TEMA 4: LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Introducción:
Se entiende por “Revolución Industrial” el conjunto de grandes cambios económicos y
sociales originados por la aplicación de la máquina al proceso de producción. Con el
maquinismo nace la industria moderna y se transforman en profundidad la economía y
sociedad tradicionales.
Se inició en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII y se extendió por Europa,
América del Norte y Japón a lo largo del siglo XIX. Supone el paso de las sociedades
agrarias tradicionales a las modernas sociedades industriales
1.-Orígenes y factores de la Revolución Industrial:
La transformación fundamental fue el paso del trabajo manual a la producción en la
fábrica debido a una serie de circunstancias que produjo un aumento espectacular de la
producción. Se va a pasar de una sociedad agraria y rural a una industrial y urbana, los
antecedentes inmediatos de nuestro actual modo de vida se encuentran aquí.
Anteriormente, las bases del sistema eran el “domestic system” y el taller artesanal,
con la industrialización se impone el dominio de la fábrica. El taller artesanal no podía
competir con la fábrica por su nivel de producción y sus costes, mucho más bajos, lo
que permitía al fabricante abaratar los precios.
Este proceso se inició en la región de Lancashire, (Inglaterra) donde se concentraban
numerosas fábricas textiles y siderúrgicas, es lo que conocemos como Revolución
Industrial británica. Este fenómeno se extendió a otros países, lo que permitió hablar
de la creación de un mercado mundial.
La revolución industrial se divide en dos fases:
a) La Primera Revolución Industrial, es la que se produjo a finales del XVIII, hasta
mediados del siglo XIX y se caracterizó por el uso del carbón como fuente de energía,
la máquina a vapor, la fábrica y la industria textil del algodón como pionera del cambio.
b) La Segunda Revolución Industrial, se produjo a finales del siglo XIX y principios
del XX y se caracterizó por el empleo de la electricidad, el petróleo y el motor de
explosión.
También se habla de Tercera Revolución Industrial para referirse al impacto de la
revolución científico-técnica experimentada en el último tercio del siglo XX.
1.1-Un factor básico: El crecimiento demográfico:
La población inglesa experimentó un crecimiento considerable, triplicando en siglo y
medio su número. Además, este crecimiento fue en paralelo al aumento de la
producción en el campo, lo que generó una mejora de la dieta al aumentar la cantidad y
disponibilidad de alimentos. También se produjeron avances en la medicina (vacuna
contra la viruela) y mejoras en las condiciones higiénicas (uso de ropa interior y
potabilización del agua).
Los historiadores afirman que se produjo una revolución demográfica ya que la
población pasó de una fase de estancamiento o lento crecimiento a otra de rápida
expansión, caracterizada por la alta natalidad y la baja mortalidad, especialmente la
infantil, por lo que el crecimiento fue muy rápido. Esto influyó también en la
industrialización ya que la existencia de abundantes mercados (un gran número de
consumidores) incentivó el desarrollo industrial.
1.2-Las transformaciones agrarias:
Las transformaciones agrarias contribuyeron a alimentar a una población en crecimiento
e hicieron que fuera posible la revolución industrial.
La revolución agrícola se inició a principios del siglo XVIII con las leyes de
cercamientos (Enclosure Acts), la introducción de nuevas técnicas en la actividad
agraria y la aparición de nuevos empresarios agrícolas de mentalidad capitalista.
Las leyes de cercamientos fueron aprobadas por el Parlamento británico,
transformando las tierras comunales en grandes parcelas privadas y valladas.
Esto tuvo dos consecuencias; por un lado, muchos campesinos se marcharon a
buscar trabajo a las ciudades, pasando a formar parte del proletariado industrial
y, por otro lado, aumentó la productividad de la tierra al crearse grandes
explotaciones que se mecanizaron o introdujeron nuevas técnicas.
El barbecho fue eliminado y los rendimientos por hectárea se incrementaron
aplicando un sistema de rotación cuatrienal: sistema Norfolk que combinaba la
siembra de cereales con plantas forrajeras que aseguraban la alimentación de la
cabaña ganadera.
1.3.-Otros factores que favorecieron el despegue industrial británico
- El contexto político e institucional: la existencia en Reino Unido de una
monarquía parlamentaria con un Parlamento dominado por las clases medias
urbanas y rurales, muy activas económicamente que legislaban a favor de los
negocios.
- Era la primera potencia marítima y comercial del mundo. La pérdida de las
colonias de América del Norte en 1783 fue compensada por la actividad
mercantil en las colonias españolas y portuguesas, que se independizaron en el
siglo XIX. Los productos británicos encontraron así salida en nuevos mercados.
- Creación de una extensa red de transportes. Inicialmente se mejoraron
carreteras y se amplió la red de canales.
- La Revolución industrial británica no fue una transformación planificada, sino
espontánea, en la que tuvo un papel destacado la iniciativa privada en un
contexto de libertad económica.
2.-Las industrias pioneras
La aparición de las primeras fábricas supuso el nacimiento de la industria
moderna, poco a poco los talleres artesanales fueron desapareciendo. La
industrialización fue acompañada de una innovación tecnológica sin precedentes,
sustituyendo de forma progresiva la fuerza humana o animal por la fuerza de las
máquinas.
2.1.-La industria textil algodonera:
La industria del algodón fue el motor de los cambios. El algodón se trabajaba en
Europa desde la Edad Media: los artesanos elaboraban el hilo a mano con un huso o
una rueca. Pero se obtenía poca cantidad y muy fino por lo que era necesario
mezclarlo con lino para que fuera más resistente.
El desarrollo de la máquina de hilar Spinning-Jenny de Hargreaves en 1764 y
otros inventos como los mules, permitieron aumentar la producción, pues cada
máquina estaba compuesta por varios husos.
En 1776 se introdujo la máquina a vapor de James Watt que permitía utilizar la
fuerza del vapor para mover las hiladoras y los telares, estas máquinas usaban
carbón como combustible, un mineral muy abundante en Reino Unido. La industria
algodonera se concentró en Manchester y Liverpool.
La industria del algodón fue un sector rector, ya que la elevada productividad de la
industria del algodón impulsó el desarrollo industrial y el desarrollo de otros
sectores como la siderurgia y además permitió una reducción de precios favorecida
por el desarrollo del ferrocarril.
2.2.-La industria siderúrgica:
La siderurgia y la metalurgia también experimentaron notables avances en este
período. El primer paso fue el uso de un nuevo combustible en los hornos de
fundición: el carbón de coque (se obtiene de calcinar el carbón mineral) que
sustituyó al carbón vegetal ya que ponía en peligro los bosques ingleses.
El resultado de estos avances fue la concentración de las fábricas cerca de las
minas de carbón (Birmingham, Sur de Gales…). El impulso del sector siderúrgico
vino primero de la demanda de máquinas para la industria textil y desde 1830 de las
necesidades de la construcción del ferrocarril.
3.- La revolución de los transportes:
Con la revolución industrial el comercio alcanzó un mayor volumen y ello exigió una
renovación en los medios de transporte. La aplicación de la energía de vapor, tanto en
el transporte terrestre (el ferrocarril) como en el marítimo (el barco de vapor), permitió
dar el gran salto adelante. El ferrocarril revolucionó el transporte por su capacidad de
carga, rapidez y por la reducción de los costes del transporte. En el sector minero ya
venía utilizándose vagonetas arrastradas sobre raíles por animales de tiro. George
Stephenson inventó la locomotora movida por la energía de vapor en 1825 en Gran
Bretaña.
La invención del ferrocarril fue decisiva para el desarrollo industrial europeo. Las
primeras líneas cortas se abrieron en los EE. UU. en 1827, en Francia en 1828 y 1835,
en Alemania y Bélgica en 1835, y en Rusia en 1837. En España en 1848 se abrió una
pequeña línea de 28 Km. entre Barcelona y Mataró.
La aplicación de la máquina de vapor a la navegación se consiguió a principios del
siglo XIX. Inicialmente, como propulsión se utilizaron ruedas de palas, sistema que solo
resultó eficaz en los ríos. Hasta finales del siglo XIX, los buques a vapor no lograron
imponerse en el transporte de mercancías a los barcos de vela, al incorporar a los
primeros la hélice lo que aumentó su velocidad.
4.-Liberalismo económico y capitalismo
La Revolución Industrial permitió el paso de una economía limitada a una economía
liberal basada en tres principios:
La propiedad privada
La libre empresa, libre contratación.
Librecambismo (mercado libre regulado por la ley de la oferta y la demanda y el
beneficio)
Adam Smith fue el principal teórico del liberalismo, apoyaba la iniciativa privada
frente al Estado. También defendió la riqueza que procedía del trabajo frente al
acumulación de tierras y la división técnica del trabajo.
Otros teóricos del liberalismo fueron Malthus, David Ricardo y John Stuart Mill.
El sistema económico capitalista triunfó gracias a la Revolución Industrial, su
funcionamiento se basa en las teorías del liberalismo económico. El sistema fabril
necesitaba grandes cantidades de dinero para crear y hacer funcionar las empresas,
lo que pontenció el desarrollo de la banca. El cambio económico vino acompañado
de transformaciones sociales:
Se pasó de una sociedad rural y agraria a una sociedad de base industrial con
gran desarrollo urbano.
Se paso de una sociedad estamental a una sociedad de clases, basada en la
riqueza.
El crecimiento económico fue muy desigual y las condiciones de vida de los
obreros industriales empeoraron.
5.-LA CIUDAD INDUSTRIAL:
La Revolución Industrial transformó la vida de la ciudad al obligar a los trabajadores a
trasladarse a estas y vivir en torno a la fábrica. Las ciudades industriales aparecieron
rápidamente en el Reino Unido, noreste de Europa y nordeste de los Estados Unidos. De
manera simultánea, las ciudades ya existentes aumentaron su población.
La ciudad industrial trajo consigo la proliferación de viviendas hacinadas para albergar
a la multitud de obreros que venían del campo a la ciudad en busca de trabajo. Se
calcula que en el inicio de la industrialización unos dos millones de ingleses se
desplazaron a las ciudades. El rápido crecimiento de las ciudades originó una fuerte
segregación por barrios:
La burguesía abandono los cascos antiguos congestionados y con pésimas
condiciones higiénicas por los barrios de los ensanches creados a partir de la
demolición de las murallas medievales.
Los trabajadores se establecieron en barrios obreros que crecieron sin
planificación cerca de las fábricas y que carecían de infraestructuras y
condiciones de habitabilidad mínimas, sin las infraestructuras más elementales
ni los servicios sanitarios mínimos, no contaban ni con alumbrado, alcantarillado
ni pavimentación.
6.-LA SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL:
A partir de 1870, la revolución industrial va a entrar en una nueva fase. Se extenderá
geográficamente (por toda Europa, EE. UU. y Japón), aparecerán nuevas fuentes de
energía, las industrias ya mecanizadas se ampliarán y aparecerán otras nuevas. Este
periodo es conocido históricamente con el nombre de “Gran Capitalismo” o “Segunda
Revolución Industrial”.
6.1-Nuevas fuentes de energía y nuevas industrias
La relación entre investigación y empresa se intensificó en la segunda mitad del siglo
XIX. Se generalizó la necesidad de proteger la invención mediante patentes. Se
desarrollaron laboratorios de investigación públicos y privados.
- La electricidad: Ya era conocida, pero ahora se trataba de producirla en
cantidades industriales a bajo precio y resolver el problema de su transporte.
En 1873, Bergès descubrió que podía obtenerse electricidad en centrales
hidroeléctricas, a partir de la fuerza del agua. Desprez, en 1881, resuelve el
problema de su traslado ideando el transporte de la corriente a alta tensión,
posibilitada por la reciente invención del transformador. El abanico de sus
aplicaciones fue enorme: alumbrado (en 1878, Edison ultima su lámpara de
filamento o incandescente), sistemas de comunicaciones (telégrafo, teléfono y radio)
y de transporte (ferrocarril, tranvías eléctricos y el metro).
- El petróleo: Adquirió importancia cuando empezó a utilizarse como combustible
en los medios de transporte. Ello fue posible tras los inventos del motor de
combustión interna, obra de Rudolf Diesel, y del motor de explosión, construido
por los alemanes Gottlieb Daimler y Karl Benz.
En cualquier caso, la utilización de la electricidad y del petróleo como fuerza motriz
siguió siendo modesta hasta 1895. Desde 1890 estaban ya a punto el motor de
petróleo y el motor eléctrico, pero el monopolio de la máquina de vapor seguía
siendo total a finales del siglo XIX: el carbón suministraba más del 90% de la
energía producida y consumida en Europa.
6.2.- Los nuevos sectores industriales: la “era del acero”, la industria química,
otros avances.
Hasta ahora el acero se obtenía por pudelado (transformación del hierro eliminando
el carbono para que sea más puro) y ello producía un acero muy caro. El panorama
va a cambiar al aparecer nuevos procedimientos de obtención que permitieron una
reducción en el precio del acero y con ello, una extensión de sus utilizaciones.
En la industria química, las investigaciones en este campo dieron lugar a nuevos
productos: abonos para la agricultura, colorantes artificiales muy demandados por la
industria textil, fabricación de explosivos (la nitroglicerina, por el italiano Sobrero,
y la dinamita, por Alfred Nobel) y productos farmacéuticos.
Finalmente, debe recordase la invención del cine, de las máquinas de coser y de
escribir, y de la bicicleta.
7- La extensión de la Revolución Industrial:
El desarrollo industrial había comenzado apenas en los países del continente
europeo, y a mediados del siglo XIX (1848) sólo la economía británica estaba
industrializada y como consecuencia dominaba el mundo. Así, el período de
verdadera industrialización en masa no se produjo en Europa hasta después de 1848.
En 1870, Francia y sobre todo Alemania, se habían unido ya al grupo. Fuera de
Europa, los Estados Unidos habían dejado atrás a Gran Bretaña, convirtiéndose en
la primera potencia industrial del mundo. EE. UU. fue pionero en la producción de
acero y petróleo, nuevas formas de organización empresarias (la gran empresa
industrial moderna nació en Estados Unidos) y en diseño de inventos.
Japón fue el único país asiático que se industrializó en el XIX. La presión exterior
para que abriera sus mercados impulsó al emperador Mutsu-Hito durante el período
Meiji a adoptar modelos occidentales. Poco antes de 1914 Japón se convirtió en una
gran potencia mundial.
8.-CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
8.1 La sociedad liberal burguesa:
Frente a la sociedad estamental del Antiguo Régimen, cerrada y determinada por el
nacimiento, con la industrialización apareció la sociedad de clases, con una estructura
nueva. La forman grupos abiertos, determinados fundamentalmente por la riqueza, que
es fuente de poder y supone el ascenso de clase. De este modo, los dos grandes grupos
sociales serán: la burguesía y el proletariado.
La burguesía es el elemento innovador poseedor de las nuevas industrias. La
Revolución no eliminó a la aristocracia, sino que la nueva burguesía se integró con la
aristocracia en los consejos de administración de las empresas, y acabó uniéndose a ella
por lazos familiares y haciendo un frente común ante el proletariado.
Las principales vías de ingreso en la burguesía eran el ejército, los estudios y los
negocios. Sin embargo, este no era un grupo uniforme: existía una alta burguesía,
formada por grandes industriales y financieros favorecidos por las nuevas condiciones
económicas; y por debajo se situaban la pequeña burguesía y las clases medias,
integradas por profesionales liberales, intelectuales, pequeños comerciantes, militares de
graduación intermedia.
Por debajo de la aristocracia y la burguesía estaba la mayor parte de la población, el
campesinado y el proletariado. Las condiciones de vida de los jornaleros, trabajadores
domésticos rurales y campesinos eran deficientes. La vida del proletariado, obrero que
trabajaba en las fábricas de las ciudades, era igual o más calamitosa. La mecanización
del proceso productivo lo convirtió en una pieza más de la cadena de producción.
Estaban sometidos a salarios insuficientes y horarios excesivos, situación que era aún
más cruda en el caso de las mujeres y los niños.
8.2 Consecuencias sociales:
la Revolución industrial trajo a corto y medio plazo el empeoramiento de las
condiciones de vida de la clase trabajadora, así como el empeoramiento de las
condiciones de trabajo.
La industrialización generó una ingente cantidad de mano de obra que hubo de
enfrentarse a unas durísimas condiciones laborales: despido libre, inexistencia de
derechos laborales, jornadas extenuantes, e incluso castigos físicos y económicos.
Por otro lado, la seguridad y la higiene en el trabajo eran inexistentes, por lo que
muchos obreros padecieron enfermedades, accidentes, y otros tipos de problemas ante
los que se encontraban indefensos. A esto le añadimos las crisis periódicas, durante las
cuales iba a crecer masivamente el desempleo, y con ello el hambre y la miseria de las
clases populares.
Aunque el mundo seguía siendo eminentemente rural, a lo largo del siglo XIX fueron
apareciendo las fábricas, cuyo escenario radicó en unas ciudades que crecieron a ritmo
vertiginoso. Los obreros, generalmente recién llegados del campo, se hacinaban en
barrios construidos en la periferia junto a las industrias, sin servicios básicos como
alcantarillado, agua corriente, iluminación o escuelas. Por su parte, la burguesía
habitaba en los barrios residenciales del centro o en lujosas villas a las afueras. La
concentración de trabajadores de la industria en las ciudades contribuyó a la aparición
de una conciencia de clase: los mismos problemas, las mismas carencias y su
concentración en fábricas y suburbios, llevaron a la formación de las asociaciones
obreras para defender sus intereses y tratar de mejorar sus condiciones de vida o de
trabajo.