass Index Is a Weak Predictor for Difficult and Failed Tracheal
IntubationA Cohort Study of 91,332 Consecutive Patients Scheduled for Direct Laryngoscopy Registered in the Danish Anesthesia Database. Anes-
thesiology. The American Society of Anesthesiologists; 2009 Feb 1;110(2):266–74.
204. Shah U, Wong J, Wong DT, Chung F. Preoxygenation and intraoperative ventilation strategies in obese patients: a comprehensive review.
Current Opinion in Anesthesiology. 2016 Feb 1;29(1):109–18.
205. Futier E, Constantin J-M, Pelosi P, Chanques G, Massone A, Petit A, et al. Noninvasive ventilation and alveolar recruitment maneuver improve
respiratory function during and after intubation of morbidly obese patients: a randomized controlled study. Anesthesiology. The American Society
of Anesthesiologists; 2011 Jun;114(6):1354–63.
206. Kristensen MS. Airway management and morbid obesity. European Journal of Anaesthesiology (EJA). 2010 Nov 1;27(11):923–7.
207. C. Frerk, V. S. Mitchell, , A. F. McNarry, , C. Mendonca, , R. Bhagrath, , A. Patel, E. P. O’Sullivan, , N. M. Woodall, , I. Ahmad, Difficult Airway
Society 2015 guidelines for management of unanticipated difficult intubation in adults, BJA: British Journal of Anaesthesia, Volume 115, Issue 6,
1 December 2015, Pages 827–848.
208. Nicholson A, Cook TM, Smith AF, Lewis SR, Reed SS Supraglotic airway devices versus tracheal intubation for airway management during
general anaesthesia in obese patients. Cochrane database syst rev 2013 sept 9; (9): CD010105
209. Taha SK, El-Khatib MF, Baraka AS, Haidar YA, Abdallah FW, Zbeidy RA, et al. Effect of suxamethonium vs rocuronium on onset of oxygen des-
aturation during apnoea following rapid sequence induction. Anaesthesia. Blackwell Publishing Ltd; 2010 Apr;65(4):358–61.
210. Dada A, Dunsire F. Can sugammadex save a patient in a simulated “cannot intubate, cannot ventilate” scenario? Anaesthesia. Blackwell
Publishing Ltd; 2011 Feb 1;66(2):141–2.
211. Sørensen MK, Bretlau C, Gätke MR, Sørensen AM, Rasmussen LS. Rapid sequence induction and intubation with rocuronium–sugammadex
compared with succinylcholine: a randomized trial. Br J Anaesth. Oxford University Press; 2012 Apr 1;108(4):682–9.
212. D’Anza B, Knight J, Greene JS. Does body mass index predict tracheal airway size? Laryngoscope. 36 ed. 2015 May;125(5):1093–7.
213. Ventilation strategies in obese patients undergoing surgery: a quantitative systematic review and meta-analysis. Br J Anaesth. 2012
Oct;109(4):493–502.
214. Edmark L, Östberg E, Scheer H, Wallquist W, Hedenstierna G, Zetterström H. Preserved oxygenation in obese patients receiving protective
ventilation during laparoscopic surgery: a randomized controlled study. Acta Anaesthesiol Scand. 2016 Jan;60(1):26–35.
215. Futier E, Constantin J-M, Pelosi P, Chanques G, Kwiatkoskwi F, Jaber S, et al. Intraoperative recruitment maneuver reverses detrimental pneu-
moperitoneum-induced respiratory effects in healthy weight and obese patients undergoing laparoscopy. Anesthesiology. 2010 Dec;113(6):1310–
9.
216. Wang C, Zhao N, Wang W, Guo L, Guo L, Chi C, et al. Intraoperative mechanical ventilation strategies for obese patients: a systematic review
nd network meta-analysis. Obesity Reviews. 2015 Jun;16(6):508–17.
217. Pelosi P, Gregoretti C. Perioperative management of obese patients. Best Practice & Research Clinical Anaesthesiology. 2010 Jun;24(2):211–
25.
218. McKay RE, Malhotra A, Cakmakkaya OS, Hall KT, McKay WR, Apfel CC. Effect of increased body mass index and anaesthetic duration on reco-
very of protective airway reflexes after sevoflurane vs desflurane. Br J Anaesth. 2010 Feb;104(2):175–82.
219. Cavallone LF, Vannucci A. Extubation of the Difficult Airway and Extubation Failure. Anesthesia & Analgesia. 2013 Feb 1;116(2):368–83.
220. Mitchell V, Dravid R, Patel A, Swampillai C, Higgs A. Difficult Airway Society Guidelines for the management of tracheal extubation. Anaes-
thesia. Blackwell Publishing Ltd; 2012 Mar 1;67(3):318–40.
59
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
221. Apfelbaum JL, Hagberg CA, Caplan RA, Blitt CD, Connis RT, Nickinovich DG, et al. Practice Guidelines for Management of the Difficult Airwa-
yAn Updated Report by the American Society of Anesthesiologists Task Force on Management of the Difficult Airway. Anesthesiology. The Ame-
rican Society of Anesthesiologists; 2013 Feb 1;118(2):251–70.
222. Geubbels N, Bruin SC, Acherman YIZ, van de Laar AWJM, Hoen MB, de Brauw LM. Fast track care for gastric bypass patients decreases length
of stay without increasing complications in an unselected patient cohort. OBES SURG. Springer US; 2014 Mar;24(3):390–6.
223. Osland E, Yunus RM, Khan S, Memon MA. Early Versus Traditional Postoperative Feeding in Patients Undergoing Resectional Gastrointestinal
Surgery. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition. 8 ed. SAGE PublicationsSage CA: Los Angeles, CA; 2011 May 31;35(4):473–87.
224. Mbadiwe T, Prevatt E, Duerinckx A, Cornwell E, Fullum T, Davis B. Assessing the value of routine upper gastrointestinal contrast studies fo-
llowing bariatric surgery: a systematic review and meta-analysis. Am J Surg. Elsevier; 2015 Apr;209(4):616–22.
225. Bingham J, Shawhan R, Parker R, Wigboldy J, Sohn V. Computed tomography scan versus upper gastrointestinal fluoroscopy for diagnosis of
staple line leak following bariatric surgery. Am J Surg. Elsevier; 2015 May;209(5):810–4–discussion814.
226. Hampson F, Sinclair M, Smith S. The surgical management of obesity with emphasis on the role of post operative imaging. Biomed Imaging
Interv J. 2011 Jan;7(1):e8.
227. Moulin P-A, Dutour A, Ancel P, Morange P-E, Bege T, Ziegler O, et al. Perioperative thromboprophylaxis in severely obese patients undergoing
bariatric surgery: insights from a French national survey. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2017 Feb;13(2):320–6.
228. American Society for Metabolic and Bariatric Surgery Clinical Issues Committee. ASMBS updated position statement on prophylactic measu-
res to reduce the risk of venous thromboembolism in bariatric surgery patients. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2013 Jul;9(4):493–7.
229. Aminian A, Andalib A, Khorgami Z, Cetin D, Burguera B, Bartholomew J, et al. Who Should Get Extended Thromboprophylaxis After Bariatric
Surgery?: A Risk Assessment Tool to Guide Indications for Post-discharge Pharmacoprophylaxis. Ann Surg. 2017 Jan;265(1):143–50.
230. Sachdeva A, Dalton M, Amaragiri SV, Lees T. Graduated compression stockings for prevention of deep vein thrombosis. Lees T, editor. Co-
chran Database Syst Rev. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd; 2014 Dec 17;70(12):CD001484.
231. Effectiveness of intermittent pneumatic compression in reduction of risk of deep vein thrombosis in patients who have had a stroke (CLOTS
3): a multicentre randomised controlled trial. The Lancet. 2013 Aug;382(9891):516–24.
232. García Ruiz de Gordejuela A, Ruiz Barrios P, Lluis Cladera B, del Barrio Martín MJ, Pujol i Gebelli J, Masdevall Noguera C. [Thromboembolic
prophylaxis in bariatric surgery. A multidisciplinary protocol]. Rev Enferm. 2010 Jun;33(6):47–52.
233. Gould MK, Garcia DA, Wren SM, Karanicolas PJ, Arcelus JI, Heit JA, et al. Prevention of VTE in nonorthopedic surgical patients: Antithrombotic
Therapy and Prevention of Thrombosis, 9th ed: American College of Chest Physicians Evidence-Based Clinical Practice Guidelines. Vol. 141, Chest.
2012. pp. e227S–77S.
234. Bartlett MA, Mauck KF, Daniels PR. Prevention of venous thromboembolism in patients undergoing bariatric surgery. Vasc Health Risk Ma-
nag. Dove Press; 2015;11:461–77.
235. Magee CJ, Barry J, Javed S, Macadam R, Kerrigan D. Extended thromboprophylaxis reduces incidence of postoperative venous thromboem-
bolism in laparoscopic bariatric surgery. Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2010 May;6(3):322–5.
236. Brotman DJ, Shihab HM, Prakasa KR, Kebede S, Haut ER, Sharma R, et al. Pharmacologic and mechanical strategies for preventing venous
thromboembolism after bariatric surgery: a systematic review and meta-analysis. JAMA Surg. American Medical Association; 2013 Jul;148(7):675–
86.
237. Kaw R, Pasupuleti V, Overby DW, Deshpande A, Pharm CIC, Ioannidis JPA, et al. Inferior vena cava filters and postoperative outcomes in pa-
tients undergoing bariatric surgery: a meta-analysis. Surg Obes Relat Dis. Elsevier B.V; 2014 Jun 9;10(4):725–33.
238. Rowland SP, Dharmarajah B, Moore HM, Lane TRA, Cousins J, Ahmed AR, et al. Inferior vena cava filters for prevention of venous throm-
boembolism in obese patients undergoing bariatric surgery: a systematic review. Ann Surg. 2015 Jan;261(1):35–45.
239. Pouwels S, Stokmans RA, Willigendael EM, Nienhuijs SW, Rosman C, van Ramshorst B, et al. Preoperative exercise therapy for elective major
adominal surgery: a systematic review. Int J Surg. Elsevier; 2014;12(2):134–40.
240. Barbalho-Moulim MC, Miguel GPS, Forti EMP, Campos FDA, Costa D. Effects of preoperative inspiratory muscle training in obese women
undergoing open bariatric surgery: respiratory muscle strength, lung volumes, and diaphragmatic excursion. Clinics. Faculdade de Medicina /
USP; 2011;66(10):1721–7.
241. Casali CCC, Pereira APM, Martinez JAB, de Souza HCD, Gastaldi AC. Effects of inspiratory muscle training on muscular and pulmonary function
after bariatric surgery in obese patients. OBES SURG. Springer-Verlag; 2011 Sep;21(9):1389–94.
60
Vía clínica de Cirugía Bariátrica
BIBLIOGRAFÍA
242. Kendall F, Oliveira J, Peleteiro B, Pinho P, Bastos PT. Inspiratory muscle training is effective to reduce postoperative pulmonary complications
and length of hospital stay: a systematic review and meta-analysis. Disability and Rehabilitation. Taylor & Francis; 2017 Jan 17;11:1–22.
243. Chiumello D, Chevallard G, Gregoretti C. Non-invasive ventilation in postoperative patients: a systematic review. Intensive Care Med. Sprin-
ger-Verlag; 2011 Jun;37(6):918–29.
244. Ramirez A, Lalor PF, Szomstein S, Rosenthal RJ. Continuous positive airway pressure in immediate postoperative period after laparoscopic
Roux-en-Y gastric bypass: is it safe? Surg Obes Relat Dis. Elsevier; 2009 Sep;5(5):544–6.
245. Gonçalves-Bradley DC, Lannin NA, Clemson LM, Cameron ID, Shepperd S. Discharge planning from hospital. Shepperd S, editor. Cochrane
Database Syst Rev. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd; 2016 Jan 27;23(1):CD000313.
246. Shepperd S, Lannin NA, Clemson LM, McCluskey A, Cameron ID, Barras SL. Discharge planning from hospital to home. Shepperd S, editor.
Cochrane Database Syst Rev. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd; 2013 Jan 31;23(1):CD000313.
247. Vargas O, Ayala E, Cruz EM. Satisfacción del usuario como indicador de calidad. Revista Mexicana de Enfermería Cardiológica 2003;11 (2):
58-65.
248. Mira JJ, Aranaz J, Rodríguez-Marín J, Buil JA, Castell M, Vitaller J. SERVQHOS: un cuestionario para evaluar la calidad percibida de la asistencia
hospitalaria. Medicina Preventiva 1998;IV;12-18.
249. Jorge-Cerrudo J, Ramón JM, Goday A, González S, Sánchez P, Benaiges D, et al. Estudio descriptivo de la mejora de la calidad percibida en los
pacientes sometidos a cirugía bariátrica tras la implantación de una vía clínica. Revista de Calidad Asistencial. 2012 Jul;27(4):226–32.
61
Via Clínica de Cirugía Bariátrica 2017
64