UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
CARRERA DERECHO
MONOGRAFÍA
“LA NECESIDAD DE IMPLEMENTAR UNA NORMATIVA PARA REGISTRAR LAS SENTENCIAS
EJECUTORIADAS DE RECONOCIMIENTO DE UNIONES LIBRES O DE HECHO DEBIDO A LA EXISTENCIA DE
UN VACIO JURÍDICO EN LA LEGISLACIÓN ACTUAL”
INSTITUCIÓN: TRIBUNAL SUPREMO ELECTORAL
SERVICIO DE REGISTRO CIVICO (SERECI)
POSTULANTE: VICKY BETZABE TITO PACASI
TUTOR ACADEMICO: Dr. JUAN RAMOS MAMANI
TUTOR INSTITUCIONAL: Dr. JAIME MAMANI MAMANI
LA PAZ – BOLIVIA
2011
DEDICATORIA
A mis padres Vitaliano y Catalina, por su
apoyo en el arduo camino de la
superación, modelos de perseverancia y
lucha en la vida, y a mi gran amor
Edwin, a quienes valoro, respeto y los
tengo siempre conmigo.
AGRADECIMIENTO
A los Docentes de la Universidad Mayor de
San Andrés, Facultad de Derecho y Ciencias
Políticas por la formación académica
recibida.
A la Dra. Claudia Flores por cooperación en
el presente trabajo.
Al Tribunal Supremo Electoral, Servicio de
Registro Cívico (SERECI) por haberme
cobijado y posibilitado lo anhelado.
A mi tutor Dr. Marcelo Silva Mollinedo, por
su paciencia y apoyo incondicional.
PRÓLOGO
A pesar de los grandes progresos que se esta haciendo en el país en materia de
legislación, aun tenemos vacios jurídicos para varios temas, que como consecuencia
acarrea la desprotección jurídica a ciertos actos realizados por la sociedad, que son
comunes en la actualidad, entre estas las uniones libres o de hecho.
Por lo que debo ensalzar a la autora del presente trabajo, debido a que la necesidad
de implementar una normativa para registrar las sentencias ejecutoriadas de
reconocimiento de uniones libres o de hecho, es un tema muy relevante, que se pasa
por alto, que no es muy conocido hasta que la persona interesada quiera hacer valer
ciertos derechos producto de este hecho es que se encuentra con un vacío legal,
convirtiéndose en una barrera para regularizar documentación en distintas
instituciones, y debido a su experiencia por el trabajo que realizo en esta institución,
pudo palpar la realidad de los usuarios que día a día se presentan en nuestras oficinas
con distintos problemas, lo cual le motivo a poder profundizar este tema y de alguna
forma coadyuvar al hacer escuchar la voz de los ciudadanos con este tipo de
problemas, para dar una solución a esta dificultad con la cual se atraviesa,
acudiendo a doctrinas, legislaciones comparadas, antecedentes, historia, las normas
pertinentes, etc., pero sobre todo la experiencia adquirida.
El presente análisis de la ingente necesidad de la existencia de una normativa que
resguarde y regule esta situación, debería ser tomada en cuenta por los legisladores de
nuestro país y así amparar a los ciudadanos inmersos en este tipo de problemas, que
conforme la idiosincrasia de nuestro país se hizo común en la sociedad.
Ante todo me es grato sugerir el presente trabajo y felicitar a su autora quien realiza un
gran aporte a la sociedad y por el sentido altruista que siempre tuvo.
Claudia V. Flores Khapa
La Paz, 05 de Septiembre de 2011
ÍNDICE GENERAL
Pág.
Portada
Dedicatoria
Agradecimiento
Prólogo
Introducción…………………………………………………………………….. I
CAPÍTULO I
ELEMENTOS INTRODUCTORIOS SOBRE EL TEMA DE
INVESTIGACIÓN…………………………………………………………… 1
1. Enunciado del tema……………………………………………………….. 1
2. Fundamentación del tema………………………………………………... 1
3. Delimitación del tema de investigación………………………………..... 3
3.1 delimitación temática…………………………………………………... 3
3.2 delimitación espacial…………………………………………………… 3
3.3 delimitación temporal………………………………………………….. 4
4. Balance de la cuestión o marco teórico………………………………….. 4
4.1 Marco teórico…………………………………………………………….. 4
4.1.1. Marco teórico general……………………………………………. 4
4.1.2. Marco teórico especial………………………………………....... 5
4.2 Marco histórico…………………………………………………………. 7
Antecedentes de Bolivia……………………………………….. 11
4.3 Marco conceptual……………………………………………………..... 12
4.4 Marco jurídico…………………………………………………………… 14
Marco jurídico nacional…………………………………………….. 14
La actual Constitución Política del Estado………………………. 14
Marco jurídico comparado…………..…………………………….. 16
Anteproyecto de ley en Brasil………………………………………. 18
5. Planteamiento del problema………………………………………………. 18
6. Objetivos del tema………………………………………………………....... 19
6.1. Objetivo general…………………………………………………… 19
6.2. Objetivos específicos……………………………………………… 19
7. estrategia metodológica y técnicas de investigación……………………………. 19
Métodos………………………………………………………………… 19
7.1. Método general…………………………………………………….. 20
7.2. Método específico…………………………………………………. 20
Técnicas a utilizarse……………………………………………………. 20
CAPÍTULO II
DISPOSICIONES LEGALES SOBRE LAS UNIONES LIBRES O DE
HECHO EN BOLIVIA....................................................................................... 21
1. Concepto y características………………………………………………… 21
1.1 Matrimonio civil………………………………………………………… 22
Características del matrimonio……………………………………… 24
1.2 Concubinato……………………………………………………………. 25
2. Efecto que produce las uniones libres o de hecho
Efectos jurídicos del concubinato…………………………………………. 28
2.1 Efectos personales…………………………………………………… 29
2.2 Efectos patrimoniales………………………………………………….. 29
a) Bienes comunes y cargas…………………………………………. 29
b) Bienes propios………………………………………………………. 30
3. Estabilidad y permanencia………………………………………………. 30
4. Legislación actual…………………………………………………………. 31
4.1 Constitución política del estado………………………………………. 32
4.2 Código de familia………………………………………………………. 33
4.3 Ley del órgano electoral………………………………………………..
33
CAPÍTULO III
LEGISLACIÓN COMPARADA Y REGULARIZACIÓN DE LAS UNIONES
LIBRES O DE HECHO EN NUESTRA ACTUALIDAD…. 35
1. Antecedentes legales del concubinato………………………………….. 35
1.1 . Concubinato en el derecho romano…………………………………. 35
1.2. Concubinato en el derecho español………………………………. 37
1.2.1. Las siete partidas……………………………………………………. 37
1.2.2. Las leyes de toro……………………………………………………. 38
1.3. Concubinato en el derecho canónico………………………………. 39
1.4. Concubinato en el derecho francés…………………………………. 40
1.5. Concubinato en el derecho colombiano……………………………. 41
• Antecedentes en Bolivia…………………………………………………… 43
2. Legislación comparada…………………………………………………….. 44
2.1 . Chile……………………………………………………………………. 44
2.2 . Cuba……………………………………………………………………. 44
2.3 . Costa rica………………………………………………………………. 45
2.4 . Panamá………………………………………………………………… 45
2.5 . Argentina……………………………………………………………….. 45
2.6 . Guatemala……………………………………………………………… 46
2.7 . Colombia……………………………………………………………….. 47
3. Principios rectores relativos a la regularización de las uniones libres o de
hecho……………………………………………………………………….... 47
Principios rectores………………………………………………………… 47
3.1 . Unión regulada……………………………………………………….... 49
3.2 . El panorama jurídico-legal de las uniones estables de pareja…. 50
4. Legislación actual…………………………………………………………. 51
4.1 . Prueba de la unión conyugal libre o de hecho……………………. 52
4.2. Procedimiento………………………………………………………….. 52
CAPÍTULO IV
NATURALEZA JURÍDICA DE LAS UNIONES LIBRES O DE HECHO Y
EL VACIO EXISTENTE EN LA LEGISLACIÓN ACTUAL………… 54
1. Naturaleza jurídica de la unión libre o de hecho……………………… 54
2. Análisis de los problemas jurídicos de las uniones libres o de hecho..55
2.1. Causas del concubinato……………………………………………... 56
1) Causas económicas…………………………………………………. 56
2) Causas jurídicas……………………………………………………... 56
3) Causas culturales……………………………………………………. 56
2.2 . Clasificación del concubinato……………………………………….. 57
2.3 . Derechos subjetivos de las relaciones concubinarias…………… 57
2.4 . Análisis del problema actual…………………………………………. 58
3. Fundamentos jurídicos para la implementación de una normativa para
registrar las sentencias ejecutoriadas de las uniones libres o de
hecho………………………………………………………………………… 59
3.1. Legislación boliviana………………………………………………….. 59
3.2. Formas o clases de uniones libres que rige el código de
familia……………………………………………………………………....... 61
3.3. La ley reconoce la convivencia……………………………………… 62
3.4. Derecho y sociedad…………………………………………………… 62
3.5. Posibles sistemas legales para el concubinato……………………. 63
3.6. Necesidad de registrar las uniones libres o de hecho…………….. 67
3.7. Países que ya establecen una normativa para el registro de uniones
libres o de hecho…………………………………………………. 68
3.8. Derecho general: reconocimiento notarial de las uniones
de hecho……………………………………………………………………. 69
3.9. Reglamento del registro municipal de uniones de Hecho de alba de
Tormes Salamanca) ……………………………………………………….. 70
a) Trámites………………………………………………………………. 75
• Inscripción en el registro de uniones de hecho…………….. 75
Conclusiones…………………………………………………………... 77
Recomendaciones………….……………………………………….. 79
Bibliografía
Anexos
INTRODUCCIÓN
Además de la familia matrimonial, cuya fuente es sin lugar a dudas el
matrimonio, existe la familia extramatrimonial que surge de la unión sin vínculo
matrimonial, entre un varón y una mujer que se comportan ante los demás
como esposos, fenómeno que por cierto es frecuente. Tanto en las uniones
matrimoniales como en las que se forman al margen del matrimonio, suelen
cumplirse unas mismas finalidades: procreación de hijos, sustentación de
estos, fidelidad mutua, obligación de socorro y ayuda, etc. La unión de un
varón y de una mujer sin vínculo matrimonial se llama, según la Constitución
Política del Estado de 2009, unión libre o de hecho, antes concubinato
respectivamente conformados por un varón y una mujer, compañeros
permanentes; los hijos nacidos de tales uniones recibían el nombre de
naturales, ahora son considerados todos por igual, no existe distinción alguna.
La existencia de estas uniones "extralegales" constituye un hecho social que
se ha observado en todos los países y en todas las épocas, y de ahí que el
legislador que quiera realizar interpretaciones sobre los datos emitidos por la
realidad social, debe reglamentar los efectos que producen, especialmente
respecto a los hijos procreados en ellas. Así lo han entendido tanto los
legisladores antiguos como los modernos.
En la vida social son frecuentes las uniones más o menos estables de varones
y mujeres no casados. A veces duran toda la vida, tienen hijos; los educan;
exteriormente se comportan como marido y mujer.
El concubinato es a veces el resultado del egoísmo de quienes no desean
contraer lazos permanentes y así quedar en libertad de cambiar de
compañero; otras, de que alguno está legalmente impedido de casarse; otras,
finalmente, de la ignorancia o corrupción del medio en que viven. Desde el
punto de vista sociológico, es un hecho delicado, en razón de la libertad sin
límites que confiere a los concubinos una situación fuera del Derecho. Esta
libertad extrema es incompatible con la seguridad y solidez de la familia que
establecen. Es contraria al verdadero interés de los mismos compañeros, pues
la debilidad del vínculo permite romperlo con facilidad cuando la pobreza o las
enfermedades hacen más necesario el sostén económico y espiritual. Es
contraria al interés de los hijos, que corren el peligro de ser abandonados
materialmente y también moralmente. Es contraria al interés del Estado,
puesto que es de temer que la inestabilidad de la unión incide a los
concubinos a evitar la carga más pesada, la de los hijos; la experiencia
demuestra que los falsos hogares son menos fecundos que los regulares.
Desde el punto de vista moral, el concubinato choca contra el sentimiento
ético popular; la mujer queda rebajada a la calidad de compañera, no de
esposa, los hijos serán naturales o adulterinos, cualquiera sea su calificación
legal. No es extraño, por tanto, que la ley lo vea con disfavor. Nuestro Código,
siguiendo un sistema que es casi universal, no legisla sobre el concubinato.
No han faltado voces que han levantado su protesta contra tal estado de
cosas. Se dice que la ley no puede ignorar el hecho social de la difusión del
concubinato; eso significa cerrar los ojos a una realidad y con ello nada se
remedia; se agrega que es inmoral no proteger de alguna manera a quienes
viven una vida regular y se comportan exteriormente como casados; que con
nuestro sistema se encubre la conducta inicua de quien seduce a una mujer y,
luego de vivir años con ella, la deja abandonada a sus propias fuerzas. En
Francia, ante el silencio del Código Civil, la jurisprudencia ha ido elaborando
una serie de medidas que tienden a llenar ese vacío: quien ha seducido a una
mujer bajo promesa de matrimonio o abusando de circunstancias propicias, y
más tarde la abandona, debe indemnizarla; inclusive se ha llegado a poner a
cargo del concubino una obligación natural de subvenir las necesidades
futuras de la compañera, fuera de toda cuestión de seducción; se admiten la
donaciones hechas entre los concubinos, salvo que sean el pretium stupri; se
reconoce a la concubina el carácter de socia de hecho si han tenido aportes a
los bienes comunes, como también el derecho de una remuneración por sus
servicios; la mujer tiene una acción resarcitoria contra el autor de la muerte de
su concubino; finalmente, se ha decidido que las obligaciones contraídas por
la mujer para la provisión de la casa común hacen responsable a su concubino
frente a los terceros.
En nuestra sociedad boliviana se aprecia en los últimos años un aumento de
las uniones conyugales libres o de hecho, por lo cual en la actualidad debe ser
tratado con mayor consideración en nuestro ordenamiento jurídico, toda vez
que son aceptadas por la sociedad pero cuya marginación legislativa no hace
sino generar problemas de muy comprometida solución.
El presente tema fue producto del trabajo dirigido realizado en el Tribunal
Supremo Electoral (SERECI) Servicio de Registro Cívico de la Paz, en el área
de Control Legal, donde detecte que existe un cierto vacio al tratarse de las
inscripciones de Uniones Libres o de Hecho, ya que se presentaban
expedientes con sentencia ejecutoriada pidiendo que por ante el servicio de
registro cívico se inscriba este hecho, pero lamentablemente se rechaza todas
estas peticiones, al no existir una norma que avale tal inscripción, existiendo
un vacio jurídico por esta situación.
CAPÍTULO I
ELEMENTOS INTRODUCTORIOS SOBRE EL TEMA DE
INVESTIGACIÓN
7. ENUNCIADO DEL TEMA
LA NECESIDAD DE IMPLEMENTAR UNA NORMATIVA PARA REGISTRAR
LAS SENTENCIAS EJECUTORIADAS DE RECONOCIMIENTO DE
UNIONES LIBRES O DE HECHO DEBIDO A LA EXISTENCIA DE UN
VACIO JURIDICO EN LA LEGISLACIÓN ACTUAL
8. FUNDAMENTACIÓN DEL TEMA
En nuestra legislación actual no existe reglamentación legal de una realidad
social que no es infrecuente en Latinoamérica: la existencia de un sustrato
de población que no regula formalmente su relación afectiva y en la que uno
de sus miembros (generalmente, la mujer) puede estar necesitada de mayor
protección.
Las uniones estables tal como las define el Ordenamiento Jurídico boliviano,
tienen los mismos derechos y obligaciones que las familias constituidas
mediante matrimonio en aspectos tan trascendentes como la presunción
legal de paternidad, efectos patrimoniales y derechos sucesorios del
sobreviviente (legitimarios e intestados). La Constitución las prevé, define y
regula expresamente.
No hay duda que la unión de hecho entre un varón y una mujer para formar
una relación de tipo conyugal con signos similares a la del matrimonio, tiene
como presupuesto esencial, el amor, es decir, el afecto o sentimiento
incondicional, puro y sincero que experimentan los seres humanos,
renunciando a toda diferencia de color, raza, religión, nacionalidad, estatus
social, intereses económicos y cualquier otra índole que pudiesen constituir
una barrera infranqueable en otras circunstancias para permitir la constitución
de un matrimonio civil o religioso.1
1 PAZ Espinoza Felix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, 1ra. Edición, La Paz-Bolivia 2000.
La importancia de esta investigación radica en aportar un criterio que pueda
hacer notar que nuestras normas tienen que ampliarse o modificarse de
acuerdo a la realidad social que se vive, en este caso tuve la oportunidad de
realizar mi trabajo dirigido en el Tribunal Supremo Electoral en el (SERECI)
Servicio de Registro Cívico en el área de Control Legal, donde pude notar
que anteriormente si se podía registrar la sentencias ejecutoriadas de
uniones libres o de hecho bajo el siguiente tenor: Decreto Supremo N°
24247 de 07 de Marzo de 1996, Sección II DE LOS REGISTROS DE
MATRIMONIO Art. 43.- En el libro de matrimonios se registraran: inciso c)
Las sentencias ejecutoriadas declaratorias de divorcio o de nulidad del
matrimonio. Asimismo, las de reconocimiento de uniones libres o de hecho,
pero el Decreto Supremo N° 27422 de 26 de Marzo de 2004, sustituye el
inciso c) con el siguiente texto que indica solo se registraran “las sentencias
ejecutoriadas de divorcio o de nulidad de matrimonio”.2 Dejándonos
actualmente en un vacio jurídico ya que a la fecha se siguen presentando y
negando el registro de estos hechos al no existir un normativa para el registro
de estos actos, es difícil entender que exista un desequilibrio entre los Jueces
que declaran la Sentencia Ejecutoriada de las Uniones Libres o de Hecho
pidiendo la inscripción de los mismos por ante las oficinas del Registro Civil y
los funcionarios encargados de los mismos tengan que negar tal registro al
no tener una base legal para realizarlo, quedando pendiente esta situación y
perjudicando a las partes interesadas de estos casos.
Según el Dr. Raúl Jiménez Sanjinés la unión libre o de hecho esta
abandonada en cuanto a la protección de la ley, esto se hace evidente en la
practica ya que el matrimonio propiamente dicho cuenta con instrumento
legal probatorio fehaciente cual es el certificado de matrimonio, mientras que
en la unión libre o de hecho la o el conviviente a fin de que se reconozca sus
derechos tiene que tramitar el juicio ordinario de hecho sobre reconocimiento
de matrimonio de hecho, no es menos cierto que este procedimiento se
somete a los artificios con que se cuentan en los estrados judiciales, dejando
2 Manual de Capacitación para Operadores del Servicio del Registro Civil, Compendio Normativo, Cartilla 8, Pág. 34.
a los litigantes en una situación injusta frente al matrimonio de derecho, pues
mientras no exista esa sentencia declaratoria de matrimonio de hecho, los
derechos de la concubina se encuentran paralizados o en estado latente
cuyo cumplimiento se ve demorada3.
Por todo lo mencionado es necesario implementar una normativa para
registrar las uniones libres o de hecho con sentencias ejecutoriadas, que de
alguna manera vendría a llenar un vacio dentro de la legislación familiar, para
evitar dificultades en un sector importante de la población de nuestro país y
así también permitir al Servicio de Registro Cívico contar con un Archivo
físico e informático del registro del reconocimiento judicial de estas uniones
cumpliendo con el mandado legal del registro del estado civil de las personas
de manera integral.
9. DELIMITACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN
9.1 Delimitación Temática
La presente investigación pretende abarcar el tema relativo a la
implementación de una normativa para el registro de las sentencias
ejecutoriadas de Reconocimiento de Uniones Libres o de Hecho, que
nos permitiría llenar el vacio que existe actualmente dentro de la
normativa boliviana.
9.2 Delimitación Espacial
La presente investigación se realizara en el Tribunal Supremo
Electoral, en las dependencias del Servicio de Registro Cívico
(SERECI), que fue creada por el Art. 70 de La Ley del Órgano
Electoral Plurinacional,4 que se encuentra en el departamento de La
Paz, provincia Murillo, el presente tema surgió debido al análisis y la
3 JIMENES Sanjinés Raúl, Lecciones de Derecho de Familia y Derecho del Menor, Editorial Popular La Paz-Bolivia 2002. Pág.
298.
4 GACETA OFICIAL DE BOLIVIA, LEY DEL ÓRGANO ELECTORAL PLURINACIONAL. Art.70. (Creación del Servicio de Registro
Cívico).- I. Se crea el Servicio de Registro Cívico (SERECI) como entidad publica bajo dependencia del Tribunal Supremo Electoral, para la
organización y administración del registro de las personas naturales, en cuanto a nombres y apellidos su estado civil, filiación, nacimiento, hechos
vitales y defunción, así como el registro de electores y electoras para el ejercicio de los derechos civiles y políticos.
revisión de casos que se presentaron sobre inscripciones de esta
naturaleza.
9.3 Delimitación Temporal
El presente trabajo de investigación ha sido determinado tomando en
cuenta los distintos casos sobre este tema, que se presentan en las
dependencias de la Institución, en la unidad de Control Legal, es por
ello que el espacio temporal de estudio será desde la gestión 2010 al
2011, tiempo que duro la pasantía en la institución por lo cual se
puedo evidenciar esta falencia en la normativa, rechazando hasta la
fecha este tipo de inscripciones ordenadas por el juez competente.
10. BALANCE DE LA CUESTIÓN O MARCO TEÓRICO
10.1 Marco Teórico
4.1.1. Marco Teórico General
Este trabajo de investigación es de carácter propositivo, es por ello que
para el avance del mismo, dentro el campo del derecho será de mucha
utilidad el Positivismo Jurídico. Como consecuencia de la filosofía
positivista y jurídica se ha creado otros campos de conocimiento, como
ser la sociología jurídica.5 En el positivismo aparece como el medio de
encontrar las leyes del acontecer social y lo que es previsión útil para
lograr un orden racional de la sociedad. Dentro del marco filosófico, el
positivismo se desprende de la filosofía positiva, que era una corriente
que reaccionaba contra el apriorismo metafísico. Una década después de
la muerte de Hegel, aparece la filosofía positiva con Friedrich Wilhelm
Joseph Von Schelling. A partir de entonces, Augusto Comte desarrolla su
método positivo, haciendo énfasis en los hechos de la observación y
señalando que esta orienta la ciencia hacia las leyes que gobiernan toda
5 MOSTAJO, Machicado, Max, Seminario Taller de Grado y la Asignatura CJR-000 Técnicas de Estudio, Primera Edición La Paz-
Bolivia 2005 Pág. 153.
realidad. La filosofía positiva se caracterizaba por tender hacia “lo
verdaderamente actual y subsistente”.6
La historia de la filosofía es un proceso regido por leyes internas, en el
cual las diversas doctrinas filosóficas guardan interconexión, se
condicionan unas a otras, evolucionan en el transcurso de la lucha que
riñen las corrientes y tendencias filosóficas opuestas, la filosofía trata de
entender la verdad absoluta. Tuvo también gran significación la doctrina
averroísta del intelecto como agente único. Solo este entendimiento
universal del género humano en su totalidad, como expresión de la vida
espiritual ininterrumpida y sucesoria de la humanidad, es eterno e
inmortal, mientras el entendimiento individual es temporal y perece con el
hombre.7
4.1.2. Marco Teórico Especial
Es la doctrina. Teoría, corriente escuela o pensamiento del autor sobre
una de las disciplinas o temas jurídicos concretos. El marco teórico
especial, no debe asimilarse ni confundirse con la mera especulación
lirica, por el contrario es el “conjunto de proposiciones conectadas lógica y
ordenadamente sobre un tema”.8
La Unión Libre. - Utilidad de la Simplificación del Matrimonio. - El
inconveniente del matrimonio formalista solemne es, como hemos
indicado, el multiplicar las uniones irregulares, los concubinatos. El
Derecho actual ha exagerado quizá las formalidades del matrimonio. Al
legislador ha guiado ciertamente la mejor intención. Quiere hacer que los
futuros esposos reflexionen sobre la gravedad del acto que van a realizar.
Entre los obreros hay muchos que retroceden ante las molestias, gastos y
6 LUENGO G. Enrique, Problemas metodológicos de la Sociología Contemporánea, Departamento de Ciencias Sociales y
Políticas, Universidad Iberoamericana, 6ta. Edición Corregida y Aumentada Universidad Iberoamericana, México 1991, Pág. 109.
7 Arnaldo Azzati, Traducido del ruso, Progreso, Teoría Marxista-Leninista, Historia de la filosofía, Tomo I, Editorial Progreso,
Moscú, Traducción al español, 1978. Pág. 123.
8 MOSTAJO, Machicado, Max, Seminario Taller de Grado y la Asignatura CJR-000 Técnicas de Estudio, Primera Edición La Paz-
Bolivia 2005 Pág. 154.
expedientes que exige la celebración del matrimonio, y prefieren unirse
sin pasar por la Casa Consistorial. Sin embargo, la unión libre o
concubinato es muy desagradable desde el punto de vista social. En vano
la sed de novedad, el gusto de la paradoja, y cierta creencia un poco
ingenua de que la inmunidad de toda coerción constituye para la
humanidad una dicha y un progreso, han suscitado en la literatura
contemporánea numerosos apologistas de la unión libre. Sostendrán
inútilmente que la institución del matrimonio aparecerá un día no lejano
como anticuada, el buen sentido público no dejara alucinarse por tan
peligrosas teorías. Comprende demasiado bien que un género de unión
que permita al hombre y la mujer adquirir su libertad cuando les plazca, y
que favorece por tanto el abandono de las madres y de los hijos, no
puede considerarse como el régimen del porvenir. El matrimonio aparece
en la historia como una conquista de la civilización; un pretendido
progreso que consistiera en suprimir el lazo matrimonial o hacerle ilusorio
parecería más bien una regresión.9
Dr. Luis Gareca Oporto quien se encarga de procuramos una definición
amplia y circunspecta, y nos dice que: “El concubinato llamado también
unión de hecho es la institución natural de orden público que en verito al
consentimiento común se establece la unión entre el hombre y la mujer
con el fin de perpetuar la especie humana, compartiendo el sacrificio y la
felicidad del hogar en la adecuada formación de la familia; fundada en
principios de amor, fe, abnegación, sinceridad, moralidad y perpetuidad,
salvo causas sobrevinientes que pudieran disolverlo, al control de normas
legales establecidas”.10
Manuel Chávez Ascencio quien sostiene que no puede desconocerse la
existencia de las uniones conyugales de hecho, en todas las clases
sociales, así mismo no pueden desconocerse los afectos de esa unión
9 COLIN Ambrosio y CAPITANT H . Curso Elemental de Derecho Civil, Instituto Editorial Reus, Traducción de la segunda
Edición Francesa, Madrid 1941, Pag. 251.
10 PAZ Espinoza Felix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, 1ra. Edición, La Paz-Bolivia 2000.
que en cuanto a los concubinarios, a los hijos y a los terceros se generan,
debiendo hacerse una reglamentación precisa, de tal forma que no exista
duda de los derechos y acciones que se pueden tener.
CONVERSION DEL CONCUBINATO EN MATRIMONIO. - Como
consecuencia de la creciente difusión del concubinato en muchos países,
singularmente en la América Central, se han promulgado leyes que
tienden a legalizar las uniones libres a través de la conversión de las
mismas, mediante diversos arbitrios, en matrimonios, o en uniones
legalizadas con efectos matrimoniales.11
10.2 Marco Histórico
En Roma el concubinato tenía categoría inferior a la del matrimonio, lo
cual se explicaba por el plano secundario en que se mantenía la mujer,
siguiendo la misma condición de inferioridad los hijos por carecer de
dignidad matrimonial. Augusto facilito la legitimación de las uniones entre
concubino como una forma de unión legal. A los hijos nacidos de la
concubina se les llama naturales, a diferencia de los bastardos,
provenientes de segunda categoría por carecer de dignidad matrimonial.
La institución del concubinato, sin lugar a equivocarnos, es una de las
formas de unión hombre-mujer más antiguas de la humanidad
considerada como relación marital, y por lo mismo predecesora del
matrimonio civil y religioso. Esta forma de relación apareció con la familia
sindiasmica, cuando predomino el sistema del patriarcado y el
advenimiento de la familia monogámica; surge como una primera forma
de relación marital exclusiva entre un hombre y una mujer, hecho que da
lugar a la certidumbre en la identidad de la paternidad de los hijos.
En esta parte de América, durante el imperio incaico, existió el tantanacu,
que se caracteriza por ser una unión de hecho entre un hombre y una
mujer con fines matrimoniales, eran verdaderos concubinatos que
11 Pere Raluy José, Derecho del Registro Civil, Edición Aguilar Madrid, Tomo II, Pág. 745.
duraban un año, al cabo de ese plazo el matrimonio debía celebrarse; hay
quienes afirman que eran matrimonios a prueba.
ROMA
A diferencia de otras culturas, fue Roma la que se encargo de legislarlo,
en el derecho romano se conoció la comunidad conyugal llamada el
concubinato (concubinatus) que se caracterizaba por la unión libre y
estable de un hombre y una mujer sin estar casados legalmente
(concubinatus extra legen poenam), significando que el concubinato no
esta penado por la ley; el concubinato era una convivencia sexual entre
hombre y mujer, con aspectos de permanencia y todas las características
que se dan en la unión matrimonial, de ahí que se lo consideraba como
un matrimonio de segunda categoría, siendo la posición social de la
concubina inferior, por carecer de la dignidad matrimonial, porque no tenia
el rango de esposa, siguiendo igual condición de inferioridad los hijos
nacidos del concubinato quienes eran considerados como nacidos del
concubinato quienes eran considerados como nacidos fuera de
matrimonio, no entraban bajo la potestad ni en la familia del padre, pues,
seguían la condición personal de la madre.
EDAD MEDIA
El concubinato continúo los mismos lineamientos en los siglos posteriores
a Justiniano hasta la desintegración del imperio romano y hasta el siglo
IX, época en el que la Iglesia católica adquirió un verdadero poderío
tomando el control absoluto del matrimonio en base del cual instituyo el
matrimonio religioso elevado a la dignidad de sacramento, relegando y
prohibiendo el concubinato por constituir una inmoralidad y pecado la
relación sexual fuera del matrimonio; sin embargo, tiempo mas tarde y
con el debilitamiento de la Iglesia, el derecho canónico lo tolero y lo trato
con severidad según las circunstancias buscando fomentar el sacramento
matrimonial, tal es así que el concilio de Toledo lo admite a condición de
que tenga el mismo carácter de perpetuidad que el matrimonio. En gran
parte de la Edad Media se advirtió que en España, el concubinato tuvo
una gran difusión social, conociéndose en esa época con el nombre de
BARRAGANIA O BARRAGANERIA.
EDAD MODERNA
Ya en el Siglo XVII, el debilitamiento de la Iglesia se patentiza y se sucede
el advenimiento de la revolución francesa que proclama la libertad
absoluta y la igualdad de todos los hombres y sobre esa base filosófica el
matrimonio es reputado como un contrato; empero, el concubinato no
mereció ningún trato especial, es mas es ignorado por la ley, tal es así
que el código napoleónico de 1804 no lo tomo en cuenta, dejando
libradas las uniones intersexuales extramatrimoniales a puro arbitrio de
casa cual, sin engendrar deberes ni responsabilidades, así consta de la
sentencia que pronuncio Napoleón en el Consejo de Estado: “Los
concubinos prescinden de la ley; la ley se desentiende de ellos”. Sin
embargo, esta forma de unión persistió manteniéndose vigente en la
práctica impulsada por las exageradas exigencias en la celebración del
matrimonio con las solemnidades impuestas por el concilio de Trento;
pero como se sabe, fue la propia legislación francesa la que dio apertura
al reconocimiento del concubinato mediante la ley de 26 de marzo de
1896 que aumento los derechos sucesorios de los hijos naturales y
posteriormente por la ley de 16 de noviembre de 1912 que dispuso
modificar el art. 340 del Código que decía: la paternidad fuera del
matrimonio puede ser declarada judicialmente en el caso que el supuesto
padre y madre hayan vivido en estado de concubinato notorio durante el
periodo legal de la concepción y, otras que se dictaron posteriormente.12
12 PAZ Espinoza Felix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, 1ra. Edición, La Paz-Bolivia 2000. Pág. 179-185.
Derecho Canónico
En el Derecho Canónico ejerció una innegable influencia sobre la
legislación española, y luego del concilio tridentino la normativa hizo un
viraje tonándose contraria a la unión extramatrimonial.
Derecho Francés
El antiguo derecho francés recibe también la influencia del derecho
canónico. En 1604, el Código Michaud dispuso la invalidez de las
donaciones entre concubinos; en 1639, mediante declaración formulada
por Luis XIII se negó toda validez a los matrimonios mantenidos en
secreto hasta el fallecimiento de uno de los cónyuges, a los contraídos
por condenados a muerte civil y a los celebrados in extremis
considerándolos meras uniones concubinarias. En el siglo XVII, el
debilitamiento de la iglesia se patentiza y sucede el advenimiento de la
revolución francesa que proclama la libertad absoluta y la igualdad de
todos los hombres y sobre esa base filosófica el matrimonio es reputado
como un contrato; empero, el concubinato no mereció ningún trato
especial, es mas es ignorado por la ley, tal es así que el código
napoleónico de 1804 no lo tomo en cuenta, dejando librados las uniones
intersexuales extramatrimoniales al puro arbitrio de cada cual, sin
engendrar deberes ni responsabilidades, así consta de la sentencia que
pronuncio Napoleón en el Consejo de Estado: “Los concubinos
prescinden de la ley; la ley se desentiende de ellos”.
Es así el 16 de noviembre de 1912 reforman el código francés
permitiendo la investigación de la paternidad natural cuando en la época
de la concepción hubo concubinato notorio entre la madre y el supuesto
padre, dando soluciones concretas a una realidad, que por el hecho de
que la ley la ignore, no deja de existir ni se provoca cuestiones cuya
solución es indispensable.
En el siglo XX y por razones de humanidad, ante los problemas
emergentes del concubinato, la situación de los hijos; el legislador se ha
visto obligado a elevarlo a la categoría de institución jurídica. Actualmente,
casi todas las legislaciones la adoptan con ligeras diferencias.13
ANTECEDENTES DE BOLIVIA
Etapa aymara
La unión conyugal se originaba o consistía en el momento en que el varón
cargaba a la mujer apetecida sobre sus espaldas llevándola hacia su
morada y cuando la mujer consentía ser llevada de esa manera,
matrimonio se suponía consumado por lo que la mujer desde ese
momento ya pertenecía a la casa del varón. Cuando la mujer se resistía a
ser cargada era considerada más fuerte que el varón por lo que era
pretendida por mayor cantidad de varones.14
Etapa incaica
Durante el imperio incaico existió el tantanacu, que se caracterizo por ser
una unión de hecho entre un hombre y una mujer con fines matrimoniales
eran verdaderos concubinatos que duraban un año, al cabo de ese plazo
el matrimonio debía celebrarse, hay quienes afirman que se trataba de
matrimonio a prueba.15
Etapa colonial
Durante esta etapa previnieron las formas matrimoniales Indígenas, unida
a los amancebamientos de los conquistadores con las mujeres originarias
produciéndose el mestizaje manteniéndose hasta nuestros días la unión
conyugal libre o de hecho. Así en esta etapa la familia es considerada un
núcleo, se distingue la autoridad del padre, existía el concubinato que era
la preparación al matrimonio. El varón es déspota, la mujer cumple una
13 JIMENES Sanjinés Raúl, Lecciones de Derecho de Familia y Derecho del Menor, Edición La Paz-Bolivia 2002. Pág. 285.
14 VALENCIA Vega Alipio. Fundamentos de Derecho Político, Edición Juventud, La Paz-Bolivia 1980. Pág. 54.
15 PAZ Espinoza Félix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, Ed. Grafica GG, La Paz-Bolivia 2002. Pág. 253-254.
doble función económica, reproducirse y producir la sustentación, los hijos
son colaboradores del trabajo material.16
Etapa republicana
En primer momento se continuo aplicando las normas legales dictadas
para la colonia, para luego una vez dictados los Códigos Santa Cruz que
entraron en vigencia en 1831 los mismos que normaban entre otros las
relaciones familiares. Es interesante destacar que el Código Civil Santa
Cruz desconocía la Unión Conyugal libre o de hecho, sin embargo
consideraba beneficios sociales a los componentes de la familia17
10.3 Marco Conceptual
La familia. La familia en la concepción de las modernas corrientes
legislativas, supone la idealidad de una institución que debe cumplir una
trascendente función en la vida social, con la realización de fines que
aseguren evidentes beneficios para el individuo y para la sociedad.
Esos fines, que tienen su fundamento y su estimulo en necesidades
orgánicas de las cuales nacen los correspondientes sentimientos, según
la precisa observación de D´Aguanno, informan un ordenamiento del
derecho familiar que procura la complementación de cada uno de sus
miembros constituyentes con la cooperación del otro, para mejor proveer
a la existencia y al desarrollo de las generaciones futuras, que derivan de
su unión.18
El Concubinato. Comunicación o trato de un hombre con su concubina y
cohabita con él como si fuese su marido. En realidad, el concubinato, en
lo que afecta a la relación entre el concubinario y la concubina, no suele
producir en las legislaciones efectos jurídicos de ninguna clase, aun
cuando pudieran tenerlos en relación con loa hijos nacidos de esa unión
libre. Sin embargo, en la doctrina se abre cada día mas el camino que
16 OTERO Gustavo Adolfo, Vida Salud Social en el Coloniaje, Ed. Juventud, La Paz-Bolivia 1958. Pág. 26.
17 TERRAZAS Torres Carlos, Derecho Civil Boliviano, Ed. Juventud, La Paz-Bolivia 1989. Pág. 156.
18 MORALES Guillen Carlos, Código De Familia con las Reformas y Compilación de Leyes Conexas, Ed. Tupac Katari, Sucre-
Bolivia 2007. Pág. 15.
señala la necesidad de regular esa clase de relaciones; en primer término,
porque parece cruel privar de todo derecho a la pareja que ha mantenido
su unión a veces durante toda una vida, y en que la mujer ha contribuido
al cuidado del hogar y a su sostenimiento igual que una esposa, y en
segundo término, porque concede al concubinario un trato de preferencia
comparativamente al marido en una relación matrimonial, ya que, frente a
terceros que probablemente los creían matrimonio, se libra de todas las
obligaciones derivadas de los actos de la mujer. En lo que al primer
aspecto se refiere, algunas legislaciones y alguna jurisprudencia han
empezado a reconocer ciertos derechos a la concubina, especialmente en
materia de previsión social.19
El matrimonio es una de las instituciones fundamentales del derecho, de
la religión, del Estado y la vida en todos los aspectos, por tanto es la mas
antigua, ya que la unión natural o sagrada de la primera pareja humana
surge en todos los estudios de investigación sobre el origen de la vida de
los hombres, y esta como principio de todas las creencias que ven la
diversidad sexual complementada en el matrimonio, base de la familia,
clave de la perpetuidad de la especie y la célula de la organización social
primitiva, y en su evolución de los colosales o abrumadores estados; ese
es el concepto doctrinal.20
El parentesco. Uno de los términos integrantes de la institución familia,
en la acertada definición de Savigny, lo constituye el parentesco, nombre
que desina un género de relación permanente entre dos o mas personas,
que puede tener como lazo aglutinante la sangre, el origen a un acto
reconocido por la ley.
El derecho. Se ha dicho que el derecho tiene ciertas funciones únicas y
especiales. No es, principalmente, una ciencia social tendiente a describir
la forma en que tienen que funcionar ciertas instituciones. Tampoco es,
19 OSSORIO Manuel, Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales, Ed. Heliasta, Buenos Aires 1998. Pág. 205.
20 PAZ Espinoza Félix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, Ed. Grafica GG, La Paz-Bolivia 2000. Pág. 65.
solamente, un instrumento para determinar como resultarán las
transacciones, ni para pronosticar que harán los tribunales. Esos son
servicios importantes, pero subsidiarios en cuanto al objetivo primordial
del derecho, que es el de elaborar conceptos y mantener y poner en vigor
procedimientos que permitan que una comunidad soberana sea
gobernada por reglamentaciones que propicien el bien común, la
realización de los valores humanos y l aplicación de esos reglamentos en
forma eficaz.
La obligación. Hemos visto que los derechos que componen el
patrimonio se clasifican en derechos reales y derechos de obligaciones.
Terminado el estudio de los primeros, nos toca ocuparnos de los
segundos, o sea, aquellos resultantes de una relación entre dos sujetos,
uno de los cuales puede exigir del otro una determinada conducta. Esa
relación, por tanto importa para el sujeto activo o acreedor.
La sucesión. No se concibe la existencia de relaciones jurídicas ni de
derechos subjetivos perpetuos, ya que éstos no pueden ir más allá de la
vida de la persona o sujeto de derecho. La muerte pone término a la
relación o al derecho respecto del sujeto, pero a la vez plantea el
problema del destino de los que tenían por titular al difunto. Ciertas
relaciones y algunos de esos derechos se extinguen radicalmente, por el
carácter que invisten, otros, especialmente de naturaleza patrimonial,
mantienen su existencia y pasan a un nuevo titular en sustitución de la
persona fallecida. Se perfila así el instituto de la sucesión por causa de
muerte.21
21ARGÜELLO Luis Rodolfo, Manual de Derecho Romano, Ed. Astrea, Buenos Aires 2000. Pág. 459.
10.4 Marco Jurídico
Marco Jurídico Nacional
La actual Constitución Política del Estado
Indica en la sección VI, que trata sobre los derechos de las familias, en su
Art. 63 num. II hace referencia a las uniones libres o de hecho, las cuales
tienen que reunir condiciones de estabilidad y singularidad y ser
mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal, este tipo
de relaciones surten los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en
las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes, así también
como en los hijos.
En su Art. 62 nos indica que el Estado reconoce y protege a las familias
como el núcleo fundamental de la sociedad, y garantizará las condiciones
sociales y económicas necesarias para su desarrollo integral. Todos sus
integrantes tienen igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades,
por lo que podemos evidenciar que si bien la familia goza de la protección
del Estado, se tendría que regularizar la situación de los que viven en
unión libre o de hecho, ya que estos también serian considerados como
una constitución familiar.
Código de Familia. Ley N°996
Siguiendo la jerarquía de la norma jurídica referente a las uniones libre o
de hecho, señalamos que en su Titulo V, Capitulo Único, Art. 158 nos
indica que: existe unión libre o de hecho cuando el varón y la mujer,
voluntariamente, constituyen hogar y hacen vida en común en forma
estable y singular.
En el Art. 159 indica que las uniones libres o de hecho que sean estables
y singulares producen efectos similares al matrimonio, tanto en las
relaciones personales como patrimoniales de los convivientes. Así como
también en el Art. 161 indica que la fidelidad, la asistencia y la
cooperación son deberes recíprocos de los convivientes. La infidelidad es
causa que justifica la ruptura de la unión, a no ser que haya habido
cohabitación después de conocida.
Código Penal
En su Art. 248 nos indica que el que sin justa causa no cumpliese las
obligaciones de sustento, cohabitación, vestido, educación y asistencia,
ya sea como padres, tutela o condición de cónyuge o conviviente, o
abandonare el domicilio familiar, será sancionado con reclusión se seis
meses a dos años o multa de cien a cuatrocientos días.
Código Civil
En su Art. 1108 nos indica que: las uniones conyugales libres o de hecho
reconocidas por la Constitución Política y el Código de Familia, producen
las mismas obligaciones respecto a los convivientes, efectos sucesorios
similares a los del matrimonio.
Por todo lo señalado anteriormente podemos constatar, que las uniones
libres o de hecho producen los mismos efectos que el matrimonio.
Marco Jurídico Comparado
Código Chileno
En su título V capitulo único, hace referencia de los efectos personales y
patrimoniales de las uniones libres, en su Art. 158 señala que se entiende
haber conyugal libre o de hecho cuando el varón y la mujer,
voluntariamente, constituyen hogar y hacen vida común en forma estable
y singular con la concurrencia de los requisitos establecidos por 109
artículos 44 y 46 al 50 (Art. 194 Constitución Política del Estado: Ley N°
1615 de 6 de febrero de 1995). Se apreciarán las circunstancias de cada
caso.
Art. 169 (RUPTURA UNILTERAL). En caso de ruptura unilateral, el otro
conviviente puede pedir inmediatamente la división de los bienes
comunes y la entrega de la parte que le corresponde, y si no hay
infidelidad y otra culpa grave de su parte, puede obtener, carecimiento de
medios suficientes para subsistir, se le fije una pensión de asistencia para
si en todo caso para los hijos que queden bajo su guarda. En particular, si
la ruptura se realiza con el propósito de contraer enlace con tercera
persona, el conviviente abandonado puede oponerse al matrimonio y
exigir que previamente se provea a los puntos anteriores referidos. Salvo,
en todos los casos, los arreglos precisos que con intervención fiscal haga
el autor de la ruptura, sometiéndose a la aprobación del Juez.
Concubinato o unión libre en Argentina
El concubinato es la relación de hecho que tienen dos personas de
distintos sexos que cohabitan en forma permanente y estable haciendo
vida marital. En realidad, el concubinato o “unión libre” no suele producir
en las legislaciones efectos jurídicos entre ellos, sí en cambio respecto
de los hijos.
En Argentina la concubina tiene derechos en materia de previsión
social; pero no tiene derechos hereditarios ni a alimentos, pues la
obligación alimentaria entre ellos es de carácter natural. Tampoco
existen bienes comunes como en el matrimonio, ni separación de
bienes; si bien los concubinos pueden comprar bienes deberán hacerlo
a nombre de los dos, pues los concubinos no participan en los bienes
del otro (no existen bienes gananciales como en el matrimonio) de otra
forma habría que probar una “sociedad de hecho entre los dos;
probando de qué forma los dos contribuyeron a la compra del bien y
que se hizo en interés común compartiendo las ganancias y las
pérdidas.
El Código Civil NO LEGISLA EL CONCUBINATO, se abstiene de ello,
aunque la realidad hizo que se regularan algunos aspectos específicos.
Por lo tanto en el concubinato, no existen bienes en común ni la
separación de bienes en caso de disolución. No se presume sociedad
de hecho. Cualquier bien que comprarán juntos los concubinos,
deberán registrarlo a nombre de los dos.
Se sostiene en doctrina que la mejor manera de evitar el concubinato y
propiciar el matrimonio es negarle a la unión libre toda trascendencia
legislativa.
Sin embargo, se abre cada vez más el camino que señala la necesidad
de regular esa clase de relaciones.22
ANTEPROYECTO DE LEY EN BRASIL
En la constitución Federal brasileña, se reconoce y brinda la
protección del Estado a las uniones estables entre hombre y mujer,
le otorga el carácter de entidad familiar e indica que la ley debe
facilitar su conversión en matrimonio. En materia de provisión social,
la Constitución contempla la pensión por la muerte del asegurado,
hombre o mujer, al cónyuge o compañero y sus dependientes. Un
decreto, sobre Previsión Social, reconoce como dependientes
asegurados, entre otros, a la compañera mantenida por más de
cinco años. Para que la compañera tenga derechos es preciso que
se trate de un concubinato puro, es decir, aquel en el cual ni el
hombre ni la mujer tienen impedimentos para casarse. Debe
tenerse presente que el concubinato obedece, en la mayoría de los
casos, precisamente a la imposibilidad legal de los compañeros de
contraer matrimonio.23
22 http://www.orientacionlegalparatodos.com/?p=51/www.cladem.org/espanol/nacionales/uruguay/. 2008.
23http://www.monografias.com/trabajos63/union-hecho-constitucion-peru/union-hecho-constitucion-peru2.shtml?monosearch
5. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
¿Cuán necesaria es la implementación de una normativa para el registro
de sentencian ejecutoriadas de uniones libres o de hecho de acuerdo a la
realidad social?
6. OBJETIVOS DEL TEMA
6.1. OBJETIVO GENERAL
▪ Demostrar la necesidad de implementar un normativa para el
registro de de las sentencias ejecutoriadas de las uniones libres o
de hecho para llenar el vacío legal que existe en la actualidad.
6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
▪ Establecer los efectos negativos que provoca la inexistencia de
una normativa que respalde el registro de las uniones libres o de
hecho.
▪ Analizar las leyes que existen sobre el registro de uniones libres o
de hecho.
▪ Evaluar el incremento de las uniones libres o de hecho en nuestra
actualidad social.
▪ Proponer la implementación de una normativa específica referente
a la protección de la víctima de la Violencia Doméstica y un castigo
más severo para los infractores.
▪ Realizar un análisis comparativo de las Normas destinadas a la
protección de la familia.
7. ESTRATEGIA METODOLÓGICA Y TÉCNICAS DE
INVESTIGACIÓN
MÉTODOS
Los métodos a emplearse en la presente investigación son tres, el
método inductivo, el descriptivo y el método analítico jurídico.
7.1. Método general
El método descriptivo; nos ayudara a construir el marco teórico desde el
punto de vista problemático de la sociedad que se refleja en el núcleo
familiar.
Observaremos la realidad de la sociedad y la solución que se podría dar
atreves de la implementación de una normativa para el registro de
uniones libre o de hecho.
7.2. Método Específico
En la presente investigación utilizaremos la metodología de la analítica
jurídica ya que el tema se trata de darle trascendencia e importancia
jurídica para la resolución del problema.
TÉCNICAS A UTILIZARSE
Para la investigación emplearemos las siguientes técnicas.
• La técnica documental nos ayudará a recabar la información
necesaria para realizar un análisis amplio en el proceso de
elaboración de la investigación.
• la técnica de la entrevista nos ayudará a realizar una serie de
consultas para determinar cual importante es la creación de una
normativa para el registro de esos hechos.
• Establecer que la encuesta nos ayudara a recabar datos
necesarios que nos ayudará a conocer la opinión de la gente.
CAPITULO II
DISPOSICIONES LEGALES SOBRE LAS UNIONES
LIBRES O DE HECHO EN BOLIVIA
5. CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS
La presente intervención, mas allá de la formulación teórica de nuevas
proposiciones jurídicas sobre la unión no matrimonial, persigue evaluar y
cuestionar la frenética carrera en que se hallan inmersos en su mayoría los
países del mundo y en particular el nuestro, los latinoamericanos, por otorgar
igualdades sin lesionar preceptos morales, Igualdad formal ante principios
morales no siempre bien entendidos; la menor discriminación posible solo
limitada por el mito sagrado de la institución matrimonial. Por ello es una
invitación a que descendamos del pedestal de jurista; a que dejemos de lado
el purismo normativo para observar brevemente nuestra propia realidad y a
partir de allí verificar, ahí si, con el lente jurídico, la real magnitud de la
frontera sociocultural entre el matrimonio y las uniones que no lo son. De
cualquier manera, el concubinato fue objeto de un cuidadoso estudio en los
últimos años; Dr. Luis Gareca Oporto quien se encarga de darnos un
concepto amplio y circunspecta, y nos dice que “el concubinato llamado
también unión de hecho es la institución natural de orden publico que en
merito al consentimiento común se establece la unión entre el hombre y la
mujer con el fin de perpetuar la especie humana, compartiendo el sacrificio y
la felicidad del hogar en la adecuada formación de la familia, fundada en
principios de amor, fe, abnegación, sinceridad, moralidad y perpetuidad,
salvo causas sobrevivientes que pudieran disolverlo, al control de normas
legales establecidas”.
Efectivamente, la unión libre, es una unión de hecho, es conocida también
como concubinato, el concubinato, es reconocido por el Derecho, cuando se
dan uno o ambos supuestos:
a) Las uniones libres o de hecho reúnan condiciones de estabilidad y
singularidad, y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin
impedimento legal, se puede comprobar con testigos, o con documentos,
etc.
b) La convivencia también es reconocida cuando ya hay hijos, en los
supuestos anteriores, el concubinato aunque sea una unión de hecho, ya
crea derechos y obligaciones para ambas partes, como lo seria por
mencionar algunos, el derecho u obligación a heredar (en el caso de que
no exista testamento), sin embargo el matrimonio, es la unión reconocida
por el derecho, de dos personas de diferente sexo, con el compromiso de
ayuda mutua, y procreación, principalmente. En este caso, puede haber
dos regímenes distintos, como decir dos tipos de uniones de matrimonio
respecto a los bienes:
1. La sociedad conyugal. - en el cual el matrimonio se contrae, con el
conocimiento de que los bienes que se adquieran con posterioridad a
la celebración del matrimonio a excepción de las herencias, son
bienes de ambos cónyuges por igual, como copropietarios del 50% de
cada uno de los bienes, en caso de disolución del matrimonio por
algún divorcio, se hace en el juicio o en convenio, la disolución de la
sociedad conyugal respecto a los bienes
2. Bienes separados.- aquí es mas fácil y en muchos casos lo mas
conveniente: los cónyuges adquieren los bienes en lo individual, y en
caso de divorcio, únicamente se observa una pensión alimenticia para
los hijos, y en algunos casos para el cónyuge inocente, lo mas
conveniente es el matrimonio, pero por el régimen de bienes
separados, si hay hijos, la pensión alimenticia siempre será un
derecho para los hijos y una obligación para los padres y las madres,
3. cualquiera sea el caso, es decir, si hay concubinato las obligaciones
para con los hijos, siempre existirán y no se pueden renunciar ni
enajenar, es igual si hay matrimonio. Los hijos, son hijos, en cualquier
situación de la pareja.
5.1 MATRIMONIO CIVIL
El matrimonio es el contrato civil y solemne por el cual el hombre y la
mujer se unen para vivir en común y prestarse mutua asistencia y socorro
bajo la dirección del marido, jefe de la familia y del hogar. Se notara en
seguida, que esta definición, al determinar los fines del matrimonio, no se
refiere más que a aquellos que presentan un carácter esencial. Pues si
bien los que celebran un contrato de matrimonio pueden perseguir otros
fines, una definición jurídica no puede tener en cuenta las intenciones y
las situaciones particulares. Esto explica el que no hagamos entrar en
nuestra definición del matrimonio el deseo de perpetuar la especie, como
hace Portalis. (V exposición de motivos del titulo del matrimonio del
Código Civil). Es cierto que la procreación de hijos, su educación, su
iniciación en la vida en las condiciones más favorables, constituyen, a los
ojos del moralista y del sociólogo, la más importante función en la
institución del matrimonio.24
El matrimonio es una de las instituciones fundamentales del derecho, de
la religión, del Estado y la vida en todos los aspectos, por tanto es la mas
antigua, ya que la unión natural o sagrada de la primera pareja humana
surge en todos los estudios de investigación sobre el origen de la vida de
los hombres, y establecida como principio de todas las creencias que ven
la diversidad sexual complementada en el matrimonio, base de la familia,
clave de la perpetuidad de la especie y la célula de la organización social
24 COLIN Ambrosio y CAPITANT H . Curso Elemental de Derecho Civil, Instituto Editorial Reus, Traducción de la segunda
Edición Francesa, Madrid 1941, Pag. 267.
primitiva, y en su evolución de los colosales o abrumadores estados; ese
es el concepto doctrinal. Finalmente señalamos lo que dice F. Messineo:
relación o vínculo que constituye la llamada sociedad conyugal, que es el
núcleo elemental y el fundamento de la familia.
CARACTERÍSTICAS DEL MATRIMONIO
1. La Unidad. - se refiere a la comunidad de vida de los cónyuges,
repudiando la poligamia y la poliandria, es decir, un hombre con varias
mujeres y una mujer con varios hombres.
2. La Monogamia. - Que solo se admite la relación jurídica
matrimonial de un hombre y una mujer, basado en la fidelidad.
3. Permanencia o Estabilidad. - El matrimonio se lo conceptúa como una
relación interpersonal de los cónyuges de manera indisoluble y
perdurable en el tiempo. Solo como excepción se admite su
disolución.
4. La Jurídica o Legalidad. - El matrimonio significa la unión de un
hombre y una mujer, legalmente sancionada o autorizada por la ley.
De ahí que la relación intersexual de los cónyuges puede ser
observada desde dos puntos de vista concurrentes:
a) A partir de la óptica del matrimonio acto. A través de la celebración
del matrimonio civil que constituye el establecimiento de la relación
jurídica.
b) A partir de la óptica del matrimonio estado. Como un efecto del
anterior, genera derechos, deberes y obligaciones previstas en la
ley, de las que los cónyuges no pueden eximirse.25
El matrimonio es una unión social o por contrato legal entre la gente que
crea parentesco. Se trata de una institución en la que las relaciones
interpersonales, por lo general íntima y sexual, son reconocidos en una
variedad de maneras, dependiendo de la cultura o subcultura en la que se
25 PAZ Espinoza Félix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, 1ra Edición. Grafica Gonzales, La Paz-Bolivia 2000. Pág. 65 y
73
encuentra. Esta unión, a menudo se formalizó a través de una boda
ceremonia, también puede ser llamada matrimonio.
La gente se casa por muchas razones, incluyendo uno o más de los
siguientes: jurídico, social, emocional, espiritual, económico, y religioso.
Estos podrían incluir los matrimonios arreglados, las obligaciones
familiares, el establecimiento legal de una unidad de la familia nuclear, la
protección jurídica de los niños y la declaración pública de compromiso .
El acto del matrimonio suele crear normativas legales, obligaciones o
entre los individuos involucrados. En algunas sociedades, esas
obligaciones se extienden también a los familiares de algunas de las
personas casadas. En las culturas que permiten la disolución de un
matrimonio que se conoce como el divorcio .
El matrimonio es generalmente reconocido por el Estado , una
autoridad religiosa, o ambas cosas. A menudo es visto como un
contrato. El matrimonio civil es la figura jurídica del matrimonio como
una institución gubernamental con independencia de su afiliación
religiosa, de conformidad con las leyes de matrimonio de la jurisdicción.
En caso de reconocimiento por el Estado, por la religión (s) a la que
pertenecen las partes o por la sociedad en general, el acto de
matrimonio de los cambios de situación personal y social de los
individuos que entran en ella.26
5.2 CONCUBINATO
En su mas amplio significado, recurriendo ala raíz etimológica del vocablo
del latín concubinatus, de cum (con) y cubare (acostarse), el concubinato
como hecho jurídico constituye toda unión de un hombre y una mujer, sin
atribución jurídica y social que se desprende de un matrimonio valido, ya
canónico, ya civil, según los diversos ordenamientos.
26http://translate.google.com/translate?hl=es&langpair=en%7Ces&u=http://en.wikipedia.org/wiki/Marriage
Pero, es obvio, la idea de concubinato que acabamos de ofrecer, en su
dilatado ámbito, no es por si misma útil. De allí que la doctrina haya
tratado de clasificar el concepto según sus principales tipos.
Los autores franceses son los que con mayor minuciosidad se han
ocupado del problema. Así, René Jourdain distingue entre unión libre o
concubinato y “stuprum”. Este último designa las uniones pasajeras entre
dos amantes (adulterio, seducción, ruptura de esponsales, etc.). Separa
Jourdain asimismo tres situaciones: un simple hecho no constitutivo de
estado en las relaciones pasajeras; un estado que denomina de la femme
entreténue (mujer a cargo) y el estado de matrimonio aparente
(concubinato en sentido propio: faux ménage). Se trata de similar
distinción efectuada por Libotte que contrapone el hecho del concubinato
al estado de concubinato. El primero es toda clase de unión entre un
hombre y una mujer fuera de los vínculos creados por el matrimonio
legítimo. El segundo, en cambio, constituye una unión que reviste ciertos
caracteres de estabilidad, entre los que no pueden faltar: comunidad de
vida, habitación y techo; existencia de relaciones sexuales y cierta
duración de la unión.
El concubinato es la comunicación o trato de un hombre con su
concubina, o sea, con su manceba o mujer que vive y cohabita con el
como si fuese su marido. En realidad, el concubinato, en lo que afecta a la
relación entre el concubinario y la concubina, no suele producir en las
legislaciones efectos jurídicos de ninguna clase, aun cuando pudieran
tenerlos en relación con los hijos nacidos de esa unión libre. Sin embargo,
en la doctrina se abre cada día mas el camino que señala la necesidad de
regular esa clase de relaciones; en primer termino, porque parece cruel
privar de todo derecho a la pareja que ha mantenido su unión a veces
durante toda una vida, y en que la mujer ha contribuido al cuidado del
hogar y a su sostenimiento igual que una esposa, y en segundo termino,
porque concede al concubinario un trato de preferencia
comparativamente al marido en una relación matrimonial, ya que, frente a
terceros, que probablemente los creían matrimonio, se libra de todas las
obligaciones derivadas de los actos de la mujer. En lo que al primer
aspecto se refiere, algunas legislaciones y alguna jurisprudencia han
empezado a reconocer ciertos derechos a la concubina, especialmente en
materia de previsión social.
No obstante, de las anteriores definiciones extraemos entonces sus
elementos característicos que son:
1. La unión no matrimonial jamás será contrato o acto jurídico. Es
sencillamente una situación de hecho que, de acuerdo con el medio
social y político en que se presente, es susceptible o no de generar
efectos jurídicos
2. Es heterosexual, afirmación a la cual no nos atrevemos a anteponer la
palabra “necesariamente”, ya que en países como Holanda,
Dinamarca y Suecia, donde bajo ciertas condiciones es permitido el
matrimonio entre personas del mismo sexo, se da por entendido que
de tales uniones también se forma una familia. Lo que si resulta claro,
y sobre ello no existe duda alguna, es que la unión de hecho, a mas
de heterosexual, con la anotación formulada, solo podrá darse
cuantitativamente entre un hombre y mujer, es decir, no existirán
uniones de hecho comunales o grupales.
3. Como tercera característica se destaca el mantenimiento de una
comunidad de vida. Y no siempre han sido afortunadas la doctrina y la
legislación cuando han intentado definir este punto, ya sea para
referirse a la unión matrimonial o a la extramatrimonial. En efecto,
tradicionalmente se ha enseñado que la comunidad de vida. Como
elemento propio del matrimonio, es un concepto integrado por
elementos objetivos como la convivencia, la ayuda y el socorro mutuo,
las relaciones sexuales y la permanencia.27
27 JAIME Ballesteros Beltrán, La Unión Libre o Marital: ¿hacia un verdadero matrimonio? Pág. 31 y 32
Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y
singularidad y sean mantenidas entre personas con capacidad legal
para contraer enlace, producen efectos similares a los matrimonios en
las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes y en lo
que respecta a los hijos (Art. 63 de la Constitución).
El reconocimiento de las uniones de hecho importa demasiados
requisitos. Las personas que conviven, en la mayoría de los casos,
tienen impedimentos para contraer matrimonio, como el vínculo
matrimonial anterior no disuelto.
6. EFECTO QUE PRODUCE LAS UNIONES LIBRES O DE
HECHO
EFECTOS JURÍDICOS DEL CONCUBINATO
Que el concubinato debe ser combatido no significa que no produzca algunos
efectos jurídicos; en los últimos años se está advirtiendo una tendencia a
reconocer algunos derechos a los concubinos, particularmente en el terreno
asistencial. Veamos cuáles son los efectos más importantes, algunos
establecidos en la ley, otros reconocidos por la jurisprudencia:
a) El concubinato no autoriza, en principio, a reclamar suma alguna a título
de locación de servicios; pero se ha reconocido ese derecho si las relaciones
se iniciaron en una locación de servicio doméstico, que se transformó más
tarde en concubinato, o si las peculiaridades del caso lo hicieran equitativo.
De cualquier modo, el concubinato no obsta para la existencia de una
relación laboral ni impide, por consiguiente, el ejercicio de las acciones
correspondientes contra el empleador, inclusive la de despido.
b) El concubinato no hace surgir de por sí una sociedad de hecho ni una
presunción de que exista y que permita reclamar la mitad de los bienes
ingresados al patrimonio del concubinato durante la época de convivencia;
pero si se han probado los aportes efectivos de la mujer, entonces hay
sociedad de hecho y nace el consiguiente derecho a reclamar la parte
correspondiente. Bien entendido que la ayuda y colaboración natural y propia
de la condición de concubina no basta para considerarla socia del concubino.
La justicia de esta solución es obvia, porque lo que fundamenta el reclamo no
es el concubinato, sino la existencia real de una sociedad de hecho. En
concordancia con este criterio, se ha declarado que en la apreciación de los
presuntos hechos societarios realizados por los concubinos, debe adoptarse
un criterio riguroso, ya que la relación concubinaria puede crear una
apariencia de comunidad de bienes y si no se adopta tal criterio, se puede
caer insensiblemente en la admisión de una_sociedad_conyugal.28
Los efectos que produce el concubinato o la unión libre de hecho son
similares al matrimonio pueden clasificarse en:
6.1 EFECTOS PERSONALES
La fidelidad, asistencia, cooperación. Son considerados como deberes
recíprocos de los convivientes, Art. 161 C.F. Hemos referido que el
concubinato tiene como presupuesto esencial el amor que se profesan los
convivientes, la infidelidad de cualesquiera de ellos puede dar lugar a la
ruptura de la relación, salvo que posteriormente hubiesen cohabitado, en
tal caso estaríamos ante la reconciliación que se suscita en el matrimonio.
En cuanto a la asistencia y cooperación, son prestaciones mutuas que se
otorgan entre ambos tal como sucede entre los esposos como una
consecuencia lógica de la relación marital durante todo el tiempo que dure
la unión y aun más después, según los casos que establece el Código, de
ahí que no esta sujeta a restitución ni retribución alguna, porque se
consideran siempre como deberes inherentes a la unión.
28 http://www.eurosur.org/FLACSO/mujeres/bolivia/legi-2.htm
6.2 EFECTOS PATRIMONIALES
a) Bienes comunes y cargas
Los bienes comunes son aquellos adquiridos por el trabajo personal o
esfuerzo común y los frutos que los mismos producen, asi como los
bienes adquiridos por permuta como otro bien común o por compra con
fondos comunes y los productos del azar o la fortuna; estos se dividen por
igual entre ellos o sus herederos cuando la unión termina, ese es el
espíritu del Art. 162 del Código de Familia. El tratamiento que se otorga
respecto a este tema es un tanto simple y distinto al matrimonial, aunque
considero que por analogía pueden aplicarse los principios de la
comunidad ganancial.
En cuanto a las cargas, los bienes comunes se hallan afectados a la
satisfacción de las necesidades de los convivientes, así como al
mantenimiento y educación de los hijos, tal como expresa el Art. 163.
La administración y disposición de los avienes comunes corren a cargo
por uno y otro conviviente; los gastos que realicen uno de ellos y las
obligaciones que pudiesen contraer para satisfacer las necesidades
reciprocas y de los hijos, obligan también al otro. Para la disposición o
enajenación de los bienes comunes, así como para contraer prestamos y
otros actos que conceden el uso y goce de las cosas, requieren el
consentimiento de ambos convivientes.
b) Bienes propios
Son aquellos con los que concurren los convivientes a la formación de la
unión de hecho, los que por determinación del Art. 166 del Código de
Familia se administran y disponen libremente por el conviviente a quien
pertenecen; en este capitulo son aplicables por analogía las previsiones
contenidas en los Art. 103 al 110 del mismo Código.29
29 PAZ Espinoza Félix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, Ed. Grafica GG, La Paz-Bolivia 2002. Pág. 195-196.
7. ESTABILIDAD Y PERMANENCIA
A la Unión de Hecho se le suele exigir el elemento estabilidad y/o duración
para lograr sus efectos jurídicos, posición que trae el Código Civil francés en
su artículo 340 numeral 4, cuando afirma que la convivencia de hecho implica
“en efecto la comunidad de vida, relaciones estables y continuas”. Y al
parecer el criterio indicado para medir esa estabilidad es el de la fijación de
plazos cuyo cumplimiento pueda indicar la seriedad del compromiso y, claro
esta, generar los efectos jurídicos que le son propios.
En todo lo anterior se entiende que siempre se trata de preservar la unión
monogámica y que jurídicamente ello esta plenamente justificado.
Singularidad y estabilidad parecieran entonces ser las llaves de la
convivencia, pero por definición la conjunción de estos elementos no es tan
simple.
Si bien es cierto que la idea de desarrollar de manera conjunta un proyecto
de vida requiere cierta constancia y permanencia para lograr su fin y ser
reconocido, no es menos cierto que la mera convivencia estable no implica
necesariamente una convivencia marital, y como ejemplo de ello podemos
citar la convivencia entre hermanos, amigos o personas que no
necesariamente tienen entre si relaciones afectivas y menos sexuales. Es
perfectamente posible, a nuestro juicio, que existan uniones de hecho no
estables, como en el caso de aquella que ha sido declarada y/o reconocida
legalmente y cuyos miembros luego se separan, caso en el cual sigue siendo
unión de hecho pero sin permanencia ni estabilidad.
La estabilidad no garantizas ni significa una duración determinada de la
relación, aunque la duración si puede hacer presumir la estabilidad de la
misma. Tengamos en cuenta casos tan típicos como el de los extranjeros
que en Estados Unidos celebraban matrimonios ficticios para obtener
residencias o ciudadanías, uniones cuya duración y convivencia eran
verificadas por las autoridades en este tipo de plazos. ¿Qué estabilidad podía
haber allí? Es claro, entonces, que ni la simple duración puede ser
determinante duración o estabilidad.
8. LEGISLACIÓN ACTUAL
Tras considerar el aspecto social de las uniones de hecho, sus elementos
constitutivos y motivaciones existenciales, se aborda el problema de su
reconocimiento y equiparación jurídica, primero respecto a la familia fundada
en el matrimonio y después respecto al conjunto de la sociedad. Se atiende
posteriormente a la familia como bien social, a los valores objetivos a
fomentar y al deber en justicia por parte de la sociedad de proteger y
promover la familia, cuya raíz es el matrimonio.
Actualmente nuestra legislación al reconocer las Uniones Libres o de Hecho
al igual que el matrimonio, aparentemente las protege, pero las personas que
viven en unión libre o de hecho antes de considerarlos como tal, la parte
interesada tiene que seguir un proceso de reconocimiento de Unión Libre o
de Hecho, esperando que sea aprobada la demanda y posteriormente
ejecutoriada, para que pueda surgir efectos jurídicos. Pero si los matrimonios
se realizan ante un oficial de Registro Civil y llevan un registro de los
mismos, ¿Qué pasa con las Uniones Libres o de Hecho? Tendrán algún
registro?, las uniones libres o de hecho actualmente no pueden ser
registrados o inscritos en las instancias pertinentes como ser el Servicio de
Registro Cívico ya que existe un vacio jurídico, no existe una normativa que
ampare este tipo de registros.
8.1 Constitución Política del Estado
Anteriormente en el Código Civil Santa Cruz de 1931, siguiendo a su
modelo desconoció la unión libre o de hecho y por supuesto las
relaciones jurídicas que de ella emergen. Solo tenían alguna
repercusión en el área social, la Constitución Política del Estado de
1945 llego a incluir el concubinato en la Constitución Política del
Estado, las reformas introducidas en la Constitución tienen el
significado transcendental en materia de derecho familiar, como el
reconocimiento de la igualdad jurídica de los cónyuges, desde ese
tiempo hasta ahora no hay cambios trascendentales con respecto a
este tema, porque actualmente en la Constitución Política del Estado
las uniones libres o de hecho, que reúnan condiciones de estabilidad y
singularidad y sean mantenidas entre personas con capacidad legal
para contraer enlace, producen efectos similares a los del Matrimonio
en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes y en
lo que respecta a los hijos nacidos de ellas30
8.2 Código de Familia
Siguiendo la jerarquía de la normatividad jurídica referente a las
uniones conyugales libres, expresamos que el Código de Familia en el
Titulo V Capitulo único Art. 158 establece: se entiende como unión
conyugal libre o de hecho cuando el varón y la mujer, voluntariamente,
constituyen hogar y hacen vida común en forma estable y singular,
con la concurrencia de los requisitos establecidos por los artículos 44
y 46 al 50 del mismo Código de Familia. Asimismo señala los artículos
159 al 172, los cuales señalan que las uniones conyugales libres o de
hecho producen efectos similares al matrimonio, tanto en las
relaciones personales como patrimoniales de los convivientes. La
fidelidad, la asistencia y la cooperación son deberes recíprocos de los
convivientes. La fidelidad, la asistencia y la cooperación son deberes
recíprocos de los convivientes.
30
GACETA OFICIAL DE BOLIVIA, CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO, Art.63.II. Las uniones libres o de hecho que reúnan
condiciones de estabilidad y singularidad, y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal, producirán los mismos efectos que
el matrimonio civil, tanto en las relaciones personales y patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas e hijos adoptados o
nacidos de aquellas
8.3 Ley del Órgano Electoral
Mediante Ley 018/2010 de 16 de junio de 2010 del Órgano Electoral
Plurinacional, Art. 70, que se crea el Servicio de Registro Cívico
(SERECI) como entidad publica bajo dependencia del Tribunal
Supremo Electoral, para la organización y administración del registro
de las personas naturales, en cuanto a nombres y apellidos, su estado
civil, filiación, nacimiento, hechos vitales y defunción31, entre otros, sin
embargo, en esta etapa transitoria para la implementación del
SERECI, actualmente, se cuenta y utilizan los libros tradicionales del
Registro Civil y los creados al amparo de la Resolución Administrativa
021/2010 los de Reposiciones y Traspasos, correspondientes al
registro de nacimientos, matrimonios y defunciones, en las distintas
modalidades, en los que el asentamiento de cualquier disposición
judicial se registra en la modalidad de nota marginal sobre una partida
determinada, sin embargo, el presente caso que nos ocupa, nos lleva
a evidenciar que dicha entidad no cuenta con libros de Registros
específicamente de Reconocimiento de Uniones Libres o de Hecho,
no correspondiendo el registro en los libros de matrimonio, por varios
aspectos, siendo el mas relevante que el mismo corresponde al
registro de matrimonios civiles, celebrados por Oficiales de Registro
Civil, donde el principal elemento es la expresión de la voluntad de los
contrayentes, aspectos que de acuerdo a la doctrina jurídica
diferencian neurálgicamente al Reconocimiento de Uniones Libres o
de Hecho. No obstante ello, en la línea del espíritu mismo de la Ley
del Órgano Electoral, las prerrogativas del SERECI y el mandato
Constitucional, es evidente la necesidad implementar una normativa
que ampare el registro de Uniones Libres o de Hecho y permitir que el
mandato de inscripción de estos casos emitidas por el Juez
31
GACETA OFICIAL DE BOLIVIA, LEY DEL ÓRGANO ELECTORAL PLURINACIONAL. Art.70. (Creación del Servicio de Registro
Cívico).- I. Se crea el Servicio de Registro Cívico (SERECI) como entidad publica bajo dependencia del Tribunal Supremo Electoral, para la
organización y administración del registro de las personas naturales, en cuanto a nombres y apellidos su estado civil, filiación, nacimiento, hechos
vitales y defunción, así como el registro de electores y electoras para el ejercicio de los derechos civiles y políticos.
competente se cumplan. Asimismo esto ayudara a la entidad
encargada de registrar estos casos contar con un archivo físico e
informático del registro del reconocimiento judicial de estas uniones,
así como de cumplir con el mandato legal del registro del estado civil
de las personas de manera integral.
CAPÍTULO III
LEGISLACIÓN COMPARADA Y REGULARIZACIÓN DE
LAS UNIONES LIBRES O DE HECHO EN NUESTRA
ACTUALIDAD
5. ANTECEDENTES LEGALES DEL CONCUBINATO
1.1. CONCUBINATO EN EL DERECHO ROMANO
Para los romanos las justas nupcias eran la unión de un hombre y de una
mujer para toda la vida, con participación del derecho divino y humano
(NUPTIAE SUNT CONJUNCTIO MARIS ET FEMINAE, CONSORTIUM
OMNIS VITAE, DIVINI ET HUMANI IURIS COMMUNICATIO), es por ello
que los romanos entendían el concubinato como una unión de inferior
naturaleza a las justas nupcias, que producía efectos jurídicos. En el
Derecho Romano Antiguo, traía el amancebamiento situación de mero
hecho, pero ulterior a ello más exactamente en la época del Bajo Imperio
acabó por reconocerse al Concubinatus, matrimonio regular pero de orden
inferior cuyos efectos eran los de hacer a los hijos alimentarios del padre,
el de permitirse que éstos fueran legitimados a diferencia de los que no
fueran liberi naturalis, el de conferir a concubina y a hijos vocaciones
hereditarias limitadísimas y algún otro.
El concubinato pues se va constituyendo lentamente hasta que en la época
de Augusto se erige como una especie de matrimonio también los
diferentes doctrinantes han emitido que en el Derecho Romano se
consideraba el concubinato como una unión lícita, e inclusive, se constituyó
debido a su difusión en matrimonio regular que era imposible, como lo eran
las justas nupcias por causas de moralidad pública, tales como el
parentesco, impubertad, existencia de un matrimonio, o de un concubinato
anterior.
En cuanto al origen se puede decir que tuvo su "génesis" en los
matrimonios de clase desigual, pero en realidad, asevera que el emperador
Augusto decidió que la unión prolongada con una concubina no constituía
un stuprum. La definición que adoptan los disímiles textos romanos se
circunscribe así: LEGÍTIMA CONJUNCTIO, SINE HONESTA
CELEBRATIONE MATRIMONNI.
La constitución del concubinato se daba básicamente en la desigualdad de
los contrayentes, como por ejemplo cuando un ciudadano romano tomaba
a una liberta, o a una mujer de condición inferior, como esposa; esta unión
era permitida entre púberes célibes, que no tuviesen impedimento de
parentesco, aceptándose solamente un concubinato, que fueran solteros,
sólo se podía dar el concubinato entre un hombre y una mujer, no existía
ninguna formalidad para la constitución del concubinato y se podía disolver
por la voluntad de los concubinos. La mujer carecía de la condición social
del marido, y no podía aspirar al título de "materfamilias"; los hijos nacían
"sui iuris", y no estaban sometidos a la autoridad del padre, eran cognados
de la madre y de los parientes maternos.
Constantino les dio el carácter de " liberi naturales " (hijos naturales), para
distinguirlos de uniones pasajeras cuyos hijos eran llamados "vulgo
concepti" o bastardos. Ulteriormente, los hijos de concubinato pudieron ser
legitimados mediante matrimonio posterior de sus padres.
Justiniano, quien llamó al concubinato "licita consuetudo", instituyó la
obligación alimentaria en favor de los hijos de concubinato, y ciertos
derechos de sucesión "ab intestato", en provecho de la concubina, definió
la licita consuetudo como " la cohabitación estable con mujer de cualquier
condición, sin affectio maritalis".
El concubinato se incrusta en la legislación de Justiniano gracias a las
disposiciones de la ley Julia de adulteriis y de la Papia Popea. Pero León
VI, el filósofo, suprimió los derechos de la concubina por estimarlos
contrarios al espíritu cristiano.
1.2 CONCUBINATO EN EL DERECHO ESPAÑOL
1.2.1. Las Siete Partidas
La palabra Concubinato fue sustituida por la de Barraganía, en ésta los
amancebados tenían que vivir juntos, cohabitar y carecían de todo
impedimento basado en la cognación o en la agnación que les impidiese
contraer matrimonio. Para que un hombre pudiese recibir a una mujer libre
como barragana era necesario efectuarlo ante homos bonos, explicando
que la tomaba como a su barragana de tal forma que si no lo hacía de esta
manera se presumía que era su mujer legítima. Tampoco se podía tener
como barragana a una parienta tanto en el orden de filiación civil como
natural, hasta el cuarto grado. Con ello, el legislador propendía por evitar
incestus. Los Adelantados de tierras, asimilados a los gobernadores de
provincias romanas, no podían tener mujer legítima, pero sí barragana, y
en cuanto al número, no se podía tener más que una barragana, la cual
debía guardar fidelidad, o sea, evitar todo comercio sexual fuera de su
unión extramatrimonial.
En cuanto a los hijos dice: "que son aquellos que no nacen de casamiento
según la ley " y más adelante al mencionar varias clases de hijos
ilegítimos, afirma en la ley I que "Naturales et non legítimos",
respectivamente, llamaron los Sabios antiguos a "los hijos que no nacen de
casamiento según ley, así como los que nacen en las barraganas”.
• Los hijos de estas uniones con barraganas fueron considerados
como hijos naturales. Sin embargo, debe notarse que los hijos
naturales bien podían ser legitimados. Así el Papa podía legitimar al
hijo de un clérigo o lego, con el objeto de que pudiesen llegar a ser
clérigos, e inclusive obispos si en la dispensa se contenía tal
disposición. Pero era necesario que en el momento de engendrarlo,
el padre "no hubiese mujer legitima, ni ella otro marido". De manera
que los únicos hijos legitimables eran los que procedían de
barraganas, siendo imposible la legitimación de los adulterios.
1.2.2. Las Leyes de Toro
Esta ley determina que se considere como hijo natural al hijo de aquellos
padres que al momento de la concepción o del nacimiento no tenían
impedimento para casarse. Vislumbra HUMBERTO RUIZ: "...capitalmente
se diferencia el espíritu general de la citada ley, del que rigió en roma y del
visto en el derecho de las partidas respecto a los hijos naturales, en cuanto
aquélla extendió el beneficio de naturalidad no sólo a los procreados en
concubina o barragana sino también a otros ilegítimos, siempre que
provinieran de padres que podían casarse sin dispensa, y ni siquiera exigió
que se tratase de una sola mujer, ni que viviese en la casa del padre, ni,
finalmente, que la aptitud matrimonial se tuviesen el momento de la
concepción y también en el parto, dejando con la disyuntiva abierta la
puerta para que pudiesen lograr la filiación un número mayor de hijos."
Según el Derecho español antiguo se distinguían: el matrimonio
propiamente dicho; el matrimonio a yuras, o simplemente juramentado y
oculto; y la barraganía, por lo general enlace de soltero (clérigo o laico) o
viudo y soltera o viuda; y aunque el Concilio de Valladolid (1228) prohibió
la barraganía, no se logró con ello disminuirla. En las Partidas se admitió la
validez del matrimonio a yuras aunque allí se decretaron penas para
quienes lo contrajesen más el Concilio de Trento, exponiendo que los
matrimonios clandestinos celebrados anteriormente eran verdaderos
matrimonios a pesar de que la Iglesia detestaba de ellos, declaró que en lo
futuro serían nulos aquellos que fueran celebrados sin la asistencia del
párroco y testigos y esto se incrustó en el Derecho de la Península. En
cuanto a la Barraganía, la situación cambió con la expedición de las
Partidas, en que se expresó tolerarla.
Pero la barraganía, tal como fue definida en las partidas, no producía otro
efecto jurídico que el de conferir a los hijos la calidad de naturales.
1.3. CONCUBINATO EN EL DERECHO CANÓNICO
En el Derecho Canónico, el concepto de concubinato es más restringido
que en el Derecho Civil, porque adquiere un matiz de delito que supone la
existencia de elementos tales como la notoriedad pública de esas
relaciones carnales continuas o por lo menos frecuentes que realizan un
hombre y una mujer ilegalmente. Se aclara que se habla de delito
canónico, ya que actualmente no se tipifica como delito, aunque lo fue en
el derecho antiguo (en Colombia C. P de 1890). El Código de Derecho
Canónico, en sus cánones 2357, 2358 y 2359 condena el concubinato de
los seglares, de los clérigos in sacris. La convivencia de clérigos con
mujeres es sólo permitida con aquellas de quienes se hace imposible
sospechar como madre, la hermana, la tía y aquellas que a pesar de no
guardar ningún parentesco, son de conocida honestidad o de edad
avanzada.
San Agustín de Hipona, por su parte, se inclinaba a admitir en bautizo a la
concubina que desde ese momento declarara que jamás conocería a otro
hombre que aquel con el cual había vivido, porque de lo contrario, desde
ese momento el concubino se vería obligado a abandonarla.
El Concilio de Orleáns de 528, asimila también el concubinato al
matrimonio, siempre que se guarden los principios de unidad y de la
indisolubilidad. En la Edad Media, el Derecho Canónico estableció medidas
contra los clérigos concubinarios. Los hijos nacidos ex soluto ex soluta
estaban en principio admitidos en la sucesión de su madre y también de su
padre.
En el Concilio de Basilea se organizaron una gran cantidad de medidas
contra el concubinato de los clérigos y aun contra los laicos, a quienes
aplicaron cuantas medidas eficientes disponían en esa época. En el
Concilio de Trento, las represiones se hicieron más efectivas y se condenó
en forma taxativa al concubinato. Todo laico que tuviera concubina, fuera
casado o no, debía ser amonestado tres veces por el obispo ordinario y si
persistía podía ser excomulgado.
1.4. CONCUBINATO EN EL DERECHO FRANCES
No se toleró el concubinato puesto que se consideraba que éste era
contrario al bien del Estado y castigábase el escandaloso de laicos. En
cuanto al de los eclesiásticos, prohibido por el Derecho Canónico, se
discutió si cuando fuera escandaloso correspondía reprimirlo a la autoridad
civil conjuntamente con la espiritual y acabó por resolverse que no había
privilegio en el particular. Declaráronse inválidas las donaciones entre
amancebados que no fuesen módicas y conducentes al suministro de
alimentos y estableciose la incapacidad de la concubina para recibir de su
amante por testamento. En el Derecho de las Costumbres era permitido
investigar la paternidad natural, pero los hijos naturales no tenían derechos
sucesorales, siendo el objeto de tal acción la obtención de alimentos.
Regía el principio que se conoce como Virgini Praegnanti Creditur
consistente en que los gastos del nacimiento y los subsiguientes se
cargaban a la persona que la virgen señalaba como padre de la criatura.
En el Derecho revolucionario el reconocimiento fue voluntario y se abolió la
libertad de investigar la paternidad, pero la Convención declaró el 2 de
noviembre de 1793 que los derechos sucesorales eran los mismos de los
hijos legítimos y naturales. La sociedad burguesa del siglo XIX se adaptó
gustosa al sistema del Código Civil, favorable al egoísmo masculino, pero
los moralistas condujeron al ataque. La jurisprudencia intervino en favor del
hijo natural y reguló los efectos jurídicos del concubinato dicha
jurisprudencia se estructuró en dos principios responsabilidad civil y
obligación natural.
La presión ejercida por la doctrina y la Jurisprudencia hizo que se
reformara el art. 340 mediante la expedición de la ley del 16 de noviembre
de 1912, dicha ley permitió de manera diáfana la investigación de la
paternidad en los siguientes casos: a. rapto o violación, cuando se sitúa en
el tiempo que pudo producirse la concepción b. seducción dolosa lograda
mediante maniobras dolosas; c. cuando el supuesto padre ha provisto al
mantenimiento y a la educación del hijo en calidad de padre o contribuido a
ello d. el concubinato notorio o relaciones estables por el tiempo en que
pudo producirse la concepción. Así pues, de acuerdo con esta ley se
consagra como uno de los casos para investigar la paternidad natural el
concubinato notorio.
1.5. CONCUBINATO EN EL DERECHO COLOMBIANO
El Código de 1873, denominaba concubina "la mujer que vivía con un
hombre públicamente, como si fueran casados, siempre que uno y otro
sean solteros o viudos". Este concepto correspondía con el de hijo natural
que era habido fuera de matrimonio de personas que podían casarse entre
sí al tiempo de la concepción cuyos hijos han obtenido el reconocimiento
(Art. 52). 2).
El legislador de 1887 consideró en forma severa y excluyente tanto la
familia natural como el concubinato. La ley 19 de 1890 (Código Penal)
erigió como delitos el adulterio de la mujer, el amancebamiento del marido
y el incesto, habiéndose derogado las dos primeras y subsistiendo la última
luego de haber expedido el Código de 1936. El Art. 451 del C.P. derogado,
definía el delito de amancebamiento como "el hecho de que dos personas
de diferente sexo, sin ser casadas hicieran vida como tales, en una misma
casa de manera pública y escandalosa".
Por su parte, la ley 45 de 1976 estableció en el Art. 4 que hay lugar a
declararla judicialmente la paternidad: " En el caso en que el presunto
padre y la madre hayan existido de manera notoria, relaciones sexuales
estables, aunque no hayan tenido comunidad de habitación y siempre que
el hijo hubiere nacido después de ciento ochenta días contados desde que
empezaron tales relaciones o dentro de los trescientos días siguientes a
aquel en que cesaron". Si bien, la ley 45 se inspiró en la ley del 16 de
noviembre de 1912 francesa, no consagró el concubinato notorio dentro del
período legal de la concepción, como lo hizo el Art. 4 de esta ley.
El Código Sustantivo del Trabajo tuvo en cuenta a los hijos naturales para
llamarlos a ocupar un puesto como herederos en algunos casos de
prestaciones laborales o sociales de su padre (Art. 204, inciso final en
consonancia con los art. 212, 214, 216, 231, 258, 275, 285, 293, y 294 del
mismo Código) La ley 90 de 1946 estableció el Seguro Social obligatorio y
creó el Instituto Colombiano de Seguros Sociales.
En cuanto al concubinato, reconoció efectos jurídicos por cuanto, en caso
de muerte producida por accidente o enfermedad, dispuso el Art.55 que a
falta de viuda se tenga en cuenta a: "a. La mujer con quien el asegurado
haya hecho vida marital durante los tres años y medio anteriores a su
muerte, o con quien haya tenido hijos siempre que ambos hubiesen
permanecido solteros durante el concubinato.
El Art.6 de la ley 75 de 1968 no consagró el concubinato para asumir la
paternidad, sino que se limitó a exigir: "4. En el caso en que entre el
presunto padre o la madre hayan existido relaciones sexuales en la época
en que según el Art. 92 del Código Civil pudo tener lugar la concepción;
dichas relaciones podrán inferirse del trato social y personal entre el padre
y la madre, apreciado dentro de las circunstancias en que tuvo lugar y
según sus antecedentes y teniendo en cuenta su naturaleza, intimidad y
continuidad".
El Art.42 de la Constitución de 1991 consagró un concepto amplio de
familia que comprende la legítima, la natural o consensual, y la adoptiva.
En efecto, en su primer inciso dice: "La familia es el núcleo fundamental de
la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión
libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad
responsable de conformarla". El Estado y la sociedad garantizan la
protección integral de la familia, sin tener en cuenta la forma como se ha
constituido (Art.42, inc.2 C.N.)32
• ANTECEDENTES EN BOLIVIA
Atendiendo a su antecedente Código Civil Francés, el Código de 1831 no
reconoció la unión de hecho, fue en materia social donde se empezó a
reconocer derechos para la compañera del trabajador. En la Constitución de
1.945 se reconoció el matrimonio de hecho. La Constitución de 1.961 cambia
el término de matrimonio y habla de uniones libre o concubinarias, que con
los requisitos de singularidad y estabilidad producirán efectos similares al
matrimonio, tanto en las relaciones personales como patrimoniales de los
convivientes, cuanto respecto a los hijos. La Constitución de 1967, sin
cambiar el espíritu cambia la redacción: “Las uniones libres o de hecho, que
reúnan las condiciones de singularidad y estabilidad y sean mantenidas
entre personas con capacidad legal para contraer enlace, producen efectos
similares a los del matrimonio, en las relaciones personales y patrimoniales
de los convivientes y en lo que respecta a los hijos nacidos de ellas”. Las
modificaciones que se hicieron a la Constitución en el año 1995, no alteraron
32 Origen y Evolución de la Unión Marital de Hecho, Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario Facultad de
Jurisprudencia, Bogotá, noviembre 19 de 2000.
la anterior redacción. Nuestro Código de familia en su art. 158 dice: “Se
entiende haber unión conyugal libre o de hecho cuando el varón y la mujer
voluntariamente constituyen hogar y hacen vida en común en forma estable
y singular, con la concurrencia de los requisitos establecidos por los arts. 44
y 46 al 50”.
6. LEGISLACIÓN COMPARADA
Veamos ahora en concordancia con lo anterior, es decir, frente al dogma de
la singularidad y sus sinónimos, cual es el actual panorama en algunos
países.
6.1 Chile
En este país, donde la ausencia del divorcio vincular ha multiplicado
las uniones libres dada la exigencia de obtener una declaratoria de
nulidad como requisito para contraer un nuevo matrimonio, el
termino “concubinato” sigue siendo la formula rectora de su
tratamiento jurídico. Y aunque la legislación solo se refiera a el de
manera indirecta al mencionar a los hijos y a la madre naturales, si
han sido doctrinalmente determinados sus elementos
característicos, tales como el acuerdo de hombre y mujer para la
convivencia, la estabilidad, que excluye la idea de trato accidental; la
permanencia, la aptitud y apariencia matrimoniales y la fidelidad y el
carácter monogámico de la relación.
6.2 Cuba
El artículo 18 de Código de Familia se refiere al matrimonio no
formalizado y contempla la unión entre hombre y mujer con aptitud
legal para contraer matrimonio y siempre que reúna los requisitos
de estabilidad y singularidad.
6.3 Costa Rica
Pese a no existir norma especial sobre la unión de hecho, en
diversos estatutos se reconocen derechos al compañero o
concubino, términos asimilados, y para que estos puedan ser
sucesores legítimos se exige no solamente la inexistencia de vinculo
matrimonial vigente, sino además una relación publica, singular y
estable que perdure por lo menos tres años.
6.4 Panamá
El Código de Familia expedido en 1994 trae en su articulo 53 el
matrimonio de hecho entre las formas especiales de matrimonio civil
y exige cinco años consecutivos en condiciones de singularidad y
estabilidad. Anota sin embargo el profesor Ulises Pitti que “esa
unión no se equipara al matrimonio civil sino que se reconoce como
tal y surte por consiguiente los mismos efectos del matrimonio civil
ordinario”. Consideramos, no obstante, que la legislación panameña
no introdujo mas que formalmente el termino “matrimonio de hecho”,
ya que la ausencia de los efectos personales sigue marcando una
gran diferencia con el concepto clásico de matrimonio.
6.5 Argentina
Opta este país por la posición abstencionista del código napoleónico
en la cual se omite todo tratamiento legislativo del concubinato y sus
consecuencias tanto personales como patrimoniales. No obstante el
silencio legislativo, la fuerza de las circunstancias ha determinado la
aparición de soluciones especificas, como los beneficios de orden
pensional, la subrogación del contrato de arrendamiento al fallecer
el compañero arrendatario y otras que han sido incorporadas a al
legislación civil.
Merece destacarse como los profesores Bossert y Zannoni33, se
refieren a lo que denominan matrimonio consensual, entendido este
como un acto en el que las partes se comunican entre si su voluntad
de tomarse como marido y mujer sin la presencia del funcionario
competente. Lo diferencian del concubinato al definir este como una
simple situación de hecho originada en la convivencia. Podría ser,
por que no, una categoría asimilable a la del matrimonio de hecho,
de no ser porque las características del matrimonio consensual y del
concubinato se confunden y pueden darse en una u otra figura
indistintamente; es decir, que para llegar a este tipo de matrimonio
seguramente ha de preexistir una convivencia de hecho así sea
oculta, y así mismo, es seguro que los concubinos han escogido su
opción consensualmente sin importar la existencia o no de un acto
mutuo de intercambio de consentimiento. Existe por supuesto allí
una enorme dificultad probatoria para convertir en acto o negocio
jurídico lo que por naturaleza no lo es. En Argentina hay cuatro
estados civiles: soltero, casado, divorciado, viudo.
6.6 Guatemala
Tal vez sea este el país percusor en materia de legislación sobre la
unión de hecho en nuestro medio. En efecto, el articulo 173 del
Código Civil la define como “la unión de un hombre y una mujer con
capacidad para contraer matrimonio..”, norma incorporada desde
1947 a través de un ordenamiento llamado “estatuto de las Uniones
de Hecho”, que entro a regir con efectos retroactivos hasta el 15 de
septiembre de 1937.
33 GUSTAVO BOSSERT Y EDUARDO ZANNONI, Manual de derecho de Familia, 2da ed., Buenos Aires, Edit. Astrea, 1989,
Pág. 346
6.7 Colombia
Mediante la Ley 54 de 1990 se legislo por primera vez en materia de
uniones no matrimoniales, ya que hasta ese momento solo
tímidamente se regulaban aspectos de orden pensional y por vía
jurisprudencial se habían reconocido derechos a ala concubina,
previa demostración de la existencia de una sociedad de hecho. Sin
embargo, esta unión no se asimila al matrimonio y doctrinalmente se
defiende la subsistencia de la figura del concubinato para señalar
aquellas parejas respecto de las cuales, pese a hacer comunidad de
vida, esta no es permanente y/o singular. En Colombia hay tres
estados civiles: soltero, casado, unión marital de hecho
(compañero).
7. PRINCIPIOS RECTORES RELATIVOS A LA
REGULARIZACIÓN DE LAS UNIONES LIBRES O DE
HECHO
Es claro hasta aquí que la unión que todas las legislaciones en mayor o
menor grado tiende a proteger, incluso en aquellos países de corte
abstencionista donde el concubinato es generador de ciertos y limitados
efectos aisladamente considerados, será siempre la unión heterosexual, con
duración determinada, estabilidad y permanencia pública, todo ello sin contar
el advenimiento de los hijos.
PRINCIPIOS RECTORES
• Como bien dice Martín Pérez, la tutela jurídica de las uniones libres se
justifica, en primer lugar, por constituir una relación jurídica familiar, y
como tal, ha de recibir protección social, jurídica y económica. Si bien no
es una relación matrimonial, pero tampoco va en contra de las moral ni
contra bonos mores, parece necesaria su tutela por tener una apariencia
de matrimonio. En cualquier caso, las situaciones convivenciales exigen
atención del derecho en la medida que cuando existe prolongada
cohabitación se crea una serie de intereses dignos de tutela. Para este
autor, la exigencia que se presenta no es tanto la de regular la relación en
sí –creada al margen del derecho (rectius: del status de cónyuge)- como
la de regular la situación jurídica de cada una de las partes que forman la
unión y sus respectivos patrimonios. El que no exista matrimonio no
significa que los intereses personales y patrimoniales de los concubinos
no merezcan protección, tanto durante la convivencia como al momento
de su ruptura.
• Alguna vez, Pantaleón, siguiendo a Roppo, propuso una distinción sobre
la base del objeto específico de las normas jurídicas: de un lado, aquellas
destinadas a la regulación de la relación entre varón y mujer considerada
en sí misma; de otro, las normas que no regulan la relación pero en cuyos
supuestos de hecho tal relación aparece como relevante, como uno de
los presupuestos de aplicación. Según señala, únicamente en este
segundo grupo de normas se impone una clara equiparación entre
uniones matrimoniales y convivenciales.
• Martínez Rodríguez coincide cuando sostiene, con acierto, que en la
actividad legislativa destaca un progresivo aumento del número de
normas que contemplan la situación de la pareja no matrimonial. Son
normas que regulan de manera fragmentaria y sólo en determinados
aspectos en los que la unión no conyugal es un dato que la norma toma
como supuesto de aplicación.
• Ferrando sostiene que una de las tendencias que viene afirmándose
desde hace algún tiempo en diversas experiencias es aquella de
disciplinar las uniones no formalizadas. En un segundo sistema se
requiere de cierta formalidad como el registro ante una autoridad pública.
En este caso tiene suma importancia la elección hecha por los
interesados pues se precisa de una solicitud expresa, pudiendo tener
efectos limitados (como en Bélgica o en Francia con el Pacte civil de
solidarité o PACS)o una equiparación casi completa con el matrimonio
(como en Dinamarca, Suecia, Noruega, Holanda) .
El registró o inmatriculación tiene la ventaja de aportar certeza. Simplifica
la prueba de la convivencia y la atribución de derechos y deberes a los
concubinos. Además, protege la libertad de elección, dado que sólo quien
así lo desea registra el acuerdo de convivencia. Pero no resuelve el
problema de las parejas que carecen de la inscripción de los pactos que
hubieren celebrado.
3.1. Unión Regulada
La Regulación jurídica de las parejas de hecho difiere de unos Estados a
otros; existen Estados en los que una pareja cumpliendo determinados
requisitos goza de “facto” de un “status” similar al matrimonial (Ecuador,
con la convivencia de dos años); otros Estados anudan los efectos
jurídicos de una relación estable a la decisión negocial de sus miembros,
a sus pactos (Francia, con el pacto de solidaridad), y finalmente existen
Estados que no las regulan (nuestra legislación estatal carece de
regulación unitaria). Donde pueda no solo reconocerse al igual que el
matrimonio sin proteger los valores que podrían afectar a una de las
partes, y se pueda implementar una normativa que ampare la inscripción
de estos casos ya sea judicialmente o administrativamente, para que se
tenga al igual que el registro de los matrimonios, también el registro de las
Uniones Libres o de Hecho.
Si el matrimonio no se acaba por la ruptura de la singularidad ni tampoco
por la carencia de estabilidad y aun así continua vigente su protección
jurídica, ¿Por qué no sucede los mismo con las restantes parejas de
convivientes?
La mayoría de la doctrina estima conveniente una intervención mínima del
legislador en materia de parejas de hecho, para contribuir a aclarar los
conflictos que la convivencia suscita en aras de proteger al más
necesitado. Y en algunos casos puede observarse como se señalan para
la unión de hecho efectos que no distan mucho de los que ya existen para
el matrimonio, lo que demuestra que entre ambas formas de convivencia
existe un denominador común.
Resulta claro que las uniones de hecho, por lo pronto solamente las
heterosexuales, son generadoras de relaciones familiares con total y
absoluta independencia de su ubicación social o jurídica. Y mientras ello
ocurra, es claro que los que hoy son requisitos esenciales mañana solo
serán aspectos circunstanciales no sujetos a consideración cuando se
trata de reconocer igualdad de derechos entre las personas.
3.2. El panorama jurídico-legal de las uniones estables
de pareja
Una de las notas más características de nuestra sociedad actual es una
nueva estructuración conceptual de la familia y una paulatina
desafección hacia el matrimonio. Es público y patente el hecho de que
se está produciendo una desaceleración en el número de matrimoniales
concertados. Una de las consecuencias de esta disminución de los
matrimonios es el creciente aumento de las uniones de hecho.
La convivencia more uxorio no es una realidad social novedosa, pero sí
lo es, sin embargo, la pretensión de presentarlas, social y jurídicamente,
como situaciones equivalentes o análogas al matrimonio. El
reconocimiento jurídico de las parejas de hecho encuentra su
justificación en la constitución de una relación jurídica familiar que,
como tal, es susceptible de recibir la protección social, jurídica y
económica que los poderes públicos han de asegurar a la familia.
La pareja de hecho constituye en nuestros días una nueva realidad
social distinta del matrimonio, que se caracteriza por ser una unión
estable y familiar que se ha visto favorecida por su reconocimiento en el
ámbito del derecho. Sin embargo, la constatación de estas uniones de
hecho no casa excesivamente bien con el tratamiento dispensado por el
legislador estatal. En el ámbito del derecho estatal nos encontramos
con una legislación fragmentaria, dispersa y, a todas luces, insuficiente.
Por parte de algunos sectores más bien conservadores se manifiesta
que esta falta de reconocimiento legal a nivel estatal, que esta ausencia
de un status jurídico propio se produce por la propia voluntad de los
miembros de la pareja estable, quienes pudiendo optar por el
matrimonio, prefirieron desechar esta idea. Siendo completamente
cierto que el nacimiento de las uniones estables se produce al margen
del matrimonio, no siempre deriva el mismo de la propia voluntad de los
convivientes, sino más bien en la imposibilidad de contraer nupcias por
la preexistencia de un vínculo matrimonial anterior que no se encuentra
disuelto por alguno de los mismos. Asimismo, resulta llamativo resaltar
que nuestro ordenamiento jurídico no ofrece una opción de convivencia
alternativa al matrimonio entre personas de distinto sexo que no sea el
matrimonio.
8. LEGISLACIÓN ACTUAL
Actualmente en nuestra legislación aparentemente las Uniones Libres o de
Hecho, están protegidas y en igual condición que los matrimonios de
derecho, ello no es así sino hasta que alcanza a ser reconocidas mediante
una resolución judicial, donde alcanza la cosa juzgada y ejecutoriada para
surtir efectos legales, y no existe una norma que ampare la inscripción de las
mismas, teniendo un vacio jurídico al respecto.
De lo dispuesto en los arts. 63 de la Constitución Política del Estado, 158 y
159 del Código de Familia, se extraen los siguientes elementos
caracterizadores de la unión conyugal libre o de hecho en nuestro
ordenamiento jurídico:
1) Unión de un varón y una mujer
2) Unión voluntaria
3) Constitución de un hogar y vida en común
4) Unión estable
5) Unión singular
6) Que los convivientes cumplan con los requisitos para contraer
matrimonio.
Para que la unión de hecho tenga efectos similares al matrimonio, aparte de
ser necesario que reúna las características de estabilidad y singularidad, es
decir, que sea duradera en el tiempo y mantenida entre un varón y una
mujer en forma exclusiva, debe establecerse entre personas que no estén
impedidas para contraer matrimonio, observando los requisitos previstos en
los arts. 44 y 46 al 50 del Código de Familia. Sin embargo, la doctrina y
nuestra legislación apuntan a ampliar estos efectos a las uniones
mantenidas entre personas que no cumplan estos requisitos, ej: la falta de
libertad de estado de uno o ambos convivientes, siempre y cuando hay
buena fe de ambos o de simplemente de uno de ellos. En este sentido el art.
172 del Código de Familia dice textualmente: “No producen los efectos
anteriormente reconocidos, las uniones inestables y plurales, así como las
que no reúnen los requisitos prevenidos por los arts. 44 y 46 al 50 del
presente Código, aunque sean estables y singulares. Sin embargo en este
último caso (se refiere a los impedimentos o requisitos para contraer
matrimonio) pueden ser invocados dichos efectos por los convivientes
cuando ambos estuvieron de buena fe, y aún por uno de ellos, si solo hubo
buena fe de su parte, pero no por el otro. Queda siempre a salvo el derecho
de los hijos”
4.1 PRUEBA DE LA UNIÓN CONYUGAL LIBRE O DE
HECHO
Si el matrimonio se prueba con el certificado de matrimonio extraído del acta
respectiva, la unión libre o de hecho debe ser declarada por el juez. La
sentencia dictada por este es título suficiente para establecer la filiación de
los hijos, pedir la división de los bienes, asistencia familiar, etc.
Están legitimados para pedir la declaración de unión libre: los hijos, los
padres, y los herederos de estos y aquellos, los convivientes y ex-
convivientes. Los legitimados para ser demandados son los padres y
convivientes o ex-convivientes. En caso de fallecimiento serán los herederos
del fallecido.
4.2. PROCEDIMIENTO
La declaración de la unión libre o de hecho, según lo establecido por el art. 214
del Código de Familia, se tramita en proceso sumario ante el Juez de Instrucción
de Familia, pero como no tiene un procedimiento propio, se aplica lo dispuesto en
los arts. 479, 481 y 484 del Código de Procedimiento Civil, es decir, en a la
presentación de la demanda, el ofrecimiento de la prueba, la contestación, las
excepciones, los días en que debe dictarse la sentencia y los medios de
impugnación. En cuanto al plazo probatorio debe aplicarse lo dispuesto en el art.
383 del Código de Familia, es decir, 8 días prorrogables a 15, al cabo de los
cuales se pronunciara sentencia o la resolución que corresponda, no admitiendo
reconvención que será rechazada de oficio.
CAPÍTULO IV
NATURALEZA JURÍDICA DE LAS UNIONES LIBRES O
DE HECHO Y EL VACIO EXISTENTE EN LA
LEGISLACIÓN ACTUAL
4. NATURALEZA JURÍDICA DE LA UNION LIBRE O DE
HECHO
Determinar la naturaleza jurídica del concubinato es un tanto urticante por
temor a caer en imprecisiones conceptuales, de ahí que muchos autores han
esquivado deliberadamente asumir esa responsabilidad, nosotros corriendo
el mismo riesgo trataremos de situar el instituto de acuerdo con lo que resulta
del estudio de la doctrina.
No obstante que la Carta Magna y el Código de Familia conceden al
concubinato o la unión de hecho efectos similares a los del matrimonio civil,
el tratamiento que otorga la doctrina actual, la relación de hecho es
considerado bajo un estatus semijurídico como matrimonio de hecho. Esa
concepción en criterio de otros tratadistas es errónea, porque entre el
concubinato y el matrimonio de hecho existen diferencias absolutas y bien
marcadas, porque el primero se trata simplemente de una unión libre o de
hecho constituida por la sola voluntad de los convivientes, mientras que el
segundo, obedece aun acto jurídico que sobreviene al concubinato
legalizándolo mediante un proceso contradictorio en el que se emite una
resolución declarándolo así, que mas tarde se lo inscribe en la oficialía del
registro civil como tal.
De lo anterior, resulta que el concubinato, jurídicamente, es una simple
relación de hecho entre un hombre y una mujer que hacen convivencia
marital en forma singular y estable, brindándose recíprocamente fidelidad,
ayuda y cooperación, cumpliendo cada uno con los deberes y obligaciones
que resultan de ella, según dispone la ley, en forma similar a lo que sucede
en el matrimonio tanto en el aspecto personal como patrimoniales.
Conviene además tener presente que la unión concubinaria se produce
únicamente por la voluntad de los convivientes, sin necesidad de recurrir a
ningún procedimiento legal ni recibir autorización de autoridad publica alguna;
en cambio el matrimonio civil se constituye mediante un acto jurídico
celebrado por el oficial de registro civil cumpliendo con los requisitos y
formalidades previstas en la ley, bajo sanción de anulabilidad en caso de
omisión de algún presupuesto legal.
En nuestro medio y en la practica judicial , se denomina matrimonio de hecho
al reconocimiento o comprobación que se hace mediante una resolución
judicial resultante de un proceso sumario familiar, en base a la existencia de
la convivencia concubinaria o unión libre de hecho, reuniendo los concubinos
las condiciones y requisitos legales para contraer enlace, legalizándose de
esa manera esa unión disponiéndose luego su inscripción en la oficialía del
registro civil como cualquier otro matrimonio Art. 214 del Código de
Familia.34
5. ANÁLISIS DE LOS PROBLEMAS JURÍDICOS DE LAS
UNIONES LIBRES O DE HECHO
A pesar de que el matrimonio aparece como una institución prácticamente de
condición universal, regulado tanto por el Derecho como por las distintas
religiones existentes; con el paso de los años, ha ido creciendo
progresivamente bajo su sombra la figura del concubinato, entendiéndose
este como la unión de hecho de un hombre y una mujer, sin impedimentos
para casarse.
En aras de caracterizar plenamente el concubinato, se cita a González
(1999), quien señala como causas de la existencia del mismo:
34 PAZ Espinoza Felix C. Derecho de Familia y sus Instituciones, 1ra. Edición, La Paz-Bolivia 2000. Pág. 189-191.
2.1 CAUSAS DEL CONCUBINATO
1) Causas Económicas. Debido a la insuficiencia económica en los países
subdesarrollados donde hay bajos recursos económicos o pobreza dan
lugar a la proliferación de las uniones de hecho, aunque algunos tengan
el propósito de celebrar el matrimonio civil, debido a sus pocos ingresos
no están en condiciones de asumir los gastos de un matrimonio.
2) Causas Jurídicas. El legislador ha optado por dos instituciones jurídicas
tales como: El matrimonio y el divorcio, sin embargo las formalidades para
la celebración del matrimonio, no son las más apropiadas ya que en vez
de facilitarlo lo entorpecen y no lo promueven, debido a estas
formalidades se promueve el concubinato.
3) Causas Culturales. En los países latinoamericanos las uniones de hecho
se dan con mayor intensidad en los lugares donde la población es de bajo
nivel cultural y económicamente pobre en razón que no toma conciencia
de sustituir las uniones de hecho por el matrimonio, o que optan por
seguir a sus costumbres ancestrales, o el matrimonio religioso que no es
más que otra forma de promover el concubinato.
Las causas tanto sociales, económicas jurídicas y culturales contribuyen
al concubinato sin embargo el legislador debe optar por dar una solución
a éste y no ignorarlo sino regularlo o acogerlo dentro de una norma
coercible para su desaparición o extirpación, o ampararlo dándole
garantías, puede optar por dos caminos como procurar su disminución o
eventual desaparición o prestarle amparo o conferirle la validez que
necesita.
Ya que los hijos resultan siendo perjudicados de la inestabilidad de la
unión, y la conviviente al disolverse la unión queda despojada muchas
veces por parte de su concubino, del patrimonio que ambos han formado
ya que genera el enriquecimiento indebido de uno de ellos.
Asimismo González (ob cit) hace una interesante clasificación del
concubinato, que si bien es cierto no es de orden legal, tiene su
importancia desde el punto de vista doctrinal, por cuanto los mismos se
evidencian en la realidad.
2.2 Clasificación del Concubinato
1) El concubinato carencial integrado por una pareja que carece de
impedimentos matrimoniales, que tienen aptitud para casarse, que
vive en posesión de estado matrimonial, pero que, sin embargo,
carece de motivación para celebrar su matrimonio civil.
Correspondería este tipo al único regulado por el ordenamiento
jurídico venezolano.
2) El concubinato sanción es aquel donde uno o ambos integrantes de la
pareja de concubinos, con posesión de estado matrimonial, tienen
ligamen anterior. Esta situación crece en progresión geométrica como
consecuencia de la dificultad que ofrece en la legislación boliviana
obtener un divorcio cuando no existe mutuo acuerdo entre las partes.
3) El concubinato utópico. En este caso, los integrantes de la pareja
viven en posesión de estado matrimonial, no tiene impedimentos para
contraer matrimonio, no carecen de lo indispensable para llevar una
vida decorosa ni les falta nivel cultural. Sin embargo, no quieren
contraer matrimonio por razones filosóficas que los llevan a considerar
el vínculo jurídico como una intromisión del Estado en su vida privada.
Ciertamente, existe en Venezuela, aquellos quienes profesan las
uniones libres, al considerarlas más espontáneas y menos coercitivas,
cuando en la realidad lo que genera es una gran inseguridad jurídica.
5.3 Derechos subjetivos de las relaciones concubinarias
En cuanto a los derechos subjetivos de las relaciones concubinarias.
Cabanellas (2003) afirma que la condición inestable del concubinato hace
difícil reconocer derechos que solo subsisten mientras las partes viven en
común y que desaparecen en el momento en que se separan por
libérrima decisión de cualquiera de ellas.
Sin embargo, el derecho moderno tiende a reconocerle algunos derechos
a este tipo de relaciones de hecho, propugnando su equiparación al
matrimonio. En virtud, que la relaciones concubinarias públicas, notorias,
permanentes en el tiempo ofrecen toda la apariencia de un matrimonio,
que perdura hasta la muerte incluso. Es así como la humanización del
Derecho ha permitido una transformación en cuanto a la regulación
jurídica del concubinato, como una situación que genera relaciones y
consecuencias jurídicas en casi todas las legislaciones del mundo, y
Bolivia no escapa a ello.
5.4 Análisis del problema actual
En lo que se respecta al tema de estudio las uniones conyugales libres,
señala el Art. 158 del Código de Familia, se entiende haber unión
conyugal libre o de hecho, cuando el varón y la mujer, voluntariamente,
constituyen hogar, en forma estable y singular con la concurrencia de los
requisitos establecidos por los Art. 44 y 46 al 50 del Código de Familia se
apreciaran las circunstancias teniendo en consideración las
particularidades del caso.
Actualmente nuestra Constitución Política del Estado ampara las uniones
o de hecho en su Art. 63 parágrafo II señala que: las uniones libres o de
hecho que reúnan condiciones de estabilidad y singularidad, y sean
mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento legal,
producirán los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las
relaciones personales y patrimoniales de los convivientes como en lo que
respecta a las hijas e hijos adoptados o nacidos de aquellas. Analizando
este articulo se puede evidenciar que solo pueden practicar las uniones
libres y de hecho aquellos que no tienen impedimento legal, pero en
nuestra coyuntura social, no solo los que no tienen impedimento legal
viven en unión libre o de hecho, sino que también se da entre personas
que viven una relación extramatrimonial, aun siguen ligados a su anterior
pareja o en el peor de los casos viven en convivencia con dos personas
distintas, en este caso donde esta la seguridad jurídica para los mas
débiles e inocentes que son los hijos producto de esas relaciones.
Entonces no es tan fácil llegar a una solución viéndolo desde ese punto
de vista, ya que no solo seria regular legalmente esta situación, si no
también de concientización de parte de la sociedad, de las personas que
piensan que vivir en unión libre o de hecho y procrear hijos es un chiste.
El otro punto a analizar tiene que ver con la parte económica, que en
muchos casos influye, ya que la persona interesada para que la unión
libre o de hecho surta sus efectos legales, no solo tiene que demostrar la
estabilidad y singularidad de su relación, sino que también seguir un
proceso sumario de reconocimiento de unión libre o de hecho, en todas
sus etapas y muchos recursos económicos no lo hacen, quedando en la
nada su situación. De que seguridad jurídica podríamos hablar?
Actualmente siguiendo un proceso sumario de reconocimiento de uniones
libres o de hecho ya llegando a la etapa de sentencia ejecutoriada, se
dispone en muchos casos ordena expresamente por el Juez competente
que dicto la Sentencia Ejecutoriada la inscripción de los mismos ante la
entidad correspondiente, pero dada las circunstancias no se puede
cumplir con el mandato legal ya que no existe una normativa que avale
estas inscripciones.
6. FUNDAMENTOS JURÍDICOS PARA LA IMPLEMENTACION
DE UNA NORMATIVA PARA REGISTRAR LAS SENTENCIAS
EJECUTORIADAS DE LAS UNIONES LIBRES O DE HECHO
3.1 LEGISLACIÓN BOLIVIANA
Obvio es puntualizar que al hacer referencia a la legitimación de la unión
presuponemos un sistema jurídico que requiere la homologación de ella
como requisito previo a la producción de efectos.
En Bolivia el concubinato no fue reconocido por el Código Civil Santa Cruz de
1831 ni la Ley del matrimonio civil de 1911 se ocupó de él, sino que fue la
jurisprudencia en materia social la que empezó a darle alguna importancia
jurídica al reconocer algunos derechos a la compañera del obrero y de los
hijos nacidos de ambos con relación a los beneficios sociales, como ejemplo
de ello se cita la ley de 19 de enero de 1924 y de 18 de abril 1928, referidas a
las indemnizaciones por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales
que en aquellos casos cuando fallecía el trabajador, la indemnización podía
ser reclamada por la compañera con quien había vivido maritalmente y
procreado hijos.
A partir de la Constitución Política del Estado de 1961 se introdujo una
verdadera innovación jurídica al incorporar el concubinato concediéndole
efectos similares a los del matrimonio civil, esa norma constitucional en su
Art. 182 señalaba que: “Las uniones libres o concubinarias que sean estables
y singulares, producirán efectos similares al matrimonio, tanto, en las
relaciones personales y patrimoniales de los convivientes, cuanto respecto a
los hijos”. La posterior modificación introducida a la Carta Magna en febrero
de 1967, manteniendo el mismo espíritu de la disposición anterior, en su Art.
194 decía lo siguiente: “Las uniones libres o de hecho, que reúnan
condiciones de estabilidad y singularidad y sean mantenidas entre personas
con capacidad legal para contraer enlace, producen efectos similares a los
del matrimonio, en las relaciones personales y patrimoniales de los
convivientes y en lo que respecta a los hijos nacidos de ellas”. Actualmente la
Constitución Política del Estado y el Código de Familia reconocen la unión
libre o de hecho al igual que el matrimonio, pero no obstante de ello se ve la
necesidad de ampliar o crear una normativa que regulen las uniones libres o
de hecho en si muy aparte de las del matrimonio, ya que actualmente la
mayoría de las parejas viven en unión libre o de hecho, para crear una
seguridad jurídica tanto para los hijos y para la familia que llegarían a
conformar, desde un punto de vista social y jurídico.
Es necesario respetar esta diferencia tanto en el plano social como en el
jurídico creando justamente una base de registro de dichas uniones, el cual
dependerá de la Dirección General de Registros dependiente del Tribunal
Supremo Electoral (SERECI) Servicio de Registro Civil.
3.2 FORMAS O CLASES DE UNIONES LIBRES QUE RIGE EL
CÓDIGO DE FAMILIA
Basada en razones de orden sociológicos y culturales que predomina en
nuestra realidad nacional, nuestros legisladores han tenido el cuidado de
incluir en el Código de Familia otras formas de uniones libres de hecho, en
especial aquellas formas que ya antes de la Colonia tenían por practica
nuestros antepasados, el tantanacu (o el sirviñacu), aunque sobre esta
terminología no existe una opinión uniforme en la doctrina, de cualquier
modo, nos interesa conocer las formas de uniones que reconoce nuestra
legislación.
1) El concubinato o unión libre de hecho que define el Art. 158
2) Las formas prematrimoniales indígenas y otras uniones de hecho, entre
ellas tenemos al “tantanacu” o “sirvinacu”, Art. 160 Código de Familia; por
la primera forma en el vocablo quechua se conoce al concubinato, y por la
segunda, como matrimonio a prueba. La palabra “sirvinacu” pertenece al
hibrido castellano quechuizado, que resulta ajena a las costumbres
precolombinas.
3) Las uniones sucesivas que regula el Art. 171 del Código de Familia, estas
formas se refieren a aquellas dotadas de estabilidad y singularidad, que
determinándose el periodo de duración de cada una de ellas pueda
atribuírselas los efectos del concubinato; la norma no es completa por
cuanto no existe una regla que sirva de parámetro para medir cual es el
tiempo necesario para considerar existente una relación de hecho con los
consiguientes efectos jurídicos, la Constitución de 1945 determina dos
años, creemos que para estos casos en que existen vacos o lagunas
debiendo introducirse cambios y complementaciones necesarias en
nuestra legislación familiar, para que el juzgador pueda contar con
mejores elementos jurídicos para emitir resoluciones firmes y solidas.
Analizando lo mencionado se puede evidenciar que el Código de Familia
reconoce de acuerdo a los usos y costumbres varios tipos de uniones,
pero también necesita algunas regulaciones ya que la misma no es tan
clara, llevándonos a una confusión sobre el tema.
3.3 LA LEY RECONOCE LA CONVIVENCIA
Un reporte de los libros de ingresos de demandas de reconocimiento de
uniones libres o de hecho, de los juzgados de instrucción de familia, da
cuenta de que aumento este tipo de procesos. En 1998 no superaron los 73
casos; sin embargo, en 2002 llegaron a 128, y en lo que va de esta gestión
alcanzan a 95 las demandas.
Las uniones libres tienen los mismos efectos que el matrimonio tanto en el
aspecto patrimonial como en el legal, aclaro el juez tercero de instrucción de
familia, Cesar Rosales Cueto. Respecto a los requisitos para encarar este
juicio, se necesita ser capaz de demostrar libertad de estado de la pareja,
estabilidad, singularidad y convivencia permanente. Advirtió que no existe
tiempo mínimo o máximo de convivencia para que sea reconocida como
matrimonio de hecho, como establecía la Constitución Política del Estado.
A su juicio, y por la cantidad de procesos libres y matrimonios que están
llegando al mismo efecto: el divorcio, aunque en distintas formas, ninguna de
las dos garantizas una vida conyugal duradera, preciso. Este tipo de
procesos, que dura alrededor de 50 días y cuyo costo de honorarios de
abogados es de Bs. 3.000, se realiza a instancias de partes, es decir que no
se agilizan de oficio.
3.4 DERECHO Y SOCIEDAD
El estado actual de la cuestión? las cifras oficiales son:
Hasta la fecha no ha habido, de parte del legislador, mayor preocupación por
una regulación amplia y detallado respecto de la familia no matrimonial. Pese
a la pobreza del Código civil al respecto, nada se ha dicho sobre la necesidad
de redefinir los escasos efectos que se reconocen a las parejas no casadas
que día a día cobran mayores espacios en la realidad social.
Cualquier intento de dar mayor presencia en la ley a la unión convivencia
infunde temor al legislador: temor de ir en contra de costumbres, dogmas,
principios, conceptos o, finalmente, electores. Este temor se extiende a la
escasa doctrina y a la tímida jurisprudencia.
Cuando se estudia un hecho social como el de la convivencia more uxorio,
cada cual asume en el análisis una posición particular (no exenta de una
coloración valorativa) y, con esa pretensión que no es escasa en los juristas,
también cada cual se cree portador de las convicciones sociales y éticas del
medio en el que, como observador, vuelca su atención. Por ello es que en un
tópico como este no es posible encontrar una única respuesta.
Un dato curioso. En realidades como las nuestras el matrimonio religioso se
vive con más fervor que el matrimonio civil. A este no se va ni se sale de
blanco. A este no van las amistades; no causa impacto. Es probable que un
elevado número de parejas se sientan casadas por haber recibido la
aprobación de alguna autoridad del culto que profesan y no por haber
escuchado la usualmente tediosa y apresurada lectura de algunas normas
del Código civil de boca de algún funcionario del Registro del estado civil. Sin
duda seria interesante contar con la opinión de los psicólogos y de sociólogos
sobre este hecho que, muy probablemente, provenga de nuestras creencias
o de la presión del medio.
A pesar de esta constatación, la unión de hecho ha comenzado a tener
mayor aceptación, especialmente en otras latitudes. Los datos que Francis
Fukuyama proporciona en su obra “La gran ruptura” son notables. Al analizar
los cambios familiares y el incremento de las tasas de hijos no matrimoniales.
3.5 POSIBLES SISTEMAS LEGALES PARA EL
CONCUBINATO
A pesar que para aquellos que se oponen a toda aproximación legal al
concubinato les resulta muy cómodo reiterar las palabras condenatorias de
Napoleón y, por ende, postulan una postura abstencionista, lo cierto es que
tal argumento no resuelve ni aporta nada a “…la cuestión empírica de si
realmente la voluntad de las parejas estables es mantenerse al margen de
todos los efectos jurídicos del matrimonio, o si simplemente rechazan la
forma de celebración o algunos de sus efectos. Defender que quienes no
quieren (o no pueden) vincularse jurídicamente no tienen derecho a invocar,
como medida de sus facultades y deberes, las reglas establecidas al vinculo
mismo y a partir de el, no puede ser utilizado para negar toda tutela a los
convivientes, sino únicamente para rechazar determinadas pretensiones
típicamente matrimoniales, y para preservar un amplio ámbito a la
autodeterminación, respetando así el fundamento ultimo de tales uniones que
es el derecho al libre desarrollo de la personalidad”.
Como bien dice Martin Pérez, la tutela jurídica de las uniones libres se
justifica, en primer lugar, por constituir una relación jurídica familiar, y como
tal, ha de recibir protección social, jurídica y económica. Si bien no es una
relación matrimonial, pero tampoco va en contra de la moral ni contra bonos
mores, parece necesaria su tutela por tener una apariencia de matrimonio.
En cualquier caso, las situaciones convivenciales exigen atención del
derecho en la medida que cuando existe prolongada cohabitación se crea
una serie de intereses dignos de tutela. Para este autor, la exigencia que se
presenta no es tanto la de regular la relación en si, creada al margen del
derecho (rectius: del status de cónyuge), como la de regular la situación
jurídica de cada una de las partes que forman la unión y sus respectivos
patrimonios. El que no exista matrimonio no significa que los interese
personales y patrimoniales de los concubinos no merezcan protección, tanto
durante la convivencia como al momento de su ruptura.
Alguna vez, Pantaleón, siguiendo a Roppo, propuso una distinción sobre la
base del objeto especifico de las normas jurídicas: de un lado, aquellas
destinadas a la regulación de la relación entre varón y mujer considerada en
si misma; de otro, las normas que no regulan la relación pero en cuyos
supuestos de hecho tal relación aparece como relevante, como uno de los
presupuestos de aplicación. Según señala, únicamente en este segundo
grupo de normas se impone una clara equiparación entre uniones
matrimoniales y convivenciales.
Martinez Rodríguez coincide cuando sostiene, con acierto, que en la
actividad legislativa destaca un progresivo aumento del numero de normas
que contemplan la situación de la pareja no matrimonial. Son normas que
regulan de manera fragmentaria y solo en determinados aspectos en los que
la unión no conyugal es un dato que la norma toma como supuesto de
aplicación. En una línea de pensamiento complementaria, Ferrando sostiene
que una de las tendencias que viene afirmándose desde hace algún tiempo
en diversas experiencias es aquella de disciplinar las uniones no
formalizadas, de acuerdo al análisis agudo de esta autora italiana, es posible
advertir tres modelos de disciplina.
1) El primer lugar, la ley puede considerar la convivencia como una mera
situación de hecho y garantizarle una mas o menos amplia parificación
con la familia matrimonial. En este caso, sostiene Ferrando, se habla de
sistema “presuntivo” o “no opcional” y se alude a la circunstancia que a
las uniones convivenciales se les atribuye afectos independientemente de
cualquier modalidad de formalización, siendo mas bien necesario
demostrar que la cohabitación efectivamente existe, y eventualmente su
estabilidad por el transcurso de cierto tiempo o bien por el nacimiento de
hijos. En sistemas de este tipo, los convivientes no tiene facultad de
elección dado que la ley automáticamente asigne efectos a la unión, por
lo general para asegurar a la parte débil protección económica que las
partes no siempre preveen. Los interesados pueden limitar los efectos
con pactos específicos. Este sistema existe, según Ferrando, en algunas
legislaciones latinoamericanas (como Bolivia, Brasil, Costa Ricas), en
países como Canadá, Hungría, Israel o Sudáfrica, que contemplan un
numero mas o menos amplio de derechos y obligaciones. Este sistema,
que prescinde de la formalización de la convivencia, presenta beneficios y
desventajas. Se presenta como mas pragmático, inclusive cuando la
parte mas fuerte de la relación quiere sustraerse a todo tipo de control.
Por lo general, se trata de un sistema que opera ex post y se actúa en la
medida que se cumplan los requisitos que la ley exija (tiempo de
convivencia, inexistencia de impedimentos matrimoniales, etc.). Pero,
precisamente por tratarse de un régimen que prescinde de la elección
hecha por las partes (pues se aplica de todos modos), surge la duda de
si, en realidad, no atenta contra aquella libertad que quiso mantener la
pareja, debido a que el derecho ano casarse debe ser protegido al igual
que el derecho a casarse. Quizá por ello resulte menos polémico regular
situaciones específicas sin consagrar una disciplina al estilo de la que la
se dispensa al matrimonio.
2) En un segundo sistema se requiere de cierta formalidad como el registro
ante una autoridad publica. En este caso tiene suma importancia la
elección hecha por los interesados pues se precisa de una solicitud
expresa, pudiendo tener efectos limitados (como en Bélgica o en Francia
con el Pacte civil de solidarite o PACS) o una equiparación casi completa
con el matrimonio (como en Dinamarca, Suecia, Noruega, Holanda).
El registró o inmatriculación tiene la ventaja de aportar certeza. Simplifica
la prueba de la convivencia y la atribución de derechos y deberes a los
concubinos. Además, protege la libertad de elección, dado que solo quien
así lo desea registra el acuerdo de convivencia. Pero no resuelve el
problema de las parejas que carecen de la inscripción de los pactos que
hubieren celebrado.
3) En otros sistemas, como en la experiencia norteamericana, priman los
acuerdos entre los convivientes como una forma de homenaje o respeto a
la autonomía que prevalece en esa realidad. Los acuerdos tienen plena
validez y eficacia como cualquier pacto de naturaleza económica, con
prescindencia de su registro en alguna entidad oficial. Aunque la autora
señala que ello ocurre con el PACS en Francia, discrepamos de esta
inclusión, pues en esta ley francesa existe un minimun de derechos
indisponibles, como se ha sostenido por dos autoras galas que han
estudiado dicha norma.
Bastante cercanas a Ferrando, Dora Martinic y Graciela Weintein
resumen las opciones de tratamiento de las uniones libres en tres: 1)
regularlas legislativamente; 2) entregar a los interesados la opción de
regular la relación mediante pactos; y 3) dejar a los jueces la solución de
los conflictos.
El panameño Ulises Pitti también advierte la elección entre tres sistemas:
a) el de la penalización de las uniones de hecho (en proceso de retirada);
b) el de reconocimiento directo de plenos efectos legales al concubinato;
y c) la aplicación analógica de las normas del matrimonio.35
3.6 NECESIDAD DE REGISTRAR LAS UNIONES LIBRES O DE
HECHO
Sería conveniente que las parejas de hecho y los pactos reguladores de la
convivencia pudieran inscribirse en el Registro Civil- o en un registro
estatal creado al efecto- tras su constitución formalizada en escritura pública
o mediante declaración formal ante el Juez encargo de dicho Registro. Sería
deseable una coordinación con los Registros administrativos de las diferentes
Comunidades. Solo la publicidad del Registro Civil o de un registro estatal
específico con eficacia sustantiva, coordinado con el Registro de la
Propiedad en materia de tráfico inmobiliario, salvaguardaría la seguridad
jurídica de los convivientes y todo ello unido, en la medida de lo posible, a un
control notarial sobre el estado civil y situaciones afines; actualmente, el
35 http://blog.pucp.edu.pe/item/24615/consideraciones-juridicas-sobre-la-union-de-hecho
notario hace constar tales circunstancias por lo que resulta de la
manifestación de los interesados.
Hay tal disparidad legislativa y tantas parejas mixtas, de distinta nacionalidad
y/o vecindad que urge que el legislador estatal salga de su apatía y
establezca una norma de conflicto aplicable a estas situaciones.
3.7 PAÍSES QUE YA ESTABLECEN UNA NORMATIVA PARA
EL REGISTRO DE UNIONES LIBRES O DE HECHO
A diferencia de nuestro país, en si nuestra legislación con respecto a las
uniones libres o de hecho, otros países ya analizaron este aspecto y llegaron
a regular este tipo de casos que se presentan con mucha frecuencia creando
una inseguridad dentro y fuera de la familia que llegan a conformar.
Noticias publicadas por los principales medios de comunicación sobre los
aspectos legales del fenómeno de las Parejas de Hecho en España. De
Interés General y/o Clasificadas por Comunidades Autónomas.
Canarias registró 562 nuevas parejas de hecho en 2008, hasta llegar a 1.438
Miércoles 11 de Marzo de 2009 00:00
Las Palmas de Gran Canaria.- Un total de 562 nuevas parejas de hecho se
registraron en 2008 en Canarias, donde el número de uniones de ese tipo
tramitadas desde 2004, cuando se oficializaron en las islas, se elevó a finales
del año pasado hasta 1.438, según anunció hoy la Consejería de Presidencia
autonómica.
De las 562 nuevas parejas de hecho de 2008, 343 se formalizaron en la
provincia de Las Palmas y 219 en la de Santa Cruz de Tenerife, se detalla en
un comunicado de la Consejería donde se precisa que, por islas, Gran
Canaria registró 278 de esas uniones; Tenerife, 186; Lanzarote, 33;
Fuerteventura, 32; La Palma, 26; El Hierro, 4; y La Gomera.
La inscripción en el Registro de Parejas de Hecho de Canarias, cuyo
reglamento entró en vigor en junio de 2004, "constituye un trámite
administrativo que sirve para regular y ofrecer garantías legales a esta forma
de convivencia", se destaca desde Presidencia.
Un departamento que recuerda que el citado reglamento establece, entre
otros requisitos, que podrán registrarse "las uniones de dos personas que
convivan en pareja de forma libre, pública y notoria, vinculados de forma
estable, con independencia de su orientación sexual, al menos durante un
periodo ininterrumpido de doce meses, y existiendo una relación de
afectividad”.36
3.8 DERECHO GENERAL: RECONOCIMIENTO NOTARIAL DE
LAS UNIONES DE HECHO
23 Julio, 2010 por Dr. Guillermo Rivarola Cole Dejar un comentario
La nueva Ley N° 29560 amplía el elenco de asuntos no contenciosos que
son competencia del notario público y entre ellos considera la declaración
notarial de la unión de hecho. Esta modificación legal establece una vía
alternativa al proceso judicial, que por más breve y menos costosa será más
atractiva a los convivientes que deseen formalizar este tipo de unión, pero
que a su vez puede producir perjuicios a terceros, que es conveniente advertir
y reflexionar.
En efecto, nuestra Constitución Política reconoce la unión de hecho y
señala que ésta da lugar a una comunidad de bienes sujeta al régimen de
la sociedad de gananciales. Antes de la Ley N° 29560, la única vía para el
reconocimiento de una relación de convivencia era el proceso judicial, que
demora entre tres y cuatro años, con costos considerables en tiempo y
dinero para quien lo inicia.
36http://foroparejadehecho.com/noticias/24-canarias/18-canarias-registro-562-nuevas-parejas-de-hecho-en-2008-hasta-llegar-a-
1438.html
La actual norma establece un procedimiento alternativo más ágil, a través del
procedimiento no contencioso a cargo de los Notarios Públicos (Ley N°
26662), al cual pueden acudir para su reconocimiento las parejas que reúnan
los requisitos establecidos en el art. 326 del Código Civil y que básicamente
exige que la relación sea entre varón y mujer (no es posible en nuestro
ordenamiento jurídico las uniones de personas del mismo sexo) libres de
impedimento matrimonial (establecidos en los arts. 241, 242 y 243 del Código
Civil) y que la unión tenga por objeto alcanzar finalidades y cumplir deberes
semejantes al matrimonio con una duración no menor de dos años.
El procedimiento ante notario público se inicia a solicitud de los convivientes,
que debe ser acompañada por la declaración de los solicitantes y de testigos
que reúnen los requisitos antes señalados, así como el certificado domiciliario
de los solicitantes y el certificado negativo de la unión de hecho expedido por
el registro personal. El notario manda a publicar un extracto de la solicitud por
una vez en el diario oficial y otro de amplia circulación del lugar donde se
realiza el trámite y, a falta de diario en dicho lugar, en el de la localidad más
próxima.
Transcurridos 15 días útiles desde la publicación del último aviso sin que se
hubiera formulado oposición, el notario extiende la escritura pública con la
declaración del reconocimiento (sic) de la unión de hecho entre los
convivientes y se remite los partes correspondientes al registro personal. En
caso de oposición, se suspende la actuación y se remite lo actuado al juez
correspondiente.
La nueva Ley también señala que si los solicitantes presentan información
falsa, serán pasibles de sanción penal conforme a la ley de la materia.
Asimismo, señala la norma que los convivientes pueden dejar constancia en
la escritura pública de haber puesto fin a su estado de convivencia y liquidar
el patrimonio social, y que en este caso no se necesita hacer publicaciones.
El reconocimiento del cese se inscribe en el Registro Personal.
3.9 REGLAMENTO DEL REGISTRO MUNICIPAL DE UNIONES
DE HECHO DE ALBA DE TORMES (SALAMANCA)
Artículo 1.- Fundamento legal.
El Ayuntamiento de Alba de Tormes, en uso de las facultades que le atribuye
la legislación, vigente, constituye el Registro Municipal de Uniones de Hecho,
cuya regulación y funcionamiento se regirá por el presente Reglamento.
Artículo 2.- Registro Municipal de Uniones de Hecho. El Registro Municipal de
Uniones de Hecho de Alba de Tormes tiene carácter administrativo. En él
podrán inscribirse, con independencia de su orientación sexual, las uniones
de hecho en la forma y con los requisitos que se establecen en el presente
Reglamento.
Artículo 3.- Efectos de la inscripción.
La inscripción en el Registro produce efectos declarativos de los actos
registrados, pero no prejuzga la validez ni los efectos jurídicos que le sean
propios conforme a la ley aplicable a los mismos, ni convalida los actos y
contratos nulos con arreglo a las leyes.
Artículo 4.- Publicidad formal.
1.- El contenido del Registro se acreditará mediante certificaciones expedidas
por el Secretario de la Corporación.
2.- Únicamente podrán librarse certificaciones literales a instancia de los
miembros de la unión de hecho y de los Jueces o Tribunales de justicia.
3.- Los terceros con interés legítimo podrán obtener certificaciones en
extracto que respeten el derecho a la intimidad de las personas.
Artículo 5.- Gratuidad de las actuaciones.
Tanto la práctica de los asientos como las certificaciones que se expidan de
los mismos serán totalmente gratuitas.
Artículo 6.- Libros.
1.- En el Registro Municipal de Uniones de Hecho se llevarán los siguientes
libros:
a) Libro General, en el que se practicarán los asientos regulados por el
presente Reglamento.
b) Libro Auxiliar, en el que figurarán, ordenados alfabéticamente por sus
apellidos, los inscritos en el libro general. La inscripción en el Libro Auxiliar
hará referencia a las páginas del libro general en las que se hayan practicado
asientos que le afecten.
2.- El libro general estará formado por hojas móviles, foliadas y selladas, y se
encabezará y terminará con las correspondientes diligencias de apertura y
cierre, firmadas por el Secretario de la Corporación.
Artículo 7.- De las uniones de hecho inscribibles.
1.- Podrán instar su inscripción en el Registro todas aquellas parejas que, con
independencia de su orientación sexual, por su libre y pleno consentimiento
hayan constituido una unión de hecho.
2.- En todo caso los miembros de la unión deberán estar empadronados en el
municipio de Alba de Tormes.
Artículo 8.- Expediente administrativo.
1.- Quienes pretendan la inscripción de su unión de hecho acreditarán
previamente, en expediente tramitado conforme a este artículo, que reúnen
los requisitos exigidos para la misma.
2.- La solicitud de inscripción se efectuará por escrito mediante instancia
dirigida al Sr. Alcalde-Presidente del Ayuntamiento y en la que se
consignarán los siguientes datos:
a) Nombres, apellidos, lugar y fecha de nacimiento, estado civil, domicilio y
número de Documento Nacional de Identidad.
b) Que constituyen una unión de hecho en los términos establecidos en el
presente Reglamento y en el Decreto de 24 octubre de 2002, número
117/2002, por el que se crea el Registro de Uniones de Hecho en Castilla y
León y regula su funcionamiento.
c) Que son mayores de edad, o menores emancipados en su caso, y que
declaran bajo juramento no estar unidos, ninguno de los dos, por vínculo
matrimonial anterior vigente, no tener una relación de parentesco por
consanguinidad o adopción en línea recta o en línea colateral en segundo
grado, ni estar incapacitados para emitir el consentimiento necesario para
llevar a cabo el acto o la declaración objeto de la inscripción.
d) Que se hallan debidamente empadronados en el municipio de Alba de
Tormes (Salamanca).
e) Si existe convenio regulador de sus relaciones personales y patrimoniales
que pretendan igualmente inscribir.
3.- A la solicitud se acompañarán la siguiente documentación:
a) Copia de los documentos de identificación.
b) Certificación o fe de estado civil.
c) Certificación del Padrón Municipal de Habitantes.
d) En el caso de que alguno de los solicitantes estuviera incapacitado, copia
de la sentencia de incapacitación que le considere con capacidad para
contraer matrimonio.
e) Si se ha solicitado la anotación de Convenio regulador de sus relaciones
personales y patrimoniales, se acompañará un ejemplar del mismo para su
archivo en el Registro.
4.- La instancia que solicite la inscripción, junto con la restante
documentación, se presentará en el Registro de Entrada del Ayuntamiento.
5.- El encargado del Registro, o funcionario designado, identificará la
personalidad de los comparecientes mediante su Documento Nacional de
Identidad, Pasaporte, Permiso de Residencia, o cualquier otro documento
oficial que lo permita, y apreciará su capacidad. Si a su juicio alguno de los
miembros de la unión de hecho estuviere afectado por deficiencias o
anomalías psíquicas, se exigirá un informe médico sobre su aptitud para
prestar el consentimiento.
6.- Presentada la solicitud y documentación que la acompañe, será
examinada por el funcionario encargado del Registro, el cual indicará a los
comparecientes, en su caso, los defectos observados, para que los subsanen
en el plazo de 10 días, procediéndose a la apertura de un expediente
administrativo para cada solicitud de inscripción que se presente.Dentro de
los 10 días siguientes, si se advierten defectos no apreciados por el
encargado del Registro, se comunicará por escrito a los solicitantes y se les
concederá un plazo de subsanación de 10 días, quedando en suspenso
mientras tanto la tramitación del expediente.
7.- Completada la documentación, el encargado del Registro elaborará una
propuesta de resolución sobre la inscripción, en el plazo máximo de quince
días a contar desde la presentación en el Registro de Entrada del último de
los documentos incorporado al expediente, y la elevará al Alcalde para que el
plazo de un mes disponga la inscripción o la deniegue. Toda denegación de
inscripción deberá ser objeto de resolución motivada, y expresará los
recursos que contra la misma, en vía administrativa o judicial, puedan
interponerse, así como sus plazos correspondientes.
8.- Dictada la resolución por el Alcalde, el encargado del Registro procederá a
extender el correspondiente asiento en el Libro General y en el Libro Auxiliar.
9.- En el Registro de Uniones de Hecho también podrá llevarse a efecto la
inscripción de las escrituras públicas en las que los comparecientes
consientan la constitución o declaren la existencia de la unión, acrediten
reunir todos los requisitos exigidos en este artículo, y convengan, en su caso
la regulación de sus relaciones personales y patrimoniales.
Artículo 9.- Inscripción de la unión de hecho.
La primera inscripción que, con el carácter de principal, se extienda en el
Registro, tendrá por objeto hacer constar la existencia misma de la unión de
hecho, y deberá recoger los datos personales suficientes para la completa
identificación de los miembros de la unión, su domicilio y la fecha en que se
hubiere constituido, si fuere distinta de la comparecencia ante el encargado
del Registro.
Artículo 10.- Fin de la unión de hecho.
Será objeto de inscripción la terminación o extinción de la unión, la cual podrá
practicarse a instancia de uno solo de los miembros de la misma, mediante
comparecencia personal o por medio de apoderado con poder notarial
especial, o como consecuencia de escritura pública en que conste la voluntad
de uno de los miembros de la unión de dar ésta por extinguida.
Artículo 11.- Convenios reguladores.
1.- La existencia de convenios reguladores de las relaciones personales y
patrimoniales entre los miembros de la unión serán objeto de anotación al
margen de la inscripción principal, realizándose en extracto y haciendo
referencia al documento que sirva de soporte y al expediente administrativo
de la unión, donde se archivará.
2.- Si se solicita su constancia registral con posterioridad a haberse extendido
el asiento de inscripción, se acompañará el documento en que se contenga a
la instancia suscrita por ambos interesados, quienes deberán, personalmente
o por apoderado con poder notarial especial, comparecer ante el encargado
del Registro a tal efecto, a menos que el convenio conste en escritura pública
que contenga la solicitud de inscripción, en cuyo caso será remitida copia de
la misma de oficio por el Notario. Practicada la inscripción se notificará por
escrito al Notario autorizante y a los interesados.
Artículo 12.- Variación de circunstancias que consten en el Registro.
A solicitud de los interesados podrá hacerse constar, por nota al margen de la
inscripción principal, el traslado de su residencia a otro Municipio, así como la
modificación de cualquier otra circunstancia consignada en la inscripción o en
anotaciones existentes.
Disposición final.
El presente reglamento entrará en vigor al día siguiente de su publicación en
el Boletín Oficial de la Provincia.37
37 http://estudiorivarola.wordpress.com/2010/07/23/derecho-reconocimiento-notarial-de-las-uniones-de-hecho/
a) Trámites
• Inscripción en el Registro de Uniones de Hecho
Registro de carácter administrativo, en el que podrán inscribirse las
personas que convivan en pareja de forma libre, pública y notoria,
vinculadas de forma estable al menos durante un período ininterrumpido
de doce meses, existiendo una relación de afectividad, siempre que
voluntariamente decidan someterse a la ley reguladora.
Las inscripciones se efectuarán de lunes a viernes en horario de mañana
y tarde.
La solicitud de inscripción básica se firmará el día de la cita, personal y
conjuntamente, por los miembros de la unión de hecho. Se considerará
como fecha de inscripción la de la Resolución de la Secretaría General
Técnica de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior. En el plazo
máximo de dos meses a contar desde el inicio del expediente se notificará
a los interesados la correspondiente resolución administrativa.
Por todo lo señalado se puede evidenciar que actualmente, al igual que otras
legislaciones en la nuestra se necesita una normativa para la creación de un libro
y así poder Registrar las Uniones Libres o de Hecho, en la cual se anotaría la
fecha del registro, la cual seria la iniciación de la unión libre o de hecho, a partir
de esta inscripción surtirá efectos legales, para cuyo efecto se entregaría a los
interesados una certificación. El reconocimiento de las uniones de hecho de
conformidad a la Constitución Política del Estado y el Código de Familia,
necesita adecuarse a la coyuntura actual, y crear un Registro Nacional de
Identificación y Estado Civil, que seria la entidad encargada de organizar y
mantener el registro único de identificación de las personas naturales e inscribir
los hechos y actos relativos a su capacidad y estado civil. Si bien es cierto que la
unión estable de un varón y de una mujer, libres de impedimento matrimonial
tiene reconocimiento constitucional, en lo que respecta a considerarlo como una
comunidad de bienes sujetas al régimen de sociedad de gananciales en cuanto
le fuese aplicable. Es decir, se genera una sociedad de gananciales sobre
bienes patrimoniales, excluyendo aquellos efectos de carácter personal, sin
embargo, se debe considerar que la creación de registros para la inscripción de
las uniones de hecho constituiría un avance, en la medida que permitirá el
reconocimiento de las mismas. De esta manera dicha existencia se constituye en
una cuestión necesaria para reclamar los efectos legales reconocidos.
CONCLUSIONES
Se ha podido evidenciar a lo largo de la investigación, que en nuestra legislación
actual tendría que equipararse con la realidad social, que seria la base esencial
para la propuesta del Registro de sentencias ejecutoriadas de uniones libres o
de hecho por lo consiguiente se llego a las siguientes conclusiones:
• Basados en la realidad de las relaciones humanas, el derecho que es un
fenómeno social actuando como factor, porque incide sobre las conductas
y las regula y como producto social, porque emerge de las necesidades
del colectivo, es así como regula las uniones que distintas al matrimonio
albergan bajo sus normas jurídicas a las familias, entendiendo que la
finalidad principal es la protección a los niños y adolescentes y en honor a
muchas personas que por no llenar requisitos formales del matrimonio
eran excluidas de muchos beneficios sociales, legales y económicos, es
así como finalmente mediante la constitución y la jurisprudencia se
asemejan, en lo que sea posible, los efectos del matrimonio a las uniones
estables de hecho entre ellas el concubinato.
• De lo anterior se evidencia la importancia que tiene el hecho de que el
legislador responda a las exigencias de la convivencia social, pues la
sociedad por ser un agente cambiante, modifica las conductas, lo que
debe generar, como en efecto lo hace, la transformación legislativa y lo
que es mas importante el cambio paradigmático de la conciencia cultural
y social.
• El concubinato, es una unión no matrimonial entre un varón y una mujer
solteros, la cual está signada por la permanencia de la vida en común,
siendo la soltería un elemento decisivo en la calificación del concubinato,
pero existen personas que aun no terminaron su anterior relación viven en
concubinato con otra, en este caso donde quedaría la seguridad jurídica
de esta persona y la de los hijos que lleguen a procrear.
• El Ordenamiento Jurídico boliviano señala un conjunto de derechos
subjetivos a los concubinos, en la práctica el poder realizarlos se dificultad
en virtud de un derecho adjetivo inefectivo y poco pertinente a la realidad
social que se vive en Bolivia, actualmente no es posible cerrar los ojos a
un hecho social de gran trascendencia como es la unión de un varón y
una mujer para hacer vida en común fruto del cual existen hijos, los
cuales necesitan vivir en una familia constituida y protegida por nuestra
legislación, ya que la familia es el núcleo principal de la sociedad.
• Se pudo detectar el vacio jurídico en cuanto al tema de las uniones libres
o de hecho, quedando solo una mera disposición de reconocimiento de
estas uniones.
RECOMENDACIONES
Por lo expuesto y concluyendo el presente trabajo de investigación se
recomienda lo siguiente:
A la Asamblea Legislativa
• Para que adecue las normas del Código de Familia y otras afines, a lo
previsto en la Constitución en cuanto a las uniones libres o de hecho.
• Para que establezca en la ley adjetiva procedimientos específicos, en
cuanto a los vacíos existentes para algunas reclamaciones inherentes o
derivadas de las uniones concubinarias.
• A legislar a través de la Jurisprudencia, en aras de llenar los vacíos de la
ley.
Al Servicio de Registro Cívico (SERECI)
• Analizar el tema y la posibilidad de registrar las Uniones Libres o de
Hecho con Sentencia Ejecutoriada en un libro especifico, ya que es en
esta entidad en el área de Control Legal que llegan los interesados con el
respectivo expediente judicial, donde se da por probada la demanda de
reconocimiento de las Uniones Libres y de Hecho con la respectiva
resolución y el pedido del registro de las misma.
• Hacer conocer de este problema a la autoridad correspondiente, para la
posible solución, ya que actualmente, frente a esta situación solo se niega
el registro y se deja al olvido.
• No es posible el desentendimiento sobre el tema de unos y de otros,
porque se ve que el juez no esta enterado de que no existe actualmente
una normativa para el registro de Uniones Libres y de Hecho, pudiendo
evidenciar esto, al hacer la petición de la inscripción de la misma.
• Realizar otras investigaciones sobre la temática.
• Llevar un registro único y especial de las Uniones Libres o de Hecho, para
evidenciar la existencia, el inicio y el final de estas uniones, a fin de
ordenar y garantizar una familia estable.
SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0796/2006-R
Sucre, 15 de agosto de 2006
Expediente: 2005-12827-26-RAC
Distrito: Santa Cruz
Magistrada Relatora: Dra. Martha Rojas Álvarez
En revisión la Resolución de fs. 354 y vta., pronunciada el 4 de noviembre de 2005 por
la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz,
dentro del recurso de amparo constitucional interpuesto por Victoria Camacho Rosado
contra Ramiro Claros Rojas, Osvaldo Céspedes Céspedes y Edgar Terrazas Melgar,
Vocales de la Sala Civil Segunda de la misma Corte, sin precisar los derechos o
garantías constitucionales supuestamente lesionados.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido del recurso
I.1.1.Hechos que motivan el recurso
Por memorial presentado el 5 de septiembre de 2005 (fs. 333 a 337), la recurrente
asevera que convivió en forma voluntaria, continua y sin interrupción alguna con Jorge
Tardío Torrez desde el 1 de octubre de 1991 al 16 de junio de 2004, fecha en la que su
pareja falleció.
Señala, que al fallecimiento de Jorge Tardío Torrez, demandó el reconocimiento de
unión libre o de hecho contra Luis Fernando Tardío Villa, proceso que se radicó en el
Juzgado Primero de Instrucción de Familia de la Capital; siendo contestada la demanda
en sentido de que su persona simplemente era una empleada de Roberto Valdez
Torrez -hermano de Jorge Tardío Torrez-; por lo que tramitado que fue el proceso
mereció la Sentencia que declaró probada la demanda de reconocimiento de unión libre
o de hecho desde el 12 de junio de 2002 hasta el 17 de junio de 2004; es decir, por
más de dos años, pese a que convivió bajo esa situación por más de 12 años.
Agrega, que la Sentencia fue apelada por Luis Fernando Tardío Villa; a cuya
consecuencia, el Juez de alzada mediante Resolución de apelación de 17 de marzo de
2005, confirmó la Sentencia de primera instancia, con lo que quedó demostrado que su
persona -recurrente- era concubina legal de Jorge Tardío Torrez, por lo que se
reconoció judicialmente la unión libre o de hecho que demandó.
Refiere, que Luis Fernando Tardío Villa interpuso recurso de casación contra la
Resolución de apelación; radicándose el proceso ante la Sala Civil Segunda -ahora
recurrida- que dictó la Resolución de casación de 15 de julio de 2005 -impugnado-
casando la Sentencia apelada y declarando improbada la demanda, con el argumento
de que su persona como Jorge Tardío Torrez no se encontraban con libertad de
estado, señalando como norma el art. 46 del Código de Familia (CF), requisito
indispensable para que se produzca los efectos legales de la unión libre o de hecho;
consiguientemente, la Sala recurrida no hizo un examen prolijo de las pruebas que
sirven como fundamento para la demanda de reconocimiento de unión libre o de hecho,
ni tampoco hizo una interpretación legal de lo dispuesto en el art. 46 del CF,
cometiendo error absoluto tanto en la valoración de la prueba como en la interpretación
del referido art. 46 del CF, pese a que su persona probó que existía libertad de estado
de ambos, por cuanto los matrimonios anteriores se encuentran cancelados.
I.1.2.Derechos supuestamente vulnerados
No precisa los derechos denunciados de vulnerados.
I.1.3.Autoridades recurridas y petitorio
El recurso se interpone contra Ramiro Claros Rojas, Osvaldo Céspedes Céspedes y
Edgar Terrazas Melgar, Vocales de la Sala Civil Segunda, solicitando se declare
procedente el recurso de amparo constitucional y se deje sin efecto la Resolución de
casación de 15 de julio de 2005.
I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de amparo constitucional
Efectuada la audiencia pública el 4 de noviembre de 2005, en ausencia del
representante del Ministerio Público, según consta en el acta de fs. 351 a 353 vta., se
produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación del recurso
El abogado de la recurrente, ratificó in extenso el contenido de su demanda, reiterando
que ambos concubinos tenían la posesión de estado establecido en el art. 46 del CF y
que no existía ningún impedimento para que esa unión libre sea reconocida de acuerdo
a la Constitución Política del Estado y el Código de Familia.
I.2.2.Informe de las autoridades recurridas
Las autoridades recurridas, pese a su legal citación no se hicieron presentes en
audiencia, ni tampoco elevaron el informe correspondiente.
I.2.3.Intervención del tercero interesado
Luis Fernando Tardío Villa, no se hizo presente en audiencia, pese a la citación
realizada con la demanda de amparo.
I.2.4.Resolución
Por Resolución cursante de fs. 354 y vta., el Tribunal de amparo denegó el recurso, por
la manifiesta improcedencia, con los siguientes fundamentos: a) el voto de los vocales
hace referencia, precisa y se concreta a dos Sentencias Constitucionales donde se
establece que el tribunal de garantías constitucionales al ser un tribunal de derecho no
puede entrar a revisar, a compulsar, a modificar las pruebas de cargo, de descargo,
literales o testificales que han sido producidas dentro de un proceso porque eso le
corresponde a los jueces y tribunales en su jurisdicción y en sus respectivas instancias,
esto significa una limitación impuesta por el Tribunal Constitucional que de acuerdo al
art. 44 de su Ley Especial, tiene carácter vinculante para todos los Poderes del Estado,
entre ellos el Poder Judicial que administra justicia; b) con ese antecedente, con esa
proposición, con esa explicación y con ese fundamento legal expuesto, el tribunal
declara la improcedencia de la demanda de amparo.
II. CONCLUSIONES
Del análisis del expediente y de la prueba aportada, se concluye lo siguiente:
II.1.El 29 de junio de 2004, Victoria Camacho Rosado -ahora recurrente- interpuso
demanda sumaria de reconocimiento de unión libre o de hecho contra Luis Fernando
Tardío Villa -hijo de un primer matrimonio de su conviviente- (fs. 3 y vta.); radicándose
ante el Juzgado Primero de Instrucción de Familia de la Capital (fs. 4); por lo que
tramitado que fue el proceso (fs.5 a 152 vta.), mereció la Sentencia 4/2005 de 4 de
febrero de 2005, que declaró probada la demanda y comprobada la existencia de la
unión libre o de hecho desde el 12 de junio de 2002 (al día siguiente de la cancelación
de la partida matrimonial, del matrimonio efectuado entre el de cujus Jorge Tardío
Torrez con Quilma Betty Angélica Soria Sanjinéz) hasta el 17 de junio de 2004; con los
efectos que señalan los arts. 194.II de la CPE y 159 del CF, referente a las relaciones
personales como patrimoniales (fs. 153 a 155 vta.).
II.2.Por memorial de 14 de febrero de 2005, el demandado Luis Fernando Tardío Villa,
interpuso recurso de apelación contra la Sentencia dictada (fs. 164 a 167 vta.);
radicándose ante el Juzgado de Partido Cuarto de Familia de la Capital; a cuya
consecuencia, la Jueza de alzada mediante Resolución de apelación de 17 de marzo
de 2005, confirmó la Sentencia apelada (fs. 186 y vta.).
II.3.Por memorial de 4 de abril de 2005, el demandado Luis Fernando Tardío Villa,
interpuso recurso de casación contra la Resolución de apelación (fs. 200 a 204);
radicándose el proceso ante la Sala Civil Segunda -ahora recurrida- que dictó la
Resolución de casación de 15 de julio de 2005 -impugnado- casando el Auto apelado y
declarando improbada la demanda (fs. 243 y vta.).
II.4.Por memorial presentado el 9 de agosto de 2005, la ahora recurrente solicitó
explicación y aclaración de la Resolución de casación de 15 de julio de 2005 (fs. 291 y
vta.); a cuya consecuencia la Sala recurrida dictó el Auto de 10 de agosto de 2005, por
el que dispuso sin lugar a lo solicitado, por ser claros y precisos los términos de la
Resolución dictada (fs. 291 vta.)
III.FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
La recurrente señala que las autoridades recurridas al dictar la Resolución de 15 de
julio de 2005, por la cual casaron la Sentencia apelada y declararon improbada la
demanda sumaria de reconocimiento de unión libre o de hecho que interpuso contra
Luis Fernando Tardío Villa -hijo de un primer matrimonio de su conviviente-, con el
argumento de que ella como Jorge Tardío Torrez no se encontraban con libertad de
estado, señalando como norma el art. 46 del CF, requisito indispensable para que se
produzca los efectos legales de la unión libre o de hecho; consiguientemente, la Sala
recurrida no hizo un examen prolijo de las pruebas que sirven como fundamento para la
demanda de reconocimiento de unión libre o de hecho, ni tampoco hizo una
interpretación legal de lo dispuesto en el citado art. 46 del CF, cometiendo error
absoluto tanto en la valoración de la prueba como en la interpretación del referido art.
46 del CF, pese a que ella probó que existía libertad de estado de ambos, por cuanto
los matrimonios anteriores se encuentran cancelados; situación por la que interpone el
presente recurso, sin precisar los derechos o garantías denunciados de vulnerados. En
consecuencia, corresponde revisar si los extremos denunciados son evidentes y si
merecen la tutela que brinda el art. 19 de la CPE.
III.1.Para resolver adecuadamente la problemática planteada, resulta necesario
recordar la jurisprudencia establecida por este Tribunal respecto a los requisitos de
admisión de forma y de contenido de inexcusable cumplimiento en la presentación del
recurso de amparo y los efectos ante su inobservancia en etapa de admisión, así como
en revisión ante este Tribunal, por cuanto para solicitar la protección de los derechos
fundamentales a través del recurso de amparo constitucional, conforme estableció la
SC 0365/2005-R, de 13 de abril, “el art. 97 de la LTC, en forma taxativa establece los
requisitos de forma y contenido que deben observarse inexcusablemente en la
presentación de todo recurso de esta naturaleza, toda vez que del cumplimiento de los
mismos depende que tanto el Tribunal de amparo como este Tribunal, en revisión,
puedan compulsar sobre la base de criterios objetivos, la legitimación de las partes, así
como la veracidad de los hechos reclamados y los derechos vulnerados, para en
definitiva otorgar o negar el amparo solicitado, a su vez tiende a garantizar también que
con tales precisiones puedan estar a derecho para asumir defensa en debida forma”, ya
que los mismos están orientados a evitar el inicio de un procedimiento que carezca de
los elementos básicos necesarios para decidir sobre la pretensión jurídica deducida (las
negrillas son nuestras).
Al respecto, la SC 0954/2005-R, de 16 de agosto, reiterando la jurisprudencia
constitucional, sobre el tema señaló lo siguiente: “este Tribunal a fin de precisar los
alcances e importancia de dichos requisitos y las emergencias de su incumplimiento, ha
desarrollado el entendimiento contenido en la SC 245/2004-R, de 20 de febrero, cuyo
texto enseña que: '(...) Los requisitos formales, son los previstos en los parágrafos I, II y
V del art. 97, los que podrán ser subsanados por el recurrente en el plazo mencionado;
mientras que: '(...) en el marco de la interpretación realizada por este Tribunal debe
entenderse que los otros requisitos son los de contenido, tales los numerales III, IV y VI
del art. 97 de la LTC y ante la ausencia de los mismos podrá rechazarse directamente
el recurso, a contrario sensu del caso de ausencia de requisitos de forma en que
corresponderá al Tribunal o Juez de amparo disponer que sean subsanados en el plazo
de 48 horas, en la forma establecida por el art. 98 de la LTC” (SC 1130/2002-R, de 18
de septiembre)" (sic).
Criterio que fue complementado por la SC 38/2004-R, de 15 de enero, cuando señala
que la omisión de los requisitos señalados en el art. 97 de la LTC "da lugar al rechazo
del recurso, pudiendo subsanarse los defectos de forma en el plazo de 48 horas, sin
recurso ulterior, como prevé el art. 98 LTC, caso contrario se mantendrá el rechazo, y si
pese a esa omisión se admite el recurso, ese defecto dará lugar a su improcedencia…".
En este mismo sentido, la SC 652/2004-R, de 4 de mayo en cuanto al cumplimiento de
los requisitos de admisión del recurso de amparo y las emergencias de su
incumplimiento, precisó las dos sub reglas a seguirse: ” a) cuando se omite en etapa de
admisión del recurso el cumplimiento de alguno de los requisitos y no se subsanan los
mismos dentro del plazo de ley, se da lugar al rechazo; y b) si el recurso fue admitido
pese a no cumplirse con los requisitos exigidos por Ley, se da lugar a la improcedencia
del amparo, sin ingresarse al análisis de fondo del asunto" (las negrillas son nuestras).
III.2.Dentro del contexto señalado, la jurisprudencia contenida en la SC 365/2005-R,
refiriéndose a la relevancia procesal que tienen los tres requisitos de contenido, a que
se refiere el art. 97 de la Ley del Tribunal Constitucional (LTC) estableció la necesidad
inexcusable de: 1) exponer con precisión y claridad los hechos que le sirvan de
fundamento (art. 97.III de la LTC); 2) precisar los derechos o garantías que consideren
suprimidos o amenazados (art. 97.IV de la LTC), y 3) fijar con precisión el amparo que
se solicita para preservar o restablecer el derecho o la garantía vulnerados o
amenazados (art. 97.VI de la LTC), para concluir en la necesidad de que en la
demanda de amparo exista un estricto nexo de causalidad entre los tres requisitos,
como presupuesto esencial previo a resolver cualquier problemática jurídica planteada.
Así la citada Sentencia, en cuanto al requisito referido a exponer con precisión y
claridad los hechos que le sirvan de fundamento, estableció que “Se trata de una
relación fáctica que debe hacer el recurrente; pues está referida a los hechos que
sirven de fundamento del recurso o de la razón o razones en las que el recurrente
apoya la protección que solicita, que no siempre está referido a un sólo hecho sino a
varios hechos, que de manera congruente se reconducen y sirven de fundamento del
petitorio. (…). En síntesis, el elemento fáctico aludido (conjunto de hechos) y su
calificación jurídica (derechos o garantías supuestamente violados) constituyen lo que
la doctrina denomina genéricamente 'la causa de pedir'; causa de pedir que debe ser
claramente precisada y delimitada por el recurrente (…). Conforme a lo señalado, los
hechos jurídicamente relevantes que sirven de fundamento fáctico del recurso deben
ser, como lo expresa la ley, expuestos con precisión y claridad, dado que los mismos
delimitan la causa de pedir y vinculan al Tribunal de amparo, es decir que éste, deberá
resolver la problemática planteada conforme en esa descripción de los hechos y su
calificación jurídica (derechos lesionados) y no otra”.
Por otra parte, en cuanto la exigencia de precisar los derechos y garantías que se
consideren restringidos, suprimidos o amenazados, la señalada Sentencia dejó
establecido que: "Como quedó precisado en el punto anterior, la causa de pedir
contiene dos elementos: 1) el elemento fáctico que está referido a los hechos que
sirven de fundamento al recurso; 2) el elemento normativo, es decir, a los derechos o
garantías que con esos hechos hubieren sido lesionados por esos hechos, que deben
ser precisados por el recurrente; sin embargo, como en los hechos debe acreditarse el
derecho vulnerado, es preciso que exista una relación de causalidad entre el hecho que
sirve de fundamento y la lesión causada al derecho o garantía. De ahí que el
cumplimiento de esta exigencia no se reduce a enumerar artículos, sino a explicarse
desde el punto de vista causal, cómo esos hechos han lesionado el derecho en
cuestión".
De otro lado, respecto al requisito también de contenido previsto en el art. 97.VI,
referido a fijar con precisión el amparo que se solicita para preservar o restablecer el
derecho o la garantía vulnerados o amenazados, la Sentencia Constitucional glosada
precedentemente señaló que:“(...) Por principio general, el Juez de tutela está obligado
a conferir solamente lo que se le ha pedido; esto muestra la enorme importancia que
tiene el petitium de la causa, pues, el Juez está vinculado a la misma; esto es, deberá
conceder o negar el petitorio formulado; sólo excepcionalmente, dada la naturaleza de
los derechos protegidos es posible que el Juez constitucional pueda conceder una
tutela ultra petita, de cara a dar efectividad e inmediatez a la protección del derecho o la
garantía vulnerada, cuando advierta que existió error a tiempo de formular el petitorio.
Extremo que deberá ser ponderado en cada caso concreto, al tratarse de una
excepción”.
Ahora bien, de la jurisprudencia glosada y conforme concluyó la SC 1091/2005-R, de
12 septiembre “la precisión de derechos o garantías considerados suprimidos o
amenazados, está estrechamente vinculada con los presupuestos de procedencia
contenidos en el art. 94 de la LTC que señala que el acto, omisión o resolución ilegal o
indebida debe restringir, suprimir o amenazar restringir o suprimir los derechos o
garantías reconocidos en la Constitución Política del Estado, pues el recurso está
dirigido exclusivamente a analizar los actos lesivos de tales derechos y garantías, no
así actos que vulneren intereses jurídicos distintos, no comprendidos en el art. 94 de la
LTC; de lo que se extrae que si la acción que sirve de base del amparo no logra
lesionar un derecho o garantía, no está dentro del ámbito de la protección que brinda el
art. 19 Constitucional.
Conforme a lo anotado, el requisito de contenido previsto en el art. 97.IV de la LTC,
está dirigido a constatar, por un lado, que efectivamente existe un derecho o garantía
constitucional supuestamente lesionado y, por otro, que la lesión sufrida proviene del
acto ilegal, o lo que es lo mismo, debe existir una relación de causalidad entre el acto
ilegal impugnado y los derechos y garantías alegados como vulnerados”.
En el caso que se examina, corresponde aplicar las referidas líneas jurisprudenciales,
puesto que del análisis del contenido de la demanda de amparo presentada por la
recurrente, se constata que no se señalaron y menos precisaron los derechos que a su
juicio le fueron lesionados, por cuanto en principio señaló que: “(…) se pronunció el
Auto de fecha 15 de julio de 2005, violando mis derechos familiares y constitucionales.
(…)”; luego, se limitó a realizar una relación de los hechos denunciados de ilegales,
para seguidamente concluir señalando que: “el tribunal de casación antes de dictar el
Auto de fecha 15 de julio del 2005, no hizo un examen prolijo de las pruebas que sirven
como fundamento para la demanda de reconocimiento de unión libre o de hecho, ni
tampoco ha hecho una interpretación legal de lo que determina el art. 46 del CF,
cometiendo error absoluto tanto en la valoración de la prueba como en la interpretación
del art. 46 del CF, violando mis derechos constitucionales y familiares señalados en el
art. 194 parágrafo II y los arts. 158 y 159 del CF (…)”(sic). De cuya exposición se
advierte que la recurrente sólo hizo una enunciación general de derechos sin
precisarlos y menos identificar los derechos fundamentales que se consideran
lesionados; por cuanto sin ningún sustento jurídico normativo su demanda versa sobre
supuestos fácticos de carácter general que atañen a la tramitación y resolución del
recurso de casación interpuesto ante la Sala recurrida, careciendo su acción de
orientación y ubicación jurídica elemental en la interposición de esta acción tutelar que
tiene por finalidad el restablecimiento de derechos fundamentales frente a actos u
omisiones de funcionarios o particulares, para finalmente solicitar que este Tribunal
declare procedente y en consecuencia, ordene “se revoque el Auto de fecha 15 de julio
de 2005 -Resolución de casación- de acuerdo a lo establecido en el art. 19 de la CPE”
(sic). Consecuentemente, se advierte que el presente recurso, fue interpuesto sin
cumplir con el requisito de contenido previsto por el art. 97.IV de la LTC, cuya
inobservancia, debió merecer el rechazo in límine del mismo por el Tribunal de amparo;
sin embargo, al haber sido admitido el recurso de amparo pese a los defectos
señalados que resultan insubsanables corresponde declarar su improcedencia, por
cuanto dicha omisión imposibilita analizar el fondo de la problemática planteada, toda
vez que al juez o tribunal de amparo, así como a este Tribunal le es imprescindible
conocer los hechos motivantes del mismo y su conexión con los derechos y garantías
que debieron ser invocados de vulnerados para formar una convicción clara y precisa
sobre la lesión de los mismos, cuya mínima fundamentación exige una relación clara de
causalidad entre ambos y no el simple relato de los hechos y la mera indicación de
derechos que considera lesionados, tal como acontece en el caso de examen.
Por lo expuesto, se concluye que el Tribunal del recurso al haber denegado el amparo,
no ha efectuado una adecuada compulsa de los antecedentes procesales.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional, en virtud de la jurisdicción que ejerce por mandato de los
arts. 19.IV y 120.7ª de la CPE; arts. 7 inc. 8) y 102.V de la LTC, en revisión APRUEBA
la Resolución de fs. 354 y vta., pronunciada el 4 de noviembre de 2005 por la Sala
Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa
Cruz, con el fundamento precedente y; en consecuencia, declara IMPROCEDENTE el
recurso planteado.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional.
Fdo. Dra. Elizabeth Iñiguez de Salinas
presidenta
Fdo. Dra. Martha Rojas Álvarez
DECANA
Fdo. Dr. Artemio Arias Romano
magistrado
Fdo. Dra. Silvia Salame Farjat
MagistradA
Fdo. Dr. Wálter Raña Arana
MagistradO
SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1318/2010-R
Sucre, 20 de septiembre de 2010
Expediente: 2007-16844-34-RAC
Distrito: Cochabamba
Magistrado Relator: Dr. Abigael Burgoa Ordóñez
En revisión la Resolución de 37/2007 de 5 de octubre, cursante de fs. 131 a 134,
pronunciada por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de
Cochabamba, dentro del recurso de amparo constitucional, ahora acción de amparo
constitucional, interpuesto por Emma Cristina Palacios Rojas y Criss Mariel Villarroel
Palacios contra Juan Omar Carmona Miranda, Juez Quinto de Partido en lo Civil y
Comercial del mismo Distrito Judicial, alegando la vulneración de sus derechos a la
seguridad jurídica, a la petición, a la propiedad privada y a la garantía del debido
proceso, citando al efecto los arts. 7 incs. a) e h), i) y 16.IV de la Constitución Política
del Estado abrogada (CPEabrg).
I.ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido del recurso
I.1.1. Hechos que motivan el recurso
Las recurrentes en el memorial presentado el 18 de septiembre de 2007, cursante de
fs. 89 a 94, subsanado el 22 del mismo mes y año (fs. 100 a 102) manifiestan que, una
de ellas, Emma Cristina Palacios Rojas, dentro de la unión libre con Erick Nelson
Villarroel Chávez, adquirieron un inmueble, el que posteriormente fue rematado, en
ejecución de sentencia dentro del proceso ejecutivo que el Banco Unión S.A., le siguió
a su ex cónyuge, proceso del que no tuvo conocimiento hasta luego del remate,
momento en el cual su persona inició demanda de matrimonio de hecho, con la que
demostró que el bien rematado es ganancial y donde vive con sus hijos desde 1971. Es
así, que la adjudicataria del inmueble solicitó el desapoderamiento del mismo, que fue
dispuesto por decreto de 27 de mayo de 2007, por el Juez de la causa quién para ello
se basó en la SC 0293/2003-R, dentro de un recurso de amparo constitucional que su
persona interpuso, pero en el cual no se determinó ningún desapoderamiento ni se
pronunció sobre su derecho de propiedad, decreto respecto del cual solicitó explicación,
complementación, aclaración y enmienda, por falta de motivación legal, que fue
rechazado por su similar de 9 de junio del mismo año; en el que indica que no es
admisible la complementación de un decreto contra el cual solo cabe la apelación,
reiterando por ello nuevamente la motivación solicitada, siendo también rechazada por
decreto de 22 del indicado mes y año; por lo que interpuso apelación contra ambos
decretos (de 9 y 22, ambos de junio de 2007), solicitó la suspensión del
desapoderamiento y nulidad del remate, mereciendo el Auto de 18 de junio de 2007,
disponiendo traslado y sin motivación legal respecto a sus peticiones; citando los arts.
514 y 517 del Código de Procedimiento Civil (CPC), salvó sus derechos a la vía
llamada por ley, siendo así que esos aspectos debían dilucidarse en ese proceso,
Resolución que le fue notificada en el tablero, impidiéndole de esta manera pueda
apelar de la misma, para posteriormente previa solicitud de la adjudicataria, disponer el
desapoderamiento por decreto de 20 de agosto de 2007.
Refieren que, con relación a la recurrente Criss Mariel Villarroel Palacios, al asumir
conocimiento de la orden de desapoderamiento del inmueble donde habita y como hija
de la copropietaria ganancial del mismo, adjuntando su cédula de identidad, que tiene
la fe y fuerza probatoria, demostrando su posesión sobre el inmueble, por memorial de
8 de junio de 2007, solicitó al Juez de la causa se restrinja la orden judicial de
desapoderamiento a su persona, que fue rechazada por Auto de 11 del mes y año,
haciendo mención a la SC “1228/2003”, sin abrir el término probatorio previsto por el
art. 45 de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar (LAPCAF), pues
todo incidente debe ser resuelto previo término de prueba, contra el cual interpuso
apelación, siendo posteriormente notificada con el decreto de 20 de agosto de 2007,
que dispone el desapoderamiento. Por lo expuesto, evidencian que el Juez recurrido,
ha vulnerado sus derechos fundamentales, motivando interpongan la presente acción
tutelar.
I.1.2. Derechos y garantía supuestamente vulnerados
Las recurrentes denuncian la vulneración de sus derechos a la seguridad jurídica, a la
petición, a la propiedad privada y a la garantía del debido proceso citando al efecto, el
art. 7 incs. a), h) e i) y 16.IV de la CPEabrg.
I.1.3. Autoridad recurrida y petitorio
Las recurrentes interponen recurso de amparo constitucional contra Juan Omar
Carmona Miranda, Juez Quinto de Partido en lo Civil y Comercial del Distrito Judicial de
Cochabamba; solicitando sea declarado procedente y se disponga que: a) El Juez
recurrido se pronuncie en forma motivada en los decretos de 27 de mayo, 9 y 22 de
junio, Auto de 18 de junio y decreto de 20 de agosto, todos de 2007, especialmente en
lo referente a la nulidad del remate; b) Imprima a la oposición, el trámite respectivo
abriendo el término probatorio conforme al art. 45 de la LAPCAF y pronuncie resolución
motivada; y, c) Se anule obrados hasta el decreto de 27 de mayo de 2007, así como el
mandamiento de desapoderamiento hasta que se concluya el proceso ordinario sobre
el derecho propietario ganancial.
I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías
Efectuada la audiencia pública el 5 de octubre de 2007, con la concurrencia de las
recurrentes asistidas por su abogado, el Juez recurrido y los terceros interesados, en
ausencia del representante del Ministerio Público y los terceros interesados Banco
Unión S.A., conforme consta en el acta cursante de fs. 137 a 140, se produjeron los
siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación del recurso
El abogado de las recurrentes ratificó in extenso los términos del recurso y reiteró su
solicitud de que se conceda la tutela solicitada, dejando sin efecto el
desapoderamiento, mientras se ventile el proceso ordinario por el que se demostrará la
propiedad de su cliente como ganancial.
I.2.2. Informe de la autoridad recurrida
El recurrido, Juez Quinto de Partido en lo Civil y Comercial del Distrito Judicial de
Cochabamba, Juan Omar Carmona Miranda, en su informe escrito cursante de fs. 128
a 130 y, en audiencia, informó: 1) Dentro del proceso ejecutivo seguido por el Banco
Unión S.A., contra Erick Nelson Villarroel Chávez, en ejecución de sentencia se remató
y adjudicó su inmueble, por lo cual la adjudicataria solicitó la entrega del mismo, a cuyo
efecto se notificó a los anticresistas quienes se opusieron al desapoderamiento, que fue
rechazado, Resolución contra la que apelaron y no obstante de ello, interpusieron en su
contra recurso de amparo constitucional que fue declarado improcedente, ordenando
posteriormente se expida el mandamiento de desapoderamiento; 2) La ahora
recurrente, Emma Cristina Palacios Rojas, inició demanda ante el Juez Cuarto de
Instrucción de Familia, de reconocimiento judicial de unión libre, misma que fue
declarada probada y cuyo fallo ejecutoriado, fue adjuntado a su apersonamiento en el
proceso ejecutivo, solicitando pronunciamiento expreso y limitación de orden judicial de
desapoderamiento, que mereció los Autos de 22 de febrero y 6 de marzo, ambos de
2007; 3) A petición de la adjudicataria María Ximena Rocha, por proveído de 20 de abril
del mismo año, se dispone notificarse a la ahora recurrente, para que en el plazo de
diez días haga entrega del inmueble; empero la recurrente planteó en su contra recurso
de amparo constitucional que fue declarado improcedente, con los mismos
fundamentos que ésta acción tutelar; por lo cual en ejecución de sentencia, el 11 de
junio de 2007, dictó Resolución que ha sido apelada por la correcurrente, Criss Mariel
Villarroel Palacios, no siendo evidente que las Resoluciones, decretos y Autos que dictó
su autoridad carezcan de la motivación legal que menciona en el recurso; 4) Con
relación a la correcurrente, Criss Mariel Villarroel Palacios, se apersonó en el proceso
ejecutivo, solicitando se restrinja la orden judicial, que fue rechazada por Auto de 11 de
junio de 2007, señalando ser manifiestamente improcedente y sin lugar a la oposición,
Resolución que se encuentra debidamente fundamentada, ya que la impetrante no
acompañó a su solicitud ninguna prueba que respalde la oposición planteada, pues la
simple cédula de identidad adjunta, no es prueba idónea dentro del marco legal previsto
en el art. 45.II de la LAPCAF, Resolución contra la cual interpuso recurso de apelación;
y, 5) El presente recurso debe ser declarado improcedente, pues fue interpuesto
después de los seis meses establecidos para el efecto, toda vez que su madre, también
recurrente, fue notificada con la orden de entrega del inmueble el 15 de mayo de 2006,
por lo que ésta acción resulta extemporánea, solicitando por lo informado, se deniegue
el recurso, al no existir vulneración de derechos y garantías constitucionales de las
recurrentes.
I.2.3. Intervención del tercero interesado
El tercer interesado, Banco Unión S.A., representado por Isabel Silvia Medinaceli
Guzmán, en su memorial cursante de fs. 124 a 127 vta., y en audiencia expresó que: a)
La entidad bancaria que representa, en ejercicio de su derecho de acreedor siguió
proceso ejecutivo contra Erick Nelson Villarroel Chávez, dictándose Sentencia que se
ejecutorió, por lo cual en ejecución de fallos se procedió a la subasta y remate del
inmueble otorgado en calidad de garantía hipotecaría, el que se adjudicó a María
Ximena Rocha García; b) La ahora recurrente, instauró proceso ordinario de nulidad de
documento de remate, del proceso ejecutivo y división de bienes, que a la fecha se
encuentra en tramitación en el Juzgado Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial,
como acredita por las copias que adjunta. Ahora bien, respecto a lo alegado en el
presente recurso y la supuesta vulneración de sus derechos fundamentales invocados,
hace presente que de acuerdo al art. 518 del CPC, las resoluciones dictadas en
ejecución de sentencia, sólo podrán ser apeladas en el efecto devolutivo, por lo que no
se puede solicitar explicaciones, complementaciones, mutaciones y reposiciones; o
enmiendas; c) Sobre la nulidad del remate y suspensión del desapoderamiento, han
sido rechazadas de conformidad con los arts. 514 y 517 del mismo cuerpo legal, que
disponen que la ejecución de autos y sentencias pasadas en autoridad de cosa
juzgada, no pueden suspenderse por ningún recurso ordinario ni extraordinario, por lo
que el rechazo efectuado ha sido en sujeción a las normas citadas; d) Respecto a la
correcurrente, Criss Mariel Villarroel Palacios, el rechazo a su solicitud fue correcto,
toda vez que el hecho de que haya acompañado su cédula de identidad, en el que
consta la dirección del inmueble rematado, no acredita la posesión ni ningún derecho
real sobre el mismo, por cuanto la norma es expresa al señalar que para la procedencia
de la oposición la tiene que deducir quien tiene un derecho registrado con anterioridad y
con fecha cierta, por lo que un carnet de identidad, no acredita ningún derecho, menos
puede ser considerado como un documento con fecha cierta; por lo cual la apertura del
término probatorio era innecesaria; e) El presente recurso es improcedente, toda vez
que las recurrentes contra los Autos que lo motivan han interpuesto recurso de
apelación. Asimismo, a fin de hacer valer sus supuestos derechos vulnerados, el 19 de
febrero de 2006, la recurrente Emma Cristina Palacios Rojas ha instaurado proceso
ordinario de nulidad de documentos de préstamo, nulidad de procesos de adjudicación
y división de bienes, con los mismos argumentos de este recurso, lo que prueba la
subsidiaridad, en este caso, del recurso de amparo constitucional que determina su
improcedencia; y, f) El Juez de la causa, ha actuado correctamente, aplicando en
ejecución de sentencia, las normas procesales de la materia, resolviendo sus peticiones
al rechazarlas por no estar encuadradas en el ordenamiento jurídico procesal vigente;
solicitando por lo manifestado, se declare improcedente el recurso.
La tercera interesada, María Ximena Rocha García, no concurrió a la audiencia pública,
ni presentó memorial de fundamentación, no obstante su legal citación.
I.2.4. Resolución
Concluida la audiencia, la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial
de Cochabamba, constituida en Tribunal de garantías, pronunció la Resolución 37/2007
de 5 de octubre, cursante de fs. 131 a 134, declarando improcedente el recurso, con los
siguientes fundamentos: i) Contra la decisión judicial de que la recurrente Emma
Cristina Palacios Rojas, no era parte del proceso, no interpuso ningún recurso, además
de haber apelado contra el Auto de Vista de 11 de junio de 2007. Por otra parte, ambas
recurrentes, apelaron de la providencia de 20 de agosto del mismo año; ii) Existe una
demanda ordinaria de nulidad de documentos en trámite, es decir, que no se agotaron
aún las vías previas a la interposición de este recurso.
I.3. Trámite procesal en el Tribunal Constitucional
Debido a la ausencia de quórum necesario las causas pendientes de resolución por
parte del Tribunal Constitucional, quedaron en espera hasta la designación de nuevos
Magistrados.
En virtud a la designación de las nuevas autoridades, por Acuerdo Jurisdiccional
001/2010 de 8 de marzo, se dispuso el reinicio de los cómputos. Por tanto, se sorteó el
expediente el 27 de julio de 2010; razón por la cual, la presente Resolución es dictada
dentro de plazo.
II.CONCLUSIONES
Del análisis del expediente y de las pruebas aportadas, se concluye lo siguiente:
II.1.Dentro del proceso ejecutivo seguido por el Banco Unión S.A., contra Erick Nelson
Villarroel Chávez, se pronunció Sentencia declarando probada la demanda, que se
ejecutorió; circunstancia por la que en ejecución de sentencia se procedió al remate del
inmueble de propiedad del demandado, otorgado en calidad de garantía hipotecaria,
adjudicándose el mismo, a María Ximena Rocha García (fs. 7 a 13 vta).
II.2.La ahora recurrente, Emma Cristina Palacios Rojas, adjuntando testimonio del Auto
de declaración judicial de reconocimiento de unión libre de hecho, se apersonó ante el
Juez de la causa, solicitando pronunciamiento expreso y limitación de orden judicial de
desapoderamiento, que fue rechazada por Auto de 22 de febrero de 2006, por no ser
parte en el proceso, del que solicitó explicación y complementación, que mereció el
Auto de 6 de marzo del mismo año, en sentido de no merecer ninguna explicación (fs.
15 a 21 vta.; 25 y vta.).
II.3. Previa petición de la adjudicataria del inmueble rematado, mediante decreto de 20
de abril de 2006, se dispuso se notifique a la ahora recurrente, para que en el plazo de
diez días haga la entrega del bien rematado, quien presentó oposición al
desapoderamiento, solicitando la apertura de término probatorio, el que fenecido, el
Juez de la causa pronunció el Auto de 2 de septiembre de 2006, rechazando la
oposición deducida, del que solicitó complementación que fue negada, para
posteriormente interponer recurso de apelación contra el Auto de rechazo de la
oposición (fs. 44 y vta.; 46; 58 a 59; 60 a 61; 64 a 65).
II.4. Reiterada la solicitud por parte de la adjudicataria del inmueble rematado, la
autoridad jurisdiccional, mediante decreto de 27 de mayo de 2007, dispuso se expida
mandamiento de desapoderamiento, del que la recurrente pidió explicación, aclaración,
complementación y enmienda, que fue negada a través del Auto de 9 de junio del
mismo año, por no encontrarse contemplada, contra los que interpuso recurso de
apelación, que mereció el Auto de 18 del mencionado mes y año, por el que se dispuso
el traslado y al encontrarse en ejecución de sentencia, se salvan los derechos de la
impetrante a la vía llamada por ley (66 vta.; 68 a 70; 81 a 83 vta.).
II.5. La correcurrente, Criss Mariel Villarroel Palacios, apersonándose, solicitó al Juez
de la causa, restricción de orden judicial respecto a su persona, por encontrarse en
posesión del bien rematado, que mereció el Auto de 11 de junio de 2007, que declara
sin lugar a la oposición, contra el que interpuso recurso de apelación (fs. 73 a 74 vta.,
78 a 79).
II.6.En 21 de junio de 2007, la recurrente inició proceso ordinario de nulidad parcial de
venta judicial y división de bienes contra Erick Nelson Villarroel Chávez, Banco Unión
S.A. y Ximena Rocha García, que se encontraba en trámite en el Juzgado Séptimo de
Partido en lo Civil y Comercial del Distrito Judicial de Cochabamba (fs. 87).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Las recurrentes, ahora accionantes, alegan que la autoridad judicial recurrida, hoy
demandada, vulneró sus derechos a la seguridad jurídica, a la petición, a la propiedad
privada y a la garantía del debido proceso, por cuanto dentro del proceso ejecutivo
seguido por el Banco Unión S.A., contra su ex cónyuge y padre, en ejecución de
sentencia remataron un inmueble que fue dado en garantía hipotecaria y adquirido
dentro de la unión libre, por lo cual es ganancial. Es así, que previa declaración judicial
de reconocimiento de dicha unión, la ex cónyuge solicitó al Juez de la causa limitación
de desapoderamiento y oposición que fueron rechazados, habiendo apelado de dichas
Resoluciones de las que solicitó complementación que le fue rechazada mediante
Autos y decretos emitidos sin motivación. De igual forma, el Juez demandado, rechazó
la petición de restricción de orden judicial de desapoderamiento presentada por su hija,
quien se apersonó con su cédula de identidad, sin que haya abierto el término
probatorio, previsto para la oposición; circunstancia por la que, recurren a la jurisdicción
constitucional, para que el Juez demandado imprima el trámite establecido para la
oposición deducida por una de ellas, el Juez motive los decretos emitidos y se
determine la nulidad del mandamiento de desapoderamiento; hasta tanto se resuelva el
proceso ordinario que han instaurado contra la entidad bancaria y la adjudicataria del
inmueble rematado, en el que se determinará su derecho propietario ganancial. En
consecuencia, corresponde determinar, en revisión, si los extremos demandados son
evidentes y si corresponde otorgar o denegar la tutela solicitada.
III.1.Operatividad y aplicación en el tiempo del bloque de constitucionalidad
Antes de desarrollar la argumentación jurídica conveniente al caso concreto;
previamente, es imperante referirse a la uniforme jurisprudencia que este Tribunal
Constitucional ha desarrollado a partir de la SC 0001/2010-R de 25 de marzo y todas
las posteriores, en ese contexto, debe establecerse que la Constitución Política del
Estado, aprobada mediante referendo constitucional de 25 de enero de 2009, es de
aplicación directa a las causas conocidas en revisión, aspecto que emana de su
carácter de norma suprema del orden jurídico y que además se encuentra debidamente
sustentado por los principios de irradiación y de eficacia plena del bloque de
constitucionalidad ampliamente explicados en la SC 0008/2010-R de 6 de abril, entre
otras.
III.2.Armonización de términos procesales-constitucionales
Siendo aplicable al caso concreto la Constitución vigente y los demás compartimentos
del bloque de constitucionalidad, es imperante previamente aclarar la terminología
procesal-constitucional a ser utilizada; al respecto, la Constitución abrogada en el art.
19, norma el “recurso de amparo constitucional”. De manera más amplia y garantista
los arts. 128 al 129 de la Constitución Política del Estado vigente (CPE), reglamentan la
llamada “acción de amparo constitucional”, sin que en esencia esta nueva norma altere
el “núcleo esencial” de este mecanismo procesal.
En mérito a lo expuesto, se puede establecer que una diferencia entre ambas normas
no se refiere al núcleo esencial de protección de esta garantía de defensa, sino más
bien la diferencia radica en la dimensión procesal de ambos; es decir, que con la
Constitución abrogada este era considerado un recurso, en cambio, con la Constitución
vigente, este mecanismo es una acción.
El cambio en cuanto a la dimensión procesal de esta garantía, tiene incidencia directa
en la terminología a utilizarse en cuanto a las partes procesales involucradas en las
causas a ser resueltas, en ese contexto, la norma constitucional abrogada denominaba
a las partes intervinientes recurrente (s) y autoridad (es) recurrida (s), terminología que
en la nueva dimensión procesal de esta garantía debe cambiar.
Lo precedentemente expuesto, denota la necesidad de uniformar la terminología
aplicable a las causas pendientes de resolución en el marco del mandato inserto en los
arts. 4 y 6 de la Ley 003 de 13 de febrero de 2010, denominada Ley de Necesidad de
Transición a los Nuevos Entes del Órgano Judicial y Ministerio Público; por tal razón es
pertinente señalar que en virtud a la nueva dimensión procesal de esta garantía, deben
adecuarse los términos a la Constitución vigente, por lo cual, la parte que hubo activado
la tutela en vigencia de la anterior Constitución y cuya causa será resuelta por el
Tribunal Constitucional, en el marco del art. 4 de la Ley 003, deberá ser denominada
“accionante”, aclarando su carácter inicial de recurrente. Por su parte, la autoridad
contra la cual se activó este mecanismo procesal-constitucional, deberá ser
denominada “autoridad demandada”, términos que se enmarcan a la nueva dimensión
procesal de la acción de amparo constitucional.
Asimismo, en caso de otorgarse la tutela constitucional a través del recurso de amparo
constitucional, se “concederá” la misma, caso contrario la acción será “denegada”.
Según la SC 0119/2010-R de 10 de mayo, refiere que: “En los casos en que no sea
posible ingresar al análisis de fondo de la problemática planteada se mantendrá la
denegatoria, haciéndose constar tal situación, dado que el accionante puede
nuevamente interponer la acción tutelar, siempre y cuando, cumpla con los requisitos
de admisibilidad”.
III.3.Improcedencia del recurso de amparo constitucional frente a resoluciones que por
cualquier otro recurso puedan ser modificadas o suprimidas
El amparo constitucional ha sido instituido por el art. 19 de la CPEabrg, y consagrado
en el art. 128 de la CPE, como un recurso extraordinario antes, ahora acción de amparo
constitucional que otorga protección inmediata contra los actos ilegales y las omisiones
indebidas de funcionarios o particulares que restrinjan, supriman, o amenacen restringir
o suprimir derechos y garantías fundamentales de la persona reconocidos por la
Constitución y las leyes, siempre que no hubiere otro medio o recurso legal para la
protección inmediata de esos derechos y garantías. En ese sentido, la jurisprudencia
constitucional ha establecido que el recurso de amparo constitucional tiene como
características esenciales la subsidiariedad y la inmediatez, entendiéndose la primera
como el requisito de haber agotado todas las instancias y medios legales idóneos antes
de interponer el recurso, pues la tutela que brinda el amparo constitucional está referida
a los casos en que han sido agotados los medios que la ley otorga para tal objeto,
puesto que dicho recurso tiene como característica la subsidiariedad y no puede ser
utilizado como un mecanismo alternativo o sustitutivo de protección, hecho que
desnaturalizaría su esencia.
Por otra parte cabe recordar que el desarrollo legislativo del recurso de amparo
constitucional, ahora acción de amparo constitucional, realizado por el Legislador
ordinario en el art. 96 de la Ley del Tribunal Constitucional (LTC), ha establecido las
causales de improcedencia del recurso (acción), al señalar en el numeral tres de dicho
artículo, que el amparo constitucional, ahora acción de amparo constitucional, no
procederá: “…contra las resoluciones judiciales que por cualquier otro recurso puedan
ser modificadas o suprimidas aún cuando no se haya hecho uso oportuno de dicho
recurso”, norma que ha sido interpretada por la jurisdicción constitucional.
III.4. El caso en examen
En el caso de autos y de los antecedentes procesales se constata que las recurrentes,
ahora accionantes, denuncian a través de esta acción tutelar, que dentro del proceso
ejecutivo seguido por el Banco de Unión S.A., contra su ex cónyuge y padre,
respectivamente, en ejecución de sentencia se remató el inmueble que otorgó en
garantía hipotecaría y que fue adquirido en vigencia de su unión libre; por lo cual, al ser
notificada con el desapoderamiento, previa declaratoria judicial de reconocimiento de
unión libre, se apersonó en dicho proceso, solicitando restricción del desapoderamiento
y oposición, que le fueron rechazadas, así como también la oposición deducida por su
hija, también accionante. Es así, que el Juez demandado, rechazó sus peticiones,
mediante Autos y decretos sin motivación alguna, además de no haber impreso el
procedimiento establecido para la oposición deducida por una de ellas (hija), ya que no
abrió el término probatorio previsto por el art. 45 de la LAPCAF.
Al respecto, cabe señalar, como lo refieren las accionantes, la autoridad judicial
demandada y la entidad bancaria en su calidad de tercero interesado, que las
apelaciones planteadas dentro del proceso ejecutivo, no han sido resueltas a momento
de interposición de ésta acción tutelar, ha instaurado demanda ordinaria sobre nulidad
parcial de venta judicial y división de bienes, proceso que se encontraba en trámite en
el Juzgado Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial del Distrito Judicial de
Cochabamba; por lo cual, será en ese proceso de conocimiento en el que puede
ejercer su derecho irrestricto a la defensa, y en el que se va a dilucidar y determinar el
derecho propietario que alega tener, lo que podría conllevar a dejarse sin efecto lo
determinado en el proceso ejecutivo; es decir, el remate y subasta del departamento en
cuestión y como lógica consecuencia el desapoderamiento que fue ordenado, aspecto
que no tomaron en cuenta la accionante, para interponer esta acción constitucional,
pues la tutela que brinda el amparo constitucional está referida a los casos en que han
sido agotados los medios que la ley otorga para tal objeto, puesto que dicho recurso
tiene como característica la subsidiariedad y no puede ser utilizado como un
mecanismo alternativo o sustitutivo de protección, hecho que desnaturalizaría su
esencia, como en autos en que paralelamente ha acudido tanto a la jurisdicción
ordinaria que es la idónea como a la constitucional, a la deberá acudir una vez agotada
la ordinaria, siendo de aplicación por ello, el art. 96.3 de la LTC, que establece que el
amparo constitucional, ahora acción de amparo constitucional, no procederá: “contra las
resoluciones judiciales que por cualquier otro recurso puedan ser modificadas o
suprimidas aún cuando no se haya hecho uso oportuno de dicho recurso”.
En consecuencia y por lo señalado precedentemente, se constata que la situación
planteada no se encuentra dentro de las previsiones y alcances de los arts. 19 de la
CPEabrg, ahora 128 de la CPE, por lo que el Tribunal de garantías, al haberlo
declarado improcedente el recurso, ha efectuado una adecuada compulsa de los
antecedentes procesales y dado correcta aplicación al citado precepto constitucional.
Por tanto
El Tribunal Constitucional, en virtud de la jurisdicción y competencia que le confieren los
arts. 4 y 6 de la Ley 003 de 13 de febrero de 2010, denominada Ley de Necesidad de
Transición a los Nuevos Entes del Órgano Judicial y Ministerio Público; 7 inc. 8) y 102.V
de la LTC, en revisión, resuelve APROBAR la Resolución de 37/2007 de 5 de octubre,
cursante de fs. 131 a 134, pronunciada por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior
del Distrito Judicial de Cochabamba; y en consecuencia DENIEGA la tutela solicitada,
con la aclaración que no se ingresó al análisis de fondo de la problemática planteada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional.
Fdo. Dr. Juan Lanchipa Ponce
MAGISTRADO
Fdo. Dr. Abigael Burgoa Ordóñez
DECANO
Fdo. Dr. Ernesto Félix Mur
MAGISTRADO
Fdo. Dra. Ligia Mónica Velásquez Castaños
MAGISTRADA
Fdo. Dr. Marco Antonio Baldivieso Jinés
MAGISTRADO
SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1824/2010-R
Sucre, 25 de octubre de 2010
Expediente:2008-17889-36-RAC
Distrito:Santa Cruz
Magistrado Relator:Dr. Ernesto Félix Mur
En revisión la Resolución 139 de 16 de abril de 2008, cursante de fs. 50 a 51 vta., pronunciada
por el Juez Tercero de Partido y de Sentencia de Montero, provincia Obispo Santistevan del
Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del recurso de amparo constitucional, ahora acción de
amparo constitucional, interpuesto por Nicolás Soto Hinojosa en representación de Aurelia
Hinojosa Illanes contra René Blanco León, Juez de Instrucción Mixto de la localidad de
Minero del mismo Distrito Judicial, alegando la vulneración de los derechos de su
representada a la "seguridad jurídica, a la petición, a la defensa y al debido proceso, citando al
efecto los arts. 6, 7 inc. h) y 16.II y IV de la Constitución Política del Estado abrogada
(CPEabrg).
I.ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido del recurso
El recurrente, en representación de Aurelia Hinojosa Illanes, en el memorial presentado el 3 de
abril de 2008, cursante de fs. 7 a 8 vta., subsanado el 7 del mismo mes y año de fs. 19 a 21),
expresa los siguientes fundamentos de hecho y de derecho:
I.1.1. Hechos que motivan el recurso
Dentro del proceso sumario sobre comprobación de unión conyugal libre o de hecho que se
tramita en el Juzgado de Instrucción en lo Civil de Minero, seguido por Damiana Rojas Vargas
al fallecimiento de Clemente Soto Hinojosa, hijo de Aurelia Hinojosa Illanes y hermano suyo,
según el art. 1083 del Código Civil (CC), que refiere al orden de los llamados a suceder, la
demanda debió dirigirse contra Aurelia Hinojosa Illanes, considerando además que fue
declarada heredera de los bienes de su hijo, situación corroborada con el testimonio
respectivo.
La misma demandante Damiana Rojas Vargas solicitó saneamiento procesal y una constancia
sobre el certificado de defunción de Estevan Catorcerno Miranda, documento falso, que no se
encuentra registrado en el sistema de informática de la Dirección Departamental de Registro
Civil de Santa Cruz, razón por la cual formuló una denuncia y querella ante la Fiscalía de
Montero.
Pese a su solicitud ante el Juez de Instrucción Mixto de Minero, mediante providencia
interlocutoria de 14 de marzo de 2008, declaró no a lugar la petición debido a que el término
de prueba se encuentra clausurado, negativa que es ilegal y arbitraria, más aún si la Sentencia
que se pretende hacer valer ha sido emitida en base a un documento cuestionado del cual se
presume su veracidad y se peticionó una certificación al Registro Civil para demostrar la
aseveración. Formuló en término hábil recurso de reposición bajo alternativa de apelación
contra la Resolución de 14 de ese mes y año, sin embargo, lejos de concederse conforme los
arts. 215 y 216 del Código de Procedimiento Civil (CPC), mediante providencia de 24 de
marzo declara no a lugar lo solicitado y reitera que el plazo probatorio está clausurado. Ante
esta negativa del recurso de reposición bajo alternativa de apelación, de conformidad con los
arts. 283 inc. 1) y 288 del CPC, anunció el recurso de compulsa y el Juez recurrido una vez
más, incumpliendo lo previsto por el art. 289 del citado Código procedimental, refiere que el
expediente se encontraba en despacho para emitir sentencia y que dicho anuncio no
correspondía, negando ilegalmente la prosecución de los recursos formulados oportunamente.
I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados
Indica como presuntamente vulnerados, los derechos de su representada a la "seguridad
jurídica", a la petición, a la defensa y al debido proceso, citando al efecto los arts. 6, 7 inc.h) y
16.II y IV de la CPEabrg.
I.1.3. Autoridad recurrida y petitorio
Con esos antecedentes, interpone recurso de amparo constitucional, ahora acción de amparo
constitucional, contra René Blanco León, Juez de Instrucción Mixto de la localidad de Minero
del Distrito Judicial de Santa Cruz; solicitando se declare "procedente" y se disponga el
saneamiento procesal concediéndose los recursos formulados y que fueron negados de forma
ilegal, indebida y sin fundamentación alguna por la autoridad recurrida; sea con costas.
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
Efectuada la audiencia pública el 16 de abril de 2008, en presencia del recurrente en
representación de Aurelia Hinojosa Illanes, asistido por su abogado, la tercera interesada
patrocinada de su abogado y ausente la autoridad recurrida quien presentó informe escrito,
según consta en acta cursante de fs. 47 a 49 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación y ampliación del recurso
El abogado de la parte recurrente, reiteró los términos del recurso manifestando que la
autoridad recurrida pese a tener conocimiento del presente amparo aceleró las diligencias de
notificación practicadas el 14 de abril de 2008, cuando su competencia estaba suspendida ante
el anuncio del recurso de compulsa inclusive hasta emitir una sentencia injusta, sin que el
argumento de estar vencido el plazo probatorio sea válido debido a que el mismo nunca fue de
conocimiento de su defendida.
I.2.2. Informe de la autoridad recurrida
El recurrido, Juez de Instrucción Mixto de Minero del Distrito Judicial de Santa Cruz, René
Blanco León, en su informe escrito cursante de fs. 27 a 28, informó que: 1) El 15 de enero de
2008, Damiana Rojas Vargas formuló demanda sumaria de reconocimiento de unión conyugal
libre o de hecho contra Nicolás Soto Hinojosa, hermano del fallecido Clemente Soto Hinojosa;
2) El 16 de ese mes y año, se admitió la demanda y corrió en traslado al demandado, quien
contestó formulando excepciones previas de impersonería, oscuridad, contradicción e
imprecisión en la demanda; 3) El 9 de febrero de 2008, previo traslado a la parte contraria,
declaró improbadas las excepciones previas y en la misma Resolución trabó la relación
procesal y calificó el proceso como sumario de hecho, fijando los puntos a probar y
aperturando un termino probatorio de veinte días comunes a las partes, que transcurrió del 20
de febrero hasta el 7 de marzo de 2008, tiempo en el cual el demandado no propuso prueba, y
emitió Sentencia declarando comprobada la unión conyugal libre o de hecho entre Damiana
Rojas Vargas y Clemente Soto Hinojosa; 4) Aurelia Hinojosa Illanes solicitó que sea tomada
en cuenta en el proceso, situación que fue rechazada conforme el contenido del art. 50 del
CPC, que refiere a la intervención esencial y Nicolás Soto Hinojosa es la persona esencial
demandada; la representada del recurrente nuevamente, estando clausurado el periodo
probatorio solicitó se la tenga por apersonada, saneamiento procesal y una serie de
certificaciones como prueba, peticiones que mediante decreto declaró no a lugar al haberse
clausurado la etapa probatoria; 5) Formulado el recurso de reposición por la ahora
representada del recurrente contra el referido decreto, es rechazado y cuando el expediente se
encontraba con la nota para resolución de fondo presenta recurso de compulsa que también
mediante decreto es negado por no corresponder a derecho, no se toman en cuenta sus recursos
porque la representada del recurrente no es demandada en el proceso sumario; y, 6) Para emitir
Sentencia se basó en la prueba documental y testifical, no tomó en cuenta el informe
presentado porque estaba en fotocopia simple y en todo caso la falsedad material e ideológica
y uso de instrumento falsificado debe ser declarada en sentencia penal.
I.2.3. Intervención de la tercera interesada
Damiana Rojas Vargas, en su calidad de tercera interesada, en audiencia a través de su
abogado, manifestó: a) El art. 6 del CPEabrg, citado por el recurrente, nada tiene que ver con
el sustento que pretende darle al recurso de amparo; sobre el art. 16.II si bien es inviolable el
derecho a la defensa no se toma en cuenta que se apersonó junto al Oficial de Diligencias e
incluso su esposa los echó del lugar y el parágrafo IV del mismo artículo constitucional refiere
al ámbito penal no civil; b) Formularon la excepción y ante el mal asesoramiento olvidaron
contestar el traslado, por ello fueron declarados rebeldes en el Auto que traba la relación
procesal; c) Las partes del proceso, son el demandante, el demandado y el juez, cualquier
ajeno que se presente no es parte del mismo, si bien la representada del recurrente presentó un
recurso de reposición fue rechazado porque el periodo probatorio ya había sido clausurado, el
expediente se encontraba en despacho y aún así anunciaron la compulsa cuando no se trata de
una concesión equivocada de recurso; y, d) Todas las resoluciones emitidas fueron
debidamente notificadas a la recurrente, habiendo transcurrido los plazos para impugnar,
ofrecer y producir más prueba y aún tienen la vía ordinaria expedita.
I.2.4. Resolución
Concluida la audiencia, el Juez Tercero de Partido y de Sentencia de Montero, provincia
Obispo Santistevan del Distrito Judicial de Santa Cruz, constituido en Juez de garantías,
mediante Resolución 139 de 16 de abril de 2008, cursante de fs. 50 a 51 vta., concedió el
recurso, con el fundamento expuesto en sentido de que el Juez recurrido no se pronunció sobre
la oposición a la demanda formulada por el recurrente en representación de Aurelia Hinojosa,
dentro del proceso sumario de reconocimiento de unión conyugal libre o de hecho, ignorando
su petición en su calidad de madre del fallecido Clemente Soto Hinojosa Illanes, situación
vinculada con la SC 0505/2006-R de 31 de mayo, que además al haberlo resuelto con un
simple decreto también se conculca la garantía de la tutela judicial y acceso a la justicia
efectiva, vinculada con la SC 1496/2005-R de 22 de noviembre y que no puede argumentarse
cosa juzgada cuando en la tramitación del proceso o en el fallo mismo se vulneran garantías
constitucionales.
I.3. Trámite procesal en el Tribunal Constitucional
El presente expediente, se recibió en el Tribunal Constitucional el 14 de mayo de 2008; sin
embargo, ante la renuncia de Magistrados en diciembre de 2007, se interrumpió la resolución
de causas; con la designación de autoridades, por Acuerdo Jurisdiccional 001/2010 de 8 de
marzo, el Pleno resolvió el reinicio de los cómputos; habiéndose procedido al sorteo de la
causa el 14 de septiembre de 2010, por lo que la Sentencia es pronunciada dentro de plazo.
II.CONCLUSIONES
De la atenta revisión y compulsa de los antecedentes, se concluye lo siguiente:
II.1. Se alega la vulneración de derechos dentro del proceso sumario sobre comprobación de
unión conyugal libre o de hecho, seguido por Damiana Rojas Vargas contra Nicolás Soto
Hinojosa hermano del fallecido Clemente Soto Hinojosa, que se tramita en el Juzgado de
Instrucción Mixto de Minero, provincia Obispo Santistevan del Distrito Judicial.
II.2.El 25 de enero de 2008, Nicolás Soto Hinojosa, habiendo sido citado con la demanda,
opone excepciones previas de oscuridad, contradicción e imprecisión en la demanda (fs. 30 a
31 vta. del anexo); la demandante contestó el traslado el 6 de febrero de ese año (fs.33 a 35 del
anexo).
II.3.Mediante Auto de 9 de febrero de 2008, el Juez de la causa, declaró improbadas las
excepciones de impersonería, oscuridad, contradicción e imprecisión de la demanda y calificó
el proceso como sumario de hecho y el plazo probatorio de veinte días (fs.36 y vta. del anexo).
II.4.El 18 de febrero de 2008, el Juzgado de Instrucción Mixto de Minero, expidió el
testimonio del proceso voluntario de declaratoria de heredero seguido por Aurelia Hinojosa
Illanes a la muerte de su hijo Clemente Soto Hinojosa (fs. 42 a 46 vta. del anexo).
II.5.El 23 de febrero de 2008, Aurelia Hinojosa Illanes, en su calidad de única heredera,
formuló oposición a la pretensión de la demandante Damiana Rojas Vargas, argumentando
que la demanda debió dirigirse contra su persona y que la actora no goza de libertad de estado
en base al certificado de matrimonio válido y a la falsedad del de defunción de su esposo (fs.
49 y vta. del anexo) la misma que se corrió en traslado a fs.50 del anexo.
II.6. El 4 de marzo de 2008, previo informe de no haberse presentado recurso de apelación
contra el Auto de 9 de febrero de ese año, el juzgador declaró su ejecutoria (fs. del anexo).
II.7.El 7 de marzo de 2008, Aurelia Hinojosa Illanes, ratificó la oposición y solicitó
pronunciamiento (fs. 65 y vta. del anexo), que mereció la providencia en sentido de que se
tomaría en cuenta a tiempo de emitir sentencia (fs. 65 vta. del anexo).
II.8.El 13 de marzo de 2008, Aurelia Hinojosa Illanes, solicitó saneamiento procesal y
pronunciamiento al respecto antes de emitir sentencia, en el entendido de que luego de
presentar dos escritos, no obtiene respuesta alguna (fs. 13 a 14).
II.9.El 14 de marzo de 2008, el Juez recurrido emitió providencia rechazando la solicitud
porque el término de prueba estaba clausurado (fs. 14 vta.).
II.10.El 19 de marzo de 2008, el recurrente en representación de Aurelia Hinojosa Illanes,
formula recurso de reposición bajo alternativa de apelación contra la providencia de 14 de ese
mes y año (fs. 15 y vta.); escrito que mereció la providencia de no a lugar lo solicitado y estese
al decreto referido, reiterando la clausura del plazo probatorio (fs. 16).
II.11.El 31 de marzo de 2008, el recurrente por sí y en representación de Aurelia Hinojosa
Illanes, anuncia el recurso de compulsa por negativa indebida del recurso de reposición bajo
alternativa de apelación formulado (fs. 18).
II.12.El 1 de abril de 2008, Aurelia Hinojosa Illanes representada por Nicolás Soto Hinojosa,
presentó querella ante el Ministerio Público, alegando que Damiana Rojas Vargas alteró y
fraguó un documento público falso consistente en un certificado de defunción que corresponde
a Estevan Catorceno Miranda con quien se encuentra unida en matrimonio, la Oficialía en
Valle Grande que se consigna no existe, documento utilizado dentro del proceso de
comprobación de unión libre o de hecho (fs. 35 a 37 vta.), querella admitida según auto
cursante a fs. 38.
II.13.El 7 de abril de 2008, el Juez de la causa pronuncia Sentencia declarando probada la
demanda y en consecuencia comprobada la unión conyugal libre o de hecho de Damiana Rojas
Vargas con Clemente Soto Hinojosa (fs. 24 a 26vta.); haciendo referencia a fs. 25 que se
rechazaba el apersonamiento de la representada del recurrente al haber intervención esencial
de Nicolás Soto Hinojosa.
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El recurrente alega la vulneración de los derechos de su representada a la "seguridad jurídica, a
la petición, a la defensa y al debido proceso, argumentando que René Blanco León, Juez de
Instrucción Mixto de la localidad de Minero, provincia Obispo Santistevan del Distrito
Judicial de Santa Cruz, no respondió su solicitud de saneamiento procesal formulada ante el
hecho de no haberse dirigido la demanda de comprobación de unión conyugal libre o de hecho
también contra su persona como madre y heredera de Clemente Soto Hinojosa y ante la
formulación de los recursos de reposición bajo alternativa de apelación e inclusive el anuncio
de compulsa, los mismos fueron desestimados por la autoridad recurrida con el mismo
argumento expuesto en providencias, en sentido de que al estar el plazo probatorio clausurado,
estos recursos y sus alegatos respecto a la falsedad del certificado de defunción de Estevan
Catorceno Miranda, no correspondían en derecho. En consecuencia, corresponde dilucidar en
revisión, si tales argumentos son evidentes y si constituyen actos ilegales lesivos de los
derechos fundamentales de la representada del recurrente, a fin de otorgar o denegar la tutela
solicitada.
III.1.Sujeción de la actuación del Tribunal Constitucional a la Constitución Política del Estado
vigente desde el 7 de febrero de 2009
Con carácter previo a ingresar al análisis de la problemática planteada en el presente recurso, y
en virtud a que el mismo se presentó y resolvió por el Juez de garantías en vigencia de la
Constitución Política del Estado ahora abrogada, y al existir una nueva Ley Fundamental en
plena vigencia, es necesario realizar algunas precisiones al respecto.
Las disposiciones de la Constitución Política del Estado, al ser la norma fundamental y
fundamentadora de un Estado, son vinculantes para la conformación del sistema jurídico del
país; en consecuencia, todas las normas inferiores deben adecuarse a lo prescrito por ella.
Ahora bien, la Constitución promulgada y publicada el 7 de febrero de 2009, abrogó
icial"entrarla Constitución Política del Estado de 1967 y sus reformas posteriores,
determinando a su vez en su Disposición Final: "Esta Constitución aprobada en referéndum
por el pueblo boliviano entrará en vigencia el día de su publicación en la Gaceta Oficial".
Al respecto, corresponde señalar que la Constitución, al ser reformada o sustituida por una
nueva, mantiene su naturaleza jurídica, siendo que ontológicamente sigue siendo la norma
suprema y fundamental dentro de un Estado, por lo mismo en razón a su exclusiva naturaleza
jurídica, su operatividad en el tiempo no es semejante a la de las normas ordinarias; en ese
sentido, los preceptos de una Ley Fundamental al entrar en vigencia, deben ser aplicados de
forma inmediata, aún en casos pendientes de resolución iniciados con anterioridad a la
vigencia de la Constitución Política del Estado que se está aplicando, pues los derechos
fundamentales, garantías constitucionales y los principios contenidos en la Constitución,
adquieren plena e inmediata eficacia al entrar ésta en vigor.
De acuerdo a las consideraciones efectuadas, y conforme al mandato consagrado por el art.
410 de la Constitución Política del Estado vigente (CPE), al ser la Constitución la norma
suprema del ordenamiento jurídico boliviano y gozar de primacía frente a cualquier otra
disposición normativa, toda actuación de este Tribunal a objeto de cumplir el mandato
constitucional y las funciones establecidas por los arts. 1 y 7 de la Ley del Tribunal
Constitucional (LTC) y 4 de la Ley 003 de 13 de febrero de 2010, denominada Ley de
Necesidad de Transición a los Nuevos Entes del Órgano Judicial y Ministerio Público, debe
ser afín al nuevo orden constitucional en observancia y coherencia con los Tratados y
Convenios Internacionales en materia de Derechos Humanos, ratificados por el país y que
forman parte del bloque de constitucionalidad. El referido entendimiento está acorde a lo
previsto por el art. 6 de la Ley 003, que dispone que en la labor de resolución y liquidación de
causas ingresadas hasta el 6 de febrero de 2009, el Tribunal Constitucional debe hacer
prevalecer la primacía de la Constitución Política del Estado vigente.
Dentro de ese marco y considerando que la presente Sentencia es pronunciada en vigencia de
la nueva Ley Suprema, se resuelve el caso concreto a la luz de las normas constitucionales
actuales, sin dejar de mencionar las invocadas por la recurrente al momento de plantear el
recurso.
III.2. Términos en la presente acción tutelar
Con relación a los sujetos que intervienen en la acción, el cambio en cuanto a la dimensión
procesal de esta garantía, tiene incidencia directa en la terminología a utilizarse en cuanto a las
partes procesales involucradas en las causas a ser resueltas; en ese contexto, la norma
constitucional abrogada denominaba a las partes intervinientes, recurrente (s) y autoridad (es)
recurrida (s), terminología que en la nueva dimensión procesal de esta garantía debe cambiar,
motivo por el cual, la parte que hubo activado la tutela en vigencia de la anterior Constitución
y cuya causa será resuelta por el Tribunal Constitucional en el marco del art. 4 de la Ley 003,
deberá ser denominada "accionante", aclarando su carácter inicial de recurrente. Por su parte,
la autoridad contra la cual se activó este mecanismo procesal-constitucional, deberá ser
denominada "autoridad demandada"; en caso de tratarse de persona individual o colectiva será
"demandada (o)", términos que se enmarcan a la nueva dimensión procesal de la acción de
amparo constitucional.
En cuanto a la terminología utilizada en la parte dispositiva, en mérito a la configuración
procesal prevista por el art. 129.IV de la CPE y a efectos de guardar coherencia en caso de
otorgar la tutela se utilizará el término "conceder", caso contrario "denegar" la tutela. Al
respecto, cabe acoger la aclaración efectuada en la SC 0071/2010-R de 3 de mayo, en cuanto a
la denegatoria del recurso, sin ingresar al análisis de la problemática de fondo, cuando
establece: "No obstante, en resguardo de la previsión constitucional y a objeto de guardar
armonía y no generar confusión con el uso de la terminología propia de la fase de admisión,
corresponde en estos casos, 'denegar' la tutela solicitada con la aclaración de que: 'no se
ingresó al análisis de fondo de la problemática planteada', dado que en estos casos el
accionante puede nuevamente interponer la acción tutelar, siempre y cuando, cumpla con los
requisitos de admisibilidad".
III.3.De las partes de un proceso y la facultad de impugnación
El art. 50 del CPC, prevé que las personas que intervienen en la tramitación de un proceso, son
esencialmente el demandante, el demandado y el juez como autoridad jurisdiccional que
resuelve el conflicto en base a los principios de objetividad e imparcialidad. Por su parte el art.
194 del Código citado, establece que la sentencia sólo comprende a las partes, que intervienen
en el proceso y a las que trajeren o derivaren sus derechos de aquellas.
En ese contexto, el art. 180.II de la CPE, garantiza el principio de impugnación en los
procesos judiciales; y el art. 119.I de la norma fundamental, precisa que las partes en conflicto
gozarán de igualdad de oportunidades para ejercer, durante el proceso, las facultades y los
derechos que les asisten, sea por la vía ordinaria o por la indígena campesina; el art. 120.I,
prevé que toda persona tiene derecho a ser oída por una autoridad jurisdiccional competente,
independiente e imparcial y no podrá ser juzgada por comisiones especiales ni sometida a
otras autoridades jurisdiccionales que las establecidas con anterioridad al hecho de la causa; y
el art. 115.II, que el Estado garantiza el derecho al debido proceso, a la defensa y a una justicia
plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones.
Las resoluciones judiciales, cualquiera sea su naturaleza -providencias, autos interlocutorios,
sentencias, autos de vista o autos supremos- emitidas dentro de un proceso, recaerán sólo
sobre las partes que intervienen en el procedimiento; sin embargo, en caso que afecten los
derechos de otra persona que no sea el demandante o el demandado identificados en el
procedimiento, podrá intervenir a objeto de hacerlos prevalecer debiendo apersonarse al
proceso a efecto que se le reconozca dentro la causa principal; y en su caso podrá hacer uso de
todos los medios o recursos que la ley le franquee, y el juzgador resolver la controversia en
conocimiento de todas las vicisitudes que conllevan la acción principal que modificarían o
afectarían la situación del que lo alegare.
III.4.Derecho de petición
Sobre la naturaleza jurídica y alcance del derecho de petición invocado, la SC 0954/2010-R de
17 de agosto, reitera el razonamiento del Tribunal Constitucional: "´... ese derecho se puede
estimar como lesionado cuando la autoridad a quien se presenta una petición o solicitud, no la
atiende; es decir, no la tramita ni la responde en un tiempo oportuno o en el plazo previsto por
Ley de forma que cubra las pretensiones del solicitante, ya sea exponiendo las razones por las
cuales no se la acepta, o dando curso a la misma, con motivos sustentados legalmente o de
manera razonable, sin que pueda tenerse por violado el derecho de petición, al darse una
respuesta negativa en forma motivada, pues el derecho de petición en su sentido esencial no
implica necesariamente una respuesta positiva, sino una respuesta oportuna y emitida en el
término legal, además de motivada …´".
Además de ello, es preciso que la respuesta a la solicitud no sólo requiera oportunidad y
motivación, sino también, es imprescindible que sea formal, escrita y la comunicación
respectiva al interesado o peticionante, con la finalidad que asuma conocimiento y de
considerar necesario presente su reclamo o utilice los medios de impugnación que la Ley
prevé.
III.5.Debido proceso y el derecho a la defensa
El debido proceso consagrado en el art. 16 de la CPEabrg, art. 115.II de la CPE y el art. 8 del
Pacto de San José de Costa Rica: "constituye el derecho de toda persona a un proceso justo y
equitativo, en el que sus derechos se acomoden a lo establecido por disposiciones jurídicas
generales aplicables a todos aquellos que se hallen en una situación similar; comprende la
potestad de ser escuchado presentando las pruebas que estime convenientes en su descargo
(derecho a la defensa), y la observancia del conjunto de requisitos de cada instancia procesal, a
fin de que las personas puedan defenderse adecuadamente ante cualquier tipo de acto emanado
del Estado que pueda afectar sus derechos. Se entiende que el derecho al debido proceso es de
aplicación inmediata, vincula a todas las autoridades judiciales o administrativas y constituye
una garantía de legalidad procesal que ha previsto el Constituyente para proteger la libertad, la
seguridad jurídica y la fundamentación o motivación de las resoluciones judiciales";
entendimiento reiterado en la SC 0427/2010-R de 28 de junio.
En ese sentido, conforme prevé el art. 8 del citado Pacto de San José de Costa Rica. "Toda
persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por
un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, establecidas con anterioridad por la
ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra ella, o para la
determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro
carácter"; la norma transcrita consagra el derecho de acceso a la justicia y el debido proceso.
El acceso a la justicia concebido como "…la potestad, capacidad y facultad que tiene toda
persona para acudir ante la autoridad jurisdiccional competente para demandar que se preserve
o restablezca una situación jurídica perturbada o violada que lesiona o desconoce sus derechos
e intereses, a objeto de lograr, previo proceso, una decisión judicial que modifique dicha
situación jurídica, conocido también en la legislación comparada como derecho a la
jurisdicción (art. 24 de la Constitución Española), siendo un derecho de prestación que se lo
ejerce conforme a los procedimientos jurisdiccionales previstos por el legislador, en los que se
establecen los requisitos, condiciones y consecuencias del acceso a la justicia; por lo mismo,
tiene como contenido esencial el libre acceso al proceso, el derecho de defensa, el derecho al
pronunciamiento judicial sobre el fondo de la pretensión planteada en la demanda, el derecho
a la ejecución de las sentencias y resoluciones ejecutoriadas, el derecho de acceso a los
recursos previstos por ley. Finalmente, este derecho está íntimamente relacionado con el
derecho al debido proceso y la igualdad procesal" (SC 0600/2003-R de 6 de mayo, reiterada
en la SC 0628/2005-R de 7 de junio).
III.6. Análisis del caso concreto
La representada del accionante argumenta que la autoridad demandada, no respondió su
solicitud de saneamiento procesal formulada al no haberse dirigido la demanda de
comprobación de unión conyugal libre o de hecho contra su persona como madre y única
heredera de los bienes de Clemente Soto Hinojosa y ante la formulación de los recursos de
reposición bajo alternativa de apelación y anuncio de compulsa, fueron desestimados mediante
providencias aduciendo estar clausurado el plazo probatorio.
En ese contexto, es de observancia y aplicación el contenido de los Fundamentos Jurídico
III.3, 4 y 5 de la presente sentencia, considerando que si bien en Sentencia consta un párrafo
en el que se resuelve rechazar el apersonamiento de Aurelia Hinojosa Illanes dentro del
proceso, sólo se hace referencia a la participación esencial del demandado, sin referir
motivación o fundamentación alguna que justifique el rechazo de la intervención de la
representada del accionante en el proceso de comprobación de unión conyugal libre o de
hecho intentado por la tercera interesada en el presente amparo contra su hijo Nicolás Soto
Hinojosa ante el fallecimiento de Clemente Soto Hinojosa y además, sin que resulte válido el
justificativo expuesto en sentido de estar vencido el plazo probatorio, por cuanto la parte
solicitante no fue demandada en el proceso sumario, sin embargo, de haber sido declarada
heredera a la muerte de su hijo Clemente Soto Hinojosa.
En consecuencia, el Tribunal de Juez, al haber concedido el recurso, ahora acción de amparo
constitucional, ha compulsado correctamente los hechos y alcances de la presente acción
tutelar.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional, en virtud de la jurisdicción y competencia que le confieren los arts.
4 y 6 de la Ley 003 de 13 de febrero de 2010, denominada Ley de Necesidad de Transición a
los Nuevos Entes del Órgano Judicial y Ministerio Público; 7 inc. 8) y 102.V de la LTC, en
revisión, resuelve APROBAR la Resolución 139 de 16 de abril de 2008, cursante de fs. 50 a
51 vta., pronunciada por el Juez Tercero de Partido y de Sentencia de Montero, provincia
obispo Santistevan del Distrito Judicial de Santa Cruz; y en consecuencia, CONCEDE la tutela
solicitada.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional.
Fdo. Dr. Juan Lanchipa Ponce
PRESIDENTE
Fdo. Dr. Abigael Burgoa Ordóñez
DECANO
Fdo. Dr. Ernesto Félix Mur
MAGISTRADO
Fdo. Dra. Ligia Mónica Velásquez Castaños
MAGISTRADA
Fdo. Dr. Marco Antonio Baldivieso Jinés
MAGISTRADO