100% encontró este documento útil (1 voto)
552 vistas52 páginas

Morfología. RAE

Este documento presenta apuntes sobre morfología española divididos en tres secciones. La primera sección define la palabra y explica su estructura interna, incluyendo los conceptos de lexema, familia léxica y morfemas. La segunda sección amplía el análisis morfológico mediante ejemplos. La tercera sección discute los límites del análisis morfológico y cómo este análisis debe enfocarse en comprender mejor la lengua más que en hacer inventarios de características.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
552 vistas52 páginas

Morfología. RAE

Este documento presenta apuntes sobre morfología española divididos en tres secciones. La primera sección define la palabra y explica su estructura interna, incluyendo los conceptos de lexema, familia léxica y morfemas. La segunda sección amplía el análisis morfológico mediante ejemplos. La tercera sección discute los límites del análisis morfológico y cómo este análisis debe enfocarse en comprender mejor la lengua más que en hacer inventarios de características.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Salvador Gutiérrez Ordóñez

Apuntes de lengua española


Bloque 3. Morfología

Escuela de Lexicografía Hispánica


Máster en Lexicografía hispánica
Módulo I. Fase I
(curso 2018)

Materiales ELH, 3, p. 1
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 1. EL LÉXICO Y SU ORIGEN

LA PALABRA

Economía Definición. Durante muchos siglos los gramáticos han considerado la palabra
El hecho singular de como la unidad básica del lenguaje. También es aplicable a la lengua la frase inicial
repetir elementos de unas del Evangelio de S. Juan: “En el principio era la palabra”. La moderna Lingüística ha
palabras en otras constituye propuesto otras unidades más precisas, pero la palabra conserva vitalidad en alguna s
una de las mayores fuentes de disciplinas como la Lexicografía y la Terminología. A pesar de su tradición e
economía y riqueza de la implantación gramatical, no es fácil ofrecer una definición exacta, unívoca y sin
lengua. Con una sola raíz como excepciones de esta unidad. Ofrecemos a continuación algunas definiciones que más
cant- (del verbo cantar) se aproximan a su naturaleza:
podemos formar más de -Unidad en la escritura: segmento que media entre dos espacios en blanco. La
ochenta formas diferentes, cada importancia secular de la escritura en el estudio del lenguaje ha contribuido a
una de las cuales con diferente considerar la palabra escrita como una unidad fundamental.
significación. Algo menor -Unidad de construcción: la palabra puede estar formada por elementos
variación tienen los sustantivos significativos menores, pero nunca separables.
y adjetivos, que también -Unidad permutable: los elementos que componen una palabra no pueden
presentan este fenómeno. Así, permutarse, cambiarse de lugar. Esta regla en español solo parece ser
en torno al sustantivo forma se quebrantada por los átonos pronominales: Se lo advirtió-Advirtióselo
pueden obtener otras unidades La Morfología es la parte de la gramática que estudia la clasificación, forma y
como formación, información, composición de las palabras.
deformación, formato,
deforme, con formación... De Palabra y signo mínimo. No existe coincidencia entre palabra y signo
una sola base van saliendo mínimo. Algunas constan de un solo signo: antes, de, ayer, crisis... Muchas están
variantes según las formadas por varias unidades significativas menores: cant-a-n, niñ-o-s, ante-pon-er,
terminaciones y los prefijos des-carg-ar...Algunos signos están constituidos por el concurso de varios vocablos:
que le añadamos. ojo de buey (tipo de ventana), diente de león (planta), estirar la pata (morir). Caso
especial es el de las formas compuestas del verbo (he cantado, habían venido...) y el
de las perífrasis (deben de ser, tendrán que venir, han de presentarse...).
La palabra: estructura. La palabra se compone de varios elementos
significativos menores. Si observamos las formas formábamos y amábamos, vemos
que toda una parte de ambas palabras es igual. Lo mismo ocurre en panera, nevera,
lechera; o en conformar, contratar, congeniar.
con- -form- -ábamos
contratar in-form-o cant-ábamos
congeniar de-form-asteis luch-ábamos
compartir re-form-aron amá-bamos

Los elementos que constituyen la palabra son de dos clases: la raíz o lexema,
y las modificaciones que se añaden a esa base para introducir informaciones
gramaticales o modificaciones de su significado, los morfemas.
Lexema y familia léxica. El lexema contiene el núcleo del significado, es
decir, la representación de entidades, procesos, cualidades.... Así, en gatos, el lexema
gat- aporta la idea de “anim al felino doméstico...”. El significado léxico es el que
encontramos habitualmente en los diccionarios. Todas las palabras que contienen el
mismo lexema forman una familia léxica: justo, justicia, justiciero, justificar,
injusto, injusticia, justicialismo, ajustado...; flor, florido, florecer, floresta, florecido,
floral.

Materiales ELH, 3, p. 2
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

En algunos casos el mismo lexema admite pequeñas variaciones debidas a motivos


fonéticos y de evolución de las palabras: tierra y terreno; hago e hice; cuenta y
contamos; puerta y portería.

AMPLIACIÓN
1.-El análisis morfológico
El análisis morfológico no ha de reducirse a un minucioso y estéril
desmembramiento de las partes de que constan las palabras, sino que pretende
facilitarnos una clara y aguda conciencia lingüística. Analizar y, a través de ello,
entender el funcionamiento de la forma, composición y significado de los vocablos
es el objetivo del análisis morfológico. Unos términos pueden ser sencillos como
árbol o casa, pero otros tienen una notable complejidad, como impermeabilidad o
reconsiderabais. Analizamos unos ejemplos:
Palabra Elementos
1. Caja caja
2. Cajas caja-s
3. Vecinas vecin-a-s
4. Lecheros lech-er-o-s
5. Desdramatizar des-drama-t-iz-ar

1 y 2. Caja y cajas. Sabemos que caja está en singular por la ausencia de signo de
plural. Por tanto, podíamos decir que su composición es caja o caja-ø, con
desinencia cero, por oposición a cajas, que marca el plural: caja-s.
3. Vecinas. Tiene tres elementos: una base o lexema, vecin-, y los morfemas de
género femenino -a, y número plural -s. En esquema:
Lexema Morfema de Morfema de
género femenino número plural
Vecin- -a- -s

4. Lecheros
Lech-: lexema nominal. Significa el objeto ‘leche’, y sale con el mismo
significado en otras palabras como leche, lechoso, lechería, lechal. También
podemos comentar que este lexema tiene una variante culta de origen latino (lact-
em), lexema que da origen a otras palabras españolas actuales como lactancia (el
hecho de tomar leche los niños), lácticos (productos derivados de la leche), lactosa
(elemento que contiene leche).
-er-: morfema que convierte la palabra en derivada, por tanto, sufijo derivativo.
Significa ‘la actividad’, y sale en otros vocablos como camionero, repost ero,
confitero, verdulero, panadero... indicando también la actividad relacionada con el
significado del lexema. Ver y hacer explícitas estas relaciones enriquece el análisis
morfológico porque refleja nuestra conciencia y formación lingüística.
-o-: morfema que indica el género masculino y pertenece a la flexión nominal. La
terminación -o es la habitual para designar el masculino, aunque hay palabras en
masculino que no llevan esa forma ( árbol, rincón, hombre), e incluso hay palabras
de género masculino acabadas en -a (el sintagma, el fonema) y otras que acabando
en -a pueden estar en masculino o femenino (el o la artista).
-s: morfema que indica el plural y pertenece a la flexión nominal. Es el habitual
para el plural, junto a -es: casa, casas; árbol, árboles . Aunque no siempre la -s
señala el plural (la crisis, la bronquitis). En esquema:

Materiales ELH, 3, p. 3
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Lexema Morfema Morfema Morfema


derivativo flexivo, flexivo,
sufijo masculino plural
Lech- -er- -o- -s

2.-Límites del análisis morfológico.- Como todo tipo de análisis,


también el morfológico tiene sus límites y se llega a un punto en el que se vuelve
difícil decidir sobre algunos rasgos o características de las palabras. La realidad
comunicativa que se manifiesta en la lengua siempre es más rica que las teorías
que tratan de atrapar y definir esa realidad. En concreto, si pretendemos analizar
una forma como es, sabemos que tiene el lexema del verbo ser y los morfemas o
desinencias de modo (indicativo), tiempo (presente), aspecto (imperfectivo),
número (singular) y persona (tercera). Pero ¿en qué parte de dicha palabra están
todos esos matices? Lo mismo ocurre con otras muchas formas. Llevaremos el
análisis morfológico hasta donde sea lógicamente posible, según el nivel en el que
estemos. No hay que olvidar que el objetivo del análisis es comprender mejor
nuestra lengua y comunicación, no hacer malabarismos o inventarios de
características.

Materiales ELH, 3, p. 4
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

LOS SIGNOS MORFOLÓGICOS O MORFEMAS


Los signos morfológicos (morfemas). Los signos morfológicos
pertenecen a conjuntos limitados y cerrados. Aportan información gramatical.
ATENCIÓN Cuando forman parte de la palabra, añaden diversos matices al lexema: el modo,
El término morfema ha sido tiempo, aspecto en el verbo; los valores de género, número u otros como la relación,
utilizado con diferentes dependencia, derivación, en el sustantivo y adjetivo. Son morfemas, por ejemplo, la
valores: -s en liebres, la -a en perra, -ábamos en mojábamos, -ero en librero. Pero también
-Morfema = signo hay signos morfológicos con forma independiente, como las preposiciones,
morfológico. conjunciones y el artículo. El estudio de los morfemas corresponde a la Gramática.
-Morfema = signo mínimo Morfemas libres y morfemas ligados
(equivalente a monema).
-Morfema = significado de • Los libres forman ellos solos una palabra: son ejemplos el artículo (el, la, los,
signo morfológico. las), preposiciones y conjunciones.
• Los ligados: aparecen unidos a otros signos mínimos en el interior de la palabra.
Así en desembarcar, tenemos que al signo léxico -barc- se le anteponen des- y -
em- y se le pospone -ar.
des- -em- -barc- -car

Morfemas derivativos y flexivos


Lexemas Morfemas
↓ ↓ • Los morfemas derivativos. Son signos morfológicos que tienen la función de
Diccionario Gramática formar nuevas palabras, derivadas a partir de un signo léxico (de casa, casero,
caserío; de tierra, desterrar, aterrizar, terruño). Según su posición se dividen en
- prefijos (preceden al lexema como en des-cansar, in-cauto);
- sufijos (siguen al lexema, como en barb-ero, arbol-eda).
Hay que distinguir los prefijos y sufijos de los interfijos o infijos, elementos
eufónicos que simplemente sirven para favorecer la pronunciación de algunas
palabras, pero carecen de significado. Es el caso de los elementos que marcamos
en negrita en mujer-c-itas, pie-cec-itos, en-s-anchar, polv-ar-eda.
De los morfemas derivativos, unos tienen más vitalidad que otros. No suelen
formarse en la actualidad palabras derivadas con el sufijo -nza (como las ya clásicas
añoranza, templa nza, sembla nza), pero sí se forman nuevos términos con otros
muchos sufijos como -ear, (por ejemplo, en chatear) o -izar, (por ejemplo, en
informatizar), o -ismo (tercermundismo); e incluso surgen nuev os sufijos como -ata,
en cubata, drogata, bocata, ordenata u otros como –oca en masoca...
• Los morfemas flexivos. Son variaciones morfológicas situadas en el final de la
Morfemas palabra que aportan informaciones gramaticales o funcionales. Se conocen
q Libres tradicionalmente con el nombre de accidentes gramaticales.
q Ligados - En el sustantivo y adjetivo estos morfemas son el género (masculino,
• Derivativos femenino: gat-o, -a) y el número (singular, plural: gato/gato-s).
- Prefijos - En el verbo los morfemas o desinencias de la conjugación verbal expresan
- Sufijos
valores de modo (indicativo, subjuntivo, imper ativo), tiempo (presente, pasado,
• Flexivos futuro), aspecto (terminativo y no terminativo), persona y número.
ü En sustantivos y
adjetivos • Concurrencia de morfemas derivativos y flexivos. Si concurren en una
- género, palabra morfemas derivativos y flexivos, los flexivos suelen ser más externos
- número.
ü En verbos: desinencias que los derivativos. Así, en una palabra como anchurosos, tras el lexema anch-,
verbales vienen los morfemas derivativos -ur- y -os-; y al final tenemos los morfemas
flexivos de género -o-, y de número -s.

Materiales ELH, 3, p. 5
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

AMPLIACIÓN
1.-Lexemas originarios y categorías de palabras.- En general, suele ser fácil
reconocer si una raíz es originariamente verbal, nominal, adjetiva o adverbial.
- Verbal: crear. De ella derivan sustantivos como creación y creador, y adjetivos
como creativo.
- Nominal: línea: lineal, alinear.
- Adjetiva: blanco: blancura, blanquear.
- Adverbial: lejos: alejar, lejano.

2.-La jerarquía en el análisis morfológico.- Para que un análisis morfológico sea


más acertado es necesario segmentar los formantes en su orden jerárquico. Así, en la
palabra deformaciones:
- la palabra completa está formada por la -es final de plural que recae sobre el resto:
deformacion-es
- deformación está formado por deforma- y el morfema derivativo -ción.
- deforma- está formado por el prefijo de- que recae sobre el formante forma.
- forma está formado por el lexema form- y la vocal temática de la 1ª conjugación –a.
En esquema:

deformaciones
deformacion es
deforma cion es
de forma cion es
de form a cion es
Prefijo Lexema Vocal temática Sufijo Morfema flexivo

Los distintos formantes de las palabras.- No todos los formantes son iguales.
Tenemos:
- Raíz o lexema: es el segmento básico y constante en la palabra. Resiste a todas las
variaciones de la flexión, y de la composición o derivación. Aunque puede admitir
alguna variación: blanc-o, blanc-uzco, blanqu-ecino, blanc-ote, blanqu-ísimo, blanqu-
eásemos.
- Afijos o morfemas: lo que no es raíz o lexema, son los morfemas o afijos, de los
que ya hemos visto que son derivativos y flexivos. Los derivativos entran a formar
parte del tema.
- Tema: Lo que queda al quitar a la palabra los morfemas flexivos. En unos casos
incluye solo el lexema o raíz (casa, casa-s) y en otros casos incluye el lexema más los
morfemas derivativos: en casero el lexema es cas-, pero el tema es caser-.
- Base: Se llama base al elemento sobre el que se realiza algún proceso morfológico
de flexión, derivación, composición. Así, en el ejemplo visto arriba, deformaciones,
en cada caso tenemos un elemento que es base para que se realice el proceso que
indica algún morfema:
• deformacion es base para que se le añada el morfema -es del plural.
• deforma es base para que se le aplique el sufijo derivativo -ción.
• forma es base para que se le aplique el prefijo de-
• form- es base para que se le aplique el morfema o vocal temática -a.

3.-La importancia del tema.- En el análisis morfológico delimitar el tema es


importante. Ya vimos que es tema el elemento constante de la palabra que resulta de
eliminar sus morfemas flexivos. Así en blanc-o y blanc-a-s el tema es el mismo,
blanc-; pero entre blanco, blancuzco y blanquecino, el tema no es el mismo, ya que al

Materiales ELH, 3, p. 6
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

quitar el morfema flexivo -o, quedan elementos diferentes: blanc-, blancuzc- y


blanquecin-. En esquema:

Palabra
Raíz o lexema Morfemas Morfemas
derivativos flexivos
Tema
blanc -o
blanc -uz- -o
blanqu- -ecin- -a -s

Es importante delimitar el tema porque:


• si dos vocablos tienen el mismo tema, estamos ante la misma palabra con
distintas formas flexivas (cant-aría y cant-asen; árbol y árbol-es; clar-o, -a, -os, -
as). En los diccionarios tendrá una sola entrada.
• si tienen distinto tema, estamos ante diferentes palabras, con entrada diferente en
los diccionarios. Sus formantes serán unas veces morfemas derivativos y otras
veces elementos lexemáticos: coche, cocher-o y carricoche tienen distinto tema
y son palabras diferentes; mientras que venter-o, venter-a, venter-o-s y venter-a-s
tienen el mismo tema, son cuatro formas de la misma palabra.

Materiales ELH, 3, p. 7
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

EL LÉXICO Y SU ORIGEN
El léxico patrimonial y la evolución fonética
Las lenguas son organismos vivos que van recibiendo influencias y vocablos
de muchos orígenes. El bloque más usado de palabras del castellano se lo debemos a
la aportación latina. Han sido transmitidas de padres a hijos y han venido
evolucionando de siglo en siglo sin ninguna interrupción. Es nuestra herencia, nuestro
léxico patrimo nial. Pertenecen a este grupo términos como: padre, madre, hijo,
fuego, puerta, mesa, libro, puente, hierro, hierba...
Estas palabras heredadas siempre han estado en nuestra lengua y con el paso
del tiempo han experimentado notables cambios desde su origen latino. Así ojo viene
del latín oculum; hijo, de filium; cabeza, de capitia; oreja, de aurícula. A las
modificaciones en la forma se las denomina la evolución fonética. Ha habido
evolución desde los primeros siglos de implantación del latín, principalment e hasta el
siglo XVII en que cuajó el sistema consonántico del español actual.
Cultismos y semicultismos
Se denomina cultismos a las palabras tomadas del latín (o del griego) cuando
ya estas lenguas habían dejado de usarse. No llegan por vía patrimonial. A través de
los siglos han ido surgiendo nuevas necesidades de señalar objetos, sentimientos,
realidades, ideas, cualidades... y para ello se toman vocablos que no se usaban en la
lengua del momento, sino que estaban en el latín culto y clásico de los escritores
latinos. Así, se han tomado términos como lúgubre, auscultar, frígido, lúbrico,
impávido, árido, obtuso, rubicundo, turbulento, sublimar, hórrido, flamígero,
hercúleo, cóncavo... Estas voces poseen una forma muy parecida a la latina. Solo
sufren leves adaptaciones a la fonética de nuestra lengua.
En algunos casos se habla también de semicultismos para incluir términos
tomados tardíamente del latín y que han experimentado solo los procesos de evolución
fonética que tuvieron lugar después de su incorporación. Son vocablos usados
generalmente en el ámbito eclesiástico: cabildo (del latín capitulum), milagro (del
latín miraculum), siglo (del latín saeculum) y otras como seglar, regla, obispo,
peligro, apóstol... Veamos, como ejemplo, los resultados de regula:

r e g u l a (lat.)

(patrimonial) (semicultismo) (cultismo)


↓ ↓ ↓
reja regla regula(r)

Préstamos
Es otro gran procedimiento que incrementa nuestro caudal léxico. Consiste en
incorporar palabras de otras lenguas. Se ha dado a lo largo de toda la historia. Lo que
varía según los siglos es la lengua de la que se toman más voces. Durante la Edad
Media se tomaron muchas palabras del árabe (almohada, alcohol, álgebra, almacén).
En el contacto con la América hispana nos vinieron vocablos como tabaco, patata,
chocolate, cacique . Del italiano nos han venido sonata, novela, piano, escopeta,
piloto; del francés son jardín, jamón, mensaje, paquetH y en la actualidad son
numerosos los préstamos del inglés: internet, zoom, chat, modem, la web ; aunque del
inglés tenemos también préstamos menos recientes como túnel, líder, fútbol, vagón,
mitin.

Materiales ELH, 3, p. 8
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

AMPLIACIÓN
Dobletes
En nuestra lengua se da el curioso fenómeno de tener muchos ejemplos de dos
palabras castellanas que vienen de la misma voz latina, una por vía patrimonial y
evolucionada, y otra por vía culta, y sin apenas evolución. Son los dobletes. Comparar
el significado de ambos términos del doblete nos ayuda a comprender los mecanismos
de la lengua y a profundizar más en el significado de las palabras. Algunos ejemplos:

Voces españolas Voz


Vía patrimonial Vía culta latina
cadera cátedra cáthedra
caldo cálido calidu
caudal capital capitale
colgado colocado collocatu
concejo concilio conciliu
delgado delicado delicatu
diezmo décimo decimu
estrecho estricto strictu
lego laico laicu
lindar limitar limitare
mascar masticar masticare
muslo músculo musculu
rezar recitar recitare
siesta sexta sexta
soltero solitario solitariu
viaje viático viaticu

Locuciones y frases proverbiales y refranes


Dentro de un estudio léxico se han de incluir también las locuciones y otras
estructuras más o menos complejas de la lengua.
Las locuciones
Son combinaciones de dos o más términos que funcionan de modo unitario y cuyo
sentido no equivale al de la suma de sus elementos. En las locuciones más
propiamente tales sus componentes suelen ser invariables (romper el hielo , no *los
hielos), no conmutables por otros términos (meter la pata, no *la pierna ), y no
admiten alteración en el orden (en menos que canta un gallo, no *que un gallo canta).
Según su categoría hay locuciones:
- verbales: pelar la pava, beber los vientos por alguien;
- nominales: santo y seña, harina de otro costal, carne de cañón, el huevo de Colón;
- adjetivas: loco de remate, verde de envidia;
- adverbiales, construidas con sintagma preposicional: de mil amores, en virtud de,
en pie de guerra, con cajas destempladas.
Las locuciones tienen también otras características que las diferencian del resto de
categorías lingüísticas:
- algunas conservan estructur as arcaizantes o concordancias agramaticales: a ojos
vistas, a pies juntillas, de perdidos al río, de todas todas;
- otras tienen plurales poco comunes: a finales de, a primeros de, a mediados de;
- muchas conservan un plural vacío (sin significado de pluralidad): a buenas horas,
en tiempos de, de tripas corazón;
- algunas acuden a una forma en femenino sin el correspondiente significado
femenino: tener la negra, por la tremenda, no dar una;
- varias se construyen en forma de binomios: en andas y volandas, a las duras y a las
maduras, a tontas y a locas.

Materiales ELH, 3, p. 9
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Frases proverbiales
Se llama frases proverbiales al grupo de palabras con sentido unitario y que suelen
aludir a acontecimientos o personajes famosos de la historia o de la tradición cultural:
No se ganó Zamor a en una hora, Al buen callar llaman Sancho, París bien vale una
misa, Por los cerros de Úbeda.
Refranes
Son frases completas e independientes que expresan un pensamiento, hecho o
advertencia, en general de forma sentenciosa: al que madruga Dios le ayuda; mal de
muchos, consuelo de tontos; gallo que no canta algo tiene en la garganta.

Materiales ELH, 3, p. 10
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 2. FORMACIÓN DE PALABRAS

DERIVACIÓN
Palabras simples. Según su formación, las palabras pueden ser de varias
clases. Son palabras simples:
• Las que tienen lexema solo ( pared, mesa, crisis ) o lexema unido a morfem as
flexivos: árbol-es, cant-aban, buen-o-s.
• Las que tienen morfema libre o independiente solo (con, de, pero, que ), o
morfema libre unido a morfemas flexivos: la-s, lo-s.
Palabras derivadas . La derivación es la formación de palabras nuevas a partir
de otras ya existentes, al añadirle morfemas derivativos.
Derivación homogénea y heterogénea
• Es homogénea la derivación en la que no cambia la categoría de la palabra al
Palabras pasar del vocablo originario al derivado: reloj y relojero son ambos sustantivos;
Simples lo mismo ocurre en pan y panera, viña y viñedo; en blando y blandengue ambos
Derivadas: son adjetivos, lo mismo que en azul y azulado, verde y verdoso.
• Según palabra resultante: • Es heterogénea la derivación en la que cambia la categoría de la palabra. Así, de
- derivación homogénea los adjetivos alto o blanco derivan los sus tantivos altura y blancura; de los
- derivación heterogénea sustantivos veneno o alcohol derivan los verbos envenenar y alcoholizar; de los
• Según el proceso: sustantivos comarca o aceite derivan los adjetivos comarcal y aceitoso.
- derivación simple Derivación simple y múltiple
- derivación múltiple • Es simple la derivación si la palabra tiene un solo morfema derivativo. En
Prefijación... lechero, tras el lexema lech-, solo tenemos un sufijo derivativo ( -er-). Lo mismo
Compuestas... ocurre en vacuno (de vaca), amarillento (de amarillo).
• Es múltiple la derivación si coinciden en la misma palabra varios morfemas
derivativos. Así, para llegar a la palabra europeización, el proceso es múltiple:
de Europa deriva europeo; de europeo, europeizar; y de europeizar, deriva
europeización. Lo mismo ocurre para llegar a participación: parte, participar,
participación.
Sufijación y prefijación
• La sufijación es el principal procedimiento de derivación. Consiste en añadir un
sufijo a un lexema (de barba, barb-ero). Permite transmitir múltiples matices de
la realidad con palabras variadas formadas a partir de un único lexema: amar,
amable, amante, amador, amabilidad son palabras formadas a partir del mismo
lexema; lo mismo ocurre con terreno, terroso, terruño, terráqueo; o también con
creer, creíble, creencia, credulidad.
Los sufijos son muy abundantes en nuestra lengua y muchos de ellos tienen más
de un significado. Así, el sufijo -ero puede indicar el lugar (matadero,
despeñadero), el oficio (cocinero, guerrillero), el objeto (tintero, cajero).
• La prefijación es otro procedimiento de formación de palabras. Consiste en
añadir prefijos a la base del vocablo. Estos prefijos no varían la categoría de la
palabra: del verbo negar, se logra el también verbo re-negar; o del sustantivo
originario juicio se logra el también sustantivo pre-juicio; del adjetivo originario
correcto, se obtiene el también adjetivo in-correcto.
Dentro de los prefijos pueden distinguirse:
- unos más cultos, de origen griego y latino: anfi-teatro, archi-conocido, auto-
móvil, bi-motor, circun-navegar, decá-metro, endo-gamia, extra-ordinario, hemi-

Materiales ELH, 3, p. 11
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

plejía, hipo-tenso, infra-dotado, macro-cosmos, pluri-cultural, semi-desnudo,


supra-nacional, trans-portar, tri-dimensional, ultra-ligero, vice-cónsul. -
y otros más vulgares o tradicionales de nuestra lengua: ambi-destro, ante-poner,
contra-decir, des-autorizar, en-carcelar, entre-cejo, mal-formar, mini-falda, multi-
riesgo, sin-sabor, sobre-entender.

12
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

PREFIJACIÓN Y SUFIJACIÓN
La prefijación, procedimiento diferencial
Son varios los lingüistas que opinan que, a diferencia de la sufijación (principal
procedimiento de obtener palabras derivadas), la prefijación es un procedimiento
diferente y autónomo, que no se identifica ni con la composición ni con la derivación.
- Se diferencia de la composición porque el prefijo no equivale a un segundo lexema.
Si, por ejemplo, en carricoche o portalámparas tenemos dos elementos nucleares, que
pueden funcionar independientes, ambos con significado léxico ( carro y coche, porta y
lámparas) y que, por ello, hacen compuesta la palabra, en cambio en palabras como
componer o antesala solo un elemento es lexemático (poner, sala ), ya que el otro
coincide con una preposición ( con, ante ). Además, no siempre el elemento prefijo es
separable o puede funcionar independiente de la palabra, como se ve en a-teo, a-moral o
a-político, y en in-moral, in-noble o in-digno, o en re-abierto, re-alojar.
- No coincide del todo con la derivación por sufijo, ya que:
• no cambia, casi nunca, la categoría de la palabra (de verbo en sustantivo, de adjetivo
en verbo...) como suele ocurrir en la sufijación. Así, volar y sobre-volar son los dos
verbos; razón y sin-razón son los dos sustantivos; leal y des-leal son los dos
adjetivos.
• no cambia sustancialmente el significado de la palabra: re-abrir, des-aparecer,
com-partir tienen mucho que ver con abrir, aparecer y partir, respectivamente.
Valores de los prefijos
- La mayoría de prefijos tienen los valores de las preposiciones de las que proceden;
preposiciones que a veces se han conservado en español de forma independiente (ante-,
con-, contra-, en-, entre-, sin-, sobre-, tras-) y otras veces no se han conservado como
formas independientes (circun-, ex, extra -, infra -, post -, pro -, sub -, ultra -). Ejemplos:
anteponer, conmover, contradecir, empapelar, entresacar, sobrellevar, traslúcido,
circumnavegar, excarcelar, extraordinario, infrahumano, postimpresionismo,
prosoviético, subsuelo, ultramarinos.
- Algunos prefijos de valor adverbial vienen de preposiciones españolas, latinas o
griegas: sobrecargar, ultramoderno, extrafino, hipercrítico.
- Y hay otros prefijos de valor adjetivo: minicadena, minifalda, superéxito,
macromolécula, ultravioleta.
Sufijación significativa y apreciativa
Desde el punto de vista del significado, suele distinguirse entre sufijos significativos y
apreciativos.
a) Los significativos conllevan matices de significado muy variado como:
- acción: aterriz-aje, cabez-azo, perdi-ción.
- cualidad: bond-ad, baj-eza, modern-ismo.
- conjunto: cortin-aje, aren-al.
- posibilidad: cre-ible, dese-able.
- persona relacionada con: automovil-ista, granj-ero, secret-ario.
- originario de: chil-eno, ingl-és o irland-és, noru-ego, manch-ego.
- que tiene o se parece: cobr-izo, narig-udo, gras-iento
b) Los apreciativos. - Dentro de la derivación forman un grupo especial los sufijos
apreciativos, que indican
• unas veces, valores cuantitativos:
- diminutivos: perrito, casita.
- aumentativos: hombrón, cochazo.
• otras veces, valores cualitativos:
- meliorativos: abuelito, cariñito.
- despectivos: vejete, niñato, bodorrio, gentuza.

13
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

AMPLIACIÓN
La derivación lexicalizada
Hay casos en los que una originaria palabra derivada, sobre todo con
sufijos diminutivos, ha terminado por lexicalizarse y por funcionar
como palabra simple. En su origen tornillo fue un diminutivo de torno,
pero hoy nadie piensa en el torno cuando oye tornillo. Lo mismo
ocurrió con banqueta, mesita, bombilla, zapatilla, gatillo, pitillo,
pasillo, palillo, ganchillo, rabillo, lentilla, barbilla . Con aumentativos
ocurre menos, pero puede observarse el fenómeno en guantazo,
aldabonazo, espinazo…

14
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

COMPOSICIÓN, PARASÍNTESIS Y ACRONIMIA


Palabras compuestas. La composición consiste en obtener un nuevo vocablo a
partir de dos o más elementos léxicos anteriores. Así, sacacorchos y compraventa
contienen dos (saca y corchos; compra y venta); pero correveidile contiene cuatro:
corre, ve, y, dile. El nuevo término ha de funcionar como una unidad léxica, que
signifique un concepto unitario y designe una realidad específica. Las palabras
resultantes de la composición pueden ser:
• Compuestos perfectos . Es el caso más abundante. La nueva palabra forma una
unidad no solo en su significado sino también en la escritura y en su
funcionamiento gramatical: pelirrojo-a-os-as. Los componentes pueden ser
variados, por ejemplo: sustantivo + sustantivo: carricoche, madreselva, telaraña;
sustantivo + adjetivo: aguardiente, boquiabierto; verbo + sustantivo: matamoscas,
pasatiempo, trotamundos ; verbo + verbo: duermevela; adverbio + verbo:
menospreciar; adjetivo + adjetivo: verdiazul, rojiblanco.
• Compuestos imperfectos o impropios. Hay diversos grados. Unos se escriben
separados solo por guion, como franco-prusiano, germano -soviético, físico -
químico, árabe -israelí. Otros, aunque tienen unidad de significado, se escriben
como signos diferentes: guerra civil, cuento chino, salón comedor, bajo cubierta,
cama nido. Y aún existe otro grupo de palabras compuestas con más elementos,
como es el caso de silla de ruedas, traje de luces, conejillo de Indias, golpe de
estado, olla a presión...
Palabras parasintéticas . Se entiende por parasíntesis un doble procedimiento
de formación de palabras, emparentado con la derivación y la composición:
• Si tienen simultáneamente prefijo y sufijo serían derivadas parasintéticas:
antibacteriano, contrarreformista, ingobernabilidad, precongresual, desalmado.
• Si tienen composición y derivación simultáneamente serían compuestos
parasintéticos: picapedrero, quinceañera, vagabundear, sietemesino.
Siglas, acrónimos y abreviaciones. En el proceso de formación de palabras
se incluyen otros fenómenos menos numerosos pero también activos en la lengua.
• Siglas. Se forman habitualmente con las letras iniciales de varias palabras que
designan una realidad: ESO (Educación Secundaria Obligatoria), ONCE
(Organización Nacional de Ciegos Españoles); lo mismo ocurre en UNED, BOE,
GEO, COPE, SER, USA, UVI... A algunas se las conoce mejor por la sigla que por
el sintagma completo: RAM, UHF, CD -ROM, DIN (Deusche Industrie Norms),
WWW... E incluso otras se han lexicalizado y funcionan como palabras habituales:
radar, talgo, ovni, sida, RENFE, UNOSA, AVE ; algunas de ellas admiten incluso
morfemas flexivos: dos talgos, tres ovnis, los radares...
• Acrónimos. Consiste en unir el inicio de una palabra con el final de otra. Ya hay
algún caso en la época clásica, pero el procedimiento se ha incrementado mucho
en la actualidad: informática (información auto mática), autobús (automóvil
ómnibus), cantautor (cantante autor), transistor (transfer re sistor), eurovisión
(Europa televisión), tecnotrónica (tecnología electrónica).
• Abreviaciones. Tiene diversas variantes:
- por acortamiento léxico: cine (cinematógrafo), foto (fotografía), zoo
(zoológico), bus (autobús); y también profe, mate, poli, progre, taxi. El
acortamiento afecta mucho a sustantivos ( frigo, cole, bici, tele, la disco, auto,
dire) y algo menos a adjetivos (repe, súper, extra, neura);
- por síncopa (admón. por administración; dr., por doctor);
- por apócope (tel., por teléfono, d., por don).

15
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

AMPLIACIÓN
Composición perfecta e imperfecta. - Entre las palabras compuestas, a veces se nota
aún el proceso de atracción de los compuestos perfectos sobre los compuestos
imperfectos. Así, en tela de araña se unifican ambos componentes y pasan al
compuesto perfecto: telaraña. Lo mismo ocurre en agua ardiente y aguardiente;
guardia civil y guardiacivil, etc.
Verbos parasintéticos.- Entre las palabras parasintéticas adquieren especial
relevancia los verbos formados a partir de prefijación y sufijación de otros términos:
- a partir de sustantivos: de prisión, aprisionar; de callo, encallecer; de pantano,
empantanar; de cebolla, encebollar; de luna, alunizar; de papel, transpapelarse.
- a partir de adjetivos: de viejo, envejecer ; de joven, rejuvenecer; de noble,
ennoblecer; de delgado, adelgazar; de militar, desmilitarizar; de persona,
despersonalizar.
- a veces, a partir de adverbios: de cerca y lejos, acercar y alejar.
- En algún caso, a partir de pronombre: de tú, tutear.

Lectura de las siglas. - Hay una tendencia actual a leer la sigla sin referencia a las
palabras a las que sustituye: la ESO, la ONCE, el BOE, la ONU, la efepé (FP), el elepé
(LP), el peneúve (PNV), la efeeme (FM), el pesoe (PSOE). Al leerlas de esta forma,
ocurre que en algunos casos coincide dicha lectura con otra palabra ya existente:
PRISA (Promotora de Información Sociedad Anónima), ACUDE (Asociación de
Consumidores y Usuarios de España), ONCE, AVE, GRAPO (Grupo Revolucionario
Antifascista Primero de Octubre).

Derivación en las siglas.- Algunas siglas muy consolidadas adquieren a veces


derivación: otanismo, otanizar (OTAN), cenetista (CNT), pecero (PC), sidoso
(SIDA), pepero (PP), el peneuvismo (PNV), egebeizar (EGB).

Las abreviaciones.- Hay algunos acortamientos actuales que están más o menos de
moda en unos u otros ambientes: relajo, majara, analfa, proleta, estupa
(estupefaciente), masoca, forasta (forastero).

16
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 3. EL NOMBRE
CARACTERÍSTICAS
Categorías morfológicas y categorías funcionales. Sabemos que
existen dos niveles en la combinatoria de las unidades significativas: la que tiene lugar
en el interior del sintagma (archi-conoc-id-a-s) y la que se establece entre sintagmas
(Tus hijas son archiconocidas). La primera es una combinatoria morfológica,
intrasintagmática; la segunda es de naturaleza sintáctica, intersintagmática.
También recordamos que una categoría es un conjunto de signos que poseen una
propiedad en común. En el curso pasado estudiábamos las categorías funcionales, es
decir, agrupaciones de sintagmas que se caracterizan por combinarse con las mismas
Combinatoria funciones sintácticas: distinguíamos cuatro categorías funcionales SN, SAdj., SAdv. y
morfológica sintáctica SV u oración. En el presente curso estudiaremos las categorías morfológicas , es
morfológicas sintácticas
decir, conjuntos formados por poseer unas mismas propiedades morfológicas. Nos
Categorías
fijaremos especialmente en el nombre, el adjetivo, el verbo, el adverbio…
El nombre o sustantivo . Todo nombre es un signo aut ónomo, capacitado para
contraer funciones sintácticas, semánticas y pragmáticas. Por consiguiente, esta
categoría se puede caracterizar desde diferentes puntos de vista:
a) Desde una perspectiva formal : se combina con morfemas de género, de
número, de artículo (en algunas lenguas, como el latín y el griego, también con el
morfema de caso). Admite variaciones formales como son la derivación (florecitas) y
la composición (cuentacuentos).
b) Desde un punto de vista semántico los nombres hacen referencia a
entidades. Bajo este término genérico no incluimos solo objetos, sino también
acciones ( alabanza), cualidades (bondad), cantidades (docena), relaciones
(matrimonio), tiempo (siglo), espacio (campo)… Los sustantivos responden a las
preguntas qué-quién y caben en la sustitución efectuada por los indefinidos
existenciales algo-alguien.
c) Desde un punto de vista funcional los sustantivos están capacitados para
funcionar como sintagmas nominales, es decir, para contraer funciones como sujeto,
complemento directo, complemento indirecto , suplemento… No se ha de confundir
nombre o sustantivo (categoría morfológica) con sintagma nominal (categoría
sintáctica). El sintagma nominal incluye elementos que no son sustantivos
(pronombres, infinitivos, sustantivaciones); pero todo sustantivo puede constituir un
sintagma nominal.
d) Desde un punto de vista pragmático el nombre es la categoría a la que la
lengua encomienda la función referencial , es decir, la capacidad de señalar, de
identificar en el discurso objetos, hechos, a contecimientos… de la realidad. Existe un
tipo de sustantivos especialmente preparado para la denotación (los nombres propios).
Con la determinación de nombres comunes también se consiguen expresiones
referenciales, es decir, términos capaces de señalar y de identificar como los nombres
propios: el signo pájaro no denota, pero la expresión este pájaro, el pájaro, mi
pájaro… sí están capacitados para hacerlo.
e) Desde el punto de vista distribucional los sustantivos del español presentan
unas posibilidades combinatorias que nos permiten diferenciarlos de los adjetivos. La
proximidad entre nombres y adjetivos es tan grande que existen muchos términos que
pueden pertenecer a uno o a otro conjunto. Solo los nombres son compatibles con el
indefinido un, algún (un blanco/uno blanco ), cada (cada mochuelo , *cada ligero ),
todo-a-os-as (toda la gente, todos los niños), mucho-a-os-as (muchos serenos), tanto-

17
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

a-os-as (tantas penitentes), cuanto-a-os-as (cuantos periódicos), cuánto-a-os-as


(¡cuántas religiosas!).

18
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
1. Recuerda: Funciones y categorías
No se deben confundir los conceptos de función y de categoría.
−Las funciones son oficios, papeles que contraen o desempeñan los elementos
lingüísticos. Por ejemplo, sujeto, complemento directo, etc.
−Las categorías son siempre conjuntos en los que agrupamos a las unidades según su
comportamiento. Por ejemplo, sustantivo, adjetivo, preposición, etc.

2.- Categorías funcionales . En la sociedad agrupamos a las personas según el oficio


u oficios que desempeñan: agricultores, mineros, policías, músicos, estudiantes...
Pertenecerán a un mismo grupo las personas que ejercen el mismo oficio o profesión.
En gramática operamos de forma semejante: los oficios son las funciones y los grupos
o conjuntos son las categorías.
Relaciones morfológicas y sintácticas. Si partimos de una palabra como
contentísimos, observamos que está formado por la combinación de varias unidades
significativas (llamadas monemas o también morfemas). Son relaciones
combinatorias de orden morfológico:

content− −ísim− o− s

→ → →

En una oración como Estos chicos están contentísimos también hallamos


relaciones combinatorias, pero de diferente naturaleza: se establecen entre los
sintagmas, son intersintagmáticas:

estos chicos están contentísimos


→ → →

Categorías morfológicas y sintácticas. Hallamos dos tipos de categorías: las


morfológicas y las sintácticas (o funcionales). En Morfología clasificamos las
palabras por su composición o relaciones internas.
−En los sustantivos el signo léxico se combina con género, número y artículo:
dedos, ventana, ciervo...
−Los adjetivos se combinan con género y número y, a veces, con grado:
bueno−a−os−as, buenísimo; amargo, sutil, demagógico...
−Los pronombres se combinan con género, número, persona y, a veces, con
variación de caso: ellas−las−les−sí.
3.-Observa en los siguientes cuadros las diferencias entre la categoría
morfológica nombre (sustantivo) y la categoría sintáctica sintagma nominal

Categorías morfológicas
Nombre −Ramiro, balón
−cantar(es)
Infinitivo −cantar
Pronombre −vosotros

19
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Categorías sintácticas
−Ramiro, balón...
−cantar(es)
−cantar, comer, reír Sintagma
−vosotros nominal
−lo difícil
−[sabe] que vienen
−los que van a morir

20
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

CLASES DE SUSTANTIVOS
Categorías y clases. En el interior de las categorías diferenciamos
subconjuntos. Cuando estos subconjuntos se definen por propiedades combinatorias
los denominamos clases. Una clase, por consiguiente, es una agrupación de unidades
pertenecientes a una misma categoría que poseen similares propiedades
sintagmáticas. Según la naturaleza de la relación diferenciamos tipos de clases:
a) Clases semánticas. Por ejemplo, sustantivos contables, no contables…
b) Clases formales: masculinos, femeninos, singulares, plurales, derivados…

Clases semánticas . Dentro de la categoría nombre distinguen los gramáticos


diferentes calsificaciones semánticas: contables/no contables, concretos/abstractos,
comunes/propios, colectivos/individuales…
a) Contables (o continuos)/no contables (o discontinuos). Clasificamos así
los sustantivos cuya sustancia designada presenta una continuidad que no se deshace
con la división ( no contables ) frente a otros que carecen de tal propiedad
(contables). Los no contables rechazan la determinación de los núme ros cardinales
(*cinco lanas, *dos aires, *cinco fangos, *nueve plasmas), mientras que a los
contables se les son aplicables adjetivos de la serie un, dos, tres, cuatro (un balón,
dos dedos, siete zapatos ). Algunos términos pueden ser utilizados como cont ables o
como no contables (el pelo/un pelo, el vino/dos vinos, el café/dos cafés). Los no
contables pueden actuar de sujeto y CD en singular ( Salía sangre de la herida, Se
produce café …). El plural de los sustantivos no contables no introduce noción de
pluralidad, sino modificaciones estilísticas ( Las aguas bajan revueltas, Las arenas
movedizas…)
b) Nombres comunes/nombres propios. Los nombres comunes poseen
significación (conjunto de rasgos que definen su contenido) y designación (conjunto
formado por los términos a los que es aplicable el signo). Los nombres propios
carecen de ambas propiedades. De ahí que no puedan ser definidos, ni traducidos, ni
posean relaciones de sinonimia, antonimia… El artículo con los nombres comunes
introduce determinación que lo habilita para identificar: gladiolo no denota nada,
pero con El gladiolo podemos referirnos a una flor concreta del jardín.
c) Animados/no animados. Los sustantivos forman dos grupos, según
incluyan en su significación el rasgo “animado” o “no animado”. Los primeros se
combinan con una serie de verbos y de adjetivos (por ejemplo, morir y mortal) que
excluyen a los “no animados”. Estos últimos se sustituyen por el relativo neutro lo
que, mientras que los “animados” se corresponden con los indefinidos alguno-
ninguno y las referencias de los relativos el que-la que-los que-las que: Es el dolor
lo que me preocupa, Es el perro el que me preocupa.
d) Humano/ no humano . Aparte de algunos verbos y adjetivos que puedan
aplicarse con exclusividad a los miembros de cada grupo (reír, risueño), estos dos
conjuntos presentan correspondencia pronominal: alguien, nadie, quien sustituyen
solo a personas.
e) Concreto/abstracto. Los nombres concretos significan realidades que
pueden ser captadas por alguno de nuestros sentido s. Los abstractos, no: mesa es un
sustantivo concreto, mientras que inteligencia, resignación, amor, rebeldía, son
abstractos.
f) Colectivos/individuales: Los colectivos son nombres que designan
conjuntos de realidades: bosque (árbol), rebaño (oveja), mana da (búfalo, ciervo),
bandada (pájaro): el colectivo admite la especificación de los nombres que designan
sus componentes: una bandada de palomas
g) Espaciales y temporales. Admiten sustitución por adverbios locativos o
temporales cuando funcionan como complemento circunstancial
h) Personales/ no personales. Algunos autores incluyen entre los
21
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

sustantivos a los llamados pronombres personales.

EL GÉNERO
El género . Todos los sustantivos tienen la propiedad de combinarse bien con
formas masculinas, bien co n formas femeninas del artículo y del adjetivo. Términos
como lobo, agujeros, pianista, farol, camión … son masculinos porque seleccionan
las formas el-los de artículo y adjetivos en –o/-os: el lobo estepario, los extensos
agujeros, el famoso pianista… Por el contrario, loba, ventanas, mano, piedad, flor…
pertenecen a la clase de los sustantivos femeninos porque seleccionan las formas
opuestas del artículo y del adjetivo: la loba furiosa, las ventanas abiertas, la mano
extendida… El género es una propiedad combinatoria que agrupa a los sustantivos
en dos clases: masculinos y femeninos.
La función esencial del género es la de marcar la concordancia. A su vez, la
concordancia es un índice que utiliza la lengua para mostrar la relación que existe
entre dos o más signos: grito desesperado, agotada la paciencia , días de emociones
intensos/días de emociones intensas.
Género, sexo y flexión. Existen dos ideas generalizadas en torno al género:
a) Que es un signo flexivo. Esta opinión contrasta con la realidad: todos los
sustantivos tienen género, pero solo unos pocos (en torno al 15 %) poseen variación
flexiva. Muchísimos nombres como mesa, camisa, moto, nariz, cristal … carecen de
desinencia de género.
b) Que las diferencias de género manifiestan diferencias de sexo. Pero ni la
oposición masculino/femenino expresa oposición de sexo (como lo muestra la
existencia de binomios del tipo manzano/manzana, cesto/cesta…) ni las diferencias
de sexo imponen distinción de género.
Género común, epiceno y ambiguo. Esta falta de correspondencia entre
género, sexo y flexión da lugar a tres tipos de género conocidos tradicionalmente
como género común, epiceno y ambiguo.
-Género común. Se aplica impropiamente este término a aquellos
sustantivos animados que, careciendo de flexión, manifiestan este rasgo gramatical a
través del artículo o de adjetivos: el pianista-la pianista; el delineante-la delineante,
el conserje-la conserje... En realidad, el género no es común, sino la desinencia. Este
fenómeno es frecuente en nombres terminados en:
-e: el-la dibujante, el-la cantante, el-la amante, el-la conserje...
-ista: el-la violinista, el-la pianista, el-la flautista, el-la artista...
-a: el-la pediatra, el-la foniatra, el-la psiquiatra, el-la suicida...
-o: el-la otorrino, el-la testigo...
-otros: el-la mártir, el-la bachiller...
Muchos sustantivos relativos a profesiones carentes de flexión de género
han desarrollado modernamente una forma femenina: abogado-a, médico -a,
arquitecto-a, ministro-a, juez-a, psicólogo-a...
-Género epiceno . Las diferencias de sexo en los nombres de muchos
animales no se refleja ni en las desinencias ni el la combinatoria con artículos y
adjetivos. Se habla entonces de género epiceno: el avestruz, la rana, la cigüeña, el
elefante, la jirafa... Cuando al hablante le interesa señalar el sexo ha de acudir a
aposiciones del tipo el avestruz hembra, el elefante macho...
-Género ambiguo . Algunos sustantivos inanimados sin flexión presentan
ambivalencia en cuanto al género. Lo mismo se combinan con artículos y adjetivos
masculinos que femeninos: el-la mar (en plural, siempre en masculino: los mares),
azúcar moreno -azúcar blanca (pl. los azúcares ), el-la dote (pl. las dotes ), el-la
linde, el-la maratón (pl. las maratones), el-la armazón...

22
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

EL NÚMERO
El número . El número del sustantivo es morfema gramatical que posee dos
funciones en la lengua:
a) Morfema de concordancia: La concordancia en número con un adjetivo o un
verbo significa que entre los términos concordantes existe relación sintáctica:
Extensas llanuras, Surgen profetas...
b) Morfema de unidad/pluralidad. La variación flexiva de las formas de
número viene asociada a los contenidos de “unidad” y “pluralidad”. Aunque la
asociación de las formas del singular y del plural y los contenidos “unidad"-
“pluralidad” es bastante regular, hallamos casos que rompen tal correspondencia:
-El plural de los sustantivos no contables no implica multiplicar la referencia del
singular: el agua y las aguas, la arena del desierto y las arenas del desierto, la
tierra castellana-las tierras castellanas...
-Existen sustantivos que carecen de plural (singularia tantum, ‘solo singulares’):
la sed, el caos, el zodiaco, la salud, la tez, el caos ... Otros nombres, por el contrario,
carecen de singular (pluralia tantum ‘solo plurales’): nupcias, exequias, comestibles,
enseres, víveres, vituallas, plácemes, honorarios...
-En algunos términos la variación de número gramatical no implica cambio de
cantidad: La boda de Camacho-las bodas de Camacho, el funeral-los funerales,
espalda-espaldas, nariz-narices, tijera-tijeras, tenaza-tenazas, pantalón-pantalones...
-En otros casos el cambio de número implica un cambio de significación:
interés-intereses, rigor-rigores, pena-penas, celo-celos, imaginación-imaginaciones,
razón-razones, haber-haberes, locura-locuras...
-El singular a veces efectúa una referencia genérica: no significa unidad, sino
que designa la clase de un sustantivo. Hallamos esta diferencia en secuencias
ambiguas como El perro ladra (“El perro está ladrando”-“Los perros ladran”)
Formas del singular y del plural . El singular es un morfema no
marcado: carece de desinencia propia. El plural se forma añadiendo al plural las
desinencias –s o –es. Esta regla se halla sujeta a numerosas variaciones contextuales.
Veamos algunas reglas
1) Sustantivos cuyo singular termina en vocal
-Vocal átona: forman el plural añadiendo –s: casas, misas, discos, fuentes...
-Vocal tónica. Existen diferencias
-á, -é, -ó añaden -s: sofás, rajás, cafés, dominós (excepto aes, oes, noes).
-í añade -es o -s: sefardíes, alhelíes...; pero esquís, bisturís, bigudís,pirulís.
-ú admite alternancia en hindú(e)s, tabú(e)s, pero no en menús, vermús,
champús
2) Sustantivos acabados en consonante
-En -s o-x tras vocal tónica añaden –es: meses, compases, autobuses
-En -s o-x tras vocal átona no varían: las crisis, los tórax
-En -y añaden en unos casos -es y en otros-s: reyes, bueyes, leyes; pero jerséis...
3) Palabras extranjeras. Se aplican normalmente las reglas generales de la
formación de plurales. Sin embargo, provoca frecuentes dudas la existencia de
palabras cuyo singular es atípico por terminar en consonantes inexistentes en
español o por finalizar en la escritura en vocales que no se pronuncian. Las
soluciones no son uniformes:
-Se mantienen como palabras invariables: debut, complot, robot, escáner,
internet, vip, hall, marketing, lifting, week-end, tándem
-Cuando la asimilación al español es más fuerte tienden a adaptarse a los
patrones silábicos: relós-relojes, mítines, clubes-clubs-clus
4) Palabras latinas. Muchas palabras terminadas en –t o –m se mantienen intactas
(déficit, áccesit, tedeum, memorandum). En otros casos alterna el plural latino con
una adaptación al español: curricula-currículos, corpus-corpora, desiderata...

23
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

EL ARTÍCULO
Recuerda
Paradigma. El artículo está formado por las siguientes unidades:
Se utiliza la singular plural
forma el ante masculino femenino masculino femenino neutro
sustantivos femeninos
el la los las lo
que comienzan por el
fonema á tónico
(escrito a-á o ha-há) Características. El artículo se puede caracterizar desde diferentes
(El águila, El habla,
perspectivas:
El agua), excepto
cuando se intercala un -Desde un punto de vista semántico aportan al sustantivo una determinación
adjetivo (La veloz semejante a la que realizan los demostrativos y posesivos. De ahí que hayan recibido
águila, La citada aula) la denominación de artículos determinados . Convierten al nombre clasificador, no
o se trata de nombres actualizado, en una expresión definida, apta para denotar en el discurso. El sustantivo
de letras (la hache), de
maestro designa una clase y no puede contraer la función sujeto (*Maestro lo dijo ).
nombres propios de
mujer (La Ana, La Por el contrario, el sintagma el maestro es una expresión referencial, actualizada,
Águeda) o de siglas capaz de identificar a un individuo concreto en el habla. La determinación que efectúa
(La AFE). sobre el nombre puede ser genérica ( El perro ladra ), específica (El perro ladró ) o
inespecífica (Busca al hombre que la haga feliz). La determinación ofrecida por el
artículo presupone un conocimiento previo de la realidad que identifica; de ahí que no
suela ser usado en la primera referencia o cita de una entidad: Un niño ojeroso llamó
a la puerta; el niño pedía pan para su familia. La presencia del artículo se opone a su
La tradición ausencia: Buscan criado/Busca al criado.
gramatical diferencia
-Desde un punto de vista formal, son signos átonos, carentes de autonomía, e
dos tipos: el artículo
determinado y el
incapaces de contraer por sí mismos una función sintáctica. Esto los diferencia del
artículo resto de los determi nantes (demostrativos, posesivos e indefinidos) y es la causa de
indeterminado (un, que sean considerados signos morfológicos nominales. El artículo el se contrae con las
uno, unos, unas). En preposiciones a y de, dando como resultado al y del.
realidad, estos últimos -Desde el punto de vista funcional el artículo puede desempeñar dos
son un tipo de funciones: a) morfema de determinación del sustantivo y b) transpositor: unido a
indefinidos. Por eso, adjetivos o a segmentos adjetivados forma grupos nominales ( El más bajo ; El de la
se restringe el término izquierda; El que más sepa).
artículo para designar -Desde el punto de vista de la distribución, el artículo va siempre antepuesto
los miembros del
al nombre y sus términos adyacentes. Es incompatible con los demostrativos y los
paradigma: el-la-lo-
los-las
posesivos antepuestos. Admite la anteposición del cuantificador todo, así como la
convivencia con los numerales (Los dos matrimonios ) y algun os indefinidos (pocos,
varios, otros, demás).
Otras propiedades.
-El artículo el puede aparecer ante ante oraciones sustantivadas por la
conjunción que en función de sujeto (El que fuera verdad lo deprimió).
-Ante nombres propios aislados el artículo puede ser de uso obligado (El
Escorial) u optativo (Perú-El Perú), pero no aporta valor de determinación. Cuando el
nombre propio incorpora complementos antepuestos o pospuestos, su uso es
obligatorio: El patriarca Isaac, El noble Roldán, El Galdós de los Episodios).
-Introduce expresiones enfáticas del tipo ¡La cara que tiene!, ¡Lo brutos que
son!
-Reemplaza al posesivo ante nombres que indican términos de posesión
cercana, como partes del cuerpo, de la personalidad, de la ropa, familia, etc. (Abrió el
ojo, alzó el brazo y miró el reloj).
-La presencia del artículo está vedada en construcciones existenciales ( *Hay
el fútbol ), en secuencias que introducen complementos valorativos (*El cuadro
increíble) con algunas verbos que indican posesión (* Tiene el padre) y complementos
de medida y duración (*Mide el metro, *Dura el día).
Sustantivación. El artículo, unido a un adjetivo o a un sintagma
24
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

previamente adjetivado, da como resultado un sintagma nominal.


-Los débiles -Los de María -Los que más gritaban
-Lo serio -Lo de tu primo -Lo que solicitan
Se ha de advertir que en este proceso el adjetivo no deja de ser adjetivo.
Conserva la propiedad de llevar complementos de adjetivo (más alta). Lo que ocurre
es que la unión del artículo y el sintagma adjetivo da lugar a una construcción que se
comporta como un sintagma nominal. Dicha construcción no posee núcleo:

la más alta
Art. SAdj.
SN

Quienes rechazan la transposición explican estas construcciones como casos


de elipsis de un nombre: la [chica] más alta. Como el artículo neutro lo no permite la
recuperación de un nombre, se sostiene que es un pronombre que funciona como
núcleo de la construcción.

25
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 4.
DEÍCTICOS Y CUANTIFICADORES
Los pronombres DEÍCTICOS PERSONALES: LOS PRONOMBRES
reflexivos tónicos conocen
las formas que incorporan Paradigma. Los pronombres personales constituyen la clase nominal más
la preposición con: rica y variada de nuestra gramática. Reciben la denominación de personales por
conmigo, contigo y conformar como el verbo tres grados de deixis de persona (primera/segunda y
consigo. tercera). Pero presentan otros rasgos singulares y específicos:
-Distinguen dos grupos de paradigmas: los tónicos y los átonos
-Expresan diferencias de función (son los únicos herederos de los casos latinos).
Poseemos personales de sujeto (o atributo), de funciones preposicionales, de CD,
de CI y de atributo.
-Conforman asimismo el valor gramatical de reflexividad.
-Manifiestan diferencias de número y, en algunos casos, de género.

Singular Plural
1ªP 2ªP 3ªP 1ªP 2ªP 3ªP
M F N M F
Recto yo tú él ella ello nosotros-as vosotros-as ellos ellas
Tónic Oblicuo -Ref. mí ti él ella ello nosotros-as vosotros-as ellos ellas
o
+Ref mí ti sí nosotros-as vosotros-as sí
CD me te le-lo la lo nos os los las
Átono -Reflex. CI me te le(se) nos os les (se)
ATR lo lo
+Reflex. me te se nos os se

Características.
-Desde el punto de vista semántico, estos signos son deícticos de persona. En contra de lo
que se ha afirmado durante tiempo, los personales poseen una significación unívoca y precisa
(quizás la significación más precisa de todos los signos de la lengua). Lo que varía en cada acto de
habla no es el significado, sino su denotación. Lo particular de los personales reside no en la
variabilidad de los referentes, sino en el hecho de denotar a los agentes del discurso. Las formas yo
y tú designan al emisor y al receptor, respectivamente, y no son pronombres, es decir, sustitutos o
preformas de otros sintagmas nominales. Las formas nosotros y vosotros concuerdan como
plurales, pero no constituyen una pluralidad del yo (yo + yo + yo) de tú (tú + tú + tú). Los términos
de la llamada tercera persona sí son sustitutos o pronombres, pero carecen de referencia personal:
están capacitados para referirse a todo menos al emisor y al receptor.
-Desde el punto de vista pragmático, son expresiones referenciales. Como los nombres
propios, están capacitados para denotar sin necesidad de determinación. De ahí que sean
incompatibles con el artículo, con los demostrativos, los posesivos, los indefinidos. Es decir, con
todos los determinantes.
-Desde el punto de vista funcional presentan una variedad tan grande que están capacitados
para contraer cualquier función sintáctica. Los pronombres de sujeto (yo, tú…) suelen ser
redundantes con los morfemas verbales. Su presencia es obligatoria cuando aportan información
novedosa (El profesor soy yo ) o cuando van marcados por cierto énfasis (Yo lo he dicho). En el
resto de los casos es habitual su elipsis.
-Desde el punto de vista de la distribución, los personales átonos se anteponen al verbo,

26
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

excepto en el imperativo, en el infinitivo y el gerundio: Díselo, Puedes consultarlo.


En los tratamientos de cortesía se produce un desajuste entre la persona gramatical y la referencia a
las personas del discurso. La forma usted constituye una tercera persona gramatical y denota a la
segunda persona del habla (tú). En otros tratamientos honoríficos lo que se violenta es el número: la
forma nos corresponde y co ncuerda como la primera persona del plural pero denota al yo de la
enunciación.

27
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

DEÍCTICOS PERSONALES. LOS POSESIVOS

Los posesivos . Desde un punto de vista funcional diferencia el español dos paradigmas
diferentes de posesivos, los determinantes y los modificadores
a) Determinantes posesivos:
Observa. El
posesivo con
sustantivos derivados 1ª pers. 2ª pers. 3ª pers.
de verbos de acción Un solo singular mi tu su
está capacitado para poseedor plural mis tus sus
sustituir al sintagma Varios singular nuestro-a vuestro-a su
equivalente al sujeto
o al complemento poseedores plural nuestros-as vuestros-as sus
directo: b) Modificadores o adjetivos posesivos:

-El director decidió


1ª pers. 2ª pers. 3ª pers.
Un solo singular mío-a tuyo-a suyo-a
↓ poseedor plural míos-as tuyos-as suyos-as
-La decisión del Varios singular nuestro-a vuestro-a suyo-a
director
poseedores plural nuestros-as vuestros-as suyos-as

-Su decisión Los miemb ros de ambos conjuntos presentan características comunes. Así, desde un punto
de vista semántico:
a) Efectúan una reducción designativa en un sintagma nominal para facilitar la
-Compró la casa identificación de su referente en el discurso: Nuestra casa, Esta casa nuestra.
↓ b) Son deícticos. Realizan dicha función relacionando a los objetos denotados con alguna
-La compra de la de las personas del discurso: mi bici, nuestros amigos, su perro. Esta relación se
casa transparenta incluso en su significante: mí-mi, tú-tu…
c) Indican una relación gen érica de pertenencia o proximidad que los gramáticos han

denominado posesión. Dicha relación se establece entre el determinante posesivo (que
-Su compra denota al poseedor, una de las personas gramaticales) y el nombre (que se refiere a la
entidad poseída). La presen cia activa de estas dos entidades (poseedor y cosa poseída)
hace que la lengua distinga en el caso de los posesivos dos tipos de número:
singular/plural de poseedor, singular/plural de término de posesión.
Fuera de la caracterización semántica, ambos paradigmas presentan notables
diferencias:
1) Los determinantes van antepuestos al nombre y sus complementos ( Mis
inolvidables amigos del colegio ); los modificadores aparecen pospuestos al nombre y sus
complementos (Ese amabilísimo perro tuyo).
2) Los determina ntes carecen de variación de género (excepto las formas nuestro-a,
vuestro-a, nuestros-as, vuestros-as). Los adjetivos posesivos poseen variación de género.
3) Los determinantes son átonos. Incluso las formas nuestro, vuestro tienden a
realizarse sin acento. Los adjetivos son tónicos.
4) El posesivo antepuesto es incompatible con el artículo. Solo aparece en usos
arcaicos o dialectales, rechazados como incorrectos (*Los mis amigos). El posesivo
pospuesto es compatible con el artículo (Estas son las ansias mías).
5) El posesivo determinante nunca se sustantiva. El adjetivo posesivo unido al
artículo se convierte en un sintagma nominal. Las formas que en muchas gramáticas
aparecen como pronombres posesivos (el mío, el tuyo, el suyo…) no son sino casos normales
de sustantivación de un adjetivo mediante el artículo.
6) El posesivo antepuesto funciona como determinante: precede a cualquier

28
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

complemento adjetivo del nombre y sólo puede venir precedido por el demostrativo y el
indefinido todo: Esos tus ojos misericordiosos, Todo su afán.
7) El posesivo antepuesto solo tolera algunos indefinidos: Mis pocos años, *Sus
algunos amigos . El pospuesto ofrece mayor tolerancia: Algunos amigos suyos, Cierta
crónica suya…

29
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

DEÍCTICOS ESPACIALES. LOS


DEMOSTRATIVOS
Caracteres de los determinantes. Observa los caracteres que
definen a los determinantes:
a) Pertenecen a varios conjuntos gramaticales: demostrativos, posesivos,
OBSERVA indefinidos.
El artículo se b) Realizan una reducción, una determinación entre los objetos que
comporta nombra el sustantivo. La palabra tarde se puede aplicar a todas las tardes; pero la
semánticamente como expresión esta tarde solo conviene a una.
cualquier c) Los determinantes van antepuestos al nombre y a cualquier adjetivo
determinante. Sin que lo acompañe: Esta triste canción, Mis libros preferidos...
embargo, carece de d) Cuando van pospuestos se comportan como el resto de los adjetivos.
autonomía. Por eso e) Convierten al nombre común en expresión definida , preparada para
muchos autores lo denotar.
consideran un Demostrativos. Son demostrativos los miembros del siguiente
morfema nominal paradigma:
como el género y el
número. Singular Plural
Masculino Femenino Masculino Femenino Neutro
este esta estos estas esto
ese esa esos esas eso
aquel aquella aquellos aquellas aquello
Abordaremos sus características desde diferentes perspectivas:
-Desde el punto de vista semántico, los demostrativos:
a) Son determinativos. Efectúan una reducción en la clase designativa del nombre
al que modifican.
b) Son deícticos. Determinan al sintagma nominal señalando la situación espacial
de la entidad a la que se refieren respecto a las personas del discurso.
-Desde el punto de vista formal, los demostrativos presentan variación:
a) de género: masculino, femenino y neutro.
b) de número: las formas del masculino y femenino pueden ser singular y plural
c) de persona: de primera (este…), de segunda (ese…) y de tercera (aquel…)
-Desde el punto de vista categorial son:
a) Adjetivos determinativos: las formas del masculino y femenino.
b) Pronombres deícticos: todos. Las formas neutras sólo son pronombres.
-Desde el punto de vista funcional:
a) En cuanto adjetivo: solo funciona como determinante nominal
b) En cuanto pronombre, puede asumir cualquiera de las funciones propias de los
sintagmas nominales: sujeto, CD, CI, suplemento, atributo…
-Desde el punto de vista posicional o de distribución, el adjetivo
demostrativo:
a) Se antepone normalmente al nombre y a sus complementos adjetivos: Estos
dos nuevos libros de Física. Es incompatible con el artículo.
b) A veces se pospone al nombre. Entonces es compatible con el artículo y suele
aportar valores de énfasis o de ironía: ¿Qué querrá el tío este?

30
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

CUANTIFICADORES (I). LOS INDEFINIDOS


Cuantificación indefinida. La lengua nos permite cuantificar una
magnitud de dos formas, de acuerdo con nuestras necesidades de precisión:
a) Cuantificación definida : a través de los numerales cardinales . Sus
unidades se hallan dispuestas en un orden escalar (números enteros, decimales...).
Ofrecen una descripción tan exacta como necesitemos: El niño pesó 4’245
kilogramos.
b) Cuantificación indefinida : a través de un conjunto de signos que los
gramáticos han denominado indefinidos. Aportan una información imprecisa, vaga.
Determinación. Los indefinidos constituyen un conjunto bastante
heterogéneo de signos: presentan entre sí diferencias formales (unos son invariables
al género y al número; otros, no), posicionales, categoriales. Sin embargo, hallamos
comportamientos comunes que los incluyen entre los determinantes:
a) Determinan o actualizan al nombre común para formar una expresión
referencial. El signo libro no denota ni puede funcionar como sujeto; pero sí
denotan y están capacitadas para contraer dicha función las expresiones: todo libro,
un libro, cierto libro, cualquier libro, tanto libro... A diferencia de los demostrativos
y de los indefinidos, la determinación o actualización que efectúan los indefinidos
no es identificadora. La expresión Este libro me ayuda a identificarlo; pero Un libro,
no.
b) Se anteponen al conjunto formado por el nombre y sus complementos: Un
inefable aroma, Bastantes incautos adolescentes del colegio.
c) Muchos de ellos pueden funcionar como sintagmas nominales sin necesidad
de sustantivación: Compré muchos libros-Compré muchos; Sabe más latín-Sabe
más
d) Presentan restricciones en la forma de combinarse con otros determinantes.
Sin embargo no las presentan para combinarse con adjetivos calificativos.
Tipos de cuantificadores indefinidos.
a) Cuantificadores gradativos. Son un conjunto formado por los signos:
mucho (muy), poco, bastante, demasiado, más, menos, tanto (tan). Se denominan así
porque son aplicables a verbos, adjetivos y adverbios que permiten grado: más ágil,
menos dócil, bastante lejos, trabaja demasiado. Más, menos y tan(to) suelen formar
oraciones comparativas: Le gusta más el fútbol que a mí . Aunque son esencialmente
determinantes, funcionan también como sintagmas nominales (sin necesidad de
transpositor) y como adverbios (inmovilizando sus marcas):
Un: Aunque durante Determinante SN SAdv.
tiempo fue -Compró muchos -Compró muchos -Trabaja mucho
considerado artículo discos
indeterminado, hoy -Quiero más dinero -Quiero más -Te quiero más
existe acuerdo en
considerarlo como un b) Indefinidos existenciales. Incluyen los signos: alguien/nadie, algo/nada,
indefinido un, algún(o)/ningún(o). Presuponen o niegan la existencia de una entidad. Presentan
incompatibilidad con el artículo. No todos los términos desarrollan todas las
funciones: Un es solo determinante; Alguien/nadie se comportan siempre como
sintagmas nominales.
Determinante SN SAdv.
Algún-a/ningún-a-os-as Alguno/ninguno Algo-todo-nada
Alguien-nadie
Un-a-os-as Algo-nada
-Verán algún día -Verán algo -a Sufrieron algo - Algo
alguien triste
31
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Las formas algún, ningún y un son siempre adjetivos determinantes: solo pueden
combinarse con sustantivos. Por el contrario, alguno, ninguno y uno se comportan
como pronombres, es decir, como sintagmas nominales. Cuando van pospuestas al
verbo, las formas ningúno, nadie y nada exigen una negación previa. Desde un
punto de vista semántico se oponen entre sí por los siguientes rasgos:

+ persona - persona ± persona


positivo alguien algo algún(o) - un
negativo nadie nada ningún(o)
c) Otros indefinidos. Existen indefinidos que no conforman propiamente un grupo.
Es el caso del relativo cuanto, del distributivo cada, así como cualquier(a), demás,
cierto, otro y todo. Poseen en común algunos rasgos. Pueden funcionar como
determinantes o como sintagmas nominales, pero no como adverbios.

32
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

CUANTIFICADORES (II). NUMERALES


Numerales. Uno de los grandes avances de la humanidad es el
descubrimiento de escalas y operaciones numéricas de carácter abstracto que le
sirven para medir magnitudes de diferente naturaleza (distancias, temperaturas,
pesos, precios…). La escala más conocida es la de los números naturales, que suele
ordenarse en conjuntos de diez números (clasificación decimal ). Sobre ella se
forman otras escalas: fraccionarios, multiplicativos, etc.
Bajo la denominación de numerales se clasifican adjetivos que hacen referencia
directa o indirecta a los números naturales: cardinales, ordinales, fraccionarios,
multiplicativos. De ellos, sólo los cardinales son adjetivos determinativos
propiamente dichos. Los demás adoptan la posición de los adjetivos calificativos.
Numerales cardinales . Son adjetivos determinativos que significan
cada uno de los grados de la escala de los números naturales. Aportan, por tanto, una
cuantificación precisa y absoluta. Se anteponen al conjunto formado por el nombre y
sus complementos: Dos viejos amigos de colegio. Son compatibles con el artículo, el
demostrativo y el posesivo, que siempre van antepuestos: Los dos hermanos, Estos
cinco libros, Mis diez libros preferidos. Se combinan con sustantivos contables. No
suelen ser compatibles con los indefinidos, que hacen referencia a cantidades
imprecisas y vagas. Cuando van pospuestos al nombre adquieren un valor ordinal:
Capítulo cinco, Canal tres…
Al igual que los demostrativos, cuando falta el nombre, los cardinales funcionan
como sintagmas nominales: Quiero dos; Compraré veinte. Cuando el cardinal lleva
artículo o demostrativo, adquiere un mayor valor de precisión e identi ficación: Esos
cinco; Los siete…
Hay significantes numerales simples: del uno al quince (uno, doce, quince ), las
decenas (veinte, treinta, cincuenta...), cien, quinientos, mil. El resto de los
numerales presenta un significante compuesto: diecisiete, veintidós, veinte mil… Las
formas de ciento y uno (así como los números compuestos acabados en uno)
adoptan la forma apocopada (cien, un). Varían en género uno y los compuestos
acabados en este mismo número (veintiuna, ciento una …) y las centenas
(cuatrocientas gacelas)…
Los numerales millón, billón, trillón… se comportan como sustantivos (Un
millón de euros ). No se ha de considerar numerales los términos que designan los
números o guarismos (siempre con género masculino): el ocho, el veinte, el cero.
Numerales ordinales. No significan directamente número, sino el
orden que ocupa una magnitud en una clasificación que toma como base la escala de
los números naturales: primero, segundo, décimo…
A diferencia de los cardinales, no son adjetivos determinativos: se comportan
como los calificativos y los clasificadores. Se comportan, pues, como adyacentes o
modificadores del nombre. Presentan variación de género y de número ( primero-a-
os-as…). Para sustantivarse necesitan la presencia del artículo: el vigésimo.
Numerales partitivos. Las fracciones indican el número de partes que
se toman de una magnitud previamente fragmentada. La referencia lingüística se
realiza mediante los partitivos, que se forman:
-Hasta el número diez, con los ordinales: Dos novenas partes.
-A partir del número once, con el sufijo –avo: La quinceava parte
Numerales multiplicativos . Los múltiplos disponen de una serie
específica de adjetivos numerales: doble, triple, cuádruple (o cuádruplo)…
Tampoco son determinantes: se comportan como adyacentes o modificadores del
nombre. Se sustantivan con el artículo (el doble, el triple…) y en tales casos suelen
llevar el término de referencia como su complemento: El doble de faltas...

33
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Romano Números cardinales Numerales ordinales múltiplos fraccionarios
I 1 uno primero
II 2 dos segundo doble 1/2 medio, mitad
III 3 tres tercero triple 1/3 tercio o tercera parte
IV 4 cuatro cuarto cuádruple(o) 1/4 cuarto
V 5 cinco quinto quíntuple(o) 1/5 quinto
VI 6 seis sexto séxtuplo 1/6 sexto
VII 7 siete séptimo séptuplo 1/7 séptimo
VIII 8 ocho octavo óctuple(o) 1/8 octavo
IX 9 nueve noveno 1/9 noveno
X 10 diez décimo décuplo 1/10 décimo
XI 11 once undécimo 1/11 onceavo-onceno
XII 12 doce duodécimo 1/12 doceavo
XIII 13 trece decimotercero 1/13 treceavo
XIV 14 catorce decimocuarto 1/14 catorceavo
XV 15 quince decimoquinto 1/15 quinceavo
XVI 16 dieciséis decimosexto 1/16 dieciseisavo
XVII 17 diecisiete decimoséptimo 1/17 diecisieteavo
XVIII 18 dieciocho decimoctavo 1/18 dieciochoavo
XIX 19 diecinueve decimonoveno 1/19 diecinueveavo
XX 20 veinte vigésimo 1/20 veinteavo (también
vigésimo)
XXI 21 veintiuno vigésimo primero o 1/21 veintiunavo
vigesimoprimero
XXII 22 veintidós vigesimosegundo 1/22 veintidosavo
XXIII 23 veintitrés vigesimotercero
XXIV 24 veinticuatro vigesimocuarto
XXV 25 veinticinco vigesimoquinto
XXVI 26 veintiséis vigesimosexto
XXVII 27 veintisiete vigesimoséptimo
XXVIII 28 veintiocho vigesimooctavo
XXIX 29 veintinueve vigesimonoveno
XXX 30 treinta trigésimo 1/30 treintavo
XXXI 31 treinta y uno trigésimo primero 1/31 treintaiunavo
XXXII 32 treinta y dos trigésimo segundo
XL 40 cuarenta cuadragésimo 1/40 cuarentavo
XLI 41 cuarenta y uno cuadragésimo primero 1/41 cuarentaiunavo
XLII 42 cuarenta y dos cuadragésimo segundo
L 50 cincuenta quincuagésimo 1/50 cincuentavo
LI 51 cincuenta y uno quincuagésimo primero
LX 60 sesenta sexagésimo 1/60 sesentavo
LXI 61 sesenta y uno sexagésimo primero
LXII 62 sesenta y dos sexagésimo segundo
LXX 70 setenta septuagésimo 1/70 setentavo
LXXI 71 setenta y uno septuagésimo primero
LXXX 80 ochenta octogésimo 1/80 ochentavo
XC 90 noventa nonagésimo 1/90 noventavo
C 100 cien centésimo céntuplo 1/100 centésimo
CI 101 ciento uno centésimo primero
CII 102 ciento dos centésimo segundo 1/200 doscientosavo
CC 200 doscientos ducentésimo 1/300 trescientosavo
CCC 300 trescientos tricentésimo 1/1000 milésimo
CD 400 cuatrocientos cuadringentésimo
D 500 quinientos quingentésimo
DC 600 seiscientoss sexcentésimo
DCC 700 setecientos septincentésimo
DCCC 800 ochocientos octingentésimo
CM 900 novecientos noningentésimo
M 1000 mil milésimo
MM 2000 dos mil dosmilésimo 1/2000 dosmilésimo
34
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Aparte de la complementación que realizan los adjetivos calificativos, existen varias


formas de determinación nominal: la significativa y la designativa. La primera
afecta al conjunto de propiedades que definen el contenido de un signo. El resultado
es siempre “Un tipo de”: teléfono móvil es un “tipo de” teléfono... La segunda
efectúa una reducción sobre el conjunto de elementos que constituyen su clase
designativa. La expresión El teléfono de Raúl no modifica la significación del signo:
de entre todos los teléfonos, se selecciona uno. Este tipo de restricción constituye
una ayuda importantísima para identificar los referentes.
Además del procedimiento léxico, la lengua dispone de procedimientos
gramaticales de determinación (el plural y el artículo), así como de un conjunto de
signos especializados en esta función (demostrativos, posesivos, indefinidos ...). A
este último conjunto se les aplica el término genérico de determinantes. Entre ellos,
algunos autores incluyen el artículo; otros lo consideran un morfema gr amatical del
nombre: es átono y nunca aparece aislado.

35
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 5. EL ADJETIVO
EL ADJETIVO
Características. El adjetivo es una clase de palabras estrechamente ligada al
nombre tanto por su constitución interna (muchos presentan variación de género y
de número) como por su estrecha relación sintáctica. Durante siglos fueron
considerados por los gramáticos como variedades de una misma categoría ( nombre
sustantivo y nombre adjetivo). Sin embargo, existen numerosos rasgos que
diferencian estos dos conjuntos de palabras. Podemos caracterizar al adjetivo desde
diferentes perspectivas:
-Desde el punto de vista formal el adjetivo es un sintagma constituido
por la unión morfológica de una raíz léxica y de una desinencia. La flexión del
adjetivo expresa dos valores gramaticales: el género (sano-sana) y el número
(triste-tristes). Los morfemas de género y número del adjetivo carecen de
significación propia, están destinados a entablar corcondancia con los del sustantivo.
También existen adjetivos formados por composición (rojiblanco, azulgrana ) y
derivación (superfácil, debilucho, cabreadísimo).
-Desde el punto de vista semántico el adjetivo no designa entidades
(como el sustantivo), sino propiedades. Estas propiedades pueden ser rasgos que
afectan a la sig nificación (adjetivos relacionales: música clásica), a la designación
(adjetivos clasificadores: el equipo canario ) o al referente ( adjetivos calificativos:
nieve sucia).
-Desde el punto de vista funcional los adjetivos representan dos roles
sintácticos re lacionados con el sustantivo con el que concuerdan: complemento
nominal y atributo. El complemento nominal efectúa una modificación interna (el
adjetivo pertenece al sintagma a cuyo núcleo afecta). Por el contrario, el atributo
realiza una modificación ext erna (el adjetivo queda fuera del sintagma del que
“predica” algo).
-Desde el punto de vista distribucional el adjetivo aparece junto al
nombre, antepuesto o pospuesto según la modificación que realice.
Determinantes y adjetivos. La gramática tradicional distinguía dos
subconjuntos en la categoría de los adjetivos: los determinativos y los calificativos.
En los primeros agrupaba a posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales,
relativos e interrogativos. Todos los demás se incluían en el segundo grupo. Aunque
poseen rasgos comunes, modernamente se agrupan bajo denominaciones diferentes:
determinantes y adjetivos propiamente dichos. Los determinantes:
a) Pertenecen a clases cerradas. No está en manos del hablante introducir,
modificar o eliminar alguna unidad. Los adjetivos pertenecen a clases abiertas.
Constantemente están apareciendo y desapareciendo nuevas unidades.
b) Efectúan una determinación designativa al nombre al que afectan. Tal
determinación lo convierte en expresión definida, apta para efectua r señalamientos o
denotaciones en los actos de discurso. Solo un reducido número de adjetivos puede
efectuar este tipo de restricciones.
c) Los determinantes van antepuestos al conjunto formado por el nombre y sus
adjetivos: Esta [dulce melodía romántica]. Cuando van pospuestos suelen perder su
valor determinativo; pero, en todo caso, se posponen también al grupo formado por
el nombre y sus complementos La [dulce melodía romántica] aquella.
d) Incluimos dentro de la clase de los determinantes a demostrativos, posesivos,
indefinidos y numerales. De los relativos solo cuyo puede ser considerado
determinante. También pertenece a este conjunto el tónico qué (¡Qué día!)
e) Se ha de diferenciar entre determinantes y adjetivos determinativos . El
adjetivo azul en El pantalón azul reduce la extensión del signo pantalón, pero no es
determinante: necesita la presencia del artículo, de un demostrativo...
36
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

37
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

CLASES DE ADJETIVOS

Clases semánticas. Dentro del conjunto de los adjetivos el


comportamiento no es uniforme. Según el tipo de relación semántica que mantienen
con el nombre al que afectan podemos establecer varias clases: relacionales,
clasificadores y calificativos.
Adjetivos relacionales. Aportan un rasgo de contenido que se suma a
la significación del nombre. El resultado es una nueva unidad semántica que se
puede caracterizar como “un tipo de” la que representa el núcleo. En las
construcciones submarino nuclear, crónica periodística, crecimiento demográfico,
ordenador portátil, cámara digital, la aplicación de los adjetivos de lugar a
significados que designan “un tipo de” submarino, de crónica, de crecimiento, de
ordenador, de cámara… Los adjetivos relacionales van inmediatamente pospuestos
al nombre. No admiten gradación (* Un submarino muy nuclear, un ordenador muy
portátil…). Las construcciones con adjetivos relacionales no suelen transformarse en
oraciones atributivas (*La crónica es periodística, *El crecimiento es
demográfico…). En la construcción Un + N + Adj., no puede sustituirse por así. En
las transposiciones que dan lugar a adjetivos relacionales el sustantivo carece de
determinantes (reloj de señora, orquesta de cámara, libro de misa, balón de fútbol,
libro de texto…)
Adjetivos clasificadores . Tienen la propiedad de modificar la clase
designativa de un nombre. Existen adjetivos que designan propiedades físicas
(ciego, cojo, manco…), morales (sabio, santo, asesino, traidor…), sociales (francés,
americano, protestante, socialista, liberal…), profesionales ( carpintero,
informático, docente…). Tienen la propiedad de clasificar al nombre al que
acompañan (La niña ciega, El candidato socialista, Mi hijo informático...). Su
función es tan semejante a la del nombre común que con frecuencia son utilizados
como tales. Su aplicación a un nombre no da lugar a “un tipo de” (Un profesor
liberal no es un tipo de profesor). Las construcciones en las que aparecen se pueden
transformar en oraciones atributivas adscriptivas (La niña es ciega, El candidato es
socialista, Mi hijo es informático). No admiten la gradación ni la cuantificación (*La
niña muy ciega… ). En la construcción Un + N + Adj., no puede sustituirse por así.
Van pospuestos al nombre y, en caso de que exista, al adjetivo relacional (El avión
reactor americano ). En los complementos determinativos formados por
transposición los dos SN han de estar determinados: la mesa del jardín, la toalla del
baño, el reloj del caballero, el ordenador del jefe, etc.
Adjetivos calificativos . Aportan una cualidad que afecta a la entidad
denotada por el sustantivo: ordenador potente, toalla suave, niño delgado... La
construcción resultado no es “un tipo de” ( un ordenador potente no es un tipo de
ordenador, mientras que sí lo es un ordenador portátil ). Estas construcciones
presentan relación con oraciones atributivas modales (La toalla es suave ). Los
adjetivos calificativos admiten gradación (Un niño muy delgado o delgadísimo ). En
la construcción Un + N + Adj., puede sustituirse por así (Un niño travieso -Un niño
así). Pueden ir antepuestos o pospuestos al grupo formado por el nombre y los
adjetivos relacionales y clasificadores si los hubiere ( Un rapidísimo avión reactor
americano-Un avión reactor americano rapidísimo). Cuando aportan una cualidad
“prototípica” de la entidad designada por el nombre se denominan epítetos. Suelen
ubicarse en situación prenuclear: la mansa paloma, la blanca nieve, el crudo
invierno.

38
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Otras clases.
-Perfectivos. Algunos adjetivos y los participios que conservan su valor
aspectual expresan acción acabada: lleno, trunco, dicho, preso, abierto, frito...
-Participios. Son derivados verbales que comparten con el adjetivo no solo
los morfemas de género y de número, sino también sus funciones. Cuando
conservan su valor perfectivo, constituyen una clase de adjetivos que puede llevar
adyacentes verbales (CI, suplemento, atributo, circunstanciales –entre ellos el
C.Agente-).

39
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

GÉNERO, NÚMERO Y GRADO


Morfemas de concordancia. En el sustantivo el género y el número
presentan dos dimensiones:
a) Son morfemas de concordancia, es decir, marcas ubicadas en el nombre
y el adjetivo para mostrar que mantienen relación. Son signos de relación solo
cuando se hallan en concordancia.
b) Morfemas de valores significativos de tipo “pluralidad”, “sexo”… La
lengua explota estos exponentes de concordancia para dotarlos de ciertos contenidos
gramaticalizados.
El género y el número en el adjetivo sólo son morfemas de concordancia. No
poseen significación. A partir del adjetivo bravas podemos deducir su género y su
número (femenino y plural); pero nada nos dice de oposiciones como “macho”/
“hembra”, “frutal” / “fruto”, “unidad” / “pluralidad”. Serán contenidos que
proporciona el sustantivo al que se une: reses bravas, castañas bravas, aguas
bravas…
Género. Existen dos tipos de adjetivos: los que presentan variación de
género y aquellos que son invariables. El femenino se construye bien sustituyendo
las desinencias -o/-e del masculino por -a, bien añadiendo esta terminación a las
formas masculinas acabadas en consonante:
-o/-a: hermoso-a, listo-a, agrio-a, bueno-a, tranquilo-a, amplio-a…
-e/-a: regordete-regordeta,
-∅/-a: inglés-a, alemán-a, andaluz-a, creador-a, llorón-a
Son muchos los adjetivos que carecen de desinencias para el género: difícil,
suave, carente, veloz, azul, hindú, mejor, ágil, transparente, mordaz, joven, feliz,
admirable… En tales casos se identificará el género de la concordancia a través de
las variaciones del sustantivo o de los determinantes.
Número. La formación del plural de los adjetivos sigue las mismas reglas
que gobiernan la formación de este morfema en los sustantivos: Se añade al singular
la desinencia –s después de vocal átona y –es tras vocal tónica o consonante:
a) Leve-s, breve-s, soso-s, amargo-s, alegre-s, alto-s, cursi-s, suicida-s…
b) Hindú-es, pakistaní-es, sefardí-es,
c) Alemán-alemanes, creador-es, fiel-es, capaz-capaces, azul-es, joven-jóvenes
Son poco abundantes los casos de adjetivos sin variación de número: gratis,
isósceles, viejales…
Gradación. Los adjetivos calificativos (bueno, alto, fresco, limpio...)
aluden a cualidades graduales. Por eso están capacitados para recibir cuantificación
(muy bueno, más alto, tan fresco, menos limpio… ), posibilidad de la que carecen los
clasificadores y los relacionales. La gramática diferencia tres grados de
cuantificación: el positivo, el comparativo y el superlativo.
El positivo muestra una cualidad sin cuantificar. En la comparación el adjetivo
es modificado por algunos adverbios que lo relacionan con una oración comparativa
que sirve de punto de referencia. Existen tres tipos de comparaciones:
-De superioridad. Utiliza el cuantificador más: Más delgado que antes.
-De inferioridad. Emplea el intensivo menos: Es menos nervioso que su
hermano.
-De igualdad (tan, igual de, lo mismo de): Está tan contento como yo.
Existen cuatro comparativos sintéticos de superioridad herederos de las
formas latinas: mejor, peor, mayor, menor: Es mejor que nosotros.
El superlativo manifiesta el grado más alto de una cualidad. Dos tipos:
a) Superlativo absoluto . Se construye con el adverbio muy o con los sufijos -
ísimo (o, en su caso –érrimo): muy inteligente, contentísimo, paupérrimo…

40
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

b) Superlativo relativo . El artículo unido al comparativo de superioridad o de


igualdad manifiesta el grado sumo de una cualidad seguido de un complemento
introducido por la preposición de: El más violento de la clase, El menos adecuado
de los libros, El mejor delantero del equipo.

41
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

CAMBIOS DE CATEGORÍA
Sustantivación evolutiva. Los sustantivos comunes delimitan un
conjunto (designación) al que pertenecen la s realidades que nombran. Los adjetivos
clasificadores poseen una fuerte semejanza con ellos: también señalan clase. De ahí
que sean muy fáciles las transiciones de adjetivos clasificadores a sustantivos
comunes. Términos como estudiante, portero, ordenador, lavadora, italiano,
madrileño, madridista, católico, socialista, capitalista, etc. se han originado en
adjetivos. En muchos casos conservan “doble nacionalidad”: pueden comportarse
como adjetivos y como sustantivos. Existen criterios formales para determinar
cuándo son nombres y cuándo adjetivos:
-Un/uno (algún/alguno): los sustantivos se combinan con los indefinidos
apocopados un-algún, mientras que los adjetivos exigen las formas plenas: un
sereno-uno sereno, un singular-uno singular, un católico-uno católico, un religioso-
uno religioso...
-Complementos: solo el nombre puede llevar complementos adjetivos:
lateral veloz, político honesto, sueco rubio...
-Cada y todo: solo los nombres admiten estos indefinidos: todo humano,
cada español...
Sustantivación sintáctica. Aparte de este proceso de formación de
sustantivos por traslación, la lengua conoce la posibilidad de construir sintagmas
nominales por medio del artículo. Con las formas dotadas de género y número el-la-
los-las el proceso se genera normalmente a partir de una elipsis del sustantivo:
-Los alumnos diligentes -Los diligentes
-Las pruebas más fáciles -Las más fáciles
En el análisis de las construcciones de la derecha se podría restituir el
nombre elidido. Pero no siempre es fácil determinar cuál es el sustantivo concreto
que se debe recuperar: los inconscientes (¿niños, hombres, enfermos...?), los de
abajo (¿vecinos, habitantes, campesinos, revolucionarios...?). Por otra parte, con el
artículo neutro nunca es posible introducir un nombre: lo blanco, lo escandaloso, lo
triste, lo sublime... Por eso aplicamos la hipótesis transpositora: siempre que el
artículo se une a un adjetivo se forma una construcción nominal. El adjetivo no deja
de ser adjetivo (puede llevar adyacentes: Los más capaces, Lo extremadamente
complicado...). Lo que constituye un sintagama nominal es la unión del artículo y
del adjetivo:
SN[ ART[lo] ADJ[difícil]]

La transposición se produce también en la unión del artículo a segmentos


previamente adjetivados (sintagmas con preposición y oraciones de relativo) : Las de
la izquierda, Lo que no saben...
Adverbializaciones del adjetivo. Algunos adjetivos se convierten
en adverbios al inmovilizar sus marcas: lento, claro, rápido, duro, sucio, bajo,
pronto, quedo, estupendo, fatal, etc.: Camina muy lento, Trabajé duro, Llegó
demasiado pronto, Habla quedo, Quedó fatal... En muchos casos presentan
equivalencia con adverbios en –mente: Camina muy lentamente, Trabajé duramente,
etc.
Deverbales y denominales. Son adjetivos formados sobre verbos o
sobre nombres. Los primeros suelen terminar en –dor, -nte, -ivo, -ble, -nte ... y
algunos heredan características combinatorias del verbo del que proceden:
repartidor de butano, constructor de catedrales, estudiante de Farmacia,
constitutivo de delito..
Participios y adjetivos. Los participios funcionan como sintagmas
adjetivos, pero pueden tener complementos de verbo. Conservan su valor aspectual,
su capacidad de realizar la inversión pasiva y llevar complemento agente ( castigado
por el entrenador). Muchos participios cambian de clase y se convierten en adjetivos
42
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

calificativos: sufrido, leído , reducido, esforzado, presumido, consumido, ocupado,


despreocupado, abandonado, descuidado... Pueden cuantificarse (muy ocupado...), y
pierden el aspecto y la posibilidad de llevar complementos agentes.

43
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 6. EL VERBO (I)


RASGOS Y CLASES
Características. El verbo es la categoría morfológica más importante
de la gramática. Es el núcleo y el centro de la oración. Al igual que el resto de las
categorías, puede ser definido y descrito desde diferentes perspectivas.
-Desde un punto de vista formal el verbo es una unidad léxica compuesta
de raíz, característica (o vocal temática ) y desinencia. Al conjunto raíz más
característica se le aplica la denominación de tema:
tema
raíz característica desinencia
cant- -a- -re-mos
beb- -e- -re-mos
viv- -i- -re-mos

La raíz aporta el significado léxico y determina las posibilidades


combinatorias del verbo. Las desinencias transmite n sus valores gramaticales
(número, persona, modo, tiempo o perspectiva, aspecto...): el conjunto de las
desinencias verbales forma un sistema que se denomina conjugación. La
característica o vocal temática determina el tipo de conjugación (primera, segunda
o tercera).
-Desde un punto de vista semántico el lexema verbal no conforma
entidades (como los nombres), ni propiedades (como los adjetivos), sino procesos.
Bajo el término proceso se agrupa un conjunto muy amplio de categorías
significativas (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo
ligadas a la temporalidad.
-Desde el punto de vista funcional , el verbo es el núcleo de la frase verbal
o, lo que es lo mismo, de la oración. El verbo es el centro del que directa o
indirectamente dependen todas las demás funciones sintácticas: sin verbo no existe
oración. El signo léxico del verbo predetermina el número de funciones formales y
semánticas con las que se puede combinar. Un significado verbal escribir prevé la
combinación con tres funciones:

alguien escribe algo a alguien


sujeto núcleo oracional CD CI
“agente” “proceso” “objeto” “beneficiario”

Clases de verbos . Los verbos han sido clasificados desde diferentes


perspectivas:
1) Según sus posibilidades combinatorias, los gramáticos los han
clasificado en
-Transitivos: se construyen con complemento directo
-Intransitivos: carecen de la posibilidad de llevar complemento directo
-Impersonales: no se combinan con sujeto léxico
-Copulativos: sirven de enlace entre el sujeto y el atributo o predicado nominal.
-Auxiliares: sirven de soporte a los morfemas de conjugación en las perífrasis
El hecho de que un verbo pueda llevar o carecer de una función depende de
su signo léxico, es decir, de su significado. La clasificación no posee un valor
absoluto: un verbo transitivo puede aparecer sin CD y viceversa, no es raro
encontrar un intransitivo como vivir con CD (Vivía con ansiedad aquellos

44
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

momentos). Por eso se prefiere hablar de usos transitivos, intransitivos, impersonales


o copulativos de los verbos.
2) Según su significación se han propuesto numerosos ordenamientos. Las
clases verbales más conocidas son:
-Verbos de acción. Existe un “agente” responsable del proceso: cantar, limpiar.
-Verbos de estado. El sujeto “experimenta” el proceso verbal: Un cuadro pendía
de la pared.
-Verbos de evento. Expresan un acontecimiento: Nació en 1990.

45
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

DERIVADOS VERBALES
Los derivados . El signo léxico del verbo se asocia a unos derivativos
que modifican su categoría. Son las llamadas formas nominales o formas no
personales del verbo: el infinitivo, el gerundio y el participio. Se comportan
respectivamente como un SN, un SAdv. (a veces como SAdj.) y como un SAdj.,
pero pueden tener complementos de verbo:
Funciona como Tiene complementos de
infinitivo Sintagma nominal
gerundio SAdv. (SAdj.) verbo
participio Sintagma adjetivo

El infinitivo. Termina en las desinencias –ar, -er, -ir, que lo categorizan


como un sintagma nominal. Como consecuencia:
-Asume funciones nominales y solo funciones nominales (sujeto, CD, CI,
Suplemento…): Amar es un don de los cielos (sujeto), Necesita descansar (CD),
Se acuerda ahora de estudiar (SUP), Lo hace para disimular (CCFin), Se hace sin
esforzarse (CCM), El arte de amar (CN), Difícil de comprender (CAdj.), Antes de
morir (CAdv.)…
-Se sustituye por sintagmas nominales y solo por sintagmas nominales: Necesita
ejercitarse (→Necesita ejercicio, Lo necesita).
El infinitivo no forma propiamente oraciones: no puede coordinarse ni ser
sustituido por verbos en forma personal. En el cambio Desea asistir por Desea que
asistas no se reemplaza un infinitivo por una oración, sino por otro sintagma
nominal. El infinitivo es incompatible con todos los morfemas verbales (número,
persona, modo, tiempo, aspecto), excepto el de anterioridad (expresado por las
formas compuestas: nacer-haber nacido).
Constituyen una clase de sintagmas nominales, pero no son nombres
morfológicos. Solo algunos se sustantivan por completo asumiendo morfemas de
género y de número ( cantares, quereres, decires, andares…), el artículo y
complementos nominales (El triste sonar de las campanas).
El gerundio . Se forma mediante el derivativo –(a)ndo, –(ie)ndo. Es
incompatible con los morfemas del verbo, excepto con el de anterioridad ( Habiendo
llegado). Como el infinitivo, puede llevar todo tipo de complementos verbales:
sujeto (Saliendo yo de mi casa), CD (Preparando la cena ), CI (Sonriendo a los
asistentes), suplemento( Vanagloriándose de su zafiedas), complementos
circunstanciales (Subiendo por la escalinata, Trabajando para vivir…).
Pero el gerundio no forma oraciones. Se comporta como un sintagma adverbial
o como un sintagma adjetivo. En cuanto adverbio, puede ser complemento
circunstancial de modo ( Lo harás poniendo mucha atención). Como adjetivo, lo
hallamos junto a sintagmas nominales en pies de fotografías y titulares de prensa: El
rey recibiendo a los campeones. También se comporta como atributo de CD: Lo dejé
viendo la tele. Con algunos nombres puede formar expresiones casi fosilizadas:
agua hirviendo, café quemando,
El gerundio expresa duración simultánea con el proceso verbal: Estudia
escuchando música, Pasaba las tardes durmiendo la siesta. Se considera incorrecto
el gerundio de posterioridad: *Apareció una avería, siendo arreglada poco después.

46
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

EL PARTICIPIO
Participio. Se forma con las desinencias –ado –ido que categorizar al
lexema verbal como adjetivo : su desinencia incorpora la flexión de género y de
número. Y Contrae funciones propias de esta categoría:
-complemento nominal: Un árbol desgarrado por el viento
-atributo: El equipo terminó derrotado por los alemanes
El participio, cuando conserva su valor originario, forma una clase singular
dentro de la categoría de los adjetivos.

adjetivos
relacionales clasificadores calificativos ... participios

Se diferencia de los adjetivos relacionales, clasificadores y calificativos:


-Posee una significación aspectual (referencia a una acción acabada)
-Incorpora valor de pasividad.
-Puede llevar complementos de verbo (excepto sujeto y CD). Aunque es
incompatible con átonos pronominales, el participio puede llevar complementos
indirectos (Una postal escrita a sus amigos), suplementos (Preocupado por su
salud), complementos circunstanciales (Nacido en un pueblecito), atributos
(Nombrado gobernador).
-No admite cuantificación: *Un general muy vencido por César
Con relativa frecuencia los participios pueden cambiar de clase y convertirse en
adjetivos calificativos: despistado, honrado, contento, satisfecho, despierto,
mareado... Cuando ocurre este cambio, pierden el valor aspectual y pasivo, así como
la posibilidad de llevar complementos verbales. Pueden ser cuantificados como los
calificativos (Muy despistado, muy contento ...). Lo más frecuente es que mantengan
la doble posibilidad de ser usados como participios y calificativos: El chico es
despitado-El chico fue despistado por unos turistas.
Algunos verbos presentan dos participios, uno regular y otro irregular (con
acento en la raíz):
-prendido-preso -imprimido-impreso -despertado-despierto
-atendido-atento -despertado-despierto -soltado-suelto
-torcido-tuerto -freído-frito
Los adjetivos irregulares se convierten con mayor facilidad en calificativos.
El valor aspectual del participio favorece su apariación en construcciones
absolutas: Conseguido el premio, abandonó la docencia.
El participio ha inmovilizado sus marcas de género y de número para combinarse
con las formas auxiliares del verbo haber en la formación de los tiempos
compuestos: ha descansado, habrán llegado.

Número y persona. El verbo posee dos significados morfemáticos


destinados a mostrar en concordancia la relación con el sintagma nominal: el
número y la persona.
El número presenta, como en el nombre y el adjetivo, dos oposiciones
(singular y plural). En el plano formal número y persona suelen venir
amalgamadas en un solo significante, que suele venir separado del resto de los
morfemáticos (tiempo, modo, aspecto): cant-á-ba-mos, cant -a-re-mos, cant -a-ría-
mos, cant-e-mos...
La persona, al igual que los pronombres, muestra una triple variación (primera,
segunda y tercera personas ). Este morfema de persona es el que da nombre a las
formas propiamente verbales (formas personales o finitas). En los impersonales, los
verbos solo conocen la manifestación de tercera persona: graniza, oscurece, se habla
de fútbol...

47
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

Tema 7. EL VERBO (II)

MODOS VERBALES
Modalidad y modo. Se entiende por modalidad la intervención del
hablante en el enunciado que emite. Conoce varias formas de manifestarse:
a) Modalidad enunciativa . Es un componente esencial de los enunciados
OBSERVA lingüísticos. Diferenciamos varios tipos de modalidad enunciativa: asertiva,
interrogativa, desiderativa y apelativa. La modalidad exclamativa se combina con
todas ellas: ¡Ha llegado papá!, ¡¿Qué ha llegado papá?! ¡Ojalá llegue papá!
1) Algunos gramáticos
b) Modos verbales: indicativo, subjuntivo...
consideran al imperativo
c) Modalidad léxica . Se concreta en adverbios en –mente que funcionan
como un modo verbal
como atributos de modalidad: Afortunadamente, ya terminó sus estudios.
(junto con el indicativo, el
Existe relación selectiva entre la modalidad enunciativa y los modos verbales:
sujuntivo y el potencial).

2) Muchos gramáticos asertiva interrogativa desiderativa apelativa


tradicionales incluyen el indicativo indicativo ∅ ∅
futuro y el condicional en (subjuntivo) ∅ subjuntivo (subjuntivo)
el modo indicativo. potencial potencial ∅ ∅
∅ ∅ ∅ imperativo

Modalidad apelativa. Caracteriza a enunciados por medio de los


cuales el ha blante intenta influir en la conducta de su interlocutor. La lengua utiliza
como forma propia el imperativo y, como forma complementaria, el subjuntivo.
Un segundo rasgo de la modalidad apelativa es la posposición de los átonos
pronominales. La negación exige subjuntivo y anteposición del pronombre átono

-Cómpralo - Compradlo -No lo compres – No lo compréis


-Cómprelo - Cómprenlo -No lo compre – No lo compren

Modo verbal . El modo del verbo es un valor morfológico por medio del
que el hablante presenta el proceso del que habla como real, posible o irreal.
a) El modo indicativo manifiesta realidad, objetividad: Aunque entrena
(entrenaba, entrenó) no será seleccionado.
b) El modo potencial presenta el hecho como probable, factible: Aunque
entranará (entrenaría) no será seleccionado. Agrupa las formas del futuro y del
condicional. Algunos autores sitúan estas formas en el indicativo (son compatibles
con la interrogación); pero tienen usos en los que solo expresan posibilidad: Estarán
por el Barrio Húmedo; Serían las tres.
c) El modo subjuntivo sitúa el acontecimiento verbal como algo irreal,
ficticio, hipotético o inscrito en el mundo de los deseos: Aunque entrene (entranara-
se) no será seleccionado.
En oraciones subordinadas sustantivas aparece el subjuntivo con verbos de
deseo, temor, ruego, mandato: Teme que se vaya de la lengua; Te ordeno que salgas.
Con verbos de entendimiento, lengua y sentido la negación suele exigir subjuntivo
en la oración subordinada: No creo que llegue hoy. Por consiguiente, podemos
agrupar las formas verbales en los modos indicativo, potencial y subjuntivo:

Modo indicativo Modo potencial Modo subjuntivo Modo


imperativo
-canta -cantará -cante -canta
-cantaba -cantaría -cantara-se
-cantó
48
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

TIEMPO Y ASPECTO
Tiempo o perspectiva. Representamos el tiempo cronológico como
un vector que va desde el pasado al futuro pasando por el presente. Para ubicar un
hecho en el eje temporal tenemos dos formas:
a) absoluta: utilizamos coordenadas de calendario: El día cinco de enero de
2003
b) relativa o deíctica. Toma como punto cero el momento de la
enunciación: los adverbios de tiempo realizan este tipo de referencia (antes-ahora-
después).
Los usos prototípicos de las formas del verbo acuden también a este sistema de
anclar los acontec imientos en la sucesión cronológica. La categoría verbal tiempo
tendría formas de pasado, de presente y de futuro:

Pasado Presente Futuro


cantaba, canté canto cantaré/cantaría
cantara-se cante (cantare)

Sin embargo, estas correspondencias entre el tiempo lingüístico y el tiempo


cronológico no siempre son tan perfectas. Existen usos no prototípicos o desviados:
a) El presente lingüístico invade las áreas del pasado y del futuro: El hombre es
mortal (presente gnómico), Colón descubre América en 1492 (histórico), Ya voy
(futuro inmediato), El próximo octubre viajo a Montevideo (presente por futuro)
b) Las formas del pasado aparecen en ocasiones con referencia de futuro: Sucedió
mañana, ¿No se inauguraba el lunes próximo la autovía?
c) Tiempos de futuro señalan (con matices de probabilidad) hechos del presente o
del pasado: Será tu hermano, Estaría de broma.
Ante tales desajustes, cabe la posibilidad de explicar el tiempo lingüístico
como una visión del hablante en dos perspectivas:
1) Perspectiva de acercamiento: cuando percibimos un acontecimiento (del
pasado, presente o futuro) subjetivamente cercano a nosotros utilizamos las formas
de presente.
2) Perspectiva de alejamiento: el resto de las formas verbales nos permiten
ubicar un acontecimiento como más alejado de nuestra visión.
Aspecto verbal . Es un morfema que expresa la visión perfectiva
(terminativa) o imperfectiva (no terminativa) de un acontecimiento. El castellano
opone dos formas con este valor:
1) Canté: muestra la acción como acabada, terminada, “perfecta” (en su
sentido etimológico): Su abuelo vivió en Madrid indica que el estado de vivir en
Madrid ya ha concluido.
2) Cantaba (pretérito imperfecto). El hablante se abstiene de decir si el
proceso ha concluido o no: En Su abuelo vivía en Madrid solo se afirma que residía
en esa ciudad, pero no que haya dejado de vivir allí.
Algunas perífrasis verbales pueden expresar otras formas de percibir el
desarrollo de la acción verbal: incoativa (empezar a, ponerse a, echarse a),
imperfectiva (andar, seguir… + gerundio), terminativa (acabar de, llegar a).
Anterioridad. El sistema verbal opone formas simples a formas
compuestas. Estas últimas están constituidas por el tiempo correspondiente del
verbo haber más el participio (invariable) del verbo que se conjuga: Habían llegado,
Hemos decidido… Las formas compuestas del verbo constituyen un conjunto que se
oponen a sus correspondientes formas simples. El rasgo que manifiestan es el de
anterioridad, un contenido que se halla entre las nociones de tiempo y de aspecto.
La forma hubo cantado (pretérito anterior) ha desaparecido prácticamente de la
lengua. El pretérito perfecto (he cantado) sitúa una acción anterior al presente en un
49
Salvador Gutiérrez Ordóñez, Apuntes de lengua española, Bloque 3

lapso temporal no acabado ( Esta misma mañana lo he dicho/*Ayer lo he dicho ). En


el noroeste peninsular así como en Hispanoamérica desaparecido prácticamente la
diferencia que he cantado presenta con canté.

50
51

PERÍFRASIS VERBALES
Concepto. Llamamos perífrasis verbal a la unión solidaria de un verbo
auxiliar más un infinitivo, gerundio o participio. El verbo auxiliar, que ha
perdido autonomía, es el que aporta las desinencias verbales. El derivado
verbal (infinitivo, gerundio o participio) es el que aporta la carga semántica y
es el responsable de la combinatoria sintáctica. En un ejemplo como Papá
suele podar los frutales, el auxiliar es suele (carece de independencia: *Papá
suele). El infinitivo podar selecciona el tipo de complemento directo (no
decimos *podar la hierba, *podar un hierro...)
Identificación. Puede haber combinaciones de verbo y derivado
perifrásticas y combinaciones de verbo y derivado no perifrásticas. ¿Cómo
diferenciar con criterios formales las unas de las otras? Hay un dato
importante que determina las posibles diferencias: el verbo y el derivado de
una perífrasis forman una unidad funcional (no son independientes
sintácticamente) y por ello el derivado:
1) No es conmutable por otros segmentos.
2) No acepta la interrogación.
3) No acepta la sustitución por un pronombre.
4) No es focalizable por medio de estructuras ecuacionales.
5) El auxiliar no admite complementos distintos de los del derivado.
6) No puede tener un sujeto cuya referencia no coincida con el de la forma
no personal.

Perífrasis Combinación no perifrástica


Suele podar los frutales Quiere podar los frutales
1) *Suele que pode los frutales Quiere que pode los frutales
2) *¿Qué suele? ¿Qué quiere?
3) *Lo suele Lo quiere
4) *Podar los frutales es lo que suele Podar los frutales es lo que quiere
5) *Solía a Armando hablar de ti Oía a Armando hablar de ti
6) [Yo] solía [yo/*Armando] hablar [Yo] oía [*yo/Armando] hablar de
de ti ti

Tipos de perífrasis. Las perífrasis pueden clasificarse según el


derivado en tres grandes grupos: perífrasis de infinitivo, perífrasis de
gerundio y perífrasis de participio. Lo más habitual, no obstante, es
clasificarlas por su contenido. Veamos algunos tipos:
a) Perífrasis perfectivas (indican el témino de una acción):
Dejar de + infinitivo, Llegar a + infinitivo, Acabar de + infinitivo
b) Perífrasis incoativas (indican preincipio de una acción)
- Ir a + infinitivo, Empezar a + infinitivo, Comenzar a+ infinitivo,
Echarse a + infinitivo, Ponerse a + infinitivo
c) Perífrasis iterativas (indican acción repetida)
- Soler + infinitivo, Volver a + infinitivo
d) Perífrasis durativas (indican la acción en su transcurso)
- Andar + gerundio, -Ir + gerundio, Llevar + gerundio, Estar +
gerundio
e) Perífrasis obligativas
51
52

- Tener que + infinitivo , Haber de + infinitivo, Deber + infinitivo,


Haber que + infinitivo
f) Perífrasis que indican posibilidad o probabilidad
- Poder + infinitivo, Deber de + infinitivo
g) Perífrasis aproximativas
- Venir a + infinitivo, Venir + gerundio.

52

También podría gustarte