La comunicación
La comunicación es el intercambio de información que se produce entre dos o más individuos
con el objetivo de aportar información y recibirla. En este proceso intervienen un emisor y un
receptor, además del mensaje que se pone de manifiesto.
La comunicación es vital para que exista un buen entendimiento entre las personas. Es un
proceso en el cual se intercambian opiniones, datos o información sobre un tema
determinado. Los seres vivos necesitan comunicarse para expresar lo que sienten, organizarse
en sociedad, preguntar, resolver sus dudas y llegar a acuerdos eficaces.
Es importante destacar que la comunicación entre los interlocutores debe desarrollarse de
manera coherente y respetando las normas del buen hablante y del buen oyente, de esta
manera se podrá alcanzar una comunicación asertiva y eficaz.
Proceso de la comunicación
El proceso comunicativo consiste en la serie de eventos que tienen que tener lugar entre un
emisor y un receptor para que un mensaje sea transmitido. Por tanto, se puede entender al
proceso comunicativo como un evento que tiene lugar entre un emisor y un receptor, y cuyo
principal objetivo es el de intercambiar hechos e ideas entre ambos individuos.
Dichos individuos pueden ostentar opiniones diferentes, razón por la cual el proceso
comunicativo busca generar una armonía entre dichas opiniones, pese a su diferencia.
El proceso comunicativo es de naturaleza dinámica, continua, irreversible y está sujeto a un
contexto. Es imposible participar en el sin conocer todos los elementos que le componen. Se
puede afirmar que es un fenómeno en constante movimiento y no un evento estático.
Componentes del proceso de la comunicación
Para que la comunicación se lleve a cabo de manera eficaz, es necesario que intervengan una
serie de elementos. Estos son los principales:
Emisor: El emisor es aquel que emite un mensaje cuyo objetivo es transmitir o
informar sobre un tema en concreto.
Receptor: Es el individuo encargado de recibir esa comunicación y datos que emite el
emisor.
Mensaje: Es la información, los datos que transmite el emisor para que lleguen al
receptor de forma óptima. Es imprescindible que el receptor entienda este contenido
para que la comunicación sea fluida y eficaz.
Canal: Es el lugar por donde se transmite el mensaje. Existen múltiples canales por
donde se puede transmitir la información. Por ejemplo, internet, medios de
comunicación o dispositivos móviles.
Código: Se trata de un elemento importante para que se comprenda fácilmente el
mensaje y haya entendimiento entre emisor y receptor. El código lo conforman datos y
reglas que comparten ambos para comprender la información.
¿Quién es y que hace el emisor?
El emisor es la persona que idea y codifica el mensaje. Esta persona decide cuál es el mensaje
que quiere enviar y la mejor manera y más efectiva de enviarlo.
El emisor debe preguntarse sobre el tipo de palabras que debe usar, el tipo de apoyo visual
que va a usar para comunicar su mensaje y la idea que quiere transmitir, entre otras
cuestiones que le permitan entregar su mensaje de forma efectiva.
¿Quién es y que hace el receptor?
Por su parte, el receptor es aquel que recibe la información emitida por el emisor. Así pues, se
convierte en el agente que descifra el mensaje en función del código utilizado, siendo el
encargado de decodificarlo.
En este caso, el receptor es el encargado de decodificar el mensaje, descifrar e interpretar los
signos recibidos, haciendo que la comunicación sea factible. También aquí podemos estar
refiriéndonos a seres humanos, seres vivos o aparatos con capacidad para decodificar
mensajes e incluso interpretar y responder.
Axiomas de la comunicación
Un axioma es una verdad evidente, algo que no requiere demostración, sobre la cual se
construye un conjunto de conocimientos.
Es imposible no comunicar: Como mínimo se comunica que no se quiere comunicar. Moverse
o permanecer quieto, hablar o guardar silencio, sonreír o mostrarse indiferente, presentarse o
retirarse en una situación, todos constituyen comportamientos. Si se acepta que todo
comportamiento en una situación de interacción tiene un valor comunicativo, entonces no se
puede dejar de comunicar, aun cuando se intente. Un claro ejemplo son las personas que van
al trabajo o universidad en metro o autobús: normalmente cada uno va con su libro, su música,
mirando al suelo o por alguna ventana. Sin hacer más, estamos transmitiendo que no
queremos hablar en ese momento.
Toda comunicación tiene un nivel de contenido y un nivel de relación: Esto significa que toda
comunicación se realiza en dos niveles simultáneamente: un nivel de contenido
(comunicación) y un nivel de relación (meta-comunicación). El primero de estos niveles está
incluido y determinado por el segundo. Esto significa que las personas que se comunican, junto
con intercambiar información, establecen algún tipo de relación, y es esa relación la que
otorga a la información y a la comunicación misma su sentido. Por ejemplo, el comunicador
puede decir “cuídate mucho”; donde el nivel de contenido en este caso podría ser evitar que
pase algo malo y el nivel de relación sería de amistad-paternalista.
La naturaleza de una relación depende de cómo se ordene la secuencia de actos
comunicativos: La puntuación de la secuencia de hechos apunta a la idea de que las personas
interpretan lo que ocurre, básicamente ordenando los hechos en secuencias coherentes, pero
necesariamente arbitrarias, porque expresan una perspectiva personal. Resulta evidente que
no hay una sola manera de puntuar la realidad y que puede haber tantas puntuaciones como
personas. Como ejemplo presentamos a una esposa que explica su problema de alcoholismo
como una defensa contra las constantes ausencias de su marido que experimenta como
abandono. Su marido, por su parte, aduce que se aleja debido al alcoholismo de ella. Esta
secuencia circular de comportamientos que se retroalimentan es organizada arbitraria y
unilateralmente por cada participante, de tal manera que los hechos aparecen como causas o
efectos según quien los perciba.
La comunicación humana es tanto digital como analógica: La comunicación analógica hace
referencia a todo lo que sea comunicación no-verbal (postura – proxemia–, gestos, expresión
facial –kinesia–, la inflexión de la voz, el ritmo – paralingüística–), mientras que la
comunicación digital es el habla, el lenguaje.
La comunicación es simétrica o complementaria: Las comunicaciones simétricas son aquellas
basadas en la igualdad, aquellas en las que ambas partes pueden tomar decisiones, criticar y
comentar la conducta del otro, dar consejos y proponer alternativas, etc. Las complementarias
son las basadas en la diferencia, donde los participantes intercambian diferentes tipos de
comportamientos complementándose. En una relación complementaria hay dos posiciones:
posición superior o primaria y posición inferior o secundaria. La pareja es un claro ejemplo de
una relación simétrica donde ambas partes pueden criticar, preguntar, tener razón, etc. Un
ejemplo de comunicación complementaria puede ser entre un padre y un hijo en la que el hijo
expresa una pregunta o una duda y el padre responde con un consejo o una solución.
Conociendo estos axiomas de la comunicación humana será más sencillo interpretar las claves
y señales que surgen en las conversaciones y relaciones. Estos axiomas los cumplimos sin
darnos cuenta y las interpretaciones derivadas de los mismos han de ser diferentes en función
de cada situación, persona, etc. Los entrenadores debemos estar atentos a lo que los
jugadores nos transmiten y ser conscientes de que nuestras palabras y actuaciones son
igualmente interpretadas por el resto del equipo.
Barreras comunicativas
Se conoce como los obstáculos y las dificultades que pueden surgir durante el proceso
comunicativo y entorpecer la correcta culminación del mismo o deformar el mensaje original.
En ese sentido, las barreras de la comunicación son accidentes de distinto tipo y que
involucran a estos elementos que intervienen en el proceso. Estos accidentes pueden ser de
distinto tipo:
Físicos: Circunstancias del ambiente que distorsionan la comunicación, la entorpecen o
impiden total o parcialmente. Por ejemplo: los ruidos ambientales que puedan opacar la voz
del emisor, la presencia de numerosos actos comunicativos a la vez que se vuelven
indistinguibles, entre otros.
Semánticos: Son los relacionados con el código mismo de la comunicación, que puede variar
entre emisores y receptores, haciendo difícil (o simplemente imposible) el entendimiento. Por
ejemplo, cuando intentamos leer un texto en otro idioma, o cuando empleamos una palabra
del mismo idioma que tiene distintos significados en otro país.
Fisiológicos: Taras y defectos corporales del emisor o del receptor, que les hacen menos aptos
para el proceso de la comunicación. Por ejemplo: la sordera, la afonía, la ceguera, etc.
Psicológicas: Aquellas condiciones propias del emisor y/o el receptor que tienen que ver con
su emocionalidad o su personalidad, y que lo predisponen de algún modo a una forma de
comunicación específica. Esto puede querer decir que no estén dispuestos del todo, o que
simplemente rechacen la comunicación, por ejemplo, al estar nerviosos, distraídos, asustados,
entre otros.
Comunicación eficaz
Los diversos tipos y métodos de comunicación eficaz, nos conducen a las tácticas y consejos
considerables para establecer una eficaz comunicación, además de asertiva, a fin de mejorar la
emisión y recepción del mensaje:
Fija tu mirada en el receptor: Mirar a los ojos a una persona cuando eres la persona que emite
el mensaje, es la forma más convincente de hacer creíble y confiable la comunicación en curso.
Haz movimientos expresivos: Parte de nuestro medio de comunicación pasa de ser verbal, a
gestual, por esa razón una expresión, y los movimientos corporales también emite un mensaje.
Se concreto: Enfócate en ser conciso, concreto y preciso al momento de expresar en tus ideas
y excluye el saturado discurso.
Aprende a escuchar: Interésate siempre por escuchar lo que la persona tiene para comunicar,
partiendo de esta máxima, emitirás un eficaz mensaje.
Formula preguntas: Al momento de establecer una relación comunicativa, no es necesario
saberlo todo, y tener todas las respuestas. Preguntar siempre será de gran importancia.
Desarrolla el hábito de la lectura: La lectura mejora nuestra comunicación oral y escrita.
Ayuda a tener una mejor ortografía y ampliar y enriquecer nuestro vocabulario.
No atropelles la comunicación: Evita completar el mensaje emitido por otros con tus propias
ideas o desviar el tema de una conversación.
Vincúlate: Desarrolla relaciones interpersonales edificantes y que sumen considerablemente a
tu nivel de conocimiento.
Los pasos para conseguir una comunicación eficaz pueden resultar algo forzados, pero a
medida los vayamos practicando empezaremos a notar los efectos. Es un proceso innato y
mejorar las destrezas asociadas nos ayudará en nuestro recorrido.