EL NACIMIENTO DE JESUS
Personajes:
Narrador
Ángel
María
José
Elizabeth
Reyes magos
NARRADOR: hace mucho tiempo, vivía en Nazaret, una joven
llamada María un día recibió una extraña, pero gran visita.
ANGEL: ¡Que la paz sea contigo! Dios te ha bendecido y se ha
complacido contigo.
MARIA: (sorprendida y asustada) ¿Quién eres? No entiendo lo que
quieres decir
ANGEL: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios,
Él ha sido muy bondadoso contigo y te ha concedido la más grande de
las bendiciones.
MARIA: ¿a mí?
ANGEL: si, en tu vientre está creciendo un niño que ha sido concebido
´por el Espíritu Santo. El será el Hijo de Dios y su reino no tendrá fin.
MARIA: Yo creo y confió en Dios. Yo soy solo una sierva del Señor.
Que se haga en mí, su voluntad.
ANGEL: tu prima Elizabeth a quien todos creen muy anciana para
tener hijos, tendrá un hijo a quien Dios a escogido para abrir el camino
que conducirá hacia el tuyo.
MARIA: hoy mismo iré a ver a mi querida prima
NARRADOR: esa misma tarde, María se despidió de su familia y
amigos y fue a visitar a su prima Elizabeth y a su esposo Zacarías.
MARIA: hola Elizabeth
ELIZABET: (sorprendida y feliz) prima, bendita eres por sobre todas
las mujeres. Estoy muy feliz de verte, pasa adelante.
MARIA: ¿ya lo sabes?
ELIZABET: claro que sé que tú has sido la escogida por Dios para ser
la madre de su Hijo.
MARIA: Elizabeth, he decidido quedarme aquí contigo por un tiempo
ELIZABET: estoy muy contenta de tener en mi casa a la madre del
Salvador.
NARRADOR: durante los 3 meses que María estuvo con Elizabeth,
José se enteró del estado de gracia prometido a María y se comenzó a
llenar de dudas, por lo que el mismo ángel que se revelo a María,
también se le apareció a en el sueño.
ANGEL: José hijo de David, no temas recibir a María como tu mujer,
ella es una buena joven y nunca te ha fallado.
JOSE: ¿Cómo qué no? Ella está embarazada y no es de mí.
ANGEL: no es de ningún hombre. El niño que espera María es el Hijo
de Dios, el cual ha sido concebido por la gracia del Espíritu Santo.
JOSE: ¿Del Espíritu Santo? ¿El Hijo de Dios?
ANGEL: SI, EL Hijo de Dios y aun así, tu deberás criarlo, cuidarlo y
quererlo como si fuera tu propio hijo, porque el salvara al pueblo de
sus pecados.
JOSE: Siendo así cumpliré la misión que se me ha encomendado
NARRADOR: Pocos días después antes de que JESUS naciera, José
y María tuvieron que hacer un largo viaje desde Nazaret hasta Belén
de Judea, ciudad natal de José, ya que el emperador romano Cesar
Augusto había ordenado hacer un censo para asegurarse que todos
estaban pagando los impuestos, por lo que cada familia debía viajar a
la ciudad de origen del jefe de familia.
JOSE: La noche se va acercando y debemos buscar un lugar donde
descansar.
MARIA: Mira aquí cerca hay una posada, preguntemos si hay lugar
para nosotros.
JOSE: Buenas noches señor, quisiera saber si hay un lugar para que
nosotros podamos pasar la noche, pues venimos de un viaje
larguísimo y estamos muy cansados.
NARRADOR: no había ni una cama, por culpa del censo la ciudad
está llena de viajeros que buscan dormir. La posada está llena, pero si
quieren pueden dormir en el establo. Es todo lo que les puedo ofrecer.
JOSE: Gracias, buen hombre, eso estará bien.
NARRADOR: Esa noche José y María, vieron cumplida la promesa del
advenimiento del salvador, al escuchar, al escuchar el llanto del niño,
en el humilde pesebre.
Los pastores regresaron de sus rebaños, alabando a Dios por enviar a
su Hijo a salvar a su pueblo.
TRES REYES: buenas noches, venimos de muy lejos y hemos traído
regalos para nuestro Rey.
JOSE: pasen adelante
1 REY MAGO: yo le traje la mirra, ya que este niño será un gran
hombre entre los hombres
2 REY MAGO: yo le he traído incienso que se le ofrenda a Dios, ya
que Jesús es el Hijo de Dios
3 REY MAGO: yo le traje oro que les da a los reyes, porque tu Hijo ha
venido de parte de Dios, como rey del mundo, para traer la justicia y la
paz a todos los pueblos
NARRADOR: al día siguiente al despertar regresaron a sus países de
oriente siguiendo un camino diferente. Cuando los reyes partieron,
Herodes estaba furioso porque no habían regresado a informarle
sobre el paradero del Niño