Fimosis
Qué es
La fimosis se produce cuando el orificio del prepucio, la piel que
recubre a todo el pene, es demasiado estrecho para dejar salir
al glande. Por lo tanto, el prepucio no puede ser totalmente retraído
sobre el glande.
“Al nacer, el prepucio está fusionado con el glande y no se puede retraer,
es decir, todos los varones recién nacidos tienen fimosis, pero va
desapareciendo durante la infancia y la pubertad. A partir de ahí,
aproximadamente a los 13 años como media, el prepucio debería poder
retraerse dejando el glande al descubierto, tanto cuando el pene está
flácido como cuando está erecto. Si esto no es posible se denomina
fimosis. Esta se considera patológica cuando causa problemas como
dificultad para orinar o la realización de las funciones sexuales
comunes”, explica Venancio Chantada Abal, jefe de Servicio de Urología
del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña y secretario general
de la Asociación Española de Urología (AEU).
Incidencia
No existe un estudio específico de incidencia en España, pero sí se sabe
que la fimosis es frecuente, sobre todo en niños, antes de la
adolescencia. En concreto, Chantada dice que “se estima que menos del
2% de los adolescentes de 17 años padecen fimosis. En el 95% de los
recién nacidos es difícil la retracción prepucial. A los 6 meses solo el 20%
de los prepucios son retráctiles, al año el 50% son retráctiles y a los 3
años más del 90% son retráctiles”.
Causas
Hay tres situaciones que impiden la retracción del prepucio, según el
secretario general de la AEU:
1. La punta del prepucio es demasiado estrecha para pasar sobre el
glande. Esto es normal en niños y adolescentes prepúberes.
2. La superficie interna del prepucio se fusiona con el glande del
pene. Esto es normal en niños y adolescentes, pero anormal en
adultos.
3. El frenillo del pene es demasiado corto para permitir la retracción
completa del prepucio (una condición llamada frenillo breve o
corto).
La fimosis patológica (a diferencia de la no retractilidad natural del
prepucio en la infancia) es rara y las causas son variadas. Algunos casos
pueden surgir de balanitis (inflamación del glande del pene).
El liquen escleroso y atrófico (se cree que es la misma condición que la
balanitis obliterante xerótica) es considerado como una de las causas
más importantes de la fimosis patológica. Se produce un anillo
blanquecino de tejido endurecido cerca de la punta del prepucio. Este
tejido sin elasticidad impide la retracción.
Otra causa de fimosis también puede surgir en los
pacientes diabéticos no tratados, por infección en el prepucio.
Se cree que la causa de la fimosis es congénita, pero también puede ser
debida a retracciones forzadas del prepucio de los bebés durante su
higiene por los padres, que crea anillos fibrosos en el prepucio y
adherencias balanoprepuciales.
Síntomas
Chantada señala que en algunos hombres la fimosis no produce
síntomas ni molestias especiales, pudiendo convivir con ella incluso
años, pero en otros casos los pacientes refieren alteraciones o molestias
como:
Coito doloroso: debido a la falta de deslizamiento del prepucio
sobre el glande y el pene.
Balanitis: es la infección del pene, debido a la acumulación de
esmegma en el espacio balanoprepucial.
Infecciones de orina: si la infección del esmegma asciende por
la uretra.
Problemas en la micción: que oscilan desde disuria (dolor al
orinar), hasta retenciones agudas de orina de repetición y que
requieren sondaje urinario.
Adherencias balanoprepuciales: se trata de la unión del
prepucio con el glande, que complica más la fimosis y que
pueden estar presentes en ausencia de fimosis.
Prevención
“No hay modo de prevenir la fimosis de origen congénito, pero en los
otros casos sí es posible prevenirla teniendo especial cuidado con la
higiene del pene, practicando un retroceso regular del glande y, sobre
todo, no forzarlo en caso de que ya haya fimosis, ya que si no, puede
complicarse en una parafimosis”, comenta el especialista en Urología.
El experto añade que se aconseja en niños menores de 3 años lavar el
pene con agua y jabón, y no realizar maniobras forzadas para intentar
bajar la piel. El 90% de las fimosis desaparecen antes de los 3 o 4 años.
En niños de más de 3 años, y si la fimosis no se ha solucionado
espontáneamente, hay que realizar tratamiento con cremas y maniobras
suaves para intentar bajar la piel. Si a pesar de ello persiste la fimosis, se
puede esperar a operar hasta que el niño tenga entre 5 y 7 años, puesto
que existe la posibilidad de que la fimosis se solucione sola.
En adultos es aconsejable pasar directamente a la cirugía mediante la
circuncisión.
Tipos
Básicamente, hay dos tipos de fimosis en función del grado de retracción
del prepucio:
1. Fimosis relativa: cuando el prepucio se retrae parcialmente.
2. Fimosis completa: cuando no se retrae el prepucio, incluso
estando el pene flácido.
Diagnóstico
“El diagnóstico de la fimosis es visual, con una inspección donde se
puede comprobar la falta de retracción prepucial, valorando el grado de
estrechez y en qué grado queda descubierto el glande. Además, se
pueden objetivar posibles complicaciones como infección, balanitis o
incluso la asociación de un tumor de pene, algo muy infrecuente”,
afirma el secretario general de la AEU.
Tratamientos
Chantada describe las opciones de tratamiento disponibles:
El estiramiento del prepucio se puede lograr de forma
manual. La piel que está bajo tensión se expande por el
crecimiento de células adicionales. Un aumento permanente de
tamaño se produce por el estiramiento suave durante un
período de tiempo. El tratamiento no es traumático ni
destructivo. El estiramiento manual puede llevarse a cabo sin la
ayuda de un médico. La expansión del tejido promueve el
crecimiento de nuevas células de la piel para ampliar
permanentemente el estrecho anillo prepucial que impide la
retracción.
Cremas de esteroides tópicos como la betametasona, el
furoato de mometasona y cortisona son eficaces en el
tratamiento de la fimosis y pueden proporcionar una
alternativa a la circuncisión. A partir de los 3 años de edad,
durante unos dos o tres meses y con la ayuda de retracciones
suaves, esta opción terapéutica puede solucionar la fimosis. Se
teoriza que el esteroides trabajan reduciendo las respuestas
inflamatorias e inmunes del cuerpo, y también por el
adelgazamiento de la piel.
La circuncisión es la extirpación total o parcial del prepucio,
quedando el glande permanentemente al descubierto.
Otros tratamientos quirúrgicos son: la frenuloplastia, cuando
el frenillo es demasiado corto; la hendidura dorsal, se realiza
una incisión a lo largo de la longitud superior del prepucio;
hendidura ventral, la incisión se realiza a lo largo de la longitud
inferior del prepucio; y la prepucioplastia, que consiste en una
pequeña incisión a lo largo de la banda de constricción.
Otros datos
¿La fimosis en los niños pequeños se puede resolver sola? “La fimosis
fisiológica, común en los varones de 10 años de edad y más jóvenes, es
normal, y no requiere de intervención. El prepucio no retráctil
normalmente se vuelve retráctil durante la pubertad. Si la fimosis en
niños mayores o adultos no está causando problemas agudos y graves,
las medidas no quirúrgicas pueden ser eficaces”, responde el urólogo.
Además, añade el especialista, como norma general y salvo casos
excepcionales, la circuncisión debería considerarse una opción de último
recurso.