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Génesis 2 – La Creación Terminada; Adán en el Jardín del Edén
A. La terminación de la creación.
1. (1-3) El séptimo día de la creación.
Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos. El séptimo día
concluyó Dios la obra que hizo, y reposó el séptimo día de todo cuanto había hecho.
Entonces bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la
obra que había hecho en la creación.
a. Y reposó en el séptimo día: En el séptimo día Dios no tenía necesidad de reposo porque
estaba cansado. El descansó para mostrar que su trabajo en la creació n estaba terminado,
para dar una pauta para el hombre en cuanto a la estructura del tiempo (en semanas de
siete días), y para dar un ejemplo de la bendició n del descanso para el hombre en el
séptimo día.
i. La semana de siete días es definitivamente arraigada en el hombre. A través de la historia
a pesar de algunos, se ha tratado de cambiar la semana de siete días (se intento una semana
de diez días durante la Revolució n Francesa), pero esos intentos han quedado en nada.
Estamos en un ciclo de siete días, porque Dios está en un ciclo de siete días.
b. Dios bendijo el día séptimo y lo santificó: Dios santificó el séptimo día, porque era un
regalo para el hombre para su descanso y recuperació n y sobre todo porque, del resto
disponible, el sá bado es una sombra a través de lo que representa Jesucristo y su obra.
i. Colosenses 2:16-17 y Gá latas 4:9-11 Dejan claro que los cristianos no está n obligados a
observar el día sá bado, debido a que Jesú s cumplió el propó sito y el plan del día de reposo
para nosotros y en nosotros (Hebreos 4:9-11). Sin embargo, los cristianos no pierden el día
de reposo, cada día es un día de descanso en la obra terminada de Jesucristo. Cada día está
especialmente consagrado a Dios.
ii. A pesar de que estamos libres de la obligació n legal del sá bado, no debemos ignorar la
importancia del día de descanso. Dios nos ha construido lo que se necesita. Pero también se
nos manda a trabajar seis días. “El que se pasa el tiempo holgazaneando durante los seis
días, ante los ojos de Dios, es igualmente culpable como el que trabaja en el séptimo.”
(Clarke) En nuestro mundo moderno las semanas de trabajo son de 4 o 5 días y un
generoso tiempo de vacaciones, seguramente es má s “tiempo de ocio” que se puede dar a la
obra del Señ or.
c. En él reposó de toda la obra: Aunque Dios descansó el séptimo día de la creació n, É l no
establece el sá bado ni nos muestran su reposo para su propio bien. Dios no toma el sá bado
como día libre. Jesú s mismo dijo: “Mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo” (Juan 5:17).
Dios no necesita un día libre, pero el hombre tiene que ver el resto de Dios y saber que
puede entrar en él por la obra terminada de Jesú s.
i. La descripció n de cada uno de los días de la creació n terminaba con la frase, “y fue la
tarde y la mañ ana el. . . día”. Sin embargo, este séptimo día de la creació n no tiene esa frase,
esto es porque el descanso de Dios por nosotros no se limita a un día literal. En Jesú s, Dios
tiene un sá bado eterno de reposo para su pueblo (Hebreos 4:9-11).
ii. “Dios, habiendo completado su trabajo de creació n, descansa, como diciendo, ‘Este es el
destino de aquellos que son mi pueblo. Para descansar, mientras Yo descanso, para
descansar en mí”
2. (4-7) La historia de los cielos y la tierra.
Éstos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados. Cuando
Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, aún no había ninguna planta del campo sobre
la tierra ni había nacido ninguna hierba del campo, porque Jehová Dios todavía no
había hecho llover sobre la tierra ni había hombre para que labrara la tierra, sino
que subía de la tierra un vapor que regaba toda la faz de la tierra. Entonces Jehová
Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y fue el
hombre un ser viviente.
a. Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra: Esto probablemente pone fin a la
“genealogía” de los cielos y la tierra, una historia dada directamente por Dios a Moisés o
Adá n, que relata la historia de los siete días de la creació n de Dios. Esto era algo en lo que
ningú n ser humano estuvo presente para testificar.
b. En el día que el Señor Dios hizo la tierra y los cielos: Este es el primer uso del Señ or
(Jehová ) en la Biblia. Nuestra palabra en ingles “Señ or” viene de la palabra anglosajona
para el pan (al igual que nuestra palabra pan), porque los antiguos hombres ingleses de
estatura alta mantenían una jornada continua a puertas abiertas, donde todos podían venir
a buscar pan para comer. Se ganaron el honroso título de señores, que significa
“dispensadores de pan.”
c. Aun no había ninguna planta del campo sobre la tierra: Esta historia comienza antes
de que hubo cualquier tipo de vegetació n en la tierra en absoluto (de nuevo a Génesis 1:1),
una época en que só lo había espacio y un mundo acuoso que conocemos como la tierra.
d. El Señor Dios todavía no había hecho llover sobre la tierra: Cuando Dios creó la
vegetació n (en el tercer día de la creació n, Génesis 1:11-13), el hombre que aú n no había
sido creado para el cuidado de la vegetació n de la tierra y no hubo lluvia. La gruesa capa de
vapor de agua en la atmó sfera exterior creada en el segundo día de la creació n (Génesis
1:6-8) hecho sin ciclo de lluvia (tal como la conocemos), pero por el gran sistema de
evaporació n y condensació n, dio como resultado un fuerte rocío o niebla.
e. El Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra: Cuando Dios creó al hombre, É l
lo hizo fuera de los elementos má s bá sicos, del polvo de la tierra. No es nada
“espectacular” de lo que el hombre está hecho, só lo en la manera en que tales cosas bá sicas
se organizan.
i. Cuando la Biblia habla de polvo, significa algo de poco valor, asociado el bajo linaje y la
humildad. (Génesis 18:27, 1 Samuel 2:8; 1 Reyes 16:2). En la Biblia, el polvo no es malo y
no es nada, pero es casi nada.
f. Sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente: con este aliento
divino el hombre se convirtió en un ser vivo, al igual que otras formas de vida animal (el
término nefesh chay se utiliza en Génesis 1:21 y aquí). Sin embargo, só lo el hombre es un
ser vivo creado a imagen de Dios (Génesis 1:26-27).
i. La palabra de aliento en hebreo es ruach – la palabra imita el sonido del aliento – es la
misma palabra para Espíritu, como es el caso tanto en el antiguo griego (pneuma) y en Latin
(espíritus). Dios creó al hombre, poniendo Su aliento, Su Espíritu, dentro de él.
ii. “La implicació n, se puede ver fá cilmente por cualquier lector hebreo, [es] que el hombre
fue creado especialmente por la respiració n de Dios algo de Su propio aliento en él.”
iii. La versió n Reina Valera dice: fue el hombre un alma viviente. Esto hace que algunos se
pregunten si el hombre es un alma o si el hombre tiene un alma. Este pasaje parece indicar
que el hombre es un alma, mientras que pasajes como 1 Tesalonicenses 5:23 y Hebreos
4:12, parecen indicar que el hombre tiene un alma. Parece que la Escritura habla en ambos
sentidos y se utiliza la expresió n de diferentes maneras y en diferentes contextos.
B. Adán en el Jardín del Edén.
1. (8-9) Dos árboles en el Jardín del Edén.
Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había
formado. E hizo Jehová Dios nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno
para comer; también el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del
conocimiento del bien y del mal.
a. El Señor Dios plantó un huerto en Edén al oriente: el Edén era un jardín
específicamente plantado por Dios, era un lugar hecho por Dios para ser la morada
perfecta de Adá n (y má s tarde, la de Eva).
b. Y puso allí al hombre que había formado: Los detalles de la creació n de Adá n y Eva
nos enseñ an algo. Después de leer Génesis 1, podemos asumir que el hombre y la mujer
fueron hechos al mismo tiempo, pero el texto no dice específicamente así. Nosotros
asumimos eso. No sabemos los detalles acerca de la creació n del hombre hasta Génesis 2.
c. El Señor Dios hizo nacer de la tierra todo árbol: El resto del capítulo 2 de Génesis no
presenta una cuenta diferente o contradictoria de la creació n. Por el contrario, es probable
que sea la historia de la creació n desde la perspectiva de Adá n. Esta es la experiencia de
Adá n de la creació n, que no contradice el relato del Génesis 01:01-02:07 – se llena.
i. En Mateo 19:4-5, Jesú s refiere los acontecimientos en Génesis 1 y los acontecimientos en
Génesis 2, como una cuenta armoniosa.
d. El árbol de la vida. . . el árbol del conocimiento del bien y del mal: Estos dos á rboles
se encontraban entre todos los demá s á rboles que Dios creó y puso en el Jardín del Edén.
i. El árbol de la vida era de conceder (o mantener) la vida eterna (Génesis 3:22). Dios
todavía tiene un á rbol de la vida a disposició n de Su pueblo (Apocalipsis 2:7), que está en el
Cielo (Apocalipsis 22:2).
ii. El árbol del conocimiento de bien y el mal era el á rbol de la “tentació n”. Comer la fruta
de este á rbol le daría a Adá n el conocimiento experimental del bien y del mal. O bien, es
posible que sea llamado el árbol de la ciencia del bien y del mal, no para que el hombre
conociera el bien y el mal, sino para que Dios pudiera probar el bien y el mal en el hombre.
2. (10-14) Los ríos en el jardín.
Salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. El
primero se llama Pisón; es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro. El
oro de aquella tierra es bueno; y hay allí también bedelio y ónice. El segundo río se
llama Gihón; es el que rodea toda la tierra de Cus. El tercer río se llama Hidekel; es el
que va al oriente de Asiria. El cuarto río es el Éufrates.
a. Salía del Edén un rio: La sensació n general de esta cuenta da la sensació n de que fue
escrito por un testigo real de los ríos y sus alrededores. Probablemente Adá n escribió esto
para él mismo.
b. El primero se llama Pisón: Estos ríos nos dan nombres específicos que responden a los
nombres de los ríos conocidos, ya sea en el mundo moderno o antiguo. Sin embargo, los
nombres de estos ríos no se pueden utilizar para determinar el lugar del Jardín del Edén,
porque la inundació n cambió dramá ticamente el paisaje de la tierra y “borro” estos ríos.
i. Sabemos de los ríos modernos hoy en día semejantes al Tigris y el Éufrates, porque
algunos ríos en el mundo fueron nombrados después de las inundaciones conocidas por
parte de Noé y sus hijos.
3. (15-17) La orden de Dios a Adán.
Tomó, pues, Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo
labrara y lo cuidara. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: «De todo árbol del
huerto podrás comer; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás,
porque el día que de él comas, ciertamente morirás.»
a. Lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara: Dios puso a Adá n en
el paraíso má s espectacular que mundo ha visto, pero Dios puso a Adá n para hacer trabajo
(para que lo labrara y lo cuidara). El trabajo es algo bueno para el hombre y fue parte de
la existencia perfecta de Adá n antes de la caída.
i. “El estado ideal del hombre libre de pecado no es la indolencia, sin responsabilidad.
Trabajo y deber pertenecen al estado perfecto”
b. Del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás: La presencia de este á rbol
– la presencia de una opció n para Adá n – fue bueno porque para Adá n el ser una criatura de
libre albedrío, tenía que ser una opción, alguna oportunidad de rebelarse contra Dios. Si
nunca hay un mandato o nunca hay algo prohibido no puede haber una elecció n. Dios
quiere nuestro amor y obediencia para É l, para ser el amor y la obediencia una opción.
i. Teniendo en cuenta todo eso, mira las ventajas de Adá n. Só lo tenía una manera de que
pudiera pecar y nosotros tenemos infinidad de maneras. Hay muchos á rboles de la
tentació n en nuestras vidas, pero Adá n só lo tenía uno.
ii. Dios originalmente hizo este mandato a Adá n, no a Eva, Dios no había puesto aú n a la
mujer del hombre.
c. En el día que de él comas, ciertamente morirás: Dios no solo hizo un claro mandato a
Adá n, sino que también le explica claramente las consecuencias de la desobediencia.
C. Dios crea a la primera mujer.
1. (18) Dios declara que hará una ayuda idónea para Adán.
Después dijo Jehová Dios: “No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda
idónea para él.”
a. No es bueno que el hombre esté solo: Por primera vez, Dios vio algo que no es bueno
– la soledad del hombre. Dios nunca ha querido que el hombre esté solo, ya sea en el
sentido civil o social.
i. El matrimonio, en particular, tiene una bendició n “civilizar” la influencia sobre el hombre.
Los hombres má s salvajes, violentos y soció patas en la historia siempre han sido solteros,
nunca bajo el plan que Dios dio para influir en los hombres hacia lo bueno. Esto no es
bueno!
b. Le haré ayuda idónea para él: El “plan maestro” de Dios fue creando una compañ era
para Adá n haciendo una ayuda idó nea para El.
i. Las diferentes versiones de la Biblia traducen esta idea en una variedad de formas, pero la
idea es esencialmente la misma en cada una de ellas:
· Encontró ayudante (adecuada, adaptada, completada) (amplificada).
· Un compañ ero. . . una ayuda adecuada a sus necesidades (de vida).
· Un ayudante como él necesita.
· Un ayudante correspondiente a sí mismo (Septuaquinta Biblia).
· Una ayuda idó nea (NVI, NASB).
· Una ayuda idó nea para él (RV).
c. Una ayuda idónea: En referencia a la relació n matrimonial, Dios creó a la mujer para ser
una ayuda perfectamente adecuada para el hombre. Esto significa que Dios le dio el plan y
programa de Adá n, y él y la mujer trabajan juntos para cumplirlo.
i. La frase “en referencia a la relació n matrimonial” se utiliza porque Dios no ha ordenado a
las mujeres a ser ayudantes en autoridad del hombre (en vez de ser la autoridad a sí
mismos), excepto en el matrimonio y en la iglesia (1 Timoteo 2:12-13).
ii. Dios da al hombre la responsabilidad (y la rendició n de cuentas) para ser el líder en la
casa y le da a la mujer la responsabilidad y la rendició n de cuentas para ayudarle.
iii. Esto no significa que no habrá ninguna ayuda del hombre a la mujer (aunque en muchos
casos, esto es tristemente cierto). Esto significa que cuando Dios mira desde los cielos
sobre la familia, él ve a un hombre en el liderazgo, bueno o malo, fiel o no, en el llamado al
liderazgo. Un verdadero líder, por supuesto, ayuda a los que les ayudan.
iv. Só lo vemos “ayuda” a una posició n de inferioridad cuando pensamos como piensa el
mundo. Dios considera y ve las posiciones de servicio como má s importantes (Mateo 20:25-
28).
d. Una ayuda idónea: La mujer no solo era para ser una ayuda, sino que también la
hicieron idónea al hombre. Ella debe ser considerada y reconocida como tal. Una mujer o
esposa no puede ser considerada como una mera herramienta del trabajador, sino como un
socio igualitario en la gracia de Dios y un ser humano igual.
2. (19-20) No se encontró ayuda idónea para Adán entre los animales.
Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo y toda ave de los cielos, y
las trajo a Adán para que viera cómo las había de llamar; y el nombre que Adán dio a
los seres vivientes, ése es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia, a toda ave
de los cielos y a todo ganado del campo; pero no se halló ayuda idónea para él.
a. Las trajo a Adán para que viera cómo las había de llamar: Si Adá n tuvo la capacidad
de nombrar de forma inteligente a todos los animales, esto demuestra que era un hombre
brillante. Dado que en este momento la inteligencia de Adá n no había sufrido aú n de la
caída, él era probablemente el hombre má s brillante que jamá s haya vivido. Adá n fue el
primer y má s grande de todos los bió logos y botá nicos.
b. Y puso Adán nombre: Adá n no nombró a ningú n otro animal como a sí mismo, llamando
a cualquier otro animal “hombre” o “Humana”. En esto, vemos que entendía que era
esencialmente diferente de todos los animales. No fueron hechos a imagen de Dios.
i. Mark Twain tenía una broma en la que se describe a Adá n llegando a casa con Eva
después de nombrar a todos los animales. Eva miró a un elefante y le dijo: “¿Có mo
nombraste a ese animal grande?” Adá n respondió : “Lo he llamado elefante.” Eva pregunta,
“¿Por qué lo has llamado elefante?”, Respondió Adá n, “porque se ve como un elefante!
c. Pero para Adán no se halló ayuda idónea: Era obvio para Adá n que los animales
venían en parejas y el no tenía pareja. Puesto que Dios deliberadamente hizo que Adá n
nombrara a los animales después de ver su necesidad de una pareja (Génesis 2:18), Dios
usó esto para preparar a Adá n para recibir el regalo de la mujer.
3. (21-22) Dios hace la primera mujer del costado de Adán.
Entonces Jehová Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán y, mientras éste
dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. De la costilla que
Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
a. Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán: Esta es la primera “cirugía”, grabada en
la historia. Dios incluso usa una adecuada anestesia en Adá n.
b. De la costilla que el Señor Dios tomo del hombre, hizo una mujer: Dios usó el propio
cuerpo de Adá n para crear a Eva para que siempre le recuerde su unidad esencial. Cuando
Adá n conoció a Eva iba a ver de muchas maneras que eran diferentes, pero nunca hay que
olvidar que son esencialmente uno y que está n hechas de la misma sustancia. Son má s
parecidos que diferentes.
i. ¿Qué es exactamente lo que Dios tomo del costado de Adá n para hacer a Eva? Realmente
no lo sé, y realmente no importa. La investigació n moderna sobre la clonació n y la
replicació n genética muestra que cada célula de nuestro cuerpo contiene el mapa genético
del cuerpo entero. Dios tomó algunas de las células de Adá n y cambió su mapa genético en
la creació n de Eva. Sin embargo, la historia que las mujeres tienen una costilla má s que los
hombres debido a la forma en que Eva fue creada es un mito.
ii. También sabemos que la Esposa de Cristo proviene de la herida hecha en el costado del
segundo Adá n, Jesucristo.
iii. Hay una hermosa tradició n judía dice que Dios hizo a la mujer, no del pie del hombre
para estar debajo de él, ni de su cabeza para ser mas que él, pero “Ella fue tomada debajo
del brazo para que pudiera protegerla y del lado de su corazó n para que él pudiera amarla”.
c. Él hizo una mujer: Es importante darse cuenta de que no hay dos principios de la raza
humana, uno en Adá n y otro en Eva. Hubo solo un principio de la raza humana en Adá n.
d. Y la trajo al hombre: Dios trajo a Eva a Adá n y creó a Eva de Adá n. Fue el primero – el
origen y la cabeza. Ella fue creada para ser un ayudante adapta perfectamente a él. De esta
manera subordinació n en las relaciones de esposas a los esposos se detecta antes de la
maldició n, no só lo después de ella.
4. (23) El brillante entendimiento de Adán de que es Eva y cómo se relaciona con él.
Dijo entonces Adán:
¡Ésta sí que es hueso de mis huesos
y carne de mi carne!
Será llamada “Mujer”,
porque del hombre fue tomada.
a. Esta sí que es hueso de mis huesos: Adá n reconoció que Eva era tanto como él (hueso
de mis huesos y carne de mi carne) y no como él (a la mujer… la sacó del hombre).
b. Carne de mi carne: Adá n comprendió la unidad esencial en su relació n con Eva. Este
punto es tan importante que se hace referencia varias veces en el Nuevo Testamento,
incluyendo el gran paso del matrimonio en Efesios 5:28-29: Así también los maridos deben
amar a sus mujeres como a sus propios cuerpos, y el que ama a su esposa se ama a sí.
Porque nadie aborreció jamá s su propia carne, sino que la sustenta y la cuida (Efesios 5:28-
29).
i. Nadie entra en una habitació n y busca el asiento má s incó modo. La preocupació n natural
que tenemos de nosotros mismos nos lleva a cuidar de nosotros mismos. En una relació n
matrimonial sana, el marido se da cuenta de la unió n esencial que tiene con su esposa, que
no puede la bendecirla, sin bendecirse a sí mismo y no la puede maltratar o descuidar sin
maltratarse o descuidarse a sí mismo.
c. Ella fue tomada del hombre: Adá n reconoció que a pesar de que él y Eva eran uno, ella
no era lo mismo que él. É l entendía que dos personas diferentes se convierten en una. 1
Pedro 3:7 dice a los esposos que reconozcan que ellos son uno con alguien diferente,
alguien a quien hay que entender: Asimismo vosotros esposos, vivid con ellas con
comprensió n, dando honor a la mujer como a un vaso má s frá gil.
i. Si los hombres y las mujeres son diferentes, ¿Son iguales? Elisabeth Elliot, cita en Boice:
“¿En qué sentido es el color rojo igual al azul? Ellos son iguales só lo en el sentido de que
ambos son colores del espectro. Aparte de que son diferentes. ¿En qué sentido es caliente
igual al frío? Son las temperaturas, pero má s allá de esto, es casi absurdo hablar de
igualdad”
d. Esta será llamada mujer: “La mujer ha sido definida por muchos como la combinació n
por el llamado y el hombre, como si fuera el llamado del hombre, porque ella le tentó a
comer del fruto prohibido, pero esto no es el significado de la palabra original, como
tampoco le pretende ser, ya que la transgresió n no se cometió entonces”
5. (24-25) El matrimonio de Adán y Eva.
Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una
sola carne. Estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, pero no se avergonzaban.
a. Ellos serán una sola carne: El principio declarado en el matrimonio se basa en la
diná mica de la unidad, sin embargo hay distinció n. Un hombre y una mujer de verdad
pueden unirse en una relació n de una sola carne, sin embargo, deben ser unidas. Es un
hecho espiritual, para que los beneficios de esa unidad no sean atrapados por accidente o
por casualidad.
b. Ellos serán una sola carne: Este pasaje constituye la base para la comprensió n de la
Biblia sobre el matrimonio y la familia. Tanto Jesú s (Mateo 19: 5) y Pablo (Efesios 5:31) se
cita en referencia al matrimonio.
i. “La institució n del matrimonio monó gamo, el hogar y la familia como el medio bá sico
para la propagació n de la raza y la formació n de los jó venes es tan comú n en la historia
humana que la gente rara vez se detienen a reflexionar sobre có mo o por qué esta
costumbre llegó a existir”.
ii. Muchos quieren creer que la monogamia, una familia de padre y madre fue inventada en
la década de 1950 por los iconos de la televisió n americana Ozzie y Harriet, pero Adá n y
Eva son la familia original. Esta es la familia ideal de Dios. No es la poligamia. No es el
concubinato. No es el mantenimiento de los amantes. No es adulterio. No es la convivencia
homosexual. No es la promiscuidad. No es vivir juntos fuera del vínculo matrimonial. No es
un matrimonio de serie. Es el ideal de Dios para la familia e incluso cuando no estamos a la
altura, todavía es importante que se establezca como ideal el de Dios.
c. Una carne: La idea de una sola carne es tomada por muchos como una forma de
expresar la unió n sexual. Mientras que la unió n sexual esta sin duda relacionada con la idea
de una sola carne, esto es só lo una parte de lo que significa ser una sola carne. También
hay importantes dimensiones espirituales en una sola carne.
i. Pablo deja claro que la unió n sexual implica el ser una sola carne, incluso cuando no
tenemos la intenció n, como cuando un hombre tiene relaciones sexuales con una prostituta
(1 Corintios 6:16). Marido y mujer se convierten en “una sola carne” bajo la bendició n de
Dios. En el sexo fuera del matrimonio, las parejas se convierten en “una sola carne” bajo la
maldició n de Dios.
ii. En este sentido, no hay tal cosa como “sexo casual”. Todas las relaciones sexuales por lo
menos inician el vínculo de una sola carne. El vínculo, o será algo hermoso (como el
hermoso baile de Fred Astaire y Ginger Rogers) o será algo grotesco (como los gemelos
siameses).
iii. Depende de si la unió n se lleva a cabo en una relació n con las condiciones adecuadas: el
amor comprometido, demostrado por el compromiso del matrimonio y una bú squeda de la
verdadera intimidad. El hecho de que el sexo tiene lugar en el matrimonio no quiere decir
que está realmente cumpliendo con el propó sito de Dios de juntos unir una relació n de una
sola carne.
d. Ellos serán una sola carne: A pesar del enlace inicial en una relació n de una sola carne,
que se puede formar en la primera relació n sexual que la pareja tiene, la plenitud de lo que
Dios quiere hacer en una relació n de una sola carne lleva su tiempo. Tiene que llegar a
ser.
e. Estaban ambos desnudos, el hombre y su esposa, y no se avergonzaban: Antes de la
caída, Adá n y Eva estaban desnudos. . . y no se avergonzaban. La idea de la “desnudez” es
mucho má s que la mera desnudez. Tiene la sensació n de estar totalmente abierto y
expuesto como una persona delante de Dios y el hombre. Estar desnudo. . . y no sentir
avergüenza de decir que no tenemos pecado, nada de qué avergonzarse con razó n, nada
que ocultar.
i. Adá n y Eva sabían que eran físicamente desnudos – desnudez- antes de la caída. Lo que
no sabían era que una condició n pecaminosa, ha caído, porque no estaban en esa condició n
antes de su rebelió n.
ii. A menudo nos sentimos incó modos cuando alguien nos mira. Esto se debe a que lo
asociamos con miradas inquisidoras y no queremos que la gente se entrometa en nuestras
vidas. Queremos permanecer ocultos y que só lo se revele a los demá s lo que queremos
revelar.
iii. Cuando queremos ser má s atractivos a otra persona, lo que hacemos es cambiar nuestra
apariencia normal. Tenemos la idea: “Si realmente quiero impresionar a esa persona, me
tengo que arreglar.” Ninguno de estos sentimientos estaba presente con Adá n y Eva cuando
estaban desnudos. . . y no se avergonzaban.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik –
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