Cuento
Había una vez una familia feliz que vivía en Guayaquil, como en todos los fines
de semana la familia siempre se iba de paseo, su hijo Mateo iba conduciendo,
mientras que su hija Estefanía se encargaba de la música para el ambiente
familiar.
Al llegar al lugar idóneo que tienen en mente, su madre Juana se encontraba
feliz al igual que su padre Juan, al desempacar las maletas en su casa
vacacional, Estefanía que le encantaba la música se había ubicado en el cuarto
que esta en la planta principal separado de los demás para no molestarles,
mientras que Mateo tenia su cuarto cubierto de libros ya que le encantaba leer
a cada rato, sus padres como era habitual tenían el cuarto más grande junto al
balcón.
Al siguiente día se puso a llover y nadie salió de casa, los truenos retumbaban
en toda la casa, y justo en ese día había un coche abandonado en plena vía a
cinco minutos de la casa de ellos, lo logro ver Mateo, el estaba pensando
porque dejarían un choche ahí tirado, y decidido ir a verlo por sí solo, al llegar
al coche se dio cuenta que había una mujer en ella atada y toda golpeada, él
decidió ayudarla y en cuanto estaba abriendo la puerta el coche sintió una
apuñalada en todo el estómago, era el secuestrador que le había encontrado
ayudándole a la mujer secuestrada. Mateo cayó al suelo, desangrándose y
muriendo lentamente.
Ya cuando paro la lluvia la familia buscaba a Mateo para hacer las maletas y
regresar a la ciudad, pero ya cuando decidieron ir a buscarlo era demasiado
tarde, pues él se encontraba muerto en la vía, toda la familia lloraba su perdida
pero su padre no se contentaba con eso y decidió buscar justicia por su mano
propia. Por suerte en la carretera estaban las marcas del coche con un poco de
sangre y se dirigían justo a la casa que estaba a 15 minutos de la suya. El
padre que siempre tenia una escopeta en la casa vacacional decidió ir con el
arma y a medianoche solo a la casa donde llegaban las huellas.
El padre consiguió entrar a la casa por el balcón fácilmente ya que la casa
tenía el mismo diseño, pudo ver al asesino en la cama durmiendo y a la mujer
secuestrada amarrada en la silla toda golpeada, él sin dudarlo lo apunto con el
arma y lo mato sin reparo ninguno, logrando así liberar a la mujer y vengando
la muerte de su hijo, claro que al amanecer se entrego a las autoridades ya que
había asesinado, pero él estaba feliz ya que logro su cometido y su familia
tampoco estaba del todo triste pues el asesino estaba muerto.
COLORIN COLORADO ESTE CUENTO SE ACABADO.
FIN