UNIVESIDAD TÉCNICA DE AMBATO
PRACTICA Nº 1
Nombre: Christian Santamaría Dáger
Docente: Dra. Silvia Sánchez
Asignatura: sangre y sus componentes
SEMESTRE: 5º “U” Lab. Clínico
FECHA: 01 – 04 – 2011
TEMA: Técnicas de tipificación sanguínea
I. NTRODUCCCIÓN A LA TIPIFICACION
Forma de agrupar ciertas características de la sangre que dependen de los antígenos
presentes en la superficie de los glóbulos rojos y en el suero de la sangre.
Esta ha sido la base para que se pueda clasificar a la sangre en cuatro grupos en cuanto
al sistema ABO: grupo A, grupo AB, grupo B y grupo O; y en dos con respecto al
sistema Rh: Rh negativo o Rh positivo. Lo que a la postre trae ocho grupos posibles por
las combinaciones posibles entre ambos sistemas.
Las transfusiones de sangre entre grupos incompatibles pueden provocar una reacción
Inmunológica que puede desembocar en muerte.
Las personas con sangre del tipo A tienen glóbulos rojos que expresan antígenos de tipo
A en su superficie y anticuerpos contra los antígenos B en el suero de su sangre.
Las personas con sangre del tipo B tiene la combinación contraria, glóbulos rojos con
antígenos de tipo B en su superficie y anticuerpos contra los antígenos A en el suero de
su sangre.
Los individuos con sangre del tipo O no expresan ninguna de los dos antígenos (A o B)
en la superficie de sus glóbulos rojos pero pueden fabricar anticuerpos contra ambos
tipos, mientras que las personas con tipo AB expresan ambos antígenos en su superficie
y no fabrican ninguno de los dos anticuerpos.
A causa de estas combinaciones, el tipo O puede ser transfundido sin ningún problema a
Cualquier persona con cualquier tipo ABO y el tipo AB puede recibir de cualquier tipo
ABO.
Los donantes de sangre y los receptores deben tener grupos compatibles. El grupo O- es
compatible con todos, por lo que quien tiene dicho grupo se dice que es un donante
universal. Por otro lado, una persona cuyo grupo sea AB+ podrá recibir sangre de
cualquier grupo, y se dice que es un receptor universal.
II. OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL:
Realizar una tipificación sanguínea para determinar los los grupos sanguíneos
que existen.
OBJETIVO ESPECIFICO:
Aprender a realizar las pruebas de aglutinación de los diferentes grupos
sanguíneos que existen, para determinar el grupo sanguíneo y el factor Rh de
una muestra.
Conocer nuestro tipo sanguíneo por nosotros mismos.
Identificar los tipos de sanguíneos que existen.
III. MATERIALES:
Tubos de ensayo
lancetas
centrifuga
guantes
mandil
IV. REACTIVOS
Anti A
anti B
anti AB
anti D
muestra sanguínea
V. MARCO TEÓRICO
La membrana celular de los glóbulos rojos contiene en su superficie diferentes
proteínas, las cuales son las responsables de los diferentes tipos de sangre. Existen
principalmente dos tipos de proteínas que determinan el tipo de sangre, la proteína A y
la B.
Tipos de grupos de sangre
Según las diferentes combinaciones de las proteínas de la superficie de los glóbulos
rojos dan como resultado los 4 grupos sanguíneos existentes:
Grupo A: Tiene proteína A en la superficie del glóbulo rojo.
Grupo B: Tiene proteína B en la superficie del glóbulo rojo.
Grupo AB: Tiene ambas proteínas A y B.
Grupo O: No tiene ninguna (A o B) en la superficie del glóbulo rojo.
El Rh es otra proteína que si está presente en la superficie del glóbulo rojo será rh
positivo y si está ausente, es rh negativo.
De esta forma una persona debe de tener un grupo sanguíneo formado por la proteína A,
B ó las dos y además será Rh positivo o negativo.
Utilización en las transfusiones de sangre:
Puede recibir sangre de:
Tipo
de
sangr O B A
e - O+ - B+ A- + AB- AB+
AB SI SI SI SI SI SI SI SI
AB- SI SI SI SI
A+ SI SI SI SI
A- SI SI
B+ SI SI SI SI
B- SI SI
O+ SI SI
O- SI
El grupo O- era considerado donador universal, hasta que se tuvo registro de otros
factores que pueden influir en incompatibilidad.
La identificación de los grupos sanguíneos supuso un hecho muy importante, tanto por
las numerosas contribuciones al establecimiento de los principios genéticos como por
su importancia en las transfusiones.
El Sistema ABO
Se han descrito cuatro combinaciones esenciales de hematíes y plasma, que definen
los cuatro grupos sanguíneos que se conocen con las letras O, A, B y AB.
En cada uno de los grupos descubiertos, los hematíes tienen en su superficie una
sustancia (antígeno), que es diferente a cada grupo.
El grupo A tiene el antígeno A, el grupo B tiene el antígeno B, el grupo AB tiene los dos
antígenos y el grupo O no tiene antígeno.
El Sistema Rh
En el año 1940, se detecta la existencia de un nuevo antígeno en la membrana de los
hematíes de la mayoría de la población. Este antígeno es llamado Rh, ya que las
primeras investigaciones se llevaron a cabo experimentando con un simio del tipo
Macaccus Rhesus.
Se observó que al inyectar hematíes humanos a estos simios, producían un anticuerpo
que era capaz de reaccionar aglutinando los hematíes en el 85% de la población.
Se denominan Rh positivos los hematíes que son aglutinados por este anticuerpo y
tienen, por tanto, el antígeno Rh en la superficie. Se denominan Rh negativos los que
no son aglutinados y que, por tanto, no poseen el antígeno Rh en su superficie.
De la misma manera que en el sistema ABO, en el sistema Rh no se puede transfundir
el antígeno Rh a las personas que no lo tienen, ya que podría originar la producción de
anticuerpos Rh en el receptor. Los sujetos Rh negativos sólo podrán recibir sangre de
donantes Rh negativos.
Este sistema explica la enfermedad hemolítica del recién nacido. Esta enfermedad, de
aparición habitual en el segundo hijo, podía incluso llegar a provocar la muerte de
éste.
Cuando la madre es Rh negativa, el padre Rh positivo y el bebé Rh positivo, éste
último puede estimular la producción de anticuerpos de la madre, ya que los glóbulos
rojos del hijo pasarán por la placenta a la madre. Son los anticuerpos anti-Rh, que
podrían reaccionar contra los hematíes del hijo.
Esta enfermedad, hoy en día, se puede prevenir mediante la vigilancia sistemática de
las embarazadas Rh negativas y administrándolas adecuadamente la inmunoglobulina
anti-Rh.
En las transfusiones, tanto el donante como el receptor deben pertenecer al mismo
grupo sanguíneo ABO y Rh. Sólo excepcionalmente, se puede transfundir sangre de
otros grupos compatibles.
Otros grupos sanguíneos
Existen otros grupos sanguíneos, también clasificados por letras como, por ejemplo M,
N, S y P y otros conocidos por el nombre de las personas en las que se identificaron los
anticuerpos por primera vez (Kell, Duffy, etc.).
Frecuencias de los diferentes grupos ABO y Rh.-
Específicamente en Guadalajara Jalisco se tiene la siguiente frecuencia.
Grupo Frecuencia
Grupo A Rh+ 28
Grupo A Rh - 2
Grupo B Rh+ 10
Grupo B Rh- 1
Grupo AB Rh+ 1.5
Grupo AB Rh- 0.5
Grupo O Rh+ 54.5
Grupo O Rh- 2.5
VI. TÉCNICAS:
Se limpia el dedo con alcohol y se hace una punción en el mismo hasta que caiga la
gota de sangre que es necesaria y se pone en el tubo de ensayo.
Colocamos los reactivos en cada tubo de ensayo con la mustra de sangre
respectivamente
Llevamos a la centrifuga durante 20 seg. Y observamos los resultados.
VII. TÉCNICA PARA REALIZAR CONTROL DE CALIDAD DE REACTIVOS DE
TIPIFICACIÓN
Si bien conseguir la excelencia es meta de todas las especialidades médicas, la
medicina transfusional ha sido una de las que más medidas ha adoptado en los últimos
años para lograrla. Ello se debe a que esta especialidad se sitúa en el punto de mira de
la sociedad en general y a que las transfusiones sanguíneas siguen presentando
riesgos, aunque sean mínimos, para la salud de los receptores. Desde que comenzó la
pandemia de sida a mediados de los años ochenta, muchos aspectos de la práctica de
la especialidad han sido sometidos a un control exhaustivo.
La creciente demanda de calidad y seguridad por parte de los pacientes y de la
sociedad en generalen relación con el tratamiento transfusional ha impulsado
esfuerzos continuos para mejorar las prácticas y garantizar que la transfusión cumpla
con determinados objetivos. Tales esfuerzos han conducido a notables logros, ya que
se han introducido medidas de seguridad más rigurosas en cada paso intermedio
desde la selección del donante hasta el seguimiento postransfusional del paciente.
La mayoría de los países han adoptado leyes aplicables a la terapia transfusional, tanto
en sus aspectos organizativos como en los eminentemente técnicos, para garantizar la
seguridad de la transfusión sanguínea. Por esta razón, se está superando el concepto
de control de calidad y actualmente se habla de la garantía de la calidad, habida
cuenta de la necesidad de ejercer un estricto control sobre todo el sistema y de
establecer y observar protocolos para todos los pasos, desde la obtención de la sangre
del donante hasta su administración al receptor.
La correcta tipificación de las muestras sanguíneas y la detección de anticuerpos
irregulares en todas las donaciones de sangre constituyen una parte crucial del
proceso de garantizar que la transfusión cumpla con sus objetivos terapéuticos sin
provocar efectos indeseados, algunos de los cuales podrían poner en riesgo la vida del
paciente. Por lo tanto, la obtención de resultados correctos en las técnicas
inmunohematológicas aplicadas de forma generalizada para constatar la perfecta
caracterización de las unidades de sangre o de sus componentes es fundamental para
garantizar una buena asistencia
transfusional.
Son varios los aspectos que deben controlarse para conseguir resultados correctos. En
esta búsqueda de la calidad desempeñan un papel determinante factores tales como
los reactivos utilizados, la
Palabras clave: control de calidad, inmunohematología, transfusión sanguínea.
precisión de los instrumentos y equipos, las técnicas utilizadas y, desde luego, la
formación y destreza del personal que las ejecuta. Al mismo tiempo, es preciso contar
con una organización que impida, o al menos reduzca a un mínimo, el error humano en
cualquiera de los puntos de la cadena transfusional una vez que estén reguladas
mediante un protocolo todas las medidas que inciden en la calidad, desde la
procedencia de las muestras hasta la identificación correcta del receptor, pasando por
la transcripción de los resultados analíticos a los registros, bien sean electrónicos o
manuales. En este artículo se examinan más ampliamente todos estos aspectos.
Cada vez son más numerosas las organizaciones e instituciones que se adhieren de
forma voluntaria a programas de control de calidad externos para comprobar de forma
periódica la fiabilidad de los resultados de laboratorio que obtienen, hecho que
demuestra sin duda su interés y compromiso con la calidad asistencial. La Organización
Panamericana de la Salud (OPS), consciente de esta necesidad, apoya desde 1996 el
Programa de Control de Calidad Externo en Inmunohematología para la Región de las
Américas, que está proporcionando muy buenos resultados.
VIII. TÉCNICA PARA REALIZAR TIPICACIÓN DIRECTA (FUNDAMENTO)
Método directo
1) Centrifugar los 3 tubos Vacutiner con muestra sanguínea anticoagulada con EDTA y el
tubo Vacutainer con muestra sanguínea sin anticoagulante, a una velocidad de 2500
r.p.m. por 10 minutos, pues se utilizaran plasma y eritrocitos por separado.
2) Rotular los tubos de ensayo de la siguiente manera: en cada tubo rotular dos números en
la muestra, uno correspondiente del 1 al 4, el otro numero corresponde al que ya traía la
muestra, y con el tipo de antisuero: Anti-A, Anti-AB, Anti-B ó Anti-D. Ejemplo: 1, 13,
Anti-A; 1,13, Anti-AB, etc. El procedimiento se repite para las tres muestras restantes.
3) En cuatro tubos limpios hacer una dilución de 2-5 % de eritrocitos con agua destilada,
de cada muestra. La dilución tomara un color rojo tenue, similar a la sangría.
4) Colocar en cada tubo rotulado una gota de la dilución de eritrocitos preparada y una
gota de antisuero, según corresponda.
5) Al concluir lo anterior, llevar los tubos a la centrifuga y centrifugar por solo 15
segundos a una velocidad de 1000 r.p.m. para observar mejor la reacción antigeno-
anticuerpo (formación de un botón).
6) Por ultimo leer los tubos, observando si hubo reacción o no, y correlacionando los datos
obtenidos con el método inverso para determinar el grupo sanguíneo
IX. TÉCNICA PARA REALIZAR TIPIFICACIÓN INVERSA
Método inverso
1) Centrifugar los 3 tubos Vacutiner con muestra sanguínea anticoagulada con EDTA y el
tubo Vacutainer con muestra sanguínea sin anticoagulante, a una velocidad de 2500
r.p.m. por 10 minutos, pues se utilizaran plasma y eritrocitos por separado.
2) Rotular los tubos de ensayo de la siguiente manera: en cada tubo rotular dos números en
la muestra, uno correspondiente del 1 al 4, el otro numero corresponde al que ya traía la
muestra, y con el tipo de eritrocitos con antigeno conocido: A1, A2, B y O. Ejemplo:
1,13, A1; 1,13, A2; etc. El procedimiento se repite para las tres muestras restantes.
3) Colocar en cada tubo rotulado dos gotas ya sea de plasma o suero según corresponda y
una gota de los eritrocitos con antigeno conocido.
4) Al concluir lo anterior, llevar los tubos a la centrifuga y centrifugar por solo 15
segundos a una velocidad de 1000 r.p.m. para observar mejor la reacción antigeno-
anticuerpo (formación de un botón).
5) Por ultimo leer los tubos, observando si hubo reacción o no, y correlacionando los datos
obtenidos con el método inverso para determinar el grupo sanguíneo.
X. Concluciones
XI. Bibliografía