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Apunte PARTÍCULAS MAGNÉTICAS

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PARTÍCULAS MAGNÉTICAS

El método de análisis de discontinuidades o grietas por partículas magnéticas, es un método


no destructivo muy recomendado para la detección de discontinuidades tanto sean
superficiales como subsuperficiales, pero de aplicación solo en materiales ferromagnéticos.
Su principio físico se basa en el hecho de que si a un material ferromagnético que posea
alguna discontinuidad superficial (o que no aflore a la superficie pero se encuentre muy
próxima a la misma), lo sometemos a un campo magnético de intensidad y sentido controlado,
y luego le aplicamos las partículas magnetizables mientras el campo mantiene su intensidad
sobre el cuerpo, se formarán sobre las discontinuidades indicaciones que delatarán la forma
física de las mismas, indicando su existencia.
El marco normativo respecto del presente tema es la norma ASTM E 1444-01, IRAM NM
342:2015

CONCEPTOS PREVIOS
Se podría decir que este método aplica sólo a materiales magnéticos. Pues bien, el
comportamiento magnético de la materia reside en la interacción de los campos magnéticos
externos con los momentos magnéticos elementales que cada material posee debido al
movimiento de los electrones, que por la naturaleza eléctrica de éstos, resultan equivalentes a
corrientes circulares. Por lo tanto, el electrón posee un momento de rotación o spin que, dada
la naturaleza eléctrica de éste, permite considerarlo también como una diminuta corriente
circular con su correspondiente campo magnético axial. En consecuencia, los campos
magnéticos externos influyen en los campos magnéticos de los electrones ligados a los
átomos, como lo hacen con los electrones libres de los metales que forman corrientes
eléctricas. Por lo tanto, toda la materia, sea cual fuere su estado físico, posee propiedades
magnéticas, si bien éstas pueden ser muy diferentes para cada tipo.
Entonces no es correcto aseverar que el magnetismo es un conjunto de fenómenos vinculados
a los imanes o a los materiales metálicos. Por ejemplo, consideremos lo que sucede con una
barra plástica cuando se encuentra frente a un campo magnético como por ejemplo el creado
por una bobina. En un material como éste, no existen electrones libres y sus átomos y
moléculas carecen de capacidad de orientación; sin embargo, no son completamente
insensibles al campo creado, interactuando con el mismo, distorsionándolo. Esta distorsión
tiende a oponerse al campo magnético, dando como resultado una fuerza antimagnética
contraria al campo creado, que tiende a expulsarlo del material. Este comportamiento es típico
de materiales no magnetizables y se lo denomina diamagnetismo.
Como se mencionó, los átomos poseen un momento magnético propio, según la simetría en el
reparto de las cargas eléctricas, además la mayoría de las moléculas son asimétricas. Ahora
bien, las sustancias ferromagnéticas poseen zonas en donde el momento magnético es
diferente de cero; a estas zonas se las llama dominios magnéticos y poseen un momento
magnético propio, cuyo valor resultante es la suma de los momentos magnéticos individuales
de los átomos que la conforman. En los materiales ferromagnéticos, los átomos y las
moléculas se distribuyen al azar respecto a sus momentos magnéticos, por lo tanto, los
dominios magnéticos inicialmente pueden estar orientados en distintas direcciones de tal
forma que la suma de los momentos magnéticos de cada uno, da como resultado un campo
magnético resultante casi nulo para el material, solo influenciado por el campo magnético
terrestre, lo que hace que la pieza esté prácticamente sin magnetismo. Sin embargo, si ahora
este material se somete a la influencia de un campo magnético externo, varios de estos

Mediciones y ensayos Página 1


dominios magnéticos se orientarán en la dirección del campo inductor externo, dando como
resultado que ahora el material esté parcialmente magnetizado, ya que aún existen dominios
magnéticos que conservan su orientación original, por lo tanto no aportan su campo
magnético individual al campo inductor externo. Por último, si aumentamos suficientemente
la intensidad del campo externo, se producirá la total orientación de los dominios magnéticos,
los cuales suman sus campos individuales al campo magnético inductor, dando como
resultado un campo magnético inducido resultante muy superior al original, quedando la pieza
magnetizada ya que los campos individuales de los dominios se suman al campo inductor.

Del sentido de la corriente, se deduce que se producirá un campo magnético inducido, del
igual sentido que el inductor y por lo tanto, opuesto al responsable del diamagnetismo. Como
el campo resultante es generalmente mucho mas intenso, el campo magnético externo tiende a
ser atraído al material.

INDUCCIÓN MAGNÉTICA

Se denomina inducción magnética B, al campo magnético inducido en el material por una


corriente eléctrica. La unidad de medida es el Tesla que se la define como la inducción
magnética producida cuando una carga de un Culombio está sometida a la fuerza de un
Newton, la que la hace desplazarse con una componente de velocidad normal al campo
considerado.

1 Wb weber
1T=
m2 ( m2 )
FLUJO MAGNÉTICO

Es la cantidad de magnetismo que atraviesa una sección del material en el que se induce el
campo magnético.

Mediciones y ensayos Página 2


θ=B . S= [ T .m 2 ] [ Wb ]
INTENSIDAD DE CAMPO MAGNÉTICO

Nos indica lo intenso que es el campo magnético. Se lo define como el efecto de la corriente
eléctrica que circula por una bobina y es igual a la fracción de fuerza magnetomotriz
correspondiente a la unidad de longitud del circuito magnético excitado por la bobina.

N . I A amper
H=
l [ ][
v vuelta ]
, [ O ][ Oersted ]
N=nro. de espiras
I =corriente que circula por la bobina
l=largo de labobina

PERMEABILIDAD MAGNÉTICA

Se la define como la autoinductancia por unidad de longitud, también en términos vectoriales,


se la define como la relación entre la intensidad del campo y la inducción en un material
concreto.
B H Henrio
μ=
H m [ ][ m ]
Teniendo en cuenta que el flujo magnético creado por una corriente que circula en una
bobina, depende de lo que haya en su interior, se determina que si ésta se encuentra vacía,
existirá un flujo B0 y si está llena, un flujo B. En consecuencia, se llama permeabilidad
relativa μr de una sustancia a la relación entre ambos valores:

B
μr =
B0

Según esto, la permeabilidad relativa del vacío es 1, ya que B=B0


La permeabilidad magnética, es el valor que nos permite identificar el carácter magnético de
una sustancia teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

 Si μ<1 se comporta como un material diamagnético. Si bien el valor de μ es muy cercano


a 1, nunca lo alcanza. Algunos materiales son:

Material Permeabilidad relativa


Mercurio 0.999968
Oro 0.999964
Plata 0.99998
Bismuto 0.99983

Mediciones y ensayos Página 3


Estos materiales no son magnetizables ni tampoco atraídos por los campos magnéticos, por lo
que no puede realizarse una inspección mediante este método, es más, tienen la particularidad
de que repelen ligeramente al campo magnético.

 Si μ>1 se comportará como una sustancia paramagnética. Las características principales


de las sustancias paramagnéticas son que se magnetizan débilmente en el mismo sentido
que el campo magnético inductor.

Material Permeabilidad relativa


Aire 1.00000036
Aluminio 1.000021
Vacío 1

Estos materiales tampoco son factibles de inspeccionarse por partículas magnéticas ya que al
lograse una magnetización muy débil, no se generarán los campos de fuga que permitan la
detección de discontinuidades. Algunos de estos materiales son: Cr, Mo, Mg, estaño y aceros
austeníticos de la serie 300.

 Si μ ≫ 1 se está en presencia de un paramagnetismo exacerbado que recibe el nombre de


ferromagnetismo, o sea: una sustancia ferromagnética. Los materiales ferromagnéticos se
caracterizan por poseer dominios magnéticos con un momento magnético neto que
tienden a alinearse en la misma dirección que el campo aplicado.

Material Permeabilidad relativa


Acero (0.9 % C) 100
Cobalto 250
Níquel 600

Estos materiales son fácilmente magnetizables y son capaces de retener fuertemente el


magnetismo una vez que cesa la aplicación del campo magnético. Algunos materiales son: Ni,
Co y sus aleaciones, aceros inoxidables de la serie 400 y 500 y algunas aleaciones de cobre y
aluminio.

Como conclusión podemos decir que las sustancias no conductoras son diamagnéticas,
mientras que los metales serían paramagnéticos; en realidad es una verdad a medias. En
efecto, en la mayoría de los casos el campo inducido por la corriente superficial no es
suficiente para sobrepasar el diamagnetismo espontaneo en cada sustancia, por lo que en
dichos casos se comportan como débilmente diamagnéticos y en otros, su estructura atómica
los hace tan exageradamente paramagnéticos que han de ser estudiados aparte como
ferromagneticos.

Mediciones y ensayos Página 4


Mediciones y ensayos Página 5
FUNDAMENTOS DEL MÉTODO
Para desarrollar el método, vamos a considerar el caso de un material ferromagnético. Si el
mismo posee una discontinuidad que aflore a la superficie o se encuentre muy próxima a ella,
esta discontinuidad se va a comportar como un material diamagnético, por lo que tenderá a
expulsar fuera de sí las líneas de campo del material ferromagnético. Como esta
discontinuidad está ligada a la superficie, las líneas de fuerza distorsionadas “salen” de ésta,
formando un imán localizado superficial.

Como se observa en la figura, la discontinuidad provoca que las líneas de campo magnético
“salgan” del material, originándose lo que se conoce como “campo de fuga”. Esta
circunstancia se da, porque las líneas de campo son normales a la discontinuidad, por lo que
podemos aseverar que si dicha discontinuidad estuviera en la misma dirección de las líneas de
campo, sería difícil de detectar. De aquí surge la primera consideración a tener en cuenta: las
líneas de campo deben ser tales que atraviesen las discontinuidades que posea un material en
forma normal a ellas, para lo cual se debe de tener la posibilidad de crear el campo en la
dirección que uno desee.
Ahora bien, una vez que se forma el campo de fuga, si sobre la superficie del material
depositamos una película de partículas magnéticas, las mismas tenderán a cumularse en los
campos de fuga, para así de esta manera facilitar el paso de las líneas de fuerza y contribuir
así a que disminuya la energía del sistema, que pasa a un estado más estable. Recordemos que
para que sea notorio el efecto del campo de fuga, la discontinuidad debe estar ubicada en una
dirección lo más normal posible a las líneas de campo

Mediciones y ensayos Página 6


Por lo tanto, las partículas magnéticas actuarán como “detectores” del campo de fuga,
indicando en la superficie de la pieza, la forma del mismo (que va a coincidir con la de la
grieta o discontinuidad).

MÉTODO
El método consta de tres etapas:
1. Imantación de la pieza
2. Aplicación de las partículas magnéticas
3. Observación y desimantación.

1. Imantación de la pieza

La primera de las etapas consiste en introducir al material a analizar en un campo magnético


de intensidad y dirección controladas y conocidas. Existen dos sistemas de imantación

 Por imanes
 Por corriente eléctrica

IMANTACIÓN POR IMANES

Si tenemos un material ferromagnético y lo introducimos entre los polos de un imán


permanente, las líneas de campo magnético que cerraban el circuito a través del aire, ahora lo
harán a través del material, ya que su reluctancia (resistencia al paso de un flujo magnético) es
menor. De esta manera, se va a tener la pieza imantada longitudinalmente, con lo que
cualquier discontinuidad superficial que corte a las líneas de fuerza o se encuentre próxima a
la superficie, dará lugar a un campo de fuga, cuya presencia quedará revelada cuando se
aplique sobre la superficie el conjunto de partículas magnéticas.
Además de los imanes permanentes (que ya están prácticamente en desuso), se magnetizan los
materiales mediante electroimanes (yugos magnéticos), los que permiten obtener una
regulación de las intensidades del campo magnético y además intensidades muy superiores.
Utilizan tanto C.A. como C.C., dependiendo una u otra de las variables en juego a la hora del
estudio. Este dispositivo, al igual que los imanes permanentes, genera campos magnéticos
longitudinales entre los polos o patas del yugo, por lo que permitirán la detección de
discontinuidades transversales a la dirección del campo. Las patas pueden ser fijas o
regulables y están construidas de hierro dulce, de manera de favorecer que el campo
magnético se cierre a través de las mismas en lugar del aire.

Mediciones y ensayos Página 7


IMANTACIÓN POR CORRIENTE ELÉCTRICA

Existen dos formas para generar campos magnéticos que permitan realizar un estudio con
partículas magnéticas:

 Paso de la corriente a través de la pieza (imantación circular)


 Introducción de la pieza dentro del núcleo de una bobina por la cual circula una corriente
(imantación longitudinal)

Imantación mediante paso de la corriente a través de la pieza

Este método se denomina también de imantación circular, ya que el paso de una corriente a
través de un material de geometría cilíndrica, genera en el mismo un campo de trayectoria
circular, por lo tanto permitirá detectar discontinuidades que se encuentren orientadas según el
eje de circulación de la corriente. Este método es básicamente aplicado cuando el tamaño de
la pieza es relativamente grande, con la consiguiente consecuencia de la intensidad de
corriente a aplicar, pero permite una rápida inspección y magnetización en un solo paso.

Imantación mediante conductor auxiliar

Como no siempre es posible (o recomendable) imantar un material mediante el paso de una


corriente a través del mismo, debido a los riesgos de producir chisporroteos o quemaduras en

Mediciones y ensayos Página 8


las zonas de contacto con los cabezales del equipo y también por el consiguiente
calentamiento del material que se produce, lo que se realiza para evitarlo, es imantar la pieza
mediante un conductor auxiliar de cobre, por el cual sí se hace circular la corriente y éste es el
que generará el campo magnético. En este caso, el conductor se debe aproximar lo
mayormente posible al material a analizar, de manera que el campo circular generado,
permitirá la detección de discontinuidades longitudinales paralelas al eje del conductor. Es de
aplicación también para el caso de piezas huecas.

Imantación mediante bobinas

Este tipo de procedimiento es utilizado cuando se busca obtener una magnetización


longitudinal de una pieza, ya que si introducimos en el centro de una bobina de magnetización
un material ferromagnético, y aplicamos una corriente a la bobina, se generará en el interior
de la misma un campo magnético longitudinal que va a coincidir con el eje de la pieza.
Las dimensiones de la bobina son muy importantes a la hora de obtener una magnetización
correcta. Por un lado está la relación entre el área de la sección transversal de la bobina y la de
la pieza, que se denomina factor de llenado y de su valor depende el que se consiga o no un
valor del campo magnético adecuado en la pieza. Generalmente no es recomendable utilizar
bobinas cuyos diámetros sean 10 o más veces superior al de la pieza.
También es importante tener en cuenta la longitud de las bobinas, o mejor dicho, la relación
de su longitud con la de la pieza, sobre todo cuando se trata de inspeccionar piezas largas. Lo
ideal es que la bobina y las piezas sean de igual longitud, pero como en la realidad esto difiere
mucho de lo que generalmente sucede, se recomienda tener ciertas precauciones como por
ejemplo: si la pieza tiene una mayor longitud que la bobina, la magnetización se debe realizar
por partes; y también si la pieza posee un tamaño mucho menor al de la bobina, se debe
anexar a la misma, calzas del mismo material (pedazos de material en ambos extremos), para
de esta manera obtener una relación en donde predomine el largo de la pieza en función de su
diámetro, acercándose lo máximo posible al largo de la bobina.
Las intensidades de corriente aplicadas a los equipos de bobinas de magnetización varían
desde los 3000 hasta los 5000 A-vuelta.

Mediciones y ensayos Página 9


PARTÍCULAS MAGNÉTICAS
Las partículas magnéticas cumplen con la función de ser el “revelador” de las posibles
discontinuidades que presente un material, ya que serán éstas las que una vez imantada una
pieza, detectarán y quedarán atrapadas dentro del campo de fuga.
Existen de diversas formas, tamaños, densidad, movilidad y colores dentro de las mismas,
pero en todos los casos, se trata de sustancias ferromagnéticas finamente divididas.
Como dijimos, existen varios tipos de partículas y varios mecanismos de transporte de las
mismas, es decir, pueden ser en suspensión en medios acuosos o secos.
También existen de diversos colores, dependiendo el color elegido de lograr el mayor
contraste posible en la visualización.

Colores
Tipo de partículas Fluorescente Coloreada
Húmedas Verde-amarillo, naranja Rojo, negro, naranja
Secas Verde – amarillo, naranja Rojo, negro, gris, naranja

La principal variable que influye en las observaciones es el tamaño de las mismas: si son muy
gruesas serán necesarias fuerzas magnéticas relativamente grandes para moverlas y en
consecuencia, solo con campos de fuga de gran intensidad se podrán atraer y retenerlas, lo que
significa que las pequeñas discontinuidades no darán ninguna indicación. Si por el contrario
son demasiado finas pueden adherirse a la superficie aunque no haya discontinuidades, lo que
puede dar lugar a errores en la interpretación.
Las dos formas de aplicación de las partículas son:

 Por vía seca


 Por vía húmeda

Aplicación por vía seca

En la práctica, debido a los problemas que describimos en cuanto a los diversos tamaños de
partículas, la aplicación por vía seca se realiza utilizando una mezcla de polvo de diversos
tamaños, cuidadosamente controlados. De esta manera, mientras las partículas más pequeñas
proporcionan la sensibilidad al método, las más gruesas no solo ayudan a localizar las
discontinuidades más grandes, sino que por un efecto de barrido, romperán en gran parte la
tendencia que tienen las partículas finas de producir falsas indicaciones.

Mediciones y ensayos Página 10


Los elementos para realizar la aplicación son portátiles y pueden ser de diversas formas; los
más utilizados son dos: uno es una especie de “salero” donde los orificios de salida están
calibrados para evitar la caída en cadena de partículas y de esta manera la distribución
homogénea de las mismas. Otro elemento muy utilizado también es un recipiente flexible a
base de goma, que permite imprimirle presión para expulsar las partículas.

Aplicación vía húmeda

En este caso, las partículas se aplican en suspensión en un medio líquido, que puede ser agua
o un aceite específico, lo que permite utilizar tamaños de partículas muchos menores dándole
mayor sensibilidad a esta forma de aplicación respecto de la vía seca; incluso permiten la
detección de grietas por fatiga. Para el caso de utilizar partículas en suspensión a base acuosa,
la misma posee un inhibidor de corrosión para no perjudicar al objeto en estudio o en caso de
no poseerlo la suspensión, vienen inhibidores preparados, los cuales deben incorporarse
como aditivos al producto. Para estos casos, la limitación en tamaño se encuentra en su límite
superior, el cual ronda entre los 40 y 60 micrones ya que las partículas de estos tamaños o
mayores, son difíciles de mantener en suspensión, decantando. Otra limitación está en su
movilidad, que prácticamente se anula cuando disminuye la película liquida que moja la pieza
al cortarse el riego de suspensión. En cuanto al mínimo tamaño de las partículas de aplicación
por vía húmeda, no existe ninguna restricción, pero se trabaja generalmente con tamaños
promedio de 6 micrones debido al proceso de fabricación de las mismas.

Mediciones y ensayos Página 11


Para las partículas cuya visualización es a ojo desnudo, los colores utilizados son rojos y
negros. En el caso de las fluorescentes, el color de base es marrón, que luego fluoresce en
verde-limón bajo la acción de luz ultravioleta.
El procedimiento de aplicación de estas partículas puede ser mediante duchas de baja presión,
cuando se trabaja con equipos estáticos y bateas, o también mediante aerosoles o espray en los
casos de inspecciones in situ.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS


MÉTODOS
Siempre hay que tener en cuenta cuando se analicen las variables de ambos métodos para
determinar cuál va a ser el más adecuado a nuestra inspección, que las posibles
discontinuidades respecto a la superficie de la pieza también juegan un rol importante. El
método seco da mejores resultados cuando las discontinuidades son subsuperficiales, debido a
la alta permeabilidad y favorable forma alargada de las partículas. En cambio, cuando se trata
de discontinuidades superficiales muy finas, por ejemplo grietas de fatiga, el método húmedo
es muy superior, cualquiera sea el tipo de corriente utilizado, como se puede apreciar en la
siguiente imagen:

Mediciones y ensayos Página 12


En el caso de la selección del color de las partículas, éste va a depender exclusivamente del
color y acabado superficial del material a analizar, pero en general, con partículas grises y
negras se puede lograr un buen contraste en casi todos los materiales, incluso en piezas
forjadas en bruto. Igualmente, cuando se quiere lograr mayor contraste, se puede imprimirle a
la superficie una base de pintura de contraste, generalmente blanca (para partículas rojas), la
cual debe tener un espesor de película de 0.2 a 0.5 mm según el código ASME para el análisis
de soldaduras.

En las curvas siguientes se aprecian los distintos valores de sensibilidad existentes entre
ambos métodos y en función del tipo de corriente de imantación aplicada:

También existen ventajas y desventajas en lo que respecta a la forma de imantación del


material, ya sea éste por el método residual o por el método continuo. En el método residual,
la aplicación de las partículas magnéticas tiene lugar después de magnetizar la pieza. Por lo

Mediciones y ensayos Página 13


tanto solo será aplicable cuando el material presente una elevada retentividad y permitirá en
general detectar exclusivamente discontinuidades superficiales. Los aceros resistentes, suelen
tener una alta retentividad, por lo que será posible utilizar el método residual, pero al tener
una baja permeabilidad, obliga a utilizar intensidades de campo mucho más elevadas para
conseguir que los campos de fuga sean suficientemente enérgicos para producir indicaciones
observables. El método continuo es más sensible que el residual y muy superior en cuanto se
trata de análisis de aceros de bajo carbono o no tratados térmicamente. También es un
método más rápido de realizar que el residual, ya que la magnetización y aplicación de las
partículas se realizan simultáneamente, mientras que en el residual se deben realizar en etapas
diferentes. En el caso de piezas de un alto grado de criticidad, se debe lograr la máxima
sensibilidad posible, lo que se consigue imantando la pieza y sumergiéndola en un baño de
partículas magnéticas fluorescentes. La imantación se mantiene hasta que haya escurrido todo
el líquido que moja la pieza.

CURVA DE HISTÉRESIS
La curva de histéresis nos indica cómo es el proceso de magnetización de una sustancia
ferromagnética. Tiene como objetivo, el conocer las propiedades magnéticas de los materiales
para evaluar cual será el método adecuado a seguir en una inspección: sea residual o continuo.
También nos indica cuan sensible va a ser el material al establecimiento de un campo
magnético y su correspondiente magnetismo residual, dato importante a la hora de tener en
cuenta para un proceso de desmagnetización.

Como se ve en la figura, con una intensidad del campo nulo no hay inducción y no hay
magnetización, estamos en el punto A, origen del sistema coordenado. Aumentando la

Mediciones y ensayos Página 14


intensidad del campo H, crece la inducción magnética B y por lo tanto la magnetización del
material ferromagnético. La forma de la curva va a depender del material, es decir, cada
material según sea su capacidad de mantener o no un determinado magnetismo remanente, va
a tener su propia curva característica.
La relación entre B y H nos da la permeabilidad en cada punto μ, que como puede verse, varía
desde el origen hasta el punto B. Este punto es el de saturación; a partir de aquí es inútil
aumentar el campo porque la inducción crece en forma despreciable, situación que queda en
evidencia porque la curva se vuelve asintótica respecto del eje H. El material en estas
condiciones está magnéticamente saturado, o sea que los dominios elementales se encuentran
en su gran mayoría orientados según el campo magnético aplicado. Esta curva A-B se
denomina curva virgen del material o curva de primera magnetización. Ahora bien, al reducir
la intensidad del campo magnético, resulta que los valores de la inducción no corresponden a
la curva A-B sino a la curva B-C. El magnetismo que retiene el material en el punto C se
denomina magnetismo remanente, y en este punto, un pequeño grupo de los dominios
elementales se han vuelto a reagrupar según su disposición original, por lo tanto, el material
queda magnetizado. Entonces para reducir ese magnetismo, lo que hacemos es aplicarle una
intensidad de campo H negativo hasta llegar al punto D, donde se ha quitado todo el
magnetismo remanente. Esta fuerza de magnetización negativa necesaria para desmagnetizar
al material se denomina fuerza coercitiva y elimina el magnetismo remanente del material.
Si esta intensidad de campo negativa se sigue aumentando, se llegará hasta el punto E, en el
cual el material está nuevamente saturado, pero con un campo de polaridad opuesta. En este
momento, invertimos nuevamente el campo H para aumentarlo. El campo H vuelve a
aumentar hasta llegar al punto F donde encontramos un nuevo magnetismo remanente de
polaridad inversa, cuando H es nulo. Incrementando éste se llega al punto G, donde el
material vuelve a estar desmagnetizado, pero para ello se debió aplicarle una fuerza magnética
Hc, opuesta a la original, y que es la necesaria para vencer la resistencia a la desmagnetización
que ofrece el material. Por último, al continuar aumentando H, la curva llega nuevamente al
punto B de saturación, cerrándose el ciclo conocido como ciclo de histéresis.
El área del ciclo de histéresis de los materiales, llamadas también curvas características de
cada material, nos indica las características magnéticas del mismo, por ejemplo, una curva de
histéresis ancha indica que el material posee una alta reluctancia, resistencia al
establecimiento del flujo magnético que dificulta su magnetización, por lo que tiene una baja
permeabilidad magnética. A su vez, tal material contiene una alta retentitividad, propiedad de
mantener el magnetismo remanente y probablemente hace un buen imán. Con este tipo de
materiales sería de esperar que se aplicase como método de evaluación el método residual. Se
dice entonces que estos materiales son magnéticamente duros.
En cambio, si la curva es delgada nos indica que el material tiene baja retentitividad y es
fácilmente magnetizado (baja reluctancia), por lo tanto tiene una alta permeabilidad
magnética. En estos tipos de materiales, la fuerza magnetizadora necesaria para establecer el
magnetismo, es muy inferior al de curva ancha, por lo tanto sería un error utilizar el método
residual para realizar una inspección, más bien se recomienda, en estos casos, utilizar el
método continuo.

DESIMANTACIÓN
Los fenómenos de histéresis tienen suma importancia en el método magnético de los ensayos
no destructivos, pues no deben quedar vestigios del ensayo sobre las piezas en que fuera
realizado. Así, para que el método sea realmente no destructivo, exige que la pieza quede
totalmente desmagnetizada. Por ejemplo un magnetismo remanente puede acumular virutas
en partes de la pieza alterando su funcionamiento, modificar las indicaciones en instrumentos

Mediciones y ensayos Página 15


de medición cercanos, etc. Por ello cobran importancia los procedimientos para la
desmagnetización. Hay que señalar primero, que la única manera de desmagnetizar por
completo un material ferromagnético como el acero es sometiéndolo a un proceso de
calentamiento que lleve su temperatura por encima de la temperatura de Curié, situación que
generalmente no es posible por los perjuicios que tare aparejado en piezas terminadas, pero es
la única forma de “romper” los agrupamientos de dominios que permanecen orientados según
la dirección del campo inductor.
Como vimos, el magnetismo no es ni más ni menos que un ordenamiento atómico según una
cierta orientación de los dominios magnéticos, los cuales a su vez suman sus espines globales.
Cuando esta condición se da en la totalidad de los dominios, se dice que el material está
saturado, o sea, no admite mas campo magnético. Tal situación es solamente un límite teórico,
ya que de hecho, siempre hay una progresión variable de dominios que permanece
desordenada, por efectos térmicos, imperfecciones cristalinas, etc. Por lo tanto, el valor de B
nunca alcanzará el máximo teórico.
Entonces, para poder lograr la desmagnetización de una pieza, tengo que volver a obtener la
misma desorientación o desorden magnético original, de manera que los momentos
individuales no se sumen. Esto es, básicamente imposible, ya que los dominios tienen
tendencia a formar direcciones diferentes nuevamente, pero nunca perderán la dirección del
campo inductor en su totalidad, siempre prevalecerá una cierta cantidad de dominios en dicha
dirección. Sin embargo, si se consigue que los ordenamientos sean muy pequeños y a su vez
se distribuyan aleatoriamente, la muestra a escala macroscópica, tendrá un campo exterior
mínimo y podrá considerársela desimantada.
Esto presenta ciertas dificultades, ya que es fácil cambiar la orientación del magnetismo
modificando el sentido de H, pero esto no va a reducir a B, solo cambiará su polaridad. Si
hacemos una combinación de la variación del sentido de H al mismo tiempo que se hace
decrecer su valor, el cambio de orientación en los recintos dispone de una excitación
decreciente
En concreto, el procedimiento de desmagnetización consistirá en someter a la muestra a un
campo magnético decreciente y alterno, de forma tal que en un breve lapso de tiempo llegue a
desmagnetizarse hasta que el material presente un magnetismo remanente que no afecte al
funcionamiento de la pieza.
Dicho esto, un procedimiento para desmagnetizar, es repetir el ciclo de histéresis,
disminuyendo y cambiando el sentido al campo, pero sin llegar a los valores máximos
iniciales, lo que hace que se puedan recorrer ciclos cada vez más reducidos que envuelven al
punto de origen o hasta que después de varios ciclos, queda con un magnetismo remanente
que no afecte sus propiedades en servicio.

Mediciones y ensayos Página 16


Uno de los métodos utilizados para desmagnetizar una pieza es hacerla pasar a través de una
bobina por la que circula una corriente alterna (que puede ser de 50 Hz o de 10 Hz, la que es
más eficaz por lograr mayor penetración), de esta manera, la pieza estará sometida a un
campo magnético alterno, pero de intensidad máxima constante. Entonces, ahora hay que ir
disminuyendo el mismo: para esto, existen dos formas:
- Mover la pieza desde el núcleo de la bobina hacia el exterior, con lo que el campo a que
está sometida la pieza irá siendo cada vez menor a medida que se aleja de la bobina.
- La otra forma es manteniendo fija la pieza en la bobina, pero variando la intensidad de
corriente que circula por la misma.

Recomendaciones:

a) Conviene pasar las piezas cerca de las paredes de la bobina, ya que cerca de las espiras el
campo es más intenso.
b) Se recomienda hacer girar la pieza a medida que la movemos sobre la bobina.
c) Si la pieza es alargada, siempre su eje mayor debe coincidir con el eje longitudinal de la
bobina.
d) No es recomendable desmagnetizar varias piezas en forma conjunta, en bolsas, paquetes,
etc.
e) Si la pieza es hueca, se recomienda hacer pasar a través de su interior un conductor y
luego ir disminuyendo la intensidad de corriente.

Una vez realizada la desmagnetización de la pieza, se debe verificar con un medidor de


campo magnético, el cual nos indicará la presencia o no de magnetismo remanente, mediante
un simple recorrido por la pieza, en las zonas donde fue magnetizada.

CORRIENTE APLICADA
Como sabemos, el campo magnético generado en el interior de una pieza por una corriente
alterna es tanto más profundo cuanto menor sea la frecuencia de la corriente. Así, una
corriente alterna normal de 50 c/s no permitirá detectar discontinuidades subsuperficiales que
estén a más de 0.4 – 0.5 mm de profundidad, mientras que para el mismo tipo de corriente,
pero con frecuencias del orden de los 10 c/s, la distribución de las líneas de fuerza es
prácticamente igual que si se tratase de corriente continua.
Si las discontinuidades son superficiales, el empleo del método húmedo con corriente alterna
presenta muchas ventajas. Los cambios rápidos de polaridad de la corriente someten a las
partículas a una agitación intensa que facilita sus desplazamientos y en consecuencia, su
atracción por los campos de fuga, lo que redundará en una mayor intensidad de las

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indicaciones y además se van a formar en menor tiempo. Esto es debido a que la viscosidad
del líquido amortigua en gran parte la agitación de las partículas. Otra ventaja de la corriente
alterna es que el valor de la intensidad en el pico de la onda es aproximadamente un 40 % más
alto que la leída en el amperímetro, lo que hace que la fuerza magnetizadora sea mayor que la
obtenida con la misma intensidad de corriente continua. De ahí que un campo magnético dado
se obtenga con equipos más ligeros y económicos en C.A. que en C.C.
Por el contrario, la C.C: imanta las piezas de manera prácticamente uniforme en el caso de
imantación longitudinal y con un gradiente recto, que tienen un máximo en la superficie y un
valor nulo en el centro. Esto quiere decir, que será más apropiado para la detección de
discontinuidades subsuperficiales.
Se emplean varios tipos de corriente para la inspección por partículas magnéticas y son:
 C.A.
 C.C.
 C.A. rectificada media onda
 C.A. rectificado onda completa

- En el caso de inspeccionar piezas en uso, en donde se busca determinar la existencia o no


de grietas de fatiga en el material, o estudiar los efectos de corrosión bajo tensión, lo ideal
es aplicar magnetización mediante C.A., ya que este tipo de corriente es la adecuada para
la detección de discontinuidades superficiales, debido al efecto pelicular que forma en la
superficie de los materiales (efecto piel), confinando el campo magnético sobre la
superficie de la pieza. Además, la C.A. produce una “agitación” de las partículas debido
al cambio en la polaridad de la corriente, que produce un efecto pulsante en el flujo
magnético.

- El caso de la C.A. rectificada de media onda es una variante al método con C.A., En este
caso, lo que se tiene es en vez de un ciclo sinusoidal repetido, un ciclo pulsante pero con
ondas todas positivas. Al tener un carácter pulsante, favorece la movilidad de las
partículas. Permite obtener mejores resultados para la detección de grietas
subsuperficiales, ya que la densidad se flujo aumenta desde el centro de la pieza, donde es
nula, hasta la superficie, donde es máxima.

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- Esta variante es similar a la anterior, pero a diferencia de ésta, la movilidad de las
partículas se ve reducida por la severa repetición pulsatoria propia de la corriente, que la
asemeja a una C.C. en cuanto a movilidad se refiere. Produce un campo magnético de
muy alta penetración en el material y debido a ello se la suele utilizar con el método
residual.

- La C.C. a diferencia de las anteriores, no es apta para el análisis de piezas cuyas


discontinuidades fuesen del tipo superficial, ya que genera un gran campo magnético muy
intenso dentro del mismo, no existiendo el efecto “pelicular” o de “piel” típico de las
C.A. Esta corriente es útil para utilizarla con el método residual. Tiene la ventaja de que
no necesita de fuentes externas para generarla, siendo los equipos portátiles y con
baterías.

ELEMENTOS DE CONTROL
Siempre hay que tener presente cuando se realiza una inspección con partículas magnéticas
utilizando un yugo magnético, que nosotros a partir de nuestro conocimiento, vamos a
”suponer” la dirección del campo magnético, pero en verdad es una situación que debería
asegurarse siempre, en cada proceso de magnetización, ya que una adecuada dirección de
campo magnético en función de las “posibles” discontinuidades buscadas, es la antesala de un
proceso correctamente realizado.
Existen dos dispositivos a utilizar para indicar la dirección del campo magnético, ambos
fabricados de aleaciones ferromagnéticas:

- Indicador tipo pastel


- Indicador por líneas

Indicador tipo pastel:

Es un dispositivo que tiene una manija para sostén y en cuya punta posee un octógono (o
circunferencia, según el caso) giratorio y que tiene cada vértice opuesto del mismo unido al
otro mediante un material diamagnético y cada parte resultante de la pieza (1/8), está separada
por un material ferromagnético, de manera que ante el establecimiento de un campo
magnético, las líneas que unen los vértices generarán los campos de fuga que contengan las
partículas magnéticas. Solo se utilizan con partículas magnéticas húmedas.

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Este indicador es afectado por los campos magnéticos, por lo cual se debe aplicar solo con el
método residual, ya que al ser muy sensible a un campo magnético, el producido por el yugo
puede inducir a errores pensando que las líneas de campo que estamos visualizando son
provenientes del material, cuando en realidad provienen del yugo.

Una vez que magnetizamos la pieza y aplicamos las partículas magnéticas, se evidencia la
dirección del campo magnético:

Esto nos indica que el campo magnético es lineal y recorre la pieza de una pata del yugo hacia
la otra, por lo tanto, toda discontinuidad que se encuentre en dirección normal o con cierta
inclinación al las líneas de campo magnético, podrán ser detectadas.

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Con el indicador tipo pastel sucede lo mismo, pero al tener diversas líneas formando ángulos
diferentes respecto a las líneas de campo, se puede apreciar que las líneas del indicador
paralelas a las líneas de campo magnético, no aparecen reflejadas. Esto nos dice que de existir
discontinuidades en esa dirección, no serán detectadas. Para poder detectarlas, se deberá
realizar el mismo procedimiento, girando el yugo magnético 90º.

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