JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
Magistrado ponente
AP0130-2020
Radicación N° 49302
(Aprobado acta N°011)
Bogotá, D. C., veintidós (22) de enero de dos mil veinte
(2020).
MOTIVO DE LA DECISIÓN
La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de la
demanda de revisión presentada por Rafael Arango Henao,
con base en los ordinales 2° y 6° del artículo 220 de la Ley
600 de 2000, contra la sentencia del 13 de febrero de 2015
mediante la cual la Sala Penal del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Manizales confirmó la condena que le
fue impuesta el 21 de septiembre de 2012 por el Juzgado
Cuarto Penal del Circuito de Manizales, como coautor del
concurso homogéneo de fraude procesal.
HECHOS
Así fueron sintetizados en el auto en que se resolvió no
dar trámite al libelo de casación:
El 14 de abril de 2001 fue asesinado en Cali el señor Jorge
Alberto Parra Ramírez. El 11 de noviembre de la misma
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Rafael Arango Henao
anualidad la abogada Constanza Osorio Tabares promovió
proceso ejecutivo singular de mayor cuantía, con base en
ocho letras de cambio por valor de $50.000.000.oo cada una
y otra por $36.000.000.oo, supuestamente firmadas por
aquel en favor de Excelino Salazar Meza, que correspondió
adelantar al Juzgado Sexto Civil del Circuito de Manizales,
donde se ordenaron medidas cautelares sobre bienes de
Parra Ramírez en la ciudad de Armenia.
Con ocasión del homicidio de su esposo Jorge Alberto Parra y
temiendo por su vida y la de sus dos hijos menores, Luz
Adriana Lozada Vallejo se radicó en Estados Unidos, y al
intentar disponer de los bienes de quien fuera su cónyuge se
percató del registro de las medidas cautelares en los folios de
matrícula, procediendo a denunciar tales hechos.
Como posteriormente Excelino Salazar también fue
asesinado, su esposa María Eugenia López Orozco en
nombre suyo y representación de su hijo menor Esteban
Salazar Gómez, como sucesores procesales, cedieron los
derechos a NELLY JIMÉNEZ GONZÁLEZ, esposa de Carlos
Ariel González Montoya (también fallecido en forma violenta)
quien junto con el abogado RAFAEL ARANGO HENAO,
continuaron con el referido proceso hasta conseguir el remate
de los bienes inmuebles embargados (Casa 114 de 436.62
mt2 ubicada en la carrera 25 No. 2 Sur-95 El Pablado de
Medellín; apartamento 802 con 2 garajes ubicado en la
carrera 42 No. 1 Sur de Medellín y la casa 107 ubicada en la
Urbanización Alquería de El Poblado Medellín) para pagar
parte de las acreencias dispuestas en el mandamiento
ejecutivo.
A su vez, NELLY JIMÉNEZ GONZÁLEZ cedió a Cristian
Rodolfo Ortiz Arango, sobrino de RAFAEL ARANGO, un
derecho crediticio remanente del proceso ejecutivo singular, y
entonces, el último de los nombrados promovió el proceso de
sucesión intestada de Jorge Alberto Parra Ramírez, tramitado
en el Juzgado Tercero de Familia de Manizales, en cuyo
marco se utilizó un falso poder supuestamente otorgado por
Luz Adriana Lozada Vallejo el 20 de junio de 2005 para
levantar mediante escritura pública en la Notaría Primera de
Manizales la afectación a vivienda familiar del apartamento
801, torre B, edificio Torres de Altamira, ubicado en la
avenida Bolívar, 18N – 19 de Armenia, de propiedad de
Parra Ramírez y efectivamente se consiguió levantar la
correspondiente anotación en el folio de matrícula,
ingresando el bien a la masa sucesoral, hasta que surtido el
trámite se aprobó el trabajo de participación y adjudicación
de la herencia del causante y de la sociedad conyugal
2
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
conformada por Jorge Alberto Parra y Luz Adriana Lozada, y
lograron el embargo de los derechos herenciales. 1
ACTUACIÓN PROCESAL
1.- En atención al contexto fáctico referido en
precedencia la Fiscalía Seccional de Manizales ordenó
apertura de instrucción contra Rafael Arango Henao, entre
otros, y dispuso escucharlo en diligencia de indagatoria;
acto a partir del cual se produjo su vinculación formal a la
actuación.2
2.- El 30 de marzo de 2010, fue proferida resolución de
acusación en la que se atribuyó al procesado el concurso
homogéneo de delitos de fraude procesal, «desplegados
dentro de las demandas ejecutiva y de sucesión, instauradas
ante los Juzgados Sexto Civil del Circuito y Tercero de Familia,
respectivamente», en concurso heterogéneo con falsedad en
documento privado, respecto del «poder que fue utilizado para
obtener la escritura pública No. 1995, por medio de la cual se
canceló la afectación a vivienda familiar del bien inmueble».
También se declaró la prescripción de la acción penal
derivada de las conductas punibles de falsedad en
documento privado con base en las cuales se adelantó el
proceso ejecutivo singular de mayor cuantía ante el
Juzgado Sexto Civil del Circuito de Manizales.
3.- Impugnada la anterior decisión, la Unidad de
1
Folios. 2-4, Cuaderno anexo.
2
La diligencia de indagatoria se llevó a cabo el 19 de junio de 2008, según consta en
los folios 24-33 del Cuaderno número 1 de la Corte.
3
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Rafael Arango Henao
Fiscalías Delegadas ante el Tribunal de Manizales la
confirmó mediante providencia del 24 de junio de 2010,
oportunidad en la cual precisó que procedía la preclusión
de la investigación respecto de la falsedad de las nueve
letras de cambio, en razón a la prescripción declarada por
la Fiscalía a quo.3
4.- Agotado el trámite pertinente, el 21 de septiembre
de 2012 el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Manizales
condenó a Rafael Arango Henao a 8 años, 2 meses y 15
días de prisión, multa de 210 salarios mínimos legales
mensuales vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de
derechos y funciones públicas por 5 años, como coautor del
concurso homogéneo y heterogéneo de los delitos objeto de
acusación.4
5.- Inconforme con la anterior determinación, la
defensa interpuso recurso de apelación, el cual fue resuelto
el 13 de febrero de 2015, por la Sala Penal del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Manizales, la cual decidió
otorgar al entonces procesado la prisión domiciliaria y
confirmó en lo demás el fallo de primera instancia.
6.- El 9 de marzo de 2016, la Corte declaró prescrita la
acción penal derivada del delito de falsedad en documento
privado respecto del «poder que fue utilizado para obtener la
escritura pública No. 1995, por medio de la cual se canceló la
afectación a vivienda familiar del bien inmueble» y ordenó la
respectiva cesación de procedimiento.
3
Folios. 125-169, Cuaderno número 1 de la Corte.
4
Folios. 170-194, Cuaderno número 1 de la Corte.
4
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
Como consecuencia de lo anterior, redosificó la pena
fijada a Rafael Arango Henao y le impuso, en calidad de
coautor del concurso homogéneo de delitos de fraude
procesal, 7 años, 6 meses y 15 días de prisión, multa de
210 salarios mínimos legales mensuales vigentes e
inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones
públicas por 5 años.
Finalmente, la Sala inadmitió la demanda de casación
presentada por el abogado del entonces acusado.
7.- Ejecutoria la sentencia, Rafael Arango Henao
presentó demanda de revisión con fundamento en las
causales 2ª y 6ª del artículo 220 de la Ley 600 de 2000.
8.- Con providencia del 31 de julio de 2019, la Sala
aceptó los impedimentos manifestados por los Magistrados
Eyder Patiño Cabrera, Eugenio Fernández Carlier, Patricia
Salazar Cuéllar y Luis Guillermo Salazar Otero.5
LA DEMANDA
1.- El sentenciado propuso el levantamiento de los
efectos de cosa juzgada que pesan sobre el fallo
condenatorio dictado en su contra, con base en el ordinal 2°
del artículo 220 del Código de Procedimiento Penal porque,
en su criterio, las autoridades judiciales que conocieron de
la causa carecían de competencia y «no podía[n] condenar[lo]
…, pues bajo el imperio de la Ley 600 de 2000, ley con la cual se
tramitó todo el proceso y luego decretadas las prescripciones, NO
5
Folios. 346-349, Cuaderno número 2.
5
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
SE COMETIÓ DELITO ALGUNO y menos el delito de FRAUDE
PROCESAL…»
Destacó que la mencionada conducta contra la eficaz y
recta impartición de justicia es de ejecución permanente,
por lo que la actuación debió regirse por la normativa «bajo
la cual se iniciaron las actividades investigativas» , esto es, la
Ley 906 de 2004.
Tal afirmación la hizo consistir en que Adriana del Pilar
Vallejo Lozada formuló la respectiva denuncia el 6 de marzo
de 2008, momento a partir del cual se desplegaron los actos
de averiguación que permitieron su vinculación formal a la
instrucción y, además, para dicha época ya se había
implementado el régimen procesal con tendencia acusatoria
en el Distrito Judicial de Manizales.
De tal manera, sostuvo que «este proceso debió tramitarse
bajo [dicha disposición] y no por la Ley 600 de 2000, como
erradamente se hizo».
2.- Siguiendo con el mismo argumento, el sentenciado
invocó la causal 6ª de revisión, en tanto consideró aplicable
la tesis jurisprudencial fijada por la Sala en la providencia
del 12 de marzo de 2014 (Rad. 36106), reiterada en
posteriores decisiones, entre ellas, la identificada como
AP2139-2015 (Rad.44460), consistente en que «el
procedimiento… aplicable ante comportamientos de carácter
permanente como el fraude procesal… o en general, el concurso
de conductas punibles unas sucedidas con anterioridad a las
fechas de implementación del sistema penal acusatorio y otras
6
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
con posterioridad a la ejecución del mismo, será aquél bajo el cual
se iniciaron las actividades investigativas… [ello] bajo la tesis de
razón objetiva».
3.- En atención a lo expuesto, el accionante solicitó
dejar sin efectos la decisión del 9 de marzo de 2016,
mediante la cual esta Corporación declaró la extinción de la
acción penal derivada del delito de falsedad en documento
privado y readecuó la sanción por el concurso homogéneo
de fraude procesal para que, en consecuencia, se proceda a
«invali[dar] todo el trámite que se adelantó para INVESTIGAR y
JUZGAR el delito de FRAUDE PROCESAL, esto por haberse
tramitado bajo el imperio de la Ley 600 de 2000…»6
CONSIDERACIONES
1.- De conformidad con el artículo 75, ordinal 2°, de la
Ley 600 de 2000, la Corte es competente para conocer de la
presente demanda de revisión, por cuanto se promueve
contra la sentencia de segunda instancia dictada por la
Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Manizales, a la que se integra el auto del 9 de marzo de
2016, mediante el cual esta Corporación declaró la
extinción de la acción penal derivada del delito de falsedad
en documento privado, tasó nuevamente la pena para el
concurso de fraude procesal e inadmitió la demanda de
casación.
2.- Ab initio, debe indicarse que aunque el artículo 221
del Código de Procedimiento Penal permite el impulso de la
6
Folios. 1 -17, Cuaderno número 1 de la Corte.
7
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
acción por parte de cualquiera de los sujetos procesales con
interés jurídico reconocido dentro del diligenciamiento, lo
cierto es que en punto del ejercicio del derecho de
postulación exige el concurso de un abogado, 7 condición
acreditada por Rafael Arango Henao, quien además se
encuentra habilitado para el ejercicio de la profesión
conforme certificación de la Directora de la Unidad de
Registro Nacional de Abogados y Auxiliares de la Justicia
del Consejo Superior de la Judicatura.8
En ese orden, se advierte que el sentenciado tiene
legitimación para actuar en su propio nombre y
representación.
3.- Precisado lo anterior, resulta oportuno destacar la
naturaleza excepcional de la acción de revisión debido a que
no comporta un mecanismo ordinario por medio del cual
pueda debatirse el sustento de las decisiones proferidas por
los jueces de instancia o continuar con las discusiones
jurídicas o probatorias que han sido suficientemente
superadas y definidas mediante una sentencia ejecutoriada.
Bajo esa perspectiva, la única finalidad de la acción de
revisión es remover los efectos de cosa juzgada ante la
injusticia o yerro de la determinación confutada, con
fundamento en causales taxativamente consagradas y ante
el cumplimiento de los supuestos de hecho que las
integran, de allí que su procedencia no esté supeditada al
arbitrio de quien la invoca, sino que es indispensable
7
Folios. 83, Cuaderno de anexos.
8
Folio. 355, Cuaderno número 2 de la Corte.
8
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
acreditar la existencia de uno o más de los motivos
legalmente previstos, a partir de los cuales pueda
evidenciarse el contraste entre lo decidido y la verdad
material.
Con el fin de determinar la admisibilidad de la
demanda, por un lado, es necesario verificar la observancia
de los requisitos generales establecidos en el artículo 222 de
la Ley 600 de 2000 y, por otro, evaluar el cumplimiento de
las exigencias específicas de carácter sustancial para la
procedencia de la causal de revisión invocada.
Frente a los primeros, el citado precepto impone al
demandante el deber de precisar: i) la actuación procesal
cuya revisión se solicita, con la identificación del despacho
que produjo el fallo; ii) el delito o delitos que motivaron la
actuación procesal; iii) la causal que se invoca y los
fundamentos de hecho y de derecho en que se apoya la
solicitud; iv) la relación de las pruebas que fundamentan la
petición; v) el aporte de copia de las sentencias de primera y
segunda instancia, según el caso; y, vi) la constancia de
ejecutoria.
Una vez examinado el libelo presentado por Rafael
Arango Henao, se observa que cumple con tales exigencias,
pues se hizo un adecuado señalamiento de la actuación
procesal, con indicación de las autoridades judiciales que
profirieron los fallos cuestionados, el delito que motivó la
condena y las causales invocadas, se anexaron copias de
las sentencias de primera y segunda instancia, así como del
9
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
auto a través del cual fue inadmitida la correspondiente
demanda de casación y se adoptaron otras determinación,
además de la constancia de ejecutoria de la decisión objeto
de revisión,9 tal como exige el inciso final del citado artículo
222.
Sin embargo, en lo atinente al cumplimiento de las
exigencias de carácter sustancial para la procedencia de la
pretensión rescisoria, se observa que el libelista no
desarrolló las causales invocadas, sino que de manera
escueta referenció los numerales 2 y 6 del artículo 220 del
Código de Procedimiento Penal en aras de que la Corte
invalide la actuación que finalizó con la sentencia
condenatoria objeto de censura, mediante la exposición de
argumentos propios de un alegato de instancia que dejan
entrever su particular visión sobre el desarrollo del trámite,
los cuales resultan ajenos al presente mecanismo, como
pasa a explicarse.
4.- De la acción de revisión cuando se hubiere
dictado sentencia condenatoria en proceso que no
podía iniciarse o proseguirse.
4.1.- En punto a la causal segunda de revisión, dígase
que su invocación resulta viable cuando se ha establecido
que el fallo no ha debido proferirse porque i) el Estado no
podía emprender el ejercicio del ius puniendi o ii) no era
factible proseguir con éste, ante la configuración de algunos
de los eventos contemplados en el artículo 82 de la Ley 599
de 2000; verbigracia, prescripción, desistimiento, falta de
9
Folio.82, Cuaderno de anexos.
10
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
querella o petición válidamente formulada, indemnización
integral, conciliación, amnistía propia, indulto, o cualquier
otro motivo legalmente previsto para la extinción de la
acción penal.
La demostración de cualquiera de tales fenómenos, en
sede de revisión, conlleva ineludiblemente la anulación de
la decisión con la consiguiente ejecutoria, así como la
cesación del procedimiento.
4.2.- Con dicho norte, es claro que el planteamiento
realizado por el demandante, referido a la supuesta falta de
competencia de los funcionarios que conocieron su causa
dado el desarrollo impropio de la actuación bajo las
previsiones de la Ley 600 de 2000, no guarda
correspondencia con ninguna de las circunstancias
objetivas de extinción de la acción penal que tornan
procedente la pretensión rescisoria por vía del ordinal 2° del
artículo 220 ibídem, según se indicó en precedencia.
Se advierte que el verdadero interés del libelista
subyace en demostrar la supuesta ilegalidad de los fallos de
instancia por violación del debido proceso, por cuanto, en
su criterio, el diligenciamiento debió seguirse conforme al
procedimiento regido por la Ley 906 de 2004, aspecto que
no puede debatirse en esta sede, toda vez que la acción de
revisión no fue estatuida para dirimir situaciones
presuntamente constitutivas de nulidad.
Dicho de otra forma, por medio del presente mecanismo
excepcional no puede pretenderse el resurgimiento de una
11
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
discusión que, de ser válida, sólo podría formularse
acudiendo al recurso de casación, el cual efectivamente fue
interpuesto por el entonces defensor de Rafael Arango
Henao e inadmitió esta Corporación considerando, además,
que no se evidenciaba la vulneración de ninguna garantía
fundamental que debiera protegerse de manera oficiosa.
Aceptar el planteamiento del demandante desconocería
la garantía de la cosa juzgada judicial y desquiciaría el
andamiaje jurídico sobre el cual se sustenta el instituto de
la revisión, dando lugar a que se pueda acceder a ella de
cualquier modo y por cualquier motivo, es decir, sin
referencia a ningún parámetro legal, lo cual generaría un
verdadero caos judicial.
5.- De la acción de revisión por cambio favorable
del criterio jurídico que sirvió para sustentar la
sentencia condenatoria.
5.1.- Por otra parte, Rafael Arango Henao promovió
acción de revisión con fundamento en el ordinal 6° del
artículo 220 de la Ley 600 de 2000, que habilita remover los
efectos de cosa juzgada de la decisión judicial cuando la
Sala de Casación Penal varía de manera favorable el criterio
jurídico que sirvió para sustentar el fallo condenatorio.
La procedencia de dicha causal está condicionada a la
acreditación de los presupuestos que se relacionan a
continuación:
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Revisión 49302
Rafael Arango Henao
i) La identificación de una variación o del entendimiento
diverso de un criterio jurídico en las interpretaciones
efectuadas por la Corte en sus pronunciamientos judiciales
(CSJ AP, 5 de dic 2002, rad. 18572).
ii) La identidad entre los fundamentos contenidos en el
fallo cuestionado y los que dieron origen al cambio
jurisprudencial (CSJ SP, 11 de feb 2015, rad. 43309).
iii) La falta de aplicación del criterio jurídico por virtud
del desconocimiento de su existencia o la emisión de la
sentencia atacada con anterioridad a su formulación (CSJ
SP, 20 de ago. 2014, rad. 43624).
iv) Finalmente, la irrogación de efectos favorables al
accionante frente al juicio de responsabilidad.
5.2.- El demandante pretende que se rescinda el fallo
condenatorio dictado el 21 de septiembre de 2012, por el
Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Manizales, el cual fue
confirmado el 13 de febrero de 2015, por la Sala Penal del
Tribunal Superior del Distrito Judicial de esa ciudad, 10ante
el aducido cambio jurisprudencial favorable generado con la
providencia del 12 de marzo de 2014 (Rad. 36106), el cual
ha sido reiterado en posteriores decisiones, entre ellas,
AP2139-2015 (Rad.44460).
En concreto, adujo que la Sala fijó el criterio atinente a
que la escogencia del régimen procesal conforme al cual
10
A los cuales se integra el auto del 9 de marzo de 2016, mediante el cual esta
Corporación declaró la extinción de la acción penal derivada del delito de falsedad
en documento privado, tasó nuevamente la pena para el concurso de fraude
procesal e inadmitió la demanda de casación.
13
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
debe adelantarse la investigación y juzgamiento de
conductas de ejecución permanente, como el fraude
procesal, se supedita a la vigencia de la ley frente a la cual
se iniciaron los actos de averiguación.
A partir de allí, afirmó que «este proceso debió tramitarse
bajo la Ley 906 de 2004 y no por la Ley 600 de 2000, como
erradamente se hizo», toda vez que el 6 de marzo de 2008, día
en que Luz Adriana Lozada Vallejo formuló la respectiva
denuncia ya regía en el Distrito Judicial de Manizales el
sistema procesal penal con tendencia acusatoria.
5.3.- Ciertamente, uno de los problemas jurídicos
resueltos por la Corte en la decisión proferida el 12 de
marzo de 2014 (Rad. 36106) consistió en establecer cuál es
la ley procesal penal aplicable cuando se juzga un delito de
carácter permanente en el que durante su ejecución
transitaron los dos sistemas procesales.
Pues bien, en aquella oportunidad la Sala reiteró como
parámetro de solución la aplicación de la tesis de razón
objetiva, según la cual debe «acudir[se] a criterios objetivos y
razonables, edificados éstos esencialmente en determinar bajo cuál
de las legislaciones se iniciaron las actividades de investigación, la
que una vez detectada y aplicada, bajo su inmodificable régimen
habrá de adelantarse la totalidad de la actuación, sin importar que
(al seleccionarse por ejemplo la Ley 600) aún bajo la comisión del
delito -dada su permanencia- aparezca en vigencia el nuevo
sistema».11
11
CSJ AP, 9 Jun 2008, Rad. 29586; CSJ AP, 15 Dic 2008, Rad. 30665; CSJ AP, 10
Mar 2009, Rad. 31180; CSJ AP, 29 Jul 2009, Rad. 31519, y, CSJ AP, 11 Dic 2013,
Rad. 41187
14
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
5.4.- Expuesta así la postura que el interesado aduce
como novedosa puede concluirse que el contenido del fallo
traído a colación no versa sobre un cambio jurisprudencial
con incidencia en el sub judice, pues recuérdese que el
llamado a remover los efectos de cosa juzgada que pesan
sobre el fallo objeto de revisión debe ser respecto del «criterio
jurídico que sirvió para sustentar la sentencia condenatoria».
Se arriba a tal conclusión porque al realizar el ejercicio
de confrontación entre el precedente aludido y las razones
expuestas en la confutada sentencia condenatoria, surge
desatinada la postulación del demandante, quien dejó de
lado que en la providencia del 12 de marzo de 2014 (Rad.
36106) sólo se consolidó la directriz que ha servido de
referente para la solución uniforme de los conflictos
presentados con relación a la selección del trámite aplicable
tratándose de delitos permanentes, tópico que resulta ajeno
a la causal 6ª del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, en
tanto no edifica ningún viraje con relación al fundamento
jurídico expuesto por los falladores para determinar que el
actuar desplegado por Rafael Arango Henao, con la
formulación de las acciones ejecutivas y de sucesión que se
adelantaron ante los Juzgados Sexto Civil del Circuito y
Tercero de Familia, ambos de Manizales, estructuró el
concurso homogéneo de fraude procesal.
Es claro, entonces, que el demandante desatendió la
carga que le asistía en cuanto a demostrar que tramitándose
la actuación bajo las ritualidades de la Ley 906 de 2004, en
aplicación de la tesis de la razón objetiva, necesariamente se
15
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
arribaría a una conclusión diferente a la declarada en la
sentencia.
No puede soslayarse que en la sentencia confutada, la
Sala Penal del Tribunal Superior de Manizales realizó el
estudio de la problemática que ahora se debate para
concluir que ninguna afectación a las garantías
fundamentales de Rafel Arango Henao generó su
juzgamiento conforme los parámetros de la Ley 600 de
2000.
Fue así como dicha autoridad explicó:
[…] por último y como quiera que el defensor de Rafael
Arango Henao ha dejado una glosa en el sentido de que la
falsedad en documento privado respecto del poder con el que
se logró la desafectación de la vivienda familiar y por
supuesto el fraude procesal que se cometió con ello, debió
tramitarse por la Ley 906 de 2004 y no por la Ley 600 de
2000, habrá de señalarse que tal situación de manera
alguna violentó el debido proceso de la defensa, por cuanto
en ambos procedimientos esta parte tuvo la oportunidad de
conocer, presentar y controvertir pruebas, además de
impugnar las decisiones que les fueran contrarias, ejerciendo
por consiguiente de manera activa el derecho de defensa. Por
consiguiente, el trámite de tales hechos bajo la ritualidad de
la Ley 600 de 2000, no afectó el debido proceso y por tanto
no genera nulidad alguna…12
Es indudable, entonces, que el actor, pretextando una
variación jurisprudencial, utiliza la acción de revisión para
continuar el debate sobre la aducida invalidación de la
actuación que finalizó con la condena por el concurso
homogéneo de fraude procesal, cuando esa discusión fue
agotada en las instancias, suponiendo de forma errada que
la acción de revisión es un sucedáneo del proceso ordinario.
12
Folio. 217, Cuaderno número 1 de la Corte.
16
Revisión 49302
Rafael Arango Henao
Tal pretensión es inaceptable porque este mecanismo
de carácter excepcional no es un instrumento diseñado
para reactivar, como si se tratara de una fase adicional del
trámite, la controversia sobre los hechos o circunstancias
que fueron o debieron ser materia de análisis y decisión en
el respectivo proceso (entre otras, CSJ SP 3 dic. 2014, rad.
42647).
6.- Así las cosas, es claro que la demanda no cumple
con los requisitos específicos para la procedencia de las
causales 2° y 6° del artículo 220 de la Ley 600 de 2000,
mediante las cuales se pretende remover la intangibilidad
de la cosa juzgada, razón por la cual, ante la defectuosa
postulación del libelo, la decisión que se impone no puede
ser otra que inadmitirlo.
En mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de
la Corte Suprema de Justicia,
RESUELVE
INADMITIR la demanda de revisión presentada por el
sentenciado Rafael Arango Henao.
Contra esta decisión procede el recurso de reposición.
Notifíquese y cúmplase.
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Revisión 49302
Rafael Arango Henao
JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
Magistrado
LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA
Magistrado
JAIME HUMBERTO MORENO ACERO
Magistrado
FRANCISCO BERNATE OCHOA
Conjuez
PEDRO ENRIQUE AGUILAR ANGULO
Conjuez
JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA
Conjuez
NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA
Secretaria
18