Derechos Humanos
Son todas aquellas facultades, prerrogativas, y libertades
fundamentales que tiene una persona, por el simple hecho de serlo,
sin las cuales no se puede vivir como ser humano.
La definición de derechos humanos y aspectos terminológicos
Parto de la idea de que la dignidad humana, como ya
asenté, singulariza y caracteriza a la persona de los otros seres vivos,
debido a su razón, voluntad, libertad, igualdad de historicidad, y
considero que desde una perspectiva jurídica, la dignidad humana es
la base del ordenamiento político, jurídico y social de una comunidad,
y se asegura su vigencia mediante la defensa y protección de los
derechos humanos de la más diversa naturaleza, reconocidos en la
Constitución y en los instrumentos internacionales que ese Estado ha
ratificado. Asimismo, la dignidad humana es el fundamento del
derecho internacional de los derechos humanos.
Desde esta óptica, una primera definición de los derechos humanos
puede ser: el conjunto de atribuciones reconocidas en los instrumentos
internacionales y en las Constituciones para hacer efectiva la idea de
la dignidad de todas las personas y, en consecuencia, que puedan
conducir una existencia realmente humana desde los ámbitos más
diversos, los que se imbrican, como el individual, el social, el político,
el económico y el cultural.
Los que actualmente se denominan derechos humanos han recibido a
través del tiempo diversos nombres. Entre algunos de ellos se pueden
mencionar los siguientes: derechos del hombre, garantías individuales
o sociales, derechos naturales, derechos innatos, derechos
esenciales, libertades públicas, derechos de la persona humana,
derechos públicos subjetivos y una denominación que se ha extendido
es la de derechos fundamentales, a tal grado que existe una
importante corriente doctrinal que se basa en diferenciar éstos de los
derechos humanos. Es probable que actualmente esta última corriente
sea predominante.
Las definiciones de derechos humanos son infinitas. Muchas enfatizan
que son aquellos que la persona posee por su propia naturaleza y
dignidad, son aquellos que le son inherentes y no son una concesión
de la comunidad política; que son los que concretan en cada momento
histórico las exigencias de la dignidad, la libertad y la igualdad
humanas, los cuales deben ser reconocidos positivamente por el
orden jurídico nacional e internacional; que son los que corresponden
a la persona por esencia, simultáneamente en su vertiente corpórea,
espiritual y social, y que deben ser reconocidos y respetados por todo
poder o autoridad y toda norma jurídica positiva, pero que ceden en su
ejercicio ante las exigencias del bien común; que son expectativas no
previstas con claridad en alguna norma jurídica, incluso se llega a
identificarlos con los "derechos morales"; que son aquellos
imprescindibles para poder conducir una vida digna y auténticamente
humana, y constituyen el elemento fundamental de un Estado
constitucional democrático de derecho.
En cambio, los derechos fundamentales, en el criterio de diversos
autores, son aquellos que están recogidos en el texto constitucional y
en los tratados internacionales, son los derechos humanos
constitucionalizados; que su propia denominación indica la prioridad
axiológica y su esencialidad en relación con la persona humana; que
son los derechos humanos que se plasman en derecho positivo
vigente, son las normas que protegen cualquier aspecto fundamental
que afecte el desarrollo integral de la persona en una comunidad de
hombres libres y en caso de infracción existe la posibilidad de poner
en marcha el aparato coactivo del Estado; que son un sistema de
valores objetivos dotados de unidad de sentido con interdependencia
normativa, cuyo disfrute efectivo exige garantizar mínimos de bienestar
económico para que se pueda participar en la vida comunitaria.
En consecuencia, la relación entre derechos humanos y derechos
fundamentales sería que los primeros implican un mayor matiz
filosófico, guardan una connotación prescriptiva y deontológica, y aún
no han sido objeto de recepción en el derecho positivo, mientras que
los derechos fundamentales son los derechos y libertades reconocidos
y garantizados por el derecho positivo de los Estados, y, para algunos
autores, por el derecho internacional de los derechos humanos.
En esta diferencia insiste Antonio E. Pérez Luño, quien la ejemplifica
con inteligencia; afirma que los crímenes del régimen nazi,
el apartheid de Sudáfrica o la dictadura de Pinochet, que negaba
libertades políticas y sindicales, violaban derechos humanos pero no
infringían derechos fundamentales, en cuanto dichas conductas eran
acordes con esos órdenes jurídicos nacionales.
La Naturaleza de los derechos humanos
Sobre la naturaleza de los derechos humanos existen dos
perspectivas principales desde hace muchos siglos. Una sostiene que
los derechos humanos son aquellos que el Estado otorga en su orden
jurídico. La segunda manifiesta que el Estado sólo los reconoce y los
garantiza en alguna medida. En la primera perspectiva se encuentran
diversas concepciones o matices positivistas; en la segunda, la de
derecho natural, las escuelas son muy diversas unas de otras. En
conceptos jurídicos, en el positivismo se expresa que es el orden
jurídico el que otorga la calidad de persona al ser humano; es decir,
persona es una categoría jurídica que se puede conceder o no, o de la
cual se puede excluir a un ser humano o a un grupo de ellos, como
pueden ser los esclavos, los extranjeros, las mujeres, por razones de
raza o por preferencias sexuales.
En cambio, en las concepciones de derecho natural el ser humano,
por el solo hecho de existir, es persona y posee derechos y
obligaciones; o sea, el Estado no puede desconocer esta situación, lo
único que realiza es el reconocimiento de este hecho, y a partir de él
se garantizan diversas series de derechos, a los cuales en la
actualidad se les denomina derechos humanos, denominación sobre la
que refl exiono más adelante.
Las concepciones de derecho natural coinciden entonces en este
tronco común de pensamiento y a partir de él toman derroteros muy
diversos. Por ejemplo, algunos escritores piensan que la persona tiene
una dignidad intrínseca por el hecho de estar en relación directa con lo
absoluto.1 Otros, entre los que me incluyo, consideramos que no es
correcto plantear el problema en esta forma, sino que la base de los
derechos humanos se encuentra en la dignidad de la persona, y nadie
puede legítimamente impedir a otro el goce de esos derechos.
El hombre sólo puede realizarse dentro de la comunidad social, y esta
comunidad no tiene otro fi n que servir a la persona. El fi n de la
comunidad es la realización de una obra en común, y ésta consiste en
que cada hombre viva como persona; es decir, con dignidad humana,
concepto que examino en este ensayo.Los derechos humanos
constituyen mínimos de existencia, y al saberse que serán respetados
y promovidos, la persona se moviliza con libertad para lograr vivir con
dignidad.
La concepción del derecho natural está íntimamente ligada a la de los
derechos humanos, la cual en su evolución ha recorrido los más
diversos matices. Recuerdo un solo ejemplo: Hesíodo reconoció la
existencia de normas de origen divino, y pensó que la labor de los
hombres consistía en descubrir ese derecho divino para hacer su
propio derecho, el cual debería estar inspirado en dike (la justicia).
Considero que encima del derecho positivo sí existe una serie de
principios, cuyo fundamento es la noción de dignidad humana,
principio que se ha reconocido internacionalmente y que es parte
esencial de nuestro acervo cultural. Principio universal porque la
historia de los pueblos coincide en su lucha por hacerlo objetivo. La
dignidad de la persona como principio superior que ningún
ordenamiento jurídico puede desconocer.
Entonces, reitero, el fundamento de los derechos humanos se
encuentra en la noción de la dignidad humana, motivo por el cual me
propongo examinar qué es ésta y cuáles son sus alcances
conceptuales. En la concepción del derecho natural se encuentran
nociones que implícitamente están relacionadas con la idea de la
dignidad humana desde la Grecia clásica.