ANÁLISIS DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PARA DETERMINAR LA
CONFISCATORIEDAD DE UN TRIBUTO
MARIA DE LOS ÁNGELES GUEVARA OCAÑA1
INTRODUCCIÓN
Nuestra Constitución (1993) estipula en su artículo 74°, como debe ejercitarse
la potestad tributaria; es decir, regula los límites de este Ius Tributum. Como
afirma Landa Arroyo “[este articulo] ha recogido, enunciativamente, principios
que tienen una relación directa con la potestad tributaria del Estado” (Danos
Ordoñez, 2006, p.40); de ahí que, estos principios configuran los limites dentro
de los cuales se tiene que desarrollar esta potestad.
El tercer párrafo del artículo 74 textualmente dice lo siguiente: “(…) El Estado,
al ejercer la potestad tributaria, debe respetar los principios de reserva de la
ley, y los de igualdad y respeto de los derechos fundamentales de la persona.
Ningún tributo puede tener carácter confiscatorio”. La expresión de que ningún
tributo debe tener carácter confiscatorio hace referencia al Principio de no
consfiscatoriedad, el cual desarrollaremos en este trabajo con el fin de
identificar, conforme la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, cuándo un
tributo es confiscatorio.
El principio de no confiscatoriedad o también llamado Principio de interdicción
de la confiscatoriedad, constituye uno de los principios rectores de la tributación
consagrados de manera expresa por el articulo antes mencionado. El Tribunal
Constitucional como máximo intérprete de la Constitución ha desarrollado los
alcances y contenidos de este principio constitucional; en su STC N° 2727-
2002-AA/TC afirma: “(…) el principio precitado es un parámetro de observancia
que la Constitución impone a los órganos que ejercen la potestad tributaria [al
momento de legislar tributariamente]”
1
Estudiante de VII ciclo de la Facultad de Derecho de la USMP. (Email: shirley [email protected])
El Tribunal Constitucional ha establecido que “El principio de no
confiscatoriedad informa y limita el ejercicio de la potestad tributaria estatal,
garantizando que la ley tributaria no afecte irrazonable y
desproporcionadamente la esfera patrimonial de las personas” (Exp.:001-2004-
AI/TC).
Habiendo delimitado someramente este principio, es preciso afirmar que
nuestra Constitución si bien señala los límites de la potestad tributaria y
establece normas de carácter general respecto del sistema tributario, no
constitucionaliza ningún tributo. Por tanto, no establece cuándo un tributo es
confiscatorio; tampoco la legislación en materia tributaria, se ha ocupado de
este aspecto.
Por ello es que en este informe analizaremos los criterios que
jurisprudencialmente ha venido utilizando el Tribunal Constitucional para
determinar si un tributo produce efectos confiscatorios; así como también los
aspectos subjetivo y objetivo del principio de no confiscatoriedad, que es
esencial para cristalizar la efectividad de este principio en la determinación de
la constitucionalidad de los tributos.
SITUACION PROBLEMÁTICA
Toda persona integrante de la sociedad dentro de un Estado social
democrático de Derecho en la medida de su capacidad económica tiene el
deber de contribuir para responder a los gastos públicos.
Uno de los recursos cuantitativamente más importantes que tiene el Estado ara
hacer frente al gasto publico es el tributo. El tributo según el Tribunal
Constitucional, el cual basándose en lo desarrollado por la doctrina respecto de
éste, es una obligación jurídicamente pecuniaria, ex lege, cuyo sujeto activo es,
en principio, una persona pública y cuyo sujeto pasivo es alguien puesto en esa
situación por voluntad legal.
La tributación en el Perú se somete a los principios base de nuestro sistema
tributario explícitos en la constitución, los cuales son el principio de igualdad no
confiscatoriedad, reserva de ley y respeto de los derechos fundamentales. Sin
embargo, existen otros principios además de éstos que no están expresos en la
Constitución pero están implícitos, por ejemplo el principio de capacidad
contributiva, este principio es importante porque se refiere a la aptitud que
tienen las personas según sus manifestaciones de riqueza para hacer frente al
tributo.
En tal sentido, al solamente existir lineamientos abstractos o de contenido
indeterminado y genérico, los principios tributarios, para el ejercicio de la
potestad tributaria no se puede establecer de manera cierta y directa si un
tributo (producto de esa potestad tributaria) produce efectos confiscatorios.
Ante ese escenario, el Estado, a través de sus órganos de gobierno, puede
legislar tributariamente dentro de los parámetros de los principios tributarios
mencionados supra, pero ese tributo que hayan creado excede el límite que
“razonablemente puede admitirse como justificado”. Pero, ¿cómo se sabe
cuándo una imposición tributaria es razonable o proporcional, que no afecta la
capacidad económica del contribuyente? En otras palabras, ¿cuándo es que un
tributo es confiscatorio?
Ante este problema, con la finalidad de revisar y aclarar algunas dudas
respecto de este tema, nos planteamos las siguientes interrogantes:
¿Qué criterios utiliza el Tribunal Constitucional para determinar que un
tributo produce efectos confiscatorios?
¿El Tribunal Constitucional ha establecido parámetros para declarar la
confiscatoriedad de un tributo?
HIPOTESIS DE TRABAJO
En el presente trabajo se desarrollará estas hipótesis:
En nuestra Constitución no se encuentran establecidos los criterios para
determinar si un tributo tiene efectos confiscatorios, esos criterios están
establecidos por el Tribunal Constitucional a nivel jurisprudencial.
No existen parámetros para que el Tribunal declare que un tributo es
confiscatorio.
ANÁLISIS
Principios Constitucionales Tributarios en la Jurisprudencia
Constitucional
Al decir de Landa Arroyo: “Toda Constitución contiene dos tipos de normas:
normas de principio y normas regla. Las primeras son normas que ordenan que
alfo sea realizado en la mayor medida posible, dentro de las posibilidades
jurídicas y reales existentes; son, pues mandatos de optimización. Las normas
regla son aquellas que pueden ser cumplidas o no, en tanto que contienen
determinaciones en el ámbito de lo fáctica y jurídicamente posible” (Landa,
2006: p.40).
La potestad tributaria del Estado, regulada en el artículo 74 de la Constitución
Política del Perú, es una atribución reservada al legislador para crear tributos
mediante leyes o decretos legislativos (facultad delegada al Poder Ejecutivo).
Dicha facultad se encuentra sujeta los siguientes principios o directrices para
que su ejercicio del sea compatible con la Constitución, éstos principios están
expresos en nuestro Texto Normativo: principio de reserva de ley, igualdad,
respeto a los derechos fundamentales y al principio de con confiscatoriedad de
los tributos; pero, existen también principios implícitos, no menos importantes
ya que son vinculantes al momento en que el Estado ejercita su poder
tributario, dentro de estos se encuentran el principio de capacidad contributiva,
de seguridad jurídica en materia tributaria y de deber de contribuir con los
gastos públicos.
En ese sentido, cumplen doble función. Una positiva, en la que se constituyen
como fuentes del ordenamiento jurídico al momento de legislar normas
jurídicas, al momento de que los jueces emiten alguna decisión jurisprudencial,
y como referencia obligatoria para la interpretación de las leyes; Otra, negativa,
a cual consiste en que gracias a su contenido amplio y abstracto sirven como
medio para excluir valores contrapuestos y normas legales sustentadas en
estos valores que contravengan estos principios.
Según el Tribunal Constitucional es difícil que puedan cumplir su función
positiva ya que, constituyen un concepto jurídico indeterminado. Como señala
Beladiez Riojo “[tienen] alto grado de abstracción, constituyendo formulaciones
amplias y genéricas”.
Debido a esa naturaleza tan genérica es que no se puede establecer
exactamente su contenido y alcances; en consecuencia, es más factible,
determinar que los trasgrede que afirmar que los cumple o realiza.
El Tribunal Constitucional se ha pronunciado respecto de la función negativa de
los principios constitucionales tributarios, así en la STC expediente 033-2004-
AI/TC afirmó “[…] límites materiales del poder tributario sobre los cuales se
estructura el sistema tributario”, y en la STC expediente 2302-2003-AA que
“[…] constituyen una garantía para los contribuyentes, en tanto impone que no
se puede ejercer la potestad tributaria en contra de la Constitución ni de modo
absolutamente discrecional o arbitrariamente[…]”
Principio De No Confiscatoriedad y su Desarrollo en la Jurisprudencia Del
Tribunal Constitucional
El artículo 74° de la Constitución Política del Perú, establece que: “…ningún
tributo puede tener carácter confiscatorio (…)”. Este artículo justamente nos
dice que todo tributo es dado bajo ciertos límites que previenen de una
afectación directa a la propiedad.
En ese sentido, el principio de no confiscatoriedad informa y limita el ejercicio
de la potestad tributaria, garantizando de esta forma que la ley tributaria no
afecte sin sujetarse a criterios de razonabilidad y proporcionalidad el patrimonio
de los contribuyentes.
El Tribunal Constitucional en el Expediente 2727-2002-AA/TC, se ha referido a
este principio afirmando que es un concepto jurídico genérico o indeterminado,
por lo cual, su contenido no puede ser precisado en términos generales y
abstractos, tiene que ser analizado en cada caso particular teniendo como
presupuestos la clase de tributo y las circunstancias del obligado a responder
por el tributo.
Este carácter indeterminado hace fundamental la labor de los órganos de
control constitucional, en este caso especifico del Tribunal Constitucional, quien
tiene que establecer los alcances y contenido de este principio en los procesos
constitucionales, para de existir extralimitación en cuanto lo gravado por un
tributo pueda descalificarse constitucionalmente la norma que lo creó.
En otros países, por ejemplo en España la doctrina concibe al principio de no
confiscatoriedad como límite del principio de progresividad, ya que éste último
consiste en aumentar la base imponible para hacer así crecer el impuesto, es
decir, para que se pueda recaudar más se aumenta la base imponible; por ello,
un límite a este principio es el de no confiscatoriedad. En Italia, el principio de
no confiscatoriedad es una garantía constitucional que protege instituciones de
su constitución económica: derecho a la propiedad privada, a la libertad de
empresa y a la economía de mercado.
Nuestro Tribunal Constitucional ha establecido jurisprudencialmente que este
principio es uno de los que forman la estructura de la constitución tributaria,
tiene carácter vinculante obligatorio y es parámetro para el control
constitucional de los tributos sea de carácter general o con efectos singulares
en cada caso concreto.
Este principio está estrechamente relacionado con el principio de capacidad
contributiva y de respeto de los derechos fundamentales, en concreto del
derecho fundamental a la propiedad privada.
Funciones del Principio de no Confiscatoriedad
Este principio es ambivalente, ya que, valorativamente desempeña dos
funciones; en primer lugar, el de límite del poder tributario del Estado, los
tributos son creados de una manera razonable y sin exceder los límites, para
no vulnerar los derechos fundamentales. En segundo lugar, es un mecanismo
de defensa de las instituciones que conforman la constitución económica.
En el expediente 2727-2002AA/2002-AA/TC el Tribunal Constitucional expuso
que este principio tiene dos funciones: la primera, ser un mecanismo de
defensa de ciertos derechos constitucionales, empezando por el derecho de
propiedad evitando que la esfera legitima patrimonial de las personas sea
afectada irrazonable y desproporcionadamente. Además de este derecho,
protege también el derecho a la igualdad en materia tributaria, o, lo que es lo
mismo con la capacidad contributiva, según en el reparto de los tributos de
debe tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales, por lo cual las cargas
tributarias tienen que gravar donde haya manifestación de riqueza, lo que
implica que se debe considerar la capacidad económica de los contribuyentes.
La segunda es la función institucional que se refiere a que mediante este
principio se salvaguardan las instituciones que pertenecen a la Constitución
económica (pluralismo económico, propiedad, empresa, ahorro, y otras) para
que cuando El Estado haga uso de su potestad tributaria no las desnaturalice
vaciándolas o suprimiéndoles su contenido.
En consecuencia, en relación al derecho fundamental de propiedad, éste
principio se constituye como un refuerzo a esa garantía ya que limita al ius
imperium, evitando que se extralimite afectando irrazonablemente el patrimonio
del obligado frente a un tributo. Se prohíbe que mediante el uso de los
instrumentos tributarios se prive la propiedad privada. Este derecho se
encuentra regulado en el inciso 16 del artículo 2 de la Constitución Política del
Perú: “A la propiedad y a la herencia”.
Jorge Danós Ordóñez ilustra mejor lo dicho anteriormente: “[este principio]
protege la propiedad tanto en sentido objetivo o institucional, atendiendo a la
configuración técnica de los tributos, garantizando el sistema económico y
social plasmado en la Constitución, como también en sentido subjetivo,
impidiendo que a pesar de que una ley tributaria tenga una configuración
técnica correcta, sin embargo, pueda afectar gravemente la esfera patrimonial
de los particulares en casos concretos” (Danós,1994: p.139).
Relevante es afirmar que el principio de no confiscatoriedad tiene estrecha
relación con el derecho constitucional de propiedad, reconocida a su vez por la
jurisprudencia del Tribunal Constitucional, éste afirma que debe haber
compatibilidad entre el derecho de propiedad y los límites de la potestad
tributaria, así de conformidad con el orden constitucional no se debe impedir
que este derecho cumpla su función social.
Según Naviera de Casanova en la doctrina tributaria existen diversas posturas
respecto del vínculo entre este principio y el derecho constitucional de
propiedad: para algunos este derecho es el eje exclusivo para la explicación del
principio de no confiscatoriedad, otros admiten que si están relacionados pero
que dicho nexo no es exclusivo porque el principio de no confiscatoriedad está
relacionado en mayor o menor medida con otros derechos constitucionales o
principios tributarios.
Al principio se dijo que este principio de no confiscatoriedad está relacionado
también con el principio de capacidad contributiva, que es un principio implícito
que deriva del principio de igualdad tributaria. La capacidad contributiva, según
el Tribunal Constitucional en la sentencia del expediente 033-2004-AI/TC, tiene
una relación inquebrantable con el hecho sometido a imposición; es decir,
“siempre que se establezca un tributo, éste deberá guardar íntima relación con
la capacidad económica de los sujetos obligados, ya que sólo así se respetará
la aptitud del contribuyente para tributar o, lo que es lo mismo, sólo así el
tributo no excederá los límites de la capacidad contributiva del sujeto pasivo,
configurándose el presupuesto legitimador en materia tributaria y respetando el
criterio de justicia tributaria en el cual se debe inspirar el legislador, procurando
siempre el equilibrio entre el bienestar general y el marco constitucional
tributario al momento de regular cada figura tributaria”. En este sentido, el
Tribunal Constitucional reconoce que todo tributo debe sustentarse en una
manifestación de que existe capacidad contributiva; en consecuencia, confirma
la relación entre capacidad económica y tributo constituye el marco que
legitima la existencia de capacidad contributiva”.
El Tribunal mediante la jurisprudencia constitucional reconoce que el principio
de no confiscatoriedad se extiende y se relaciona, también, al principio de
capacidad contributiva; de modo que, la imposición que realice un tributo se
debe hacer sobre una manifestación de la capacidad contributiva.
La faceta institucional o función institucional del principio de interdicción a la
confiscatoriedad tributaria ha sido desarrollada reincidentemente en su
jurisprudencia, según Danós, con el objeto de destacar que éste principio no
solo cumple una función de defensa en el ámbito tributario de los derechos
mencionados supra, sino también garantiza la vigencia de las instituciones de
nuestra constitución económica. Tal como se expresa en esta sentencia del
expediente 0004-2004-AI/TC: “Este principio tiene también una faceta
institucional, toda vez que asegura que ciertas instituciones que conforman
nuestra Constitución económica no resulten suprimidas o vaciadas de
contenido cuando el Estado ejercite su potestad tributaria”.
¿Qué criterios utiliza el Tribunal Constitucional para determinar que un
tributo produce efectos confiscatorios?
El Tribunal Constitucional relaciona este principio con el principio de
razonabilidad, de proporcionalidad, igualdad en materia tributaria y legalidad
para efectos de determinar cuando un tributo es confiscatorio.
En muchos casos, el T.C. ha utilizado los criterios de la razonabilidad y de la
proporcionalidad para reputar a un tributo efectos confiscatorios; así, en los
expedientes 001-2004-AI/TC y 002-2004-AI/TC (que fueron acumulados)
señalo que toda Ley tributaria debe tener una razonabilidad intrínseca, ya que
éste principio establece que “(…) el órgano con capacidad para ejercer dicha
potestad respete exigencias mínimas derivadas de los principios de
razonabilidad y proporcionalidad”. Por ello, la Ley que crea el tributo no debe
afectar la esfera patrimonial de las personas de manera irrazonable y
desproporcionada.
En Argentina, un tributo es confiscatorio cuando el monto de su tasa es
irrazonable, según la jurisprudencia de la Corte Suprema establece que es
confiscatorio el tributo que excede los límites que razonablemente admitidos en
un régimen democrático de gobierno.
El Tribunal Constitucional ha establecido que en virtud del principio de igualdad
tributaria se exige al legislador que al momento de dictar leyes tributarias lo
haga atendiendo al bienestar general y no desconociendo de manera arbitraria
la justicia y el desarrollo equilibrado, como elementos primordiales del Estado
social de derecho ocasionando desequilibrio económico entre los sujetos que
se verán afectados por ese tributo. El Tribunal Constitucional, afirma “que el
principio de igualdad tributaria tiene estrecha relación con el principio de
capacidad contributiva, a efectos que la carga tributaria sea directamente
proporcional a la capacidad económica de los concretos particulares que se
vean afectados por el tributo. De ahí la necesidad, por ejemplo, de que la
alícuota sobre la base imponible sea establecida en un valor numérico
porcentual” (Expedientes 001-2004-AI/TC y 002-2004-AI/TC que fueron
acumulados). Realizamos un estudio comparado, en España para determinar la
confiscatoriedad de sus impuestos, una clase de tributo, tienen como referente
la capacidad contributiva relacionada directamente con el patrimonio; así José
Pérez Ayala afirma “(…) el impuesto será confiscatorio: cuando el pago de
impuesto necesita de una liquidación total o parcial del patrimonio, tanto del
integrado por bienes de producción como por bienes de consumo; pero sin
llegar a exigir una liquidación parcial o total del patrimonio, el pago del
impuesto puede, también, resultar confiscatorio cuando, con carácter general
conduce a situaciones en las que la renta que queda disponible, después de
pagar, es tan reducida que incluso vulnera el “mínimo necesario o vital “que
cada sujeto necesita para hacer frente a sus necesidades más
esenciales”(Pérez: 2007, p. 56).
Gallego Peragón sostiene que “la confiscación tributaria supone una violación,
por exceso, del principio de capacidad económica. La confiscación se produce
cuando se grava la capacidad económica más allá de la capacidad contributiva.
El principio de no confiscatoriedad es el limite superior de esa capacidad que
impide que le poder tributario se extralimite, es decir sobrepase la capacidad
contributiva a la hora de establecer y exigir el pago de tributo” (Gallego, 2003:
p. 191).
El Tribunal ha establecido que la violación al principio de legalidad al momento
de que el Estado ejercite su Ius Imperium hace al tributo confiscatorio desde un
punto de vista cualitativo (más adelante explicaremos a que se refiere
confiscatorio cualitativamente y confiscatorio cuantitativamente). El Tribunal
Constitucional ha adoptado una postura reflejada en el expediente 0041-2004-
AI/TC por la cual toda ley tributaria que vulnere algún principio tributario es
violatoria del principio de no confiscatoriedad desde el punto de vista
cualitativo, a pesar de poder ser soportada la carga por el obligado a pagar la
deuda tributaria.
Otro de los criterios del Tribunal Constitucional es el siguiente, el principio de
no confiscatoriedad adquiere eficacia siendo criterio material en la
determinación la constitucionalidad de los tributos con carácter general o en
casos concretos, para esos efectos es importante delimitar, al decir de Danós: “
la confiscatoriedad de los tributos con carácter abstracto, objetivo o general,
atención a su configuración técnica; con respecto de la confiscatoriedad
determinada con carácter subjetivo, singular o individual, en función de casos
concretos atendiendo a la especial incidencia que el pago de un tributo puede
representar para el contribuyente tomando en cuenta sus circusntancias
particulares”(Danós, 2006: p.147) (el subrayado es nuestro).
Es de suma importancia la diferencia entre ambos; puesto que, los criterios de
evaluación de la no confiscatoriedad tributaria se diferencian según se trate de
cada uno de ellos:
a. La no confiscatoriedad subjetiva, singular o individual se trata de evaluar
en el caso concreto si un tributo es confiscatorio por gravar
excesivamente el patrimonio del contribuyente. La no confiscatoriedad
objetiva, importa realizar una evaluación en la configuración técnica de
la norma tributaria.
b. La evaluación de la confiscatoriedad de un tributo objetiva o abstracto se
realiza sobre determinados elementos del tributo: la materia imponible y
la alícuota; ya que, según el Tribunal Constitucional estos elementos
“podrían ser muestras evidentes de un exceso de poder tributario”
(Expediente 004-2004-AI/TC). A diferencia de la evaluación subjetiva o
singular que considera las condiciones específicas o particulares de los
obligados a responder la carga tributaria.
c. La evaluación objetiva de la confiscatoriedad de un tributo tiene como
vía procesal al proceso de inconstitucionalidad en el cual se evaluará a
leyes o normas con rango de ley, el cual se plantea ante el Tribunal
Constitucional; quien al determinar que una ley regula un tributo
configurado técnicamente confiscatorio, la sentencia dispone la
derogación de la norma creadora del tributo impugnada.
La evaluación subjetiva de la confiscatoriedad de un tributo tiene que
tramitarse a través del proceso contencioso administrativo o un proceso
constitucional de amparo, la determinación de que un tributo es
confiscatorio en atención a las circunstancias concretas del afectado,
esa sentencia dictada por los jueces solo implicará ese tributo al caso
concreto. El Tribunal Constitucional conocerá del proceso de amparo
solo cuando exista denegatoria y en última y definitiva instancia.
d. Si como consecuencia de que el Tribunal Constitucional ha hecho uso
de la evaluación de confiscatoriedad abstracta o general determina que
el tributo ha sido configurado técnicamente conforme a lo estipulado por
la Constitución; ningún órgano jurisdiccional podría dejar de aplicar dicha
norma. Pero, el mismo Tribunal en el expediente 004-2004-AI/TC ha
establecido que si en un proceso constitucional de amparo o en el
proceso contencioso administrativo, los jueces ordinarios, al evaluar el
tributo en el caso concreto, determinan que éste es inconstitucional, los
jueces están en la plena facultad de inaplicar el tributo.
e. La evaluación de confiscatoriedad abstracta o de carácter general de la
configuración técnica de un tributo confiscatorio se concreta
contrastando la ley tributaria impugnada con los valores materiales que
en materia tributaria se encuentran regulados en la Constitución, este
procedimiento no requiere de pruebas. A diferencia, de la evaluación
singular o subjetiva de la confiscatoriedad de un tributo en la que, según
lo establecido reiteradamente en jurisprudencia del Tribunal
Constitucional, se requiere prueba clara y fehaciente que acredite que el
tributo impugnado es, en el caso concreto, confiscatorio en atención a su
capacidad contributiva. Debido al carácter sumario carente de etapa
probatoria, el proceso de amparo no constituye una vía idónea para
pedir la inaplicación de un tributo por considerarlo confiscatorio, ello
muchas veces va a requerir pronunciamiento de peritos especializados
que acrediten la afectación excesiva al patrimonio de la persona
obligada a soportar la carga tributaria, lo cual es imposible realizarlo en
el proceso de amparo; siendo la vía mas adecuada el proceso especial
contencioso administrativo, en éste no existen limitaciones para la
actuación de pruebas que acrediten de los demandantes en su
patrimonio.
El Tribunal Constitucional ha establecido que la confiscatoriedad puede
evaluarse desde el punto de vista cualitativo y también tomando en
consideración elementos cuantitativos. En tal sentido, la confiscatoriedad
cualitativa se configura cuando se vulneran principios constitucionales en
materia tributaria, en este tipo no importa cuánto es la base imponible o la
alícuota aunque sea soportable por el contribuyente; la confiscatoriedad de
tributos de carácter cuantitativo se evidencia cuando la carga impositiva de este
tributo es excesivo para el contribuyente en atención al tipo de tributo.
Otro criterio de determinación de confiscatoriedad es la concurrencia de
tributos que por sí solos no son desproporcionados, pero que al reunirse
pueden convertirse en irrazonables y desproporcionales afectando de manera
excesiva al contribuyente. Esto se presenta con mayor frecuencia en aquellos
países políticamente descentralizados, en los que los niveles de gobierno no
tienen una adecuada coordinación en el ejercicio de su poder tributario
provocando una carga insoportable por los contribuyentes.
García Edchegoyen afirmó “si un solo tributo puede ser calificado como
confiscatorio debería considerarse la capacidad contributiva sectorial
[capacidad contributiva del sujeto puesta de manifiesto con la realización del
presupuesto de hecho del tributo], en cambio a los efectos de establecer la
posible confiscatoriedad del conjunto de tributos que gravan a una persona
deberá tomarse en cuenta la capacidad contributiva total de dicho
contribuyente”. En este sentido, Villegas, afirma que la capacidad contributiva
es una sola, todos los tributos son soportados por un mismo contribuyente y
sobre un único patrimonio, riqueza o economía individual afectada.
En Argentina, según Spisso, es posible la reducción del aspecto cuantitativo
del conjunto de tributos al límite que sea compatible con la Constitución para
que esos tributos no sean violatorios al principio de propiedad del contribuyente
(según el desarrollo jurisprudencial de su Corte Suprema, ese límite es de 33%
sobre la riqueza gravada por cada tributo).
En España, el Tribunal Constitucional considera confiscatorio al sistema fiscal
si la aplicación de figuras tributarias priva al sujeto pasivo de sus rentas y
propiedades.
En Alemania, el Tribunal Constitucional Federal ha establecido que la carga
tributaria que debe soportar un contribuyente como consecuencia del conjunto
de tributos a los que está obligado no debe superar el 50% de sus ingresos.
Nuestro Tribunal Constitucional, en la sentencia del expediente 2302-2003-
AA/TC un tributo es confiscatorio cuando excede el límite de la capacidad
contributiva cuando un solo tributo es excesivo o cuando un conjunto de
tributos ocasiona la misma presión sobre el contribuyente. Pero ello requerirá
de un peritaje especial para su comprobación. Deberá evaluarse dependiendo
de la situación económica de cada contribuyente.
¿El Tribunal Constitucional ha establecido parámetros para declarar la
confiscatoriedad de un tributo?
El Tribunal Constitucional no ha emitido ningún precedente vinculante que
establezca parámetros específicos para determinar cuándo un tributo produce
efectos confiscatorios; no existe un límite para diferenciar a la carga tributaria
admisible de la que no lo es.
De lo desarrollado en los criterios que utiliza el Tribunal Constitucional para
determinar la confiscatoriedad de un tributo, podemos ver que todos ellos son
parte del acervo jurisprudencial del Tribunal. La interpretación y apreciación de
los valores o principios constitucionales que realice el máximo interprete de la
Constitución debe ser de observancia por los jueces al juzgar sobre la misma
materia; pero ello no es del todo obligatorio porque ellos pueden apartarse de
ese criterio mediante una resolución debidamente fundamentada y motivada.
Aun así se hayan constituido precedente vinculante, el artículo VII del Código
Procesal Constitucional permite que el mismo Tribunal se aparte del
precedente para lo cual solo debe expresar los fundamentos de hecho y de
derecho que sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta del
precedente. En consecuencia, no existen reglas absolutas para determinar
cuándo un tributo es confiscatorio.
Esa determinación obedece a muchos factores, principalmente los vinculados a
la tradición política y realidad económica de cada país en un momento dado,
tiene que ver también-aunque en menor medida- con la coyuntura social del
país.
Naveira De Casanova, aduce que hay dos formas de cómo la jurisprudencia
establece parámetros o límites a la confiscatoriedad; es decir, parámetros que
si un tributo no respeta será confiscatorio. La primera forma es la cuantitativa,
ésta consiste en fijar un porcentaje o cantidad de forma expresa a partir del
cual el tributo se considera confiscatorio; la segunda forma es la cualitativa,
aquí el parámetro es un concepto general absoluto.
Estos parámetros deben fijarse al analizar los casos concretos, para así poder
identificar directrices generales que emanen de la jurisprudencia; por ejemplo,
Argentina, que su Corte Suprema de Justicia estableció jurisprudencialmente
como límite 33% de las utilidades, éste no es aplicable en la imposición
indirecta, a los tributos aduaneros. Este porcentaje tiene carácter relativo, es
jurisprudencial.
Nuestro Tribunal Constitucional no ha establecido parámetros o limites fijos o
absolutos, ya que debido a nuestra realidad coyuntural social, política y
económica aplica criterios o formulas generales a los casos concretos para la
determinación de confiscatoriedad de determinado tributo.
Consideramos que, si bien el máximo intérprete utiliza fórmulas generales o
conceptos genéricos y abstractos para hacer efectivo el principio de no
confiscatoriedad, éstos criterios deben establecerse como precedente
vinculante.
CONCLUSIONES
1. El principio de no confiscatoriedad es un principio expreso en la
Constitución vigente, limita el ejercicio de la potestad tributaria para que
el Estado al emitir alguna ley tributario no vulnere el derecho
fundamental de la propiedad, la igualdad en materia tributaria y, en
consecuencia, la capacidad contributiva; también para mantener la
vigencia de los alcances y contenido de las instituciones de nuestra
Constitución Económica.
2. Los criterios que utiliza el Tribunal Constitucional para determinar si un
tributo tiene efectos confiscatorios son la razonabilidad, la
proporcionalidad, la igualdad en materia tributaria, la legalidad del tributo
en cuanto su configuración técnica, que el tributo no grave
arbitrariamente el patrimonio del ciudadano, inobservando los fines de
un régimen social y democrático de Derecho.
3. El Tribunal evalúa la confiscatoriedad del tributo de forma abstracta,
objetiva o general atendiendo a la configuración técnica del mismo,
contrastando para estos efectos a la norma tributaria que lo contiene y
contrastarlo con los principios y valores de la Constitución Tributaria. En
este caso el Tribunal declara la inconstitucionalidad de la norma legal si
aprecia que el tributo no es constitucional al no haber respetado
principios constitucionales en materia tributaria dentro del proceso de
inconstitucionalidad. También, este Tribunal realiza una evaluación
singular, individual o subjetiva para determinar la confiscatoriedad en
función de casos concretos, toma en cuenta las circunstancias
particulares de los particulares. El tribunal conoce en ultima y definitiva
instancia la denegatoria de amparo, en el cual utilizando el control difuso
inaplica ese tributo al caso concreto.
4. El Tribunal Constitucional no ha establecido parámetros absolutos
cualitativos ni cuantitativos para determinar de manera directa y precisa
cuándo un tributo es confiscatorio, ello tiene su fundamento en que
debido a la situación política, económica y social, y a la variedad de
tributos que existen en nuestro sistema tributario. Por este motivo, no se
puede colocar a todos en un mismo supuesto de confiscatoriedad ya
que cada tipo tributario tiene sus peculiaridades; además, que no todos
los contribuyentes tienen los mismos recursos económicos: para algunos
el tributo A es confiscatorio y para otros no lo es, como sucedió-por
ejemplo-con el impuesto a las transferencias financieras.
SUGERENCIA
1.- Nuestra sugerencia es la siguiente que para efectos de seguridad
jurídica cuando el Tribunal resuelva aspectos importantes referentes a este
principio de no confiscatoriedad, por ejemplo, los criterios que utiliza para
declarar confiscatorio un tributo y los alcances y contenido de este principio;
ya que de esta manera lo establecido por el Tribunal Constitucional no será
desvirtuado por los jueces ordinarios en los procesos de amparo y el
proceso contencioso administrativo.
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