2020
Alumna: Tais Garduño Cornejo
Fundamentos de la
Administración
24-5-2020
MATERIA:
Fundamentos de Administración
ALUMNA:
Garduño Cornejo Melisa Tais
PROFESOR:
C.P Mario Javier Álvarez
CARRERA:
Licenciatura en Contaduría y Finanzas
GRUPO:
LCFI-203
FECHA DE ENTREGA:
24-5-2020
ÍNDICE
C O N T E N I D O:
INTRODUCCIÓN ....................................................................................................................................
DESARROLLO .........................................................................................................................................
GLOBALIZACIÓN................................................................................................................................... I
Etimología ..................................................................................................................................... 1.1.1
Concepto .............................................................................................................................. 1.1.2
Historia ............................................................................................................................ 1..1.3
GLOBALIZACIÓN EN DÍAS ACTUALES ................................................................................................. II
IMPACTO GLOBAL EN LAS ORGANIZACIONES ................................................................................. III
IMPORTANCIA DE LA GLOBALIZACIÓN ............................................................................................. IV
CONCLUSIÓN.........................................................................................................................................
CIBERGRAFÍA.........................................................................................................................................
INTRODUCCIÓN
La globalización ha sido definida de muchos modos, si bien numerosos teóricos
aceptarían definirla como “un proceso social en el cual las restricciones de la
geografía en las disposiciones sociales y culturales retroceden y en el cual la gente
es crecientemente consciente de que están retrocediendo” (Waters, 1995: 3).
Este presente trabajo tiene como finalidad señalar que la globalización es una
palabra que encubre otra forma de introducir una modernidad identificada con la
uniformidad de preferencias y prácticas sociales, derivadas del modelo de
democracia liberal y mercado, que, evidentemente, tiene un efecto sobre las
sociedades y principalmente sobre las identidades sociales, los temas que
abarcaré son los siguientes;
❖ Globalización
❖ Globalización en días actuales
❖ Impacto Global en las Organizaciones
❖ Importancia de la Globalización
Como podemos observar, en estos temas se desarrollarán las diferentes críticas de
globalización expuestas en diversos videos que fueron presentados en las clases
virtuales del módulo de administración, con la finalidad de dar una explicación de
manera clara, logrando que el alumno y personas con o sin conocimientos previos
al tema entiendan el impacto que tiene esta palabra.
DESARROLLO
GLOBALIZACIÓN
Etimología
La palabra “globalización” se puede dividir en sus varias raíces de esta manera:
globo-al-izar-ción.
- Globo.- Viene del latín “globus” (balón, masa compacta), se asocia
también con la raíz indoeuropea *gel-1 (masa compacta), presente en las
palabras gleba y gluten, en el contexto de esta palabra se refiere al globo
terráqueo, o sea, al mundo.
- Al.- Este sufijo latino indica relación o pertenencia, significando algo
relativo o “mundial”.
- Izar.- Es un elemento compositivo, proveniente de la palabra griega
“idzein” (hacer, convertir en)
- Ción..- es un sufijo latino que indica acción y efecto.1
1
Véase en: [Link]
Concepto
No existe una definición precisa, sobre la cual exista un concepto universal, acerca
de lo que es la globalización. Pero de acuerdo a diversas instituciones
internacionales, ellos definen a la globalización de la siguiente manera;
Real Academia de la Lengua (RAE): «Tendencia de los mercados y de las
empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las
fronteras nacionales.»
Fondo Monetario Internacional: «Creciente dependencia económica mutua
entre los países del mundo ocasionada por el creciente volumen y variedad de
transacciones transfronterizas de bienes y servicios, así como por la de flujos
internacionales de capitales, y por la aceleración de la difusión de la tecnología
en más lugares del mundo.»
Comisión Europea: «Proceso mediante el cual los mercados y la producción de
diferentes países están volviéndose cada vez más interdependientes debido a
la dinámica del intercambio de bienes y servicios y a los flujos de capital y
tecnología. No se trata de un fenómeno nuevo, sino de la continuación de
desarrollos que habían estado funcionando durante un tiempo considerable.»
La CEPAL: Define a la globalización como: «la creciente gravitación de los
procesos económicos, sociales y culturales de carácter mundial en los ámbitos
nacional y regional.»
Banco Mundial: «Cambio general que está transformando a la economía
mundial, un cambio que se refleja en vinculaciones internacionales cada vez más
amplias e intensas del comercio y las finanzas y el impulso universal hacia la
liberación del comercio y los mercados de capital por la creciente
internacionalización, y por un cambio tecnológico que está erosionando con
rapidez las barreras que obstaculizan el comercio internacional de bienes y
servicios y la movilidad del capital.»2
Es así como yo resumo que: Globalización es un fenómeno económico, político,
social, tecnológico, ambiental y cultural, cuyos efectos rebasan las fronteras
nacionales dada la creciente interacción e interdependencia entre las personas,
los países y los mercados.
2
Disponible en:
[Link]
Historia
En las teorías tradicionales de la historia se
subrayaba el tiempo histórico, cuyos conceptos
y estructuras se investigaban. La historia se
equiparaba con la “temporalización”. Así, se
han realizado investigaciones sobre
los tiempos históricos, con sus
continuidades y rupturas, además de los
tiempos cambiantes como el
estancamiento y la aceleración. En el contexto de la
globalización los espacios históricos adquieren una
importancia creciente, de tal manera que la historia no sólo se
“temporaliza”, sino que también se “espacializa”. Mediante el análisis de cómo se
han creado con el paso del tiempo los diferentes espacios económicos, políticos,
sociales y culturales, la historia aparece como una configuración espacio-temporal.
Si se revisa la historia de la globalización, se ha de dar crédito a la observación de
algunos autores según la cual la interdependencia global en los ámbitos
económico, militar, social y cultural existía ya con anterioridad. Como
consecuencia de los viajes de exploración y las colonizaciones que tuvieron lugar
entre los siglos XVI y XVIII comenzó a extenderse la idea de una humanidad global
(Figueroa 2004, p. 12, Antweiler 2011, p. 122). 3
3
[Link]
La globalización comienza con la primera modernidad europea. Lo más habitual
es situar el origen de la globalización cerca del año 1500 d.C., coincidiendo con el
inicio de la expansión europea por el planeta (Christian, 2007), pero se desarrolló
sobre todo desde la mitad del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial (Keohane
y Nye 2005, p. 75), al mismo tiempo, la globalización de la comunicación se inició
con la invención del telégrafo y del teléfono, algo que se puso de manifiesto con la
instalación de cables telegráficos transatlánticos entre Europa y América, sin
embargo, los autores que enfatizan los elementos potenciales de innovación de la
globalización atribuyen valor al hecho de que este proceso no apareció como tal
sino hasta el siglo XX.
No fue sino hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando apareció por
primera vez una red global que posibilitó la interacción directa a distancias
multicontinentales sin barreras ni controles (Negt 2001, p. 36; Lübbe 2005, p. 122;
Giddens 2005, p. 60). De este modo, la comunicación se densificó y aceleró a la
vez que se volvió más intensa y profunda. Esto no afectó sólo a las noticias, sino
también a la densidad, velocidad e intensidad con las que interactúan las
instituciones (Keohane y Nye 2005, p. 78). Así es como cooperan las
organizaciones transnacionales y supraterritoriales que comienzan a formar un
sistema político mundial que rebasa el tejido de las relaciones internacionales.
Lo nuevo en la economía es la creación de un mercado financiero global que se
desarrolla con relativa independencia de la circulación de mercancías y que ha
conducido a sus respectivas crisis. En tiempos recientes, la producción global está
sobrepasando la división internacional del trabajo en la medida en que se crean
productos comunes en lugares muy distantes (Hardt y Negri 2001, pp. 289–290;
Scholte 2005, pp. 159 y ss.). En la comparación entre las posiciones citadas queda
de manifiesto que una determinación de aquello que hoy en día podríamos llamar
“globalización” sólo puede lograrse desde una perspectiva histórica. Un ejemplo
de ello es internet. Por el contrario, la globalización tiene más sentido si se concibe
como una época histórica novedosa y compleja.4
4
Véase en: [Link]
En el contexto de estos planteamientos, que aún han de exponerse con mayor
detalle, se puede observar que algunos autores ofrecen modelos de las fases
históricas de la globalización. El modelo “clásico” establece cuatro etapas. La
primera de ellas hace referencia a la existencia de imperios parciales en la
Antigüedad y la Edad Media, la segunda al comienzo de los viajes de exploración
y de las colonizaciones que tuvieron lugar entre los siglos XVI y XVIII, la tercera al
surgimiento en el siglo XVIII de un mercado mundial con la sistematización de la
colonización y el imperialismo, y la cuarta etapa se refiere a la compresión del
espacio y el tiempo mediante las redes electrónicas (Figueroa 2004, p. 13; cfr.
Scholte 2005, p. 85). Otro modelo funciona de manera típica al distinguir
determinados tipos de globalización en la secuencia temporal. De ahí que la
primera fase consista en la construcción de lo nacional con Francia como ejemplo,
la segunda en el surgimiento de lo global gracias al capitalismo industrial británico
y al colonialismo, y la tercera y última fase en la formación de lo global como un
sistema transnacional (Sassen 2008, pp. 35 y ss.). Para Latinoamérica se
bosqueja la siguiente periodización: 1) poblamiento originario de América; 2)
imperialismo y colonización; 3) lucha por la independencia y fundación de los
Estados nacionales; 4) surgimiento de las dictaduras militares, y 5) tendencia al
turbocapitalismo (Acha 2016, pp. 179–181).
Por último, la expansión del mercado mundial y el intercambio de datos cada vez
más hermético y acelerado también se pueden interpretar como un incremento
continuo de lo global.5
5
Disponible en: [Link]
GLOBALIZACIÓN EN DÍAS ACTUALES
Si bien la idea de “globalización” es un concepto moderno, no es nuevo. Entre
las décadas del 50 y del 90, la era postindustrial tomó forma y empezó a integrar
la actividad humana según una escala global en las áreas de la economía,
tecnología y medio ambiente. En el último par de siglos, sea cual sea la forma a
través de la cual interactúen los actores internacionales, estos han procurado,
en mayor o menor medida, la forma de establecer vías de conexión económicas
y comerciales, para satisfacer sus necesidades de diversa índole, generando
canales expeditos para el envío de mercancías a otras latitudes, así como
también abrir las puertas de sus propios mercados para el ingreso de productos
de la forma más fluida posible.
Desde hace ya algún tiempo, el término globalización está presente en todos los
ámbitos, tanto académicos como extraacadémicos. Cualquier situación que
guarde relación con conexión, cercanía, traslado o movimiento, nos acerca a su
definición. Sin embargo, podríamos preguntarnos ¿qué es formalmente? pues
no nos encontramos ante un término unívoco, ya que el vocablo obedece a
diversas definiciones, cercanas unas con otras, complementarias tal vez, pero
que en su conjunto dan forma a uno de los movimientos conductuales que mayor
relevancia, para bien o para mal, ha tenido el mundo en la última parte de su
historia.
Para Goldin y Reinert (2007:28), por ejemplo, globalización es un “fenómeno”6,
y la definen como “un incremento del impacto sobre las actividades humanas,
debido a las fuerzas que se extienden más allá de las fronteras nacionales”. La
globalización puede tener incidencia en lo económico, lo social, cultural, político,
tecnológico y hasta en lo biológico, como sería el caso de la transmisión de
enfermedades a escala global. Manteniendo el criterio de múltiple aplicación del
concepto de globalización, y también apuntando a la globalización como
6
Según la RAE, el concepto “fenómeno”, en la forma consagrada en este texto, significa “toda manifestación que se hace
presente a la conciencia de un sujeto y aparece como objeto de su percepción”. También señala la definición que en
filosofía elaboró Emmanuel Kant, indicando que es “fenómeno” “lo que es objeto de la experiencia sensible”.
fenómeno, Hinojosa (2005: 2) señala que la globalización es un fenómeno “que
trae consigo una serie de connotaciones económicas, políticas, sociales e
incluso culturales”. También nos plantea una distinción y separación entre los
conceptos globalización y “mundialización”. Al respecto, señala que
globalización es un concepto más acertado que el de mundialización, por cuanto
el segundo tiene una connotación eminentemente geográfica. Globalización es
más general y mejor adaptado a la realidad. Esto, sin perjuicio de que a nuestro
entender, y para los fines de abordar la temática de las REI, el concepto
mundialización y su variable geográfica sea un término acertado en ese
contexto. Otros sostienen que la globalización es un “proceso”7 sociohistórico y
multidimensional, que conduce a la supresión de las barreras al libre comercio.
Esta expresión se aplica a la creciente interdependencia entre la producción, el
mercado, el comercio y las finanzas, y a la alta participación de las economías
nacionales en un sistema internacional. Fruto de lo anterior, “la globalización ha
fomentado el crecimiento económico y la modernización de diversas partes del
mundo, al mismo tiempo que ha generado cambios y nuevas tensiones sociales
en la distribución nacional e internacional de los recursos” (Molano, 2007: 12).
Como proceso, también encontramos una definición en un informe de la CEPAL
del año 2002, que señala que la globalización, aunque posea dimensiones
económicas muy destacadas, evoluciona concomitantemente a procesos no
económicos, que tienen su propia dinámica y desarrollo, y por tanto, no obedece
únicamente a determinismos de tipo económico. Según este informe, la dinámica
del proceso de globalización, en sus diversas vías, está determinada, en gran
medida, por el desigual carácter de los participantes. En su desarrollo ejercen
una influencia preponderante los países desarrollados y las grandes empresas
multinacionales, y en una medida mucho menor, los gobiernos de los países en
desarrollo (Cepal, 2002: 17).
Tomassini (1996: 318) también define la globalización como un proceso, en
particular, como “un conjunto de transformaciones que afectan a la sociedad, la
7
Para la RAE, “proceso” es el “conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial”.
economía, la política, los núcleos urbanos, la empresa, la oficina, el hogar y la
utilización del tiempo libre”, para el autor, la globalización representa un conjunto
de cambios que no plantea interrogantes tanto acerca de su existencia misma,
o de su profundidad, como aquella más fundamental acerca de si responden o
no a un patrón común y, en caso afirmativo, de cuál sería su origen y sentido.
De forma complementaria a lo anterior, y para ambas variables del concepto de
globalización, esto es, como fenómeno y como proceso, resulta pertinente
identificar a quien afecta directamente la globalización, o mejor dicho, quienes
son los sujetos activos de la misma.
En este orden de ideas, Allard (2010:77) señala que la globalización, por su
naturaleza, obliga a ampliar el número de actores, no solo a los Estados y
organizaciones internacionales, sino también a las ONGs y las empresas
multinacionales, dando a este proceso-fenómeno una amplitud y una extensión
que en sus inicios habría sido difícil de imaginar. Subyace a la definición el
carácter de fenómeno, por cuanto afecta subjetiva e indirectamente a las
actividades humanas, requiriendo para objetivizar este fenómeno, transformarlo
o, más bien, incorporar el carácter de proceso.
En cuanto proceso, implica mediciones concretas, medibles y contrastables. Así,
por tanto, tenemos una globalización como fenómeno, que guarda relación con
conceptos más bien aparejados a las sensibilidades sociales, a su carácter
humano, al bienestar, al acceso a los mercados para proveer de bienes y
servicios y, como consecuencia de ello, a una mejora en las condiciones de vida
de las personas. Y, por otra parte, una globalización estadística, cuantificable,
más bien numérica, referida a separar a través de hitos históricos cada momento
de ella. Bienestar y cuantificación, por lo tanto, íntimamente relacionados en un
único concepto.
De las definiciones expuestas, se infiere que la globalización como un fenómeno,
o bien como un proceso, extiende su concepto a áreas tan diversas como la
economía, la sociología, la política o la cultura, entre otras. Junto con lo anterior,
se manifiesta el intercambio e interconectividad casi total de los sujetos que
forman parte de la actual comunidad internacional. Esta idea de
contemporaneidad la plantea Palomares (2006: 27), señalando que el proceso
global conlleva un debilitamiento de la “estructura histórica” del sistema
internacional, cuestionando en la actualidad los paradigmas fundamentales del
Derecho Internacional, el autor señala que el proceso global cuestiona la
premisa central del orden westfaliano en donde los Estados, entendidos como
entidades relativamente autosuficientes, con un dominio exclusivo sobre un
territorio y una población, que no responden a ninguna autoridad superior, ha
dado paso a una nueva situación que transforma su naturaleza política: el mundo
de hoy es post-westfaliano. Sin elogiar una u otra, comprendemos que no son
definiciones contrarias, sino más bien complementarias y, por tanto, podemos
entender que la globalización comprende ambas dimensiones.
En efecto, se trata de un
fenómeno, perceptible e
influyente, y también un
proceso, medible y
cuantificable, recogiendo
el planteamiento de
García de la Cruz (2008:
72– 74) quien, como se
señalaba anteriormente, le atribuye supuestos y características a ambas formas,
reconociendo su diversidad y complementariedad.
Difícil resulta reconocer el inicio de la globalización económica. Lo que sí parece
estar claro es que la globalización nos acompaña desde hace ya varios siglos.
Al respecto, Ferrer (1998: 155) nos plantea como primer modelo de integración
económica mundial el llevado a cabo hace aproximadamente quinientos años,
entre Portugal y España8, y tiempo después, los acuerdos alcanzados por Gran
Bretaña, Holanda y Francia9, a los cuales se les reconocen como los primeros
acuerdos de alcance internacional. Hasta entonces, el crecimiento del producto
había sido muy lento y las estructuras económicas e ingresos medios de los
países, muy semejantes. De este modo, las relaciones internacionales e incluso
la conquista y la ocupación de un país por otro incidían marginalmente en los
niveles de productividad y la organización de la producción.
Para los historiadores económicos, el período comprendido entre los años 1870
y 1940, es considerado como el nacimiento de la economía mundial moderna.
Comín (2011: 410) va incluso más allá, acotando este primer ciclo moderno de
la globalización, a lo que él llama “la primera globalización”, situándola entre los
años 1870 a 1914, caracterizado fundamentalmente por el nacimiento de un
proceso de convergencia entre los Estados europeos, Japón y Estados Unidos,
motivado principalmente por el desarrollo económico de estos países producto
de la segunda industrialización10.
Junto a lo anterior, esta etapa se caracterizó por una gran movilidad de los
capitales y de la mano de obra, acompañada de un auge comercial basado en
una importante reducción en los costos de transporte. Esta etapa de
globalización se vio interrumpida por la Primera Guerra Mundial
(Cepal, 2002: 18).
8
Desde años antes del descubrimiento de América, y a través de sucesivos acuerdos, fundamentalmente de delimitación
territorial para los territorios conquistados, España y Portugal, con la mediación de sucesivos Papas, procuraron, por la
vía de concilios y tratados, regular sus relaciones, tanto de delimitación, como de comercio entre y hacia las zonas
conquistadas. Así destacan El Tratado de Ayllón de 1411 a 1435, en donde se resuelve temporalmente la disputa por las
Islas Canarias; la Bula Romanus Pontifex de 1454, para dividir el Océano Atlántico, y la Bula Inter Caetera de 1493, que
dividió el uso y dominio de los nuevos territorios conquistados, entre otros acuerdos
9
También conocida como “La Triple Alianza”, fue un tratado firmado en la ciudad de La Haya, Holanda, en el
año 1717. Su fin era principalmente de delimitación territorial, pero con un importante componente
económico en sus objetivos, toda vez que procuraba la imposición a España de cumplir los tratados previos
de Utrecht de 1713, en donde se creaba una zona de libre tránsito de manufacturas, beneficiando
principalmente a Gran Bretaña, que procuraba romper la hegemonía comercial que por esos años tenía el
Reino de España.
10
Inglaterra fue quedando desfasada en su proceso de industrialización, siendo pronto superada por Estados Unidos.
Con posterioridad, y terminada la Segunda Guerra Mundial, se abre una oportunidad
única para dar una nueva forma al sistema económico internacional. Habiendo
predominado el sistema económico liberal, este desempeñó un papel
preponderante en la regulación del comercio y el acceso al capital (Palomares,
2006: 217).
Este período, comprendido fundamentalmente entre los años 1945 a 1973, se
caracterizó por el desarrollo de instituciones de cooperación financiera y comercial,
y por una importante expansión del comercio de manufacturas, todo acompañado
de una propuesta de régimen económico global desarrollada por una serie de
acuerdos, entre ellos, la Conferencia de Bretton Woods de 1944, que estableció el
Fondo Monetario Internacional (FMI) y luego el Banco Mundial (BM). Sumado al
alcance de la Conferencia de Bretton Woods, encontramos la adopción posterior,
en 1947, del GATT, así como la propia Carta de las Naciones Unidas, en donde
se señala como uno de sus propósitos, la solución de problemas de carácter
económico.
Con esto queda sentada la apertura de dos
líneas de actuación diferentes: la primera,
dirigida a la organización multilateral de la
economía, y la otra actuación, dirigida a
promover la solución de los problemas
económicos de alcance internacional.11
A lo largo de los años ochenta, la globalización económica irrumpió en la escena
internacional con fuerza inusitada, este período se caracterizó por la liberalización
constante y sostenida del comercio internacional a través, fundamentalmente, de
rebajas arancelarias y readecuación de barreras no arancelarias, alta expansión y
movimiento de capitales, y una importante tendencia a la estandarización de los
modelos económicos aplicables. Y es que la desintegración de la Unión Soviética,
junto con la redefinición económica de toda su área de influencia política, sumada
al auge económico de los países asiáticos, ampliaron exponencialmente el campo
de injerencia del modelo económico liberal imperante (Fernández, 2010: 47).
11
Copelli, G. La globalización económica del siglo XXI. Entre la mundialización y la desglobalización
Jiménez (2009: 57) postula que en el último cuarto del siglo XX, enlazando con los
cambios del siglo XXI, se observa una economía mundial más integrada y
cambiante, con directrices estatales más bien en retirada, al menos hasta el año
2008, planteado fundamentalmente sobre la base del desarrollo tecnológico que
refuerza el liderazgo de economías aventajadas. Con posterioridad, y aprovechando
la consolidación de sus mercados para recibir los flujos de capitales que provenían
de economías industrializadas en constantes crisis, las economías emergentes del
siglo XXI han logrado posicionarse en la esfera económica global, transformándose
en actores relevantes, muchos de ellos determinantes, de las políticas económicas
internacionales actuales.
Así tenemos la irrupción definitiva de China y el resto de los países BRICS12, y los
países de la Alianza del Pacífico13, Chile, Perú, México y Colombia.
En cualquier caso, y no restando valor al alto impacto, positivo ciertamente, del
proceso-fenómeno de globalización económica, la mirada actual se centra en
ciertas posturas aislacionistas que pretenden dar una nueva perspectiva o un nuevo
prisma a las características que reconocemos tradicionalmente de los procesos de
globalización económica, imprimiendo más bien un carácter de autosuficiencia, de
resguardo de intereses
locales sobre posturas
aperturistas, lo que, en
resumen, ya
denominábamos como
desglobalización.
12
Agrupación de Estados conformada inicialmente por Brasil, Rusia, India y China (BRIC), pero que con la incorporación,
a fines del año 2010, de Sudáfrica, adquirió su nomenclatura actual BRICS. Esta sigla agrupa a un conjunto de economías
con características comunes: todas economías emergentes, que representan un importante porcentaje del crecimiento
del PIB mundial, con cerca de un 25% y con el 40% de la población del planeta. Últimamente, y junto con las
características anteriores, juegan un papel trascendente en el mantenimiento de los equilibrios económicos globales
(Blanc, 2015: 13).
13
La Alianza del Pacífico constituye la octava potencia económica a nivel mundial, y representa el 37% del PIB total de
América Latina y el Caribe. En el año 2017, fue receptora del 45% de la inversión extranjera directa que llegó a
Latinoamérica. (Alianza del Pacífico, 2018).
IMPACTO GLOBAL EN LAS ORGANIZACIONES
La globalización es un proceso dinámico de creciente libertad e integración
mundial de los mercados de trabajo, bienes, servicios, tecnología y capitales. Ya
bien sabemos que este proceso no es nuevo, viene desarrollándose
paulatinamente y tardará muchos años aún en completarse. La globalización
sugiere que en el mundo los factores alejados e insignificantes afectan de manera
directa el desarrollo de este planeta. Hace algunos años pensábamos que el
planeta terminaba donde nuestros ojos dejaban de ver. Si nos remontamos a la
historia, esta nos diría que han pasado largos siglos de la permanencia humana
en este planeta, y que a lo largo de esta permanencia hemos buscado conocer
más, saber más, descubriendo así el nuevo mundo, los lugares más inhóspitos de
nuestro planeta y hasta llegando a la luna, ahora sabemos que el mundo es
redondo, que se orienta en dos ejes y que gira sin descanso con la promesa de
seguirlo haciendo, pero con la incertidumbre del momento en el que detendrá su
andar.
Hace unos siglos el intercambiar información entre dos personas ubicadas a unos
metros era prácticamente imposible, hoy en día, las señales satelitales, la internet
y las TIC nos permiten comunicarnos en tiempo real de un lado a otro del planeta
con el simple fin de enviarnos un saludo.14
14
[Link]
La globalización es la revolución que el mundo de los negocios esperaba y aunque
no se ha explotado como debía ser, y las lagunas de esta aún son muchas, las
empresas deben empezar a entrar en este proceso, y entre más rápido empiecen,
más rápido aprenderán a desaprender.15
La globalización sugiere que para que este concepto se desarrolle de manera
afortunada, debemos generar un pensamiento global, olvidarnos de los límites
impuestos por las fronteras y la división política de este planeta y generar un
pensamiento libre de ataduras que nos permita hacer intercambios con China,
México, USA o España, con el único fin de lograr una ventaja competitiva
sostenible que permita el desarrollo de nuestra sociedad.
Peter Drucker quien es el padre de la administración moderna, sugiere que la
manera más precisa de comprender la globalización es “desaprender lo aprendido”
para generar un nuevo concepto que nos permita ampliar las fronteras, crear
rupturas epistemológicas y generar nuevos conceptos.
Pareciera que después de todos los descubrimientos y adelantos que la
humanidad ha generado estamos listos para este gran salto, volvernos uno mismo,
y sin ánimos de ser pesimista detendré este ejercicio literario para
preguntarme ¿en realidad estamos listos?.
Desde que apareció el concepto de globalización en la década de los 90 las
opiniones se han polarizado. Algunos pensamos que la globalización podría ser el
antídoto que este planeta está esperando, ya que hemos reconocido que ni el
capitalismo, ni el socialismo, ni ningún otro régimen económico ha logrado una
equidad justa, que nos permita a todos tener las mismas oportunidades de
desarrollo y crecimiento. Sin embargo, hay quienes pensamos que no es el
antídoto correcto, que sucederá lo mismo de siempre: los países ricos serán más
ricos por que seguirán teniendo mejores condiciones de desarrollo y los pobres
serán igual o más pobres a la sombra y condiciones de los países poderosos.
15
Disponible en: [Link]
los-negocios/
No obstante y a pesar de las diferentes posturas a las que nos podemos enfrentar,
es una realidad que la globalización ha comenzado a operar y lo ha hecho de lleno.
Para muestra de eso basta que echemos un vistazo a las importaciones y
exportaciones de diferentes productos, mismos que viajan desde Asia, Europa o
América fortaleciendo las relaciones comerciales. Aunque esto no es nuevo, ha
existido a lo largo de la historia. Los egipcios intercambiaban productos, los incas
también lo hacían y hasta los mismos vikingos lo hicieron, aunque lo realizaban
por el hecho de obtener recursos naturales escasos o nulos en su lugar de origen.
Hoy en día el intercambio de productos parece ser un deporte: la mitad de los
transportes, tanto aéreos como marítimos, son destinados al intercambio de
productos. La economía también se ha visto afectada por la globalización, las
monedas han dejado de ser un valor intrínseco que le permita a una comunidad
intercambiar productos, y representan el poder adquisitivo de toda una comunidad,
convirtiéndose así en la capacidad de pago que posee una entidad financiera.
Pero qué papel deben jugar las empresas en toda esta historia. Hoy en día las
empresas deben de pensar en grande, porque es prácticamente inaudito seguir
pensando en ser el mejor de una cuadra o un pueblo. Deben de pensar en ser el
mejor del mundo, ya que la globalización ha reorientado los esfuerzos de las
empresas a la calidad, esa que Karol Ishikawa nos presentaba en la década de
los 80 y que llevó a Toyota a ser el automotriz número uno del mundo; esa que
permitió que Japón tuviera una economía sobresaliente y que ganó la admiración
del mundo entero.
La calidad hasta hace unos años no era más que un paso de la auditoría que nos
permitía continuar con un diagrama de flujo, donde las decisiones no eran más que
un pretexto de los niveles mínimos para continuar con la operación; hoy el mercado
exige más, es más crítico, más conocedor y no está dispuesto a pagar por un
producto de mala calidad.
Las estrategias para entrar a la globalización pueden ser muchas, sin
embargo, todas las áreas de una empresa deben reinventarse para entrar en ese
proceso, porque la globalización pone a todas las empresas del mundo en la línea
de salida y les marca una carrera de 400 metros libres, sin embargo, para poder
competir no es necesario ser de un bloque específico, si no tener la capacidad
para reinventarse, adaptarse y decidir.
Philip Kloter, considerado el padre del marketing nos habla de un concepto
que junto con la calidad podrían ser las dos armas secretas para formar parte de
esa carrera y obtener el éxito esperado; sí, el “Customer Relationship
Managament” es el secreto que muchas empresas han olvidado. No existe hoy en
día una empresa que no trabaje para sus clientes, aunque en ocasiones las
empresas lo olvidan y orientan su trabajo exclusivamente a las finanzas, a las
relaciones políticas o a la manera más rápida de generar liquidez, lo que les
permita ser rentable y tener una posición financiera cómoda.
Pero la globalización no perdonará más esto, se convertirá en un error, porque la
globalización se orienta al cliente, olvida los monopolios y oligopolios para abrir los
mercados y competir con todo el mundo; no es necesario estar ahí físicamente
para competir, solo es necesario pararse en la línea y empezar a correr; tampoco
es necesario tener un corporativo en Wall Street, en Dubai o en Londres, porque
ahora puede operar a una empresa desde un ordenador portátil en la comodidad
del hogar o a través de un GPS en el tránsito de alguna gran metrópoli.
La globalización afecta todos los ámbitos de los sistemas económicos, dentro de
los cuales se encuentra el sector empresarial, el cual debe responder a nuevos
retos, y que, además, debe transformar toda su estructura a fin de poder lograr sus
objetivos dentro del nuevo entorno.
Así todas las áreas de la empresa se ven afectadas por las tendencias
globalizadoras.16
16
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los-negocios/
IMPORTANCIA DE LA GLOBALIZACIÓN
El fenómeno conocido como globalización hace que el mundo sea comercialmente
un terreno bastante acotado, en el cual consumimos productos de todas partes del
planeta, siendo el ejemplo seguramente más conocido el de la electrónica de
consumo, donde podremos notar que en nuestra vida cotidiana hacemos uso de
componentes de Hardware que son producidos en un país, ensamblados en otro
y con tecnologías provenientes de una compañía con sede en un país
completamente distinto a los anteriores, formando parte de una Amplia Red
de comercio.
Esto es conocido justamente como Comercio Mundial, siendo característico de
épocas muy lejanas, desde el momento en el cual se exportaban Materias Primas
desde el nuevo continente hacia los Países Europeos, y éstos posteriormente
enviaban los Productos Manufacturados, realizándose un intercambio que también
lleva el nombre justamente de Comercio Internacional, y donde el transporte es la
base de todas las operaciones mercantiles.
Existen también distintas Regiones de Comercio que fueron establecidas con el
crecimiento de las redes de intercambio, sectorizándose la producción en dichas
zonas, o bien tratándose criterios comunes a la hora de Establecer Precios y fijar
distintas formas de Control de Producción, por lo que a las decisiones económicas
suelen acompañarse distintas Políticas Internacionales, mediante la firma de
acuerdos y tratados de comercio.
Esta forma particular de comercio permite además Abaratar Costos mediante el
emplazamiento de Compañías Multinacionales, que ubican estratégicamente las
distintas partes de su producción en torno al Menor Costo posible, aplicado no solo
a la obtención de Materias Primas, sino también a todas sus áreas comerciales,
adoptando distintos precios, exigencias y estrategias dependiendo del país o la
región donde se desenvuelvan sus sucursales.
La importancia de la globalización la encontramos en que gracias a ella las
fronteras entre diferentes países poco a poco se difuminan hasta desaparecer,
estableciendo así acuerdos que unifican diversas partes del mundo desde un
punto de vista económico, con acuerdos comerciales, hasta incluso el punto de
vista político, como por ejemplo la creación de la Unión Europea.
Podemos decir así que la Globalización intenta englobar a todo el ser
humano como un todo, independientemente del lugar en el que se encuentre. Si
bien es cierto que en la teoría podría parecer atractivo, e incluso interesante, lo
cierto es que, en la práctica, la globalización ha terminado siendo un instrumento
de los mercados cuya finalidad última es maximizar beneficios.
Busca políticas de libre comercio, al mismo tiempo que está a favor de las fusiones
entre empresas creando así multinacionales más grandes que puedan abarcar
más paí[Link] tipo de política, la política de la globalización, apuesta también
por la eliminación de las empresas públicas, prefiere empresas privadas.
Asimismo, también prefiere los Tratados de Libre Comercio, sin duda alguna
encontramos los principales beneficios en el comercio, pues la competencia
aumenta y disminuyen los monopolios, podemos decir también que la
globalización es importante para aumentar la cooperación internacional frente a
determinados problemas; y es que lo cierto es que la fuerza de muchos hace más
que la fuerza de pocos.
También es positivo en cuanto a la eliminación de las barreras de entrada en los
países o incluso el impulso dentro de campos científico-técnicos que se convierten
en terrenos mucho más lucrativos. No obstante, hay que tener claro que la
globalización conlleva sus riesgos. Aunque pueda parecer goloso contar con una
gran nación unida, no podemos olvidarnos de que siempre existirán los
patriotismos. Es muy difícil que un individuo se sienta más identificado con los
problemas que surgen en una región a 10.000 km de la suya que con los
problemas que suceden en la ciudad vecina.
Además, lo cierto es que la globalización, desgraciadamente, crea mucho más
aumento de desequilibrios económicos entre los diferentes grupos sociales.
Así, poco a poco los ricos son más ricos, pero los pobres son más pobres, pues la
generación de riqueza es para otro.
Sin duda es un tema realmente importante. Muchos aseguran que la Globalización
es un proceso que ya no puede pararse. No obstante, muchos otros creen que
apostando por políticas un poco más intervencionistas estas brechas entre
la sociedad y otros problemas, podrían solucionarse.
Pienso que este trabajo quedaría incompleto sin hacer mención al “Movimiento
Antiglobalización”, tan de actualidad en nuestros días, razón por la cual paso a
exponer algunas razones de su nacimiento. Si hay un movimiento social que pueda
definirse como “nuevo” y que tenga de verdad una vocación de universalidad
nítida, éste es el del Movimiento de Resistencia Global, también denominado
Movimiento Antiglobalización. Con poco más de una década de edad, es un
movimiento que está mereciendo la atención de buena parte de los analistas
sociales, no sólo porque su presencia clamorosa en los lugares en que se celebran
las grandes cumbres de los poderosos del mundo la hace ser noticia, sino porque
está respondiendo a uno de los más graves problemas que tiene nuestro planeta,
como es el de la globalización. Ramonet, uno de sus fundadores y uno de los
pensadores que mejor ha sabido alertar ante los peligros que la nueva fase del
capitalismo mundial (la de la actual globalización), supone para el mundo entero,
ha explicado la génesis y el significado del Movimiento de Resistencia Global con
gran claridad, aunque, obviamente, puede pecar de cierta simplificación. 17 El
Movimiento de Resistencia Global se inscribía en un proceso histórico
caracterizado por tres fases:
1. El análisis.
2. La protesta.
3. Las proposiciones positivas.
17
Méler, J. Luis. Historia de la globalización, Disponible en: Dialnet [Link] › descarga › articulo.
1. El análisis, para Ramonet, con la caída del muro de Berlín en 1989, se abrió un
nuevo momento histórico que, seguida de la implosión de la Unión Soviética, en
1991, provocaría un adormecimiento momentáneo de lo que podríamos llamar el
pensamiento crítico. La hegemonía del neoliberalismo y de su proyecto de
globalización se hacía por vez primera en la Historia, sin tener un enemigo al que
combatir y, lógicamente, sin encontrar demasiada resistencia.
Hasta mediados de los años noventa, los críticos del neoliberalismo se dedicaron
esencialmente a identificar, describir y comprender estos fenómenos. Fue la época
en la que se propuso, como concepto de identificación crítico, aquello del
“pensamiento único”. Una forma también de decir que donde algunos (los
ultraliberales) afirmaban que nos hallábamos ante una pura realidad técnica y
científica, otros veían concretamente de lo que se trataba: sencillamente de una
ideología. La ideología de mercado. El mercado y sus leyes como solución total a
los problemas de la sociedad. Y como mecanismo totalitario con vocación de
sustituir al Estado y a todos los organismos colectivos. El mercado contra el
Estado, lo privado contra lo público.
En esta primera fase, añade Ramonet, se identificaron los principales actores de
la globalización y responsables del gobierno oculto del mundo, cuyos cuatro
ministerios claves son los que todos ya conocemos por sus siglas: el FMI, el Banco
Mundial, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico y la
Organización Mundial del Comercio. En ellos se definen las reglas del juego que
los Estados deben aplicar, los temidos ajustes estructurales. Es la fase del
escándalo ante los terribles efectos de las políticas neoliberales. Las cifras ya las
conocemos: en 30 años, los recursos del 20% más rico se multiplican 50 veces
más que las del 20% más pobre. La mitad de la humanidad vive con menos de dos
dólares diarios, 225 personas poseen tanto como 2.500 millones. 18
18
Méler, J. Luis. Historia de la globalización, Disponible en: Dialnet [Link] › descarga › articulo
2. La fase de protesta, ante esta escandalosa situación, comienza en enero de
1994, con la insurrección zapatista, liderada por el subcomandante Marcos, que:
«teoriza la articulación entre globalización planetaria y la marginación de los
pobres del Sur». Enseguida vendrá una ola de protestas de gran envergadura en
los países desarrollados, como el Movimiento Social Francés de 1995 (y así hasta
nuestros días) todas las manifestaciones y protestas vinculadas a nombres de
grandes ciudades o lugares ya conocidos como: Seattle, Washington, Praga,
Okinawa, Niza, Quebec, Goteborg, Barcelona, Génova, etc.
3. La fase de las proposiciones positivas, la sitúa Ramonet en Porto Alegre,
símbolo de una ciudad modélica, desde el punto de vista de gestión democrática
de los problemas, y en donde se celebra un Foro Social Mundial, concebido como
la alternativa a Davos, que como sabemos, fue la sede escogida por el
neoliberalismo hace ya más de medio siglo para incubar su proyecto y el símbolo
del mundo rico, del «Mundo de Davos». Allí se reúnen los amos del mundo. En
Porto Alegre no sólo se participó en una protesta, como en otros lugares, sino que
se construyó un nuevo consenso que, en gran medida puede servir de referente
para comprender el Movimiento de Resistencia Global. Para Ramonet, Porto
Alegre es un momento inaugural de una gran trascendencia: El nuevo siglo
empezó en Porto efectivamente en Porto Alegre, y los fanáticos de la globalización
saben que las cosas probablemente ya no serán como antes. Porque se ha
comenzado a entrever que otro mundo es posible. Un mundo en el que se
suprimiría la deuda externa; en el que los países pobres del Sur jugarían un papel
más importante; en el que se pondría fin a los ajustes estructurales; en el que se
aplicaría la Tasa Tobin en los mercados de divisas; en el que se suprimirían los
paraísos fiscales; en él se aumentaría la ayuda al desarrollo y en el que éste no
adoptaría el modelo del Norte ecológicamente insostenible; en el que se invertiría
masivamente en escuelas, alojamiento y sanidad; en el que se favorecería el
acceso al agua potable de la que carecen 1,400 millones de personas; en el que
se obraría seriamente por la emancipación de la mujer; en el que se aplicaría el
principio de precaución contra todas las manipulaciones genéticas y en el que se
frenaría la actual privatización de la vida.
En suma, un mundo en el que el consenso de Washington sería por fin sustituido
por este nuevo consenso de Porto Alegre. Esta presentación diacrónica que
Ramonet hace del Movimiento Antiglobalización, sirve para hacer patente la
novedad del Movimiento y, a la vez, para subrayar que estamos ante un fenómeno
cuya envergadura y transcendencia histórica no es fácil de prever. Sin caer en
optimismos infundados, se puede afirmar que estamos asistiendo a una nueva
percepción y asunción de la llamada «cuestión mundial». Así como en el siglo XIX
Occidente se planteó la «cuestión social», que quería dar cuenta de la situación
de miseria, de explotación y de injusticia en que vivía una gran parte del pueblo, y
se explicaba la respuesta conflictiva, y las luchas sociales y políticas del
proletariado como un intento de cambiar dicha situación en nuestros días, esta
cuestión social adquiere un alcance mundial, ya que, por un lado, la situación de
miseria y de injusticia afecta a la mayoría de la humanidad y, por otro, las
amenazas que la globalización genera en las mismas sociedades ricas, tienen
también un alcance global. La globalización se ha convertido en la «cuestión
mundial» de nuestro siglo y el «Movimiento Antiglobalización» puede estar
situándose en el corazón de dicha cuestión, desplazando a un segundo plano a
las instituciones sociales y políticas convencionales, que parecen haberse
resignado a convivir con ella, sin poder cambiar el rumbo de Davos. Una
observación final salta a la pluma ante la consideración de que todos los
movimientos señalados
considerados de
izquierdas y de extrema
izquierda reniegan de los
principios de las teorías
marxistas en las que las
soluciones se centran en
un leviatán que engulle
toda clase de libertades.19
19
Méler, J. Luis. Historia de la globalización, Disponible en: Dialnet [Link] › descarga › articulo.
Al contrario, se buscan salvadores en instituciones que se ponen al servicio de la
humanidad. Es verdad que, paradójicamente, los mismos organismos
internacionales, dirigentes políticos e intelectuales orgánicos de los poderes
mundiales, han alertado ante los riesgos de no abordar adecuadamente la cuestión
mundial. Ante el lamentable espectáculo de pobreza, exclusión social e injusticia
y desigualdad crecientes, no faltan las advertencias que, desde el establishment,
se expresan así: El mundo parece avanzar inexorablemente hacia un género de
acontecimientos trágicos que los historiadores del futuro analizarán
preguntándose, por qué no se hizo nada por atajarlos a tiempo.
En el ámbito económico, la globalización está asociada con el desarrollo del
capitalismo como sistema económico, a menudo se basa en la creencia de la
autorregulación de los mercados. La globalización ha desarrollado la libertad
económica y supuestamente ha elevado el nivel de vida de todo el mundo, incluso
en el caso de que, en términos relativos, la brecha entre ricos y pobres sea cada
vez mayor. La globalización está conectada con el desarrollo del comercio
internacional, y la distribución mundial de la producción de bienes y servicios, a
través de la reducción de las barreras al comercio internacional, tales como los
aranceles, los derechos de exportación, y las cuotas de importación, y a través de
la reducción de las restricciones al movimiento de capitales y de la inversión.
La globalización ha acelerado los procesos de la deslocalización y la
externalización. Las empresas transnacionales (ETN) pueden aprovecharse de las
pequeñas y medianas empresas intensamente y con el menor coste posible, a
nivel mundial, debido a la subcontratación. Las pequeñas y medianas empresas
pueden encontrar que es difícil, sin embargo, resistir a la competencia mundial y
garantizar los derechos laborales de los trabajadores. A las empresas
transnacionales no se les puede hacer fácilmente responsables de las violaciones
de los derechos humanos cuando la empresa está legalmente constituida en un
estado y lleva a cabo su operación en otro.20
20
Globalización, véase en; [Link]
La globalización también ha tenido un impacto en la privatización de los servicios
públicos y bienes como el agua, la salud, la seguridad e incluso la administración
penitenciaria. Recientemente, otros bienes, tales como las semillas o los
medicamentos, han sido considerados como bienes económicos y han sido
integrados en los acuerdos comerciales.
La globalización ha contribuido al desarrollo de la responsabilidad social de las
empresas y a la preocupación por el compromiso de los actores no estatales, como
las empresas transnacionales por sus actividades, especialmente cuando ha
tenido efectos negativos sobre el medio ambiente, las comunidades y así
sucesivamente. Hoy en día, podemos ver también un aumento de las empresas
que elaboran un código de conducta para sus actividades. El boicot y las
campañas por parte de los consumidores también ha llevado a las empresas
transnacionales a prestar más atención a la responsabilidad social y a los riesgos
de su reputación.21
21
Globalización, véase en; [Link]
CONCLUSIÓN
Para concluir con este trabajo, cabe resaltar que, el término “globalización” se
utiliza para describir una variedad de cambios y aumento continuo de la
interconexión entre las diferentes naciones del mundo en el plano económico,
social, cultural, político y tecnológico que han dado forma al mundo en los últimos
50 años, desde la muy celebrada revolución de la tecnología de la información
a la disminución de las fronteras nacionales y geo-políticas en la cada vez mayor
circulación transnacional de bienes, servicios y capitales.
A medida que el proceso de globalización ha avanzado, las condiciones de vida
(sobre todo medidas utilizando indicadores amplios del bienestar) han mejorado
apreciablemente en casi todos los países. Sin embargo, los más beneficiados
han sido los países avanzados y sólo algunos de los países en desarrollo.
El hecho de que la brecha de ingresos entre los países de alto ingreso y los de
bajo ingreso se ha ampliado es motivo de inquietud. Y el número de personas
que, en el mundo entero, viven en la miseria extrema es profundamente
preocupante. Sin embargo, es erróneo concluir sin más que la globalización ha
sido la causa de esta divergencia, o que nada se puede hacer para mejorar la
situación. Por el contrario: los países de bajo ingreso no han podido integrarse
a la economía mundial con la misma rapidez que los demás en parte debido a
las políticas que han decidido aplicar y en parte debido a factores que escapan
a su control. Ningún país, y menos aún los más pobres, puede permitirse quedar
aislado de la economía mundial. Todos los países deberían tener como objetivo
reducir la pobreza. La comunidad internacional debería esforzarse fortaleciendo
el sistema financiero internacional a través del comercio exterior y de la
asistencia por ayudar a los países más pobres a integrarse a la economía
mundial, a acelerar su crecimiento económico y a reducir la pobreza. Esta es la
mejor forma de garantizar que todas las personas de todos los países se
beneficien de la globalización. En conclusión, la globalización está en todas
partes y tiene aspectos tanto negativos como positivos.
CIBERGRAFÍA
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
024_es.pdf
[Link]
Texto%20del%20artí[Link]
[Link]