UNIVERSIDAD ANDINA NÉSTOR CÁCERES VELÁSQUEZ
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
INFORME
ANSIEDAD
CURSO:
PSICOLOGÍA CLÍNICA II
DOCENTE:
FERNANDEZ REVILLA RONAL MANUEL
PRESENTADO POR:
PEREZ PEREZ, Michael Edson
SEMESTRE:
VI
AÑO
2021
ANSIEDAD
Sentir ansiedad de modo ocasional es una parte normal de la vida. Sin embargo, las
personas con trastornos de ansiedad con frecuencia tienen preocupaciones y miedos
intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones diarias. Con frecuencia, en los
trastornos de ansiedad se dan episodios repetidos de sentimientos repentinos de
ansiedad intensa y miedo o terror que alcanzan un máximo en una cuestión de minutos
(ataques de pánico).
Estos sentimientos de ansiedad y pánico interfieren con las actividades diarias, son
difíciles de controlar, son desproporcionados en comparación con el peligro real y
pueden durar un largo tiempo. Con el propósito de prevenir estos sentimientos, puede
suceder que evites ciertos lugares o situaciones. Los síntomas pueden empezar en la
infancia o la adolescencia y continuar hasta la edad adulta.
Algunos ejemplos del trastorno de ansiedad son: trastorno de ansiedad generalizada,
trastorno de ansiedad social (fobia social), fobias específicas y trastorno de ansiedad por
separación. Puedes tener más de un trastorno de ansiedad. A veces, la ansiedad surge de
una enfermedad que requiere tratamiento.
Cualquiera sea el tipo de ansiedad que padezcas, un tratamiento puede ayudar.
Síntomas
Los signos y síntomas de la ansiedad más comunes incluyen los siguientes:
Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
Aumento del ritmo cardíaco
Respiración acelerada (hiperventilación)
Sudoración
Temblores
Sensación de debilidad o cansancio
Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la
preocupación actual
Tener problemas para conciliar el sueño
Padecer problemas gastrointestinales (GI)
Tener dificultades para controlar las preocupaciones
Tener la necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad
Existen varios tipos de trastornos de ansiedad:
La agorafobia es un tipo de trastorno de ansiedad en el que temes a lugares y
situaciones que pueden causarte pánico o hacerte sentir atrapado, indefenso o
avergonzado y a menudo intentas evitarlos.
El trastorno de ansiedad debido a una enfermedad incluye síntomas de
ansiedad o pánico intensos que son directamente causados por un problema de
salud físico.
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una ansiedad y una
preocupación persistentes y excesivas por actividades o eventos, incluso asuntos
comunes de rutina. La preocupación es desproporcionada con respecto a la
situación actual, es difícil de controlar y afecta la forma en que te sientes
físicamente. A menudo sucede junto con otros trastornos de ansiedad o con la
depresión.
El trastorno de pánico implica episodios repetidos de sensaciones repentinas de
ansiedad y miedo o terror intensos que alcanzan un nivel máximo en minutos
(ataques de pánico). Puedes tener sensaciones de una catástrofe inminente,
dificultad para respirar, dolor en el pecho o latidos rápidos, fuertes o como
aleteos (palpitaciones cardíacas). Estos ataques de pánico pueden provocar que a
la persona le preocupe que sucedan de nuevo o que evite situaciones en las que
han sucedido.
El mutismo selectivo es una incapacidad constante que tienen los niños para
hablar en ciertas situaciones, como en la escuela, incluso cuando pueden hablar
en otras situaciones, como en el hogar con miembros cercanos de la familia.
Esto puede afectar el desempeño en la escuela, el trabajo o en la sociedad.
El trastorno de ansiedad por separación es un trastorno de la niñez que se
caracteriza por una ansiedad que es excesiva para el nivel de desarrollo del niño
y que se relaciona con la separación de los padres u otras personas que cumplen
una función paternal.
El trastorno de ansiedad social (fobia social) implica altos niveles de
ansiedad, miedo o rechazo a situaciones sociales debido a sentimientos de
vergüenza, inseguridad y preocupación por ser juzgado o percibido de manera
negativa por otras personas.
Las fobias específicas se caracterizan por una notable ansiedad cuando la
persona se ve expuesta a un objeto o situación específicos, y un deseo por
evitarlos. En algunas personas, las fobias provocan ataques de pánico.
El trastorno de ansiedad inducido por sustancias se caracteriza por síntomas
de ansiedad o pánico intensos que son el resultado directo del uso indebido de
drogas, como tomar medicamentos, estar expuesto a una sustancia tóxica o tener
abstinencia a causa de las drogas.
Otro trastorno de ansiedad específico y no específico es un término para la
ansiedad y las fobias que no cumplen con los criterios exactos para algún otro
trastorno de ansiedad pero que son lo suficientemente relevantes para ser
alarmantes y perturbadores.