UNIVERSIDAD NACIONAL TORIBIO RODRÍGUEZ DE MENDOZA DE AMAZONAS
FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
TEMA: DISFONÍA
CURSO: Problemas y Trastornos de Aprendizaje
DOCENTE: Yanet del Pilar Bellroses Reyes Miñan
CICLO: Cuarto ciclo
INTEGRANTES:
✓ Cabrejos Luliquiz Mirella Sait
✓ Carrión Torrejón , Cristel Jenifer
✓ Chávez Jaramillo Greysi Lizeth
✓ Copia Guevara Ivonne Fraysinet
✓ Iglesias Maldonado Vicky Elizabeth
✓ Herrera Lozada, Verónica
✓ Llaja Huaman Pamela
✓ Salazar Córdova Salome
✓ Vallejos Cubas Yuli
CHACHAPOYAS – AMAZONAS -PERÚ
NOVIEMBRE DEL 2021
ÍINDICE:
I. ANTECEDENTES ............................................................................................................................................. 4
II. DEFINICIÓN DE LA DISFONÍA ......................................................................................................................... 4
1.1.- ¿QUÉ ES LA DISFONÍA? ............................................................................................................................................4
III. LA DISFONÍA COMO SÍNTOMA DE UNA ENFERMEDAD .................................................................................. 5
IV. LA DISFONÍA COMO SIGNO DE UNA ENFERMEDAD ................................................................................... 6
V. TIPOS DE VOCES DISFÓNICAS: ....................................................................................................................... 6
VI. CLASIFICACIÓN. SEGÚN EL TIEMPO DE EVOLUCIÓN. ................................................................................. 7
7.1.- DISFONÍA AGUDA. ..................................................................................................................................................7
7.2.- DISFONÍA CRÓNICA. ................................................................................................................................................7
VII. CLASIFICACIÓN. SEGÚN LA ALTERACIÓN PRESENTE. .................................................................................. 8
8.1.- DISFONÍA DE ORIGEN ORGÁNICO ...............................................................................................................................8
VIII. DISFONIA DE ORIGEN NEUROLÓGICO ................................................... ¡ERROR! MARCADOR NO DEFINIDO.
IX. DISFONIA DE ORIGEN FUNCIONAL ............................................................................................................... 11
X. DIAGNÓSTICO Y ESTUDIO DE LA DISFONÍA .................................................................................................. 15
XI. TRATAMIENTOS PARA LA DISFONÍA. ........................................................................................................... 16
9.1.- OBJETIVOS DE TERAPIA ..........................................................................................................................................16
9.2.- DURACIÓN DE LA TERAPIA ......................................................................................................................................17
9.3.- TIPOS DE TERAPIA .................................................................................................................................................17
XII. DISFONIA INFANTIL ................................................................................................................................. 19
13.1.- EPIDEMIOLOGIA DE LA DISFONÍA INFANTIL ...............................................................................................................19
13.2.- CAUSAS DE LA DISFONÍA INFANTIL ..........................................................................................................................19
13.3.- FACTORES ASOCIADOS .........................................................................................................................................20
13.4- TRATAMIENTO DE LA DISFONÍA INFANTIL ..................................................................................................................20
XIII. RECOMENDACIONES GENERALES ............................................................................................................ 20
XIV. ...................................................................................................................................................................... 23
INTRODUCCIÓN:
El humano desde muy corta edad experimenta lo que son las relaciones interpersonales, que
permiten que nos adentremos en una sociedad para adaptarnos, con la finalidad de crecer en varios
ámbitos personales, para ello es importante un buen desenvolvimiento dentro de este entorno, pero
en ocasiones hay causas que sobrepasan el mejoramiento de nuestro desenvolvimiento, una causa
de ello vendrá a ser la disfonía, esta es una alteración anormal del timbre de la voz, ocasionando
diversas enfermedades como los nódulos vocales o laringitis y muchas mas enfermedades que
afectan a la voz. Aunque puede estar relacionada con cualquiera de los órganos que intervienen en
la producción de la voz (laringe, aparato respiratorio, faringe, cavidad nasal y cavidad oral), en
general está asociada con enfermedades de la laringe, y más concretamente, de las cuerdas vocales.
Siendo muy común que afecta hasta a un tercio de la población general en algún momento de su
vida. Una de cada 13 personas presenta un trastorno de la voz y puede llegar a afectar hasta al 75%
de las personas que utilizan la voz para trabajar, como docentes o cantantes afectando su
desempeño en sus diversas áreas.
I. ANTECEDENTES
La disfonía tiene una prevalencia de incluso 47% en la población abierta. Es más frecuente en
personas cuya voz es su instrumento de trabajo, como oradores, políticos, maestros, cantantes,
etc. Guarda una relación en mujeres de 6:4 respecto a los hombres, en quienes es más frecuente
observar abuso o mal uso vocal, lo que es factor de riesgo de lesiones principalmente
estructurales de las cuerdas vocales.
La disfonía, afecta a cualquier grupo de edad, en niños la prevalencia es de 3.9 a 23.4%, con
pico de edad entre 8 y 14 años. En este grupo de edad se observa también mal uso y abuso
vocal, en relación, por ejemplo, con gritos frecuentes por actividades de recreación o deportivas.
Cabe resaltar que se ha descrito que pueden pasar incluso más de cuatro años sin diagnóstico.
Esta ausencia de diagnóstico puede referirse también a no contar con el diagnóstico correcto,
por lo que no es raro encontrar una historia clínica con un diagnóstico incorrecto y, por tanto,
un tratamiento también incorrecto, en el caso en que se haya establecido, o que se ha ignorado
el síntoma, principalmente con el frecuente pensamiento que se aliviará espontáneamente. En
ambos casos hay pérdida de tiempo importante en el establecimiento del tratamiento efectivo
y, sobre todo, si se toma en cuenta que la calidad de vida de los pacientes afectados es mala y
agravada por tratamientos con resultados escasos o fallidos, la repercusión laboral y social de
la disfonía es alta, por lo que ésta es factor importante de depresión y aislamiento. (Saavedra &
Akaki, 2014)
II. DEFINICIÓN DE LA DISFONÍA
1.1.- ¿Qué es la disfonía?
La disfonía es un trastorno caracterizado por una alteración del timbre de la voz, calidad del
tono o volumen de voz, percibido por el paciente y su entorno afectando la calidad de vida,
laboral o social.
Este trastorno indica patología laríngea, y no debe confundirse con otras alteraciones de la voz
que se producen por una modulación inadecuada de la misma en el área orofaríngea, como
puede ser la rinolalia abierta o cerrada, la faringolalia o déficit fonatorio derivado por
enfermedades que afectan a la capacidad pulmonar.
La función fonatoria laríngea se produce por el cierre de la glotis por el músculo
interaritenoideo, ayudado por otros músculos laríngeos como los cricotiroideos, que desplazan
los cartílagos aritenoides hacia arriba y adentro durante la espiración, tensando las cuerdas
vocales. Así pues, la voz se produce durante la espiración gracias a la vibración de las cuerdas
vocales, pero el sonido que sale de la glotis no es nuestra voz, ya que ésta es el producto de la
resonancia de este sonido emitido por la glotis después de pasar por las cavidades de
resonancia supraglóticas, faríngeas y nasales (Ruiz, Perez, & Ruiz, s.f.)
Se considera que la disfonía es la alteración de uno o más parámetros de la voz lo que obliga
al individuo esforzarse para hablar. Estos son:
• Timbre: es la cualidad del sonido que permite diferenciar que o quien lo produce, aunque
la nota sea la misma.
• Tono: el tono puede ser agudo o grave, las variedades del tono son las responsables de la
emoción.
• Intensidad: esta depende de la presión del aire al golpear el contorno de la glotis. La
intensidad puede ser muy suave a muy fuerte. Va unida al estado emocional del individuo.
• Duración: hace referencia al tiempo que dura el sonido. Cuanto más tiempo se mantengan
alterados algunos de estos parámetros mayor será la disfonía.
III. La disfonía como síntoma de una enfermedad
El término síntoma, usada con propiedad, hace referencia a la queja con que un paciente
expone una sensación subjetiva, real o imaginaria. En cuanto a la voz, podemos distinguir tres
situaciones:
• Que sea percibida como anormal tanto por el médico como por el paciente, con lo que se
establece el acuerdo de la necesidad de estudiar y tratar el problema.
• Que el médico esté convencido de la necesidad de investigar y tratar un trastorno vocal,
pero no el paciente. La situación se origina porque el primero sobrestime la presunta alteración
vocal o por indiferencia del paciente ante un problema real. En ambos casos, el diagnóstico y
el tratamiento discurrirán en una franca o tácita resistencia, desinterés o incluso hostilidad por
parte del paciente.
• Que el paciente esté convencido de que su voz está alterada, aunque el médico crea que el
problema es trivial o inexistente. Este conflicto se asocia en general a una reacción
exagerada del paciente, y con frecuencia es una secuela del proceso de recuperación de una
enfermedad o intervención quirúrgica laríngea. Tales reacciones son una expresión de
hostilidad, de perfeccionismo o de una depresión que requiere asistencia psicológica
IV. La disfonía como signo de una enfermedad
Los signos de un paciente con disfonía pueden presentarse de manera aislada o combinada.
Entre los síntomas más frecuentes destacan:
• Ronquera
• Voz monótona
• Temblor en la voz
• Afonía
• Variaciones en la intensidad de la voz y pérdida de los agudos
Además, se pueden presentar otro tipo de síntomas no fonatorios como, por ejemplo, tos,
picazón, carraspeo y dolor leve o moderado de garganta.
V. Tipos de voces disfónicas:
Se puede apreciar, según la clasificación clásica:
1. Voz apagada: cierre glótico ineficaz.
2. Voz sofocada: buena vibración glótica, pero mala resonancia debido a una tumoración
que ocupa el vestíbulo laríngeo.
3. Voz ronca: en cualquier afección glótica de forma inespecífica.
4. Voz leñosa: voz con timbre áspero, que se atribuye al cáncer glótico.
5. Voz bitonal: debida a una vibración anómala de las cuerdas causada por una parálisis
recurrencial o la presencia de una tumoración glótica que se interponga de forma
inconstante en el cierre vocal.
6. Voz eunucoide: voz anormalmente aguda en hombre adulto.
7. Voz quebrada: se atribuye en el anciano a una falta de tono del músculo
interaritenoideo.
8. Fatiga vocal: aparece por la noche en los profesionales de la voz.
9. Voz a sacudidas: no tiene su origen en un trastorno laríngeo, sino en alteraciones
neurológicas, como síndromes bulbares, pseudobulbares o parkinsonismos.
10. Voz áfona: ausencia completa de voz. Puede tener su origen en una causa orgánica,
pero en la práctica clínica es muy frecuente la afonía psicógena, donde la voz se convierte
en un susurro.
Pruebas médicas para la disfonía:
El otorrinolaringólogo examinará los cambios en las cuerdas vocales y los problemas del
sistema nervioso. Para ello se puede utilizar una sonda con luz y una cámara para examinar
la laringe. Además, se puede realizar una prueba vocal por un foniatra.
VI. Clasificación. Según el tiempo de evolución.
La disfonía es una alteración de la voz (altura, timbre, intensidad) que puede afectar la vida
social y profesional dependiendo de las necesidades vocales del individuo. Así como también,
la disfonía puede reconocerse perceptivamente voz soplada, constreñida, rasposa, agudizada,
agravada, débil, a menudo es el paciente quien refiere al médico de familia o al médico del
trabajo un cambio sustancial en las cualidades de su voz y la eficacia de la misma para sus
actividades cotidianas. Esta afectación puede ser aguda o crónica (Casanova, Bosque, Vilaseca,
& Rigual, 2017).
7.1.- Disfonía aguda. La causa más frecuente es la infección de vías altas y, más raramente,
esfuerzos vocales puntuales, traumatismos de cuello, situaciones de estrés agudo. Esta disfonía
acostumbra a ceder con el tratamiento sintomático y reposo vocal en 7-14 días en pacientes con o
sin profesión de riesgo.
7.2.- Disfonía crónica.
La disfonía crónica, es aquella que se presenta aislada no en un contexto de infección de vías altas
de más de 3 semanas de evolución. La disfonía es un síntoma y es tarea del clínico establecer las
causas que la han generado para poder abordarla con eficacia. Puede presentarse aislada o
acompañada de otros síntomas: tos, acidez, disfagia, hemoptisis, etc.
Los cuadros causantes de la disfonía crónica son tan amplios que nos obligaría a realizar aquí una
descripción completa de toda la patología laríngea, tema más propio de un tratado de
otorrinolaringología que de un manual práctico de asistencia en el área de urgencia y de atención
primaria.
VII. Clasificación. Según la alteración presente.
8.1.- Disfonía de origen orgánico
Se afecta estructuralmente el órgano laríngeo por alteraciones propias de él o por repercusión de
la afectación de estructuras y órganos vecinos, a veces, alejados de la laringe.
a) Laringitis. Se produce por la inflamación de las cuerdas vocales como resultado,
generalmente, de una infección viral de las vías aéreas altas. Cuando las cuerdas vocales
se inflaman, vibran de forma distinta y provocan ronquera.
Otras causas de laringitis son: uso excesivo de la voz (al gritar, cantar, inhalar sustancias
irritantes, consumir alcohol o tabaco, inhalación de sustancias irritantes, alguna
enfermedad viral, inflamación de la laringe o laringitis, por llanto excesivo o prolongado
en niños y por reflujo gastroesofágico (ascensión del ácido del estómago hasta la garganta).
- Laringitis agudas.
• Las laringitis agudas específicas: se denominan así porque presentan lesiones con un
aspecto macroscópico típico que las hace fácilmente reconocibles por el clínico a la
exploración. Son cuadros muy poco frecuentes hoy en día en nuestro medio,
consistiendo en afectación glótica por lesiones de aspecto granulomatoso y necrótico,
que requieren estudio biópsico, microbiológico y serológico, pues su diagnóstico
etiológico requiere la diferenciación entre patologías tan infrecuentes para nosotros
como la tuberculosis laríngea o la difteria, por lo que no nos extenderemos más en la
explicación.
• Las laringitis agudas inespecíficas difusas: son las que veremos en nuestro medio de
forma habitual, representando la gran mayoría de las consultas por disfonía aguda tanto
en los servicios de urgencia como en atención primaria. El motivo de consulta, además
de la disfonía, suele ser un cuadro catarral inespecífico, con febrícula, odinofagia,
sensación de sequedad en la garganta y tos seca persistente.
• Traumatismos laríngeos: Los traumatismos laríngeos son una patología a tratar en el
área de urgencias en la que nuestro objetivo es detectar la posible obstrucción de la vía
aérea a este nivel como causantes de disfonía aguda. Una variedad especial de los
mismos son los traumatismos funcionales, producidos por abusos fonatorios, y en los
cuales la disfonía aguda será el único síntoma, y las lesiones por inhalación de irritantes.
- Laringitis crónica
Es la inflamación de la mucosa laríngea de más de 3 semanas de duración.
1. La primera impresión clínica suele ser de una enfermedad neoplásica. La clínica local suele
ser inespecífica.
2. Puede haber pérdida de peso, antecedente de hábito enólico y tabaquismo.
3. Otros síntomas de sospecha son: disfonía, disfagia, odinofagia, sensación de cuerpo
extraño faringolaríngeo.
b) Nódulos vocales.
Se caracterizan por ser lesiones bilaterales, en general simétricas. La excesiva presión sobre
las cuerdas vocales, fenómeno habitual en cantantes profesionales, puede dar lugar a la
aparición en ellas de pequeñas callosidades que se conocen como nódulos. La persona
afectada presenta una voz ronca, de baja intensidad y entrecortada. Los nódulos vocales
son benignos y suelen corregirse con reposo y rehabilitación.
c) Pólipos vocales.
Son lesiones con características y modos de presentación variables, aunque suelen
observarse como una lesión exofítica con una fina mucosa recubriéndola, normalmente
unilateral, aunque puede afectar a ambas cuerdas. Con frecuencia muestran una coloración
rojiza que les da una apariencia sanguinolenta que orienta a un origen hemorrágico. Por el
contrario, si el pólipo no es hemorrágico presenta un aspecto claro e incluso translúcido.
Las características estroboscópicas de los pólipos incluyen un mínimo amortiguamiento de
la onda mucosa y un defecto del cierre glótico en forma de reloj de arena. Cuando se
extirpan suele verse un material gelatinoso desorganizado en la capa superficial de la
lámina propia y una rica vascularización alrededor de la lesión, y en ocasiones llega a
reconocerse una variz que alimenta al pólipo.
Estas lesiones comparten con los nódulos su asociación con los hábitos de mal uso y abuso
vocal.
La indicación de tratamiento quirúrgico se establece cuando la disfonía se combina con
una falta de respuesta significativa a los tratamientos conservadores (terapia vocal,
tratamiento médico), lo que suele ocurrir con bastante frecuencia, o si el pólipo vocal se
asocia con una variz prominente, por el alto riesgo de hemorragia. Las contraindicaciones
para la cirugía son la falta de tolerancia a la anestesia general por motivos médicos y la
inexistencia de limitaciones funcionales en la voz.
d) Reflujo gastroesofágico. La irritación de las cuerdas vocales por el ácido que asciende
desde el estómago puede dar lugar a diversos síntomas como ronquera, problemas al tragar
y dolor de garganta.
• Síntomas del reflujo faringolaríngeo
Las manifestaciones otorrinolaringológicas del reflujo faringolaríngeo incluyen
una amplia variedad de síntomas, en especial faríngeos y laríngeos, que consisten
en carraspeo, tos persistente, dispepsia, sensación de globo faríngeo y disfonía.
• Signos del reflujo faringolaríngeo
En la exploración laríngea lo más habitual es encontrar una serie de signos no
específicos de irritación e inflamación, si bien algunos de ellos son muy sugestivos
de reflujo faringolaríngeo. El eritema, el engrosamiento mucoso y el edema en la
parte posterior de la laringe, la denominada “laringitis posterior”, es uno de los
signos más habituales del reflujo faringolaríngeo.
e) El consumo de tabaco. El hábito de fumar puede provocar ronquera y constituye una de
las principales causas de cáncer de laringe. Cuando el cáncer afecta a las cuerdas vocales,
la voz se vuelve ronca y áspera. El paciente puede presentar, además, dificultad al tragar y
respirar, dolor de oído o presencia de un bulto en el cuello. Dado que esta sintomatología
suele aparecer de forma precoz, es fundamental acudir al especialista en cuanto se detecte,
pues el diagnóstico temprano de este cáncer garantiza un muy elevado porcentaje de
curación.
Además del consumo de tabaco, el cáncer de laringe, está muy relacionado con el
alcoholismo y el virus del papiloma humano. (Piera, 2005)
VIII. Disfonia de origen funcional
No hay afectación anatómica laríngea, pero si un funcionamiento inadecuado del mecanismo
fonatorio, respiratorio o resonancial.
a) Disfonía músculotensional (DMT).
Corresponde a un desequilibrio de la tensión en los músculos involucrados en la producción
de la voz por mecanismos de hiperfunción. La morfología y el movimiento de las cuerdas
vocales verdaderas se observan normales. Sin embargo, durante la fonación se produce
contracción y aducción inapropiada de las cuerdas vocales falsas o de la supraglotis en general,
oscureciendo la visualización de las cuerdas vocales verdaderas en el examen endoscópico y
determinando una producción ineficiente de la voz. Este mecanismo suele responder a un ciclo
vicioso de microtrauma y compensación de la musculatura laríngea, siendo necesario para su
tratamiento la terapia fonoaudiológica y el cambio de los hábitos vocales.
b) Disfonía psicógena.
La disfonía psicógena, también llamada de conversión, corresponde plenamente al grupo de
alteraciones de la voz que pueden definirse de modo correcto como “disfonías funcionales”.
Como causa de fondo se encuentra un conflicto interpersonal, está pasando por una situación
de tristeza, una situación de estrés o simplemente se encuentra un poco nervioso, como si el
paciente no quisiese hablar de una situación conflictiva, y para lograrlo tratase de dificultar
toda la comunicación.
La explicación recae en que el tracto vocal (laringe, faringe y cuerdas vocales) es una zona
por la que pasan multitud de nervios y ante situaciones como estas, se contrae. Nervios que
forman parte del sistema nervioso autónomo que controla funciones corporales inconscientes
como la frecuencia cardíaca, la digestión o tragar (deglución). Estos nervios están también
muy relacionados con la respuesta de "lucha/huida" que tiene tu organismo ante una situación
de estrés.
Un estrés emocional muy fuerte puede afectar a la voz e incluso provocar una pérdida
repentina y ocurre cuando no hay una alteración física que justifique la pérdida de la voz.
- Tipos disfonía psicógena
Generalmente, una disfonía psicógena es la alteración de la voz producida por un trastorno
psicológico. Por ello, podemos encontrar las siguientes:
• Disfonía histérica: Aquí, estamos hablando de un tipo de neurosis que suele aparecer
repentinamente. Además, suele coincidir con cambios bruscos en la vida de una persona.
• Disfonía obsesiva: También, es una neurosis obsesiva en la que el paciente se siente
perseguido e incomprendido por todo el mundo.
• Trac vocal: Se caracteriza por una pérdida absoluta de voz de forma espontánea que se
produce por una respuesta al miedo, terror, etc.
• Fonofobia: Es el miedo a hablar en general.
• Disfonía neuroasténica: Es la que se da en personas con rasgos hipocondríacos referidos
al problema que presentan en la voz.
• Disfonía espástica: La antes llamada disfonía espástica y ahora correctamente denominada
espasmódica, disfonía espasmódica, esta suele producirse por movimientos bruscos de
forma descontrolada en la laringe cuando la persona intenta hablar.
En la laringe las hay de aproximación (aducción) y de separación (abducción), pero son
mucho más frecuentes las de aproximación, en las cuales lo más llamativo de la contracción
muscular involuntaria es ser no cíclica, no rítmica y sólo en acción, es decir, el paciente
intenta hablar mientras se ahoga por tensión. Si se trata de una distonía de separación, lo
que vemos es una dilatación brusca del espacio glótico con voz aérea por fuga de aire. Es
un trastorno crónico que no remite, pero tiene un razonablemente buen tratamiento con
infiltraciones repetitivas de neurotoxina botulínica de tipo A, que provoca el bloqueo
neuromuscular al inhibir la liberación de acetilcolina de las terminaciones presinápticas,
generando una debilidad muscular dependiente de la dosis que anula los espasmos o al
menos los limita.
• Perfil del paciente
Para conocer el perfil del paciente con disfonía psicógena es imprescindible un trabajo
multidisciplinar en el que colaboren principalmente profesionales como el logopeda
(patólogo del habla), el otorrinolaringólogo, el psicólogo y el psiquiatra.
La personalidad y cómo suele comportarse, qué suele haber experimentado y qué acostumbra
a presentar a nivel psicológico, social y emocional el paciente con disfonía psicógena, sin
tener en cuenta si cumplen o no el fenómeno de "reacción de conversión" descrito por Freud.
Cada uno de los rasgos son explicados en algún momento u otro por el paciente y/o pueden
ser detectados por algún o algunos de los profesionales responsables de la rehabilitación y
tratamiento del paciente.
También cabe destacar que en un mismo paciente es muy probable que se dé más de una
característica de forma simultánea diseñando así de su personalidad.
• Situaciones emocionales que pueden afectar a la voz
Cuando la voz se pierde debido al estrés se habla de disfonía psicógena. (también recibe el
nombre de disfonía funcional o de conversión).
Normalmente afecta a personas que han sufrido situaciones emocionales fuertes y que
somatizan su tensión psicológica en la laringe. Los causantes de la disfonía psicógena
pueden ser:
• Sucesos estresantes: Un divorcio, la muerte de un ser querido o los malos tratos pueden
desencadenar la pérdida de la voz de forma repentina.
• Depresión: Estudios llevados a cabo por Guze y Brown en el 1962 y Aronson y cols., en
el 1966, han demostrado que la mayoría de los pacientes disfónicos son depresivos. La
desmotivación, la apatía y la extrema tristeza propia de la depresión pueden desencadenar
una afonía funcional.
• Dificultades en las relaciones familiares o interpersonales: Existen estudios que
confirman que habitualmente los pacientes con disfonía psicógena pasan por problemas
relacionados con la familia o el trabajo.
Uno de ellos es el estudio que fue impartido a 30 pacientes con disfonía psicógena
(Andersson y Schalén 1998), cuyo objetivo era averiguar los posibles factores influyentes
en la disfonía. Se les recogió información sobre distintos temas agrupados en 7 categorías,
de entre ellas las categorías respecto a las relaciones familiares y las condiciones laborales.
De la totalidad de los pacientes, 19 destacaron tener problemas familiares y 17 subrayaron
conflictos laborales.
En cuanto a los problemas familiares, son relevantes los problemas matrimoniales de los
que el paciente no quiere hablar, explica sentirse dominado por su cónyuge (Aronson y
Bless 2009)
• Estrés y ansiedad: El paciente suele haber experimentado situaciones estresantes, por lo
tanto, no es de extrañar que esté ansioso o físicamente tensionado.
Además, cabe la posibilidad de que, a consecuencia de las experiencias vividas, el paciente
esté estresado a la vez que ansioso (Butcher y cols, 2007).
Para facilitar la comprensión sobre cómo puede sentirse el paciente, creo oportuno reflejar
las definiciones de cada una de las sensaciones,
El estrés tiene tres fases: la de alarma, la de resistencia y la de agotamiento. Se desarrolla
cuando la persona está delante de una situación amenazante o agresiva. En estas
circunstancias, el organismo adquiere un alto grado de tensión y reacciona con. la intención
de defenderse de la situación que se ha presentado. A consecuencia de esta actividad
corporal, en la última fase el sujeto se siente agotado porque sus defensas han disminuido
por el intento de resistir a la agresión a amenaza (Encicl. Cat, 1992 vol, X),
• Baja autoestima y falta de autoconfianza: Suelen tener falta de confianza en sí mismos,
suele recibir críticas y consejos sobre cómo hacer las cosas. De nuevo, esta situación puede
estar fomentada por su entorno.
Si prestamos atención a los resultados del estudio impartido a 30 pacientes con disfonia
psicógena (mencionado en páginas anteriores), parece ser que la falta de confianza en sí
mismo es un rasgo típico y común en los pacientes con esta patología (Andersson y Scha»
lén 1998).
Probablemente el paciente presente las dos características de manera simultánea, hecho
evidente cuando expresa que no sabe si lo que hace es o no correcto, Esta situación a la que
ha llegado el paciente puede estar fomentada por su entorno, formado por personas que
critican y dan demasiados consejos sobre cómo hacer las cosas. (Aronson y Bless 2009).
• Exceso de responsabilidades: Donde, es frecuente que la persona asuma
responsabilidades dentro de la familia, amigos y entorno laboral, y esto les provoca estrés.
• Dificultad en la expresión de los puntos de vista: Ocurre, cuando el individuo no decide
expresarse por miedo de que las cosas empeoren.
Ejemplos de estas situaciones serían:
No expresar los sentimientos producidos por el fallecimiento de un ser querido, no
manifestar desagrado hacia una cosa o situación, disimular el llanto, no llevar la contraria
a la pareja, o, por último, verse obligado a escuchar lo que la pareja explica por miedo a su
reacción si se le comunica que no hay voluntad para escucharla (Aronson y Bless 2009).
Los autores explican que se trata de una falta de expresión del yo, común en los trastornos
de voz de origen psicológico.
Teniendo en cuenta las dificultades en la ex- presión de los puntos de vista y emociones,
es de vital importancia que el profesional cola- bore con el paciente para que este último
pueda expresar sus sensaciones con total libertad (Aronson y Bless 2009).
• Indiferencia: En este caso creo que es importante destacar que es una característica típica
de la reacción de conversión a la que se conoce con el nombre de “belle indifference”. El
paciente no muestra interés ni preocupación hacia la etiología ni la alteración de la voz
(Baker 2003) y tampoco hacia los impedimentos consecuentes de la distorsión vocal
(Aronson y Bless 2009).
IX. Diagnóstico y estudio de la disfonía
El médico general debe derivar a todo paciente con disfonía que dure más de 2 semanas.
Aquellos pacientes que requieren una alta demanda vocal (cantantes, actores, profesores, etc.)
también se beneficiarán de una evaluación rápida por especialista. Sin embargo, la gran
mayoría de las disfonías se deben a infecciones virales autolimitadas.
En algunos casos, el examen bajo anestesia general puede ser necesario. Si se requiere mayor
detalle de la glotis, se puede realizar evaluación morfológica y funcional de las características
de vibración de las cuerdas vocales, mediante endoscopía de alta magnificación bajo
iluminación estroboscópica. Una evaluación imagenológica no es un sustituto para un examen
laríngeo directo, aunque puede servir como un valioso complemento en algunas situaciones,
luego de una visualización completa de la laringe.
X. Tratamientos para la disfonía.
La disfonía se puede tratar reposando la voz y modificando los malos hábitos en el uso de la
misma. En el caso de que la disfonía esté provocada por procesos infecciosos, se pueden
administrar antinflamatorios.
Cuando la causa de la disfonía es psicológica, no funcionan los tratamientos quirúrgicos. El
consejo es un tratamiento multidisciplinar en el que participen el otorrinolaringólogo, el
logopeda y el psicólogo.
El otorrinolaringólogo evaluará el estado de la voz y descartará lesiones, el logopeda ayudará
a su recuperación con técnicas concretas y el psicólogo será clave en la gestión del estrés.
(Fontclara, 2013)
9.1.- Objetivos de terapia
• Eliminar el comportamiento inadecuado de la voz
• Rehabilitar y mejorar la función vocal para reducir o eliminar los síntomas
• Ofrecer una voz mejor al paciente.
• Mejorar la comunicación del paciente, tanto para su vida cotidiana como para su vida
• laboral o profesional.
• Conseguir una voz que se adapte a las demandas de ese paciente.
• Prevenir la recidiva
El éxito de la terapia vocal dependerá de varios factores, entre los cuales destacamos:
• Diagnóstico adecuado, ya que de él dependerá nuestro plan de trabajo.
• Conocimiento y habilidad del logopeda para seleccionar los recursos terapéuticos más
• idóneos.
• Motivación y colaboración del paciente para poder generalizar los aspectos aprendidos.
• Expectativas de la terapia por parte del paciente.
• Educación e información dada por el terapeuta al paciente.
Según (Coll, Rivas, & Cobeta) señalan que es muy importante no crear falsas expectativas en el
paciente acerca de lo que se puede esperar de la terapia vocal. Debemos asegurarnos de que
entiende y conoce los resultados reales que pueden esperarse de la rehabilitación. Si el paciente se
crea falsas expectativas puede desalentarse o desencantarse con la terapia, lo que afectará
negativamente su proceso de curación o mejoría. Debe saber que no siempre se puede volver a
obtener una voz normal. Todos los factores antes mencionados determinarán la adherencia del
paciente a la terapia vocal, así como el coste del tratamiento y su cobertura o no en seguros
médicos, punto importante que determina que un 38% de los pacientes abandonen la rehabilitación.
Se debe motivar adecuadamente al paciente para que colabore más con la terapia, haga los
ejercicios en casa e intente llevar a su vida normal los elementos aprendidos. Se debe lograr que
el sujeto generalice los mecanismos y técnicas trabajados en la consulta para que pueda satisfacer
sus necesidades de comunicación diarias.
9.2.- Duración de la terapia
La duración de la terapia depende de la frecuencia de las sesiones, de la severidad del caso, de la
motivación y colaboración del paciente y de la capacidad del terapeuta. Asi como también el
tiempo que llevara la terapia va depender de las sesiones, de las necesidades del paciente, del tipo
y severidad de la patología y de la agenda del paciente. En general, se recomienda dos sesiones
individuales a la semana, de media hora de duración. La rehabilitación de las disfonías funcionales
puede durar entre 3-5 meses; las orgánico-funcionales 5-6 meses; una muda vocal, por ejemplo,
un mes y medio. En las disfonías orgánicas es más difícil establecer una pauta de tiempo porque
depende de muchos factores y de patologías muy diversas.
9.3.- Tipos de terapia
Existe una gran variedad de técnicas de rehabilitación vocal. La elección de usar unas u otras va a
depender de diversos factores, como son la patología a tratar y el conocimiento del terapeuta. No
existen estudios consistentes sobre la eficacia de los diferentes abordajes dentro de la terapia vocal,
aunque sí avalados por la experiencia y el sentido común, lo que frena el desarrollo de nuevas
tecnologías en este campo.
Stemple en 1984 citado por (Coll, Rivas, & Cobeta) clasificó las formas de abordar la terapia vocal
en cinco tipos, a saber:
1) Terapia vocal sintomática: en la que se busca la modificación directa de los síntomas. Se
obtienen resultados rápidos y esto hace que el paciente se motive más, pero no siempre se
soluciona la causa que ha producido el problema y pueden aparecer recidivas.
2) Terapia vocal psicológica: es la que identifica y modifica los trastornos psicosociales
asociados al problema. Es la mejor en las disfonías psicógenas.
3) Terapia vocal etiológica: es la que intenta eliminar las causas que han originado la lesión.
Esto no siempre es posible pero cuando se logra la recidiva es casi nula.
4) Terapia vocal fisiológica: trata de modificar la actividad fisiológica inadecuada.
Contribuye a solucionar algunas disfonías con rapidez.
5) Terapia vocal ecléctica: es la que busca la producción de una voz mejor y una
comunicación más efectiva. Es la mejor opción, pero necesita de un amplio conocimiento
por parte del terapeuta.
Autores como (Coll, Rivas, & Cobeta), sugieren no adherirse a un solo tipo de terapia, mejor es
tener la mente abierta y los conocimientos necesarios para buscar los recursos terapéuticos más
idóneos para cada paciente en particular.
Así mismo, desde la perspectiva Behlau y Pontes citado por (Coll, Rivas, & Cobeta), la terapia de
la voz lo divide en tres actividades:
1. Orientación vocal. Consiste en toda la información y explicaciones que se le da al paciente
sobre la fonación, la salud laríngea, los vicios fonatorios y la higiene vocal. Esto es
fundamental para que el sujeto tenga conciencia de la importancia del uso correcto de la
voz y de los comportamientos erróneos que utiliza y que hacen daño a su laringe.
La prevención de los problemas de la voz es la conciencia de eufonía, basada en dos pilares
fundamentales: la educación de la voz y la higiene vocal. La educación nos permite
optimizar el uso de la voz consciente, evitando problemas desencadenados por el mal uso
vocal como las disfonías funcionales.
2. Psicodinámica vocal. A través de esta actividad, se intenta que el sujeto reconozca los
elementos de su voz que forman parte de su identidad. Si un paciente se encuentra a gusto
con su voz y le agrada, será muy difícil cambiarla hagamos lo que hagamos.
La voz posee aspectos orgánicos, emocionales y sociales. Es una conducta del ser en su
totalidad. Una voz normal es la que tiene el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo
y un cierto grado de aceptación estética por parte de quien la oye. La manera de cómo cada
persona utilice los recursos anatómicos y funcionales, y las habilidades sociales y culturales
determinará la posibilidad de tener una voz normal (eufónica).
3. Adiestramiento vocal. Consta de una serie de ejercicios que intentan reestructurar el
mecanismo fonatorio alterado. Se compone de muchos enfoques o técnicas, algunas de las
cuales se denominan universales porque actúan sobre el timbre vocal en su conjunto, se
pueden utilizar en casi todos los pacientes y mejoran la producción vocal global. Otras, son
específicas para cada patología, porque fomentan cambios laríngeos particulares y
dependen del diagnóstico que haga el otorrinolaringólogo. Para entender esto podemos
decir, por ejemplo, que en todas las disfonías trabajaremos la técnica respiratoria y la
impostación, pero dependiendo de qué patología se trate se debe travajar de una forma o
de otra y realizando diferentes ejercicios. La impostación consiste en la colocación correcta
de las cavidades de resonancia superiores (tracto vocal superior), acorde a cada sonido
emitido por la laringe, para su adecuada y óptima ganancia en armónicos (frecuencias que
complementan a la frecuencia fundamental de un sonido complejo, como es la voz.)
XI. Disfonia infantil
La disfonía infantil es una afectación en la calidad de la voz que viene provocada generalmente
por un trastorno orgánico o un sobre esfuerzo vocal.
13.1.- Epidemiologia de la disfonía infantil
Según (Cobeta et tal) menciona que en un reciente estudio transversal sobre la prevalencia de la
disfonía infantil en 7.389 niños de 8 años de edad se encontró una prevalencia de un 6% de voces
alteradas según criterio del médico examinador, pero si se tiene en cuenta la prevalencia notada
por los padres asciende hasta casi el doble (11,6%).
Por otro lado, en un estudio sobre la evolución de los nódulos en el paso de la infancia a la
adolescencia, De Bodt et al., encontraron que estas lesiones son más crónicas de lo esperado: los
nódulos permanecen hasta la adolescencia en el 29 % de los casos, y en un 27 % llegan a observarse
lesiones mucosas mínimas (interpretadas como cicatriz o edema), lo que supone que la exploración
sólo es normal en el 44% de los casos.
13.2.- Causas de la disfonía infantil
Entre las causas principales está el abuso vocal (chillar, hablar de manera excesiva, vocalizaciones
forzadas, etc.), afecciones respiratorias, herencia familiar, el estado emocional (ansiedad,
nerviosismo, frustración, etc.) o modelos vocales provenientes del entorno familiar o social.
13.3.- Factores asociados
La disfonía en la infancia puede presentarse aislada o asociada a otros problemas de
comunicación, como retrasos del desarrollo del lenguaje, problemas de aprendizaje y trastornos de
la audición y de la articulación. Suele encontrarse un mal rendimiento en los tests de procesamiento
auditivo central, por lo que en muchas ocasiones se asocia entrenamiento auditivo al programa
rehabilitador.
13.4- Tratamiento de la disfonía infantil
Para (Bonet i Agusti, 2013), el tratamiento de la disfonía infantil se trabaja a través de:
• Higiene vocal. Recomienda que en lugar de gritar o de hablar fuerte gesticular, silbar,
hablar con monosílabos o dar palmadas hacia donde se quiere hacer llegar el mensaje.
Evitar el humo y el ruido. Descansar la voz (dormir suficientes horas, leer, jugar
tranquilos).
• Relajación. Para ello se puede hacer de todo el cuerpo en general, o manera segmentaria.
Principalmente se trabajan aquellas partes del cuerpo que van unidas a la fonación (como
son cuello, la mandíbula, los hombros, la cara, la lengua, los labios, las mejillas).
• Postura. Controlar la postura del cuerpo, mantener el tronco, el cuello y la cabeza como si
estuvieran colgados de un hilo o de una plomada. Buscar una base para sentirse bien
apoyado. Mantener la postura del cuerpo estando quieto, de pie o sentado, o también
cuando estén en movimiento.
• Discriminación auditiva. Escuchar y reconocer distintos sonidos (voces de otros niños o
personas concretas, estados de humos, ruidos del ambiente) y calificarlos en intensidad,
altura, instrumentos o duración; reconocer y diferenciar una voz bien conservada de otra
con patología y comentar las sensaciones a los demás (padres, hermanos, profesores,
amigos, etc.)
• Respiración. Principalmente aquí se trata de reducir la hipertensión respiratoria,
economizar el soplo y control l presión subglótica.
• Resonancias. Utilizar para ello los fonemas mas adecuados, se trabajan los resonadores
nasales o bucales mediante ejercicios musicales por medio de escalas y glissandos.
XII. Recomendaciones generales
1.- Evitar fumar
2.- No hablar en ambientes ruidosos: no hable por encima del ruido de máquinas, tráfico
intenso o conversaciones de mucha gente
3.- Limitar la cantidad de tiempo que habla: mientras dura su problema de voz
4.- Utilizar el tono de voz óptimo: no chille cuando hable. Trate de hablar únicamente con
las personas que están cerca
5.- Evitar aclarar la garganta continuamente: o toser fuerte carraspeando, esto produce que
las cuerdas choquen entre ellas con gran fuerza y se inflamen más.
6.- Evitar los irritantes en la garganta: humo, polvo, alcohol, bebidas excesivamente
calientes o frías
7.- Hable pausadamente: y con intensidad moderada
8.- No tensar los músculos: de la parte superior del tórax ni del cuello, debe conseguir que
el cuerpo esté bien alineado y relajado, y que la respiración sea natural. No ponga tensión
en la mandíbula, ni la cara. Que no se le noten las venas del cuello al hablar.
9.- No hablar con una voz monótona: sufrirá siempre la misma parte de las cuerdas vocales.
Haga que el tono de voz varíe y que cambie el volumen a lo largo de las frases. Además,
así, será más comunicativo.
10.- Reducir al máximo las situaciones de agotamiento nervioso: falta de sueño, estrés,
tensión, etc.
11.- Beber mucha agua, especialmente cuando está haciendo ejercicio.
12.- Evitar o limitar el uso de medicamentos que pueden resecar las cuerdas vocales,
incluyendo algunos medicamentos para el resfriado común y las alergias. Si tiene
problemas de voz, pregúntele a su médico qué medicamentos serían los más adecuados
para su caso.
13.- Lavarse las manos con frecuencia para evitar un resfrío o la gripe.
14.- Descansar lo suficiente. La fatiga física tiene un efecto negativo en la voz.
15.- Si tiene acidez estomacal crónica (enfermedad por reflujo gastroesofágico o ERGE)
hable con su médico sobre los cambios en la dieta o los medicamentos que pueden ayudar
a reducir los brotes.
CONCLUSIONES:
En conclusión sobre todo lo expuesto, debemos destacar de nuevo que para el médico de asistencia
primaria o de urgencia, la disfonía como síntoma y motivo de consulta debe ser evaluada dentro
de un conjunto de síntomas y signos acompañantes que nos indicarán la posible importancia de la
misma en función de la patología que nos hagan sospechar, o en función de la urgencia vital que
nos marque la presencia de estos síntomas, pues no se debe olvidar que la laringe humana, además
de la función fonatoria que desarrolla, es un punto anatómico estratégico en la vía aérea en cuanto
a sus particularidades anatómicas que la hacen fácilmente.
Cabe mencionar que la disfonía se clasifica según por lo tanto, antes de establecer un plan
terapéutico se debe reconocer y considerar las condiciones del paciente, para así priorizar los
objetivos de la intervención terapéutica y lograr resultados óptimos de recuperación.
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