República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez
Núcleo La Grita
PROBLEMAS DE FUNCIONAMIENTO RELACIONADOS CON LA VISIÓN
Participante:
Alondra Contreras C.I.: V-26.595.613
Facilitador:
Lcdo. José Noel Bracamonte Sanguino
Fisioterapia
Sección B
Noviembre de 2021
La Discapacidad Visual
La Discapacidad Visual es el término que engloba cualquier tipo de
problema visual grave, ocasionado por patologías congénitas, accidentes de
cualquier tipo o provocados por virus de diferentes orígenes. Este término
globaliza las condiciones de ceguera total y deficiencia visual, en sus distintos
grados de pérdida de la visión.
Desde AGI, se trabaja con las personas que padecen diversas afecciones
oculares. Siguiendo el eje anteroposterior del ojo, a continuación se describen
las anomalías visuales de mayor incidencia en la población escolar,
agrupándolas según los segmentos afectados. La mayoría son de origen
congénito, hereditario, o adquiridas a edades muy tempranas, incluso
inmediatamente después del nacimiento.
Niveles de Discapacidad Visual
Ceguera Total o Amaurosis: Ausencia total de visión.
Ceguera Casi Total: Simplemente percepción luminosa.
Ceguera parcial: Con resto visual que permite la orientación a la luz y la
percepción de masas, facilitando considerablemente el desplazamiento y la
comprensión del mundo exterior. Visión de cerca insuficiente para su utilización
en la vida escolar y profesional.
Desarrollo de la Capacidad Visual
La visión es la percepción e interpretación que realiza el cerebro de
nuestro entorno, construida a partir de la información que le envían ambos ojos.
El proceso visual se inicia cuando las ondas electromagnéticas que emite un
objeto son transformadas a nivel de la retina en impulsos nerviosos y estos son
conducidos a través del nervio óptico y las vías ópticas al cerebro, donde
finalmente van a ser analizados y correlacionados para dar nombre, sentido y
ubicación a lo recibido por ambos ojos.
La visión al nacer
El ser humano al nacer no tiene su sistema visual plenamente desarrollado. No
nacemos viendo sino con la capacidad de aprender a ver. A pesar de contar
con las estructuras oculares completas, el sistema visual del recién nacido es
inmaduro y se irá desarrollando a medida que la corteza cerebral reciba
estímulos apropiados y más o menos simétricos de ambos ojos durante los
primeros años de vida.
Maduración visual
La maduración visual es un proceso dinámico que sufre modificaciones
anatómicas y fisiológicas después del nacimiento y se perfecciona sobre la
base de la experiencia visual que se adquiera durante los primeros años de
vida. En los primeros meses, que son de especial importancia, se pueden
distinguir diferentes etapas:
Al nacer el bebé tiene una visión limitada a 20-30 cm, solo percibe las
sensaciones de claro y oscuro, la movilidad del ojo es muy reducida y la
agudeza visual también. Las caras humanas atraen enormemente su atención,
en especial la de sus padres, siendo los límites del pelo los que ayudan más a
su reconocimiento.
Al mes, el niño logra pasar de la percepción de contraste de luz-
oscuridad a la de algunos colores como el rojo y el verde y se inicia el reflejo de
acomodación (enfoque). A los 2-3 meses ya sonríe y empieza a seguir con sus
ojos objetos en movimiento, aunque lo hace moviendo también la cabeza.
A partir de los 3 meses se inicia la visión estereoscópica o visión de
profundidad o relieve y comienza a manifestar gran sensibilidad por los objetos
brillantes. A los 4 meses el niño percibe más variedad de colores, empieza a
enfocar mejor y reconoce cada vez más rostros. Es en este momento cuando
aprende a mover sus ojos con independencia de la cabeza y se va
desarrollando la coordinación de los movimientos oculares.
A los 6 meses el bebé puede fusionar las dos imágenes retinianas de un
objeto obteniendo visión binocular. Gracias al dominio progresivo de la
binocularidad percibe las 3 dimensiones y puede calcular la distancia a la que
se encuentran las imágenes y los objetos. A partir de este momento ya ha
aprendido a utilizar ambos ojos de forma coordinada y deja de bizquear. Si los
padres observan que a una edad mayor de 6 meses su bebé continúa
cruzando los ojos deberán acudir al oftalmólogo especialista.
Al año el cálculo de distancias es eficaz y ha mejorado
considerablemente la coordinación entre los ojos y las manos y el cuerpo, lo
que le permite agarrar y lanzar objetos con cierta eficacia. A esta edad también
se han desarrollado ciertas destrezas perceptivas que le permiten comprender
su mundo espacial, como la memoria y discriminación visual.
El desarrollo del campo visual llega a tener las dimensiones del campo
visual del adulto a final del primer año.
Desarrollo de la función visual en los niños
Si ponemos cifras a lo que ve el bebé, tendríamos que,
aproximadamente, su capacidad visual es de un 5% respecto a la del adulto. A
los 2-4 meses del 20%, al año de un 30-40% y de un 50% a los 3 años.
No será hasta los 8-9 años aproximadamente cuando la visión se
desarrolle por completo, siendo los 4 primeros los de mayor progresión. En
este periodo el sistema es muy vulnerable de forma que la falta de aporte de
estímulos visuales puede tener consecuencias nefastas.
Cualquier causa que comporte una mala visión de uno o ambos ojos
(como un defecto refractivo no corregido, estrabismo o una catarata) durante la
infancia puede provocar una falta de desarrollo de la función visual derivando
en un problema de ambliopía u ojo vago.
Recuperación del ojo vago
La posibilidad de recuperación del ojo vago es alta si se diagnostica y
trata antes de los 4 años, edad a partir de la cual disminuye progresivamente,
siendo prácticamente nula a partir de los 9-10 años.
Lo que no aprendemos a ver en la infancia no se va a recuperar
posteriormente en la edad adulta. No actuar a tiempo puede condenar al niño a
tener un ojo vago de por vida, por lo que es vital el diagnóstico precoz.
Es por ello que todos los niños deberían realizar una exploración
oftalmológica completa por parte del especialista antes de los 2-3 años de
edad, incluso a pesar de no presentar síntomas. Nunca es demasiado pronto
para una revisión, mientras que en ocasiones sí puede ser demasiado tarde.
Tipos de discapacidad visual
Según la CDC y la Organización Mundial de la Salud la clasificación de
la agudeza visual y de la debilitación incluye (1, 2)
La agudeza visual inferior significa la visión entre 20/70 y 20/400 con la
corrección mejor, o un campo de visión de 20 grados o menos
La ceguera se define como una agudeza visual peor de 20/400 con la
corrección mejor, o campo de visión de 10 grados o menos
La ceguera en los E.E.U.U. significa la agudeza visual de 20/200 o peor legal
con la corrección mejor, o un campo de visión de 20 grados o menos.
La agudeza visual de 20/70 a 20/400 (inclusivo) se considera discapacidad
visual moderada o visión inferior.
Discapacidad Visual y Autonomía Personal
Se entiende por Autonomía Personal como la capacidad de cada
persona de realizar cualquier tipo de acción con independencia. Para el
discapacitado visual, este ha sido un tema fundamental en su desarrollo, e
integración social a lo largo del tiempo. La orientación espacial (capacidad de
determinar en qué posición me encuentro dentro de un lugar), de ciegos y
deficientes visuales en edificios de uso público, es tema, principalmente debido
al afán de estas personas por acrecentar su autonomía personal.
La autonomía, de las personas ciegas, se ve obstaculizada ya sea
porque no existen herramientas que permitan que estas personas se orienten
dentro de estos lugares por sí mismas, o porque sencillamente la voluntad de la
gente no es la suficiente para ayudarlos en determinado caso. Cuando un
discapacitado visual se encuentra en un lugar conocido o hace constantemente
un mismo recorrido en ámbitos urbanos, su habilitación o rehabilitación y
suplencias sensoriales facilitan los desplazamientos, pero no ocurre lo mismo
cuando deben navegar en lugares con gran cantidad de personas, espacios
libres y desconocidos, como por ejemplo, edificios de uso público.
En este último caso, se anulan, o no existen las referencias que utiliza
para la toma de decisiones. La movilidad es insegura, no por menoscabo del
aparato locomotor, sino por la falta de información adecuada sobre el medio, lo
que provoca desorientación. El desarrollo de este proyecto tiene como
propósito contribuir a la integración social de ciegos y disminuidos visuales, en
su constante búsqueda de igualdad frente a la sociedad. Para esto se
considera necesario, intervenir en el acrecentamiento de su autonomía
personal, a través, de un diseño que permita que el discapacitado visual, logre
orientarse, por sí mismo, dentro de un edificio de uso público.
Problemas de Aprendizaje y la Visión
Cuando el rendimiento del niño se aleja significativamente de los valores
que pueden considerarse normales en su entorno escolar y, en general, no son
explicables en términos de falta de inteligencia.
Suelen tener un coeficiente intelectual normal o superior pero no organizan
bien la información sensorial que les llega.
Muchos niños con problemas de aprendizaje suelen estar etiquetados como
«niños vagos». Es necesario ser muy cauteloso antes de colgar una etiqueta.
Un niño siempre tiene curiosidad de aprender y si no lo hace es por alguna
causa, no es vago.
Los problemas de aprendizaje abarcan una gran diversidad de dificultades: de
lenguaje, visuales, auditivos, de atención, hiperactividad… Son consecuencia
de una inmadurez neurofuncional. Es necesario tratar la causa, el origen y
nunca el síntoma o la conducta.
Alteraciones visuales que originan problemas de aprendizaje
En el caso de la visión, un buen procesamiento de la información visual
nos permite interpretar y comprender todo aquello que vemos y poder integrarlo
con el resto de los sentidos. La visión es mucho más que tener una agudeza
visual 100%. La visión se aprende, por eso se puede entrenar.
Para procesar correctamente la información que percibimos a través de
los ojos, son necesarias ciertas habilidades visuales. A menudo, existen
alteraciones de estas habilidades que dificultan el aprendizaje en el niño.
Estas habilidades son:
Habilidades de eficacia visual:
Acomodación o enfoque
Visión binocular
Motilidad ocular
Habilidades de percepción visual
Discriminación visual
Memoria visual
Relaciones espaciales
Constancia de la forma
Figura-Fondo
Cierre visual
Habilidad visuo-espacial
Psicomotricidad. Lateralidad. Direccionalidad