Geomorfología
Historia[editar]
En un comienzo inseparable de la geografía, la geomorfología toma forma a finales
del siglo XIX de manos de quien fue su padre, el renombrado geógrafo William Morris
Davis, quien también es considerado el padre de la geografía estadounidense. En su
época la idea predominante sobre la creación del relieve se explicaba a través
del catastrofismo como si fuera el supuesto de la gran inundación bíblica. Davis y otros
geógrafos comenzaron a creer que otras causas eran responsables del modelamiento de
la superficie de la Tierra y no eventos catastróficos. Davis, dentro del marco
del uniformismo, desarrolló una teoría de la creación y destrucción del paisaje, a la que
llamó ciclo geográfico. Trabajos tales como The Rivers and Valleys of Pennsylvania, The
Geographical Cycle y Elementary Physical Geography, dieron un primer y fuerte impulso
seguido por sus numerosos sucesores tales como Mark Jefferson, Isaiah Bowman, Curtis
Marbut, quienes fueron consolidando la disciplina, sin dejar de participar en el contexto de
la geografía y también profundizando en otras ciencias.
Factores generadores de los procesos
geomorfológicos[editar]
El Gran Cañón, en Arizona (Estados Unidos), un espectacular ejemplo de modelado fluvial
La geomorfología describe el relieve terrestre.
El relieve terrestre va evolucionando en la dinámica del ciclo geográfico mediante una
serie de procesos constructivos y destructivos que se ven permanentemente afectados por
la fuerza de gravedad que actúa como equilibradora de los desniveles; es decir, hace que
las zonas elevadas tiendan a caer y colmatar las zonas deprimidas. Estos procesos hacen
que el relieve transite por diferentes etapas. Los desencadenantes de los procesos
geomorfológicos pueden categorizarse en cuatro grandes grupos:
Factores geográficos: El relieve se ve afectado tanto por
factores bióticos como abióticos, de los cuales se consideran propiamente
geográficos aquellos abióticos de origen exógeno, tales como la gravedad,
el suelo, el clima y los cuerpos de agua. El clima con sus elementos tales
como la presión, la temperatura, la humedad, los vientos. El agua superficial
con la acción de la escorrentía, la acción fluvial y marina. Los hielos con el
modelado glacial, entre otros. Son factores que ayudan al modelado,
favoreciendo los procesos erosivos.
Factores bióticos: El efecto de los factores bióticos sobre el relieve suele
oponerse a los procesos del modelado, especialmente considerando
la vegetación, sin embargo, existen no pocos animales que colaboran con el
proceso erosivo tales como los caprinos.
Factores geológicos: tales como la tectónica, el diastrofismo, la orogénesis y
el vulcanismo, son procesos constructivos y de origen endógeno que se
oponen al modelado e interrumpen el ciclo geográfico.
Factores antrópicos: La acción del hombre sobre el relieve es muy variable,
dependiendo de la actividad que se realice, en este sentido y como
comúnmente pasa con el hombre es muy difícil generalizar, pudiendo incidir a
favor o en contra de los procesos erosivos.3
Aunque los distintos factores que influyen en la superficie terrestre se ven incluidos en la
dinámica del ciclo geográfico, solo los factores geográficos contribuyen siempre en
dirección al desarrollo del ciclo y a su fin último; la penillanura. Mientras que el resto de los
factores (biológicos, geológicos y antrópicos) interrumpen o perturban el normal desarrollo
del ciclo. De la interacción de estos elementos resultan los procesos morfogenéticos o
modelado, dividido en 3 etapas o tres procesos sucesivos, a saber, la erosión,
el transporte y la sedimentación. Este proceso es, en gran parte, causante del modelado
de la superficie terrestre teniendo en cuenta una serie de circunstancias.
Ramas de la geomorfología[editar]
Los Encantados y el lago de San Mauricio, en el Pirineo Catalán, ejemplos de modelado glacial.
Se puede subdividir, a su vez, en tres grandes enfoques: geomorfología estructural que
trata de la caracterización y génesis de las “formas del relieve”, como unidades de estudio.
La geomorfología dinámica, sobre la caracterización y explicación de los procesos de
erosión y meteorización por los principales agentes (gravedad y agua). Y la geomorfología
climática, sobre la influencia del clima sobre la morfogénesis (dominios morfoclimáticos).
De carácter descriptivo y clasificatorio en sus orígenes, la geomorfología fue
evolucionando, como toda ciencia, hacia una disciplina exploratoria de las causas e
interrelaciones entre procesos y formas. Desde la última mitad del siglo XX, gran sector de
los geomorfólogos se ha enfocado particularmente en encontrar relaciones entre procesos
y formas. Este enfoque, conocido como geomorfología dinámica, se ha visto beneficiado
enormemente con el avance tecnológico paralelo y reducción de costos en equipos
de medición y el incremento exponencial de la capacidad de procesamiento de
las computadoras. La geomorfología dinámica trata de procesos elementales de erosión,
de los agentes de transporte, del ciclo geográfico y de la naturaleza de la erosión.
Otras ramas de la geomorfología estudian diversos factores que ejercen una marcada
influencia en las formas de la tierra como por ejemplo el efecto predominante del clima o la
influencia de la geología en el relieve. Las principales son:
Geomorfología climática: estudia la influencia del clima en el desarrollo del
relieve. La presión atmosférica y la temperatura interactúan con el clima y son
los responsables de los vientos, las escorrentías y del continuo modelado del
ciclo geográfico. La diversidad de climas representa distintas
de velocidades en la evolución del ciclo, como es el caso de los climas
áridos con ritmo evolutivo más lentos y de los climas muy húmedos con ritmos
evolutivos más altos, como también el clima representa el tipo de modelado
predominante; glacial, eólico, fluvial, etc. Este conocimiento se sintetiza en lo
que se denomina «dominios morfoclimáticos».
Geomorfología fluvial: es la rama especializada de la geomorfología que se
encarga del estudio de los accidentes geográficos, formas y relieves
ocasionados por la dinámica fluvial. Este subcampo suele traslaparse con el
campo de la hidrografía.
Geomorfología de laderas: es aquella que estudia los fenómenos producidos
en las vertientes de las montañas, así como también estudia los movimientos
en masa, estabilización de taludes, etc. Se relaciona con el estudio de riesgos
naturales.
Geomorfología eólica: es la que se encarga de estudiar los procesos y las
formas de origen eólico, en especial en los dominios morfoclimáticos donde la
acción eólica es predominante, por ejemplo en las zonas litorales, los desiertos
fríos y cálidos, y las zonas polares.
Geomorfología glaciar: se encarga de estudiar las formaciones y los
procesos de los accidentes geográficos, formas y relieves glaciares
y periglaciares. Esta rama está íntimamente ligada con la glaciología.
Geomorfología estructural: prioriza la influencia de estructuras geológicas en
el desarrollo del relieve. Esta disciplina es muy relevante en zonas de marcada
actividad geológica donde por ejemplo fallas y plegamientos predeterminan la
existencia de cumbres o quebradas, o la existencia de bahías y cabos se
explica por la erosión diferencial de afloramientos de roca más o menos
resistentes. Esta rama está muy relacionada con la geología
Geomorfología litoral: estudia las formas del relieve propias de las zonas
costeras.
El éxito de la capacidad predictiva de algunos modelos y potenciales aplicaciones en los
campos de planificación urbana, ingeniería civil, estrategias militares, desarrollo costero,
entre varios más, da inicio en las últimas décadas a la geomorfología aplicada muy
destacada en la geografía francesa, en especial gracias al instituto de Geografía Aplicada,
fundado por Jean Tricart. Esta aplicación se centra básicamente en la interacción entre
acciones humanas y las formas de la tierra, en particular enfocándose en el manejo de
riesgos causados por cambios en la superficie de la tierra (naturales o inducidos)
conocidos como georriesgos. Estudios de este tipo incluyen movimientos en
masa, erosión de playas, mitigación de inundaciones, tsunamis entre otros.