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Jesús Sana a un Leproso: Milagro y Silencio

Jesús sana a un hombre leproso tocándolo y diciéndole "Quiero, sé limpio". La lepra desaparece de inmediato. Jesús le ordena al hombre que vaya a mostrarse al sacerdote y ofrecer un sacrificio como era requerido por la ley de Moisés, pero también le dice que no le cuente a nadie sobre el milagro. Sin embargo, el hombre comienza a contarle a todos lo que pasó, haciendo que Jesús no pudiera entrar abiertamente en la ciudad debido a la multitud que venía a

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Jesús Sana a un Leproso: Milagro y Silencio

Jesús sana a un hombre leproso tocándolo y diciéndole "Quiero, sé limpio". La lepra desaparece de inmediato. Jesús le ordena al hombre que vaya a mostrarse al sacerdote y ofrecer un sacrificio como era requerido por la ley de Moisés, pero también le dice que no le cuente a nadie sobre el milagro. Sin embargo, el hombre comienza a contarle a todos lo que pasó, haciendo que Jesús no pudiera entrar abiertamente en la ciudad debido a la multitud que venía a

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Jesús sana a un leproso, Marcos 1:40

Escenario:
Introducción:
Estructura:
1. El deseo del leproso de ser limpiado de la lepra, “40 Vino a él un leproso, rogándole; e
hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme” Mar.1:40.
 La autoridad sanitaria quien podía declarar a alguien leproso era el sacerdote, “43
Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca
rojiza en su calva o en su antecalva, como el parecer de la lepra de la piel del
cuerpo, 44 leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarará luego inmundo;
en su cabeza tiene la llaga. 45 Y el leproso en quien hubiere llaga llevará
vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: !!
Inmundo! !!Inmundo! 46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será
inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su
morada” Lev.13.
 El señor sano a Naamán el leproso, 2Rey.5.
 Aplicación:
2. El deseo de Cristo de limpiar la lepra, “41 Y Jesús, teniendo misericordia de él,
extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. 42 Y así que él hubo hablado,
al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio” Mar.1:41-42.
 Para el principio de inmundicia contraído por el tacto, ver Lv. 11: 24–40; 14: 46–
47; 15: 5-12, 19-27; Nu. 19: 11-16,
 dejando al hombre visiblemente καθαρός (para una cura igualmente inmediata de
la lepra, ver 2 Rey. 5:14, y lo contrario en Núm. 12:10; 2 Rey. 5:27; cf. también
Ex. 4: 6-7). Las curaciones de Jesús (excepto en 8: 22-26) son inmediatas, e
incluso la desfiguración de la lepra no es una excepción.

3. Lo que no deseaba Cristo después de hacer un milagro, “43 Entonces le encargó
rigurosamente, y le despidió luego, 44 y le dijo: Mira, no digas a nadie nada, sino ve,
muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó, para
testimonio a ellos” Mar.1:43-44.
 Aquí tenemos por primera vez su intento de silenciar a aquellos cuya experiencia
personal de su poder sanador los llevaría naturalmente a hablar de él (cf. 5:43;
7:36; 8:26).
 La única excepción al secreto que Jesús exige es acudir al sacerdote y completar
el procedimiento necesario para la restauración de un leproso sanado a la sociedad
(Lv. 14: 1-32
4. La razón por la que no deseaba que publicaran sus milagros, “45 Pero ido él, comenzó a
publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar
abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y
venían a él de todas partes” Mar.1:45

Conclusión:

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