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Introducción al Derecho Constitucional

El documento presenta una introducción al derecho constitucional y a la organización política. Explica las diferencias entre el derecho interno y el derecho internacional, así como entre el derecho público y el derecho privado. Define el derecho constitucional como la rama del derecho público cuyas normas organizan el Estado y determinan las atribuciones de gobierno y los derechos fundamentales.

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Introducción al Derecho Constitucional

El documento presenta una introducción al derecho constitucional y a la organización política. Explica las diferencias entre el derecho interno y el derecho internacional, así como entre el derecho público y el derecho privado. Define el derecho constitucional como la rama del derecho público cuyas normas organizan el Estado y determinan las atribuciones de gobierno y los derechos fundamentales.

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Unidad N°1: Organización política

 NOCIONES PREVIAS:
Hay que tener presente que podemos considerar al derecho en general, como un conjunto de normas
obligatorias que rigen a los hombres en la convivencia social. Lo que el derecho regula son las
conductas sociales, es decir, aquello que trasciende a la persona propiamente tal.
Sin embargo, resulta útil para este curso partir precisando algunos aspectos, en cuento a tipologías o
clasificaciones de áreas del derecho que serán utilizadas en el presente curso.
a) Derecho nacional o interno y derecho internacional:
El derecho nacional o interno es el que tiene cada Estado en su interior, mientras que el derecho
internacional es el derecho de la comunidad de estados en su conjunto, para regular sus relaciones
mutuas.
Para entender esto hay que tener en cuenta que existen en la comunidad internacional muchos
estados, que son unidades políticas autónomas y soberanas. Actualmente hay casi 200 estados que
conforman la comunidad internacional.
Pues bien, cada estado tiene su propio orden jurídico: su Derecho Civil, Derecho Penal, Derecho
Procesal, Derecho Comercial, etcétera, y a este orden se le denomina derecho nacional o interno.
Pero por otro lado los estados –al igual que las personas- se relacionan entre sí: comercian, hacen la
guerra y la paz, firman acuerdos o tratados, etcétera, y dichas relaciones tienen que ser
reguladas por un orden. Dicho orden jurídico es el derecho internacional, vale decir, el
derecho que regula las relaciones de los estados entre sí. Por otro lado, también muchas veces
encontramos la expresión “DERECHO COMPARADO”.
El Derecho Comparado consiste en el parangón (cotejo) que se efectúa entre los derechos internos y
los sistemas jurídicos de los distintos países y zonas geográficas del mundo, generalmente con
objeto de estudio para resolver conflictos de legislaciones, efectuar mejoras legislativas o interpretar
una norma poco clara en cuanto a su significado y alcance.

Por ejemplo, cuando se efectuó la reforma procesal penal o la reforma al derecho de familia en
Chile, se adaptaron instituciones y normas jurídicas que ya estaban en vigencia en países más
avanzados, como España, Francia, Estados Unidos, Alemania, etc., y para ello evidentemente fue
necesario efectuar estudios de derecho comparado, a fin de ver el contenido de dichas legislaciones
y en qué medida eran adaptables a la realidad de nuestro país.

b) Derecho Público y Derecho Privado: esta clasificación fue inventada por los romanos,
específicamente por el jurista Ulpiano, quien aparece citado en el Digesto y en las Institutas, para
diferenciar las normas jurídicas aplicables al Estado o a los asuntos públicos, o en las relaciones
entre el Estado y los particulares, de las normas jurídicas aplicables sólo a las relaciones entre
particulares.
El Derecho Público está compuesto por todas aquellas normas jurídicas que regulan al
Estado, en su estructura, diversos poderes y órganos, o que regulan las relaciones entre el
Estado y los particulares, mientras que el derecho privado está conformado por todas aquellas
normas que regulan exclusivamente los asuntos y relaciones entre particulares y que sólo
interesan a ellos.
Ahora bien, esta clasificación tiene mucha utilidad desde el punto de vista pedagógico, pero
presenta algunos problemas en la práctica, y por ello muchos hoy en día la cuestionan.
En efecto, muchas veces en la realidad no es fácil distinguir un tipo de normas de las otras, ya que
hay áreas del Derecho que están parte en el derecho público y parte en el derecho privado, como el
Derecho del Trabajo y el Derecho Económico, mientras que hay materias propias de derecho
privado que están fuertemente reguladas por la autoridad, ya que se considera que hay un interés
público comprometido, como por ejemplo en la institución del matrimonio o en el derecho de las
sociedades anónimas, sobre todo si son abiertas. Y la verdad es que hoy en día cuesta encontrar un
área del derecho en que no haya algún grado de intervención del Estado, lo que dificulta aún más la
clasificación.

La importancia de ésta es la siguiente: en derecho público se aplica el principio de legalidad o


juridicidad, que significa que todos los órganos públicos deben actuar siempre dentro del
ámbito de las potestades que le han sido entregadas por la Constitución y las leyes, vale decir
dentro del ámbito de su competencia, y con los requisitos y formalidades que establecen las
mismas, bajo sanción de ser el acto nulo. Es lo que se conoce con el nombre de Nulidad de Derecho
Público, que estudiarán en segundo año en el Curso de Derecho Constitucional, y en cuarto año en
el Curso de Derecho Administrativo. Este principio está establecido en los artículos 6 y 7 de nuestra
Constitución política de la República de 1980, y se expresa en el aforismo de que “ en derecho
público sólo es posible hacer aquello que está expresamente permitido”.
En Derecho Privado en cambio es al revés: puede hacerse todo aquello que no esté
expresamente prohibido, ya que rige el principio de la autonomía de la voluntad entre los
particulares y el principio de libre iniciativa en materia económica. Así está establecido en
nuestro ordenamiento jurídico, en el artículo 19 Nº 21 de la Constitución Política de la República de
1980.
Sin embargo, el Derecho y las Instituciones Políticas se encuentran indudablemente dentro de
la rama del Derecho Público.
A lo largo de la historia, ha habido períodos en que el Derecho Público ha sido más fuerte que
el Derecho Privado, como durante las monarquías absolutas, mientras que en otros ha
predomina el Derecho privado, como durante la Edad Media.
A partir del constitucionalismo clásico (USA en adelante) comienza una nueva disciplina que
llamamos Derecho Constitucional (separada del resto de las ramas del D°).
Recordar: Con el constitucionalismo clásico surge la tendencia que las constituciones sean
escrituradas. ¿Qué había antes?....
Los fundadores de la nación Estadounidense redactaron, hace más de 200 años, la primera
Constitución escrita del mundo. El legado de aquel documento histórico es evidente hoy en las
constituciones de la mayor parte de las democracias del mundo y sigue influyendo en la redacción
de las constituciones más recientes. El objeto inicial de las constituciones fue limitar el poder del
gobernante. De una monarquía absoluta se pasará a hablar de una monarquía constitucional, y a
contar de esta época en adelante podremos comenzar, con propiedad, a hablar de la asignatura de
Derecho Constitucional, como disciplina autónoma del Derecho Público.
Al respecto, es importante destacar que el concepto “Constitucional” se aplica a los regímenes
(Estados) moderados, equilibrados, en que la autoridad y la libertad se limitan mutuamente (una
monarquía puede ser “constitucional?”). Recordar Derecho Político....

 CRITERIOS DE DISTINCIÓN ENTRE DERECHO PÚBLICO Y PRIVADO


La distinción entre derecho público y privado no es fácil de hacer. Duverger señala tres
criterios fundamentales para distinguir lo que es el derecho público de lo que es el derecho privado:
1- Criterio de distinción orgánica: este criterio se funda en la calidad de las personas relacionadas
con las normas de derecho. Si se trata de gobernantes entre sí, o de gobernantes con gobernados,
estamos en el campo del derecho público y las normas tendrán ese carácter. En cambio, si las
relaciones son exclusivamente entre gobernados, las normas son de derecho privado.
De acuerdo con este criterio, el derecho público rige la organización del gobierno, las relaciones de
los gobernantes entre sí, y la de los gobernantes con los gobernados. En cambio, el derecho privado
rige las relaciones de los gobernados entre sí.

2- Criterio de distinción en cuanto al contenido de las reglas: el derecho público comprenderá


el conjunto de normas que aseguren la realización de los intereses generales de la sociedad, o sea,
de los intereses públicos. En cambio, el derecho privado comprenderá el conjunto de normas
relativas a los intereses particulares de la sociedad, o sea, los intereses privados.

3- Criterio de distinción formal: se basa en el procedimiento de elaboración de las normas. En


el derecho público se está en presencia de un acto unilateral que genera una relación de supra o
subordinación, en la que una parte impone las reglas de derecho sobre la otra. En cambio, en el
derecho privado se trata por esencia de un acto bilateral caracterizado normalmente por un
libre acuerdo de voluntades. La mejor expresión de eso es un contrato, un acuerdo destinado a
generar derechos y obligaciones.

 Derecho Constitucional: Concepto.


Ahora bien, como primera aproximación, señalaremos que el Derecho Constitucional es el que se
aplica a los órganos e instituciones políticas de un Estado Constitucional (en los términos antes
señalados).
Derecho Constitucional: Aquella rama del Derecho Público cuyas normas tienen por objeto
preferente organizar el Estado, determinar las atribuciones de gobierno y garantizar el
ejercicio de los derechos fundamentales.
Tenemos entonces que el objetivo del Derecho Constitucional es organizar el Estado, y otorgar a
las autoridades las atribuciones o prerrogativas que les permitan realizar lo que la ley les
autoriza.

Hauriou define Derecho Constitucional en razón de su significado y dice que es aquella rama del
derecho que busca organizar en el marco del Estado-Nación, una coexistencia pacífica del
poder y la libertad.

Para MAURICE HAURIOU, el Derecho Constitucional "tiene por objeto la Constitución política
y social del Estado", afirmando que la C.P. se refiere, por una parte, a la organización y al
funcionamiento del gobierno o sea del poder que dirige la vida del grupo; por otra parte, a la
organización de la libertad política, es decir, a la participación de los ciudadanos en el
gobierno".
Para Gabriel Amunátegui: es aquella rama del derecho nacional público cuyas normas tienen por
objeto preferente organizar el Estado, determinar las atribuciones del gobierno y garantizar el
ejercicio de los derechos individuales.

Para Enrique Evans: es la rama del derecho público que informada por la ciencia política, estudia la
estructura y las atribuciones del Estado, y sus relaciones con los derechos, deberes y libertades de
los gobernados.

Características.
1.- Es una rama del Derecho Público
2.- Establece la estructura del Estado
3.- Fija las atribuciones del gobierno
4.- Fija los derechos de los individuos y sus respectivas garantías
5.- Establece las principales autoridades públicas

 CONCEPTO DERECHO CONSTITUCIONAL:

I. CONCEPTO DE DERECHO CONSTITUCIONAL.

1. DEFINICIÓN SUSTANCIAL.

Son muchas las definiciones que se han dado para explicar qué es el Derecho
constitucional. Prácticamente cada autor que se interesa en estudiar de manera íntegra y
sistemática esta área del Derecho tiene una propuesta al efecto.
Parece posible sostener que casi todos ellos optan por una definición que aquí llamaremos
sustancial. En ese sentido, habitualmente se dice que el Derecho constitucional estudia el
conjunto de normas jurídicas que establecen la organización básica del Estado y los
derechos y deberes fundamentales de las personas. Así, por ejemplo, Jorge Quinzio en
su Tratado de Derecho constitucional, ofrece tres definiciones de propia autoría, todas las
cuales tienen este carácter sustancial1. Verdugo, Pfeffer y Nogueira, por su parte, en su obra
Derecho constitucional ofrecen seis conceptos, tres de autores nacionales y tres de
tratadistas extranjeros, algunas de las cuales presentan esas dos partes de la definición
sustancial y otras sólo una2.

En este sentido, podemos identificar en dicho texto las siguientes definiciones:

- Don Gabriel Ammunátegui lo definió como aquella “rama del derecho nacional publico
cuyas normas tienen por objeto preferentemente organizar el Estado; determinar las
atribuciones del Gobierno y garantizar el ejercicio de los derechos individuales”.

- Nos dice Don Carlos Estévez que es “el conjunto de Leyes que establecen la organización y
determinan las atribuciones de los poderes públicos del Estado en sus relaciones con las
garantías, libertades y derechos de los miembros de la comunidad política”.

- Otros autores señalan que es “el conjunto de normas jurídicas que organizan el Estado y los
poderes públicos, fija las atribuciones de estos y declara o garantiza los derechos
individuales”.

Esta opción coincide con lo que normalmente regula una Constitución y, en ese sentido,
ayuda a comprender qué es el Derecho constitucional. Sin embargo, una definición
sustancial no es exacta por dos razones:

A. En primer lugar, porque el Derecho constitucional puede estudiar más o menos


aspectos que la organización del Estado y los derechos y deberes
fundamentales de las personas. Un par de ejemplos ayudarán a comprender esta
idea:

En 1787 se aprobó la Constitución de Estados Unidos de América. Ese texto original sólo
reguló los órganos del Estado, y singularmente al Ejecutivo, al Congreso y al Poder
Judicial. Sin embargo, el texto constitucional de 1987 no incluyó derechos ni deberes de las
personas. Sólo en 1791 se incorporaron algunos derechos a la Constitución, en virtud de las
primeras enmiendas a su texto. De este modo, quien hubiera querido estudiar Derecho
constitucional en Estados Unidos entre 1987 y 1991 sólo habría analizado normas relativas
a la organización del Estado.

La Constitución chilena no sólo incluye la organización básica del Estado y los


derechos y deberes de las personas. Además incluye un capítulo inicial en el que se
1
Quinzio Figueiredo, Jorge Mario, Tratado de Derecho constitucional, tomo I, LexisNexis, Santiago de Chile,
2006, p. 67.
2
Verdugo Marinkovic, Mario, Pfeffer Urquiaga, Emilio, y Nogueira Alcalá, Humberto, Derecho
constitucional, tomo I, Jurídica de Chile, Santiago de Chile, 1999, pp. 7 y 8.
expresan los valores constitucionales y un capítulo final en el que se regula el modo en
que se debe reformar la Constitución. De este modo, quien quiera estudiar Derecho
constitucional en Chile deberá analizar no sólo las normas relativas a la organización
del Estado y a los derechos y deberes fundamentales de las personas, sino también
otros aspectos adicionales.

B. En segundo lugar, la definición sustantiva no es útil para explicar en qué


consiste el Derecho constitucional porque es extremadamente vaga. En efecto,
¿cómo determinar cuáles de las normas que regulan al Estado deben ser objeto de
estudio del Derecho constitucional? Y ¿cómo saber cuáles de los derechos y de los
deberes de las personas deben ser objeto de estudio del Derecho constitucional? El
ordenamiento jurídico está plagado de normas jurídicas que regulan al Estado, a sus
órganos e instituciones, y de normas que confieren derechos o estatuyen
obligaciones para las personas.

2. DEFINICIÓN FORMAL.
Desde una perspectiva formal se puede decir que el Derecho constitucional no estudia
determinadas normas atendiendo a su contenido, sino a su jerarquía. En este sentido, lo
importante no es qué regulan las normas que son objeto de estudio del Derecho constitucional,
sino la posición que ocupan en el ordenamiento jurídico. Desde esta perspectiva formal, el
Derecho constitucional puede definirse como aquella área del Derecho que estudia las normas
que tienen jerarquía constitucional.
Esta definición formal tiene dos problemas.
A. El primer problema es que su sola consideración no permite saber en concreto cuál es el
objeto de estudio del Derecho constitucional, porque no determina cuáles son las
normas constitucionales.

Sin embargo, este no es un verdadero problema. Precisamente al contrario, permite que la


definición sea aplicable a cualquier ordenamiento jurídico, sin exigir un determinado
contenido a las normas de jerarquía constitucional, como ocurre con la definición
sustancial. En este sentido, esta aparente desventaja se transforma en una ventaja, pues
permite que la definición formal se adapte a los diversos ordenamientos jurídicos.

B. El segundo problema es más importante. Todos los autores incluyen en sus tratados y
manuales de Derecho constitucional no sólo el estudio de las normas constitucionales,
sino también el de ciertas normas de jerarquía inferior a la Constitución. Y ello
aunque no existe consenso respecto de cuáles de esas normas infra constitucionales deben
ser estudiadas. Esta práctica obliga a considerar como parte de los estudios del
Derecho constitucional ciertas normas no constitucionales y a desechar un concepto
estrictamente formal.

3. DEFINICIÓN MIXTA.
- En este curso se seguirá un criterio mixto, que define al Derecho constitucional tomando
elementos de la definición sustancial (o material) y de las definiciones formales antes explicadas.
En este sentido, el Derecho constitucional es el área del Derecho que estudia el conjunto de
normas constitucionales y, además, ciertas normas de jerarquía inferior a la Constitución que
se refieren a la organización básica del Estado y a los derechos y deberes fundamentales de las
personas. Esta definición exige precisar dos cosas:

A) En primer lugar, es necesario determinar qué normas tienen jerarquía constitucional. Al


efecto se deberá atender al respectivo ordenamiento jurídico y en particular a las fuentes de las
normas constitucionales. Al estudio de tales fuentes se dedicara a los siguientes apartados.
B) En segundo lugar, es necesario determinar qué normas infra constitucionales deben incluirse
en el estudio del Derecho constitucional. Como se trata de un asunto hasta cierto punto
discrecional, tales normas serán mencionadas y estudiadas al analizar las disposiciones
constitucionales con que se relacionen.

 CONSTITUCIÓN Y CONSTITUCIONALISMO:
La palabra Constitución y con ella la expresión Derecho Constitucional y cualquier otra en que el
termino aparezca como adjetivo, se encuentra en su origen estrechamente vinculado cargado de
significado político, evoca de inmediato ideas como libertad y democracia, garantía de los
derechos de los ciudadanos, limitación del poder.
Sin embargo, previo a estos conceptos se requiere entrar a precisar algunos aspectos relevantes:
1. Hacia el concepto de constitución.
La palabra constitución significa ordenar, formar, integrar, configurar. Del sentida natural u
obvio de la palabra se desprenden distintos significados, pero para efectos del presente curso nos
interesa analizar dicho concepto según las disciplinas políticas de este vocablo, de este modo la
expresión “Constitución” alude a los caracteres de la unidad política (polis,imperium, estado); a su
modo de ser a las normas o reglas que le dan su fisonomía. En síntesis, se comprende por
constitución del estado al conjunto de normas y reglas – escritas o no escritas, codificadas o
dispersas- que forman y rigen su oida política.
Ahora bien, “como no se concibe ninguna unidad política, ningún Estado, sin alguna manera de
organización en su ser y en su gobierno, se deduce fácilmente que toda unidad política tiene su
constitución y que, bajo ese aspecto, todo Estado es Constitucional”. Como dice Bidart, “toda
formación política, por precaria que haya sido, ha tenido alguna estructura constitucional y en
alguna medida, su constitución como norma básica y como realidad”
En este mismo sentido, es posible sostener que los grupos sociales no pueden vivir sin que sus
miembros mantengan un minimo de relaciones, pero desde el momento en que estas relaciones
entre las personas que contituyen el grupo se repite a traves del tiempo y con la misma intesidad,
estas relaciones dan lugar a la aparicion de los organos e instituciones que tambien mantienen
vinculaciones entre si. Todo este entramado de relaciones viene a ser la constitucion de ese
grupo politico. La constitucion, pues es la organización fundamental de las relaciones de
poder del Estado.
Es evidente que en estas manifestaciones de la idea constitucional se encuentra el propósito de
limitar y organizar un poder político.

 Clasificaciones de Constitución.
1. En cuanto a su contenido:
 La constitución en sentido formal: Es el sistema de normas referidas a la estructura del
poder estatal, en cuya elaboración y mantenimiento se han observado las formalidades que
prescribe el constitucionalismo clásico.
Se atiende por consiguiente, a las formas y efectos que reviste la técnica jurídica. Así, la
constitución adquiere con eso un carácter eminentemente formal, se distingue de la ley ordinaria, no
solo por su objeto ni por el genero de las cuestiones que trata, sino que por su forma de
elaboración.
Planteada en estos términos, de la distinción se puede concluir que todo Estado tiene Constitución
en sentido material, pero no todos la tienen en un sentido formal.
Por tanto, Constitución en sentido formal, que es como usualmente entendemos el concepto,
significa un texto escrito, generalmente de carácter breve y concentrado, en el cual se establece la
organización política, jurídica, administrativa y hasta económica del Estado; los principales poderes
y órganos públicos y sus atribuciones; los derechos fundamentales y sus garantías.
En este sentido, la primera constitución formal es la de Estados Unidos de Norteamérica, de 17 de
septiembre de 1787, y casi todos los Estados del mundo –salvo el Reino Unido de Gran Bretaña -
tienen una.

 Constitución en sentido material: Es el sistema de normas – escritas o no escritas;


codificadas o dispersas- que se refieren a la organización fundamental del Estado.
El concepto material de Constitución se define por su objeto o materia. El sentido material no
hace relación ninguna a la categoría formal del origen del precepto, sino a que el objeto o
materia reglado sea de importancia fundamental.
De este modo, crear y estructurar los órganos supremos del poder estatal, dotándolos de
competencia es, por lo tanto, el contenido mínimo y esencial de toda Constitución. En tal
sentido, todo Estado está constituido de una manera determinada, especifica y concreta, tiene una
manera de ser, un modo de disposición de sus elementos, una estructura en cuanto todo.
Por tanto la constitución en sentido material coincide con el concepto genérico o amplio de
constitución que vimos al comienzo al explicar la terminología de esta expresión.
En este segundo significado, el Reino Unido de Gran Bretaña sí tiene constitución (y de hecho
Montesquieu hablaba de la constitución inglesa en su obra “El Espíritu de Las Leyes”), así como
también la han tenido todos los Estados y formas de organización política que existen y han existido
en la historia.
Lo curioso es que el concepto de constitución material no es incompatible con el de constitución
formal, pues ambas pueden coexistir, ya que muchas veces los vacíos, lagunas o silencios que tiene
una constitución formal, así como los reenvíos genéricos que hace a un determinado corpus de
normas, conforman una verdadera suerte de constitución material del Estado. En Chile el ejemplo
clásico de constitución material es el bloque de derechos fundamentales que constan tanto en la
Constitución Política de la República como en los tratados internacionales ratificados por Chile y
que se encuentren vigentes, por remisión que hace el inciso segundo del artículo 5° de la Carta
Fundamental.
2 Según su materialidad:
 Escrita: es la que consta en un texto escrito, generalmente de carácter breve y concentrado,
mientras que
 Consuetudinaria: se basa principalmente en la costumbre, es decir, en ciertas prácticas
políticas uniformes y reiteradas en el tiempo.
Casi todos los Estados del mundo tienen constitución escrita, salvo el Reino Unido de Gran
Bretaña, cuya constitución –material, por cierto se basa principalmente en la costumbre. Ahora
bien, esta clasificación es muy similar a la primera, pero no exactamente igual. Una constitución
escrita siempre es formal y viceversa, pero constitución material coincide en parte con constitución
consuetudinaria y en parte no, puesto que la constitución de Gran Bretaña, que como dijimos no es
formal ni escrita, se basa solo en parte en la costumbre, ya que también se contiene en cartas de
derechos y leyes que han ido siendo otorgadas a lo largo de la historia de ese país, como – entre
otras- la Carta Magna de 1215, la Petition of Rights de 1628, el Acta de Habeas Corpus de 1679, la
Bill of Rights de 1688, el Acta de Establecimiento de 1701, la ley de 1832, que establece la
elección por voto popular de los miembros de la Cámara de los Comunes, y el Estatuto de
Westminster de 1931, que crea la Comunidad Británica de Naciones.

3. En cuanto a su extensión:
Según su extensión, la constitución puede ser breve o sumaria o extensa o desarrollada. Más que por
la extensión o número de capítulos o artículos, la división acá está dada por la profundidad con que
aborda las materias que trata.
, se dice que la constitución es breve o sumaria, mientras que, se dice que la carta es extensa o
desarrollada.

 Constituciones breves o sumarias : Si la constitución solo se limita a establecer el


fundamento de las instituciones políticas, jurídicas y económicas que constituyen la
organización del Estado, dejando el detalle entregado al dominio de la ley. Esta
constitución se limita a regulas los aspectos esenciales de las instituciones que establece y
encomienda a la ley ordinaria su reglamentación o complementación.
Las constituciones chilenas, con excepción a la de 1823 de Egaña, han sido breves y sumarias.
La doctrina se inclina preferentemente por la Constitución breve o sumaria.
 Constituciones desarrolladas: Las constituciones desarrolladas pormenorizan materias
propias de la ley ordinaria. Por tanto, será de este carácter si no se contenta con establecer
el fundamento de las instituciones políticas, jurídicas y económicas que constituyen la
organización del Estado, sino que entra también a reglamentarlas con cierto detalle
Esta clasificación no distingue entre el mayor o menor número de capítulos o artículos que
tiene el texto constitucional sino al aspecto cualitativo, del alcance de la norma.

4. Según la mayor o menor dificultad para su modificación, la constitución puede ser


pétrea, rígida, flexible o semirrígida o semiflexible.

 Constitución pétrea: es aquella que no se puede modificar. No es recomendable en


absoluto establecer una constitución pétrea, en primer término, porque supondría creer que
una obra humana es perfecta, lo que implicaría un acto de tremenda soberbia, y en segundo
lugar porque, aunque se pudiese concebir que una creación humana sea perfecta, puede
serlo cuando se dicta, pero no después, con los cambios sociales que inevitablemente van a
ocurrir. En este caso, lo más probable es que si la constitución no puede modificarse sea
derogada por un quiebre constitucional, sea revolución, golpe de estado u otro. No existen
actualmente en el mundo constituciones de este tipo, aunque sí hay constituciones que
tienen cláusulas pétreas, como el artículo 79 inciso tercero de la Ley Fundamental alemana
de 1949, que establece que no puede modificarse la forma federal de estado; el artículo 139
de la Constitución italiana de 1947 que establece que no puede modificarse la forma
republicana de gobierno; el artículo 89 inciso quinto de la Constitución francesa de 1958,
que señala algo similar a la italiana, o el artículo 4° de la Constitución turca de 2001, que
también prohíbe la modificación de la forma de gobierno y de las características del Estado
turco contenidas en los tres primeros artículos de la Carta Fundamental, entre las cuales está
la forma republicana de gobierno, y el ser un estado unitario y laico, vale decir, no
confesional.

 Constitución rígida: es aquella que para su modificación requiere de mayorías superiores


a las que se exigen para la modificación de una simple ley, siendo estas la regla general,
como la Constitución de Estados Unidos de Norteamérica o la Constitución chilena de
1980, que para reformar ciertos capítulos exige un quórum de las dos terceras partes de los
senadores y diputados en ejercicio, mientras que para otros exige las tres quintas partes de
estos.

 Constitución flexible: es aquella que para su modificación requiere del mismo quórum que
para la modificación de una simple ley. Son muy pocas en el mundo, ya que lo lógico es
que, si una Constitución es la norma fundamental de la organización del Estado, requiera
quórums más altos que el de una simple mayoría para su modificación, pues no se supone
que las cosas fundamentales sean simples de modificar, y en todo caso requerirían del
consenso de una mayoría calificada. Una de las que se cita es la de Nueva Zelanda, así
como también la constitución material del Reino Unido de Gran Bretaña, pues al basarse
principalmente en la costumbre, basta con que se modifique la práctica para que en el hecho
se modifique la Constitución.

Entre ambas algunas autoras sitúan a las constituciones semirrígidas y semiflexibles, denominación
poco clara que al parecer comprendería a constituciones que para su modificación requieren de
mayoría absoluta y no relativa, y a veces de algún trámite posterior, como la ratificación por una
nueva reunión del Congreso, como era el caso de la Constitución chilena de 1925.

5 Según su creación u origen, la constitución puede ser otorgada, pactada o


democrática.
 Constitución otorgada: Es aquella que ha sido dada por un monarca absoluto, por un
autócrata o por un poder, sin consentimiento de los gobernados. Era la situación normal de
las constituciones hasta el siglo XIX, pero hoy día ya prácticamente no quedan. Se cita
como un caso relativamente reciente el de la Ley Fundamental alemana de 1949, que fue
otorgada por los países occidentales vencedores de la segunda Guerra Mundial: Estados
Unidos, Reino Unido de Gran Bretaña y Francia; la cual, sin embargo, con motivo de la
reunificación alemana en 1990 se mantuvo casi sin modificaciones.

 Constitución pactada: Es aquella que es el fruto de un pacto entre el gobernante y un


sector o estamento de la sociedad, como sucedió con la Carta Magna inglesa de 1215, y las
Constituciones españolas de 1845 y 1876.

 Constitución democrática: Es aquella que ha sido elaborada o aprobada por el pueblo en


votación, constituyendo hoy en día la regla general. La Constitución puede ser democrática
porque ha sido hecha por el pueblo, a través de una Asamblea Constituyente, que en el
fondo es un congreso integrado por representantes elegidos por votación popular con el solo
objeto de elaborar una nueva Constitución, y/o porque ha sido aprobada por este en
votación popular, mediante plebiscito o referéndum.

De acuerdo con lo anterior, las Constituciones chilenas de 1925 y 1980 serían democráticas,
pues fueron aprobadas mediante referéndum, así como la Constitución de 1833 también
pues fue elaborada por una Asamblea Constituyente, aunque todo lo anterior es bastante
discutible, ya que en el caso de esta última los integrantes de dicha Asamblea eran elegidos
por voto indirecto y restringido, mientras que en el caso de las dos primeras, los
referéndums aprobatorios de las Constituciones de 1925 y 1980 fueron bastante dudosos en
cuanto a su legitimidad, pues se estaba bajo estados de excepción después de quiebres
constitucionales, sin tribunales calificadores de elecciones ni garantías mínimas para que el
sufragio se ejerciera en forma libre, abierta y democrática, y en el caso del referéndum
aprobatorio de la Constitución de 1925 el voto ni siquiera era secreto, habiendo además
habido una altísima abstención.
6 Según su ideario, la constitución puede ser ideológico-programática o utilitaria.
 Constitución ideológico-programática es aquella que se inspira en ciertos principios y/o
valores, que generalmente están expresados en su preámbulo, si es que lo tiene, o en su
parte teórico-dogmática.
Las constituciones ideologicas según Lowenstein, son aquellas que estan cargadas
ideologicamente, es decir, tiene un programa idoelogico.

 La constitución utilitaria: Es aquella que es neutral en materia ideológica, no siendo más


que un estatuto que regula la gestión de los órganos gubernamentales.
En otras palabras, el texto constitucional se presenta como un documento destinado a regular,
sin intenciones ideologicas, la vida politica. Ejemplo de constitución utilitaria era la
Constitución chilena de 1925, al menos hasta su reforma de enero de 1971, mientras que un
claro ejemplo de constitución ideológico-programática es la Constitución de 1980, así como
también la Constitución norteamericana de 1787, la española de 1978 o la alemana de 1949,
siendo estas últimas la regla general hoy en día.
Un minimo ideologico es inevitable en toda constitucion que frente el poder y segure unos
derechos y libertades a los ciudadanos, y asi ocurrio desde los comienzos del
constitucionalismo. Hay que advertir tambien que cuanto mas ideologica sea una constitucion,
mas posibilidades tiene su vida de ser corta, por razones obvias.

7. Clasificacion de Manuel García Pelayo:


Una de las tipologias de mayor difusion es la del referido autor que toma como referencia el distinto
sentido metodologico con que se ha elaborado una constitucion, la que a su vez, es expresion de una
posicion filosofica en concordancia con una doctrina politica.
 Concepto racional normativo: Concibe la Constitución como un sistema de normas capaz
de planificar la vida política. Solo la razón puede poner orden. La constitución no solo es la
expresión del orden, es la creadora del ordenen. De esta suerte la realidad política está en la
ley que la establece.
Una de las características de este tipo de constitución es que sea escrita, establecida de una sola
vez y para siempre. Solo el derecho escrito ofrece garantías de racionalidad; solo el permite
un orden objetivo y permanente.
Históricamente, el contenido de estas fórmulas constitucionales corresponde al auge de la doctrina
liberal, tanto en su expresión política como económica.
 Concepto histórico tradicional: Surge esta corriente en el siglo XIX como reacción a la
posición anterior. Conforme a ella, la Constitución es el resultado de una lenta
transformación histórica.
En cada comunidad concurren especiales circunstancias, no todas dependientes de la voluntad
humana ni de la razón.
Frente a la indifencia de la norma jurídica, ganan importancia los usos y practicas políticos. Por eso
debe decirse con propiedad que la “Constitución de un pueblo” no de constitución a secas, como
estructura de orden válida para cualquier lugar. Conforme a esta tipología, una Constitución
consuetudinaria tiene mayor vigor que una escrita.
 Concepción sociológica: Postula que la Constitución es el modo de ser de un pueblo con
todo el complejo de sus riquezas, carácter, cultura etc. Por consiguiente, no interesa tanto el
orden descrito por los textos fundamentales como el orden vivido por cada pueblo. (Gira
entorno a la vigencia).

8 clasificación de Karl Loewenstein: (Según su naturaleza)


El referido autor otorga singular relevancia al factor eficacia, de este modo centra su tipología sobre
la base de la siguiente pregunta ¿Se cumple lo ordenado por la Constitución? Al contestar esta
interrogante, abre un espectro de posibilidades.
 Constituciones normativas: En este tipo de constituciones existe efectiva y real
coincidencia entre lo que dice el texto escrito y lo orden político social. Así titulares y
destinatarios del poder hacen de la constitución una práctica, la viven efectivamente.
El ambiente nacional y social es favorable para su realización. La constitución tiene una eficacia de
ciento por ciento. “La constitución es un traje a la medida”.
Según Loewenstein, este tipo de constituciones se encontrarían en los países europeos occidentales
y en Estados Unidos de Norteamérica.
 Constituciones nominales: En este caso el grado de eficacia3 de la constitución es relativo.
Puede ser jurídicamente valida, pero el proceso político no se adapta del todo a sus normas.
El desajuste se origina por falta de su desarrollo de la realidad político-social. La norma vale
jurídicamente, pero no tiene existencia histórica, es una pretensión sincera y quizás llegue a
configurar de modo efectivo la realidad sociopolítica. “El traje debe colgar durante cierto tiempo en
el armario y será usado cuando el cuerpo haya crecido”.
Este tipo de constituciones se daría en los países subdesarrollados.
 Constituciones semánticas: La constitución es plenamente aplicada, pero no es más que
una formulación del poder político existente, en beneficio exclusivo de los detentadores del
mismo.
La constitución es efectivamente aplicada, pero no cumple su verdadero rol de ser un medio para
contener el poder estatal. Si no existiera la constitución, el desarrollo tácito del proceso del poder no
sería notablemente diferente.
La constitución es entonces un puro instrumento de camuflaje. En el símil explicado, el traje es en
absoluto un traje, sino un disfraz.

3
Para Hans Kelsen; La eficacia del derecho quiere decir que los hombres se comportan en la forma en que, de
acuerdo con las normas jurídicas deben comportarse, o sea, que las normas son realmente aplicadas y
obedecidas.

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