2.2.- El entrenamiento emocional en el deporte.
Es decir, que los/las deportistas de un equipo puedan gestionar sus emociones y su
comportamiento – individual y colectivamente- ser capaces de manejar los desafíos de
la vida personal y deportiva, construir relaciones fuertes y saludables, reconocer las
emociones y expresarlas adecuadamente.
Ayuda al equipo de deportistas a adquirir características positivas, como
autoconfianza, alta autoestima, capacidad para lidiar con el estrés y recuperarse
de la adversidad, gusto por la vida, capacidad para reír y divertirse, capacidad
para construir y mantener relaciones satisfactorias, y flexibilidad para aprender
cosas nuevas y adaptarse a los cambios, entre otras.
Incrementa su capacidad para responder adecuadamente a la adversidad, el
trauma y el estrés, poniendo en práctica las herramientas para hacer frente a
situaciones difíciles y mantener una actitud positiva.
2.2.1.- Recomendaciones para el entrenamiento psicológico
Es necesario destacar los diferentes niveles de inteligencia que caracterizan a los
deportistas y constituye una de las particularidades de gran significación, por ello
recomendamos:
o El deporte es habilidad e inteligencia, pero si la segunda es baja, no se
puede abandonar a los deportistas y negarles su desarrollo humano y
deportivo.
o Tener en cuenta este aspecto en la selección deportiva, en los deportes
que lo requieran, así como para el trabajo con posiciones y tareas
correspondientes.
o Considerar las particularidades individuales de inteligencia en el
entrenamiento deportivo y adaptarlo de acuerdo a éste.
o Evitar referencias ofensivas a los deportistas por su nivel intelectual.
o Repetir de modo verbal y ejecutivo las indicaciones de ejercicios y acciones
y pedirles posteriormente que lo repitan ellos para valorar la asimilación.
o Utilizar los medios audiovisuales existentes en los centros de
entrenamiento: TV, Videos, pizarrón y otros en la explicación de los
aspectos teóricos y prácticos.
o Elevar el nivel de información y conocimientos sobre el deporte, sus reglas,
competiciones, contrarios, no presuponer que saben, especialmente los
más jóvenes los cuales justamente se están formando como tal.
o Velar por el aprovechamiento docente y el cumplimiento del mismo como
medio de desarrollo intelectual.
Para potenciar el desarrollo del área motivacional, tan importante en la práctica
deportiva, y tan complejo de lograr en las etapas iniciales, proponemos:
o El profesor jugará su rol: informará al alumno, animará la tarea, en lugar
ser fuente permanente de crítica y contingencias negativas.
o Usar refuerzos cuando ejecute bien la tarea o alcance los objetivos
establecidos.
o Variar y dinamizar los entrenamientos utilizando diferentes recursos, juegos
predeportivos, simulación, y modelación de competencias etc.
o Entrenar con alegría, entusiasmo, divertirse entrenando y jugando es la
clave del éxito, utilizar el juego y la diversión como base del entrenamiento
o Crear un entorno estimulante, rico, distintos espacios, colores, vestuarios
etc.
o Plantear varias tareas sobre un mismo patrón motor ejemplos, saltos,
lanzamientos, etc.
o Desarrollar el ideal deportivo. ¿A qué figura quiero parecerme y por qué?
o Establecer emulaciones internas entre ellos de modo que los mejores
atletas se sientan reconocidos, para ello se pueden utilizar murales,
cuadros de honor etc. y otros recursos de acuerdo a la edad.
o Lectura de biografías, proyección de películas de grandes del deporte,
análisis de las mismas para que les sirvan de impulso y ejemplo.
o Graduar el nivel de dificultad de las tareas para evitar la desmotivación,
que el deportista sienta que puede conseguirlas.
o El incremento de la motivación depende, de forma directamente
proporcional, de la combinación de: atracción por la dificultad y obtención
del éxito.
o Recompensar tanto las jugadas correctas como el esfuerzo realizado por
los jugadores, animar y, sobre todo, proporcionar instrucciones técnicas
apropiadas cuando los jugadores cometan un error.
o Transmitir las instrucciones técnicas de forma positiva y utilizar lo menos
posible tanto el castigo como las instrucciones técnicas punitivas.
o Centrar la actividad físico-deportiva en la orientación de la tarea y el gusto
por la ejecución.
o Planificar y orientar el deporte como juego y disfrute.
o Reducir a los justos términos la competitividad entre los deportistas
infantiles.
o Planificar los entrenamientos potenciando las conductas de colaboración y
cooperación entre los miembros del equipo.
o Aceptar el error como parte integrante del proceso de entrenamiento y, por
tanto, estimular al jugador hacia la búsqueda de nuevas alternativas
cuando las situaciones de entrenamiento sean abiertas (de elección).
El deporte como actividad es también el logro de metas, por ello consideramos
especialmente importante, dentro del área motivacional realizar un parte con
el Área de Planteamiento de metas:
o Utilizar los procedimientos del establecimiento de metas, con objetivos
personalizados, entrelazados entre sí.
o Estas metas pueden ser referidas al entrenamiento deportivo, cualidades
físicas, psicológicas, control del peso corporal, problemas escolares,
familiares, de relaciones personales etc., recordar que el deporte es el
logro constante de metas.
o Fijarles metas significativas a largo plazo, ¿cuál es tu sueño como atleta?,
metas intermedias realistas, pero desafiantes y excitantes y metas diarias a
corto plazo: El éxito que se percibe es el pilar de la automotivación, el éxito
esta garantizado cada día cuando las metas fijadas son correctas.
o Escribir sus metas y fíjese una fecha en la cual deban realizarlas, si no las
escribe, es poco probable que las logre.
o En grupo el atleta se comprometerá a cumplirlas, se firmará un
compromiso, y se chequearán de modo individual y grupal, esto debe llevar
siempre una estimulación moral y material.
Un elemento importante en la preparación psicológica es el desarrollo de
las habilidades mentales que contribuyan a que los deportistas se acerquen cada
vez más al perfil del campeón, por ello, recomendamos:
o Aumentar el autoconocimiento de los deportistas, reconocimiento de
cualidades y actitudes positivas y negativas como atleta en los diferentes
momentos del entrenamiento deportivo, haga una lista de ellas y determine
como lo perjudica lo negativo para poder superarse.
o Entrenamiento en relajación muscular: relajación y tensión de grupos
musculares.
o Crear situaciones de presión durante el entrenamiento: Esta es una de las
estrategias más efectivas para asegurar habilidades de relajación, calma y
control durante el juego.
o Control del pensamiento negativo, establecer fórmulas de estimulación
positivas individualizadas. Diga “basta”, cada vez que le venga una idea
negativa al pensamiento y reemplácela por una positiva.
o Empezar a sentirse bien con usted mismo como atleta: más autodisciplina,
mejor uso del tiempo, relaciones personales más sanas etc., sentirse como
un deportista exitoso y actuar como tal.
o Concentrarse en los entrenamientos: Trabajar incansablemente para
sostener una concentración continua en aspectos importantes y anular lo
que no es.
o Realizar ejercicios de concentración específicos del deporte que realiza así
como de la posición que ocupa en el juego, para ello puede servir también
la modelación de situaciones competitivas.
o Trabajo con la ideomotricidad, de la imagen mental correcta, de la
importancia de las demostraciones correctas para evitar la fijación de los
errores.
o Practicar visualizar e imaginar con los cinco sentidos, creando cuadros
mentales, vívidos de lugares, eventos, personas, debe hacerse de 3 a 4
minutos por día. Use fotografías, espejos, películas.
o Control de las emociones negativas: miedo, enojo, frustración, envidia,
resentimiento y rabia, que llevan a inconsistencia, excesiva tensión
muscular, concentración pobre.
o Estar calmado, relajado, concentrado en saber mantener la energía
negativa al mínimo, es lograr la habilidad de percibir situaciones difíciles
como desafíos en vez de amenaza o problema frustrante.
o Desarrollar una actitud de victoria, superación constante, y a su vez de
disfrute de la actividad para poder obtener realmente le excelencia
deportiva
El entrenamiento deportivo acorde a las características temperamentales es uno
de los retos del deporte contemporáneo y a su vez una necesidad desde las
edades más tempranas por ello proponemos:
o Teniendo en cuenta que entrenan deportistas tanto estables como
inestables:
Observar y controlar los estados de ansiedad y perturbación de los
deportistas inestables durante el entrenamiento y competencia.
Pueden manifestar cuadros de ansiedad que requieren del uso de
técnicas de autocontrol y relajación.
El deportista estable asimilará mejor situaciones competitivas y de
entrenamiento.
Para resolver situaciones de tensión y decisión competitiva, situar a
deportistas estables.
Los deportistas con responsabilidades en el equipo, capitanes y
líderes positivos, deben ser estables para poder ser eficaces y
cumplir con las tareas de juego.
o Para el trabajo con las características de Introversión/extraversión.
Los extravertidos son más adecuados para la práctica de los
deportes de equipo por su sociabilidad, comunicación, activismo.
Manejar con acierto la impulsividad del extravertido, que puede ser
favorable en los momentos de toma de decisión pero negativa en
otras situaciones que requieren de reflexión y calma, pudiendo
llevar a conductas erráticas.
Los introvertidos son más adecuados en deportes de resistencia,
atletismo, levantamiento de pesas donde se requiere personas
tranquilas, introspectivas, reservadas.
Los introvertidos tienden a planificar por adelantado, por lo que
pueden ser utilizados para análisis tácticos, reflexión sobre
situaciones competitivas, entrenamiento ideomotor y planificación
del entrenamiento en sentido general.
Al introvertido no le gusta la excitación y la competencia es
estresante por sí misma por lo que deben de ser activados previo a
la competencia de forma planificada y observar y controlar estados
de apatía.
El introvertido puede ser utilizado en el análisis y mantenimiento de
las reglas, y en la transmisión de valores morales en el equipo
o Con los diferentes tipos de temperamento sugerimos:
No hay temperamentos buenos ni malos para el deporte, lo que sí
es válido es el entrenamiento deportivo y el responder a las
situaciones competitivas independientemente de las características
temperamentales.
Reconocer las características de los atletas para el tratamiento
individualizado y la exigencia de acuerdo a ellas.
Para la selección del capitán de equipo y otros líderes en el juego y
la competencia, seleccionar jugadores estables y comunicativos.
Colérico: puede ser muy efectivo en deportes de combate y fuerza rápida si se
autocontrola su energía negativa. Se adapta con facilidad a situaciones nuevas por lo
que puede ser positivo en deportes con juegos con pelota, es recomendable utilizarlo
en acciones de ritmo rápido donde la táctica esté determinada, presenta cambios
cíclicos de la actividad, va de una intensa a la brusca disminución de ésta, decae su
interés o se agotan las fuerzas psíquicas. Descontroles de la conducta, tendencia a
actitud agresiva hacia el rival bajo la influencia de los fracasos. Manifiesta fuerza de
voluntad en la lucha y arrastrar a los equipos tras sí.
Melancólico: inadecuado en la toma de decisiones importantes así como en deportes
que compitan por intentos, inadecuados en juegos con pelotas, utilizarse en
situaciones tranquilas de juego, debe ser observado y mantenido bajo control en
situaciones precompetitivas.
Flemático: Utilizarlo en los análisis tácticos, puede ejecutar y mantener acciones de
juego según programa, son de gran valor en situaciones de estrés competitivo,
manifiesta persistencia y paciencia. Es autocontrolado pero con poca iniciativa.
Después de un largo tiempo de entrenamiento puede trabajar con empeño en busca
del éxito. Logran el éxito en deportes que requieren estabilidad en las emociones,
constancia en los hábitos (tiro, remo, fondo) y afrontan una serie de deportes que
requieren rapidez en el cambio de la atención al variar la situación.
Sanguíneo: Se adapta rápido y sin mucho esfuerzo a situaciones nuevas de
competencia y entrenamiento, ante situaciones estresantes de juego, encuentra
rápidamente la seguridad necesaria, influye positivamente sobre sus compañeros y
levanta su estado de ánimo son muy necesarios en deportes por equipo donde con
mucha frecuencia son el alma del equipo.
Es preciso el trabajo educativo y de formación de valores con el objetivo
del desarrollo de la personalidad de los deportistas infanto juveniles, para ello
proponemos:
o Utilizar el valor de la información que el especialista les ofrece, trabajar con
ella, darla a conocer a los deportistas y a los equipos.
o Tener presente el rol del entrenador como educador y su responsabilidad
ética y del ejemplo ante el grupo de alumnos
o Trabajar para que el deporte esté situado en los primeros lugares de la
jerarquía motivacional con las recomedaciones ofrecidas para el desarrollo
de la motivación y el planteamiento de metas, de no lograrse éstos, el
trabajo con el deportista será inútil por cuanto la motivación es la verdadera
fuerza inductora y ejecutora de la conducta
o Ante la presencia de conflictos, el entrenador realizará un trabajo
individualizado con la información que se le ofrece y de ser necesario, se
interconsultará con Psicología.
o Valorar la necesaria interacción con la familia y la escolaridad de los
deportistas y de ser necesario, realizar trabajo conjunto con ellos y la
presencia del psicólogo del deporte.
o Desarrollar el nivel de información y cultura general integral de los
deportistas como arma de superación político ideológica por cuanto estos
motivos no son referidos prioritariamente por ellos en sus respuestas
o Ofrecer en todo momento el nivel de información adecuado y necesario,
recordar que en los atletas jóvenes, esto es muy necesario, el valor de la
información en los diferentes tipos de preparaciones que desarrolles con
ellos.
o Importancia del mantenimiento del juego, así como de la recreación, la
desconexión, el disfrute, incluida programación televisiva y de video.
o Adecuar el nivel de aspiraciones a sus posibilidades reales, en función de
su potencial físico (consecuencia del grado de madurez biológica
individual), de su capacidad técnico-táctica o nivel de habilidad motriz, así
como del grado de madurez psicológica.
o Fomentar la confianza en sus propias posibilidades, la competitividad no
debe orientarse hacia la comparación con los demás sino, sobre todo,
hacia uno mismo; lo que resulta verdaderamente útil es el propio progreso,
el ser más hábil, más fuerte, es decir, dominar la tarea cada vez mejor.
o Fomentar las motivaciones intrínsecas centradas en una mejora de la
ejecución de la tarea restando cierta importancia a la victoria o derrota.
o Respetar el principio de individualidad aceptando la idea de que un equipo
está compuesto por diferentes individuos con sus propias particularidades y
necesidades específicas.
o Asumir tareas en las que el beneficio común prime sobre los intereses
personales.
o Orientar a los jugadores para que aprendan a comprender el verdadero
valor de la competición y, por tanto, de la victoria o la derrota.
o El entrenador no debe anteponer sus propias aspiraciones profesionales
(prestigio y reconocimiento social, quedar en buen lugar) al adecuado y
progresivo aprendizaje.
o Evitar los "sermones" largos, un deportista en esta etapa, no tiene
capacidad de retención ni de atención suficiente para entender procesos
complejos.
o Ser selectivo a fin de que las instrucciones sean significativas.
o Al establecer sanciones, es mejor privar al deportista de algo que sea
valioso para él, no utilizar actividades físicas como castigos, pues pueden
volverse aversivas, de igual forma, no debemos castigar al deportista sin la
práctica de actividad física, ya que ese es realmente nuestro objetivo.
Conclusiones
Consideramos que la utilización de este sistema de recomendaciones, avalados por
la práctica y la investigación, constituirá un valioso instrumento para las personas
implicadas en el desarrollo científico-practico del entrenamiento deportivo:
entrenadores, médicos, deportistas, psicólogos, estudiantes de cultura
ACTIVIDAD
1.-¿Cómo influyen las emociones en el deporte?
2.-¿Qué efecto emocional produce la práctica de actividad fisica’
3.- ¿Qué debemos hacer para manejar las emociones?