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Conociendo al Espíritu Santo y su obra

El documento describe la importancia de conocer al Espíritu Santo y su obra. Explica que los discípulos en Éfeso no sabían del Espíritu Santo a pesar de haber creído. También destaca que el Espíritu Santo santifica a los cristianos y genera en ellos el carácter de Dios. Finalmente, enfatiza la necesidad de buscar no solo los dones del Espíritu sino también su fruto, que incluye el amor, gozo y paz.

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Conociendo al Espíritu Santo y su obra

El documento describe la importancia de conocer al Espíritu Santo y su obra. Explica que los discípulos en Éfeso no sabían del Espíritu Santo a pesar de haber creído. También destaca que el Espíritu Santo santifica a los cristianos y genera en ellos el carácter de Dios. Finalmente, enfatiza la necesidad de buscar no solo los dones del Espíritu sino también su fruto, que incluye el amor, gozo y paz.

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Conozcamos más al Espíritu Santo y su poder

Cuando el apóstol Pablo llegó a la ciudad de Éfeso preguntó a aquellos discípulos que
estaban allí: “¿recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le contestaron:
“ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo”. Esto es muy significativo ya que estos
discípulos no tenían conocimiento alguno de la realidad del Espíritu Santo ni de su
obra ni de la unción.

El Señor Jesucristo vuelve por su iglesia. Por esto debemos reconocer que estamos en
el ministerio terrenal del Espíritu Santo.

Cuando Jesús partió no abandonó a sus discípulos, él envió al Espíritu de Dios, y


ahora mora en cada cristiano nacido de nuevo. Precisamente por esto es fundamental
conocer el carácter, los dones, la dirección y unción del Espíritu Santo, quien vive en
nosotros y desea hacer maravillas.

(Te invito a leer: “Confía en Dios, aunque todo esté en tu contra”).

Obra, carácter y unción del Espíritu Santo:

a) El Espíritu de Dios nos santifica.

Juan 14:26 “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi


nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”

Nota: El Espíritu Santo genera santidad. Podemos ver esto al considerar el significado
de su nombre desde el griego del Nuevo Testamento, el nombre Espíritu Santo
significa entonces:

1) La palabra “Espíritu” es un término traducido del griego “pneúma” que traduce


también: viento, aliento, espíritu, soplo.
b) La palabra “Santo” es una palabra traducida del griego “jágios” que también
significa: puro, sagrado, consagrado (al Señor).
Vemos pues que hace referencia a Aquel que anhela guiarnos hacía la voluntad del
Padre celestial. Nos habla de aquella persona que redarguye al cristiano, procura
convencerlo de lo que no está bien, él jamás nos llevará a desobedecer la palabra de
Dios. El Espíritu Santo procura producir en cada cristiano el carácter santo del Padre
celestial, pues precisamente es lo que Dios quiere: 1 Pedro 1:14-16 nos dice:

“Como hijos obedientes, no se conformen a los deseos que antes tenían en su


ignorancia, sino que así como Aquél que los llamó es Santo, así también sean ustedes
santos en toda su manera de vivir. Porque escrito está: "SEAN SANTOS, PORQUE
YO SOY SANTO” .

Te invitamos a conocer nuestro libro: EL LENGUAJE DEL ESPÍRITU


SANTO.

b) Es fundamental conocer al Espíritu Santo más allá de sus dones.

Nota 1: Es necesario tener en cuenta que la unción y los dones del Espíritu Santo se
reciben, el Señor mismo los entrega; pero que el carácter maduro y santo es el
resultado de una proceso formativo en el que es vital someter nuestro corazón a Dios
sin reservas (en un marco de acción divina y un verdadero sometimiento del cristiano
al Señor).

Nota 2: Ante estas cosas debemos ver que es un error procurar los dones y la unción
de Dios, sin anhelar de igual forma el carácter santo que genera el Espíritu de Dios.
Es por esta razón que podemos hallar ungidos inmaduros, es decir instrumentos con
unción pero con poco carácter de Jesús. Por eso debemos anhelar los dones del
Espíritu Santo pero de igual manera su naturaleza, carácter y esencia.

c) Es necesario valorar la unción que el Espíritu Santo pone en cada creyente.

Nota 1: El sostén de la unción es el carácter del creyente, por eso dice la Biblia: “Al
que tiene, más se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” Mateo
13:12, ya que nadie echaría su preciosos aceite en una vasija rota. Lo primero que
haría sería repararla, la restauraría para no perder aquel aceite, por esto el carácter de
Cristo en el cristiano es la fuerza de la vasija que contiene la unción del Espíritu
Santo.

Nota 2: Es muy importante cuidarse de esos agujeros que hacen que se pierda la
unción que el Señor deposita en sus instrumentos, es decir en sus hijos. Algunos de
estos agujeros son: la falta de perdón, la inmoralidad sexual, la murmuración, la falta
de sometimiento, la mentira, el descuido en la comunión con el Señor, entre otros,
cosas ante las cuales debemos pedir perdón y corregir estas malas conductas que
afectan nuestra vida.
d) Es muy importante el fruto del Espíritu Santo en el cristiano, Gálatas 5:22-23

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”

Nota 1: Veremos casos donde una persona puede fluir en los dones del Espíritu Santo,
sin experimentar el fruto del Espíritu en su vida.

Por ejemplo al considerar el caso de la iglesia de Corinto en 1 Corintios 12:7-10 vemos


nueve dones del Espíritu de Dios manifestados allí (estos son los dones de milagros,
sanidades, profecía, fe, discernimiento de espíritus, géneros de lenguas,
interpretación, palabra de ciencia y de sabiduría), y podemos ver también que Gálatas
5:22-23 nos muestra nueve evidencias del fruto del Espíritu de Dios, y ésta igualdad,
los nueve dones y las nueve manifestaciones del fruto, nos dejan ver que los dos son
muy importantes en la vida del creyente.

Nota 2: Vemos pues que los hermanos de corinto tenían mucho poder con una
marcada ausencia de amor, honestidad, humildad e integridad, ya que 1 Corintios 1:7
(nos enseña que tenían todos los dones) y 1 Corintios 1:11 (nos dice que habían
muchos conflictos, además de otras situaciones muy graves en la iglesia).

Debemos procurar la obra del Espíritu Santo en nuestro corazón y no sólo los dones
sobrenaturales, pues al usar su poder la falta de amor puede provocar que las personas
en vez de acercarse a Dios se alejen ante la dureza de corazón de quienes le sirven a
él. Rindamos nuestro ser al Señor para que fluya su carácter en nosotros.

También podemos observar por ejemplo el caso de Sansón, juez de Israel, quien tenía
una fuerza física sobrenatural (por la unción del Espíritu Santo), pero
lamentablemente también había en él una gran debilidad moral. Por todas estas cosas
el fruto del Espíritu Santo es nuestra vida es un factor muy importante y valioso.

Reflexión final: Debemos desear todo lo que Dios ha diseñado para cada uno de sus
hijos, sin embargo es vital tener siempre las intenciones correctas, es decir busquemos
que Jesucristo sea glorificado en todo lo que hagamos. Nuestra principal razón es que
él resplandezca, y que su gobierno se establezca en medio nuestro. Entonces
procuremos los dones mejores, pero ante todo el amor de Dios gobernando nuestra
vida.

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