Hora Santa de Adviento
Inicio: pedimos la asistencia de Nuestra Madre del cielo, la Virgen María, y de
nuestros ángeles custodios, para que nos ayuden en esta Hora Santa que
realizamos en tiempo de Adviento "El mundo trata de distraernos, de llevarnos
por caminos contrarios a los de Dios, el mundo Busca hacernos creer que
Adviento y Navidad son tiempos de distracción, de diversión, de compras. De
olvidarnos de Dios!” El mundo quiere hacernos creer que la Navidad es
sucumbir a la glotonería y a la diversión sin frenos (recemos esta Hora Santa
en reparación por quienes caerán en las tentaciones del mundo, y le pedimos a
la Virgen el verdadero espíritu de Adviento, espíritu de oración, de penitencia,
de obras de misericordia, de espera alegre del Mesías que tendrá para Navidad
escondido en la naturaleza de un Niño recién nacido!
Canto inicial: “Anhelos del Mesías”.
Oración inicial: Dios mío, yo creo, espero, te adoro y te amo! Te pido perdón
por los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman- .tres Veces!
+Santísima Trinidad, padre, Hijo y "espíritu Santo, yo os adoro profundamente
y te reconozco el preciosísimo cuerpo, Sangre, Alma y divinidad de Nuestro
Señor Jesucristo, presenten en todos los sagrarios del mundo, en reparación
de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con los cuales continuamente te
hemos ofendido! por los infinitos méritos de su Sacratísimo corazón y los del
Inmaculado corazón de María, os pido la verdadera transformación.
Meditación
En el Antiguo testamento, los Justos del que los elegidos esperan con ansias
tu Venida “los conocían las "escrituras y los profetas y anhelan (hirientemente
su cumplimiento, el cumplimiento de las profecías que anunciaban el reino más
grande y maravilloso que le pudiera acontecer a la humanidad toda, la
encarnación del Verbo de Dios los justos y los profetas del Antiguo testamento
anhelan tu Venida, del rey y Mesías, porque se daban cuenta que este mundo,
sin ti, es un erial, un desierto ardiente, un para1e desolado, una morada dé
%estias$ se daban cuenta que este mundo sin Ti, es un valle de tinieblas y de
sombras de muerte, lleno de peligros y de amenazas mortales, y por eso
clamaban por tu Venida, porque al venir a este mundo, lo tendrías que iluminar
con la luz de tu Ser divino, luz que es al mismo tiempo Vida y Amor eternos! A
nosotros, igual que los que te esperaban con ansias en el Antiguo Testamento,
esperamos con ansias la Navidad, el tiempo de la Iglesia en el cual, por el
misterio de la liturgia