INTRODUCCION
La Inseguridad en estos últimos años ha cobrado vital importancia en
las Políticas de Estado, pues se está viendo afectada uno de los principales
derechos del hombre "el derecho de vivir en paz" en condiciones adecuadas
para su desarrollo. Pero quizá la problemática específica en este tema de
Seguridad Ciudadana está en lo urbano más que en lo rural, vinculado
principalmente con el aumento de la delincuencia, alarmantes cifras de
homicidios, robos, afectando el normal desarrollo del Capital Humano.
Por esta razón nos parece interesante plantear un tema de esta
magnitud, realizando así un análisis de la Delincuencia Común, sus
principales actores, su dinámica, y sus consecuencias.
Con el presente trabajo pretendemos contribuir al mejor conocimiento de la
situación delincuencial en el Perú, a pesar de las limitaciones y posibles
errores de este proyecto de investigación.
La
Insegu
1. EN EL MUNDO ridad
Ciudad
Con el advenimiento de la crisis económica en la década del ochenta,
se cierra una época, en la cual el crecimiento económico y las
ana
características del estado de bienestar permitieron un incremento de la
participación de ciertos segmentos importantes de la población.
Hoy, la situación es diametralmente opuesta. Frente a la crisis
económica, a las políticas de ajuste implantadas, a los procesos de
modernización estatal y a la apertura económica, se observa el aumento
de las violencias urbanas y el deterioro ambiental, con lo cual no
solamente se ha generalizado la inseguridad social y económica, sino que
también se ha incrementado la inseguridad ciudadana y ambiental.
En este contexto, América Latina se ha convertido en uno de los
continentes más violentos del mundo, si nos atenemos a las tasas de
homicidios.
La violencia crece en las ciudades a un ritmo superior a la
urbanización, convirtiéndose en uno de los factores más importantes de la
calidad de vida de la población urbana. No hay dominio de la vida citadina
donde las violencias no hayan penetrado dejando efectos devastadores.
El mundo urbano es el modo de vida fundamental para la mayoría de
los latinoamericanos y, en este contexto, la violencia comienza a marcar
las relaciones entre sus habitantes: inseguridad, desamparo, agresividad,
autodefensa, etc., con lo cual la población restringe su condición de
ciudadanía y la ciudad disminuye su cualidad de espacio público por
excelencia.
1.1. América del Sur:
América del sur es la región donde se presenta un índice de
criminalidad bastante alto. Este índice se mide por la tasa de
homicidios ya que es una cifra relativamente fácil de registrar. La
criminalidad alta, más de 10 homicidios por cada 100.000
habitantes, se da en ciudades de El Salvador, Brasil, Colombia,
Guatemala, México. Otros de criminalidad baja, con 0.5 y 5
homicidios por cada 100.000 habitantes como las ciudades de
Costa Rica, Chile, y Uruguay.
Fuente: [Link]
america-latina/
1.2. En el Perú:
En el Perú, como en el resto de América Latina, buena parte del
debate público acerca de cómo enfrentar la inseguridad gira en
torno de cómo hacer más eficaz y más severa la pena de los
hechos delictivos. Como si la única respuesta posible fuese
encerrar a un número cada vez mayor de jóvenes; como si las
cárceles no estuvieran ya abarrotadas y sobre pobladas. No cabe
duda de que cualquier política de seguridad pública debe
contemplar el fortalecimiento del sistema penal, para hacer que las
instituciones que lo integran sean más eficientes. Pero restringir
las políticas públicas de seguridad al ámbito de lo penal, y, peor
aún, pretender resolver los problemas incrementando las penas
para que el mayor número de conductas se castiguen con cárcel
(y con el mayor número posible de años de encierro), es un grave
error. Es el error al que conducen las llamadas políticas de "mano
dura".
2. PRINCIPALES FORMAS DE PREVENCIÓN
La primera, la situacional, tiene por objeto reducir los incentivos para
el delito al aumentar las dificultades y los riesgos para el delincuente. Un
candado, una reja, una alarma son los típicos instrumentos a través de los
cuales se hace prevención situacional. También se logran similares
propósitos cuando se ilumina una calle peligrosa, se clausura un local
donde se expenden bebidas alcohólicas ilegalmente y se restablece el
orden en el escenario urbano.
La segunda es la social, y persigue actuar sobre las condiciones que
dan pie a los hechos delictivos, los llamados factores de riesgo. Mientras
que la prevención situacional actúa sobre el entorno, la social lo hace
sobre las circunstancias que pueden llevar a alguien a delinquir. Los
factores de riesgo más conocidos son el alcohol, las drogas y las armas
de fuego. El trabajo con jóvenes o niños de la calle es otra forma de hacer
prevención social. En el Perú, Cedro tiene una experiencia muy rica y
alentadora con estos grupos especialmente vulnerables; sin embargo, la
acción del Estado es casi inexistente.
La tercera forma de prevención es la comunitaria, que combina
aspectos de las dos primeras, pero que lo hace desde el involucramiento
de la comunidad. Es gracias al papel que esta juega que se identifican las
circunstancias del entorno que favorecen el delito y los factores de riesgo,
así como a los grupos vulnerables que es necesario atender
prioritariamente.
Para enfrentar estos problemas, tanto en lo social y preventivo cuanto,
en lo represivo, se requiere no solo liderazgo, es decir, ganas de ejercer
la autoridad de que se está investido, sino también más y no menos
Estado. Por donde uno va se encuentra con comisarías abandonadas,
patrulleros malogrados, policías desmotivados y desinformados, jueces
desprotegidos y sobrecargados de trabajo, maestros exclusivamente
preocupados por la negociación del próximo pliego de reclamos. Sin
funcionarios e instituciones públicas no puede haber políticas públicas; sin
ellos no puede haber Estado, y sin este no hay prevención y persecución
posible del delito. Extremos, es decir, personas que tienen un gasto per
cápita superior al costo de la canasta de alimentos, pero inferior al valor
de la canasta básica de consumo.
La comparación de las cifras de la pobreza entre el 2006 y 2007,
permite constatar una disminución de la tasa de pobreza en 5,2 puntos
porcentuales, al haber pasado de una incidencia de 44,5% al 39,3%.
Durante estos años, la extrema pobreza se redujo en 2,4 puntos
porcentuales, al pasar de 16,1% a 13,7%.
3. SITUACIÓN ACTUAL DE LA DELINCUENCIA EN EL PERÚ
El Perú tiene un índice de criminalidad de 12,5 homicidios por cada
100.000 habitantes, menos que en Brasil que tiene entre 24 y 24.9
homicidios por cada 100.000, que en México que tiene entre 20 y 20.9
homicidios por cada 100.000 habitantes y que en Colombia que tiene el
índice de criminalidad más alto del mundo, con 77 a 77.9 homicidios por
cada 100.000 [Link] de criminalidad por cada 100.000
habitantesLa sensación de inseguridad que experimentamos por el
aumento del crimen y la delincuencia y por las dificultades de las
autoridades para prevenir y reprimir el delito, amenazan la calidad de
nuestra vida personal y familiar, así como a nuestras democracias.
3.1. Origen
El Termino "Seguridad Ciudadana", ha sido muy extraño en la
doctrina cristiana y legislación política, hasta la última Constitución
Política del año 1999.
Esta expresión de Seguridad Ciudadana es originaria de España.
Donde existen normas y leyes como la Ley Orgánica de
Protección de la Seguridad Ciudadana que tiene por objetivo la
protección, prevención, garantía que se tenga que dar a los
ciudadanos para que puedan intervenir libremente, y con las
garantías correspondientes a fin de tener una tranquilidad, paz y
seguridad tanto de los bienes, como de las personas que
representa la vida en la comunidad.
3.2. Conceptos
El concepto de la seguridad ciudadana domina el debate sobre la
lucha contra violencia y delincuencia en América Latina. La
expresión está conectada con un enfoque preventivo y, hasta
cierto grado, liberal a los problemas de violencia y delincuencia. El
término pone énfasis en la protección de los ciudadanos y
contrasta con el concepto de la seguridad nacional que dominaba
el discurso público en décadas pasadas y que enfocaba más en la
protección y la defensa del Estado.
Existen múltiples conceptos y nociones del término "seguridad
ciudadana" y su contenido concreto puede variar
considerablemente dependiendo del actor o autor quien lo utilice.
Por ejemplo, no hay un consenso si la seguridad ciudadana se
refiere también a riesgos o amenazas de tipo no intencional
(accidentes de tránsito, desastres naturales) o de tipo económico y
social. Un punto en que sí concuerdan la gran mayoría de autores
es que el término referencia a dos niveles de la realidad:
Primero, se refiere a una condición o un estado de un conjunto de
seres humanos: a la ausencia de amenazas que ponen en peligro
la seguridad de un conjunto de individuos. En ese sentido, el
término tiene un significado normativo. Describe una situación
ideal que probablemente es inexistente en cualquier lugar del
mundo pero que funciona "como un objetivo a perseguir “por
ejemplo, define la seguridad ciudadana como "la condición
personal, objetiva y subjetiva, de encontrarse libre de violencia o
amenaza de violencia o despojo intencional por parte de otros."
Segundo, se refiere a políticas públicas encaminadas a acercar la
situación real a la situación ideal, es decir, se refiere a políticas
que apuntan hacia la eliminación de las amenazas de seguridad o
hacia la protección de la población ante esas amenazas. En ese
sentido, el término se refiere a prácticas sociales empíricamente
existentes.
3.3. Causas
"La causa por la cual se origina la seguridad ciudadana es por la
INSEGURIDAD CIUDADANA, La inseguridad ciudadana se define
como el temor a posibles agresiones, asaltos, secuestros,
violaciones, de los cuales podemos ser víctimas"[6]. Hoy en día,
es una de las principales características de todas las sociedades
modernas, y es que vivimos en un mundo en el que la extensión
de la violencia se ha desbordado en un clima generalizado de
criminalidad. A continuación, presentamos la vertiginosa transición
de la delincuencia en el país y las causas que originan esta
incertidumbre en la sociedad.
Entre las causas de inseguridad que se detectan, está el
desempleo que vive una gran cantidad de personas; las personas
que atentan contra los bienes y la integridad física de los
ciudadanos lo hacen, frecuentemente, por no tener un empleo
estable que les garantice ingresos suficientes para mantener a su
familia.
También, se identificó a la pobreza como otra causa que puede
generar agresividad y que causa, además, altos índices de
delincuencia que, generalmente, se ubican en las zonas
marginales de la ciudad.
La falta de educación es otra causa. La escasa (y, muchas veces,
inexistente) educación de los ciudadanos genera delincuencia,
agresividad y, por supuesto, inseguridad en aquellas personas que
se mantienen al margen, pero que son los que sufren las
consecuencias de esta situación. Asimismo, la cultura tan pobre
de nuestra población genera altos índices delictivos y de
agresividad contra las personas. Puede afirmarse que, cuanta
menos educación y cultura tengan las personas, más propensas a
la delincuencia y al crimen serán.
En conclusión, la inseguridad ciudadana puede ser superada si el
Estado crea un sistema educativo que disminuya las cifras de
deserción escolar que inciden en la criminalidad, y que, además,
ofrezca oportunidades laborales a todos los sectores de la
sociedad
4. CAUSAS DE INSEGURIDAD QUE SE DETECTAN
4.1. El desempleo
Una gran cantidad de personas; las personas que atentan contra
los bienes y la integridad física de los ciudadanos lo hacen,
frecuentemente, por no tener un empleo estable que les garantice
ingresos suficientes para mantener a su familia.
4.2. La pobreza
como otra causa que puede generar agresividad y que causa,
además, altos índices de delincuencia que, generalmente, se
ubican en las zonas marginales de la ciudad.
Fuente: [Link]
multidimensional-medicion-estara-lista-en-el-2021-y-podria-incluir-
eje-de-seguridad-ciudadana-noticia/
4.3. Falta de educación
La escasa y, muchas veces, inexistente educación de los
ciudadanos genera delincuencia, agresividad y, por supuesto,
inseguridad en aquellas personas que se mantienen al margen,
pero que son los que sufren las consecuencias de esta situación
4.4. Descontrol de los padres hacías los hijos
Poco diálogo o simplemente desinterés por ellos, otro punto es
que los hijos muchas veces se crían solos ya que los padres salen
a trabaja.
Asimismo, la cultura tan pobre de nuestra población genera altos
índices delictivos y de agresividad contra las personas. Puede
afirmarse que, cuanta menos educación y cultura tengan las
personas, más propensas a la delincuencia y al crimen serán.
5. LIMITACIONES:
Una de las herramientas más importantes para controlar y prevenir la
violencia y la criminalidad, es una policía eficiente, cercana a la
ciudadanía, transparente y democrática, en este aspecto el gobierno ha
venido trabajando; sin embargo, en los actuales momentos no se cuenta
con una Policía Nacional, solamente poseemos el marco jurídico (Ley de
Policía Nacional) y contamos con una policía desarticulada distribuida en
policía Estatal y Municipal coordinada por el MPPRIJ, que presenta una
serie de limitaciones en articular los diferentes cuerpos policiales
existentes en el país, entre estas limitantes tenemos:
La politización de la Seguridad.
Los Narco – Policías.
Escasos recursos con los que cuentan algunos entes policiales.
Altos niveles de corrupción dentro de los Organismos Policiales.
Inadecuados mecanismos de rendición de cuentas.
Falta de apertura a la comunidad.
Malas relaciones con los gobiernos locales.
El Gobierno consciente de esta problemática ha realizado una serie
de planes y programas dirigidos a minimizar esta situación tales como:
Depuración de los cuerpos policiales.
Dotación de armas y equipos.
Coordinación entre los diferentes cuerpos policiales.
Formación, capacitación e instrucción de los funcionarios.
Unificación de criterios.
Servicio telefónico del Sistema de Emergencia Nacional 171.
Entrega de la Policía Metropolitana (PM), por parte de la Alcaldía
Mayor al Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y
Justicia.
6. CONSECUENCIAS POR LA FALTA DE LA SEGURIDAD SOCIAL
6.1. Criminalidad y delincuencia.
El registro, sistematización, procesamiento y análisis de
información sobre criminalidad y delincuencia, es parte del
conjunto de elementos fundamentales para el desarrollo de una
política de Seguridad Ciudadana, ya que, sin informaciones de
calidad, es imposible obtener un diagnóstico serio de la magnitud
del problema, ni planificar o evaluar las diferentes políticas
públicas. Por ello, un diagnóstico preciso de las condiciones de
seguridad y de los factores criminógenos en los diferentes Estados
y Municipios de Venezuela, debe tener en cuenta un amplio
conjunto de informaciones y variables, además de las estadísticas
delictivas.
6.2. La inseguridad es ahora la principal preocupación
En una ciudad como Lima y Callao, lo previsible es que cuando se
pregunte en una encuesta de opinión pública cuál es el principal
problema que afecta a la ciudad, salga en primer lugar el
desempleo o la pobreza.
Sin embargo, la (in)seguridad ciudadana ha desplazado a estos
históricos problemas en la preocupación de las personas según la
encuesta aplicada en junio del 2010. A la pregunta "¿Cuáles cree
que son los tres principales problemas que afectan a la ciudad de
Lima o Callao?" el 74% contestó.
"La delincuencia/la falta de seguridad ciudadana", en tanto que el
60% contestó "El desempleo/La falta de trabajo". En nuestra
opinión, este es otro indicador del deterioro de la seguridad en
Lima y Callao en los últimos años.
Al respecto, el "Informe sobre seguridad ciudadana y derechos
humanos" de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) confirma esta tendencia no sólo en el Perú sino también en
América Latina: "Por primera vez en décadas, en los países de
América Latina, la delincuencia ha desplazado al desempleo como
la principal preocupación para la Población…"
Al respecto, cabe recordar que el "Informe sobre seguridad
ciudadana y derechos humanos" de la CIDH ha señalado que "27.
Preocupa especialmente a la Comisión que entre las víctimas y los
victimarios de la violencia y el delito se destacan los niños, niñas y
jóvenes de entre15 y 29 años, con una tasa de homicidios que se
eleva a 68.9/100.000.
El desglose de las cifras demuestra que, para la población joven
de ingresos altos, la tasa es de 21.4/100.000, mientras que, para
la población joven de sectores de ingresos medios y bajos, se
eleva a 89.7/100.000. También en este caso la región registra la
tasa de violencia más alta del mundo"
7. PARTICIPACION CIUDADANA
7.1. Definición
La Participación Ciudadana es cuando nosotros los ciudadanos
intervenimos en la vida pública y privada del país en el ámbito
público deriva de una contradicción entre poderes. Se plantea en
la medida en que existe un Poder (Estado, Administración Pública)
y un no poder (ciudadanos) que quiere participar, es decir "tomar
parte" o ejercer algún aspecto de ese poder y, en definitiva, tener
más poder (ya sea mediante la información, el control, la
participación en la gestión, etc.). Participar es eso: tomar parte en
algo en que hay diferentes partes, "ser partícipe de Si
(administración/administrados,) la relación dependerá del poder
que tenga cada parte. Si el poder de unos es total y el de los otros
casi nulo, la participación será muy difícil. Algo que se "otorga
graciosamente" por los que ostentan el poder. En definitiva, un
sistema es más democrático en la medida en que los ciudadanos
tienen, individual y colectivamente, verdadero poder como tales,
no son meros súbditos y son, por lo tanto, más sujetos.
7.2. Objetivos
El objetivo que persigue la participación de los ciudadanos en los
asuntos públicos no es otro, por tanto, que darle contenido y
ampliar la democracia (recordemos que democracia significa
"gobierno del pueblo"), avanzando en lo que se conoce como
"democracia participativa". En contraposición, cuando en un país
sólo se practican algunas de las libertades básicas (voto cada
cuatro años, libertad de expresión) podemos hablar de
"democracia formal". En las sociedades complejas la participación
persigue que los habitantes de un lugar sean más sujetos sociales,
con más capacidad para transformar el medio en que viven y de
control sobre sus órganos políticos, económicos y administrativos.
Requisitos para poner en marcha un proceso de
participaciónDesde un órgano de gobierno, a cualquier nivel (ya
sea una Comunidad Autónoma, un Ayuntamiento, o, incluso, la
Junta Directiva de una Asociación) tenemos que tener en cuenta
que, si queremos poner en marcha un proceso participativo, para
que la participación sea sostenible, se dé a lo largo del tiempo, se
deben de cumplir tres requisitos: poder, saber y querer (Equipo
Claves, 1994). Condiciones para la participación
Poder. Crear cauces que la permitan, normas, mecanismos,
estructuras, organización. Es el primer paso imprescindible para
poner en marcha cualquier proceso de fomento de la
participación.
Saber. Capacidad, conocer cómo, habilidades, destrezas, lo cual
exige aprendizaje, saber unas técnicas.
Querer. Incentivar la participación, mostrar que participar es algo
satisfactorio, creativo. Explicar las razones, los motivos para
participar, qué es algo útil para la sociedad y para nosotros
mismos. Crear motivación, interés, deseo... es tal vez lo más difícil
o lo que más fácil se nos olvida de explicar a los que estamos
acostumbrados a participar en los asuntos públicos.
Por lo tanto y para que los ciudadanos quieran la participación,
debe de ser eficaz, que la ciudadanía la vea como algo que les es
útil, que sirve en lo concreto y que se tienen en cuenta sus
opiniones y los compromisos acordados, que hay resultados
públicos verificables y evaluables.
8. LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO EN LA SEGURIDAD CIUDADANA
8.1. El nuevo rol del estado local.
"La pobreza y la falta de oportunidades de trabajo se han
convertido en factor de permanente presan sobre el medio
ambiente. La ampliación innecesaria de la frontera agrícola,
debido a la inadecuada distribución de la propiedad territorial, ha
aumentado alarmantemente el proceso de deforestación y
desertificación; el manejo inadecuado de recursos naturales como
la tierra y las fuentes de agua, han ido erosionando los suelos y
agotándolas fuentes hídricas, provocando el aumento en los
costos de producción agropecuaria y encareciendo el suministro
de agua potable. “Por su parte, la industrialización contaminante,
principalmente en los países más ricos (con el consiguiente
aumento del parque automotor), han incrementado la emisión de
gases, los cuales han ido destruyendo la capa de ozono del
planeta, provocando serios desajustes en el comportamiento del
clima, lo que a su vez ha provocado el aumento de desastres
naturales, altamente costosos en términos económicos y sociales.
La respuesta a la relación entre pobreza y medio ambiente pasa,
de acuerdo a este enfoque, por la combinatoria de las
capacidades y los recursos con que cuentan los individuos y los
grupos para procurarse sus medios de vida y progresar, teniendo
a las instituciones como los mecanismos básicos a través de los
cuales las capacidades y los recursos se actualizan en tanto
derechos: "Así, las personas cuentan con sus capacidades
individuales y con el acceso a los recursos, naturales y creados,
como medios para vivir y progresar, a través de diferentes
instituciones que les dan derechos a hacer valer sus capacidades
o a utilizar los recursos"
Al respecto señalan Jordi Borja y Manuel Castells: "La dificultad
para los gobiernos locales es, sin embargo, por un lado, su
dependencia administrativa y su escasa capacidad de recursos
económicos; por otro lado, el riesgo de derivar hacia el localismo
político y el tribalismo cultural si la defensa de la identidad se
convierte en fundamentalismo. La reconstrucción de un estado
flexible y dinámico, articulado entre sus diferentes niveles, parece
la única posibilidad histórica de superar las tendencias disolventes
de la sociedad de la información inscritas en la dicotomía entre los
flujos de poder y el particularismo de la experiencia, al introducir
una nueva perspectiva en la gestión de las ciudades"
Surge como una respuesta a la transformación productiva y
tecnológica de comienzos de los años 80 y particularmente como
salida frente a la intensidad del ajuste que incrementa
notablemente el desempleo. Ante la imposibilidad de influir en las
políticas nacionales, condicionadas por los flujos mundiales de
poder, los estados locales, luego de aproximadamente una década
de inacción y actitudes solo reactivas, comienzan, en la década de
los 90, a implementar estrategias de cambio dirigidas por un lado a
implementar nuevos modelos de desarrollo económico local y por
otro lado a asociarse y conectarse para aumentar así su
información y su potencial protagonismo en la economía de flujos
y redes.
El esquema planteado requiere de los directivos locales la
asunción de nuevos roles
Ser estrategas, lo que implica realizar un análisis de la situación
local y tener una visión sobre el futuro que permita el diseño de
políticas acordes a los objetivos estratégicos planteados. Esta
actividad es la que tiende a abrirse, en un abanico innumerable de
posibilidades, a través de la descentralización y la participación
ciudadana.
También se requiere el liderazgo y el consenso necesario para
impulsar la estrategia de cambio.
Por último, se requiere que los gobernantes sean embajadores
de la localidad que representan, ello incluye las acciones de
buena relación con otros municipios, con el gobierno regional, con
el estado nacional y con organismos internacionales y también la
capacidad para impulsar acciones de marketing local.
8.2. La importancia de la coordinación en temas de seguridad
ciudadana
Desde el principio del presente estudio se ha insistido en la
importancia de la coordinación en materia de seguridad
ciudadana, tarea en la que se encuentra comprometida la Policía
Nacional del Perú y el serenazgo. En tal sentido, esta
investigación desarrollará las principales dificultades de
coordinación existente entre ambas instituciones y como afecta en
las acciones tendentes a la prevención del delito en el distrito de
Santa Anita.
Las instituciones del Estado tienen que desarrollar formas de
coordinación permanentes para cumplir sus tareas. Como señala
Renate Mayntz el Estado nacional unitario no es el portador único
de las tareas estatales clásicas, sino que ahora existe un sistema
político administrativo de diferentes niveles (Mayntz 1995).En este
sentido, el Estado Peruano, en la necesidad de atender la
seguridad ciudadana, dio la Ley N° 27933 “Ley del Sistema
Nacional de Seguridad Ciudadana”, que define aquella como la
acción integrada que desarrolla el Estado, principalmente entre la
Policía Nacional del Perú y el cuerpo de serenazgo, con la
colaboración de la ciudadanía. Entonces, la coordinación es muy
importante puesto que sin ella las Instituciones no podrían llevar
adelante sus objetivos de seguridad ciudadana; como ejemplo de
sus efectos positivos se puede citar el caso de la Municipalidad de
Miraflores, , en donde se aplicó la estrategia “Miraflores 360° -
Todos juntos por la Seguridad Ciudadana”, que rompió el clásico
esquema del trinomio Comunidad-Municipio-Policía, estableciendo
un nuevo mecanismo de coordinación que involucra a todas las
instituciones, principalmente los bomberos, empresas privadas y
representantes del sector educación y salud; este esfuerzo,
sumado a un aporte tecnológico y logístico, ha llevado a este
distrito a ser el ganador por dos años consecutivos (2011-2012)
del premio a las “Buenas prácticas en gestión pública”, en la
categoría de seguridad ciudadana. (Municipalidad de Miraflores).
8.3. Propuestas y reglamentos frente al problema de la
inseguridad ciudadana.
Constitución Política del Perú (Art.166º y 197).
En estos artículos constitucionales se desarrolla la misión
fundamental de garantizar, mantener y restablecer el orden
interno y otros. Asimismo, se establece como las
municipalidades deben desarrollar la seguridad ciudadana, con
la cooperación de la PNP de acuerdo a Ley (Constitución
Política del Perú, 1993).
Ley Nª 27933, Ley del Sistema Nacional de Seguridad
Ciudadana
En esta política, se parte de una dirección integrada de
seguridad ciudadana en el cual no depende exclusivamente de
la Policía Nacional, sino de la alianza con los vecinos
organizados y las autoridades municipales. Asimismo, adquiere
relevancia el rol de las comisarías por tener mayor contacto
con la ciudadanía. También las autoridades policiales, de
conformidad con los artículos 14º, 15º y 16º, tienen un lugar
establecido en el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, a
nivel de los comités regionales, provinciales y distritales (Ley
N°27933 - 2003).
Decreto Legislativo N°1148
Ley de la Policía Nacional del Perú (artículos 2º, 3º, 9°, 10°,
11°, 16°, 31°, 37°, 54° y 57° y segunda disposición
complementaria transitoria. (Decreto Legislativo N° 1148 -
2012).
Reglamento de la Ley Orgánica de la Policía Nacional.
En este reglamento se asignan las funciones a la PNP, en lo
que respecta a la seguridad ciudadana. A la letra dice:
“Garantizar la seguridad ciudadana mediante acciones de
prevención, investigación, apoyo, orientación y protección a la
comunidad. Para tal fin, organiza y capacita a las entidades
vecinales con el propósito de lograr su efectiva participación,
manteniendo estrecha coordinación con las autoridades del
lugar y otras organizaciones civiles”. (Ley Orgánica de la PNP
Decreto Supremo N° 008-2000-IN. Art. 9 numeral 9.4).
Asimismo, reglamenta los comités cívicos de apoyo a la policía .
Resolución Ministerial Nº 1452-2006-IN.
Esta resolución norma el manual de Derechos Humanos
aplicados a la función policial, en cinco capítulos.
Decreto Legislativo Nº 1150.
Decreto Legislativo que regula el Régimen Disciplinario de la
Policía Nacional del Perú. Además, señala que la PNP es “una
institución profesional, jerarquizada, disciplinada y subordinada
al poder constitucional, donde la disciplina constituye uno de
los bienes jurídicos fundamentales para preservar el servicio
policial; la sociedad requiere confianza en su institución
policial”. (Decreto Legislativo N° 1150 – 2012)
Decreto Supremo Nº 011-2013-I
Que, regula el decreto legislativo del régimen disciplinario de la
PNP, fue publicada el 11 de junio del 2013.
8.4. Marco normativo de las municipalidades (cuerpo de
serenazgo)
Constitución Política del Perú (Art. 195º numeral 5 y
197º) Señala “que los gobiernos locales prestan servicios
públicos de su responsabilidad, en armonía con las políticas
y planes nacionales y regionales de desarrollo. Organizan,
reglamentan y administran los servicios públicos locales de
su responsabilidad. Además, precisa que las
municipalidades brindan servicios de seguridad ciudadana
en cooperación de la Policía Nacional del Perú, conforme a
ley”. (Constitución Política del Perú - 1933).
Ley del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana Nº
27933.
El Comité Distrital de Seguridad Ciudadana es presidido por
el alcalde de su respectiva jurisdicción. (Ley 27933 - 2003).
Ley Orgánica de Municipalidades N° 2797229 (artículos
20 numeral 19 y 85º 1.1).
En el primer artículo señala como una de las atribuciones del
alcalde el “cumplir y hacer cumplir las disposiciones
municipales con el auxilio del serenazgo y de la Policía
Nacional”. En el segundo artículo especifican las funciones
de las municipalidades relacionado a la seguridad
ciudadana, precisando las tareas específicas del cuerpo de
serenazgo. (Ley 27972 - 2003).
8.5. Funciones de la PNP
En Título I, artículo 2 del Decreto Legislativo N° 1267, se nombran
veintitrés, que el personal policial debe desarrollar en el
cumplimiento de la misión encomendada, de conformidad al
artículo 166 de la Constitución Política del Perú. Las que más se
encuentran correlacionadas al trabajo de investigación son las
siguientes: “Garantizar, mantener y restablecer el orden interno,
orden público y la seguridad ciudadana; Promover e implementar
mecanismos de coordinación y articulación en favor de la de la
seguridad ciudadana; Mantener la paz y la convivencia social
pacífica, garantizando la seguridad, tranquilidad y orden público;
Prevenir, combatir, investigar y denunciar la comisión de los
delitos y faltas previstas en el Código Penal y leyes especiales”.
Fuente: [Link]
seguridad-ciudadana-dispuestas-para-los-proximos-100-dias-
[Link]
8.6. Funciones del Serenazgo
En la Ley Orgánica de las Municipalidades se otorga las
atribuciones al alcalde, a fin que las disposiciones municipales
pueda hacerlas cumplir con el auxilio del serenazgo. Asimismo,
en el artículo 85 en el numeral 3.1 de la Ley Orgánica de
Municipalidades N° 27972, se le otorga las funciones
específicas a las municipalidades distritales que pueden
organizar un servicio de serenazgo o vigilancia municipal
cuando lo crean conveniente de acuerdo a las normas
municipales.
8.7. La participación ciudadana en la gestión municipal.
Font y Gomá señalan que desde los años setenta hasta hoy se
refleja en la práctica algún tipo de crisis de confianza ciudadana
en el funcionamiento tradicional de las instituciones de la
democracia representativa. Por una parte, se expresan tendencias
hacia la apatía política y el individualismo privatista conectadas
con algunas tendencias sociales de fondo: debilitamiento de
identidades, desprecio por lo público, decepciones por actos de
corrupción, desconcierto ante la caída de referentes políticos,
despreocupación una vez conseguidas unas condiciones de vida
dignas, etc. Por otra parte, empiezan a expresarse nuevas
demandas participativas enraizadas en una ciudadanía mucho
más formada, con elevadas capacidades críticas y altamente
reflexivas. Demandas que no entran en contradicción con la
democracia representativa pero tampoco encuentran fácil
acomodo en ella. Así la mayoría de los autores coinciden en la
formación de nuevos instrumentos de acción colectiva que se
distinguen notoriamente de la estructura tradicional de los partidos
políticos, donde el ejemplo más claro son las ONG
(Organizaciones no gubernamentales), con el condimento de ser
organizaciones que tienen mayor facilidad de adaptación al
intangible y fluctuante mundo de los flujos de poder y la
informatización.
9. EL USO DE RECURSOS TECNOLOGICOS Y SU IMPACTO EN LA
REDUCCIÓN DEL CRIMEN: LA SITUACIÓN DE LIMA
METROPOLITANA
El uso de los medios tecnológicos en el campo de la prevención e
investigación para reducir la delincuencia. El avance de la tecnología
actualmente es acelerado. Lo más interesante es que las aplicaciones
que tiene la tecnología no se limitan a los ámbitos productivos, sino que
se han hecho presente en casi todos los campos de la vida. No es de
sorprender, entonces, que sea la tecnología una gran aliada a la hora de
combatir el crimen. El uso de la tecnología puede tener efectos decisivos
tanto a nivel de la prevención como a la hora de la investigación de los
delitos. Algunas aplicaciones que se han venido dando son las
siguientes:
9.1. El uso de video vigilancia
Tal vez la más conocida y más generalizada actualmente (e
incluso implementada por la MML como lo vimos en la sección
anterior) es el uso de cámaras de seguridad para el control del
delito. El uso de cámaras de videovigilancia es un método que
está presente tanto en el sector público como en el privado,
aunque cada uno de ellos apunta a objetivos distintos dentro de la
lucha contra la delincuencia. Lo que busca el privado con la
implementación de cámaras es principalmente asegurar su
propiedad; el Estado, por otro lado, lo que pretende es más bien
detectar el delito. Según la literatura especializada en el tema, el
uso de estos dispositivos se ha justificado por una doble utilidad:
disuasión y reconocimiento del crimen.
Fuente: [Link]
videovigilancia-instrumento-clave-en-la-prevencion-y-resolucion-
de-delitos/
En primer lugar, se argumenta que este recurso tecnológico sirve
como medio disuasivo del delito, debido a que la implementación
de cámaras de seguridad lleva a que los delincuentes sepan que
están “siendo vistos” y que la detección de sus rasgos
morfológicos a través del video puede llevar a que su detención
sea más rápida, disuadiendo así la comisión de los delitos en
aquellos lugares donde estas herramientas tecnológicas están
presentes. Sin embargo, es importante mencionar que, a su vez, la
video vigilancia trae consigo un fenómeno conocido como
“desplazamiento” o “efecto globo”; esto quiere decir que el crimen
tiende a desplazarse hacia las zonas circundantes que no están
vigiladas por las cámaras de seguridad. Por ejemplo, una
investigación realizada por la Universidad de California en
Berkeley y la Ciudad de San Francisco descubrió que mientras los
delitos violentos disminuyeron a 250 metros de las cámaras de
seguridad que se ubicaban en una zona residencial de San
Francisco, se observó también un paulatino desplazamiento de
dichos delitos hacia zonas adyacentes que carecían de estos
medios tecnológico.
En segundo lugar, si bien es cierto, la puesta en operación de
cámaras de seguridad no soluciona el problema de la criminalidad
por completo, si tiene un efecto importante en el reconocimiento
del crimen. Debido a esto, las cámaras de video vigilancia no solo
pueden contribuir a detectar patrones en los actos delictivos, de
modo que esa información se emplee en reforzar el aspecto
preventivo de las políticas de seguridad ciudadana, sino que está
también contribuya a la detección y, finalmente, a la represión
penal del mismo, mediante el reconocimiento de los infractores.
9.2. Bases de datos e interconexión
El uso de la video vigilancia puede ser considerado como el uso
“externo” de la tecnología en el combate contra la delincuencia.
Pero la tecnología también puede ser usada al interior de las
entidades que se encargan de la seguridad. Dos son básicamente
sus formas de uso. La primera de ellas puede darse a través de la
elaboración de bases de datos y, la segunda, mediante la
interconexión de entre entidades encargadas de intervenir en la
seguridad.
La primera forma de uso implica ver datos sobre la criminalidad y
vigilar las tendencias criminales mientras se desarrollan,
reconociendo los vínculos entre las tendencias en el proceso. Más
información ayuda a los agentes encargados de la seguridad a
distribuir eficientemente sus recursos. En cuanto a lo segundo,
supone el uso de los medios tecnológicos para una mejor
coordinación y ayuda para la intervención en el delito (a través de
uso de intercomunicadores, internet, circuitos cerrados, etc
CONCLUSIONES
La seguridad es un problema público, en la medida que es una necesidad de
la comunidad el que se le provea de seguridad. La seguridad es necesaria
para que se puedan efectivizar una serie de derechos de las personas. No
solo tienen estos que ver con la vida o integridad física de los ciudadanos,
sino también con el respeto a su propiedad. La provisión de seguridad es
también necesaria para desarrollar adecuadamente las actividades
económicas. Por todo esto, aparece como relevante garantizar la seguridad
de la ciudadanía. Para hacer esto, se deben poner en prácticas políticas
públicas en materia de seguridad que sean adecuadas. El fin de las políticas
públicas es solucionar los problemas públicos que se presenten en la
sociedad.
BIBLIOGRAFÍAS
[Link]
INSEGURIDAD-CIUDADANA
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
ciudadana/1/
ANEXO
Figura 1: Inseguridad ciudadana en la libertad: las cifras
Fuente: [Link]
las-cifras/