CAPÍTULO 10
Cultura Juvenil y el estudiantado de Secundaria
Mª Jesús Santiago Segura
Departamento de Sociología
Universidad de Granada
E-mail: mjsantiago@[Link]
I. Introducción.
II. Concepto de Cultura Juvenil
III. Características del Estudiantado de Secundaria
IV. Jóvenes y Cultura Anti-Escuela en Secundaria
V. A modo de conclusión
Conceptos fundamentales.
Preguntas para el debate y la reflexión.
Películas o documentales.
Lecturas para seguir avanzando.
Páginas web de interés.
Temas a elaborar.
Referencias bibliográficas.
Texto para debate 1: NILAN, P. (2004): “Culturas juveniles globales” en Revista de
Estudios de Juventud: De las tribus urbanas a las culturas juveniles, nº 64. Instituto de la
Juventud (INJUVE). Madrid, (39-47)
Texto para debate 2: Rey-Lefebvre, I. (2012). Cicchelli:"Hay una tendencia común en
Europa, la prolongación de la juventud". El País.
[Link]
I. INTRODUCCIÓN.
Son múltiples los estudios que desde la Sociología de la Educación y la Sociología
de la Juventud se han ido realizando desde principios del siglo pasado. Por tanto, se
hace necesario contextualizar y mostrar la diversidad de construcciones que en la
actualidad y con los estudios precedentes se ha ido cimentando en estas disciplinas La
Cultura Juvenil.
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La juventud en sus múltiples formar de sentir, comportarse, creer, expresarse,
consumir…se han hecho actores principales de la construcción social. Las instituciones
y los medios de comunicación ponen en la juventud el foco del discurso tanto político
como social. Desde la sociedad, a veces se les adora y a veces se les teme o
simplemente no se les comprende.
Desde el mundo adulto, se les contempla como si estuvieran apartados de la
sociedad, se les juzga a veces con comprensión y a veces con desánimo. Se pone las
expectativas en ellos/as, pero a la vez no se le ofrece el espacio para cumplir las suyas o
simplemente se quiere que las alcancen “a nuestra manera”. Se les enseña a jugar como
adultos, pero sin que puedan tocar las piezas del juego.
En las páginas siguientes, se hace un breve recorrido por la cultura juvenil, los
conceptos, cambios que caracterizan el paso del infante a la adolescencia- juventud del
alumnado de secundaria y desposesión del poder y contrapoder en las escuelas, es decir,
se recorre, la juventud desde su idiosincrasia a la relación con la escuela.
II. CONCEPTO DE CULTURA JUVENIL.
Nos comenta Enrique Martín Criado en su obra Producir la Juventud (1998: 26), que
el término “Cultura Juvenil recibe carta de naturaleza en la sociología de Parson de
1942: Age and sex in the social structure of the Unite State.”. En donde caracterizaba a
esta Cultura Juvenil como imprudentes, volcados en el ocio, rechazo a lo adulto y fijado
en el cuerpo físico (atractivo) para poder obtener una posición social.
Pero para poder entender el concepto de Cultura Juvenil, debemos partir de la
idea de la dificultad que entraña el término en sí mismo. Debemos entender el concepto
de Cultura Juvenil como el todo que engloba no una, sino las diferentes Culturas y
Subculturas juveniles que existen. Aun así, si intentamos definir el concepto, debemos
empezar por desgranar las partes.
Cuando hablamos del término cultura, siguiendo a Geertz (1973), podemos decir
que se trata de un entramado de símbolos que sirven para que el ser humano dé
significado a su propia existencia. Éste entramado es creado por el ser humano, son
compartidos y aprendidos y le sirve para dar significado al mundo que les rodea e
identificarse con ellos/as mismos/as.
En el proceso de globalización en el que nos encontramos, en el que uno de los
factores, es la homogeneidad de la identidad cultural, los jóvenes han encontrado su
espacio para buscar su identidad y diferenciarse de lo que ellos/as consideran “el ser
igual”. Por tanto, la Cultura Juvenil, vendría a ser ese consumo o consumos culturales
de símbolos, de los cuales se identifican y a la vez se diferencian del resto, creando
estilos de vida que les dé cierta autonomía con respecto a instituciones adultas. Feixá (
1999) contempla que las culturas juveniles se puede acometer desde tres escenarios:
• Cultura Hegémonica
Caracterizada por un sistema de poder cultural que está mediatizado a escala social,
en donde los/as jóvenes se relacionan con esta cultura que es dominante, a través de la
negociación de las clases o instituciones que la trasmiten como por ejemplo, la escuela,
los medios de comunicación u otros órganos de control social. Con respecto a la cultura
parental la negociación puede adoptar distintas formas, dependiendo de su status social,
pudiendo ser adaptativas o disidentes en las culturas juveniles obreras, y normativas o
contestatarias en las culturas juveniles de clase media.
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• Cultura Parentales
Caracterizada por redes de identidades en donde evolucionan y prosperan las
culturas juveniles, por tanto, no es una relación directa de hijos/as a padres/madres,
sino al todo de esa socialización primaria (miembros de la familia, seno familiar,
escuela…) que luego conforma su identidad de vida tanto étnica como de clase.
• Culturas Generacionales
Caracterizada por las experiencias concretas que viven en los sistemas normativos o
ambientes institucionales, parentales y de ocio, como por ejemplo, consumo,
adquisición de valores, leguaje, moda, música, esfuerzo, normas con los que se
identifica y se diferencian del mundo adulto.
Pero no podemos olvidar que encuadrar a los jóvenes en una dimensión cultural,
sería dejar a un lado, cada identidad de ellos/as mismos/as. No existe una única
tipología de joven ya que son múltiples factores los que se deben tener en cuenta, como
la familia de la que provienen, la edad del joven (biológica, madurativa, emocional…)
la escuela en donde se han o están educando, las vivencias con los grupos de pares, la
familia extensa, barrio, vecindad, ciudad, rural…ante esta variedad de factores
encontramos variedad de consumos simbólicos, como la música, ocio, ropa, arte,
lenguaje…
De la sociedad globalizada, va emergiendo sus propias culturas y dentro de ellas
las subculturas a través de los grupos de identidad. De esta forma, se agrupan
relacionándose a través de los otros, de los grupos de iguales y de las relaciones de
poder, formando su identidad a través de las denominadas Tribus Urbanas, en donde
encuentran una forma de ser ellos/as mismos/as y hacen una función socializadora y
encontrando en estos grupos una función mediadora en la sociedad, en lo que respecta a
la asimilación de las normas y usos sociales. Pero los grupos de iguales, no han sido ni
son enjuiciados positivamente ni por la sociedad ni por las instituciones, ya que lo que
se pretende es ese adoctrinamiento productivo, físico, moral e intelectual, dejando a un
lado la perspectiva de que la juventud debe encontrar esa afinidad con los que considera
iguales.
A todo esto, debemos añadir, el mundo cambiante en el que vivimos, la
inseguridad que proporciona la globalización, “la inminente amenaza de la
insignificancia personal” (Gidden, 1991: 201), hace cada vez más intensa la búsqueda
de esta identidad a través de lo que consideran igual a su forma de entender el mundo.
Dentro de esta sociedad globalizada, debemos considerar un término que cada vez va
cogiendo mayor importancia y que sociológos como Kerckhove (1999) lo denominan
Cibercultura, definida como la “tercera ola de comunicación”, con un lenguaje propio,
el lenguaje digital, y que tiene unas características propias como son, la interactividad,
la hipertextualidad y la conectividad. Esta cultura, surge por el uso de las nuevas
tecnologías concretadas en la comunicación, entretenimiento y comercio electrónico.
Los jóvenes encuentran también en esta Cibercultura, esa identidad que en este
contexto los separa aún más del mundo adulto.
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Como se ha comentado otro aspecto a tener en cuenta, dentro de la Cultura
Juvenil, es el término de juventud (el cual engloba el término adolescente). Lo primero
que debemos plantear es ¿Qué se considera ser joven?, un término amplio que engloba
multitud de factores. Podemos entender en este contexto, el concepto juventud como
una construcción social, una invención para poder categorizar las existencias y
vivencias (Silva, 2002) de una población, la cual está en ese proceso, en el que han
dejado de ser niños/as, pero aún no se considera socialmente que estén preparados para
adquirir unas responsabilidades de “adultos·, sino que deben prepararse para ellas.
III. CARACTERÍSTICAS DEL ESTUDIANTADO DE SECUNDARIA
Actualmente, la educación secundaria es una etapa académica que está
comprendida en el Sistema Educativo Obligatorio. Comprende dos etapas o ciclos
repartidos de la siguiente forma:
- Primera etapa o ciclo: curso primero, segundo y tercero.
- Segunda etapa o ciclo: curso cuarto.
Una vez terminado este ciclo, el alumnado puede incorporarse a Bachillerato o
Formación Profesional, para seguir si lo desea a un grado universitario. Las edades del
estudiantado de este ciclo se sitúan entre los 12 y 16 años, pero pueden seguir
escolarizados para superar la educación secundaria hasta los 18 años. El hecho, de la
separación en niveles en términos educativos, tiene su relación con el ciclo vital de las
personas, que podemos categorizar en psicológicos, biológicos y sociales. Para poder
entender las características del estudiantado de secundaria, debemos hacer alusión a
diferentes factores (que deben ser comprendidas en su conjunto, ya que está sucediendo
simultáneamente en el adolescente) como, por ejemplo:
1. Crisis de identidad.
Podemos contemplar que las crisis de identidad se producen a lo largo de toda
nuestra vida. Cada etapa del ciclo vital, va a estar caracterizada por una serie de
complejidades asociadas a la edad. Siguiendo a Quiroga (2009), la autora distingue
en el tema que nos compete, una categorización centrada en una adolescencia
temprana (entre 13 y 15 años), una media (entre los 15 y 18 años) y una tardía (18 a
28 años). A lo que hay que sumar esos cambios emocionales, físicos,
cognitivos…que hacen que en cada una de las etapas esté también representadas
por una serie de retos, como, por ejemplo, el desafío a los/as padres/as en la
adolescencia inicial, la rebeldía en la adolescencia intermedia y gestionar y
solucionar los retos del inicio de la edad adulta en la adolescencia tardía.
Según Erikson (1992), la Crisis de Identidad, en estas fases evolutivas, son
indispensables para poder encontrar su “yo social”, que va a ser lo que le permita
poder vivir en sociedad, afrontando los miedos que puedan aparecer de la
planificación de un futuro profesional y personal, los roles y normas impuestas por
la sociedad, la presión de las relaciones formales e informales…y que deben en un
perfil, no madurativo comportarse o empezar a comportarse como tal por las
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expectativas sociales. Esta adaptación a su nuevo “yo” no es fácil y puede tener
consecuencias psicológicas y conductuales retrasando la maduración del “yo
adolescente” a través de inadaptaciones y conductas asociales.
Para Fierro (2006), existen unas características específicas de la crisis
adolescente y debida a varios factores:
• Al cambio acelerado de aspectos fisiológicos relacionados con la pubertad.
• A la dilatación de la adolescencia que la sociedad actual ejerce y normaliza
a este paso del infante a la edad adulta.
• A la desconexión del desarrollo del adolescente, tanto de forma fisiológica
como emocional ya que podemos encontrar jóvenes más adelantados y otros
más rezagados en alcanzar la madurez. E incluso, en una misma persona
haber alcanzado una madurez biológicamente sexual pero no emocional,
moral, afectiva y/o social.
• A las presiones que ejerce el mundo adulto para que alcancen esa madurez a
la vez que la retrasan
• A las expectativas que se crean en el adolescente desde el mundo adulto
antes de llegar a la adolescencia.
2. Desarrollo Intelectual.
El desarrollo intelectual, es otra de las características de los cambios y/o
procesos que está experimentando el alumnado en estas edades, son cambios
cualitativos que empiezan al comienzo de la adolescencia temprana y que se
concretan en las siguientes destrezas:
• Desarrollo del razonamiento formal;
Aunque este razonamiento germina en la niñez, en estas edades de adolescencia
temprana en donde se empiezan a desarrollar formas de pensamientos, en donde la
abstracción es mayor y pueden relacionarlo con distintas situaciones configurando
un pensamiento hipotético.
• Mejora en el proceso de la información;
En estas etapas el proceso de la información se hace más madurativo,
accediendo de forma más completa y realizando un análisis de la misma en relación
con el conocimiento científico que adquieren.
• Desarrollo Cognitivo;
El cerebro biológicamente en estas etapas tiende a ir disminuyendo de tamaño
para ser más eficiente en sus conexiones y como resultado de esta evolución, se
produce en el ser humano un proceso madurativo. Además, junto con la adquisición
de experiencias, información, conocimientos, se produce en los adolescentes ese
desarrollo cognitivo que le sirve para ir resolviendo problemas cada vez más
complejos.
• Desarrollo de las capacidades metacognitivas;
Evolución del propio razonamiento a través de acciones más conscientes para
poder planificar, optimizar y obtener decisiones sobre los procesos de aprendizaje
para obtener mayores resultados.
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3. Cambios fisiológicos
Los cambios más rápidos que se producen en el cuerpo durante toda la vida del
ser humano, se realizan en las etapas de edades que estamos estudiando. Los
adolescentes, empiezan a notar como sus extremidades inferiores se alargar, para
seguir posteriormente creciendo el resto del cuerpo, lo que puede dar sensación de
inseguridad. El resto de órganos también se desarrollan, como, por ejemplo, los
pulmones, corazón, riñones… y aumenta su masa muscular, la densidad ósea y la
voz empieza a cambiar. Pero los cambios que más pueden llamar la atención son los
relacionados con la madurez sexual, en donde las hormonas empiezan a jugar un
papel importante, desarrollando de los órganos sexuales y caracteres sexuales
secundarios que dan paso a la feminidad o masculinidad.
Como podemos entender, en la adolescencia es donde se produce esa invasión
que señala el final de la infancia y el despertar a la edad adulta, sin tener en cuenta el
nivel madurativo emocional y/o mental del sujeto y sin que hayan alcanzado el status
de adulto, es decir, se pueden considerar adultos biológicamente pero no psicológica
y socialmente.
Estos cambios fisiológicos, que hacen visualmente al adolescente maduro
biológicamente provoca a nivel social y familiar que se empiece a tratar al individuo
entre una dicotomía entre adulto e infante, exigiendo por un lado un rol y, por tanto,
comportamiento adulto, pero, por otro lado, limitando a la vez ese mismo rol que se
le está exigiendo. En esta vorágine de roles, no es extrañar que el adolescente, el
joven, esté en continua búsqueda sobre su yo, su verdadero rol tanto social como
personal. Buscando su espacio y desafiando, todo aquello, incluido la escuela que le
limita pero que a la vez le exige en sus planos de actuación.
IV.JÓVENES Y CULTURA ANTI-ESCUELA EN SECUNDARIA.
En los centros de Educación en Secundaria, es donde los/as jóvenes realizan está
transición adolescente, y es la única vía institucionalizada que da paso a la edad adulta,
en donde, la socialización y el desarrollo conforman el contexto del alumnado,
manteniendo experiencias con sus iguales y con figuras normativas impuestas u
obligadas.
Dentro del proceso de socialización en la escuela, van incorporando sus propios
valores, que son reflejo de una socialización de la trasmisión de la cultura, una
reproducción de las normas y procesos que se van a encontrar en la edad adulta en la
sociedad; rutinas, costumbres, rituales, ceremonias, símbolos, gustos, creencias,
objetivos, discursos, expectativas… que, junto con lo expuesto anteriormente, produce
tensiones entre la cultura juvenil y la cultura escolar, y que Santana (2010), las divide en
tres área, que podemos apreciar en la tabla 1.
Tabla 1: Tensiones entre la cultura juvenil y la cultura escolar
ÁREAS DIMENSIONES CARACTERÍSTICAS
Asociadas a la hegemonía La diversidad de las -Corrección del lenguaje
de la visión adultocéntrica culturas juveniles vs. La -Regulación del vestuario
en la cultura escolar homogeneidad de la -Reducción al anonimato
normativa de la cultura -Normalización de los ritmos
escolar de clase…
La cultura juvenil en la -El mundo adulto es quien
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escuela como respuesta a tiene el poder formal
una cultura adulta
hegemónica
La noción del estudiante, -Desconocimiento en la
asociado a las cultura escolar de lo que
representaciones y significa “ser joven en este
estereotipos de jóvenes contexto de hoy”
desde el mundo adulto a
la escuela
Asociadas a la inclusión de La cultura escolar otorga -La cultural escolar no da
la cultura juvenil en el mínimos espacios para la cabida a las particularidades
contexto escolar expresión de estilos y expresiones de la cultura
propios de la cultura juvenil
juveniles
La cultura escolar como -La cultura escolar puede
obstaculizador a la obstaculizar la construcción
construcción de de la identidad
identidades juveniles -Transito escolar impuesto,
ajeno y externo
Asociadas a la resistencia al Una transición actual: La -Transición lenta hacia
cambio de la cultura escolar escuela que apunta al nuevos modelos pedagógicos
respecto a procesos de acatamiento al orden -Resistencia de una arraigada
transformación del sistema racional vs. la escuela práctica social
educativo y de la sociedad que forma en espíritu
en su globalidad crítico y en la autonomía
Relación profesor – -Incertidumbre de los
estudiante: de las
estudiantes en las relaciones
exigencias normativas a con docentes por existir
la exigencia de la distintos roles entre los
relación horizontal profesores nuevos y los
antiguos
La cultura escolar desde - “Modos de hacer docencia”
su función de control y -Estrategias e instrumentos
las manifestaciones de del pasado
resistencia al cambio
Fuente: Elaboración propia a partir de Cultura juvenil y cultura escolar. Aproximación a una
relación compleja: Tensiones y Desafíos (Santana, 2010)
Cuando el alumnado llega a secundaria, se encuentra con la disciplina propia de la
escuela, la cual sirve para garantizar el proceso de enseñanza – aprendizaje y para
ayudar al alumnado en su integración social. El alumnado por su parte, tiene unas
expectativas o conoce su funcionamiento, pero que a la vez confluctúa con los cambios
que se producen en su inmersión en secundaria, de cambios de espacios, estructuras,
currículo…
Además, Feito (2010) nos comenta que el alumnado en clase se encuentra en una
“desposesión del poder” y que se ve reflejado en la construcción social de la
adolescencia para “apartar a los jóvenes del mundo adulto”. Esta desposesión del
alumnado, hace que el poder esté en manos del profesorado y como respuesta, el
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alumnado genera un contrapoder creando los grupos anti-escuela, caracterizados por un
comportamiento disruptivo y que en un primer momento puede tener una serie de
ventajas en estos/as jóvenes, como por ejemplo:
• Que el bajo rendimiento académico se empiece a justificar por el
comportamiento en clase y por no prestar atención.
• El comportamiento disruptivo irrumpe en los objetivos del resto de
alumnado y mitiga la evaluación comparativa desfavorable con el conjunto
de la clase
• El comportamiento disruptivo puede crear en el grupo de iguales
sentimientos positivos que hagan de estos un comportamiento a seguir,
otorgándole cierto liderazgo.
Desde la Sociología, han sido múltiples estudios los que se han realizado para
analizar y comprender la forma en la que estos estudiantes realizan esos procesos
disruptivos en clase. Son diferentes las formas de resistencias encontradas, pero todas
relacionadas con alterar la disciplina o en este caso la disciplina ofrecida por los
docentes para poder controlar las aulas, como por ejemplo irrumpir para dilatar
explicaciones o ejecución de tareas. En todo caso es llevar al docente a extremos que en
los que algunos casos pueden ser percibidos por estos estudiantes como “verdaderos
tiranos”.
Estos alumnos/as, se suelen concentrar en los grupos de iguales, llegando a
formar los grupos anti-escuela, de esta forma, tienen un poder mayor y se sienten
arropados por el resto, pudiendo ocupar espacios, mostrar sus símbolos, ofrecer
violencia tanto simbólica como verbal…es cierto modo, es obtener un espacio en donde
tengan cabida sus valores, sus símbolos, sus expresiones, tiempos y lugares en donde
vean satisfechas sus necesidades.
V. A MODO DE CONCLUSIÓN.
Rousseau, adoptó en su obra Emilio o la educación, un concepto moderno sobre
adolescencia, entendiéndola como un paso a un segundo nacimiento, belicoso en el que
se debe estar alerta. El cambio que da paso a la edad adulta, en muchos casos es vivido
por el joven como un camino turbulento tanto en la aceptación de los cambios físicos
que experimenta como en las nuevas experiencias que empieza a tener. La mayor parte
de este camino lo recorre en la escuela, una institución normativa que se convierte en el
centro de su vida diaria, por las clases presenciales, por el trabajo que debe realizar
fuera del aula y por ser en donde empieza a encontrar esas relaciones que le va a ir
estructurando sus experiencias vitales.
La configuración del sistema educativo, no da cabida para que los jóvenes
encuentren un lugar en donde poder expresarse, en donde ser ellos/as mismos/as ya que
se tiende siempre a la homogeneización. Tampoco encuentran en el sistema tener alguna
potestad sobre su formación, los ritmos de aprendizaje, la elección de un
currículo…todo se encuentra organizado y su rol como estudiantes es entrar en esa
estructura. Esta desposesión del poder hacer que estudiantes ejerzan un contrapoder
contra el sistema, organizándose en los llamados grupos anti-escuela.
La sociedad organizada por el mundo adulto, no difiere mucho de la institución
educativa, se les exigen que se comporten como adultos pero no se les trata como tal.
Además la globalización, está creando espacios de consumo que amenazan la
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“insignificancia personal”, lo que provoca en los jóvenes la búsqueda de identidades,
que se asemejen a su forma de comprender el mundo.
CONCEPTOS FUNDAMENTALES
Cultura, podemos decir que se trata de un entramado de símbolos que sirven para que el ser humano dé
significado a su propia existencia. Éste entramado es creado por el ser humano, son compartidos y apren-
didos y le sirve para dar significado al mundo que les rodea e identificarse con ellos/as mismos/as.
Cultura Juvenil: consumo o consumos culturales de símbolos, de los cuales se identifican y a la vez se
diferencian del resto, creando estilos de vida que les dé cierta autonomía con respecto a instituciones adul-
tas.
Cibercultura: definida como la “tercera ola de comunicación”, con un lenguaje propio, el lenguaje digital,
y que tiene una características propias como son, la interactividad, la hipertextualidad y la conectividad
Educación Secundaria: es una etapa académica que está comprendida en el Sistema Educativo Obligato-
rio (E.S.O.)
Anti-escuela: grupos formados por adolescentes caracterizados por comportamientos disruptivos en su
oposición a la cultura escolar.
Tribus urbanas: conjunto, generalmente de jóvenes que buscan la distinción del orden social y se unen
por intereses generando sus propios códigos.
Cultura escolar: conjunto de normas, valores, actitudes, relaciones y códigos que existen dentro del siste-
ma escolar
Identidad: concepción o imagen que tiene una persona en relación consigo mismo y con los demás.
Socialización: proceso mediante el cual la persona va aprendiendo las normas de convivencia, el lenguaje,
costumbres, símbolos en su relación con los otros, para poder integrarse eficazmente en sociedad.
PREGUNTAS PARA EL DEBATE Y LA REFLEXIÓN
1. ¿Cómo consideras que el mundo adulto mira a los/as jóvenes? ¿Tienen sus espacios sociales?¿
Se les permite algún tipo de participación?
2. ¿Cómo consideras que el mundo joven mira a los/as adultos/as?
3. ¿Afecta el consumo de la cultura juvenil?
4. Si comparamos con épocas anteriores, ¿ha variado la forma de resistencia de los grupos anti-
escuela?
5. Características del adolescente. ¿Consideras que el paso de adolescente a adulto es igual o se
diferencia por género? ¿Por qué?
6. ¿Consideras que las Tribus Urbanas hacen una función socializadora? ¿Por qué?
PELÍCULAS O DOCUMENTALES
Tiempos de Secundaria (2006). Documentos TV. Un documental en donde profesores/as, alumnado y
padres/madres, comparten vivencias, opiniones y miedos, sobre la educación y situaciones surgidas de las
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aulas de un centro de Educación Secundaria Obligatoria.
[Link]
Cultura Juvenil. (2016). Documental en donde se entrevista a Matías Martínez Sella Coordinador regional
de política de juventud del Gobierno de Santa Fe (Argentina). En donde explica, la forma que tienen los
jóvenes de entender el mundo, la agrupación de las tribus urbanas, la ocupación de espacios y los
problemas que les preocupa. [Link]
La clase. (2008). Dirección: Laurent Cantet. Describe el transcurso de un año escolar de un aula de
un instituto de Paris. La película, muestra los problemas del sistema educativo, la búsqueda de la
identidad del alumnado y como la escuela es una representación a menor escala de la sociedad.
LECTURAS PARA SEGUIR AVANZANDO
CASTELL, M ( 2009). La apropiación de las tecnologías cultura juvenil en la era digital. Telos:
Cuadernos de comunicación e innovación, (81 ) 111-113
FEIXA, C. y PORZIO, L. (2004) Los estudios sobre culturas juveniles en España
(1960-2003) Estudios de Juventud 64, 9-28.
NAVARRETE, M. (1994) El cambio del movimiento estudiantil de la revolución a la apatía. Acciones e
investigaciones sociales (2) 73-88
RAMIREZ, F. (2008). El Mito de la Cultura Juvenil. Ultima década, 16(28), 79-90.
[Link]
DUBET, F. y MARTUCCELLI, D. (1998) En la escuela. Sociología de la experiencia escolar. Barcelona:
Losada
PÁGINAS WEB DE INTERÉS
INJUVE. Observatorio de la Juventud. [Link]
Ministerio de Educación y Formación Profesional y Convivencia Escolar:
[Link]
Observatorio de la Juventud en Iberoamérica. [Link]
cultura-juvenil/
EJERCICIO PRÁCTICO
1. Haz un recorrido por las Tribus Urbanas actuales y haz un estudio de sus semejanzas y
diferencias.
2. A partir del Informe de Juventud en España 2020, analiza el ocio y las pautas de vida de la
juventud.
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
- CARRETERO, M. (1985): “El desarrollo cognitivo en la adolescencia y la
juventud: las operaciones formales”. En M., Carretero, J., Palacios y A.,
Marchesi (1985): Psicología evolutiva. 3. Adolescencia, madurez y senectud,
Alianza, Madrid.
- ERIKSON, E. (1992). Identidad, juventud y crisis. Madrid. Taurus.
- GEERTZ, C. (1973) The Interpretation of Cultures, Basic Books Inc., New
York.
- FEITO, R. (2010). La vida en las aulas. En Feito (Coord.) Sociología de la
Educación. Grao, España. 67-88.
- FIERRO, A. (2006) La identidad personal. En: Desarrollo de los adolescentes
III identidad y relaciones sociales. Antología de Lecturas. Recuperado de
[Link]
adolescencia
- FEIXA, C. (1999) De culturas, subculturas y estilos.” (Capítulo 3). En: Feixa,
C. De jóvenes bandas y tribus. Antropología de la juventud. Barcelona: Ariel.
- GIDDENS, A. (1991). Modernity and Self-Identity: Self and Society in the Late
Modern Age. Cambridge: Polity Press.
- KERCKHOE, D. (1999). La piel de la cultura. Investigando la nueva realidad
electrónica. Barcelona: Gedisa Editorial.
- ONRUBIA, J. (1997). El papel de la escuela en el desarrollo adolescente. En
Eduardo Martí y Javier Onrubia (Coord.): Psicología del desarrollo: el mundo
del adolescente. Barcelona: Ice /Horsori
- QUIROGA, S. (1999). Adolescencia: del goce orgánico al hallazgo del Objeto.
Buenos Aires. EUDEBA.
- MARTIN, E. (1998) La Sociología de la Juventud en Occidente. Producir la
juventud. Critica de la sociología de la juventud.
- SANTANA, A. (2010). Cultura juvenil y cultura escolar. Aproximación a una
relación compleja: Tensiones y Desafíos. Foro Educacional 17. 45-63.
- SILVA, J. C. (2002). Juventud y Tribus Urbanas: En Busca de la Identidad.
Última década, 10(17), 117-130. Recuperado de
[Link]
- ROUSSEAU, J. (2011) Emilio o la educación. Alianza Editorial. Madrid.
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TEXTO PARA DEBATE
La propagación de las modas, la música, la jerga, las formas de baile y las actividades de ocio de la
cultura juvenil ha inducido a algunos a anunciar el nacimiento del “adolescente global”. La mitad de la
población mundial tiene menos de 20 años. Se proclama con entusiasmo que “estos millones de adoles-
centes escucharán la misma música, verán las mismas películas, llevarán la misma ropa y, quizás, estu-
diarán las mismas cosas en la escuela.
Surge un adolescente global, tanto en proporción como en perspectiva” (Global Vision 2003: 1). Hasta
ahora, los que más interés han demostrado por impulsar la idea del “adolescente global” han sido las
empresas de software educativo, las divisiones de investigación de mercado de las redes de medios de
comunicación transnacionales (por ejemplo, AC Neilsen 1999), y los fabricantes de productos juveniles
como Coca-Cola, Nike y Calvin Klein. Los “adolescentes globales” del mundo están conectados a tra-
vés de la globalización de los medios de comunicación (la “sociedad de las redes”, Castells 1996). El
hambre por los mercados impulsa la ideología; “hasta en las islas de Kenia se ven pequeños grupos de
niños apretándose alrededor de una pantalla de vídeo viendo películas estadounidenses”. El adolescente
global constituye un mercado “de potencialmente dos veces el tamaño de China” (Erasmus 2003: 1).
No obstante, que los medios de comunicación de masas y la comercialización transnacional hayan con-
tribuido con entusiasmo a la imagen de un adolescente global” que lleva ropa vaquera, zapatillas depor-
tivas y mochila, y que probablemente ve la MTV y bebe Coca Cola, no quiere decir que se trate de un
concepto que se pueda defender, puesto que son semejanzas relativamente superficiales. No implican la
condición de miembro de una cultura común. Es posible que los jóvenes de los países en desarrollo
tengan un aspecto “occidental”, pero que no lo sean en nada, ya que articulan sistemas de valores muy
distintos. Por ejemplo, la investigación en Indonesia demuestra que los jóvenes musulmanes eran muy
críticos con la influencia de los “medios de comunicación”, y a menudo hablaban como defensores de la
cultura y la tradición (Nilan 2003: 7). Los medios visuales occidentales –la televisión y las películas–
eran su objeto principal de crítica cultural. No obstante, mientras articulaban dicho discurso, también
llevaban ropa y artículos que indicaban que seguían activamente las tendencias juveniles de cultura
popular global. Eran habitantes urbanos, llevaban ropa y zapatos de moda (a menudo de marca); su
discurso estaba plagado de expresiones en inglés y modernísimo argot juvenil de Jakarta (bahasa pro-
kem). Esto era un hecho incluso en el caso de las jóvenes con velo que participaban. De sus propios
relatos, se sabe que todos los jóvenes del estudio iban de compras al centro comercial y a veces comían
comida rápida de estilo occidental. Algunos tenían teléfonos móviles y reproductores de CD portátiles.
Y aún así, proclamaban a gritos sus identidades definiéndose como jóvenes musulmanes no occidenta-
les, y se mostraban muy orgullosos de su herencia cultural indonesia. No es de extrañar que pareciera
que querían lo mejor de los dos mundos. Más que hipocresía, esto parecía ser un buen ejemplo de lo que
Appadurai (1990) llama “disyuntura”. Las identidades locales no son fijas y lineales, sino que se forman
mediante hábitos como constituciones propias mayormente autodefinidoras (Robinson 2002: 159). En el
contexto no occidental, la constitución cultural propia –la definición de la identidad– se produce princi-
palmente a través de la iteración de diferencia, a través de las distinciones de la cultura occidental y las
oposiciones a la misma. “La diferencia es constitutiva de la identidad”, escriben Morley y Robins
(1995: 45).
Pero, para la mayoría de la juventud de los países en desarrollo, esto no significa una falta de conoci-
miento de lo occidental. De manera análoga, los jóvenes europeos critican muchas veces la hegemonía
cultural de EE. UU., pero abrazan con entusiasmo los productos culturales populares norteamericanos,
tales como la moda y la música, mientras se muestran categóricos en cuanto a su identidad cultural
específica como franceses o catalanes. Debemos concluir que las culturas juveniles son siempre locales,
sin ningún género de dudas, a pesar de los detalles derivados globalmente.
NILA, P (2004) “Culturas juveniles globales” en Revista de Estudios de Juventud: De las tribus urba-
nas a las culturas juveniles, nº 64. Instituto de la Juventud (INJUVE). Madrid, (39-47)
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TEXTO PARA EL DEBATE
Pregunta. ¿Existe una identidad común de los jóvenes europeos?
Respuesta. Sí y no. Los jóvenes europeos tienen un modelo común de socialización y cultura juvenil,
pero viven en situaciones económicas y sociales muy diferentes, entre norte y sur y entre este y oeste
de Europa. Es posible ver una tendencia común a todos los países occidentales, la prolongación de la
juventud, porque el paso a la edad adulta está menos marcado que antes por el final de los estudios, la
salida de la vivienda paterna, la incorporación a la vida laboral, el matrimonio o el nacimiento de un
hijo. Hoy, los caminos son más sinuosos, las situaciones se superponen y son reversibles. Un joven
puede vivir en pareja pese a estar en el paro o estar estudiando todavía, reanudar los estudios después
de haber trabajado, regresar al domicilio de sus padres después de haber vivido por su cuenta...
P. ¿A qué se debe, en su opinión, la prolongación de la juventud?
R. La adolescencia es consecuencia de la escolarización en la educación secundaria, y la juventud, de
cursar estudios superiores. Si todo el mundo trabaja desde muy pronto, no hay juventud.
Pregunta. ¿Existe una identidad común de los jóvenes europeos?
Respuesta. Sí y no. Los jóvenes europeos tienen un modelo común de socialización y cultura juvenil,
pero viven en situaciones económicas y sociales muy diferentes, entre norte y sur y entre este y oeste
de Europa. Es posible ver una tendencia común a todos los países occidentales, la prolongación de la
juventud, porque el paso a la edad adulta está menos marcado que antes por el final de los estudios, la
salida de la vivienda paterna, la incorporación a la vida laboral, el matrimonio o el nacimiento de un
hijo. Hoy, los caminos son más sinuosos, las situaciones se superponen y son reversibles. Un joven
puede vivir en pareja pese a estar en el paro o estar estudiando todavía, reanudar los estudios después
de haber trabajado, regresar al domicilio de sus padres después de haber vivido por su cuenta...
P. ¿A qué se debe, en su opinión, la prolongación de la juventud?
R. La adolescencia es consecuencia de la escolarización en la educación secundaria, y la juventud, de
cursar estudios superiores. Si todo el mundo trabaja desde muy pronto, no hay juventud.
P. ¿Existe una cultura común de los jóvenes europeos?
R. Sí. Los jóvenes oyen las mismas músicas, rock, pop, rap; leen los mismos cómics o mangas, llevan
la misma ropa, juegan a los mismos juegos de vídeo y hacen un uso intensivo de los nuevos medios de
comunicación, Internet, chats, sms, redes sociales... Es una cultura de contacto, al abrigo de los adultos
y en la instantaneidad, que ha podido florecer porque la familia la ha autorizado y la utiliza, y porque
la educación ha cambiado profundamente en todas partes. Ya no está vinculada a la autoridad sino a
una autonomía negociada. Todas las encuestas muestran que los jóvenes y los adultos tienen hoy unos
valores comunes, que no son ni la fe religiosa ni la obediencia, sino la autonomía, el respeto a los
demás, la tolerancia y la preocupación por sí mismos.
P. Entonces, ¿los jóvenes tienen la misma vida de un extremo a otro de Europa?
R. No, sigue habiendo diferencias muy notables entre unos países y otros. Escandinavia, por ejemplo,
se caracteriza por una firme idea de autonomía, en virtud de la cual los jóvenes salen muy pronto de
casa de sus padres pero el Estado se hace cargo de sus estudios: ese largo periodo antes de la incorpo-
ración a la vida laboral se ve como algo positivo, como una fase de experimentación, en la que el jo-
ven puede viajar, trabajar, estudiar. Mientras que, en los países del sur, es la familia la que sufraga los
estudios y ayuda a los hijos a establecerse, lo cual explica que se vayan más tarde de la casa familiar.
Lo que ocurre es que, en la actualidad, esta generación sufre un desempleo masivo, que afecta a más
del 50% de los jóvenes españoles y 30% de los italianos, y no es casualidad que en estos países vea-
mos a los indignados, que quieren "un trabajo y un futuro". Francia ocupa una posición intermedia, en
la que el Estado se hace cargo de los estudios y concede un subsidio de vivienda que complementa las
ayudas familiares. El Reino Unido es un caso aparte, debido a su opción liberal, que empuja a los
jóvenes a ser económicamente independientes desde muy pronto y optar por estudios cortos --y caros--
, aunque la crisis está transformando este modelo. […]
Rey-Lefebvre, I. (2012). Cicchelli:"Hay una tendencia común en Europa, la prolongación de la juven-
tud". El País. [Link] 12