PERSPECTIVAS FENOMENOLÓGICA Y HUMANISTA-EXISTENCIAL
Terapia centrada en el cliente.
La perspectiva de Carl Rogers era diametralmente opuesta al psicoanálisis, aun así,
comparten algunas características.
Como teoría, ambas se desarrollan a partir de los encuentros terapéuticos con personas
que tenían problemas.
Como resultado, ninguna de estas perspectivas se puede comprender del todo sin apreciar
las maneras en que se relaciona cada una de ellas con la terapia.
Los orígenes
Carl Rogers era un psicólogo clínico desconocido que luchaba con problemas clínicos de
niños trastornados en Rochester, Nueva York.
Rogers había estado expuesto de manera constante al pensamiento psicoanalítico.
Entró en contacto con la terapia de voluntad de Otto Rank y la terapia de relación de Jessie
Taft.
Rank sentía que debía permitir a los pacientes la libertad de ejercer su propia voluntad y de
dominar al terapeuta.
Taft, era un trabajador social que llevó los conceptos de Rank a Estados Unidos y acentuó
la relación que existe entre el terapeuta y el paciente, consideraba esta relación como más
importante que cualquier explicación intelectual acerca de los problemas del px y como
consecuencia la situación terapéutica se volvía más permisiva.
Rogers encontró que estos puntos de vista congeniaban en gran medida.
La creencia de que ninguna persona tiene el derecho a controlar la vida de otra encontró
expresión subsecuente en sus conceptos terapéuticos de permisividad, aceptación y
negativa a dar consejos.
La teoría centrada en el cliente se fundamenta en la teoría fenomenológica.
La fenomenología afirma que la conducta está determinada, en su totalidad por el campo
fenomenológico de la persona.
El campo fenomenológico es todo aquello que experimenta la persona en un momento dado
en el tiempo
Por lo tanto, para comprender la conducta de una persona, el terapeuta debe saber algo
acerca del campo fenomenológico de la misma. Esto significa comprender cómo es el
mundo para ella.
El Sí mismo fenomenológico: es un concepto muy importante dentro de esta teoría y se
refiere a aquella parte del campo fenomenológico que la persona experimenta como el “mí
mismo”.
A pesar de que no es objetivo, la teoría fenomenológica afirma que, el impulso humano
básico consiste en conservar y aumentar el sí mismo fenomenológico. (la autoestima se
vuelve el origen de la conducta).
Los problemas de adaptación surgen cuando el sí mismo fenomenológico se ve
amenazado.
La persona verdaderamente adaptada, es aquella que puede integrar todas las
experiencias dentro del campo fenomenológico, no solamente las experiencias que son
consistentes de manera inmediata con el autoconcepto.
(Panfilito reprueba mate y en lugar de culpar al docente o justificar su resultado, integra esa
experiencia revisando su autoconcepto)
Proposiciones teóricas
Rogers (1951), formuló una serie de proposiciones acerca de la personalidad que
establecieron el tono para la perspectiva centrada en el cliente.
Afirmó que los individuos existen dentro de un mundo de experiencias, en el cual ellos son
el centro.
La persona es la única que puede saber acerca de esta experiencia, por lo tanto, la persona
es la mejor fuente de información acerca de si misma.
Dado que las personas reaccionan al campo como lo experimentan y perciben, el campo
perceptual es la realidad. Se rechaza la psicología de la objetividad, en favor del mundo
interno de la experiencia como lo informa la persona.
La tendencia humana básica se dirige hacia el mantenimiento y aumento del sí mismo que
experimenta. Este es el proceso de autorrealización, es lo que produce el movimiento
progresivo en la vida, que sólo puede ocurrir cuando las elecciones vitales se perciben de
manera clara y se le simboliza en forma adecuada.
La estructura del sí mismo se forma a partir de las interacciones con el ambiente y con base
en las evaluaciones de otros acerca de la persona.
El sí mismo es un patrón organizado, fluido y, además consistente, de percepciones acerca
de las características y relaciones del yo o mí mismo, junto con los valores vinculados a
estas.
Después de una experiencia se pueden presentar tres posibilidades:
1. La experiencia se puede organizar o simbolizar en cierta relación con el sí mismo.
2. La experiencia se puede ignorar debido a que no se percibe su relevancia para el sí
mismo.
3. Se puede negar la simbolización a la experiencia o distorsionarla porque es
inconsistente con la estructura del sí mismo.
Teoría de la terapia
Rogers (1959) afirmó que la psicoterapia es la “liberación de una capacidad ya existente
en un individuo potencialmente competente, no la manipulación experta de una
personalidad más o menos pasiva”. Esto es conocido como el potencial de crecimiento
y de este depende en gran medida el terapeuta centrado en el cliente.
Todas las personas poseen dicho potencial, la cuestión es liberarlo.
Las características del terapeuta que posee el terapeuta centrado en el cliente:
Comprensión empática precisa
Aceptación positiva incondicional
Autenticidad y congruencia.
EMPATÍA
Los terapeutas empáticos son aquellos que transmiten al cliente un sentimiento de que
se le está comprendiendo.
Comunica una especie de sensibilidad hacia las necesidades, sentimientos y
circunstancias del cliente.
El cliente debe darse cuenta de que el terapeuta está haciendo todo su esfuerzo por
comprender de manera correcta.
Cuando el cliente se da cuenta de eso, se ha establecido la base para una relación
terapéutica. La empatía nunca puede ser total, se debe mantener cierta separación
objetiva, de otra manera, el terapeuta, tendría los mismos problemas del cliente.
El terapeuta empático puede transmitir o comunicar o los clientes un sentimiento de
comprensión y aprecio de sus necesidades y los clientes pueden encontrar que esta
actitud es sumamente tranquilizadora.
Cuando el cliente se da cuenta de eso, se ha establecido la base para una relación
terapéutica. La empatía nunca puede ser total, se debe mantener cierta separación
objetiva, de otra manera, el terapeuta, tendría los mismos problemas del cliente.
El terapeuta empático puede transmitir o comunicar o los clientes un sentimiento de
comprensión y aprecio de sus necesidades y los clientes pueden encontrar que esta
actitud es sumamente tranquilizadora.
ACEPTACIÓN POSITIVA INCONDICIONAL
La aceptación se da sin condiciones ocultas o desautorizaciones sutiles.
La aceptación positiva incondicional es el respeto por el cliente como ser humano.
Dejar de lado todas las nociones preconcebidas y ser capaz de sentir interés por el
cliente, ser aceptante y transmitir que es alguien que tiene fe y confianza en la
capacidad y fortaleza del cliente para lograr su potencial interno.
La verdadera prueba de la aceptación positiva incondicional del terapeuta se presenta
con clientes cuyas conductas y actitudes realmente desafían sus creencias.
Todo cliente es digno de consideración incondicional positiva.
CONGRUENCIA
Los terapeutas congruentes son aquellos que expresan la conducta, sentimientos o
actitudes que el cliente estimula en ellos. No sonríen si están enojados. Si los
comentarios del cliente son incómodos, no se ocultan detrás de una máscara de
tranquilidad.
A la larga, los clientes responderán de manera favorable a esta honestidad y
congruencia, sabiendo que tienen enfrente a una persona real, dedicada a su bienestar.
Puede ser muy tranquilizante para los clientes y puede estimular dentro de ellos un
sentimiento de valía personal y un deseo de afrontar su propio potencial latente.
ACTITUD CONTRA TERAPIA
La terapia centrada en el cliente, es un estado mental más que un conjunto de técnicas.
El terapeuta centrado en el cliente, busca volverse no directivo, abandonando cualquier
procedimiento que señale al terapeuta como un experto que diagnosticará los males del
px y recomendará las medidas apropiadas para su alivio.
Los terapeutas centrados en el cliente discutirán que dichas prescripciones son
innecesarias, dado que la liberación de los recursos o potencial del cliente resolverá el
problema en cuestión.
Debido a la presencia de congruencia, aceptación positiva incondicional y comprensión
empática precisa en el terapeuta, los clientes descubrirán su propia capacidad de
crecimiento y autodirección.
Rogers consideraba a las personas como poseedoras de una fuerza constructiva que
busca la salud y la autosatisfacción.
Los Rogerianos dan mayor importancia a la conciencia de la experiencia actual que al
énfasis en el pasado.
Existen diferencias notables entre la terapia centrada en el cliente y los enfoques
conductuales.
Los Rogerianos declaran que las experiencias internas son los datos más importantes
y que ignorar tales experiencias es ignorar los datos básicos acerca del ser humano.
Mientras que los enfoques conductuales parecen poner su interés en manipular o
controlar el ambiente a fin de efectuar un cambio, el terapeuta centrado en el cliente
depende del cambio que emana del interior del individuo, de una liberación del potencial
interno.
EL PROCESO TERAPÉUTICO
Parecería más fácil describir a la terapia centrada en el cliente por aquello que no ocurre
en ella.
Dar información o consejo
Utilizar expresiones tranquilizadoras o persuasivas.
Hacer preguntas
Ofrecer interpretaciones o hacer críticas
Las principales actividades del terapeuta no directivo consisten en el reconocimiento y
aclaración de los sentimientos asociados con las afirmaciones del cliente. “Reflejos”
Se hacen comentarios que le transmitan al cliente la aceptación total e incondicional por
parte del terapeuta.
El terapeuta encontrará necesario explicar los papeles respectivos de cliente y
terapeuta.
A esto se le llama estructuración e incluye, también, el elemento de aceptación.
Se transmite tranquilidad mediante el tono de voz, elección de palabras, expresión facial
y actitud general del terapeuta.
Se evita proporcionar interpretaciones y dar consejo o información porque hacerlo
implica que el terapeuta sabe que es lo que le conviene al cliente.
En general, la idea es colocar la responsabilidad del progreso terapéutico sobre los
hombros del cliente, más que sobre los del terapeuta.
La aceptación proporciona una atmósfera en la cual se pueda hacer valer el potencial
del cliente para el crecimiento y la autorrealización.
Respondiendo a los sentimientos del cliente y después aceptándolos, el terapeuta
proporciona un ambiente cálido que conduce al sentimiento de que se está obteniendo
comprensión.
SECUENCIA DE PROGRESO
En general, las sesiones de terapia se programan una vez por semana.
Rogers describió la secuencia general o progreso de la terapia como una serie de siete
etapas que atraviesa el cliente.
Primera etapa: renuncia a revelar el si mismo; falta de reconocimiento de los propios
sentimientos; constructos rígidos; relaciones cercanas percibidas como peligrosas.
Segunda etapa: en ocasiones se describen los sentimientos, pero la persona aún está
lejos de su propia experiencia personal; comienza a mostrar cierto reconocimiento de
que existen problemas y conflictos.
Tercera etapa: se describen los sentimientos pasados como inaceptables; flujo más libre
de expresiones acerca del sí mismo; reconocimiento incipiente de que los problemas se
encuentran dentro del individuo en lugar de afuera.
Cuarta etapa: descripción libre de los sentimientos personales como propiedad del sí
mismo.
Quinta etapa: expresión libre de sentimientos y aceptación de éstos; los sentimientos
antes negados, aunque atemorizantes, se encuentran de manera clara en la conciencia;
aceptación de la responsabilidad personal en los problemas.
Sexta etapa: aceptación de sentimientos sin necesidad de negociación; sensación
vívida y liberadora de la experiencia.
Séptima etapa: ahora el individuo está cómodo al experimentarse a sí mismo,
experimenta nuevos sentimientos, poca incongruencia, capacidad para verificar la
validez de la experiencia.
DIAGNÓSTICO
En la terapia centrada en el cliente, se resta énfasis al Dx o evaluación o se les evita.
Consideran que la evaluación formal no sólo es innecesaria, sino que realmente es
perjudicial. La evaluación coloca al psicólogo en un papel superior, de autoridad, que
puede impedir el desarrollo de la autonomía y la autorrealización.
El terapeuta acepta los sentimientos en una forma que no transmite ni aprobación ni
desaprobación. Tan sólo comprensión.
Es la comprensión y las aclaraciones ocasionales lo que permiten que el cliente avance
todavía hacia un cuidadoso examen acerca de si mismo y de lo que puede hacer para
cambiar las cosas.
Sólo en una atmósfera de aceptación puede cultivarse y liberarse este potencial para el
crecimiento.
El terapeuta hace más que tan sólo aceptar los sentimientos del cliente, al re frasearlos
y hacer inferencias, el terapeuta le recuerda al cliente lo que debe estar sintiendo.
ASPECTOS POSITIVOS
El enfoque centrado en el cliente ha tenido muchos efectos saludables. Una alternativa
a las formas psicoanalistas tradicionales de terapia y, al hacerlo, ha ofrecido otra
perspectiva de autodeterminación y dirección interna, la persona en evolución y
crecimiento sustituye a la víctima de la historia personal.
La libertad de elección sustituye al conjunto mecánicamente determinado de conductas.
Rogers demostró que no es necesario cavar en el pasado para conducir psicoterapia.
Se reemplazó el papel del px pasivo con el de un cliente que busca activamente
experimentar la capacidad para elegir la igualdad y libertad.
Una forma de terapia mucho más corta que el psicoanálisis.
Es posible que la TCC se haya vuelto una espada de dos filos; algunos sienten que la
postura humanista, centrada en el cliente, ha producido toda una generación de pseudo
terapeutas cuya falta de entrenamiento nunca se podrá compensar por completo con
su entusiasmo y “autenticidad”.
Una contribución de gran proporción fue el énfasis de Rogers en la investigación, siendo
el primero en emplear registros de las sesiones de terapia para estudiar el proceso e
investigar su eficacia. El uso del registro es hoy en día un ingrediente de primera línea
en el entrenamiento y la investigación.
Rogers abrió la terapia y la hizo un objeto de estudio más que una cuestión de misterio.
ASPECTOS NEGATIVOS
La terapia es un estímulo cuyo carácter particular se ve afectado en gran medida por el
terapeuta, que pone en movimiento muchas reacciones.
La tendencia a evitar la evaluación y a dar poca importancia al pasado, en realidad,
menoscaban la capacidad del terapeuta para comprender e ingresar a la estructura
perceptual del cliente.
En La TCC, parece haber sólo una técnica o una sola actitud: de empatía, consideración
y aceptación positiva incondicional, así a todo cliente se le trata de la misma forma.
No se necesita evaluar a fin de elegir el tx más efectivo, de tal forma que con lo anterior
expuesto se puede decir que la TCC en realidad está centrada en la técnica.
Su énfasis en los informes verbales de los clientes, los coloca a merced de información
que con frecuencia es defensiva, distorsionada e incompleta.
Tendencia a utilizar lenguaje que tiene un tinte emocional que parece satisfacer una
función de propaganda,
El enfoque centrado en el cliente surgió y creció en instalaciones universitarias
(inteligencia, educación, desadaptaciones menos graves y arsenal más fuerte de
métodos de entrenamiento).