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Tercer Domingo de Adviento: Alegría y Redención

Este documento presenta las lecturas y oraciones para el tercer domingo de Adviento, conocido como Domingo de Gaudete. Incluye lecturas de Sofonías, Salmo 85, Filipenses y el Evangelio según San Lucas, que describe el ministerio de Juan el Bautista y su mensaje de arrepentimiento. El documento guía a la congregación en la confesión, absolución, oraciones y alabanzas para celebrar la proximidad de la venida de Cristo durante este tiempo de preparación para la Navidad.

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Tercer Domingo de Adviento: Alegría y Redención

Este documento presenta las lecturas y oraciones para el tercer domingo de Adviento, conocido como Domingo de Gaudete. Incluye lecturas de Sofonías, Salmo 85, Filipenses y el Evangelio según San Lucas, que describe el ministerio de Juan el Bautista y su mensaje de arrepentimiento. El documento guía a la congregación en la confesión, absolución, oraciones y alabanzas para celebrar la proximidad de la venida de Cristo durante este tiempo de preparación para la Navidad.

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Tercer Domingo de Adviento

(Domingo de Gaudete)
Domingo 12 de Diciembre de 2021 Año C

Anglican Diocese of COMUNIDAD DE GRACIA


the Southwest Sirviendo al Señor Jesucristo en la Comunión Anglicana
Estad alegres
Estad alegres en el Señor
porque él está cer- ca,
estad alegres en el Señor
porque viene a salvar- nos.

1-__ Sed fuertes, animo no temáis,


es lo que nos dice el Señor,
nuestro Dios nos viene a salvar.

2-__ Estad alegres en el Señor,


¡alégrate Iglesia de corazón!
nuestra fuerza está en el Señor.

3-__ Los ojos del ciego verán,


los oídos del sordo se abrirán,
y la lengua del mudo cantará.

4-__ En el Señor debemos confiar,


porque el es nuestra fuerza y poder,
¡grande es el Señor! ¡alegrémonos!

PREFACIO
Porque enviaste a tu amado Hijo para redimirnos del pecado y de la muerte,
y para hacernos en él herederos de la vida eterna; para que, cuando vuelva
en poder y gran triunfo a juzgar al mundo, nos gocemos contemplando su
manifestación, sin temor ni vergüenza.

ACLAMACIÓN DE APERTURA
Presbítero Bendito sea Dios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo
Pueblo: Y bendito sea Su Reino, ahora y para siempre. Amén.

Presbítero: El Señor esté con ustedes


Pueblo: y con tu espíritu
Presbítero: Oremos
COLECTA
Suscita tu poder, oh Señor, y con gran potencia ven a nosotros; ya que
estamos impedidos penosamente por nuestros pecados, haz que tu abundante
gracia y misericordia nos ayuden y libren prontamente; por Jesucristo nuestro
Señor, a quien contigo y el Espíritu Santo, sea el honor y la gloria, ahora y por
siempre. Amén.
2
Presbítero : Queridos hermanos, la Palabra del Señor nos exhorta que
reconozcamos y confesemos nuestros muchos pecados y que no debemos
disimularlos ni encubrirlos delante de nuestro Padre celestial, sino confesarlos
con corazón quebrantado y humillado para obtener ese perdón que Él ofrece
en su bondad y misericordia infinita. Por lo tanto, yo les ruego que hagamos
nuestra sincera confesión a Él, poniendonos de rodillas o sentados.

Se guarda Silencio.

CONFESIÓN Y ABSOLUCIÓN DE PECADO

El Celebrante y el Pueblo dicen:

Todos: Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado


contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo
que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no
hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y
humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten
piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y
andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén.

Presbítero: El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor


Jesucristo, que no desea la muerte del pecador, sino que se convierta y viva; ha
asegurado en su santa Palabra a su pueblo arrepentido que sus pecados son
perdonados y borrados. Por lo tanto, rogémosle que nos de un corazón
arrepentido y el poder de su Santo Espíritu para que lo que hagamos de aquí en
adelante sea agradable a Él, hasta que lleguemos a la gloria eterna. Amén.

Kirie Eleison:

CORDERO DE DIOS QUE QUITAS


EL PECADO DEL MUNDO
TEN PIEDAD DE NOSOTROS
TEN PIEDAD (2VCS)

CORDERO DE DIOS QUE QUITAS


EL PECADO DEL MUNDO
DANOS LA PAZ, DANOSLA

3
MINISTERIO DE LA PALABRA

LECTURA DE
Sofonías 3:14-20

14 ¡Lanza gritos de alegría, hija de Sión! ¡da gritos de


victoria, Israel! ¡Regocíjate y alégrate de todo corazón,
hija de Jerusalén! 15 El Señor te ha levantado el castigo,
ha puesto en retirada a tus enemigos. El Señor, rey de
Israel, está en medio de ti: nunca más temerás mal alguno.
16 Aquel día le dirán a Jerusalén: «No temas, Sión, ni te
desanimes, 17 porque el Señor tu Dios está en medio de ti
como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te
renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos 18
como en los días de fiesta». «Yo te libraré de las tristezas,
que son para ti una carga deshonrosa.[a] 19 En aquel
tiempo yo mismo me ocuparé de todos los que te oprimen;
salvaré a la oveja que cojea y juntaré a la descarriada. Les
daré a ustedes fama y renombre en los países donde fueron
avergonzados. 20 En aquel tiempo yo los traeré, en aquel
tiempo los reuniré. Daré a ustedes fama y renombre
entre todos los pueblos de la tierra cuando yo los
restaure[b] ante sus mismos ojos». Así lo ha dicho el Señor.

Lector: Palabra de Dios


Pueblo: Demos gracias a Dios

4
LECTURA DEL
Salmo 85
1 Fuiste propicio a tu tierra, oh Señor; * restauraste la
suerte de Jacob.
2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; * todos sus
pecados cubriste.
3 Reprimiste todo tu enojo; * te apartaste del ardor de
tu ira.
4 Restáuranos, oh Dios nuestro Salvador, * y haz cesar
tu cólera contra nosotros.
5 ¿Estarás siempre enojado contra nosotros? *
¿Prolongarás tu ira de edad en edad?
6 ¿No volverás a darnos vida, * para que tu pueblo se
regocije en ti?
7 Señor, muéstranos tu misericordia, * y concédenos tu
salvación.
8 Escucharé lo que dice el Señor Dios; * porque
anuncia paz a su pueblo fiel, a los que se convierten
de corazón.
9 Ciertamente cercana está su salvación a cuantos le
temen, * para que habite su gloria en nuestra tierra.
10 La misericordia y la verdad se encontraron; * la
justicia y la paz se besaron.
11 La verdad brotará de la tierra, * y la justicia mirará
desde los cielos.
12 En verdad el Señor dará la lluvia, * y nuestra tierra
dará su fruto.
13 La justicia irá delante de él, * y la paz será senda
para sus pasos.

CANTO DE GAUDETE VÍDEO


5
LECTURA DE
Filipenses 4:4-9

4 Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!


5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor
está cerca. 6 No se inquieten por nada; más bien, en
toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus
peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios,
que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus
corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

8 Por último, hermanos, consideren bien todo lo


verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo
puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración,
en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. 9
Pongan en práctica lo que de mí han aprendido,
recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de
paz estará con ustedes.
Lector: Palabra de Dios
Pueblo: Demos gracias a Dios

6
ÉL VENDRÁ

Música, letra y producción musical: Javier Brú


¿Entonces qué hacemos?” pregunta una multitud
a Juan que responde su gran inquietud:
“Quien tenga dos túnicas, o algo de comer,
busque a quien no tiene, comparta con él”.

PORQUE YO LOS BAUTIZO PERO LUEGO


ÉL LO HARÁ CON SU ESPÍRITU Y CON FUEGO.
ÉL VENDRÁ A LLEVAR SU TRIGO A CASA
Y ECHARÁ AL FUEGO, CON BIELDO, LA PAJA.

Y los publicanos preguntan “¿Qué vamos a hacer?”


- “Cobren lo que es justo” mandó al responder
Y a algunos soldados les dijo también
“No más extorsiones, su paga está bien”.

PORQUE YO LOS BAUTIZO PERO LUEGO


ÉL LO HARÁ CON SU ESPÍRITU Y CON FUEGO.
ÉL VENDRÁ A LLEVAR SU TRIGO A CASA
Y ECHARÁ AL FUEGO, CON BIELDO, LA PAJA.

Cuando seas de los pobres un amigo de verdad


y defiendas la justicia y la solidaridad
la respuesta del Bautista habrás dado a los demás.

7
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN
Lucas 3:7-20
7 Muchos acudían a Juan para que los bautizara.
—¡Camada de víboras! —les advirtió—. ¿Quién les dijo que podrán escapar del castigo que se
acerca? 8 Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento. Y no se pongan a pensar:
“Tenemos a Abraham por padre”. Porque les digo que aun de estas piedras Dios es capaz de
darle hijos a Abraham. 9 Es más, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que
no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
10 —¿Entonces qué debemos hacer? —le preguntaba la gente.
11 —El que tiene dos camisas debe compartir con el que no tiene ninguna —les contestó
Juan—, y el que tiene comida debe hacer lo mismo.
12 Llegaron también unos recaudadores de impuestos para que los bautizara.
—Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros? —le preguntaron.
13 —No cobren más de lo debido —les respondió.
14 —Y nosotros, ¿qué debemos hacer? —le preguntaron unos soldados.
—No extorsionen a nadie ni hagan denuncias falsas; más bien confórmense con lo que les
pagan.
15 La gente estaba a la expectativa, y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo.
16 —Yo los bautizo a ustedes con[a] agua —les respondió Juan a todos—. Pero está por llegar
uno más poderoso que yo, a quien ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los
bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. 17 Tiene el aventador en la mano para limpiar su
era y recoger el trigo en su granero; la paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se
apagará.
18 Y con muchas otras palabras exhortaba Juan a la gente y le anunciaba las buenas nuevas. 19
Pero, cuando reprendió al tetrarca Herodes por el asunto de su cuñada Herodías,[b] y por todas
las otras maldades que había cometido, 20 Herodes llegó hasta el colmo de encerrar a Juan en la
cárcel.
Presbítero: El evangelio del Señor
Pueblo: Alabado sea el Señor Jesucristo

HOMILÍA

El Credo Apostólico

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.


Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor. Fue concebido
por el Espíritu Santo Y nació de la virgen María. Padeció bajo el
poder de Poncio Pilato. Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los muertos. Al tercer día resucitó. Subió a los cielos, y
está sentado a la diestra de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha
de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la
santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los
pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. Amén.

8
OFERTORIO
Oficiante: Mientras entonamos el siguiente canto presentemos al
Señor con alegría las ofrendas y oblaciones de nuestra vida y de nuestro
trabajo.
6(CANTO DE OFERTORIO)

ESPERAMOS, SEÑOR, TU VENIDA

Esperamos, Señor, tu venida, __


tu venida en torno al altar.
Presentamos el pan y el vino. __
Te esperamos, ¡Maranatha!

1-Bendito seas, Señor,


por este pan que nos das, __
nosotros forjamos la tierra
y tú pan de vida nos das, __
nosotros forjamos la tierra
y tú pan de vida nos das.

2-Bendito seas, Señor,


el vino tú nos lo das. __
Es fruto de la vid y el trabajo;
nos das a beber salvación; __
Es fruto de la vid y el trabajo;
nos das a beber salvación.
Durante el Ofertorio, se puede cantar un himno, un salmo o un cántico litúrgico. El
Diácono o el Presbítero prepara la Santa Mesa para la celebración. Representantes de la
congregación pueden traerle las ofrendas del Pueblo de pan y vino, de dinero u otras ofrendas al
Diácono o al Sacerdote. El Pueblo permanece de pie mientras se presentan las ofrendas. Se
puede decir lo siguiente:

Celebrante: Tuya es, oh Señor, la grandeza y el poder, la gloria, la


victoria, y la majestad: porque todas las cosas que están en los cielos y en la
tierra son tuyas. Tuyo, oh Señor, es el reino, y tú estás por encima de todo. Y lo
que te hemos dado, Pueblo: de ti lo hemos recibido.

9
ORACIÓN DE LOS FIELES

El que dirige y el Pueblo oran en forma dialogada.


Durante la pausa que sigue a cada invitación, el Pueblo ofrece sus propias peticiones en
silencio o en voz alta.

1. Pido sus oraciones por los próximos planes en esta temporada de adviento
y que sean tiempos de reflexión y cambio y comunión. Oración

2. Pido sus oraciones por todos los hermanos que están pasando tiempos
difíciles debido al desánimo y la lucha diaria por el sustento económico.
Oración

3. Pido sus oraciones para que reflexionemos en que es nuestro deber y


privilegio ofrendar para nuestra parroquia, pues las ofrendas siguen
disminuyendo. Oración

4. Pido sus oraciones por nuestra salud física y espiritual. Oración

Todos: Dios omnipotente, que conoces nuestras


necesidades antes de que te imploremos: Ayúdanos a pedir solamente
lo que esté de acuerdo con tu voluntad; y concédenos aquellas cosas
buenas que no nos atrevemos a pedirte, o las que por nuestra ceguedad
no sabemos pedirte; por amor de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

El Celebrante añade la siguiente Doxología:

Porque tuya es la majestad, Padre, Hijo y Espíritu Santo; tuyo es el


reino y el poder y la gloria, ahora y por siempre. Amén.

10
PLEGARIA EUCARÍSTICA

Con el Pueblo de pie, el Celebrante se dirige a él y canta o dice lo siguiente:

Celebrante: El Señor esté con ustedes


.Pueblo: Y con tu espíritu.

Celebrante: Elevemos los corazones.


Pueblo: Los elevamos al Señor.

Celebrante: Demos gracias al Señor, nuestro Dios.


Pueblo: Es justo darle gracias y alabanza.

El Celebrante continúa.

Realmente es digno, justo y nuestro deber que, en todo tiempo y lugar,


te demos gracias, oh Señor Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Por
tanto, con los Ángeles y Arcángeles, y con toda la Compañía del cielo,
glorificamos tu Santo Nombre, ensalzándote siempre y Cantando:

SANCTUS

El Celebrante y el Pueblo pueden orar juntos:

ORACIÓN DE HUMILDE ACCESO

Todos: Nosotros no nos atrevemos a venir a esta tu Mesa, oh Señor


misericordioso, confiados en nuestra rectitud, sino en tus muchas y
grandes misericordias. No somos dignos ni aun de recoger las migajas
debajo de tu Mesa; mas tú eres el mismo Señor, cuya naturaleza siempre se
muestra misericordiosa. Concédenos, por tanto, Señor, por tu clemencia,
que de tal modo comamos la Carne de tu amado Hijo Jesucristo y bebamos
su Sangre, que nuestros cuerpos pecaminosos sean hechos limpios por su
Cuerpo, y nuestras almas queden lavadas por su preciosísima sangre, que
siempre vivamos en él, y él en nosotros. Amén.

Y ahora, conforme a las enseñanzas de nuestro Salvador Jesucristo, nos atrevemos


a cantar:
(PADRE NUESTRO)
Celebrante: La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Pueblo: Y con tu espíritu.

El Pueblo y los Ministros podrán saludarse los unos a los otros en el nombre del
Señor.
SALUDO DE PAZ

11
LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN

El Pueblo se arrodilla o permanece de pie.

El Celebrante : Padre Santo y compasivo: en tu amor infinito nos


hiciste para ti; y cuando habíamos pecado contra ti y nos habíamos convertido
en cautivos del mal y de la muerte, Tú, en tu misericordia enviaste a tu único
Hijo, Jesucristo, al mundo para nuestra salvación. Por el Espíritu Santo y la
Virgen María se hizo carne y habitó entre nosotros. En obediencia a tu
voluntad, extendió sus brazos sobre la cruz y se ofreció de una vez por todas,
para que por su sufrimiento y muerte fuéramos salvos. Por su resurrección
destrozó las ataduras de la muerte, pisoteando el Infierno y a Satanás debajo
de sus pies. Como nuestro sumo sacerdote, ascendió a tu diestra en gloria, para
que pudiéramos acudir al trono de gracia con confianza.

En el momento de pronunciar las palabras concernientes al pan, el


Celebrante debe sostenerlo o poner su mano sobre él, y puede partirlo en seguida; y al
llegar a las palabras concernientes al cáliz, puede sostenerlo o colocar la mano sobre el
cáliz y cualquier otra vasija que contenga el vino destinado a ser consagrado.

En la misma noche en que fue traicionado, nuestro Señor Jesucristo


tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y se lo dio a sus discípulos,
diciendo: “Tomen y coman. Este es mi Cuerpo que será entregado por
ustedes: Hagan esto en memoria de mí”. Asimismo, después de la cena, tomó
el cáliz; y habiendo dado gracias, se lo dio a ellos, diciendo: “Beban todos de él;
Esta es mi Sangre de la nueva Alianza, que será derramada por ustedes, y por
muchos, para el perdón de pecados. Siempre que lo beban, háganlo en
memoria de mí”. Por tanto, proclamamos el misterio de fe:

Celebrante y Pueblo: Cristo ha muerto Cristo ha resucitado. Cristo volverá.

Celebramos el memorial de nuestra redención, oh Padre, en este


sacrificio de alabanza y acción de gracias, y te ofrecemos estos dones.
Santifícalos por tu Palabra y Espíritu Santo, de manera que sean para tu pueblo
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, Jesucristo. Santifícanos también, para que
recibamos dignamente este Santo Sacramento y seamos hechos un solo
cuerpo con él, a fin de que Él habite en nosotros, y nosotros en él. Y llévanos
con todos tus santos a la plenitud de tu reino celestial, donde veremos a
nuestro Señor cara.

ADMINISTRACIÓN DE LA COMUNIÓN

Mirando al Pueblo, el Celebrante puede extender la siguiente invitación:

Presbítero: Los Dones de Dios para el Pueblo de Dios. Tómenlos en memoria


de que Cristo murió por ustedes, y aliméntense de él en sus corazones, por fe, y
con agradecimiento.
12
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

El Presbítero dirá: Oremos.

Todos: Omnipotente y sempiterno Dios, Te damos


gracias porque nos has nutrido con el alimento espiritual del
preciosísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nuestro Salvador
Jesucristo; y porque nos aseguras, en estos santos misterios,
que somos miembros vivos del Cuerpo de tu Hijo y herederos
de tu reino eterno. Y ahora, Padre, envíanos al mundo para
cumplir la Misión que tú nos has encomendado, para amarte
y servirte como fieles testigos de Cristo nuestro Señor. A él, a
ti y al Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, ahora y por
siempre. Amén.

LA ACCIÓN DE GRACIAS GENERAL


Oficiante y Pueblo:

Todos: Dios omnipotente, Padre de toda misericordia,


nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos
gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los
seres humanos. Te bendecimos por nuestra creación,
preservación y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre
todo por tu amor inconmensurable en la redención del
mundo por nuestro Señor Jesucristo; por los medios de
gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas
conscientes de tus bondades de tal manera que, con un
corazón verdaderamente agradecido, proclamemos tus
alabanzas, no sólo con nuestros labios, sino también con
nuestras vidas, entregándonos a tu servicio y caminando en
tu presencia, en santidad y justicia, todos los días de nuestra
vida; por Jesucristo nuestro Señor, a quien, contigo y el
Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los
siglos. Amén
13
CANTO DE SALIDA
Si tu volvieras
Si tú volvieras a pasar
entre nosotros, oh Señor
encontrarías de verdad
una inquieta juventud.

Pero hallarías a demás


tu alegría y tu dolor.
Si tú volvieras hoy, quizá,
te quedarías, oh Señor.
Hemos nacido en el amor;
en el esta la libertad.

Sólo viviendo en tu verdad, caminaremos hacia ti


A quien se inquieta por saber
si en tu Iglesia hay salvación,
le mostraremos con amor
cuanto el Espíritu operó.
Porque la Iglesia sólo está
donde hay Espíritu de amor.
El que pregunte dónde estás,
en nuestra vida te hallará.

14
Ÿ BENDICIÓN
Presbítero: La paz de Dios, que excede a todo
entendimiento, guarde sus corazones y mentes en el
conocimiento y amor de Dios, y de su Hijo Jesucristo
nuestro Señor, y la bendición de Dios omnipotente, el
Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sea con ustedes, y
more con ustedes eternamente. Amén

DESPEDIDA

Celebrante: Vayan en paz para amar


y servir al Señor.

Ÿ Todos: Demos gracias a Dios.

15

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