Trabajando nuestra Autoestima:
1. Listado de nuestras fortalezas:
Muchas veces recordamos las
críticas, las cosas que hacemos mal, las ofensas.. pero nos
olvidamos de recordar nuestros éxitos, elogios, halagos. Para ello
vamos a hacer una recopilación de los mismos, es una forma de darles
más peso:
Busca una libreta para trabajar (física o virtual 😉😉 y realiza tres listas:
En una recopila los elogios que recuerdes que te hayan dicho
otras personas a lo largo de tu vida
En otra enumera las capacidades y fortalezas que tú consideras
que posees.
En un tercer listado enumera cosas que te hagan sentirte
orgulloso de ti mismo (logros, actitudes ante alguna situación,
etc.)
Te pongo un pequeño ejemplo:
Elogios Recibidos:
“Eres muy divertido”
“Se te dan bien los niños”
“Dibujas muy bien”
..etc
Mis Fortalezas:
Soy paciente.
Sé escuchar a los demás.
Soy respetuoso con las opiniones de otros.
Soy generoso
..etc
Estoy orgulloso de:
-Cómo afronté y superé una enfermedad grave que tuve.
-Haber ayudado y apoyado a un amigo cuando pasó un mal
momento.
– Haberme sacado el carnet de conducir a la primera
etc
Puede que en un principio te cueste recordar situaciones, elogios,
etc. Tómate tu tiempo.
Sería recomendable que dedicaras varios días a ésta tarea: te aconsejo
ir rellenándolo poco a poco durante al menos una semana.
Una vez tengas el listado reflexiona:
En los elogios recibidos
¿Cuánto te crees cada elogio? (enumera del 1 al 10: 1 no me
lo creo y 10 creerlo completamente) Si no has puntuado
todos los elogios recibidos con un 10 piensa:
¿Qué pasaría si los creyeras todos 100%? ¿Qué cambiaría
en tu actitud o en tu concepto de ti mismo?
En cuanto a tus fortalezas:
¿Qué dicen de ti mismo?
¿Qué habilidades y recursos crees que hay detrás de cada
fortaleza?
¿Hay otras fortalezas, habilidades, o valores que te gustaría
fomentar? ¿Qué podrías hacer para ello?
En cuanto a las cosas de las que estás orgulloso:
¿Qué dicen de ti mismo? ¿Qué valores y qué habilidades hay
detrás de cada una?
Haz un resumen de tus habilidades, recursos y valores y ponlo en
algún lugar en el que puedas verlo asiduamente.
2. El sorteo de autoregalos:
Este ejercicio tiene como
finalidad fomerntar el autocuidado, autorrespeto y el “mimarnos” a
nosotros mismos.
Para ello comenzaremos haciendo un listado de pequeñas cosas
agradables que podemos hacer por nosotros mismos en el día a día.
Se trataría de cosas que impliquen “mimarte”, cuidarte y fomentar
actividades agradables o que te causen bienestar.
Dedícale tiempo e intenta hacer la lista lo más larga que puedas. No se
trata de poner grandes cosas sino temas cotidianos, si es
posible que impliquen acciones o experiencias (no regalos materiales)
por ejemplo: escuchar un disco que te gusta, ir al gimnasio (o algo que
tenga que ver con cuidar tu salud), probar un nuevo peinado, pasear un
rato por un parque, llamar a algún amigo para charlar, preparar un plato
que te gusta, leer un rato.. ¿qué se te ocurre?.
Intenta que la lista sea bastante larga. Dedícale un día o dos sólo a
elaborarla.
Cuando tengas tu listado de “premios” crearemos el método para el
sorteo: has de poner cada una de éstas actividades en un papelito que
doblarás y pondrás en una cajita o frasco que te guste. Intenta dedicarle
tiempo y hacerlo bonito y creativo (papelitos de colores, una cajita
personalizada..etc)
Cuando lo tengas listo “empieza el sorteo”: Cada día por la mañana
debes sacar un papelito de la caja y darte el “premio” que te haya
tocado.. así dia a día hasta acabar todos los papelitos. Pero ¡No los
tires! porque luego puedes volver a empezar el “sorteo de premios
diarios” y añadir otras cosas que se te ocurran 😉😉
Otra variante (idea de una consultante) es hacer una lista numerada de
“autorregalos” e ir tirando dados.
3. Hablar con el espejo:
Cada día frente al espejo debes mirarte a los ojos, y hablarte
adoptando un tono de voz y postura “como si” te sintieras seguro y
confiado.
En ese ejercicio lo más importante es el espejo, mirarte a los ojos,
reconocerte: y luego decirte qué vas a hacer hoy por tí, darte un
consejo, un halago o animos para el día.
Puede que al principio te resulte incómodo, artificial o ridículo.. pero
has de superar esa sensación y hacerlo cada día durante al menos 3
semanas, como un reto. ¿te atreves?
Los mensajes pueden ser siempre los mismos o diferentes: pueden tener
que ver con lo que vas a hacer, con tus cualidades, o mensajes de ánimo
y aprobación.
No se trata de mentirte o darte mensajes irreales, nada de “Todo va a
salir estupendo” o “eres la mejor persona del mundo” .. se trata de
conectar contigo, adoptar una postura erguida, calma, y hablarte con
tono cariñoso.
• Hoy voy a hacer (tal cosa) por mí. (Ir al gimnasio , ir a tomar café
con mi amiga..) Puedes usar los “regalos” diarios aquí.
• Soy bueno/a resolviendo (tal o cual cosa)
• Soy ( + cualidades positivas que tengas..)
• Hoy voy a terminar (tal o cual cosa)
• Doy gracias por ..(algo que agradezcas)
Conectar contigo y trabajar tu aceptación y comunicación interna
es el primer paso para una buena relación contigo mismo 😉😉
Recomendación extra:
Tal como comentamos, cuando nuestra autoestima se encuentra “baja”
tendemos a hablarnos peor a nosotros mismos, nuestras críticas puede
que sean más destructivas que constructivas por ejemplo: así que fíjate
en tu lenguaje interno y en cómo te hablas
• ¿Qué harías si un amigo te hablara de esa manera?
Procura hablarte de manera asertiva ( te recomiendo éste artículo sobre
la asertividad y éste sobre la autoexigencia.)
También es útil que imagines qué cosas serían diferentes si tuvieras
un poco más de autoestima:
¿Qué harías o dejarías de hacer?
¿Cómo afrontarías tal o cuál problema?
¿Cómo te relacionarías con los demás?
.. Imagínate a tu “yo con buena autoestima” y pregúntate de vez en
cuando ¿Qué haría o hubiese hecho mi yo con buena autoestima en esta
situación? ¿Cómo lo habría hecho?