INTELIGENCIA EMOCIONAL
Habitualmente estamos acostumbrados a relacionar la inteligencia con la
capacidad de raciocinio lógico, con el coeficiente intelectual que determina las
habilidades para las ciencias exactas, la comprensión y capacidad de análisis
reflexivo, el razonamiento espacial, la capacidad verbal y las habilidades
mecánicas. Sin embargo, en el mundo empresarial se está empezando a tener en
cuenta y a valorar más la denominada "inteligencia emocional", que determina
cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás.
Daniel Goleman, gurú de la inteligencia emocional desde la publicación de su libro
en 1995, analizó y agrupó los rasgos de las empresas con más éxito mundial
(entre las que se encontraban Lucent Technologies, British Airways y Credit
Suisse) en tres categorías: aptitudes técnicas, capacidades cognoscitivas y
elementos asociados con la inteligencia emocional. En los resultados del análisis,
el coeficiente intelectual resultó ser mucho más importante y determinante que
los otros dos en los cargos directivos de las empresas analizadas, hasta el punto
de que cerca del 90% de la diferencia observada en el desempeño de los gerentes
de las empresas estudiadas era atribuible a factores asociados con la inteligencia
emocional.
CONCEPTO
Pero, ¿qué es exactamente el coeficiente emocional? La
expresión “Inteligencia Emocional” fue acuñado por Peter
Salovey, de la Universidad de Yale, y John Mayer, de la
Universidad de New Hampshire, en 1990. Salovey y Mayer lo
describían como "una forma de inteligencia social que implica la
habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los
de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta
información para guiar el pensamiento y la propia acción". Sin
embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de
Daniel Goleman, "La inteligencia emocional", cuando ha recibido
mucha más atención en los medios de comunicación y en el
mundo empresarial.
La inteligencia emocional es un conjunto de destrezas, actitudes,
habilidades y competencias que determinan la conducta de un
individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede
definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer
nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y
de manejar adecuadamente las relaciones.
Este término incluye dos tipos de inteligencias:
– La Inteligencia Personal: está compuesta a su vez por una serie de competencias que
determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia
comprende tres componentes cuando se aplica en el trabajo:
• Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las
propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto
que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo.
• Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias
emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios
actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros.
• Auto motivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y
persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y
encontrando soluciones.
– La Inteligencia Interpersonal: al igual que la
anterior, esta inteligencia también está compuesta
por otras competencias que determinan el modo
en que nos relacionamos con los demás:
• Empatía: es la habilidad para entender las
necesidades, sentimientos y problemas de los
demás, poniéndose en su lugar, y responder
correctamente a sus reacciones emocionales.
• Habilidades sociales: es el talento en el manejo de
las relaciones con los demás, en saber persuadir e
influenciar a los demás.
Por último, al contrario de lo que ocurre con el coeficiente
intelectual, Goleman afirmó en su última conferencia en
Madrid que la inteligencia emocional no se establece al
nacer, sino que se puede crear, alimentar y fortalecer a
través de una combinación del temperamento innato y las
experiencias de la infancia. Por lo tanto, desde niños se
deberían aprender nociones emocionales básicas.
¿Qué diría?
¿Qué beneficios obtenemos
de aplicar la Inteligencia
Emocional en todos los
campos de nuestra vida?