Estructura y Curvaturas de la Columna Vertebral
Estructura y Curvaturas de la Columna Vertebral
Columna vertebral
Las 24 vértebras presacras móviles se agru- turas dorsal y sacra se llaman primarias por se-
pan en 7 cervicales, 12 dorsales o torácicas y 5 guir la misma dirección que la curvatura princi-
lumbares. Las cinco vértebras situadas Inme- pal de la columna vertebral del embrión. Las
diatamente por debajo de las lumbares, fusio- curvaturas primarias se deben a diferencias de
nadas en el adulto, forman el sacro, Las cuatro altura entre las caras anteriores y las posteriores
más inferiores, que se fusionan más tarde, for- de los cuerpos vertebrales. Las secundarias, cer-
man el cóccix. Por lo general se puede identifi- vical y lumbar, se inician antes del nacimiento y
car a las vértebras de cada grupo por presentar se deben principalmente a diferencias de grosor
características especiales, e incluso hay vér- entre las partes anteriores y posteriores de los
tebras individuales que presentan característi- discos intervertebrales. Las curvaturas secunda-
cas _distintivas. rias son cóncavas hacia atrás y con ello com-
(a columna vertebral es flexible por estar pensan 'y contrarrestan a las primarias, que per-
formada por muchos componentes ligeramente sisten en las regiones dorsal y sacra. La curvatura
móviles, las vértebras. Su estabilidad depende cervical se hace notable cuando el lactante em-
de sus ligamentos y músculos, así como de su pieza a sostener y a girar la cabeza, y luego se
forma y la de sus componentes. De la cabeza a acentúa junto con la lumbar al adoptar- la pos-
la pelvis, la columna soporta cada vez más peso. tura erecta.
Las vértebras se agrandan progresivamente has-- El ángulo lumbosacro, que no es una de las
ta llegar al sacro, y luego se van haciendo cada curvaturas, es el que se forma entre el eje longi-
vez menores. Cada vértebra de las situadas por tudinal de la porción lumbar de la columna ver-
encima de la última lumbar es más alta que la tebral y el del sacro, y varia de 130° a 160° . 1
que se encuentra inmediatamente por encima de La acentuación patológica de una curvatura
ella. La longitud de la columna vertebral repre- de la columna vertebral cóncava hacía adelante
senta alrededor de las dos quintas partes de la (curvatura primaria) se llama glfosis (joroba),
altura total del cuerpo. en tanto que la de una curvatura cóncava hacia
atrás (secundaria) se llama lordosis.
Una curvatura lateral de la columna (a la de-
CURVATURAS DE LA COLUMNA VERTEBRAL recha o a la izquierda) se denomina escoliosis, y
puede ser funcional o estructural. La funcional
La columna vertebral del adulto presenta cua- o fisiológica se encuentra en la región dorsal o
tro curvaturas anteroposteriores: dorsal o torá- torácica, pero sólo aparece hasta la mitad o el
cica y sacra, cóncavas hacia adelante, y cervical final de la ínfancia. Generalmente es cóncava a
y lumbar, cóncavas hacia atrás (fig, 48-1), evi- la izquierda, con curvaturas compensadoras por
dentes en las radiografías laterales. Las curva- arriba y por abajo. Sin embargo, estas curvatu-
593
594 DORSO
Arco Cuerpo
Apófisis: ��
PBdlculo
Espinosa
Escotadura
lrrterver1Bbral
Flg. 48-2. Partes de una vértebra (D-6) vistas desde arriba y desde la derecha. Las escotaduras intervertebrales adyacentes for-
man los agujeros de conjunción para el paso de los nervios.
Cap. 48. COLUMNA VERTEBRAL 595
Apófisis
V. C-5 y carilla Apófisis articular V. L-3
-i¡.; .�����
articulares v. 0-6 superior
superiores
Cuerpo
I
Apófisis .....
transversa
Carilla para _..
el tubérculo..-
Apófisis · costal
espinosa ···-••. Apófisis Apófisis ... Escotadura
y r:arllla espinosas vertebral
articulares Inferior
lntariores
Tubérculo
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Carilla
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1
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vertebral .· ' (
Tubérculo/ . ·
V.C-5 accuorlo /
Apófisis Carilla para
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'as pin osa bífida mamllar
costal
Tubérculo
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.� �·---�superior .........• í..
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accesorio .�
_.' . 1.l1
I
Porción ,·
V.C-5 Interarticular
V. L-3
Apófisis ./····
V.0-6
articula,·
Inferior
Flg. 48-3. Vértebras C-5, D-6 y L-3 vistas por sus caras lateral, superior y posterior.
bordes de las caras superior e inferior es más po, sobre todo en su cara posterior, donde los
grueso que el del resto del cuerpo y forma un mayores sirven para la salida de las venas basi-
anillo. El cuerpo está separado de los de las vér-
tebras suprayacentes e infrayacentes por los dis-
cos intervertebrales. Dentro del anillo formado
por la elevación del borde, el hueso está perfo-
rado por agujeros vasculares de calibre varia-
ble. También hay orificios en el resto del cuer-
vertebrales. Algunas de estas venas son tan grue-
sas que forman escotaduras en las partes ante-
rior y posterior del cuerpo, corno se observa en
radiografías laterales, especialmente de niños . .,
2. Por atrás del cuerpo está et arco vertebral
que, junto con la cara posterior del cuerpo, forma
las paredes del agujero vertebral, que encierra y
protege a la médula espinal. El arco vertebral
esta formado por los pedículos y las láminas de-
rechos e izquierdos. La parte inferior de la cara
596 DORSO
-
serva una escotadura vertebral profunda, y en
el borde superior del mismo, otra menos marcada.
Dos escotaduras adyacentes, junto con el cuer-
Apófisis ····· � po y el disco intervertebral correspondientes,
. .. transversa � forman un agujero de conjunción o agujero in-
�··
,�.- � tervertebral, que da paso a un nervio raquídeo y
,.,,··· · · ·i@ los vasos que le acompañan.
Las radiografías para observar las vertebras
suelen tomarse en proyecciones posterior y late-
rales. En las posteriores se observan las apófisis
espinosas como sombras elipsoidales algo alar-
- V. 0·6 �;,,;;� gadas, y los pedículos como sombras elisoidales
(fig. 48-5). Se puede medir la distancia entre los
� pedículos, y con ello se obtiene la anchura del
'Ei.1- conducto raquídeo. En las proyecciones laterales
� so� claramente visibles los cuerpos vertebrales y
cE)I su estructura esponjosa, así como las zonas ra-
E)I diolúcidas ocupadas por los discos interverte-
brales. Pueden necesitarse proyecciones obli-
cuas para observar los agujeros de conjunción,
las articulaciones entre las carillas articulares
y la porción interarticular (fig. 48-6). En las
proyecciones posteriores, las vértebras cervica-
les superiores quedan ocultas por la sombra del
maxilar inferior cuando la boca está cerrada. El
atlas y el axis, y en especial la apófisis odontoides
y las articulaciones occipitoatloideas pueden
observarse con más claridad en una radiografía
tomada con la boca abierta (fig. 60-9). En la ac-
tualidad se emplea cada vez más la tomografía
axil computadorizada.
A
Flg. 48-S. Vértebras dorsales (también se incluyen C-7 y L-1). Obsérvense los cuerpos, los pedículos, las apófisis rransver-
sas y espinosas, y las articulaciones costotransversas. (Cortesía de V. C. Johnson, M.D., Detroit , Michigan.)
del ligamento vertebral común anterior. Por atrás bien por el primer nervio cervical, en 5U cara SU-
presenta una carilla articular para la apófisis perior. El borde inferior de la membrana occipi-
odontoides del axis. El ligamento transverso del toatloidea posterior, que pasa a manera de puen-
atlas se inserta a cada lado en un tubérculo si- te sobre el surco, puede osificarse y convertir el
tuado en !a unión de la cara posterior del arco surco en un orificio para el paso de la arteria y
con la correspondiente masa lateral. el nervio mencionados.' Esta característica es
El arco posterior, que corresponde a las lámi- familiar y genética." Por atrás, el arco posterior
nas de las demás vértebras, presenta un amplio presenta un pequeño tubérculo posterior para
surco para la arteria vertebral, ocupado tarn- la inserción del ligamento cervical posterior. El
598 DORSO
Fig. 48-6. Proyección oblicua de las vertebras ídorsales. Obsérvense la articulación cosrotransversa (flecha superior) y la
articulación entre las apófisis articulares iflecha inferior). (Cortesía de Claude Snead, M.D., Oak Park, Illinois.)
Cop. 48 COLUMNA VERTEBRAL 599
Carilla Ligamento transverso de la apófisis odontoides al borde anterior del
articular Tubérculo anterior agujero occipital; los ligamentos occipiroodon-
Apófisis odontoides toides laterales (alares) lo unen a los bordes la-
Recto anterior menor terales. A cada lado de la apófisis odontoides,
de la cabeza
Flg. 48· IO. Proyección oblicua de la s vértebras lumbares. Obsérvense la l Za, costilla muy corta, las articulaciones entre
las apófisis articulares de las vértebras lumbares (la flecha señala la que hay entre L-1 y L-2), y el sacro. En esta proyección
se Iorrna la siluera de un perrito por la apófisis transversa (hocico, superpuesto al cuerpo vertebral), la apófisis articular su-
perior (oreja) y la apófisis articular inferior (pala delantera). El cuello del perro corresponde a la importante porción inrer-
articular, cuyas lesiones pueden producir espondilolistcsis,
Cop. 48. COLUMNA VERTEBRAL 603
vértebra subyacente. La apófisis espinosa, larga articulares inferiores se asemejan a las de las
y delgada, se inclina hacia abajo y atrás y se su- vértebras lumbares. La apófisis espinosa es cor-
perpone a la de la vértebra situada por abajo (fig. ta y horizontal. En lugar de la apófisis transver-
48-4). Termina en un tubérculo pequeño, fácil- sa se encuentran tres apófisis o tubérculos: 1) el
mente palpable, que se localiza más o menos al tubérculo mamilar por arriba, 2) el tubérculo
nivel del disco situado por debajo de la vértebra accesorio por abajo, y 3) la apófisis costal en el
subyacente. Las apófisis transversas, que se ex- pedículo. 13 Los tres corresponden a los que exis-
tienden hacia afuera, atrás y arriba, son largas, .ten en las vértebras lumbares.
redondeadas y resistentes. La carilla costal si- A causa de .su posición transicional, la vérte-
tuada en la cara anterior del extremo volumino- bra D-12, y a veces también la D-11. presentan
so de cada una se articula con el tubérculo de la características de vértebras dorsales y I um bares
costilla. a la vez. E! tubérculo marnilar de D-12 es mayor
Las carillas de las apófisis articulares se si- y está en un plano diferente del de L-1, y se pro-
túan principalmente en un plano frontal; las su- yecta dorsalrnente por detrás de la apófisis arti-
periores se encuentran más adelante que las in- cular superior." Al igual que los demás cuerpos
feriores. rnarnilares, sirve para inserciones musculares. Las
Novena vértebra dorsal. Posee una sola ca- carillas articulares de D-11 y D-12 son asimétri-
rilla costal a cada lado del cuerpo. Cada una de cas. Por lo general, la derecha es plana, en tan-
estas carillas se articula con la mitad inferior to que la izquierda es cóncava y se asemeja a las
de la cabeza de la novena costilla. En ocasiones de las vértebras lumbares." Una de las carillas
se encuentra una pequeña carilla inferior semi- cóncavas suele tener una forma tal que, al arti-
lunar. cularse con la de la vértebra subyacente forma
Décima vértebra dorsal. Presenta una gran una articulación que se dispone de manera se-
carilla costal semicircular para la décima cos- mejante a un ensamblaje por espiga en carpin-
tilla, pero ninguna para la undécima. La carilla teria."
costal de la apófisis transversa mira hacia arri- Con frecuencia se observan espículas óseas
ba. A veces, su apófisis espinosa (o la de 0-1 lo en los ligamentos amarillos que unen las vérte-
D-1211) es. corla, por lo que se observa una lige- bras dorsales. Estas espiculas, que se proyectan
ra depresión por detrás de ella." hacia abajo a partir de la lámina, se encuentran
Undécima vértebra dorsal. El cuerpo de esta casi exclusivamente en las vértebras dorsales,
vértebra se asemeja al de una vértebra lumbar. sobre todo en la décima, 16 • 11 y se les conoce como
Ligamento
sacroiliaco
lnteróseo
;�
e: 1 ¡ Erector de
la columna ,
Multllido
del raquis
Agujero
sacro
Intermedia
posterior
Ligamento Hiato ---=;¡¡ iir Ligamanto
sacroclátlco menor sacrociátíca mayor
lsqulococclgao ----.-�+' Asta del sacro---�•�Ul�,,_-----Gtúteo mayor
Asta del cóccix --�
Esfínter
=-------externo
del ano
Promontorio
Tuberosidad
Astas del
cóccix
Flg. 48·11. Sacro y cóccix femeninos. Caras anterior o pélvica (A) y posterior (B) con sus inserciones musculares y liga-
mentosas. La porción señalada como origen del erector de la columna es en realidad el origen del mullífido del raquis, que
está cubierto por el erector de la columna. C, Cara lateral en posición anatómica.
costales y de agujeros transversos, sus delgadas horizontalmente hacia atrás, y sus bordes infe-
apófisis transversas y sus apófisis espinosas riores se hallan más o menos al nivel de la cara
cuadriláteras (fig. 48�3). Representan gran parte inferior del cuerpo. Las carillas articulares su·
del grosor del tronco en el plano medio (de 1/3 periores son cóncavas hacia dentro, y las infe-
a 1/2 del mismo en individuos delgados). riores, convexas hacia fuera, por lo que las arti-
Las vértebras lumbares presentan las siguien- culaciones entre ellas se sitúan en un plano casi
tes características comunes. Los cuerpos tienen sagital. Los tubérculos mamilares se proyectan
forma de riñón, cuya concavidad mira hacia el hacía atrás a partir de las apófisis articulares su·
agujero vertebral triangular. Los pedículos son periores. Las apófisis transversas o costales,
cortos y gruesos. Las láminas también son cor- largas y delgadas, comparables a las costillas, se
tas, gruesas y relativamente desiguales, y se ex- extienden hacia afuera y algo hacia atrás (fig.
tienden por abajo del nivel de los pedículos. La 48-4). Los pequeños tubérculos accesorios se
porción de la lámina situada entre las apófisis proyectan hacia abajo a partir de la cara iníe-
articulares superior e inferior se llama porción rior de las apófisis transversas en su unión con
interarticular (fig. 48-11). Las apófisis espino- los pedículos.
sas cuadriláteras, en forma de hacha, se extienden Es relativamente fácil distinguir las vértebras
Cap. 48. COLUMNR VERTEBARL 605
lumbares entre si y colocarlas en el orden ade-
cuado cuando se consideran en conjunto, pero
es mucho más difícil identificar una vértebra
lumbar específica cuando está aislada de las de-
más." La primera tiene los tubérculos acceso-
rios más notables, las apófisis transversas más
pequeñas y los pedículos más estrechos. La quin-
FEMENINO
ta tiene cuerpo en forma de cuña, apófisis trans-
versas gruesas y rugosas, apófisis articulares in- Cresta Apófisis articular
feriores ampliamente separadas y una apófisis media superior
espinosa más pequeña y redondeada. De la se-
gunda a la cuarta, los pedlculos se hacen más
gruesos y los tubérculos mamilares mas peque-
ños, la anchura del cuerpo aumenta y las cari-
llas articulares se hacen mas variables .19• 10 La
asimetría de las carillas y los trastornos de las
articulaciones entre ellas y las otras carillas pue-
den ser causas de dolor en la región lumbar.
Quinta vértebra lumbar. Suele ser la mayor
Porción
de las vértebras. Se distingue por sus apófisis MASCULINO lateral
transversas grandes y recias, cada una de las cua- Fíg . .ffl-13. Sacros femenino y masculino vistos por arriba.
les se une a todo el pedículo adyacente e incluso La cara superior de la porción lateral constituye la aleta.
invade e! cuerpo. El cuerpo es más grueso por
delante que por detrás, forma que se relaciona
con la prominencia del ángulo lumbosacro. Las
apófisis articulares inferiores están muy separa- cuerpos vertebrales fusionados, es cruzada por
das una de otra y sus carillas miran hacia ade- cuatro líneas transversales, que señalan la fu-
lante y afuera. Las articulaciones entre ellas y sión e indican la situación de los discos interver-
las carillas superiores del sacro se encuentran tebrales, cuyos vestigios suelen ser visibles en
aproximadamente en un plano frontal. Sin em- los cortes sagitales. Por delante, los cuatro pa-
bargo, estas carillas con frecuencia son asimé- res de agujeros sacros anteriores, situados en
tricas. los extremos de las líneas, dan paso a las ramas
anteriores de los cuatro primeros nervios sacros
Sacro y los vasos que les acompañan.
2. La cara posterior, convexa y rugosa, mira
El sacro (figs. 48-12 y 48-13) está formado hacia atrás y arriba. Las apófisis espinosas de
por cinco vértebras (a veces seis21) que se fu- las tres o cuatro vértebras sacras superiores se
sionan en el adulto para formar un hueso en modifican para formar la cresta sacra media, de
forma de cuña que es palpable por debajo de la prominencia variable. La apófisis espinosa más
parte inferior de dorso. La fusión es tal que los superior es por lo general la mayor, la segunda
elementos transversos y costales de cada vér- se fusiona a menudo con la tercera y la cuarta es
tebra se unen con las correspondientes partes de rudimentaria. El surco del sacro situado a cada
!as vértebras adyacentes por fuera de los agujeros lado de la cresta representa a las láminas fu-
de conjunción y forman los agujeros sacros, ro- sionadas. Las apófisis articulares fusionadas
deados por completo de hueso o cartílago. El sa- forman, por fuera del surco, la cresta sacra in-
cro se articula hacia arriba con la quinta vérte- termedia, por fuera de la cual se encuentran los
bra lumbar y a los lados con los huesos ilíacos. cuatro pares de agujeros sacros posteriores que
Presenta caras anterior o pélvica y posterior, dan paso a las ramas posteriores de los nervios
dos bordes laterales, base y vértice. El centro de sacros y los vasos que les acompañan. Las cres-
gravedad del cuerpo está aproximadamente a l cm tas sacras intermedias se proyectan hacia abajo
por detrás del promontorio del sacro, variando para formar las astas o cuernos del sacro (apó-
de0.5 cm por delante a 4-cm por detrás. 22 . fisis articulares de la quinta vértebra sacra), que
1. La cara anterior o pélvica, cóncava y lisa, limitan el hiato sacro. Este. situado inmediata-
míra hacia abajo y adelante. Su porción media, mente por abajo de la cresta sacra media, es un
que representa las caras anteriores de los cinco espacio en forma de V invertida donde no se
606 DORSO
forman las láminas ni la apófisis espinosa de la cix por un disco intervertebral, aunque ambos
vértebra S-5 y sólo se encuentra una membrana. pueden fusionarse. ·
Las astas se articulan con las del cóccix. El hia- Es rara la ausencia congénita (agenesia) del
to sacro varia considerablemente en profundi- sacro, y por lo general se relaciona con otras
dad, en parte porque las láminas y la apófisis anormalidades esqueléticas." Los grados me-
espinosa de S-4 pueden ser incompletas o no nores de falta de desarrollo son más frecuentes y
existir. pueden relacionarse con defectos neurológicos.
Se pueden inyectar anestésicos a través del Diferencias sexuales (fig. 48-13). La curvatu-
hiato sacro, procedimiento que se conoce como ra sagital del sacro masculino es muy uniforme,
anestesia caudal (fig. 50-5).21 Al difundirse ha- mientras que la del femenino es más pronun-
cia arriba en el espacio extradural, el anestésico ciada hacia abajo. El sacro femenino es más
actúa directamente sobre los nervios raquídeos. ancho y corto y su cara anterior mira más hacia
La altura a la que asciende se puede controlar abajo. La superficie auricular del sacro mascu-
por la cantidad inyectada y la posición del pa- lino incluye las vértebras S-1 a S-3, mientras
ciente. También se pueden inyectar anestésicos que la del femenino puede estar limitada a las
por los agujeros sacros posteriores. vértebras S-1 y S-2. Sin embargo, no se puede
3. La porción o masa lateral del sacro es la confiar por completo en las diferencias mencio-
que se encuentra por fuera de los agujeros sa- nadas para la identificación positiva del sexo
cros. Se forma por la fusión de las apófisis del sujeto.
transversas y sus elementos costales. Las apófi-
sis transversas están indicadas por una serie de Cóccix
elevaciones que forman la cresta sacra lateral,
inmediatamente por fuera de los agujeros sa- El cóccix26 se encuentra ligeramente por arri-
cros posteriores. La porción superior de la masa ba del ano. Al igual que el sacro, es cuneiforme
lateral presenta una superficie irregular, a veces y presenta caras anterior o pélvica y posterior,
plana y a menudo en forma de oreja, llamada dos bordes laterales, base y vértice. Por lo gene-
superficie auricular que se articula con el ilion. ral consta de cuatro segmentos (vertebras), a
Lá tuberosidad sacra, en la que se insertan los veces cinco en ocasiones tres. El primero tiene
ligamentos sacroiliacos interóseos, limita por apófisis transversas cortas que se unen con el
atrás a la superficie auricular. Con mucha fre- sacro, y dos astas o cuernos del cóccix que se ar-
cuencia existen carillas accesorias por arriba y ticulan con las del sacro. La fusión del primer
atrás de la superficie auricular, 14 que forman segmento con el sacro es con frecuencia parcial
articulaciones sinoviales con carillas similares y a veces total. El segundo segmento, que tiene
del ilion. astas rudimentarias, se puede desplazar sobre el
4. La base o cara superior presenta el pro- primero, y este movimiento se conserva aunque
montorio (borde anterior de la cara superior del el primero esté fusionado con el sacro, lo que
cuerpo de S-1), el conducto sacro. Las aletas constituye una característica importante para el
derecha e izquierda (caras superiores de las por- parte.
ciones laterales) y dos apófisis articulares supe- El tercero y el cuarto segmentos son rudi-
riores con tubérculos mamitares. El promontorio mentarios. La articulación entre el segundo y el
es la porción sacra de las líneas terminales (fig, tercero a veces es móvil; la del tercero y el cuarto
40-1). Las apófisis articulares y sus carillas va- lo es sólo ocasionalmente.
rían como las de la vertebra L-5. El conducto
sacro, que empieza en la base y termina en el
hiato, está limitado por los cuerpos y los arcos DESARAOLL027 Y OSIFICACION2ª DE LA
modificados. En los cortes transversales, este COlUMNA VERTEBRAL
conducto presenta contorno triangular por arri-
ba, pero es aplanado de adelante hacia atrás Las vértebras empiezan a desarrollarse du-
por abajo. Cuatro grandes orificios a cada lado rante el periodo embrionario como condensa-
se bifurcan y terminan como agujeros sacros ciones del rnesenquima alrededor de la notocor-
anteriores y posteriores. da (fig. 48-14). Más tarde, las condensaciones
El conducto sacro contiene el conducto dural, del mesénquima se condrifican, y el cartílago
la porción inferior de la cauda equina y eljilum así formado es a su vez sustituido por hueso. El
termina/e. modelo de osificación está sujeto a grandes va-
5. El vértice del sacro está separado del cóc- riaciones, tanto entre cada individuo como en-
Cop. 48. COLUMNA VERTEBRAL 607
caciones se considera la presencia de dos cen-
tros en cada mitad del arco neural, ha quedado
establecido que sólo hay uno. 29
En el momento del nacimiento, la última ver-
tebra sacra y las coccígeas pueden seguir siendo
cartilaginosas por completo. y en este caso em-
piezan a osificarse durante la infancia.
La fusión ósea se inicia durante la primera in-
fancia y se efectúa en dos lugares: 1) en cada ar-
ticulación neurocentral, por la fusión de los
centros del arco neural y el cuerpo (centrum), y
2) en la unión de los dos centros del arco neural
por atrás, de donde se extiende la osificación
Centrum : Cuerpo hacia la apófisis espinosa. Los arcos neurales de
Flg. 48-14. Representación esquemática del arco neural y las vértebras sacras y el arco posterior del alias
el centrum del cuerpo vertebral (mitad izquierda de la figu- no se fusionan con sus respect ivos centros sino
ra), y del arco y el cuerpo vertebrales (mitad derecha). Los hasta el final de la infancia, y a veces lo hacen
términos centrurn y arco neural se refieren específicamente a de manera defectuosa. También durante la pri-
las partes de una vértebra que se osifican a partir de los cen-
tros primarios. Los términos arco y cuerpo vertebrales son
mera infancia, los elementos costales que se
descriptivos, aplicados por lo general a las vértebras adul- desarrollan de manera independiente (cervicales
tas. El cuerpo vertebral comprende el centrum y parte del y sacros) se fusionan con los cuerpos de sus res-
arco neural. Obsérvese que la costilla se articula con el arco pectivas vértebras.
neural y no con el centrum.
Más o menos en la pubertad aparece un cen-
tro secundario de osificación en el borde de cada
lámina de crecimiento (láminas de cartílago hia-
lino localizadas en las caras superior e inferior
tre las diferentes regiones de la misma colum- del cuerpo), y se llama epífisis anular. Este
na vertebral. suele unirse con el cuerpo vertebral al principio
La mayor parte de las vertebras empiezan a de la edad adulta, aunque se puede presentar un
osificarse durante el periodo fetal, cuando apa- pequeño aumento en la altura de los cuerpos ver-
recen tres o más centros primarios de osifica- tebrales entre los 20 y los 45 años.> La unión da
ción en cada vértebra cartilaginosa (general- como resultado un característico borde liso y ele-
mente uno en el cuerpo y uno en cada mitad del vado que rodea los bordes de las caras superior
arco neural). A pesar de que en muchas publi- e inferior del cuerpo vertebral.
�I
.
CD CENTRUM � ARCO NEURAL mm, ELEMENTO
Wllll COSTAL
Fig. 48-15. Representación esquemática de cortes horizontales de las vértebras, que muestran la posible correspondencia
de sus distintas partes. Adviértase que el elemento costal forma parte de Ia apófisis transversa de una vértebra cervical, la
costilla en la región dorsal y la mayor parte de la apófisis transversa en la región lumbar y de la porción lateral del sacro. En
la vértebra cervical, el tubérculo posterior de la apófisis transversa probablemente también debería estar sombreada corno
parte del elemento costal.
608 DORSO
También más o menos en la pubertad apare- Las vértebras atípicas, atlas, 12 axis y sacro"
cen con frecuencia centros secundarios en el presentan modelos especiales de osificación. Se
cartílago del vértice de las principales apófisis, han descrito unos 56 a 58 centros primarios y
los cuales suelen unirse al principio de la edad secundarios en el sacro.
adulta, aunque sus tiempos de fusión son muy
variables. Una epífisis persistente se confunde a
veces con una fractura en las radicgrañas." HOMOlOGIAS SECUENCIAlES
�B
_v1•·······V. C-7······•····-V. C-1 ......•
Bo o
tBo transversa. En el tórax, una de ellas (elemento
costal) se transforma en costilla, y la otra (ele-
mento transverso), en apófisis transversa. La
D O O mayor parte de la apófisis transversa de una
O D O
o o o vértebra cervical corresponde a una costilla
O O O (fig. 48-15). Se cree que la "apófisis transversa"
D D de una vértebra lumbar se desarrolla a partir del
o o elemento costal y por lo tanto es homóloga de
o CJ o una costilla. También se cree que los tubérculos
mamilar y accesorio se desarrollan a partir del
O CJ D elemento transverso. La porción lateral del sa-
;1 ���- .. v. o-�� cro también es compuesta, y se desarrolla a par-
1 tir de los elementos costales y transversos. No
o o o se han podido comprobar adecuadamente las
y Lf � lógicos.
Es pinotransverso
Externo Intermedio
Complejo _ Esplenio de
menor la cabeza
Porción lumbar----•
del dorsal largo
Fig. 49-1. A a C, Músculos de la masa común, esplenios y transversospinoso, (Según Winckler ').
guen una dirección oblicua hacia arriba y aden- inferiores a las apófisis espinosas de las dorsa-
tro, de las apófisis transversas a las espinosas. les superiores y las cervicales inferiores. El se-
1. SEMlESPTNOSO. Los fascículos musculares miespinoso cervical está en relación con el com-
más externos abarcan de cuatro a seis segmen- plejo mayor o semiespinoso de la cabeza. Se ori-
tos y forman el semiespinoso, que constituye el gina en las apófisis transversas (y articulares) de
principal componente del transversospinoso. El las vértebras dorsales superiores y se inserta
serniespinoso se llama así por localizarse princi- en las apófisis espinosas de las cervicales.
palmente a lo largo de la mitad superior de la El complejo mayor o semiespinoso de la ca-
columna vertebral. No obstante, el serniespino- beza se encuentra cubierto en su mayor parte
so dorsal consta de fasciculos que se extienden de por el esplenio y se relaciona con el triángulo
las apófisis transversas de las vértebras dorsales suboccipital y el serniespinoso del cuello. Su
Cop. 49. MUSCULOS, VASOS, NERVIOS Y ARTICULACIONES 613
Transversosplnoso
lntertransverso
lntertransvarsos
o
Fíg, 49-1. Continúa. D, Músculos multífido del raquis, interespinosos e intertransversos, que sólo se ilustran en parle en
cada región. (Basado en Wínckler .)
borde interno es libre y está en contacto con el regular es más o menos libre y consta de porcio-
ligamento cervical posterior. El complejo ma- nes musculares superior e inferior con un ten-
yor determina el abultamiento longitudinal del dón intermedio, por lo que se le ha llamado di-
cuello a cada lado del surco medio. Se origina gástrico de la nuca.
en las apófisis transversas (y articulares) de las 2. Los músculos cortos son el multi fido del
vertebras cervicales inferiores y dorsales supe- raquis, los retadores del dorso, los interespino-
riores, y se inserta en la porción interna de la sos y los intertransversos. El multíjido del ra-
zona comprendida entre las líneas curvas supe- quis está formado por fascículos triangulares
rior e inferior del occipital. La porción superior cortos, cubiertos por el semiespinoso. La base
de este músculo se caracteriza generalmente por de cada triángulo comprende muchos fascículos
presentar una intersección tendinosa imperfecta. que se dirigen hacia arriba y adentro y conver-
Además, la porción interna del músculo por lo gen en uno solo que se inserta en una apófisis
614 DORSO
espinosa. Hay fascículos grandes que se origi- posteriores mayor y menor de la cabeza y los
nan en el sacro y en los tubérculos mamilares de oblicuos mayor y menor de la misma. Estos
las vértebra lumbares (y de la 12a. vértebra dor- músculos están inervados principalmente por el
sal), y otros más pequeños que van de las apófi- nervio suboccipital y pueden actuar como ex-
sis transversas de las vértebras dorsales, y de las tensores y rotadores de la cabeza, pero fun-
apófisis articulares de las vértebras cervicales cionan sobre todo como músculos posturales.
inferiores. Los fascículos cruzan de dos a cinco El recto posterior mayor de lo cabeza va de la
vértebras al ascender hasta su inserción en las apófisis espinosa del axis a la porción externa
apófisis espinosas. Los fascículos más profun- de la línea curva inferior del occipital y la zona
dos de este grupo son los rotadores del dorso, inferior adyacente.
que se insertan en la lámina inmediata superior o El recio posterior menor de la cabeza se origi-
en la siguiente apófisis espinosa, y de esta ma- na en el tubérculo posterior del atlas y termina
nera cruzan uno o dos segmentos. Están más en la posición interna de la línea curva inferior
desarrollados en la región dorsal. del occipital y en la zona inferior adyacente.
El tamaño del tubérculo mamilar de una vérte- El oblicuo mayor (inferior) de lo cabeza se
bra varía con el del fascículo muscular insertado extiende de la apófisis espinosa del axis a la
en él. La porción superior del multífido lumbar apófisis transversa del atlas.
consta de fascículos voluminosos claramente El oblicuo menor (superior) de la cabeza se
delimitados. Por ello, los tubérculos rnamilares origina en la apófisis transversa del atlas y se in-
de las vértebras lumbares superiores, y en espe- serta en la porción externa de la zona situada
cial los de la vértebra D-12, son grandes.' entre las líneas curvas superior e inferior del oc·
Interespinosos e intertransversos (fig. 49-1,D). cipital.
Estos músculos unen entre sí las apófisis espi-
nosas y las transversas respectivamente. Están Inervación y acciones de los músculos
poco desarrollados o pueden no existir en la re- del dorso6
gión dorsal, y son de interés sobre todo por su
subdivisión y por las homologías de ésta con la Con excepción de algunos músculos ínter-
inervación, que según la localización y el grupo transversos, los músculos del dorso, así como
puede provenir de las ramas anteriores, las pos- los supracostales, están inervados por las ramas
teriores, o de ambas.' posteriores de los nervios raquídeos.
En cuanto a sus acciones, muy pocos músculos
Trióngulo suboccipital del dorso se han estudiado directamente. Esto
es en particular cierto para los músculos situa-
Este triángulo de la región suboccipital (fig. dos a más profundidad. Los rotadores, por ejem-
49-2) está limitado por los músculos recto pos- plo, se llaman así porque su dirección y sus in-
terior mayor de la cabeza, y oblicuos mayor y serciones sugieren esta acción. Algunas de las
menor de la misma. Su techo está formado por acciones de los músculos del dorso son más o
los complejos mayor y menor, y su suelo por la menos evidentes, otras han sido determinadas a
membrana occipitoatloidea posterior y el arco partir del estudio de pacientes con parálisis, y
posterior del atlas. El triángulo subocclpital otras más por electromiografía (fig. 49-IO).
contiene la arteria vertebral y el nervio suboccí- En los diversos movimientos del tronco, un
piral, ambos situados en un surco de la cara su- músculo puede a veces iniciar el movimiento, y
perior del arco posterior del atlas. otras veces estabiliza el tronco. Mientras más
La membrana occipitoatloidea posterior une longitudinal es el trayecto de un músculo, más se
el arco posterior del atlas con el borde posterior relaciona con la flexión o la extensión de la
del agujero occipital, y pasa a manera de arco columna vertebral (cabeza), y con la flexión la·
sobre la arteria vertebral (fig. 49-6) y el primer teral. Esta última es de especia! importancia para
nervio cervical. A veces, el borde libre de este equilibrar el tronco sobre el miembro de apoyo
arco se osifica. durante la locomoción. Los músculos de la masa
Se puede penetrar al espacio subaracnoideo común son los principales extensores, auxiliados
introduciendo en la cara posterior del cuello por los músculos suboccipitales, los esplenios y
una aguja que atraviese la membrana occipitoatloi- los complejos mayores. Mientras más oblicuo
dea posterior, procedimiento llamado punción es un fascículo muscular, más se relaciona con
cisterna! ( fig. 50-5). la rotación. El multífido del raquis es el princi-
Músculos suboccípitales. Estos son los rectos pal rotador del tronco, auxiliado por los múscu-
Cop. 49. MUSCULOS. VASOS. NERVIOS Y ARTICULACIONES 615
profunda; 2) en el tórax y el abdomen, de las ra-
mas musculares y espinales de las arterias inter-
costales posteriores, subcostales y lumbares; 3)
en la pelvis, de las ramas iliolumbar y sacras la-
terales de la arteria ilíaca interna.
�--Trapecio
mayor Las ramas que riegan la médula espinal se des-
., criben en el siguiente capitulo. A continuación
Recto posterior
enor de la se describen las porciones de las arterias occipi-
'cabeza tal y vertebral que pasan a través de la región
Recio posterior suboccipital.
mayor de la cabeza
, _ Oblicuo menor Arteria occipital. Se origina de la carótida ex-
i de la cabeza terna en la parte superior del cuello ( fig. 60- l 5).
'i"!INervlo Su trayecto se puede dividir en tres porciones:
: 'PJ) occipital mayor anterior, profunda y posterior al esternocleido-
Nervio subocclpltal
Oblicuo mayor mastoideo. La arteria se origina en el triángulo
de la cabeza carotideo por delante del esternocleidornastoi-
Complejo deo. Por dentro de este músculo, la arteria occi-
Semlesplneso de la nuca)(!
I mares p In oso pital se sitúa en el surco destinado a ella en el
Complejo mayor v., hueso temporal, por dentro de la apófisis mas-
Trapecio ,t toides. En este lugar está cubierta por los múscu-
los insertados en la apófisis mastoides (esterno-
fig. 49-2. Triángulo suboccipital. Se ha quitado la ma- cleidomastoideo, esplenio de la cabeza, complejo
yor parte del complejo mayor. El nervio occipital mayor menor y digástrico), Luego se aplica al oblicuo me-
emerge por el borde inferior del oblicuo mayor. En el trián- nor de la cabeza y el complejo mayor. Por atrás
gulo se observan la arteria vertebral y el nervio suboccipital,
pero se ha omitido un conjunto de venas pertenecientes al
del esternocleidomastoideo, la arteria occipital
plexo venoso suboccipiral. En el lado izquierdo, las líneas perfora al trapecio, acompañada por el nervio
negras gruesas indican de manera esquemática la dirección occipital mayor, y se divide en numerosas ra-
e inserciones de los músculos que limitan el triángulo. mas en el cuero cabelludo.
La rama más importante de la arteria occipi-
ral es su rama descendente, que proporciona
circulación colateral después de ligar la arteria
los oblicuos mayor y menor del abdomen. No obs- carótida externa o la subclavia. Se origina sobre
tante, el multífido por sí solo parece actuar mas el oblicuo menor de la cabeza y se divide en ra-
como estabilizador que como motor primario. mas superficial y profunda, que rodean al com-
Los músculos esplenio, complejo mayor y ester- plejo mayor. La rama superficial pasa profun-
nocleidomastoideo son los principales rotadores da al esplenio y se anastomosa con la arteria
de la cabeza, auxiliados por los músculos sub- cervical transversa. La rama profunda pasa en-
occipitales. Los esplenios de ambos lados, ac- tre el complejo mayor y el serniespinoso de la
tuando en conjunto, extienden la cabeza. Los nuca, y se anastomosa con la arteria cervical
de un solo lado hacen girar la cabeza y dirigen profunda del tronco cervicointercostal.
la cara hacia el mismo lado, y por lo tanto ac- Las demás ramas de la arteria occipital se
túan con el esternocleidomastoideo del lado describen en el capítulo 60.
opuesto. Los movimientos de la columna verte- Arteria vertebral. Es la principal arteria que
bral se estudian más adelante en este capítulo. riega la porción caudal del encéfalo. Se origina
en la primera porción de la arteria subclavia
(fig. 60-25) y asciende por los agujeros transver-
VASOS SANGUINEOS sos de las seis primeras vertebras cervicales.
Luego rodea por atrás la masa lateral del atlas y
Arterlos penetra a la cavidad craneal por el agujero occi-
pital. Su trayecto se puede dividir en cuatro
Las estructuras del dorso reciben su riego ar- porciones: cervical, vertebral, suboccipiial e in-
terial de la manera siguiente: 1) en el cuello, de tracraneal.
las ramas musculares de la arteria occipital, y La porción suboccipital se dirige hacia atrás
de las ramas musculares y espinales de las arte- rodeando la masa lateral del atlas y se sitúa en
rias cervical ascendente, vertebral y cervical un surco de la cara superior del arco posterior
616 DORSO
del mismo (fíg. 48- 7). En este lugar forma par- basivertebrales, que parten de las caras poste-
te del contenido del triángulo suboccipital (fig. riores de los cuerpos vertebrales, pueden ser de
49-2) y está cubierta por el complejo mayor. La gran calibre.
arteria vertebral abandona el triángulo subocci- 3. Un plexo venoso vertebral externo, cuya
pi tal al dirigirse hacia adelante rebasando el porción anterior se aplica a las caras anteriores
borde externo de la membrana occipitoatloidea de los cuerpos vertebrales, en tanto que la pos-
posterior para penetrar al conducto raquídeo. terior se encuentra en las caras externas de los
Luego perfora la dura y la aracnoides y pasa arcos vertebrales, recibe sangre de los músculos y
por el agujero occipital. La arteria vertebral huesos del dorso. Es drenado por venas scgrnen-
describe una curvatura en su trayecto entre el tarias por medio de las venas inrervertebrales.
atlas y el cráneo. El plexo venoso suboccipital es una parte del
La porción suboccipital de la arteria ver- plexo externo, notable por su extensión y comple-
tebral da ramas musculares para los músculos jidad. Se encuentra sobre el triángulo subocci-
suboccipitales y ramas meníngeas que se ramifi- piral y dentro de él, recibe las venas occipitales
can en la fosa cerebelosa. del cuero cabelludo, se comunica con el seno trans-
verso por medio de venas emisarias y con las ve-
Venas nas vertebrales.
Cada vena vertebral está formada por dos
El sistema venoso vertebral' está formado raíces que se originan en el plexo venoso que ro-
por una red plexiforme avalvular que se comu- dea al agujero occipital. Este plexo venoso se
nica hacia arriba con los senos de la duramadre comunica hacia arriba con el plexo basilar.' La
craneal, hacia abajo con las venas pélvicas y en vertebral recibe tributarias del plexo venoso sub-
el cuello y el tronco con los sistemas de las ve- occipital y de los músculos adyacentes, pe-
nas ácigos y cavas. De esta manera permite la netra en el agujero transverso del atlas y des-
corriente sanguínea en ambas direcciones, se- ciende a través de los agujeros sucesivos. Du-
gún las variaciones de las presiones imratoráci- rarue la primera parte de su trayecto forma un
ca e intraabdominal, y constituye una vía para plexo que rodea a la arteria vertebral, pero en
la diseminación de células cancerosas, embolias los niveles inferiores este plexo forma una sola
e infecciones. La corriente de retorno que parte vena que abandona el agujero transverso de la
de los órganos pélvicos permite la diseminación de vértebra C-6 y termina en el tronco braquioce-
metástasis a columna vertebral, tronco e in- fálico venoso. En rodo su trayecto, la vena ver-
cluso encéfalo. Si no hay bloqueo en el conduc- tebral recibe las venas intervertebrales y muscu-
to raquídeo, la compresión de las venas del cue- lares y, antes de terminar, recibe la cervical pro-
llo produce elevación rápida de la presión del lí· funda y la vertebral anterior. La vena vertebral
quido cefalorraquídeo (signo de Queckenstcdt). anterior es una pequeña vena que acompaña a
El sistema venoso vertebral tiene tres divisiones la arteria cervical ascendente. A veces hay una
que se anastomosan entre sí: vena vertebral accesoria que se origina del plexo
1. Un extenso plexo que rodea la duramadre que rodea a la arteria vertebral, y desciende con
y recoge !a sangre de las estructuras contenidas la vena vertebral, pero la deja para pasar por el
en el conducto raquídeo. Este plexo venoso ver- agujero transverso de la vértebra C- 7 y termina
tebral o epidural interno (fig. 50-8) está forma- en el tronco braquiocefálico venoso.
do por senos epidurales irregulares, de paredes La vena occipital, que recoge la sangre de un
delgadas y avalvulares que se extienden del cóc- plexo venoso del cuero cabelludo, acompaña a
cix al agujero occipital. Está interrumpido al ni- la arteria occipital a través del trapecio y termi-
vel de los discos inrervertebrales y forma dos di- na en el plexo venoso suboccipiral, donde se
visiones, anterior {en las caras posteriores de los anastomosa con la vena cervical profunda. En
cuerpos vertebrales) y posterior, ambas en for- el cuero cabelludo, la vena occipital o una de
ma de escalera de mano. Este plexo es drenado sus tributarias recibe a las venas emisarias pa-
por venas segmentarías mediante las venas in- rietal y rnastoidea.
tervertebrales, que salen por los agujeros de A veces continúa con la arteria occipital y ter-
conjunción y los agujeros sacros anteriores. mina en la vena yugular interna.
2. U na red venosa en los espacios medulares La vena cervical profunda empieza en la re-
de los cuerpos vertebrales, que desemboca ha- gían suboccipital y desciende entre el esplenio
cia atrás en la red interna, y hacia adelante y de la cabeza y el del cuello. Se dirige hacia ade-
afuera en el plexo externo (fig. 37-7). Las venas lante, entre la apófisis transversa de la vértebra
Cap. 49. MUSCULO$, VASOS, NERVIOS Y AílTICULACIONES 617
C-7 y el cuello de la primera costilla, y termina cervical se conoce como nervio suboccipitat,
en la vena vertebral. Emerge por arriba del arco posterior del atlas,
por abajo de la arteria vertebral, e inerva al
complejo mayor y a los musculas suboccipira-
DRENAJE LINFATICO les. Con frecuencia este nervio no presenta raíz
posterior; en estos casos, el nervio suele unirse
El drenaje linfático de las estructuras profun- al nervio espinal o accesorio;'> pero aunque la
das del dorso se efectúa por vasos que en su ma- presente, la rama posterior por lo general no
yor parte siguen el trayecto de las venas, Los tiene distribución cutánea.
vasos linfáticos de la piel del cuello terminan en C-2. La rama posterior del segundo nervio
los ganglios linfáticos cervicales, los del tronco cervical emerge por debajo del oblicuo mayor
por arriba del ombligo en los axilares, y los que de la cabeza, al cual inerva, y luego se divide en
se originan por abajo del mismo en los inguina- ramas interna y externa. La externa sólo inerva
les su perfi cia les. los musculas vecinos, pero la gran rama inter-
na, llamada nervio occipital mayor (fig. 57-2),
tiene distribución más extensa. Asciende cu-
NERVIOS bierta por el complejo mayor y el trapecio, a los
cuales perfora, y luego acompaña a la arteria
La inervación de dorso está dada por las ra- occipital e inerva la piel del cuero cabelludo
mas meníngeas y las ramas posteriores de los hasta el vértex.
nervios raquídeos. C-3. La división interna de la rama posterior
Ramas meníngeas. Cada nervio raquídeo da del tercer nervio cervical da el tercer nervio oc-
una rama meníngea, o nervio sinuvertebral,? cipital, que perfora al trapecio y termina en la
que vuelve a penetrar al conducto raquídeo y se piel de la parte posterior de la cabeza.
divide en delgados filamentos que se comunican
con los de las ramas meningeas adyacentes. Es-
tos nervios contienen fibras vasomotoras y afe-
rentes que inervan la duramadre, el ligamento
vertebral común posterior y el periostio, así como
los vasos sanguíneos epidurales e intraóseos, Duramadre
Las ramas meníngeas de los primeros tres ner-
vios cervicales dan ramas que ascienden a través
del agujero occipital e inervan la duramadre de
la parle anterior del suelo de la fosa craneal
posterior.'?
Ramas posteriores (figs. 50-2 y 50-8). Estas ra-
mas,1fü que contienen fibras motoras, sensitivas
y simpáticas," se dirigen hacia atrás e inervan
músculos, huesos, articulaciones y piel del dor-
so. La mayor parte de las ramas posteriores se
dividen en ramas interna y externa, cada una de POSTERIOR \ -� �- '· y •.
toatloídeas derecha e izquierda actúan en con- Fig. 49-7. Corte medio del atlas y el axis. (Basado en Poiricr
junto como una articulación elísoidal, cuyo eje y Charpy.)
622 DORSO
S. Articulación sacrolllaca
i] i
•· u·411.•,�[Link]•• t-...-1.
H.
G.
a.
s.
1- 1 � ¡ . ...�..*·
t1--l� -+-l-�� ��-�""$111-ih�-1- ., 1 ., \ \ 1 \ ', 1 y., -� --�... t 1 , ..
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fi�. 49- JO. Electrorniografias durante la posición de pie y la flexión del tronco y las caderas. En la estación de pie no se
registró actividad de la masa común (sacrolumbar, S), los músculos posteriores del muslo (H) o el cuadríccps crural (Q).
Las deflexiones verticales cortas en S son las que se registran eo el electrocardiograma. Al inclinarse el sujeto hacia adelante
se apreció actividad en los músculos sacrolumbar, posteriores del muslo y gemelos de la pierna (G). La actividad del sacro.
lumbar se detuvo en la flexión completa, y reapareció en la extensión del tronco y el regreso a la posición de pie. Los cuatro
primeros registros son de un individuo, los cuatro últimos, de otro. (Tomado de H. Portoni y F. Morin, Amer. J. Physiol.,
186: l 22, 1956. Con autorización de los autores y los edirores.)